Capítulo VI: 15 de diciembre, 2002 [parte II]

Era innegable, no había espacio para dudar, aunque sea un poco, aquel beso lo había confirmado todo. Por un momento quiso confiar en lo que su "novia" le hacía notar en sus palabras, que ninguno de ellos sentía algo por el otro más que cariño de amigos, no, esa creencia (que más que una posibilidad) había sido solo una fachada que quiso alejarlo de la inminente verdad, una venda de esperanza que lo enceguecía de la realidad, esa pequeña creencia impuesta por una mínima esperanza se disipó tras ser testigo de aquella escena de amor.

En ese momento, solo podía observar, no supo cuánto tiempo había durado allí viendo como su mejor amigo y esa chica ¿cuál era su nombre? Reagan ¡sí! Literalmente se estaban comiendo el rostro a besos, notó como ambos cerraban los ojos al sentir el contacto del otro en sus labios, ella sostenía tiernamente sus mejillas, mientras que él, algo nervioso, buscaba aferrarse a su cintura.

No se movió, siquiera hizo un mínimo esfuerzo por alejarse de allí, por más que le dictaba a su mente que corriera no podía, a pesar de que su corazón latía tan fuerte y sentía que su adrenalina estaba al límite, su cuerpo no podía responder a ese grito inaudible que le ordenaba salir corriendo de allí y no mirar atrás. Pero no podía, era como si su cuerpo lo estuviera forzando a ver la verdad, la cruel y dura realidad.

Podía jurar que él mismo se estaba torturando con esa imagen, haciéndose saber que lo que sentía estaba mal, que merecía ser atormentado de esa manera y muchas más, a fin de cuentas, él se lo había buscado por haber hecho sufrir a su mejor amigo esos meses con su "relación" con Brittany, y lo que estaba viendo en ese momento era una clara prueba de lo que en realidad debía pasar, lo que era considerado correcto para todos. Frankie era su único amigo, había estado ahí para él, había estado apoyándolo incondicionalmente y ahora no haría la excepción.

Era el momento de devolverle el favor.

Por más que quisiera, no podía dejar de lado el hecho de que estaba enamorado de su mejor amigo, y si podía alejarse de él ahora que tenía una relación y apoyarlo con ésta, solo para verlo feliz lo haría, aunque esa felicidad no lo incluyera, porque la felicidad al igual que el amor podía ser algo tan hermoso como a su vez cruel. Una lágrima traicionera se escapó de su ojo izquierdo rodando por su mejilla al tiempo que forzaba una sonrisa a aparecer en su rostro, rápidamente salió de la habitación antes de que pudieran notarlo.

Por primera vez en meses, comenzó a preguntarse si a Frankie alguna vez le importó su "relación", pero luego se dio cuenta de que tal vez ya no le importaba lo que estuviera pasando entre él y Brittany. Ya cuando notó que no había nadie más cerca, bajó la mirada y corrió a buscar un lugar donde esconderse, no sentía nada más que los latidos de su propio corazón mientras corría, contuvo fuertemente sus ganas de derrumbarse y llorar en ese momento, no quería causar atención innecesaria, al menos hasta no encontrar donde esconderse, solo ahí podría desahogar libremente su dolor.


Cuando vio que la respiración de Frankie se había regularizado y ya no sollozaba más, poco a poco tanto él como Reagan se separaron, ella pudo ver en sus ojos el dolor y la traición que estaba sintiendo pero no iba a permitir que la chica se diera cuenta, lamentablemente, ya era tarde para poder dar marcha atrás.

-Uh… bueno… supongo que eso será todo-le dijo Frankie aclarándose la garganta, sentía su voz ligeramente ronca debido a los sollozos que había soltado no hace rato.

-Sí, tienes razón. Creo que sería mejor si no nos besamos más-habló la chica desviando la mirada, ella también se sentía un poco culpable por lo sucedido.

-Al menos no sin que haya cámaras presentes.

-Frankie…

-¿Sabes? quizás se oiga un poco raro decírtelo pero… no besas nada mal-dijo algo divertido.

