Guardian.

Capítulo 6

Tragedia.

Una molesta vibración de un celular resonaba escandalosamente sobre el buró de madera al mismo tiempo que su pantalla se iluminaba intermitentemente, calando en los ojos cerrados de una chica que se encontraba fuertemente abrazada por su novio.

Dando quejidos molestos, una somnolienta Sakura estiró el brazo para alcanzar su celular, notando que era una llamada entrante por parte de Kiba Inuzuka, cuya foto de él junto con su perro Akamaru resaltaban en la pantalla.

—Mm… Sí, habla Sakura…—respondió adormilada. —Kiba… ¿qué pasa? ¿Por qué hablas a esta hora? —se quejó viendo que apenas iban a ser las 6 de la mañana.

Se nos adelantaron, Sakura. El cliente llegó antes de tiempo, dice que la perra se puso mal… y la verdad, no sé… yo la veo normal, no sé que tenga.

—¿Qué? —susurró, aun sin poderse quitarse del todo el pesado brazo de Sasuke de encima de ella y quien seguía profundamente dormido.

¡Tienes que venir! ¡Ya, por favor! ¡No sé qué hacer y el hombre que trajo al animal se está poniendo todo loco!

—Dile que ya voy para allá que no se desespere…

Está bien, no tardes.

Colgando el teléfono, Sakura se levantó rápidamente de la cama, procurando no despertar a su novio, que sólo se dio la vuelta dándole la espalda cuando finalmente logró zafarse de él.

—Sasuke-kun… duerme bien…—deseó la sonriente Sakura, dándole un besito en la mejilla.

Enseguida, de cuclillas se puso a recoger toda la ropa que habían dejado tirada en la habitación para posteriormente meterse a la regadera y darse un baño de lo más rápido, a la vez que en su celular seguían llegando mensajes tanto de Kiba como del cliente que la andaban apurando.

—Ay, shannaro… si no vuelo… que desesperados son.

Refunfuñó, mientras metía cosas rápidamente en una mochila tales como un cambio de ropa, pues esa noche tenía una cita con su novio y no quería ir oliendo a perro, así como algunos cosméticos, cartera que tenía sus identificaciones, tarjetas y dinero, así como un panecillo para almorzarlo en el camino.

—Adiós, Sasuke-kun… —susurró sonriente, antes de cerrar la puerta de la habitación y marcharse.

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Una hora después, el sonido de la alarma sonó en el celular de Sasuke, quien somnoliento, sólo lo tomó con pereza del buró, para apagarlo y dejarlo en la cama, aunque… abrió los ojos, despertándose por completo, viendo que Sakura ya no estaba con él, cuando generalmente los dos se levantaban a la misma hora, aunque su novia entraba al trabajo más tarde que él.

—Pero que…

Tomó el celular y de inmediato se encontró con un mensaje por parte de ella.

"Sasuke-kun, tuve que salir antes, la perrita que me iban a llevar aparentemente se puso mal. Desayuna antes de irte, y compra algo para la hora del almuerzo, no te quedes sin comer. Te amo, nos vemos en la noche .

De acuerdo…—escribió en su respuesta. —Pasaré por ti… cuídate.

Envió el mensaje y casi enseguida apareció como visto, junto con la reacción de un corazoncito.

Ya con el sueño esfumado, Sasuke se levantó y se alistó como todos los días para irse a trabajar, no sin antes cerciorarse que su querida Sakura no le hubiera dejado marcas que le dieran a entender a los demás la apasionada noche que habían tenido, pero salvo unos pequeños arañazos en su espalda todo lo demás se veía bien, así que después de prepararse algo sencillo para desayunar se marchó a su respectivo trabajo.

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—Vaya que resplandeciente te ves hoy Sasuke. —se burló Kabuto en cuanto se encontró con su amigo en la estación.

El Uchiha reaccionó inmediatamente enrojeciéndose.

—Cierra la boca. —refunfuñó, ganándole el paso en el vagón del tren.

