Capítulo XVII: 6 de abril, 2003

Era un lunes como cualquier otro, luego de pasar lo que restaba de la tarde teniendo clases con su madre, Frankie se encontraba en su habitación preparando lo necesario para ir a la casa de Justin, durante el fin de semana, su mejor amigo lo había llamado para preguntarle si quería venir a pasar la noche a su casa aprovechar a darle un último repaso al libreto y así estar preparados para la grabación de mañana. Obviamente, Frankie no se negó a aquella invitación, puesto que no habían tenido oportunidad de pasar tiempo a solas desde que Justin comenzó a "salir" con Brittany y él a su vez con Reagan, y además tan solo habían pasado algunos meses desde la última vez que pasaron la noche juntos por lo que le fue casi imposible resistirse.

Estaba terminando de guardar sus cosas cuando, en eso, alguien toca a la puerta de su habitación, más bien, al marco de ésta. Frankie detuvo por un momento sus acciones para ver de quien se trataba y se encontró a su madre de pie en el umbral de la puerta, reclinada contra el marco con los brazos cruzados alrededor de su torso.

-Mamá, no esperaba que vinieras a mi habitación ¿necesitas algo?-preguntó Frankie reanudando su tarea.

-No, en realidad vine a ver que estabas haciendo-respondió ella viendo a su hijo terminando de guardar un par de conjuntos de ropa dentro de una bolsa-¿a dónde vas a salir con todo eso? ¿piensas quedarte a pasar la noche en algún lado?-

-De hecho, sí. Voy a ir a la casa de Justin, tenemos que terminar de repasar el guion para mañana-respondió Frankie cerrando la bolsa para luego colocarla detrás de su espalda, caminó hacia la puerta de su habitación y su madre se hizo a un lado para dejarlo pasar.

-Pero ¿no piensas quedarte a cenar primero antes de ir?-le preguntó a Frankie apenas salió de su habitación y bajaban hacia el primer piso de la casa directo a la entrada principal.

-Es probable que me quede hasta tarde repasando el guion y quizás pase la noche allí-le dijo Frankie a su madre apenas ambos llegaron a la puerta-bien, nos vemos mañana, mamá-

-Bueno, nos vemos mañana-dijo ella, se acercó a su hijo y se despidió de él dándole un rápido beso en la mejilla-le avisaré a tu hermana que no cenarás con nosotras hoy.

Tras decir eso, Frankie salió de su casa, se dirigió a su auto, colocó sus cosas en el asiento trasero ya que, a fin de cuentas, nadie viajaba allí, además, Justin solía ir a su lado cuando iba a buscarlo para ir al set. Hecho esto, se subió al auto, encendió el motor y se alejó de su casa hacia la de su mejor amigo, no tardó mucho debido a que tomó un camino que ya conocía bien. Apenas llegó a la calle donde vivía su amigo, detuvo el vehículo a unos metros de la casa para que Justin no notara que había llegado en su auto, apagó el motor, retiró la llave y la escondió, tomo su bolsa con las cosas que necesitaba para esa noche, bajó del auto, caminó hacia la casa de su amigo y una vez allí, tocó el timbre de la entrada principal. Espero por al menos diez minutos hasta que escuchó unos pasos acercarse a la puerta, ésta se abrió dejando ver a Gail Berfield, la madre de Justin.

-¡Frankie! Que sorpresa, no esperaba que vinieras hoy-exclamó la mujer luciendo un poco sorprendida de ver al amigo de su hijo del otro lado de la puerta-¿a qué se debe tu visita?-

-No vine hasta aquí por una visita ¿está Justin en casa? Me llamó porque quería verme para repasar las líneas del guion de mañana-respondió Frankie.

-Sí, pasa, está en su habitación-le dijo Gail invitando al chico a pasar, ambos entraron y la mujer cerró la puerta tras ellos-le puedo ir a decir que ya estás aquí-

-No será necesario, sé dónde está su habitación, yo puedo ir a verlo-contestó Frankie, a fin de cuentas, no era la primera vez que iba a la casa de su mejor amigo y se quedaba a pasar la noche, ya lo había hecho un par de ocasiones y Justin a su vez hacía lo mismo cuando iba a la suya-aun así, gracias-

-No hay de que-dijo Gail mientras Frankie entraba al pasillo que conducía hacia la habitación de su mejor amigo-ahora, los dejaré ensayar y luego les avisaré cuando esté lista la cena-Frankie no habló, solo se limitó a sonreírle y retomó su camino a la habitación de Justin, mientras el actor se alejaba, Gail comenzó a pensar en él y su hijo, si la memoria no le fallaba, no había pasado mucho tiempo desde que Justin pasó la noche con Frankie en su casa y ahora no solo venía a ensayar sus líneas ¿sino también a pasar la noche? había una brecha ahí que nunca terminaba de cerrar para ella y comenzó a sospechar un poco de todo el tiempo que pasaban juntos, no solo fuera en el trabajo sino también fuera de él-esos dos últimamente están muy cercanos-pensó mientras desviaba disimuladamente la mirada hacia Frankie por un breve segundo y luego la dirigió de nuevo a lo que sea que estuviera viendo en el recibidor donde no hace mucho ambos habían estado parados platicando-pasan demasiado tiempo juntos, son como uñas y mugre-

Decidió ignorar el asunto y reanudar sus tareas, además de que debía comenzar a preparar la cena y agregar algo de comida extra para su inesperado invitado, supuso que solo se trataba de su mente queriendo confundirla y hacer que viera o pensara cosas que no eran ciertas, y que esa era la razón por la que estaba sospechando tanto de la extraña forma de convivencia que su hijo y su mejor amigo tenían el uno con el otro.

Entretanto, Frankie caminó hacia la puerta de la habitación de su mejor amigo, tocó y espero a que abriera, pero después de unos segundos no obtuvo respuesta por lo que tocó nuevamente pero esta vez con un poco más de insistencia y eso lo llevó a tocar repetidamente.

-¿Quién está llamando a mi puerta?-preguntó Justin desde el interior de su habitación-¡identifícate, amigo!-Frankie no respondió, trató de reprimir su risa mientras continuaba tocando la puerta, molestando aún más a su amigo-¿quién está ahí? ¿quién está tocando, tocando, tocando?-ya enojado, Justin se levantó de su silla dejando a un lado la lectura del guion, abrió la puerta de su habitación solo para no ver a nadie allí, miro a la izquierda, luego a la derecha y no encontró a nadie. Justo cuando regresaba a su habitación, descartando la insistente llamada a su puerta como una broma inusual de su hermano mayor, encontró a Frankie saliendo de su escondite y se acercó a él-¿Frankie?-

-Hey, amigo-dijo Frankie sonriendo, Justin también sonrió, luego ambos se abrazaron, después de unos segundos se separaron con una sonrisa en sus rostros y una chispa en los ojos que no se reflejaba en ellos estando con otras personas; no obstante, la sonrisa de Justin se desvaneció cuando notó algo-espera un segundo… ¿eras tú el que estaba llamando a mi puerta?-preguntó con un tono de voz serio.

