21. Secretos enterrados, parte I
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Disclaimer: Los personajes que se desmiembran o cambian de personalidad a lo largo de la historia pertenecen a la obra del célebre Mangaka Hiro Mashima. Este Fanfiction está basado en una serie derivada y secuela de su Manga principal Fairy Tail, llamada Fairy Tail: 100 Years Quest. Contiene varios hechos canónicos dentro de la obra. No obstante, varios personajes, personalidades, habilidades y escenarios puede que estén fuera de este.
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…
Reino de Minstrel…
Natsu y su grupo volaban con dirección sur y viento favorable, dejando atrás valles y campos. Ver el mundo de esta manera era mucho más placentero que viajar de forma convencional. No había mareos, ni aburrimiento, sólo la emoción de deslizarse entre la tierra y las nubes.
El cambio de coloración del cielo fué el indicativo de que anochecería pronto. Inmediatamente el ocaso y su horizonte naranja hicieron su aparición, Ophis empezó a descender en forma sostenida. La señal para Natsu y Happy que era tiempo de acampar…
«… Justo a tiempo, ¡Mi estómago ya cruje!… » Natsu sonrió impaciente.
Como era su costumbre, buscaron aterrizar cerca de una fuente de agua que también proveyera el alimento. Sin embargo, al tocar tierra, Ophis se mostró inusualmente agotada…
—Te ves algo agitada. ¿Estás bien?—Natsu preguntó.
—Ahj… ahj… Si. Estoy bien…
Ophis intentaba disimular sus jadeos y sudoración lo mejor que podía, para ocultar cualquier signo de agotamiento o debilidad, presionada por su propio orgullo.
—Bueno, si tu dices…
Natsu y Happy se retiraron a preparar sus alimentos y Ophis se alejó de su vista, buscando esconder su evidente cansancio.
«… Maldita sea, ¡esto no es como yo pensaba!… »
Ophis yacía en un rincón, bajo la copa de un árbol. La niña dragón tenía un evidente gesto de disconformidad y depresión, delatado también por su postura, sentada en el suelo, abrazando sus rodillas y mirando al suelo…
—Esto es una mierda…—Ophis susurró en voz baja, creyendo estar sola.
—Él lugar no me parece tan malo…
—¿Uh?—Ophis levantó la cabeza al oír una nueva presencia—Oh, eres tú, Dragneel…
Natsu traía consigo un pescado frito, empalado en una ramita. Se lo ofreció a Ophis.
—¿No tienes hambre?...—preguntó el muchacho—Te veías muy cansada al aterrizar…
Ophis se molestó al descubrir que sus últimos intentos de mantener su halo de superioridad no habían resultado.
—¡¿Cuántas veces tengo que decirte que no necesito comer pronto?!—Ophis replicó de mal humor.
—No has comido nada desde las frutas…—insistió el muchacho.
Ophis tuvo el instinto de reaccionar en forma hostil, pero se contuvo al recordar algo que le había dicho Sani…
"... No tiene que ser amable o preocuparse por ellos. Sólo dejar que ellos lo crean. Un poco de honestidad ayudaría con eso…"
«… ¡BIEN!, sí así este imbécil va a dejarme tranquila… » Ophis entrecerró los ojos con sospecha.
—Gracias… supongo—masculló Ophis sin más. De mala gana empezó a masticar la comida.
Natsu le sonrió con confianza y tras ello se retiró de vuelta con Happy, sorprendiendo a Ophis:
«… Vaya, ¡No puedo creer que eso funcionara!… »
…
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…
Reino de Minstrel, extremo sur del continente, cerca a la frontera del país de Midi…
Al día siguiente, Ophis dirigía el grupo con vuelo planeado por delante, todavía cerrando las falanges del ala derecha donde la membrana aún no había crecido. Happy vuela por detrás, sujetando a Natsu por la espalda.
Vuelan a baja altura y sin subir más allá de las nubes, tanto por la debilidad de Ophis como por la propia incapacidad de Happy para hacerlo…
—¡Miren!—Happy chilló alegre—¡Ahí está el templo!
—No… ¡Son tres!—Natsu corrigió.
Finalmente, tras 3 días de viaje ininterrumpido, logran divisar el templo, en la cima de la cordillera.
A diferencia de la mayoría de las estructuras que habían asaltado hasta el momento, el primer Templo de Ither, antiguo Dios del conocimiento, se encuentra dividido en tres montañas separadas, con tres cúpulas eclesiásticas gobernando cada montaña y sus construcciones auxiliares. La cúpula de la montaña central era ligeramente más grande que las otras, siendo prácticamente una catedral completa, a su vez que la montaña que la sostiene es más alta que las otras dos…
—Descendamos…—ordenó Ophis.
El lugar se veía bastante prometedor desde la distancia. Unas edificaciones muy bien conservadas, quizá demasiado. La propia apatía inicial de Ophis no era una buena señal…
Aterrizaron en la montaña central, en lo que debía ser la parte trasera del edificio, pues allí no encontraron grandes accesos. Inicialmente sólo se oyó el silbido de la brisa.
—Creo que aterrizamos en el lugar equivocado, je-je…—comentó Natsu—Creo que tendremos que…
—Silencio—Ophis lo interrumpió—¿No oyes y hueles "eso"?
—¿Eh?
Natsu afinó el oído y olfateó el aire, levantando ambas cejas de impresión…
Una de las escasas puertas se abrió.
—¡Oigan! ¿Ustedes qué hacen aquí? ¡Se dijo claramente al inicio del recorrido que está prohibido separarse del grupo!
De allí salió a regañarlos un hombre de mediana edad, bordeando la vejez, desconcertándolos por completo…
«… ¡¿Hay gente aquí?!… »
Tan sorprendidos se quedaron por la repentina aparición de aquel hombre—incluída Ophis—que todavía atontados se dejaron conducir a empellones al interior del edificio…
«… ¡¿Cómo se atreve a hacerme esto?! ¡¿QUÉ NO SABE QUIÉN SOY?!… » Ophis tenía el rostro hirviendo de la indignación.
—Última advertencia. ¡No se separen del grupo!—amenazó el hombre antes de retirarse.
Ophis no tuvo tiempo de reaccionar contra el hombre pues se encontró con una nueva sorpresa desagradable: ¡Ahí había mucha más gente!
El hombre los dejó junto a una pequeña multitud de unas 20 personas, que escuchaban atentos a un sujeto uniformado, que ni se dió cuenta de la incorporación de Ophis y su grupo…
—Oye, esto parece una visita de tipo…—Happy se animó a decir. Natsu todavía estaba confundido y mirando a todos lados.
El interior de la catedral principal está desprovista de mueblería, y en su lugar hay monumentos y estatuas, muchas veces protegidas por cristales. La sala principal tiene forma heptagonal y en cada pared hay un mural hecho con adoquines y cerámicas de color formando figuras de diversos animales...
Donde debería haber espacios de culto ahora había una sala extensa, salvo una gran mesa o altar, también de forma heptagonal, que está literalmente en medio del grán salón. Ophis y Natsu incluso lograron ver a 3 grupos de personas más aparte de ellos…
—Este lugar… ¡Los humanos lo convirtieron en un maldito complejo turístico!—Ophis exclamó horrorizada, para después quedarse muda, junto a Natsu y Happy.
El guía del grupo turístico continuó su explicación…
—... Es sabido que este templo estaba dedicado al culto del casi desconocido dios "Ither". Sin embargo, muchas conclusiones sobre la naturaleza de este edificio aún son contradictorias. Si bien lamentablemente la mayoría del mobiliario fué saqueado en la guerra de independencia de Midi, muchas partes de la construcción son muy inusuales, poniéndose en duda su verdadera función. Algunos arqueólogos teorizan que simplemente tenga un sistema de culto muy distinto a otras religiones. Un claro ejemplo es esta gran mesa ceremonial, casi la única parte del mobiliario original que aún se conserva. Por lo general, esta se dispone en un extremo y no al centro del lugar principal de culto, por lo que suponemos que también pueda ser un altar de sacrificios…
—… Bla-bla… ¡Aburrido-aburrido!…—Natsu ni se molestó en oír y emitió un quejido en voz alta sin darse cuenta.
—... ¿Dijiste algo?—el guía le increpó a Natsu. Todos los turistas lo miraron mal…
—No, ¡no lo hizo!—Happy se apresuró a callarlo y no causar problemas. Natsu sólo rodó los ojos con mal humor.
—... Bien, como iba diciendo—el guía continuó—Esta parece una mesa de piedra ordinaria, pero les advierto que se mantengan a distancia—el hombre sonrió de forma maliciosa y misteriosa—Cuenta la leyenda que una maldición hace que los magos menos inteligentes se debiliten cerca de ella…
Los presentes se asustaron un poco por los dichos y retrocedieron tímidamente. El guía actuó:
—... Sin embargo, yo conozco un método muy efectivo para evadir la maldición, y este consiste en…—hizo una pausa dramática—¡Llenar la tarjeta de evaluación del recorrido!
Todos los presentes suspiraron de decepción por la mentira publicitaria mientras un asistente repartía las mencionadas tarjetas donde se supone se calificaría su trabajo como guía del recorrido.
Natsu garabateó el papel con saña y prefirió buscar a Ophis…
El joven vió a Ophis separarse nuevamente del grupo e intentar explorar el lugar por su cuenta, sólo para ser detenida por un guardia…
—¡Niña, está prohibido entrar a esta zona!...
«… Uh-oh… ¡Ese sujeto no sabe con quién se está metiendo!… » Happy vió con horror como el guardia se ponía en peligro mortal al maltratar a Ophis…
—¡Espera-espera!—gritó Natsu a viva voz.
Natsu y Happy quisieron evitar el desastre pero tardaron demasiado… ¡Ophis hizo estallar su aura de poder, asustando al hombre!...
🔥¡WOOSH!🔥
Todo el espacio se llenó de la presencia mágica de Ophis y los pocos magos que habían en el lugar se pusieron en alerta, rodeándola… El temor se reflejó en los rostros de los turistas no-magos cuando Ophis se cubrió también de una estela de fuego azul…
—Voy a contar hasta tres, y cuando termine, quiero que las tres montañas estén VACIAAAAAS… ¡ROAAAAAAR!—Ophis terminó su frase oscura con un rugido bestial de dragón que rompió los cristales de la catedral.
