17. Corazonadas y conspiraciones
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Disclaimer: Los personajes que se desmiembran o cambian de personalidad a lo largo de la historia pertenecen a la obra del célebre Mangaka Hiro Mashima. Este Fanfiction está basado en una serie derivada y secuela de su Manga principal Fairy Tail, llamada Fairy Tail: 100 Years Quest. Contiene varios hechos canónicos dentro de la obra. No obstante, varios personajes, personalidades y escenarios puede que estén fuera de este.
¡Mil disculpas por la tardanza!
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Reino de Minstrel, en la populosa ciudad de Jor…
A la mañana siguiente, Ophis fue aún más implacable con la disciplina, pues hizo levantar a sus subordinados antes que el sol siquiera saliese. Todo ello para evitar que Sani les ganara nuevamente los libros más interesantes y ricos en contenido.
—¡Caminen!—ordenó Ophis en forma tajante.
—Yaaawwn… ¡Pero ni siquiera es de día!—protestó Natsu con un bostezo.
De esta manera, a primerísima hora de la mañana pudieron acceder a su espacio privado en la biblioteca y coger textos primero…
«… Esto no va a ser fácil… »
—Creí que no querías perder tiempo ¡¿Por qué tenemos que hacer esto?!—protestó Natsu.
—Lo tengo todo planeado—Ophis quiso calmar sus quejas—7 días de investigación. Me parece un tiempo apropiado y el ideal mientras nos recuperamos lo suficiente antes de nuestra siguiente parada…
—¿No se supone que no sabemos a donde ir y por eso estamos aquí buscando?—Happy replicó.
—Sí y no—dijo Ophis—Independientemente de que encontremos poco o nada en esta biblioteca, nuestra siguiente parada se ha convertido en obligatoria gracias a los eventos recientes…
—¿De qué hablas?
—No necesitas saberlo ahora—replicó el dragón altaneramente—¡Ya deja de preguntar y déjame seguir buscando!
Ophis le respondió de mal humor, irritada por tantas preguntas.
Si bien el trato hacia ambos había mejorado, todavía estaba lejos de considerarse aceptable…
«… Bueno, al menos ahora nos dice algo de sus planes… » Happy rodó los ojos con disconformidad.
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…
Crocus, capital del reino Fiore, ubicación secreta…
—Zash-sama, verá que se han logrado avances importantísimos en este tiempo…
—Quiero verlos—anunció el hombre, con algo de malhumor.
Zash Caine, ministro de relaciones exteriores del reino de Fiore, mantenía instalaciones de investigación secretas en varios puntos del reino.
El hombre tenía la mala fama de estar obsesionado con la magia oscura e incluso muchos se atrevían a rumorar que hacía experimentos de moral dudosa en dichos lugares, pues se lo relacionaba con supuestas desapariciones de refugiados indocumentados que simplemente se esfumaban en lugar de ser deportados…
Sin embargo, era también listo y calculador. A través de obras filantrópicas financiadas por el gobierno de Joya había logrado ganar simpatía entre las masas del empobrecido país de Fiore y según sus cálculos, las reservas de alimento de la capital estaban por agotarse y pronto la reina se quedaría sin su bastión de apoyo popular.
Aún así, había un último elemento que todavía no hacía posible su intento de golpe de estado. Precisamente en estos secretos laboratorios, Zash Caine buscaba la respuesta…
—Por aquí Zash-sama, hemos llegado…
Aquel investigador lo guió a la estancia más profunda y mejor resguardada, donde también lo esperaba el equipo completo de magos que habían trabajado por meses en el proyecto. En una de las mesas, había una Lacryma de aspecto único, fijada en un pedestal: ¡Una Lácryma de dragón!…
—... Zash-sama, es para nosotros un honor presentarle a la cuarta generación de dragon-slayer…
Una luz iluminó 5 cápsulas de cristal llenas de líquido, y dentro de ellas a las 7 criaturas desarrolladas:
7 seres de forma humanoide, con la apariencia de estar cubiertos de pies a cabeza con armaduras. La cabeza tenía el diseño de un yelmo de caballero con la barbera y visera imitando las mandíbulas de un dragón. Toda la armadura estaba formada por placas que intentaban imitar las escamas de un dragón.
Cada una de ellas tenía un patrón de color distinto y complexión física diferente, adaptadas a diversas situaciones de combate…
—Ellos son los primeros 7 en sobrevivir el procedimiento—anunció uno de los investigadores—No tienen mente ni voluntad propia, su único propósito es obedecer a quien tiene su comando. Son casi máquinas…
Zash Caine observó a cada uno con detenimiento y de inmediato presentó sus objeciones:
—¿Por qué son tan diferentes entre sí?—Zash cuestionó.
—... Pues verá… estos 7 fueron diseñados en específico como medida de contingencia contra usted sabe quienes…—objetó el mago.
Todos en la sala comenzaron a ponerse nerviosos.
—Mi plan involucraba aplastar a eso cualquier otro que se oponga usando los NÚMEROS… ¡Pues ya qué!…—resopló Zash—Supongo que lo han de corregir para la producción en masa…
—¡Glubs!—el investigador tragó seco.
Se impuso el silencio por breves segundos.
—... retomando el punto de la producción en masa—Zash siguió—¿Cuál es el costo por unidad?
Los científicos se miraron preocupados.
—¿Y bien?—Zash insistió, mostrando signos de estar perdiendo la paciencia.
—1500 millones de Jewel…—respondió temeroso uno de ellos.
Zash levantó ambas cejas pero extrañamente no perdió la compostura. Empezó a caminar por las cápsulas y sorpresivamente rodeó con el brazo a uno de los investigadores, el cual se paralizó de miedo…
—David… ¿Te llamas David verdad?—le dijo Zash.
—S-s-sí señor…
—David, para que nuestro plan tenga éxito y podamos hacer una diferencia con las tropas necesitamos un ejército completo de estos… ¿1500 millones por cada uno no te parece demasiado?... ¿o tal vez soy yo el que está equivocado?...—Zash habló en fingido tono de burla que delataba su enojo y disconformidad.
Los demás investigadores no se atrevían a decir nada.
—Pues verá señor—David habló al fin—La verdad es que aún no tenemos la tecnología para producirlos en masa, ya que utilizamos una Lacryma de dragón y un sujeto de prueba por cada uno…
Zash le sonrió con malicia.
—David, AQUÍ tenemos la tecnología—Zash le señaló la Lacryma de dragón en la mesa—Sólo les pedí que la hicieran más pequeña y más barata…
—Eh, sí señor. Lo intentamos, pero la verdad es que… ¡Es imposible!
Zash finalmente perdió los estribos:
—¡NO ME DIGAS A MI QUE ES IMPOSIBLE!—gritó el hombre—¡Se supone que todos ustedes son los más listos en este mugroso país y no puede ser que después de meses y con recursos ilimitados no lo hayan conseguido!
Obviamente, al fracasar con la producción en masa, el equipo había optado por desarrollar 7 sujetos a partir de Lacrymas individuales. 7 autómatas que al menos sirvieran para contener a los que probablemente serían los 7 opositores más peligrosos a los planes de Zash…
Todos los investigadores temblaban cómo hojas, pero antes de que Zash siguiera gritando, una voz de mujer resonó con fuerza:
—Lo que dice es cierto. ES imposible—anunció una mujer con voz firme.
—¡¿Quién dijo eso?!—bramó Zash.
Todos los científicos se abrieron como cortinas para revelar a la valiente: Una mujer de mediana edad, vestida con bata de laboratorio, notorias canas y gruesas gafas en los ojos…
—No te conozco—Zash rebajó el tono—¿Quién se supone que eres?
—Me incorporé al equipo hace pocos meses—explicó la mujer—Mi nombre es Francine Hammer…
—Muy bien "Francine"—Zash hizo burla de su nombre—¿Puedes explicarme por qué debo de aceptar sus mediocres resultados?
