Notes:
Capítulo largo
Espero les guste
Recuerden que este se situará unas horas atrás de lo sucedido en el capítulo anterior, pero con Gojo y Yoshio
29. Todos Tenemos Algo De Culpa
Unas horas atrás...
Yoshio estaba llorando desconsoladamente
Y aquella no sería la primera vez que Gojo lo vería llorar de esa manera
Al inicio pensó que aquello sería un clásico berrinche de aquel niño, pero no fue así...
—¡Yoshio, Ya basta!— su papá dio un paso hacia él
—¡No te acerques!— grito aquel pequeño dando un paso hacia atrás mientras limpiaba sus lágrimas con la manga de su sudadera
—¡Quiero a mi mami! ¡Quiero a mi papá Kenji!— Yoshio volvió a gritar entre sollozos
Su padre se sentía fatal al ver a su hijo llorar así ... Había arriesgado demasiado a Yoshio llevándolo a aquella misión y ahora su corazón se rompía al escuchar a ese pequeño nombrar como padre a otro hombre
—Yo...— Gojo suspiro pesadamente e hizo su cabeza hacia atrás por un momento
Su irresponsabilidad le había hecho perder demasiado tiempo de aquel día que se suponía sería uno de los más felices entre padre e hijo
Ahora debía lidiar con sus consecuencias
Gojo respiro profundamente, se puso de rodillas frente a su hijo y lo tomó fuertemente entre sus brazos
—Lo siento por arriesgarte así y sobre todo, lo siento por lo que viste... pero puedo explicarlo — empezó a decir abrazándolo con fuerza
—¡NO! ¡ERES UN MALDITO MENTIROSO! ¡ERES COMO DICE EL ABUELO! ¡UN MALDITO DON JUAN!— el pequeño trato de zafarse pero el abrazo de su padre era muy firme
Gojo poso un momento su mano detrás de la cabeza de su hijo mientras seguía hablando
—Yoshio... Mínimo dame el beneficio de la duda y déjame explicarte lo que viste — dijo a su oído
—Pero snif — aquel pequeño seguía llorando desconsoladamente — snif yo te vi besando a esa mujer ... snif ¿Por qué debería creerte?¡Mis ojos no mienten! ¡LA BESASTE! ¡MIS OJOS DICEN QUE MIENTES!—
—¡NO LA BESE!— Su padre levanto la voz con furia, sujetándolo con fuerza de los hombros y dándole una leve sacudida
—¡Ella trato de besarme, pero no paso nada! ¡Al contrario! ¡Debería agradecerte por que gracias a ti no paso aquel maldito beso! — lo miró fijamente a los ojos
Yoshio lo miraba furioso, como podía decir aquello cuando sus ojos presenciaron otra cosa
El pequeño apretó fuertemente sus puños
Hizo una mueca como haría Utahime, el recordar a su madre siempre le daba fuerza a aquel pequeño
En este momento lo que más le dolía no era la herida en su cabeza o el agarre de Gojo sobre sus hombros, sino el saber que los rumores sobre como era su padre biológico con otras mujeres parecían ser verdad
Lleno sus pulmones con demasiado aire y después le grito a su padre con demasiado coraje
—¡Maldición Papá! ¡Me cuesta trabajo creerte!— paso la manga de su sudadera por su nariz para limpiar sus mocos —¡No te creo nada!—
—¡Pues créeme Yoshio! ¡No bese a esa mujer! ¡Créeme por esta jodida vez! ¡Te estoy diciendo la verdad!— Gojo sentía desesperación de ver que sus palabras no convencían a su propio hijo
—¡Maldito mentiroso! ¡Te odio!
Gojo abrió muy grande sus ojos mientras lo escuchaba gritar
—¡Maldición Papá! ¡Tú no amas a mamá, si la amaras serias muy diferente! ¡Ojalá la amaras como ella te amo a ti!— soltó entre lágrimas, sentía su garganta arder del coraje
— ¡Ojalá derrames lagrimas tan saladas como el mar y tu corazón sufriera al verla feliz!— aquel pequeño grito con tal furia que hizo retumbar los oídos de Satoru
Aquello lo dijo recordando las veces que vio a su madre triste cuando preguntó por su padre biológico
A Gojo le costó trabajo que las palabras salieran de su boca
—Yo...— Trago saliva
No sabía porque sentía que las palabras de su hijo tenían un gran peso sobre él
¿Acaso Yoshio lo estaba maldiciendo?
