18. Una propuesta para Gray

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Disclaimer: Los personajes que se desmiembran o cambian de personalidad a lo largo de la historia pertenecen a la obra del célebre Mangaka Hiro Mashima. Este Fanfiction está basado en una serie derivada y secuela de su Manga principal Fairy Tail, llamada Fairy Tail: 100 Years Quest. Contiene varios hechos canónicos dentro de la obra. No obstante, varios personajes, personalidades, habilidades y escenarios puede que estén fuera de este.

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Reino de Minstrel, en las afueras de lo que alguna vez fué la región de Letzenwald...

Durante su camino de regreso a los restos de la región de Letzenwald, escenario de su batalla contra Samael, Natsu, Happy y Ophis fueron atacados por una fuerza misteriosa. El ataque sorpresivo del velocista dejó consecuencias inesperadas para Natsu y Happy, pues Ophis ahora cirnió su ira sobre ellos...

—Lo conoces…

—¡No lo conozco!—Natsu intentó excusarse.

—¡Lo conoces y no dijiste nada hasta ahora!—protestó la niña dragón.

Dejando de lado todo su autocontrol, Ophis se veía furiosa y le lanzó una mirada asesina a Natsu…

—Oye, espera… ¡Espera-espera… ¡Aaagh!...

La niña dragón se lanzó sobre él y lo estranguló con violencia.

¡Gaargh!

—¡Él me conoce! ¡Él me conoce! ¿No entiendes maldición?—Ophis renegaba mientras lo agredía.

Happy se paralizó al verla así de descontrolada y en un inicio no supo cómo proceder…

—¡Ahora quiero que escupas cada detalle respecto a ese sujeto o juro que voy a arrancarte la lengua!—bramó Ophis.

¡Ofhiz me asfixhias…!—de forma cómica, Natsu intentaba hablar mientras ella estrujaba su cuello y cuerdas vocales con sus propias manos…

—¡Ya suéltalo! ¡Está diciendo la verdad!—chilló Happy para intentar separarlos.

Ophis giró la cabeza hacia Happy sin dejar de estrangular a Natsu:

—¿Cómo sabes eso?—replicó el dragón sin soltar a Natsu.

—... Porque yo también estuve allí—respondió Happy.

Ophis se relajó y finalmente soltó a Natsu.

¡Coff-coff!—Natsu tosió mientras intentaba recuperar el aliento.

La niña dragón retrocedió unos pasos y se miró sus propias manos un momento.

«… Eso no estuvo bien, perdí el control por un momento… » Pensó Ophis en secreto.

Viendo a Natsu ya recuperado decidió empezar el interrogatorio:

—Muy bien. Soy toda oídos—anunció Ophis—Y no omitan ningún detalle. ¡Quiero saber todo sobre ese sujeto!

Ambos asintieron y comenzaron a relatar:

—Sucedió poco antes de que partiéramos a Joya por primera vez—Happy explicó—Estábamos regresando a casa y de repente él se nos apareció. ¡Él atacó a Natsu!...

…⏳⏱️

Ambos amigos se encontraban en dirección a casa tras un inusualmente largo día de trabajo. Enojado por el mal trago de la reunión con el maestro, Natsu hizo lo impensable y cogió una misión corta a media tarde, por lo que acabaron con ella a altas horas de la noche. De seguro se ganarían una reprimenda de Mirajane al día siguiente, por haber desorganizado las misiones que deberían ser "diarias y en horario apropiado". Se suponía también que al día siguiente Lisanna los esperaría en la estación…

Natsu oyó un ruido de viento siendo cortado. Inicialmente creyó que eran las alas de Happy.

Pronto descubrió que no era así…

Happy ¿No estás volando?

No…

¿Y ese ruido?

¿No fuiste tú?...

¡FLASH! …

Esta vez el ruido vino acompañado de una corriente de aire que los golpeó…

¡¿Uh?!... ¡¿Qué fué eso?!—exclamó Happy alertado.

¿Lo sientes?...—Natsu replicó.

Si. Es un poder mágico considerable, pero nada que no podamos vencer…

Ponte en guardia…—Natsu le advirtió.

Natsu asumió postura de batalla y Happy se escondió detrás de su hombro para defenderse de la fuerza misteriosa…

¡FLASH! …

¡Mier…

¡Ésta vez la fuerza pasó muy cerca de Natsu, con toda la onda de choque golpeando su cara y haciéndolo retroceder varios pasos!

¡Cuidado!

El jóven encendió su puño en llamas, pero la veloz presencia desapareció al instante, dejando una estela de polvo semejante a una bruma…

«… ¡Glubs!… » El Exceed tragó seco.

La oscuridad de la noche y la tremenda velocidad con la que su atacante los abrumaba pusieron muy nervioso a Happy. Natsu se alteró.

¡Muéstrate, cobarde!—le gritó el dragon-slayer con el puño ardiente amenazante.

Por 2 tortuosos minutos nada ocurrió y Natsu se animó a dar algunos pasos, siendo sorpresivamente derribado al suelo…

¡FLASH! … ¡Plaf!

¡Ungh!...—Natsu se puso en pié e intentó devolver el golpe—¡¿Dónde estás?!

¡FLASH!… ¡FLASH!… ¡FLASH! …

Corrientes de aire se arremolinaron alrededor de ambos, atrapándolos en un torbellino…

¡¿Qué es eso?!

¡Grrr! ¡Arde! 🐲🔥¡Barrida del dragón de fuego!🔥🐲

En menos de 2 segundos, Natsu se colocó en cuclillas y dió una patada recta, disparando una hoja cortante de fuego para hacer tropezar a esa cosa. Sin embargo, la corriente se debilitó antes de tocar al objetivo, desapareciendo en el aire… También las llamas de su cuerpo se desvanecieron…—¡¿Qué pasa?! ¡Mi fuego… se apaga… Coff-coff…

¿Natsu?...

Al joven comenzó a costarle respirar. El remolino estaba drenando todo el oxígeno del pequeño espacio.

¡Zap-zap!

Ahora, destellos de electricidad azul rodeaban al remolino que los aprisionaba…

«… Muy bien, tendremos que hacerlo a la antigua… »

…⏳⏱️

—Ya veo… así que ustedes también fueron atacados sorpresivamente y derrotados por él…—concluyó Ophis al oír el relato.

—¡Él no me venció!—protestó Natsu.

—¿A no? ¿Y entonces?—Ophis cuestionó.

—... bueno, la batalla no llegó a más de eso. Fué algo muy raro…—dijo Happy con un claro gesto de confusión.

—¿Cómo?

—Pues verás…—Happy se dispusó a continuar relatando…

…⏳⏱️

«… ¡¿Qué demonios fué eso?!… »

¿Natsu, estás bien?—se preocupó Happy.

Súbitamente, los vientos y las chispas se detuvieron. Los ruidos de chispazos y carrera desaparecieron… ¡Únicamente quedó la densa nube de polvo!

Aquel repentino cambio los dejó perplejos y confundidos.

Estoy bien, es más, ¡Esa cosa ni siquiera pegaba fuerte!—anunció el jóven al examinar el lugar donde había recibido el golpe.

«… un debilucho molesto, eh?... »

Creo que ya estamos a salvo. ¡Esa cosa, sea lo que fuere no era una amenaza! ¡Ja-ja-ja!—se rió Natsu con vanidad.

¡Coff-coff!—Happy tosió por la gran cantidad de polvo—Creo que voy a elevarme. No aguanto esto…

Marica…—susurró Natsu en tono bromista, cubriéndose con el antebrazo para evitar molestias similares.

Happy desplegó sus alas para elevarse. Natsu se quedó en tierra…

El jóven observaba la nube de polvo deshacerse y recuperar la visibilidad del lugar: Los espaciados árboles volvieron a aparecer y aquel claro estaba despejado nuevamente. Su mente se calmó y su cuerpo no detectó peligro alguno al no percibir ningún poder mágico cercano… no se dió cuenta que Happy llevaba un buen rato en el aire y sin decir nada.

¿Uh?—Natsu se distrajo con unos extraños surcos que habían quedado en la tierra, producto de la carrera de aquella fuerza. Se agachó a palpar con los dedos.

Em… Natsu—Happy le habló desde el cielo con voz dudosa.

¿Qué pasa?

Deberías ver esto…—Ahora el Exceed habló temeroso.

Ya lo estoy viendo. Tocándolo incluso. No es nada.

No, en serio pienso que DEBERÍAS verlo desde aquí arriba…

¿Eh?

Natsu se extrañó al ver la expresión de confusión de su amigo, la cual rayaba la preocupación. ¿Qué podría haber visto para ponerse así? A pesar del escepticismo, Natsu se dejó levantar por el Exceed para "ver" aquella cosa.

«… ¿Qué diablos pueden tener de especial unos surcos en la tierra?... »

…⏳⏱️

—¿Surcos en la tierra?—preguntó Ophis con gran interés.

A pesar de que Happy aún no había concluido de explicar, Ophis ya tenía sospechas…

—Es extraño pero había una especie de mensaje allí. Sólo dos palabras… decía "PELIGRO" y "JOYA"...

