8. Tía Shoko
Yoshio estaba acostado en la gran cama de su madre
Aquel pequeño ya había parado de llorar y ahora entre sus manitas traía las gafas de sol de Gojo Satoru... su padre
Las cuales no logro regresar después de todo el caos que provoco en aquella Pagoda
Aquel pequeño jugaba un poco con aquel accesorio, seguía sintiéndose triste por lo que había ocurrido aquella tarde donde se había divertido demasiado con aquel extraño que resultó ser su padre
Eso lo confundía un poco... Los adultos siempre complicaban las cosas
¿Por qué su mamá nunca le dijo nada? ¿Acaso él tenía la culpa de que sus padres se hubieran separado desde un inicio? ¿Acaso hay una forma de arreglar esto y juntarlos de nuevo?
Aquel pequeño seguía confundido, pero en su mente ya tenía algunas ideas para solucionar aquello
Y así siguió usando aquellas gafas y recordando lo mucho que se divirtió aquel día con "su padre"
Hasta que sintió como alguien abría la puerta de aquella habitación y de nuevo se hacia el dormido
Escondió rápidamente aquellas gafas debajo de la almohada y cerró sus ojitos e hizo como si respiraba para que no le creyeran muerto
Utahime entró una vez más para ver cómo seguía su hijo
La pobre ya traía hinchados los ojos de tanto llorar, pero tenía que ser fuerte por su pequeño
Tampoco sabía cómo hablaría con Yoshio sobre todo lo sucedido aquel día
Realmente no estaba lista para eso... se sentía como aquella vez que se enteró que estaba embarazada
¿Qué debería hacer?
Era la pregunta que rondaba su cabeza al ver dormido a su pequeño
Se sentó en el borde de la cama, le acaricio el cabello y le dio un beso en la frente... aquello hizo que Yoshio sonreirá con los ojos cerrados
Aquel niño siempre se movía demasiado incluso "dormido"
Así que Utahime volvió a cobijarlo y decidió dejarlo dormir en aquella cama
Utahime tomo su celular y salió de ahí sin cerrar por completo la puerta detrás de ella
Se fue a la sala y le marco a la única persona que siempre la apoyo desde el comienzo
—¿Senpai?— decía la voz de una mujer a través de la bocina
A Utahime se le volvió a quebrar la voz...
—Shoko... Gojo ya descubrió lo de Yoshio...— soltó aquellas palabras mientras lloraba de nuevo
—Oh Senpai...— suspiro pesadamente
En aquel momento, Shoko estaba trabajando en un hospital privado
Después de todo lo sucedido hace seis años atrás, ella también decidió desertar de aquel mundo de la hechicería junto a su mejor amiga ...
Tenía contactos que le ayudaron a mantener un perfil bajo afuera del mundo de la hechicería
Aunque de vez en cuando seguía trabajando para ellos y sus más cercanos
En aquel momento, Shoko estaba de guardia, pero decidió atender aquella llamada como prioridad
Aunque seguía odiando las guardias nocturnas, aquel era el "trabajo más tranquilo" que había tenido desde que se graduó de la academia
—¿Senpai pero como sucedió eso? Yo tampoco sabía nada de él desde hace tiempo ¿Qué hacía ese idiota allá?— preguntaba Shoko saliendo a la rampa de emergencia a fumar un poco
Aquella adicción era lo único que no dejaba a pesar de los años
Utahime seguía llorando mientas explicaba lo sucedido de aquel día
—Llegó de la nada y Yoshio se fue con el... salieron del santuario... Shoko me asuste demasiado ¡Fue horrible, sentía mi corazón morir al no ver a mi hijo!...
—Ese idiota vino a Kioto para hablar con mi padre porque quiere regresar al mundo de la hechicería...
—Y al final discutimos en la sala de té...¡Te lo juro Shoko, nunca lo había visto tan enojado! ... tenía mucho miedo...
Utahime caminaba de un lado a otro en su sala mientras hablaba con Shoko y lloraba por todo lo que le estaba contando
Pero en aquel momento, su hijo rompía otra de las reglas que tenía con su madre
"NO ESCUCHAR PLÁTICAS AJENAS"
En aquel momento, Yoshio estaba recargado en la pared escuchando por la puerta entre abierta todo lo que le contaba su madre a su tía Shoko
Yoshio solo quería recolectar información para asegurarse de hacer un buen plan para arreglar aquello que él provoco
Shoko inhalo el humo de su cigarro, esas dos ya llevaban casi treinta minutos hablando...