Lejos de asustarse, la mujer se paró firme y empezó a explicar:
—... Zash-sama, con el debido respeto, lo que nos está pidiendo no es posible de hacer. Todos los intentos por dividir la Lacryma de dragón en unidades más pequeñas han sido infructuosos, como verá ahora…
¡Click!
La mujer chasqueó los dedos y el suelo se abrió, saliendo de él a través de un mecanismo, otras 5 cápsulas de soldados.
Las criaturas de estas nuevas cápsulas estaban totalmente deformadas, algunas con el cuerpo resquebrajado y otras ya ni siquiera mostraban forma humanoide…
—... Al dividir la Lacryma en 5 partes, este es el resultado: inestabilidad, deformidad, incluso se detectaron radiaciones peligrosas para los humanos como sucedió con los vehículos mágicos. Aún si lográramos mantenerlos estables, su despliegue puede resultar en una amenaza para la población civil que usted espera conquistar…
Zash bajó los bríos y escuchó a la doctora.
—... Nuestros recientes descubrimientos nos dicen—la científica continuó—que al parecer cada Lacryma de dragón contiene la fuerza de un sólo dragón y por motivos que desconocemos aún, no permite ser dividida…
—¿Con eso pretendes justificar este fracaso?
—De ninguna manera, señor—respondió la mujer—Lo que digo es que al adquirir las Lacrymas en forma individual y a un costo ya de por sí elevado por su rareza, naturalmente los costos de producción hacen imposible producir un ejército, sin mencionar el factor humano. Realmente no veo factible secuestrar a miles de personas sólo para esto…
La mujer mencionó esto último con mucha incomodidad, mostrando su clara oposición a dicha práctica.
—¿Tú qué propones?
—... Revisando las etapas preliminares de la investigación, descubrí que ustedes en un inicio plantearon extraer sus propias Lacrymas de cuerpos de dragón, buscando crear varias Lacrymas pequeñas de un cuerpo de dragón en lugar de una sola…
—¡Olvídate de eso mujer!—reprendió Zash—¿Crees que los cadáveres de dragón crecen en los árboles?
—Señor yo…
—Esa idea nació gracias a que milagrosamente apareció un cuerpo de dragón fresco en la frontera con Seven hace varios meses… ¡Pero los metiches del consejo mágico requisaron el cuerpo antes que nosotros!—renegó Zash ante todos los presentes—¡Ese maldito boy-scout de Jura Nekis!
Viendo la inutilidad del proyecto, Zash ya estaba por despedirlos a todos, un eufemismo para desaparecerlos por saber demasiado, pues todos los presentes empezaron a temblar de nuevo salvo la mujer…
—¡Zash-sama, Zash-sama!
Una voz familiar interrumpió desde fuera, se trataba de aquel joven lugarteniente de Zash Caine…
—¡¿Qué es lo que quieres?!—respondió de mala gana al reconocerlo—ahora estoy ocupado…
—¡Pero señor, es urgente!
—¡Yo digo cuando es urgent…
—¡Apareció un segundo cuerpo de Dragón!
Todos los presentes se paralizaron al escuchar la noticia y el propio Zash tomó de los hombros al recién llegado, zarandeandolo…
—¡¿Y qué estás haciendo aquí parado?! ¡Deberías estar trayéndolo aquí!
—¡Eh-eso justamente!—respondió el jóven con dificultad—Nuestras fuerzas ya se apoderaron de él y ahora mismo está en camino…
Zash se relajó instantáneamente y luego se giró nuevamente hacia el equipo de investigadores. Avanzó lentamente hacia la mujer hasta quedar frente a frente. Intercambiaron miradas desafiantes.
—Muy bien, ya tienes tu cuerpo, "Francine"—le dijo en forma severa—¡Ahora quiero resultados mejores que estos! ¡De todos ustedes!
—¡Sí señor!—Todos los presentes se cuadraron ante su líder.
Zash se dirigió una última vez ante Francine…
—Ahora eres jefa de proyecto y cualquier falla de estos monos es TÚ falla. No quiero más excusas…
—Lo entiendo, Zash-sama…
Así quedaron listos los preparativos para el nacimiento del ejército más infame que Fiore conocería nunca.
…
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Biblioteca de Jor, Reino de Minstrel…
Así pasó un día, que luego se convirtió en 2, luego 3 y así transcurrió la semana de plazo que estableció Ophis, sin que hubiera algún avance en la investigación…
—¡Esto es aburridísimo!—Natsu se quejó al séptimo día—¡No creo poder aguantar otro día en este sitio!
—¿No puedes esperar un día más? Cierra el pico y quédate quieto…
—Entiéndelo, él no es de leer mucho—Happy lo excusó—y siendo sincero, esta no es la clase de búsqueda que imaginaba…
Ophis cerró abruptamente su texto y los miró con hartazgo.
—¿Qué esperabas que iba a ser ésto?—replicó la niña dragón malhumorada.
—Bueno ya sabes, buscar en ruinas y esas cosas…
«… La última vez que hicimos un viaje de búsqueda con Lucy también tardamos, pero pensé que tú podrías hacerlo más rápido… » Happy no se animó a decirle eso a Ophis en voz alta.
—¿Sabes en qué ruinas buscar exactamente?—Ophis levantó una ceja con desdén.
—No…
—¿Puedes transportarte instantáneamente a cualquier parte del mundo y revisar lugar por lugar?—Ophis volvió a preguntar molesta.
—Bueno no…—Natsu respondió con vergüenza.
—¿Posees todo el conocimiento que hubo, hay o habrá en un futuro?—Ophis elevó la voz con voz de pocos amigos, asustando a Happy…
—Bueno pero no te enojes…—Happy intentó disculparse pero no surtió efecto, pues Ophis le siguió recriminando:
—¡¿Tienes todo el maldito tiempo del mundo para hacer agujeros en la tierra hasta encontrar algo?!—Ophis volvió a preguntar—A menos que la respuesta a todo eso sea SI, puedes olvidarte de encontrar ciudades perdidas, viajes exóticos, y cavar alrededor del mundo—Explicó en forma solemne—Dada nuestra precaria situación donde no tenemos más pistas para seguir que sean acordes a nuestro nivel de poder actual, casi toda la información que nos es útil se encuentra en bibliotecas; investigando, leyendo.
—Digas lo que digas, ¡eso es la mierda más aburrida que existe!—Natsu escupió en forma infantil.
Ophis se calmó un poco antes de atenderlo:
—¿Crees que los mapas de tesoros perdidos crecen en los árboles? En mi experiencia, la "X" nunca marca el lugar…—le replicó Ophis.
—Yo solo decía…
El dragón dejó de perder tiempo con ellos y se dispuso a abrir un nuevo y voluminoso libro de aspecto muy prometedor, tanto así que se animó a leer el título en voz alta:
—... La historia de las grandes religiones de Ishgar, por el gran maestro "Lynx"?. ¿Lyansh?…—Ophis no pudo pronunciar bien el nombre del autor.
—¿Y se supone que aquí encontraremos lo que buscamos? ¿Qué buscamos exactamente?—Happy preguntó.
—Direcciones de templos, mapas. Alguna clase de pista parecida a la que nos llevó a pelear con los Jar'gols. Si tu fueras un Dios y les confiaras a tus sirvientes esconder algo ¿Dónde lo pondrías?—Ophis hizo una pregunta retórica—... En un templo por supuesto.
—Oh, ya entiendo…
—Un templo secreto o que tenga algo de especial… si no encontramos nada aquí, recién entonces lo único que nos quedará es ir uno por uno a los templos de la diosa Agnes y encargarnos de la investigación así como de todos allí…—Ophis anunció en forma sombría—¿Apuesto que eso te gustaría verdad Dragneel?: Hacer agujeros en la tierra y las personas hasta encontrar lo que buscamos…
—¿e-encargarnos de todos?—preguntó Happy temeroso.
