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Guardian
Capítulo 11
Inesperado.
—¿Embarazada?
La mente de la médico Sakura Haruno procesaba lentamente lo que visualizaba en pantalla, un pequeño embrión que, de acuerdo con su pasada experiencia como enfermera, debía rondar aproximadamente en las 6 semanas, pero no sólo por su experiencia podía saber eso, sino porque también concordaría con el tiempo de la última vez que había tenido relaciones, aunque aun así, su mente no pudo evitarse preguntarse ¿cómo había pasado? Si se suponía que tomaba anticonceptivos y también Sasuke usaba preservativos.
Entonces hizo memoria de lo que ocurrió esa noche, desde Sasuke apoyándola mientras estudiaba o intentando hacer eso, cuando todo cambió a la seducción, luego a besos, caricias que los llevaron a ambos hasta la habitación donde ambos intimaron y terminaron más de una vez, y que por la manera en que había iniciado su novio obviamente no se dio el tiempo para usar el preservativo pero ¿y ella?
¿Qué no se suponía que hacía algo cuando la necesidad le ganaba a la responsabilidad? Generalmente tomaba anticonceptivos… pero ¿lo hizo? ¿qué había pasado después de su encuentro íntimo?
El asesinato.
Recordó con dolor, aunque no, removió la cabeza descartando ese momento.
¿Qué había hecho por la mañana?
Trató de recordar, y a su mente llegaron los recuerdos de su celular timbrando en la madrugada, con Kiba en la línea y quien informaba que tenían a un paciente de gravedad. Recordó que se apresuró a salir para atender la emergencia, y que tomó varias cosas antes de irse, entre esas cosas ropa para la cita que tendría con Sasuke, pero por las mismas prisas de asegurarse de llevar aquellas cosas, olvidó que en su otra bolsa, cargaba con el tratamiento anticonceptivo.
Se dio un golpe mental, al caer en cuenta de que lo había olvidado y que durante el día no pudo comprar ni la píldora por la demanda de trabajo, pero ¡hey! no pasaba nada si demoraba un día en tomarse el tratamiento, al menos estadísticamente decían eso, aunque el problema también fue que previo a tener relaciones ya no volvió a tomarla debido a lo sucedido con Sasuke, tanto le había afectado perderlo que de plano ni siquiera recordó seguir tomándose los anticonceptivos.
—Shannaro… estoy embarazada,
Sus ojos se empañaron, una reacción que tenía una mezcla de varias emociones: felicidad, porque independientemente de que ese pequeñito hubiera sido concebido sin haberlo planeado, era la prueba del lazo de amor de Sasuke y ella, pero también sintió tristeza, tristeza por saber que ese pequeño nacería sin un padre, que nunca lo conocería, no al menos como ella quisiera, y no sólo eso, porque Sasuke se había ido de ese mundo sin saber que tendría un hijo.
¿A Sasuke le hubiera gustado la noticia? Era algo que nunca sabría.
—De acuerdo con el tamaño que tiene debe estar entre las 6 semanas con 5 días, y todo parece ir con normalidad. —comentó Ino, tomando unas imágenes del ultrasonido, para posteriormente pasarle un paño para que se limpiara. —aunque pensé que sería más pequeño…
—¿Por qué lo dices? —preguntó rápidamente y con cierta preocupación.
—Es que estás muy delgada, digo, no quiero decir que ya debas tener una notable barriga, pero al menos debería ser visible un poquito de hinchazón en tu vientre.
Sakura se mordió los labios, una vez que terminó de limpiarse, se sentó sobre la camilla, llevándose las manos al rostro con frustración al sentirse como toda una tonta, pues creía que por estar con sus deprimentes estados de ánimo eso pudiera estar afectando el desarrollo de su bebé
—¿Te encuentras bien? ¿Te sigues sintiendo mal?
