6. Adviento

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Disclaimer: Los personajes que se desmiembran o cambian de personalidad a lo largo de la historia pertenecen a la obra del célebre Mangaka Hiro Mashima. Este Fanfiction está basado en una serie derivada y secuela de su Manga principal Fairy Tail, llamada Fairy Tail: 100 Years Quest. Contiene varios hechos canónicos dentro de la obra. No obstante, varios personajes, personalidades y escenarios puede que estén fuera de este.

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«… ¿Uh? ¿Dónde estoy?... me siento… me siento… »

¡Aahj!

Ophis se levantó de un sobresalto. Suponer que estaba confundida es decir poco. Giraba a todos lados queriendo entender qué le había pasado...

—¡Yo estaba… El niño… ¡¿Y por qué ya es de día?!

El dragón que siempre presumía de su autocontrol ahora parecía a punto de perder los papeles…

—¡Yaawwn!

Ophis oyó a Natsu bostezar cuando éste y Happy salieron de la casa de Francoise. Discutían mientras se acercaban a buscar a Ophis…

—¿Otra vez pesadillas?—cuestionó Happy—pareces un tejón con esas ojeras.

—No molestes—minimizó Natsu—¡Yaawn!—volvió a bostezar y un segundo después llegaron con el dragón—¿Uh? Hola Ophis ¿Dormiste bien?—preguntó Natsu todavía con lagañas—¿?

Natsu se encontró con la penetrante y acalorada mirada de Ophis…

—¿Todo bie… ¡aaaunhhg!...

Ophis cogió a Natsu del cuello y lo estrujó con violencia. El acto confundió a Happy.

—¡¿Dormir?! ¿Dormir?—Ophis zarandeaba a Natsu—¡Yo no duermo! No lo necesito…

No entendía el por qué de su reacción.

O-ofidz meh azhfixiazzz denuedo...—Natsu protestaba ahogado.

El dragón se dió cuenta de su arranque y le soltó el cuello.

—¡¿Cuál es tu maldito problema?!—protestó Happy.

El dragón no les hizo caso y comenzó a andar en círculos con la mano en la barbilla, gesto pensativo.

«… ¡Ese mocoso! ¡Ese pequeño gusano me drogó! ¡Sí, eso debió ser!... »

Ophis estaba más que dispuesta a aplastar a Clive, pero algo la distrajo en el momento que giró a ver hacia donde había yacido la noche anterior…

—¿Y este trapo de donde salió?—dijo Ophis al levantar la tela.

—No es un trapo, es una manta—la corrigió Natsu.

¡Sniiiif! sniff-sniff—Ophis olfateaba la tela insistentemente, en busca de algún veneno o somnífero. No encontró nada. Una manta común y corriente.

—¿Alguno de ustedes trajo esto?—Ophis señaló a Natsu y Happy.

Ambos se negaron con un gesto de cabeza.

—No…

—¡Señorita Ophis!

¿Eh?

Su conversación fue interrumpida por un alegre Clive, que iba acompañado por su madre.

Para sorpresa de Natsu y Happy, el pequeño fue al encuentro del dragón… Ophis lo miró con frialdad.

—¿Esto es tuyo?—le dijo a Clive. El pequeño le sonrió.

—¡Si!—replicó Clive alegremente—Pensé que tendrías frío.

Ophis levantó una ceja y ladeó la cabeza de lado

—¿Por qué?

—Porque mi mamá me enseñó a ser amable con las personas que lo necesitan…

Francoise miró a su hijo con orgullo.

Ophis masticó bien la idea pero no logró entender la sustancia. Sus prejuicios contra la humanidad todavía guiaban su razonamiento. Prefirió centrarse en el asunto de fondo…

—¿Los viajeros nos acompañarán a desayunar antes de continuar su camino?—preguntó Francoise de forma risueña.

gruuuujh

Los estómagos de Natsu y Happy rugieron y todos los presentes rieron animosamente. Ophis aprovechó los preparativos para interrogar a Clive en privado...

—Dime una cosa, mocoso ¿Yo ya estaba dormida cuando trajiste esta cosa?—se refirió a la manta.

—Así es. ¿Por qué?—preguntó el niño inocentemente.

Ophis abrió los ojos con incredulidad. Bajó la cabeza y buscó algo en su bolsillo. Un pequeño espejo. Lo extendió en su palma con el brazo bajo. El dragón analizaba su reflejo con una concentración muy fuerte…

«… Entonces si me dormí… ¡¿Pero por qué?!... »

—¿Señorita Ophis?—Clive preguntó con timidez. Ophis levantó la cabeza para mirarlo de vuelta.

—Nada. Todo está bien…

Ophis entrecerró los ojos y observó su mano una última vez más.

«… Debo llegar al fondo de esto. ¡Algo raro le pasa a mi cuerpo!… »

Ambos volvieron para desayunar y Clive volvió a estar bajo la celosa mirada de su madre.

Finalmente, cerca de las 9 de la mañana, llegó la hora de despedir a los viajeros.

—¡Gracias por todo!—habló Natsu animosamente—Espero poder visitar esta aldea de nuevo.

¡Aye-sir!—Happy secundó.

Ophis permaneció callada y sólo cruzó miradas con Francoise, quien le dedicó una gran sonrisa a la pequeña. La mujer sacó un pergamino doblado y se lo entregó a Ophis…

—Pueden seguir la ruta que dibujé en este mapa. Rodeando la montaña deberían encontrar su camino e días a lo sumo… ¡Por favor, les suplico que no intenten atravesar el bosque!

—Supongo que esto servirá...—replicó Ophis con indiferencia.

La mujer les hablaba con gran amabilidad, como una madre que trataba de bañar a sus hijos en sentido común para que estuvieran a salvo del mal. Y tal como ocurría con los hijos, Ophis y Natsu no estaban a la tarea de obedecer.

Así lo advirtió Francoise, pues previamente había aislado a Happy y le había pedido encarecidamente que convenciera a esos 2 de ir por la ruta más larga, pero segura…

—¡Yo también tengo un regalo de despedida para usted, señor Happy!—dijo Clive con entusiasmo.

El pequeño sacó un pequeño envoltorio de tela y se lo entregó al Exceed.

—Muchas Gracias, ¿Qué es?—Happy lo aceptó agradecido—¿Uuh?... ¡¿?!

Happy torció la cara al verlo. Un collar con un cascabel…

—¡Era de mi gato bolita, pero creo que le quedará muy bien!

La cara de incomodidad del Exceed era un poema. Natsu hacía el esfuerzo de contener la risa y Ophis permaneció indiferente.

Aunque el niño tenía la mejor de las intenciones, Happy no pudo evitar sentirse incómodo y humillado.

Ee… muchas gracias...—dijo el Exceed con gran incomodidad.

«… ¡Soy un Exceed, no un gato mascota! ¡Esto es degradante!... »

Dándose cuenta del problema (y riéndose también en secreto), Francoise se apuró a convencer a Happy de aceptar el regalo…

—... Es un presente muy especial, señor Happy—le dijo la mujer amablemente—¡Porque lleva el símbolo de la diosa en él!

—¿Diosa?

Happy observó el cascabel plateado y brillante, encontrando, efectivamente tal símbolo que de inmediato le resultó muy familiar…

«… Oh si, ya recuerdo. La diosa Agnes. Creo que la familia de Mirajane era devota… »

—... Este cascabel es muy especial—Francoise habló de nuevo—Mi madre lo recibió de una sacerdotisa del templo del Agua del sur, el templo más importante de la orden de Renhet. Se dice que brinda protección y buena fortuna a quien lo recibe de corazón…

Happy mejoró su expresión al oír la solemne historia del objeto, pero objetó de nuevo.

—Siendo tan especial como es, no creo que esté bien que me lo des a mí. Después de todo era de tu abuela…—le dijo Happy a Clive.

—Mi mami me dijo que la protección de la diosa sólo funciona si se regala a otra persona. Mi mami me lo dió primero y luego yo se lo dí a mi gato bolita cuando enfermó—dijo el niño con sentimiento nostálgico—La diosa lo sanó y después de eso lo protegió muy bien hasta que murió de viejito—dijo con ternura—¡Ahora quiero regalárselo a usted, señor Happy! Usted me recuerda mucho a mi querido amigo bolita…

«… Aaww, que tierno… ¡Ese es mi pequeño!... » Francoise tenía una cara de orgullo y tierno rubor.

—... La diosa nos enseña a ser generosos con los viajeros…—añadió Francoise.

Happy todavía se sentía un poco humillado al ser comprado con una mascota, pero alejó toda su incomodidad y aceptó el regalo con un gesto de buena voluntad:

—Siendo así entonces ¡Te prometo que lo cuidaré!—le dijo Happy.

Madre e hijo le respondieron con una gran sonrisa. Natsu dejó de burlarse de su amigo y también le hizo un gesto de apoyo.

Pero Ophis se cansó de esperar y ordenó partir…

—¡Adiós amigos! ¡Adiós señorita Ophis!

Clive todavía les gritaba agitando la mano cuando el trío ya estaba considerablemente lejos pero aún se veían sus siluetas. Natsu le hizo un gesto con la mano de espaldas. Francoise cargó a su pequeño para volver a su casa…

—Toma esto…—Mientras caminaban, Ophis dobló el mapa y se lo lanzó a Happy.

—¿Uh?

El Exceed se confundió por el gesto.

—¿Vamos a ir derecho por el bosque, verdad?—preguntó Natsu con gesto confianzudo.

—Obviamente…—dijo Ophis indiferente.

¡¿EH?!—Happy chilló.

—¡Si!—Natsu apretó el puño en celebración.

Happy se agarró la frente con frustración. Una vez más se dirigían directo hacia la boca del lobo, desobedeciendo por completo las recomendaciones de francoise.

«… ¡¿Natsu, por qué siempre tienes que hacer lo opuesto a lo que te dicen?! ¡Es frustrante!... »

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La ciudad de Magnolia, en el país de Fiore…

¡Largo de aquí forasteros! ¡Regresen por donde vinieron!

¡Por favor! ¡Necesitamos ayuda! ¡¿dónde está su compasión?!

Un grupo de ciudadanos de Magnolia había arrinconado a unos recién llegados con claras intenciones de establecerse en el lugar.

Los primeros ya estaban con la paciencia al límite y muchos de ellos ya tenían piedras en las manos listas para ser arrojadas…

—¡ALTO!

¡Crash!

Una gruesa voz femenina rugió en forma autoritaria seguida del ruido de un relámpago cayendo. Ambos grupos se aterraron y retrocedieron. Erza Scarlett hizo acto de presencia con ayuda de su Armadura de la Emperatriz del Relámpago.

¡Re-equipar!

La mujer pelirroja volvió a su atuendo habitual y se dirigió a ambas multitudes.

—Estamos viviendo un momento excepcional de necesidad, que requiere la cooperación de todos para poder salir adelante. ¡No podemos darnos el lujo de pelear entre nosotros!—Erza habló con autoridad.

¡Habla por tí misma!—le gritó el que parecía dirigir a la turba local. A su vez todos los que lo seguían comenzaron a quejarse.

¡Los alimentos escasean, los precios no dejan de subir! ¡Ni siquiera alcanza para nosotros y ahora hay que dividirlo con ellos? ¡Jamás!—gritó una mujer.

¡No hay suficiente para todos!

Por su parte, los forasteros tampoco se quedaron callados.

¡Lo único que queremos es trabajar honestamente!

¡También tenemos hijos que necesitan comer!—Ahora se quejó un hombre con una mujer y varios niños pequeños.

¡No podemos regresar! ¡Allí solo hay hambre!—Gritó un anciano campesino.

Erza se vió en un predicamento, pues ambos bandos parecían tener razón y a la vez no. La mujer no supo por qué lado inclinarse ya que en el bando de los acosadores estaban muchos de sus conocidos locales…

¡Pum!

—¡Ungh!

Una piedra fue lanzada por uno de los bandos y el caos estalló.

¡Malditos!—gritaron los agredidos.

¡Pagarán!

¡Crash!

Justo antes que el desastre surgiera, Erza volvió a enfundarse su armadura de rayo y separó a ambos bandos.

—¡Regresen a sus casas! ¡TODOS!—ordenó Erza encolerizada.

La confusión provocada por Erza sirvió para que los forasteros pudieran evadir a sus acosadores. Aunque el proceder de la pelirroja pudiera parecer correcto, provocó que las iras de los ciudadanos de Magnolia fueran para ella…

¡Titania es una traidora!

¡Está de su parte!

