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Guardian
Capítulo 10.
Amigos.
Años atrás…
—Está es la mejor universidad que hay en Konoha, atrévete, hay un programa de revalidación de materias si es lo que te preocupa.
Comentó un joven de cabello grisáceo que usaba gafas a un Sasuke de 20 años que, apenas terminando el último día de un curso se vio interferido por este y sus propuestas.
—El maestro vio tu potencial, y yo como su becario también… por eso creemos que puedes terminar tus estudios aquí y tener un título de mayor prestigio a diferencia del que te pueden dar en… ¿de dónde dijiste que venías?
—Del país de las olas. —respondió Sasuke, evadiéndolo para seguir su camino.
Kabuto lo siguió, conociendo la fama que el Uchiha se había hecho durante el curso. Todo un lobo solitario.
—Un país con una economía pobre sin lugar a duda, ¿en serio no te interesa esta propuesta?
—Por supuesto, pero no es tan fácil.
—Sí es por el costo, creo que fácilmente podrías obtener una beca del 100%; por gastos de estadía… no te preocupes, te ofrezco mi departamento, hay una habitación extra, podemos dividirnos lo de la renta y compartir gastos.
—¿Por qué tanto interés que hasta me ofreces donde vivir?
—Oye… —Kabuto rio. —No lo digas como si insinuaras que me enamoré de ti, no bateo por ese rumbo, amigo… a mi me gustan las chicas.
Sasuke lo vio con indiferencia y siguió caminando.
—Es sólo… ush… probablemente te molestes igual, pero… vi tu expediente… de los archivos que guarda el maestro, sé de tu situación y que… tu familia…
El de cabello negro entonces se detuvo, expectante de lo siguiente que escucharía.
—Lo siento, no debí… pero me ganó la curiosidad, quería saber más del muchacho que ha obtenido las mejores notas del curso. Ni yo obtuve esas notas, por eso te digo que tienes potencial, un potencial que se podría explotar si terminaras tus estudios aquí. Allá en donde vives, perdón por lo que diré… pero no tienes nada que te quede…
—Sí tengo, tengo a Sakura…
—¿Sakura? —Kabuto frunció el entrecejo, viendo como aquel muchacho se le estaba escapando. —¿Quién es ella? ¿es tu novia? ¡¿Tienes novia?! —exclamó sorprendido.
—¿Por qué la sorpresa? —preguntó Sasuke indiferente.
—Bueno… no pareces del tipo de persona que tiene ese tipo de relaciones, aquí toda mujer que se te ha insinuado la has rechazado.
—Porque tengo novia.
—Sí, pero eso nunca lo habías mencionado. Más bien parecía que tenías cierto repelús al género femenino.
—No me importa otra mujer más que ella.
—¿Tu novia?
—Obviamente, ¿de quién estamos hablando?
—Wow… que carácter… ay, Sasuke… pero sinceramente… ¿cuánto podría durar una relación? De acuerdo con las estadísticas, las parejas de nuestra edad suelen romper antes del año. Déjala y enfócate mejor en tu futuro, uno puede tener muchas mujeres en la vida, oportunidades como estas son pocas.
—Hmph… dices idioteces, jamás dejaría a Sakura.
—Entonces desperdiciarás una gran oportunidad.
—No. —Sasuke lo encaró. —La tomaré, me has convencido, aceptaré tu propuesta.
—¿eh?
—Tomaré esta oportunidad para tener un mejor futuro… junto con Sakura.
—Wow… realmente debes amarla mucho, pero… ¿ella te esperará?
Sasuke sonrió levemente de lado.
—Eso… no es de tu incumbencia.
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Tiempo después…
El timbre sonó en el departamento de dos jóvenes que en ese momento se encontraban estudiando arduamente para sus exámenes finales.
—Maldita sea… ¿quién será ahora? No han dejado de joder en todo el día esos malditos vendedores. —se quejó Kabuto, yendo a atender la puerta. —¡¿Qué quiere?! —vociferó al abrirla, encontrándose con una peculiar chica de cabello rosa que llevaba consigo un par de maletas.
—Eh… —se inmutó ella con su agresividad.
—Lo que sea que venda no nos interesa, así que largo, estamos ocupados…
—¡No, espere! ¿está Sasuke Uchiha?
—¿Sasuke? Sí, pero está estudiando, señorita… lo que sea que quiera decirle no le interesa… ¡así que largo!