El pánico se apoderó del lugar. Las mujeres gritan de horror, los magos presentes y los guardias se lanzan contra Ophis para pararla, sin imaginar lo fuera de lugar que están y de la diferencia de poder…
—¡Deténganse!—Happy intentó disuadirlos.
Ophis perdió los estribos y desató el caos. ¡La niña dragón abrió la boca y empezó a escupir fuego en todas direcciones!
—¡Roaaar!...
🔥¡FSSSSSS!🔥
—¡A cubierto! ¡No-combatientes, a la salida!—los guías y guardias turísticos ordenaron la evacuación de los débiles—¡Magos y guardias, apoyen para reducirla!
Los magos y los guardias rodean a la niña dragón. Ophis seguía intentando bañar a todos con sus llamas y pronto serían alcanzados. Al ver esto, Natsu levanta el puño contra ella…
—¡Quédate quieta!... 🔥¡Karyū no Tek… ¡Uuuuf!—Natsu es detenido antes de poder hacer algo, con un fuerte golpe en el vientre, que lo hace doblar la rodilla, sacándole todo el aire y haciéndolo escupir sangre…—¡Mungh!—Seguidamente, Ophis lo golpea en la sien, azotando su cabeza con su puño.
¡Plaf!
—¡Natsu!—Happy se alarmó y también se lanzó contra Ophis, como si pudiera hacer algo con su bajo poder… Ophis lo coge de la cola con facilidad y lo arroja contra Natsu, con tal fuerza que los derriba a ambos, haciéndolos a un lado y debilitando aún más a Natsu…—¡Ugh…!
¡Krak!
El vano intento dura menos de 5 segundos y Ophis vuelve a concentrarse en atacar a los civiles. Ruge y vuelve a escupir fuego por todo el lugar...
—¡Argh!… ¡Mi brazo!... —Uno de ellos sufre una quemadura grave pero conserva la vida.
—¡Retrocedan!—Un guía ordena. Extrañamente, todavía no hay víctimas mortales.
Natsu está semiconsciente y ve borrosamente como Ophis empieza a gritar y correr como una loca, esparciendo sus llamas azules por todo el salón:
—¡FUERA! ¡FUERA! ¡Largo de aquí!... ¡ROAARR!—Ophis grita y ruge mientras persigue a los magos por todo el lugar.
El calor empieza a subir y las llamas no dan tregua. Muchas estatuas talladas en madera y otros detalles se encienden, amenazando con provocar un incendio. Los magos que en un inicio quisieron detener a la niña dragón, ahora sólo buscan salvar sus vidas…
—¡Todos a la salida! ¡Evacúen todo el complejo! ¡Las 3 montañas!—el líder ordena la retirada. Todos salen huyendo de la catedral.
Ophis no se contenta con ello y salta por una ventana con la intención de perseguirlos y atacar también las otras 2 montañas adyacentes… Natsu se siente impotente de no poder siquiera levantarse…
«… ¡Maldición! ¡No me puedo poner de pié! ¡¿Es un efecto de la magia de Ophis?!… ¡Lo prometiste! ¡Prometiste que ya no ibas a matar a nadie!... »
Natsu recuerda el último acuerdo que alcanzó con el dragón. Reniega para sus adentros haberle creído en ese entonces…
…
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…
Reino de Minstrel, Templo de Ither, extremo sur del continente, cerca a la frontera del país de Midi…
…
—¡Mierda-mierda!... ¡Debemos darnos prisa!—anunció Natsu agitado.
—Natsu, ¡¿Cómo vamos a detenerla cuando la encontremos?!—Happy cuestionó alarmado, volando junto a él.
—¡No lo sé, se me ocurrirá algo!
Ambos amigos corrían por todo el complejo en busca de Ophis. Una vez recuperados del ataque del dragón, ambos corrieron en persecución de ella, con la esperanza de salvar cuantos fuera posible de su ira.
«… ¡Por favor-por favor! ¡Que lleguemos a tiempo!… »
Tras recorrer toda la catedral y no encontrar a nadie, Natsu abrió el portón principal de una patada para salir de allí y buscarla en las otras 2 montañas…
No tuvo que avanzar mucho más. Encontró a la niña dragón sentada al pie de una especie de acantilado, donde estaba el borde de la montaña principal…
—¡OPHIS!—le gritó Natsu, lleno de ira y enseñándole el puño en llamas.
No obtuvo ninguna contestación por parte de ella. Ni siquiera se volteó a verlo. Lejos de estar avergonzada o impresionada por la llegada de ellos y sus propias acciones, únicamente se limitó a decir algo en voz baja y con un tono lleno de decepción:
—Te lo dije... ¡En este lugar no hay nada!
Natsu se indignó aún más de que ella no parecía arrepentida:
—¡¿Cómo pudiste?!—bramó furioso—¡Esas personas no te hicieron nada! ¡Prometiste que ya no matarías a nadie!... ¡LO PROMETISTE!
Natsu estaba colorado de rabia y su tono belicoso enojó finalmente a Ophis, quien se levantó y se dió vuelta para responderle con firmeza:
—¿De qué mierda estás hablando?—Ophis quiso contenerse pero una grosería salió—¡No maté a nadie! Sólo los hice correr…
Ambos amigos torcieron sus caras de impresión, al ver el descaro con el que Ophis hablaba.
—¿Cómo puedes mentir así? ¡Te vimos quemarlos a todos!—Happy protestó.
—¿Viste algún cadáver?—Ophis replicó tranquila.
—No, ¡pero…
—¿Y encontraste sangre u olor a ella en la catedral?—Ophis volvió a preguntar.
La última pregunta hizo a Natsu dudar. En todo el recorrido que hicieron al buscarla el joven no recordó haber encontrado rasgos sangre o algún cuerpo… ¿Había la posibilidad de que el dragón estuviera diciendo la verdad?
—No… de hecho no…—Natsu reflexionó y bajó por completo su actitud amenazante hacia ella. A Happy no le convencía y continuó interrogándola:
—¡Ví que quemaste a uno de ellos! ¡Su brazo…
—Fué alcanzado por el fuego por no querer retroceder—Ophis justificó—Sufrió quemaduras graves pero está vivo. Huyó junto a los demás. Todos huyeron como cobardes, hasta el último…—Ophis hizo una pausa—Prometí que no mataría a nadie a menos que fuera estrictamente necesario. Aquí no murió nadie. Mutilados, tal vez quemados, pero todos vivos…—Ahora Ophis extendió su mano y se cortó la palma, derramando un poco de sangre…—¡Lo juro!
Aquella demostración solemne impresionó mucho a Natsu, quien se sintió muy avergonzado por la injusta acusación. Para sorpresa de Happy, se apresuró a disculparse…
—¡Lo siento, discúlpame por favor!—dijo Natsu bajando la cabeza—No tenía idea…
Ophis se dirigió ahora a Happy:
—¿Y tú? ¿No vas a pedirme disculpas?—Ophis insistió—¿O vas a seguir llamándome mentirosa?—la niña dragón volteó el rostro e hizo un gesto de puchero.
—E-eh… lo siento también. No eres una mentirosa…
«… ¡No puedo creerlo!, ¡Ahora somos nosotros los que nos estamos disculpando!… » Happy protestó secretamente.
—Bien… buff…
Ophis prefirió terminar con un suspiro y no tomar represalias con ellos, siguiendo las sugerencias de Sani… comprobó asombrada como la rebeldía de ambos podía contenerse con menos esfuerzo y menos estrés…
—Entonces, ¿no hay nada aquí?—Natsu preguntó—¿Estás segura?
—¿Qué hay de las otras 2 montañas?—Happy cuestionó—¡Puede haber algo importante ahí!
—Míralos tú mismo…—Ophis le replicó desganada.
Ante el pesimismo de la niña dragón, ambos se dirigieron a revisar las mini-catedrales aledañas en las otras dos montañas, comunicadas por puentes… lo que descubrieron los decepcionó también.
—No puedo creerlo…—comentó Happy—¡la montaña de la derecha son habitaciones de hotel!…
"... Paquetes matrimoniales disponibles. Suites con vista a la cañada y desayuno campestre. Baños mixtos a partir de las 10 de la noche… "
—La montaña de la izquierda es extraña. ¡Hay muchas máquinas y tanques de agua!—Ahora Natsu fué el que habló.
—Son las instalaciones que proveen energía y agua corriente a todo el complejo turístico—Ophis explicó—¡Todo este lugar es una farsa! ¡Incluso hay una maldita tienda de souvenirs!—se quejó en forma cómica, enseñando 3 llaveros en sus dedos, que había tomado del lugar.
—je-je… son simpáticos—comentó Natsu.
🔥¡Fssss!🔥…
Ophis los carbonizó de inmediato.
«… ¡Uy, que mal humor!… » pensó Happy.
—Tampoco había nadie adentro…
—Todos huyeron de mí…—replicó Ophis—... Les dije que venir a este lugar era una pérdida de tiempo…—Ophis terminó hablando de forma depresiva, lo cual desconcertó a Happy…
«… Ella acaso está… ¿deprimida?… »
Incapaz de intuir sentimientos, Natsu quiso pasar a lo práctico y empezó con más preguntas:
—¿Cómo sabías que sería una pérdida de tiempo?—cuestionó el jóven.
—Porque he estado aquí muchas veces, desde el principio… Ahora todo es diferente. Todo cambió—Ophis habló depresiva—¡Lo odio!
—A mí tampoco me gusta que las cosas cambien…—Natsu complementó—Lucy dice que no hay nada de malo en eso pero no es cierto… el cambio es… ¡Desagradable!
«… ¡Estos dos locos son tal para cual!… y eso no es nada bueno… » Happy pensó preocupado, al oír su conversación. Lo último que deseaba es que esos 2 empezaran a entenderse. Para el Exceed estaba muy claro que Ophis era una villana que eventualmente tendrían que vencer algún día…
—¿Qué tanto cambió este lugar?—preguntó Happy.