Aquel albino parpadeo un par de veces antes de poder responder a aquello
—¡YOSHIO BASTA! ¡No es así! ¡Claro que amo a tu madre!— soltó mientras sujetaba a su hijo por los hombros con fuerza y este pequeño le miraba con odio
—¡MENTIRA!— Grito Yoshio
Su padre le levantó la voz, trataba de no perder la paciencia
—¡NO ES MENTIRA! ¡TE ESTOY DICIENDO LA VERDAD!— grito con furia mientras levantaba la mano
Las lágrimas de Yoshio seguían bajando por sus mejillas... la voz de su padre le dio tanto miedo que hasta cerró los ojos pensando que este le pegaría en la mejilla
La voz de su progenitor se apaciguo poco a poco
—Quizás no soy el mejor hombre del mundo... pero no miento cuando digo que amo a tu madre y que tengo como hijo a un maravilloso niño que se lanza a salvar a otros sin pensarlo y que le enseña cosas nuevas a este vejestorio día con día — su mano acariciaba la mejilla de este
Yoshio abrió sus llorosos ojos y vio por primera vez a su padre llorar
—Por eso... necesito que creas y confíes en mí, por favor Yoshio, créeme cuando digo que no bese a esa mujer... lo juro por los dioses— dijo Gojo con demasiadas lagrimas cayendo de sus ojos
Sus miradas azules se cruzaron por un instante, los sentimientos de ambos estaban al límite... eran como dos océanos chocando intensamente
La comisura de los labios de Yoshio seguía estando estirados hacia abajo, mostrando una gran mueca de tristeza y dolor
—No sé si pueda volver a creerte...— dijo aquel niño entre sollozos
Gojo le seco algunas lágrimas con sus dedos...
—Por favor Yoshio...— dijo su padre en voz baja —Créeme... no bese a esa mujer... esta vez lo digo enserió...— se escuchaba dolido mientras lloraba
Era la primera vez que le dolía que alguien en específico no le creyera
Yoshio soltó un sollozo entrecortado
—Eres.. un... mal... padre...—
Gojo sintió como si una daga se le clavara en el corazón al oír esas palabras, pero de cierta forma eran verdad
—Lo sé...— dijo secando con su mano sus propias lágrimas— Quizás soy el peor padre del mundo ... pero — acarició las mejillas de su hijo y una vez más lo abrazo con fuerza
—Si tú me guías y me ayudas... quizás pueda convertirme en el padre que de verdad mereces — dijo aquello con una voz muy dolida
Yoshio sintió que eso último que dijo su padre parecía ser verdad
Y así aun llorando y estando un poco molesto, paso sus brazos alrededor del cuello de Gojo
—Si de verdad dices que nos amas...— dijo escondiendo su rostro en el cuello de su padre
—Lucha por mamá y por mi antes de que llegue la siguiente primavera y los cerezos mueran... porque si no será muy tarde...— la voz de Yoshio parecía muy madura para un niño de su edad
¿Acaso Yoshio seguía maldiciendo a su padre? ¿Acaso estaba recibiendo una visión del futuro?
Gojo seguía abrazándolo con fuerza, sea lo que estuviera pasando, sentía que aquellas palabras tenían un gran significado para él y su futuro
—Juro que luchare por ustedes dos cueste lo que me cueste...— dijo con una leve sonrisa mientras miraba a su hijo a los ojos
Los parpados de aquel pequeño empezaron a volverse pesados
Yoshio ya estaba muy cansado y algo débil por que se le había agotado toda la adrenalina
—¿Podrías volver a confiar en mí? ¿Crees que puedas perdonarme?— pregunto Gojo limpiando con sus dedos alguna gotas de sangre de la frente de aquel niño
—¡Auch! — se quejó cuando le tocó —Tratare Saturron... pero si haces llorar a mamá, Juro que te haré la vida imposible — dijo aquel pequeño ya más tranquilo
—¡Bien! ¡Veras que seré el mejor hombre para ella y el mejor padre para ti! Lo prometo— dijo Gojo acariciándole una vez más la mejilla, después lo cargo entre sus brazos mientras esté recargaba su cabecita en su hombro
—¡Demonios! ¡Tu madre me va a matar cuando te vea esa herida en la frente! Y de paso... ¡Ya vamos muy tarde a Kioto! ¡Además debemos ir urgentemente al hos...— Gojo fue interrumpido por su celular
Al fin le había entrado una llamada después de estar todo el día sin señal
—¡Es Megumi!—contesto alegremente y agradeciendo que no fuera Utahime quien marcaba
—¿Halo? —
Por la bocina de aquel teléfono, solo se escuchó la voz furiosa de aquel azabache
—¿Dónde demonios están? ¡Llevo todo el día buscándolos en la torre de Tokio!¿Por qué hasta ahora contestan mis llamadas?— Megumi sonaba muy molesto mientras veía como la gente salía de aquel recinto
Después de todo, aquel adulto si se había hecho un lugar en su apretada agenda para pasar todo el día con esos dos
—¡Es una larga historia Megumi chan! Solo diré que estábamos en una misión muy importante, después te contare los detalles— dijo alegremente
—¡Pero qué bueno que marcas! Necesito que me traigas algo de ropa limpia para Yoshio y para mi!— soltó sin pena
—¡¿Qué?! ¿Cómo que en una misión? ¡USTED FUE TAN IMPRUDENTE QUE LLEVO A SU PROPO HIJO A UNA MISIÓN! ¿Cómo está Yoshio? ¿Acaso le paso algo? ¿Y Por qué debo llevarles ropa limpia?— Megumi sonó un tanto preocupado y molesto por aquella respuesta
Gojo soltó una risita
—¡Tranquilo! ¡Solo tráenos la ropa al lugar donde te diga! ¿De acuerdo? ¡Ah! ¡Y NADA DE CONTARLE ESTO A UTAHIME! ¡Date prisa que ya vamos algo tarde!— Colgó
—¡Ese idiota!— Megumi se molestó demasiado al escuchar que aquel hombre le colgó la llamada
Debían darse prisa... El tiempo se agotaba y los trenes balas no se detenían
06:45 p.m.
