9. Un acuerdo siniestro

•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

Disclaimer: Los personajes que se desmiembran o cambian de personalidad a lo largo de la historia pertenecen a la obra del célebre Mangaka Hiro Mashima. Este Fanfiction está basado en una serie derivada y secuela de su Manga principal Fairy Tail, llamada Fairy Tail: 100 Years Quest. Contiene varios hechos canónicos dentro de la obra. No obstante, varios personajes, personalidades y escenarios puede que estén fuera de este.

•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

✨ ️

Año x792

Querida mamá…

Estoy muy nerviosa. Lamento empezar mi carta de esa manera pero no encuentro otra forma de hacerlo como me siento ahora.

Ha sido una semana de perros, ¡Todo me ha salido mal!

Para empezar, Gray se largó de imprevisto para el país de Caelum… ¡¿Qué tiene en la cabeza?!. Estábamos a punto de salir de misión y recibió una carta anónima… ¡Y luego se largó a un viaje!

Dejó a Juvia ahí sentada. No se que es peor, que Gray lo haya hecho, o que ella siga tan solícita para cuando él regrese… ¿Dónde está tu dignidad, Juvia?

El resto de la semana me esforcé por coincidir con Charle y Wendy para poder salir a trabajar con ellas, pero no lo conseguí hasta el miércoles. Bien podría haberlas ido a buscar en persona a Fairy Hills, pero mi orgullo no me dejó: Quería coincidir con ellas de forma "casual" para que no notaran mi desesperación… para mi desgracia, Charle lo notó en seguida y objetó en mi contra… ¡Demonios!

Es tan humillante… una niña menor que yo (en apariencia) tiene rango mayor al mío y puede tomar misiones más peligrosas sin necesitar un equipo… Lamentablemente todavía no puedo competir con un dragon-slayer.

Sé que el sistema de rangos existe para evitar que los novatos y los menos poderosos se arriesguen demasiado ¡Pero se siente tan injusto! Wendy no puede ir a las misiones calificadas "para adultos" pero su rango le permite ir a cazar una cuadrilla completa de magos oscuros…

Lo más irónico de todo es que soy en parte responsable que el "sistema de rangos" haya sido establecido en Fairy Tail. Verás, cuando me uní al gremio, dicho sistema no se usaba, razón por la cual éramos considerados el gremio más desordenado y pendenciero de la región. Eran buenos tiempos ¡Hasta un novato tenía la libertad de tomar una misión de 1 000 000 jewels!... Y luego provocamos el incidente de la isla Galuna… Nunca antes nadie había desobedecido de la manera en que nosotros lo hicimos, y cuando regresamos, el maestro decidió que el gremio había crecido demasiado como para mantener ese clima de desorganización… Yo prácticamente no lo sentí en su momento porque formaba parte del equipo de Natsu y Erza. ¡Con la sola presencia de Erza teníamos permitido tomar cualquier trabajo!... Ahora más que nunca siento su falta. Desconozco el motivo, pero últimamente se ha empeñado en trabajar sin parar. Casi nunca está en el gremio y me preocupa un poco. ¿Jellal tiene algo que ver?

Puedo entender en parte a Charle. Por su carácter, se que está cansada de que la subestimen a ella y a Wendy, y ahora que el equipo permanece temporalmente dividido, quiere aprovechar para probar que ella y Wendy son capaces de manejar cualquier trabajo.

Yo también debería hacer lo mismo.

Mi situación financiera no ha mejorado para nada. No tengo que repetir cómo va el dinero de la renta… Mis esperanzas estaban en el negocio de Warren y sus Lácrymas miniatura para comunicación, pero realmente no he visto que ya nadie las use…

Parecía un gran invento en su momento, de éxito asegurado ¿Quién no querría la posibilidad de comunicarse con personas a kilómetros de distancia en segundos?. Pues al parecer, no mucha gente… Ahora me preocupa el destino de mi dinero invertido. Puse una parte de mis ahorros y las últimas ganancias por las ventas de mi libro en la compañía de Warren y ahora me arrepiento… ¡Debí haber invertido en la compañía de los mares del norte como me recomendaron varios! Además, mis vecinos que compraron los "bonos de guerra" ya comenzaron a cobrar los primeros intereses y de haberlos comprado también, ese dinero me caería muy bien ahora…

Tuya, Lucy

—•○•—•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

En algún remoto lugar de la región centro-este de la nación de Minstrel, el grupo formado por Ophis, Natsu y Happy se abría paso entre bosques, praderas y campos en dirección hacia la populosa ciudad de Jor…

—¡Ya quiero llegar allá!

—¿En serio estás tan emocionado?—comentó Happy.

Ambos conversaban animosamente mientras andaban detrás de Ophis, quien como siempre se mantenía sin hablarles…

—Emocionado no, ¡Pero es que ya estoy muy aburrido de ver solo bosque!—reclamó Natsu.

Happy por su parte tenía grandes preocupaciones de cómo se costearían su estancia allá. Con el recuerdo de su viaje anterior presente, no le hacía ninguna gracia el que esto se convirtiera tan pronto en un viaje de pobres…

Em, Natsu dime una cosa.

—¿Qué?

—Cuando lleguemos allá ¿Cómo vamos a pagar la comida, el alojamiento y la ropa para tí?

—Pues… no sé—dijo con una gran sonrisa idiota—¿Con dinero?

—Tenemos únicamente 500 Jewels, ¡Y eso no alcanza ni para un almuerzo!

—Ya veremos—replicó Natsu despreocupado—¡No divagues!

A Happy no le pareció nada bien el desgano e indiferencia de Natsu con el problema. Si bien Natsu no tenía vergüenza alguna en pagar la comida o el techo con trabajo, el Exceed no estaba tan seguro de cómo reaccionaría Ophis ante eso…

«… ¡Tengo una idea!... »

El Exceed sacó el mapa de su amarro de cosas y revisó con ahínco. Para su fortuna, Francoise incluso se había tomado la molestia de marcar las ubicaciones de algunas granjas y otros puntos importantes de avituallamiento. En el borde del mapa, se distrajo con un pequeño símbolo que pretendía aparentar estar formado por olas. ¡Era el mismo símbolo que había tallado en el cascabel que Happy recibió de Clive!

Happy entonces se adelantó un poco para alcanzar a Ophis. Le costó un poco al estar tan cargado con su propio equipaje y las pertenencias (robadas) del dragón.

«… ¡Ugh!, esta cosa está pesada… »

—Oye, disculpa…

—¿Qué quieres?—escupió Ophis de forma seca.

—¿Qué es exactamente lo que vamos a hacer cuando lleguemos a Jor?—preguntó Happy con curiosidad.

—Escuché que allí hay una gran biblioteca. Quiero visitarla para hacer una investigación sobre la diosa que mencionó el debilucho de Vor'goruk—respondió arrogante.

«… Justo como pensé: ¡Eso suena a muchos gastos!... » reflexionó Happy.

—Y… ¿Tienes dinero para pagar por las cosas allá?—preguntó Happy temeroso.

—No—replicó Ophis sin inmutarse.

—¿Y… Cómo piensas pagar por todo? La comida, el alojamiento…

—No necesito mucho para sobrevivir—replicó Ophis—No necesito comer pronto, estaré bien.

Aquello era en parte mentira, pues la propia Ophis sobreestimaba las capacidades de su cuerpo en su estado actual y no tenía interés en probar sus propias limitaciones.

«… ¡Pero nosotros sí!… »

—No estoy seguro si los guardias de la ciudad van a permitirnos vagabundear ahí… ¿Jor es una ciudad grande?—preguntó Happy.

—No sé. La última vez que estuve aquí fue hace siglos—replicó Ophis—Tal vez haya crecido un poco. De una cosa sí estoy segura: ¡Su gran biblioteca es de las mejores! Tengo la esperanza de encontrar información útil allí…

—Espero que nos dejen entrar…

Ophis se detuvo en seco y se giró a ver a Happy, el dragón tenía una expresión de confusión en el rostro.

—¿Por qué no nos dejarían entrar?—Ophis cuestionó levantando una ceja.

—Pues, tal vez haya que pagar y no nos permitan visitar la biblioteca.

—¿Y cómo lograrían detenernos?—preguntó Ophis en forma severa.

«…¡Glubs! …»

Happy tragó saliva al oirlo y comenzó a sentir temor por lo sombría que se estaba tomando la conversación. Si Ophis no había tenido ninguna objeción a la hora de atacar templos sagrados y masacrar a sus fieles ¿Qué ocurriría en una gran urbe?

Observó a su compañero con preocupación. Natsu parecía ignorar el potencial peligro y seguía caminando tranquilo. Una vez más, Happy rebuscó en el mapa la granja más cercana…

—¡O-oye!...—Happy volvió a insistirle a Ophis, pero ya con la voz temblorosa.