-No viniste a abrir así que tuve que ser insistente-dijo Frankie bajando la mirada al piso para no tener que ver a su amigo frunciéndole el ceño-mira, lamento haber hecho eso pero no me dejaste…-dejó de hablar cuando sintió un par de manos empujarlo hacia atrás, lo que provocó que cayera de espaldas al suelo-¡hey! ¿qué te pasa, hombre? ¡ya me disculpé!-

-¡Eres un completo idiota! ¡por un momento pensé que mi hermano me estaba haciendo una broma!-casi gritó Justin.

-Lo siento ¿de acuerdo? no era mi intención ¡pero no me dejaste otra opción!-explicó Frankie mientras se levantaba del suelo y recogía su bolsa la cual aparentemente se había caído cuando retrocedió-y ahora que estoy aquí como me pediste ¿podemos comenzar con el ensayo?-

-Claro, además tenemos tiempo antes de que mi papá llegue de trabajar y mi mamá nos llame para cenar-le dijo Justin, dejó que su amigo entrara, luego regresó a su habitación y cerró la puerta tras él, en el momento en que cerró la puerta vio a Frankie de pie frente al escritorio, notando que su libreto aún estaba abierto.

-Al parecer empezaste a leer sin mí-comentó Frankie de ver las páginas del libreto.

-Estaba leyendo un poco antes de que llegaras-respondió Justin sintiéndose un poco avergonzado, también pudo sentir que su rostro se calentaba debido a la vergüenza-como sea, cuanto más pronto empecemos, más pronto terminaremos ¿trajiste tu libreto?-

-Sí, está dentro de mi bolsa-respondió Frankie quien colocó su bolsa sobre la cama de su amigo, la abrió, revolvió algunos cambios de ropa junto con otras cosas que necesitaba para pasar la noche allí, y sacó el libreto que le habían entregado en el set para poder leer lo que pasaría en el próximo episodio.

-Bien, ahora ve a la página seis, te advierto que hay unas líneas un poco… inusuales-le dijo Justin mientras regresaba a su escritorio para tomar el guion y buscar la página-pero ¿a quién le importa? hay que hacerlo de todos modos-una vez que ambos encontraron la página y el número de la misma, se dieron un momento para centralizarse e interpretar a sus personajes, hecho esto, pudieron comenzar con su ensayo-"después de cenar vamos a revisar los cables"-

-"No puedo, aún tengo tarea que hacer"-leyó Frankie interpretando a Malcolm.

-"Mamá dijo que tienes que hacer todo lo que yo diga"-dijo Justin en su rol como Reese adoptando un tono de voz serio pero autoritario-"además, ninguna tarea lleva más de veinte minutos"-

-"Oblígame."

-"No puedes soportar que yo esté a cargo"-exclamó Justin casi elevando el tono de su voz, el cual ahora se tornó un poco agresivo.

-"Eres un idiota, solo déjame en paz"-respondió Frankie con molestia e indiferencia. Trató de moverse a un lado pero Justin lo empujó al suelo de la habitación sujetándole las muñecas para inmovilizarlo, Frankie miró a su alrededor en un intento de evitar cualquier contacto visual con su mejor amigo; no obstante, su mirada terminó traicionándolo y lo hizo mirar a la cara de Justin, que por alguna razón se veía deslumbrante bajo la tenue luz.

-"¡Tienes que hacerlo!"-escupió Justin mientras el agarre en las muñecas de su mejor amigo se volvía más fuerte-"mamá me dejó a cargo y tienes que obedecerme, ¿entiendes?"-

Frankie luchó tratando de liberarse del fuerte agarre de su amigo, pero le resultó difícil liberarse. Miró a Justin, listo para lanzar otro insulto, pero las palabras se atoraron en su garganta, podía sentir que sus mejillas se sonrojaban, la temperatura de su cuerpo aumentaba y su corazón comenzaba a latir con fuerza dentro de su pecho, Justin estaba extremadamente cerca de él y eso de por sí era bastante malo. Justin pudo notar los cambios en el cuerpo de Frankie, de repente, dejó de lado su ira y el hecho de que ambos se encontraban estudiando el guion, su rostro también se sonrojó y las pupilas de sus ojos verdes se encogieron mientras miraba a su mejor amigo de arriba abajo.

-Oh ¡dios mío!-dijo Justin mientras se alejaba torpemente de Frankie-amigo, lo siento. Yo... no sé lo que me pasó-

-Uh... está... todo está bien, supongo-dijo Frankie mientras se levantaba del suelo y se acercaba gateando hacia su amigo-no fue tu culpa, ¡en serio! solo... vamos a fingir que esto nunca pasó y sigamos con el ensayo-

Lamentablemente aquello no fue posible, no hablaron ni se miraron por el resto de la noche y de esa manera les fue difícil continuar con su ensayo porque cada vez que intentaban decir sus líneas, ambos recordaban el embarazoso momento vivido no hace mucho, se avergonzaban o se ponían cada vez más nerviosos. Por lo que Justin tuvo que dar por concluido el ensayo esa noche, además de que hacía más de un buen rato que su madre los estaba llamando a ambos para que tomaran una pausa y fueran a cenar.


Al día siguiente en el set, Frankie estaba sentado frente a la mesa de la cocina en su papel como Malcolm tratando de concentrarse en hacer la tarea que estaba esparcida sobre la mesa pero por más que intentaba, no podía evitar pensar en los hechos ocurridos la noche anterior. La sola idea de pensar en su mejor amigo inmovilizándolo contra el suelo de su habitación, sujetándolo de las muñecas con fuerza en un intento de evitar que escapara, haciéndolo sentir tan vulnerable, hizo que su corazón comenzara a latir con fuerza y cierta parte específica de su cuerpo reaccionara ante tales pensamientos, afortunadamente logró salir de su trance apenas oyó unos pasos y Erik entró corriendo a la casa luego de volver de la escuela como Dewey.

-¡Malcolm, Malcolm!-dijo el actor más joven, Frankie dirigió su mirada hacia él-en la escuela, aprendimos algo genial. Estaban estas personas que hicieron una transmisión y convencieron a todos de que los alienígenas estaban aterrizando. Así que, lo que haremos es esperar a que Reese se duerma y luego encendemos algunas luces fuera de su ventana. Y vamos a la televisión, pero tenemos que hacer una cinta…-

-Dewey, estás pensando demasiado en esto-dijo Malcolm para calmarlo, luego llamó a Reese quien casualmente se encontraba en la habitación-Reese, los alienígenas aterrizaron en nuestra calle-

De repente, Reese entró corriendo a la cocina con un bate de baseball y un casco de fútbol americano como protección en la cabeza.

