16. ¿Quién es él?
—¿Y cómo es Yoshio?— Gojo estaba muy curioso
—Me refiero a su forma de ser —
Era hora de poner de nuevo su plan en marcha
—¿En serio tengo que decírtelo después de que tu conviviste con él?— Utahime levantó una ceja
Gojo se bufo por aquel comentario
—Si, quiero que tú como su madre me lo digas—
Utahime suspiro
—Bueno, digamos que salió igualito a "ALGUIEN" en varios aspectos— miró a Gojo
—Es un niño muy inteligente, pero a la vez es muy ocurrente, aunque también es muy travieso "como alguien" —Dijo a regañadientes
—Pero a fin de cuentas es un buen niño— Sonrió al decir eso último de su hijo
Gojo sonrió de oreja a oreja al escuchar aquello
Esos adultos ahora estaban en la cocina
Como Gojo no dejo de insistirle que le contará sobre su hijo, a Utahime no le quedo de otra que seguir soportándolo y contestar a todas sus preguntas
Utahime se encontraba cortando algunos vegetales y Gojo estaba parado a su lado mirándola muy curioso
Movía levemente su cabeza a un lado para mirar todo lo que aquella mujer hacia
Enfocaba su vista a sus clavículas levemente descubiertas, luego se enfocaba en sus labios, en su cicatriz y de ahí miraba su cabello amarrado en un lindo chongo
No dejaba de mirarla de pies a cabeza
Aunque esa mujer estaba vestida con unos jeans y una blusa negra simple sin escote pero levemente descubierta de sus hombros
Gojo no podía dejarle de verlos senos detrás de aquel delicado delantal
Era como una fantasía verla así en la cocina
Utahime levantó una ceja al sentir la mirada de este sobre su cuerpo
—¿Qué tanto miras?— pregunto molesta
—Nada en específico —Mintió un poco
—Solo me da curiosidad saber cómo eres como "Madre"— respondió Gojo con una sonrisa burlesca
Aquel albino de nuevo había acercado su rostro al rostro de la azabache
Utahime no quería caer en el "juego" de aquel idiota, presentía que ese hombre planeaba algo y más por cómo se le acercaba constantemente
Dejo de cortar los vegetales y lo miro directamente a los ojos
—No sé qué intenciones tengas Satoru—movió levemente el cuchillo que traía en la mano
—Pero no trates de pasarte de listo conmigo— Apunto el cuchillo a la entrepierna de este
Aquella era una sutil amenaza
—Si no vas a ayudarme aunque sea a preparar la comida, mínimo ve al grano ¿Qué más vas a preguntarme sobre Yoshio?— pregunto con una leve sonrisa sin dejar de apuntar aquel cuchillo a la intimidad del albino
Gojo se veía feliz con la actitud de aquella mujer
—¡Tranquila! Solo estaba pensando en la siguiente pregunta — levantó las manos en son de paz
No podía quitarle la vista de encima, esa mujer era muy sexy aún amenazándolo
—Veamos, mi siguiente pregunta es ¿Cómo es Yoshio en la escuela?— pregunto Gojo con curiosidad
—Como dije es un niño muy inteligente, no lleva malas notas, pero a veces tengo que estar ayudándolo con algunos temas— contesto Utahime
—Aunque también es un poco "peleonero" cómo alguien que conozco—
Utahime dio unos pasos hacia una alacena para bajar unos condimentos
—¿Peleonero?—la curiosidad invadía la voz de Gojo
—Bueno, Yoshio es un niño que sabe defenderse así que a veces ...— Utahime suspiro de fastidio
—Se pelea con otros niños ya sea porque lo trataron de molestar o porque a veces defendía a otros niños que eran molestados por bravucones ... aunque yo siempre le he dicho que trate de solucionar las cosas hablando pero — Utahime dio un gran suspiro
— ¡Al final siempre terminaba peleando!— dijo a regañadientes
—Lo de peleonero no lo saco de mí, eso te lo aseguró — dijo Gojo con una gran sonrisa
Utahime hizo una leve mueca por aquel comentario
—Y aunque sea, ¿ha ganado en esas peleas?— Pregunto Gojo con curiosidad
Utahime contuvo un momento la respiración
—Si, las ha ganado todas... incluso contra niños más grandes que él —suspiro molesta
Quien le enseñó a Yoshio a defenderse y a dar uno que otro buen golpe fue Shoko, aunque Utahime no estaba de acuerdo, pero al final le ha servido de algo
El albino se sentía tan orgulloso de oír aquello que hasta soltó suspiro de satisfacción
—En definitiva es un Gojo—
—Dirás un Iori— comento Utahime con una sonrisa retadora antes de girarse de nuevo