—¿Y ahora qué quieres?—Ophis habló fastidiada.

—¿Q-qué te parece si nos desviamos un poco para buscar una granja donde conseguir provisiones?

—Creí que no tenías dinero—Ophis replicó.

—¡Por eso mismo!—dijo Happy—Allí podríamos conseguir trabajo por un rato y así…

—Olvídalo. Nos tardaríamos más—Ophis se cerró a la idea.

—¡Tú no tienes que hacer nada!—Happy excusó—sólo dejarnos conseguir algo allí y…

—Pueden "conseguir" provisiones en la ciudad—justificó el dragón.

Natsu finalmente reaccionó y entró a la discusión…

Oye-oye-oye. ¿A qué te refieres con "conseguir"?—cuestionó Natsu en forma hostil.

—A eso. Conseguirla, tomarla, sustraerla… cómo quieras decirle.

Ophis citaba muchas palabras sinónimas para referirse a lo mismo: Un asalto a los habitantes de Jor…

—¡Yo no voy a robar si tengo la posibilidad de trabajar!—Natsu lanzó una reclamación.

—¿Por qué no?—Ophis replicó—Es más rápido, y a pesar de ser tan inferior a mi estoy segura que eres más fuerte que todos ellos…—se refirió a la gente común.

—¡Ese no es el punto!—Happy protestó también—¡Robar está mal! Además, ¡Si hacemos las cosas a tu manera en poco tiempo tendremos a todos los soldados de esa ciudad persiguiéndonos!

—¿Y qué te hace pensar que ellos van a estar vivos para eso?—escupió Ophis ya harta de eufemismos…

Los ojos de ambos jóvenes se mostraron llenos de indignación y susto por el anuncio.

—¡¿Qué es lo que estás diciendo?!—ambos corearon a viva voz.

El dragón se acercó unos pasos hacia ellos, presta para aclarar las cosas de una vez y decir las cosas sin rodeos…

—Creo que están un poco confundidos. ¿No ha sido suficiente todo lo que han visto hasta ahora para saber que no voy a detenerme por nada?—anunció el dragón con vehemencia.

Ambos amigos confirmaron sus terribles sospechas.

—¡Esas personas no nos han hecho nada! No podemos ir a su ciudad a destruirlo todo…

—Miren quien habla—Ophis dijo con ironía—Tú, más que nadie, eres el que destruye más cosas cuando trabaja…

—¡Eso es diferente!—exclamó Natsu—Es cierto que a veces rompo mucho cuando trabajo, ¡Pero nunca lastimo personas al intento!

—Yo no veo la diferencia—replicó Ophis insensible.

Natsu se frustró y apretó puños y dientes con fuerza. Tenía la tentación de saltar hacia ella y darle un buen golpe… pero no ocurrió nada.

«…¡¿Qué pasa?! ¡Vamos cobarde ataca! …» se recriminó a sí mismo su inacción contra las amenazas del dragón. En cualquier otro momento ya estuviera intentando golpear al villano aunque este fuera más fuerte que él, pero con sorpresa notó que su cuerpo temblaba ligeramente y no quería responder…

¿Sería que algo dentro de él había entendido, después de tantas veces sometido por el dragón que la resistencia era inútil? ¿Miedo entonces? ¿El recuerdo de lo ocurrido en los templos? No quería aceptarlo…

Al verlo tan lleno de dudas, Happy se apresuró a intentar seguir convenciéndola.

—No tenemos que hacer eso… ¡Podríamos pedirle a esas personas que nos ayuden! Así nadie tendría que morir…—dijo Happy con desesperación…—¿eh?

El cuerpo del gato fué recorrido por escalofríos cuando sintió la sombría y furiosa mirada de Ophis, con los ojos entrecerrados, observarlo…

«… ¿Acaso dije algo malo?… »

—¡¿Estás loco?!—Ophis hacía esfuerzos inimaginables por contener la rabia—¿Estas proponiendo que YO, un dragón se humille ante unos gusanos, pidiendo ayuda? ¿Eso dices? ¡¿Qué me humille a mi misma?!—dijo exasperada.

🔥¡WOOOSH!🔥

El dragón volvió a sacar su aura amenazante, con la diferencia que esta vez estaba cubierta por una estela de fuego azul en lugar de la luz morada. El calor era abrumador y la fuerza de las llamas generaba presión contra ellos, amenazando con tirarlos para atrás.

Ambos jóvenes se plantaron en el suelo para resistir el embate. Aquello duró unos 30 segundos, hasta que Ophis logró volver en sí misma y darse cuenta que estaba por perder el control…

Súbitamente las llamas se apagaron.

¡buufff!—Ophis soltó un suspiro lleno de cólera, humo por la boca incluido.

«… ¡Se calmó!... »

—No voy a hacer eso jamás. No puedo—anunció Ophis ya calmada.

—¿Por qué no?—Happy preguntó en voz baja.

—Ya me he humillado bastante al tener que cooperar con ustedes…—dijo frustrada.

Ophis volvió a sentir su sangre hervir de tanta ira. Exteriormente siempre se aseguraba de estar en control pero últimamente era muy difícil. Esos 2 debían ser los seres más desesperantes que había conocido.

—… Todos los que viven allí no son más que carne. Menos incluso: Gusanos…—Ophis continuó.

Natsu y Happy todavía pensaban la manera de oponerse de cualquier forma que fuera posible a los terribles planes de Ophis para Jor. Sin quererlo, a su memoria volvieron las dantescas imágenes de las masacres de Ophis contra los templos del dios Ankhseram y sus fieles. Los cuerpos vejados, la sangre pútrida… Natsu agitó la cabeza de asco, y se enfureció.

—YO NO VOY a participar en eso—amenazó Natsu con gran hostilidad hacia Ophis.

El dragón cambió su postura, manteniendo los puños apretados y encorvándose ligeramente.

«…Grrr … »

Las venas de su frente palpitaban y Ophis empezó a temblar, un comportamiento muy desconcertante para Natsu y Happy. A punto de estallar de ira y frustración, Ophis maldecía y se preguntaba porque esos 2 no podían entenderlo… Tal vez ese era el problema, simplemente debía dejar de intentar entenderlos y en su lugar imponer su voluntad como siempre…

—Cierra la boca—dijo Ophis en forma sombría.

—¿No me oíste?, dije que…

—¡NO quiero oír ni una palabra más de ahora en adelante!…—Ophis bramó.

Fsss🔥

Natsu encendió su puño en llamas y esta vez estuvo a punto de brincar hacia Ophis…

—🔥¡Karyū no Tek… ¡Argh!...

Natsu se detuvo en seco cuando un ardor punzante le atacó en el cuello. Justo en el lugar de la marca del contrato con Ophis.

—¡Natsu!—Happy se alarmó.

El exceed notó también, que aunque él no sentía el mismo dolor, su propia marca en la espalda brillaba…

Ophis comenzó a hablar con tono tajante y autoritario. Decidió hacerlos callar de una vez.

—Creo que olvidas algo—el dragón habló arrogante, pero todavía furioso—¿No quieres romper nuestro contrato verdad?...

Natsu se quedó cabizbajo y muy frustrado, en la misma posición de berrinche de Ophis hace un momento, apretando puños y dientes…

«… ¡Maldita, no te saldrás con la tuya!... »

—... Esto es lo que va a pasar: Iremos a Jor. Si la gente de ese lugar coopera con nosotros y accede a todas mis demandas, no sufrirán ningún daño. Pero sino…—Ophis cambió su tono a uno muy oscuro—Quemaré a cada hombre mujer y niño que se ponga en mi camino…

—¡Pero…

—¡BASTA!—Ophis bramó—¡Ni una palabra más! Y ustedes par de señoras, les sugiero que preparen sus estómagos para lo que viene. Lo que pasó en los templos de Ankhseram y los Jar'gols será un juego de niños comparado con lo que HAREMOS en Jor…

La marcha se reanudó ni bien Ophis terminó de pronunciar su oscura amenaza. Natsu y Happy sintieron sus corazones ahuecarse al entender que pronto serían obligados a participar en un hecho claramente perverso y malvado…

—Happy…—Natsu se dirigió a su amigo.

—Dime Natsu—respondió un desolado Happy.

—Traeme unas vendas de la mochila.

—¿Eh?

El Exceed no entendió el propósito de aquello pero aún así obedeció la orden de Natsu, quien por alguna razón había asumido una actitud muy estoica…

—Aquí tienes…

Inmediatamente, Natsu comenzó a vendar su brazo derecho a la altura del hombro, justo donde tenía la marca del gremio, cubriéndola por completo.

