15. Roto
"Quiero romper tus huesos uno a uno..."
Al parecer la "misión" de Yoshinobu era simplemente esconderse en su finca...
Este viejo se encontraba en su oficina personal haciendo absolutamente nada
Únicamente estaba esperando a que alguno de los estudiantes o alguna de las ventanas que trabajaban en aquella academia le avisaran que habían encontrado "grave" a Utahime o en su caso que esta hubiera "perdido a su criatura" dentro de aquella instalación...
O que, en el peor de los casos, que alguno de los dos estuviera debatiéndose entre la vida y la muerte
Aquel anciano acaricio su larga barba blanca
—Para esta hora... Utahime ya debe de haber perdido a su criatura— dijo Yoshinobu mirando el reloj que tenía sobre su escritorio
Eran pasada las cuatro de la tarde, así que el director suponía que ya todos debían estar desocupándose o ya debían estar libres de sus misiones que él personalmente se encargó de elegir para ese día
—¿Será que nadie la ha encontrado aún?¿Acaso nadie ha llegado aún a la academia? ¿O Acaso le habrá pasado algo de camino a su casa? Las posibilidades son variadas...— dijo este sin un toque de culpa mientras tomaba de una taza de té
Por un momento suspiro
—Sería una lástima si perdemos a Utahime ya que es una excelente maestra ... pero todo sea por mantener el orden en este mundo — dijo el anciano mirando la botellita vacía de aquel líquido que había vertido en aquella jarra
Parecía que su plan había sido perfecto y si en el camino se perdía aquellas dos vidas... simplemente no se lamentaría
—¡Espere! ¡El director pidió que nadie entrara a su oficina!— decía la pobre Miwa tratando de detener a aquel hombre que había entrado a la fuerza en aquel lugar
Este hombre caminaba de manera imparable ... era como una tormenta que iba a arrasar todo a su paso
Gojo abrió aquella puerta corrediza de manera fuerte ... por un momento parecía que esta saldría volando
—¡Vaya, aquí están mi vejestorio favorito! — dijo Gojo en un gran tono de sarcasmo y riendo levemente
—¡Que insolente! ¿Cómo te atreves a entrar de esta manera a mi oficina? ¡Maldito Mocoso!— dijo el director Yoshinobu muy molesto —¿Y Qué demonios haces Tú aquí? —
—¡Lo siento director! No pude detenerlo — decía Miwa entrando detrás de Gojo y tratando de recuperar el aliento
—¡Miwa! ¡Te dije que no dejaras que nadie entrara a mi oficina!— regaño Yoshinobu a su alumna
—¡¿Qué ocurre?!— Arata al escuchar aquel ruido de la puerta fue a ver que sucedía en aquella Oficina
—¡Tranquilos chicos! — dijo Gojo volteando levemente a ver a los dos alumnos
—No me quedaré por mucho tiempo... solo quiero hacerle algunas preguntas a este viejo asqueroso—
Ambos estudiantes estaban muy confundidos de ver ahí a Gojo Satoru...
¿Por qué vino a Kioto? ¿Qué estaba pasando?
—¡Bien! ... Iniciemos con este interrogatorio, así que vayamos al grano anciano... ¿Cómo te atreviste a lastimar a Utahime de esa manera?— dijo Gojo dando unos pasos
—¡No sé de qué hablas!— negó Yoshinobu
—No te hagas el senil anciano asqueroso, conozco todos tus malditos trucos y de los demás malditos peces gordos que manejan este asqueroso mundo...— dijo deteniéndose frente a aquel escritorio
Gojo le dio una fuerte patada a la parte delantera de aquel escritorio haciendo que la madera tronara un poco...
—Lo mismo trataste de hacer con uno de mis estudiantes hace unos meses atrás... ¿Recuerdas? ¿O acaso tu asquerosa cabeza lo olvido?—el hechicero sonaba furiosos
— ¡No sé de qué hablas!— negó de nuevo el director
Yoshinobu de repente sintió un escalofrío recorrer su deteriorada espina ... la energía que desprendía Gojo era imponente
Hasta los dos alumnos no podían moverse del miedo...
