Aquí otra vez con otro capítulo!

Como dije en el capítulo anterior, adelantare bastante los hechos hasta la reencarnación de Asia como demonio, aunque en este capítulo se notara muchísimo más el tiempo transcurrido.

Responderé a las reviews más resientes:

Yoh3t: El Boosted Gear potencia todos los atributos del usuario, como la fuerza, velocidad, resistencia, y también la magia. Pero eso no significa que Issei podrá tener una gran cantidad de reservas mágicas solo po Boost, ya que la magia del protagonista sigue siendo casi nula. Necesitaría varios potenciadores para hacer un ataque mágico devastador (aunque el Dragon Shot ya es devastador de por sí).

Mizo2000: Estas en lo correcto. Ophis no tiene género en sí y la edad que demuestra físicamente no se asemeja ni un poco a su edad real. Pero eso es en la historia original, yo quiero cambiar una gran cantidad de cosas respecto a los Dioses Dragones y lo sobrenatural de por si, como ya se estuvo viendo en el capítulo anterior. De todas maneras, gracias por el aporte.

Dh5494702: Como mencione en la respuesta anterior, tengo pensado hacer muchos cambios respecto a la historia original. Esto también afecta a sus propiedades como Dragones, ya que seguirán siendo los Dragones del Infinito y del Sueño respectivamente. Pero su principio de creación y debilidad serán muy diferentes. No diré como fue su origen, oh cuáles son sus debilidades, sino sería un spoiler grande para el futuro. Solo Diré que ya no tendrán las propiedades de cambiar su cuerpo a voluntad. Cada Dragón tiene su propio cuerpo "humano", y eso es algo que explicare más a futuro. Y con respecto a la diferencia de edad entre Ophis y Gran Rojo, simplemente quise crear una línea de tiempo diferente a la original (que ya se demostró en el capítulo anterior cuando Ddraig explico en que momento nació el primer ser sobrenatural), por lo que Ophis no nació en el principio de los tiempos. Espero haberme explicado bien, ya que es un poco confuso explicar esto con propiedad. Gracias por tu punto de vista y te mando un saludo!

Con esta, ya respondí todos los comentarios!

Si tienes alguna duda, algo que aportar como los comentarios anteriores, oh simplemente quieres apoyarme con un comentario positivo, no dudes en hacerlo ya que me ayuda muchísimo!

Más que otra cosa, me gustan las críticas constructivas, porque las que se vieron ahora ya tenían una explicación (después de todo, no sería divertido si fuera exactamente igual a la historia original). Pero es muy probable que pueda equivocarme en diferentes cosas por mi desinformación, y siempre es bueno aprender de mis errores para intentar corregirlos en el futuro!

Un saludo a todos, y nuevamente gracias por sus comentarios!

Que comience de una vez el capítulo!

CAPITULO 2: EL EXORCISTA DESQUICIADO.

"¡Muchas gracias!" Gritaría Issei, mientras cerraba la puerta cuidadosamente y se subía a la bicicleta.

Ni bien comenzó a pedalear, puso una sonrisa estúpida en su rostro.

"¡Después de una semana, por fin logro concretar un pedido! ¡Estoy seguro que la Presidenta se pondrá muy contenta!" Pensaría Issei con gran alegría, mientras iba a una gran velocidad en su bicicleta por las calles.

"|Tuviste suerte que esa persona solo te haya llamado para leer y discutir sobre esos extraños comics. Sino, tu cuenta seguiría siendo 0.|" Declararía una voz en la mente de Issei, con un tanto de gracia en sus últimas palabras.

Ante esto, Issei frunciría el ceño.

"| ¡Oye, no te pongas así! Solo era una broma…|"

Issei bajo la mirada mientras pensaba detenidamente. "No es eso…"

"| ¿Estás pensando de nuevo en esas dos chicas?|" Lo voz de Ddraig se notaría mucho más seria.