La idea de asaltar templos y verse obligado a ver a Ophis masacrar a todos allí volvió a su cabeza. Sin embargo, ahora tenían el pacto que prohibía a Ophis matar sin provocación… ¿Se contendría con los monjes y sacerdotes esta vez?
Natsu la confrontó inmediatamente:
—Lo prometiste—le dijo el jóven casi en tono de amenaza—nada de matar a la gente sin razón…
Ophis le devolvió la mirada desafiante y a pesar de que Natsu no tenía posibilidad de imponerse por la diferencia de poderes, Happy sintió gran tensión en el ambiente…
—Oigan…—Happy intentó calmarlos…
—¡Oh, La historia de las grandes religiones de Ishgar!—Una voz familiar habló con falsa emoción al descubrir el libro que Ophis traía entre manos—gran texto, con una prosa muy elegante…—elogió—Lástima que el maestro "Lyzansh" nunca estuvo ni cerca de visitar en persona la mitad de los cultos sobre los que escribió—Sani terminó en tono burlón y pronunciando bien el nombre del autor a diferencia de Ophis.
Sorpresivamente, Sani entró por la puerta para interrumpir su conversación.
—¿Qué diablos haces aquí de nuevo?—respondió Ophis en forma hostil.
—Los otros espacios están llenos de nuevo, mi Lady—replicó en forma jovial, antes de ocupar su asiento.
Ophis torció la cara en forma rabiosa y su cara describía su decepción a la perfección. Sani la había humillado al aparentemente poseer un criterio más preciso que ella para la investigación…
Natsu y Happy la observaron conteniendo la risa y aunque sin decir nada lo que pensaban era obvio:
«… ¡Él es más listo que tú!… »
—¡Douch!
Natsu recibió una patada en la canilla por debajo de la mesa.
—Yo no me alegraría tanto si fuera tú—Ophis anunció—Recuerda que el plazo para la investigación vence mañana, y si no encuentro nada hasta entonces, nos largamos a revisar los templos de la orden de Renhet uno por uno…
—E-espera…—Happy tartamudeó—¿Qué pasó con eso de que era una pérdida de tiempo buscar debajo de las piedras para encontrar algo?
—Es mi órden—respondió fría.
—Pe-pero…—Happy quiso objetar.
—... Si quieres que encuentre algo, ¡deja de interrumpirme!—Ophis le increpó a Happy—Necesito concentrarme…
«… Y será mejor que reces para que efectivamente encuentre algo… »
Happy no quiso ni pensar en lo que vendría después y se alejó de Ophis para esperar un buen resultado. Se desesperó cuando vió que Natsu se apoyaba en la esquina de la mesa, papando moscas… ¡El tipo ya parecía haberlo aceptado sin ningún problema!
O creía que al final Ophis cumpliría su palabra de no matar…
—Por curiosidad, ¿Por qué están tan interesados en investigar el culto de Renhet de la diosa Agnes?...
Sani le habló a Happy de imprevisto, provocándole a su vez curiosidad recíproca. El Exceed vió de reojo los libros que ojeaba Sani, que eran muy diferentes a los de Ophis, tanto en el idioma en el que estaban escritos como en extensión…
«… ¿Debería confiar en él?… » pensó Happy.
Happy temió que Ophis lo reprendiera por ser indiscreto, por lo que antes de hablarle a Sani verificó que la niña dragón no lo oyera: Se relajó cuando observó que Ophis estaba tan absorta en su lectura que ni se molestó en devolverle la mirada…
—La ayudamos a buscar un… las partes de un… una cosa…—Happy trató de ser lo más vago posible a la hora de describir—Ya encontramos una en un templo de otra religión y pensamos que la siguiente pueda estar en los de la diosa Agnes…
—Mmm… Las partes de "una cosa" que están ocultas en templos de religiones aparentemente diferentes entre sí… —Sani respondió en tono misterioso—vaya rompecabezas el que tienen entre manos…
Sorprendentemente, Sani no se ofendió ni objetó ante la desconfianza de Happy, más bien se mostró ingenioso y divertido ante la premisa del problema.
—Si… la verdad es que hemos estado buscando hasta debajo de las piedras y sólo hemos encontrado 2…
—... E imagino que a ustedes dos no les hace mucha ilusión el tener que asaltar templos ¿Verdad?—les preguntó a ambos…
Natsu no estaba demasiado interesado en la conversación que Sani sostenía con Happy, pero al momento de que Sani tocó ese asunto tan delicado, el jóven recién quiso acercarse a él…
—¿Y eso a tí que te interesa?—le increpó Natsu, mostrándose inexplicablemente hostil con aquel desconocido.
«… ¿Natsu, qué ocurre contigo?… » Happy dudó al ver a su amigo entrecerrar los ojos con sospecha.
—... El método que su amiga sugiere involucrará mucho derramamiento de sangre. No creo que los que protegen esos templos estén de acuerdo con entregarles "una cosa" que protegen tanto…
—Lo sé… ¡Y lo que más me preocupa es que no se detenga ahí!—Happy se quejó en un susurro—quiero decir, cuando terminemos con los templos de Renhet, seguro luego iremos por otra órden, y luego otra ¡Y así hasta acabarnos todas las religiones!...
Natsu se giró a ver a Ophis en busca de alguna reacción pero la niña dragón seguía imperturbable en su libro.
—Es una lástima que ya no vivamos en los tiempos antigüos, dónde todos los cultos eran uno solo… eso les reduciría los lugares para buscar…—Sani replicó casi en tono de burla.
—¡¿Cómo dices?!
—Sépanlo o no amigos, una vez todas las religiones y cultos fueron uno solo, en el principio de esta era…
—¿En serio?—preguntó Natsu.
—Así es.
—La mitología antigua está llena de historias de ese periodo—Sani reafirmó su dicho.
—¿Hablas de lo que viene antes del año X001?—Happy preguntó—¿La "era oscura" que tanto le gusta investigar a Lucy?
—Más antigua todavía… Aquella primera era mitológica donde los dioses caminaban por la tierra.
—"¿Primera era?"—respondió Ophis en voz alta y con escepticismo.
Natsu y Happy se giraron a ver a la niña dragón, sorprendidos de que ella estuviera escuchándolo todo desde su sitio. Happy tragó seco al pensar que ella se molestaría por la impertinencia, pero sorprendentemente, Ophis mantuvo la calma…
—Bueno, mi Lady,—Sani le respondió a Ophis—si consideramos lo que vino antes de eso como el final de los tiempos y desde el punto de vista de los mortales actuales, SI. Podemos llamarla una "primera era"...
—Touché…—Extrañamente… ¡Ophis le dió la razón!
Por su parte, Natsu y Happy escuchaban atentamente, interesados por la conversación. ¡Incluso Natsu, quien suele ser bastante neófito con estos temas!
Probablemente era porque al joven de hecho le apasionaban bastante las grandes historias de monstruos, y a pesar de lo poco prometedoras que podrían ser las historias sobre dioses, el tono magnificente con el que Sani inició fue suficiente para provocarle curiosidad…
«… ¡Podría ser la segunda parte de la historia que Ophis no quiso contar!… »
Sani comenzó entonces a relatarles una historia antigua y fascinante:
—... El mundo en el que vivimos no siempre ha sido como lo conocemos—Sani inició—Nuestro mundo es tan viejo que son pocos los seres que pueden presumir de haber visto el verdadero comienzo, pues así como las estaciones que se acompañan una detrás de la otra en un ciclo sin fin, la historia de nuestro mundo está llena de "finales" y "comienzos"...
«… Orale, este tipo se cree un poeta… » Natsu pensó.