—Mucho. Para empezar, esas dos construcciones no existían—Ophis señaló a los edificios de las montañas aledañas—Fueron construidas por los humanos y su turismo. Eran sólo pequeñas capillas auxiliares, una para los cultos menos importantes y la otra para acoger peregrinos, ¡no un maldito resort de lujo!…
—¿Por qué construir en 3 montañas separadas? Pudieron haber escogido un lugar menos peligroso…—Happy preguntó.
—Antes era sólo una montaña única…
—¡¿Eh?!—ambos dudaron.
Ophis empezó a relatar…
—Lo vi todo. Desde el comienzo…—Ophis empezó a hablar en un tono misterioso—Mi fantasma podía recorrer grandes distancias y por mucho tiempo usé esa forma para buscar mis fragmentos… aunque no pudiera tomarlos, al menos sabría donde estaban. Así descubrí este lugar, en lo que serían 230 años antes del inicio de su calendario actual…
—¡¿230 años antes del año X001?!—Happy chilló.
—Así es. La primera pista era obvia. Un dios que se dice el guardián de todo el conocimiento que existe en este mundo debería saber algo al respecto sobre mis fragmentos y lo que me pasó… pero me equivoqué—Ophis habló depresiva—Cuando llegué, este lugar era una gran montaña. El lugar estaba abandonado, no quedaba ni un sólo sacerdote. A veces llegaban peregrinos, pero nada más…
—¿Y qué ocurrió después?—preguntó Natsu con gran curiosidad. Aquella forma tan especial que Ophis tenía de contar historias le recordó mucho a Lucy, o quizá, incluso mejor…
—No me rendí. Pensé que si el lugar guardaba un secreto, eventualmente lo descubriría, o llegaría algún sacerdote de ese culto y lo revelaría. Lo intenté todo: Atravesar toda la roca de la montaña como fantasma para ver si habían construcciones secretas debajo del templo, pero sólo vi roca. Regresaba cada cierto tiempo a revisar de nuevo, pero pronto todo empezó a cambiar…—Ophis relató—... En el año X375, ya en este calendario, un grupo de rebeldes del sur descubrieron este lugar, todavía oculto entre nubes densas por el clima de ese entonces, y lo usaron como escondite para su movimiento separatista de la península sur. Querían separarse del viejo imperio. Los rebeldes entrenaron un pequeño ejército que se ocultó entre estas montañas. Saquearon el lugar por primera vez y vendieron todo lo de valor para sostener el movimiento rebelde. En ese mismo año X375, al mismo tiempo estalla una guerra al norte, el viejo imperio está amenazado. Año X380, la guerra se vuelve mundial. Año X385, Nirvana termina con la guerra mundial…
—Wow-wow-wow—Happy la interrumpe—¡¿Te refieres a Nirvana, el monstruo mecánico gigante?!
Natsu también se mostró curioso al oír cómo la historia enlazaba con el origen de Nirvana, magia con la que habían tenido que pelear hace ya tantos años…
—Oh, veo que lo conoces…—Ophis respondió—Como iba diciendo, en el año X385 el viejo imperio se desmorona tras la gran guerra mundial y Minstrel y otros tantos países vecinos nacen como reinos independientes de sus restos. Aprovechando la destrucción de la posguerra, la región sur de Midi también declara la independencia a pesar de que ahora Minstrel la considera una provincia más de su nuevo país. Minstrel intenta aplastar la rebelión y logra expulsar a los rebeldes de este templo, que tras resistir por 5 años, es saqueado y destruido. Aún así, los rebeldes resisten más al sur. Año X391, Minstrel está a punto de aplastar la rebelión, sin embargo…
Ophis hace una pausa inusual, que se extiende por casi un minuto completo…
—¿Sin embargo qué?—Happy preguntó.
—... Sin embargo—Ophis continúa—Ese mismo año, una gran horda de dragones proveniente del continente de Alakitasia invade Ishgar. Su objetivo: destruir a los dragones que han decidido vivir en paz con los humanos en este continente, mayormente en el antiguo reino de Dragnoff… es el año X391, hace exactamente 400 años…
—Espera… ¡Es por la época cuando Natsu y los otros dragon-slayers nacieron!...—Happy habló.
Natsu también mostró un gran interés por ello…
—Si. ¡Y ya deja de interrumpir!—Ophis se quejó.
—Oh, disculpa… contínua.
—Cuando los dragones del oeste llegaron aquí, arrasaron todo y se comieron a todos los humanos que encontraron… fue una maldita masacre, algo muy divertido de ver, je-je…
Ambos la miraron con la cara torcida y Ophis se justificó:
—¿Qué? ¡Fue divertido de ver! Creí que tenían sentido del humor…—Ophis hizo un puchero.
«… ¡Es una demente!… »
—... Como iba diciendo, durante ese ataque, los dragones arrasaron todo el valle y esta montaña fue destruída y partida en las 3 actuales que vemos hoy…—Ophis concluyó su relato—Únicamente quedó en pié la catedral de la montaña principal, por lo que esos edificios que hay en las otras dos ahora, son nuevos…
El dragón hizo una pausa final al término de su relato, permitiendo a ambos varones procesar la información antes de bombardearla con preguntas:
—Vaya, es una historia muy interesante… ¿Y qué pasó con la guerra de independencia de Midi?—Happy preguntó.
—Midi ahora es independiente, ¿o no?... Después de terminada la guerra de los dragones, Minstrel estaba demasiado destruído como para poder someter a Midi, por lo que el pequeño país mantuvo su independencia hasta nuestros días…
—¿Y Acnologia?—Natsu preguntó en forma sombría—No lo mencionaste ni una vez…
—No tiene relación con este lugar, y estoy muy segura de que ya sabes que pasó después…—Ophis replicó con la vista entrecerrada—Luego de eso, luego de terminar la guerra, Acnologia, el Dragón Negro del Apocalipsis, exterminó a casi todos los dragones de este continente en menos de una década…
—¡Glubs!—Natsu tragó saliva nerviosamente.
—En todo ese tiempo, en todo lo que vi pasar por este lugar, nunca encontré nada, ninguna pista… este lugar es una farsa—Ophis habló una vez más… ¡Ese sujeto que nos envió aquí es solo un maldito manipulador!... ¡Grrrr!
🔥¡Fssss!🔥
Ophis gruñó y disparó una bola de fuego al aire, por la rabia que le causaba.
Natsu y Happy retrocedieron desconcertados al ver esta reacción en ella. Ya para estas alturas, a Ophis le resultó imposible mostrarse estoica ante la situación…
«… Wow, parece que ahora, ella de verdad está desesperada… »
…
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Reino de Minstrel, Templo de Ither, extremo sur del continente, cerca a la frontera del país de Midi…
Tras la decepción inicial, el grupo acampó en el lugar, con Ophis decidida a continuar de largo al día siguiente, sin un plan de viaje claro… la niña dragón tenía muchas dudas de cómo continuar, lo cual la aterraba bastante. Nunca admitiría esa incertidumbre ante sus subordinados…
«… ¡Maldición, si esto fracasa, ¿Qué vamos a hacer después?!… » Ophis pensó preocupada.
Natsu y Happy recogen los restos de la cena mientras se reúnen alrededor de una fogata…
—Mira, no es del todo malo—Happy habló—¡Aquí hay agua corriente y por primera vez en mucho tiempo no tenemos que beber agua de arroyo!
Ophis se mostró indiferente ante Happy. Natsu no se rindió y le habló a Ophis:
—Lo he estado pensando y… ¿Qué tal si este lugar tiene alguna clase de escondite secreto?... tal vez bajo tierra o algo así…—comentó Natsu con renovado entusiasmo.
—¿Qué parte de "lo intenté todo" no oíste bien?—replicó Ophis—Por supuesto que se me ocurrió eso. Por esa época, yo era sólo un fantasma y revisé el lugar de arriba abajo. Atravesé la roca de la montaña desde los cimientos del templo hasta lo más profundo… ¡No hay nada más que roca!
A pesar del pesimismo de Ophis, Natsu insistió en seguir dando cuerda al asunto…
—¿Qué tal si hay algo que no estás viendo?... ¿Qué te dijo exactamente Sani?
—¡Es un maldito manipulador!—renegó Ophis—¡Llámalo por lo que es!
—Bien—Natsu rodó los ojos—¿Qué te dijo exactamente el "maldito manipulador"?
—"... El templo principal de Ither, antiguo dios del conocimiento, puede albergar secretos que requieran ver más allá de lo que le muestran sus ojos…"... bla-bla…—Ophis imitó su voz con burla y tono despectivo.
—Pues ahí tienes—Natsu replicó—¡Sólo tienes que ver "más allá de lo que tus ojos ven"!... lo que sea que eso signifique…
—Creo que significa que tiene ver algo que no está a simple vista o algo así…—Happy habló.
Ophis se molestó al ver que empezaban a tratarla como tonta:
—¡Sé lo que significa!—Ophis protestó—"Ver más allá de lo evidente". Entender que hay fenómenos que existen "por debajo" de la información que llega a través de nuestros sentidos… ¡Lo sé mejor que tú, maldición!
—Ya, ¡calma!—Natsu habló—yo solo decía…, además, quizá Sani ocultó algo aquí y si no lo encuentras, él va a pensar que no eres tan lista…—Natsu habló en un tono muy manipulador y malicioso, cosa que no pasó desapercibida por Ophis…
—Aún así, quizá tengas algo de razón…—Ophis respondió algo más calmada—Tiene que haber una razón de peso para que ese maldito manipulador nos haya traído hasta aquí… Mi instinto me dice que ese sujeto no va a dejarme en paz hasta que descubra el secreto que guarda este lugar, y por lo tanto… ¡Acabo de decidir que no me iré de aquí hasta descubrirlo!
—¡Estoy seguro que lo encontraremos mañana!—Natsu respondió con el puño levantado.
«… Si… »
...
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Reino de Minstrel, Templo de Ither, extremo sur del continente, cerca a la frontera del país de Midi…
A primera hora de la mañana, Ophis, Natsu y Happy revisaron nuevamente y con renovado ahínco los 3 edificios del complejo. A Happy le tocó las habitaciones turísticas, a Ophis las salas de máquinas y servicios y a Natsu, previendo su falta de suspicacia y poca concentración, le dejaron la catedral principal, casi vacía y sólo conteniendo estatuas y la gran mesa heptagonal de piedra central…
—¿Encontraron algo?—Ophis preguntó.