Issei se pondría serio, mientras pedaleaba aún más rápido. "Así es. Ha pasado una semana y no tuve ninguna información de la chica rubia. Me da bastante coraje, porque parecía una buena persona, y es más que obvio que Yuuma no debe tener nada bueno planeado para ella… solo espero que este bien." Finalmente bajaría su cabeza con pesar, haciendo que Ddraig se sorprendiera un poco.

"|Es bastante curioso ver como un Demonio se preocupa por una monja, siendo que son enemigos naturales. Probablemente, si le preguntas a esa Gremory para ir a rescatarla, te querrá meter un palo en el culo para que recapacites.|"

Issei tembló con miedo por las últimas palabras de Ddraig. "Por eso mismo no le eh dicho nada. También sé que ir solo a la Iglesia sería un suicidio. Es cierto que ya puedo controlar un poco mi Boosted Gear, pero aún me falta mucho para derrotar a tres Ángeles Caídos."

"|Además, no estamos seguros de que únicamente sean tres.|"

Issei se froto el cabello con gran frustración. "¡Ni lo digas!" Pensaría internamente, para luego dar un suspiro de cansancio y mirar seriamente hacia el frente. "Supongo que lo dejare pasar, porque no hay nada que pueda hacer…"

SALTO DE LINEA.

"¡Buen trabajo!" Rías felicitaría con una gran sonrisa en su rostro, al ver que Issei había completado exitosamente su primer encargo como Demonio.

"No ha sido nada…" Issei se frotaría el cabello con una sonrisa nerviosa en su rostro.

Rías se sentaría encima de su escritorio, mientras sostenía una sonrisa un poco traviesa en su rostro. "¿Y bien? Antes te había dicho que te daría una recompensa cuando realizaras tu primer encargo con éxito, ¿Qué es lo que quieres?"

Rías había estudiado a Issei en esta semana, y sabía muy bien que sus dos mejores amigos eran unos pervertidos totales. Cuando vio que sus amigos se comportaban de esa manera, supuso que Issei no era muy diferente, pero el pelicastaño la sorprendió al ver que casi ni se inmutaba con pensamientos obscenos. Obviamente, ella había notado que por cada reunión en el Club, Issei ponía una mirada un tanto idiota por un pequeño segundo cuando miraba el cuerpo de Akeno o el suyo. Quizás, a diferencia de sus dos amigos, ah él solamente le afectaba los cuerpos que estén muy bien dotados.

Obviamente, ella no sabía que si no fuera por Ddraig, Issei podría ser incluso peor que sus dos mejores amigos. Básicamente, Rías no tenía idea de que Ddraig podía suprimir una gran parte de los impulsos sexuales desmedidos de Issei, además de la Corrupción Demoniaca. Y que cada día, gracias a la fuerza de voluntad que tenía el protagonista, esos apetitos sexuales extremos estaban desapareciendo cada vez más.

Issei miro seriamente a Rías, haciendo que se sorprendiera por su rostro. "Quiero que mañana me des el día libre. Es domingo, y como no voy a la Academia, es una perfecta oportunidad para entrenar todo el día e incrementar mi poder."

"¿Esta bien?" Respondería Rías con clara confusión en sus palabras. Por el poco tiempo que tuvo para conocerlo, pensó que era uno de esos pervertidos de closet e iba a pedir tocar sus pechos, pero se sorprendió bastante por su respuesta.

Issei apretaría fuertemente sus puños con una sonrisa. "¡Bien! ¿Escuchaste eso, Ddraig?"

"*Fuerte y claro, compañero. Es una gran oportunidad para despertar tu Boosted Gear al segundo nivel.*"

"¡Eso suena genial! ¡Nos vemos el lunes, Presidenta!" Issei gritaría fuertemente, despidiéndose de su jefa y marchándose como un cohete del lugar.

"Si, nos vemos en la Academia…" Diría Rías a la nada, mientras alzaba un poco su mano con una expresión congelada en su rostro. "Supongo que diezmarlo sexualmente no será una opción. Oh por lo menos, no por ahora. Debería esperar a ver como de desenvuelve en el futuro…"

SALTO DE LINEA.