—No tienes por qué decir nada, por lo que veo, las cosas con Sakura siguen muy bien…—insinuó el de lentes con perspicacia. —¿contentaste a Sakura o ella a ti?

—Eso, Kabuto… no te incumbe…

Siguió refunfuñando Sasuke, no pudiendo creer que fuera cierto esas tonterías que decían sobre verse "resplandecientes" cuando uno tenía relaciones, bueno aunque en su caso no podía culparse, le encantaba hacer el amor con su novia.

¿Y qué si eso lo ponía de buen humor? Gruñó malhumorado para sus adentros, que Kabuto careciera de una linda novia que lo quisiera, así como de una plena vida sexual no era su problema.

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El día transcurrió con normalidad, entre chistes de porque ahora el "emo" de la oficina lucía tan feliz no se hicieron esperar, pero cuando finalmente estos se calmaron, Sasuke se permitió concentrarse en su labor para poder salir temprano y pasar por Sakura a su lugar de trabajo y de ahí al cine.

"Cine con Sakura… 20 de noviembre"

Escribió en su pequeña libreta de apuntes que guardaba celosamente en su cartera, y dándose así apenas un break de 1 minuto después de estar pensando tanto, nuevamente se enfocó en la pantalla de su computadora, pues había encontrado unas discrepancias que no le gustaban para nada.

—Oye, Sasuke… —tocó Kabuto la puerta.

—¿Sí?

—Quise hacer unas consultas en la cuenta Sarutobi por las últimas transacciones que le he hecho, pero ya no me ha dejado entrar desde hace unos días con tu contraseña.

—Ah, es que la cambié… lo hago con frecuencia

—¿Por qué? Digo… ¿hubo algún problema? Y la verdad no sé como le haces para cambiarlas a cada rato, yo muy apenas me acuerdo de la mía.

—Tengo un truco que Sakura me enseñó, y lo hago meramente por seguridad, por cierto por la cuenta Sarutobi no te preocupes, ya las revisé y todo está bien, a partir de ahora ya me puedo hacer cargo de esa cuenta otra vez. Gracias. —explicó este sin dejar de ver la pantalla del computador.

—Mmm… ya veo, está bien… ¿está todo bien? — preguntó Kabuto al notarlo un poco preocupado, conforme veía los números en pantalla.

Sasuke resopló, y tardó un poco en despegar su vista de la pantalla, pero ciertamente comenzaba a estresarse.

—¿Sabes guardar un secreto?

Kabuto miró a su alrededor, como si se estuviera cerciorando de que nadie los escuchara.

—Claro… ¿qué pasa?

—Hay demasiado dinero en unas cuentas…— le mostró el informe.

—¡¿Cómo?! No es posible…—exclamó este, observando los datos.

—Lo sé, así que ahora tengo que averiguar de donde salió tanto dinero…

—Parece tardado. —observó Kabuto el listado.

—Es tardado… ya llevo la mitad del día aquí…

—Te puedo ayudar si quieres, no te preocupes, puedes dejármelo a mí.

—No, esto lo volví personal… cotejaré cada una de esas cuentas, hasta que averigüe de dónde salió ese dinero…

—Tú nunca cambias, pero si es lo que quieres… —se burló Kabuto. —En fin, te dejo… pero si empiezas a ver lucecitas… no dudes en pedirme ayuda ¿está bien?

—Sí, claro… —respondió este, volviendo de nuevo la vista al computador.

—Por cierto…Sasuke, ¿Tienes planes para esta noche? Podemos ir a tomar una cerveza si quieres, para que te relajes.

—Paso, iré con Sakura al cine, veremos los juegos del hambre, la última que salió… ¿No quieres ir tú con nosotros? —invitó con fastidio.

—No, gracias, no soy tan fan, además detesto a Peeta y a Gale, ninguno de ellos se merece a Katniss pero… me dices que tal está y si la recomiendas, entonces iré a verla.