—Ustedes los peces gordos pusieron a Utahime a prueba ¿No es así? ... ella me contó todo lo que sucedió aquel día en el interrogatorio...— dijo Gojo empezando a sujetar su venda negra con un dedo mientras seguía apoyando su pie en el hueco que le había hecho a aquel mueble
—¡Ese día no paso nada que te concierne a ti, Gojo Satoru! ¡Así que largo de aquí! — dijo Yoshinobu tratando de sonar serio
Gojo sonrió
—¡Claro que me incumbe el estar aquí viejo decrepito! y mi visita tiene que ver con el tema de Utahime — dijo apoyando fuertemente su pie en aquel escritorio... la madera crujía con más fuerza
—¡Vas a romper mi escritorio maldito mocoso!— dijo Yoshinobu molesto por aquel mueble
—Sabes... así como suena la madera crujir, así quisiera escuchar tus huesos romperse en este momento maldito viejo decrepito— dijo Gojo en una gran sonrisa al oír la madera tronar
Yoshinobu se puso nervioso ante aquello...
En aquel momento, Gojo noto que Yoshinobu tenía varias cosas sobre su escritorio, además de papeles destacaba una pequeña botellita de cristal
El hechicero supo que había dado con aquel que le hizo daño a su Utahime... su instinto no había fallado en esta ocasión
—Escuche que los altos mandos querían saber sobre quien era el padre del bebé de Utahime ¿No es así? ... Anciano... — Gojo sonrió mientras tronaba más fuerte aquella madera
—¿Al final lo que le hiciste a Utahime fue para que dicho hombre apareciera? ¿No es así? ¿Los fines justifican los medios, no? Es un lema que ustedes aplican seguido cuando quieren saber algo o cuando quieren eliminar a alguien...— dijo Gojo muy molesto
Aquel escritorio parecía que se iba a romper en cualquier momento
Yoshinobu solo guardo silencio... El miedo lo tenía paralizado
—Si tanto quieren saber quién es el padre de esa criatura, pues aquí está la respuesta que querían malditos viejos...— Gojo se quitó la venda de los ojos
—¡YO SOY EL PADRE DEL BEBÉ QUE ESTA ESPERANDO UTAHIME IORI!— Gojo grito frente a Yoshinobu
—¡¿QUÉ?!— dijo Miwa sorprendida por aquellas declaraciones
Arata también estaba sorprendido por oír aquello
Yoshinobu abrió grande sus ancianos ojos ante aquella respuesta... y por un momento tembló de miedo ...
En parte deseaba que aquella criatura no hubiera sido miembro de uno de los tres grandes clanes
Ahora... aquel anciano estaba en problemas...
—Y ahora por "TÚ" maldito plan– Gojo seguía apoyando su pie con fuerza en aquel escritorio que crujía y que empezaba a agrietarse por la fuerza aplicada
—Utahime y mi hijo se encuentran internados de gravedad, ella acaba de tener una amenaza de aborto... ¿Tú se lo provocarte? ¿No es así? ... director Gakuganji—dijo el albino con rabia
—Y esa botellita que está en tu escritorio es prueba fiel de tu crimen...— Gojo apuntó a dicho objeto
—...¿Qu...qué?...—Arata Tartamudeo
— ¿A... amenaza de ..Aborto?...— pregunto Miwa asustada al oír aquello
Gojo miro por un momento a los dos estudiantes
—¡Así como lo escuchan! Este asqueroso vejestorio ...—
Se giro para ver de nuevo a Yoshinobu, mientras le apuntaba con sus dedos listo para usar alguna de sus técnicas
—Le intento provocar un aborto a Utahime... Al parecer él mezclo "algo" en el agua que esta tomó y ahora...— miraba con furia a aquel anciano
—¡Ahora mi hijo se está debatiendo entre la vida y la muerte!— estaba listo para acabar con él
Yoshinobu solo seguía en silencio... parecía no tener arrepentimiento en su rostro
Miwa se llevó una mano a la boca... no podía creer aquello...
Rápidamente las lágrimas se desbordaron por las mejillas de la peli azul
La pobre se empezó a sentir culpable porque ella fue quien le llevo esa jarra de agua a su maestra ... aquella jarra que el director Yoshinobu le ordeno llevar a su oficina...