—... La historia que nos compete ahora, comienza con uno de esos finales, un gran y terrible cataclismo… un evento de proporciones tan terribles que dejó todo lo que era conocido hasta ese momento en ruinas—anunció Sani en tono fatalista—Casi todas las montañas eran bocas ardientes que vomitaban fuego y lava, los océanos arrasaban con las costas en forma impredecible, las tormentas y tifones eran ingobernables y lo destruían todo… La naturaleza misma se manifestaba con vida propia, imponiendo la ley de más fuerte en toda la creación… En ese momento tan bajo, los dioses emergieron una vez más y se encontraron con un mundo deshecho y estúpido…
—Wow, eso suena más como la historia del fin del mundo que la del comienzo…—comentó Happy.
—Porque lo es, mi amigo—Sani respondió—Todo lo que era conocido hasta ese momento tuvo que morir para que el mundo que tenemos ahora exista…
«… ¡Podría ser eso!… »
—¿Deshecho y estúpido?—preguntó Natsu, conteniendo la emoción pero sin perder su desconfianza hacia Sani.
—Verás amigo—Sani le respondió—Los dioses no fueron los únicos que emergieron de todo ese caos. También regresó para asomar la cabeza, una pequeña y singular criatura ¿Puedes adivinar cual es?
—¿Dragones?—replicó Natsu ingenuamente.
—Los humanos…—le respondió Sani—dije "pequeña y singular" y los dragones, por supuesto que no entran en esa categoría… pero sí, también había dragones…
El Exceed sintió que Natsu estaba desviando el relato:
—Vuelve a lo de "deshecho y estupido"…—Happy le pidió.
—¡Oh sí!, es cierto: Verás, la humanidad logró sobrevivir a este evento pero a un costo muy alto: resurgió como una especie simple y poco adaptada a esas condiciones tan terribles. Ellos sufrían y todos los días eran una lucha por sobrevivir, sin aquella chispa de inteligencia de la que tanto presumen ahora. En momentos como esos, no había lugar para otra forma de vivir que no fuera la de un animal: Un mundo deshecho y estupido—explicó—... Así pues, esos dioses se descubrieron así mismos como el último baluarte del conocimiento y la civilidad…
… De esta manera, se vieron obligados a tomar una elección: Reconstruir o abandonar ese mundo deshecho. Eventualmente, aquellos que abandonaron pasaron a ser conocidos como los "Aesir", pero aquellos que se quedaron fueron llamados "Vanir"...
El Exceed vió la cara de Natsu caerse de decepción.
«… Mmm, parece que no es la segunda parte de la historia de Ophis, pues en esta las personas ya existían, lástima para tí, Natsu… » Reflexionó Happy.
—… Los Vanir decidieron elevar a la humanidad una vez más y así les volvieron a enseñar la escritura, la agricultura y el arte. En esencia, todo tuvo que comenzar de nuevo, y al igual que sus predecesores, les impusieron una moral muy estricta, destinada a mantener el orden y la paz entre ellos…
—La hipocresía de siempre…—Ophis interrumpió de nuevo desde su asiento—No importa en qué panteón o religión busques, los dioses son libertinos y pecaminosos como los humanos, pero aún así les exigen cumplir esa moral…
—Para nada, mi lady—Sani continuó—Aunque no lo crea, este primer grupo de dioses buscó ante todo dar el ejemplo a sus súbditos y por varios siglos, fueron un ejemplo de rectitud y mesura—Sani elogió sin darse cuenta—Así lo intentaron aquellos primeros siete principales dioses, que se impusieron por sobre todos los Vanir…
—¿Eran los "jefes" de todo el mundo y de "dios-landia"?—Natsu preguntó usando palabras que ni existían.
—Así es. Buscaban representar lo que se creía eran "los siete aspectos principales de dios": La justicia, la sabiduría, las artes, la fertilidad, los oficios, la sanación, y el balance…—Sani explicó.
—Wow…
—... Los siete dioses establecieron un culto único para regir sobre la humanidad: Zudthar, Dios de la justicia; Ither, Dios de la sabiduría; Nalnera, Diosa de la fertilidad; Cedea, Diosa de las artes; Codum, Dios de los oficios; Agnes: Diosa de la sanación…
Natsu y Happy no repararon en las reacciones de Ophis: ¡Ella se tapó los oídos en un berrinche infantil al oír un nombre en particular!
«… ¡Ither!… »
—La diosa Agnes ¡Esa es la que nos interesa!—Happy exclamó.
—... Agnes, inicialmente reconocida cómo la diosa de la sanación, la medicina y las bendiciones…—replicó Sani.
—Mirajane dice que era la religión oficial de Fiore antes que el culto de Zentopia apareciera: Agnes y la orden de Renhet… ahora no es muy común.
—La órden de Renhet estaba principalmente extendida por los territorios centro y este del continente de Ishgar—explicó Sani.
—Un momento—Natsu habló—Antes que Happy interrumpiera, sólo mencionaste a seis dioses ¿Qué hay del séptimo?
—Ankhseram, Dios del balance…
—¡Glubs!...
En el momento que oyó el nombre, primero Natsu tragó seco y abrió los ojos enormemente. Happy no dijo nada por la impresión y ahora Natsu buscó mirar a Ophis, quien extrañamente había permanecido demasiado callada…
—¿Dios del… "balance"?—Natsu preguntó, conteniendo su incomodidad pero permaneciendo mirando a Ophis...
—El Dios que controla el balance entre la vida y la muerte por supuesto…—Sani replicó.
Sin que pudiera evitarlo, a Natsu se le puso la piel de gallina. Happy se preocupó también, considerando la amenaza que habían recibido de Hyrum…
"... Este no será nuestro último encuentro. No sé si será por mi mano, pero te garantizo que esto no se quedará así. Tendrás que responder por los pecados de tu hermano…"
Sani los observó con suma atención pero con el rostro en blanco, haciendo imposible inferir sus intenciones…
«… Así que es él… viéndolo en persona no podría creer que él es el demonio más poderoso del mago oscuro… Sin embargo, puedo sentirlo: La energía demoníaca se concentra en el lado derecho de su cuerpo… » Reflexionó Sani al ver a Natsu.
—Desafortunadamente, el nuevo órden fracasó e inevitablemente los dioses se separaron…—dijo Sani.
—¿Por qué los dioses se separaron si antes tenían una sola religión? ¿No era mejor así?...—Happy preguntó para cambiar de tema.
—Lo que pasa siempre: Distintos corazones, distintas mentes… Al final, los dioses se dieron cuenta que no podían unificar a toda la humanidad—lamentó Sani—Por mucho que intentaron, no lo consiguieron…
—¿Qué ocurrió?
—Los humanos siempre acababan distanciandose de sus creencias y valores originales a medida que se diseminaron por el mundo… y la aparición de otros dioses rivales fué inevitable…
«… guerras santas, ¿verdad?… » Ophis pensó secretamente.
—... Y cuando los humanos aprendieron a utilizar magia, fué el golpe decisivo para el culto hacia los dioses—Sani concluyó—... Si el hombre puede hacer milagros ¿Para qué necesita a los dioses?
Las palabras de Sani sonaban muy sensatas y fáciles de comprender para ambos, incluso Natsu, que logró entender cerca de la mitad de todo el relato…
—Ya veo…—dijo Happy en tono de decepción.
Happy y Natsu estuvieron a punto de darle la espalda para volver a su mesa con Ophis. Sani se dió cuenta y tras analizar un momento, hizo su movimiento…
—Si me permiten sugerir, yo iría primero a revisar los templos del ya casi olvidado Ither, antiguo dios de la sabiduría…
Ophis levantó ambas cejas y le dedicó una mirada de rabia a Sani. Happy fué el más conciliador de los 3 y se animó a preguntar:
—¿Por qué dices eso?
Sani sonrió complacido antes de responder:
—Porque muchos siglos antes de separarse del mundo, Ither fué el encargado de esconder y guarnecer un tesoro muy antiguo conocido como "Las 88 maldiciones del dragón"...