Gojo levantó una ceja por aquel contrario, de verdad le encantaba cuando ella decía algo así solo por llevarle la contraria
En aquel momento, de nuevo se acercó lentamente a Utahime desde su espalda
Acercó su rostro al oído de esta y dijo casi en un susurro cargado de cierta excitación
—Bueno, creamos a un gran niño ¿No es así, Utahime?—
A la azabache le recorrió un escalofrío por toda la espalda al sentirlo tan cerca de ella
Poco a poco las manos de Gojo se iban acercando a su cintura, pero Utahime trataba de mantenerse firme
Torció la boca, rodó los ojos y cuando Gojo iba a poner sus manos en su cintura, está le dio un manotazo para que la soltara
—Será mejor que guardes tu distancia conmigo Gojo— dijo seriamente mientras daba unos pasos a un lado para alejarse de el
—¿Por qué? — Cuestiono curioso
—¡Por que sí! ¿Tienes alguna otra pregunta?— Utahime lo miró fijamente y cruzando los brazos
—Tengo varias... veamos ¿A Yoshio le gusta el azúcar?— preguntó Gojo
Utahime soltó una risita
—Le encanta, en todo mi embarazo mis antojos eran de puros postres, a ese niño le fascina el azúcar pero trato de no darle demasiada porque luego no lo puedo parar—
—Eso si lo saco de mi— comento Gojo con una gran sonrisa —Bien dicen que de tal palo tal astilla ¿No?—
—Si— Utahime se encogió levemente de hombros
Y así, esos dos pasaron un buen rato más hablando e intercambiando miradas en aquella cocina
Aquel lugar de la casa no era tan grande, pero tenía todo lo necesario
Y en el centro tenía una pequeña mesa con cuatro sillas, ideal para una pequeña familia
Gojo seguía preguntando algunas cosas sobre su hijo sin dejar de perseguir a Utahime
Pregunto sobre cuál era el color favorito de Yoshio, el cual resultó ser el morado
También descubrió que le gustaban los deportes desde que estaba en el jardín de niños y parecía que iba a ser bueno en ellos
Eso supuso que lo había heredado de su madre
También se sorprendió cuando Utahime le dijo que Yoshio parecía llevarse bien con los animales, sobre todo con los gatos que a veces llegaban al santuario
Incluso se sintió orgulloso cuando le contó que Yoshio tenía facilidad de convencer a los feligreses que iban al santuario
Ya que él lograba vender muchos amuletos cuando ayudaba en la tienda, Incluso algunos creían que era un niño "milagroso"
Gojo sabía que aquello era verdad, ya que el cómo su padre había caído en las palabras de su propio hijo antes de saber la verdad
Ambos se movían constantemente de una esquina a la otra mientras hablaban sobre su hijo
Gojo seguía molestando y tratando de acercarse a Utahime, pero esta seguía poniendo distancia
También el hechicero pregunto sobre algunas fotos
—Ahora quiero saber sobre algunas fotografías — abrió aquel caótico álbum sobre la mesa
—Estoy ocupada ¿No puedes preguntar luego?— Utahime empezaba a poner algo en la estufa
Pero Gojo seguía de insistente —¡Por favor necesito saber muchas cosas sobre nuestro hijo! —
Utahime entrecerró los ojos de molestia, ya se había cansado de aquel interrogatorio
—¡En serio quiero preguntarte sobre esta foto, por fis! ¡Tengo mucha curiosidad!— dijo Gojo acercándose con una foto en las manos
—¡Pero tengo que cuidar que los vegetales no se me quemen! ¡Y de paso debo termnar de preparar la carne de las albóndigas y el arroz!—Utahime estaba ya harta de aquel hombre
—¡Por fis Utahime!— Gojo hizo ojos de cachorro regañado
—¡Por favor! ¡¿Sí?!— suplicaba juntando sus manos
Aquella cara con un puchero y con ojitos de cordero a medio morir, le recordaban demasiado a Yoshio
Era indiscutible que era una copia de aquel hombre
Utahime respiro profundamente y después sobó levemente sus sienes
Sabía que debía cooperar aunque ella no quisiera
—De acuerdo — suspiro pesadamente mientras ponía a fuego bajo aquellas verduras y dejaba de lado la carne que estaba terminando de condimentar
—¿Ahora que quieres saber?— Utahime se sentó en la silla y cruzo los brazos
Gojo dibujó una gran sonrisa mientras se sentaba en la otra silla
La azabache hizo una mueca por el desorden que tenía aquel hombre sobre la mesa con aquellas fotografías y con toda la comida y utensilios que le estuvo robado para llamar su atención