-Espera ¿qué? ¿lo dices en serio?-preguntó Reagan incrédula, vio como su compañero de set solamente se limitó a asentir en respuesta-y-yo, no puedo creerlo, je, nadie me había dicho algo así antes, me siento halagada. Y, de todos los chicos lindos con los que me ha tocado actuar, debo decir que eres de los pocos que no besa tan mal-

-Jajaja, la verdad es que no… espera ¿escuché mal o acaso piensas que soy lindo?

-Pues duh ¡claro que sí lo pienso! Eres alto, tienes una linda y suave piel pálida, un suave cabello color café claro y unos hermosos ojos azules y… no voy a mentir, tus labios son muy adictivos y dulces, debo reconocer que si no fueras… ya sabes, definitivamente podría aceptarte como mi novio-dijo esto último guiñándole un ojo.

-Oh, por favor ¡cállate!-exclamó algo avergonzado por la confesión.

-Y también tienes una personalidad muy tierna y dulce-añadió Reagan mientras pellizcaba una de las mejillas del chico.

-¡Oye, eso sí que no! puedo ser lindo, pero jamás digas que soy tierno.

-Aaaw, el que lo niegues te hace ver más tierno.

-Agh ¡ya déjame en paz! No lo soy.

-Que gracioso-dijo la chica para molestarlo un poco más al tiempo que con su dedo índice tocaba los brazos y abdomen de Frankie haciendo que se estremeciera y riera un poco ya que esos toques le provocaban cosquillas, pronto ambos dejaron de lado su pena para dar paso a una amistosa guerra de cosquillas.

Hubieran seguido así de no ser porque un par de personas se metieron en la casa buscando a ambos actores, encontrándolos en una posición sumamente comprometedora producto de su reciente pelea de cosquillas entre ellos, y estas personas eran la directora, Jamie Babbit, quien estaba a cargo de la producción del episodio y uno de los asistentes del staff.

-Ejem-dijo la directora emitiendo una tos falsa, llamando la atención de Frankie y Reagan quienes desviaron la mirada para encontrarse con la joven mujer de pie en la puerta de la habitación-¿qué creen que están haciendo? el descanso terminó hace diez minutos, tienen que estar listos para las últimas escenas ¿y aún siguen aquí?-

-Lo sentimos mucho-se disculpó Reagan separándose de Frankie un poco avergonzada, pues ella había quedado encima de él-supongo que nos distrajimos-

-Sí, no volverá a pasar, de verdad lo siento. Solo estábamos jugando-dijo Frankie levantándose de aquella cama.

-Más vale que cumplan con su palabra porque no quiero tener que volver a encontrarlos en una situación parecida-les dijo Jamie-ahora, Reagan, tienes que irte, la última escena que interpretarás con Frankie se hará en la habitación de Nicki y tu Frankie esperarás afuera y cuando llegue el momento, te esconderás del padre de Nicki, la novia de Malcolm, por la ventana de su habitación ¿entendido?-

-Entendido.

-Bien… a todo esto… ¿dónde está Justin? Tiene que estar aquí en unos minutos ¿alguno de ustedes lo ha visto?-preguntó Jamie a lo que tanto Reagan como Frankie negaron con la cabeza, sobre todo Frankie quien no había visto a su mejor amigo desde que terminaron de grabar los primeros minutos del episodio.


Su corazón dolía, se sentía como si alguien lo hubiese tomado con su mano, se lo hubiera arrancado de su caja toráxica y estuviese apretándolo con fuerza, sin piedad, sin escuchar ninguno de los gritos inaudibles de dolor que escapaban de su garganta mientras se clavaban cientos de espinas en ese pobre y débil corazón que se rompía y desgarraba aún más.

No sabía cuanto tiempo más podría soportar este dolor, sus sollozos no cesaban por más que él quisiera, no podía quitarse de la cabeza ese beso, ese maldito y tierno beso que tuvo la mala suerte de presenciar.

Estaba destrozado y con el corazón roto, no tenía manera alguna de sanar ese dolor, pero si su amigo estaba feliz con Reagan, él también debía estarlo, no tenía porque verlo así, tenía que seguir adelante y apoyarlo, porque eso es lo que los verdaderos amigos hacen y si no, se forzaría a sí mismo a ser feliz, haría lo posible por ser feliz, aunque estuviera muriéndose por dentro.

