Notes:
El bebé está aquí ️ Espero les guste ️
La frase del inicio siempre la decía una compañera en la universidad
PD: algo curioso es que una vez que termine de escribir este capitulo, se soltó a llover muy fuerte por mi casa
33. Mejor Tarde que Nunca
"Mejor tarde que nunca"
Lunes 7 de junio
03:10 p.m.
—¡IJICHI DATE PRISA! ¡MI HIJO YA ESTA NACIENDO!— Decía Gojo recargándose en medio de los asientos de adelante
—¡DE PRISA O TE GOLPEO! — ordenaba Gojo
El hechicero más fuerte se notaba ansioso
En cambio, Ijichi estaba super nervioso, no le gustaba manejar con lluvia y menos cuando estaba en las afueras de la cuidad
—¡YA VOY PARA ALLÁ!— gritaba Gojo atreves de su celular
Al otro lado de la bocina se escuchaba a Utahime gritar
—¡DILE A ESE IDIOTA!— se quejaba de dolor —¡AGH! ¡QUÉ SE DE PRISAAAAA! ¡SINO LO MATO ESA MALDICION YO SERÉ LA QUE LO MATE A EL!— decía Utahime gruñendo de dolor
La pobre estaba siendo ayudada por unas enfermeras con ejercicios para reducir el dolor
Pero era inútil, el dolor aumentaba y los minutos eran esenciales ya en este punto
—¡Solo date prisa!– decía Shoko preocupada acercándose a la ventana
—Utahime ya casi tiene diez centímetros de dilatación... el bebé... — sonidos de interferencia—
... nacer en — sonidos de interferencia —cualquier momento — la llamada quería cortarse
—¡Ya vamos para allá! ¡Estamos— Sonidos de interferencia
Afuera estaba lloviendo a cántaros, era señal de que el verano apenas había llegado con todo
En ese momento, cuando Ijichi por fin veía el letrero de que la cuidad estaba a pocos kilómetros
Un vehículo venia hacia ellos, el cual estaba derrapando por el pavimento mojado
Al esquivarlo, Ijichi perdió el control del auto
La lluvia caía más fuerte en ese momento, golpeaba con tal fuerza el auto que incluso por los costados de este se escuchaban las gotas
—¡Gojo san!— grito Ijichi asustado, había perdido el control del auto
En ese momento, Por el otro lado de la bocina se escuchó al auto derrapando y después se escuchó como si este se hubiera estrellado contra algo
La castaña abrió demasiado sus ojos al oír aquel estruendo por el teléfono y después la llamada se corto
Un relámpago ilumino el cielo mientras Utahime gritaba de dolor
Varias horas atrás...
Cerca de las 9 a.m.
El pronóstico del clima apuntaba a que ese día iba a ser muy lluvioso
Utahime ese día no quería salir del apartamento ya que tenía un extraño presentimiento
Pero no pudo decir que no, ya que Gojo debía salir a una importante misión y ella se quedaría mientras en la academia para su cuidado
En aquel momento, Utahime acariciaba su vientre mientras veía desde la gran ventana de la sala el movimiento de las nubes grises a través del cielo...
Desde que se despertó, el ambiente estaba muy extraño para ella
—¿Todo bien Utahime?— Gojo la abrazo por la espalda y posó sus manos en su vientre
Utahime respiró profundamente
—Si, es solo que ...— guardo un momento de silencio
—el ambiente se siente "extraño" se siente como si fuera a pasar algo— decía acariciando las manos de Gojo
El albino le dio algunos besos en la mejilla y en el cuello
—Debe ser la humedad por la entrada del verano, hay que verle el lado positivo ¡Al fin tendremos algunos días frescos!— Sonrió un poco mientras acariciaba su vientre
Utahime suspiro, miro levemente a Gojo por arriba de su hombro y este le robo un beso
— Bueno, ¡Es hora de irnos ya que se nos hace tarde! — dijo muy animado
Utahime se sorprendió por oír aquello
—¿Tu diciendo que se nos hace tarde?... ¡Vez! ¡Eso si es extraño Gojo! ¡Esto debe ser una señal de que algo va a suceder!—
Gojo río levemente
—Solo quiero desocuparme pronto para estar contigo y el bebé el resto de la tarde— este la soltó con cuidado
En aquel instante, Utahime sintió una leve punzada en su vientre bajo y una extraña corazonada le vino de repente
Aquello lo noto Gojo, ya que vio como el rostro de la azabache pasaba de felicidad a preocupación en unos segundos mientras se sentaba en el sillón
— Utahime... ¿Segura que estás bien?— volvió a preguntar Gojo
—Si, es solo que... tengo un extraño presentimiento — decía mirando a Gojo
El albino se puso de cuclillas frente a ella
—¿Extraño presentimiento? ¿Acaso es por el bebé? — preguntaba entrelazando su mano con la de ella
Utahime negó con la cabeza
—Es algo difícil de explicar, pero estoy bien— Utahime sonrió un poco para tranquilizar a Gojo
—Debe ser solo cansancio ya que el bebé y yo no hemos dormido bien últimamente — sobo su vientre
—De acuerdo—
Dijo el hechicero antes de ponerse de pie
Utahime fue ayudaba por Gojo para levantarse del sillón
En aquel momento, cuando Gojo la tenía frente suyo... le tomó con cuidado el rostro y le dio un beso en los labios el cual fue correspondido por ella de manera amorosa
—Te amo—
10:15 a.m.