—No…
El grupo acabó reuniéndose nuevamente en la catedral central. Allí pasaron otro par de horas, en frustrante e inútil búsqueda. Ophis y Natsu afinaban el olfato todo lo que podían para buscar algo, hasta que Ophis finalmente se hartó.
—¡Esto es el colmo!—protestó el dragón.
Llegado el mediodía, seguía sin haber resultados. Tras omitir el almuerzo, los 3 permanecían rodeando la gran mesa de piedra central. Dicho mobiliario estaba empotrado en el suelo, como un gran bloque de roca heptagonal y perfectamente pulida…
—Tal vez hay algo que no estamos viendo… esta mesa debe ser algo, no sé… ¿Especial?—Happy habló.
—Es una ESTUPIDA e inutil roca—escupió Ophis de mal humor.
—Bueno, es raro que esté aquí justo a la mitad…—comentó Happy—Cuando fuimos a buscar las partes del reloj infinito con Lucy, había lugares con acertijos y trampas y esas cosas…
Natsu se quedó mirando la mesa con impaciencia. Lo último que Happy esperaba es que Natsu se lanzara a atacar el mueble sin razón aparente…
—¡¿Natsu, qué haces?!—el Exceed chilló al verlo saltar…
—🔥🐲¡Karyū no Tekken!🐲🔥
¡KRAK!...
«… ¿Uh?… »
Lo previsible era que la piedra se partiera, pero sorpresivamente, esto no ocurrió… ¡El puño de Natsu golpeó la roca y toda la energía recorrió todo su cuerpo de vuelta, haciéndolo temblar y repeliendo hacia afuera toda la onda de choque!
—¡Cuidado!—Happy chilló.
🔥¡Fsssss!🔥... ¡Craaash!
Happy fué golpeado por la onda repelida y lanzado hacia atrás junto a Natsu. Ophis se mantuvo firme…
—Ungh…—Natsu seguía aturdido por el golpe.
—¡¿Por qué hiciste eso?!—Happy protestó.
—Quería ver qué había dentro de la mesa… ¡Ouch!—Natsu se quejó al sentir dolor en su mano. El golpe también le había lastimado el puño.
Ophis ahora observaba la mesa con mayor interés…
«… ¿Pero qué es esto?... »
Happy volvió a asustarse cuando vió a Ophis hacer lo mismo que Natsu. ¡Golpeó la roca desde el lado derecho!
🔥¡Fsssss!🔥... ¡Craaash!
El golpe de Ophis debió ser aún más fuerte que el de Natsu, pues la onda que los golpeó fué mucho mayor, haciendo temblar todo el lugar…
—¡Espera-espera!—Happy chilló al sentir que todo el edificio se les iba a caer encima, cosa que solía suceder cuando Natsu provocaba algún accidente en interiores.
Pero sorpresivamente, el edificio resistió. Únicamente cayó polvo y escombros de las pocas partes "restauradas" de la catedral…
—¿Uh?
Confundidos por lo ocurrido, Natsu y Ophis se acercaron de vuelta a la mesa.
—Esta cosa es… rara…
Lo siguiente que hicieron, fue examinar nuevamente aquel mueble tan inusual. Ophis le ordenó a Natsu que olfateara nuevamente a la vez que ella también lo hacía. También volvieron a palpar y a golpear la roca con fuerza débil, lo suficiente para descubrir si en realidad no estaba hueca…
—Se siente maciza…—comentó Natsu mientras apoyaba su oreja contra la roca.
—Definitivamente está roca tiene algo extraño. ¡Es tan dura que resiste los golpes de ustedes 2 sin romperse!—Happy habló.
—Es cierto...—Ophis replicó confundida.
Happy dirigió su mirada al suelo.
—Creo que hay algo abajo del edificio…—dijo Happy—¡Una habitación secreta!
—Imposible—respondió Ophis—¡Atravesé la roca como fantasma! Y solo ví los cimientos de la catedral y más roca…
—Tal vez haya una magia que protege el lugar—dijo Natsu—¡Una magia que la hace a prueba de fantasmas!
—No lo creo—dijo Ophis con firmeza—si una magia como esa existiera, yo la conocería…
—Solo digo—Replicó Natsu—¿Por qué alguien pondría una roca indestructible en medio de la sala?
—¡Si!—habló Happy—como en el primer templo de Ankhseram. ¡Allí encontraste un sótano secreto con la biblioteca!...
Ophis observaba el piso y tocaba con la palma. Tras reflexionar un momento llegó a la conclusión que tal vez ellos tuviesen razón…
—… Y si eso es cierto—Happy continuó—¡De seguro la entrada a ese lugar secreto está en la mesa… ¿Ophis?... ¡¿Qué estás haciendo?!
Happy se alertó al ver a Ophis colocarse en posición de combate. Ella se había adelantado en forma imprudente, igual que Natsu:
—Si hay de verdad hay algo debajo, voy a entrar—afirmó Ophis, muy segura de sí misma.
—¡Debemos encontrar el mecanismo que abre la entrada, no romper el piso!—chilló el Exceed.
—No hay tiempo para eso—replicó Ophis—¡Dragneel!
—¿Si?—Natsu atendió.
—Ayúdame a abrir paso…
Natsu colocó un gesto canalla en su rostro y sonrió complacido:
—¡Oh sí! ¡Me encanta romper cosas!—dijo Natsu riendo.
—No creo que sea buena idea…—comentó Happy preocupado.
Ambos hicieron caso omiso al gato y empezaron a intentar partir el piso de piedra…
—🔥🐲¡Karyū no…—Natsu se colocó en posición.
—… —Ophis no dijo nada y solo se colocó en una posición similar a la de Natsu.
—Kagitsume!🐲🔥
Ambos pegaron un salto y golpearon el suelo con el talón y una estela de fuego…
¡Booooom!... ¡Crash!
El golpe hizo temblar todo el edificio pero sorpresivamente, la roca no se partió ni rajó de ninguna manera...
Ophis y Natsu intercambiaron miradas de confusión.
—¡De nuevo!—ordenó Ophis.
Una vez más se colocaron en posición y nuevamente se estrellaron contra el piso de piedra...
—🔥🐲¡Karyū no Kagitsume!🐲🔥
¡Booom!... ¡Crash!
No ocurrió nada de nuevo, dejándolos más intrigados.
—¡Draagneel, no lo estás haciendo bien!—reclamó Ophis.
—¡¿Yo?!—Natsu se ofendió—¡Tú eres la que no grita el nombre de su técnica! De seguro que por eso no funciona…
—Ya te dije que no voy a hacer eso—replicó Ophis con seriedad—Eso no tiene nada que ver porque yo golpeó más fuerte que tú...
Happy quiso convencerlos de parar.
—Em, chicos, creo que deberíamos intentar descubrir el mecanismo para…
—Dragneel, ¡de nuevo!—Ophis ignoró a Happy y le ordenó a Natsu—¡Con más fuerza!
—¡Adelante!—exclamó Natsu.
Los 2 empezaron a descargar toda una serie de golpes y técnicas, estrellándose inútilmente contra el piso de piedra…
—🔥🐲¡Karyū no Tekken!🐲🔥
—🔥🐲¡Karyū no Kagitsume!🐲🔥
—🔥🐲¡Karyū no Saiga!🐲🔥…
Ophis replicaba movimientos similares y una vez más Natsu pudo observar lo similar del estilo de pelea que manejaban ambos. La diferencia radicaba en la mayor elegancia y precisión de los movimientos de Ophis, quien a pesar de poseer sólo un brazo se equilibraba a la perfección.
¡Crash!... ¡Crash!... ¡Crash!
Las ondas de choque eran tan intensas que una vez más, trozos de estuco y polvo se desprendían del techo. También se desataron pequeños incendios en los muebles colocados por los administradores turísticos.
Happy estaba muy nervioso y tratando de ponerse a cubierto…
«… ¡Deténganse dementes, van a derrumbar todo el lugar sobre nosotros!… » pensaba el histérico Happy.
—🔥🐲¡Karyū no Enchū!🐲🔥—Natsu dió un último golpe con el codo contra el piso, terminando echado de panza.
¡Crash!...
Trás esto último, Ophis también se detuvo.
—Ahj-ahj… ¡No pasa nada!—protestó Natsu jadeante.
«… ¡Ufff!… finalmente se detuvieron… » pensó Happy aliviado.
—Esto no tiene sentido…—dijo Ophis en voz alta—¿Qué está pasando aquí?
—¡Eso es!—Happy exclamó en voz alta.
Ophis y Natsu se giraron a ver al Exceed.
—¿Qué pasa?
—¿No te das cuenta?—Happy habló—¡Todo la catedral está hecha de la misma roca que esa mesa! Por eso no la pueden romper, ni el suelo y por eso el techo no se derrumba sobre nosotros a pesar de toda la fuerza que usan ustedes…
Ophis abrió los ojos enormemente y se apresuró a comprobarlo. Se trepó por las paredes con su única garra libre y lo comprobó ¡Apenas si podía arañar la superficie de los muros!
—¿Pero por qué…—el dragón seguía confundido por tal hecho—¡En el pasado yo atravesé la roca hasta los cimientos y no había nada!…—volvió a afirmar.
—Eso explicaría muchas cosas—Happy contestó—Piénsalo. El guía dijo que esa mesa y los murales eran las únicas partes originales de los interiores de la catedral…
—Y también tú dijiste que los dragones habían arrasado este lugar hasta convertirlo en 3 montañas separadas—Natsu habló ahora—¿Por qué no lograron destruir la catedral?
—... Y cuando nosotros golpeamos la roca—esta vez fué Ophis quien habló—¡Únicamente se destrozan las partes que no son parte de la catedral original!
—... Y si ese "Dios del conocimiento" tiene "todo el conocimiento"—Happy complementó—¡Debería tener un modo de construir algo que pueda ser a prueba de fantasmas y dragones!