-¡Cada hombre por su cuenta!-exclamó Reese para luego salir corriendo de la casa mientras sus hermanos lo observaban en silencio, luego Dewey volvió a mirar a Malcolm.

-Oh-eso fue todo lo que el niño pudo decir.

El episodio comenzó continuando los eventos ocurridos previamente en "Hal's Friend", la pared de la habitación aún sigue derribada y cubierta con plástico. Hal y los chicos están tratando de limpiar la casa y sacar a los animales indeseados de ésta para cuando regrese Lois, incluidas unas aves, un conejo, un gato y un zorrillo.

-Ah ¡muévete! ¡muévete!-le dijo Hal a un conejo que Reese estaba sacando de debajo de la cama mientras agitaba un palo de golf-ahora recuerden chicos, si llegan a ver al gato montés, no sean héroes, súbanse a una silla y usen su silbato-

-¡Fuera de aquí, Espumoso! Vete a casa-dijo Dewey mientras perseguía a un zorrillo fuera de la habitación.

Luego de pasar un buen rato limpiando la casa y echando a los animales indeseados de la habitación, Malcolm, Reese y Dewey estaban parados en una fila en la sala de estar para cuando Hal y Lois llegan a la casa.

-¿Crees que se dará cuenta de que se incendió el césped?-le preguntó Reese a Malcolm de pie junto a él.

-Recuerden, hasta donde sabemos, Dewey nunca ha tenido la punta del dedo-respondió Malcolm.

-¡Chicos, estamos en casa!-anunció Hal mientras él y Lois entraban por la puerta que daba directo al jardín trasero.

-Oh, chicos, los extrañe tanto…-dijo Lois emocionada, estaba a punto de abrazar a sus hijos pero Reese la interrumpió.

-¡Papá derribó la pared de tu habitación!

-¡¿Qué?!-exclamó Lois mientras se dirigía a la habitación, Hal caminó detrás de ella y miró a sus hijos con el ceño fruncido.

-¡Shhh!-siseó Hal mientras seguía a Lois a la habitación donde se percató de que una de las paredes había sido derribada por completo-cariño, sé que no parece la gran cosa, pero esto es solo el comienzo de una gran expansión. Tengo dibujos conceptuales aquí-saca un trozo de papel arrugado y algo húmedo con un boceto bastante básico en él-mira ¿ves cómo continua hasta mi mano? Va a ser algo realmente agradable para ti y el bebé, con una mecedora junto a la ventana y…-se decepciona-¡por favor, prométeme que no te enfadarás y te irás otra vez!-

En lugar de enfadarse, Lois abraza a Hal contenta de estar de vuelta en casa luego de una aparentemente desagradable experiencia al estar con su hermana.

-Hal, estoy tan feliz de estar en casa. Oh, por dios ¡mi hermana es la sabelotodo más odiosa y santurrona que haya conocido!-exclamó Lois una vez que se separó del abrazo y se sentó en su cama-pasó cada minuto de mi visita señalándome todo lo que he hecho mal en mi vida. Fue simplemente horrible-

-Dímelo a mí. Salir con ella fueron los peores cinco años de mi vida-comentó Hal sentado junto a su esposa.

-Bueno, ya sabes cómo es ella ¿no? mis padres, para ellos Susan siempre fue la más bonita…

Comenzó a contarle a Hal sobre su infancia, que sus padres a menudo la despreciaban y eso la llevó a tener un remordimiento de conciencia. Además de que esos días estuvo pensando en Reese y en sus malas decisiones, convenciéndose de que si al chico se le daba algo de motivación y responsabilidad, podría cambiar.

-Está bien-dijo Hal, en eso, las aves comienzan a cantar debajo de la lampara en la mesita de noche junto a la cama-oh ¡cariño, ven aquí!-se acerca a la lámpara para observar de cerca el nido que las aves habían construido allí-¡los huevos han eclosionado!-

La escena cambia de vuelta a la cocina donde toda la familia ahora está desayunando. Dewey entra vistiendo una camiseta de pijama que muestra la mitad de su estómago.

-¿Dewey?-dijo Hal mientras observaba la forma en que su hijo menor estaba vestido-mamá está en casa-añadió mientras echaba un rápido vistazo a donde estaba sentada Lois.

-¿Huh?-dijo Dewey confundido, luego bajó la mirada hacia su camiseta dándose cuenta de la forma en que estaba vestido-oh, cierto-enseguida regresó a la habitación para cambiarse la pijama.

-Entonces, costará al menos ochocientos dólares cerrar la pared.

-Bueno, supongo que podría volver a trabajar en la farmacia-dijo Lois mientras comía.

-¿En serio?-preguntó Hal.

-Sí-respondió Lois mientras se levantaba de la mesa-estoy segura de que podré permanecer de pie durante ocho horas al día. Y si te caes, el líquido amniótico proporciona una gran amortiguación-

-Pensaremos en algo.

-Oye, hay toneladas de cosas que no usamos en el garaje-propuso Malcolm viendo que nadie más había ofrecido una mejor idea para reunir el dinero que necesitaban para reconstruir la pared de la habitación y también añadir una habitación extra para el nuevo bebé-¿por qué no simplemente las ponemos en el jardín delantero y vemos si podemos venderlas?-

-¿Te refieres a una venta de garaje?-le preguntó a Reese a su hermano menor.

-Esa es una excelente idea, Reese-dijo Lois dándole a Reese el crédito de la idea que Malcolm sugirió-¿no crees que es una gran idea, Hal?-

-En realidad, fui yo…-protestó Malcolm, pero es silenciado por Lois.

-¿Y sabes qué? Puedes estar a cargo. Puedes organizar todo, establecer los precios, puedes elegir la fecha.

-¿Por qué? yo no hice nada-se quejó Reese.

-Reese, esto no es un castigo. Estamos demostrando nuestra fe en ti porque sé que vas a hacer un gran trabajo-le explicó Lois-creemos en ti ¿no es así, Hal?-añadió mientras observaba a Hal del otro lado de la mesa.

-Por el amor de Dios, es mi hijo. Y lo quiero-dijo Hal deliberadamente.

-Solo responde la pregunta, Hal.

-¿Quién quiere jugo?

-¡Yo!-exclamó Reese acercando su vaso hacia Hal, quien abrió la botella de jugo de naranja.