—¡Él nos advirtió que Lucy necesitaba ayuda!—anunció Natsu con emoción.

La "veloz corazonada" que había convencido a ambos de llevar al equipo a Joya aquella ocasión se trataba de la intervención de este sujeto. Ellos lo ignoraban pero también había interferido con Lisanna para alertar al gremio del robo del barco…

Ophis abrió los ojos enormemente mientras ataba cabos en su mente:

«… Primero ese idiota de la biblioteca. Ahora esto… ese maldito los envía primero a Joya, ellos fracasan y a consecuencia de eso fue que yo… ¡Mierda!… »

—Debe estar mal de la cabeza—se burló Natsu—primero nos ayuda a rescatar a Lucy y ahora nos ataca…

—¿Tú crees que de verdad quería ayudarnos esa vez?—cuestionó Happy algo desconfiado—el mensaje era muy ambiguo. Tal vez quería otra cosa…

—¡Por supuesto que no quería ayudarte, TONTO!—Ophis escupió furiosa.

¿Eh?—Happy fue sorprendido por la repentina agresividad.

—¿Y ahora qué pasa? Happy no te hizo nada…—Natsu lo defendió.

Ophis empezó a girar y a olfatear el aire de forma incesante, como si buscara a alguien oculto. Estaban completamente solos pero eso no evitó la paranoia del dragón…

—¡Muévanse! ¡Debemos darnos prisa!—ordenó Ophis.

—Pero acabamos de…

—¡CAMINEN!—Ophis repitió con malas intenciones esta vez.

Ambos no tuvieron más opción que obedecer, pues a pesar de que ahora ella también tenía un compromiso con ellos, Natsu y Happy todavía estaban bajo servidumbre por el contrato original…

—¿De verdad tenemos que volver a ese valle?—se quejó Happy—¡Sani dijo que estaba envenenado!

—Por supuesto—reafirmó Ophis—Hay algo que dejamos allí y debemos recuperar.

—¿Eh?

Ambos amigos intercambiaron miradas de confusión mientras la seguían. Ophis seguía maldiciendo en su mente.

«… Ese maldito cree que va estar un paso delante nuestro ¡Le enseñaré lo contrario!... »

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País de Caelum, extremo suroeste del continente…

La nación de Caelum es un país pacífico y de naturaleza discreta. Esta nación insular está formada por dos grandes islas principales y dos pequeños archipiélagos. Cuenta también con dos islas en disputa con la nación de Minstrel y un enclave en el centro del golfo formado por los países de Fiore, Minstrel y Bosco. Si bien es formalmente aliado de Fiore, el conjunto de islas se esfuerza en mantener una posición lo más neutral posible. Sin embargo, la reciente influencia de Joya y el imperio Álvarez le habían orillado a escoger un bando…

—¿"Ulma"?... mmm… sí, creo que hay una anciana con ese nombre que vive a dos colinas de aquí…—indicó un anciano agricultor que tiraba de una carreta.

—Gracias por su ayuda, lo dejo entonces continuar su camino…—Gray agradeció y siguió de largo.

«… Parece que estoy en el camino correcto después de todo… »

Gray Fullbuster arribó al conjunto de islas más cercano a Fiore, acudiendo a todas prisas a la llamada de una vieja conocida.

El joven se sintió un tanto raro por hacer éste viaje sólo, ya que habitualmente realizaba los viajes largos acompañado del equipo completo. Incluso ahora se le ocurrió que tal vez había sido un poco grosero dejar a Juvia en Fiore sin darle mayores explicaciones… ¡Es que era urgente!

No todos los días recibía una carta de su vieja amiga Ultear Milkovich…

Ahora la anciana vivía bajo un seudónimo y prefería mantenerse al margen de los grandes acontecimientos. Aquella actitud llevó a Gray a pensar que la ubicación de su exilio debía mantenerse en secreto, por lo que no quiso compartir el motivo de su viaje ni la carta de Ultear con nadie, ni siquiera con el maestro Makarov.

Gray subió por la colina que le mencionó el anciano y dió con una pequeña casita, modestamente construida.

Muchos sentimientos lo embargaron cuando finalmente se encontró con ella cara a cara…

—Que gusto verte, Gray…

—Ul… ¡Ultear!

Gray se desbordó y ambos se abrazaron con efusividad.

No la había visto en más de 1 año, desde el fin de los juegos mágicos. Reparó en los detalles de su persona: Ultear ahora era una anciana de rostro afable y arrugado. Unas grandes ojeras y un bastón de apoyo para caminar preocuparon un poco al joven.

—¿Estás bien de salud, Ultear?

La anciana le sonrió con suavidad para responder.

—Entra por favor, bebamos algo mientras esperamos a Juvia… ¿Vino contigo, cierto?

Eh… yo ah…

Ultear miró detrás de Gray y al darse cuenta que estaba sólo, su expresión amable se torció en una de enojo…

¡Krak!

La anciana lo golpeó con el bastón en la cabeza.

¡Douch!—se quejó Gray.

—¡No puede ser! ¡¿Y por qué no la trajiste contigo?!—la anciana lo reprendió.

—Bueno, es que en tu carta no dijiste nada de… ¡Ouch!

Ultear lo volvió a golpear en la cabeza.

—¡¿Y por qué se supone que debería traerla?!—Gray se quejó.

—¡¿Cómo qué por qué?!—Ultear volvió a rabiar—¿No se supone que ustedes dos ya están juntos de "esa manera"?

Gray se quedó mudo y se sonrojó ligeramente, haciéndole entender a Ultear que nada había pasado aún entre él y Juvia.

¡Osh!... ¡Entra de una vez!—dijo Ultear.

Gray rodó los ojos y la siguió a la cabaña.

El mago de hielo quedó muy confundido por la repentina hostilidad de Ultear pero ciertamente intuyó el porqué de ello. ¿Tan obvio era que todos esperaban que formalizara con Juvia menos él mismo?

Incluso dentro, Ultear seguía renegando la falta de criterio de Gray…

—¡Esa mujer tenía razón!—protestó Ultear—¡Pero la culpable soy yo por tenerte demasiada fe!

—Oye, no te enojes conmigo cuando nos vemos después de tanto tiempo…

«… ¿Y de qué "mujer" estás hablando?… » Gray pensó.

—Con esto que me acabas de demostrar ahora comienzo a dudar que seas capaz de cumplir esta encomienda…—anunció Ultear en tono desconfiado.

—¿Encomienda?...—replicó Gray, todavía más confundido.

... Te lo dije Ultear, los hombres de esta época son muy cobardes cuando se trata de sentimientos… sin embargo, debo decir también que los de mi época también eran unos tontos…

Una repentina voz de mujer interrumpió la conversación y por la puerta a otra habitación salió una vieja conocida…

—Tú eres… ¡Anna Heartfilia!—dijo Gray sorprendido.

La mujer rubia de mediana edad se acercó a ambos, con su elegante vestir y muy bien conservado atractivo físico…

Ho–hola…—Gray alcanzó a decir en forma un poco estúpida.

Al igual que muchos miembros del gremio, Gray todavía estaba muy perturbado por el increíble parecido físico entre Anna y Lucy. Más perturbador era el hecho de que era la Tatarabuela de Lucy…

—... Yo le insistí a Ultear que te especificara en su carta que AMBOS debían venir, pero ella insistió en que no era necesario y he aquí el resultado… buff—dijo Anna con un suspiro de decepción y condescendencia.

—Yo, lo siento…—dijo Gray apenado—No es que no la quiera, es solo que primero debo convertirme en un hombre adecuado para ella… es complicado—intentó explicar.

—Eres igual que ese tonto de Jellal—Ultear respondió—¡Es la misma patética excusa dicha de otra forma!

Gray se irritó por cómo estaba siendo "pateado en el suelo" por ambas mujeres. Suficiente tenía con sus propias inseguridades para que más personas quisieran meterse. ¿Por qué no lo dejaban ir a su ritmo y se metían en sus propios asuntos?

«… ¡Eso solo nos incumbe a Juvia y a mí!… » Gray protestó mentalmente.

—¿Para qué me llamaron a este lugar?—respondió Gray de mala gana.

Ambas mujeres intercambiaron miradas un momento y decidieron dejar de atormentarlo con el asunto de Juvia y explicarle el motivo de la carta…

Ultear lo miró fijamente.

—... Hay un ENORME favor que tengo que pedirte, Gray…

La seriedad que ambas mujeres mostraron le hicieron dejar de lado su mal humor y concentrarse en lo que ellas le tenían para decir. Recién se hizo las preguntas importantes:

¿Qué hacían las 2 juntas en ese lugar? Gray estaba más que seguro que Ultear y Anna nunca se habían conocido en Fiore, por lo que su asociación debía ser muy reciente. Anna era una persona muy misteriosa y en la que el gremio todavía no terminaba de confiar, especialmente después de saber que estaba involucrada en la conspiración de los dragones y el 777…

Gray se puso serio también.

