20. Clan Ashiya
—¡Papá!
El grito de un niño lo llamaba, pero aquel hechicero no podía encontrar de donde provenía aquella voz
—¿Mocoso eres tú?
Frente a él había una inmensa oscuridad, tan densa como el universo
Ni sus seis ojos lograban encontrar de donde provenía aquella voz
—¡Yoshio!
Gojo grito mientras corría desesperadamente
El eco de su voz resonaba con fuerza en aquel lugar
—¡Papá!
Volvió a escuchar ese grito desgarrador
—¿¡Yoshio, dónde estás?!
El albino empezaba a entrar en una inmensa desesperación
Empezó a girar y miraba en todas direcciones, pero era Inútil
Ni su poder "servía" en esa zona
De la nada y frente a él apareció un niño de cabellos negro, el cual miraba hacia el suelo con sus manos hechas puños
Gojo no sabía de donde había salido aquel niño e incluso no sentía nada de energía salir de él
—¿Hijo?— pregunto Gojo dando unos pasos hacia el
Pero aquel niño dio unos pasos hacia atrás
—Todo esto es tu culpa...—dijo aquel pequeño con voz apagada
—¿Qué?— soltó Gojo impactado
Aquel niño levantó el rostro, sus lágrimas eran de sangre
—¡TODO ESTO ES TU CULPA SATORU GOJO!—Grito aquel niño mientras era arrastrado a la oscuridad por varias manos manchadas de sangre
—¡Papá!— de nuevo aquel grito se hizo presente
—¡Yoshio!— grito Gojo mientras trataba de alcanzarlo
—¡Papá! — Aquel grito ahora fue uno desgarrador
—¡Yoshi!— grito Gojo corriendo tras él en aquella escena mientras esa oscuridad se comía a aquel niño
—¡Gojo san!
En aquel momento, Satoru salto del susto que casi se cae de su asiento
Se había quedado dormido en el tren bala mientras se dirigían a Tokio para verse con el clan Ashiya
La respiración de Gojo era muy agitada, miraba asustado para todos lados
Poco a poco logró enfocar a Ijichi frente a él, el cual estaba preocupado por los ruidos y movimientos que hacía este estando dormido
—Gojo san... ¿Estás bien?— pregunto el asistente de pie frente a el
—¿Qué paso? ¿Dónde estamos? ¿Y Yoshio?— Gojo trataba de recuperar el aliento
Se desabrocho el botón del cuello de aquella camiseta de vestir que llevaba puesta, se sentía ahogar
—En primera, Solo te despertaba porque parecías tener una pesadilla, en segundo, estamos a menos de treinta minutos de llegar a Tokio y en tercera... Pues Yoshio debe estar en la escuela en este momento— contesto Ijichi ante aquellas interrogantes
Gojo de verdad se veía muy pálido y algo fuera de si
—Ya...Ya veo— la respiración de Gojo empezaba a volverse regular
—¿Gojo san, seguro que estás bien?—Volvió a preguntar Ijichi
—¡Lo estoy!— Mintió, estaba aún poco confundido
—Solo me despertaste de un buen sueño, ahora Ijichi tráeme un café — ordeno este mirando a la ventana
—¿Estás seguro?— Ijichi acomodo sus anteojos
—¡Lo estoy! ¡Ahora mi café que ya casi llegamos!— trono los dedos
—¡Voy!— suspiro con pesar
—¡Y con mucha azúcar! ¡sino te castigaré!— ordeno Gojo molestó
El pobre asistente chilló y se apuró con aquel encargo
Aquel sueño dejó muy pensativo a Gojo, se dio unas leves palmadas en las mejillas para despejarse
—Solo fue eso... un sueño— se decía a si mismo sobando sus sienes
—Solo espero que se quede en eso...— suspiro Gojo esperando que aquel mal sueño no se volviera a repetir
—¿Y bien? ¿Qué sabemos de nuestros nuevos amigos?— pregunto Gojo tomando de su café
Ijichi aclaró su garganta
—Pues... al parecer a este "clan" si es que así les podemos llamar, parece que está llamando demasiado la atención últimamente en Internet — acomodó su corbata
—¿Llamar la atención?— aquello le pareció poco común a Gojo