Cuando logró estabilizar un poco sus emociones y dejar de llorar porque su mejor amigo acababa de romperle el corazón con lo que vio. Justin salió de su escondite y regresó al set para seguir grabando lo que faltaba del episodio, pues ya no quedaban muchas escenas por hacer y seguramente había personas que se estarían preguntando en dónde estaba y no quería preocupar a nadie.

Reese entra en la habitación que comparte con sus hermanos y se encuentra con Billy haciendo la tarea de Dewey, suponiendo que él es Dewey, cree que nada puede salir mal.

-Viejo, llenar el auto de ese tipo con cemento es pura genialidad-dijo Reese al entrar-con Billy Prescott como nuestro chivo expiatorio, podemos hacer cualquier cosa. Ahora actualicé mi lista de enemigos-ve que "Dewey" no responde y sigue sentado de espaldas en la silla del escritorio-Dewey, Dewey estoy hablando contigo-

Reese se lleva el susto de su vida cuando le da la vuelta a "Dewey" y se da cuenta de que es Billy, quien está mirándolo fija e intencionalmente. Dewey sale del armario y se percata de que está en graves problemas.

-¿Has escuchado lo suficiente?-dijo Dewey llamando a alguien que seguía dentro del armario. Reese tiene miedo cuando la persona sale del armario y se revela que es Ira Prescott, el hermano de Billy.

-Oh, sí-respondió Ira saliendo alegremente del armario detrás de Dewey y se enfrenta a Reese con la venganza en mente.

-De acuerdo, sé lo que estás pensando. Pero lo que no sabes es que yo no soy el verdadero Reese-Ira es más astuto al no creerle y sigue avanzando-simplemente me parezco a mi… quise decir, a él… si nos haces daño… me refiero a él…-Reese se da cuenta de que Ira no cree ni una palabra suya-oh, ya que, adelante-

Ira golpea a Reese en venganza por sus acciones, por lo que le hizo a su auto y usar a su hermanito para asumir la culpa. Dewey observa aquello con una sonrisa de satisfacción.

Por otro lado, en casa de Nicki, Malcolm se esconde del padre de Nicki colgándose de la ventana de su habitación mientras su novia discute con su padre dentro de la habitación.

-Estoy harto de que salgas a escondidas-dijo Boyd con un tono de voz alto y enojado, Nicki solo rodó los ojos-nunca estás donde dices estar. ¡No puedes hacerme quedar como un tonto, Nicki!-

-¡Papá, te estás volviendo paranoico!-exclamó la chica-no pasa nada fuera de tu torcida y estúpida cabecita-

-Bueno, si descubro que has estado mintiendo, habrá mucho que pagar-le advirtió Boyd seriamente y salió de la habitación.

Tras dejar sola a Nicki, se acercó a la ventana y ayudó a Malcolm quien volvió a entrar en la habitación preparándose para terminar con ella.

-¿Estás bien?-preguntó mientras ayudaba a su novio a ponerse de pie.

-He perdido toda sensibilidad en mis brazos-dijo Malcolm una vez que se levantó del suelo alfombrado-pero me distrae del dolor punzante en mis hombros-

-Aww, pobre bebé-dijo Nicki con pena mientras ambos se sentaban en la cama pero Malcolm rápidamente se levantó para verla.

-Escucha, Nicki, no estoy seguro de que esto vaya a funcionar-le dijo Malcolm.

-¿Qué quieres decir?-preguntó ella confundida.

-Hacemos todas estas cosas, escabullirnos y todos estos planes complicados, y se siente increíble. Nunca había sentido algo tan intenso en mi vida, pero lo que quiero decir es ¿eso solo eso?

-¿Qué estás diciendo?

-Nunca hacemos cosas normales de novio/novia-respondió Malcolm-no sé nada sobre ti, excepto que realmente te apasiona el peligro y aparentemente yo también. No estoy seguro de que sea suficiente-

-Creo que acabas de insultarme-se burló Nicki mientras se levantaba de la cama.