—Tú sabes que somos casi familia, puedes pedirme lo que quieras…—respondió Gray con su típica actitud relajada de "tipo Guay".

—Yo esperaría a escuchar lo que te tenemos que explicar antes de aceptar, niño…—replicó Anna en forma severa.

—¿Eh?

—Podría ser arriesgado, realmente estamos muy preocupadas por este asunto…

El aire de misterio y posibilidad de peligro motivaron su curiosidad y Gray se confió como cualquier jóven cabeza caliente de su edad.

«… ¿Qué tan difícil puede ser?… »

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Reino de Minstrel, región de Letzenwald… o lo que queda de ella…

—Eso es, sigue arrastrándolo… ¡ya casi sale!…—Ophis le indicó a Natsu.

El joven, ayudado por Happy, usaba una gran rama seca para sacar un objeto del fondo de un pantano venenoso.

¡Mungh!... ¡Date prisa que ya no aguanto!—chilló Happy al sentir graves náuseas producto de los vapores venenosos que salían de allí…

Cuando arribaron a su destino, Natsu y Happy creyeron haberse equivocado por lo diferente que había quedado el lugar desde la batalla contra Samael…

El alguna vez fértil y verde valle ahora se había convertido en un mugriento y vaporoso pantano. Incluso las rocas gigantes que completaban la cordillera se habían derretido por la acción corrosiva del veneno de Samael. El aire estaba tan viciado y pestilente que ambos tuvieron que cubrirse la cara con telas para poder aguantar respirando allí.

A este inhóspito lugar el grupo tuvo que regresar por un objeto perdido, o mejor dicho, un miembro perdido…

—Ahí está…—indicó Ophis.

¡Bluagh!—Happy no aguantó más y se vomitó encima.

—No inventes…—comentó Natsu al ver el objeto encontrado…

Ahí estaba, enredado entre algas y barro, el brazo derecho amputado de Ophis.

El miembro ya mostraba algunos signos de putrefacción, delatada por el aspecto inflado de la carne.

Cuando el brazo tocó tierra firme—si es que eso era posible en un pantano—, Ophis se acercó al miembro y apuntó con su dedo. Allí se concentró su magia y de allí disparó un delgado rayo ondulante de luz morada con el que imbuyó al brazo amputado. El aspecto de la carne mejoró un poco y luego de eso, Ophis hizo algo inédito: Ella misma envolvió el brazo en trapos y cataplasmas y cargó con él a manera de mochila, sin añadirle carga al ya atareado Happy…

—¿Para qué te lo llevas?—Natsu cuestionó.

Blugh… ¡¿Volvimos aquí para eso?!—dijo Happy en tono de queja y conteniendo la náusea.

—¿Quieres darle un "funeral" a tu brazo?—preguntó Natsu en forma estúpida.

Ophis no les respondió nada y permaneció pensativa.

«… ¿Qué se supone que va a hacer? ¿Volvérserlo a colocar? ¡Es imposible!… » pensó Happy, muy inconforme con el resultado.

—¿Ya podemos irnos de aquí?—cuestionó Happy.

—Si—replicó Ophis finalmente—vámonos…

Recuperado el brazo, Ophis ordenó dejar el lugar.

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País de Caelum, extremo suroeste del continente…

—¿Grieta de tiempo?—cuestionó Gray.

—Así es—respondió Ultear—es un punto débil en el espacio-tiempo, una falla en la corriente temporal…

Gray todavía tenía cara de tonto sin poder entender. Anna también mostraba algo de disconformidad al ver que a la anciana le costaba hacerse entender…

—... A ver… —Ultear tomó gesto pensativo para intentar explicarse mejor—es un "lugar" que aparece constantemente cuando existe una distorsión en el continuo espacio y tiempo. En la misma, los magos son capaces de residir, vivir y comunicarse…

Anna vió por conveniente interrumpir para aclarar ideas:

—Básicamente, es el lugar que aparecería cada vez que alguien "detiene el tiempo"—dijo Anna—¿Alguna vez peleaste con alguien que podía "detener el tiempo"...—preguntó Anna.

—Si—respondió Gray más tranquilo—Racer de oración seis tenía el poder de ralentizar el tiempo para parecer veloz. Tengo entendido también que había una mujer en el ejército de Álvarez que tenía esa habilidad…

Ultear asintió con la cabeza y le hizo un gesto de gratitud a Anna por haberlo aclarado mejor.

—Ya comprendo qué quieres decir—habló Gray—Pero no entiendo qué tiene que ver eso con que me hayas llamado. ¿Por qué no me dices de una vez cuál es ese favor que me vas a pedir?

Gray asumió una actitud un tanto condescendiente con ellas, pues notó que ambas daban demasiadas vueltas antes de explicar el objetivo de la reunión.

Observó a Ultear con gran atención y confirmó sus sospechas: La anciana tenía un aspecto muy demacrado y cansado, con unas ojeras enormes que parecía no haber dormido en días…

—¿Ultear?...

—Gray, yo… creo que hice algo muy malo—Ultear habló al fin.

La voz de la anciana sonaba llena de culpa y ello preocupó a Gray.

—¿Qué pasó, Ul?

—Creo que cometí un error grave y temo que en mi estado actual...—la anciana cerró sus manos envejecidas—¡En mi estado actual no puedo remediarlo!…

Anna también tenía una expresión muy severa y de preocupación. Se dirigió a Gray.

—Es por eso que queremos pedirte éste favor a tí, Gray—Anna habló—Queremos que nos ayudes a corregir este error porque podría ser algo grave. Ultear se siente responsable por esto y quiere que alguien de su plena confianza como tú la apoye con esto…

«… Además de que podría ser algo que afectaría potencialmente a todos nosotros si lo dejamos sin resolver por más tiempo… »

Gray se contagió de la emoción que ellas le querían transmitir y se dispuso a escuchar.

—Realmente no entiendo de a primeras de qué va esto, pero veo que es importante para tí, Ultear. Te escucho. Tómate el tiempo que necesites para explicar, pero te adelanto que puedes contar conmigo para lo que sea…—le dijo Gray en forma muy solemne.

Ambas mujeres intercambiaron miradas cómplices y comenzaron a explicar el meollo del asunto:

... Todo comenzó hace unos meses, en plena guerra contra el imperio Álvarez…—Ultear inició su relato—¡Yo me sentía muy impotente por no poder ayudar en la lucha!. Sin embargo, pronto descubrí una manera de al menos asistirlos según mis posibilidades…

Una tarde, sentí una poderosa fluctuación en el tiempo y decidí investigar de qué se trataba. Gracias a ello pude salvar a Wendy Marvell y Sherria Blendy de una muerte segura…

—¡Sí!—recordó Gray—Wendy me habló algo de eso. Esa mujer del imperio Álvarez con poderes de tiempo las atacó y Wendy dijo que tú les ayudaste…

—Así es.

Gray puso cara de duda.

—¿Cómo supiste que necesitaban ayuda estando tan lejos?

—El alcance de mi magia de tiempo es muy amplio. Puedo sentir fluctuaciones por más lejos que estén. Esa fue la razón por la que el maestro Hades me escogió…—Ultear recordó a Hades con rencor.

—Ya veo, continua por favor—Gray se disculpó por interrumpir.

... Dimaria Yesta, la maga de Álvarez que las atacó, era capaz de "detener el tiempo" moviéndose a través de una de estas grietas de tiempo. Descubrí que yo también podía hacerlo, pero a diferencia de ella, yo sólo puedo hacerlo en forma de espíritu inmaterial. No podía tocar objetos pero si podía usar mis poderes y proyectar una imagen mental. Gracias a ello pude ayudar a Wendy y Sherria, pero tuve que retirarme cuando mi poder se agotó…—Ultear habló con impotencia de nuevo—A pesar de que escogí estar así como penitencia, ¡Por una vez, deseé que este cuerpo marchito que ahora tengo no tuviera tantas limitaciones!. Incluso ahora lo deseo, pues así podría encargarme de esto yo misma en lugar de poner esta carga en tí Gray…

Ultear hizo una pausa. Gray quería decirle algo para que se sintiera mejor, pues sentía la culpa de Ultear en cada palabra…

—... Unos días después de eso, cerca a la batalla final—Ultear continuó—Sentí otra gran fluctuación en el tiempo… Estoy segura que era esa mujer de nuevo, usando sus poderes para algo grande. Me desesperé y volví a intentar meterme en la grieta pero… algo salió mal…

—¿Qué ocurrió?—le cuestionó Gray.

—No pude entrar a la misma grieta que ella. Fue como si alguien, ella tal vez, me mantuviera fuera… Intenté por todos los medios acceder pero no lo conseguí. Fué entonces cuando esa cosa apareció…

—¿Cosa? ¡Dices que había alguien más allí!

Gray se preocupó inmediatamente al escuchar el anuncio.

—Si—Ultear resopló—En mi intento final, terminé en una grieta de tiempo diferente, una en la que nunca antes había estado. Un espacio que no se parecía a ningún lugar de este mundo…

—¿"Mundo"? ¡Habla claro Ul!