La veterinaria negó con la cabeza, sin ser capaz de retirar sus manos del rostro. Tenía las emociones revueltas y todas se estaban acumulando en su garganta, al grado de que ya no pudo contenerlas y las dejó salir en un doloroso quejido, acompañado de lágrimas.
—Hey… tranquila… ¿Qué té pasa? —preguntó Ino con suavidad, pasándole sutilmente papel para que se limpiara. —¿Quieres que le hable a alguien? ¿A tu esposo o novio? ¿El que te vino a traer? ¿él policía es tu pareja?
—No… no es él… él sólo vino a traerme…—aclaró ella entre gimoteos
—Entiendo… ¿entonces quieres que le hable a alguien? —volvió a cuestionar la médico, sin querer entrar en tantos detalles de alguna posible situación con su amiga de la niñez.
Sakura volvió a negar con la cabeza, sin poder dejar de llorar.
—Sakura… no quiero que pienses que soy una entrometida, pero quisiera ayudar, ¿qué te pasa? ¿no quieres a tu bebé? O ¿Crees que él no lo quiera? O… ¿hay algo más que… te es difícil de decir?
—No, no, no, no es eso… —trató de responder Sakura con coherencia. —Quiero a este bebé… es sólo que…
Ino asintió dándole la oportunidad de que se desahogara.
—Nunca… nunca… nunca conocerá a su papá… porque se… murió… lo mataron…
La médico soltó un grito ahogado, al mismo tiempo que Sakura, buscando un poco de consuelo se aferró a ella, como cuando de niñas, se aferraba porque otros niños la molestaban.
—Cielos…— musitó la rubia, tratando de alguna manera de consolar a su paciente, aquella niña que en el pasado, jamás pensó que tendría en el futuro tan triste destino.
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Una vez que el llanto cesó y que Sakura se calmó un poco, Ino, como toda una profesional se ofreció a ser su médico durante lo que restaba del embarazo.
Sakura apenada, por el episodio de debilidad anterior y pese al dolor que aun sentía, acató todas las instrucciones dadas, pues lo que más quería era que su embarazo llegara bien al término.
—es primordial que comiences a tomar las vitaminas indicadas, y por supuesto que te alimentes mejor. ¿Está bien?
—Sí.
—Y de acuerdo con los datos que tengo sobre ti, parece que tu seguro cubre todo lo relacionado con lo del parto y cuidados posteriores así que no te preocupes por esa parte, de cualquier manera si tienes dudas, no tengas el menor cuidado en llamarme, te agendaré de una vez la próxima revisión.
—está bien.
—Bien, y por último… quisiera darte el kit de mamá que, bueno, aquí en el hospital se les da a las nuevas mamis. —explicó Ino con una sonrisa, y de un cajón sacó una bolsa que contenía algunos detalles.
—Más que nada vienen folletos e información de proveedores de cosas que vas a necesitar y unos regalitos, pero el que me gusta más es esta agenda.
Le mostró una libreta que tenía espacios para que la futura madre pudiera describir todo los acontecimientos curiosos de su embarazo así como algunos datos de relevancia como temperatura y esa clase de cosas, y sobresalía más que nada por los curiosos dibujitos de mujeres sonrientes y bebés.
—Escribe todo lo que sientas, o lo que quisieras que tu bebé, en un futuro quiera saber sobre ti, o simplemente para ti… creo que te podría ayudar mucho.
—Gracias, Ino. —sonrió Sakura levemente, captando la indirecta.
—Bien, nos vemos en unas semanas para la revisión, pero como ya te dije, si sólo quieres salir por ahí para conversar y beber algo… ya sabes, aunque por el momento creo que no podrás beber cerveza. —rio.
—lo sé, podemos ir a un café, aunque creo que pediría sólo leche o un té.
—Seguro, nos vemos Sakura, cuídate mucho y a ese bebé. —se despidió Ino.
Con una ligera reverencia, Sakura también se despidió y salió del consultorio, para su sorpresa, vio que en la sala de espera, aún estaba el policía que la había llevado, aparentemente esperándola.