—¡Sensei!— lloro Miwa amargamente mientras se quebraba por la culpa
Arata se acercó a ella, la pobre parecía que se iba a desplomar de la angustia
Gojo siguió hablando
—Sabes maldito viejo... Al parecer tu plan no funciono del todo— dijo Gojo aun amenazándolo con sus dedos
— Y eso fue gracias a que dos de tus estudiantes llegaron a tiempo y lograron llevarla a urgencias...—
Al oír aquello, Yoshinobu se sorprendió demasiado... en el fondo sabía que su plan había funcionado ... esa era una victoria para ellos
El anciano trato de sonar como si no hubiera hecho nada malo
—Pero ya está hecho ¿No?... — acaricio su barba
—Nuestra pregunta ya fue contestada, además Utahime nunca se nombró a sí misma como mujer de "alguien", así que fue su culpa por no haber hablado con la verdad desde un inició — dijo el anciano en una sonrisa
—Y si muere ella o tu criatura, no importara mientras nuestro mundo siga las reglas establecidas... — dijo Yoshinobu sin un toque arrepentimiento
Gojo no soporto más, aquellas palabras lo hicieron perder la paciencia
En ese momento Gojo destrozo aquel escritorio partiéndolo en dos para abrirse paso entre la madera
Tomo al anciano de su camiseta y lo levanto con una mano... las piernas de aquel viejo temblaban de miedo en el aire
—Sabes maldito anciano... desde hace mucho tiempo que deseo romper uno a uno tus malditos huesos...— dijo Gojo en un tono que delataba ira pura
Parecía que estaba perdiendo la cordura
El anciano grito del miedo...
Incluso Miwa y Arata se asustaron al ver aquella escena donde el hechicero más fuerte traía levantado del suelo a su anciano director
—¡Satoru Gojo! ¡Esto es una total falta de respeto! ¡Espera a que lo sepan los demás altos mandos!— dijo Yoshinobu molesto y tratando de zafarse de la mano de aquel hombre
Pero era inútil... Gojo estaba perdiendo el control
El hechicero solo empezó a mostrar una cara de locura...
—Utahime sintió demasiado dolor por tu culpa... ¿Qué te parece si tu también sientes ese dolor?— sus ojos azules reflejaban odio en aquel momento
Yoshinobu estaba en apuros... sentía la muerte cerca
—¡Déjame ir! ¡Nuestro cometido ya fue hecho! ¡Piedad! ¡Podríamos llegar a un acuerdo!...— Decía aquel anciano muy asustado
—¡Miwa ayúdame! ¡Arata haz algo! ¡Llamen a alguien! ¡Ayuda!— dijo aquel anciano gritándole a la chica de pelo azul
Pero ambos estudiantes estaban congelados del miedo ante aquella escena...
La pobre Miwa solo lloraba de culpa mientras estaba hincada en el piso
Gojo quería oírlo gritar... imagino como Utahime grito de dolor y nadie la socorría ...
De verdad el hechicero quería que aquel anciano sufriera
—Sigue gritando anciano... Utahime también grito por el dolor que TÚ le cáusate— decía Gojo empezando a poner ahora sus dos manos en aquel arrugado cuello
Gojo empezó a ahorcarlo con fuerza... Incluso empezó a clavarle las uñas en su asquerosa piel
—¡Piedad Satoru!— sollozaba el anciano— Podemos...Llegar...— El anciano sentía faltarle el aire
— ¡Acuerdo!— trataba con sus desgastadas manos quitarse de encima las manos de Gojo
Gojo disfruto de ver a aquel hombre tratar de gritar de dolor...
El albino disfruto el ver como aquel arrugado rostro se tornaba de color rojo y después se iba poniendo azul poco a poco...
Incluso miro fijamente a sus ojos... los cuales empezaron a tomarse blancos de desesperación...
Su respiración empezaba ya a faltarle... y sus manos perdían fuerza...
El pobre anciano solo movía sus pies en el aire de la desesperación por no poder respirar más y de su boca salían ruidos de esfuerzo... de verdad quería gritar
—Si... Trata de grita como ella grito... y sufre como ella sufrió...— decía Gojo con una gran sonrisa, mirando como el rostro del anciano se volvía azul
La pobre Miwa lloraba de terror por aquella escena...