Gray se desesperó al no entender nada. Ultear se explicó mejor:

—Cuando alguien "detiene el tiempo" usando la grieta, todo a tu alrededor luce exactamente igual al mundo normal, sólo que detenido desde tu perspectiva. Este "mundo" al que accedí se veía, em ¿Cómo decirlo?... ¡Cómo el epicentro de un terremoto! Como si la persona dueña de esa grieta la hubiera usado para detenerse en medio del fin del mundo…

—¿La persona?... No. Esa "cosa" querrás decir…—dijo Gray alarmado—¡¿Él te atacó?!

—Si. Y también tengo la impresión de que él me manipuló para llevarme allí…

—¡¿Cómo era él?!—Gray cuestionó todavía asustado.

—No se veía claramente. Era como si su cuerpo vibrara a tal velocidad que era imposible verlo bien. Una sombra. ¡Una sombra tremendamente veloz!

—¿Veloz? ¿Alguna clase de "velocista"?

—Si. Dentro de la grieta, Él se esforzaba mucho por salir pero no podía. Corría de un lado a otro sin poder encontrar la salida… Hasta que me vió—dijo Ultear con pesar—Y me agarró del cuello…

Gray puso cara de susto.

—¡¿Estás bien?!

—Tranquilo, lo estoy—Ultear lo calmó y a la vez hizo gestos con las manos—Fué mi culpa. Me sorprendió por completo. Dentro de la grieta, se supone que soy un fantasma y nadie puede tocarme, así que ya imaginarás mi sorpresa cuando él sí pudo hacerlo. Sentía que me ahogaba, que me iba a matar aunque mi cuerpo no estaba físicamente presente allí. Tuve el reflejo de usar mi magia para salir de la grieta y ahí fué cuando me equivoqué… ¡Él fué más rápido que yo y aprovechó la salida que hice para escapar sólo y dejarme atrapada allí!

Anna endureció aún más su rostro. Gray empezó a comprender qué es lo que le iban a pedir.

—Dices que esa cosa se liberó…—Gray comentó

—... Él era muy rápido Gray, como no te lo imaginas. ¡No pude hacer nada para detenerlo!—Ultear exclamó.

Gray compungió su rostro al tener que procesar tanta información increíble.

—Lo que me estás contando es un poco…

—Se pone más raro...—Ultear lo interrumpió—Me quedé atrapada en esa grieta por un tiempo que me parecieron semanas, sin poder salir de allí. Cuando finalmente logré escapar, descubrí que en el mundo real apenas habían pasado unas horas… Lo siguiente que alcancé a ver fué cuando una gran cantidad de poder mágico se concentró de tal manera que se hizo visible con un fulgor amarillo y se dirigió hacia el Este…

«… Cuando Lucy usó el Fairy Sphere para detener a Acnologia… » Reflexionó el mago de Hielo.

Ultear hizo una pausa para descansar después de hablar tanto tiempo. Empezó a mostrar signos de fatiga y Anna le trajo un vaso de agua. El mago la observó beber y aclararse la garganta tras toser levemente. Gray se quedó un tanto desconcertado al verla sufrir los achaques de la tercera edad.

Gray ahora se tornó pensativo, reflexionando la historia y esperando que le confirmaran lo que ya sospechaba sobre el motivo de haberlo llamado...

Mmm… ya veo pero…—Gray habló despreocupado—¿Ese sujeto realmente es un problema? ¿Qué hay de malo con que se haya escapado de allí?

Anna lo miró con una media sonrisa pícara, dándose cuenta que el chico ya lo había deducido.

—Niño, ese sólo es el principio—Anna le anunció.

—Gray no estás entendiendo—Ultear le dijo—¡Escapó al mundo real! ¡Nuestro mundo!... ¡Y todo ha cambiado desde entonces! ¿No te das cuenta?...

—La luna morada y otros tantos eventos extraños que han ocurrido—Anna interrumpió.

Gray se puso nervioso al leer entre líneas:

¡Glubs! No estarán insinuando que él es…

—Creo que es un mal muy antiguo y peligroso. Algo que puede afectar nuestro mundo. Todas estas cosas extrañas han ocurrido desde que ese sujeto salió de allí—dijo Ultear.

Al joven se le cayó el rostro y se puso pálido.

Eeee… yo…

—Mira Gray, sé que esto suena muy paranoico, pero ponte a pensar… ¿No te parece como mínimo extraño que todo se haya ido al demonio desde ese punto?—le cuestionó Ultear.

Gray entendió lo que Ultear quería decir en realidad sobre aquel ser… ¿Alguna clase de viajero?

«… ¿Y eso en qué nos va a afectar a nosotros?… »

—Ahora que lo mencionas… Si. El cómo la situación económica de Fiore empeoró de repente y algunas otras señales extrañas… ¡Es como si todas las desgracias se hubieran juntado!—El joven reflexionó—Sin embargo, me parece precipitado atribuirle todo a esto… tal vez las cosas simplemente ocurrieron…

Ultear comenzó a decepcionarse al ver que a Gray le costaba convencerse y no se contagiaba de sus preocupaciones. ¿Quién podría culpar a Gray por ello? Lo que Ultear quería insinuar sonaba sencillamente ridículo. Si confiaba en que Ultear decía la verdad en cuanto a la presencia maligna que se había liberado pero ya de creer que se trataba de un visitante de otro tiempo… Ultear no lo dijo explícitamente pero era claro lo que quería insinuar.

A Ultear le preocupaba que Gray no se lo tomara con suficiente seriedad por su descreimiento. Anna lo notó también y se metió una vez más a mediar la conversación…

—¿Lo ves, Ultear?—Anna la interrumpió—Así no convencerás a nadie. Ni siquiera a él—Luego se dirigió al jóven—Escúchame Gray, independientemente si es lo que Ultear está insinuando, COSA QUE YO NO CREO—dijo en tono enfático y mirando a Ultear—Consideramos que ese ser que fué liberado puede ser una gran amenaza para todos nosotros.

Gray recién notó una extraña tensión entre ambas mujeres, como si hubiera un dejo de hostilidad de una hacia otra. El jóven prefirió no meterse en ese asunto…

—Lo entiendo. ¡disculpa si te hice entender lo contrario!—se disculpó Gray—Pensándolo mejor, no es algo tan difícil de creer con todo lo que he visto…—dijo Gray apenado y rascándose la barbilla…

Anna le dió una sonrisa comprensiva.

—Parece que ya lo has entendido. Lo que queremos pedirte es que busques y atrapes a ese ser—le anunció Anna—Es muy importante que lo traigas aquí para volver a encerrarlo en la grieta…

—Realmente temo haber desatado un mal terrible Gray, por eso te necesito—Ultear le pidió también.

Gray hizo un gesto confianzudo y una media sonrisa:

—POR SUPUESTO. Ya te adelanté desde que llegué aquí que podías pedirme lo que sea—le dijo Gray casi riendo—... no necesitabas contar toda esa historia rara—Gray le hizo notar que todavía no le creía—Si es importante para tí, ¡Lo haré gustoso!

Ultear y Anna sonrieron también, contagiándose del entusiasmo y empuje del muchacho.

—Muy bien, hay que hacer los preparativos entonces—Ultear se levantó y cogió su bastón…

¡Knock!

Volvió a golpear a Gray en la cabeza, quien permanecía sentado.

¡Ouch!, ¡¿Y eso por qué fué?!—se quejó Gray.

—Por no traer a Juvia—replicó Ultear con saña.

Gray rodó los ojos mientras se sobaba la cabeza, Anna contuvo una risita.

«… ¡Maldita sea, dije que lo sentía!… » pensó Gray haciendo un puchero.

—Voy a escribirle a Juvia, puedes usar el sofá mientras la esperamos…—anunció Ultear.

—¡Pero el viaje de Fiore hasta acá dura varios días!…—Gray intentó protestar.

—Yo le escribiré a Jellal—anunció Anna, interrumpiéndolo.

—Yo no necesito… ¡¿Jellal?!—Gray se detuvo muy confundido. Ultear lo miró con severidad.

—¿Crees que voy a dejarte ir solo?—dijo Ultear—Para esto necesitas un equipo…

—Jellal puede ser muy útil para este caso—Anna habló—Su magia le confiere algunos hechizos que son perfectos para neutralizar a objetivos que se mueven mucho y también tiene experiencia peleando con sujetos rápidos como Racer y sus ataques a distancia podrían ser muy útiles en caso de que intente huir…

—Creí que sabías que Racer en realidad no es veloz…—objetó Gray.

—Y yo creí que tú sabías que Racer tiene un traje especial que convierte su poder de tiempo en velocidad real—Anna le contestó en forma burlona y seductora—¡Ni una palabra más! Harás equipo con Jellal…

Gray no estaba muy convencido con la idea. No había interactuado lo suficiente con Jellal como para confiar en que un equipo con él funcionaría, pero igualmente asintió en señal de resignación.

Acordado este proceder, el resto de la tarde se destinó a ultimar preparativos y a acomodar a Gray para que aguardara la llegada de sus nuevos compañeros de equipo.