—Pero…
—si insiste, él la correrá peor que yo, no le gusta que lo molesten… ¡así que largo!
—¡¿Me puede dar tan siquiera la oportunidad de hablar?!
—¡¿Qué pasa allá?!
—Hay una tipa aquí que quiere venir a molestarte, Sasuke… ya le dije que estabas ocupado estudiando.
—¿Quién es? —la voz del Uchiha se escuchó molesta, mientras se acercaba a ver quién era.
Mientras que Kabuto, sólo se hizo a un lado y vio con compasión a la pobre vendedora que no sabía lo que le esperaba, o al menos eso creyó, pues la notó muy tranquila, y cuando finalmente Sasuke se acercó a la puerta casi se cubre los oídos al premeditar un feroz estallido; sin embargo para su sorpresa no sucedió, su compañero se quedó conmocionado al encontrarse con la peculiar chica de cabello rosa.
—¿Sasuke? —le habló, tratando de comprender qué era lo que sucedía.
Mientras que la chica de cabello rosa, sólo sonreía con ternura y amabilidad.
—Hola, Sasuke-kun
—Sakura…—musitó él sin poder creerlo.
—¿Sakura? —repitió Kabuto, viendo a la chica de arriba abajo.
—¿Dónde quedaron tus modales, Sasuke-kun? —le sonrió ella traviesa, lanzándose hacia él para abrazarlo.
El Uchiha enrojeció como un tomatillo, completamente avergonzado con tal efusiva muestra de cariño, una que hace mucho no tenía.
—Pero… ¡¿qué estás haciendo aquí?!
—¿Te molesta? —preguntó Sakura, levantando el rostro, sin romper el abrazo.
—No, pero…
Sakura en ese momento volvió a agachar la cabeza, para ocultar de cierta forma lo que en ese momento sentía. Sasuke por supuesto notó aquel gesto, y rápidamente intuyó que algo le había pasado, no por nada estaba ahí en la puerta de su departamento.
—Lo siento… —musitó, devolviéndole el abrazo.
—Te extrañé, Sasuke-kun. Te he extrañado mucho…
—Yo también… Sakura…
—Eeh.. disculpen… —carraspeó Kabuto.
La pareja al verlo, se apenaron al considerar que lo habían olvidado.
—¡Oh! Lo siento mucho, me presento, soy Sakura Haruno… mucho gusto. Tú debes ser Kabuto. ¿no es así? Sasuke-kun me ha hablado de ti—comentó, ofreciéndole la mano al de lentes.
—Eh… sí, Kabuto Yakushi… eh… siento mucho lo de hace unos momentos… no sabía…
Sakura negó con una sonrisa, dando a entender que estaba bien.
—Kabuto… ¿te importaría si dejamos por el momento la sesión de estudio? —movió Sasuke la cabeza, insinuando que quería hablar con su novia a solas.
—¡¿Eh?! ¡ah! ¡No, para nada! ¡Adelante! Déjame te ayudo con tus maletas…—le ofreció a Sakura, la cual tímida agradeció su atención.
Una vez dentro del departamento, Sasuke se encerró con su novia en su habitación y apenas sentándose en la cama ambos, bastaron unos minutos y unas cuantas anécdotas para que ambos terminaran acostados en la pequeña cama individual, uno al lado del otro.
—Me aceptaron revalidar mis materias en la facultad de veterinaria, así que terminaré mis estudios aquí… siento que no te haya dicho nada, pero pasaron tantas cosas y mis padres… —gruñó molesta. —fue una decisión un tanto precipitada y rápida.
—No te preocupes, te comprendo y sabes que te apoyo…—dijo Sasuke. —Te apoyaré en lo que sea que necesites.
Sakura sonrió enternecida, apoyando el rostro sobre sus manos y almohada.
—¿No le ocasiono problemas a tu amigo por estar aquí o a ti?
—Descuida… —susurró, peinándole el flequillo para despejarle la frente. —Podemos hablar con el casero, si quieres podemos compartir habitación… aunque tendríamos que comprar una cama más grande.
—¿Sí?... aunque yo creo que está bien esta, me gusta. —se acercó Sakura para besarlo. —pero entonces… eso significa que… ¿me estás pidiendo que me venga a vivir contigo? —sonrió ensoñada.