Aquellos dos niños habían sido llevados al hospital donde trabajaba cierta persona que les ayudaría a salir de aquel problema
Por suerte, las heridas de estos no eran tan graves ni profundas, así que se recuperarían en cuestión de días
—Y listo... lo bueno que tu herida cerrara pronto — dijo Shoko poniendo un parche en la frente de Yoshio
—Lo malo que te quedara una pequeña cicatriz ... ¿Seguro que no quieres que use mi técnica en ti?— pregunto en una leve sonrisa
—¡Auch! ¡Y no tía Shoko! Me siento feliz de tener esta marca — sonrió aquel pequeño —ya que significa que ayude a salvar a un amigo, así que supongo que eso me hará verme más rudo—
—Jeje... Eres igual a tu madre... — soltó la doctora en una leve sonrisa
—¿No le dirás a mamá sobre esto? ¿Verdad?— pregunto Yoshio haciendo ojos de cachorro y juntando sus manitas
—Por esta ocasión no, pero la siguiente vez le diré quieran o no ¿De acuerdo?— Shoko busco algo en los bolsillos de su bata blanca, quería darle un dulce a su sobrino—Se que traía una goma de mascar por aquí...—
Yoshio miro aquellas gasas llenas de sangre y recordó la sangre de aquel sujeto que "el mato"
Trago un poco de saliva... sentía la necesidad de hablar con alguien sobre ese tema
—Tía Shoko...— llevo su manita a su cuello e hizo como si tuviera garraspera —Po... Podrías revisar mi garganta... ¿Por favor?—
—¿También te duele la garganta?— busco una lengüeta y su pequeña lamparita
Yoshio movió levemente su cabeza
—Mas bien... siento como si mis palabras mmm lastimaran a las personas y no se si sea que mi garganta tenga algo malo— dijo inocentemente
Shoko levanto una ceja por aquello
—¿lastimar a los demás?
—Si... como si mis palabras pudieran hacerles daño a las personas — contesto el niño un poco nervioso
—Entonces echemos un vistazo, di ¡A!— comento la castaña revisando la boca de aquel pequeño
—¡Aaaaaaaaa!
Shoko no vio nada extraño con aquel niño, quizás aquella molestia pudiera ser por la discusión a gritos que dijeron tuvo con su padre
—Pues, yo no veo nada extraño, quizás pueda darte algún dulce para quitar el mal sabor de boca y de paso te mandare medicina para que te sientas mejor en unos días— sonrío la doctora —¿De acuerdo?—
—De acuerdo...
Pero Yoshio seguía sintiéndose mal porque sabía que había hecho algo malo... quizás más adelante lo entendería mejor
—Bien, ahora te dejaré solo para que te cambies de ropa porque ya deben partir con Utahime — comento su tía al fin encontrando aquel dulce —Ten, no le digas a tu madre que te di goma de mascar—
—¡Gracias tía Shoko!— dijo con alegría aquel niño llevándose aquel dulce a la boca
La doctora salió de aquel consultorio y fue directamente hacia Gojo, quien estaba contándole a Megumi sobre todo lo ocurrido durante la misión
—Que extraño... entonces ¿No saben quién les hizo eso a esos dos sujetos?— el azabache cuestiono algo extrañado
—Está muy en claro que quien mató a esos dos fue aquella maldición, pero parecía que esta obedecía alguna orden— suspiro— lo más extraño es qué ninguno de los adultos que estábamos ahí presentes pudimos hacer algo como eso... esto debe ser obra de un hechicero de grado uno— dijo Gojo haciendo su cabeza hacia atrás por un momento y tallando sus ojos por el cansancio
Aquello se le hizo muy extraño a Megumi y más por el tiempo que dijo Gojo sobre que Yoshio estuvo lejos de él ... algo no cuadraba...