—Oh… señorita… ¿se encuentra mejor? —preguntó levantándose efusivamente de su asiento cuando la vio salir.
—Eh… sí… eh…
—¡Ah! disculpe, me llamo Rock Lee, policía de segundo nivel que patrulla por el distrito Hinosekai.
—Oh… gracias, señor…por todo. No tenía porque haberme esperado, de seguro tiene cosas más importantes que hacer.
El muchacho rio.
—No se preocupe, el oficial Kakashi me pidió que la acompañara hasta que saliera.
—Entiendo, le agradezco y al oficial Kakashi también. Lamento los inconvenientes. —hizo una pequeña reverencia de agradecimiento.
—No… no… se preocupe, no hay de que. —rio el muchacho sonrojado con dicha atención.
—Bien, me retiro… que tenga buen día.
—Oh… espere… ¿no quiere que la acompañe a su casa?
Sakura se mordió los labios.
—Preferiría caminar si no le importa.
—Oh… está bien, de cualquier modo. —sacó el muchacho una tarjeta de entre sus cosas. —Si necesita algo puede llamarme… es mi teléfono personal.
Sakura lo vio con una ceja alzada, pero de igual manera tomó el papel por cortesía.
—Gracias.
Y se retiró, sin saber que extrañamente había dejado impresionado a cierto muchacho que se había quedado sonrojado después de tal atrevimiento.
—Es tan bonita… —susurró Lee, comenzando a imaginarse cosas, aunque luego, cuando reparó en lo que aquella chica bonita llevaba en la mano, y por supuesto de haber visto de donde había salido, dio un grito en el cielo…—¡Ah! ¡no puede ser… está… está…
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—Embarazada. —volvió a musitar Sakura cuando finalmente salió del hospital.
El salir de ahí y ver nuevamente el exterior fue para ella como haber vuelto a la realidad, una en donde solo estaría ella, junto con su bebé.
Se llevó una mano al vientre, visualizando un panorama un tanto triste, sin embargo, sacudió la cabeza para descartar aquello y más bien para visualizar un panorama en donde ella sería la mejor madre del mundo y su pequeño o pequeña su gran orgullo.
Sin embargo, era algo difícil aun, volvió a suspirar, sintiendo que nuevamente su ánimo quería decaer.
—Vas a estar bien, vas a estar bien, vamos a estar bien…
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Llegando a casa, apenas entrando fue de inmediato al baño pues llevaba todo el trayecto en el metro aguantándose, ahora comprendía porque últimamente orinaba con más frecuencia. Una vez que terminó y se lavó las manos, curioseó en el kit de "mamá" que Ino le había dado, en donde efectivamente había un montón de papeles de los proveedores patrocinadores, una muestra de talco, toallas húmedas, pañales, crema, un llavero, una pluma y la susodicha agenda.
Tomó la agenda y la pluma y las demás cosas las guardó en la gaveta, y ahí, encerrada en el baño, escribió los datos iniciales como nombre de la mamá y del papá y luego yendo a la primera página del diario, trató de escribir un pensamiento para su bebé.
"Día 1… Fecha…"
"Te quiero mucho bebé"
"Tú papá y yo te queremos mucho, siempre tenlo presente"
Al escribir aquello último, unas lágrimas se le salieron.
Nuevamente la depresión estaba de nuevo encima de ella, algo que tenía que aplacar a como diera lugar, pensó que dormir un poco le ayudaría a olvidar todo por un momento, excepto a su bebé, así que dejando sobre la mesa del lavabo la agenda junto con las ecografías que (acomodó entre las hojas), se apartó de ahí para irse a recostar al sofá.
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Banco de Konoha
Sasuke no había parado de seguir a Kabuto, el cual después de haber robado finalmente la agenda se mostró cínicamente más feliz ante todo el mundo.