En el interín, descubrió que Ultear mostró una especial frustración ante la idea de llamar a Jellal. Gray se interesó por ello y se dispuso a esperar el momento para hablar a solas con Ultear…

«… Hay un par de cosas que todavía no entiendo… »

—•○•—•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

El momento adecuado se presentó unas horas después, cuando Anna se retiró a la habitación en donde estaba hospedada.

La modesta casona en la que Ultear vivía contaba con un pórtico que rodeaba toda la construcción y un par de habitaciones pequeñas. Ultear alojaba en una de ellas a Anna. Tras la discusión, la mujer rubia se encerró en ella y no volvió a salir.

De inmediato, el joven notó la constante tensión presente entre ambas mujeres. Se preguntó porqué Ultear mantenía a Anna aquí y cuál era el motivo de su evidente resentimiento hacia ella.

«… ¿Vas a decirme qué ocurre?… »

Gray salió en busca de Ultear y la encontró sentada en una pequeña colina, a algunos minutos de la casa…

—Hola…—Gray la saludó.

—¿No deberías estar descansando? Creí que había sido un viaje agotador hasta aquí…

—Lo fué. Como todos los viajes largos—replicó Gray.

El joven tomó una actitud más confianzuda con Ultear y se apresuró a preguntar en tono de broma:

—¿Qué es lo que tanto te enoja de Anna Heartfilia?—Gray sonrió.

Ultear frunció el ceño antes de responder:

—Me irrita porque es ella quien ha estado financiando las actividades de Jellal en los últimos meses…

Gray puso un gesto de impresión, aunque no de enojo por ello.

—¿Financiando?

—¿De dónde crees que saca Jellal el dinero para seguir detrás de sus conspiraciones y paranoias?—escupió Ultear con rencor disimulado.

—¿Eso te molesta?—Gray preguntó con tranquilidad.

El joven en un inicio se mostró un poco escéptico ante la reacción de Ultear y restó importancia al asunto…

«… ¿De eso se trata todo?… No me parece tan grave… »

—¡Por supuesto! Jellal debe seguir con su vida, no seguir persiguiendo conspiraciones que no existen y problemas que no tienen nada que ver con él…—Ultear protestó.

—Es un poco raro que siga con eso aún después de obtener el perdón de la reina en persona…

—Todos los miembros de Crime Sorciere siguieron con sus vidas, pero él todavía insiste en seguir con esta tontería… ¡Igual que tú con tu estupidez de "no soy digno de ella"!... son unos idiotas—Ultear escupió.

Gray se encogió de hombros y se resignó a escuchar las críticas de Ultear. Sabía que al igual que él, Jellal tenía sus razones para comportarse de esa manera con Erza por lo que aún no cuestionó a Jellal. Todavía.

—Yo estaba segura que ya había ido a unirse a Erza, pero luego me enteré que ESTA mujer ha estado financiando sus locuras…—Ultear volvió a protestar.

—Se ve que ella no te agrada mucho. Si es así ¿Por qué estás cooperando con ella? ¿Qué está haciendo ella aquí?—Gray replicó.

Ultear relajó un poco su enojo y lo transformó en frustración. Frunció el ceño antes de hablar una vez más:

¡Tch!... Odio admitirlo, pero ahora le debo mi vida… Ella me salvó…—Ultear admitió.

Gray puso cara de preocupación.

—¿A qué te refieres?

—Esa cosa de la que te hablé, regresó Gray. La criatura que se escapó de la grieta de tiempo. ¡Esa cosa regresó por mí!…

Gray finalmente comprendió el porqué Ultear estaba tan deseosa por capturar y neutralizar a ese sujeto.

«… ¡Por supuesto que esto nos afecta a nosotros!… »

—¡¿Estás bien?!—exclamó Gray.

—Si, estoy bien… ¡Buff!—Ultear bufó molesta—¿Ya ves por qué te llamé?...

Gray se quedó muy perturbado por la revelación y por como Ultear lo minimizaba, como si fuera algo sin importancia…

—… Yo llamé aquí a Anna Heartfilia cuando me enteré que ella le estaba dando dinero a Jellal para seguir vagando por el mundo. La encaré y le reclamé que no era justo, que no le estaba haciendo ningún bien a Jellal con ello…—dijo Ultear con gran frustración, haciendo una pausa—... La noche que ella partió, esa cosa regresó…—Ultear habló en forma sombría—La sombra me atacó y de no ser por la intervención de esa mujer, yo no estaría viva ahora.

—¡Entonces no tiene sentido ir a buscarlo!—Gray objetó—Lo que necesitamos es protegerte para la próxima vez que ataque…

Ultear sonrió con saña y negó con la cabeza.

—Realmente dudo mucho que regrese a intentarlo de nuevo… y además, no me estás entendiendo—dijo Ultear burlonamente, ocultando su depresión—Gray, hace tiempo que dejé de preocuparme por mi vida….

Gray se molestó un poco por esa manera de pensar, ya que se vió reflejado él mismo con una actitud similar hasta hace poco. Al igual que Natsu lo había ayudado a superar este sentimiento depresivo y cobarde, ahora Gray se sentía en la obligación de hacerlo por Ultear… Si a él Natsu lo había convencido a golpes de olvidarse para siempre del Iced Shell, ahora Gray tenía que hacerle entender a Ultear también.

—Mientes—dijo Gray ya sereno y con un gesto serio—Tú quieres vivir. De otra manera, no habrías hecho el intento de huir de esa cosa en la grieta de tiempo…

Ultear le sonrió con ironía.

—Fue mi error. Yo debí dejar que me matara allí, así no lo hubiera liberado… Yo…

—Pero aún así lo hiciste e intentaste salvarte. Tú no quieres morir. Sólo te sientes culpable—le dijo Gray con nostalgia—y yo sé muy bien lo que se siente eso…

La anciana asintió con la cabeza.

—... Es cierto. Por eso quise continuar—admitió Ultear—Yo le hice mucho daño a Jellal. Yo lo convertí en un monstruo para las maquinaciones que despertarían a Zeref… ¡Hasta que Jellal no se libere de esa carga yo no podré sentirme tranquila!... ahj-ahj-ahj…

La anciana se agitó un poco por la emoción y Gray la atendió. El joven la ayudó a desahogarse y al mismo tiempo entender mejor sus motivos.

«… Lo que todavía no entiendo es cómo se enteró de lo que pasa con Jellal… » pensó Gray.

Ultear continuó:

—... No es justo lo que esa mujer hace. No sólo está perjudicando a Jellal, sino que Erza también está siendo afectada por eso. ¿Sabes lo triste y decepcionada que ella estaba después de su último encuentro?

—¿Ah?

—Hace unos meses, el consejo mágico comenzó una misión secreta de rastreo aquí, tengo entendido que de alguna manera, Erza se incorporó a eso también…

«… Un momento… ¡Eso fue poco antes de la boda de Levy!… Así que eso estuviste haciendo, Erza… » Gray pensó con una sonrisa irónica en la cara. Ultear lo miró mal y se la quitó de inmediato…

—Ella se hospedó aquí y me lo contó. Que esa mujer le daba dinero y que Jellal no tenía ninguna intención de dejar esta búsqueda sin sentido—Ultear habló molesta—De esa manera fué que la investigué y le pedí que viniera…

—Ya veo…—asintió Gray—¿Qué fué eso tan grave que le hizo Jellal a Erza para que ella se enojara tanto? Después de eso, ella estuvo insoportable por semanas y finalmente hizo un escándalo en la boda de Levy…

Ultear frunció el ceño en forma severa y negó con la cabeza.

—¿Eh? ¿Por qué te quedas callada?—cuestionó Gray.

—No puedo decirlo… lo siento. Se lo prometí a Erza.

Gray empezó a hacerse ideas en su cabeza.

«… Espero que no sea lo que estoy pensando Jellal, ¡porque sinó… »

Gray apretó el puño.

Cuando era niño, Makarov le había explicado que a pesar de lo duras que podían ser Erza o Mirajane, él debía ser como un hermano que cuidara de ellas. Por supuesto, en su momento Gray consideró dicha petición como ridícula e innecesaria.

"... Maestro, ellas son unas brutas y son más fuertes que yo. ¡Ellas no me necesitan!… "

Ahora, años después, recién entendía lo que el maestro quería decir.

—Sé lo que estás pensando—Ultear le colocó la mano en el hombro—Lamentablemente, este es un asunto que sólo concierne a ellos dos. Por mi parte me conformo con que Jellal deje esa mala vida y se establezca con Erza. ¡Creeme que me gustaría meterme en su cabeza de nuevo y obligarlo a ir con Erza!—la anciana resopló—… pero al final debe ser decisión suya. Así como tú y Juvia…—Ultear lo miró con saña…

Sii…—Gray respondió nervioso—Y como tu acabas decir, ¡Lo que pase entre Juvia y yo es solo asunto nuestro!

Ultear rodó los ojos con resignación y luego se rió. Gray correspondió la sonrisa y el ambiente se relajó un poco.