De esta manera, casi sin proponérselo, los tres actuaron sinérgicamente para resolver una parte del misterio. La propia Ophis no se dió ni cuenta cuando empezó a cooperar y relacionarse activamente con ellos dos.
La niña dragón fijó su mirada en la mesa de piedra heptagonal:
—¡Definitivamente hay algo ahí abajo y esa es la entrada!—admitió Ophis.
…
—•○•—•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••
…
Tras un primer escollo, superado al resolver una parte del rompecabezas entre los tres, al grupo de Ophis, Natsu y Happy solo les quedaba descubrir qué había detrás de esa misteriosa mesa de piedra…
—Mira esto, es el lugar donde ustedes dos golpearon primero… ¡Hay marcas!
Ophis arañó el lugar designado por Happy y descubrió que pequeños pedazos se descascaraban de la superficie, revelando la existencia de grabados y jeroglíficos…
—Creí que esta cosa era irrompible—Natsu comentó.
—Lo es—Ophis corrigió—Pero es como si hubieran cubierto toda la mesa con cemento para ocultar estos símbolos… ¡Vamos, ayúdenme a rascar todo el cemento!
Acto siguiente, los 3 empezaron a rascar toda la superficie como si se tratasen de gatos afilando garras. Ophis por supuesto usaba sus garras de dragón de su único brazo, pero Natsu y Happy, a falta de garras, utilizaron cubiertos, los únicos que Happy guardaba celosamente, lo cuál no le agradó nada…
«… ¡Y por esto es que no podemos tener cosas bonitas!… » protestó el Exceed mientras hacía un puchero.
Tras terminar, fueron sorprendidos por cómo los jeroglíficos cubrían prácticamente toda la superficie de la mesa/altar.
—Wow… —comentó Happy—... Genial, ¡No sé leer jeroglíficos!—dijo con sarcasmo.
—Ni yo…—replicó Natsu—No se parecen a las letras que me enseñó Igneel o ninguna cosa que haya visto antes…
Ophis se adelantó a ellos y comenzó a repasar con el dedo los símbolos grabados, dando a entender que ella sí los comprendía…
—Ya veo, estas figuras y símbolos relatan la historia de los antiguos dioses, la separación de los Aesir y los Vanir y el culto unificado hasta el fin de la era de los dioses… Básicamente lo mismo que les dijo el maldito manipulador en la biblioteca de Jor…—Ophis explicó.
«… ¡Lo sabía! el maldito manipulador sacó la historia de aquí… »
Eso hizo ahondar aún más las sospechas de Happy, que con ahínco examinaba los símbolos a pesar de no poder leerlos…
—¿Um? ¿Qué es esto?...—Happy se distrajo al tocar uno de los símbolos con forma redonda...
Instantáneamente, Natsu y Ophis vieron a Happy perder el equilibrio y desplomarse en el suelo...
—¡Uff!
—¡¿Happy, estás bien?!—Natsu se apresuró a ayudarlo.
—ungh… si… yaawn...—dijo Happy bostezando.
—¿Qué ocurrió?—preguntó Ophis con frialdad.
—Me siento muy cansado…—respondió el Exceed—fue como si toda mi energía se fuera, después de que toqué esa cosa…
Ophis se acercó al símbolo y descubrió que consistía en un círculo en el centro del lateral. En la representación de la historia que contaban los jeroglíficos, ese círculo era el sol entre las manos de dos figuras divinas…
«… Mmm… ¿Podrá ser?... »
—Dragneel, ven acá—ordenó el dragón—Toca éste círculo con tus poderes...
—Oye, no quiero tocarlo, a Happy le provocó…
—¡HAZLO!—Ophis gruñó de mal humor.
Natsu bufó y se agachó a la altura adecuada en el costado de la mesa señalado. Encendió una llama en su dedo índice y presionó en el círculo…
✨Whmmmm….✨
Sorpresivamente, los jeroglíficos comenzaron a iluminarse con una luz roja, cómo si la magia de Natsu fuera succionada por la mesa…
—Miren esto…
Antes que los jeroglíficos se iluminaran por completo, Natsu retiró su mano con discreción.
—¿Cómo te sientes?—Ophis le preguntó.
—Normal… siento que perdí algo de magia, pero nada importante...—dijo Natsu.
—… oh, ya lo comprendo… ¡Estaba frente a nosotros todo este tiempo!—admitió Ophis.
—¿Entiendes qué?—Happy replicó—¿Qué es esta cosa?
—Esto es una cerradura mágica—Ophis explicó.
—No se parece a ninguna que yo haya visto… Ni siquiera tiene un agujero para meter la llave—dijo Happy.
—Se acciona con magia—Ophis habló—Conozco de estas. Fueron las primeras cerraduras mágicas en ser inventadas. Pones tu mano ahí y si tienes el poder suficiente para accionar el mecanismo, se abre. Está diseñada para que sólo aquellos con un nivel de poder determinado puedan abrirla… ¡y a los debiluchos como tú les drena su poder!
«… Parece que la "maldición" de la que el guía charlatán habló es real después de todo… »
Happy hizo un gesto de puchero al ofenderse por el comentario:
—Mmm, en realidad se parece a las trampas que encontramos cuando viajamos a buscar las partes del reloj infinito con Lucy…—dijo Happy—¡Y si una cosa recuerdo bien es que no debemos tocar nada!...
—¡Aún lado, yo lo abriré!—anunció Natsu sorpresivamente.
—Hace 2 minutos, no querías tocarla…—Ophis se extrañó.
—Si, pero luego dijiste que sólo alguien muy fuerte sería capaz de abrirla… ¡Soy muy fuerte!—dijo orgulloso.
Desde hacía tiempo que Natsu tenía el ego un tanto herido por la constante superioridad de Ophis con respecto a él, por lo que siempre que veía una oportunidad de demostrar ser mejor en algo, no la desaprovechaba…
—Ahí voy… ¡Ungh!
🔥¡Fssssss!🔥
Acto seguido, Natsu encendió su mano completa con poderosas llamas y presionó la palma contra el círculo tallado. Los jeroglíficos volvieron a brillar mientras el mecanismo absorbía la magia de Natsu en forma contínua. Como si se tratase de una telaraña, la luz rojiza avanzaba por toda la mesa hasta cubrirla por completo.
—Eso es, Dragneel, ahora con más intensidad…—dijo Ophis muy expectante.
—¡ghj…
Happy vió a Natsu hacer más esfuerzo, delatado por los ruidos guturales que ahora se le escapaban al sentir su poder ser drenado. La luz de los símbolos se hizo más intensa…
Gruuujjh…
¡Ahora la mesa empezó a crujir y temblar!
—¡Se mueve!—Happy exclamó.
El mecanismo finalmente cedió y en primer lugar, la mesa ascendió unos 10 centímetros, revelando estar encajada en el suelo a modo de cuña…
—¡Rrrr…—Natsu hizo más esfuerzo y el brillo aumentó más.
—¡Debe funcionar como la puerta eclipse!—exclamó Happy—se roba la fuerza de los magos que se acercan para poder activarse…
Gruuujjh…
Luego de eso, la mesa se abrió como una flor, con sus 7 laterales cayendo al suelo. En ese momento Natsu dejó de tocar la roca. ¡En el suelo se formaron ranuras dónde las caras desprendidas se encajan cómo piezas de rompecabezas!
La cara superior permaneció en su lugar, revelando que allí debajo y encerrado por las otras caras, había un objeto que ahora soportaba la cara superior… ¡Increíblemente, la cara superior se desprendió del objeto y empezó a flotar en el aire!
Permaneció iluminada mientras subía, como si la magia aportada por Natsu se hubiera almacenado allí y continuara accionando el mecanismo.
—Wow, miren eso...—dijo Happy.
—Ahj-ahj… ¡Les dije que podía hacerlo!—un Natsu jadeante celebró su éxito mientras disfrazaba el agotamiento...
«… ¡Si! Esto está saliendo muy bien… » La reacción parecía tan prometedora que incluso Ophis se formó grandes expectativas.
La piedra superior se encajó en el techo, al convertirse la punta interna de la cúpula en un mecanismo de garra que atrapó la piedra, quedando 7 picos sobresalientes...
Finalizada esta acción, todo el mecanismo se detuvo y la luz se apagó.
La quietud se impuso…
—¡¿Eso es todo?!—Natsu protestó decepcionado.
El impaciente jóven sintió una gran decepción al ver que no apareció ninguna entrada secreta. Ophis en cambio se mostró más reflexiva…
—No lo creo—dijo Happy—¡Mira esa cosa nueva que ahora apareció…!
Happy se mostró más optimista y les señaló a ambos lo que resultó de la apertura de la mesa…
Consistía en un pequeño altar en forma de cáliz, también hecho de piedra, salvó por una gema en la punta…
—Una segunda cerradura mágica...—Ophis reconoció.
«… un poco redundante para la seguridad… »
—Hay más inscripciones y jeroglíficos aquí, en este anillo…—Happy señaló un anillo de piedra que coronaba el cáliz, separando la gema y el cuerpo de la copa...
Ophis se acercó a traducir:
—"... Aquellos que con ojos mortales pretendan observar los secretos aquí enterrados, deberán ser poseedores del fruto del conocimiento y del poder… "
—¿Eso qué significa?—Happy preguntó.
—Mmm… Todavía no lo sé...—replicó Ophis con un gesto pensativo—recomiendo prudencia…
Natsu no esperó a más detalles y se propuso actuar:
—Con permiso ¡Voy a abrirla!—anunció muy confiado.
—No lo sé Natsu, hay algo raro… parece demasiado fácil ¡Podría ser una trampa!—argumentó Happy.
—Tonterías…—replicó Natsu.
—¿Ophis?—Happy quiso que ella interviniera para detenerlo.
—Déjalo. Quiero ver…—Ophis entrecerró los ojos con sospecha.
El joven colocó su mano abierta en la gema y con un gran impulso, descargó sus llamas allí.
🔥¡Fssssss!🔥
Una vez más los jeroglíficos se iluminaron y esta vez incluso estos empezaron a avanzar por el piso…
«… Parece que tenía razón… »
Pero algo no salió bien en esta ocasión, pues la luz empezó a retroceder a pesar del visible esfuerzo que hacía Natsu para administrar flujo constante de magia. Pronto la energía le regresó a su palma, ¡en una pequeña explosión cegadora con luz blanca y muy intensa!