—Lo he estado pensando desde que Ophis envenenó esa laguna…

«…¡¿Tú, pensando?!... »

—¿Cuando los aldeanos nos atacaron?—Happy respondió.

—Así es. Pensé que no quiero hacer que por mi culpa las personas crean que los magos de Fairy Tail son criminales…

«…¡Glubs! … »

Hai…

Happy sintió el mundo caerse cuando vió al terco Natsu resignarse y aceptar lo inevitable. Más que eso, el jóven había decidido apegarse a su resolución a rajatabla…

"... Lo que quiero decir, es que no me importa lo que tengamos que hacer o a quienes tenga que lastimar ¡Volveremos a casa como sea!... "

Y por primera vez, Happy comenzó a dudar si todo esto valdría la pena por la libertad de Lucy…

—•○•—•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

Mercurius, en la capital del reino de Fiore…

«… Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que pude hacer esto… ¡Estoy emocionada!… »

En una despejada mañana de otoño, Hisui E. Fiore, recientemente coronada reina del país, buscaba la manera de escabullirse fuera de su resguardado castillo para hacer un paseo no programado en la populosa capital…

—¡Cambio de guardia!—anunció un soldado con fuerte acento militar.

«… Eso es… »

La muchacha aprovechó la distracción y los puntos ciegos generados por aquel evento para entrar a un pasadizo que la condujo directo a fuera del jardín trasero…

—¡Lo hice! ¡Salí!—chilló emocionada.

—¡Señorita tenga cuidado!—le advirtió una voz gruesa.

—¡¿D…—la reina tartamudeó aterrada al pensar haber sido descubierta…

—Está muy cerca del jardín real… ¡los guardias podrían arrestarla!—aquel hombre la confundió con una plebeya husmeando en el castillo.

—¡S..si! Gracias…

Hisui se alivió bastante al descubrir que su disfraz seguía siendo tan efectivo como siempre: Su capucha y vestido menos pomposo.

De esta forma se encaminó hacia el centro de la ciudad…

Crocus, la floreciente capital del reino de Fiore todavía parecía inmune a los efectos de la crisis económica que rampaba en el resto del reino. Fuere por la geografía del lugar, cercano a muchas fuentes de recursos y varios caminos de comunicación, o por el arcaico prejuicio que tenían los reyes previos de concentrar la inversión y el mejoramiento únicamente en las capitales de los reinos, bajo la creencia de que cualquier visitante importante se concentraría más en ella que en cualquier otra ciudad. Obviamente, las ciudades portuarias también experimentaban progreso, aunque menor, conseguido con el trabajo y esfuerzo de sus habitantes y el pujante comercio.

«… Crocus está tan vivaz como siempre… »

Las ciudades del interior del país habían sido las primeras en caer y sufrir el hambre y la escasez, por los campos destruidos e improductivos. Le siguieron las ciudades portuarias, que faltas de productos para comerciar y campos igualmente agotados para producir, experimentaron malestar y alza de precios, con el añadido de las oleadas de inmigrantes hambrientos que comenzaron a atestarlas, como le estaba pasando a Magnolia…

Sin embargo, la burbuja de tranquilidad en la que existía Crocus estaba a poco tiempo de romperse. Con el comercio menguante, la ciudad únicamente sobrevivía gracias a los gigantescos graneros y despensas enormes que sabiamente, un antiguo rey de Fiore había mandado a construir precisamente para momentos como estos.

Dichas reservas estaban cerca de su límite, según lo informado por sus ministros. La preocupación no la dejaba dormir y la mantenía en permanente estado de alerta.

La reina depositaba su fe en 2 medidas concretas que había aprobado recientemente:

Primero, el rescate y reintroducción de la antigua moneda imperial y la reanudación de su respectiva acuñación, como reemplazo del Jewel ahora bloqueado por la nación de Joya, producto del "incidente Heartfilia".

En segundo lugar, la "compañía de los mares del norte", antes encargada de comerciar con el ya extinto país de Seven. Sus ministros le habían asegurado que con los futuros acuerdos con el nuevo régimen del emperador Ajeel, los beneficios se multiplicarían, atrayendo inversores de todos los estratos sociales esperanzados por los altos beneficios ofrecidos. Ahora esa institución debía financiar también los pagos de los bonos de guerra a los ciudadanos que los habían comprado...

—¡Oye! Hace mucho que no te veo por aquí—le dijo un panadero, engañado por el disfraz de la chica—¿Estuviste fuera de la ciudad por mucho?

—Si, algo así…—respondió Hisui nerviosa—¿Cómo anda el negocio?

El hombre cambió su calidez por un semblante de preocupación…

—Algo lento… escuché noticias preocupantes del exterior pero… ¡Estoy seguro que nuestra soberana está haciendo algo para remediarlo!—dijo optimista.

«… ¡Glubs!... » La chica tragó con nerviosismo.

—Si, yo también lo espero…—replicó la reina con ironía.

Desde que era sólo princesa, tenía la costumbre de escabullirse fuera del castillo y disfrazarse para "mezclarse" entre la gente de su pueblo.

Siendo muy pequeña, había aprendido que jamás conocería lo que era ser "normal" y por ello atesoraba estos momentos de poder hacer algo tan sencillo como andar por la calle y comer algo en un pequeño restaurante, sin las incómodas miradas de toda la guardia real vigilandola.

Lo que inició como un ejercicio de escapismo se convirtió en una forma muy útil de conocer de primera mano la situación "real" en las calles, al menos en su capital, cuyas condiciones de progreso no eran iguales al resto del país… ¡Aun así era mucho más de lo que hacían la mayoría de los reyes de la época!

La mayoría de los reyes (incluido su padre) se preocupaban más por los asuntos macroeconómicos y estabilidad, creyendo que seguros estos aspectos, el resto se solucionaría solo. Eso hacían los más prudentes, pues los reyes más tontos e imprudentes se metían en guerras inútiles con dudosos beneficios reales para sus respectivos países..

Gracias a esas visitas, Hisui había sido capaz de sugerir algunas medidas de corte social a su padre y así este se convirtiera en uno de los primeros monarcas en ganar fama por "preocuparse genuinamente por su gente": Orfanatos financiados por la corona y uno que otro sanatorio público, que aunque innovadores, eran todavía muy insuficientes para el grueso de la población.

Desgraciadamente, desde su coronación que estaba tan ocupada como para poder hacer un recorrido por la ciudad y tener un momento de esparcimiento…

«… Un último lugar y de vuelta al castillo… »

Como parada final visitó uno de los orfanatos que financiaba la corona. Le decepcionó mucho su estado y discretamente preguntó a los encargados que ocurría…

"... El dinero que asignaba la corona llega en montos cada vez más pequeños… "

Cuando era sólo princesa, se encargaba de esto en persona, pero desde su ascensión, sus deberes nuevos ya no le permitían dedicarse a este asunto por lo que lo había delegado en las tareas a otro ministro. Aparentemente, algún funcionario no tenía reparo en robar parte del dinero donado a estos propósitos…

«… ¡Demonios! alguien va ha ser despedido… ¿Debería crear entonces un ministerio exclusivo para estas cosas? ¡Si! Lo llamaré: "Ministerio de desarrollo social"… »

Terminada su visita se regresó de vuelta al castillo, esperanzada de poder entrar de forma tan discreta como salió.

En medio de la calle, cruzó miradas con un hombrecillo mayor, que la miró con el ceño muy fruncido y gesto muy intimidante…

«… Da-darton?... ¡Ay no!... »

El ex-primer ministro de Fiore, retirado por voluntad propia junto con su padre, se le quedó viendo un rato largo.

«…Mi*rda-mi*rda … ¿Acaso me descubrió?... »

Darton le dió la espalda con un gesto despectivo y siguió de largo. Sin duda lo había notado, pero hizo de la vista gorda al ya no ser funcionario de su padre. ¡Sin duda la habría acusado!

Hisui resopló de alivio.

¡Uuff! ¿No fue tan malo, eh?

Hizo un balance general de la jornada. Aunque todo resultó sin demasiados problemas (Aún), no pudo evitar caer en la autocompasión al leer los escandalosos titulares de prensa que no la dejaban muy bien parada con respecto al resto del país…

"... ¡POR 70 JEWELS!… ¡Padre de familia es asesinado al volver de trabajar! ¿Dónde está la seguridad pública?… "

"... La pobreza aumenta en las ciudades del interior del país y las medidas de la corona no se sienten … "

"... Encuesta de opinión: la mitad de los ciudadanos de la capital está conmovida por la alarmante situación de las poblaciones aledañas ¿Qué hace la reina? … "

"... La inexperiencia de la nueva monarca preocupa a los grupos económicos y a la población en general… "

Cuando su padre estableció la libertad de prensa sólo un par de años antes, su propio gabinete de ministros lo había llamado loco, argumentando que las personas a las que tendía la mano acabarían mordiéndole… para su mala fortuna, este y otros males gestados en el pasado ahora recaían sobre ella en lugar de su predecesor…

La chica tenía tan mala suerte, que el año de su coronación había coincidido con una guerra relámpago con el imperio Álvarez que acabó con el país próspero que iba a recibir y lo convirtió en el conjunto de problemas y hambre que era ahora…

—¡Majestad! ¡¿Tiene un minuto?! Es para el Sorcerer Magazine…

«… uh-oh… »

Justo en el momento que la reina iba a escabullirse de vuelta por el jardín trasero del palacio, una periodista seguida de un fotógrafo la aturdió con el flash…

Hisui mantuvo las formas y la amabilidad y le contestó.

