La rebelión de los olvidados


capitulo 32

Los campistas miraban a los siete semidioses que estaban frente a ellos. Estos cruzaron unas miradas y Jayden dio un paso adelante.

-Hola a todos. Ya sé que nos fuimos hace casi un año, pero hemos vuelto. Y hay una razón.

-Supongo que sabéis por que antes en el Campmento Mestizo solo estaban las cabañas hasta la doce-preguntó Noah-Pero luego se añadieron las demás.

-Al final de la guerra contra Cronos, Percy Jackson hizo prometer a los olímpicos la igualdad entre los dioses y se construyeron las demás cabañas-contestó un hijo de Atenea.

-Lo confirmo-dijo Percy, y todos se rieron.

-Bueno, pues no han cumplido su promesa-continuó Crystal. Habían decidido que hablaran primero aquellos que más tiempo habían estado en el campamento-. Al principio parecía que lo harían, pero tras la guerra contra Gaia y el castigo de Apolo lo olvidaron. Por qué pensáis que, a pesar de haber cabañas para ellos, no hay hijos de dioses menores en el campamento? Se marcharon, porque los menospreciabais, les dabáis la espalda, os creíais superiores.

Las palabras de la hija de Tánatos causaron distintas reacciones en la multitud, desde la verguenza a la ira.

-Esta situación se va a acabar-aseguró Daniel-. Las cosas van a cambiar. Ha llegado la hora de que termine la época olímpica, igual que acabó la de lso titanes y la de los primordiales. Y la rebelión necesita a todos los semidioses, vosotros incluídos.

-Qué rebelión? Vosotros siete solos?

-No exactamente-respondió Nate-. Nosotros siete, el campamento secreto de hijos de dioses menores y el campamento romano.

Los campistas compartieron miradas de sorpresa.

-Si ya tenéis tanta gente de vuestro lado para que nos necesitáis?-preguntó alguien.

-Necesitamos a todo el mundo-contestó Nerea-. Queremos que los dioses se den cuenta de que incluso todos sus hijos piden un cambio. Nos apoyaréis?

-Por qué el pelirrojo no habla?-preguntó alguien.

-Si hablara yo luego podríais acusarme de usar el embrujahabla para convenceros-respondió sencillamente Alexander.

Los miembros de cada cabaña se juntaron a decidir. Los hijos de Apolo fueron los primeros.

-La cabaña siete está con vosotros-anunció Will.

-La cabaña once también.

-Y la nueve.

-Y aunque solo sea uno, también la trece.

-No os olvidéis de mí. La cabaña tres también os apoya. Aunque también esté solo.

Cruzaron con los miembros de esas cabañas sonrisas agradecidas, pero había un gran preocupación.

-La cabaña seis no va a apoyaros-aseguró Annabeth-. Ya os dejé claro ayer por qué.

-No me gusta estar de acuerdo con la listilla, pero la cabaña cinco tampoco ayudará.

-Ni la diez.

-Tampoco la cabaña doce.

-No contéis con la cabaña cuatro. Las cosas están bien como están.

Después de esa sentencia implacable acabó la reunión. Pero acababa de empezar la pelea.

-Qué vamos a hacer?-Nerea se estaba desesperando-La profecía lo deja muy claro, las tres partes unidas: campamento escondido, campamento júpiter y campamento mestizo. Si no nos apoyan que vamos a hacer?

-Tranquila, Nerea. Aun queda tiempo, faltan dos semanas para tu cumpleaños-intentó animarla Daniel-. Tenemos tiempo para convencerlos.

Estaban en la cabaña 16. Daniel le había dejado a Nerea ocupar una de las camas vacías de la cabaña, porque técnicamente ella debería dormir en la cabaña de Artemisa y no pensaba meterse allí dentro.

-Pero y si no lo conseguimos?

-Pues perderemos. Alguien tiene que perder siempre.

Se quedaron en silencio. Y Nerea se armó de valor.

-Daniel.

-Si?

-Crystal me dijo... A ella... Le gustas a Crystal, Daniel-el se puso rojo.

-De verdad?-Nerea nunca le había visto tan nervioso. Siempre parecía tan seguro... Pero, de alguna manera le gustó ver que él también podía dudar.

-Sí, es verdad. Y a ti te gusta ella?

-No. Nunca he pensado en ella como más que una amiga. Ni se me habría ocurrido que le gustaba-Daniel miró a Nerea y respiró hondo-. Amimegustastu-confesó a toda velocidad, sin que casi se le entendiera.

Esta vez le tocó a Nerea ponerse como un tomate. Se suponía que Alexander se lo había contado, pero ella no se lo había acabado de creer. Se levantó y se sentó junto a Daniel en su cama. Y le dijo al oído:

-A mi también me gustas tú.

Y, justo en ese instante, Daniel hizo algo que no pensó pero de lo que tampoco se arrepintió. La besó.

Cuando se separaron se quedaron mirándose a los ojos.

-Yo... Lo siento... No pensé...-intentó disculparse Daniel.

-No te disculpes. Me... Me ha gustado-admitió Nerea.

Y se quedaron ahí, grabándo a fuego ese moemtno en sus mentes y en sus corazones. Y de repente se abrió la puerta de la cabaña.

Cuando Nate entró fueron conscientes de lo cerca que estaban el uno de la otra. Pero el hijo de Hécate no se dio cuenta de eso.

-tenéis que venir.

Se levantaron corriendo y le siguieron. En el prado del medio de las cabañas se estaba moentando una pelea. Todos discutían, varias personas habían llegado a los puños y otros estaban sacando sus armas. Se estaba desmadrando. Por suerte llegó Quirón y puso orden.

-Tenemos que solucionar esto-pidió el centauro.

Todo el mundo se puso a decir cosas a la vez, pro una voz se impuso sobre las demás.

-Ya lo tengo-dijo una chica de Ares de unos catorce años-. Esta noche, después de la cena, captura la bandera. Por un lado los que apoyan la rebelión y por el otro los que no. El que gane decidirá a quien apoya el Campamento Mestizo y todos tendrán que aceptar.

La idea gustó y todo el mundo se fue a prepararse. No iba a ser un Captura la Bandera normal. Se jugaban la rebelión.


Por favor, reviews y nos vemos en el siguiente capítulo.

Erin Luan