—Justo cuando pensé que Jellal no podía estar peor, ahora tiene una fuente de ingresos para seguir con sus locuras… ¡Maldición!

—¿De dónde saca Anna el dinero para darle?... o más importante ahora: ¿Por qué escogiste colaborar con ella para este problema? Todavía no me lo has explicado.

—Lo del dinero no tengo la más mínima idea—afirmó Ultear—Pero en cuanto a la colaboración con ella, sucede que no encontraría a alguien mejor. ¡Odio admitirlo, pero ella sabe mucho acerca de este tema!. Incluso sabe cosas acerca de mis poderes que yo misma ni conocía…—Ultear habló en tono preocupado y nervioso.

—Eso me sorprende—dijo Gray un tanto contrariado—No conozco mucho acerca de ella, pero aún así… ¿Qué tanto puede saber ella?

—Es una bruja…—susurró Ultear en voz baja.

—No entiendo…

—Gray, ¡Ella es una antigua colaboradora de Zeref!

La revelación no sorprendió demasiado a Gray porque pensaba que ya sabía todo sobre ese tema gracias a Lucy. No podía imaginar que el plan conjunto con los dragones era sólo la punta del iceberg…

—Si te refieres al plan de 400 años de los dragones y eso, no es para tanto—replicó Gray, restando importancia al asunto—Tengo entendido que ella ayudó a Igneel y los otros pero…

—¡¿Sabes acerca de eso?!—exclamó Ultear con susto. Gray le sonrió con burla.

—Lucy me contó un poco sobre eso cuando obtuvimos el libro de E.N.D… Lo sé todo. Pero aún así no creo que Anna sea alguien demasiado peligroso como para llamarla bruja…

—No conoces la historia completa: ¡Ella era asistente de Zeref mucho antes de eso!

Gray abrió los ojos con sorpresa y varios cabos sueltos se ataron en su cabeza: La verdadera relación entre Anna, Natsu, Zeref y el plan de 400 años. Lucy se lo había explicado muy vagamente durante la guerra pero no tenía idea del papel de Anna en este…

El joven se tornó pensativo.

—¿Quiénes más lo saben?—preguntó Ultear con preocupación.

—Creo que el maestro. No sé si lo sabe todo, pero eso explicaría porque no confía en ella y porqué no quiere que se acerque a Natsu…

Todo aquello tomaba sentido ahora, el porqué aquella mujer, aparentemente salida de la nada demostró los conocimientos necesarios para explicar el funcionamiento de la dimensión del lapso de tiempo y cómo usarla para atrapar a Acnologia…

—•○•—•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

La noche que sucedió a la llegada de Gray fué cálida y con el cielo despejado como el joven no había visto en meses. Debido al cambio de estación con respecto a Fiore, Caelum todavía gozaba de unas últimas noches de verano antes que la estación fría cayera sobre dicha nación…

«… ¡Demasiado calor para mi gusto!… »

Gray no podía conciliar el sueño al no estar habituado al clima, por lo que acabó levantándose.

Desde la improvisada sala, fijó su vista en la puerta de Anna Heartfilia. No la había visto salir de allí en todo el día, ni siquiera para cenar o compartir algo antes de retirarse a dormir.

«… Ella es rara igual que Lucy… »

Con el pecho descubierto y descalzo, salió por la puerta y reposó por un momento en el pórtico. Instintivamente hizo un gesto familiar con los dedos, sólo para descubrir su mano vacía.

—Oh, olvidé que yo ya no hago eso…

Hacía mucho que Gray había dejado el tabaco pero de tanto en tanto probaba uno o dos.

¡Crunch!

Oyó un ruido particular cerca de allí, como si algo pesado hiciera crujir la madera del piso. Bordeó la casa para investigar, con ojo alerta para saltar sobre el intruso…

—¿Uh?

Al girar la esquina, se encontró con una visión inesperada:

Allí había una hermosa mujer rubia de prominentes caderas, vestida sólo con un camisón y sus largas y torneadas piernas expuestas a plena vista…

¡Glubs!—Gray se llenó los ojos con la vista y se paralizó por un momento.

¡Crunch!

Gray se distrajo e hizo crujir la madera sin darse cuenta.

«… Mierda…»

Anna Heartfilia se percató entonces de su presencia y se acercó con rapidez:

—Oh, ¡eres tú, Gray!—le dijo Anna con una gran sonrisa—¿Te desperté? ¡Lo lamento!

Lejos de enojarse, Anna le habló con gran amabilidad y calidez.

N-no-no… ¡Está todo bien!—Gray respondió incómodo.

Al tenerla tan cerca pudo apreciar a detalle el espectáculo visual: Anna llevaba únicamente un ligero y revelador camisón de seda rosada, con varias partes traslúcidas, piernas desnudas y un escote pronunciado…

Gray se sonrojó notoriamente pero aún así Anna no se percató de lo que estaba provocando en el joven.

—¿Q-qué haces a estás horas?—Gray preguntó todavía nervioso.

«… Oh Maldición, ¡Piensa en algo feo ahora o vas a quedar como un tonto!… » Gray se reprendió a sí mismo.

—Justo iba a enviar un mensaje, recuerda que necesitamos a Jellal para tu misión—respondió la mujer con tranquilidad.

—¿Un mensaje escrito? Creo que eso no va a funcionar porque Jellal no tiene dirección fija—replicó Gray con bastante criterio.

¡Jum!—Anna sonrió en forma desafiante y Gray pudo reconocer el mismo gesto de autoconfianza que usaba Lucy cuando por fin le llegaba la oportunidad de utilizar su magia para algo que solo ella era capaz de hacer…

«… ¿Será posible que ella también?… » Gray pensó.

Anna levantó una pierna contra la cerca del pórtico, se subió la tela y metió la mano en el liguero de su muslo, sonrojando ya de forma notoria a Gray…

«… ¡¿Qu-qué está haciendo?!… ¡Contrólate hombre, ya no tienes 15 años para reaccionar así con una mujer!... » Gray se reprendió a sí mismo.

Anna reveló un estuche de llaves y sacó una llave de plata:

— ️🔔Ábrete, puerta de la paloma: ¡Columba! ️✨

Tras el característico ruido de campana, un espíritu nuevo para Gray cruzó la puerta: ¡Era una caricaturesca y regordeta paloma blanca!

—Eso es un…—Gray se sorprendió.

—Un Espíritu Celestial de producción en masa, igual que el Nikora Canis Minor que usa Lucy…—explicó Anna con una sonrisa, mientras acariciaba al animal.

—¿Como Plue?—Gray preguntó.

—Así es, sólo que éste es un mensajero.

Gray observó al espíritu con detenimiento: El gracioso animal era algo más grande que una paloma ordinaria pero más pequeño que Plue. Llevaba una especie de uniforme militar, un casco cubierto con una red de camuflaje y un arnés en cruz con un botón en el pecho. Éste arnés sujetaba un estuche tubular en el que Anna colocó la carta.

«… Muy interesante… » pensó Gray.

La mujer estuvo a punto de despacharla, pero hizo una pausa:

—¡Casi lo olvido! Una cosa más…—Anna le señaló a Gray con el dedo y ordenó a la paloma.

El ave se dirigió a toda velocidad hacia el jóven…

—¡¿Oye espera, qué pasa… ¡Ouch!

Gray recibió un picotazo en la cabeza y el ave regresó con su dueña, quien soltó una risita.

—¡¿Por qué hiciste eso?!—se quejó Gray.

—¡Ahora tiene tu rastro! ¡Ji-ji-ji!—Anna se rió en forma muy femenina y seductora—Este espíritu sólo puede encontrar personas en las que ha hecho esto antes. Será útil para comunicarnos cuando salgas de misión…

Gray se sobaba la cabeza y Anna se dirigió al ave:

—¡Por favor, entrega el mensaje a Jellal Fernández y sólo a él!…

Coo-coo…—La paloma emitió un gorjeo e hizo un saludo de tipo militar con el ala antes de salir volando lejos de allí.

Gray se fijó que al igual que Lucy, Anna llevaba un estuche con llaves de portal. Lo descubrió cuando husmeaba en el muslo desnudo de Anna con la vista…

—¿También eres maga de espíritus estelares? ¿Igual que Lucy?

—Si, veo que eres muy observador y tienes un ojo muy inquieto…—replicó la mujer en un nada disimulado tono de seducción. Lejos de ponerse nervioso por aquello, Gray sintió toda la "magia" de la sensualidad de Anna romperse en aquel momento. Más bien lo sintió patético y penoso… ¡Igual que cuando Lucy intentaba utilizar la "técnica de la seducción"!

Otro aspecto más en que ambas mujeres se parecían mucho. Ambas Heartfilia poseían un aire sensual muy natural que no hacía juego con su inocente actitud, así que cuando intentaban ser coquetas "a propósito", terminaban dando pena ajena…

—Ya entiendo, así que utilizaste tus poderes para salvar a Ultear de esa cosa…—reflexionó Gray, ahora con gran seguridad.

