Capítulo IV: 1 de diciembre, 2002
La tristeza de Frankie se disipó una vez que habló con Reagan, le contó sus problemas y comenzó a pasar tiempo con ella. Creyó que lo que ellos tenían era real, de hecho, ahora que también estaba conviviendo con alguien más, tal vez así podría recuperar su amistad con Justin, todo volvería a ser como antes, ambos podrían ser "normales" por una vez en sus vidas.
Porque así es como debía ser, eso es lo que el mundo esperaba ver de ellos, que salieran con chicas como lo marcaba la sociedad y como lo hacían los chicos "normales".
Pero, claro ¿a quién quería engañar? Frankie sabía en el fondo que él no era normal, no cuando albergaba aquellos sentimientos tan inapropiados hacia su amigo.
-No te comas ese arándano, me lo estoy guardando.
Salió de sus pensamientos cuando escuchó la voz de su mejor amigo hablándole para luego salir de la cocina de la casa donde estaban grabando las escenas del próximo episodio de la serie, estaba un poco confundido ¿por qué quería quedarse con un maldito arándano? ¿qué iba a hacer con él después?
-¿Qué es lo peor que puede pasar?-pensó Frankie y se comió el arándano, sin saber que inconscientemente desencadenaría una severa guerra de bromas entre ellos.
Con el cumpleaños de Malcolm acercándose, ha estado guardando dinero en una caja fuerte tipo libro para comprarle a Abe la vieja laptop de Stevie. Sin embargo; él y Reese actualmente están atrapados en una creciente guerra de bromas y abusos. En ese momento, Reese decide tomar represalias contra Malcolm golpeándolo sin razón.
-¡Niño estúpido! ¡niño estúpido!-gritó Reese mientras seguía golpeando a Malcolm-¡niño estúpido! ¡niño estu…!-
En eso, Lois se acerca y aparta a Reese de Malcolm sujetándolo por la cabeza, todo sucedió bajo la expresión de shock de Stevie.
*Flashback*
Malcolm pega con cinta adhesiva toda la cabeza de Reese, mientras éste grita pidiendo ayuda debido a que se encontraba luchando contra una barra de acero.
*Fin flashback*
-¡Me dejaste un ojo morado, idiota!-le dijo Malcolm a Reese mientras señalaba su ojo tras quitar la bolsa con hielos que tenía encima-vas a pagar por esto-
-Nadie va a pagar por nada. Van a terminar con esto-los reprendió Lois en voz alta mientras quita la cinta adhesiva de la cabeza de Reese-estoy harta de que ustedes dos peleen, y deberías saberlo mejor, tu cumpleaños se acerca-agregó mientras señalaba a Malcolm
-Solo quiero dinero-le dijo Malcolm.
-Si quieres algo, no tomarás represalias-les advirtió Lois-no me importa quién empezó, termina contigo-
-Pero él...
-¡Contigo!-lo interrumpió Lois.
-¿Vas a dejar que él se salga con la suya?-le preguntó Malcolm a su madre.
-Sí, lo haré. Ahora salgan de mi vista, los dos.
-Bien... hecho-dijo Stevie felicitando a Lois.
-Peleando así justo en frente de mí-dijo Lois en un tono de voz exasperado-¿qué pudo haber poseído a esos dos chicos?-
Ignorando su advertencia de no continuar con la guerra de bromas, Malcolm está decidido a superar a Reese y dejar que lo castiguen. Por otro lado, Lois estaba juntando los restos de cinta adhesiva para botarlos en el cesto de basura pero en eso, Dewey entra a la cocina.
-¿Eso es para mí disfraz?-preguntó Dewey mirando a su madre quien dejó de juntar la cinta adhesiva para verlo.
-¿Qué disfraz?-respondió Lois volviendo a juntar la cinta adhesiva, sin entender a que se refería su hijo.
-Para la obra escolar ¡estoy en la obra escolar!-le dijo el niño.
-Oh, cierto. Eres… ¿un árbol?