—Tú y tus preguntas obvias —le respondió Sasuke, devolviéndole el beso, profundizándolo poco a poco al grado que de un momento a otro quedó encima de ella.
—Sasuke-kun… —mordió Sakura sus labios, al sentir como su novio había bajado a su cuello y sus manos se paseaban en su cintura. —…Aquí no… —rio al sentir cosquillas que sólo hicieron que se calentara más.
—Nada más no hagas tanto ruido…—susurró él, sin dejar su cuello.
—¿Yo ruidosa? —lo apartó Sakura, estirando de su cabello, algo que hizo refunfuñar al Uchiha. —Que yo recuerde… tú eras el ruidosito, Sasuke-kun
—No es cierto… esa noche en la cabaña tú…
Entonces se escucharon tres golpes en la pared.
—Las paredes son muy delgadas, chicos…dios, váyanse a un motel. —dijo Kabuto del otro lado.
En ese momento Sakura gritó exaltada y de un fuerte empujón, se apartó de Sasuke que terminó directo en el suelo.
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El fantasma de Sasuke soltó una risita al recordar aquel día, aquel día en el que desgraciadamente Sakura también había cruzado su camino con el de Kabuto, y todo por él, que había confiado en un idiota que al parecer había sabido ocultar muy bien toda la envidia que le tenía, y que ahora, estaba muy feliz disfrutando de todo lo que le había quitado: su vida, su trabajo y aparentemente quería incluir en ese paquete a su novia, algo que definitivamente no permitiría.
Levantó la mirada, viendo que ya se encontraba nuevamente frente al edificio donde estaba su departamento, había pasado toda la noche vagando como un alma en pena hasta el amanecer, desde el distrito Shinsekai hasta el distrito "Hinosekai" que era donde Sakura y él vivían.
Las calles ya estaban siendo transitadas, las personas iban y venían, algunos probablemente yendo al trabajo, otros regresando, mientras que los niños y jóvenes se aventuraban en ir a las escuelas o universidades.
Sasuke observó a su alrededor, viendo como el mundo seguía moviéndose alrededor de él, incluido ella, Sakura, a quien vio salir del edificio vestida para ir al trabajo, pues vio que llevaba su filipina puesta, una cuya parte alta era de color blanco y estaba adornada por gatitos de diferentes colores, mientras que los pantaloncillos eran de color negro, probablemente porque una parte de ella seguía guardando luto.
La vio irse apresurada, llevando consigo sólo una mochila, y un termo lleno de café o té en la mano, parecía que había optado por seguir con su vida, ignorando la advertencia que le había dado. No la culpaba, prácticamente le había enviado un loco, paranoico desconocido a darle el mensaje y para colmo Kabuto también le había lavado el cerebro con sus burlas.
Así que la dejó irse, mientras que él, optó por regresar al departamento, quería ver si su disque amigo llegaría hasta las últimas consecuencias, y no erró, pues tan sólo unos minutos de que Sakura se fue, Kabuto llegó al departamento.
Entró con la llave robada, subió a la habitación principal y después de hurgar en el armario, encontró la cajita donde la veterinaria había dejado la agenda, haciendo todo aquello ante la indignada presencia fantasmal de Sasuke.
—Uff… aquí está. —celebró Kabuto al encontrar lo que buscaba, y teniéndolo ya en sus manos, sólo arrancó la hojita que le interesaba de la agenda, viendo posteriormente que en el reverso había escrito algo más.
"Cine con Sakura… 20 de noviembre"
—Que cursi… ay, Sakura… apuesto que por esto conservaste la agenda, que patética eres… —se burló, mientras ordenaba nuevamente todo. —Todo esto te pasó por haberte fijado en alguien como Sasuke…
— "Eres un desgraciado" —gruñó el Uchiha viendo lo cínico que era.
—Pero si tú quisieras… podría enseñarte lo que es estar con un hombre de verdad. —siguió hablando el Yakushi sólo, viendo insinuante a la cama.
—"Ni creas que Sakura te hará caso"
La ira se incrementaba en el Uchiha, viendo como Kabuto hasta el último instante tomó la fotografía que Sakura tenía en el buró.
—Ni modo, Sasuke… tú nunca la valoraste…
—"¡Vas a ver que encontraré la forma de hacerte pagar todo lo que nos hiciste, maldito idiota!"