La lluvia se había calmado un poco y solo caían leves gotas que se estrellaban en el infinito de Gojo
El albino no tuvo ninguna otra opción que aceptar aquella importante misión que el director Yaga le había encomendado antes de que por fin le dieran unas merecidas vacaciones de "paternidad"
En aquel momento ambos hechiceros estaban cerca de la entrada principal que daba al interior de los pasillos de la academia
—¡Te dije que ya no quiero subir tantas escaleras! ¡Idiota!— decía Utahime tratando de recuperar el aliento aun sujetando el brazo de Gojo
—Tranquila, Ya será la última vez que las subirás estando embarazada, después de la misión de hoy ya podemos estar los dos en casa esperando el momento en que nazca este pequeñín — decía Gojo sonriendo y acariciándole el vientre
La azabache de nuevo sintió aquel leve dolor en la parte baja de su vientre, esto hizo que se doblará un poco hacia el frente
—¿Estas bien Utahime?— pregunto Gojo un poco preocupado
Utahime trataba de recuperar el aliento
—Si... — respiraba y ponía su mano en la espalda
— Solo necesito un descanso de tanto subir escaleras — dijo sonriendo un poco
—¡Llegas tarde Satoru!— escucharon una voz imponente delante de ellos
En aquel instante, Yaga junto con Ijichi habían llegado a recibir a esos dos
—¡Lo siento! Mejor tarde que nunca ¿No lo cree?— sonrió Gojo
—Sigo diciendo que debes corregir esa manía tuya de llegar tarde, nunca sabes que te podrías perder por tu impuntualidad — dijo el director un tanto serio
En aquel instante, el director Yaga se dirigió a Utahime e hizo una leve reverencia
—Bienvenida Utahime san y te pido una disculpa por haberte hecho venir hasta aquí en tu incapacidad — se disculpó Yaga
—No se preocupe director, el bebé y yo aún tenemos energía para venir — sonrió e hizo una muy leve reverencia
—Bueno Satoru es momento de que vayas a tu misión, Ijichi te acompañara para llevarte y traerte lo más pronto posible — dijo Yaga un tanto serio
—Yo sé que Ijichi hará un gran trabajo siendo mi chófer, sino ¿Puedo castigarle cierto?— Gojo sonaba muy confiado mientras juntaba su puño y su mano
El pobre de Ijichi soltó un chillido
—¡Créeme que si tuviéramos a más hechiceros de categoría especial o mínimo de clase uno que estuvieran disponibles en este momento, no te hubiéramos llamado para esta misión Satoru!— dijo seriamente el director
Gojo suspiro fastidiado
—Bueno, bueno... por algo llamaron al hechicero más fuerte, así que será pan comido eliminar esa maldición — tronó sus dedos
Yaga se dirigió a Utahime
—Utahime san, Te hemos preparado una sala para que te sientas cómoda mientras esperas a Gojo, espero te guste —
—Muchas gracias señor— dijo Utahime en una tierna sonrisa
—Ahora Satoru ¡Parte a tú misión, pero ya! —Ordeno Yaga
—Se te hace tarde y no queremos que les agarre la lluvia en el camino, seria muy peligroso una misión con lluvia—
—¡Si, si ya vamos! Solo permítame un segundo— Gojo bajo su venda negra y se acercó a Utahime
— Deje que mi mujer y mi bebé me den mi beso de la suerte — dijo sonriendo
Utahime estaba apenada por aquellas palabras
Gojo se acercó a ella y los dos se dieron un tierno beso en los labios — Te amo—
Yaga sonrió un poco por aquello... parecía que al fin aquel idiota había sentando cabeza
—¡IJICHI EN MARCHA! — Ordenó Gojo una vez que se separó de Utahime
—Antes de partir debemos pasar por mis postres— dijo Gojo muy alegremente
—De... De acuerdo Gojo san...— dijo Ijichi siguiéndolo
Y así esos dos se fueron alejando por aquel pasillo
—Por aquí Utahime san — dijo Yaga empezando a caminar
Utahime empezó a seguirlo pero de nuevo se presentó aquel leve dolor punzante en su vientre
Por un momento se recargo en la pared mientras seguía a Yaga
—¿Utahime san, estas bien?— pregunto Yaga al verla palidecer un poco
—Te ves algo agotada ...—
Utahime no quería preocupar a nadie, así que solo fingió una leve sonrisa una vez que aquel dolor desapareció tan rápido como llegó
—Estoy bien... es solo que no he dormido bien, ya sabe... el embarazo y las hormonas son una mala combinación durante la noche — dijo echándose aire con las manos
Yaga solo hizo un si con la cabeza
—No dudes en avisarnos si te sientes mal ¿De acuerdo?—
—De acuerdo señor— dijo Utahime sonriendo
Después de caminar unos minutos más, Yaga llevó a Utahime a una de las salas principales de aquella academia
Aquella sala tenía un sillón muy cómodo y grande, el cual estaba lleno de unos 20 peluches de diferentes tamaños y colores que había creado el director
—Espero te guste este pequeño regaño, hice todos estos peluches para el bebé — sonrió Yaga
—Muchas gracias director, yo sé que al bebé les va a encantar — decía sobando su vientre y sonriendo
En aquel momento Utahime se sentó en aquel sillón y tomó uno de esos peluches, el cual abrazo un poco para calmar su dolor y su corazonada
Yaga se sentía como un abuelo con aquella escena y sabía que Utahime sería una gran madre
—Siéntete cómoda y no dudes en avisarnos si necesitas algo más Utahime san— dijo el director acercándose de nuevo la puerta para salir de ahí
—En serio, Muchas gracias por sus atenciones director Yaga no sé cómo pagárselo — Utahime de verdad se sentía muy agradecida con aquel hombre
A diferencia de los demás altos mandos ... este hombre era muy bondadoso y no quería a su bebé muerto, sino al contrario parecía estar muy feliz con su llegada
—Bueno Utahime san, Debo retirarme ya que tengo que ir a una junta importante en la cuidad, cualquier cosa no dudes en llamarme — dijo el director en una sonrisa
—Igual le diré a Shoko que ya estás aquí para que venga a hacerte compañía — dijo Yaga en una reverencia y cerro aquella puerta corrediza
Una vez que Utahime se quedó sola en aquella sala... De nuevo se quejó de aquel dolor...