—Ja! Y dice que no es fan…—susurró Sasuke una vez que su amigo se fue.

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Por otro lado, en la veterinaria, el drama que había armado el cliente resultó ser sólo un espanto y la perrita se encontraba en buen estado, tanto, que primero la relajaron (lejos de su histérico dueño) para luego pasarla a la operación de cesárea cuyo resultado fueron 6 peludos perritos completamente sanos que a la menor oportunidad se le prendieron a su madre para comenzar a comer.

Ver a los animalitos con su respectiva madre, hizo que Sakura recordara algo importante, algo que la hizo buscar entre las cosas de su mochila.

Mierda… las dejé en mi otro bolso. —susurró. —Tengo oportunidad… —vio al reloj, notando que ya pasaban de las 8 de la mañana y por ende podía ir a conseguir lo que necesitaba; sin embargo, tan pronto se dispuso a darse un break de tan atareada mañana, unos clientes llegaron con su montón de "perrhijos" para que los atendiera. —Shannaro… bueno ya iré después, aún hay tiempo.

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La tarde pasó rápidamente para Sakura, que cuando menos lo esperó ya eran las 6 de la tarde y se encontraba haciendo el corte del día junto a un exhausto Kiba.

—Parece como si se hubieran puesto todos de acuerdo para venir el día de hoy, estoy exhausto. —se quejó el muchacho, adormilado sobre el escritorio de la recepción.

—Yo también, casi no veía el fin del día… muero de hambre, pero aún tengo cosas que hacer… Kiba, ¿te importa si tomo un baño en la habitación que antes tenía?

—No, adelante, sigue vacía...Hana aún no ha podido encontrar a otra estudiante que quiera ocuparla.

—Gracias, si quieres ya puedes irte, yo me encargaré de cerrar.

—¡Uhuuu! ¡Está bien, nos vemos mañana! —se despidió Kiba, saliendo rápidamente junto con Akamaru.

Una vez que se retiraron, Sakura cerró el consultorio y se retiró a darse un baño y también arreglarse lo más rápido que pudiera para su cita, pues Sasuke no tardaría en llegar.

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—Maldición… siguen sin concordar las cifras…—seguía refunfuñando un exhausto Sasuke, con la vista aun pegada en el monitor.

Era la única persona que quedaba en su piso, los demás se habían retirado a su respectiva hora de salida. Se sentía exhausto, pero no quería rendirse, ya que si no resolvía ese detalle no podría revisarlo hasta el lunes que el edificio abriera de nuevo.

—Maldita sea…

Golpeó el teclado con frustración, pero antes de caer ante el estrés respiró lo más profundo que pudo y se puso a revisar las cifras de nuevo, tratando de pensar positivamente como de seguro Sakura le diría.

"¿Sakura?"

Entonces pensó en ella y su mirada rápidamente se volvió al reloj de la computadora, eran las 8:30 pm.

—Mierda… —tomó el celular y vio que ya tenía unas llamadas perdidas de parte de su novia, así como algunos mensajes donde le preguntaba en donde estaba y si tardaría.

Se sintió una real mierda y un desgraciado y como tal no tuvo el valor de llamarle, sólo pudo escribirle que ya iba en camino.

Aunque quería resolver el problema que tenía con el trabajo, sabía que no iba a poder resolver todo en esa noche y más si su mente estaba nublada con la imagen de su novia esperándolo, así que apagó todo no sin antes cambiar nuevamente la contraseña por seguridad, posteriormente se cambió con una muda de ropa que también había llevado y salió lo más rápido que pudo del banco.

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—Okaeri… Sasuke-kun. —saludó Sakura con una tenue sonrisa.

—Ta-da-i-ma… —respondió este agitado, había corrido desde la estación de metro hasta la clínica. —Sakura, yo…

—No te preocupes, yo entiendo… también entenderé si no quieres ir, de seguro estuviste muy ocupado y debes estar agotado.