-¡Soy Abraham Lincoln! Voy a recitar el discurso de Gettysburg-respondió Dewey-¿por qué siempre me haces esto?-
-Tranquilízate. Puedo con eso ¿recuerdas ese gran disfraz de Frankenstein que a todos les encantó?
-Sí.
-¿Podemos usar ese otra vez?-preguntó Lois a lo que Dewey solo se limitó a dar un suspiro.
En el patio de la escuela, Reese se encontraba durmiendo con su mochila debajo de su cabeza a modo de almohada y un brazo encima de su frente cuando siente que alguien lo está pateando de forma brusca en un intento por despertarlo. Se trataba de Malcolm, quien se había acercado a él y claramente no con buenas intenciones, pues el semblante en su rostro era de pura molestia.
-Despierta-le dijo Malcolm a su hermano tras empujarlo un poco con su pie.
-¿Qué quieres?-le preguntó Reese mirándolo y haciendo énfasis en esa pregunta.
-Solo quiero dejarte en claro que no voy a permitir que te salgas con la tuya-respondió Malcolm enojado.
-¿Huh?
-Estoy harto de que siempre te libres de los problemas solo porque que eres un idiota y yo soy listo y entiendo las consecuencias-le dijo Malcolm, Reese solo se limitó a verlo sin entender de que estaba hablando-puedo ser tan vicioso y distraído como tú-
-Wow, tengo tanto miedo-comentó Reese con sarcasmo-mira-se levantó del lugar donde descansaba quedando sentado frente a su hermano-¿por qué mejor no solo…?-intentó bajar su brazo de su frente pero no pudo, gritó al darse cuenta de que tenía su antebrazo pegado a su frente y ahora no lo podía despegar-¿qué fue lo que me hiciste?-
*Flashback*
Reese mojado, enojado y cubierto por una toalla caminó hacia la sala de estar con un extintor de incendios en la mano. Mete la boquilla de la manguera del extintor en los pantalones de Malcolm rociando espuma en ellos y también por las piernas del menor.
*Fin flashback*
-Acabo de rebajarme a tú nivel-respondió Malcolm enseñándole el pegamento que uso para adherir el antebrazo de su hermano a su frente-y debo decir… que se siente bien-
Desesperado, Reese intentó quitar su antebrazo pegado a su frente sin éxito, lo que provocó que saliera corriendo bajo la extrañada mirada de los demás estudiantes que se encontraban caminando por ahí, totalmente ajenos al pleito que tenían esos dos hermanos.
Más tarde, Lois estaba sentada en una silla de la cocina con Dewey, ayudándolo a "preparar" su disfraz de Abraham Lincoln para su obra escolar.
-Bien, quédate quieto-le dijo Lois a Dewey mientras colocaba un sombrero a medio terminar hecho con papel y una lata de avena.
-No creo que quiera estar en esta obra-dijo Dewey-he estado leyendo, y Lincoln no fue un gran sujeto ¿sabías que la proclamación de emancipación no se trataba del todo de la esclavitud? Fue estrictamente un movimiento político-
-Cariño, solo estás nervioso porque nunca has tenido un papel con diálogos antes-respondió Lois terminando de pegar el resto de las piezas de papel que envolvían la lata que componía el sombrero del disfraz-o dónde puedas moverte-
-¡Por el amor de dios! ¡suspendió el recurso de hábeas corpus en Maryland!-exclamó Dewey.
Más tarde, de vuelta en la preparatoria, Malcolm estaba hablando con su amigo, Stevie, sin darse cuenta de que había unos volantes colocados en las ranuras de las puertas de los casilleros.
-Debiste ver a Reese. Estaba histérico-le dijo Malcolm a Stevie mientras guardaba sus cosas dentro de su casillero.
-¿Estás seguro… de que… quieres… provocarlo…?-preguntó Stevie.
-Es la única forma de atravesar su primitivo cerebro de mono. Tiene que saber que no voy a renunciar-le dijo Malcolm a su amigo cerrando la puerta de su casillero, en eso, se da cuenta del volante dentro de éste-¿qué es esto?-
Vio que Reese decidió tomar represalias publicando sus vergonzosas fotos de "entrenamiento para ir al baño" en los casilleros de la escuela.