—¿Quiero saber que pasó aquí?— pregunto curioso y mostrandole aquella fotografía
Utahime reconoció de inmediato aquella fotografía que tomo entre sus manos
Su semblante serio cambió a una leve sonrisa al ver esa foto donde su hijo traía un kimono tradicional de color negro con morado
—mmm si mal no recuerdo, esta foto es del año pasado y estábamos festejando el "Shichi-Go-San", en ese momento Yoshio ya tenía cinco años — decía Utahime con una leve sonrisa
Gojo no podía quitarle la vista de encima, aquella sonrisa siempre le hacía suspirar
—Cuéntame un poco más por favor...— suplico Gojo
Utahime le miro levemente y después regreso su vista a la foto
—Recuerdo que ese kimono fue un regalo que le dieron sus abuelos, también recuerdo que ese día habíamos decidido ir al santuario para celebrar aquel día junto a otros niños — la comisura de sus labios se elevó formando una sonrisita
—Ese día, recuerdo que a Yoshi le hicieron demasiados cumplidos por el color de sus ojos, decían que había sido bendecido por los dioses — había algo de melancolía en su voz
—Pues no lo culpo, tiene unos hermosos ojos— comento Gojo
—Y sí que los tiene— Utahime lo miro momentáneamente mientras este le sonreía de oreja a oreja
Parecía que había algo en el ambiente que hacía especial aquel momento
Quizás podría ser el aroma de la comida lo que hacía agradable la charla ya que daba la sensación de estar en un "hogar"
Aquel albino decidió sacar otra foto al azar
—¿Y qué me cuentas de esta? ¿Qué paso aquí? — pregunto mostrándole otra foto
De nuevo, Utahime tomó la foto entre sus manos
—Creo que Yoshi aquí tenía unos once meses— comento haciendo memoria
— Para ese tiempo, él ya era un niño muy travieso que gateaba por todo el santuario — Sonrió ante tal recuerdo
—No sabes los sustos que todos nos llevábamos cuando no lo encontrábamos en la habitación donde lo dejábamos jugando sobre el tatami o de todas las veces que se iba a caer por gatear hacia el jardín — Dijo Utahime con nostalgia
—Imagino que desde pequeño a sido así de hiperactivo ¿No? — comento Gojo muy feliz
—Ni que lo digas, cuando aprendió a caminar podías verlo por todos lados y cuando aprendió a correr... — Utahime suspiro por la nostalgia
—No le podías alcanzar fácilmente, corría muy rápido a pesar de ser muy pequeño — río ante el recuerdo
Aquellos recuerdos hacía que su sonrisa se presentará de manera tierna y aquello hacia latir rápidamente el corazón de Gojo
—Bueno, supongo que esa energía la saco de mi— Gojo se felicitó como si aquello fuera un halago
—Eso en definitiva lo heredó de ti — Utahime se encogió de hombros
El ambiente entre esos dos ya era bastante relajado
Gojo siguió intentando acercarse a Utahime, pero esta siempre daba un paso atrás
La azabache de vez en cuando acomodaba alguno de sus mechones de cabello detrás de su oreja y aquello hacía que Gojo quisiera acariciarle las mejillas o de tocar aquella cicatriz
—¿Y cuáles fueron sus primeras palabras?— pregunto Gojo sin dejar de mirarle cariñosamente
—mmmm— Utahime se llevó la mano a la barbilla
—No recuerdo bien... creo que fue tata y después empezó a decir Mamá — Sonrió levemente por el recuerdo
—Y después resultó ser un niño que no cierra la boca como "alguien que conozco"—
Gojo se rio por aquel comentario
—Me pregunto ¿Quién será ese "alguien"?—
Ambos adultos Intercambiaron unas leves miradas y sonrisas más
Utahime ya tenía un poco más de confianza en mirarle a los ojos, mientras que este no podía dejarle de verle los labios
Aunque también de vez en cuando Gojo seguía posando su mirada en los senos o en el cuello de esta
No podía evitarlo, se veía muy atractiva aún después de años... la maternidad le había dado un atractivo difícil de ocultar
Aun así, con todas las tentaciones que tenía, Gojo siguió preguntando
—Y ¿Nunca dijo papá?— pregunto un poco intrigado
Utahime suspiro
—Si lo dijo, pero muy pocas veces — lo miro un poco y después regreso su atención a las Fotografías
—Y... ¿Nunca le dijo Papá a otro hombre? ¿O sí?— aquella cuestión le causaba demasiada intriga al hechicero
Esto por lo que Yoshio le había dicho la tarde anterior sobre las citas de su madre
—"¿Acaso eres un ex novio?"