Erza vió sorprendida como la gente de Magnolia parecía poseída por alguna clase de rabia egoísta. Muchos de ellos ya estaban listos para agredirla, arriesgándose a salir heridos. Erza lo advirtió y se puso en guardia.

¡Esperen!

Una joven gritó y la multitud se detuvo. La chica emergió de entre la multitud y se acercó a Erza. La pelirroja la reconoció porque se trataba de una amiga, una de las meseras de la cadena de restaurantes del anciano Yajima.

—Hola tu…

—¿Qué ocurre?—preguntó Erza intentando ser amable.

—En el fondo sabes que tenemos razón—le dijo la joven—puede que no lo notes porque a tí te va bien, pero nosotros no estamos nada bien. ¡Lo has debido notar! El pan, la carne… ¡No hay suficiente para todos!...

Erza se quedó callada.

—... Erza—continuó la joven—Este es tu hogar al igual que el nuestro, Fairy Tail siempre nos ha protegido ¡No puedo entender por qué ahora no estás con nosotros!

—¡Esto no es una invasión!—exclamó Erza—¡Se trata de personas, compatriotas que necesitan ayuda!

—Lo sabemos. Y lo entendemos también—le respondió—¿Crees que los odiamos? ¡Por supuesto que no! Pero ahora son tiempos difíciles y necesitamos cuidarnos entre nosotros…

—Puede que ellos no sean ciudadanos de Magnolia, pero siguen siendo ciudadanos de Fiore, al igual que nosotros—afirmó Erza.

—Eso es cierto, pero no ayuda a solucionar nada ¿Tú qué propones que hagamos?—increpó la joven.

Erza se encontró con una pregunta a la que no sabía muy bien cómo responder.

—Ser pacientes y mantener la calma—dijo Erza algo insegura—Ni yo ni tú tenemos autoridad ni poder para hacer nada. La reina Hisui es quien solucionará esto…

La mayoría de los protestantes se irritó con la ingenua respuesta pero la joven se encargó de apaciguarlos y dejar en paz a Erza, quien agradeció su cooperación para disipar a la horda.

—... Gracias…—le dijo Erza.

—Por el bien de todos, espero que tengas razón con respecto a la reina…

Erza se tornó cabizbaja y retornó al gremio.

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Reino de Minstrel, poco antes del ocaso…

—Pe-pero. ¡Nos advirtió que era peligroso ir por allí!—chilló Happy.

—Así es—respondió Ophis sin prestarle atención.

—¡¿Entonces por qué vamos directo hacia allá?!

Natsu le lanzó una mirada maliciosa.

—¡Porque será muy divertido!

Ophis no dijo nada y siguió caminando por delante. Llevaba gesto reflexivo desde hacía buen rato.

«… ¿Natsu, y tú desde cuando estás de acuerdo con ella?... »

Happy rodó los ojos y volvió a ver el mapa. Desde hacía buen trecho que intentaba convencerlos de ir por el camino seguro. Hasta ahora no lo había conseguido…

El grupo bordeaba una colina con el propósito de cortar camino hacia el bosque. Por alguna razón, Ophis no quería sobrevolar el área directamente. Todavía había una oportunidad de desvíarse.

—¡Miren!—dijo Happy—¡Si nos desviamos por aquí, todavía podemos rodear la montaña y cortar mucho camino!

—Nos tardaríamos más—replicó Ophis.

—Entonces, ¿Por qué mejor no vamos volando para llegar más rápido?—cuestionó Happy sin perder la insistencia.

—Si vamos volando, no podremos ver un lugar al que quiero ir. Lo entenderás cuando lleguemos…

Natsu le hizo gesto burlón a su amigo y se ganó un puchero en respuesta.

«… ¿Qué rayos ocurre contigo?... »

—¿Cuándo fué que te volviste tan cobarde, Happy?—le dijo Natsu a su amigo—Antes solías acompañarme en estas cosas…

Era cierto, a Happy comenzaba a preocuparle la imprudencia de Natsu. También era cierto que el Exceed había visto menguado su valor desde hacía un tiempo, y dicha característica también se notaba un poco en Erza y Gray. Al menos así los veía ahora Natsu.

«… Todos ustedes se volvieron unos cobardes… »

La madurez es una cosa curiosa, porque cuando funciona no se supone que la gente se de cuenta, solo ocurre. Los niños de repente dejan de actuar como niños y los tontos dejan de ser tan imprudentes…

Pero en Natsu tal proceso se veía truncado.

Los obstáculos de los últimos viajes habían hecho a Happy mucho más prudente que antes y no era para menos. Los peligros a los que se veían arrastrados por causa de Ophis estaban a un nivel distinto de cualquiera de los anteriores desafíos.

«… Todo es tu culpa…» Happy señaló a Ophis.

Durante los primeros 2 viajes a Giltena, Happy había visto un poco de esperanza gracias a Lucy. En aquella ocasión la chica le había hecho prometer a Natsu que sería más prudente y que se cuidaría a sí mismo…

"... Si tu murieras ¡Nos pondrás tristes a todos!…"

"...Óyeme bien Natsu... si pasa algo grave, si te ves en peligro mortal, ¡prométeme que correrás! ¡Por favor, concéntrate en volver con nosotros!..."

«… ¡No estás cumpliendo tu promesa!... »

Happy estaba listo para echarselo en cara y con ello esperar que al menos ahora reconsiderara tomar ese camino…

—Alto—dijo Ophis de repente.

Se detuvieron abruptamente cerca de un despeñadero desde el cual ya se podía ver una pequeña arboleda. Eran las 5 de la tarde y el ocaso caería pronto…

«… ¡Demonios, ¿Tendremos que pasar por ese lugar justamente de noche?!... » Happy protestó en su mente.

Ophis se acercó hasta el borde del peñasco y se sentó en la roca más alta con las piernas cruzadas. La niña dragón apoyó sus manos en sus muslos…

—Guarden silencio…

—¿?

Ophis cerró sus ojos y se concentró, dejando confundidos a Natsu y Happy…

Natsu y Happy miraron al horizonte y observaron el comienzo de la arboleda. Aquel sitio rompía bastante con el paisaje, con sus troncos mucho más altos, casi tocando el cielo. Esos árboles eran muy notorios incluso a esa distancia. Happy se preguntó si ese sería el bosque de Morceau D'enfer, donde Francoise les había suplicado no entrar…

¡ ️CRUUUNCH ️! ¡ ZAP-ZAP !

—¿Qué es eso?...

A lo lejos, ambos vieron como de lo profundo del espeso bosque y entre los altos troncos emergían oscuros nubarrones, que cubrieron casi por completo la vegetación. Aquellas nubes parecían salir de la tierra misma y se elevaron hacia el cielo. Formaron un frente de tormenta, con truenos y relámpagos en su interior. Las nubes negras se arremolinaban hasta formar una columna ancha que ascendía hasta el cielo… ¡Incluso las nubes del cielo empezaron a contaminarse con aquel fenómeno oscuro!

Mjmmm…—Ophis sonrió con malicia e hizo un gesto de relamerse…—DEFINITIVAMENTE vamos a pasar por allí—habló el dragón con arrogancia.

¡Glubs!—Happy tragó saliva. Natsu mantuvo su entusiasmo.

—¡Estupendo! ¡Vamos a patear algunos traseros!—exclamó Natsu dando un puñetazo al aire.

Happy negó con la cabeza y se comenzó a desesperar…

—¡Todavía podemos desviarnos!—chilló el gato.

—🐔¡clocló-clocló-clocló!🐔—Natsu imitó a una gallina para burlarse de él.

Ophis lo ignoró y ordenó descender por el despeñadero para seguir en línea recta. Happy extendió sus alas y agarró a Natsu por la espalda. Ophis hizo lo propio y ambos comenzaron a bajar…

—¿Por qué no pasamos volando por encima del bosque?

—¿Qué te dije sobre volar?—replicó Ophis.

—¡Ya lo sé!—protestó Happy—¿Pero por qué tenemos que hacerlo justo ahora?… ¿No podríamos esperar hasta mañana y pasar por allí de día?

—Nos tardaríamos más. Además, presiento que hay algo muy interesante allí…—afirmó Ophis.

—¡¿EH?!—se sorprendió Happy.

¿Interesante? ¿Qué pasó con la premura?

—Creí que tenías prisa…

—Así es—replicó Ophis—la línea recta es la segunda forma más rápida de llegar a nuestro próximo destino. Y de paso veremos algo muy interesante aquí. Todos son beneficios.

Happy rodó los ojos no muy convencido.

«… ¿Segunda? ¿Algún día confiará en nosotros lo suficiente como para decirnos a dónde vamos ANTES de llegar allá? ¡No puedo vivir con tanto estrés por un año completo!…»

El Exceed ignoraba que en su momento de meditación previo en la roca, Ophis había captado extrañas energías mágicas que provenían de ese lugar y que se acrecentaban a medida que el atardecer se acercaba…

Una vez en tierra, el gato volvió a mirar a su amigo, reparando en un detalle de su rostro…

—Tienes que hacer algo con esas ojeras—comentó Happy—Un poco más y tendrás cara de trastornado de forma permanente…

—No es para tanto…—replicó Natsu.

—Tienes que dormir más…—insistió Happy—Cuando lleguemos a una ciudad (si es que llegamos) podríamos buscar una boticaria, que te dé una poción para eso.

—Estoy bien, Happy, en serio. Te preocupas demasiado…

Natsu minimizó sus preocupaciones con su actitud firme, pero impersonal. Aquella expresión lacónica que no permitía ver lo que en realidad estaba pensando. Happy sólo podía imaginarse lo que pasaba por su cabeza basándose en sus acciones pasadas y recientes…

«… Y tú no te preocupas nada, Natsu… »

Happy miró atrás una última vez, viendo alejarse la última oportunidad de tomar el otro camino.

¿Falta de sueño? ¿Estrés? Happy se preguntaba por qué la imprudencia de Natsu empeoraba a cada paso del camino. La leve mejoría que antes había visto se fue al traste tras el combate contra Karan…

—Una cosa más—Ophis habló.

—¿Qué?—dijo Happy.

—El cascabel que el mocoso te dió. Póntelo…

¡¿EEh?! ¡¿Por qué?!—Happy se quejó alarmado.

¡JI-JI-JI!—Natsu se burló.

—Los gatos llevan cascabel, eres un gato ¿Qué mayor explicación?

—Nnnn… ¡No!

—¿No?—le dijo Ophis en tono cantante… y amenazador.

¡Glubs!

Happy tragó temeroso y Ophis lo miró de forma sombría… al final tuvo que resignarse y usar el vergonzoso accesorio en el cuello.

El ruido al moverse era molesto y hacía reír a Natsu de vez en cuando.

«… ¡Qué humillación!...»

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Magnolia, reino de Fiore…

Cuando Erza llegó al gremio, se encontró con una curiosa sorpresa…

—¡Tú si tuviste suerte! ¡A ti te tocaron los "pacíficos"!—se quejó Jet—¡Mira mi cara!—se refería a su amoratado rostro, siendo vendado por mirajane. Droy estaba en igual condición.

—¡Quédate quieto!—le dijo Mirajane mientras lo asistía—Debes aguantar con esto hasta que Wendy regrese.

—¿Qué rayos les pasó?—cuestionó Erza.

—¡Fuimos al distrito 3 a conseguir algunas provisiones que faltaban ¡Los forasteros que se establecieron ahí son todo menos "gente honesta"!—protestó Droy—Cuando vieron que pagábamos todo en efectivo un grupo de ladrones nos rodeó!

Los jóvenes se continuaron lamentando y Cana se metió en la conversación.

¡JA! ¿Fueron vencidos por unos simples ladrones?—increpó de forma burlona—¡Dan vergüenza ajena! Con razón son los más débiles del gremio…

Ambos bajaron la cabeza por la humillación. Erza ahora se dirigió a ella.

—¿Qué estás bebiendo que sigues tan sobria a esta hora? ¿Aguardiente barato?

—¡¿?!—Cana se encogió de hombros—Si…

—... Se nota, pues esa porquería todavía no ha hecho su trabajo contigo…—dijo Erza en tono burlón—¿Ya no puedes pagar vino de calidad?

—¡Sólo es una mala racha con el dinero!—respondió Cana cortante—Me recuperaré pronto…

Jet y Droy sonrieron burlonamente y Erza les guiñó un ojo.

—Hay algo que todavía no entiendo—dijo Cana mientras trazaba círculos con su dedo en la barra—¿Por qué ahora compramos todo del tercer distrito si es prácticamente tierra de nadie?