*Flashback*
Un Malcolm enojado con la boca llena de pasta de dientes hace sonar una bocina de aire mientras Reese se ducha, lo que hace que se caiga y con ello también caiga la cortina de la ducha.
*Fin flashback*
Malcolm se acerca a Reese en el patio de la escuela aparentemente con la intención de dejar toda la guerra de bromas de lado.
-Hey-dijo Malcolm.
-Vete de aquí, estoy ocupado-le dijo Reese a su hermano menor.
-Seré rápido. ¿Sabes? cuando estaba rompiendo todos esos volantes, me devanaba los sesos tratando de pensar alguna forma de vengarme-le dijo Malcolm-y comencé a preguntarme "¿cuál es el punto?" no importa cuanto lo intente, nada te detiene, tal vez eres mejor que yo en esto-
-Bueno, sí-dijo Reese.
-Por otra parte, quizás deberías preguntarles a tus amigos que opinan-le sugirió Malcolm a su hermano, Reese desvió su mirada hacia el grupo de chicos reunidos detrás de él y luego a Malcolm.
-¿Huh?
Al ver esto, Malcolm encontró la oportunidad para humillar a su hermano públicamente por salir con "amigos" que aparentemente ni sabían quien era.
-Tus amigos. Estos son tus amigos ¿no?-preguntó Malcolm-siempre estás pasando el rato con ellos o estás cerca de ellos de alguna forma-miró a los chicos detrás de Reese-hey ¿alguno de ustedes sabe el nombre de este chico?-todos se voltearon para mirar a Malcolm extrañados-¿alguno de ustedes sabe su nombre? pero siempre los está siguiendo ¿nunca lo habían notado antes?-algunos negaron con la cabeza-entonces ¿ha estado sentado junto a ustedes durante meses fingiendo ser su amigo? vaya, que triste. Bueno, eh, su nombre es Reese ¿y adivina qué? soy mejor que tú, yo gané, se acabó-
*Flashback*
Malcolm comienza a cepillarse los dientes, pero le desagrada el sabor y vomita en el lavamanos. Un Reese lleno de lodo se asoma desde la ducha sonriendo.
*Fin flashback*
Más tarde en casa, Lois estaba metiendo el "disfraz" de Dewey para su obra escolar dentro de su mochila.
-Está bien, Dewey. Aquí está tu disfraz-dijo Lois-ahora, tu padre y yo te veremos en la obra esta tarde-
-Voy a vomitar-dijo Dewey sintiendo los nervios apoderarse de él-¿y si me olvido de mis líneas? ¿t si algo sale volando de mi nariz como sucedió en mostrar y contar?-
-Dewey, te voy a contar un pequeño secreto-le dijo Lois-cuando estés en el escenario, todo lo que tienes que hacer es mirar a la primera fila, tu padre y yo estaremos sentados allí, solo mírame a los ojos y sabrás que todo va a estar bien ¿de acuerdo?-
-De acuerdo-dijo Dewey tomando la mochila y colocándola en su espalda.
-Y si aun tienes ganas de vomitar-Lois tomó el sombrero y se lo dio a su hijo-usa el sombrero-
Por otro lado, Malcolm estaba empujando la silla de ruedas de Stevie hacia su habitación y la de sus hermanos y le contaba a su amigo lo que le había hecho a Reese.
-Reese se lo veía venir-le dijo Malcolm a Stevie.
-Eso… no lo… discuto…-dijo Stevie viendo a su amigo pasar junto a él.
-En serio, humillación, es lo único que ese imbécil entiende.
-Bien…
-¿Porqué te pones de su lado?-preguntó Malcolm a su amigo haciendo énfasis en aquella palabra para dar a entender su punto, se da cuenta de que hay un sobre de Ida y dentro contiene un billete de cinco dólares canadienses por su cumpleaños. La felicidad de Malcolm se hace pedazos cuando abre la caja fuerte y encuentra una nota de Reese informándole que robó todo su dinero de cumpleaños en represalia por delante de toda la escuela. Enfurecido, va tras Reese para vengarse mientras Stevie lo persigue y le advierte que la policía lo arrestará y lo juzgarán como un adulto.