A pesar de la advertencia de Malcolm sobre no dejar a Reese a cargo de la venta de garaje, Lois aún estaba firme en continuar con su plan, ahora estaba hablando por teléfono con Francis mientras comía un pote de helado de chocolate.

-¡No puedes vender todas mis cosas viejas!-protestó Francis desde el otro lado de la línea-todo en ese garaje representa un precioso recuerdo de la infancia-

-Son un montón de revistas viejas, un yo-yo roto y un cubo Rubik pintado de un solo color-dijo Lois mientras sostenía su teléfono con el hombro.

-Bueno ¡inténtalo y resuelve esa cosa!

-No voy a discutir contigo. Tienes diez segundos para pensar en una buena razón para quedarte con toda esa basura o me deshago de ella.

-¿Ves? ¡por eso una madre terrible, porque todo tiene que ser una competencia contigo!

-Oh ¡no es así!

-¡Voy a colgar!

-Voy a colgar primero-dijo Lois para luego cortar la llamada.

-No, yo estoy colgando…-dijo Francis pero se detuvo cuando escuchó el tono de marchar-¡maldición!-

-No debes hablarle a tu familia así, Francis-le dijo Gretchen mientras revisaba el correo-no hay nada más importante…-se emociona-¡oh! ¡mira! ¡es una carta de nuestro hijo, Rutger! Debemos esconder esto inmediatamente-

-¿Por qué quieres esconder una carta de tu hijo?-le preguntó Francis confundido. En eso, Otto se acerca, toma la carta y la prende fuego.

-¡Otto, no!-exclamó Gretchen al ver como ardía la carta.

-¿Qué estás haciendo?-le preguntó Francis a su jefe.

-Nada, porque esto no pasó. No pasó nada-dijo Otto mientras ponía la carta en llamas en un cenicero en el mostrador de la recepción-excepto que yo te dije que no pasó nada. Eso pasó, solo eso. Las cosas comenzaran de nuevo, empezando… ¡ahora!-recoge el correo-oh, mira, llegó el correo-

Volviendo a la casa Wilkerson, el jardín trasero está lleno de cajas y objetos inútiles. Hal carga otra caja fuera del garaje mientras Lois observa desde una silla con un vaso de té helado junto a ella.

-Tan pronto como baje la hinchazón de mis tobillos volveré a trabajar con ustedes, chicos-dijo Lois mientras Hal caminaba por el jardín moviendo cajas de un lado a otro.

-Gracias, cariño-le dijo Hal.

-No importa lo que le pase al bebé-comentó apoyando una mano sobre su, de por sí, abultado vientre. Hal se marchó de allí molesto.

-Reese, si pones las cajas pesadas primero y luego apilas las livianas encima...-sugirió Malcolm al ver que Reese llevaba una caja pesada.

-Simplemente te mata que yo esté a cargo ¿no es así?-preguntó Reese mientras baja la pesada caja, aplastando una caja que contenía decoraciones de navidad.

Mientras Hal y Dewey limpiaban el garaje, Dewey descubre un antiguo transmisor de radio.

-¡Oh, vaya!-exclamó Hal.

-¿Qué es eso?-preguntó Dewey con curiosidad.

-¡Este es el transmisor de radio pirata que tenía en la universidad! Tan solo tenía un par de metros de alcance pero les compré la verdad a todos los que se encontraban a tres calles del lado oeste del campus. Hasta que la FCC me cerró por decir las cosas como eran, y por no tener licencia. Mira, así es como funciona…

-¡Solo estaba tratando de ser amable!-afirmó Dewey enojado-no pensé que me ibas a castigar por eso-

Inspirado por retomar la transmisión pirateada que dirigía en la universidad bajo el seudónimo de "Kid Charlemagne" Hal planea comenzar a transmitir nuevamente desde la parte trasera de su garaje.

-Hola, Sparky-le dijo Hal a la vieja transmisora de radio.

*Flashback*

Un joven Hal en la universidad estaba usando su radio para una transmisión pirata que hizo de forma anónima como la mascota de su equipo deportivo.

-Así que, la mitad del campus va hacia la fogata… ¡para que las animadoras de Stepford les laven el cerebro!-anunció Hal a través de su transmisión de radio en la universidad-las flautistas de Hamelin ¡quieren que olvidemos porque vinimos aquí, pero Kid Charlemagne no lo hará! Vine aquí buscando conocimiento-

Lois entra vestida con el uniforme de animadora de la universidad.

-Vámonos, Hal. ¡Y no olvides tu cabeza!

-¡Sí que sí!-afirmó Hal mientras terminaba de ponerse su disfraz de tigre y salió corriendo tras Lois.

*Fin flashback*

Mientras tanto, Reese, Malcolm y Dewey continúan limpiando el garaje. Reese encuentra uno de sus viejos juguetes.

-Recuerdo este juguete. Lo pedí durante meses, se suponía que debía moverse, hablar y aprender mi nombre pero la estúpida cosa nunca funcionó.

*Flashback*

Se puede ver al pequeño Reese sentado en el suelo de la sala junto a un árbol de Navidad.

Robot! ¡Robot! ¡Robot! ¡Robot! ¡Robot! ¡Robot!-dijo Reese mientras golpeaba la cabeza del robot de juguete contra el suelo.

*Fin flashback*

Malcolm también encontró uno de sus viejos juguetes.

*Flashback*

-Ahora necesito una viga de trece centímetros-le dijo Malcolm a Reese desde la mesa de la cocina.

-¡Enseguida!-dijo Reese sosteniendo la pieza de metal sobre una de las hornallas encendidas de la cocina.

*Fin flashback*

La cámara enfoca hacia la mano de Malcolm con una quemadura que tiene la forma de la pieza que Reese le entregó apenas la retiró del hornillo de la cocina en ese entonces.

Dewey se acercó a una silla de madera pintada de azul y también encontró una de sus cosas viejas.

-¡Vaya! mi guante de baseball-comentó Dewey tomando el objeto apoyado en la silla.

*Flashback*

-¡Vaya! mi guante de baseball.

*Fin flashback*

Al parecer, Dewey era el único que no tenía buenos recuerdos con sus cosas viejas. Por otro lado, Malcolm encuentra un chasis de computadora antiguo de 1976.

-Papá ¿esto es tuyo?-le preguntó Malcolm a su padre quien estaba concentrado en hacer funcionar su vieja transmisora de radio.

-No, debe haber sido de mi compañero de cuarto-respondió Hal sin poner mucha atención.

-¿Sabes? creo que podría ser…

-Tíralo, es basura-dijo Reese interrumpiendo su oración.

-Reese, tal vez deberíamos averiguar que es antes de…

-¡Mamá! ¡Malcolm no está respetando mi liderazgo!-gritó Reese llamando a su madre.