—Discúlpame por favor, pero ahora no es un buen momento…

—... ¿Qué es lo que opina de la creciente escasez en la vecina ciudad de York Town?

Su sorpresa no conoció límites cuando la reportera no respondió a su amabilidad y en su lugar ignoró su pedido de aplazo para preguntar de todos modos… Hisui intentó ser amable de nuevo.

—... Si puedes hablar con mi representante de relaciones públicas, podríamos agendar una entrev…

—¡¿Es cierto que los ataques de la secta de Azi Dahaka han rebasado a la guardia en los pueblos de la región oeste y ahora campan a sus anchas en campo abierto?!

¡La condenada periodista volvió a ignorarla y siguió queriendo arrancarle una declaración!

El tono prepotente de la mujer pasó de intimidar a indignar a la reina, que prefirió guardar sus pensamientos en secreto para evitar decir algo que le causara problemas…

«… ¡Les dimos libertad de prensa para informar a la gente, no para acosarme!... »

—Majestad, ¿Qué va hacer la corona para afrontarlos?

—Yo ah…—hisui dudó al hablar.

—¿Habla de la doctrina de no intervención "Yo-ja", del difunto Rey Raito I? ¿Entonces no se va hacer nada?—preguntó la periodista en tono arrogante…

Hisui perdió los estribos, cayendo en la trampa justo para que la fotografiaran mientras respondía hostilmente:

—¡Eso no fué lo que dije! ¡Deje de tergiversar mis palabras!

La reina se frustró tanto que hizo el gesto de apretar los puños frente a la mujer, siendo fotografiada de tal manera que pareció una agresión.

Hisui se sintió a punto de estallar con más fuerza, pero una voz gruesa interrumpió…

—¡Es suficiente!

Arcadios llegó a tiempo, acompañado de algunos soldados del castillo.

—¡Arcadios-sama!—respondió Hisui, emocionada.

Lejos de corresponderle, Arcadios le hizo una seña para que se callara… que lo llamara "sama" siendo ella la reina, no se vería para nada bien. Para su mala suerte, la reportera se apresuró a anotarlo.

Sin prestar atención a eso, Hisui se sintió sumamente aliviada por la sola presencia de Arcadios. Desde niña que él se encargaba de salvarla de estas intromisiones del exterior. De forma amenazante para la línea de sucesión, con los años la admiración de la reina por el fornido caballero se convirtió en algo más…

—Solo lo diré una vez ¡Largo de aquí ahora mismo!

La sola amenaza del hombre bastó para que ambos periodistas salieran despavoridos, pero satisfechos de haber conseguido algo "picante". En tiempos difíciles, incluso los periodistas hacían aun lado su ética profesional y preferían vender grandes tirajes con noticias amarillistas y ataques al gobierno.

—Arcadios… gracias—respondió la sonrojada monarca.

El caballero se agarró la frente después de lanzarle una mirada reprobatoria, pero educativa.

—Majestad, por favor volvamos a dentro de una vez…

—Si.

De esta forma tan desafortunada concluyó su visita a su ciudad y volvió a la seguridad de su castillo, donde la aguardaban más problemas administrativos…

«… ¡Hay papá! ¿Por qué no me dijiste nada de cómo era esto?... »

—•○•—•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

Reino de Minstrel, zona centro-este…

Natsu andaba pensativo, con pasos lentos y pesados, en un claro intento de retrasar lo más posible lo inevitable. Realmente no quería participar en lo que Ophis planeaba para Jor y su gente…

—Dense prisa—Ophis demandó.

Aye-sir…—dijo Happy, desolado.

Ophis aceleraba la marcha cada vez más, haciendo notar su molestia con ellos. A pesar de que ya había pasado algún tiempo desde que les obligó a callarse el resto del viaje, su frustración no desaparecía.

«… ¡Aún estoy furiosa! ¡Y no entiendo por qué!... »

Cada vez más le costaba controlar su ira cuando estaba con esos 2 y los odiaba por eso. La situación no hacía más que empeorar y de a poco su mantra sagrado se acercaba a ser una ilusión…

"... concentrada, calmada y en control… "

Se lo repetía así misma todos los días, pero era como si Natsu hiciera un esfuerzo adrede para hacerla estallar. Happy y sus incesantes preguntas era también muy desesperante. Ambos la desgastaban de a poco, aunque ella nunca lo admitiría.

No paraba de pensar que todo era mucho más fácil antes, cuando no sentía nada y no tenía que lidiar con cosas tan patéticas como las emociones.

Por esa misma razón odiaba mucho a los dioses. Ellos habían sido los primeros en provocar emociones en ella, hace ya milenios. Sin embargo, a pesar de ello todavía tenía dudas si debía dirigir también su venganza contra ellos. Al fin y al cabo, odiarlos y desearles la muerte significaría que los dioses habrían ganado de todos modos: Habrían conseguido cambiarla y hacerla actuar en consecuencia.

Por esta y otras razones, Ophis prefería despersonalizar todo, no para poder odiarlo y destruirlo, sino porque si todo volvía a serle indiferente como al principio, podría centrarse de forma exclusiva en su objetivo…

«… Eso no importa. Nada importa. Nada ha cambiado… »

—Caminen…—Ophis ordenó de nuevo. Sin embargo, ésta vez no expresó ira o anhelo en su voz. Regresó a su inexpresivo sentir habitual, complaciéndose a sí misma…

—No tienes que decirlo. Vamos justo detrás de ti…—Happy intentó sonar respetuoso.

«… ¡Tenemos que hacer algo o ella va…! ... »

El nerviosismo del Exceed era también muy palpable a simple vista, pues su desesperanza crecía a medida que veía al grupo alejarse más y más de las granjas, tomando una ruta muy corta hacia Jor.

También observaba a su compañero. Natsu no había dicho una palabra desde que se levantó por la mañana, tomando una actitud muy estoica y reservada. Incluso se ponía evasivo cada vez que Happy buscaba conversar con él…

¡Uuff! ¡Oigan!... necesito un descanso…

Ophis consintió la pausa al ver su agotada condición.

Al tener la tarea de transportar la carga, Happy se agotaba con mucha facilidad y cada tanto necesitaba repostar para recuperar energías.

«…¡Si vamos a robar más libros en Jor, esta cosa va a acabar pesando una tonelada! …» pensó refiriéndose a su carga.

Agradeció mucho que Ophis había rechazado desde un principio la idea de usar el vuelo como principal método de desplazamiento para avanzar más rápido. ¡Tener que volar todo el tiempo cargando a Natsu aparte de todo el pesado equipaje de Ophis! Comprendió recién el porqué el dragón no solía exigirle volar, o al menos creyó entenderlo. Las razones auténticas las sabría solo la propia Ophis…

«… Ella no nos está vigilando ahora… »

Happy se dió cuenta que en las pausas, Ophis había optado por aislarse de ellos todavía más, manteniendo varios metros de separación, obedeciendo su propia decisión de no involucrarse de manera cercana con ellos.

Aprovechó entonces la oportunidad para conspirar con Natsu…

—Natsu, ¡Debe haber algo que podamos hacer para evitar el ataque a Jor!—le dijo preocupado.

—¿Cómo qué?—replicó distraído.

Happy se indignó por su actitud pasiva.

—¡¿Qué pasa contigo?!—reclamó Happy—¡¿Vas a dejar que ella te obligue a matar más gente?!

Natsu apretó los dientes y bajó la cabeza, haciendo también el gesto inconsciente de agarrarse el hombro vendado con la mano, sintiendo mucha vergüenza…

El joven se repetía una y otra vez que solo debía hacer lo necesario para regresar a casa, que todo esto era por Lucy y eso hacía que valiera la pena, pero cada vez más las dudas llenaban su cabeza…

«… Pero salvamos a Lucy, ¿Cierto?... »

También sentía una gran decepción de Ophis. Cuando la había conocido, experimentó una gran curiosidad y una impecable primera impresión al conocerla como un dragón fuerte, orgulloso y honorable. Incluso cuando ella le ofreció seguirla la primera vez se sintió tentado a aceptar. En cambio ahora, la consideraba un ser malvado y egoísta.