—Debe ser solo... estrés...— se repitió mientras llevaba una mano a su espalda
Respiro profundamente y se recargo en aquel sillón mientras acariciaba su vientre y tarareaba un poco mientras aquel dolor desaparecía
Casi una hora después llegó Shoko a hacerle compañía
La castaña había tenido mucho trabajo, pero logró hacerse un espacio para ver a su amiga
Incluso le llevo algunos bocadillos y té mientras hablaban de todo un poco
— Por ahí un idiota me contó que ya tienen el nombre para mi sobrino o sobrina— dijo Shoko tomando un poco de té
—¡Ash Gojo! — Utahime puso los ojos en blanco un momento
—¡La que te iba a dar esa sorpresa iba a ser yo!... ¡Ese idiota me las pagará cuando lo vea!— dijo Utahime molesta
Shoko río un poco por la actitud que aún tenía su amiga aún en el embarazo
Igual Utahime río levemente por aquellos recuerdos y sucesos que le contó a su amiga
Casi una hora después... Utahime de nuevo se quejó de aquel punzante dolor, pero esta vez este vino con un poco más de intensidad y duración
—¿Senpai, estás bien?— Shoko se acercó rápidamente a Utahime
Utahime respiro profundamente
—Estoy bien... —sonrió un poco
—Deben ser solo una de esas falsas contracciones que dijo la ginecóloga que estaría sufriendo en las últimas semanas antes de que nazca el bebé y eso que aún faltan dos semanas para eso—
—¿Estas segura? ¿No quieres que te revise?— decía Shoko mirando a su amiga
—Te vez algo cansada, sobre todo tus ojos se ven agotados y he notado que tus piernas han estado temblando demasiado en la última hora — explicaba su amiga
Utahime suspiro un poco, aquel dolor ya había pasado
—Estoy segura, solo debe ser cansancio ya que me ha sido muy difícil dormir en las últimas noches—
Shoko suspiro, sabía que su amiga iba a estar necia con aquel asunto
—Esta bien... Bueno mejor te dejaré descansar un poco —
Su amiga se levantó y tomo una cobija
—Trata de descansar lo más que puedas, aprovecha que aquel idiota no está en este momento y deja que el ruido de la lluvia te arrulle — sonrió levemente
Shoko empezó a cobijar a Utahime, la cual al fin logró acomodarse en una posición cómoda en aquel sillón
—Tratare... Gracias por todo Shoko— sonrió estando acostada
Shoko se despidió con un beso en su frente
—Vendré en un rato más para ver como sigues — la castaña suspiro un poco y salió de aquella sala
Una vez que su amiga salió de aquella sala
Utahime trataba de relajarse mientras escuchaba como afuera empezaba a llover de manera más intensa
Por un momento saco su celular
Gojo debía estar muy ocupado ya que aún no le contestaba su último mensaje que le había mandado hace casi dos horas atrás
—Gojo...— suspiro mientras empezaba a quedarse dormida...
Mientras tanto a las afueras de la cuidad (12:55 p.m.)