—No sé porque ese cabeza hueca quiere regresar al mundo de la hechicería si tratando de llevar una vida "normal" se puede vivir "tranquilamente"— contestaba Shoko mirando lo que le quedaba de su cigarro
—No sé qué hacer Shoko... yo... No quiero que Gojo me quite a mi hijo— decía Utahime entre lágrimas mientras se sentaba en el sillón
El suspiro de su amiga fue tan pesado que se escuchó a través de esa bocina
—Entonces habla con él y traten, aunque sea una vez en esta jodida vida de llegar a un acuerdo— sugería Shoko
—¡Ya te escuchas como mi madre!—contestaba Utahime un tanto molesta
—¿Y qué esperabas? ¿Qué te dijera que vuelvas a huir? Utahime es hora de que te enfrentes a él... esto tarde o temprano iba a suceder —explicaba Shoko tratando de no molestarse con su amiga
Las lágrimas de Utahime no paraban y sus sollozos se oían a traves del celular mientras seguía escuchando a su amiga
—Utahime...— empezaba a decir Shoko en un tono un tanto pesimista
— Gojo aún tiene el suficiente poder económico y político para quitarte a Yoshio Si así él lo desea...—
—Pero si no quieres perder a tu hijo, deberías hablar con Gojo y mínimo deberían tratar de llegar a un acuerdo... cede un poco ante sus peticiones, pero al mismo tiempo se firme y deja tú orgullo a un lado por un rato si de nuevo ustedes dos vuelven a discutir...— decía Shoko dándole una última inhalada a su cigarro
Utahime paso saliva... sentía la boca tan amarga por todo lo que le decía su mejor amiga
—Gojo es el padre de Yoshio, eso ya no lo puedes negar y también él tiene el derecho a reconocerlo, aunque esa idea no te agrade... — Shoko apagaba su cigarro con la suela de su zapato
—Ya escapaste una vez de él y ahora Gojo regreso sólito hacía ti... sabes que yo no soy de creer en nada de esas cosas sobre el destino, pero esta podría ser una señal para que al fin ustedes dos puedan hacer "las paces" de una vez por todas — decía Shoko tratando de convencer a su amiga
Utahime suspiro pesadamente mientras secaba sus lágrimas en silencio
—Además, piensa en cómo se ha de sentir Yoshio en este momento... — Shoko seguía hablando
—También podrías pedirle opinión a él, créeme Utahime él es un niño muy inteligente para su edad y quizás hasta ya comprenda bien la situación del porque te alejaste de su padre y quizás él pueda darte una respuesta a todo esto... la palabra de tu hijo también es valiosa en esta situación —
Comento Shoko pensando en lo mal que pudiera sentirse su sobrino por haber escuchado a sus padres discutir por primera vez
—No me quiero imaginar cómo ha de esta mi pequeño campeón en este momento en que ya sabe toda la verdad...— decía Shoko recordando a su sobrino
—¡Yoshio! —Utahime se llevó la mano a la frente con fuerza, era como darse un zape ella sola
Era cierto, como su madre, Utahime no se había puesto a pensar en aquel detalle sobre como pudiera estarse sintiendo su hijo con todo aquello por estar enfocando su enojo y atención contra Gojo
—¡También tengo que pedirle una disculpa a mi pequeño! Y de paso debo explicarle tranquilamente esta situación...— decía Utahime mirando hacia la puerta de su habitación
—Así es Utahime... por eso deberías tratar de llegar a un acuerdo con Gojo por el bien de Yoshio...— decía Shoko llevándose una mano al bolsillo de su bata
Utahime respiro profundamente... su amiga siempre le hacía entrar en razón
En aquel momento, a Shoko le ganó la curiosidad
—Por cierto... senpai...— empezó a decir la castaña
—Mande...— decía Utahime secándose las lágrimas
—¿TÚ Qué sentiste cuando volviste a ver a Gojo después de tantos años?— pregunto curiosa
Utahime se puso roja por aquella pregunta...
Se llevo una mano a su pecho porque sentía su corazón latir a mil por hora ante aquella pregunta
Era cierto, Utahime sintió muchas emociones en aquel instante cuando volvió a ver a Gojo...
Ilusión, odio, amor, decepción... sintió de todo un poco en aquel momento
—Yo...— decía Utahime tratando de sonar seria
—Con decirte Shoko, que hasta me desmayé cuando lo volví a ver... creo que con eso te digo todo lo que sentí...— comento está secando unas lágrimas
Shoko sonrió un poco por aquella respuesta
—Entiendo... —
Utahime solo guardo silenció
—Como recomendación médica y como consejo de amiga... lo mejor que puedes hacer es descansar esta noche y cuando creas que sea el momento para hablar de esto con Yoshio solo hazlo... pero tampoco esperes demasiado... mi pequeño campeón merece saber pronto la verdad y de paso se merece un helado grande— dijo Shoko con una leve sonrisa
Utahime sonrió un poco ante aquellas palabras
Aquella era la tía Shoko defendiendo y consintiendo a su pequeño sobrino
—Gracias Shoko... no sabes cuánto me haces falta...— dijo Utahime con nostalgia
—Y ustedes dos a mi... — contesto Shoko sonriendo
Después de eso, ambas amigas se despidieron
Pero antes de colgar, hicieron planes para verse un día de estos para ir organizando la fiesta de cumpleaños de Yoshio que sería en dos meses
Después de esa llamada, Shoko regreso a sus rondas y mientras recorría los pasillos de aquel hospital, por un momento se preguntó en dónde pudiera estar el idiota de Gojo...
Lo que no sabía, es que aquel idiota estaba fuera de sí mismo y estaba vagando por las calles vacías de Kioto en aquel momento...
