Capítulo XV: 20 de enero, 2000 [capítulo extra]

El momento en que Frankie descubrió sus sentimientos hacia Justin sucedió hace exactamente cuatro años, el 20 de enero del año 2000 cuando apenas tenía quince años y su mejor amigo catorce, una vez más, Frankie, Jane y el resto del equipo de "Malcolm in the Middle" habían perdido ante "Sex and the City" ganando el premio a la mejor sitcom, Sarah Parker ganó el premio a la mejor actriz de reparto y Charlie Sheen de "Spin City" ganó el premio al mejor actor en una sitcom o comedia musical.

Frankie entró en su habitación maldiciendo entre dientes mientras se dejaba caer de espaldas en su cama y miraba al techo. Justin se sentó en el borde de la cama y miró a su mejor amigo con cierta empatía.

-Hey… uh… ¿cómo te sientes?-preguntó Justin mirando a Frankie con preocupación-mira, sé que estás enojado y tienes todo el derecho de estarlo, pero creo que los jueces también se equivocaron-

Los dos todavía estaban vestidos con sus trajes, acababan de regresar a la casa de Frankie luego de la ceremonia de los premios Emmy en Century City donde Justin había aceptado ir con él como su acompañante. Él sabía lo que se sentía ser nominado a un premio y perderlo ante otra persona, aunque en el caso de Frankie, éste tenía más premios y reconocimientos a la edad de quince años que muchos otros actores que le doblaban en edad.

-No te preocupes, no estoy enojado por eso-respondió Frankie sin apartar la vista del techo de su habitación.

-¿Entonces? ¿con quién estas enojado?-preguntó Justin un poco confundido, dejando a un lado su empatía.

-No estoy tan enojado ni tan tenso como pensabas que estaría. Porque tenía una idea bastante clara de que tipo de programas obtendrían los Emmy-dijo Frankie-estoy enojado con los idiotas que pusieron mi nombre en primer lugar-

-Ellos eran los que estaban apostando por ti-señalo Justin.

-¡Pero fue tan jodidamente estúpido! Quiero decir, poner mi nombre allí con personas como Kelsey Grammar y Ray Romano. Kelsey Grammar ha tenido catorce nominaciones a premios ¡eso es un número menos a la cantidad de años que he vivido, por el amor de dios!

-¿Y? no deberías estar molesto por no ganar esta noche-dijo Justin tratando de consolar a su amigo quien aún lucía triste y enojado-fue un honor ser nominado con talentos como Grammar y Romano-

-Guarda esa basura para los reporteros de la televisión y las revistas de fans-respondió Frankie enojado aún con la mirada perdida en el techo-ese es el tipo de cosas que dicen los perdedores. Apesta a lo grande-

Justin abrió la boca pero la volvió a cerrar. Sabía que el enojo de Frankie no estaba dirigido a él, aunque su fuerte reprimenda con respecto al comentario que hizo en un intento por consolarlo dolió. Él tan solo tenía catorce años, después de todo, solo estaba tratando de ayudar, es más, sabía bien que su mamá hizo todo lo posible por ayudarlo a prepararse para ese momento pero aun así, se había sentido decepcionado a pesar de que sabía que la posibilidad de ganar era remota, y lo más importante ¿qué chico de quince años no se sentiría así, estando rodeado de una multitud de sus compañeros y reconocidos actores, todos ellos con la ilusión de ser ganadores esa noche solo para descubrir que las cosas no salieron como lo imaginaban?

-Bueno, es Kelsey Grammar quien debería estar molesta después de perder ante Eric McCormack-comentó finalmente Justin.

-Sí, tienes razón. Ahora eso definitivamente apesta.

-No entiendo como la gente piensa que ese sujeto es un actor atractivo.

-Yo menos. Es más, apesta que Jane haya perdido contra Sarah Parker, ella es mucho mejor actriz.

-Mierda, sí. Creo que fue terrible que Charlie Sheen ganara el Emmy-continuó Justin para luego ponerse a imitar al actor-"esto es tan surreal. Es como un viaje de ácido sobrio"-suspiró-sexo y drogadictos en rehabilitación, supongo que eso es lo que se necesita para ganar-

-Oye, no estés tan triste-dijo Frankie queriendo animar a su mejor amigo-fue genial estar con otros grandes actores, conocer gente que realmente admiras y divertirte-

-Sí, fue una noche realmente divertida-concordó Justin-¿qué fue lo más impresionante para ti?-

-Ver a Andie McDowell-respondió Frankie con una sonrisa.