"¡Buf! Necesito tomar un descanso…" Issei se quitaría el sudor de su frente, mientras respiraba agitadamente.

El pelicastaño se encontraba ejercitándose en el mismo parque de siempre. Eran las 5 de la tarde y ya había estado una gran cantidad de horas entrenando, por lo que ya era hora de un descanso.

Issei abrió su maleta y saco un sándwich junto con una botella de agua, mientras se sentaba en una banca que había en el parque para tomar un descanso. Observo a su alrededor con una pequeña sonrisa al ver como los niños se divertían en los diferentes juegos, como la gente disfrutaba de una hamburguesa en el restaurante local. Sinceramente, era un ambiente bastante relajante.

Era algo que le ayudaba a distraerse un poco de lo que realmente era el mundo.

"¡Lea su destino! ¡Descubra su destino bueno oh malo a través de los números! ¡Descubra su número de la suerte!"

Issei miraría con cierto interés al anciano calvo que estaba pasando justo en frente de él con una especie de carrito que estaba hecho de madera. Una parte tenía una ondulación que transportaba una gran cantidad de monedas y billetes, mientras que en el centro tenía dos pequeñas cajas que decían 'buena suerte' y 'mala suerte', respectivamente.

Issei se levantaría de su asiento con una sonrisa y alzaría la mano al anciano, que pararía su carro con una sonrisa al ver un nuevo cliente.

"| ¿En serio vas a comprar una de esas estupideces?|" preguntaría Ddraig con un tono de desaprobación.

"Esto me ayudara a despejarme un poco. Sinceramente, no eh podido parar de pensar que no eh ayudado casi nada en la captura de los dos Demonios Errantes que sucedieron hace pocos días." Pensaría Issei, haciendo que Ddraig entendiera la frustración que estaba pasando su portador en estos momentos. Probablemente, se estaría viendo a sí mismo como un inútil en estos momentos.

"Hola jovencito, ¿quieres ver tu número de la buena suerte, tu número de la mala suerte, oh ambos? Cuesta 1000 yenes cada uno." Preguntaría el anciano calvo con una sonrisa amigable en su rostro.

Issei haría una pequeña mueca interna por el precio. Quería comprar los dos, pero no sería bueno para su mesada.

"Me gustaría saber mi número de la buena suerte." Declararía el pelicastaño con una sonrisa amigable.

El anciano asentiría gustoso mientras recibía el dinero de Issei y lo colocaba en el carro, para después meter su mano en una de las cajas y cerrar sus ojos fuertemente.

"¿hmmm?" Pensó Ddraig para sí mismo al notar algo extraño proveniente del viejo.

"¡Aquí esta!" Diría el anciano, sacando un pequeño papel de la caja, para luego entregárselo a Issei.

Issei recibió el papel con un leve asentimiento agradecido, para después girarlo y verificar el número.

"25…" Diría Issei mientras se frotaba el cabello con algo de confusión.

Al notar la confusión del muchacho, el anciano sonrió y procedió a explicarle que significaba ese número. "El 25 es tu número de la suerte. Sin duda alguna, ese número significara algo muy importante para ti en el futuro. Puede ser una fecha, un conteo, un numero de rifa, ¡oh cualquier otra cosa que tenga que ver con números!"

"Oh, ya entiendo. ¡Muchas gracias!" Issei despediría al anciano con una pequeña reverencia. El viejo haría lo mismo con una sonrisa misteriosa en su rostro, para luego seguir su camino.

Issei se sentaría nuevamente en la banca, mientras tomaba otra vez su alimento y continuaba comiéndolo gustosamente. Se guardó el pequeño papel en el bolsillo sin tomarle mucha importancia a lo mencionado por el viejo adivino.

"¿Hola?"

Issei abrió los ojos un tanto confundido por la voz conocida, para después ensancharlos y comenzar a toser de una forma exagerada debido a su atragantamiento.

"Oh, lo siento. Realmente no era mi intención."

Issei tomaría una gran cantidad de agua y dejaría su botella a un lado, para ver a la joven que estaba parada en frente de él, con una enorme sonrisa entre dientes.