Saludaba con elocuencia, hacía bromas absurdas y cuando finalmente llegó el momento de trabajar, se encerró despistadamente en su oficina y esperó hasta que esta casi se vació a la hora de la salida para hacer el movimiento.
—Bien, veamos que tenemos aquí… —canturreó, hojeando la agenda, hasta donde estaba la contraseña. —Ha llegado el momento.
Tecleó cuidadosamente los caracteres de la contraseña la cual estaba constituida de una variedad de letras y números.
A3DF45H4yXcWAs
—Enter… —aliviado, finalmente oprimió la tecla que le daría acceso a lo que quería, sin embargo, pronto sus ilusiones se acabaron al ver que la computadora mostró como resultado: contraseña incorrecta. —Pero que… mierda….
Intentó una vez más, cuidando el uso de mayúsculas y minúsculas, pero al oprimir nuevamente enter, el resultado fue el mismo.
—Mierda. —vociferó por lo bajo, queriendo hacer un tercer intento, pero antes de hacerlo, recordó que si lo hacía y nuevamente fallaba el portal bancario lo bloquearía. —Mierda… esto no puede estar pasando.
Sasuke sonrió triunfante al verlo desesperado, para el infortunio de su falso amigo, él había cambiado la contraseña la noche de su asesinato, y no la escribió porque en ese momento no le dio tiempo, mas sabía la fórmula para sacarla.
—Un momento. —habló Kabuto para si mismo. —La fórmula.
Y tal como si le hubiera escuchado el pensamiento, el fantasma frunció el entrecejo al ver como Kabuto nuevamente se recuperaba y se regocijaba.
—Gracias Sakura, que hubiera hecho sin ti…—rio.
—"¿Qué?"
El Uchiha no entendió, hasta que vio a Kabuto escribiendo debajo de la contraseña como si de una operación matemática se tratara, y no sólo eso, estaba descifrando la contraseña nueva.
—"pero… ¿cómo?"
Entonces en ese momento recordó que Kabuto, en una conversación le había sonsacado esa información a Sakura.
—"Mierda"
—Veamos, Sasuke… si seguí al pie de la letras las instrucciones de tu noviecita entonces…
Dando un gran suspiro, el de lentes comenzó a escribir nuevamente la contraseña que la fórmula le había dado.
Z6ED78G7xWbVZn
—"Que se equivoque, que se equivoque"
Pero el destino fue en su contra, y Kabuto regocijante de alegría se regodeó de su inteligencia.
—¿creíste que podrías contra mí, Sasuke?
—"Maldito loco" —fue lo único que pudo pensar el fantasma, pues era evidente que sin su presencia ahí, el idiota ese hablaba pestes de él.
¿Cómo derrotar al maldito? Seguía pensando, mientras Kabuto, quitado de la pena, siguió con su labor, el cual consistió en hablar primeramente con los interesados.
—¿Sasori?
—Vaya… ya era hora. —alcanzó a escuchar Sasuke del otro lado de la línea, no parecía sonar como un sujeto agradable.
Curioso de la conversación, se puso cerca del auricular para saber lo siguiente que su amigo planeaba.
—Sólo hablaba para decirte que ya está todo listo.
—Muy bien, pues hagámoslo, estás son las siguientes instrucciones: primero deberás unificar todas las cuentas en una sola, dicha cuenta se debe abrir al nombre de: Hikari Machigai, y como segundo paso, el viernes, 5 minutos antes de las 7 de la noche que cierran las transacciones, deberás trasferir todo el dinero al banco de Iwagakure al número de cuenta…
Conforme Sasuke escuchaba, se dio una idea de cómo su examigo había estado envuelto en varios negocios ilícitos con esa dicha organización de Akatsuki, quienes parecían también conocerlo muy bien, dado a como le hablaba el sujeto detrás de la llamada.
—Sí, haré todo al pie de la letra, no se preocupen, y Sasori… dile al Sr. Kakuzu y al Sr. Pain que ya no hay nada de que preocuparse.