—¡Cúbranse!—Ophis exclamó.
—¡Natsuuu!—Happy chilló.
✨¡Whhmmmm!✨
El joven fue completamente cubierto por la luz…
—¡Arggh…! ¡Mis ojos!... ¡Mis ojos!... ¡No veo nadaaa!—Natsu gritaba mientras corría por el lugar una vez que la luz se apagó…
—Natsu…—Happy se preocupó—¡¿Ophis, qué pasa?!
—Un rebote…—comentó el dragón con indiferencia…
—¡No veo-noveo Happy!... ¡Auxilio… ouch!
Ophis lo detuvo con una zancadilla que lo tiró al suelo. Se le acercó para hablarle…
—¿Ya terminaste?—preguntó la niña dragón con indiferencia.
—No veo nada… NADA—dijo Natsu más calmado, mientras hacía el esfuerzo de abrir los ojos lo más que podía…
Ophis observó que los tenía llenos de lágrimas y en un posición virola, pupilas blanquecinas…
—... ¡Quédate quieto! Estarás bien. Es temporal—dijo Ophis después de terminar de examinarlo.
—¿Estás segura? ¿De verdad estará bien?—Happy preguntó mientras sostenía la cabeza de Natsu.
—Por supuesto. Tuviste suerte. Unos segundos más viendo esa luz directamente y el daño hubiera sido permanente…—la niña dragón terminó su frase en forma oscura.
—¡Glubs!—ambos varones tragaron nerviosamente.
«… ¡Creo que ya lo comprendí!… » reflexionó Ophis.
—… Es obvio que no funcionará si lo haces tú—Ophis continuó hablando—Lee la inscripción: "... Deben poseer el fruto del conocimiento y el poder… ". Si lo que este lugar pretende es proteger secretos de manos mortales, obviamente significa que solo alguien muy poderoso e inteligente puede abrirla… ¡Y la única persona aquí con esa descripción soy yo!—anunció, llena de vanidad.
«… que "humildad" la suya… » Pensó Happy mientras ponía una cara sarcástica.
—¡Presten atención!—Ophis se acomodó y también colocó su mano en la gema del altar.
En lugar de hacer fuego, Ophis usó directamente su poder, con una intensidad muy superior al de Natsu. Cuando éste iluminó los jeroglíficos la luz fue morada y avanzó hasta el piso, para después distribuirse por las 7 paredes de la sala heptagonal.
¡Gruuughjj!
El edificio tembló hasta los cimientos, revelando que el mecanismo abarcaba toda la construcción…
—Wow…—Happy suspiró de sorpresa al sentir a todo el edificio temblar…
—¿Lo ven?—Ophis anunció triunfante—Está claro que ustedes no tienen el poder suficiente para mover el mecanismo completo…
—Happy, ¡¿qué ocurre?! ¡No puedo ver nada!—Natsu se quejó.
—Los murales de las paredes… ¡También están brillando!—Happy exclamó.
Los murales decorativos, cada uno cubriendo casi la totalidad de cada una de las 7 paredes, estaban protegidos por marcos y cristales. Los vidrios se agrietaron con la acción del mecanismo…
Ophis mostraba un semblante orgulloso y emocionado, ansioso por descubrir el secreto de las ruinas. Pronto una desagradable sorpresa acabaría con tales pretensiones…
¡Gruuughjj!
Los temblores cambiaron su ritmo y frecuencia, presagiando una reacción adversa… ¡La luz del poder de Ophis empezó a retroceder hacia su mano!
«… ¡¿A ella también la rechaza?!... » Happy se alarmó.
Ophis no salía de su asombro:
—¿Un rebote? ¡¿A mí?! ¡Inaceptable!—exclamó indignada—grrrrr…
✨¡Whhmmmm!✨
Ophis ahondó sus esfuerzos y aumentó la cantidad de poder que aplicaba al mecanismo, sin lograr éxito. ¡La luz retrocedió hasta el altar!
«... ¡Si no se retira ahora, le va a pasar lo mismo que a Natsu!… » Happy reflexiona preocupado.
—No-no-no ¡NO!—Ophis protesta incrédula.
La niña dragón retira su mano en el último momento, lo cual no evita que sea repelida hacia atrás por un fogonazo…
¡Booom!
—¡Mierda!—chilla Ophis. Su mano ahora humea, delatando una quemadura en la palma.
Happy veía sorprendido como incluso ella era incapaz de abrir la cerradura. Natsu estaba muy desorientado para entender siquiera qué ocurría…
—¿Y bien?—Natsu insistió—¡Alguien dígame qué ocurre, que no puedo ver nada!
—Nada… no pudo abrirla…—susurró Happy.
«… ¡¿Por qué?!… ¡Esto no debería pasar de esta manera! » Ophis seguía sin poder creérselo…
—Tal vez debamos volver a leer lo que dice la inscripción…—se atrevió a sugerir Happy. Inicialmente se encontró con la férrea y amenazante mirada de Ophis, pero al segundo se ablandó lo suficiente para darle tranquilidad…
«… ¡Ufff!… » Happy resopló aliviado.
La reciente apertura de Ophis facilitaba la solución de problemas, al permitir ella ahora las sugerencias de Happy… Una vez más revisaron la inscripción en el altar.
"... Aquellos que con ojos mortales pretendan observar los secretos aquí enterrados, deberán ser poseedores del fruto del conocimiento y del poder… "
—¿Con "ojos mortales"? ¿Eso qué significa?—Happy cuestionó.
—Tal vez quiere decir que sólo un "inmortal" puede entrar…—el todavía ciego Natsu se atrevió a especular.
«… Espera, ¿Qué acaso ella no lo es?… » La duda se asomó por la cabeza del Exceed.
—No necesariamente… Tal vez… ¡Un dios!, o algo así…—dijo Happy a viva voz—Piénsalo. ¿Qué tan importante puede ser lo que hay debajo para que haya tanta seguridad?…
«… ¿Esto quiere decir que no podré abrirla hasta que mis poderes se recuperen hasta alcanzar el nivel de un dios? ¡Si es así, esto es un desastre!...» Ophis se asustó ante la posibilidad, pero no lo dejó entrever ante ellos. Como líder del grupo, insistía en mantener un aire solemne…
—Debe haber otra manera…
Ophis reflexiona un momento. Pronto saca una conclusión.
—Una cerradura con dos condiciones…—Ophis afirmó.
—¿Condiciones? No entiendo—Happy habló.
—Ni yo…—ahora Natsu—¡Y aún no veo nada!
—Que necesita dos condiciones para abrirse: Primera condición: "Aquellos que con ojos mortales"…—Ophis dijo—Significa que sólo un ser divino puede entrar sin tener que poseer "el fruto del conocimiento y del poder", que es la segunda condición… ¿Qué tan listo y fuerte tiene que ser uno para entrar siendo un mortal?
—Debe significar algo más…—sugirió Happy—tal vez no tiene que ver con lo "listo" o lo "fuerte" que sea el que quiere entrar…
Natsu por su parte, se sentía muy ajeno a la conversación. Odiaba sentirse así, como cuando Erza, Lucy o Gray hacían gala de su intelecto superior al suyo, ignorándolo por completo…
«… ¡Odio a los sabelotodo! ¡Alguien explíqueme qué ocurre!… » Natsu protestó mentalemnte.
"... Quédate quieto un momento, Natsu… "
Tras aquella indicación, el Exceed y el dragón empezaron a caminar alrededor del salón, revisando todos los lugares que se habían iluminado con el intento de Ophis. Happy palpaba los murales cuando notó algo extraño.
El Exceed se acercó demasiado al mural de cerámica que tenía representado a un caballo…
—¡Tch!—Happy retrocedió de manera sorpresiva.
—¿Qué ocurre?
—¡Esa cosa drenó mi magia otra vez!
—¿Cómo dices?—Ophis levantó una ceja.
—¡Que toqué esa parte del mural con mi pata y me debilité de nuevo!…
Happy le señaló a Ophis el lugar. Estaba todavía cubierto por el marco protector tipo museo. La niña dragón lo arrancó de un tirón y vió con sorpresa que allí había otra gema redonda, a manera de cerradura mágica…
—Esto luce prometedor… voy a probar.
Ophis condujo su magia a través de la gema recién encontrada y fué recompensada con una nueva pista: ¡La pared volvió a crujir!. Las piezas de cerámica que antes representaban a un animal, ahora tomaron una forma diferente. Las piezas de color se reorganizaron para formar un símbolo o runa…
—Wow… ¿Significa algo para tí?—Happy le habló a Ophis, sin poder reconocer el símbolo.
—¡¿Oigan, qué ocurrió?!—todavía sin poder ver nada, Natsu exigió respuestas.
—Ese símbolo se usa para representar los oficios. También lo usaron los que adoraban al dios de los oficios… ¡Espera un momento!—Ophis hizo una pausa en un tono de emoción, como si hubiera hecho un descubrimiento…
—¡Vamos, dime que encontraste! ¡Alguien dígame algo, que no veo nada!—Natsu volvió a protestar.
—¿No lo entiendes?—Ophis exclamó de nuevo—¡los 7 murales son los 7 dioses de los que les habló el maldito manipulador en su historia!
Ophis se refería al relato de Sani en la biblioteca de Jor.
—... Pero estos murales representan a animales, no creo que sean dioses… —replicó Happy en un tono algo escéptico.
—No, tonto. Cada dios puede representarse a través de un animal asociado a sus poderes o sus virtudes…—Ophis explicó en forma agresiva—Para el dios de los oficios, un caballo. Y esa coneja de allá debe ser la diosa de la fertilidad, o algo así…
—¿No estás segura entonces?—Happy dudó.
Ophis lanzó un bufido y frunció el ceño ofendida:
—Bueno, quiero decir, estuve encerrada un buen tiempo en la Lacryma y no me enteré de muchos detalles sobre los dioses de la era moderna… ¡Pero de este dios-caballo si estoy segura!