Y lamentablemente, todo se reducía una vez más a la misma causa: Decepción.

Desde que había iniciado su viaje junto a ella, Ophis no paraba de decirle que él era una decepción, sólo por los motivos que tuvo para llamarla y aceptar su oferta de seguirla: Lucy.

Por ello, el dragón no escatimaba en ofensas y burlas sobre ello. Le había dejado en claro que nunca podría respetarlo por haberse sacrificado por la libertad de Lucy.

"... No puedo compartir mis pensamientos y objetivos con quien no respeto… Te ofrecí un destino glorioso, como potencial colaborador mío… No te uniste a mi causa porque buscaras algo mejor que tu vana existencia mortal, sino que en realidad lo hiciste por ella, y eso te hace un perdedor… "

A los ojos de Ophis, eso lo hacía indigno y patético.

«… ¡¿Por qué tienes que arruinarlo todo?!… » Natsu renegó para sus adentros.

Sin embargo, también tuvo que admitir que había momentos en los que Ophis no parecía "tan mala". Momentos en que compartía algunos pensamientos crudos pero sinceros, y por mucho que no quisiera admitirlo, muchos de los consejos en batalla que le daba (disfrazados de insultos, claro) acababan siendo útiles…

Incluso después de la visita a la aldea de Hellwood creyó haber hecho un gran avance. Incluso Happy lo creyó después de verla interactuar con el pequeño hijo de Francoise y que incluso tal vez, solo tal vez, algo bueno podría salir de allí…

"… ¡¿Estás loco?!... perdonar a Gajeel y Juvia es una cosa, ¡Pero ella es un monstruo!... "

Happy se había opuesto de inmediato a la sola sugerencia y con sus acciones la propia Ophis se encargaba de arruinar cualquier sentimiento bueno que pudiera provocar en Natsu.

Siempre era lo mismo: Ellos estaban a punto de creer que había bondad en ella y Ophis lo arruinaba al instante, con alguna injuria o un acto atroz que cometía, y ya que para Natsu las acciones eran tan fuertes como las palabras…

—¡¿Natsu, me estás escuchando?!

El joven salió de la distracción de sus reflexiones gracias a las protestas de su compañero Exceed…

—Lo-lo siento. Me distraje pensando…

—¡Moo… ¡Necesitamos una idea para salvar a Jor!—Happy reclamó de nuevo.

Natsu volvió a disculparse e hizo un esfuerzo para ayudar a Happy. Realmente no había mucho que pudieran hacer. ¡No le ganaría a Ophis en una pelea ni queriéndolo de verdad!…

—Natsu…

—¿Dime?

—Eh estado pensando una cosa—Happy le habló con algo de pesar—Pero no va a gustarte…

—Habla amigo.

Happy inspiró profundamente antes de continuar.

—Recuerdas que Ophis estaba muy interesada en saber acerca de tu origen…

Inmediatamente Natsu frunció el ceño y le lanzó una mirada severa.

—¿Qué es lo que estás sugiriendo, Happy?

—Creo que tal vez… ¡Tal vez podríamos decirle tu secreto a cambio de que deje de lastimar personas!—anunció Happy ya sin rodeos.

Natsu se molestó de inmediato.

—¡No me gusta nada la idea!—protestó Natsu.

—Natsu vamos, ¡piensalo!—Happy quiso convencerlo—Así nos aseguraremos de no tener que hacer más cosas horribles. Al menos ella ya no nos obligaría…

—Si se lo decimos no va a parar de querer hablar de eso, ¡y yo no quiero volver a hablar de eso!

—Se razonable ¡Por favor!—insistió Happy—A menos que tengas una idea mejor…

Grrr…—Natsu lanzó gruñidos de frustración.

Le molestó mucho porque Happy tenía razón, era lo mejor para todos. Muchas vidas podrían salvarse por ello y lo único que Natsu tenía que hacer era autorizar contarle su secreto.

Parte de su enojo estaba en realidad motivado por el miedo intrínseco de tener que enfrentar la verdad acerca de sus orígenes y reconciliarse con ellos…

Grr…

«… ¡Maldición-maldición-maldición!... ¡¿Por qué tenemos que llegar a esto?!... » Natsu maldijo antes de aceptar.

—Natsu…

—¡BIEN!—Natsu le gritó—¡¿Quieres decírselo y ser un chismoso?! ¡Bien, hazlo! ¡No me importa!—Ahora renegó con su voz llena de derrota, pero nada corta para insultar y señalarlo con el dedo… —¡Demonios Happy, eres un maldito manipulador!

«… ¡Uuuuuf!... »

Happy soltó un suspiro de alivio al haberse hecho con una nueva posibilidad de evitar un desastre en Jor. Solo quedaba rezar para que Ophis lo aceptara…

—¡¿Qué demonios hacen que tardan tanto?!—se oyó una voz femenina.

Hablando del rey de Roma, Ophis hizo acto de presencia, con toda la intención de imponer disciplina.

Ambos amigos se miraron entre ellos antes de responderle.

—Te tenemos una propuesta…—anunció Happy.

—A-así es…—dijo Natsu a regañadientes.

—No me interesa. ¡Cierren la boca y comiencen a mover sus traseros!—Ophis mantuvo su tono indiferente e inexpresivo. Esta vez Ophis no permitiría desvíos…

—Necesitas oirnos…

Ophis sintió la rabia volver a invadirla y se empecinó en su decisión de no ceder ni un centímetro.

—¿POR QUÉ ESTÁS HA-BLAN-DO?—dijo visiblemente enojada—Fui muy clara. ¡Ni una sola palabra hasta llegar a nuestro destino!

—Creeme, valdrá la pena—Happy no se dejó atemorizar.

La entereza del gato hizo a Ophis pensar. ¿Qué tan importante sería para qué ese gusano se arriesgara a contradecirla siendo conocedor de las consecuencias?…

Ophis entrecerró los ojos con sospecha.

Mmmm… muy bien, soy toda oídos…

—•○•—•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

Hyrum, sirviente del dios Ankhseram, descendió hasta las profundidades del averno, siguiendo a su siniestro guía: Un demonio corpulento, de características que recordaban a las de un reptil, grandes formaciones callosas en su cara que emulaban un yelmo rematado en dos cuernos asimétricos…

—¿Falta mucho?

—¿Este lugar es demasiado para tí "niño bonito"? ¡JA!—el demonio se burló.

El frío era tan abrumador que Hyrum necesitó abrigo contra el viento helado que azotaba todo el lugar.

Bajaban por un desfiladero de una rocosa y negra montaña, cubierta toda de escarcha y el piso congelado amenazaba con hacerlos resbalar. Un frío tan profundo y violento que congelaba todas las membranas o plumas, impidiendo a cualquiera intentar llegar volando…

«… ¡Y pensar que un lugar con clima como este en verdad puede existir dentro del mundo de los demonios!… » Hyrum pensó.

Desde ahí ya no se apreciaban los horrorosos paisajes del círculo más profundo del averno. Allí, en el foso más oscuro y profundo de la perdición, se encuentra encerrado un mal casi tan antiguo y poderoso como el tiempo mismo.

El contorno de la fosa forma un círculo casi perfecto, rompiendo con el patrón de rocas puntiagudas de los estrechos valles congelados a los que descendían…

—¡Alto ahí!

Un segundo demonio apareció frente a ellos, bloqueándoles el paso.

—Déjanos pasar, Axgo—demandó el primer demonio.

El duque infernal se colocó en posición claramente ofensiva, fijando sus pezuñas en el piso. Hyrum se colocó en guardia, preparando su arma dorada de triple hoja…

—Su camino termina aquí—respondió el recién llegado en forma severa.

—Si no te apartas, será tu camino el que termine… para siempre—el primer demonio amenazó de vuelta, a la vez que enseñaba su hacha de batalla…

—¿Qué es lo que pretendes trayendo a este enemigo aquí?—Axgo señaló a Hyrum—Ya es bastante malo que siquiera esté en nuestro mundo, ¿Pero traerlo precisamente aquí?... ¡¿Qué es lo que pretenden con esta cosa?!

Axgo se escandalizó al referirse a lo peligroso del lugar…

—Lo que parece…—respondió el primer demonio a la vez que sonreía con ironía y señalaba el foso…

—¡Maldito traidor! ¡Serás juzgado por nuestro comandante supremo!—exclamó Axgo, muy indignado—Eso claro, si sobrevives a mí, mocoso…

—No te tengo miedo, anciano…

—Eres sólo un caballero infernal, y yo en cambio, tengo el nivel duque… ¡No me vencerás!