"Cuando sale con algún hombre que no la merece..."
Aquello le empezó a inquietar
Utahime se encogió de hombros
—De lo que yo recuerde, a ninguno le ha dicho "papá" hasta el momento —
Gojo suspiro levemente de alivio
De verdad detestaba la idea de que su hijo pudiera llamar "Padre" a otro hombre
Pero de nuevo la duda le invadió
—¿Y nunca pregunto por mi?— regresó a su pose sería
—Si lo hizo un par de veces por cuestiones de la escuela —Utahime movió su mano sobre la mesa para ver aquellas fotos
—Ya sabes, quien era su papá o quiénes eran sus abuelos paternos y cosas así —
Las manos de ambos por un momento se encontraron sobre aquella mesa
Gojo trato de tomar la mano de Utahime
Acariciando con su dedo índice el dedo meñique de esta y subiendo por el dorso de su mano
—¿Y qué le dijiste de mi?— cuestiono con curiosidad
En aquel momento, Utahime retiro su mano
Aquel roce aunque fuera tan efímero logró provocar varias emociones
—Solo le dije la verdad, que eras un mujeriego Y un gran Imbécil — Utahime Sonrió al decir eso
Gojo se burló de aquella respuesta
Unos segundos después, ambos guardaron un momento de silencio...
Utahime se levantó a revisar las verduras las cuales ya estaban en su mejor punto
Realmente ya llevaban mucho tiempo hablando y ni cuenta se habían dado de la hora que era
Gojo respiro profundamente, había algo que le causaba demasiada intriga desde hace rato
—¿Utahime con otro hombre? Ja eso es imposible ¿no?— se cuestionó mentalmente ante la idea de verla con otro
Y más que una de sus respuestas dejo ver que si había salido con otros hombres
Pero si ella tuviera a alguien más ¿Cómo se sentiría el?
Aquel sentir de verdad le frustraba ¿Acaso eran celos por imaginarla con alguien más?
En aquel momento, Gojo miro el trasero de esta ya que estaba de espaldas ... no podía imaginarse a otro hombre tocándola
No resistió más
Se levantó con cuidado y volvió a acercarse a Utahime, esperaba que esta vez si fuera correspondido
—Sabes Utahime...— Esta vez sí logro cruzar sus brazos por la cintura de esta
Utahime se estremeció, ni tiempo le dio de reaccionar
Rápidamente se dio la vuelta para tratar de empujándolo con sus manos
Pero era Inútil, Gojo la tenía acorralada entre sus brazos que hasta la acerco demasiado a su cuerpo
—Gojo... esto está mal... suéltate por favor ...— suplicó Utahime mirándolo a los ojos
—Sabes Utahime... estaba pensando — Gojo sonrió mirándole los labios
Utahime negó con la cabeza reprochado aquella posición en la que se encontraban
La pobre sentía el aliento de aquel hombre en sus labios, hizo su rostro hacia un lado mientras lo escuchaba hablar cerca de su oído
—Gojo... por favor... suéltame— suplicó
La voz de Gojo empezó a escucharse muy seductora
—Estaba pensando, bueno... los dos tenemos un hermoso hijo... y —
Gojo se atrevió a acariciar la mejilla de Utahime, la cual seguía mirando hacia otro lado tratando de ignorarlo
El tacto de su piel después de tantos años era aún cálida y muy suave
Utahime cerró los ojos al tacto de sus dedos
Incluso el albino sintió como las manos de ésta se relajaban sobre sus pectorales
—Y pensé que como ambos estamos solteros...— dijo Gojo mirando como parecía que Utahime luchaba internamente
Utahime al escuchar aquella palabra, una gran risa apareció en sus labios de oreja a oreja
—¡Ja!— bufo mientras miraba al hechicero a los ojos —Gojo ¿Qué te hace pensar que estoy "soltera"?— preguntó con una risita
—Tú carácter Utahime, ¿Dime que hombre se fijaría en ti con ese carácter tan fuerte que te cargas? Sabes que las mujeres histéricas no son populares con los hombres — decía Gojo con una sonrisa