-¡Malcolm, respeta el liderazgo de Reese!-gritó Lois desde lejos. Reese sonrió y aplastó otra caja ligera con una pesada.

La escena cambia de nuevo al jardín trasero donde la cámara recorre el exterior de la casa, hay un cable rojo conectado que sobresale por la pared externa, Hal se encuentra instalando su viejo transmisor de radio, enciende una grabadora con una cinta dentro la cual reproduce una canción con ritmo acelerado, luego corre hacia el interior de la casa para encender la radio.

-Vamos ¡sí!-exclamó Hal emocionado, luego hay un corte de cámara donde se ve a Hal hablando por el micrófono de su radio-dijo que volvería ¡y no pudo ser callado! ¡Kid Charlemagne está de vuelta en el aire!-

En el Grotto, Gretchen le cuenta a Francis sobre su hijo Rutger y la pelea que él y Otto tuvieron años atrás.

-Otto siempre planeó que cuando Rutger terminara la universidad, vendría aquí y viviría con nosotros en el rancho-habló Gretchen mientras caminaban-pero insistió en ir a la facultad de medicina y cuando se convirtió en cirujano en jefe de su hospital, Otto estaba destrozado.

-Es tan extraño que nunca haya mencionado eso-dijo Francis.

-Ese es el orgullo teutónico de Otto, nunca jamás le mostrará sus sentimientos a nadie.

Como contradicción a lo que Gretchen acababa de decir, ambos pudieron escuchar a Otto llorando mientras recibía a algunos huéspedes.

-Bienvenidos al Grotto-pronunció Otto sin dejar de llorar-estoy seguro de que disfrutarán de su estadía y no se olviden de visitar la tienda de regalos-baja la mirada hacia una niña pequeña-quizás mañana quieras montar al pony del tío Otto-la niña se asusta y se aferra a su madre.

De regreso en la casa Wilkerson esa misma noche, Malcolm envuelve la computadora en una manta y luego la esconde debajo de su cama.

-¡Malcolm, a cenar! ¡Hal, no voy a llamarte de nuevo!-dijo Lois llamándolos a ambos, ella, Reese y Dewey eran los únicos que estaban sentados frente a la mesa de la cocina comiendo una pizza.

-Hay tantas cosas que el gobierno no quiere que sepas ¡y es por eso que no quieren a Kid Charlemagne en este micrófono!-dijo Hal todavía al aire, hablando desde el micrófono de su transmisor de radio-¿amo a mi país? Sí ¿voto? Solía hacerlo, hasta que trasladaron nuestro lugar de votación a la casa con el perro grande-

-¡Hal, dije a cenar!-gritó Lois, luego le dijo a Reese-creo que deberíamos comenzar con la venta de garaje alrededor de las siete, porque a los compradores serios les gusta comenzar temprano. A menos que tengas una opinión diferente, la cual, en todo caso, sería genial-

-Estaba pensando once… treinta, así puedo ver caricaturas-sugirió Reese.

-Oh, entonces estarás bien descansado y podrás concentrarte mejor-dijo Lois apenas Malcolm salió de la habitación luego de que terminara de esconder la vieja computadora-bien pensado-

-¡¿Dónde estuviste toda la tarde?! te dije que separaras los alambres según su tamaño-le dijo Reese a su hermano menor-ha estado así todo el día-

-Estaba haciendo la tarea-respondió Malcolm en un intento por esconder la verdadera razón por la que estuvo ausente toda la tarde evadiendo las estúpidas órdenes de Reese.

-Ninguna tarea lleva más de veinte minutos-dijo Reese. Mientras Malcolm y Reese hablaban con Lois, Hal finalmente sale del jardín trasero y tomó lugar en su asiento habitual frente a la mesa de la cocina.

-Hal ¿qué estabas haciendo ahí afuera?-preguntó Lois mirándolo con preocupación-he estado afuera por seis semanas, y ahora que estoy en casa apenas te veo-

-Yo también te extrañé-respondió Hal dándole una sonrisa, luego sugirió-¿por qué mejor no pongo algo de música?-

-¿Qué es esa infantil necesidad que tienes de desafiar mí autoridad?-le preguntó Reese a Malcolm.

-Oblígame-Malcolm simplemente respondió.

-¡Justo cuando comenzaba a sentirme seguro de mis habilidades!-dijo Reese fingiendo que estaba a punto de llorar.

-¡Malcolm, estoy harta de que menosprecies a tu hermano! ¡este es el proyecto de Reese y vas a apoyarlo!-le dijo Lois, Hal mientras tanto colocó su cinta hecha en su transmisora de radio en la radio de la sala-ahora, Reese está a cargo de esta venta de garaje y tienes que obedecerlo. No importa lo que te pida que hagas ¡lo vas a hacer!-Malcolm trató de quejarse con su madre una vez más pero Lois lo interrumpió-¡puedes dejar que se encargue de ti o puedes dejar que se encargue de ti todos los días por el resto de tu vida!-

-Vaya ¡es como si ese tipo estuviera diciendo lo que todos estamos pensando!-comentó Hal asombrado señalando la radio de la sala mientras prestaba atención a su propia transmisión.

-Hal ¿podrías apagar esa cosa?-preguntó Lois un poco frustrada por haber tenido que regañar a Malcolm durante la cena.

-Ok. Supongo que no puedo esperar a que un ama de casa suburbana lo entienda-murmuró Hal mientras regresaba a la sala de estar para apagar la transmisión de radio.

Al día siguiente, en el jardín trasero, Dewey estaba fuera del garaje con una caja grande de cartón clasificando los diferentes balones que había dentro.

-Dewey ¿qué estás haciendo?-le preguntó Reese al tiempo que señalaba la caja de cartón con una mano-una pelota de tenis no va con el balón de fútbol, va con los plátanos de cerámica-

-Esto es estúpido ¿por qué estamos clasificando todo por color?-preguntó Dewey con un tono de voz algo quejumbroso.

-¡Porque yo lo digo!-exclamó Reese señalándose a sí mismo y haciendo énfasis en la palabra "yo"-y porque el orden alfabético solo nos está retrasando-

-¿"Nos"?-dijo Dewey y luego se fue.

Molesto porque su madre no hizo caso a su advertencia de que estaba cometiendo un grave error al dejar a Reese a cargo de la venta de garaje e ignorando el hecho de que el chasis de computadora antiguo que encontró estaba valorado por mil trescientos dólares, Malcolm recluta a Craig para que se lo compre en la venta de garaje. Ahora Malcolm entró a su habitación y la de sus hermanos con Craig para llevar a cabo dicho plan.

