Notes:
Debo decir que este capítulo y los siguientes 7 , fueron agregados mucho después de que este fic fuera terminado, aun así, le aportan mas cosas a la trama del mismo
En estos capítulos, verán algunas situaciones un tanto románticas y dulces en la relación entre Gojo y Utahime... así como otras un tanto amargas y sombrías producto de ser un hechicero, sobre todo el mas fuerte
Espero que les guste ❤
21. Antojos
Primera Semana de haber llegado a Tokio
¿Qué tan difícil era vivir con Gojo Satoru?
Era una pregunta que nunca le había pasado por la cabeza a Utahime Iori... hasta que le tocó vivir a su lado
—¡Gojo maldita sea te he dicho mil veces que pongas tu ropa sucia en el cesto!—
Decía molesta al ver la pila de ropa que Gojo dejaba en aquella habitación
—¡Gojo no te pasees desnudo por el departamento!— decía de nuevo al ver que Gojo salía desnudo de la habitación hasta la cocina por alguna bebida o dulces siempre que salía de bañarse
—Gojo...el bebé tiene antojo de chocolates y fresas con crema—
Decía una Utahime un tanto adormilada por que a las 3 a.m. traía antojos
—Gojo... ¿Te veré mañana, cierto?— decía Utahime un poco nostálgica mientras hablaba por teléfono
Ya que esa noche Gojo no llegaría a dormir
—¡Bienvenido a casa!— decía Utahime en una gran sonrisa mientras acariciaba su vientre
—Gojo...— gimió levemente la azabache al quitar las manos de este de sus senos...
—¡Utahimeeeeee!— musitaba el hechicero cuando quería atención
—¡Utahime! ¿Estas llorando? — decía Gojo sonriendo al ver a Utahime llorar por una simple escena
Las hormonas de la azabache eran un desastre y a él le encantaba molestarla en ese estado
—Cinco minutos más.. — decía un tanto adormilado cuando Utahime le despertaba por sus antojos de madrugada
—¡Estaré ahí mañana temprano! Lo prometo Utahime o ¿Qué, Acaso te da miedo la oscuridad? ¿Estas llorando?— decía Sonriendo Gojo por teléfono
Esa noche no llegaría a dormir por una misión
—Estoy en casa— Era la frase favorita de Gojo
—Uta...— decía en un leve gemido mientras escondía su rostro en el cuello de esta después de que siempre le tocara los senos
Era algunas frases que se repetían muchas veces en aquella primera semana juntos...
Aquella semana había sido una montaña rusa para esos dos
Apenas estaban acostumbradose el uno al otro
Martes 01 de Marzo
Al derredor de las 3 a.m.
Gojo se despertó en la madrugada porque traía algo de hambre
Una vez que el albino abrió los ojos, noto que la azabache no estaba a su lado
La busco levemente con la mirada y entonces vio como la luz del baño salía por debajo de la puerta
Así que el hechicero supuso que Utahime estaría ahí
En ese momento, éste pensó que sería buena idea escaparse rápidamente a la cocina para comerse algo de su provisión de dulces mientras su mujer salía del baño
Con cuidado salió de la habitación y se dirigió a la cocina tratando de no hacer ruido
Se acercó primero a la alacena para buscar sus galletas de animales favoritas ... pero noto que todos los empaques ya estaban vacíos
— jummmm tal vez ya me los he acabado— dijo Gojo en una mueca
Después busco su tazón con chocolates, pero también aquellos dulces ya habían desaparecido
Igual sus caramelos, sus chicles y demás cosas dulces que se pueden imaginar
—¡Eh! ¿Qué demonios?— dijo Gojo al notar que casi todos sus dulces habían desaparecido
Decidió ir mejor al refrigerador por la rebanada de pastel que había comprado aquella tarde y quizás por un poco de helado que había dejado
Pero una vez que abrió dicho refrigerador noto que tampoco estaba aquella rebanada y mucho menos el helado... ambos habían desaparecido
—¿Qué demonios paso aquí?— decía Gojo muy confundido de no ver nada de su comida
En ese momento escucho movimiento en la sala y al salir a ver que podría ser
Descubrió que Utahime estaba sentada en el sillón mientras estaba terminando de comer aquel helado que él había traído
Gojo y Utahime intercambiaron unas miradas por un momento
Pero Utahime no dejaba de comer
—El bebé tenía antojo y no quería despertarte — decía llevándose más helado a la boca — ya que estabas muy cansado—
Gojo solo la miro sorprendido ... ver aquella escena le causaba un tanto de ternura
—¿Quieres?— pregunto Utahime levantando la cuchara
Gojo soltó una carcajeada y fue a sentarse a lado de Utahime
En ese momento dejo que le diera un poco de aquel helado
Poco después Gojo se acostó en el regazo de esta para descansar más y escuchar a su bebé
Así duraron acostados en la sala hasta que los primeros rayos del sol salieron
Notes:
Perdón que sea muy corto este capitulo, el que sigue será mas largo