—Porque es más barato, ¡y por sobre todo es que allí HAY productos para comprar!… Un mercado negro que la gente que vive allí no puede pagar. Por eso atacaron a Jet y Droy, no fue solo un robo. Les molesta que ellos que viven allí no se lo puedan pagar…—explicó Max, que acaba de sumarse a la conversación.

—Y todo empeorará porque en los mercados "legales" del centro todo es caro o directamente no existe—reflexionó Erza.

—¿De dónde están llegando las cosas? Es claro que ya no de Joya ¡Esos tipos literalmente se hicieron humo!—bromeó Max.

—No creí que alguna vez fuera a decir esto pero ¡Creo que extraño a esos sujetos!—dijo Jet.

Ambos se referían a la reciente retirada de los comerciantes Joyanos del país, cuyos efectos se empezaban a notar en el mercado.

—Vivir quejándonos no nos hará bien—Mirajane habló con dulzura de madre—al menos, por ahora tenemos suficiente para comer…

—¡¿QUÉ NO VAN A HABER BUENAS NOTICIAS NUNCA?!

Justo cuando Mira dió su consejo, un alterado Warren lanzó un grito mientras sostenía su periódico.

—¿Y a ese qué le pasa? ¡HIC! —preguntó Cana, con un notorio hipo. El alcohol barato finalmente hizo su efecto en ella y la puso "alegre".

Max se acercó a Warren y le puso un brazo en la espalda de forma burlona…

—¡No molestes!—Warren gruñó.

El cenicero en la mesa de Warren estaba repleto y el hombre todavía tenía una colilla entre los dedos.

—¡Mi amigo Warren está muy enojado porque el promotor que debía invertir dinero en su proyecto se fué de Fiore!—dijo Max en burla.

—¿Proyecto?

—¡NO ERA SOLO UN "PROYECTO"!—se alteró de nuevo Warren—¡Iba a ser mi boleto a la cima!

—¿De qué se trataba?

—Warren había conseguido convencer a un comerciante Joyano muy adinerado de invertir en las Lacrymas de comunicación miniatura que inventó, pero repentinamente el sujeto se echó para atrás y dejó el país…

—¡Iba a implementar el primer sistema de comunicación interpersonal en tiempo real de la historia! ¡Y ahora no pasará!—exclamó Warren—¡Era mi oportunidad de hacer historia!

Mira lo miró con algo de pena pero Erza, fiel a su manera de ser, se dejó llevar por tales quimeras y se sintió conmovida por su desdicha.

—No exageres—Max lo tranquilizó y sacó una Lacryma miniatura de su bolsillo—Si. Es un invento lindo pero… no se realmente si vaya a "cambiar la historia" como tu dices…

—Yo si lo entiendo… ¡HIC! —Una alcoholizada Cana interrumpió.

—¿En serio?—preguntó Erza.

—¡Pog supuestog¡HIC! —el habla de Cana ebria se entorpeció más—¡Imagínate tener más de 30 y ser un fracasado ¡HIC!

Mirajane torció su cara y entre todos comenzaron a hacerle señas a Cana para que cerrara la boca. Podía ser realmente hiriente cuando estaba totalmente desinhibida producto del alcohol.

«… ¡Cana, cierra el hocico!... »

A Warren le empezaron a temblar los labios y su rostro se enrojeció…

¡Buaaah!

El tipo literalmente rompió en llanto y salió corriendo del lugar…

—¡Warren, espera!

—¡Debo irme! ¡Se me metió algo al ojo!—chilló Warren al alejarse.

Las miradas enojadas ahora fueron para Cana.

—¡Bien hecho! ¿Ya estás contenta?—le dijo Mirajane con ironía.

¡HIC! ¡Gracias!—Tan borracha que estaba, Cana no entendió el sarcasmo—¡Ahora si me disculpan… voy a dormir…

¡Plop!

Cana se cayó de espaldas y terminó desmayada, con los ojos virolos. Todos los demás se quedaron con el rostro en blanco por lo patético de la situación. Erza se acercó y cogió la botella de su mano…

—¿Qué estaba bebiendo? Fue muy raro—afirmó la pelirroja—tardó mucho en hacerle efecto pero cuando al fin lo hizo la dejó fuera de combate en un santiamén.

—Licor barato (e ilegal) seguramente—replicó Mira mientras volvía a sus labores. Erza olfateó el contenido de la botella.

—Yo no bebería eso aunque me pagaran…—comentó Max—¡No quiero quedarme ciego o algo peor!—dijo en burla.

«… Vaya, la crisis nos está afectando a todos… y por otro lado… ¡Quiero mi pastel de fresa!... » Reflexionó Erza.

La pelirroja se levantó y se dirigió al tablero del segundo piso.

—¡Mirajane, quiero una misión clase S!—anunció Erza.

—No hay ninguna de momento.

—¡Entonces dame la más cara que haya disponible!

La pelirroja tomó el volante y salió a prisa…

—¡Oye, eso no es justo!—Gajeel alzó la voz—¡Yo ya le tenía el ojo a esa!

Erza ni se molestó en responder. Gajeel había tardado demasiado en tomar ese trabajo por distraerse demasiado con Levy, sentada ella sobre sus piernas y coqueteando mútuamente justo antes de salir a trabajar…

—¡Demonios que ya no hay respeto!—Gajeel se quejó mientras jugaba con el muslo de su esposa distraídamente.

—Oigan, ¿alguien ha visto a Lu-chan últimamente?—preguntó Levy mientras retiraba la mano de Gajeel de su pierna.

—¡Rival de amor planea algo!—exclamó Juvia al oírlo. Gray le observó el comportamiento pero ella hizo caso omiso.

—¡Juvia es todo un hombre! (¡Otokoo!)—Elfman gritó desde su mesa levantando el puño.

—¡Deja de gritar!—le reclamó Evergreen.

—¡Cierra la boca! ¡No la alientes a seguir haciendo eso!—Gray se sumó al reclamo contra el sujeto.

—¡¿Vas a obligar a un Hombre?!—le escupió Elfman de vuelta.

En un abrir y cerrar de ojos se todo convirtió en una grotesca (pero graciosa) pelea de cantina al más puro estilo de Fairy Tail, a donde se vieron arrastrados todos los presentes. Gajeel derribaba a sus oponentes como fichas de dominó y montando a Levy en sus hombros, quien pataleaba por bajarse de tan incómoda situación.

Warren aprovechó para vengarse de Max por las burlas de hace un momento, enterrándole la escoba por la espalda, o mejor dicho por el trasero…

Ji-ji-ji

Mirajane soltó una risita en calidad de observadora, con el maestro Makarov sentado a su lado en la barra. El anciano tenía los ojos blancos y derramando cómicas lágrimas por los destrozos ¡Ahora más que nunca cuando reponer el mobiliario saldría carísimo!

Aunque no tan frecuentemente como antes y aún en tiempos complicados, el gremio de Fairy Tail mantenía su esencia y particular forma de algarabía.

Para alegría de Natsu, algunas cosas jamás cambiarían.

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Magnolia, Calle fresa…

¡Voy tarde-voy tarde-voy tarde!...

Cerca de las 9 de la mañana, Lucy Heartfilia se vestía a toda prisa.

¡Ugh! Apesto…

Tras unos días maratónicos escribiendo sin descanso y casi sin moverse del escritorio, la chica lucía casi tan asquerosa y desaseada como Natsu.

—¿Una ducha?—se preguntó al olfatearse la axila—¡No hay tiempo!… Uy, espero que el perfume lo quite…

Al menos si pudo lavarse los pies y colocarse unos zapatos decentes…

Wow-woo… ¡Ungh! ¡Ouch!

Lucy se desplomó al dar el primer paso, dándose de bruces en el suelo. Se sintió estúpida al darse cuenta que se había puesto un zapato con tacón en el derecho y uno normal en el izquierdo…

—¡Maldición, ¿por qué justo hoy?!

Con rapidez, Lucy cogió todos los papeles de la mesa y los metió en su bolso, junto a su preciado manuscrito. ¡Tanta era la premura que incluso metió algunas cartas que ni siquiera había tenido tiempo de abrir!

El plazo de entrega para su novela expiraba ese mismo día y había recibido instrucciones de verse con Jason en la plaza central, para ir juntos a la editorial para la presentación. Sabía que debía ser puntual y no causarle más problemas después de la última reunión con la editorial. La había ayudado muchísimo pero en retribución, últimamente ella solo le provocaba problemas.

Salió de la casa a todas prisas y pasó el borde del canal corriendo, solo para ser advertida por los balseros de siempre.

—¡Lucy-chan, ten cuidado o te vas a…

—¡Lo sé, pero tengo prisa!—dijo la chica sin mirarlos siquiera.

Tras recorrer un par de calles y sentir un flato tremendo en el costado, optó por pagar una carreta al distrito central de la ciudad…

Serán 300 Jewels, señorita…

—¡¿300?!—Lucy exclamó alarmada—¡pero…

«…¡Es el doble de lo que costaba la semana pasada! ¡Ese es el precio estándar de Joya! …»

Mire señorita, con lo que cuesta ganarse la vida ahora, es lo que necesito cobrar para subsistir, si no le parece bien, busque a alguien que la lleve por menos. ¡Le garantizo que no lo hará!—le dijo ofendido.

Lucy tuvo que aceptar o de otra manera no alcanzaría. Debía ser lo más diligente posible, ahora que Jason ya no le tenía tanta confianza como antes por sus 2 fallas previas.

La chica revisó una y otra vez su cartera con preocupación…

¡Glubs!

Ya solo le quedaban 1000 Jewels del préstamo de Mira.

«… ¡Tranquila chica! Esto termina hoy y podrás volver a trabajar como siempre desde mañana… » se animó a sí misma.

Lucy se puso a leer su propio manuscrito en la carreta y con horror descubrió que había pasado muchas faltas ortográficas por alto… los efectos de no parar ni para dormir.

«… ¡¿ "Estábamos" con "v" chica?! ¡Dios mío, ¿en qué pensaba?!... »

Se desesperó aún más cuando descubrió más errores acumulados.

¡hiiii, hiiii, hiiii!

—¡¿Qué pasa?!

—disculpe señorita, pero la calle está bloqueada…

Lucy se asomó por la ventana y vió a un grupo de ciudadanos que se amontonaba a las puertas de un comercio mediano.

¡Saquenlos! ¡Saquen los alimentos!

¡Sabemos que los tienen ahí!

El propietario había puesto un letrero en la puerta que decía "Agotado", pero las personas no se convencían. La situación estaba a punto de descontrolarse, pero la guardia de la ciudad intervino de manera oportuna… o al menos así debió haber sido.

¡Crunch-crunch!

—¡Retrocedan!

Los ciudadanos arrojaron piedras a los soldados de la reina antes de dispersarse, algo rarísimo en Magnolia. La gente no solía comportarse así.

«… La situación está empeorando… »

Tras sortear el obstáculo, el viaje continuó y Lucy arribó a su destino. ¡Minutos antes de la hora convenida!

¡Ufff!—suspiró aliviada.

Buscó una banca en la plaza Real y se sentó allí a esperar a Jason.

«…¡Parece que alcancé y me sobraron 5 minutos! …»

Sentada allí siguió leyendo su manuscrito, renegando contra sí misma al descubrir algunos errores que ya no podía corregir. También le preocupaba la extensión del mismo. Apenas unas 50 páginas.

Mientras releía algunas narraciones y descripción de los ambientes, se dió cuenta que podrían haber sido más detalladas. ¡Recién en ese momento se le ocurrieron una docena de ideas!

—¡Si tan solo no hubiera perdido tanto tiempo al principio! ¡Aaaw! ¡No es justo!—protestó agarrándose las sienes.

También se notó muy desaliñada. Su cuerpo estaba cubierto de sudor fresco por la carrera antes de coger la carreta. La invadió una mezcla entre vergüenza y un sentimiento de inferioridad…

«…¡Estoy horrible! ¡Y apesto! ¡Demonios! ¡Podría haberme evitado todo esto si me hubiera preparado mejor!... »

Miró su nuevo reloj de bolsillo, en reemplazo del que le había confiado a Natsu para su viaje. Ya era la hora pero Jason aún no aparecía. Eso la extrañó pues el tipo era muy puntual.

—Me pregunto si debería haberla traído conmigo para la suerte…—Lucy se refería a la bufanda de Natsu, la cual no llevaba consigo ya que estaba usando una blusa ligera con la que la bufanda no hacía para nada juego. Esta ocasión era netamente profesional y no podía permitirse perder por los detalles…

Gruuujh

—... Tengo hambre…—su estómago rugía por el ayuno. Con tanta prisa no había tenido tiempo de desayunar siquiera.