-Más vale que sea algo bueno. Tendré mucho que pagar si Malvavisco se despierta de su masaje y no me ve en la mesa junto a ella-le dijo Craig a Malcolm, ve la vieja computadora y jadea-¡oh por dios! ¿es una Nortair?-

-Es una Nortair 680B. Es como la primera computadora personal que se haya fabricado-le explicó Malcolm-te interesan este tipo de cosas ¿no?-

-No quedan muchas de estas. Te daré cinco dólares por ella.

-¡Sí, claro! lo investigue en línea, esto está en perfecto estado, vale al menos mil trescientos dólares.

-¡Hecho! Sin devoluciones, doble magia negra, o arrojarla por el inodoro-dijo Craig señalando a Malcolm amenazadoramente-¿entiendes que me tomará un par de días obtener el dinero?-

-Eso es exactamente lo que quiero. Quiero que la compres este sábado en nuestra venta de garaje, en frente de todos, con efectivo-le dijo Malcolm-vas a reaccionar con horror cuando te diga que Reese iba a botar esto a la basura y le dirás a todos que debieron haberme hecho caso todo este tiempo-

-¿Sabes? ahora mismo suenas como un villano de "James Bond"-comentó Craig.

-¡¿Yo?! ¡no me pasa nada! estoy bien. Muy bien ¡muy bien!-dijo Malcolm fingiendo que nada malo pasaba con él-y el sábado, todos lo van a saber-

-Está bien, pero estos planes de venganza tienen una forma de fracasar. Un consejo sabio, si alguna vez preparas un batido Ex-lax, no lo hagas con el estómago vacío-le advirtió Craig.

Por otro lado, Hal estaba conduciendo por el vecindario averiguando que áreas captan y cuales no captan su señal de radio.

-Alguien te está mirando desde un satélite con el dedo en el laser de la muerte. Y en alguna parte, alguien lo está observando pero ¿quién los está observa…?-la transmisión se vuelve difusa y Hal marca su posición en un mapa mientras una sirena de policía suena detrás de él-¡oh no!-

-Señor, ¿sabe por qué lo detuve?-le preguntó un oficial a Hal mientras escribía una multa de tránsito.

-Ciertamente no por operar una estación de radio ilegal. Quiero decir, incluso si hubiera tenido el equipo en la universidad, no lo habría guardado y lo estaría usando hoy-respondió Hal en un tono nervioso y calmado, pero luego comenzó a alterarse un poco-aun así ¡¿qué sucede con todas preguntas?! ¡¿tiene alguna orden judicial?!-

-Se saltó una señal de alto media milla atrás-respondió el oficial mientras continuaba escribiendo su multa. Hal desvió la mirada para verificar si había alguna señal de alto detrás de él.

-¿Qué? no hay una señal de alto allí atrás.

-Está en el camino a la entrada al Country Club, la acaban de instalar.

La escena cambia de nueva cuenta al patio trasero, donde ahora está oscuro y Hal está de vuelta en el aire. La noticia del oficial de policía sobre una señal de alto instalada en el camino de entrada al Country Club le dio material nuevo para su próxima transmisión.

-¡Esa señal de alto es una declaración de guerra! Es para los gatos gordos encima de la colina jugando golf mientras que nosotros, los Joes regulares llegamos tarde a nuestro segundo empleo, a la iglesia o a cenar con nuestras familias-dijo Hal mientras hablaba una vez más por el micrófono de su radio-"lamento haberme perdido los primeros pasos del pequeño Bobby, cariño. Pero tuve que detenerme… ¡solo porque esos ladrones barones no pueden ver hacia ambos lados!"-

La escena cambia una vez más a la habitación de los chicos, Malcolm estaba haciendo su tarea escolar cuando, de pronto, Reese entra en la habitación.

-¿Sabes? estaba pensando que tal vez después de la cena vamos a revisar los cables-dijo Reese mientras Malcolm dejaba de hacer su tarea para mirarlo.

-Tengo tarea que hacer-respondió.

-Mamá dijo que tienes que hacer todo lo que yo diga-dijo Reese con un tono de voz serio, algo enojado pero autoritario-además ninguna tarea toma más de veinte minutos-

-Oblígame.

-Simplemente no puedes soportar que yo esté a cargo-exclamó Reese casi elevando su tono de voz el cual se había tornado un poco agresivo.

-Eres un idiota, solo déjame en paz-respondió Malcolm molesto e indiferente. En eso, pudo sentir como Reese lo empujaba hacia el suelo, sujetándolo de las muñecas.

-¡Tienes que hacerlo!-una vez más, Frankie luchó por liberarse del agarre que su amigo ejercía en las muñecas pero le resultó difícil liberarse. Lo miró y dejó de pelear cuando sorpresivamente los recuerdos de esa misma situación en la habitación de Justin mientras estaban ensayando vinieron a su mente, no pudo evitar sentir su corazón latir con fuerza una vez más dentro de su pecho y su rostro se enrojeció. Ignorando el hecho de que ambos seguían grabando, Justin cambió su mirada de enojo por una preocupada-¿Frankie? ¿estás bien, amigo?-

Frankie no respondió, en cambio hizo lo primero que se le vino a su ya alterada y confundida mente: pateó a Justin quitándolo de encima suyo y salió corriendo de la habitación sintiendo su corazón como loco en sus oídos. Justin salió de la habitación y comenzó a llamarlo, pero Frankie no podía escucharlo puesto que su corazón latía incesantemente sintiendo que iba a detenerse o estallar en cualquier segundo.

De regreso al Grotto, Gretchen está sentada junto a la chimenea en el lobby con una caja llena de cosas viejas de Rutger, cuando Francis se le acercó.

-Gretchen ¿qué estás haciendo?

-Estaba revisando algunas cosas viejas de Rutger de cuando era niño-respondió ella mientras sostenía un jumper-vaya, no recordaba que estuviera tan gordo-encuentra un viejo títere de calcetín y jadea emocionada-¡Schlupi!-

-¿Quién es Schlupi?

-A Otto y Rutger les encantaba Schlupi. Otto ponía a Schlupi y Rutger reía y reía. Era casi como un hermano pequeño para él-le dijo Gretchen-Schlupi podía decir todas las cosas que Otto no podía como "vete a la cama" o "pórtate bien" o "saca el dedo de ahí ¡es asqueroso!" oh, el amor que había en esa casa y ahora-se entristece-se ha ido-

-Gretchen, odio verte tan triste. Tienes que hablar con Otto sobre esto-le aconsejó Francis.

-No hay forma de comunicarse con él, ni siquiera admitirá que algo anda mal.

Otto pasa llorando rápidamente, pero enseguida comienza a cantar para ocultar su tristeza. Después de ver el títere de calcetín que Otto usaba alguna vez para comunicar mensajes honestos que de otro modo no podía transmitir a su hijo, Francis tiene una idea.