Utahime rodo los ojos por aquella respuesta
—Idiota— soltó en un suspiró
—Cómo decía...— continuo Gojo regresando a su voz seductora
— Estaba pensando en que... quizás tu y yo podríamos darnos una "oportunidad" y criar a nuestro hijo juntos... —
La poca serenidad de Utahime desapareció rápidamente, parecía que Gojo hablaba en serio
—Satoru...— salió de sus labios por la sorpresa
—Lo digo en serio Utahime — dijo casi en un susurro
Gojo fue acercando sus labios a los de Utahime
La azabache abrió sus ojos tan grandes por lo que estaba sucediendo, incluso sintió como las manos de Gojo se tensaron en su cintura acercándola más a él
—Quiero que nosotros tres seamos una familia... — soltó el hechicero que estaba dispuesto a besarle
Y cuando sus labios estaban a punto de tocarse
Ese beso fue interceptado por la mano de Utahime
Gojo estaba sorprendido por aquello
—Eso no va a ser posible Gojo— sonó muy seria
—¿Por qué no?— pregunto Gojo aún con sus labios pegados a la palma de Utahime
—Por qué yo no estoy solt...— fue interrumpida
El ruido de la puerta de la entrada los alertó de que alguien había llegado
—¡Mami!— grito Yoshio muy emocionado
Aquel niño entró corriendo a la cocina
Gojo soltó a Utahime, esta dio unos pasos hacia atrás mientras acomodaba su delantal
—¡Mami tengo algo que decirte sobre mi...— Yoshio se calló rápidamente al ver a sus padres en aquel lugar
Incluso se levantó las gafas de sol por lo que estaba viendo
—¿Papá?... digo Saturron — Dijo Yoshi abriendo grande sus ojos azules
Gojo sonrió demasiado por ver a su pequeño
—¡Yoshio!— dijo alegremente
Aquel niño se acercó a esos dos
—¿Qué haces aqui?— pregunto muy curioso
El albino se agachó para saludar a su hijo —Solo vine a hablar con tu madre—
Aquel hombre noto que su hijo llevaba sus gafas de sol puestas sobre la cabeza
—¿Así que tu tenías mis gafas, Eh pequeño mocoso?— pregunto Gojo con una gran sonrisa
—En serio... me alegra volverte a ver Yoshio— acarició el cabello de su hijo
Aquel niño sentía una gran alegría y quizás hasta su deseo se había hecho realidad
—Anciano, tus gafas fueron de la suerte — Yoshio le Giño el ojo
—¡También a mí me alegra verte!— Dijo con una gran sonrisa
En aquel momento, padre e hijo se abrazaron momentáneamente
Los pasos de otra persona acercándose a la cocina alertaron a Gojo
Rápidamente se puso de pie
—¡Amor ya llegamos! — se escuchó la alegre voz de un hombre
—Yoshio y yo tenemos algo bueno que contarte—
Utahime se acercó al umbral de la cocina con una gran sonrisa en la cara
—Bienvenido mi amor— beso con amor los labios de aquel hombre que había entrado a la cocina
Gojo sintió su alma abandonar su cuerpo al ver como Utahime besaba a aquel sujeto
—¿Quién es el?— pregunto Gojo con la mandíbula casi desencajada
Yoshio río alegremente por ver a Gojo en aquel estado, sacudió su mano y dijo en voz baja
—¡Es el novio de mamá!— dijo acercando su mano a su boca como si dijera un secreto
—¡¿Qué?!— soltó Gojo casi estupefacto
Yoshio se burló por la cara que hizo su padre, era la misma cara que hizo ayer cuando lo conoció
—Uta ¿Todo está bien?— cuestiono aquel hombre al ver a Gojo ahí
Continuará...
Notes:
PEspero les haya gustado estos capítulos
¿Cómo es el novio de Utahime?
¿Acaso será un hombre sin energía maldita o alguien conocido?
Y quizás se pregunten
¿Por qué Utahime y su familia no le dijo a Gojo que ya estaba saliendo con alguien?
Y quizás se pregunten
¿Por qué Utahime y su familia no le dijeron a Gojo que ya estaba saliendo con alguien?
Bueno, eso lo sabrán en el siguiente capítulo