Ijichi y Gojo ya llevaban casi dos horas en carretera... se estaban acercando al lugar donde seria su misión:
Exorcizar un túnel maldito el cual había cobrado la vida de miles de personas
Ijichi estaba tratando de conducir con sumo cuidado ya que seguía lloviendo muy fuerte
Carretera mojada y una misión especial nunca son buena combinación
En cambio, Gojo estaba comiendo un delicioso helado de vainilla y una rebanada de pastel
—El túnel a que nos dirigimos es conocido por su maldición desde los años 90— explicaba Ijichi sin despegar su vista de la carretera
—Cuenta los rumores que está "maldito" por los trabajadores que murieron dentro del túnel mientras era construido... se dice que eran explotados como esclavos — explicaba un poco temeroso
—Se cuenta que tiene 444 metros de tamaño, pero según algunas víctimas que han logrado sobrevivir dicen que su tamaño varía dependiendo de la hora en que se entre en el—
—Vaya numerito de la "suerte" que se carga — se burló un poco Gojo mientras saboreaba aquel helado
—E...esto es algo serio Gojo san...— Ijichi seguía nervioso
—Las pocas víctimas que han sobrevivido dicen que dentro del túnel se observan diferentes "espectros" ... Dicen que incluso pueden montarse en el automóvil para asustar a los pasajeros y provocar accidentes fatales—
En aquel momento a Gojo se le cayó su helado en el asiento
—mmmmm — gruño un poco Gojo por aquello —Accidente fatal es lo que le acaba de suceder a mi helado–
Ijichi soltó un leve quejido... a el le tocaría limpiar aquel desastre
Aun así, siguió concentrado en dar los detalles de la misión y en conducir
—A la mitad del túnel hay un espejo de vialidad, las personas dicen que cuando se mira en el, se les aparece una especie de "espectro" y esa es la señal de que esa persona sufrirá una muerte terrible... todos los hechiceros que hemos mandado han sido derrotados de esa manera...— a Ijichi le dio un terrible escalofrío
En aquel momento la radio del auto empezó a tener interferencia
—T...también algunos mencionan que cuando se está a cuatro kilómetros del túnel— tartamudeo un poco
—los.. los... los aparatos electrónicos empiezan a fallar...— trago saliva y se aflojó un poco la corbata
Ijichi estaba muy nervioso porque la radio y su GPS al igual que la tableta que sujetaba Gojo empezaron a fallar
—Esto simplemente pudiera ser una "casualidad", esta zona está muy alejada de la cuidad y dudo que la interferencia sea por dicha maldición — dijo Gojo con una gran sonrisa al ver a Ijichi con miedo
—Aun así quiero acabar pronto con esta misión para ya regresar con Utahime — al decir su nombre tuvo una extraña corazonada
—Así que date prisa Ijichi y conduce más rápido —
Estando en aquel punto de la carretera empezó a llover más fuerte que hasta los truenos sonaban con más intensidad en el cielo...
Gojo suspiro un momento
—Utahime...— pronuncio en voz baja
El hechicero empezó a sentir un raro presentimiento
01:15 p.m.
Mientras tanto en la escuela...
Utahime fue despertada por un intenso dolor en su vientre ... este era más fuerte y duraba más que los anteriores
Al mismo tiempo, unos gritos que provenían de afuera de aquella sala le ayudaron a despertar
—¿Quién demonios?...— Utahime se quejó de nuevo por aquel dolor
Se levanto con cuidado, arrastró un poco sus pies hasta aquella puerta corrediza mientras otra fuerte contracción se hizo presente
En aquel momento la azabache abrió la puerta de golpe y ahí vio a esos tres
Los tres alumnos de Gojo estaban discutiendo, además de que estaban empapados ya que la lluvia los tomó desprevenidos
—¡LES DIJE QUE REGRESARAMOS TEMPRANO! ¡AHORA ESTOY EMPAPADA HASTA LOS HUESOS!— reclamaba Nobara
—¡Pero fue tu culpa Kugisaki! ¡Tú eras la que quería ir ver esa tienda de moda antes de venir aquí! ¡por tu culpa nos agarró la lluvia!— Itadori estaba algo molesto
—¡Quieren callarse los dos!— Megumi traía un gran dolor de cabeza por estar soportando a esos dos todo el camino
En ese instante la puerta corrediza detrás de ellos se abrió y los tres se callaron de golpe
—¿Qué diablos esta pasando aquí?— dijo Utahime con una gran mueca en su rostro... era una combinación de enfado con dolor
—¡Utahime sensei!— dijeron los tres sorprendidos
—¡Perdón si la despertamos!— se disculpó Itadori
— Vera... lo que pasa es que— Nobara empezó a explicar
En ese momento Utahime se quejó de otro fuerte dolor, tomo fuertemente el marco de la puerta y se inclinó un poco hacia el frente
—¿Maestra está bien?— pregunto Megumi acercándose a ella
Aquella contracción fue tan fuerte que sentía como si su vientre hubiera sido rasgado otra vez y sus pantalones se mojaron
—Eh maestra... ¿Acaba de hacerse pipí?— pregunto Itadori inocentemente
En aquel momento Utahime se quejó de otra contracción
—¡Se me ha roto la fuente!— se quejo del dolor —¡El bebé ya va a nacer!—
Itadori y Nobara se miraron confusos
—¿Qué hacemos? ¿Qué hacemos?— repitieron dando vueltas
Parecía que sus cerebros por un momento dejaron de funcionar
—¡Oigan Idiotas! ¡Tenemos que llevarla rápido al hospital!— Megumi sujetaba a Utahime para que no se cayera
Utahime resistía otra contracción
—¡Rápido, llamen a Shoko!— ordenó
—¡Kugisaki ve por Shoko! ¡Itadori, ayúdame a llevar a Utahime sensei hasta la entrada! — ordeno Megumi
Y así fue... Nobara fue corriendo por Shoko hasta su oficina e Itadori y Megumi cargaron con cuidado a Utahime hasta la entrada de aquella academia para parar un taxi o en su caso ver que ventana estaba disponible para llevarla al hospital
—¡Gojo!— grito Utahime con dolor...
01:50 p.m.