Miró a todos lados en busca de Jason y no había rastro de él. Recordó que había un local de crepas cerca de allí. 700 Jewels en su cartera después del transporte y la tentación la invadió…

«…Podría ir solo por un segundo ¡Mañana mismo empezaré a trabajar! …»

La chica volteó a la plaza y fué por la derecha…

—¡¿600 por un panecillo dulce?!—se escandalizó.

—Es lo que cuesta. Lo siento señorita, tómelo o déjelo…

Lucy miró sorprendida cómo el comerciante intentaba venderle a semejante precio una golosina rancia que llevaba semanas almacenada.

Se conformó con un pan blanco fresco y un vaso de leche por el que de todas maneras tuvo que amortizar 300 Jewels. Mientras regresaba con sus alimentos, pasó junto al atractivo principal de la plaza real. Dónde antes estaba la estatua del viejo Rey Thoma E. Fiore, ahora estaba la de su hija, la nueva Reina Hisui.

Lucy vió con asombro el monumento completamente vandalizado: Pintura y excrementos arrojados contra él.

—¿Quién podría hacer algo así?—se preguntó. Por su experiencia personal, ella sí le tenía cariño a la reina.

Obviamente muchas personas no estaban contentas con las recientes carencias y sumado a la inexperiencia de la nueva monarca, la popularidad de la joven no era de las mejores.

—¿Dónde está Jason-senpai? ¡Ya pasaron 15 minutos de la hora!

Lucy se preocupó y se puso más nerviosa de lo que ya estaba. Se manifestó su tic en la mano con la que sostenía su bolso y esta le empezó a temblar…

—¡Oh-no…

Su nerviosismo le hizo soltarlo y todo el contenido del bolso se esparció por el suelo y Lucy se apresuró a recoger todo.

«… ¡¿Por qué me pasan estas cosas a mí?!... »

Entre los papeles encontró una carta que permanecía cerrada. Los últimos días ni siquiera se molestó en abrir su correo y la carta estaba fechada la semana pasada. El remitente era Jason.

Lucy la abrió con algo de temor…

—¡Glubs!... ¡¿?!... ¡¿EEEEEEEH?!

La chica salió corriendo a todas prisas en dirección opuesta.

"... Lucy,

Un percance me llevó fuera de la ciudad unos días. No podré asistir a nuestra reunión de coordinación previa, por lo que te esperaré directamente en la puerta de la editorial exactamente a las 9:45 A.M. Te pido encarecidamente que estés presentable, puntual y profesional para ese día… "

Lucy miró la hora. 9:32 A.M.

—¡No pude ser-nopuedeser…

Ya no le importó gastar los 400 Jewels restantes con tal de llegar a tiempo y contrató otra carreta.

—•○•—◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘

Reino de Minstrel, la entrada al bosque de Morceau D'enfer…

En medio del camino de, la vida,

errante me encontré por selva oscura,

en que la recta vía era perdida.

¡Ay, que decir lo que era, es cosa dura,

esta selva salvaje, áspera y fuerte,

que en la mente renueva la pavura!

i Tan amarga es, que es poco más la muerte!

Mas al tratar del bien que allí encontrara,

otras cosas diré que,vi por suerte…

—Creo que llegamos… eso creo.

El grupo de Ophis se encontró con una espesa niebla blanca, previa al remolino de nubarrones oscuros que rodeaba el lugar. Ya no se podían ver los altos troncos que habían reconocido desde la lejanía. La densa niebla lo cubría todo…

—Adelante—dijo Ophis.

Envalentonados (Happy arrastrado por Natsu), ambos siguieron a Ophis al interior de la espesa niebla. Un olor a podredumbre invadió el aire, golpeando los sentidos de Natsu, sacándolo de su balance habitual…

«… ¡Esto huele como la mierda!… »

—¿Ophis?

No recibieron ninguna respuesta.

—¡Rooaar!🐺

El rugido de un animal… El ataque repentino de un lobo.

—¡uaaah!—Happy chilló de susto.

—¡Toma esto!—Natsu descargó un golpe en la criatura.

¡Punch!

Auuuuuoh…🐺

El can gimoteó un momento y en lugar de volver a atacar, salió huyendo fuera del bosque…

—¡¿Pero qué…

🐦¡Skiirhsh!-¡Skiirhsh!-¡Skiirhsh!🐦

Ahora oyeron graznidos y ruidos de aves. Miraron al cielo y vieron a toda clase de pájaros huir despavoridos fuera del bosque también…

—¿Qué es esto?

—¡Natsu, esto no me gusta nada!

—Caminen…—ordenó Ophis.

En medio del camino se encontraron en lo profundo del oscuro bosque, con el claro sendero totalmente extraviado.

No debería haber sido una sorpresa de ningún tipo, pues llevaban mucho tiempo moviéndose entre bosques espesos y caminos desolados, siempre evitando la civilización y a los hombres.

Pero algo se sentía diferente en ésta ocasión.

¡Gruuuuj!

El crujir de las ramas y hojas secas al ser destrozadas por la ventisca inspiraba profundos terrores y miedos siempre sentidos por Happy, que en su condición de no-combatiente nunca había aprendido a lidiar con tales emociones...

—¡Naatsu… —Happy susurró un chillido atemorizado.

—Cálmate. Son solo hojas…

«… Eso espero… »

Natsu intentó serenar a su amigo al comparar el bosque con los terrores de la montaña Jundo, donde habían recuperado el segundo orbe para Rikku. Pero esa experiencia palidecía ante esta. El propio Natsu le dió algo de razón cuando incluso él comenzó a sentirse raro.

—Natsu, tengo miedo…

¿Cómo describir cuán sombrío y horroroso era ese bosque? Los ecos de los búhos y otras criaturas nocturnas desesperarían la mente de cualquiera. Los 2 amigos sintieron un peso terrible en sus corazones. Soportarlo era tan amargo que la misma muerte parecía apenas peor…

«… ¡Serénate hombre!...»

—¿Uh?

Happy notó sorprendido que ya no oía el tintineo del cascabel en su cuello… lo agitó con la mano para verificar y comprobó que este ya no sonaba…

«… al fin algo bueno… »

El hecho que el dragón que los guiaba permaneciera en silencio absoluto lo ponía nervioso también.

Muchas veces mientras caminaban sentían que unas oscuras sombras los seguían…

¡Gruuuuj!

¡Allí, por allí!—chilló el gato.

Natsu encendió su llama para iluminar, pero al acercarse, la sombra se desvanecía.

—Aquí no hay nada...—minimizó Natsu.

—¡Te juro que ví algo!

Antes que Natsu tomara por miedoso a su amigo, Ophis finalmente abrió la boca.

—… Seguro han de ser depredadores acechándonos—opinó el dragón—Cómo en todo bosque, dichas criaturas usan técnicas de arrinconar y acorralar a sus presas. Es algo muy normal, no hay problema…—Ophis habló con indiferencia.

—¡¿De-pre-dad-dores?!—Happy chilló tartamudeando y se escondió detrás de Natsu.

¡Je-je-je!—Natsu se rió para tranquilizar a Happy—¡Lo de siempre seguramente! Lobos, tigres. Tal vez incluso un oso. Pero hemos aplastado moscas más grandes—Natsu minimizó y observó a Ophis de manera desafiante. El dragón lo dejó pasar y siguió caminando.

A medida que se acercaban los ruidos tenebrosos aumentaban. La niebla se hace tan densa que da la impresión de estar andando entre una pestilente nube con olor a podredumbre.

¡ugh!—Natsu se quejó tapándose la nariz—¡Todo el aire huele mi*rda!

Una silueta felina finalmente se dejó ver…

Grrr…

—¡Cuidado!—chilló el Exceed.

Un enorme puma salta hacia ellos. El felino se eriza inmediatamente al ver al grupo. Happy se oculta detrás de Natsu y este sonríe de forma confianzuda…

—Ven acá bishito-bishito… ven aquí, gatito, gatito… je-je—Natsu intenta jugar con él antes de golpear.

El joven ya tiene su puño listo y aguarda al salto del gigantesco gato, sin embargo…

¡SLASH!

La cabeza del puma rodó por el suelo, dejando helados a Natsu y Happy. Ophis se había adelantado.

El dragón todavía tenía extendidas sus espadas moradas, hechas con su propia aura…

Miauuu…

Unos lamentos agudos se escucharon y al segundo siguiente un par de cachorros de puma emergieron de la niebla. Los pequeños corrieron a acurrucarse junto al cadáver de su madre.

Happy sintió pena por la escena y derramó una lagrimilla. Natsu se dirigió a Ophis…

—Eso no era necesario.

—¿Y qué ibas a hacer tú?—replicó Ophis

—Noquearla ¡No matarla!—protestó Natsu.

Ophis no dijo nada y le dió la espalda.

—Caminen…

—No deberíamos hacer… ¿Algo?—dijo Happy señalando a los cachorros, que no querían apartarse del cuerpo.

¡SLICE!

Ophis volvió a extender sus sables de luz morada de sus dedos medio e índice. Fue hacia ellos.

—Tienes razón. Hay que hacer algo…

—¡NO!—Happy se interpuso—¡¿Qué piensas hacerles?!

—No sobrevivirán sin la madre…

—¡Porque tú la mataste!—se quejó Happy—¡Natsu apóyame! ¿Natsu?

Happy se dirigió a su amigo que tenía la mirada perdida hacia el frente, como buscando algo…

Ophis aprovechó el momento de distracción de Happy para blandir su espada hacia los cachorros.

—¡ESPERA…—Happy chilló de forma aguda.

¡ZAP-zap!

Ophis se detuvo cuando sus armas de luz se desvanecieron de sus dedos. Las partículas de poder mágico se dividieron, dejando a Ophis desarmada…

Ufff—Happy suspiró con alivio.

El dragón miraba atónito por la falla de sus poderes. Incomprensible. Ophis se quedó quieta en su sitio y todavía tenía los dedos índice y medio extendidos. Se los miraba con ahínco.

¡zap-zap!

Intentó proyectar la hoja de luz una vez más, pero en su lugar aparecieron débiles destellos eléctricos en sus dedos. El dragón levantó ambas cejas para luego entrecerrar los ojos con sospecha.

«… ¡Está pasando de nuevo! ¿Qué es lo que me ocurre?...»

🔥¡Fssss!🔥

Sin previo aviso, Natsu encendió sus puños en fuego y se puso en guardia…

—¿Natsu?

—Algo... ¡Se acerca!—el jóven anunció inquieto y con voz temblorosa.

Happy se asustó por la expresión de Natsu y buscó con la mirada.

¡Crunch-crunch! ¡IIIau!

Los ruidos tenebrosos aumentaron.

—La niebla… ¡Se está acercando!

La espesa bruma comenzó a rodearlos, quitándoles visibilidad.

🔥¡Fssss!🔥 ¡Fssss!🔥

Cuando la niebla les llegó a los tobillos, Natsu comenzó a blandir sus manos encendidas, intentando alejar la bruma.

—¡Aléjate! ¡ALÉJATE!...—Los gritos de Natsu se oían desesperados. El jóven parecía estar perdiendo el control…

—¡Natsu que tienes! ¡Ungh! ¡Aera!

Happy utilizó sus alas para intentar alejar la niebla. Lo logró por un momento pero al instante la bruma volvió. Ophis permanecía indiferente y quieta.

Natsu temblaba con la piel de gallina y todos sus pelos erizados. Sudaba frío y sentía sus sentidos enloquecer, al punto de que creía que estaba "oyendo con los ojos"...

No recordaba sentirse así de mal desde la última vez que había sentido que Lucy "olía raro".

¡Grrrr!—Natsu se arrodilló y comenzó a gruñir arañando el suelo—¡Aaaargh!

Happy se asustó al ver el ojo derecho de su amigo voltearse hacia atrás y quedar completamente blanco. Las venas de todo su lado derecho también se dilataban y palpitaban con fuerza…

—¡Haz algo!—Happy le gritó a Ophis.

El olor a podrido era ya insoportable, e incluso Happy lo sentía a pesar de no tener una nariz tan desarrollada como Natsu. El dragón debió sentirlo también…

Ophis se adelantó y concentró su poder, cruzando los brazos con los puños en los hombros, en una posición similar a la que usaba Wendy a la hora de preparar un conjuro…

💨¡Fuuuuu!💨

Ophis extendió sus brazos de golpe, provocando una onda de choque circular que disipó la niebla con violencia, varios metros a la redonda…

Fiuuu…. Ahj…—Natsu recuperó de a poco la compostura y logró ponerse de pié de nuevo.

—¿Estás bien?—le dijo Happy con preocupación.