Ijichi no sabía como explicar aquello
—De lo poco que descubrir, al parecer están siendo mencionados frecuentemente en foros de Internet donde les gusta discutir sobre cosas "paranormales" — Ijichi le mostró aquella tableta
Gojo la tomo con curiosidad y empezó a deslizar aquella información
—¿Videos malditos? ¿Exploraciones urbanas? ¿Aplicaciones que te llevan a lugares "embrujados"?— Aquello sorprendió un poco al albino
"Yo los vi hacer un exorcismo"
"Ellos "limpiaron" el antiguo edificio maldito donde vivía"
"Yo estuve presente cuando eliminaron a un fantasma"
"Yo pagaría para que eliminen a un fantasma de mi casa"
"Se hacen llamar chamanes, ¿Maldiciones? ¿Qué, caso regresamos a la era Edo? "
"Solo son farsantes"
"Ellos exorcirsaron a un amigo..."
Aquellos comentarios venían acompañados de algunos videos muy cortos o de imágenes que mostraban "maldiciones" y "lugares malditos o embrujados"
—Fiuuuu los anteriores peces gordos deben estar revolcándose en sus tumbas por todo esto — dijo Gojo como una gran burla
Aquella idea parecía agradarle demasiado, usar las redes sociales y foros de Internet para darse a conocer
—Al parecer a este clan les gusta "trabajar" llamando la atención de las personas comunes, por eso se han hecho algo de fama últimamente, cosas que en la anterior administración no era bien visto— decía Ijichi suspirando
—Pues parece que ahora el pasado ya quedó enterrado y se está abriendo paso al futuro... interesante me gusta lo que proponen hasta ahora — comento Gojo regresando aquella tableta
—Sin embargo... parece que a los demás clanes y algunos santuarios están en contra de este "método para conseguir clientes" — explicó Ijichi
—¿El motivo?— pregunto Gojo cruzando los brazos
—Solo me comentaron que estos "temas" deberían seguir fuera de la incumbencia de la gente "normal" o que mínimo "no fueran tan llamativos"— suspiro Ijichi
Esto último lo decía porque en aquellas fotos y videos, los hechiceros que participaban eran personas muy jóvenes e inexpertas
—Se están volviendo una especie de "moda" al parecer — explicó Ijichi
—Algo muy contrario a lo que era en nuestro tiempo, donde casi todos los alumnos y los hechiceros llevaban uniforme o ropas que los hacían pasar desapercibidos— el asistente acomodó sus lentes
—Además que nuestras misiones tratábamos de hacerlas a la discreción y fuera de la vista de la gente común— miro a Gojo seriamente
Gojo resoplo por aquello
—Ahora que somos libres de los peces gordos y de sus estúpidas normas, "ellos"— se refería a los otros clanes
—Quieren seguir con la misma mierda, vaya avance, mínimo esta gente está siendo rebelde en cómo darse a conocer — comento este acomodándose la corbata azul que traía puesta y peinó su cabello
—Bueno, ahora solo queda esperar a que la líder del clan Ashiya, una tal Reiko nos explique el porqué utilizan este método — dijo Ijichi mirando su reloj
El tren bala se acababa de detener en el minuto exacto de su hora de llegada
—¿Reiko eh?— la curiosidad de Gojo se activó casi de inmediato
Una vez que esos dos hombres bajaron del tren, buscaron a sus "guías" con la vista
—¿Y cómo son nuestros nuevos amigos? Me pregunto cómo será Reiko ¿Será una mujer joven o acaso será una anciana?— pregunto Gojo muy curioso
—Ni yo sé cómo son... solo dijeron que nos verían aquí — respondió Ijichi buscando con la mirada
Ambos hombres estaban de pie donde se les había dicho que esperaran