Hyrum se colocó en guardia junto a su guía, con gran desconfianza. La idea de tener que pelear codo a codo con un demonio le repugnaba profundamente… También cuestionaba los motivos de Ankhseram para pedirle algo tan descabellado y peligroso…

—¡Tú no tienes la inteligencia para planear esto! ¡¿Quién te mandó?!—Axgo demandó—¡Tu líder de legión se enterará de esto!

—Fue precisamente mi señor Kauxar quien acordó con este sujeto—señaló a Hyrum—y su amo—confesó el demonio, entre burlas.

—¡¿Tu propio líder de legión?!—exclamó Axgo escandalizado—¡Ustedes están conspirando contra nuestro comandante supremo y sus planes!

—¡Je-je-je!—el primer demonio rió—¡Nuestro comandante supremo ya lo sabe y lo aprueba!

Axgo se enfureció.

—¡¿Cómo puede ser?!—bramó ofendido—¡Yo y los míos no teníamos idea!

—Fue algo muy repentino, anciano. ¿O será posible que nuestro gran líder esté regandolos a ustedes los fósiles en favor de nosotros, el futuro no solo de este mundo, sino de la tierra también?…—el guía de Hyurm hablaba con una arrogancia y antipatía que enfermaría a cualquiera.

Hyrum se desconcertó al enterarse que el propio líder del averno actuara a espaldas de sus propias fuerzas, y que existiera tal desavenencia y falta de coordinación entre los ejércitos infernales…

«… Ahora entiendo porqué esta raza de brutos jamás ha logrado vencer a nuestros dioses en ninguna guerra. Son desorganizados, desleales incluso entre ellos… ¡Su propio líder fomenta las rencillas entre ellos! Incluso, cuando hace 20 000 años tuvieron su gran oportunidad fracasaron. Debió ser precisamente esta forma de proceder lo que provocó su derrota… » Reflexionó Hyrum mientras aguardaba pacientemente que los demonios se pusieran de acuerdo.

Mientras el ángel reflexionaba, un delgado pedazo de ceniza se le pegó al rostro. Asqueado por aquello, lo tomó con la mano para quitarla… con gran sorpresa descubrió un mensaje en clave escrito en él. Un verso que había escuchado muchas veces, y unas coordenadas escritas al final…

«… ¡¿Haniel?!… »

Hyrum se llenó de nuevas dudas y preguntas, como si el hilo del destino estuviera siendo abiertamente manipulado…

«… Primero ese sujeto con poderes de supervelocidad… ¡Y ahora esto! ¿Qué es lo que haces aquí, Haniel?… »

—¡Oye muchacho, es hora de continuar!—el demonio guía le habló a Hyrum—¡Mueve tu trasero si no quieres volver con tu amo con las manos vacías!

Hyrum dejó sus preocupaciones para después y se apresuró a seguirlo, con las quejas y advertencias de Axgo todavía molestándolos y ahora suplicando que el primer demonio no le entregara nada a Hyrum…

"... ¡Esto es un craso error!… "

"... ¡Será un desastre nada beneficioso para nuestra causa!... "

"... ¡Este mocoso no tiene la experiencia y poder necesario para controlar esta cosa!… "

Hyrum refrescó la vista una vez más cuando llegaron a un peñasco que remataba el desfiladero. Allí había un pequeño y regordete obelisco, apenas más alto que el demonio. Axgo accionó un mecanismo mágico en el obelisco y elevó a aquel siniestro ser de su prisión helada…

¡CRRAAASHH!

El hielo quebrado provocó un gran estruendo cuando una gigantesca cabeza, casi tan grande como una montaña ascendió fuera del valle congelado, permaneciendo el resto del cuerpo encerrado en el hielo.

La cabeza está repleta de sellos y herramientas de restricción, así como irrompibles cadenas clavadas en múltiples puntos…

La sola presencia de esta criatura es suficiente no sólo para que Hyrum, sinó también Axgo sintieran un profundo temor y respeto por aquel monstruo aprisionado…

Axgo accionó un segundo mecanismo en el obelisco y sorpresivamente, ¡este se abrió como una flor! El demonio sacó un objeto del interior…

—Muy bien mocoso, ¡Aquí está!—Anunció Axgo, a la vez que le entregaba a Hyrum un extraño artefacto con diseño demoníaco, similar a un guantelete.

Aquel extraño objeto estaba cubierto de hollín y roca volcánica, confiriéndole un aspecto ruinoso y descuidado…

—¿Tu amo te explicó como funciona esto?—comentó el primer demonio en forma burlona.

—Si—anunció Hyrum, intentando mostrar confianza.

—¿Y podrás? je-je—se volvió a burlar el guía.

Axgo no era tan optimista, pues se seguía oponiendo fervientemente a este acuerdo…

«… ¡Esto es catastróficamente irresponsable, incluso para un demonio! ¡Si esta cosa se sale de control será el final!… »

No era el único. Hyrum igualmente se sentía muy inseguro de que hacer esto fuera prudente. A diferencia de Axgo, él tenía una fe ciega a su líder… ¡Los demonios conspiraban incluso entre ellos y Axgo no era la excepción!

«… aún así, me parece que esto podría ser ventajoso. Si este imbécil fracasa, el castigo por esta imprudencia será para Kauxar y su legión. ¡De esa forma mi señor Vileax y todos nosotros seremos los favoritos del líder supremo!… »

—•○•—•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

Reino de Minstrel, camino a la ciudad de Jor…

—Déjame ver si entendí. ¿Quieren hacer un intercambio con el secreto del origen de Dragneel?—Ophis habló con desconfianza.

—Si…—Happy respondió.

—Y a cambio, quieren que yo prometa no matar a nadie más ni destruir más ciudades…

—Así es.

Tras haber sido expuesta la propuesta de Natsu y Happy, el grupo se detuvo en medio del camino para discutirla y negociar un acuerdo…

—No estoy interesada. Olvídense de eso y sigamos andando…

—¡¿QUUEEÉ?!

Las bocas de ambos amigos se cayeron de sorpresa e indignación cuando oyeron la malcriada negativa de Ophis. Sinceramente, Happy ya daba por sentado que aceptaría, por lo interesada que Ophis se había mostrado algunos días atrás…

—No me alces la voz—Ophis reprendió—Oíste bien. ¡Ese intercambio no me parece!

Pe-pero… ¡Hace días dijiste que querías saber!—chilló Happy.

Natsu por su parte no tenía idea de cómo responder. Ophis permanecía sentada en una roca orgullosamente.

—Y me sigue interesando—Ophis respondió con tranquilidad—Pero lo que exiges a cambio del secreto es excesivo. ¿Quieres que condicione todo mi comportamiento futuro a lo que tu crees que es "lo correcto" por el resto del viaje a cambio de sólo el secreto? Exiges demasiado y no voy a aceptar eso…

El dragón se cruzó de brazos y le dió la espalda con gesto de berrinche

—Vamos, ¡Porque de otra forma nunca conocerás el secreto!—Happy intentó forzar una negociación.

—Podría torturarlos hasta que hablen ¿No se te ocurrió eso?

—¡Glubs!—Happy tragó saliva.

Los hasta hace un momento agresivos en la negociación de inmediato fueron intimidados por la amenaza de Ophis.

«… ¡¿Y ahora qué vamos a hacer?! ¡Jor está en peligro!... » Happy estaba muy preocupado al ver que su idea no había resultado.

Mmm… pero creo que podría aceptarlo por un intercambio más razonable—dijo el dragón.

—¡El secreto a cambio de las siguientes 10 ciudades!—habló Happy en forma atropellada.

—Sólo Jor—contrarrestó Ophis sin perder la calma.

—¡Cinco!

Jor y una más. Es mi última oferta—zanjó el dragón.

Eh…

«…¡¿Y ahora qué?! De nada nos servirá que salvemos a Jor ahora si en el futuro otras ciudades estarán amenazadas ¡Nos dejó sin opciones! …» Happy se alarmó.

—Piénsalo, es muy justo—Ophis habló en tono arrogante—Hay cientos de humanos en Jor que podrían pasar ilesos sólo por lo que tienes que decirme. ¿No te parece suficiente?

Ambos amigos intercambiaron miradas y pensamientos. Natsu seguía incómodo por el trato y el tener que hablar abiertamente de su origen y Happy buscaba lo mejor de la situación…

«… Tal vez no sea tan malo. ¡Al menos ganamos algo de tiempo hasta que lleguemos a la tercera ciudad!... »

—¡Está bien!—Natsu y Happy vocearon al unísono.

«… Eso es… » Ophis se guardó la curiosidad y se aseguró de no mostrar emoción alguna para conservar su ventajosa posición.

Aún así, una pequeña media sonrisa maliciosa se dibujó en el rostro de la niña dragón.