¡Crunch!
Se oyó el sonido de algo rompiéndose. Ophis había tirado el tintero al piso. Natsu y Happy se giraron a mirar a Ophis. Sani también lo hizo y le dedicó una mirada provocadora. El dragón le devolvió una asesina…
Happy procesó todo en su cabeza…
«… 88 maldiciones, eso significa que… ¡¿88 fragmentos?!… ¡¿Podría ser lo que buscamos?!... »
—¿Qué ibas a decir sobre ese tesoro?—un muy interesado Happy le preguntó a Sani.
—... La leyenda dice que dividió el tesoro entre sus seguidores y sus fieles más poderosos. Tras su partida, Ankhseram intentó hacerse cargo de dichas obligaciones, pero nunca logró demasiado éxito…
Ni bien terminó la frase, Ophis cerró el libro que tenía entre manos en forma violenta, causando un fuerte estruendo. Natsu y Happy observaron confundidos y el dragón dió una órden inesperada:
—Es todo por hoy… ¡Nos largamos!
—Pero recién son las 3 de la tarde…
—¡Es una órden!—Ophis bramó enojada.
Ambos amigos se levantaron, pero no contaban con que aquel hombre se levantaría también, para coincidir con ellos en su salida…
«… ¡Maldita sea, deja de seguirnos!… »
…
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…
Tras concluir la investigación, el grupo se dispuso a perseguir su nueva pista.
Ophis quería deshacerse cuanto antes de Sani, pues inexplicablemente sentía gran incomodidad cerca de él a pesar de que no poseía presencia mágica alguna.
Sin embargo, ese era el gran problema que Ophis tenía con él: ¿Cómo un ser aparentemente sin poder podía conocer todas esas cosas que ella desconocía? Se sentía enferma de sólo pensar que debía sospechar (y en el fondo potencialmente temer) de un ser aparentemente insignificante cómo Sani.
La paranoia comenzaba a formarse en su cabeza.
Ophis se dirigió al callejón del mercadillo oculto donde adquirió los bichos tiempo atrás para aprovisionarse de nuevo, pues las molestias en sus ojos persistían. Tenía la esperanza de que Sani no los siguiera allí, pero el hombre alegó que casualmente también tenía un asunto pendiente allí…
—Mi Lady…—Sani le quiso hablar.
—No soy una noble. Deja de llamarme así—interrumpió Ophis.
—Disculpe, no puedo evitarlo, ya que usted camina como una persona rica…
—¿Cómo se supone que camina un rico?
—... Usted camina como si cada piedra de la calle le perteneciera—observó el hombre—Yo por mi parte, pasé toda mi infancia robándole a las personas cómo usted, señorita…
—Touché—replicó Ophis, dándole cierta razón.
El grupo esperaba que el sujeto los dejara a la brevedad, pero insistió en seguirlos un momento más, despertando más y más sospechas en Ophis. En situaciones normales, el dragón ya lo hubiera hecho cenizas por su impertinencia pero ahora estaba obligada a contenerse por el pacto con Natsu…
«… Dragneel te juro que esto ya está de buen tamaño… »
Regresaron al comercio de mala muerte donde vendían las extrañas criaturas que Ophis quería…
—... Dame 10 más de esta cosa…
Asqueados nuevamente por las criaturas, ambos, Natsu y Happy, apartaron la vista mientras Ophis adquiría más de los siniestros bichos para fines medicinales. El hombre no apartó la vista…
«… ¡Se está gastando todas las monedas!… » Happy se preocupó.
Para su mala suerte, Happy no pudo protestar porque en teoría, las monedas las había conseguido ella y bien podía disponer del dinero como mejor le pareciera…
Sani observaba las compras de Ophis con una singular atención:
—Señorita, si lo que quiere es detener la inestabilidad de su matriz energética, yo sugeriría una concentración más alta de aquel otro espécimen…—replicó el hombre, señalando un bicho diferente al que Ophis estaba comprando.
Natsu y Happy no entendieron ni una palabra pero al poco de oír la sugerencia, Ophis se erizó entera y giró la cabeza con brusquedad para mirar con sorpresa al hombre…
El hombre esbozó una media sonrisa maquiavélica y el dragón abrió los ojos cómo platos.
—... Imagino que las radiaciones que su cuerpo emite en ese estado pueden ser peligrosas para sus aliados…—explicó Sani en forma arrogante—... Bienvenida de vuelta, Diosa dragón Ophis, el mundo entero se ilumina con su presencia…
—¡TÚ…
¡SLICE!
¡Ophis desenvainó su espada de luz morada y cortó al sujeto!
—¡¿Por qué hiciste eso?!—Natsu exclamó.
Ambos amigos no pudieron hacer nada para evitar que una asustada Ophis intentara partirlo por la mitad, pero pasó algo todavía más inaudito: ¡El hombre calvo desapareció justo antes de que su espada golpeara, dejando únicamente sus ropas en el suelo!
Los escasos presentes se alarmaron por el repentino atentado y comenzaron a acercarse al lugar, cercando a Natsu, Ophis y Happy…
—Ophis, la gente nos observa…—comentó Happy preocupado…
El dragón no prestó atención a la multitud. Seguía sorprendida, inspeccionando los restos del hombre, sólo para encontrar las túnicas apiladas en un montón ¡Su cuerpo había desaparecido!
Entre las ropas, Ophis encontró dos bolsas de cuero con más monedas de plata en el interior…
—¿Uuh?...
«… ¿Alguna clase de truco de magia?... » pensó Happy al ver ausencia de sangre o cadáver.
Desafortunadamente, el resto de las personas no lo vió así…
—¡Aaaaaah!
Una mujer gritó aterrada al descubrir el crimen y los presentes se alarmaron aún más.
—¡Esperen-esperen!—Happy intentó aplacar a la multitud pero era demasiado tarde. Al poco tiempo los soldados se hicieron presentes y el grupo se vió obligado a huir, junto con todas las personas que tenían comercios ilegales. La irrupción de la guardia de la ciudad hizo cundir el pánico.
Ambos amigos temieron que Ophis opusiera resistencia y atacara a los guardias, pero sorprendentemente estuvo más que dispuesta a salir de allí. Cogió ambas bolsas con dinero y siguió al dúo…
...
—•○•—•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••
…
Reino de Minstrel, a las afueras de la ciudad de Jor…
—¡Oye más despacio! ¡¿A dónde nos llevas ahora?!—Natsu le reclamó a Ophis, pues Happy se estaba quedando atrás.
Lo último que Natsu y Happy esperaban era que Ophis decidiera abandonar la investigación y salir de inmediato de la ciudad. A toda velocidad cargó a Happy una vez más con el equipaje voluminoso y ordenó partir…
Happy observó el mapa y observó que ya no se dirigían a los lugares marcados para los templos de la orden de Renhet, sinó en sentido contrario, de donde habían venido en un principio…
«… Un minuto… ¡Estamos regresando al valle envenenado donde peleamos con Samael!… »
—Ophis… ¡Vas en sentido contrario!
—Cierra la boca ¡Sé a dónde vamos!—le escupió el dragón de vuelta, muy malhumorada—¡Yo no estoy perdida!
—Es que estamos regresando al lugar donde peleamos con Samael…—Natsu habló.
—EXACTO—Ophis replicó.
Ambos amigos intercambiaron miradas de incredulidad.
—¡¿Para qué quieres volver ahí?!
—Caminen y cierren la bocota—Ophis le respondió de vuelta.
Happy quiso buscar una razón lógica para el proceder del dragón y repensó los dichos de Sani…
«… Los templos del dios Ither… Las 88 maldiciones del dragón… »
—¡Oh, ya entiendo!—Happy exclamó—Entonces si iremos a donde nos sugirió Sani…
—¡GRRR!
🔥¡Wosh!🔥
Ophis lanzó un gruñido y elevó su aura de poder, asustando a ambos…
—¡Waaa!—Happy chilló, retrocediendo y escondiéndose detrás de Natsu.