Después de detener un taxi e ir algo apretados en aquel vehículo
Utahime ya estaba internada en aquel hospital privado
En aquel momento la ginecóloga la estaba revisando en su lujosa habitación
—Utahime san, estas dilatando muy rápido... ya tienes casi siete centímetros de dilatación así que muy pronto darás a luz — dijo terminando de revisarla
Utahime trataba de respirar, pero los dolores continuaban y se hacían cada vez más frecuentes
—Utahime ¿Quieres que te demos la epidural? — pregunto Shoko al ver a su mejor amiga tratar de soportar el dolor
—¡NO! ¡VOY A TENER A ESTE BEBÉ ASÍ!— decía respirando y soportando otra contracción
—¡QUIERO DEMOSTRARLE A ESE IDIOTA QUE SOY FUERTE! ¡SI PUDE SOPORTAR ESTA MALDITA CICATRIZ EN LA CARA, PODRE SOPORTAR ESTO!—
—De acuerdo— dijo la ginecóloga
—Shoko, regresaré en media hora para ver cómo sigue Utahime, igual les diré a las enfermeras que prepararé la habitación para el momento del parto, cualquier cosa no dudes en avisarme para venir lo más rápido posible— decía su colega saliendo de ahí
En aquel momento, Utahime se levantó con cuidado de la cama
—¡SHOKO! ¿DÓNDE ESTA ESE IDIOTA? ¿AUN NO LO LOCALIZAN?— gruñía de dolor mientras se sujetaba del barandal de la cama
—Aún no logro localizarlo, Tampoco Ijichi me contesta— decía suspirando y mirando su celular
—¡GOJO! ¡ESE IDIOTAAAAAAAA!— Utahime sintió otra contracción y después se soltó a llorar
—¡EL ME LO... HABIA... PROMETIDO!— Dijo Utahime entre lágrimas —¡QUE ESTARIA A MI LADO AL MOMENTO DEL PARTO! —
La pobre solo trataba de respirar, quería que Gojo estuviera ahí con ella como se lo había prometido unas semanas atrás
Shoko se acercó y la abrazó con cuidado
—Tranquila senpai, si aquel idiota no llega, sabes que yo siempre estaré aquí para ti— decía abrazándola y consolándola
—Siempre estaré contigo como al inicio de este embarazo —
—Gracias Shoko— Utahime lloraba mientras la abrazaba... aquello la conforto un poco
La castaña solo pedía al cielo que ese idiota se desocupada pronto porque Utahime lo necesitaba
Mientras tanto con Gojo ...
Ijichi estacionó el auto afuera de aquel túnel, aún estaba lloviendo muy fuerte por aquella zona
Ambos hombres bajaron del auto para poner la pantalla
Ijichi llevaba un gran paraguas y Gojo estaba usando su infinito
Gojo tenía una extraña sensación de que algo estaba pasando... saco su celular, pero este seguía sin señal
—Sea lo que sea puede esperar...— pensó el albino
—¡Bien Ijichi! ¡Pon la pantalla, entraremos con el auto!— ordeno Gojo regresando al asiento trasero
—¿Eh? Pe... ¡Pero... es peli— trataba de decir Ijichi
—¡Andando o te golpeo!— ordeno Gojo
Ijichi chillón un poco, no podía contradecir a aquel hombre ya que acabaría siendo golpeado
Así que el asistente empezó a decir aquel conjuro para poner dicha pantalla
Mientras aquel manto negro tocaba el suelo, Gojo seguía preocupado...
Casi iban a ser tres horas desde que se había ido de la academia y no sabía nada de Utahime por culpa de la maldita interferencia y eso le molestaba demasiado ya que tenía un extraño presentimiento
Una vez que la cortina estaba puesta, Ijichi encendió el auto
—Y... ¿Y si se sube algo? ¿Y si la maldición es cierta y nos pasa algo?— estaba temblando de miedo
—Tranquilo, para eso estoy aquí para eliminar maldiciones ... así que ahora conduce o te castigaré regresando a la academia — ordeno Gojo
Ijichi trago saliva y así fueron entrando en aquel túnel a una velocidad moderada...
Mientras más avanzaban, poco a poco la temperatura bajó y las psicofonías no se hicieron esperar
Ijichi estaba super nervioso, por los espejos retrovisores se empezaban a ver algunas sombras
—Baja la velocidad Ijichi y abre la puerta del copiloto, aquí es donde comienza lo bueno— dijo Gojo sonriendo
En aquel instante, el auto estaba pasando a lado del espejo de tránsito donde dicen que era donde empezaba la maldición de aquel lugar
Las luces empezaron a parpadear demasiado y se escucharon gritos desgarradores venir de todos lados
Y así como decía el procedimiento, Ambos hombres se vieron reflejados en aquel espejo
Ijichi trataba de mantener el control del auto ya que en dicho reflejo vio a una persona de blanco a su lado...
Al mirar rápidamente hacia el asiento del copiloto, una siniestra criatura de color gris apareció
—¡Gojo san!— grito Ijichi asustado tratando de controlar el auto con una mano y con la otra tratando de defenderse
El auto empezó a zigzaguear
El hechicero más fuerte sonrió y tronó sus dedos
—¡Estoy listo!— Gojo sonaba muy confiado en si mismo y empezó a pelear contra aquello que estaba atacando a Ijichi
—¡Gojo!— Grito Ijichi asustado
02:40 p.m.
Mientras tanto en el hospital...