*Flashback*
Malcolm está aspirando tierra frente a la chimenea con ayuda de la aspiradora, Reese aparece para tomar su bate de baseball y su guante para jugar con sus compañeros. Cuando intenta colocarse la gorra, queda cubierto de tierra.
*Fin flashback*
En el centro recreativo familiar, tras perder su dinero, Malcolm decide que ya no tiene nada que perder e intencionalmente choca su go-kart contra el de Reese y hace que pierda el control.
-Auto número quince, sin chocar. Vuelve a la zona de pits-le ordena el locutor a Malcolm para que enfrente el castigo correspondiente.
-¡¿Qué demonios estás haciendo?!-le preguntó Reese a su hermano desde lejos.
-¡No tenías derecho!-le gritó Malcolm a Reese, ignorando al locutor-¡me robaste! ¡ese era mi dinero!-
-Bien, veamos-dijo Reese sacando una moneda-he dado sesenta y tres vueltas, quédate con el cambio-arrojó la moneda a la pista.
-Auto número ocho, seamos corteses-dijo el locutor.
-¡Esto termina aquí, Reese!-gritó Malcolm-¡no me importa el dinero! ¡no me importa mi cumpleaños! ¡no me importa tu seguridad ni la mía! no me importa nada excepto hacerte sufrir-
-¡Bien, a mí tampoco me importa!-respondió Reese con el mismo tono de voz.
-¡Bien! ¡veamos a quién le importa menos!
Su pelea culmina en un enfrentamiento que termina con los dos aniquilándose mientras una nube de humo se eleva hacia arriba.
*Flashback*
Malcolm se encuentra lavando los platos después del desayuno, un Reese enojado pasa un dedo por el plato sucio y lo mete dentro de la oreja de su hermano.
*Fin flashback*
En la casa, Hal, Lois, Malcolm y Reese regresan del hospital. Malcolm tiene el brazo derecho enyesado y la cabeza vendada, mientras que Reese tiene casi todo el cuerpo vendado y tiene dificultades para caminar.
-Debería haberle dicho al doctor que les cosiera pelaje y colas, chicos-señaló Lois-¡porque son unos animales! Excepto que los animales serían más fáciles porque entonces podría corregirlos-
-Por el amor de todo lo bueno, están castigados, otra vez-les informó Hal a los chicos. Mientras los chicos discuten entre ellos y se echan la culpa por castigarlos, Lois los hace callar. Les pregunta a Malcolm y Reese que han hecho anteriormente en sus cumpleaños, es ahí cuando revelan que no han hecho nada para festejarlo por el hecho de que Reese se encontraba castigado el año pasado luego de que Lois lo descubriera aplastando la cara de Malcolm contra el pastel, y Malcolm fue castigado en sus dos últimos cumpleaños, ella les recrimina por eso, señalando que estar castigados es la razón por la que ninguno de los dos ha podido tener una fiesta de cumpleaños y le resulta triste que hayan desperdiciado voluntariamente todas las posibilidades de tener un feliz cumpleaños porque siempre están peleando entre sí.
Luego de eso, Lois se pregunta si creen que vengarse realmente valga la pena y les pregunta si ahora están felices luego de vengarse. En ese momento, ambos chicos sienten remordimiento y culpa por intensificar la pelea y empeorarla, Lois señala que no deberían pelear ni competir entre ellos ya que tanto ella como Hal los quieren por igual, además de que no hay favoritos en esa familia. Mientras todo eso sucede, Hal se pregunta donde estará Dewey.
Mientras tanto, en la obra escolar, Dewey ve que sus padres no se presentaron (debido a que tuvieron que lidiar con el mal comportamiento de Reese y Malcolm) como dijeron que lo harían. Dewey se desilusiona, pero luego (siguiendo el consejo de su madre) imagina que la pareja detrás de sus sillas son un par de padres cariñosos y comprensivos. Empezó a interpretar una cita musical operística del discurso de Gettysburg, la cual recibe una ovación de pie de la gente en el auditorio.