Trataban de poner atención en todos los detalles para tratar de averiguar quiénes serían sus anfitriones
—Y tampoco se ve restos de energía maldita— Gojo acomodo sus gafas de sol
Ambos seguían esperando mientras veían a las personas ir y venir a esas horas de la mañana
Rápidamente les llamó la atención dos jóvenes que no los dejaban de mirar y que se fueron acercando sigilosamente a ellos
Era una chica de cabellos verdes agarrado en una gran coleta, un vistoso abrigo rojo y debajo un conjunto de falda con una blusa medio transparente en color negro
Junto a ella, la acompañaba un joven de cabellos rubios, traía un cubrebocas negro, una sudadera con estampado militar y unos jeans marinos
—D... disculpe, ¿Usted es Gojo Satoru?— pregunto con timidez aquella
—Si, yo soy ¿Y ustedes son?— acomodo sus gafas de sol
Ambos chicos se miraron por un momento, sobre todo a la chica se le iluminó el rostro
Ambos chicos empezaron a decirse algo entre ellos, pero en voz muy baja
—¿Seguro que estos son nuestros anfitriones?— pregunto Gojo en voz baja al ver cómo iban vestidos esos esos
—No tengo idea... Y no parecen ser hechiceros— contesto Ijichi en voz baja
—¡Los rumores eran ciertos! ¡Oh Gran Gojo Satoru, soy una gran fan tuya! ¡No sabes todas las cosas que se dicen de usted en internet! — dijo aquella chica acercándose muy alegremente a aquel hombre
—¿Puede darme su autógrafo? ¿Puedo tomarme una foto con usted? — decía juntando sus manos muy alegremente y sacando su celular
Aquello sorprendió a Gojo
Esa chica no dejaba de hacer preguntas —¿Cómo son las maldiciones realmente? ¿Son feas como dicen? ¿Es cierto que usted es un hechicero? Por qué no lo parece, pensé que los hechiceros eran ancianos horribles—
—¿Eh? — salió de la boca del albino
Gojo no sentía nada de energía maldita en esta chica y trataba con su infinito de hacer que no se le acercara demasiado
Rápidamente, su compañero le tomó del hombro y se aclaró la garganta
—¡Compórtate Akiko y date prisa!—
Lo mismo sucedía con aquel chico, No tenía nada de energía maldita
La chica solo hizo una mueca mientras miraba a su compañero
—¡Pero Haruka, los rumores parecen ser ciertos! ¡lo que decía en ese foro era real!— dijo aquella chica con mucha alegría
—¿Rumores? ¿Cuáles rumores?— pregunto Ijichi confundido —¿Ustedes no son los enviados por Reiko San?—
—¿Acaso ustedes no son del clan Ashiya?— pregunto Gojo un tanto confundido
—¿Clan qué? ¿Reiko que? No conocemos a nadie con ese nombre ni apellido — cuestiono aquel joven levantando una ceja
—¡En realidad nosotros...!— la chica estaba contestando a aquello pero la voz de un hombre les llamó la atención
—¡Hey ustedes dos!—
Rápidamente a esos cuatro se les acercó un hombre de cabello corto de color castaño y unos muy llamativos ojos color dorados
Aquel hombre estaba vestido completamente con un traje blanco, le destacaba su abrigo muy grueso del mismo color y unas llamativas cadenas doradas sobre su cuello
Gojo al verlo sintió una pesada energía maldita venir de él
Incluso Ijichi sintió un escalofrío recorrer su espina al verlo de cerca
—¡Vámonos Akiko! — dijo aquel chico jalando la mano de su amiga
—¡Un gusto Gojo Satoru! ¡Esto debemos presumirlo en las redes!— grito aquella chica despidiéndose
—¡Tsk!— aquel hombre chasqueo la lengua
—"Fanáticos" de seguro a uno de nuestros hechiceros se le salió esta información ... en fin — suspiro pesadamente y rasco su cabeza mirando a Gojo y a Ijichi
—Un gusto soy Hayate Ashiya, mi hermana Reiko San me mando por ustedes para llevarlos a donde los cito— estiró su mano para saludar a Gojo
