Notes:

Este capitulo será algo corto, espero les guste porque ya casi viene lo interesante de la misión


24. Shock

Utahime se llevó a Gojo al baño

Primero lo hizo lavarse las manos para quitarse esa maldita sangre

La mirada de Gojo en todo momento se veía ida, era como si estuviera en una especie de trance

Lo sentó en la taza del baño y empezó a limpiarle la sangre que tenía en el cabello y en el rostro con una toalla húmeda

—Gojo... ¿Qué demonios te pasó? ¿Qué paso en esa misión?— preguntaba Utahime tratando de soportar las náuseas

Por momentos se llevaba la mano a la espalda y al vientre

Aquel susto la había hecho temblar y hasta sudar frío... tenía miedo de que por el susto volviera a pasarle algo a ella o a su bebé

Así que respiraba como podía

Por momentos hacia su rostro a un lado y apretaba fuertemente sus labios e incluso arrugaba demasiado la nariz ... era insoportable aquel olor a hierro de la sangre combinando con una extraña fragancia a algo dulce... aquello pudiera ser un perfume o tal vez alguna una bebida dulce

En aquel momento tenía que soportar a su bebé, el cual se movía mucho y la pateaba demasiado y al mismo tiempo tenía que descubrir que le había pasado al hechicero y que era lo que lo había dejado en dicho estado de shock

—Mate a alguien maldito... esta sangre es de ese hijo de puta...— dijo Gojo mirando sus manos las cuales temblaban un poco

—Ya veo — dijo Utahime pasando aquella toalla por la frente y el cabello de Gojo —Esos son Gajes de este oficio...— suspiro un poco

En aquella profesión matar o eliminar a alguna persona poseída por alguna maldición o tener que eliminar a uno que otro civil en el camino era algo común que se daba mucho en aquel mundo de la hechicería

Ella sabía que eso era algo típico de esa profesión ... por eso se le pedía a los hechiceros separar lo personal de lo profesional para que no les afectara demasiado el asesinar a gente que ya no tenía salvación

Ser hechicero también era tener un tanto de locura para soportar cosas terribles que ni los más valientes podrían soportar ... ser fuerte mentalmente era algo fundamental, pero ver a Gojo afectado por una misión...

Eso era algo muy extraño de ver... pero no era la primera vez que le pasaba...

—Bueno... me tranquiliza saber que no estas lastimado, aunque sería raro verte herido físicamente — dijo Utahime tomando el rostro de Gojo para limpiar aquellas manchas de sangre de su mejilla

—Igual era alguien maldito Gojo... no debes sentirte mal por eso— dijo Utahime mirándolo a los ojos antes de moverse al lavamanos para enjuagar aquella toalla

—Pero me siento mal por sus víctimas... eran cuerpos malditos... en su mayoría de inocentes — dijo aquello mirando sus manos —sobre todo... de bebés —

Al oír aquello a Utahime se le congeló la sangre y al instante se llevó una mano a su vientre

—¿Qué?— soltó Utahime sorprendida mirando a Gojo que hasta la toalla soltó

Gojo en ese momento jalo a Utahime hacia él, la sentó sobre sus piernas y la abrazo fuertemente tratando de no aplastarla...

—Por eso no quiero perderte... ni a ti... ni a nuestro bebé — decía Gojo poniendo su rostro en el cuello de Utahime

Utahime estaba impactada por lo que estaba escuchando

—Me dolería mucho perderte Utahime ... me estaba volviendo loco cuando supe de que alguien te había provocado aquel aborto en donde casi perdemos a nuestro hijo o hija ...lo juro ... estaba dispuesto a matar a todos en ese momento... en serio no quiero perderte ni a ti y mucho menos quiero perder a nuestro bebé — decía este en un leve sollozo

Utahime lo abrazo y acarició su espalda y cabello impactada de escuchar todo aquello

—Dicha misión te afectó... ¿cierto, Gojo?— preguntaba Utahime abrazandolo

Gojo solo hizo un si con su cabeza mientras sus lágrimas mojaban el cuello de esta

—No quiero perderte... no quiero... no... no me dejes por favor... quédate conmigo... ambos... quédense... conmigo— decía Gojo entre sollozos

Utahime solo lo abrazaba en silencio, no sabía que decir ante todo aquello y más que todo el día casi lo estaba maldiciendo por ser un idiota mujeriego

Gojo seguía acomodando su cabeza en el cuello de esta y bajo una de sus manos para tocar el vientre donde estaba su hijo nonato

—No puedo imaginarme el dolor de esos padres cuando perdieron a sus hijos y después tuvieron que recurrir a las maldiciones para regresarlos a la "vida"... no puedo... yo... — sus lágrimas se desbordaron más mientras seguía abrazando a la azabache

—¿Acaso seré un buen padre? ¿Acaso podré protegerlos de todas las maldiciones y de la gente malvada que hay a nuestro alrededor? Utahime... ¿Acaso podré defenderte a ti y a nuestro hijo de las amenazas de los peces gordos? Yo... acaso... Yo— decía el albino entre sollozos

En aquel momento Gojo estaba mostrando una debilidad que nadie o casi nadie había notado en él

Aquellas palabras sonaban sinceras... era de las pocas veces que podías ver a Gojo tener tanta preocupación

Utahime tomo el rostro de Gojo entre sus manos, lo miro directamente y seco algunas lágrimas con sus dedos

—Claro que serás un buen padre... y Claro que puedes— dijo está sonriendo un poco mientras Gojo la miraba entre lágrimas

—Porqué eres el hechicero más fuerte, no lo olvides — beso la frente de Gojo

Gojo sonrió un poco y después se soltó a llorar, abrazando a su mujer

Utahime empezó a acariciar su cabello y empezó a cantarle una canción de cuna...

Aquello empezó a tranquilizar a Gojo...


Cerca de las 06:00 a.m.

Un rato después de que Utahime ayudara a Gojo a calmarse y de paso a ponerse algo de ropa limpia

Gojo por fin cayó profundamente dormido... necesitaba descansar de fuese lo que haya pasado en aquella misión

Utahime miro su camisón manchado de sangre... suspiro ya que era su favorito

Pero prefería deshacerse de esa prenda si aquella sangre era de un asesino

Utahime también se cambió de pijama y fue a la cocina por un vaso de agua

Ella y el bebé también debían dormir ya que toda la noche estuvieron dormitando y de paso ayudando a Gojo en aquel shock

Cuando por fin la azabache iba a irse a la cama... sonó el timbre de su departamento

—¿Quién podrá ser a esta hora?— cuestiono Utahime haciendo una mueca... ya quería dormir e incluso su bebé la estaba pateando muy fuerte

—Espero sea algo importante sino juro que mataré a quien sea que esté ahí — decía Utahime a regañadientes mientras miraba por la mirilla... se llevó una sorpresa

Rápidamente abrió la puerta

—Buenos días Iori senpai... — dijo Nanami en una reverencia

—¿Nanami? ¿Ijichi? ¿Qué hacen aquí? — pregunto esta algo preocupada

—Perdón que lleguemos así sin más... pero queremos saber si Gojo está aquí...— dijo Nanami suspirando

—Llego hace un rato... actualmente está dormido... pero llego algo desbastado ¿Nanami que fue lo que pasó con la misión?— pregunto está sobando su vientre

Aquel gesto lo noto Nanami... era la primera vez que veía a Utahime embarazada

—Una larga historia... ¿Podemos pasar?— dijo este acomodado sus lentes

Utahime hizo un si con su cabeza y les abrió completamente la puerta, dejando entrar a esos dos ...