Al día siguiente, Hal y Lois intentan compensar a Dewey con una consola Game Boy Advance como disculpa por perderse su obra escolar; no obstante, el niño sigue molesto con ellos por no estar ahí como lo habían prometido. Entonces Hal le ofrece a Dewey el cómic que iba a ser el regalo de cumpleaños de Malcolm a lo que lo considera y les dice que está comenzando a superar su descuido, cuando se retira de la cocina, pasa junto a Malcolm y le desea un feliz cumpleaños mientras él y Reese se encuentran fregando el piso de la cocina con unos cepillos de dientes.
*Flashback*
Se revela que fue Malcolm quien dio inicio a la guerra de bromas con Reese.
-No te comas ese arándano, me lo estoy guardando-le dijo Reese a Malcolm antes de ir a buscar más jugo de naranja.
-¿Qué es lo peor que puede pasar?-pensó Malcolm y se comió el arándano
*Fin flashback*
La jornada de trabajo terminó un poco más temprano de lo esperado, por lo que, tras quitarse todas las vendas que tenía en el cuerpo que le impedían moverse con facilidad, vestirse y poner sus cosas en orden, Justin salió de su camerino no sin antes asegurarse de que su amigo no estuviera por ahí cerca, una vez chequeado esto, se dirigió a hablar con Brittany, aprovecharía el tiempo que le quedaba allí en el set para distraerse antes de volver a casa acompañado de Frankie.
Por mucho que tratara de evitarlo pasando más tiempo con Brittany o ignorarlo, era imposible hacerlo en los momentos que les tocaba grabar juntos o interactuar en alguna escena como sucedió hace una semana atrás cuando tuvieron que pasar la mayor parte del tiempo juntos durante la trama del episodio "Chica tonta", cada vez que veía a Frankie actuando como un completo idiota toda la semana o reírse de sus juegos de palabras, provocaba que su corazón se acelerara a mil, y eso solo lograba que un pequeño sonrojo quisiera aparecer en su rostro; no obstante, supo como controlarse ya que no quería que la audiencia lo notara al momento de ver el episodio o sospecharan de su extraño comportamiento.
Si hubieran pasado por un momento similar hace dos años atrás, probablemente ambos hubieran visto esa interacción como algo habitual en ellos, ya que las peleas y las bromas recurrentes era algo común durante las grabaciones. Pero ahora, era muy extraño, más bien, se sentía extraño cuando pasaba, como si hubiera algo dentro de él que pedía a gritos salir.
No podía negar que había estado pensando en todo lo que pasó durante el desarrollo del episodio por varios días pero por más que divagaba, la respuesta que encontraba en su cabeza le resultaba tan… ilógica, como si no le cerrara del todo y no tenía idea de que más hacer para dar por sentado el problema.
Por otra parte, Brittany se encontraba retocando un poco su maquillaje, se aplicó algo de brillo labial y acomodaba su cabello con ayuda de los dedos de su mano libre para cuando vio a alguien acercarse detrás de ella, y antes de que tuviera tiempo a reaccionar o decir algo, sintió un peso caer encima de su cuerpo y un par de brazos envolverse alrededor de su cintura, lo que dejó un poco confundida a la chica pero al reconocer quien la estaba abrazando de esa forma no pudo evitar sentirse mal por él.
-¿Justin? ¿pasa algo? te noto triste-le dijo Brittany sacando al chico de sus pensamientos, quien abrió repentinamente los ojos al darse cuenta del sorpresivo acto que acababa de cometer.
-Siento mucho haber aparecido así de repente, no fue mi intención-dijo Justin apenas se separó un poco de la chica para verla a los ojos-pero… hay algo que debo decirte, en serio quería confesarte esto desde que te conocí pero, no me atrevía a hacerlo, no estando mi mejor amigo presente. Y tampoco te conocía muy bien como para decírtelo-
-Está bien, escucha, lo entiendo, si no querías contármelo, no tenías porque hacerlo. No quiero que pienses que debías hacerlo solo porque apenas me conocías-dijo Brittany queriendo tranquilizarlo.