Ophis utilizó algunos segundos para observar con detenimiento la reacción de Natsu. Cada detalle, el aroma de su sudor y como su ojo volvía a la normalidad…

«…Ahí está …»

Tras ello, los tres levantaron la cabeza para intentar reconocer el paisaje antes que la bruma volviera a cubrirlo todo. Esta repentinamente se detuvo…

—Se detuvo…

—¿Dónde está el cuerpo de la…

A varios metros de ellos vieron que algo arrastraba el cuerpo del puma y los cachorros ya muertos hacia la niebla…

¡Glubs!—Happy tragó seco.

¡AAAAAAHRG!

Un grito desgarrador se oyó…

—¡¿Qué caraj…

¡AAAAAAHRG!

Un segundo grito. Natsu sintió algo moverse en su planta… ¡Es una cara humana que está gritando! ¡Todo el suelo ahora parece estar hecho de caras, a manera de baldosas!

¡KYAAAA!—Happy ahora grita de susto. Natsu también se impresiona bastante.

—¡Ca-cálmate Happy!... ¿Ophis?—dice Natsu de forma atropellada. Los gritos también lo están afectando, de manera similar a la niebla.

El dragón está quieto en su lugar…

—... ¡Visitantes!—Una voz ronca se escucha.

¡Visitantes!—una segunda voz lo secunda.

En ese momento, Natsu advierte que la niebla retrocede dejando ver muchas siluetas de hombres y mujeres desnudos parados alrededor de ellos. Inmediatamente sospecha que son ladrones, pero todos tienen una cualidad inhumana en sus construcciones y características…

¡Hace mucho que no tenemos un festín!... ¡ghee!—un tercero habla como un retrasado mental, con ruidos guturales en su voz.

¡Démonos prisa antes de que el señor Vor'goruk los encuentre!—chilla el cuarto.

Decir que Happy está aterrado es poco. Todos los seres comenzaron a relamerse los labios de forma grotesca.

—¡Na-natsuuu… ¡¿Ya me puedo asustar?!

El jóven permaneció inmóvil. Ophis intentó activar sus armas de nuevo, sin conseguirlo. Únicamente sus dedos volvieron a chispear…

zap-zap

—¡Maldición!—exclamó Ophis, más preocupada por su condición que por la situación—Dragneel, ¡Sígueme!—ordenó Ophis.

Natsu no se movió. La impresión fue demasiada.

—¡¿Qué estás sordo?!—protestó Ophis—te dije que…

—¡Mi-miren!—chilló Happy.

¡Groahff!

El festín está por comenzar…

Todos los seres comenzaron a transformarse, desgarrando sus pieles como si de vestiduras se tratasen. Adoptan formas grotescas, con partes de varios animales y criaturas fantásticas mezclados: Cabezas de reptiles, leones, bueyes y otras bestias.

—¡Dragneel!—Ophis vuelve a llamar.

«… ¡Maldición!... »

—¡Gato, levántalo!—ordena a Happy.

¡Groahff!

Los monstruos se abalanzaron sobre ellos. Ophis dió un fuerte salto y Happy levantó a Natsu en el aire.

—¡Dragneel, reacciona!

¿Eh?... oh…—Natsu salió de su trance.

Ophis extendió sus alas para mantenerse en el aire. Incluso a varios metros del suelo, la bruma les quitaba visibilidad.

—Yo… lo siento.—Natsu se disculpó por su distracción. Se veía muy perturbado.

«… ¿Qué fue eso? ¡El jamás se disculpa!... »

¡Uooorgh! ¡Roar!

Los monstruos colisionaban entre ellos y se amontonaban en una especie de monte de carne. Subiendo unos sobre otros intentaban acercarse a Natsu y Ophis.

—¿Quieres arreglarlo?—le dijo Ophis a Natsu—¡Dispara ahí abajo!

Natsu bajó la mirada e inspiró profundo…

—Espera—dijo Happy. El Exeed todavía respiraba atropelladamente, pero estando arriba, pero aún bañados por la niebla, el miedo no era tan fuerte…—Ellos están allá abajo y nosotros arriba. ¿No crees que funcionaria mejor…—lo miró de forma cómplice.

—¡Oh, ya entiendo!

Natsu cambió su postura y levantó sus brazos sobre su cabeza. Happy se movió más bajo su espalda para no sufrir daños. Ophis se impacientó un poco.

«… Es una reacción muy lenta. Dos cabezas son más lentas que una buena a la hora de pensar… »

Natsu generó una gran bola de fuego en ambas manos y luego las unió creando una única llama. Se comprimió unos segundos y la lanzó sobre los monstruos…

—🔥¡Karyū no Kōen! (Llama Brillante del Dragón de Fuego)🔥

🔥¡BOOOM!🔥

Se produjo una explosión masiva y muy destructiva. Los monstruos fueron esparcidos por la explosión. Algunos desmembrados y otros calcinados… pero eso no los detuvo. Muchos de ellos se levantaron y siguieron amontonándose, aunque en menor cantidad…

—¡La combustión fue muy inestable!—le reclamó Ophis.

—No creo que sea el momento para…

—¿Y siempre terminas así de cansado después de hacer solo una?—preguntó el dragón, al ver a Natsu agitado.

«…¡Debe estar bromeando! ¡Podrían matarnos! …» pensó Happy.

—¡Ya viste! ¡Mejor vámonos volando!—chilló Happy.

El Exceed se elevó más e intentó retroceder, maniobrando a ciegas entre la bruma.

«… ¡¿Qué pasa con esta maldita niebla?! ¡No puedo ver el cielo!… »

Pero un grito agudo femenino casi los ensordeció.

¡AAAAAAHRG!

«… ¡Mis oídos!... »

Happy perdió el equilibrio y se tambaleó en el aire, empujado también por una fuerza invisible...

—¡Happy quédate quieto!... oh ¡CUIDADO! 🔥¡Karyū no Tekken!🔥

Natsu descargó un golpe sobre su atacante misteriosa, desorientándola, pero la sacudida del impacto también derribó a Happy…

—¡No-no-no-no…! ¿Uh?—el gato cerró los ojos antes de caer pero al segundo siguiente descubrió a Ophis sujetando a Natsu del cuello, impidiendo que ambos cayeran.

—Ahora mismo, volar no es una gran idea…—le dijo Ophis señalando con su mano libre.

Vieron la niebla blanca ser agitada por aleteos de criaturas que se ocultaban entre ella, volando en círculos alrededor de ellos, acechándolos en el aire…

Arpías. Monstruos voladores femeninos. Aquellas criaturas eran muy parecidas a los monstruos que Tártaros utilizaba para sus tropas de baja intensidad…

«… ¡Pero estas parecen más fuertes a las que conocíamos… » pensó Happy…

¡AAAAAAHRG!

Un nuevo chillido y las poderosas ondas sonoras volvieron a atacar al grupo.

—¡¿Qué es eso?!—exclamó Natsu, tapándose los oídos. Happy volvió a tambalearse por la desorientación.

—Un ataque sónico—dijo Ophis—lo usan para entorpecernos justo antes de…

¡Gruuujh!

—... atacarnos.

Happy abrió los ojos como platos al recuperarse del ataque y descubrir a Ophis agarrando del cuello a una criatura con cuerpo de mujer y alas de monstruo, la cual arañaba y pataleaba para liberarse.

Ugh…—Con su cuerpo de niña, al dragón le costaba mantener quieta a la arpía—Dragneel…—solicitó Ophis.

—¡Toma esto!

👊¡Punch!

Natsu descargó un golpe de martillo en la cabeza de la arpía, derribándola al suelo.

—¡Lo hicimos!

—¡No, esa es solo una!—observó Ophis.

El dragón tenía razón, más de ellas aleteaban escondidas en la niebla…

— ¡AAAAAAHRG!

Antes que el tercer ataque sónico los afectara, Ophis cogió a Natsu del cuello y aleteó con fuerza impulsándose hacia abajo, la onda de choque alejó la niebla y a las arpías.

—¡¿Qué haces?!—protestó Happy—¡Nos llevas directo a…

¡Al ataqueee!—Natsu interrumpió con una arenga de emoción.

El miedo volvió a Happy a medida que se acercaban a tierra de nuevo. Ophis tomó una gran bocanada de aire y en un segundo escupió una gran bola de fuego azul de su boca, muy parecida a la que Natsu disparó previamente

🔥¡BOOOM!🔥

Una nueva explosión azul desperdigó a los monstruos una vez más, dándoles un lugar donde aterrizar.

¡SLICE.. zap-zap

Ophis intentó desenvainar sus espadas de luz una vez más, pero en su dedos volvieron a aparecer solamente débiles chispas.

«… ¡Maldición!... »

🔥¡Ffsss!🔥

Una vez en tierra, el dragón encendió su puño en llamas y se colocó en posición de combate, similar a Natsu…

¡Peleen!—ordenó Ophis.

—¡GROOOARR!

Los monstruos se abalanzaron una vez más contra ellos. Natsu y Ophis se prepararon para recibirlos…

—¡A LA CARGA!—gritó Natsu.

—•○•—◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘◘

Violencia.

Los violentos se despedazan unos a otros,

Despedazan a los inocentes, a los débiles y entre ellos también,

¿Qué los diferencia de los monstruos?,

A todos ellos, hombres y bestias, les será negado el Edén…

La batalla ha transcurrido por un par de minutos, con Ophis y Natsu repeliendo oleada tras oleada. Por alguna razón, Ophis no quería retroceder o moverse de aquel sitio…

—¡Son demasiados! ¡Ungh!—Happy se quejó.

Un monstruo con cabeza de león pero cuerpo escamoso atacó a Natsu…

—🔥¡Karyu no Kagitsume!🔥 (Garra del Dragón de Fuego)

—¡ROAARRR!

Natsu mandaba a volar a los monstruos una y otra vez, pero sus ataques debían repetirse muchas veces para dañarlos de gravedad…

—¡Esto no tiene fin!

La batalla está estancada y las criaturas no paran de llegar. A Ophis no le va mucho mejor.

¡Uh!

El dragón tenía problemas para derribar a los grandes, su cuerpo infantil necesitaba descargar una rápida ráfaga de golpes para derribar a uno y seguir concentrada en pelear con los otros. Era una imagen surrealista, una niña más pequeña que Wendy peleando puño limpio con semejantes bestias.

👊Punch 🔥¡Fsss!🔥

Como sus espadas seguían fallando, Ophis debía pelear con sus puños y patadas bañadas en fuego, a la manera de Natsu…

—Esto no está resultando—dijo Ophis en voz alta.

—¡Lo hago lo mejor que puedo! ¡Ungh!—protestó Natsu.

Happy seguía temblando. A pesar de estar seguro al permanecer cerca de Natsu y Ophis, la grotesca apariencia de los monstruos todavía lo aterraba. Además, tenía miedo a lo desconocido. La niebla todavía los rodeaba y no podían ver al horizonte ni ninguna dirección a más de 10 metros. Si Natsu y Ophis se cansaban y eran derrotados, sería de seguro su fin…

«… ¡El cielo tampoco es seguro con esas arpías allá arriba!... »

Ophis siguió intentando sacar sus espadas de aura, y renegando su mal funcionamiento.

¡YEAAARGH!

Un monstruo con enormes brazos y boca deformada intentó atacar a Ophis, el dragón dió un mortal hacia atrás y evadió. Aprovechando el salto, Ophis se ubicó en su espalda, siendo su atención llamada por unas enormes protuberancias espinosas en los brazos de la criatura, largas y afiladas como cuchillas…

¡YEAAARGH!—El monstruo volvió a gritar, pero esta vez de dolor.

¡Ophis le arrancó un brazo desde la espalda!

La niña dragón, cansada de no abastecer con sus puños, desenvainó sus garras, transformando sus manos humanas en manos de dragón, con escamas oscuras y garras potentes.

La sangre brotaba a raudales del muñón, y no contenta con eso, Ophis blandió el brazo del monstruo como un martillo y golpeó en el cuello a la criatura. Las espinas le desgarraron la carne y lo desangraron, dejándolo al fin fuera de combate…

—¡Atácalos como si quisieras matarlos!—le ordenó Ophis a Natsu, a la vez que seguía azotando monstruos con el miembro amputado de su víctima.

—¡No sé cómo!—respondió Natsu.

—¡Pues date modos! ¡Uff!—le gritó Ophis mientras seguía atacando.

¡MUUGGRR!

—¡Natsu cuidado!—le advirtió Happy.