—Seguro… adiós.
El sujeto misterioso colgó, y Kabuto puso manos a la obra rápidamente.
Sasuke observó como este inició sesión en el portal del banco para dar de alta a un nuevo cliente con una cuenta a nombre de la persona ficticia. Observó el número de cuenta proporcionado y lo leyó una y otra vez, lo más rápido que pudo hasta memorizarlo, aun con sus ideas de vengarse, creyó que podría ser de utilidad ese número, pero a la larga finalmente sólo sintió un vacío cuando vio que Kabuto unificó todo el dinero, dejando un cuantioso monto de 110,000,000 de ryos, y habiendo cumplido parte del trabajo, se retiró exhausto de la oficina, para después irse a festejar a un restaurante al que solían ir a comer de vez en cuando.
Sintiéndose de alguna manera derrotado, Sasuke regresó cabizbajo al departamento, aunque fuera sólo para observar a Sakura.
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En el departamento, Sakura había logrado dormir una larga siesta y después de despertar se dispuso a comer algo, tal como se lo habían recomendado, más que nada por su bebé; sin embargo, el probar siquiera bocado hacía que los recuerdos siguieran envolviéndola y más cuando vio que ya no tenía un compañero con quien compartir la cena.
—no pienses eso, tu bebé te necesita… te necesita. — se dijo así misma mientras se echaba de nuevo en el sillón y tocaba su vientre con amor. —Perdona a mami por ser tan débil, te prometo que mejoraré… ya verás…
Y dando otro largo suspiro, trató de concentrarse en lo que fuera que no fuera Sasuke y el hecho de que él no formaría parte de la vida de su hijo.
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Sasuke había llegado finalmente al departamento, y le fue extraño que pudiera moverse sin tocar el suelo (flotando) una manera de trasladarse más rápido que ir caminando, aunque todavía no lo dominaba muy bien, pero dejando esas cosas de lado, se internó al departamento entre las paredes y lo notó muy silencioso y a medio iluminar, generalmente Sakura dejaba la música puesta, aunque fuera con el volumen bajo, pero ahora nada. Su casa lucía muy lúgubre y vacía.
Por un momento pensó que todavía no llegaba del trabajo, hasta que notó que estaba recostada sobre el sofá, literalmente haciendo nada, más que con su vista perdida en alguna clase de vacío.
—"Sakura…"
Le dolió verla así, y ansiaba con toda su alma que ella al menos pudiera sentirlo, para que supiera que no estaba sola.
—"Dime cómo puedo ayudarte"
Pero ella no lo escuchaba y seguía perdida en su interior, quien sabe qué tanto pensando.
—"Por favor… escúchame…"
Iba a posar su mano sobre la suya, la cual reposaba sobre su vientre, cuando en eso, unos golpeteos en la puerta la sobresaltaron tanto a ella como a él.
—¡¿Quién es?! —gritó asustada.
—Soy yo Sakura, Kabuto…
Sasuke enfureció al escuchar esa voz, mientras que Sakura sólo suspiró con alivio.
—¿Kabuto? ¿Quién te dejó entrar?
—"No Sakura, no abras, es un maldito traidor."
—Había un repartidor y me dejó entrar. —respondió Kabuto, una vez que Sakura lo dejó pasar.
—Ya veo… y… ¿qué haces aquí? —preguntó ella con el menor interés.
—Vine a ver cómo estabas, y también a traerte esto. —le mostró un paquete.
Sakura sonrió.
—Anmitsu, mi favorito… gracias. —tomó el detalle, mientras que Sasuke enfurecía cada vez más al ver al hipócrita tratando de ganar puntos con su novia.
—Te importaría invitarme una taza de café, es que hay algo más que quiero decirte…
—Seguro, pasa. —concedió Sakura, dándole entrada hasta la sala, mientras que Sasuke estaba que no podía contener la ira.