—¡Oye-oye! ¿Por qué te enojas tanto?—Natsu reclamó.
Ophis se giró con violencia hacia ellos y los miró con severidad.
—NUNCA vuelvas a mencionar a ese sujeto ¿Me entendiste?—Ophis los amenazó a ambos…
—¡Bueno pero no te enojes!
Con este último acto la niña dragón consiguió cerrarle la boca a ambos, acelerando además el paso para alejarse de la llanura donde Jor se erigía.
Atravesaron kilómetros y kilómetros de praderas y una vez más se fueron acercando a aquel valle, ahora maldito para siempre.
El Exceed todavía no perdía la esperanza de razonar con Ophis, tal vez tentando demasiado a su suerte y la paciencia del dragón.
—¿Por qué estás tan enojada con él?—preguntó Happy—parecía querer ayudarnos…
—No es confiable. ¡¿No te das cuenta?!—el dragón insistió.
—No lo sé… nos ayudó con la investigación e incluso nos dió este dinero a su manera—dijo Happy al agitar las bolsas con el dinero que habían recogido de sus ropas.
—¿No sentiste ninguna presencia mágica proveniente de él?—preguntó Ophis.
—YO TAMPOCO—anunció el dragón en forma enfática.
—¿Y qué con eso?
—Ni el más hábil de los magos puede ocultar su presencia mágica de mí. Yo lo habría notado, a menos que se trate de alguien superior a mí… ¡Y eso no es nada bueno!
A pesar de las muestras de apoyo de aquel misterioso hombre, la niña dragón se mantenía dentro su paranoia y estado de alerta…
—Ese sujeto a mi tampoco me agradaba—comentó Natsu.
—¿Por qué no?—Happy observó.
—No lo sé… había algo en ese sujeto que me daba mala espina.
—... ¡Ese maldito lo sabía!—Ophis habló llena de ira—Ese sujeto sabe quien soy y lo que estoy haciendo…
—¿Qué hay de malo con eso?—Natsu replicó.
—¿No lo entiendes, torpe?—escupió el dragón—¡Débiles como estamos ahora somos presa fácil para cualquiera!
—¿Tienes miedo?—Natsu le dijo en tono burlón—¡¿La gran Ophis tiene mied… ¡Gghha!...
Natsu sintió primero una punzada en el cuello y luego la sensación de atragantamiento. Ophis activó la marca en su cuello y le provocó dolor.
—¡Ezpegha… ¡Ez Broma-es broma!—protestó Natsu ahogándose.
—¡Suéltalo!—Happy protestó.
Ophis finalmente aflojó el agarre y Natsu cayó al suelo. Happy corrió a auxiliarlo.
El dragón se tensó completamente en forma repentina. Un profundo mal presentimiento…
—No tenías por qué hacerle eso ¡Sólo estaba bromean…
—¡Shh!—Ophis calló a Happy.
—¡Oye, no nos ignores!—Ahora fué Natsu el que protestó.
—SILENCIO—el dragón habló en tono de alarma.
—¡¿Qué?!
—¿No sientes ESO?
Natsu obedeció al fin y se concentró en el aire. Se hizo pesado y un particular rastro de Ethernano condensado se sintió incrementar cada segundo…
—SI. ¡Lo siento!…
🔥¡Fssss!🔥
Tanto Natsu como Ophis se colocaron en guardia y encendieron fuego en los puños. Llamas azules para Ophis y rojas para Natsu…
«… ¿Y ahora qué?… »
Happy sintió su pelaje erizarse, escondiéndose detrás de Natsu. La tensión se apoderó del momento. Ophis buscaba prepararse para algo pero no tenía idea de qué… ¿Un ataque? ¿Alguien los seguía? El rastro no concordaba porque debido a la intensidad de magia que ahora percibían, la cosa en cuestión debería estar ya entre ellos…
Zap-zap …
Sólo alcanzaron a oír un zumbido eléctrico…
¡SLASH! ... ¡BOOOM!
¡Los tres fueron derribados por una fuerza poderosa!
—¡Ungh!... ¡¿Qué fué eso?!
Quedaron aturdidos en el suelo por aquel relámpago rojo. En la tierra quedaron marcas de carrera de algo muy veloz que pasó por allí…
Ophis intentó pararse pero un extraño sentimiento de debilidad y mareo se lo impidió. Asustada, revisó debajo de su ropa, descubriendo que las grietas brillantes en su piel habían aparecido de nuevo…
«… ¡Maldición ahora no!… »
—¿Natsu estás… ¡Ungh!
Una segunda embestida, ésta vez pasó lo suficientemente lento para que Happy viera a un hombre bañado en rayos rojos se dirigía directo a Natsu…
¡BOOOM!
—¡Grrr!
Una vez más fueron derribados y sacudidos en el aire por la onda de choque de la carrera del atacante. Sintiéndose muy humillada, Ophis se puso de pié al fin…
—¡¿Dónde está?!—Ophis exclamó furibunda, mirando a todos lados.
Happy puso cara de horror:
—¡NATSU!... ¡Esa cosa se llevó a Natsuuu!
…
—•○•—•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••
…
…
…
Natsu Dragneel sentía como si estuviera dentro un tornado. El viento lo golpeaba a velocidades ridículamente altas y apenas podía parpadear. Su atacante lo tenía agarrado del pecho…
—¡Todo estaba saliendo a la perfección, y tú… ¡lo arruinaste de nuevo!
Natsu apenas logró oír bien cómo aquel tipo le reclamaba, pues la distorsión de su percepción todavía lo mareaba…
¡Aquel hombre corría a una velocidad increíble, llevándose a Natsu con él!
Natsu no pudo distinguir que tanto se estaban alejando de Ophis y Happy pero sí entendió que era mucho, pués el poco paisaje que lograba distinguir cambió radicalmente…
El velocista lo soltó y dejó que la inercia por ser empujado a tal velocidad dejara a Natsu en el aire, para después golpearlo repetidamente en el estómago sin que el jóven pudiera defenderse…
Punch-punch-punch…
El atacante no volvió a coger a Natsu después de golpearlo y el joven finalmente se embarrancó, levantando grava y tierra del suelo…
¡Plaff!
—¡Aarrggh… —Natsu se quejó por el dolor. Intentó levantarse—¡Bluagh!... coff-coff
Al momento de ponerse de pié, el joven sintió un dolor generalizado para seguidamente toser ahogadamente por el anterior ataque…
—¡Maldito!—gritó Natsu.
Con la colisión, su herida del hombro se abrió y la mejilla le dolía una mierda.
¡Flash!
¡Rápido como un bólido, el hombre apareció justo frente a él! Su velocidad dejaba una estela de electricidad roja…
El cuerpo de aquel sujeto vibraba de forma tal que era imposible ver los detalles de su rostro como para reconocer su cara, lo mismo con los detalles de su vestimenta. A duras penas pudo distinguir que llevaba un traje rojo y azul ceñido al cuerpo, con una especie de yelmo cubriendo su cabeza.
Natsu casi sufrió un paro cardiaco al verlo. Él era una persona muy despistada pero una sensación como la que le había dejado en aquella ocasión pasada era imposible de olvidar…
—¡ERES TÚ! ¡Tú eres quien nos atacó esa noche!...—Natsu le gritó asustado—¡Tú nos advertiste que Lucy estaba en peligro… ¡Urgh!
¡krak!
Natsu fué despachado al suelo de un golpe antes de poder terminar su frase. Al segundo siguiente ya estaba sin aire. La velocidad del sujeto era abrumadora…
—¡Ungh!... —Natsu se puso de pié como pudo—¡Nos ayudaste en el pasado! ¡¿Por qué nos atacas ahora?!