-Ese vestido si que dejaba mucho que desear ¿no?-preguntó Justin refiriéndose al profundo escote que dejaba ver sus senos y no había dudas de que no traía sostén. Y si hacías un corte más profundo, cualquiera se hubiera cuestionado si estaba usando bragas.

-¿Usaba un vestido?-preguntó Frankie a modo de broma y fingiendo ignorancia, tanto él como Justin se rieron por un breve momento, luego se recostó de nueva cuenta en su cama-¿sabes? la vida es jodidamente increíble. Acabamos de pasar una noche increíble en los premios Emmy, un evento que ven cientos de miles de personas en todo el mundo en la televisión y a pesar de eso, seguimos bromeando y pasando un buen rato juntos. Aparte de eso, conocí a Britney Spears, hablé con los Backstreet Boys y N'Sync, tuve la oportunidad de ir a todos los estrenos y joder, la vida no podría ser mejor-

-Sí, estoy de acuerdo con eso-dijo Justin. Él mismo cumpliría quince años dentro de un mes y aunque no era tan popular como Frankie, su carrera como actor también estaba despegando, participó en dos películas el año pasado como "Who's Your Daddy" y "Max Keeble's Big Move" la cual acababa de salir ahora en VHS, además de actuar en la serie "Malcolm in the Middle". No estaba mal para un chico de catorce años, para él, actuar era solo un hobbie divertido como lo era practicar deportes en lugar de ser una carrera tediosa. Sus padres le habían dicho desde el comienzo que querían que lo viera como algo divertido y no como una prioridad, nunca habían ejercido presión en él, lo que normalmente no era común en el caso de muchos jóvenes actores y estaba agradecido por ello.

-Pero ¿sabes qué ha sido lo mejor de ser una estrella de televisión?

-¿Qué?

-Poder conocerte.

-¿En serio?-preguntó Justin con un resoplido, esperando que lo que acababa de escuchar fuera cierto; no obstante emitió un resoplido como una tapadera en caso de que Frankie dijera que solo estuviera bromeando.

-Oh, sí. Nada puede compararse con eso.

-¿Ni siquiera las boobies de Andie McDowell?

-Ni siquiera eso-dijo Frankie seriamente-y no estoy bromeando-

-Gracias-respondió Justin con una sonrisa avergonzada sintiendo como su rostro se sonrojaba un poco-me alegro de haber sido seleccionado para hacer el papel de Reese y de que hayamos tenido la oportunidad de conocernos-

-Yo también.

-Todos son geniales, pero estoy inmensamente feliz porque…-Justin hizo una pausa por un minuto antes de volver a hablar-porque puedo actuar contigo y lo mejor de todo, pasar tiempo contigo-

Los chicos se miraron un poco dudosos de lo que harían a continuación, luego se acercaron y se abrazaron, Frankie pudo sentir un nudo formarse en la boca de su estómago al igual que podía sentir como su corazón comenzaba a latir rítmicamente en su pecho, se miraron los labios con timidez y sus ojos se cerraron apenas sus labios estaban a punto de encontrarse en un beso.

-¡Whoa! ¡ok! ¡creo que un abrazo es más que suficiente por hoy!-dijo Frankie mientras se separaba de su mejor amigo aún sintiendo esa extraña sensación que sintió cuando abrazó a Justin recorrer su cuerpo.

-Uh… sí… ¡¿en qué diablos estábamos pensando?! quiero decir, no soy gay y estoy seguro de que tu tampoco lo eres-dijo Justin mientras sujetaba la sabana de la cama fuertemente con una mano.

-¿Sabes? se está haciendo muy tarde, hay que irnos a dormir-sugirió Frankie mientras comenzaba a quitarse el traje que llevaba puesto esa noche. Justin simplemente imitó sus movimientos e hizo lo mismo hasta que ambos estuvieron en ropa interior pero con una pequeña diferencia: Justin no llevaba nada debajo de su camisa mientras que Frankie vestía una camiseta sin mangas.

Tras terminar de desvestirse, Frankie se metió bajo las mantas de su cama y Justin se acurrucó junto a su mejor amigo, apoyando su cabeza en la almohada junto a él, Frankie entrelazó sus piernas alrededor de las de Justin y los dos chicos se abrazaron con fuerza mientras cerraban los ojos, luego, con la decepción de los premios Emmy olvidada hace mucho tiempo, los dos mejores amigos se quedaron dormidos.