-No, no lo entiendes… no fue por eso que no te lo dije, quería hacerlo…-respondió Justin con la voz ligeramente quebrada, señal de que se echaría a llorar en cualquier instante-tú eres la única que debe saberlo, no quiero que lo sepas de alguien que no sea yo. Ni siquiera por rumores o sospechas-
-Espera ¿estás diciendo que puede haber personas que saben lo que te pasa?
-Siquiera deberías tomarlo en serio ya que solo son rumores que luego caen en negación o se desmienten, no es nada por lo que deba preocuparme aún-dijo algo cabizbajo.
-Bien, ahora creo que entiendo a qué te refieres…
-Es complicado, puede que quizás no lo entiendas del todo cuando te lo diga o no pienses de la misma forma que yo.
-Hey, cualquier cosa que quieras contarme por muy alocada que sea, no dudes que siempre te entenderé-le dijo Brittany con un tono de voz serio al tiempo que tomaba el rostro de su compañero entre sus manos-puedes contar conmigo para lo que sea, siempre te querré porque te considero mi amigo y eso nunca lo olvides-Justin solo la observó con algo de tristeza reflejada en sus ojos pero aún así asintió, volvió a acercarse poco a poco para poder abrazarla nuevamente a lo cual la chica de cabellos rubios un poco anaranjados correspondió casi al instante. Tras un par de minutos así, ambos se separaron de aquel abrazo, sin embargo, no separaron sus brazos del cuerpo contrario, al menos no por ahora, y se miraron fijamente-esto que te pasa ¿es algo malo?-
-Depende de cómo lo quieras ver-Justin simplemente respondió encogiéndose de hombros.
-Tu tristeza no se fue, aun incluso después de que nos abrazamos-dijo Brittany separando uno de sus brazos para con su mano libre acariciar la mejilla de su amigo y compañero de escena a modo de consuelo-¿qué es lo que tienes? si no me lo dices ahora, no sabré como ayudarte-
-Yo…-habló Justin quien luego de soltar un suspiro, volvió a ver a la chica frente a él y continuó-me gusta alguien…-
-Así que era eso, te gusta alguien…-repitió ella sonriéndole con calidez, acariciando suavemente su hombro. Se veía muy nervioso y no había dudas de que lo estaba, no sabía cómo reaccionaría Brittany a sus sentimientos por su mejor amigo, lo más probable era que ella no querría volver a verlo o dirigirle la palabra nunca más y eso era precisamente lo que más temía, jamás había experimentado este sentimiento con nadie, a pesar de que muchas chicas e incluso fans se le insinuaban o se le declaraban mediante cartas, no había podido aceptar sus sentimientos, no porque no les interesara, sino porque, en efecto, su corazón no podía dejar de latir por la única persona que sabía que jamás podría tener, y ese era Frankie, definitivamente no quería perderlo. Pero, por otro lado, necesitaba decirle a alguien como se sentía, poder sacar todas las emociones que guardaba dentro de él desde hacía dos largos años.
-S-sí… me gusta alguien-reafirmó-pero no quiero que me guste porque tenemos una amistad de por medio y aun así no lo puedo evitar-añadió bajando nuevamente la mirada.
-Hey, Justin. Por lo poco que sé de estas cosas, es totalmente normal, no tienes porque sentirte mal.
-¿Es que no lo entiendes, Brittany? Lo que siento no es normal-dijo Justin quien se soltó de los brazos de la chica como si ese, el único lugar que lo hacía sentir seguro, en vez de reconfortarlo fueran una prisión que no le permitía moverse o respirar siquiera.
-¿Por qué lo dices?
-¿Sabes qué? ya no importa, olvídalo. No quiero seguir hablando de eso.