Mierda…—pensó, notando que obviamente estaba molesta, y cómo no, si la había dejado esperando casi 3 horas, y no sólo eso, también notó el esfuerzo que había hecho en su arreglo, símbolo de lo mucho que anhelaba tener esa cita. —No, vamos…

—¿hmh?

—Me fijé en la cartelera y todavía alcanzamos la función de las 10:30 pm… ¿quieres ir?

—Saldríamos muy tarde… ¿no estás cansado?

—No, pero si hambriento… podemos pasar a comer algo primero. ¿te parece? —le ofreció su mano.

—Está bien… pero Sasuke-kun…—lo miró Sakura ensombrecida.

El Uchiha sólo pudo pensar qué era lo que había hecho mal ahora

—¿No comiste?

—Mmm

—¡¿CUÁNTAS VECES TE HE DICHO QUE NO TE QUEDES SIN COMER?!

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Después de un regaño y de cenar algo de ramen en un local cercano, la pareja se dirigió al cine donde a la médico finalmente se le hizo ver la última película de una saga que le gustaba, en tanto Sasuke con lo agotado que estaba y con lo mucho que le aburrían esa clase de películas se quedó dormido sobre el hombro de Sakura casi a media hora de haberse empezado la función.

Sakura lo dejó dormir, pese a todo sabía el esfuerzo que él hacía para complacerla con sus tonterías; sin embargo, no le dejaba de preocupar que Sasuke se hundiera tanto en el trabajo al grado que ni comía, por eso, había planeado conversar seriamente con él, una vez volvieran a casa, aunque también quería proponerle ese "algo".

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Horas después…

—Ay, no puedo creer que haya terminado, y respetaron el final del libro… me siento muy triste porque no habrá más.

—Sí, claro… estuvo muy buena.

—Por favor, Sasuke-kun… si te dormiste toda la película. —se burló Sakura, sosteniéndose de su brazo, ya que hacía mucho frío. —Sólo te faltó roncar para que todos se dieran cuenta.

El Uchiha gruñó apenado.

—Lo siento, pero te dije que detesto esas películas, aún si no hubiera trabajado tanto, me hubiera dormido.

—Lo sé, te conozco bien Sasuke-kun, sé quien eres perfectamente. —se soltó ella un poco de él, para ir tomados de las manos.

Avanzaron unas cuantas calles, alejándose de todo el alboroto que había alrededor del cine, ingresando en unas calles más despejadas a medio iluminar pero que recorriéndolas conducían a la estación de metro que los llevaría a su casa.

—Sasuke-kun… ¿por qué te retrasaste ahora tanto? —preguntó Sakura de la nada, sólo con el afán de hacer un poco de plática y algo de ruido en tan silenciosas calles.

—Problemas con unas cuentas, es sólo eso… perdóname, te diría que no lo volveré a hacer, pero la verdad no estoy seguro.

—Mm… ya veo.

—¿Y tú? ¿qué tal tu día? Te fuiste muy temprano.

—Sólo una falsa alarma, pero de igual manera atendí la operación, nacieron 6 perritos en total. —contó con una sonrisa. —Y también mucho trabajo… más que en otros días.

—Eso es bueno.

—Sí, eso creo… a la veterinaria de Hana-san le va muy bien.

—¿Quisieras abrir tu propio consultorio? —preguntó Sasuke, viéndola de reojo. —Sabes que te puedo ayudar con lo financiero, o en todo caso… ¿Por qué no estudias medicina humana? Como te dije ayer, sabes que te apoyaría…

Sakura sonrió.

—Lo sé, pero Sasuke-kun… hay algo más que quiero en realidad, algo que ansío por sobre todas las cosas que mencionaste…

—Ah, ¿sí? ¿qué cosa?

Sakura se soltó de su mano, deteniendo su paso para posicionarse frente a él. Sasuke no tenía la menor idea de lo que tramaba hasta que…

—Sasuke-kun… ¿quieres casarte conmigo?