Los 3 pusieron sus cabezas a pensar cómo este nuevo descubrimiento podría contribuir a resolver el acertijo para abrir la entrada. Pronto se les ocurrió una idea:
—... Entonces, la inscripción dice que debemos tener "los frutos del conocimiento y el poder" y cada uno de estos murales tiene uno… ¡Significa que antes de abrir la cerradura del altar debemos "activar" también aquellos murales que tengan al "conocimiento" y al "poder", o tal vez lo contrario: dejar sin accionar esos dos mecanismos!—concluyó Happy—Sea como sea, tenemos ahora esas dos opciones ¿Conoces el animal que representa al dios del conocimiento?—Happy le preguntó a Ophis—... Es raro, pero siendo éste "El templo del conocimiento" no hay ninguna estatua animal por ninguna parte del edificio…
Ophis miró a los 7, o mejor dicho seis animales que todavía permanecían en los murales: Había un grifo, un conejo, un búho, un chacal negro, un pavo real… una serpiente…
—Debería ser éste…—Ophis señaló al búho, a la vez que retiraba el marco protector—En muchas culturas, se suele asociar al búho con la sabiduría… Muy bien, aquí voy…
¡Gruuuujh!
La pared volvió a crujir cuando Ophis accionó el mecanismo al usar su magia en la respectiva gema. El esfuerzo recompensó a Ophis con una nueva runa inscrita…
—¡Esa sí la conozco!—Happy anunció alegre—Ese símbolo está en el arco de la entrada de este templo, y ahora que lo pienso, ¡También lo colocan en todas las bibliotecas!...
—Éste es el símbolo del dios del conocimiento—Ophis confirmó el hecho—Lo conozco y la runa dice exactamente eso en el idioma antiguo: "Sabiduría". Ahora sólo nos falta el del "Poder", y como no recuerdo a ningún "dios del poder", la única manera de descubrirlo es activar todos los murales… ¡Dragneel, a trabajar! Gato, ayúdalo ya que no puede ver…
—¡Aye-sir!
—¡Finalmente algo divertido que hacer!—celebró Natsu con el puño levantado—¡No tiene idea de lo aburrido que es estar ciego!
Los 3 se distribuyeron por los murales para accionar los mecanismos. Happy guiaba la mano de Natsu hacia las gemas para que éste usara su poder en ellas y así mover los murales. Con cierta preocupación Happy vió que el esfuerzo que a Natsu le demandaba era importante, casi tanto como el que empleó para abrir el primer mecanismo de la mesa. Las gruesas gotas de sudor y otros pequeños signos de agotamiento delataban a Natsu…
«… ¿Tanta magia se necesita sólo para mover estas figuras? Si no te conociera, Natsu, diría que te estás cansando… » pensó Happy, al mismo tiempo que veía a Ophis proceder sin esfuerzo.
Completada la acción, las siete paredes cambiaron las figuras de los animales por runas del antiguo idioma: Donde antes estaba el grifo ahora se leía "justicia". En lugar del conejo decía "fertilidad". En sustitución del pavo real ahora se leía "Artes". Y finalmente, reemplazando al chacal negro, de manera muy inusual, se mezclaron dos runas invertidas, una decía "vida" y la otra "muerte"...
—Esto es muy extraño, ¿Por qué este tiene dos runas?—Happy cuestionó.
—Es la de Ankhseram… —Ophis replicó indiferente—tiene "vida" y "muerte" escritos porque es el dios que controla el balance entre la vida y la muerte… básicamente es el que se lleva tu alma cuando te mueres…
Inmediatamente el dios fué mencionado, Natsu se erizó por completo y no pronunció palabra. Nunca había sentido el menor respeto por cuestiones religiosas pero su reciente encuentro con Hyrum, el ángel del dios, le obligaron a replantearse algunas ideas. Considerando también la rivalidad de esta deidad con el propio Zeref, el destino de su familia parecía irremediablemente atado al de dicho dios…
—¿Ankhseram es un perro negro?—Happy levantó una ceja con sorna ligera.
—Es un chacal, no un perro. Pero sí, en su forma real, se parece a uno… Un monstruo canino humanoide gigante…—Ophis afirmó.
—¿En serio?—Natsu preguntó con timidez.
—¿Crees que los dioses tienen necesariamente que parecerse a los humanos todo el tiempo? Te equivocas, Dragneel. Al igual que los dragones, toman formas diferentes por motivos diferentes. Para combatir, para mostrar poder, etc… son "dioses" después de todo…
—¿Como ese dios al que destruiste, Natsu?—dijo Happy. Ophis los miró con cierta incredulidad.
—¿Dragneel venció a un dios?—la niña cuestionó—Lo dudo. ¡Ni siquiera puedes vencerme a mí en mi estado actual!
—¡Por supuesto!—Natsu habló orgulloso enseñando su bicep, pero aún ciego—Fue invocado por los locos de la secta de Avatar cuando fuimos a rescatar a Gray. ¿Cómo se llamaba, Happy?
—¡Ikusatsunagi, uno de los 18 dioses de la guerra Yakuma!—anunció Happy, con bombo y platillo.
Pero lejos de impresionarse, Ophis se burló:
—¡Oh, ya veo! ja…—dijo riéndose con su frialdad característica.
—¿De qué te ríes?—Natsu se quejó—¡Es la pura verdad!
—Vencer a un dios moribundo no cuenta—replicó Ophis en forma insultante—Cualquiera podría…
«… ¡¿MORIBUNDO?!… » Happy se llenó de duda.
—¡Mientes!—dijo Natsu, colorado de rabia—¡¿Estás diciendo que tuve sólo suerte?!
—Si—afirmó Ophis con burla.
Natsu se enrojeció aún más por la ofensa y la amenazó abiertamente:
—¡Cuando recupere la vista, te desafío a una pelea! ¡Probarás mi poder y te daré una lección!
«… ¡Mierda, no! ¡La vas a provocar de nuevo, Natsu!… » Happy se alarmó con el pensamiento.
—¿No te cansas de perder contra mí?—Ophis le hizo ver lo inútil de su desafío.
Natsu hizo un puchero y apartó la mirada, no sin antes proferir una última amenaza:
—¡No importa cómo, algún día te venceré, ya lo verás!
—Lo dudo… ja…—Ophis mantuvo su semblante orgulloso y estoico hasta el final. La actitud cómplice y relajada del dragón alivió mucho a Happy:
«… ¿Acaso ahora bromean con nosotros en lugar de amenazarnos? Es raro… »
Ophis descubrió que las recomendaciones de Sani eran útiles después de todo:
"... No tiene que ser amable o preocuparse por ellos… Sólo dejar que ellos lo crean. Un poco de honestidad ayudaría con eso, Lady Ophis… "
«… ¿Mentir con honestidad eh?… »
—... Volviendo a los murales—Happy habló—Ahora que tenemos todos los símbolos ¿Cuál es el del "dios del poder"?
Ophis cambió su semblante a uno de decepción…
—Ninguno. Sólo son los 7 dioses de los que el maldito manipulador les habló—Ophis seguía sin llamar a Sani por su nombre—Sabiduría, Justicia, fertilidad, sanación, balance, conocimiento, artes y oficios… Creo que no existe un "Dios del poder"... Esto es un problema…—concluyó Ophis dudosa.
«… ¡Justo cuando parecíamos haberlo resuelto!… » Happy renegó para sus adentros.
La providencia y el azar son fuerzas extrañas y caprichosas que se manifiestan de formas incomprensibles. En esta ocasión, cuando todo indicaba que una vez más se encontraban ante un callejón sin salida, dichas fuerzas hicieron que Natsu escupiera por su boca la primera estupidez que se le ocurrió en su hueca cabeza:
—Quizá lo están leyendo mal…—soltó Natsu en tono burlón.
—¿Disculpa?—Ophis levantó una ceja.
—¿Qué es lo que dice la cosa?—Natsu preguntó en forma vaga e ignorante.
—¿"La cosa"?—replicó Happy con extrañeza
—La cosa, la inscripción…
Ophis y Happy rodaron los ojos en señal de hastío por lo ordinario y poco refinado del hablar de Natsu.
—"... Aquellos que con ojos mortales pretendan observar los secretos aquí enterrados, deberán ser poseedores del fruto del conocimiento y del poder… "
—Pues ay tienes—replicó Natsu con su tono ignorante—Dice "fruto" y no "frutos", porque no hay ningún dios del poder. Sólo el de los sabelotodo…
—Conocimiento Natsu, Co-no-ci-mien-to…—le dijo Happy como respuesta—No te ofendas, pero lo que dijiste suena muy tonto y simple…
—¡A ver a tí qué se te ocurre!—Natsu atacó a Happy.
—¡Yo solo dije que…
—Basta—Ophis detuvo la discusión.
«… pensándolo mejor, no es tan mala idea… » reflexionó Ophis.
—De acuerdo—Ophis habló de nuevo—Desactivaremos todos los murales excepto el del "conocimiento"...
—¡Ja! ¡Mi idea es la ganadora!—Natsu le presumió a Happy, quien le sacó la lengua…
—Cierren la boca y a trabajar…—Ophis cerró el asunto.
Los 3 volvieron a dispersarse por el salón y Happy guió la mano de Natsu para que éste utilizara su magia para accionar los mecanismos y devolver las figuras de animales a los murales de cerámica.
En cada etapa, Happy notaba a Natsu cada vez más cansado y con su poder mágico reduciéndose cada vez que accionaba un mural…
—¿Natsu?
—¡ahj-ahj!...—por primera vez desde que empezó a accionar los mecanismos mágicos del templo, el enérgico jóven ya no buscó mostrar fortaleza y sólo se limitó a jadear ya sin poder esconder su evidente agotamiento…
Terminada la labor, 6 de los siete animales de los murales se restauraron, salvo el del búho, que seguía mostrando la inscripción del "conocimiento".
Había llegado la hora de la verdad y todo se resumía en este vital momento. A pesar de la segunda opción que Happy había propuesto, Ophis sabía que ésta era la decisiva, lo que determinaría el fracaso o éxito de la campaña. Happy también lo sabía y algo también intuía Natsu por el serio y solemne aire que adquirió Ophis cuando se acercó de vuelta al altar, deteniéndose unos momentos antes de colocar su mano sobre la gema…
—Es tiempo… ¡Glubs!—Ophis tragó nerviosamente. Happy también estaba a la expectativa y sorprendido por el nerviosismo de Ophis…
La niña dragón empezó a ejercer su gran poder sobre la gema del altar central.