Una extraña corazonada invadió a Fushiguro
—Y si quien dio la orden fue Yosh— el azabache fue interrumpido
—¡SATORU! ¡¿Por qué no puedes ser un padre normal?!— cuestiono Shoko dejando salir un suspiro de molestia mientras se controlaba de no golpear a Gojo con aquella tableta medica
— Tienes suerte de que Yoshio no haya sufrido alguna hemorragia interna o alguna fractura en el cráneo... si no, juro que yo misma te cortaría las bolas por arriesgarlo de esa manera— puso sus manos sobre su cadera
—¿Normal? — salió de la boca de Gojo con indignación
—Si "normal", porque no puedes ser como otros padres que llevan a sus hijos al parque a jugar béisbol, o al zoo, o a clases de natación, ¡Cosas que NO SEAN PELIGROSAS!— lo fulmino con la mirada
—¡Oh! ¿Hablas de todas las cosas ABURRIDAS que hace el estúpido de Kenji con mi HIJO?— Gojo dijo aquello muy molesto y cruzando los brazos
—Mínimo con él, Ni Yoshio ni Utahime han resultado lastimados — respondió Shoko cruzando los brazos —Deberías tratar de ser un "poco" como él ¿Sabes?—
Aquella doctora de verdad estaba molesta de que aquel hechicero hubiera arriesgado así al hijo de su mejor amiga, a quien de verdad consideraba como un sobrino
Megumi pareció comprender la situación al instante, ya que dedujo que aquel misterioso hombre que fue nombrado debía ser la nueva pareja de Utahime sensei ... eso explicaría el repentino cambio de humor en Gojo
—"Como él" — el Albino se sintió ofendido por aquella comparación —¿Quieres que sea como él? ¿Un hombre Aburrido? ¿Una gata rompe hogares? Un...— fue interrumpido
—Mínimo él es un hombre muy atento, cordial y que no pone en riesgo la vida de mi sobrino Y que con mi mejor amiga es romántico, cariñoso y no es un "enfadoso" de mierda — contesto Shoko en una sonrisa
Hasta Shoko estaba a favor de Kenji
—¡Tsk!
Gojo casi escupe bilis por aquello, pareciera que Kenji le llevaba ventaja por varios puntos
—Solo estoy diciendo que no es bueno que lleves contigo a Yoshio a misiones de este tipo, no sabes medir el riesgo — comento Shoko empezando a firmar unos papeles
—En eso estoy de acuerdo — empezó a hablar Megumi —considero que ese niño merece vivir una vida normal lejos de la hechicería —
Las cejas del albino casi se tocan entre sí, su ceño fruncido delataba molestia por aquel regaño que estaba recibiendo
Mientras esos tres discutían sobre que debería hacer Gojo para ser un "buen padre" y le seguían recalcando sobre su "irresponsabilidad"
Yoshio salió del consultorio, donde ya lo esperaba Ijichi
—¿Ya cómo te sientes?— pregunto el asistente
—Pues... tía Shoko ya me recetó algo para el dolor y— el pequeño fue interrumpido por el grito de otro niño
—¡Yoshi!
Al girar, esos dos notaron que Ichiro iba lo más rápido que podía con una pequeña muleta sirviéndole de apoyo
—¡Ichiro! ¿Cómo está tu pie?—
Pregunto aquel pequeño de ojos azules al ver más tranquilo a su nuevo amigo
—¡Ya estoy mejor! La doctora que me atendió dijo podré caminar bien en uno o dos días — contesto Ichiro sonriendo
—Me alegra oír eso— soltó Yoshio con una gran sonrisa
—Y tu ¿cómo sig...— Ichiro fue interrumpido por su madre, quien llegó corriendo
—¡Ichiro, no te alejes así por favor!— contesto su madre en un respiro
—¡Oh! ¡Son Ustedes! En serio, muchísimas gracias por haber salvado a mi hijo— dijo en una reverencia
Aquella mujer no llegó sola
Ahora le acompañaba un hombre de cabellos oscuros, quien traía un uniforme similar al de los hechiceros con quienes se habían topado en aquella misión
—Por parte del clan al que sirvo, les queremos dar las gracias de alguna u otra manera, nos complacerá servirles si es necesario o si debemos regresarles el favor algún día no duden en comentarlo— dijo aquel hombre en una noble reverencia sobre su rodilla
—No hay nada que agradecer— empezó a decir Ijichi poniendo sus manos en los hombros de Yoshio — en realidad, todo fue gracias a este valiente niño—
—Por cierto ¿Cuál es tu nombre? Me alegra saber que Ichiro tiene un nuevo amigo — comento aquella mujer mientras abrazaba a su hijo
—Bueno... él es...— Ijichi no sabía que apellido decir, sentía que se meterían en más problemas si decía que ese niño era hijo de Gojo Satoru
Pero Yoshio hablo sin dudar
— Yoshio Iori... ese es mi nombre— comento muy orgulloso de su apellido
—¿Iori? Pensé que tu apellido era Go— Ichiro fue interrumpido por Yoshio, quien abrió muy grandes sus ojos e hizo un no con un movimiento rápido de su cabeza
—goooooooof— dijo aquel pequeño fingiendo garraspera
—¿Ichiro, estás bien?— pregunto su madre algo preocupada
Aquel niño fingió tos —Cof cof sí, es solo cansancio mami cof cof—