Anna se extrañó que de repente el joven hubiera superado su nerviosismo y ella ya no tenía el control de la conversación. Hizo un resoplido disimulado y dejó de lado su defectuoso coqueteo. Anna se relajó a la misma vez que Gray y recién empezó a hablar del asunto con la seriedad que ameritaba:

—... Parece que Ultear ya te puso al tanto de la situación… y asumo que no te ha contado cosas muy positivas de mí…—admitió Anna con un poco de vergüenza.

Gray frunció la frente e igualmente le respondió:

—Así es. Hay algunas cosas que realmente me preocupan y para serte sincero harán difícil que llegue a confiar en tí—le anunció Gray en forma severa—Aún así, primeramente me gustaría entender por qué interfieres con Jellal… ¡No es justo para nadie y hace sufrir a Erza!…

Anna hizo un gesto con la cabeza y cerró los ojos.

«… Así que quieres empezar con eso, muchacho… »

—... Sé que no lo entiendes. Ninguno de ustedes lo hace—dijo Anna—Como alguien que estuvo en sus zapatos alguna vez, puedo decir que si bien esta no es la mejor manera de ayudarlo, créeme cuando digo que esto es lo único que lo ayudará a sentirse mejor consigo mismo y encontrar paz. ¿En verdad crees que si de repente lo obligamos a vivir una vida nueva, la culpa que él siente se irá como por arte de magia?—le cuestionó Anna—El sentirse útil, que está reparando algo del daño que alguna vez hizo es lo que verdaderamente le va a ayudar a superarlo…

La mujer hablaba en un tono muy sabio y maduro, esperable de alguien de su edad. Gray se confundió cuando ella mencionó estar en una situación similar…

—¿A qué te refieres con "estar en sus zapatos"? ¿Acaso tu también…

Anna asintió con la cabeza y una mirada seria y triste.

—Así es. Cometí muchos errores, errores que le costaron la vida a personas que amaba…—confesó Anna—los cometí por mi orgullo, mi ambición y todo lo perdí. Eso me llevó por caminos de los que no estoy orgullosa y por mucho tiempo, al igual que Jellal Fernandes, vagué sin rumbo y con mucha culpa…

—¿Eso te llevó a colaborar con Zeref Dragneel?

Gray le preguntó en forma descarnada y sin piedad alguna. Anna también se intimidó un poco por ello pero pronto recordó que al lado de ella el mago era sólo un niño y ella el adulto…

—SI—afirmó Anna con seguridad—No lo niego. Colaboré y estudié por varios años con el mago oscuro, pero a diferencia de lo que crees, no ayudé a cometer ninguno de los crímenes de los que se le acusa…

«… ¿Estudiar?... »

—¡¿Fuiste su alumna?!—Gray exclamó.

Anna asintió de nuevo.

—Comencé a seguirlo poco después de que me desterraron de mi hogar—dijo con dolor—Por ese tiempo, Zeref trabajaba en la construcción de la puerta eclipse…

—¡¿Tú estuviste en ese proyecto?!

—Así es.

Gray se tornó pensativo. Una duda muy puntual se formó en su cabeza al sumar números y la edad que aparentaba la mujer…

—Si lo que dices es cierto… —Gray hizo una pausa y temió preguntar—¿Tú estuviste allí cuando Natsu fue… resucitado?

Lo que en realidad quería preguntar era la naturaleza de los poderes de E.N.D. y si todavía había peligro dentro de Natsu…

—No—Anna negó con la cabeza—En ese entonces, Zeref había abandonado temporalmente la investigación genética y se centró en un área de estudio diferente: El viaje en el tiempo…

Gray aclaró más ideas, algunas de las cuales estaban pendientes desde la guerra y que habían sido sembradas por el mismísimo Zeref…

"... Eres la primera persona a la que se lo cuento, Gray… El poder de Mavis, Fairy Heart es capaz de algo así… Neo-eclipse… "

¡Tch!, Así que ese desgraciado lo estuvo planeando desde siempre… ¡Neo-eclipse!—renegó Gray.

Anna volvió a negar con la cabeza.

—No. Neo-eclipse es solo la conclusión de todo ese trabajo. El proyecto Eclipse original fué el comienzo. Y yo trabajé en él…

El joven comprendió entonces que de allí provenían los atemporales conocimientos de Anna y el porqué parecía entender los poderes de Ultear mejor que ella misma…

—No lo entiendo—Gray ensombreció su hablar—¡¿Cómo pudiste ayudarlo?! ¡Al maldito Zeref!

—No puedo excusarlo por todos sus pecados—Anna continuó—pero como alguien que lo conoció de cerca puedo decirte que su corazón todavía albergaba bondad: ¡Él hizo lo que hizo sólo para tener a su hermano de vuelta!

—¡¿Cómo el crear monstruos puede ayudar a que Natsu resucite?!—Gray escupió con rabia.

Anna le dió una mirada cálida y maternal:

—¿Lo dices por Deliora, verdad niño?—le dijo con ternura—sé que tienes una particular relación con esa criatura...

—Si es que lo sabes, entonces entiendes por qué no puedo calmar mi rabia… ¡Ese maldito monstruo me quitó algo muy importante!—Gray suspiró profundamente—Sé que no estaría donde estoy de no ser por eso, pero aún así no quita el rencor que siento…—admitió Gray con honestidad.

—¿Y si te dijera que Deliora y todos los otros Etherias fueron necesarios para que Natsu reviviera?—cuestionó Anna.

—¿Cómo puede ser eso posible?—Gray habló más tranquilo.

—Créelo o no Gray, cada acción de Zeref después de perder a Natsu, incluso después de ser maldecido, fué para recuperar a su hermano menor…—Anna habló con firmeza.

—¿Es eso cierto?—Gray se mostraba muy escéptico.

—Si, lo es—afirmó Anna—La puerta Eclipse originalmente tenía el propósito de intentar viajar al pasado y evitar la muerte de Natsu y sus padres…

—¿Pero qué hay de todo lo anterior?—Gray respondió—Todas las cosas que hizo lastimaron a mucha gente, Erza y Jellal incluídos además de mí…

—Su primer intento fué el R-system, o cómo tú la conoces: La torre del cielo…

—¡Esa cosa sólo funciona sacrificando gente!—Gray reclamó—¿Qué tiene de justo sacrificar a muchos inocentes sólo para revivir a una sola persona?

—En la época que fué diseñada, la eficiencia energética era baja para el estado actual de la tecnología. No se podía cumplir el principio de conservación de energía en términos de almas…—justificó Anna.

—Por culpa de eso, el mismo Jellal sufre ahora…

Gray era especialmente hiriente al recordarle todo eso y Anna soportaba los ataques con la paciencia de una madre…

—Lo sé también y no lo justifico—dijo Anna—Se equivocó, pero lo hizo por Natsu. Zeref fué cegado por el amor a él…

—¿Y los monstruos?—Gray atacó de nuevo.

—Los Etherias en realidad son los intentos fallidos de resucitar a Natsu. Todos ellos: Desde Lullaby, pasando por Deliora hasta Larcade… todo termina con Natsu…

Gray se sorprendió y se quedó mudo por unos instantes antes de responder.

«… Eso no puede ser cierto ¡Son muy diferentes a Natsu!... »

—Eso… ¿Es en serio?—preguntó un poco más tranquilo—¿Incluso Deliora?

—Incluso Deliora—confirmó Anna.

—No se parecen en nada a Natsu: ¡En especial Lullaby y Deliora!

—Fueron intentos muy preliminares, pero la intención era esa. Compara a los Etherias desde Llulaby hasta Mard Geer y Larcade: Se van haciendo más y más humanoides a medida que la investigación progresa…—le explicó Anna.

Gray hizo un gesto reflexivo con las manos, dejándose convencer un poco…

—¿Para qué Zeref necesitaba que Natsu regresara a la vida con poderes de demonio? Está claro que la intención era revivirlo, ¿Pero cuál era la necesidad de que Natsu tuviera esas nuevas y peligrosas habilidades?…—Gray volvió a cuestionar.

Anna se entristeció antes de hablar:

—Con el tiempo, la maldición contradictoria de Ankhseram afectó la mente de Zeref y corrompió sus objetivos. A veces actuaba por amor a su hermano y otras, su lado oscuro le llevó a creer que la única manera de acabar su sufrimiento era que Natsu lo matara y ambos murieran juntos…

«… ¡Qué retorcido!.. »

—Era un demente…—dijo Gray.

—Los dioses le jugaron mal, y por eso se enfrentó con ellos. ¿Tú no habrías hecho lo mismo? ¿No hemos hecho también tú y yo estupideces que acabaron lastimando a otros sólo por nuestro dolor?—cuestionó Anna.

—Bueno yo…—Gray quiso hablar pero Anna interrumpió.

—Yo me uní al proyecto Eclipse original porque creí que podría volver al pasado, corregir mi error y recuperar a mi familia, al igual que quería hacer Zeref… ¿Y tú?