El corazón del Uchiha se agitó alterado, y por su exterior sólo pudo mostrar una cara de incredulidad, como si no creyera lo que había escuchado.

—¿Qué? ¿No quieres? —cuestionó ella nerviosa al verlo perturbado.

—¿Casarnos? —musitó él, finalmente reaccionando aunque mostrándose aún confundido.

—Sí… casarnos… ¿qué tendría de malo?

—Nunca lo habíamos hablado…. Tú me dijiste que esas cosas no te importaban.

Sakura rodó los ojos, comenzando a caminar de nuevo, Sasuke por supuesto le siguió, esperando no haber errado con lo que había dicho. ¿Casarse? Nunca lo había considerado, puesto que vivir con Sakura era como ya estarlo, más cuando reconsideró sintió que esa palabra tenía más peso que su estado actual de "unión libre", era estúpido pero así lo sentía; ¿estaba listo para tal responsabilidad? ¿Por qué lo pensaba tanto? Comenzó a cuestionarse mentalmente, cuando la respuesta evidentemente era sí, pero entonces ¿por qué no podía responderle? ¿sería porque sentía que no la merecía por todas las tonterías que hacía?

—¿Me amas, Sasuke-kun?

—"Rayos, comienza a dudar" —pensó. —Claro que sí—respondió lo más rápido que pudo.

—¿Y por qué nunca me lo dices? —cuestionó ella con angustia.

—¡¿Cómo que no?! Te lo digo todo el tiempo.

—No es cierto, sólo dices boku mo, y es todo… ni siquiera por mensaje de texto me lo dices.

—Ush… Sakura, no saques telarañas de donde no hay; es… simplemente que unos no lo dicen tan abiertamente como tú lo haces, pero lo demuestran… ¿acaso no te lo he demostrado yo?

Sakura se detuvo de nuevo para confrontarlo.

—Claro que sí, es sólo que… a veces… me gustaría escucharlo, yo sólo…

Sin embargo, ya no pudo continuar debido a que una persona extraña salió sigilosamente entre el callejón y por el aspecto que se cargaba de inmediato le dio mala espina.

—Andando, avancemos más rápido. —tomó el brazo de su novio y lo estiró junto con ella.

Sasuke por supuesto también notó al individuo y le siguió el juego a Sakura, a la cual ya sentía temblar del miedo, conforme ambos sintieron que ese tipo los iba siguiendo, casi alcanzándolos.

—Se está acercando…

—Al diablo… deja me encargo de él

Y antes de darle oportunidad de protestar a su novia, se volvió hacia el individuo al cual le advertiría unas cuantas cosas; sin embargo, al tan sólo girarse se vio con el cañón de una pistola cerca de su rostro.

—¡Tu cartera! ¡Lo que tengan! —exigió el individuo.

Sakura palideció del miedo, e inmediato reaccionó entregándole toda su mochila, el cual el individuo le arrebató bruscamente, más no satisfecho, siguió amenazando a Sasuke que no cedió con su petición.

—¡La cartera dámela!

—¡Sasuke-kun, anda dásela! —pidió Sakura sumamente asustada.

El Uchiha gruñó, como antiguo policía odiaba a los malditos delincuentes, pero siendo que no era el único con ese individuo y más al notar a su novia asustada, sólo asintió, dándole a entender al ladrón que haría lo que pedía, aunque necesitaba sacar algo de ahí primero.

—Está bien, te la daré… solamente déjame…

—¡No me condiciones!

El ladrón desesperado con aquella actitud tomó a Sasuke de la gabardina negra que llevaba puesta para sacarle la cartera a la fuerza, haciendo que Sakura reaccionara ante el temor de que le hiciera daño, tal fue el movimiento que el sujeto, no queriendo que interviniera le soltó una bofetada que la tumbó al suelo.