—Un gusto, Soy el gran Gojo Satoru— saludo con una sonrisa
Al estrechar sus manos, Gojo sintió una energía maldita muy pesada que provenía de aquel sujeto, era como una corriente de electricidad
Por un momento Gojo miro a Hayate a los ojos, había algo en el que no daba buena espina
—Un gusto soy Ijichi... yo fui quien estuvo en contacto con tu hermana para esta entrevista — se presentó Ijichi saludando amablemente
— Si si como sea... por aquí, los llevaremos hasta allá — sugirió aquel sujeto dando unos pasos entre la multitud
—¿Qué fue eso con esos dos chicos? ¿Acaso tengo club de fans?— pregunto Gojo muy emocionado
Hayate suspiro y contesto un tanto molesto
—Si algo así, las personas comunes a veces son un gran problema... — se llevó las manos a los bolsillos
—Después del incidente de Shibuya, algunas personas no se creyeron eso de "los terroristas" y empezaron a surgir foros en internet donde empezaron a especular y a formas teorías conspirativas sobre lo sucedido— suspiro pesadamente
—Al final descubrieron este mundo de la "hechicería y esas cosas" — sonó molesto al dirigirse a Gojo
—Entre esos foros suenan mucho tu nombre como si fueras una leyenda urbana— suspiro de fastidio
—¡Interesante! ¡Soy una leyenda entre los mortales!— se halago Gojo por aquello
Continuo aquel hombre
—Pero muchas veces esas mismas personas estorban en las misiones ¡tsk! — iban saliendo de aquella estación
—Creo que esto no da buena espina...— comento Ijichi en voz baja
Los tres llegaron a un auto que ya los estaban esperando afuera de aquella gran estación
—¡Vamos, Suban que se nos hace tarde y a Reiko no le gusta la impuntualidad! — dijo Hayate abriendo la puerta de atrás
—¡Esperamos verlo pronto en acción Gojo Satoru!— grito aquella chica desde el otro lado de la acera mientras seguida siendo jalada por su amigo
Gojo bajo sus gafas de sol y le dedico un giño y una sonrisa antes de ingresar al auto
Aquel idiota desde ahora en adelante se comportaría como toda una celebridad con algunas personas
Ijichi solo acomodo sus gafas, aquello era muy extraño y seguía sin darle buena espina
—En manos de quienes hemos caído...— comento Ijichi en un suspiro antes de cerrar aquella puerta
Dentro de aquel auto, en el asiento del piloto iba un hombre de cabellos oscuros, con una camiseta roja y un pans negro
Y al igual que Hayate, sus ojos tenían una tonalidad un tanto dorada
Cuando los mirabas de cerca y les prestabas atención, podías notar que esos dos eran mucho más jóvenes que Gojo, quizás andaban en sus veinte tantos años
—Es un gusto conocer a un ex criminal cómo Gojo Satoru— dijo el piloto girándose un poco para mirar a sus invitados
Gojo levantó una ceja
—No soy un ex criminal—
—Aun así, criminal o no, será un gusto trabajar con una leyenda como usted, aunque debo admitirlo, siempre pensé que usted sería mucho más anciano — dijo aquel joven en una gran sonrisa
—¡No soy tan viejo en realidad! ¡Y solo permito que una persona me diga así!💢— soltó Gojo un tanto molesto
—¡Jiro! ¡Andando que ya vamos tarde y no quiero soportar a Reiko molesta!— soltó molesto su compañero sobando sus sienes
—¡Andando!— dijo Jiro muy alegremente
Aquel chico desprendía muy poca energía maldita, no como Hayate que desprendía grandes cantidades
Ijichi y Gojo solo Intercambiaron una mirada de confusión ante todo aquello, no sabían realmente qué estaba pasando
Después de conducir por media hora desde la estación hasta casi a las afueras de Tokio