-Oh, no. A mi no me vengas con eso-le dijo Brittany con un tono de voz firme pero serio-quiero ayudarte, eres mi amigo, te quiero y me preocupo por ti, por favor… déjame ayudarte-
-No, está bien. La verdad no quiero sentirme así…
-Justin ¿quién es la persona que te gusta?-preguntó la chica de cabello rubio casi anaranjado-me imagino que debe ser alguna otra amiga o fan tuya ¿no es así?-lo único que obtuvo de respuesta por parte de su compañero fue total y completo silencio, para posteriormente negar con la cabeza-¿no?-
-Es por eso que no lo entenderías, porque no me gusta una chica-respondió Justin sintiéndose avergonzado de tener que revelarle a su amiga y compañera de escena su mayor secreto, aquel que por mucho tiempo había tenido que ocultar para no levantar sospechas.
-Si no es una chica, entonces ¿quién es?-preguntó ella confundida, Justin dejó de lado su vergüenza para verla estupefacto, no tenía idea de que decir. Al ver que el chico nuevamente se negaba a responder, Brittany volvió a hablar-Justin… está bien… repito, no tienes que sentirte mal porque te gusta alguien de tu mismo género, quiero decir, ¡vamos! hay muchos chicos que tienen este tipo de preferencias, no eres el único-
-¡Ese es el problema! no debería sentirme así por un chico… creo que estoy enfermo o loco-soltó Justin con sus ojos verdes al borde de las lágrimas.
-Hey, no digas eso. Sabes que tienes todo mi apoyo, no te juzgaré por tus gustos.
-Gracias.
-Por cierto, aún no me has dicho el nombre del chico que te gusta ¿quién es el afortunado dueño de tu corazón? ¿eh?-dijo Brittany fingiendo ironía. Justin se quedó callado por un momento, su corazón latía fuertemente con el solo hecho de pensar en él, en Frankie, respiró hondo, exhaló y finalmente dio a conocer el nombre de la persona que hacía su corazón latir desenfrenadamente con solo recordarla.
-Es Frankie-Brittany lo miró sorprendida, sinceramente ella esperaba cualquier tipo de respuesta menos esa. Se quedó en silencio observando como los ojos de su compañero se humedecían ante la inevitable llegada de las lágrimas, por lo que rápidamente reaccionó, llevó ambas manos hasta las mejillas del chico secando sus lágrimas con cuidado para luego atraerlo nuevamente hacia ella en un abrazo-lo siento, yo nunca pensé que terminaría enamorándome de él, no… no sé porque no puedo ser normal, porque no puede gustarme una chica-soltó entre sollozos.
-No, no lo lamentes. Sé por lo que estás pasando, y sé que es difícil y que no es un tema que se divulgue o comente mucho en esta sociedad, sé que te sientes perdido y que no puedes contar con nadie más para que te ayude pero…-dijo Brittany separándose del abrazo-uno no decide de quien enamorarse, el amor no es algo que se elige, simplemente pasa y ya. El amor es libre tanto como quiera serlo-
-Eso es cierto, pero igual estoy confundido-la voz del chico tembló un poco-no sé porque me siento así, y por mi mejor amigo de todas las personas en las que pude mostrar interés… no había sentido algo así por alguien antes-después de la inesperada confesión, ambos se quedaron viéndose fijamente en silencio, de vez en cuando desviaban la mirada pero no duraba mucho tiempo, no sabían muy bien que decir ahora, a pesar de saber que su compañero encontraba en una situación difícil, a parte de transmitirle palabras de ánimo, Brittany no sabía muy bien que más hacer para poder ayudarlo a superar esa angustia que sentía. Volvieron a conectar miradas, esta vez, los ojos verdes de Justin adquirieron un brillo indefinido, incomprensible para la chica, parecía que por un instante habían encontrado el camino pero también se veían inmensamente perdidos en un vacío en que él mismo se había inducido. En eso, Justin respiró hondo e inspiró, rompiendo el tenso ambiente entre ellos-o-oye, Brittany…-
-¿Sí?
-Acabo de tener una idea y quiero proponerte algo…
-¿Qué cosa?-preguntó ella confundida, tratando de adivinar la mirada que le daba su amigo en ese momento.