Nada satisfecho, Sasuke siguió a Kabuto conforme se retiraba, y buscando alguna forma de atormentarlo, lo persiguió hasta el trabajo.
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Por otra parte, para Sakura la mañana había pasado sin más en el trabajo, había hecho unas cuantas consultas, algunas cuentas con Kiba y Hana, pero para la hora de la comida se dispuso a hacer algo diferente.
—Hana-san, lo siento… pero ¿me puedo retirar?
—¿Te sientes mal otra vez? —preguntó su jefa preocupada.
Sakura negó con la cabeza, esbozando una leve sonrisa.
—Es sólo que tengo algo que hacer
—Ok, sí… puedes irte… pero… antes de que te vayas ¿me permites decirte algo?
—Hana… —intercedió Kiba al detectar cierto tono de voz en su hermana, pero esta de inmediato lo mandó a callar.
—Sí, claro… adelante. —asintió Sakura, presintiendo lo que le iba a decir.
—Estoy preocupada por ti. —sinceró la Inuzuka. — Sé que las últimas semanas han sido difíciles, y que has tenido algunos problemas, y sin afán de ofender, sólo me preguntaba si has considerado ir a terapia para que te ayude a procesar lo que ocurrió.
Sakura se mordió los labios.
—Te veo pálida, estás muy delgada, temo que te enfermes más si no buscas ayuda, sé que lo que te pasó a ti y Sasuke fue horrible, pero tú sigues aquí y…
—Comprendo lo que me quieres decir. —interrumpió. — Lo he considerado… en serio. —dijo sintiendo un nudo en la garganta. —pero… creo que lo que me puede traer realmente paz, es que el asesino de Sasuke-kun pague por lo que hizo.
—Pero Sakura… eso…
—No, descuida… probablemente lo atrapen pronto, estoy segura. —afirmó convencida.
—¿Cómo lo puedes saber? —preguntó Kiba intrigado. —¿Han averiguado algo?
—Algo así. —asintió Sakura. —Es lo que voy a ir a averiguar, por eso me tengo que retirar.
—En ese caso, deja que Kiba o yo te acompañemos.
Pero la médico negó con la cabeza, no quería que nadie más supiera lo que le había dicho Naruto, no después de cómo Kabuto se había burlado de ella, ni que decir que ya ni le contó si había ido a investigar al tipo ese, dedujo que no había ido y sólo le había dicho eso para aplacarla.
—Estaré bien, se los prometo. No pasa nada.
—Ok, pero no dudes en llamarnos si ocurre algo ¿está bien?
—prometido. —aseguró, levantando la mano. —Nos vemos mañana.
A los hermanos Inuzuka no les quedó de otra más que decirle adiós y desearle suerte.
Mientras que Sakura, puso toda su fe en la advertencia que "Sasuke" le había hecho llegar por medio de Naruto, así que decidida a todo se dirigió a la estación de policía.
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Jefatura de policía…
—Sé que suena loco, oficial Kakashi, pero le juro que es cierto, yo tampoco creía en estas cosas, hasta que me pasó… por eso estoy aquí, porque me dijo que si tenía algo tenía que venir de inmediato.
Después de una larga explicación de porque estaba ahí, Sakura se vio asediada no sólo por la mirada del oficial Kakashi, sino también de su compañera, la oficial Anko, la cual al escuchar la palabra "fantasma" se entrometió en la conversación.
—Entonces lo que nos quiere decir, señorita… es que este clarividente dice que… ¿hay vida después de la muerte? —preguntó la oficial con cierta apatía.
Sakura asintió.
—¿Y que le dijo que su novio lo estuvo molestando toda la noche, solo para que le diera un mensaje?
—Sí, así es…
Anko soltó una burlesca carcajada.
—Que tonterías, niña… esto es una jefatura de policía… no la guarida de los caza fantasmas.
—Anko…
—¡¿Qué?! Sólo escucha las tonterías que dice, Kakashi.
—¿Y usted quién se cree? ¿Por qué estoy hablando con usted? —replicó Sakura molesta. —Yo vine a ver al oficial Kakashi, entrometida.
—Más respeto, ¡niña!
—Anko…—volvió a musitar Kakashi sin perder la serenidad. —Ella tiene razón. Retírate, por favor.
—¡Ja!… yo sólo quería evitar que perdieras el tiempo con tonterías. —se retiró esta enojada.