Por fin llegaron a su destinó
Llegaron a un moderno y lujoso edificio, donde en interior, tenían unos de las mejores oficinas de aquella parte de la cuidad
—Bienvenidos, Reiko los está esperando dentro — dijo Jiro abriéndoles la puerta del auto
—Gracias— soltó Ijichi admirando el lugar donde habían llegado
—Fiuuuu parece que ustedes se están tomando muy en serio la "modernidad", recuerdo que antes teníamos que ir a antiguas residencias llenas de polvo cuando íbamos a hablar con el líder de algún clan— dijo Gojo en una gran sonrisa metiendo sus manos en las bolsas de sus pantalones
—Después de la muerte de los peces gordos eso nos abrió muchas posibilidades a las nuevas generaciones de elegir donde hacer nuestros tratos y eso también es gracias a ti Gojo Satoru— comento Jiro con una amigable sonrisa
—Ya hablaran luego, Por aquí señores — Dijo Hayate guiando a Gojo e Ijichi dentro de aquel edificio
Una vez llegaron hasta la recepción, Hayate los siguió guiando hasta la zona donde se supone los estaba esperando Reiko
Aquel lugar tenía unos "espacios" especiales y finamente decorados para juntas o desayunos más privados
—Pasen— dijo Hayate abriéndoles la puerta a Gojo y a Ijichi
Dentro ya los estaban esperando la líder de aquel misterioso clan, sentada en aquella mesa con solo tres sillas alrededor
—El gran Gojo Satoru... es un placer conocerte y tenerte de regreso aquí en Tokio — dijo una mujer con voz muy seductora
Una vez que esos tres entraron en aquel espacio
Fueron recibidos por una hermosa mujer no mayor de treinta años, de cabellos largos y de color castaños claros y al igual que de los otros dos hombres, sus ojos eran de una tonalidad dorada
Aquellos ojos eran un tanto hipnóticos, quizás ese era una característica propia de aquel clan
Estaba elegantemente vestida, con un traje de sastre color gris y un bralette corset de color blanco debajo de aquel saco, todo su look iba acompañado de unos tacones blancos
De aquella chica salía demasiada energía maldita, pero en aquel momento estaba muy tranquila
Gojo en aquel momento hizo gala de sus coqueteos ya que aquella mujer era muy hermosa
—El placer es mío Reiko San— beso su mano
—Es un gusto conocer a una mujer tan bella como usted —
Ijichi hizo un leve no con su cabeza y suspiro por el comportamiento de aquel idiota
—"Un día coqueteando con la madre de su hijo y al otro está coqueteando con esta desconocida mujer "— pensó Ijichi
—El gusto es mío y también eh oído de ti Kiyotaka Ijichi— Reiko poso su misteriosa vista sobre aquel asistente
—¿Eh, de mi?— se apuntó muy nervioso
—Si, Eh escuchado que eres una de las mejores ventanas que pudo tener Jujutsu Tech en su momento, además que tienes mucha habilidad con la tecnología, algo que nos gusta en este clan— le miraba con una coqueta sonrisa
—Si bueno... yo— Ijichi estaba muy nervioso
Pero Gojo aclaró su garganta para llamar la atención de Reiko, quien tomó asiento
—Cierto, y díganme caballeros — puso sus codos en la mesa y recargo seximente su rostro sobre sus manos
—¿Qué los ha traído hasta aquí? Sobre todo ¿Que ha traído al hechicero más fuerte que ha tenido el mundo de la hechicería hasta mi clan?—
Gojo dibujó una gran sonrisa sobre sus labios mientras quitaba sus gafas de sol
—Bueno, simplemente busco regresar al mundo de la hechicería y seguir siendo el mejor — respondió con gran alegría
Reiko hizo un si con su cabeza
—Interesante... un exiliado queriendo retomar su trono ¿eh?— miro directamente a los ojos de Gojo