Gray volvió a reflexionar sus propios actos y empezó a entender. Tal vez no perdonar pero sí entender: Él también había lastimado a otros por su dolor y deseo de venganza contra Deliora. Con dicha acción había dejado a Ultear sin madre y a Lion sin maestra. Obviamente no era comparable a las cosas que había hecho Zeref pero la analogía funcionó para calmar a Gray y que este pudiera confiar un poco en Anna…

—Creo que lo entiendo—replicó el joven en forma comprensiva—No lo perdono ni por un segundo pero lo entiendo… al final somos humanos y todos somos vulnerables al dolor…

Anna le sonrió con calidez y le dió un pequeño abrazo… Aquello puso nervioso a Gray una vez más al estar tan cerca de ella y sus carnes expuestas.

¡G-gracias!—Gray retrocedió nervioso—Es reconfortante dejar ir un poco de rencor, aunque sea en forma temporal.

—Me alegra que nos llevemos mejor—dijo Anna con una sonrisa.

—Siendo así—Gray correspondió igualmente—Hay una última cosa que aún no me queda clara: Si tú, como antigua amiga y discípula de Zeref eres lo suficientemente poderosa para repeler a ese sujeto que atacó a Ultear ¿Por qué no te encargas de esta misión tú misma? Se ve que eres alguien bastante capaz…

Anna puso una cara nerviosa y se apresuró a negarse:

—Para nada: ¡Debes saber que estoy muy oxidada!…—Anna admitió apenada.

—Pero aún así conseguiste salvarla. Eso dice mucho de tu poder… o de que esa cosa no sea tan amenazante como dicen o creen ustedes dos…—Gray insistió.

—No lo subestimes, Gray—Anna dijo seriamente—Yo apenas pude defendernos a ambas: ¡Lo único que pude hacer es resistir hasta que se fué!

¿Eh?

Anna se apoyó en el pórtico de madera y se dispuso a relatar:

... Esa noche, Ultear y yo tuvimos una discusión muy fea. Prácticamente me echó a patadas de su casa—bromeó Anna—Sin embargo, al poco de partir sentí un poder mágico maligno proveniente de esta colina y regresé a toda prisa… ¡y lo ví!: Una sombra maligna, que rodeaba a Ultear y parecía querer meterse dentro de su cuerpo…

—¡Eso es terrible!

... Lo sé y por eso intervine: Usé magia de luz para alejar a la sombra y me puse entre ellos. La sombra tomó forma humanoide y nos amenazó. Me golpeó en el vientre y me lanzó contra la pared para luego atacar a Ultear. Entonces usé mi escudo…

—¿Escudo?

Anna sacó otra llave de su pierna y la enseñó: Era Scutum, la constelación del escudo. Tenía un diseño robotizado al igual que su homólogo, la constelación de Caelum, dando una idea de cómo sería el espíritu en cuestión.

Scutum puso una barrera mágica alrededor nuestro y nos permitió resistir los embates de aquel ser maligno… fué una batalla de resistencia… Me da vergüenza admitirlo pero mi poder ofensivo no es muy alto, así que todo lo que pude hacer es usar mi poder mágico para mantener la puerta de Scutum abierta el mayor tiempo posible para que su barrera nos protegiera… ¡Esa criatura no dió tregua Gray, fué una situación muy desesperada!—Anna quiso transmitir la emoción lo más que pudo—A través de la barrera lo vimos estrellarse contra nosotras una y otra vez hasta que…

—¡¿Hasta qué?! ¡¿Qué ocurrió después?!—Gray se alarmó al oír el relato.

... No puedo explicarlo, ¡pero se detuvo sin motivo!—dijo Anna pensativa—La sombra colapsó y no pudo mantener su forma humanoide. Empezó a gritar y maldecir… y luego salió huyendo.—Anna hizo una pausa—A pesar de eso no me confié y mantuve la barrera hasta que mi poder mágico se agotó y me desmayé…

Anna concluyó su relato.

Wow… eso suena peligroso—comentó Gray—No imagino cuan asustadas estuvieron. ¡Disculpame si lo menosprecié! Ahora entiendo que se trata de algo muy importante…

—¿Ya ves?

Gray suspiró con algo de alivio.

—Eso me tranquiliza un poco…

—¿Por qué?—Anna preguntó con curiosidad.

—Porque durante la conversación con Ultear, por un momento creí que ella estaba insinuando que esa cosa era… tu sabes.. un… viajero en el tiempo, je-je—dijo burlándose.

Anna se quedó con el rostro en blanco por escasos segundos y luego se rió también.

—No sólo lo insinuó—replicó Anna—Le pedí que no te lo dijera explícitamente, pero ella está convencida de que efectivamente es un visitante de otro tiempo…

Esta vez fué Gray el que se quedó con el rostro en blanco:

Eh… No lo es, ¿verdad?—preguntó algo dudoso y preocupado.

—Por supuesto que no, ji-ji-ji—dijo Anna entre risas—¡Es imposible!. No puede hacerse. Al menos ya no sin la puerta Eclipse. Incluso con ella, viajar al pasado y cambiar algo es imposible, y a su vez, viajar al futuro es imposible sin la puerta, la cual fué destruida…

La seguridad con la que Anna lo decía desconcertó un poco a Gray.

—Me alegra que coincidamos en eso pero… ¿Cómo estás tan segura?

—Lo aprendí con Zeref—Anna afirmó—Ese fué el motivo por el que descartó la puerta Eclipse. No se puede viajar al pasado a cambiar nada con esa puerta. Él lo demostró matemática, empírica y experimentalmente, y puedo decirte que si alguien tiene la autoridad suficiente para afirmar eso es el mago oscuro…

Gray la observó no muy convencido.

—Eso no es verdad, ¡Rogue y Lucy regresaron desde el futuro y cambiaron nuestro presente!

—Esos viajes pueden existir como una sumatoria, pero el resultado final es el mismo: Nunca ocurrieron…

Anna hablaba con un dejo de secretismo que interesó mucho a Gray:

—¡Pero sí ocurrieron!—insistió Gray—¡Incluso trajeron dragones del pasado!.

—Hay una explicación para eso…—afirmó Anna confiada.

—¿Pero qué me dices de los poderes de Ultear?

—También hay una explicación perfectamente plausible para eso—dijo Anna.

Gray todavía insistía en discutir:

—¡Hay un libro en la biblioteca del gremio con una magia que puede retroceder en el tiempo! ¡Yo mismo viajé y puedo jurarl.. ¡Mungh!

«… Oh mierda, ¡Hablé de eso! ¡El maestro va a matarme!… »

Gray se tapó su propia boca demasiado tarde. Tras el incidente con el libro de Memory Days, Makarov le había hecho jurar a todos los involucrados cerrar la boca y llevarse el secreto a la tumba…

Anna le sonrió con malicia.

—Oh pequeño travieso, ¿Así que tú y tus amigos ya conocían el viaje en el tiempo?, no te preocupes, no se lo diré a nadie, pero puedo asegurarte que también hay una explicación para eso—dijo Anna, tranquilizandolo—Dime una cosa, ¿Cambió algo por realizar ese viaje con el libro?

—Bueno, es que Erza nos dijo que no tocáramos nada para que no…

—¿Cambió algo en el presente?—Anna lo cortó.

—Bueno no, pero… Espera ¡¿Qué es lo que tu sabes?!—Gray entrecerró los ojos con sospecha y miró a Anna, quien tenía una sonrisa pícara y triunfante en el rostro.

—¿Quieres que te lo explique?—Anna replicó en forma seductora—La respuesta podría no gustarte…

Gray pensó por un momento y dió su respuesta:

—De acuerdo ¡Soy todo oídos!

Anna se levantó de su lugar y bajó del pórtico y se dispuso a adentrarse en la arboleda aledaña, invitando a Gray a seguirla…

—Acompáñame. Quiero mostrarte algo…

Gray dudó por un momento pero igualmente empezó a andar detrás de ella, notando un hecho inquietante e incómodo:

«… ¡Oye, pero estás casi en ropa interior!… bueno, supongo que yo no soy el más adecuado para criticar eso… »

...

CONTINUARÁ...

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¡Gracias por leer hasta aquí y no olvides dejar tu review!

NOTAS DEL CAP

Saludos a todos. Agradecido como siempre por la paciencia que me tienen a la hora de esperar las actualizaciones.

Espero que sea de su agrado el haberle dado un mini-arco secundario para Gray. En cuanto a Anna, me gusta la idea de explorar un poco de su pasado y siento que vincularla un poco más con Zeref funciona para eso. Me explico: ¿No les parece raro que Anna haya dejado a sus hijos propios en el pasado para ser madre de estos Dragon-slayers? Se dice explícitamente que Anna es tatarabuela de Lucy, no tatara tía o tatara prima, por lo cual debe haber una razón de peso para que Anna haya dejado atrás a su familia por el plan de 400 años. No se me ocurre otra cosa que una tragedia personal.

Por supuesto que también les esperan muchas aventuras a Ophis y Natsu, así como también aquellos que se quedarán en Fiore tendrán un gravísimo problema que enfrentar ¡Y sin la ayuda de sus miembros más fuertes! Muaja-ja XD.

¡Gracias a todos los que leen y dejan sus reviews! Los tengo presentes siempre.