—Bueno, espero regresen con cuidado y bien a casa — comento Ijichi con una leve sonrisa
—Gracias e igualmente, aquí les paso mi número... me gustaría hablar con tu madre para ponernos de acuerdo por si tu e Ichiro gustan volverse a ver para jugar un día— aquella mujer le entrego un papelito al asistente
—Con gusto le entregaré esto a la madre de este niño cuando la veamos... en si, ya vamos algo tarde para dejarle en casa— comento el asistente algo apurado
—¿Acaso no son de Tokio?— Aquella mujer pregunto un tanto sorprendida
—En realidad él vive en Kioto con su madre y sus abuelos en el santuario de su familia— comento Ijichi rascando levemente su mejilla
—Entiendo, bueno por parte del clan Minamoto siempre serás bienvenido aquí en Tokio, Joven Iori—dijo el hombre dirigiéndose de forma solemne hacia él niño
—Espero pronto podamos darles formalmente las gracias a tus familiares por tener a un chico muy valiente como tu—
—Jeje no hay de que, quizás a mi abuelo le agrade hablar con ustedes — comento Yoshio mostrando una gran sonrisa
Ijichi al escuchar aquel apellido empezó a tartamudear
—¡¿Mi-Mi-Mina-Moto?! Disculpen que no los haya saludado como se merecían — hizo una gran reverencia casi llegando hasta el suelo
Estaban en presencia de unos de los clanes más poderoso del mundo de la hechicería de aquel momento
—No debe porque disculparse ni hacer una reverencia tan sumisa, señor — comento aquella mujer en una tierna sonrisa
—Bueno... Me alegra saber que ya tengo un nuevo amigo aquí en Tokio y que también ve a esas cosas feas— comento Yoshio dándole un choque de puños
—También a mi me alegra saber que ya tengo un nuevo amigo— comento Ichiro regresándole aquel choque de puño
—Bueno, espero que nos volvamos a ver pronto— comento la madre de Ichiro en una reverencia de despedida—Gracias por todo y ¡Buen viaje!—
—Mandaremos muy pronto nuestros agradecimientos a la familia Iori, con permiso — aquel hombre hizo una reverencia antes de cargar a Ichiro entre sus brazos
—¡Adiós Yoshi! ¡Espero verte pronto!— Ichiro se despidió con su manita
—¡Hasta luego! ¡Y ya no seas tan llorón!— grito Yoshio despidiéndose también
Y así... Ichiro se fue alejando, pero no sería la última vez que esos dos se verían
—¡¿Por qué no nos dijiste que ese niño era del clan Minamoto?!— dijo Ijichi a regañadientes sacudiendo a Yoshio por los hombros
— woooow me mareas cuatro ojos — a Yoshio le daban vueltas sus ojitos
—Por qué no recordaba su apellido— se encogió de hombros
—¡Tu...!— el asistente fue interrumpido por Gojo, quien se acercó a ellos dos
—Bueno, al igual que ellos, ya es hora de regresar a casa ... ya vamos muy tarde — dijo mirando que su celular se había quedado sin batería
—Tu madre si que nos va matar si no llegamos a tiempo, así que ¡Andando!—
Y cuando iban a dar un paso más, Gojo se detuvo y se agachó para ver a su hijo a los ojos —¡Ah! Y por cierto Yosss... Estas castigado—
—¿Qué? ¡¿Por qué?!— de la garganta de aquel niño salió un sonido de desaprobación
Ijichi, Megumi y Shoko estaban sorprendidos de qué Gojo dijera la palabra "castigo"
—Aunque lo admito, fue mi culpa el haberte llevado a esa misión tan peligrosa, pero tú también tienes algo de culpa por desobedecerme y por haberte fugado — dijo Gojo despeinadolo
—Y como quiero ser un buen padre y un mejor ejemplo, debo ponerte un castigo para que aprendas a ya no desobedecerme—
—¡Ya suenas como a mamá!— dijo el pequeño con una mueca en los labios
—Pues, eso exactamente lo aprendí de tu madre así que — sonrió aquel albino dándole un toque con su dedo índice en la punta de la nariz —No habrá dulces para ti durante una semana — se reincorporó
Yoshio solo infló las mejillas y le saco la lengua por aquel castigo
—Serán dos semanas si te enojas más, ¡He jovencito!— dijo Gojo picándole las mejillas
Yoshio solo hizo una mueca y guardo silencio
—Ahora... cómo vamos tarde, necesitamos llevar algo para pedirle disculpas a tu madre — comento Gojo viendo como en aquel hospital entraba un hombre con un gran ramo de flores
En aquel momento, al albino se le vino una idea a la mente, sobre todo recordando la palabra "Romántico" que dijo Shoko
—¿Qué flores son las que más le gustan a Utahime?— pregunto Gojo girándose rápidamente a todos ellos
Shoko y Megumi levantaron una ceja ante tal pregunta, como se atrevía a preguntar aquello si conocía a Utahime desde hace más de una década
Yoshio solo lo miraban con molestia
E Ijichi solo miraba el reloj con ansiedad, sabía que ya iban demasiado tarde y le tenía mucho miedo a Utahime estando enojada
08:35 p.m.
