Anne estaba sentada frente al espejo observando su reflejo en su tocador, su cabello estaba suelto alrededor de sus hombros, su cuerpo había perdido bastante peso ya que su estomago no soporto comer mucho durante las dos semanas que duro enferma, la comida le sabia amarga por toda la medicina que había tomado.
Esas últimas semanas habían sido muy felices para ella , no solamente tenía a georgana sino que también a mary hablar con ellas dos la había sacado de un estupor constante, no se sentía tan aburrida con su vida pero eso no quitaba los pensamientos intrusivos, siempre preguntándose porque había nacido, si no iba a poder disfrutar de buena salud y de la riqueza pero aún más importante jamás va a conocer el amor, que hombre quería estar con una mujer que esta en las puertas de la muerte casi todo el tiempo.
a veces la depresión la llevaba a pesar cosas , cosas que no debería pero que no podía evitar, los pensamientos en su mente eran caóticos, confusos o simplemente eran muy gráficos, había tenido tantas oportunidades pero no lo había echo y no por que le tuviera miedo a la muerte , si no por que simplemente a su mente llegaba el rostro cebero de su madre, se preguntaba si su madre fue más alegre antes de la muerte de su padre , no lo recordaba con claridad pero cuando era mucho mas joven tiene el vago recuerdo de una hermosa mujer pelinegra sonriente vestida de blanco, se preguntó qué fue lo que la hizo ser tan amargada si fue su padre o si su nacimiento marco un antes y un después .
jamás se ah atrevido a preguntarle en realidad teme hacerlo, pero hay una voz en un lugar oscuro de su mente dice "ella estará mejor sin mi" pero otra parte dice que la mataría la soledad.
En su corazón tanto georgana como mary se han ganado un lugar, un lugar del que está segura nadie jamás podrá sacarlas, las ve y siente envidia de ellas, siente envidia de la libertad que aquellas dos jóvenes tienen, el futuro que han de vivir , teme perder su amistad y volver a la soledad de este lugar, siempre eh tendido todo lo que eh querido pero jamás me eh relacionado con nadie aparte de mi madre mi institutriz, fritzwilliam y georgana ahora por supuesto mary, siento que es un soplo de vida a mi cuerpo, que al igual que yo se esta rindiendo día tras día, desearía poder decirle a mi madre que ya no puedo con esta enfermedad, que ya no puedo con mi cuerpo ni con mi mente , que me sofoca y me ahoga , no puedo decirle las interminables noches que la oscuridad se cierne sobre mi y que amenaza con consumirme para solo dejar mis huesos.
Temo el día em que ya no pueda contenerme, mi tristeza es tal que me deja incapaz de expresar nada la mayoría de las veces y cuando debo es como si mi cuerpo supiera cuando debo y cuando no, cuando estoy con ellas puedo ser feliz, pero en la soledad de mis recamaras me desmorono y en momentos como esos me pregunto que tan malo seria ceder, que tan malo seria no pensar en las consecuencias, que tan malo seria ser libre al fin, pero solamente era eso un qué pasaría.
Despertó de su ensoñación cuando leah su sirviera la empezó a peinar dejando su cabello en un medio recogido dejando largos mechones de cabello a los costados, rápidamente leah fue a ponerle un vestido negro, pero sinceramente estaba harta de ese color, es más lo odiaba.
Anne: no quiero ese traeme otro dijo sin ver a la sirvienta.
Leah: si señorita dijo llevándolo de nuevo al armario, volvió con uno color morado oscuro, uno rosado y uno beige con blanco al final escogió el rosado de mangas largas que por lo menos tenía la esperanza le diera algo de vida a su aspecto cetrino.
Leah: ¿si señora, desea usar algun tocado en el cabello?