—Correcto, soy toda oídos…

Ambos asintieron con la cabeza y de inmediato Natsu le lanzó a Happy una mirada suplicante que él entendió a la perfección. Aquel gesto era el permiso tácito que Natsu le estaba concediendo para hablar como mejor le pareciera, ya que Natsu era de memoria muy frágil y sería más fácil para Happy recordar todos los detalles importantes.

Para suerte del muchacho, su negativa a ahondar en el asunto era en parte justificada por su condición patológica que le impedía almacenar los recuerdos de forma correcta…

«… Muy bien, aquí vamos…»

Happy hizo un resumen rápido en su cabeza, apuntando todos los detalles que conocía, incluyendo la parte que escuchó de la propia boca de Zeref y algunos detalles proporcionados por Anna y Mavis. Ordenó todo en órden cronológico y comenzó a hablar, tomando mucho aire para ello…

—Muy bien—Happy dijo serio—todo empieza con el nacimiento de Natsu, hace cuatr…

—Aguarda un minuto—Ophis interrumpió a Happy en su relato—¿Por qué lo estás contando tú?

—Bueno es que…

—Se supone que es SÚ historia de origen, no la tuya—dijo Ophis en tono ofensivo y señalando a Natsu—¡Cuéntala tú, Dragneel!

Natsu se encogió de hombros y se excusó.

—Es que no puedo. Yo no me acuerdo bien…—habló con sinceridad.

Ophis entrecerró los ojos y se llenó de sospechas. Aquella explicación no la satisfizo y creyó que no estaban diciendo la verdad…

—Están tratando de engañarme. Eso es lo que creo. Son unos mentirosos…

—¡No mentimos!—Natsu se apresuró a contrarrestar—Es que es cierto… yo… no puedo recordar.

Ophis levantó una ceja con duda y se concentró en el muchacho, buscando algo que delatara su mentira. No lo encontró, ya sea por su deficiente experiencia para entender las emociones humanas o porque Natsu decía la verdad…

—¿Cómo es eso?—cuestionó Ophis con curiosidad.

—Tan simple como eso—Natsu se deprimió un poco—No solo eso. ¡Hay muchas cosas que pasaron hace poco que me cuesta recordar!—admitió con vergüenza.

«… Interesante. Si estas diciendo la verdad en verdad es interesante… » pensó Ophis.

—¿Recuerdas dónde nos conocimos?—Ophis probó a preguntar.

—Más o menos…

—¿Recuerdas el nombre del primer comandante Jar'gol con el que peleaste?

—No…—Natsu se tocó la nuca con pena.

—¿De qué color era el cabello de la mujer que nos atendió en la última aldea?—el dragón preguntó de nuevo.

—Tampoco lo recuerdo…

Ophis frunció el ceño con un gesto de confusión y se levantó de su lugar para acercarse a Natsu. Ambos quedaron muy cerca…

—¡Santo cielo! Es cierto… —Ophis se sorprendió ligeramente—¿Y eso no te preocupa?

«… ¿Será un efecto adverso de la condición que le da su don para abrir los orbes?... »

—Bueno, en general no me perjudica mucho… mis amigos siempre recuerdan las cosas importantes por mí…

—¿Ya fuiste a un doctor?—Ophis cuestionó.

Natsu rodó los ojos con fastidio al recordar la acalorada conversación con Porlyusica (obligado por Lucy claro), y cómo de mal terminaron las cosas con esa vieja bruja…

—Si.

—¿Y?

—Nada que ayude…

Mmm… ya veo—Ophis se acarició la barbilla reflexivamente.

«… Esto solo hace que mi curiosidad aumente… »

El dragón decidió entonces fiarse de la palabra y memoria de Happy para hacerse con la información. Después de todo, no le quedaban muchas más opciones si quería saber…

—De acuerdo gato. Escucharé tu relato—Ophis habló—Pero pobre de ti si descubro que mentiste en algo, aunque sea mínimo—el dragón cambió su tono a oscuro.

Aye—Happy asintió muy seguro de sí mismo.

—Continúa pues entonces…

Happy volvió a prepararse…

—Como iba diciendo, todo comienza con el nacimiento de Natsu, hace más de cuatrocientos años…

Happy esta vez pudo iniciar su relato sin interrupciones. Con gran orden, logró abarcar en pocos minutos todo lo que sabía sobre el pasado y presente de su amigo: La historia de Zeref y la trágica muerte de su familia a manos de un grupo de dragones y cómo el testarudo hermano mayor logró recuperar el cuerpo (al menos la mayor parte) de su pequeño hermano. Mencionó también como Zeref Dragneel había sido maldecido por el dios guardián de la vida y la muerte, Ankhseram, por tener la osadía de intentar revivir a los muertos.

Natsu escuchaba todo como si se tratase de algo ajeno a él, proveniente de otro mundo o como si se tratase de un inverosímil sueño de medianoche…

«… Yo no me acuerdo nada de eso… »

Por supuesto, Natsu mostró mejor cara cuando tocó hablar de su maestro y padre adoptivo Igneel, evocando todo el respeto y cariño que sentía por él…

—Un minuto… ¡Espera!—Ophis lo detuvo.

—¡Oye, ¿Qué haces?!—Happy protestó cuando el dragón lo empujó sin ninguna educación para quitarle el equipaje que transportaba.

Ophis rebuscó en unos libros que había robado de los templos de Ankhseram y los releyó una y otra vez, al mismo tiempo que giraba a ver a Natsu y luego a los textos de nuevo…

—Eres tú... ¡El monstruo del que hablan estas leyendas!—Ophis lo señaló.

Natsu apretó los puños y se encogió de hombros con rabia. No importa cuantas veces lo oyera nunca dejaría de enfurecerse por la verdad de su origen…

—El más poderoso demonio creado por el Mago Oscuro… ¿Se supone que eres tú?—Ophis ahora habló en un tono que sonó de crítica…

El dragón no sabía si sentirse decepcionada o curiosa por la revelación. Para ser el demonio más fuerte de su especie (aquellos creados a partir de partículas de barrera mágica), Natsu no lucía demasiado amenazante y su poder no era ni por asomo equiparable al que describían los mitos transmitidos por los fieles de la iglesia de Ankhseram.

A los ojos de Ophis, los religiosos solo eran tristes fanáticos que inventaban historias y las exageraban en cada generación solo para asustar y mantener a raya a sus fieles.

Por su parte, Natsu no sabía cómo sentirse al enterarse que toda una religión lo retrataba como el mismísimo mal encarnado en sus textos sagrados.

A pesar de eso, el don de Natsu era real, y muy útil para los propósitos de Ophis…

—Es difícil de creer, pero ahora veo que tiene mucho sentido. Definitivamente un ser que posea tres naturalezas diferentes en su cuerpo no puede haber nacido de forma natural—Ophis reflexionó—Esta forma, este cuerpo tuyo, no es ni humano, demonio o dragón. Es nada y lo es todo al mismo tiempo…

«… Y por ende, no es afectado por la maldición que protege los orbes que encierran mis fragmentos. Eso también es un problema grave. Si es tan único como dice la historia ¡Significa que estoy obligada a depender de su cooperación para recuperar todo mi poder!… »

Natsu y Happy no entendieron mucho de la explicación con la que Ophis resignificó los datos sobre el origen de Natsu.

—... Hay un par de cosas que todavía no me quedan claras—Ophis continuó—¿Cómo fue que tu hermano logró combinar los poderes de dragón con tu base de demonio? Y también… ¡Si en verdad tienes más de 4 siglos de edad, ¿Por qué te comportas como un maldito retrasado?!

El dragón se escandalizó por el estado mental e intelectual tan pobre que el joven mantenía a pesar de su relativamente larga vida…

—Bueno… eso es complicado—Happy dijo con ironía. Natsu lo miró acusatoriamente.

—Bien, ¡Pues descomplícalo!—Ophis ordenó.

Por demanda de Ophis, Happy se vió obligado a explicar algo tan difícil como era el primer proyecto eclipse 777 y todas sus implicaciones. Aún así hizo el esfuerzo de repasar también de manera muy rápida el viaje de Natsu y los otros 4 dragon-slayers al presente donde ahora residían, así como la colaboración de la familia de Lucy en el plan de los dragones para vencer a Acnologia…

—... creo que eso es todo, en resumen… ¡uf!—Happy suspiró al final. El resumir 4 siglos de Historia no era tarea fácil.

Ophis permaneció inmóvil, pero la expresión de su rostro lo decía todo: Ni siquiera sus esfuerzos por mantenerse insensible pudieron evitar que el asombro y la estupefacción se imprimieran en su rostro…

—... Viaje… en el tiempo…—Ophis murmuró boquiabierta—Puerta. Eclipse… Heartfilia…

El dragón repetía palabras al azar, todas relacionadas con el incidente pero en ningún orden lógico. Ophis le buscaba uno en su cabeza. Natsu y Happy observaban con expectación su reacción.