Sakura resopló molesta, y comenzó a sentir como su cuerpo hervía del coraje y de la vergüenza.
—Lo siento, Sakura… Anko puede ser…
—Mire oficial Kakashi, no me importa si me cree o no, sólo quiero saber si ese tipo tiene antecedentes, ¿ok? ¿tiene el dato?
—Zaku Abumi. —leyó él pacientemente en el papel en donde había escrito los datos que le había dado. — lo tengo… permíteme nada más un momento, iré a revisar los expedientes.
Sakura inhaló y exhaló sintiendo nuevamente que su cuerpo se relajaba, observó a su alrededor tratando de distraerse para no impacientarse, sin embargo al hacerlo, su mirada se volvió a topar con la de Anko quien sólo la miró con mala cara y por supuesto le devolvió el gesto.
"Vieja loca"
Tras unos minutos de espera, Kakashi llegó con un par de expedientes, esperanzada de tener ya identificado al sujeto, no pudo evitar que una sonrisa se le apareciera en el rostro, sin embargo esta desapareció al ver que en el primer expediente que el oficial le mostraba quien estaba en la fotografía era el mismísimo Naruto Uzumaki.
—¿Qué? ¡¿Qué es esto?! —se quejó al ver que los demás expedientes eran del clarividente. —¿Y el expediente de Zaku Abumi?
—No hay registro, al parecer nunca se le ha detenido. Puede ser que sea un caso de alguien que trata de vengarse de otro alguien, por otra parte, por las descripciones que me dio y el nombre del clarividente supe de quien hablaba. "Naruto Uzumaki", un paria que ha cometido varios crímenes en su corta vida….
Sakura negó con la cabeza sin poder creerlo.
—A los 12 años se le registró por primera vez por robar comida de una tienda de abarrotes, estuvo 2 días en prisión preventiva, fue llevado al orfanatorio y se escapó a los 13, a los 14, se le detuvo nuevamente por hacer apuestas fraudulentas en las calles, estuvo 5 meses encerrado en la correccional juvenil, 15 años, arrestado por una riña callejera,3 meses de prisión, y así otros delitos menores hasta los 18 años, donde tuvo su primer delito agravado por falsificación de identidad, se hizo pasar por otra persona y pretendió vaciar sus cuentas, le dieron 3 años de prisión. Creí que se había reformado, había escuchado que estaba yendo a la escuela o algo así, pero por lo que me dices, Sakura, creo que ha vuelto a las andadas, puedes demandarlo si quieres por intento de fraude.
Conforme Sakura escuchaba el historial de aquel muchacho no podía hacer más que negar con la cabeza, no quería creer que ella ahora fuera una de sus víctimas.
—Es que… ¿cómo pudo entonces…
—Es sencillo, cuando tienes experiencia, a veces sólo basta con espiar a la persona, revisar periódicos, basura… cosas así, y cuando las personas están vulnerables es más fácil persuadirlas.
Sakura entonces recordó que recién había hecho la limpieza de las cosas de Sasuke, y después ese tipo apareció.
—Entonces… ¡No! —negó con la cabeza, renuente a creerlo. —él sabía cosas, cosas que nadie más sabía. —comenzó a llorar. —Sabía del viaje a las montañas… del hermano de Sasuke… mi canción favorita… ¿cómo pudo él…
—Los criminales no se tientan el corazón, Sakura… harían cualquier cosa por sacar dinero. —explicó Kakashi, dándole un pañuelo. — Y comprendo cómo te has de sentir, a veces uno también busca aferrarse aunque sea un poco al ser que uno quiso, créeme que lo comprendo; y como te digo, si quieres puedes demandarlo, lo procesaré de inmediato para que ya no te moleste.
Pero la médico sólo negó con la cabeza.
—No, así está bien… creo que mejor me voy. —se levantó precipitadamente del asiento, y al hacerlo sintió un horrible mareo.
—¿Te encuentras bien? —preguntó Kakashi al verla palidecer.
Sin embargo, Sakura con una seña de mano le dio entender que estaba bien y lentamente comenzó a retirarse, completamente avergonzada; sin embargo, conforme avanzó por los cubículos de la jefatura, pronto el mareo se intensificó en ella y la vista comenzó a nublársele, al ritmo que sus pies tropezaban el uno con el otro, hasta que finalmente perdió el equilibrio.