—¡GOJOOO MALDITA SEAAAAA!—volvió a decir Utahime en voz alta mientras las contracciones seguían —¡POR ESO TE ODIO IDIOTA! ¡MALDITO! ¡TU ME HICISTE ESTO! ¡IMBÉCIL!— esto ayudaba a canalizar un poco su dolor
Nobara salió de aquella habitación... solo había entrado para ver como seguía la maestra
—¿Cómo está Utahime sensei?— preguntaba itadori preocupado
—Pues... — decía Nobara apuntando a la puerta con su pulgar
En ese momento escucharon de nuevo a la maestra maldecir y decir groserías en voz alta
—Creo que las cosas van bien— Nobara sonrio levemente mientras miraba a esos dos
—Lo mejor será esperar aquí afuera... cuando la maestra se pone a maldecir en voz alta es que las cosas van en serio— dijo Megumi tratando de ocultar sus nervios
Él también estaba preocupado por todo aquello
—¡Todo estará bien Megumi! Tu hermanito o hermanita nacerán sano— Nobara trato de darle ánimos mientras se sentaba a su lado
—¡Si, todo estará bien!— decía Itadori sonriendo —¡Ya lo veras!
Megumi suspiro un poco y después les sonrió levemente...
Pero aquella preocupación continuaba y más con aquella tormenta que en este punto era muy intensa
03:00 p.m.
Utahime ya estaba a punto de llegar a los diez centímetros de dilatación
—¡¿EN SERIO?! ¿AUN NO LOCALIZAN A ESE IDIOTA? ¡LO MATARE SI ME ENTERO QUE SE FUE CON OTRA! — decía en un gruñido —¡Agh!—
—¡En esas sigo! ¡Respira senpai! Inhala y exhala — decía Shoko de nuevo con el celular en la mano
—¡NO ES TAN FACIL CUANDO TE ESTA SALIENDO POR LA VAGINA UN BEBÉ DEL TAMAÑO DE UNA SANDIA!— dijo Utahime molesta y soportando otra contracción
Shoko suspiro, sabía que si ese idiota no llegaba a tiempo Utahime iba a matarlo
La castaña se acercó un poco más a la ventana para tratar de alejarse de los quejidos de su amiga y cuando de nuevo iba a colgar porque la llamada no entraba
Al fin alguien le contestó...
Mientras tanto con Gojo (Media hora atrás 2:30 p.m.)
Gojo en un dos por tres exterminó a aquella maldición
—¡Ja!, fue pan comido — alardeo un poco mientras subía de nuevo al auto
—Hablando de pan, Ijichi Vayamos por un pastel tengo hambre —
Ijichi aún seguía temblando por todo lo que había sucedido, el pobre estaba muy pálido por toda la adrenalina que fue presenciar aquello
Ver su vida pasar frente a sus ojos mientras Gojo vencía aquella cosa dentro de aquel dominio ... era una escena difícil de digerir para algunos con lo sádico que podría llegar a ser el albino
—¡Es hora de regresar a la academia! ¡Ijichi apúrate que también quiero que pasemos por un helado!— dijo Gojo Muy emocionado
—S...si— decía el pobre regresando al auto y acomodando sus lentes
03:00 p.m.
Ijichi estuvo conduciendo con sumo cuidado por media hora ya que aquella lluvia que no paraba
—Tengo un extraño presentimiento...— decía Gojo desde el asiento de atrás
—¿No...No será por... lo que se dice de esa maldición?— decía muy nervioso el asistente
—Qué... que todos los que se ven en... en aquel espejo... tienen destinos... Tra...Trágicos—
—No creo que se trate de eso, se supone que la maldición ya fue destruida de ese sitio y ya no puede afectar a nadie— decía Gojo llevándose la mano a la barbilla
— Me refiero a que siento como si algo estuviera pasando... tampoco ha dejado de llover al contrario entre más avanza el tiempo más llueve...— decía analizando aquello
—Me recuerda a algo que se dice en mi familia, cuando alguien del clan esta por nacer el clima se "aloca"— rio un poco por aquello
En aquel momento, por fin el celular de Gojo empezó a sonar
—¡Al fin hay señal! De seguro era por la zona y no por aquella maldición — decía tomando su celular
—¡Halo! ¡Habla el hechicero más fuerte! — Gojo se halago
—¡Gojo hasta que contestas!— Era la voz de Shoko muy molesta
En ese momento, se escuchó un quejido acompañado casi de un grito de dolor desde el otro lado de la bocina
—¡Shoko! ¿Qué pasa? ¿Qué fue ese grito?— pregunto curioso
Al otro lado de la bocina se escuchaban los quejidos y maldiciones por parte de Utahime
—¡¿DONDE ESTA ESE IDIOTA?!— Grito Utahime muy molesta
—Jajaja Utahime anda de humor ¿Eh?— se burló un poco el albino al oírla
—¡IDIOTA! ¡YA ESTOY EN LABOR DE PARTO! ¡TU HIJO YA ESTA NACIENDO!— Grito Utahime desde el otro lado del teléfono
Aquello lo alcanzó a oír Gojo
—¡¿QUE?!— Gojo se exaltó por aquello
—¡Como lo escuchaste! ¡Tu hijo ya está por nacer!— dijo Shoko angustiada al ver a su amiga sufrir por las contracciones
En ese instante Gojo le pidió a Ijichi que acelerará lo más posible mientras la fuerte lluvia persistía y de nuevo había interferencia en aquella llamada
03:10 p.m.