Aquella mirada tenía algo hipnótico y misterioso al mismo tiempo
—Así es y me sorprende que usted nos haya contactado, pensaba que su clan ya estaba extinto — respondió Gojo con curiosidad
Reiko se encogió de hombros
—Simplemente los pocos miembros que quedamos tuvimos que adaptarnos, tú sabes querido, los tiempos cambian y a veces los clanes también, por cierto y hablando de clanes, ¿Satoru, No tienes descendientes?— pregunto Reiko con curiosidad
Ijichi trago saliva mientras veía a Gojo, estaba sudando frio
Gojo estaba escaneando el rostro de aquella mujer y después centro su vista en sus ojos
El ambiente ahora se sentía un tanto tenso, era como si hubieran pasado directamente a un interrogatorio policial
—Yo actualmente...— Gojo guardo unos segundos de silencio que fueron eternos para Ijichi
—Soy el único de mi clan— contesto con una gran sonrisa
Ijichi suspiro de alivio ya que Utahime les había rogado que no revelarán nada de Yoshio a nadie
—Comprendo y ¿No te gustaría tener un hijo? — acerco juguetonamente sus dedos a la mano de Gojo, el cual parecía querer seguirle el juego
—Yo...— Gojo tenía una sonrisa en su cara
Ijichi aclaró su garganta
—Por favor señora Reiko ¿Sería tan amable de decirnos como trabajan ustedes, el clan Ashiya?— cuestiono acomodando sus gafas
Reiko lo miró fijamente
—Supongo que investigaste algo sobre nosotros antes de venir aquí, ¿No es así Ijichi?— miro al asistente de forma sexi
—Bueno este yo...— Ijichi se puso muy rojo por aquella mirada
Se sentía ahogar que hasta aflojó levemente su corbata, el ambiente de nuevo había cambiado de un momento a otro
De ser un ambiente tenso, ahora era un tanto seductor... quizás era la técnica maldita de aquella mujer
Reiko sonrió y se puso de pie
—Básicamente mi clan también trabaja con las "normas actuales" con las que los demás clanes también se rigen— empezó a caminar lentamente detrás de sus invitados
Ijichi no pudo hablar por la energía maldita que sentía que lo ahogaba en aquel momento
—Estamos aliados con varios templos aquí en Tokio y uno que otro en Kioto donde solicitan el apoyo de un "sacerdote especial" como las personas comunes nos nombran, para ciertas misiones o encargos "especiales" que un "sacerdote de templo" no puede hacer solo con rezos — paso suavemente sus dedos por el respaldo de la silla de Gojo
Aquellas palabras convencían sobre todo a Gojo
—Actualmente tener a un santuario de tu lado hace que el trabajo sea más directo con los feligreses — dijo mirando a Gojo por un momento
—Los rezos ya pasaron de moda, lo que se debería hacer es ir directo al grano ¿No es así, Reiko san?— dijo Gojo con una gran sonrisa
Reiko le sonrió coquetamente y siguió caminando alrededor de esos dos
—Así es, por eso también utilizamos la tecnología como las redes y los foros de Internet para encontrar más rápido maldiciones que se van popularizando y sobre todo, para encontrar a usuarios malditos que creemos peligrosos o que tienen potencial para ser hechiceros — se detuvo detrás de Ijichi
Acercó sus labios al oído de este
—Tu deberías saberlo mejor que nadie Ijichi kun ... la gente hoy en día tiene acceso a toda la información con un solo toque de su celular y fácilmente las personas han encontrado una nueva forma de entretenimiento combinada con morbosidad y cosas que consideran "interesantes" y en esa categoría entran "las maldiciones" o "fantasmas" que vemos en vídeos de tiktoks o YouTube que la gente "común" suben a sus redes —