El día de la venta de garaje finalmente llegó, la venta está en pleno apogeo y a pesar de las firmes expectativas de Lois, Reese es una pesadilla entre el arte de vender mal y sugerir ideas descabelladas. Craig llega a la venta por la adquisición de la vieja computadora.

-Traes el dinero ¿verdad?-le preguntó Malcolm a Craig apenas llegó a la venta.

-Sí, me costó tres platos de la pequeña Lulu y el Capitán Picard ¡espero que estés feliz!-respondió Craig.

-Iré a buscar la computadora, mientras tanto, memoriza este guion-dijo Malcolm pera luego entregarle a Craig una hoja de papel doblada.

Reese se encuentra jugando con un juguete ignorando a los compradores en la venta de garaje.

-Reese, sería una gran idea que probablemente vayas a ayudar a esa señora que está tratando de comprar algo-sugirió Lois mientras señalaba a una anciana que observaba alrededor.

-Sí, está bien-concordó Reese, y se acercó a la mujer-¿puedo ayudarla?-

-¿Cuánto por la aspiradora?

-Eso es un set. Solo puedes comprar eso si compras la lámpara.

-Pero no necesito una lámpara-respondió la anciana.

-Entonces no necesita una aspiradora-dijo Reese quitándole la aspiradora, luego desvió la mirada hacia Lois, quien se ve sorprendida-volverá y la lámpara no se ira sin la licuadora-

-Obviamente has pensado mucho en esto-comentó Lois-¿dónde diablos está tu padre que sigue desapareciendo?-preguntó.

Por otro lado, Hal estaba en el jardín trasero, transmitiendo desde su equipo de radio una vez más.

-Y luego el ejército de señales de alto entrará en acción, todo en apoyo del complejo militar industrial del Country Club. Pero no es ahí donde termina…-la transmisión se vuelve difusa-ok, presten atención a esto ¿cuántos lados tiene una señal de alto? Ocho. Ese es un número demasiado aproximado al número de jueces de la suprema corte para este ciudadano…-la transmisión se vuelve difusa otra vez-espera un segundo, América-

Rápidamente Hal corre al jardín delantero de la casa donde pasa una camioneta con un tipo sosteniendo un satélite. Como puede, esconde sus acciones corriendo con un animal de peluche.

De vuelta en la venta de garaje, Reese vende la alcancía de Dewey la cual contenía dieciséis dólares por el módico precio de dos dólares.

-¡Esa era mi alcancía!-exclamó Dewey al notar lo que Reese había hecho-¡estaba en mi habitación!-

-Relájate, imbécil. Me dieron dos dólares por eso-respondió Reese despreocupadamente.

-¡Tenía dieciséis dólares ahí dentro!

- Wah, wah. Ya está hecho.

-¡Mamá, el estúpido de Reese acaba de hacer la cosa más estúpida!-se quejó Dewey dirigiéndose a Lois quien estaba leyendo una revista en su reposera.

-¡Eres tan malo como Malcolm! No quiero oír más quejas tuyas por el resto del día ¿entendiste? ¡ahora ve y ayuda a tu hermano!-le ordenó Lois al menor desde su reposera.

Dewey se aleja de ahí molesto y luego de ver que su madre no hará nada para ayudarlo, enfurecido, decide tomar represalias vendiendo de forma clandestina la mayoría de los muebles y pertenencias de la familia en el interior de la casa, quedándose con el dinero para él mismo. Eventualmente, Reese lo descubre, lo golpea y toma el dinero que Dewey se estaba guardando.

-Disculpa, Malcolm. Soy Craig-dijo Craig acercándose a él, ambos siguieron el plan y se pararon frente a Lois quien seguía entretenida leyendo su revista-¿qué es eso que tienes en las manos?-

-¿Te refieres a esto que estado tratando de salvar y que Reese ha insistido todo este tiempo que era simple basura?-preguntó Malcolm esperando a que Lois pudiera escuchar y prestar atención a su conversación.

-¡¿Simple basura?! ¿por qué? tu hermano no podría estar más equivocado, ni tu podrías tener tanta razón. Por favor, permíteme comprártela por la principesca suma de…

Malcolm estaba a punto de concretar la "venta" planificada de la vieja computadora con Craig, cuando un frenético Hal se lleva al corpulento gerente del Lucky Aide mientras intenta evadir a los agentes del FCC que estaban al acecho.

-Papá ¿qué estás haciendo?-preguntó Malcolm apenas vio a Hal y Craig alejarse caminando rápidamente de la venta de garaje-¡Craig, vuelve aquí! mamá…-

En eso, Reese ve a Malcolm con la computadora en sus manos.

-¡¿Qué estás haciendo con eso?! ¡te ordene que lo desecharas!-le dijo Reese enojado, ambos comienzan a pelear por la computadora.

-¡Suéltala, idiota!

-¡Dámela!

-¡No!

-¡Yo estoy a cargo!

En el Grotto, Francis entra al granero para confrontar a Otto.

-Otto, sal, sé que estás aquí. Esto es ridículo, han pasado tres días-dijo Francis mientras caminaba-mira, sé que no quieres hablar de esto pero no puedes simplemente seguir escondiéndote-abre la puerta de un establo donde Otto está en un rincón con una manta puesta alrededor de los hombros mientras come pudín-¿eres feliz así?-

-¿No me veo feliz?-preguntó Otto sollozando.

-Gretchen se está volviendo loca, los huéspedes se están yendo en masa y Muffy quiere de vuelta su establo, tienes que terminar con esto.

-No hay nada que terminar, porque no pasa nada malo ¡ahora vete!-dijo Otto.

-Mira, si hay algo en lo que soy un experto, es en los conflictos familiares sin sentido. Y si Rutger es como yo, vas a tener que dar el primer paso. Eso significa que vas a tener que lidiar con tus sentimientos-le dijo Francis.

-No puedo.

-Sé que puedes. Por eso quiero que hagas algo por mi-dijo Francis en un tono de voz tranquilizador-mira tu anillo de bodas-

Cuando Otto hace esto, de un segundo a otro ve a Schlupi en su mano.

-¿Schlupi?

-Sí, Schlupi-respondió Francis-creo que es hora de que lidie con todo esto-

-Supongo que me decepcionó un poco que Rutger no viniera. Y cuando las cartas llegaron, fue muy doloroso. No podía soportarlo, lo quiero mucho, Francis-dijo Otto usando la voz de Schlupi, luego habló con su voz normal-juré que nunca le haría esto a mi hijo y ahora mira, Rutger es un chico tan maravilloso, es tan sensible, es tan inteligente-

-Voy a traerle un teléfono a Schlupi-sugirió Francis poniéndose de pie y saliendo del establo.

Hal y Craig están en la camioneta de Craig. Craig conduce mientras Hal transmite desde su estación de radio.