Un monstruo con cuernos largos intentó embestir a Natsu por detrás, el jóven evadió haciéndose a un lado y los cuernos de este se clavaron en el suelo, haciendo gritar a las caras que todavía tapizaban el piso. Natsu preparó un golpe y usando su codo, le partió el cuerno en 2…

¡Crunch!

Ese cuerno era tan largo como una lanza. Natsu lo desenterró, lo empuño y finalmente empaló con el al monstruo en el pecho, de su parte humana…

¡MUUGGRR!...

Al verlo a detalle, vió que se trataba de un centauro, con los cuernos en la espaldilla de su mitad caballo.

La sangre brotó a chorros de forma anormal, manchando a Natsu. Al sentir el líquido contra su piel, esta se erizó por completo junto a todos su vellos…

¡UUGGRR!...

Una segunda criatura similar a una salamandra gigante lo atacó y Natsu empuño el cuerno nuevamente, sánadolo del centauro y terminando de desangrar. Cargó con su improvisada arma contra el nuevo atacante.…

¡BLOSH!

Más sangre. Natsu se vió cubierto por ella y su cuerpo quiso entrar en pánico. Su voluntad no se lo permitió y continuó desgarrando a los monstruos con aquella lanza improvisada…

¡MUUGGRR!...

«… ¡Esto es una locura!... ¡Esto-estoes… »

Happy observaba horrorizado a Natsu y Ophis faenar vivos a sus oponentes. Vísceras y miembros volando por todas partes, sangre y líquidos vitales salpicando chorros en todas direcciones.

Natsu y Ophis aprovechaban cualquier apéndice filoso de los cuerpos de los monstruos para arrancarlos y usarlos contra ellos, siendo bañados en su sangre. Ophis se servía con más frecuencia de sus manos dragón. Durante el violento combate, Natsu descubrió un hecho perturbador: La mayoría de los monstruos conservaba parte de su apariencia humanoide previa. Algunos llevaban sus cabezas y torsos humanos en algunas partes de sus cuerpos monstruosos…

En cierto momento Happy vió a Natsu detenerse con el cuerno que usaba de arma atorado en un monstruo con escamas. Su amigo parecía paralizado. Vio a una criatura abrir sus fauces detrás suyo…

—¡NATSUUU!

¡Max Speed!

Happy alejó a Natsu del ataque.

—¡Gracias amigo!—dijo Natsu.

—Natsu estás… temblando.

—¿Oh, eso?—Natsu cambió su expresión—¡No es nada!—fingió seguridad.

Happy se preocupó al notarlo visiblemente afectado. Ignoraba que era por la sangre pero igual vio que algo no andaba bien con él…

—¡Oye!, ¡Debemos movernos!—Happy le gritó a Ophis.

El dragón seguía peleando con las bestias. Uno de ellos gritó cuando Ophis le arrancó un miembro.

—¿Por qué?— dijo Ophis sin inmutarse—¿No ves que finalmente encontramos el ritmo?

—¡Natsu no puede continuar!

—¡No es cierto, si puedo!—Natsu protestó.

—¡Pero...—Happy quiso hablar.

—¡¿Hablas de huir?!—Ophis ahora sí se alteró.

¡MUUUURGH!

Los monstruos siguieron llegando. Natsu perdió velocidad en sus ataques y Ophis comenzó a desesperarse.

—¡No!. Maldición. Inútiles. Debiluchos. ¡Cobardes!

Ophis maldecía una palabra a la vez mientras seguía matando monstruos con sus propias manos.

¡GROARH!

Mientras más y más monstruos caían a sus pies más se enojaba el dragón.

zap-zap

—¡Maldita sea, ¿por qué no funciona?!

Ophis perdió la compostura mientras intentaba sacar sus sables sin éxito…

¡Aaaargh!—Ophis gritó iracunda.

🐉🔥¡WOOOOSH!🔥🐉

Ophis estalló su aura púrpura y las ondas de choque de esta alejaron a todos a su alrededor.

El dragón se impulsó como una bala de cañón contra el más grande de sus enemigos y a su vez el gran cuerpo de este barría con todos los que estaban detrás.

El aura colorida de Ophis quemaba al contacto y ella los lanzó a todos varios metros atrás, desapareciendo en la niebla. Natsu acabó con los pocos que no fueron arrastrados.

uo-oh

Happy se asustó con el arranque del dragón y temió que los desconociera.

groar-yrrgh…

Volvieron a oírse los gemidos de los monstruos moribundos, ellos estaban regresando.

Ophis regresó a tierra y repentinamente su cuerpo fue cubierto por destellos eléctricos azules y por un breve momento Happy sintió el poder mágico del dragón disminuir…

zap-zap

El dragón se miró la mano.

—Necesitamos salir de aquí. Puede que tú seas invencible, ¡pero nosotros no!…—Happy se arriesgó a ser castigado y expuso su preocupación a Ophis.

El dragón reflexionó unos segundos y apretó los puños con el ceño fruncido.

—¡No será una retirada!—gruñó molesta—solo nos reorganizamos…

Happy suspiró aliviado y cogió a Natsu por la espalda. El joven permaneció callado sin protestar.

—¡Síganme!—dijo Ophis.

El dragón comenzó a correr en dirección norte pero Happy no se orientó como para darse cuenta. Llevó a Natsu flotando a escasos metros del suelo…

—¡Dense prisa!

Se metieron de lleno en la niebla y Natsu evitó respirarla. Aún así, esta toxicidad tan particular le provocó efectos sorpresivos… ¡Comenzó a oír voces! El jóven oía lamentos y susurros oscuros en su cabeza…

[¿Por qué peleas contra nosotros?] [¡Tú perteneces aquí!]

—¡CÁLLENSE! ¡SILENCIO!—Gritó Natsu furioso.

—¡¿Natsu, que tienes?!

Ophis aceleró el paso y por un instante la perdieron de vista…

«… ¡Esto no es bueno!...»

¡Max Speed!

Happy volvió a usar su velocidad máxima para alcanzar al dragón. Atravesó la niebla como una bala…

—¡Cuidado!

Happy no vio una roca puntiaguda sobresalir del suelo y fueron derribados a tierra.

¡krak!

—¡Ouch! ¡Eso sí me dol… ¡BLUAAGH!—Natsu detuvo su queja para vomitar.

Happy también se sintió un tanto mareado, pero se recuperó con rapidez. Levantó la cabeza y vió a Ophis parada.

—¡Uff, la alcanzamos!—dijo el gato aliviado—¡¿Uh?! ¡¿DÓNDE ESTAMOS?!

Ambos varones miraron a su alrededor y al cielo. La niebla había desaparecido y el nuevo paisaje fue revelado…

Parecía la ambientación de un relato de terror. Los pocos árboles que quedaban estaban muertos y secos y toda la tierra parecía arder. El aire olía a azufre y ceniza. Toda clase de peñascos cubrían un camino accidentado...

—¡Natsu, mira!

Ambos se acercaron a su derecha y descubrieron que estaban en una especie de puente rocoso que comunicaba dos masas de tierra. Debajo del puente había un río de magma y sangre, la cuál hervía apestando todo el lugar…

Ahora observaron el cielo y en lugar de ver el cielo estrellado, vieron un cielo descompuesto y una oscuridad invadida por manchas de otros colores. Morados oscuros, destellos rojos. Una especie de atardecer perpetuo y siniestro.

«… ¡¿Qué rayos le pasó al cielo?!… »

Ambos regresaron junto a Ophis.

—¿O-ophis?—Happy preguntó temeroso—¡¿No se suponía que íbamos a regresar!? ¡Nos adentramos más en este maldito lugar!

—Yo no dije eso—corrigió Ophis con tranquilidad—Dije que nos reorganizamos. Pero siempre hacia adelante…

Happy miró a todos lados y en el horizonte vió siluetas humanoides moverse…

—¿Por qué estamos aquí?—ahora Natsu habló al fin y cambió la pregunta.

—¿Por qué nuestro fuego de dragón no fue efectivo contra esas cosas?—Ophis preguntó de vuelta.

Natsu se irritó un poco por ese proceder y Ophis lo ignoró, agachándose al suelo y moviendo tierra con su mano…

¡Ghaaaar!

La parte dónde Ophis tocó se convirtió en un rostro humano que comenzó a gritar…

¡BLOSH!

Ophis la aplastó de un puñetazo para callarla.

¡Glubs!—Natsu y Happy tragaron seco.

—Es porque ellos están en ventaja, en su territorio…

Ophis hablaba sin que ellos pudieran comprender.

«… pero eso no explica qué es este lugar… » El dragón reflexionó.

—Ophis...—Natsu insistió.

El dragón hizo una sonrisa macabra y los miró…

—Acérquense—les ordenó el dragón.

Happy se puso temeroso pero Natsu jaló de él para ir. El joven se esforzaba por mantener su firmeza y no mostrar miedo.

—¿Finalmente nos dirás qué hacemos aquí?—preguntó Natsu de forma distraída.

—Vinimos aquí a buscar a un soplón—afirmó Ophis.

Natsu y Happy se miraron entre ellos muy confundidos.

pero-pero… ¡tu dijiste que este lugar solo estaba de camino a nuestro verdadero objetivo y que solo veríamos algo interesante aquí!—Happy chilló.

—Esto fue una sorpresa incluso para mí—dijo Ophis con su característico frío hablar.

—¿A quién vinimos a buscar exactamente?—preguntó Natsu.

—¿No estuviste atento?—replicó Ophis—Ellos lo mencionaron antes de atacarnos… Vor'goruk.

¿Vor'goruk? ¿Y ese quién es?

Ophis asintió.

—Escúchenme con atención…—Ophis habló en tono solemne.

Natsu y Happy afinaron sus oídos al máximo. Ambos se aliviaron de que finalmente Ophis les revelaría la parte siguiente del plan y lo que se haría a partir de ahora. No era para nada divertido ser guiado a ciegas a lugares peligrosos…

—… Meses atrás, interrogué a una mujer demonio llamada Athos sobre el paradero de mis fragmentos—Ophis comenzó su relato—Ella solo conocía el paradero de uno, pero también dijo que conocía a alguien que tenía información al respecto… El duque infernal Vor'goruk

Natsu y Happy procesaron la información. Por alguna razón Natsu también logró concentrarse. Ophis siguió su relato…

—… Al principio no le creí, pero como no tenía más pistas a mi alcance, decidí venir aquí de todos modos… lo que dijo era imposible.

—¿Por qué?—cuestionó Happy.

—No puedes ser un chismoso estando encerrado—replicó Ophis.

—¿Eh? ¿Cómo podrías saber eso?

—Porque fuí yo quien lo encerró—dijo Ophis de forma sombría.

Natsu y Happy levantaron las cejas con sorpresa.

—... Hace más de 20 000 años, derroté y encerré al duque infernal Vor'goruk en una lácryma oscura—explicó el dragón—oculté la lácryma en un lugar recóndito. Él no tenía forma de comunicarse con el exterior, o al menos eso creía…

—Pero eso no explica qué hacemos aquí—observó Happy—dijiste que este lugar estaba solo de camino a Vor'goruk, no que aquí estaba Vor'goruk…

Ophis levantó una ceja con fastidio.

—Eso creía yo. También me sorprendí—dijo el dragón—Me extrañó oír su nombre mencionado por esas cosas que nos atacaron. La tierra se movió más de lo esperado durante el tiempo que pasó, lo cual erró mi cálculo… Además, no recuerdo que este lugar existiese…

«… ¿La tierra se mueve? ¡A mí me late que son puros inventos tuyos!...» Happy tomó con escepticismo la última parte.

La ciencia de aquella época no había prosperado lo suficiente como para explicar y demostrar adecuadamente el concepto de movimiento geológico, y más aún que este conocimiento estuviera disponible para las masas ignorantes, a las que tristemente Natsu y Happy pertenecía...

—Entonces este bosque es suyo...—Natsu habló—estamos en su territorio.

—No necesariamente—replicó Ophis—Tú mismo oíste lo dijeron los monstruos antes de atacarnos.

—¡Dijeron que tenían que comernos antes que Vor'goruk nos encontrara!

—Eso significa que él compite con ellos por los recursos y los nutrientes—dijo Ophis de forma fría.

—¿Nutrientes? ¡¿Eso somos para él?!—se quejó Happy.

—Ni más ni menos—afirmó Ophis—Son mortales ¿Qué más podrían ser?

Ambos amigos se miraron.

—Ahora, nuestro objetivo es encontrar a Vor'goruk, arrinconarlo y hacerlo confesar la ubicación de más de mis fragmentos—anunció Ophis.

—... ¡Y que no nos maten o coman en el proceso!—barulló Happy de forma irónica.