Horas después, ambos amigos ya no se abrazaban y ahora estaban tendidos en lados opuestos de la cama, Justin dormía profundamente pero Frankie… bueno, él era un caso aparte, lentamente abrió los ojos apenas sintió un problema comenzar a aparecer debajo de su ropa interior, cierta parte específica de su cuerpo había creado un bonito bulto debajo de la tela de sus boxers y las sábanas de su cama. No pudo evitar reprimir un gemido cuando se movió hacia arriba, rápidamente miró hacia el otro lado de la cama pero Justin estaba tan inmerso en sus sueños que era imposible que pudiera escuchar a su mejor amigo, dejó escapar un suspiro de alivio por no haber sido descubierto.

Frankie no sabía lo que le estaba pasando, además era la primera vez que pasaba por este tipo de situación, sin tener idea de si lo que estaba haciendo era lo correcto, deslizó su mano dentro de sus bóxers y comenzó a estimularse, siseó, su mente creó imágenes de una atractiva mujer lamiendo su erección. Sus manos se deslizaron por su miembro, el ligero toque envió escalofríos por su columna vertebral, rozó sus dedos ligeramente mientras visualizaba a la misma mujer haciendo lo mismo, pero por alguna extraña razón no conseguía excitarse del todo y no era suficiente para hacerlo llegar al clímax, también podía sentir que su pene se contraía levemente en su mano. Con cuidado de no despertar a su mejor amigo, tomó una esquina de las sábanas entre los dientes y la mordió para reprimir sus gemidos. Sus ojos se cerraron con fuerza una vez más, inesperadamente, la mujer en su mente se distorsionó para tomar la forma de cierto chico que dormía a su lado, ahora en lugar de una hermosa mujer, vio a Justin lamiendo su pene de arriba abajo por toda la extensión, presionando su lengua en la abertura de la parte superior. Procedió a imitar aquella acción pero con el pulgar.

-Ah…-Frankie rápidamente llevó una mano a su boca para evitar que aquellos ruidos vergonzosos salieran de ésta, desvió la mirada hacia su mejor amigo quien seguía dormido, lo que lo tranquilizó un poco. De nuevo concentró toda su atención en solucionar su pequeño problema pero sin retirar la mano que cubría su boca, de esa forma procuraría el no despertar a nadie, ni siquiera a su amigo. En su mente, Justin metió su erección en la boca y dejó escapar un suave gruñido de agradecimiento. Continuó estimulando su miembro mientras su mejor amigo movía su cabeza arriba y abajo sobre su erección, podía sentir la presión aumentar, se estaba acercando al límite-a-aah~… ¡ahhh! J-Justin… ¡agh~!-rápidamente, para no ensuciar su lado de la sábana, la pateó a un lado, su mano frotaba rápidamente su pene. Cuando llegó al límite, arqueó la espalda y se corrió ensuciando su estómago al tiempo que suspiraba luego de tener su orgasmo. Bajó la vista hacia su estómago que estaba manchado con su propio semen el cual comenzaba a enfriarse, tímidamente acercó sus dedos a su estómago, recogió un poco del semen y lo frotó entre ellos sintiendo la húmeda y pegajosa sustancia, después de unos segundos, Frankie volvió a mirar a Justin quien aún seguía dormido pero ahora estaba completamente volteado hacia él, luego volvió a mirar sus dedos manchados de semen y tuvo una idea un tanto descabellada. Sin detenerse a pensar dos veces en lo que estaba a punto de hacer, Frankie dirigió sus dedos hacia los labios de su mejor amigo y los presionó levemente, al principio no obtuvo ninguna reacción, pero cuando notó que su lengua se asomaba entre sus labios, introdujo sus dedos cubiertos de semen dentro de la boca de Justin para chuparlos y dejarlos completamente limpios sin rastros de semen en ellos. Frankie permaneció en su lugar de la cama, viendo como su dormido amigo lamía el semen de sus dedos sin tener idea de lo que estaba lamiendo, inesperadamente Frankie introdujo otro dedo, frotándolos contra la lengua de Justin, cuando sintió que sus dedos estaban completamente húmedos y sin rastros de semen en ellos, retiró sus dedos de la boca de su mejor amigo mientras gemía suavemente, ese sonido casi hizo a Frankie excitarse de nuevo pero, en cambio, volvió a ponerse sus bóxers y se posicionó de nuevo en su lado de la cama, reclinando la cabeza sobre la almohada-oh, Dios ¿qué fue lo que hice? ¡¿qué fue lo que hice?!-pensó mientras intentaba volver a dormirse-no puedo creer que haya hecho algo como masturbarme pensando en mi mejor y más cercano amigo ¡y lo peor de todo es que lo obligue a probar mi propio semen! Estoy tan avergonzado… juro que nunca volveré a hacer algo así-la mañana por fin llegó, a pesar de haber pasado lo que restaba de la noche despierto sintiéndose mal por lo que hizo, Frankie fue el primero en despertarse, se levantó de su cama y salió de la habitación hacia el baño, antes de irse, volvió la cabeza para mirar a Justin quien aún dormía tranquilamente, sonrió levemente y salió de la habitación. Ya en el baño, mientras abría la ducha se miró en el espejo: sus ojos estaban inyectados en sangre y parecía que no había dormido nada. Se frotó los ojos y dejó escapar un suspiro de cansancio mientras se dirigía a la ducha, el agua tibia se sentía increíble contra su cuerpo, con una mano tomó la botella de jabón, colocó una cantidad decente en su mano y la depositó de nuevo en el estante. Lentamente, dejó que su mano se deslizara por su cuerpo, comenzando por el pecho y los brazos, trazando un camino hacia abajo. Su pene de nuevo estaba duro y firme, rogando por atención, cuando tocó apenas su erección, un escalofrío ligero recorrió su espalda-¡¿qué rayos?!-pensó Frankie-creí que ya me había librado de ti-