Actualmente... volvemos al inicio
En ese momento, cuando Ijichi por fin veía el letrero de que la cuidad estaba a pocos kilómetros
Un vehículo venia hacia ellos, el cual estaba zigzagueando por el pavimento mojado
Al esquivarlo, Ijichi perdió el control del automóvil
Por el otro lado de la bocina se escuchó a un auto derrapando y estrellándose
En ese instante la llamada se corto
03:11 p.m.
—¿DÓNDE VIENE ESE IDIOTA?— decía Utahime mientras las enfermeras la ayudaban a acostarse en aquella cama
El dolor ya era insoportable en este punto y la doctora estaba revisando una vez más a Utahime
Shoko trago saliva y pensó que lo mejor era no decir lo que había escuchado para no ponerla más nerviosa
—Ya casi llegan, están a las afueras de la cuidad— decía tratando de no sonar nerviosa
Utahime gruño de dolor
—¡Shoko, ya no hay tiempo! El bebé ya está coronando y Utahime no aguantara más— dijo la ginecóloga mirando a su colega
La ginecóloga ordeno a las enfermeras que acercaran el equipo necesario para el parto
—¿YA... YA VA A NACER? ¡Y ESE IDIOTA QUE NO LLEGA!— respiraba Utahime ansiosamente
—No podemos esperar más Utahime es momento, debes empezar a pujar— decía la ginecóloga mientras las enfermeras le ponían la bata quirúrgica y le acercaban todo lo necesario para atenderla
Rápidamente una enfermera salió a avisar a los tres jóvenes que estaban afuera de aquella lujosa habitación que Utahime estaba ya dando a luz
—¡EN SERIO VOY A MATAR A ESE IDIOTA POR NO LLEGAR A TIEMPO!— Utahime se quejó por aquel gran dolor mientras tomaba fuertemente la mano de su amiga
—¡Shoko! — miro un momento a su amiga, Utahime respiraba aguantando el dolor, pero sus lágrimas la delataban
—¡Aquí estoy como desde un inició, Senpai! ¡Para apoyarte en todo!— sonrió Shoko con algunas lágrimas —¡No estás sola, aquí estoy yo!—
Utahime sonrió un poco y tomó con fuerza la mano de su mejor amiga mientras empezaba a pujar
—¡Muy bien Utahime, Puja!— decía la ginecóloga
03:20 p.m.
—¡Fiuuu! ¡Eso sí estuvo cerca!— decía Gojo sonriendo
Ijichi estaba temblando, tanto porque estaba todo empapado y al mismo tiempo porque veía como había quedado aquel auto
—¡Go...Go...Gojo san!— Tartamudeaba Ijichi
—Puff, ya pagaremos por eso — decía Gojo sonriendo y dándole el paraguas a Ijichi, pero era inútil ya que este estaba empapado hasta los huesos
El hechicero estaba seco por su infinito
Por suerte, ninguno de los dos tenían heridas
En el momento en que Ijichi perdió el control del automóvil y se iban a estrellar contra las rocas...
Gojo tomo a Ijichi del saco y se teletransporto fuera de dicho vehículo, el cual se estrelló fuertemente
Ijichi chillón un poco
—¡E.. Esto fue... por lo de aquella maldición! ¡La maldición está aquí! ¡Es nuestro fin!— sonaba muy asustado
Gojo río al oír aquello
—Jajaja ¡Cálmate Ijichi o te abofeteo!
No creo que haya sido por la maldición, es temporada de lluvia así que es lógico que esto pueda pasar... — en aquel momento el albino miró que su celular se había roto
—¡Demonios voy tarde! ¡Levántate Ijichi! más tarde mandaremos a una grúa por el auto!— ordeno Gojo
—P... pero M...me lo van a cobrar a mi...— Ijichi seguía temblando, el pobre se quería morir
Si los superiores se enteraban de aquel desastre con ese automóvil se lo iban a cobrar muy caro
—¡Yo te comprare otro auto! ¡Ahora es momento de irnos! ¡Utahime y mi bebé me esperan!— Gojo estaba apurado
—Pe...pero ¿Cómo vamos a irnos si no tenemos transporte? ¿Acaso piensas volar?— Ijichi reclamó
—Tal vez— dijo Gojo con una gran sonrisa y tomó al asistente de su saco — ¡En marcha!— lo levando fácilmente
Solo se escuchó a Ijichi gritar
03:25 p.m.