—Entiendes rápido, gato—comentó Ophis, no entendiendo el doble sentido de la frase—¡Caminen!

«… ¡Era sarcasmo! ¿no lo entiende?... »

—¿Caminar?

—Volar bajo en tu caso. A menos que quieras atraer la atención de las arpías…

«… Además, todavía no entiendo como funciona éste lugar. Al ver el cielo sólo puedo sospechar que estamos en otra dimensión y no sabemos qué ocurrirá si nos acercamos demasiado a él… » Ophis se guardó sus sospechas para ella misma.

Con el nuevo objetivo, el grupo se puso en marcha por el tenebroso lugar.

«… ¡¿Cómo fue que no vimos un lugar tan feo como este de camino aquí?!... ¡No tiene sentido!... »

Lo más raro de todo era el río de lava, y sobre todo el cielo. Apenas debía ser media hora del ocaso, pero el cielo se veía en tonos de rojo y morado, como si se tratara de un espacio en un tiempo y lugar diferente…

—Oye, dime una cosa—preguntó Natsu a Ophis—Ese tal Vor'goruk, ¿Es fuerte?

—Tiene que serlo. Es un duque infernal después de todo—dijo Ophis.

—¿Comparado con Raxhel?—preguntó Happy.

—Raxhel es NADA comparado con un verdadero duque infernal como Vor'goruk—dijo Ophis de forma enfática.

—Que mal…—replicó Happy.

—Pero al mismo tiempo, Vor'goruk no tuvo oportunidad contra mí aquella ocasión…

—¡Qué bien!—se alivió Happy.

—... Pero ahora no estoy completa y mi poder es inestable…

—Que mal…—a Happy se le cayó su alivio de nuevo.

—... Pero cuando lo vencí, destruí su cuerpo y encerré su alma en la lácryma…

—¿?—Happy no entendió nada—¿Podemos irnos y volver cuando haya sol?—dijo suplicante.

—Olvídalo—replicó Ophis—¿Crees que este lugar se verá igual durante el día?

Happy se conmocionó.

—¿Tú sabes qué es este lugar?—cuestionó Natsu.

—Tengo una leve sospecha—afirmó el dragón.

—¿Y bien?

—No necesitas saberlo. No es relevante para la misión—replicó con frialdad.

—¡Pero…

—No es relevante para la misión—Ophis volvió a repetir.

—¡Anda dime!—suplicó Happy—por favor…

A pesar de su insistencia, Ophis se mantuvo inflexible y en última instancia amenazó con castigarlo usando la marca en su cuello. El Exceed retrocedió por el susto y se enfocó en Natsu, quien se quedó inusualmente callado…

—Natsu ¿Todo bien?

—¡Por supuesto!—dijo forzando una sonrisa de entusiasmo.

Happy observó que durante el trayecto, Natsu se frotaba insistentemente los brazos y todo lugar donde le había caído sangre de los monstruos…

«… ¡obviamente nada está bien!… »

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En el Reino de Minstrel, en el bosque de Morceau D'enfer, han pasado un par de horas desde la entrada del grupo que constituyen el dragón infinito y sus sirvientes.

El camino poco a poco se trastoca en un infierno personal para Natsu Dragneel, desde las voces de la niebla hasta los combates. El dragon-slayer es invadido por extraños presentimientos y temores viscerales, irracionales y fuera de su control. Sobrecogido, trepida en proseguir el viaje. Ophis les recuerda el contrato e impone su liderazgo. El joven se arma de valor y una vez más entierra sus preocupaciones en el fondo de su ser. Busca en su bolsillo el reloj dorado de Lucy, aquel que primero perteneció a la madre de ésta y con el cual la rubia le confiere su protección y buena fortuna.

Natsu se decide a seguir a Ophis a través de las regiones infernales…

¡GROAAAR!

¡BLOSH!

—¡Muere, maldito!

En su trayecto, ocasionalmente eran atacados por más y más criaturas, teniéndose que repetir la misma carnicería para conseguir acabar con ellos…

—Debemos movernos—concluyó Ophis—Entre más tardamos, más se nos acercan.

—¡Estamos exhaustos!—protestó Happy—Hemos combatido por horas.

¡ahj-ahj! Brrrr…

Natsu jadeaba y sentía extraños escalofríos.

—Tal vez deberíamos esperar a que amanezca…

—¡Olvídalo!—dijo Ophis de mal humor—No vamos a perder esta oportunidad…

Contra los deseos de Happy, el grupo continuó andando hasta que el paisaje empezó a cambiar. El calor del magma bajo ellos desapareció y la tierra calcinada de a poco fue reemplazada por una húmeda llanura, con una que otra colina aislada… Con ello la niebla también regresó…

El joven se queda apralizado una vez más y la niña dragón se impacienta.

—¿Dragneel? ¿Por qué te detienes?

—La niebla…

Ophis hizo caso omiso y les ordenó continuar.

Una vez más se adentraron en la niebla, tan densa que sentían estar caminando entre nubes una vez más. Natsu se tapaba la nariz intentando no respirarla.

—Más rápido…—ordenó Ophis.

Al poco tiempo, Natsu sacudía su cabeza, como si intentara alejar un insecto. De tanto en tanto balbuceaba frases inconexas y su andar se hacía errático, preocupando a Happy. Se desesperó al punto de que aceleró su paso y dejó atrás al grupo…

—¡Oye Natsu, espera!—Happy intentó seguirlo.

Ambos se separaron de Ophis quien no dió importancia a aquello, ya los alcanzaría después.

Happy andaba detrás de su amigo sin perder de vista su silueta. Comenzó a sentirse mareado de nuevo y controló la náusea para no perder el ritmo.

Fiuuuu

Al poco tiempo atravesó la última cortina de niebla, para encontrar a Natsu vomitando en un peñasco cerca de allí…

¡Bluaagh-bluagh!

Ya-ya, todo está bien—Happy le daba palmaditas en el hombro mientras él se recuperaba—es una reacción rara, tomando en cuenta que no hubo transporte de ninguna clase—le dijo en tono amable.

—No me gusta este lugar…—Natsu habló con voz ronca.

—¿Y tu crees que a mi sí?—le dijo Happy con ironía—Te recuerdo que tú eras el más emocionado por venir aquí…

—Eso era antes. ¡Ya no me gusta aquí!

«…¿Por qué será? …» pensó Happy de forma sarcástica.

Ambos miraron al horizonte y creyeron ver una arboleda con ramas secas que lucía muy prometedora. En el cielo una vez más se volvió a reflejar el espectáculo de colores que mezclaba el atardecer con la noche…

—Tal vez el tal Vor'goruk se esconda por allí…

—No sé si sea buena idea ir allí sin Ophis…

—¿Tienes miedo?—Natsu preguntó.

—¡¿Tú no?!

—Dije que no me gustaba aquí, no que tuviera miedo…—Natsu hizo un puchero, fingiendo valor.

Ambos se dirigieron a su nuevo objetivo…

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Un trueno despierta al dragón de su letargo. Sigue su camino a través de la niebla, buscando reunirse con sus subordinados. Remueve la niebla abanicando con sus manos, con soplidos de potente aliento de dragón, que poco le ha servido en toda su travesía. Debe hacer a un lado sus preocupaciones personales por el repentino debilitamiento de su cuerpo cuando descubre que Natsu y Happy se le han extraviado…

—¡¿Dónde diablos se metieron esos 2?!

Ophis los busca de forma insistente. El dragón atravesó la última capa de niebla…

—¡¿Pero qué?!

Ophis se encontró al borde de un acantilado. Mirando hacia abajo vió de nuevo el río de fuego y sangre hirviendo, y en el fluido a cientos de pobres figuras humanoides sufriendo y gritando…

—¿Dónde están?—Ophis no se impresionó por lo surrealista de la visión, si no más por el paradero de sus subordinados.

Dió media vuelta y se acercó a la niebla. Habían entrado los 3 juntos en ella pero inexplicablemente aparecieron en lugares diferentes al salir.

—Sospechoso…

Ophis extendió sus alas de dragón y creó una corriente viento con un aleteo para disipar momentáneamente la bruma. Luego extendió su mano y agitó el aire con suavidad…

La imagen de su mano se distorsionó, como si se perdiera en un remolino. Ophis pudo confirmar sus sospechas previas.

—¡Lo sabía! Cada vez que la niebla aparece, se abre una puerta en esta dimensión ¡Estamos en otra dimensión! La primera bruma que vimos era la puerta entre el mundo real y este lugar, y todas las brumas después de la primera, son otras puertas que comunican distintas partes de esta dimensión…

Ophis se alarmó al darse cuenta que Natsu y Happy han sido transportados a un espacio distinto y sin manera de saber ella que tan lejos. Se apresuró a buscarlos…

«… Debo encontrar a esos 2 antes de que se maten… »

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El bosque estéril. El nido de las arpías. Hasta este punto Happy ha elogiado a Gildarts por atravesar este reto antes que ellos, pero ahora se pregunta cómo lo hizo sin perder la cabeza. Natsu y Happy lo ignoran, pero todos aquellos que han llegado hasta aquí antes que ellos han sufrido un destino atroz, que se revelará ante ellos a continuación.

Los árboles doloridos. Castigo de los suicidas y de los miedosos. Un estado de tormento perpetuo no sólo de los suicidas, si no también de viajeros inocentes que han tenido la mala fortuna de caer allí…

Dejando atrás la húmeda llanura, ambos amigos se adentraron en la arboleda, al que ningún sendero daba acceso.

Las ramas eran foscas, sin el verdor natural. Ninguno de ellos tenía fruto alguno y eran espinosas, con varios apéndices no filosos…

—No te alejes, Happy…

La ponzoñosa espina todo lo infestaba y ambos escucharon ruidos extraños, similares a aves…

—¡Mira allí en lo alto!

En la copa del árbol más alto, allí formaban su nido las arpías, las mismas que los habían atacado al llegar. Tienen alas, con cuello y rostro humanos, vientre plumoso, pies con garras duras, y se quejan con gritos de urraca.

¡Uuurrk!

—Debemos pasar con cuidado o su ataque sónico nos hará sufrir de nuevo…

—Si…

Happy advierte con sabia prudencia pero Natsu sólo se limita a pronunciar un asentimiento autómata. El jóven está perdiéndose poco a poco…

Al inicio Happy pensó con preocupación que con su torpe actuar, Natsu acabaría atrayendo a las arpías, pero con sorpresa descubrió que el joven pasaba por las ramas con inusual precaución, como si de verdad quisiera evitarlas…

A medida que se adentraban en el lugar, las ramas espinosas se hacían más y más densas, dificultando un avance silencioso. Una observación más diligente le permitió descubrir que los árboles tenían un aspecto mucho más "orgánico"... Algunos exhiben incluso, figuras casi humanas. La negra savia que brota de algunos parece sangre y los gemidos que antes atribuían a las arpías eran en realidad algo más tenebroso…

¡Brrrr!—Natsu tuvo un escalofrío y comenzó a temblar en el momento que rozó una rama con mucha ligereza.

Happy observó con calma a su amigo y vió con tristeza como tenía un aspecto muy demacrado: Ojos de loco por la falta de sueño de las últimas semanas y cubierto de la sangre de los monstruos. Él aún se frotaba los lugares de forma ocasional…

No solo lo veía triste, él también se sintió presa de una angustia profunda, dolor y melancolía que lo obligaban a recordar sus peores momentos…

Natsu estaba mucho peor. Su apariencia desmejorada no reflejaba suficientemente su estado de agotamiento mental.

[...Tú eres mi máxima creación …] [... Eres sangre de nuestra sangre, te estamos esperando…]

Las voces de su pasado se entremezclaban con sus pesadillas previas. El jóvense sentía enloquecer…

«… ¡Silencio! ¡Déjenme en paz!... »

Su debacle mental terminó haciéndole errar…

¡Crunch!

—¡Oh, no…

Natsu tropezó y acabó partiendo una frágil rama…

¡Crunch-crunch!

Al moverse por el susto del primer tropiezo, el joven acabó rompiendo una más grande con la mano y en negra sangre la miró bañada… ¡y el tronco les gritó!:

¡¿Por qué me destruyes?!

¡Buaaaaaah!

Natsu y Happy gritaron de susto al descubrir al árbol parlante, y en voces desoladas, vertiendo sangre-savia negra, el árbol repitió lloroso:

¡¿Por qué me hieres con manos despiadadas?!

Saltando del susto, Natsu y Happy rompieron más ramas…

¡¿Qué te hemos hecho nosotros?!

¡¿Qué no tienes piedad?!

¡Hombres fuimos en tiempo más dichoso; lo debieras saber, más apiadado!