Ijichi estaba muy nervioso al sentir como aquella mujer posaba sus manos en sus hombros y su aliento recorría su oído
El pobre trago saliva
—Las redes sociales y los foros en internet simplemente nos han facilitado el encontrar el trabajo que antes tardaba tiempo, por eso los demás clanes nos han "criticando" demasiado, nuestra forma de trabajar digamos que es más moderna — soltó a Ijichi y siguió caminando de nuevo hacia su lugar
Reiko seguía hablando
—Y que el hechicero más fuerte quiera trabaja para nosotros es un gran privilegio ya que ambas partes saldríamos ganando en este nuevo mundo — Sonrió mientras se recargaba en la mesa
—¿Y Cuál sería mi trabajo aquí?— cuestiono Gojo recargándose en su silla
Reiko soltó una linda risita y puso ambas manos sobre la mesa mientras lo miraba fijamente
—Querido, tu trabajo será muy sencillo, tú nos ayudarías a eliminar maldiciones de categoría especial o a eliminar usuarios que nosotros consideremos peligroso después de examinar la situación, básicamente tu trabajo será hacer las misiones que nosotros te digamos — dijo Reiko con una sonrisa
—Ósea lo que hacía antiguamente para los peces gordos ¿No?— Gojo sonrió ante aquello
—Así es, pero también deberán ayúdanos a buscar a alguien en particular— agregó Reiko
Tanto Ijichi como Gojo se quedaron pensativos ante aquella propuesta
—¿A qué te refieres con buscar?— cuestiono Gojo muy curioso
Reiko miro por un momento a Hayate, quien estaban en silencio en aquella puerta desde que llegaron
—Puedo darte los detalles de eso último, solo si aceptan trabajar con nosotros ya que se trata de una "misión familiar"— respondió Reiko con una leve sonrisa regresando su vista a sus invitados
—Interesante — comento Gojo llevándose la mano a la barbilla
Aquello parecía ser bastante extraño, pero aun así Gojo quería regresar a las andadas
De nuevo, aquel ambiente cambió de uno seductor a uno más tranquilo
La energía maldita de aquel lugar subía y bajaba dependiendo de lo que decía Reiko
—¿Y qué recibiré yo a cambio? Por qué el precio de tener al hechicero más fuerte es alto— pregunto Gojo mirando a Reiko
—Bueno, además de recibir tu paga y de quizás recuperar el respeto de los demás clanes ¿Qué más quisieras recibir a cambio para que trabajes para nosotros?— pregunto Reiko curiosa
—Me gustaría tres cosas:
La primera es tener ciertos días libres a la semana, esto porque tengo algunos asuntos "personales" que estar atendiendo tanto aquí como en Kioto —Gojo fue enumerando aquello
—En segunda, no quiero que nadie de tu clan me siga en mis días de descanso—
—Y en tercera, no quiero que durante mis misiones haya civiles cerca, no estoy acostumbrado a trabajar con demasiada gente observándome y no quiero que se repita lo de Shibuya — respondió Gojo seriamente
Reiko se puso un tanto sería por aquellas peticiones
—Mmm de acuerdo, tendrías tus días libres y "Trataremos" de que los curiosos no se te acerquen— decía Reiko suspirando
—Entonces Gojo Satoru, siendo las casi 09:00 a.m. y después de haber escuchado todo esto... ¿Qué decides? ¿Quieres trabajar junto al clan Ashiya?— Reiko estiró su mano derecha
Gojo vio extraño aquel movimiento, fue acercando con cuidado su mano y antes de estrecharla con la de Reiko
Este trono sus dedos y deshizo aquello que se había formado por la energía maldita de aquella mujer
—Sin votos vinculantes querida Reiko— su sonrisa fue enorme al destruir aquel truco
Reiko hizo una leve mueca y su rostro se puso serio