¡Gruuuujh!
El aura púrpura brillante de Ophis volvió a extenderse desde el altar, bañando el piso y los jeroglíficos ocultos. Todo el edificio volvió a temblar…
«… Okay, veamos si ocurre algo diferente esta vez… »
—¿Ya empezó, Happy?—el ciego Natsu preguntó al sentir el temblor.
—Si. Ya comenzó…
El momento crítico se dió cuando la magia de Ophis llegó a los murales de las paredes. Entonces el dragón sintió como su magia era drenada a un nivel grave, incluso para un ser de su poder.
—¿Uh?... ¡Grrr!...—Ophis gruñó al sentir el tirón repentino en la corriente energética.
🔥¡Woosh!🔥
Tal y como les pasó a Natsu y Happy, el mecanismo consumió su magia en forma voraz… ¿Sería una buena señal?
Tortuosos 2 minutos transcurrieron…
…
…
…
—¡Miren!—repentinamente, Happy chilló—¡Los murales están brillando!
Ophis no desvió su mirada, pues seguía muy concentrada en mantener un flujo de magia constante. ¡Los animales de las figuras de cerámica empezaron a moverse! Figuras de luz fantasmal, espectros brillantes salieron de los 7 murales, incluso el del "conocimiento", con un brillante y espectral búho saliendo de la inscripción. Cada animal tenía un color diferente, formando una especie de arcoíris y luego un torbellino de color que rodeó a los 3 y subía hacia el techo…
—¡Wow!... lindo…—comentó Happy, maravillado por el espectáculo.
«… ¡Maldición, ¿por qué siempre me pierdo de lo bueno?! ¡no puedo ver ni mierda!… » Natsu protestaba mentalmente porque su vista aún no regresaba.
Lejos de alegrarse por el resultado, Ophis luchaba por mantener el ritmo. Con justa razón dicho edificio tenía protección divina, pues accionar ese mecanismo la estaba dejando sin poder…
—¡Vamos… vamos, ábrete!—Ophis exclama emocionada al sentir que los temblores aumentaban en intensidad y frecuencia.
¡Craaash… Craaash!...
—¡Ouch!—Natsu se tropezó por los graves temblores. Happy también tenía problemas…
—¡Algo grande va a pasar!...—anunció Happy.
Ophis derramaba gruesas gotas de sudor mientras hacía grandes esfuerzos por continuar administrando magia al mecanismo... Y finalmente, el acabose…
¡Gruuuujh!
Un último temblor sacudió el edificio completo mientras el torbellino de luces brillantes los seguía cubriendo, con las bestias míticas revoloteando… ¡El altar comenzó a hundirse en el suelo, dejando una entrada!
—¡Funciona! ¡SI FUNCIONA!—anunció Happy emocionado.
El hundimiento de la pieza obligó a Ophis a retirar su mano de la gema y retroceder unos pasos. Justo a tiempo, pues la propia Ophis dudaba de poder continuar por la voracidad de magia del mecanismo…
«… Wow, no puedo creerlo. La estúpida idea de Dragneel al final sí sirvió… "Fruto" del conocimiento en singular. ¡Qué idea tan estúpida para un puzzle!… » pensó Ophis.
Recién Ophis pudo relajarse y ver un poco del espectáculo de luces antes que este terminara:
Una vez abierta la entrada, los 7 animales espectrales subieron hasta el techo y el torbellino de colores se deshizo. Los espectros de luz se estrellaron contra los siete picos de la garra que atrapó la tapa de piedra del primer mecanismo…
✨¡WHHHHMMM!✨
Un poderoso rayo de luz púrpura, grueso como una columna, salió disparado de la bóveda recién abierta y se impactó con la tapa incrustada en el techo, canalizándose a través de los siete picos de la garra. Desde fuera de la catedral, un sorprendente evento climático inició cuando el rayo disparado desde el agujero salió canalizado desde la punta de la cúpula exterior. Cuando llegó al cielo, formó nubarrones de tormenta y relámpagos.
Dicho fenómeno no pasó desapercibido, logrando observarse, majestuoso, a varios kilómetros a la redonda. Como sin proponérselo, Ophis anunciara una vez más su regreso…
De vuelta en el interior del edificio, los 3 observaron el rayo disminuir poco a poco, mientras fueron sorprendidos por un último cambio, pero sin duda el que representó el mejor presagio del día: ¡Toda la superficie del techo se reveló como un octavo mural, gigantesco!
Las piezas de cerámica se resquebrajaron al ser iluminadas y cambiaron de color, tormándose oscuras, con destellos morados. Pronto formaron una figura serpenteante, con la parte central formando un "∞". Una serpiente gigante, o mejor dicho, un dragón de cuerpo alargado…
Finalmente el edificio dejó de temblar y toda luz se apagó. Éxito.
—Oye…—Happy observa anonadado la figura del techo. Natsu no dice nada—¿Eso acaso no es… ¡Es igual que la figura que vimos en las ruinas de Yiti en Giltena!... Es... Eres… —Happy le dijo a Ophis.
—Soy yo...—Ophis habló firme.
Happy no se lo podía creer, uniendo los últimos trozos en su mente…
«… ¡No puedo creerlo!... ¡Es el mismo dibujo del monstruo que vimos con Lucy en las ruinas!... ¿Significa que ésta loca dice la verdad?... »
Ophis también observaba con atención su propia representación. Era imposible esconder la emoción de su cara y las grandes expectativas que ahora tenía…
«… pero aún así hay algo que todavía no cuadra… si dice la verdad y es un dragón… ¿Por qué no se ha transformado ni una sola vez en su forma de dragón?... ¡Nos habría ahorrado muchos problemas en el viaje!... » Happy mantenía el escepticismo y esa última duda seguía dando vueltas en su cabeza.
Demasiada coincidencia que el dragón infinito apareciera representado de esa manera.
¡Plaff!
—¡Uff!
De imprevisto, Natsu se cayó de espaldas…
—¡Natsu! ¿Estás bien?—Happy se alarmó.
Ophis lo miró de reojo pero no dijo nada.
—¡¿Qué le pasó?¡ ¡Di algo!—Happy protestó.
—… Está bien—Ophis habló al fin—creo que solo se desmayó de agotamiento…
—¿Eh?
Happy vió como ahora Natsu empezaba a roncar y pequeñas burbujas de mucosidad brotaban de su nariz. Nada sutil.
—Sólo está dormido… ¡qué alivio!...—dijo Happy al ver que estaba a salvo—¿Tan cansado estaba?
«... Pero aún así resolvió el acertijo... » pensó Ophis, sin querer reconocerle su ayuda en voz alta.
—Usó demasiado poder para abrir los mecanismos mágicos. Primero el de la mesa, los murales y su intento de abrir el mas grande—Ophis explicó—una protección adicional de este lugar. Recuerda la inscripción: "... Aquellos que con ojos mortales pretendan observar los secretos aquí enterrados, deberán ser poseedores del fruto del conocimiento y del poder… ". Es necesario una gran reserva de poder mágico para abrir los mecanismos y resolver el acertijo de los murales… Sin embargo, no creo que resolver un simple puzzle como este sea tener el "fruto del conocimiento"... Je-je—Ophis concluyó con tono burlón.
«… si, como no. ¡Tú también te ves cansada después de abrir la entrada!... » pensó Happy en forma sarcástica.
Ophis se dirigió a la entrada recién abierta. Un boquete en el piso, de forma heptagonal, suficiente para que dos personas pasen sin problemas…
—Vamos…—ordenó Ophis.
—¡Pero Natsu todavía está desmayado!—argumentó Happy.
—Cárgalo. Lo suspenderás en vuelo mientras bajamos y buscamos un lugar para aterrizar. ¿Puedes hacerlo, verdad?—Ophis le habló con premura. La emoción por entrar le ganaba…
«… Es hora del desquite. ¡Esto tiene que valer la pena por todo el esfuerzo… » pensó Ophis.
Happy se asomó al agujero y sintió algo de temor. Dentro el boquete, una oscuridad profunda y sofocante de solo verla, que creyó verse romper por un casi imperceptible destello brillante, demasiado pequeño para dar esperanza…
—Está muy oscuro…
—Si, ¿Qué con eso?—replicó Ophis con indiferencia.
—¿Qué tan profundo será?—Happy dijo temeroso.
—Hasta donde bajó el altar del mecanismo, supongo…
—Está muy oscuro…
—¡Muévete de una vez!—Ophis lo regañó con hartazgo.
—¡Glubs!—Happy tragó nerviosamente, resignándose a obedecer.
Una vez más, el Exceed recibió un recordatorio de su penosa condición. Recogió a Natsu y lo arrastró de espaldas hacia el agujero, colocándose en posición para suspenderlo en vuelo. Al igual que los esclavos de la antigüedad, deben resignarse a ser arrastrados a lo desconocido…
…
… CONTINUARÁ…
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NOTAS DEL CAP
Saludos a todos. Agradecido como siempre por la paciencia que me tienen a la hora de esperar las actualizaciones. (Trabajo en una fábrica y esta semana estuve recargado de trabajo).
En cuanto al tema que nos ocupa hoy, escogí un puzzle como obstáculo para no ponerle las cosas tan fáciles a Natsu y compañía. El dilema de escribir personajes superpoderosos es que llega un punto donde todo pierde sentido porque es invencible, así que necesitaba ponerle las cosas difíciles a Ophis antes de darle las respuestas que acelerarán un poco el viaje. Tomé como inspiración los puzzles de Resident Evil: mover estatuas, cuadros, botones… me frustra de solo recordar como uno se tenía que romper la cabeza para resolverlos sin guias XD.
Habrán notado también que este cap no posee escenas con otros personajes. El motivo es que se pasó de las 10 000 palabras sólo con el contenido de Ophis y Natsu, por lo que varias otras escenas tuvieron que ser sacadas (Había una de Hisui con su padre y otra de Lucy). Serán incluidas en capítulos futuros.
¡Gracias a todos los que me leen! Los tengo presentes siempre.