En ese momento a Sasuke le hirvió la sangre, pues lo que menos toleraba es que alguien lastimara a su ser más amado, así que se la regresó al ladrón y aplicando su entrenamiento como policía comenzó a forcejear con él para intentar arrebatarle el arma, mientras que una aturdida Sakura, sólo alcanzaba a gritar desesperada por ayuda.

Cuando de repente, todo el ruido del forcejeo se silenció con el resonar de dos balazos, y con la posterior huida del ladrón.

—¡ME LAS VAS A PAGAR, MALDITO HIJO DE PUTA!

Le persiguió Sasuke hasta donde pudo, pues aquel sujeto realmente fue veloz en su huida, probablemente por toda la adrenalina; sin embargo al considerar que no valía la pena, volvió con quien realmente le importaba.

—¿Sakura?

La llamó, notando que ella, extrañamente, estaba arrodillada en el suelo, quien sabe que tanto haciendo, no alcanzaba a ver desde donde estaba, así que se apresuró a ir con ella pues suponía que la pobre estaba muy asustada, más por como empezó a escuchar que se quejaba o más bien ¿lloraba? ¿Estaba llorando? Rápidamente se apresuró a ir con ella.

—Sakura… no te preocupes… ya…

Sin embargo, no pudo terminar de hablar, pues al acercarse vio con gran estupefacción, el motivo del llanto de su novia.

Estaba llorando por él.

—¿C-cómo?

Se dejó caer en el suelo, viendo que a quien Sakura estaba atendiendo era a él mismo, el cual tenía dos heridas de bala, uno en la garganta y el otro en el abdomen.

—Resiste Sasuke-kun… sólo resiste un poco, mi amor. —chillaba Sakura a no más poder, mientras que con sus manos evitaba que se siguiera desangrando.

¿Pero que demonios está pasando?

Sasuke estaba sumamente confundido, no lograba entender lo que pasaba y cómo es que era que se estaba viendo así mismo en brazos de su novia, cuando también estaba frente a ella.

Para cerciorarse de que no fuera alguna clase de ilusión trató de tocarse así mismo, es decir al cuerpo que Sakura cargaba, pero al intentarlo, su mano simplemente lo traspasó.

¿Acaso era un jodido fantasma?

Se levantó asustado del suelo, notando de repente como una luz por detrás de él comenzó a aparecer del cielo.

¿Qué es eso?

Por alguna razón aquella resplandeciente luz le pareció atrayente, casi hipnotizante, tanto, que sus pies se movieron por si solos para ir hacia ella, cuando en eso…

—¡AUXILIO! ¡AYUDA! —gritó Sakura a todo pulmón, sintiendo como su novio comenzaba a tener espasmos. —¡NO, SASUKE-KUN… POR FAVOR RESISTE! ¡NO ME DEJES, MI AMOR! ¡AYUDAAAAA!

Escuchar la voz de Sakura, lo hizo desistir de ir hacia la luz, no se sentía listo, no, él quería seguir ahí y por ende se retiró unos cuantos pasos hasta que la luz desapareció del cielo.

En eso, dos personas a lo lejos escucharon los llamados de la médico e inmediato corrieron auxiliarla, Sasuke no pudo hacer más que ver, como Sakura, en medio del llanto, le pedía a uno de ellos que llamara a una ambulancia, mientras que al otro le daba instrucciones para que le ayudara a detener el sangrado.

Pasaron alrededor de 10 minutos cuando una ambulancia finalmente llegó y los paramédicos comenzaron a atender al herido camino al hospital, Sasuke de alguna manera se vio adentro de esa ambulancia, escuchando solamente como Sakura, desesperada, les rogaba que fueran más rápido.

Llegando al hospital, fue llevado de inmediato a quirófano, donde unos minutos después y de no alcanzar siquiera a atenderlo, el médico le dio la mala noticia a Sakura y a Sasuke también.

Sasuke Uchiha había muerto.

Continuará.

Notas curiosas: Sinsajo pt 2 salió el 19 de noviembre del 2015

Gracias x leer.

Saludos.

09 de abril de 2023