El viaje de Tokio a Kioto se sentía demasiado largo en aquella ocasión
Sobre todo, porque tanto padre e hijo iban en completo silencio, separados por una fila de asientos y una enorme caja de rosas
Cada uno iba mirando hacia la ventana, pero desde una esquina contraria
Gojo no podía dejar de sentirse mal consigo mismo por todo lo sucedido ese día
Quizás por suerte, Yoshio salió con vida de esa misión... pero ¿Quién le aseguraba que la siguiente vez no sería diferente?
Un suspiro pesado hizo que el cristal se empañara, veía su reflejo y a lo lejos el reflejo de su hijo quien seguía muy molesto con él
—Si yo... fuera diferente... — pensó Gojo al seguir viendo su reflejo en el cristal
Gojo miro aquel enorme ramo que abarcaba casi toda la fila de asientos donde él iba sentado, no podía evitar pensar en Utahime
—¿Acaso le gustarán? ¿Me perdonará por regresar a nuestro hijo herido? ¿Me perdonará por regresarlo muy tarde a casa? ¿Estará con ese idiota?... Utahime...— toco suavemente sus labios
Recordó el rose de los labios de Reiko, sabía que ya no podía confiar en aquella mujer ... el cómo funcionaba su técnica maldita aún era desconocida para él, así que de ahora en adelante debía guardar su distancia con aquel clan que solo parecía traerle problemas
Otro suspiro pesado empañó el cristal... no dejaría que el error que cometió ese día se volviera a repetir, así que después de aquella noche Gojo tomaría una drástica decisión ...
—Necesito recuperar a mi familia cueste lo que me cueste— pensó al seguir viendo su reflejo y el del su hijo quien le seguía ignorando
Había algo que también inquietaba al albino en ese momento y era saber si su hijo ya había desarrollado su técnica maldita y más por lo que insinuó Megumi sobre la muerte de esos dos fulanos
Debía preguntarle sobre lo sucedido cuando estaba secuestrado y debía asegurarle de que todo estaría bien
Y cuando iba a levantarse de su asiento para acercarse al asiento donde estaba su hijo
Decidió no interrumpir, ya que Ijichi se había sentado al lado de aquel niño con quien platico un poco
Aunque el asistente estaba disfrutando del silencio de aquel viaje
Ijichi se sentía culpable
Creía que era su culpa el que Yoshio se hubiera escapado y recibido aquella herida en la cabeza... así que tomo la iniciativa de hablar con él para disculparse
—¿Puedo sentarme aquí? — apunto Ijichi al asiento al lado de aquel niño
Yoshio solo se encogió de hombros y regreso su vista a la ventana
—Yoshi, te traje esto— comento Ijichi sacando de su saco una barra de chocolate
Aquel niño hizo un puchero —Pero Saturron dijo que estaba castigado y que no podía comer dulces —
Aquel hombre creía que a veces los castigos no servían de nada
—Jeje bueno...— Ijichi sonrió levemente y llevo su dedo índice a sus labios —No tiene por qué enterarse que te di este chocolate ¿O si?—
Ambos le echaron un vistazo a Gojo, quien estaba con los ojos cerrados y medio recostado en su asiento
En realidad, se estaba haciendo el dormido mientras escuchaba a esos dos
—Además, tampoco nos ha dado tiempo de comer, aunque sea eso te ayudará a recobrar un poco las energías — dijo acomodando sus lentes
—También, siempre he creído que un niño necesita un poco de chocolate para aliviar un mal día — comento el asistente con una leve sonrisa
Yoshio sonrió un poco, tomó aquella barra y la abrió rápidamente
Empezó a devorar aquel dulce como si no hubiera un mañana
Los ojos azules de aquel pequeño se llenaron de lágrimas por aquel gesto
—Gracias cuatro ojos...— seco sus lágrimas con su manita
—No hay de que...— Ijichi suspiro
—Si que fue sido un mal día para los tres ¿No es así?— dijo el asistente acomodándose en el asiento
Aquel niño lo miraba fijamente mientras seguía comiendo
—Y puedo asegurarte que todos tuvimos un tanto de culpa en todo esto, por eso vengo a disculparme contigo Yoshio... — miro la herida de aquel niño
De su pecho salió un suspiro de frustración
—Si tan solo te hubiera cuidado como se debía, esos hombres nunca te hubieran secuestrado ni lastimado ... debí mantenerte vigilado en todo momento — se lamentaba Ijichi
—Tranquilo, esto no es nada — sonrió aquel pequeño — cuando practicas béisbol las pelotas en la cara duelen mucho más que esto— apunto a su herida
—Aun así... me culpo por lo que te hicieron esos hombres...— comento Ijichi en un suspiro
—Aunque debo admitirlo, fuiste muy valiente en ayudar a ese niño, si no fuera por ti, esta noche una familia se hubiera quedado sin un miembro muy importante — sonrío levemente
Yoshio sonrió al oír aquello, se sentía orgulloso de haber hecho algo bueno ese día
—Y Aunque se escuchara mal, pero...— Ijichi acomodo una vez más sus lentes— también podemos estar "aliviados" de que esos dos hombres ya tuvieron su merecido... sea quien haya acabado con esos dos, también debemos agradecerle... esos dos solo eran una amenaza para los hechiceros — miro al pequeño
Yoshio trago saliva y un nudo en la garganta se le formó
—Yo...— las palabras no le salían del todo
Yoshio empezó a sentirse culpable porque empezó a comprender que sus acciones también traían consecuencias
La primera vez, fue la discusión que tuvieron sus padres por su culpa, cuando este salió del santuario con Gojo sin avisarle a Utahime
La segunda ocasión, fue cuando salió corriendo detrás de aquella maldición y metió a Megumi en aprietos
Y esta tercera vez, metió en problemas a Ijichi, quien solo trataba de cuidarlo
Sus travesuras metían en problemas a los demás
—¡Yo... Perdón!