-Quiero intentar algo… si funciona, podre vivir como cualquier persona normal y ya no sentiré nada por Frankie más que amistad y si no… bueno, entonces oficialmente tendré que dar por sentado que soy otro caso perdido.
-¿Qué tienes en mente?
Justin la miro directamente a los ojos, dándole una mirada fulminante, tanto que por poco parecía desgarrar la córnea de éstos. Su garganta por un segundo se sintió seca, sus manos temblaban ligeramente por los nervios que sentía, esas señales hubieran sido más que suficiente para detener lo que planeaba hacer a continuación pero aún así, estaba decidido a seguir con su plan.
-Brittany, tú… ¿quieres… quieres ser mi novia?
La chica de cabello rubio casi anaranjado se quedó en shock al oír esas palabras, retrocedió un poco y parpadeó varias veces para cerciorarse de que Justin no estuviera bromeando o jugando con ella. Al darse cuenta de que su expresión no daba indicio de que estuviera jugándole una broma, suspiró hondo y se dispuso a hablar.
-Justin, no puedo hacer algo así. Literalmente acabas de decirme que te gusta tu mejor amigo.
-¿Y? ¿qué hay con eso?-preguntó él sin entender a lo que la chica quería llegar. Ella llevó sus dedos al puente de su nariz y respiró hondo tratando de no perder la compostura.
-¿Qué acaso no te das cuenta? Ninguno de los dos podría llegar a sentir algo por el otro, es…-suspiró-es imposible… o al menos para ti lo es-
-Lo sé y créeme, no creo que pueda llegar a enamorarme de ti.
-Entonces ¿por qué me pides que haga eso?
-Yo…-iba a decir algo, pero no sabía muy bien que, así que se quedó callado, no tenía idea de porque le había propuesto tal cosa, estaba consciente de que nunca iba a poder enamorarse de Brittany por mucho que lo intentara-yo… ¡no lo sé! ¿de acuerdo? no tengo idea de porque te lo pedí, solo…-suspiró-pensé que podría solucionar esto que me está pasando, no es que no te haya escuchado ni nada parecido, de hecho, es todo lo contrario, no me gustaría verte sufrir-
-Yo tampoco quiero verte sufrir con esta mentira.
-Entonces ¿qué hacemos?
-Escucha, Justin…-Brittany lo miró fijamente a los ojos antes de continuar-si hacemos esto, ambos sufriremos, en especial tu-
-¿Por qué lo dices?
-Porque te estarías torturando con lo que supuestamente deberías ser y no con lo que eres, pasarías cada segundo de tu vida recordándote lo mal que estás.
-Pero mira el lado positivo, quizás con esto estaría teniendo una posibilidad de cambiar-le dijo Justin queriendo alegrar un poco el panorama, la chica no respondió y simplemente desvió la mirada hacia otro lado, insegura de su decisión-además-se acercó y colocó una mano sobre la mejilla izquierda de Brittany y posiciono su cabeza para que lo mirara-si de todas maneras vamos a terminar heridos, que sea juntos-añadió para luego dedicarle una sonrisa penosa.
-Agh… no lo sé… ¿y si esto no funciona?
-Tiene que funcionar, no, debe funcionar. Que sea por unos días, un mes como máximo, si no funciona, entonces prometo que terminaremos todo y solo tendremos una relación profesional.
-Jajaja, solamente tú puedes hacer que todo tenga un punto de vista diferente-dijo ella sonriéndole.
-Gracias, he estado practicando-se jactó con orgullo, ambos se rieron divertidos por las torpes palabras del chico. En el fondo, ninguno de los dos estaba completamente seguro de su decisión, sus corazones pedían a gritos que no lo hicieran porque tarde o temprano lo iban a lamentar, pero el miedo que Justin tenía de perder a Frankie era mucho más fuerte por lo que terminó cediendo a esa mentira.
En lo único que podía pensar era en su mejor amigo, en cómo se sentiría Frankie al descubrir que estaba desarrollando sentimientos confusos y desconocidos hacia él, Justin no pensaba dejar que se enterara de aquello, no le haría eso a él, por lo que fingir era la mejor opción.