—Recuerda que sigo siendo el más fuerte y sigo siendo líder de mi diminuto clan, así que si decido trabajar con ustedes solo será hasta que "cierto" santuario me reconozcan...— Gojo se acomodó en su silla —Y dime ¿cuándo terminaría nuestro trato?—
Ijichi miraba todo aquello con atención porque el sería testigo de todo
Sabían que si se hacía un trato entre clanes siempre debía haber una norma, regla o circunstancia que permitiera disolver aquello
—Qué te parece si dicha "norma" sea hasta que tú nos ayudes a encontrar lo que nosotros estamos buscando— comento Reiko
—¿Y qué es eso que estas buscando?— Volvió a preguntar Gojo muy curioso
—Con el paso del tiempo y de tus misiones lo descubrirás querido, ahora dejémoslo así, nuestro "contrato" terminara el día en que alguno de los dos haya obtenido primero lo que está buscando ¿Qué te parece? — contesto Reiko con una "amigable" sonrisa
Gojo pensó en aquello por un momento
—Recuerda que, si aceptas, tendrás misiones como las que antes tenías y tu nombre empezará a sonar en todo el mundo de la hechicería de nuevo — comento Reiko mirando seriamente a Gojo
Aquel ambiente había cambiado de nuevo, ahora era mucho más tenso que al inicio de aquella conversación
Gojo respiro profundamente, aquella era una peligrosa oportunidad, pero era necesaria
—De acuerdo, yo como líder del clan Gojo acepto trabajar con ustedes, el Clan Ashiya, hasta el momento en que este contrato expire, osea cuando uno de los dos obtenga primero lo que está buscando... que obvio, seré yo quien lo consiga primero— dijo con una gran sonrisa burlesca
Reiko sonrió por aquello
—Perfecto... el trato esta hecho—
Ambos estrecharon sus manos derechas y sellaron aquel contrato con un toque de energía maldita
—Bienvenido de vuelta al mundo de la hechicería Gojo Satoru...— comento Reiko con una gran sonrisa
Después de cerrar aquel contrato, Ijichi y Gojo decidieron retirarse rápidamente de ahí
—Ijichi... ¿Tú qué opinas de ellos?— cuestiono Gojo mientras bajaban por aquel elevador
—Pues... la verdad desconfío en ellos, pero el trato ya esta hecho— comento Ijichi suspirando
—A mí me cayeron "bien", sólo queda esperar a ver como avanzan las cosas, supongo que esta será una buena señal ¿No?— comento Gojo con una gran sonrisa
Ijichi suspiro pesadamente
—Ahora, vayamos a buscar un nuevo apartamento y a comprar todo lo que mi hijo va a necesitar este fin de semana ... voy a demostrar que soy el mejor hechicero y de paso que seré el mejor padre — dijo sacando su celular y mirando la foto de su hijo de fondo
—Solo espero que las cosas vayan bien... en serio tengo un mal presentimiento — Dijo Ijichi en un largo suspiro
Y eso que los problemas apenas iban a comenzar
—¿Estas segura que es buena idea que él trabaje para nosotros?— cuestiono Hayate mirando a Reiko
—¿Acaso dudas de mi hermanito? Sin mis ideas no hubiéramos llegado tan lejos fingiendo ser algo que no somos — lo miro furiosa
— Estoy segura que lo que estamos buscando tiene que ver con Gojo Satoru... él nos guiará a quien estamos buscando— respondió esta con una gran sonrisa
— Estoy segura que lo que estamos buscando tiene que ver y a la vez necesita de la sangre del clan Gojo...— respondió esta con una gran sonrisa
—También necesitaremos que él haga un pacto vinculante con nosotros, cueste lo que cueste— Dijo Reiko mirando su mano
¿Acaso este era el principio del fin?
Quizás si
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Y así... damos inicio la segunda parte
—Utahime ¿Qué te pasó en el cuello?