—¡¿Señorita, se encuentra bien?! —gritó un joven policía, que alcanzó a sostenerla antes de que cayera al suelo.
Los demás oficiales y empleados se preocuparon al ver a la joven tan decaída y pálida.
—Sakura… ¿te encuentras bien? — se acercó Kakashi al ver el alboroto.
Sin embargo la médico apenas y respondía, seguía con la vista nublada y la cabeza no le dejaba de dar vueltas.
—Lee, un favor… acompáñala al hospital. Llévala a emergencias.
—Entendido, oficial Hatake. —acató el joven, ayudándole a Sakura a ponerse de pie, para luego llevarla en una patrulla hasta el hospital.
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Sakura apenas era consciente de lo que había pasado, su cabeza volaba entre los momentos que estuvo hablando con el oficial Kakashi, los expedientes de Naruto, el ruido de la patrulla, y luego siendo acompañada por el joven policía hasta el interior del hospital donde de inmediato la ingresaron en emergencias.
Una médico llamada Shizune fue la que la atendió primero la cual le hizo una revisión de rutina, le hizo algunas preguntas que la verdad no recordaba siquiera cuales habían sido, para después tomar su temperatura y presión.
—Tiene la presión muy baja.
Le pareció escuchar que le dijo, la toqueteó un poco y después extrañamente la mandó a otra área.
Cuando aquello pasó, recobró un poco más el sentido, y de repente se vio en una habitación donde estaba un aparato para hacer ultrasonidos.
—Hola, buenas tardes… yo seguiré revisándola. —entró otra joven médico-rubia, con el expediente en mano. —¿Sakura Haruno?
—Mhm… sí. —respondió la aludida, aun fatigada, y sin tener idea de porqué estaba ahí.
—Soy Ino Yamanaka, ginecología.
Sakura se confundió más, pero la dejó seguir con su trabajo, aunque aquel nombre que le había dicho se le hizo extrañamente conocido.
—¿Sakura Haruno, de la academia Hanami en el país de las olas? —pronunció la joven doctora al ver que su paciente no le quitaba la mirada de encima.
Entonces todo volvió a Sakura, la recordaba.
—¿Ino? ¿Eres esa Ino? —sonrió. — ¿La que me dio un listón cuando nos despedimos?
—Veo que te acuerdas. —sonrió la joven. —Pero mírate… ahora eres toda una señorita, o señora…—se burló. —¿También eres médico? —intuyó al ver su filipina. — Recuerdo que de chiquillas decíamos que queríamos ser doctoras.
Sakura rio adolorida.
—Algo así, soy médico veterinario.
—¡Wow! Ahora ya entiendo el porqué de los gatitos. —señaló su blusa. —Que increíble que te haya encontrado aquí, aunque no tanto, cualquiera querría salir del país de las Olas.
—Lo sé…
—Hay que ponernos de acuerdo para ponernos al día, claro si quieres y puedes…
—Me encantaría. —sonrió Sakura aun sintiendo un poco de dolor en la cabeza. —Ino… ¿por qué estoy aquí?
—Porque… te haré un ultrasonido…
—¿Mmm? ¿Por qué?
—Es lo que vamos a averiguar. —dijo esta con una sonrisita. —Todo parece cuadrar con los datos que me dio Shizune.
—¿De qué hablas?
—Tú tranquilízate y relájate.
Sakura ya no protestó más y se relajó en la camilla, sintiendo posteriormente como Ino le pedía que alzara su blusa y descubriera un poco su parte baja, para posteriormente colocarle un gel muy frio encima de su vientre.
¿Por qué ahí? Comenzó a cuestionarse Sakura, presintiendo algo extraño y viendo sólo dos posibilidades del por qué le estaba haciendo eso.
Uno, su médico quería saber si no tenía un quiste, uno canceroso y en etapa terminal que acabaría con su vida y la reuniría pronto con Sasuke o dos…
—Ahí está, tal como me lo imaginaba, mira Sakura…
La médico veterinario perdió el aliento al ver lo que veía en pantalla, no había necesidad de que nadie se lo interpretara, sabía muy bien lo que estaba ahí, o más bien lo que había dentro de ella.
Estaba embarazada.
Continuará.
Capitulo cortito ahora XD, gracias x leer.
22 de mayo de 2023