—¡Basta! ¡Utahime sensei no quisiera que esto pasara así!— grito Miwa llorando
En aquel momento Gojo reacciono... cayo en cuenta que se estaba dejando llevar por la locura y la ira
El hechicero bajo al anciano y lo empujó contra su silla, pero este cayó al suelo estrellando su rostro directamente al piso
Gojo pensó que lo mejor era ya no meterse en más problemas por el momento
Yoshinobu estaba tumbado en el suelo... estaba temblando como la vil cuchara que era...
Trataba de reincorporarse, pero su edad y condición no se lo permitía...
Aquel anciano levantó levemente su rostro para tratar de recuperar el aliento
Pero tembló de miedo al ver a Gojo frente a él, por un momento sentía que su corazón se iba a detener...
La mirada de Gojo reflejaba odio puro contra él... El portador de los seis ojos de verdad daba miedo en aquel estado de locura...
—Tienes razón... Lleguemos a un acuerdo maldito anciano... — dijo Gojo sonriendo
—No sería divertido asesinarte solo a ti en este momento... además necesito que hagas algo por mi — Gojo se puso de nuevo su venda negra
—Así que presta atención —
El anciano trataba de recuperar el aliento mientras escuchaba lo que Gojo tenía que decirle...
Gojo empezó a hablar seriamente
—Bien... lo que vas a hacer es mandarles una carta a los demás malditos altos mandos, en dichas cartas les dirás que el padre del bebé de Utahime Iori es ni más ni menos que el gran Gojo Satoru...— dijo poniéndose un momento de cuclillas frente al anciano
Continuo este con un un tono de autoridad
—Y además, les mandaras a decir que YO, el hechicero más fuerte mando a advertirles que si a su hijo o a su mujer les llega a pasar algo... ¡YO IRÉ PERSONALMENTE POR CADA UNO DE USTEDES Y LES ROMPERE CADA UNO DE SUS VIEJOS Y PODRIDOS HUESOS!—
Yoshinobu tocio un poco
—Por amenazar y lastimar a un alto mando... ¿Sabes que mereces un castigo, no?— dijo molesto
Gojo en aquel momento se puso de pie, y empezó a aplastar a pisotones la mano izquierda de aquel anciano
—¿Con que no vas a cooperar eh? ¿Quieres que te rompa los huesos de una vez?— dijo aplastando con tal fuerza aquella mano
Yoshinobu grito de dolor...
Sus huesos empezaron a crujir en cada pisotón y la sangre no tardo en aparecer ...
Gojo le rompió la mano izquierda...
—¡ESTA BIEN! ¡ESTA BIEN! ¡PIEDAD! ¡ESCRIBIRÉ ESAS CARTAS!— grito de dolor aquel anciano
Pero Gojo seguía aplastando aquella mano con mucha fuerza
—¡Y de paso!—
Se detuvo y se agacho de nuevo a mirar a aquel anciano
—No le dirás nada de esto a nadie ¿Entendiste? — dijo Gojo disfrutando del dolor de aquel hombre
—Tenemos que hacer pasar esta "herida" — apunto a su mano rota
— Como si tu "hubieras tenido un accidente por tu edad" ¿Sabes a lo que me refiero? ¿No? — Sonrió Gojo Sarcásticamente
—Diremos que te caíste y que te rompiste la mano... Así cómo ibas a hacer pasar el intento de aborto que tú le provocarte a Utahime como si ella hubiera tenido un "accidente natural"—
Gojo de nuevo se puso de pie
—Bien... como dije, Escribirás esas cartas y las mandaras en seguida... ¿De acuerdo?—
A Yoshinobu no le quedo de otra
—De... de acuerdo...—
En ese momento Gojo trono sus dedos al recordar algo más
—¡Ah! Y También vine a avisarte que vayas consiguiendo a otro maestro para tus estudiantes — decía mirando a Yoshinobu
— Ya que he decidido llevarme a Utahime lejos de aquí ... no la dejare de nuevo con basura como tú — dijo Gojo seriamente
Gojo daba miedo en aquel instante...