Sin embargo, tuvo que hacerlo a la fuerza o de nuevo esas cosas amenazantes lo perseguirían.
Furioso, tomó asiento en el sofá individual, mientras que Kabuto esperaba en el anexo en lo que Sakura traía el café.
—¿Y que es lo que me querías decir? —preguntó esta una vez que le dio su taza con café.
—Bueno… es más que nada con respecto a lo de ayer…
Sakura negó con la cabeza.
—Ya no importa, Kabuto
—¿Qué?
—Hoy fui a la policía.
Sasuke al escuchar eso sintió renovado el espíritu, mientras que en Kabuto sólo notó como este se ahogó un poco con el café.
— "Sabía que no me ibas a fallar Sakura"
—¿Y qué pasó? —preguntó el de lentes cuidadosamente.
—Fue horrible.
La respuesta desconcertó a Sasuke y dibujó en el rostro de Kabuto una discreta sonrisa, pues Sakura tenía una expresión de que la había pasado muy mal.
—Se burlaron de mí, y en lugar de encontrar expedientes del tal Zaku Abumi, había de ese muchacho, de Naruto Uzumaki… un delincuente desde los 12 años, cuyo peor delito fue haber falsificado una identidad o algo así para hacerse pasar por otra persona para robar sus cuentas.
Sasuke estaba que no podía creerlo, sabía que Naruto era un estafador por como lo había conocido, pero no que hubiera llegado a tanto, aunque por algún motivo no quiso juzgarlo, después de todo, no se le hacía una mala persona, al juzgar por sus habilidades, su extraña manera de expresarse y su familia.
—Usurpación de identidad, como lo intuí, era un timador de primera, con razón cuando fui a investigar a aquel lugar no encontré nada.
—¿Fuiste? ¿A la dirección que te dije?
—Sí, ayer por la noche, pero no había ningún sujeto con esa identidad, lo siento, creo que debí habértelo dicho antes para ahorrarte el mal sabor de boca.
—"Maldito mentiroso"
—con respecto a ese tipo ¿lo denunciaste? —preguntó Kabuto interesado.
Sakura negó cabizbaja.
—¿Por qué no?
—Estoy cansada, ya no me interesa saber nada de nada…—se cubrió el rostro con las manos, en un intento por apartar lo malo que le había pasado en el día para sólo enfocarse en esa buena noticia que recibió, lo único bueno que había salido de su visita a la policía.
Mientras que Kabuto, viéndola, aprovechó aquel movimiento para derramarse encima el café, ante la extraña mirada de Sasuke que no entendió lo que pretendía.
—¡Oh!… ¡por dios, que estúpido!
Sakura se retiró las manos, viendo que su amigo se había derramado accidentalmente el café en la camisa.
—¡Está caliente, está caliente!
—¡Quítatela, anda! O te puedes quemar…
— "maldito, es lo que buscas" —bufó Sasuke al entender lo que pretendía cuando Kabuto se retiró la camisa.
—Lo siento, Sakura… me tembló la mano o no sé que pasó, ya te ensucié el sillón, perdón.
—Descuida, ¿Quieres que eche tu camisa a la lavadora?
—No te preocupes, estoy bien. —se sentó Kabuto a un lado de ella. —Más bien Sakura, quiero que me sigas hablando, me preocupas de verdad, y en serio quiero ayudar, tú sabes que Sasuke fue mi amigo, mi muy querido amigo, y por supuesto tú también eres mi muy querida amiga.
—"Mentiroso. Nunca fuiste nuestro amigo"
—Lo sé y te lo agradezco. De verdad.
—Y… —Kabuto se mordió los labios, y tomó sutilmente las manos de la médico que sólo alzó una ceja extrañada ante tal movimiento. —Sólo quiero decirte que si tu quieres… yo… Sakura… yo…
—"No te atrevas maldito infeliz, ¡NO TE ATREVAS!"