"¡Hola, me alegra saber que estés bien!" Le diría Issei a la niña pelirrubia, mientras le daba un gran abrazo haciendo que la joven se sonrojara levemente. Pero de todas formas correspondió el abrazo.

"Me alegro poder verte de nuevo, humm…"

Issei se separaría del abrazo con una sonrisa. "Issei, Issei Hyoudou. Es un placer." Issei inclinaría su mano, haciendo que la monja la estrechara con una sonrisa.

"Asia Argento. También es un placer." Diría la monja con una hermosa sonrisa, haciendo que Issei se pusiera un poco nervioso por su belleza ingenua.

Issei rápidamente pondría sus manos en los bolsillos, tras recordar un dato muy importante. Asia tan solo lo observo un tanto confundida por su rápido cambio de actitud.

"¿Pasa algo?" Pregunto la rubia un tanto preocupada por la expresión de Issei.

"Nada, es que…ya sabes. Los Ángeles Caídos ya te contaron que soy un demonio y…"

"Realmente no me importa que seas un Demonio. Puedo ver que eres una muy buena persona, y por esa razón vine a este parque una vez más con la esperanza de encontrarte." Asia bajaría la cabeza un tanto apenada. "Como la última vez tuviste que irte tan deprisa, no tuvimos tiempo de conocernos."

Issei sonreiría al ver que Asia no poseía ningún prejuicio hacia él. Esto realmente lo puso contento.

Issei tomaría el brazo de Asia, haciendo que la pelirrubia se sorprendiera por la repentina acción. "¿Quieres divertirte un rato? Estoy seguro que no debe ser divertido estar tanto tiempo en una Iglesia Abandonada."

"¿Cómo amigos?" Preguntaría Asia con un brillo de felicidad en sus ojos.

Issei la miro un tanto extrañado por su actitud. "Así es, como amigos."

Las palabras de Issei hicieron que Asia le diera un gran abrazo, sorprendiendo y ruborizando al pelicastaño por la acción tan repentina. Issei rápidamente contesto al abrazo un tanto nervioso por el acercamiento excesivo hacia una mujer. Oh por lo menos, esto era excesivo para él, debido a que nunca había estado en contacto con una mujer por tanto tiempo, a excepción de su madre. Pero obviamente, él ya ni se acuerda de eso porque era un bebe, después de todo.

"¿Pa-pasa algo?" Preguntaría Issei con un claro tono nervioso.

"Estoy muy feliz." Ante esa declaración, Issei se confundiría. "Estoy realmente feliz. Nunca eh tenido un amigo antes."

Ante la respuesta de Asia, Issei dio una pequeña sonrisa empática y la abrazo aún más fuerte. Definitivamente le iba a preguntar cómo fue su historia durante su encuentro.

SALTO DE LINEA.

Issei y Asia se la pasaron realmente bien por algunas horas. Primero fueron a comer al restaurante del parque, después dieron un pequeño paseo por el lugar. El pelicastaño le compro algunos regalos y consiguió diferentes trofeos en la maquinas, haciendo a Asia muy feliz en esos momentos.

Ambos estuvieron pasándolo genial durante 3 horas, pero ya era hora de que la fiesta terminara…

Asia e Issei estaban sentados en una banca que se encontraba en el centro del parque, admirando una hermosa fuente que había en el lugar. Issei estaba comiendo un helado muy alegremente al igual que Asia, hasta que la pelirrubia se alarmo un poco y miro su reloj.

"Lo siento, tengo que irme." Asia se levantaría rápidamente de la banca, y haría una pequeña reverencia a Issei, demostrando su agradecimiento.

"Oh, no hay problema." Diría Issei un tanto curioso. "Eso fue demasiado repentino…" Pensaría Issei con un tono bastante dudoso, pero lo dejaría pasar.