Anne: no dejalo así dijo después de levantarse del tocador para que leah pudiera ponerle el vestido y apuntara los zapatos,
Tomando algo de ánimo de no sabe dónde, bajo como todas las mañanas a reunirse con su madre y sus animadas amigas, aunque seguía sintiéndose algo desmejorada el resfriado y la fiebre siempre le dejaban sintiéndose débil, cansada con los ánimos por el piso, cada día era más difícil levantarme, pero sabia que debía hacerlo y así inicio un día más, todo estaba pasando como de costumbre, desayunamos mi madre fue a no se donde y me quede con la señora jenkisnson y las chicas, estaba leyendo para ellas ya que quería mantener mi mente ocupada en cualquier cosa aunque no había funcionado mucho que digamos.
Luego apareció mi madre con un hombre su nombre era Maximilien du Beaumont un médico muy preparado aparentemente seria su nuevo doctor, dudaba que el pudiera hacer algo, al igual que los demás, pero igual dejaría que lo hiciera que importa un medico mas o un medico menos el resultado será igual.
Lady C: buenas tardes señoritas veo que disfrutan de sus lecciones
Mary: así es mi señora dijo mary respondiendo por todas
Lady C: permítanme presentarles al Doctor Maximilien Du Beaumont él se hospedará de ahora en adelante aquí por tiempo indefinido, está aquí para tratar a Anne dijo señalando al señor Maximilien , el cual hizo reverencia elegante a las damas en la habitación.
Maximilien: es un placer respondió el hombre, Anne lo observo era alto, pero delgado, hermosos ojos color miel su cabellera era de un castaño oscuro, su rostro era algo cuadrado pero lo que más llamaba la atención de el era los hoyuelos en sus mejillas que salían cuando sonreía, Anne jamás había visto un hombre más guapo, sus ojos mostraban una bondad rara en los hombres, cosa que le causo gran curiosidad, su madre siguió hablando.
Lady C: déjeme le presento a mi hija la señorita Anne de Bourgh dijo señalándola, mary rápidamente doblo las rodillas y bajo la cabeza en forma de reverencia con lentitud, se sentía un poco débil de las piernas su madre ni nadie parecido notar su rareza, ya que lady Catherine siguió presentando a las demás jóvenes.
Maximilien: si no es muy atrevido de mi parte podría por favor permitirme tomarle el pulso señorita de bourgh le pregunto a Anne quien en su mente se permitió entornar los ojos con fastidio, pero igualmente iba a permitirlo, su madre lo trajo por algo, aunque inútil al final del día.
Anne: por supuesto accedió sentándose al lado del escritorio donde momentos antes estaba sentada la institutriz expuso su mano para que el médico tomara el pulso, lo vio hacer el mismo procedimiento que ya otros médicos habían hecho y lo vio fruncir el ceño, su madre palideció en el acto.
Lady C: que sucede, está mal, Anne aun ni podía entender por que su madre se angustiaba tanto a veces deseaba que se rindiera con ella para así no ser causa de preocupación y sufrimiento.
Maximilien: No mortalmente, pero debo hacer un chequeo más exhaustivo no creo especificar por ahora solamente noto cierto problema con su pulso, solo sabre si mi conjetura es verdadera cuando la revise más profundamente dijo sonriéndome cosa que me hizo bajar la mirada, sabiendo que solamente eran falsas esperanzas para que yo misma no me descompensara mas de lo que ya estaba, esperaba que con el tiempo el medico fuera un aliado que de alguna manera le ayudara a entender a mi madre que no estaría aquí no mucho mas de unos pocos años o si dios es misericordioso tal vez unos meses más.
Estaba cansada de ser la causa del sufrimiento y las preocupaciones de su madre, tanta era la angustia que jamás había vuelto a salir a bailes sin importar que también le dijera que se encontrara , jamás quiso dejarla sola, en su corazón estaba guardado todo el amor que su madre le había dado todos estos años , deseaba poder decirle cuanto la quería, cuanto le apreciaba y cuanto lamentaba no poder ser algo mas que una carga así su madre creyera que no lo era, pero sabia en su corazón que era la mayor causa de soledad de su madre , pero aguantaría hasta donde fuera posible y para cuando llegue el momento no creía que hubiera momento más dulce y feliz.