Rápidamente, abrió la llave del agua fría, cerró los ojos con fuerza mientras el agua ahora fría caía sobre su cuerpo como una cascada, pudo sentir que sus piernas se debilitaban, tomó unos momentos antes de que su pene se tornara flácido, pero valió la pena porque no estaba de humor para tener otra sesión de masturbación en ese momento, no con su mejor amigo no muy lejos del baño y con su madre aún dormida.

Después de terminar de lavarse, Frankie cerró la llave y saltó de la ducha, se secó antes de cepillarse los dientes, se puso ropa interior limpia y siguió con el resto de su ropa, cerró la puerta del baño detrás de él, regreso a su habitación y se llevó una gran sorpresa cuando encontró a Justin medio dormido, solo con sus boxers puestos, de pie en el marco de la puerta, Frankie casi se sonrojo ante aquella vista.

-Así que… ¿se sintió bien?-preguntó Justin sin aliento.

-¿Huh? ¿de qué estás hablando?-dijo Frankie sintiendo sus nervios correrle a flor de piel.

-Duh, estaba hablando de la ducha que tomaste no hace rato ¿se sintió bien?-dijo Justin repitiendo de nuevo su pregunta-quiero saber porque también voy a bañarme y quiero lavarme los dientes, no sé porque pero me desperté con un extraño sabor de boca-

-Oh ¿era sobre la ducha? Jaja, lo siento ¡creí que te estabas refiriendo a otra cosa!-dijo Frankie sintiéndose aliviado-sí, estuvo bien, la temperatura del agua es adecuada para bañarte así que… ve-

-Genial, gracias por decírmelo.

Frankie suspiró mientras su mejor amigo se alejaba, entró a su habitación y cerró la puerta detrás de él. De vuelta en su habitación, el chico se arrojó en su cama mirando al techo como lo hizo la noche anterior, se llevó las manos a su rostro cubriéndolo y dejó escapar un gruñido de frustración.

-Dios ¡¿qué diablos pasa conmigo?!-murmuró Frankie con sus manos aún cubriendo su rostro, lentamente deslizó sus manos descubriendo sus ojos azules-no puedo tener este tipo de sentimientos por mi mejor amigo, eso… ¡eso no es normal! de todas las personas que pude sentirme atraído o gustarme… ¡¿por qué tenía que ser precisamente él?!-


Tan solo tomó unos meses que se convirtieron en dos años enteros para que Frankie llegara a la conclusión de que no solamente le gustaba su mejor amigo, sino que lo que sentía por él era algo mucho peor, había desarrollado un sentimiento mucho más fuerte, mucho más apartado de un simple "gustar", ya no podía dejar de mentirse, no podía vivir más tiempo engañándose a sí mismo, ya sabía bien que le pasaba, lo sabía desde un inicio, no quería aceptarlo pero ya no podía más.

"Estoy enamorado de Justin…"

Se confesó un día estando en su habitación tratando de terminar sus tareas escolares y a su vez debía repasar el guion que se le había entregado para el siguiente episodio que debían grabar dentro de unas semanas. Aquella confesión se sintió bien, de algún modo se sintió como quitarse una carga que acarreaba consigo desde hacía mucho tiempo, finalmente lo entendía.

El único problema era que no sabía como reaccionaría si se enteraba, por lo que se prometió ocultar aquellos sentimientos lo mejor que podía.