El hombre reapareció en un destello frente a él…
—Si quieres averiguarlo, primero tienes que vencerme…—su voz se oía ronca y distorsionada por zumbidos eléctricos.
¡Flash!
¡Aquel hombre volvió a esfumarse!
«… ¡Mierda!... »
Lo único que podía ver Natsu era un rayo rojizo dando círculos alrededor suyo con una velocidad tan alta que los zumbidos eléctricos se percibían en el centro. El dragon-slayer de fuego encendió los puños…
—¡Ven aquí, cobarde!—le gritó Natsu.
Punch
—¡Ungh!—Natsu volvió a ser derribado hacia atrás sin poder devolver el golpe…
Punch
—¡Ungh!
El sujeto lo golpeó de nuevo antes que terminara su movimiento de caída anterior, haciendo rebotar a Natsu contra el lado opuesto. Jugaba con él como si se tratase de una pelota de pin-pong…
—Ahora no eres tan fuerte, Natsu—el velocista se burló de él.
—¡¿Quién eres tú?!... ¡Ungh!
El hombre seguía golpeando a Natsu a velocidad altísima. Llegado este punto, el joven ya no podía levantar los puños.
—Tú me conoces, Natsu…
—¡Yo no te conozco!
—Hemos hecho esto cientos de veces, tú y yo, Natsu, pero esta vez ¡Soy yo quien está un paso adelante!
El hombre lo levantó sobre su propia cabeza y lo estrelló de cara contra el suelo, haciéndolo vibrar…
—¡Urgh!—Natsu sentía sus dientes moverse dentro sus encías.
—Es tu destino perder frente a mí Natsu, ¡Así como es el destino de tu maestra FRACASAR!
—¡Grrr…
«… ¡Maldición! ¡No me puedo mover!… »
Debilitado por el sorpresivo ataque y sus heridas de la batalla anterior, Natsu no pudo dar un buen combate… Sintió la espina congelarse cuando su atacante empezó a vibrar su mano a una velocidad más alta que el resto de su cuerpo. Lo suficiente como para cortar y desgarrar carne…
—¡¿Qué estás haciendo?!—Natsu chilló aterrado.
El hombre lo tenía con la cara contra la tierra y acercó su mano peligrosamente sobre su cabeza…
—¡Esto se termina ahora!—respondió el hombre.
Natsu sintió el profundo odio de aquel hombre en sus palabras y entendió muy tarde que este sujeto iba a matarlo ahí mismo…
«… Mier… »
…
…
…
🔥¡Fssss!🔥
—¡Ungh!
¡En el último momento, una corriente de fuego azul derribó al velocista!
El sujeto retrocedió para evitar las llamas.
—¡Natsuuu!—se escuchó a Happy chillar…
Ophis llegó al campo de batalla, traída volando por Happy. Natsu se alivió al verlos.
—¡Ufff!—Happy lucía agotado al ser obligado a acelerar de 0 a 100 por Ophis para llegar a tiempo…
El Exceed se apresuró a acercarse a su amigo para verificar su condición.
Sin embargo, todo esto quedó en segundo plano cuando el velocista, tras levantarse, se encontró frente a frente con Ophis, a escasos 50 metros uno del otro…
—Viniste…—le dijo el hombre con voz distorsionada.
—¿Sorprendido?—le replicó el dragón en forma fría.
—Calculé que no lograrías venir con tu ala destruida—comentó el hombre en forma misteriosa—Fué mi error. No consideré al gato volador… yo no recordaba su existencia…
Ophis endureció su rostro al oír sus explicaciones. Entendió que él había presenciado (y en parte provocado) la pelea entre ella y Samael. Eso no le gustó a Ophis…
—¿Nos has estado observando?—preguntó el dragón, frunciendo las cejas.
—Yo los observo a todos…
🔥¡Woossh!🔥
Ophis elevó su aura de batalla en forma amenazante.
—Yo no formo parte de las conspiraciones de nadie. ¡Yo hago las conspiraciones!—gruñó Ophis enojada.
—Ya no más…—respondió el hombre desafiante.
Ambos pasaron a la acción…
¡Roaar!... 🔥¡Fssss!🔥
¡Flash!
Inmediatamente, el velocista cargó contra ella y Ophis disparó fuego de su boca. El hombre evadió el disparo corriendo al borde de éste directo hacia Ophis, logrando conectar el primer golpe.
—¡Gulp!...
¡El dragón recibió un demoledor golpe en el pecho y fué derribado al suelo!
Sus aliados se desconcertaron…
—¡¿Ophis?!...—Happy habló asustado al verla caer tan fácil.
El mismo velocista no reanudó el ataque, como si estuviera dudoso de poder vencerla. El dragón se colocó de pié y atacó sorpresivamente…
🔥¡Fssss!🔥
Ophis disparó varias bolas de fuego contra él, pero las esquivó todas. El dragón se empeñaba en atacar a distancia. El velocista todavía no se animó a atacarla de nuevo. La acechaba con mucha prudencia.
Los temores de Happy aumentaban…
—¿Qué es lo que le pasa a Ophis? Ella está…
—Lenta—complementó Natsu en tono serio.
Al igual que Natsu, el dragón aún no estaba en condiciones de dar una pelea decente por las heridas de la batalla contra Samael y para su desgracia, el velocista no tardó en descubrirlo… ¡Volvió a atacarla directamente!
¡Krak!
—¡Ungh!
El hombre empezó a golpearla con furia, descargando sus puños en su pequeño cuerpo, con Natsu y Happy viendo el aterrador cuadro mientras recordaban lo que dijo Ophis al terminar la batalla con Samael…
"... ¡Somos patéticos ahora mismo!... Samael nos dejó acabados… y vulnerables…"
—¡GRRRR!—El dragón lanzó un gruñido de furia.
🔥¡Wosh!🔥
Ophis hizo estallar su aura de poder de nuevo y de esta manera logró hacer retroceder al sujeto.
—Veo que no te has recuperado de tus heridas. Podemos hacer algo al respecto…
El hombre volvió a atacar a Ophis en forma rabiosa. Desde el momento que llegó, el velocista se dejaba llevar por su ira y los agredía a ambos con verdadero odio…
—¡Gulp!—Ophis recibió un golpe en el vientre.
—¡No ganaste aquí, Ophis!...
Ahora el dragón fue golpeado en la cara.
—... ¡Jamás volveré a perder ante tí!—gritó el hombre.
Luego siguió con una ráfaga de golpes a hipervelocidad en el vientre de la niña dragón.
—¡Uungh!—Ophis apenas podía quejarse.
«… ¡Ya me cansé de solo mirar!… » Natsu pensó.
—... 🐲🔥¡Karyū no Hōkō!🔥🐲
Natsu lanzó un disparo, que el hombre esquivó sin problemas. Sin embargo esto sirvió para alejarlo de Ophis y que ella pudiera contraatacar con llamas de su boca también.
🔥¡Fssss!🔥
El hombre los evadió a ambos de nuevo.
—¡Será 2 contra uno! ¡Coff-coff!—Natsu tosió un poco de sangre por las heridas.
—Apenas pueden estar en pié ahora—les dijo el hombre, algo confiado—¡Creí que había perdido la oportunidad cuando escaparon de Samael, pero su penoso estado actual nos deja una posibilidad!…
«… ¡¿Lleva siguiéndonos desde ese momento?!… » Happy pensó asustado.
—¡Deja de hablar y pelea!—Natsu arengó.
Ophis permaneció impasible pero preparada. Natsu le lanzó una mirada solicitante a Ophis, temeroso de que ella insistiera en pelear sola por su orgullo. El dragón asintió con la cabeza resignada y eso tranquilizó a ambos…
El combate se reanudó, con el velocista cargando primero contra Natsu…
¡Flash!
—🐲🔥¡Karyū no Hōkō!🔥🐲
Natsu escupió fuego pero era evidente que no lo tocaría…
«… No lo harás… » pensó Ophis.