Los árboles se siguieron quejando y llorando, y los gritos desesperan al ya perturbado Natsu…

—¡CÁLLENSE! ¡No quiero oirlos más!—Natsu les grita.

Los árboles no hicieron caso y continuaron sus lamentos, más fuertes, y al poco tiempo, toda la arboleda hacía coro de llantos…

¡Por favor!

¡Ayúdanos!

—¡SILENCIO!—Natsu exclamó—AAAOOHHRGh—su voz se deformó.

Todo el eco de los gritos también alertó a las arpías, que comenzaron a volar alrededor en preparación de un ataque…

—¡Natsu, cálmate!—Happy chilló—¡Las estás atrayendo!

El jóven se arrodilló en el suelo, gruñendo y arañando la tierra…

¡Grrr-grrr-grrrr!

—¿Natsu…—Happy preguntó temeroso.

[... Nuestros padres murieron abrasados por fuego de dragón… mi hermano Natsu murió con ellos …] [... Con ambos poderes, ¡bien podrías ser capaz de cumplir mi deseo!...] [... ¡Mi más grande creación!…]

¡UGH!

Natsu sintió una punzada en el pecho, y al segundo siguiente, sus ojos se volcaron hacia atrás, quedando completamente blancos…

¡Grrr!

—¡Natsu!

El brazo derecho del chico comenzó a cambiar… se alargó y la piel comenzó a resquebrajarse. Sus venas se hicieron visibles y parecía circular magma en ellas. Pronto la piel quemada se tornó color vino, engrosando a partir del antebrazo a la mano, con pesadas formaciones escamosas… el límite entre sus uñas y de dos desapareció entre unas filosas y fuertes garras…

¡ROOAAARR!

🔥¡WOOOSHH!🔥

El joven rugió con fuerza animal cuando la mitad derecha de su rostro también cambió y una espeluznante aura roja color sangre acompañó a su estela de fuego. Happy se echó a llorar…

Era la primera vez que el Exceed veía a su amigo transformado. No sabía que tenía suerte. Gray había tenido la oportunidad, (o la desgracia) de verlo en ambas mitades… E.N.D…

«… ¡¿Por qué tuvo que pasar esto ahora?!... »

Las arpías también lo notaron y bajaron hacia él en vuelo, atraídas por el rastro de poder…

¡Urrrk!… 📣¡AAAAAHHHH!📣

Las arpías utilizaron su ataque sónico sobre ellos antes de bajar en picado contra Natsu. Happy se tapó los oídos, pero entre la confusión, alcanzó a ver que Natsu blandió su brazo-garra y se impulsó contra ellas en lugar de evadirlas…

🔥¡Fsssss!🔥 📣¡WWHHHM!📣

—¡¿QUÉ ES ESO?!

Happy fue repelido hacia atrás por una fuerza desconocida ¡Natsu había golpeado las ondas sonoras con la mano abierta! El choque de ambas fuerzas hizo que ambos ataques se anularan y causarán una onda de choque repulsiva… sin embargo, las ondas se disiparon con tal fuerza que le hicieron cortes en varios lugares del cuerpo a Natsu, aturdiéndolo y bajando su guardia…

—¡Aléjense de él!—Happy intentó atraer la atención hacia él pero fue tarde. Los monstruos alados se abalanzaron sobre Natsu.

Cual horda de buitres, las arpías cubrieron a Natsu para enterrarle sus garras y dientes…

«… ¡Su poder Mágico se está debilitando!... »

Happy sintió el corazón romperse cuando notó que el rastro de magia de Natsu se debilitaba…

¡ROOAAARR!

🔥¡WOOOSHH!🔥

—¡¿?!

¡Urrrk!… 📣¡AAAAAHHHH!📣

Justo cuando parecía el fin, una gran explosión de fuego mandó por los aires a las arpías. Muchas de ellas sufrieron graves quemaduras y quedaron incapacitadas para volar…

Happy quería enloquecer en aquel instante, demasiadas cosas que procesar.

Natsu emergió de las llamas. Donde antes las flamas de dragón habían fallado, estas nuevas llamas carmesí se imponían. Happy vió anonadado a Natsu hacer tales acciones con su poder mágico disminuyendo a cada segundo…

—¿Cómo puede ser? ¡Esto no tiene sentido!

Su rastro de magia desaparecía pero sus poderes aumentaban. Algo más que solo Ethernano.

¡ROOAAARR!

—¡Urrrk!

En un movimiento veloz, Natsu cargó contra la arpía más cercana, que por sus heridas no pudo reaccionar a tiempo… Natsu apuntó su mano transformada, que a estas alturas parecía más un guantelete o una garra de monstruo…

¡BLOSH!

Lo que al inicio parecía un golpe con la mano abierta se transformó en una cabeza aplastada, cuando al segundo siguiente de hacer contacto, Natsu cerró su mano transformada a la vez que enterraba las garras en el cráneo… la infeliz ni siquiera pudo gritar…

¡ROOAAARR!

Las demás quisieron atacar a Natsu y corrieron la misma o peor suerte. Cabezas aplastadas una contra otra, torsos destazados por las garras ardientes de Natsu y otras cosas peores. El joven parecía un verdadero monstruo. Su mitad izquierda no transformada sufría mucho daño, pero a la derecha no le importaba continuar.

Happy lloraba de dolor por el…

¡BLOSH! ¡BLOSH! ¡BLOSH! ¡BLOSH!

—Detente… sniff-sniff… por favor ¡YA BASTA! ¡NATSU, TU NO ERES ESTO!

—¡ROOAAARR!

—¡Urrrk!

Natsu agarró a la última arpía sobreviviente por la cabeza y la estrelló contra los árboles parlantes…

¡¿Qué te hemos hecho nosotros?!

¡¿Qué no tienes piedad?! ¡Ayúdanos!

Los árboles volvieron a soltar lamentos, cosa que descontroló aún más a Natsu…

—¡ROOAAARR!

¡CRUNCH! ¡CRUNCH!

Los árboles lloraban y gritaban mientras Natsu los destruía y se cubría con su savia. Arrasó con una gran cantidad antes de que un abrupto golpe en la cabeza lo distrajera, girando hacia Happy…

Grrrr

El pequeño Exceed derramaba lágrimas a raudales mientras aún sostenía las piedras que le había lanzado…

—Natsu… ¡soy yo!…

El joven tenía la mirada perdida y su horrible semblante amenazante hizo que Happy le temiera. Enseñaba los dientes como un animal amenazante y la baba le escurría.

—¡Reconóceme! ¡Vamos!

Grrrr.

Natsu se abalanzó contra Happy, con la garra ardiente extendida…

¡SLICE…

¡Cling-cling!🔔

Haa…

En ningún momento Happy volteó la mirada. Aún así el alivio fue desolador cuando Natsu detuvo su garra milímetros antes de tocarlo. Balbuceó algo incomprensible, pero suficiente para que su fiel amigo se llenará de alegría…

Haa-haa…

—¡Si! ¡Si Natsu! ¡Sniff-sniff!—el Exceed interrumpió su llanto—¡Soy yo!

—… ppy… ¡ha-ppy!…

Luego, la piel de su lado transformado comenzó a resquebrajarse. Pedazos rojos y negros se desprendían de la mano y se deshacían cuál ceniza en el viento. También su cara volvía a la normalidad.

Happy no se dió cuenta del efecto tranquilizador que tenía el tintineo del cascabel de su cuello en su amigo. Tampoco que este artefacto sagrado también comenzó a brillar de forma débil…

¡Cling-cling!🔔

—¡Ungh!

Natsu se desplomó inconsciente frente a su amigo. Happy se apresuró a sostenerlo y abrazarlo...

—¡Ya pasó Natsu! ¡Ya pasó! ¡Sniff-sniff!

Mientras el Exceed cuidaba de su amigo, los árboles volvieron a quejarse.

¡Monstruo! ¡Mira lo que nos has hecho!

¡Incluso en nuestro estado actual, somos más humanos que tú!

Happy temió que los gemidos de los árboles volvieran a ser la causa del descontrol de Natsu y por el bien de todos, vió necesario hacer que se callarán de una vez. ¿Una disculpa de corazón serviría?

Happy arropó a Natsu con su pañuelo antes de acercarse a los troncos… ¿Qué debía decirles para tranquilizarlos?

—Bueno yo… ¡Les ruego lo disculpen! El no suele actuar así...—dijo Happy haciendo una reverencia—¡Él es una buena persona!

Los árboles hicieron caso omiso y continuaron quejándose.

Happy no supo muy bien cómo proceder y sus lágrimas cayeron de nuevo al creer que Natsu volvería a transformarse pronto…

¡Cling-cling!🔔

Una de sus lágrimas mojó el cascabel de su cuello y este comenzó a brillar con más fuerza, asustando a Happy y haciendo que se lo arrancara en un acto reflejo...

—¡¿?!

El cascabel plateado cayó en el suelo al pie de los árboles condenados. Cual semilla sagrada, el cascabel se enterró así mismo, hundiéndose en la tierra, la cuál al poco tiempo comenzó a temblar…

—¡¿Qué pasa?!

aaaannh

Los árboles sueltan un último quejido a coro. Más que un lamento, este sonido se asemeja más a un suspiro de paz, de exhalación…

¡Repentinamente todos los árboles empezaron a morir y marchitarse!

Las figuras humanas formadas por sus troncos sé retrajeron hacia el suelo mientras se secaban y morían… hasta no quedar nada.

Happy suspiró aliviado y volvió a concentrarse en atender a su amigo.

¡Crunch-crunch!

—¡¿?!

Aún no se detiene. El temblor detrás de él lo asusta y ahora las cosas imposibles parecen desfilar una vez más ante su vista.

Ahora Happy es testigo de cómo un árbol nuevo y jóven emerge de la tierra y madura hasta elevarse varios metros. Todo en menos de 10 segundos.

Happy se acerca temeroso y descubre con alivio que ahora parece un árbol normal. Interpreta esto como un buen presagio al ver unos maduros y perfectos frutos.

¡Ouch!

La alegría dura poco porque las frutas del árbol nuevo llueven repentinamente sobre los dos. Algunos golpean a Natsu pero este sigue dormido.

¡Ouch-ouch-ouch!

Happy se soba la cabeza tras la caída de los frutos. Mira a Natsu una vez más antes de reír.

¡Ja-ja! Apuesto que te hubiera causado mucha gracia ¿Verdad? Natsu…

Humor. Risas de amigos. Por un momento Happy se permitió relajarse y esperar a que Natsu se despertara. Juntos tendrían que buscar a Ophis después…

¡Gruuujjjh!

Justo cuando Happy bajó su guardia, se escuchan unos gruñidos aterradoramente familiares, que atraen toda su atención hacia los alrededores, entre las sombras de las espinas que ahora se mezclan con las de los recién llegados. Happy se llena de horror de nuevo.

Los monstruos los han alcanzado finalmente.

CONTINUARÁ

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¡Gracias por leer hasta aquí y no olvides dejar tu review!

NOTAS DEL CAP

¡Buenas noches a todos!

Primero, ¡MESSI CAMPEÓN! VAMOOO MESSI, VAMOOO.

Segundo, se les agradece seguir la historia a pesar de todo. Reconozco que la historia se ha desviado mucho de lo que es Fairy Tail, pero créanme, trato de balancear las cosas.

En cuanto al cap de hoy, aquellos con algo de interés en la literatura universal se habrán dado cuenta de donde provino la inspiración para los escenarios y las citas textuales que se hicieron ;v

Siempre me ha parecido que el misterio de E.N.D. se arruinó en el manga original por la forma atropellada con que se desarrolló (¡Ni siquiera nos dieron una transformación completa!) así que me propuse como un objetivo de estas novelas, hacerlo como mínimo aceptable. Así que espero sus sinceras opiniones para saber cómo está saliendo.

El manga de 100 years quest hizo lo que me temía: Evangelizaron a Selene. Con ello se cerró la saga de Selene y por poco no se une al gremio XD. Kirya y Lucy andan ahora todo amiguis en plan Cana… no se si eso le quita mérito al supuesto duelo a muerte que tuvieron hace un par de caps pero bueno… ¡Hasta el viejo Elefseria perdonó a Selene por el pasado!, y Viernes, el siguiente dragón, ¿Es un dragón de Schrödinger?. También se anunció la existencia de una super-arma matadragones. Tal parece que no habrá duelo de iguales entre Ignia y Natsu (al menos no de la manera que imaginábamos)... Le tengo fe a Mashima y veremos que nos puede dar con la nueva saga.

¡Gracias a todos y nos leemos la próxima semana!