Asia le daría una dulce sonrisa como despedida. "Muchas gracias por lo de hoy. Realmente la pase muy bien." Asia bajaría un poco la cabeza, haciendo que Issei se confundiera un poco. "Fue realmente bueno haber tenido la oportunidad de pasar el tiempo con un amigo. Estoy realmente agradecida." Asia haría otra reverencia, poniendo un poco nervioso a Issei por su actitud tan condescendiente.

"No es necesario que hagas eso. Después de todo, yo también me lo pase bastante bien. Gracias a ti, pude distraerme un poco de mis problemas."

Asia alzaría su mirada con una sonrisa y alzaría su mano en gesto de despedida. Issei haría lo mismo mientras la veía marcharse.

La sonrisa de Issei decayó en una mirada seria cuando Asia se perdió de su vista.

"| ¿Estas preocupado por ella, compañero?|" La voz de Ddraig resonaría dentro de la mente de Issei, haciendo que el protagonista de una pequeña mueca de disgusto.

"Algo me huele mal. Esa despedida sonó como si nunca más la volviera a ver." Pensaría Issei, mientras se levantaba del asiento y observaba hacia la nada.

"|No creo que le hagan daño. Es decir, no logro presenciar nada proveniente de ella. Eso quiere decir que realmente no tiene nada especial, oh en estos momentos es demasiado débil para sacarle un buen potencial. Dudo que los Ángeles Caídos la quieran para otra cosa que no sea una reencarnación en Ángel Caído. Y si todo resulta como yo tengo pensado, no habrá una diferencia notable en su personalidad, ya que la reencarnación de un Ángel Caído no logra corromperte como lo haría una reencarnación demoniaca.|" Ddraig daría su punto de vista sobre la situación.

Issei suavizaría su mirada al escuchar a Ddraig. "Si tú lo dices, supongo que será así." Pensaría Issei con un poco de lastima, para luego comenzar a trotar hacia su hogar. "Bueno, si lo pienso detenidamente, es mejor que se convierta en Ángel Caído, que morir. Tal vez debería dejar de pensar en ello." Finalmente pensaría Issei, con una expresión centrada y calmada en su rostro.

Ddraig cortaría la comunicación y frunciría el ceño. "No obstante, no sería la primera vez que me equivoco. Solo espero que el mocoso se olvide de todo esto y comience a centrarse cien por cien en su entrenamiento, sino no durara ni 5 segundos contra el Hakuryuukou." Pensaría el gran Dragón Gales, para luego dar un suspiro. "Solo espero que falte mucho tiempo para nuestro encuentro predestinado, porque a mi portador le falta un gran camino por recorrer. Quizás él pueda llegar a ser el más débil de todos los Sekeryutei existentes hasta el momento. Tendré que rezar para que el caso de Albión sea exactamente el mismo, sino no tendremos posibilidad." Finalmente diría Ddraig con una expresión disgustada. Sinceramente, le hubiera dicho a Issei que tenía la reputación de ser el peor portador hasta el momento, pero el chico le había caído demasiado bien para decírselo.

SALTO DE LINEA.

Issei estaría saliendo de la Academia Kuoh con una mirada vacía en sus ojos, mientras veía como Kiba estaba nuevamente rodeado de mujeres que le pedían atención.

"No sé por qué será, pero por cada día que pasa, tengo más ganas de patearte el trasero." Pensaría Issei, mientras miraba la escena con grandes celos.

Issei despertó de su pequeño mundo vengativo cuando miro a sus lados y se dio cuenta que Matsuda y Motohama no estaban con él.

Issei se froto la mejilla con el dedo índice, claramente confundido. "Ahora que lo pienso, tampoco estuvieron conmigo en los recreos. ¿Dónde demonios se habrán metido?"

Issei dejo de lado sus pensamientos cuando escucho una gran cantidad de gritos femeninos amenazantes provenientes de su derecha.

Issei puso los ojos en blanco cuando vio a Matsuda y Motohama corriendo a una gran velocidad con gran miedo, mientras una turba enfurecida de mujeres con espadas de madera les estaba persiguiendo.

"¡Oe mira, ahí está Ise!" Gritaría Matsuda con todas sus energías.