—De... acuerdo — sollozo el anciano —Mandare las cartas hoy mismo... y... haré la baja de Iori...— dijo con la voz temblorosa de miedo
—Así se habla "abuelito" — sonrió sarcásticamente
—Bueno debo irme... — Gojo acomodo su cabello
— Utahime y mi hijo me espera en el hospital, además tengo que preparar todo para su traslado y la llegada a nuestro nuevo hogar — dijo Gojo alejándose alegremente de aquel escritorio
Yoshinobu solo se quedó en el suelo... El dolor de su cuello y de su mano rota eran insoportable para su edad ...
—¡Nos vemos!— dijo Gojo moviendo alegremente su mano en señal de adiós hacia Yoshinobu mientras salía de ahí
En seguida, Miwa fue detrás de el hechicero más fuerte
Y Arata fue detrás de ellos dos...
Ambos estudiantes dejaron solo a Yoshinobu, el cual no se podía levantar...
—¡Gojo sensei! ¡Espere!— grito la peli azul
—¡Lléveme con Utahime sensei por favor!— suplico la alumna — de... debo pedirle perdón a ella, a su bebe y a usted... Yo...— lloraba la alumna
—Yo fui quien le entrego esa jarra a Utahime sensei— sollozaba— Yo... Yo de verdad no sabía que el director le había puesto algo en el agua que ella tomo ... por favor... perdóneme — lloro la alumna mientras sujetaba la sudadera del hechicero
Gojo suspiro y se giró para verla
—Tranquila... — su voz sonaba serena
—Tú no tienes la culpa de esto... ese anciano solo se aprovechó de la situación... pero Tú no tienes que sentirte culpable... Utahime sensei sabe que ninguno de sus alumnos le haría daño ni a ella ni a nuestro bebé — sonrió un poco
—Pero... Pero— lloro Miwa
Gojo seco las lágrimas de aquella estudiante con uno de sus dedos
—Lo mejor que pueden hacer en este momento es ayudar a ese viejo asqueroso y vigilar que mande las cartas... ¿Entendido?—
Miwa lo escuchaba mientras sollozaba y Arata solo escuchaba en silencio
En aquel momento Gojo le dio instrucciones a ambos estudiantes
—Una vez que el envíen aquellas cartas, Regresen lo antes posible a la academia y esperen las instrucciones que les mandare con uno de sus compañeros— dijo Gojo sonriendo un poco
Miwa y Arata solo dijeron si con la cabeza...
—¡Muy bien! ¡Manos a la obra!— dijo Gojo en una linda sonrisa mientras salía de ahí lo antes posible
En aquel momento, Miwa y Arata se miraron un momento... era hora de actual
La peli azul tomo una bocanada de aire, seco sus lagrimas y amarro su cabello en una coleta de caballo
Ambos estudiantes regresaron a la oficina a ayudar a Yoshinobu
Arata fue el que atendió al anciano y le ayudo a llevarlo a su sillón
Una vez en el sillón, Arata le dio los primeros cuidados a aquella mano rota...
—¡Maldito Gojo Satoru, esto no se quedará así!— decía muy molesto el anciano mientras estaba sentado
—Director...— decía Miwa
En aquel momento, Miwa dejó caer frente al director unas hojas blancas y un bolígrafo
—¡¿Qué es..— Yoshinobu fue interrumpido
La katana de Miwa lo estaba amenazando ... la estudiante estaba apuntando aquella arma hacia su cuello
—¡Escriba esas malditas cartas! ¡Pero ya!— dijo Miwa muy molesta con aquel hombre
Arata también lo miro con ira, mientras tomaba fuertemente la mano rota del director para hacerlo gritar de dolor en caso de no cooperar
Aquellos dos estudiantes se quedarían ahí hasta que su director escribiera y enviara aquello...
Sabían que seria una tarde larga con aquel viejo...
Mientras tanto, una llamada trataba de entrar al celular de Gojo... pero este no contestaba...
Shoko suspiro y colgó
—¿Dónde diablos estas Gojo?— dijo la castaña en voz baja
Shoko estaba preocupada, miraba como Utahime dormía y a la vez parecía sufrir ... algo andaba mal...
De repente, las sábanas se volvían a cubrir de un rojo intenso...
Aquella tarde parecía ser eterna para todos...