Aquel pequeño se soltó a llorar de nuevo y se abrazó al asistente
—Tranquilo Yoshi... ya paso, no hay nada porque disculpase — dijo aquel asistente dejando que el niño le manchara el traje de chocolate y de lágrimas
—Si necesitas llorar, llora, si necesitas gritar, gritar... sí necesitas que alguien te escuche... yo estaré aquí para escucharte — decía Ijichi sobando la espalda de Yoshio quien seguía llorando
Y desde ese dia, aquel niño de ojos azules se prometió a sí mismo, el tratar de ser más precavido y el tratar de no hacerle daño a nadie cercano con su nuevo poder
08:55 p.m.
Unos minutos después, por la bocina del tren habían avisado que muy pronto llegarían a su destino en Kioto
Yoshio ya estaba más tranquilo, el chocolate que le dio Ijichi y sus palabras de disculpa le había ayudado a sentirse mejor
Miro de reojo a su padre, quien seguía mirando en silencio por aquella ventana
Después miro aquel enorme ramo de rosas que habían comprado para su madre
El pequeño frunció un poco los labios ya que no sabía si creer de nuevo o no en su padre
—Oye Ijichi...— empezó a decir Yoshio mirando aún de reojo a su padre —¿Tu aún confías en Saturron?—
—¿Huh?
—¿Qué si tu confías en mi padre a pesar de que es un mentiroso?— pregunto Yoshio mirándolo fijamente a los ojos
Aquella pregunta sorprendió al asistente
—Pues...—
—Después de lo que sucedió este día ¿Puedo volver a confiar en él?— pregunto una vez más aquel niño
Ijichi miro de reojo a Gojo, quien no les ataba prestando atención (en realidad se hacía el que no les prestaba atención)
Después respiro profundamente antes de soltar su respuesta
—Pues... a pesar de que es un irresponsable, un insoportable y muchos lo consideran un gran idiota — Ijichi podría jurar que escucho un gruñido venir de Gojo
Siguió hablando con sinceridad
—Tu padre es a la única persona a quien le confiaría mi vida, aunque a veces la ponga en peligro... — soltó en una leve sonrisa — de lo que estoy completamente seguro, es que podemos volver a confiar en él... es un hechicero que no le mentiría a su propio hijo aun si su vida dependiera de eso—
Yoshio se quedó pensando en aquella respuesta mientras cruzaba los brazos
—Yo solo te aconsejaría que le des una oportunidad más... quizás esta vez ese idiota no se equivoque tanto— comento Ijichi mirando a Yoshio
—Trataré... — soltó el pequeño en un suspiro
—¡Los escuche! — dijo Gojo con una sonrisa, haciendo que Ijichi chillara del miedo —Gracias Ijichi por tus palabras de aliento — puso su mano en el hombro del asistente —Pero ahora ve por el auto por favor... ya vamos demasiado tarde —
Gojo se había acercado a esos dos debido a que el tren ya se había detenido y ya era hora de bajar
Ijichi tomo aquella caja de rosas para irse adelantando como Gojo había ordenado
En cambio, el albino tomó la mano de su hijo —Andando Yoshi—
Aquel niño seguía en silencio porque se quedó pensando en las palabras de Ijichi
Cuando Gojo estaban a punto de ayudar a su hijo a bajar aquellos tres escalones del tren... Yoshio tuvo la necesidad de al fin romper ese silencio
—Papá...— dijo aquel niño deteniéndose en el escalón de en medio
—¿Hum?— Gojo miro con atención a su hijo
Al niño se le tiñeron levemente las mejillas de carmín por la pena que sentía, respiro profundamente antes de hablar
—Quiero pedirte una disculpa...— dijo un poco apenado y con los ojos llorosos
— Se que hice mal en salir corriendo cuando dijiste que no me apartara de ustedes dos y bueno... Yo quería pedir perdón por eso y...— dijo apretando los labios un poco— Yo... tratare de obedecerte a ti y a Ijichi de ahora en adelante... además tratare de volver a confiar en ti...—
Gojo sonrió un poco y se agachó para quedar a su nivel y despeinarlo un poco
—No tengo nada que perdonarte... al contrario yo debo pedirte una disculpa por ser un mal padre... ¿Yoshio, ya estoy perdonado?—
Yoshio hizo un si con su cabecita mientras de su garganta salía un "si" con la voz quebrada
—Prometo que seré el mejor padre para ti y haré todo lo que sea para que vuelvas a confiar en mi...— volvió a acariciar las mejillas de su hijo, quien le sonrió un poco
—Entonces ¿Hacemos las pases saturron?... digo Papá — dijo Yoshio dándole la manita
Gojo tomo con cuidado aquella manita y después lo abrazo fuertemente, cargándolo en sus brazos
—Las pases pequeño mocoso— lo despeino una vez más —Ahora vayamos a casa —
—Y ¿Qué le diremos a mamá por llegar tarde y por esta herida?— pregunto Yoshio pasando sus brazos por el cuello de su padre
—Mmmm tengo una idea ... podríamos decirle que...— Gojo le susurro algunas cosas al oído
—¡Yo tengo una mejor idea!— dijo Yoshio empezando a susurrarle algo a su padre
09:15 p.m.