—¿Qué haces? —musitó Sakura, comenzando a asustarse al ver como Kabuto se inclinaba hacia ella cerrando sus ojos. —Kabuto… ¿qué haces? —susurró, apartándose sutilmente.
—Sakura… sólo…
—"¡NO LE INTERESAS, MALDITO! ¡DEJALA EN PAZ!" —se lanzó Sasuke hacia él, en un intento por golpearlo, pero sólo lo atravesó, sin embargo su esencia la cual cayó y traspasó la mesa, sólo alcanzó a golpear la fotografía que había encima de esta. La fotografía donde estaba él con Sakura, la cual cayó ruidosamente al piso.
Ante tal ruido, Kabuto se separó, sintiendo un escalofrío extraño.
—¿Una corriente de aire?
—Kabuto… —llamó Sakura.
Cuando el de lentes reparó en la posición en la que se encontraba y en lo nerviosa que se veía Sakura, se hizo el penoso y se apartó de ella.
—Yo… Sakura… lo siento.
—Sí, creo que… es mejor que te vayas.
Al de lentes no le agrado dicha reacción, mientras que Sasuke, viendo que había sido capaz de golpear un objeto trató de hacerlo de nuevo sin mucho éxito.
—No, en serio, Sakura, discúlpame… no fue mi intención, espero que esto no dañe nuestra amistad.
—Está bien, no te preocupes.
—En serio, en serio… ¿cómo puedo remediarlo?
—No tienes que hacer nada, de verdad.
—Por favor, al menos acepta salir conmigo ¡como amigos! —aclaró. — El viernes en la noche. Te llevaré a cenar a donde quieras. Déjame disculparme, por favor.
Sakura rodó los ojos y sonrió.
—Está bien, te acompaño, nos vemos el viernes.
Despidiéndose así, cerró la puerta, dejando a un Kabuto a medio vestir en el pasillo del edificio.
—"Mojigata, así has de coger" — refunfuñó pensante, viendo que la noviecita de su difunto amigo era difícil de manejar en cuanto a lo sexual. —"pero algo te vio Sasuke y quiero saber qué es."
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Mientras que Sasuke, viendo que Kabuto se marchó y que por el momento Sakura estaba a salvo se dispuso a ir a un sitio en donde creyó alguien lo podría ayudar, pero antes de irse, vio por última vez a su novia, la cual cansada, apagó todo en el departamento y se marchó a dormir.
Ahí en la habitación principal, teniéndola acostada ya dormida en la cama que compartieron por muchas noches, prometió algo:
—"No te preocupes, Sakura… resolveré este problema y te salvaré de los malos bichos a como dé lugar"
Dicho aquello y motivado con su nuevo propósito se marchó del departamento.
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Minutos más tarde…
Metro subterráneo.
—"¡VETE DE MI TREN!" —exigió un enloquecido fantasma de largo cabello negro y piel pálida.
Sasuke que había sido azotado de nuevo por aquel poder fantasmal se levantó a tientas, decidido a todo.
—¡NO!
—¡QUE TE VAYAS! —exigió el fantasma, tirando unas pertenencias de un pasajero que estaba en el tren y que no pudo explicarse el acontecimiento así como los demás personas que estaban ahí.
—¡QUE NO! ¡NO ME IRÉ HASTA QUE ME ENSEÑES A HACER ESO! —exigió Sasuke, señalando las cosas que le había tirado al pasajero. —¡ENSÉÑAME O NUNCA TE DEJARÉ EN PAZ, ME QUEDARÉ EN TU MALDITO TREN POR SIEMPRE!
El paliducho fantasma gruñó furioso, viendo que no habría forma de deshacerse de él, pero notando también que ese individuo tenía un gran y poderoso espíritu.
—"Maldito idiota."—sonrió desafiante, sacando la lengua como si de una serpiente se tratara. —"Está bien… si insistes… te enseñaré, llámame sensei… sensei Orochimaru"
Continuará.
Gracias x leer.
04 de junio de 2023