-No creemos que la constitución sea una promesa vacía. Creemos en la declaración de derechos ¿no?-preguntó Hal mientras pasaba el micrófono a Craig para que pudiera hablar.

-Bueno, nunca entendí cual es el punto de encuartelar soldados. Quiero decir, siempre y cuando no tenga que cambiarme delante de ellos-respondió Craig nerviosamente mientras conducía.

-¡Es el espíritu de la libertad de expresión! ¡es la libertad fundamental por la que miles de hombres han dado su vida! Gira a la izquierda en…

-Atención. Está realizando una violación de transmisión directa de la FCC, regla veintisiete. Detengase-dijo la voz de uno de los agentes a través del altavoz.

-¡No caeré sin dar pelea! ¡soy la voz del hombre común!-gritó Hal presa del pánico-¡el hombre en el canal! ¡el hombre en las calles! ¡el hombre que lucha contra el hombre!-

-¡Oh, no puede ser! ¡tú eres Kid Charlemagne!-exclamó Craig asombrado, con un tono de voz emocionado y una sonrisa en su rostro.

En el patio delantero de la casa Wilkerson, Reese y Malcolm aún están peleando por la computadora.

-¡Dámela!-dijo Malcolm.

-¡No! ¡suéltame!-gritó Reese tratando de arrebatar la computadora de las manos de su hermano menor.

-¡Reese, détente estúpido idiota! ¡ni siquiera sabes lo que estás haciendo!

Mientras Malcolm y Reese peleaban, Lois interrumpe y se enfada con Malcolm por tratar de ser el centro de atención.

-¡Ya tuve suficiente! ¿realmente eres tan inseguro que no puedes soportar que alguien más reciba atención?-gritó Lois interfiriendo en la pelea mientras miraba a Malcolm-tu hermano ha trabajado muy duro para que esta venta de garaje sea un éxito ¡no necesita que lo opaques a cada momento!-

Viendo que ya no tenía más opciones, Malcolm decide revelarle a su madre de una vez por todas la verdad sobre la investigación que hizo de la vieja computadora que encontró en el garaje hace unos días.

-Mamá ¡tienes que escucharme! Tenemos una Nortair 680B, es un tipo de computadora que se construyó en 1976, solo existen unas pocas ¡y Craig nos iba a dar mil trescientos dólares por ella!

-¿Mil trescientos dólares? ¡oh, dios mío!-dijo Lois con asombro al enterarse de que podría obtener mil trescientos dólares por una computadora vieja y su fe en Reese se desvanece. Desafortunadamente, su asombro duró poco, tanto ella como Malcolm vieron como Reese rompía la computadora estrellándola contra su rodilla-¡¿qué estás haciendo?!-

-Tengo muchas cosas para vender y no tengo tiempo para discutir con este tonto-respondió Reese mientras señalaba a Malcolm amenazadoramente-tengo una moto ski de agua en espera y la tienda cierra a las seis-

-¿De qué estás hablando?-preguntó Lois un poco confundida. Solo ahí se percata de su error al no haberle prestado atención a la advertencia de Malcolm de que iba a ser un gran error el dejar a Reese a cargo de la venta de garaje y se da cuenta de las similitudes que comparte con Ida. Lois finalmente sale de su trance cuando oye que Reese ya había puesto en espera una moto ski de agua que planea comprar con el dinero de la venta y se indigna-ese dinero no es para ti. Va a ser para reconstruir la pared de nuestra habitación-

-Pero dijiste que yo estaba a cargo. Eso significa que yo tengo el dinero-le recordó un horrorizado Reese a Lois.

-No, no lo harás.

-Entonces ¿por qué diablos querría estar a cargo?-preguntó Reese sin encontrar la lógica de todo el asunto.

-Reese, esto te ayudará a convertirte en una mejor persona al desarrollar tu autoestima, que obviamente vas a necesitar ¡si eres lo suficientemente estúpido como para tirar a la basura mil trescientos dólares que esta familia desesperadamente necesita!-señaló Lois con enojo. La camioneta de Craig se detiene y éste se acuesta en el césped con las manos detrás de la cabeza.

-¡Voy a cooperar! ¡nunca antes había conocido a este hombre! ¡odio la constitución! ¡odio la libertad de expresión! ¡lo delataré! ¡sé cosas!-gritó Craig con un tono de voz temeroso.

-¿Qué demonios…?-antes de que Lois pueda exigir que estaba pasando, ella y todos los demás presentes en la venta de garaje observan como Hal intenta escapar con su viejo transmisor de radio pirata mientras los agentes de la FCC lo persiguen. Un agente le advierte que mejor ponga las cosas fáciles y se entregue, advirtiéndole que solo añadiría ochenta dólares extra en su multa, pero Hal se niega y continúa corriendo.


Esa noche en la casa, donde ahora todo en el exterior está a oscuras, Hal se coloca hielo en el golpe que recibió en la rodilla tras su intento de escapar de los agentes del gobierno. Hal y Lois están sentados en unas cajas en la sala de estar ahora vacía, ambos reflexionan sobre los eventos de ese día.

-Te diré una cosa, hace veinte años habría despejado esa cerca y abierto la alcantarilla-afirmó Hal mientras aún sostenía la bolsa de hielo en su pierna.

-Oh, por dios ¿cómo pude haber estado tan equivocada con Reese?-dijo Lois sintiéndose arrepentida por no haber escuchado a Malcolm y posteriormente a Dewey sobre el gran error que había cometido desde el comienzo. Ahora se da cuenta de que Reese no se parece en nada a ella, que a él no le importa si sus padres están orgullosos y que es más parecido a Ida en cuanto a ser destructivo y codicioso-Hal, solo dilo de nuevo, por favor, realmente necesito escucharlo-

-Muy bien. Reese… no tiene esperanza-dijo Hal tranquilizando a Lois, no importaba cuanto intentaran motivarlo y en cuanto más pronto Reese se fuera de la casa, todo estaría bien.

-Gracias-Lois aún está deprimida por esto porque eso significaba que debía rendirse con él. Suena el teléfono y se lleva una agradable sorpresa cuando Francis la llama para hablar.

-Escucha, he estado pensando un poco y solo quería decirte que, aunque no siempre nos llevamos bien, supongo que pensaste que estabas haciendo lo mejor para mi y bueno, te lo agradezco.

-Whoa, Francis. ¿Qué te hizo decir esas cosas?

-No lo sé-la cámara se aleja y vemos que Francis está usando a Schlupi en una mano-supongo que acabo de tener un gran progreso. Aun así, quería contarles sobre esto que pasó durante la secundaria…-

Esta ayuda trae algo de paz a Lois y ambos tienen una conversación sincera.