🔥Fssss🔥
El dragón disparó también y las llamas azules hicieron retroceder al velocista antes que atacara a Natsu y cambió de dirección para golpear a Ophis. Natsu disparó también para protegerla y de esta manera la rudimentaria colaboración logró mantenerlo a raya…
«… Una combinación doble eh? ¡No les va a funcionar!… »
Tanto Ophis como Natsu disparaban fuego desde direcciones diferentes. Contra ataques a hipervelocidad, de inmediato concluyeron que intentar devolverle golpes a mano limpia era imposible…
Funcionó unos momentos pero el sujeto aumentó aún más su velocidad.
—¡Dragneel, sígueme el paso!—protestó Ophis—¡Dispara más rápid… ¡Mungh!—Ophis recibió un golpe en la quijada.
—¡Ungh!—Ahora fue Natsu el atacado.
Gulp… gulp…
La estrategia ahora no parecía funcionar muy bien, pues si bien lograron mantenerlo a raya, ahora Natsu y Ophis se llevaban varios golpes en el intercambio. Lentamente el velocista los iba desgastando a base de ataques relámpago…
—¡Grrrr!...
Ophis empezó a frustrarse y empezó a lanzar ataques de garras desde su única mano, con tal fuerza que los golpes errados resquebrajaban la tierra…
¡CRASSSSH!... ¡CRAAASH!
«… Toda esa fuerza bruta no le sirve si no pueden alcanzarlo… ¡A este paso van a ser vencidos!… » pensó el Exceed con preocupación.
—¡Natsu, recuerda al tipo super-veloz de oración seis! ¡Ya sabes cómo ganarle!—Happy le gritó.
—¡Ungh… ¡Yo no peleé contra él… ¡Mungh… ¡Fué Gray, no yo!—Natsu intentó contestarle mientras recibía más daño.
«… ¡Demonios, qué mala suerte!... » se indignó Happy.
Era una situación muy humillante para Ophis, quien se sentía tremendamente frustrada ante la probabilidad de ser vencida por simples golpes, dado su delicado estado de salud…
El hombre se confió por su aparente ventaja y descargaba golpes más fuertes, pero más lentos… Ophis se concentró en determinar el momento en que esto pasaba e intentó buscar una oportunidad mientras soportaba los golpes con fingido estoicismo.
«… Eso es… ¡Te tengo!... »
Ophis creyó ver una oportunidad y quiso atacar con sus garras…
¡Skrish!...
Ophis falló el agarre.
«… Maldición… »
Pasaron centésimas de segundo de aquello y el dragón ya buscaba una nueva estrategia después de su falla, así que lo último que esperaba era oír al velocista… ¿gritar de dolor?
—¡Aaargh!
«… ¡¿Pero qué?!… »
¡Natsu lo tenía cogido del antebrazo!
—¡Bien hecho, Natsu!—exclamó Happy.
Sucedió que tras darse cuenta de las intenciones de Ophis, el velocista cambió de dirección para atacar a Natsu, ralentizando su siguiente reacción, cosa que Natsu aprovechó para atraparlo…
—¡Suéltame!—demandó el velocista.
—¡Grrrr!—Natsu le respondió con un gruñido.
¡Flash!
El hombre intentó correr a super-velocidad para huir pero Natsu fue más terco e imprimió mucha más fuerza a su agarre mientras enterró la otra mano en la tierra para plantarse al piso. ¡Por breves segundos Natsu fué literalmente usado para arar la tierra mientras el hombre corría para escapar!
¡Crunch-crunch!
—¡Rrrgh!—Natsu sufría mientras sentía la herida de su hombro abrirse más al sentir sus brazos ser estirados por su intento de resistir.
«… ¡No escaparás, maldito!... » Natsu decidió.
El velocista pudo moverse pocos metros antes de que Natsu usara cada gramo de fuerza que le quedaba para girar el brazo con el que lo tenía atrapado y el propio brazo del velocista, torciéndoselo en forma horrible…
¡KRAK!
La fuerza del vuelco los hizo embarrancarse, terminando ambos en el suelo. La terquedad de Natsu llegaba a tal extremo que todavía lo tenía cogido del brazo…
—¡Arrrgh! ¡Maldito!—protestó el velocista, tirado en el suelo al igual que Natsu. ¡Ahora tenía el brazo literalmente volcado al revés!…
El hombre intentó atacar a Natsu para liberarse pero Ophis no perdió la oportunidad…
🔥¡Fssss!🔥
Ophis vomitó fuego una vez más y esta vez el hombre no fué lo suficientemente rápido. ¡Fue golpeado en la espalda!
—¡Aarrrh! ¡Estoy ardiendo!
El sujeto rodaba y se movía a supervelocidad para aplacar las llamas y Ophis quiso aprovechar una vez más para atacar, sin saber que el tipo tenía reservadas más sorpresas…
✨ ¡Woooooooooosh! ✨
—¡¿Qué es eso?!
¡El sujeto poseía una poderosa aura explosiva similar a la de Ophis! La fuerza de tal liberación generó una onda de choque rojiza que derribó a todos, incluso a la propia Ophis…
—¡Mungh!
Todos los combatientes acabaron comiendo tierra, incluso el propio velocista tras terminar el efecto de su aura. Aquel breve segundo que duró la explosión de magia asustó a Ophis. Una cantidad tan grande, densa y poderosa…
«… ¿Quién es él?... »
—¡¿Están todos bien?!—Happy alertó.
Ophis quiso reincorporarse a la pelea pero sus fuerzas fallaron nuevamente. El dragón tuvo que detenerse.
—¡Coff-coff!—Ophis tosió sangre—¡Maldición!
Sin embargo, no era la única. El velocista también recibió mucho daño. Ya no tenía energía como para vibrar y disfrazar su apariencia, revelando ropas rojas y azules. En la cabeza, un yelmo metálico de diseño extravagante que ceñía el contorno de su rostro y sólo cubría los ojos a manera de antifaz. Remataba en un sombrero de metal ridículo, con dos alas de plata en los costados… Llevaba los mismos emblemas en las botas.
—Él tampoco está bien ¡Mira su brazo!—animó Happy.
Sin embargo, aunque era cierto que su hombro estaba dislocado y otros músculos desgarrados, no parecía haber sufrido quemaduras graves por el ataque de Ophis. Esto extrañó al dragón…
«… Eso es inusual… »
Antes de poder decidir si atacar o nó, el desconocido les mostró una última sorpresa:
—¡NOOOO!—gritó el velocista de la nada—¡Ahora no.. uuooorg!... ¡Argh!—su voz se distorsionó como si se tratase de un monstruo.
El hombre gritaba mientras se agarraba la cabeza con el brazo sano y se retorcía con violencia, como si se hubiera vuelto loco. En un momento dado ¡Los 3 vieron desconcertados como un segundo ser espectral intentaba salir de su cuerpo!
¡Wwwwohhhhhm!
Un chillido fantasmal se escuchó en lo que parecían dos personas peleando por el mismo cuerpo.
Aquello paralizó a todos los presentes. Happy no pudo decir nada, Natsu miraba anonadado y Ophis intentaba analizar qué ocurría.
Tras unos pocos momentos de escándalo el hombre recuperó parte del control, volviendo a vibrar su cuerpo entero para disfrazar su apariencia…
—... Esto no ha terminado. Nos veremos de nuevo, Natsu, aunque haya perdido mi oportunidad de acabar con ella ahora ¡La próxima vez yo prevaleceré!—volvió a hablar con voz distorsionada.
¡Flash!
El hombre se alejó del lugar a súper-velocidad, dejándolos solos. Aunque el hombre había sido enfático en que el asunto no estaba concluido, la batalla en particular sí había terminado...
Natsu se desplomó en el suelo de cansancio.
—¡Buuuff!... ¡¿Quién demonios era ese sujeto?!
…
CONTINUARÁ...
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