-No, yo…

-¡Si lo hiciste!-lo interrumpió ella-tal vez no sepas nada sobre mí, pero la verdad que me tome la molestia de aprender cosas sobre ti. No me gustas porque seas un aterrador adicto al peligro, me gustas porque eres divertido y eres amable y no me dejas salirme con la mía. E incluso cuando te quejas eres divertido y nunca tengo que pensar en lo que voy a decir porque simplemente me sale, y se siente… se siente bien y me siento segura-

-Bien, espera. Me gustas porque eres divertida y honesta-dijo Malcolm-y no siento que me engañan cuando eres amable conmigo, eres increíble con mis amigos ¿no es así? tú eres increíble-Nicki solo sonrió sintiéndose un poco conmovida por lo que Malcolm decía-bien, entonces, esto es real, no es solo el peligro o lo que sea, esto es real-

-Duh-Nicki simplemente respondió encogiéndose de hombros. En eso, Boyd entra a la habitación una vez más, Malcolm se queda quieto detrás de la puerta para que el hombre no lo note.

-Lamento haberte gritado-se disculpó Boyd-te quiero-

-Buenas noches, papi-dijo Nicki, Boyd cerró la puerta y se alejó dejándola a ella y Malcolm solos, finalmente aceptando que sus sentimientos son reales y no solo por causa del peligro, se besan.


No pasó mucho tiempo para que el episodio concluyera y todos pudieran tener un último descanso antes de regresar a casa. Probablemente Reagan y Frankie siguieron pasando tiempo juntos incluso después de terminar la grabación, haciendo tonterías o conversando, pero Justin prefirió concentrarse en sus propios asuntos y también hablar un poco con Brittany, lo que sea con tal de distraer su de por si desordenada mente, ninguno de los dos tocó el tema de lo que pasaba entre sus dos compañeros, no es como si hubiera mucho que comentar.

Justin trataba de no pensar en lo que había visto no hace mucho, sobre todo porque aquello le dolía y afectaba de sobremanera.

Brittany lo miró preocupada, ella solo quería que su "novio" estuviera bien y fuera feliz, sabía que era lo que le incomodaba y eso hacía que ella también se sintiera igual o algo parecido. Lo único que podía hacer era esperar a que pudiera dejar salir todo ese dolor e intentar seguir adelante como fuera posible.

-Oye, Frankie…-habló Reagan acercándose a su compañero, no podía evitar sentirse ligeramente incómoda con él tras haberle pedido que se besaran y más porque hace tan solo unos minutos acababan de besarse nuevamente frente a las cámaras.

-¿Qué sucede, cariño?-soltó el actor con cierto tono burlón en su voz haciendo reír a su compañera.

-Jaja, muy gracioso. Pero ya, basta de bromear con eso, quería decirte algo.

-Whoa, que seria, pero bien, dime ¿qué quieres decirme?

-No, de hecho, no soy yo con quien deberías hablar sino con Justin.

-¿J-Justin? ¿qué tiene que ver él en todo esto?-preguntó Frankie queriendo sonar evasivo, más no funcionó como él esperaba.

-Sabes muy bien que tiene mucho que ver con todo esto. No te creas que no noté que nos estaba viendo cuando nos besamos, deberías intentar hablar con él y aclarar todo este malentendido ya que todo fue tú idea-le respondió la chica rubia golpeando el pecho de su compañero con un dedo.

-S-sabes que solo se trata de una simple confusión, no puedo sentir nada por él más que amistad y eso es todo-respondió Frankie tajantemente, no queriendo dar más vueltas en el tema, pero Reagan no pensaba darse por vencida, estaba decidida a que el chico hablara con la verdad.

-¿Estás seguro de eso?-preguntó tomando la mano del actor para acariciarla suavemente en un intento por hacer que cediera y fuera honesto con ella. Frankie guardó silencio por unos segundos, incapaz de ver a su compañera quien se negaba a soltar su mano, respiró profundo, soltó todo el aire que retenía en sus pulmones y finalmente habló.

-Sí, estoy muy seguro-sentenció casi en un suspiro, quitando su mano de la de su compañera, cruzó los brazos y decidió evitar todo contacto visual con ella.