Cinco minutos atrás...
Esos tres llegaron lo más rápido que pudieron hasta aquel complejo de apartamentos ... todo gracias a las habilidades de conducción de Ijichi, quien sabía ir rápido sin cometer tantas infracciones
Al llegar a aquel estacionamiento, Gojo sintió su corazón ser aplastado
—¡Ah! ¡Es el carro de Kenji!— dijo Yoshio con gran alegría apuntando a una camioneta de color roja que reconocía muy bien
Gojo torció la boca —Tsss ese idiota...también debo pensar en algo para deshacerme de él —
—Pero a mí me cae bien Kenji— dijo Yoshio de manera inocente
Gojo hizo un puchero al oír aquello
—Pero a papá no le cae bien ese hombre que se está robando a mi Utahime —
—Pero Kenji no es ningún ladrón — Yoshio levanto una ceja
—¡Es solo un decir! ¡Andando! ¡Sepa que estará haciendo tu madre con ese idiota!— dijo Gojo bajando apurado de aquel auto
En aquel momento mientras miraba la camioneta de su rival de amor... al Albino se le ocurrió una pequeña idea al ver el impecable brillo que tenía ese auto
—Ijichi... necesito que ...—Gojo empezó a decirle algo al asistente en voz baja, quien abrió sus ojos algo asustado por aquel plan
—¡Pero!— Ijichi trato de protestar por aquella mala idea
—¡Sin peros! Ahora haz lo que te pido y después lleva el ramo al departamento, no tardes ¿Ok?— dijo Gojo dándole unas palmadas en el hombro
Padre e hijo subieron hasta el apartamento
Yoshio notó que la puerta no estaba bien cerrada así que decidió entrar corriendo
Estaba que se Moria de la emoción por volver a ver a su madre
Al entrar, Gojo sintió su corazón sufrir al ver a Utahime besar a Kenji
¿Acaso las palabras que Yoshio había dicho se estaban haciendo realidad? ¿Sufriría de ahora en adelante por Utahime?
Gojo sintió la sangre hervir ... hizo puño su mano y decidió intervenir en aquello
—Ejem— Gojo aclaro su garganta
—¿Interrumpimos algo?...— acomodo sus gafas de sol
—¡Mamá!—
Actualidad
09:20 p.m.
Gojo se acercó descaradamente a Utahime con una gran sonrisa en el rostro
—Por cierto Utahime, Huele delicioso... ¡No me digas que hiciste mi comida favorita!— soltó con gran alegría
Las mejillas de Utahime se pusieron rojas
—¡Yo! ¡Gojo Detente!— dijo está yendo detrás de él porque entró rápidamente a la cocina
Kenji miro a su novia un tanto desconcertado mientras le seguía
—¿Su comida favorita?— pregunto este un tanto confundido —Utahime, ¿Por eso no querías cenar conmigo?... ¿Lo estabas esperando a él para cenar?—
Utahime estaba gritando internamente
Gojo esa noche no solo se había metido hasta su cocina... sino también en su cama
Notes:
Espero les haya gustado este capítulo 🙇 ️
Perdón por haberlo hecho tan largo, pero era momento de atar algunos cabos
Ya en el siguiente iniciará la pelea entre Gojo y Kenji
Hagan sus apuestas ¿Team Gojo o Team Kenji? ¿Saldrán platos volando? ¿Que habrá hecho Ijichi con el auto de kenji?
Pronto lo descubrirán...
Nos leemos pronto
Atte: Vera