De repente, ambos hombres aparecieron a unas cuadras del hospital
—¡¿Eh?! ¿Dónde estamos?— grito Ijichi
Gojo lo soltó, haciendo que el asistente cayera de trasero contra el suelo mojado mientras seguía lloviendo
El albino se tambaleó un poco
—¡Oh así que es eso!— dijo sonriendo
—¿Qué es que?— Ijichi sonaba confundido
—Mi bebé está provocando la lluvia ... y además hay una energía en el ambiente que no me dejo teletransportarme más cerca del hospital... de seguro era esto a lo que se refería Utahime en la mañana— su rostro tenía una gran sonrisa
—¡Vaya si que ese pequeño será como su padre!— alardeo Gojo
Ijichi estaba muy confundido
—¿Cómo?—
—Siempre que nace un nuevo miembro del clan Gojo algo pasa con el clima— empezó a explicar rápidamente
—Cuando Yo nací se alteró el orden del mundo y ese día cayó mucha nieve, cuando nació mi antecesor se cuenta que las sakuras florecieron más de lo normal, y cuando nació su antecesor en el otoño todas las hojas cayeron en un solo día... interesante — decía Gojo muy orgulloso
—Gojo san... entonces ¿Por qué no utilizaste tu teletransportación desde un inicio? — pregunto Ijichi acomodando sus lentes empañados
—Por qué no quería hacer esfuerzos— se encogió de hombros
— Por algo tengo chófer ¿no? Tu misión era llevarme y traerme — Gojo río un poco
—En fin, no me puedo teletransportar en este momento, ¡Así que toca correr! ¡Se me hace tarde! — empezó a correr bajo la lluvia, su barrera apenas soportaba las gotas de lluvia
—¡Si no llego a tiempo Utahime va a matarme!—
—¡Gojo san espera!— grito Ijichi corriendo detrás de el
Gojo estaba muy apurado, ya que tiempo atrás le había prometido a Utahime que iba a estar con ella en el momento del parto
Así que corrió lo más rápido que sus largas piernas le permitían
Y por primera vez se maldijo por su mala costumbre de llegar tarde a todo
03:40 p.m.
—¡Puja Utahime, Puja!— decía la ginecóloga
—¡La cabecita ya está casi afuera! ¡Vamos tú puedes!—
Utahime Pujaba y lloraba un poco mientras tomaba fuertemente la mano de Shoko
—¡Vamos senpai! ¡Tú puedes!— decía Shoko tratando de animarla
Utahime seguía pujando mientras afuera los truenos sonaban cada vez más fuerte y la lluvia ya era muy intensa, era como si anunciarán aquella llegada
03:50 p.m
Por fin y después de correr como si su vida dependiera de ello, Gojo logró llegar a aquel hospital privado
Entro corriendo hasta la recepción, se quitó la venda y tomando una gran bocanada de aire se dirigió a la recepcionista
—¡Disculpe bella señorita!— seguía sonando galán a pesar de estar apresurado
La recepcionista se sorprendió al ver a aquel guapo hombre sin una gota de lluvia en su ropa, en cambio el hombre que entró corriendo detrás de él venía escurriendo
—¿S..sabe— trataba de recuperar el aliento
— En que habitación se encuentra Utahime Iori?— decía Gojo muy apurado
—Veamos... Iori... iori — decía la recepcionista buscando en su historial
—¡Rápido señorita! ¡Sino llego a tiempo, mi mujer me va a matar!— decía Gojo con el corazón a mil por hora
—Piso 5, maternidad, habitación 117— decía la señorita
—¡Gracias!— rápidamente Gojo tomo las escaleras y subió casi a zancadas
—¡Demonios voy tarde!— se volvía a maldecir mientras corría lo más rápido posible
Corrió entre los pasillos y por fin noto que habitación era porque afuera de aquella puerta estaban sus tres alumnos
Los rostros de sus alumnos reflejaban preocupación por todo lo que oían ahí dentro
—¡Sensei!— gritaron los tres al ver por fin llegar a su maestro
Sentía que el corazón se le iba a salir del pecho
—¡No hay tiempo chicos! ¡Se me hizo tarde!— dijo Gojo entrando rápidamente en aquella habitación
En aquel momento dentro de aquella habitación, se escuchó el primer llanto de aquel pequeño ser
03:55 p.m.
Gojo se quedó de pie en el umbral de aquella puerta sorprendido por lo que estaba viendo
Al momento en el que él entró en aquella habitación, su bebé había llegado al mundo
Utahime ya traía en brazos a su recién nacido, al cual apenas le había cortado el cordón umbilical
Aquel bebé estaba llorando con fuerza, era señal de que estaba vivo después de muchas dificultades
La azabache era un mar de lágrimas de felicidad, mientras Shoko estaba a su alado ayudándole con el bebé
Gojo se congelo por un momento, era como si el tiempo se hubiera detenido en aquel instante
Podía sentir todo el universo en aquella escena... era como presenciar la creación del universo en aquel instante
Sus lágrimas de felicidad fue lo que lo hicieron salir de su trance
Utahime sonrió al ver por fin a Gojo
—Gojo... ¿Estas llorando?— pregunto mientras trataba de recuperar el aliento
La pobre estaba llena de sudor y lágrimas, pero su rostro reflejaba felicidad
—No estoy llorando— dijo el albino tratando de secar aquellas lágrimas de felicidad mientras oía a su bebé llorar
—Gojo— lo llamo Shoko
—Es momento de que conozcas a tu bebé, felicidades es un varón muy sano— decía cediéndole el estar a lado de Utahime
La castaña también secaba sus lágrimas por ver vivo a su sobrino
Gojo corrió hacia Utahime, la abrazo con cuidado ya que traía al bebé en brazos mientras aun eran atendidos por la ginecóloga y las enfermeras
—¡Llegaste tarde idiota!– decía con lágrimas de felicidad
—¡En realidad, llegue justo a tiempo!— el albino sonrió y seco sus lágrimas
Beso a Utahime en los labios y por fin conoció a su pequeño que seguía llorando antes de que se lo llevaran a ser limpiado
—Bienvenido pequeño — decía Gojo sonriendo con lagrimas
En ese momento la lluvia empezó a cesar...
Notas:
Espero les haya gustado este capítulo ️
La leyenda a la que hago referencia es la es del túnel de Kiyotaki