«… ¡Creo que freímos su cerebro!… » Natsu pensó en forma ingenua. Se arrepentiría dentro de poco…

—No. No. No-no-nooo. Estás aquí… y yo estoy aquí, porque tú…—Ophis hablaba en tono catatónico y delirante—tantos eventos aleatorios. Todos al mismo tiempo… si…

Era imposible saber que pasaba por la cabeza de Ophis, pero Happy sintió la piel de gallina cuando Ophis comenzó a elevar su poder de forma hostil…

—¿Ophis?...—Natsu quiso acercarse ingenuamente, siendo detenido por Happy.

«…¡No te acerques tonto! ¡¿No lo sientes?!… »

—... Si tú lograste viajar a través del tiempo… Si yo estoy aquí y ahora... Significa, que es un evento aleatorio de OTRA posibilidad, diferente a la original…—Ophis hizo una pausa sombría.

—¿Uh?—Natsu recién se dió cuenta de su hostilidad—No entiendo qué quieres decir ¿Hay algún problema?

—Dime una cosa. Esa puerta, esa máquina con la que viajaste… ¿Qué pasó con ella?—Ophis replicó.

—Fue destruida completamente—replicó el joven—¡No quedó una sola piedra en pié!

Happy todavía sentía el enojo disfrazado de Ophis, así que se mantenía listo para salvar a Natsu en caso de que ella reaccionara. Ophis levantó una ceja.

«… Hay una cosa más que verificar… »

—¿Alguien más la usó?... ¡¿Alguna vez se usó para volver al pasado?!—Ophis no pudo contener la emoción en el último momento…

—Sss… ¡Si!—Happy respondió con temor…

Grrr…—Ophis gruñó con rabia.

🔥 ¡WOOOSHHH! 🔥

El dragón elevó su aura morada y amenazante, intimidando a ambos varones…

—¿Oph…

Ophis comenzó a caminar hacia ellos en forma hostil…

—¿CUÁNTAS? ¡¿Cuántas veces se utilizó la puerta para viajar al pasado?!—Ophis prácticamente gritaba como una desaforada…

Ambos amigos se quedaron fríos cuando Ophis finalmente estalló y empezó a gritarles…

—¡RESPONDE!

—¡Do-dos!—Happy tartamudeó, mientras ambos seguían retrocediendo intimidados.

Los ojos de Ophis se abrieron grandes al oírlo.

«… ¡¿2?!... es posible entonces que… »

—¿Qué evento cambió? ¿O qué eventos se supone que esos viajeros intentaron provocar o evitar?

Natsu y Happy intercambiaron miradas de confusión.

—En realidad, creo que fue el mismo evento… Lucy del futuro quería EVITAR que 10 000 dragones vinieran al presente y provocaran el fin del mundo. Rogue del futuro quería SOLTAR a esos 10 000 dragones…

Ophis ignoró por un instante la mención de Lucy y ambos vieron como el dragón reducía su aura amenazante y se colocaba en posición pensativa.

«… El mismo evento con dos posibilidades contrarias entre sí que se anulan mutuamente ¡Eso significa que la autoconsistencia se cumple!… » Ophis reflexionó emocionada.

¡Buuuf!... es bueno saberlo…—¡Ante la atónita mirada de ambos, Ophis se relajó por completo, soltando un larguísimo suspiro de alivio!

«… Es bueno saber que las cosas todavía tienen significado… »

Ambos jóvenes se aliviaron. Quizá demasiado, porque enseguida iban a ser víctimas nuevamente del impredecible carácter de Ophis…

—¡¿Por qué no me explicaron lo de los 2 viajes al pasado desde el principio?!

¡Slap!

En menos de un segundo, el dragón se abalanzó contra ellos. Estrujó sus cuellos con ambas manos…

¡Gaaahg… Ozphis, noz azphixias!

—¡¿No tienen idea?! ¡Casi me matan de un infarto!—Ophis les gritó enojada.

¡Gulp!

Justo después, Ophis los soltó y ambos cayeron al suelo.

Los amigos volvieron a mirarse entre ellos, pero algo inusitado ocurrió: ¡Ambos dibujaron una sonrisa idiota en sus caras!

«… ¡Ji-ji-ji-ji!... »

Lo que en otra ocasión hubiera derivado en un enfrentamiento inútil entre Natsu y Ophis, se convirtió en una situación cómica e hilarante, al menos para Natsu, cuya inmediata euforia se contagió en Happy…

Ophis descendió a su altura y retrajo sus alas.

—¿Qué es tan divertido?—Ophis preguntó enojada, mostrando un marcado ceño fruncido.

—Nada… [je-je-je]—respondieron, a la vez que se cubrían la boca con las manos para contener la risa.

Eso no hizo más que enojar al dragón.

—¡Hablen de una vez! ¡¿De qué se ríen?!—Ophis demandó.

—Oh, es solo que… ¡Tú te enojaste por nada!—respondió Natsu entre risas—¡Casi tienes un infarto por nada!

Ella había finalmente perdido las formas, el control. La siempre estoica y serena Ophis había cedido a la emoción. Habían logrado hacerla estallar, y el colmo, sin aparentes consecuencias para ellos… Aquello los divirtió tanto que no pudieron contener la risa…

[¡JI-JI-JE-JE!]

La risa ayudó también a que Natsu dejara de lado el estrés por tener que enfrentar su origen, ayudándolo a recuperar el ánimo perdido.

Ophis por su parte, estaba tan furiosa e indignada que sus mejillas se volvieron coloradas… comenzó a echar vapor por sus orejas…

—¡Dejen de reírse!

—¡Estás toda roja!... ¡je-je-je!

—¡¿?! ¡Mhj!

Ophis se percató de su descontrol y lo emocionado que se veía su rostro. Inmediatamente les dió la espalda, en un intento de recuperar su talante frío y autoritario. Irónicamente, pasó justo lo contrario: Natsu y Happy lo vieron como una huída, que les provocó una risa más fuerte, y ya completamente abierta…

¡Ja-ja-ja-ja!

Ophis apretaba los puños llena de frustración. Lo que había tratado de evitar se había cumplido: Natsu había conseguido provocar un berrinche por parte de ella y por ende, hacerla ceder en su ensimismamiento por no involucrarse de forma personal con ellos bajo ninguna circunstancia. Ophis creía que de esa manera conservaría su autoridad y respeto sobre ellos. Pero ahora, aunque haya sido a través de la cólera infantil y la frustración, habían conseguido hacerla tambalear…

Por más ridículo que sonara, para ambos chicos se sintió casi como una victoria.

«… Tengo que remediarlo de inmediato… » Ophis pensó.

Su celebración les duraría poco. Ophis recobró al fin su actitud estoica y falta de emociones y a su vez se decidió a recuperar el respeto que creía haber perdido con su actitud previa…

Crunch-crunch…

—¿Eh?

Ambos sintieron la sangre helarse cuando se encontraron frente a frente con Ophis con la mirada vacía y siniestra, mientras se hacía tronar los huesos de los puños. Aquella actitud les recordó de forma aterradora a la misma que tenía Erza momentos previos a castigarlos por alguna tontería…

—O-oye…—Happy tembló.

—¡Espera-espera…!—Natsu intentó protegerse de la ira de Ophis…

Naturalmente, lo siguiente que ocurrió fué que Ophis descargó sobre ellos una brutal y consistente golpiza, para dejarlos con el rostro hinchado y amoratado por la violenta disciplina…

¡Ouch-Ouch-Ouch-Ouch!

Sin embargo, muy a pesar de cualquier intento de opresión del dragón, ambos amigos hicieron valer la pena aquel momento de diversión previo a la agresión, y la sensación de satisfacción de haber genuinamente provocado a Ophis… También había sido la primera vez en meses que se reían genuinamente de algo, que sentían un poco de alegría honesta. Eso no se los quitaría nadie.

«… ¡Y además!, también salvamos a Jor… »

—•○•—

NOTAS DEL CAP

¡Saludos a todos!

Como siempre haciendo el esfuerzo para traerles el capítulo con el menor retraso posible XD

Para este cap, traté de balancear todo el asunto del drama político con los eventos importantes para la trama. Siempre he querido profundizar más en el concepto de los poderes E.N.D. de Natsu y ahora veo una buena oportunidad para hacerlo.

Como siempre espero sus opiniones sinceras en la sección de reviews.

Saludos especiales para los usuarios:

Lau01

LiliGI27

MPrime

Rosalva

renobatsu72

shadowd2001

AMAM16

BethxAngel

mizo-chan

Gracias por seguir mi historia con tanta paciencia.

¡Un afectuoso saludo y nos leemos la próxima semana!