"¡Escudo humano a la vista!" Declararía Motohama, haciendo que Issei se crispara visiblemente por lo escuchado.

Antes de que pudiera hacer algo, tanto Matsuda como Motohama se pusieron detrás de Issei y lo empujaron hacia las mujeres enardecidas. Las chicas del Club de Kendo tuvieron la decencia de sostenerlo antes de que se cayera al suelo.

"¡Oye, el problema no es contigo, así que apártate ahora oh…!"

Issei alzo ambas manos en gesto de defensa, haciendo que las mujeres lo miraran atentamente. "Wow, wow, wow. ¿Me puedes contar que diablos está pasando, Murayama, Katase?"

Las dos mujeres que estaban enfrente de la turba miraron a su compañero de clase con un aire de molestia, haciendo que Issei se sintiera un poco intimidado.

"¡Estos dos imbéciles pervertidos estaban espiando en nuestros vestidores!" Declararían ambas mujeres con gran furia en sus palabras.

Issei miro a sus amigos con los ojos en blanco, para luego mirar a la turba enfurecida nuevamente. "Está bien, lo entiendo. Pero no creo que esa sea la forma de arreglar un conflicto tan superficial."

"¡¿Superficial?!" Gritarían todas las mujeres con gran enojo. Ante esto, Issei sentía que se achicaba en gran medida frente a las mujeres enfurecidas.

"Yo y Murayama ya sabemos que eres amigo del Dúo de Pervertidos, ¿acaso tú también eres como ellos?" Preguntaría Katase con gran indignación en sus palabras.

Issei nuevamente agitaría sus manos en defensa. "No, no, no. Solo digo que es mala idea recurrir a la violencia por una vez que las hayan espiado. Obviamente, no estoy de acuerdo con ellos y me parece correcto que si los encuentran una vez más espiando puedan castigarlos sin problemas." Issei daría su punto con una gran sonrisa nerviosa en su rostro.

Todas las mujeres se mirarían entre sí por unos pocos segundos, y luego asentirían.

"De acuerdo. Pero si los encontramos de nuevo espiándonos, los mataremos." Declararía Murayama con gran odio en sus palabras.

Esto hizo que Issei y sus amigos sudaran nerviosamente.

Finalmente, el grupo de mujeres se dispersó y los mejores amigos de Issei fueron a agradecerle su ayuda.

"Sabía que podíamos contar con tu apoyo." Diría Motohama, mientras apoyaba una mano en su hombro.

"¡Eres increíble, Issei!" Diría Matsuda muy seriamente, mientras apoyaba una mano en el hombro restante de Issei.

"Y bien que me querían usar como escudo humano." Diría Issei con los ojos en blanco.

Matsuda le daría un leve empujón a Issei, haciendo que este lo viera un tanto confundido por su acción. "Digamos que fue nuestra pequeña venganza por unirte a un Club lleno de bellezas sin que nos avisaras a nosotros." Diría Matsuda con una expresión de dolor fingida.

"Lo mismo digo. Eso estuvo muy mal de tu parte." Diría Motohama, mientras se ajustaba los lentes con una mirada muy seria en su rostro.

"Oh, hablando de eso, debo irme ahora. Tengo algunas tareas que hacer en el Club. Nos vemos luego." Diría Issei, mientras salía corriendo hacia el Club del Ocultismo.

Motohama negaría con desaprobación. "De todas formas, no me uniría a un Club de bellezas si tuviera que estar a sus pies con tantos trabajitos. ¿En qué momento podría verles los pechos?"

Matsuda asentiría vigorosamente, indicando que estaba de acuerdo con su amigo.

SALTO DE LINEA.

Issei ingresaría al Club del Ocultismo, para ver que Akeno y Rías estaban jugando una partida de ajedrez. El pelicastaño se presentó rápidamente, siendo contestado por las dos mujeres.

Rías se levantó de su asiento, y le dio un panfleto a Issei.

"¿Solo uno?" Pregunto el pelicastaño un tanto curioso.

"Akeno, Kiba y Koneko ya se encargaron de todos los demás. Este fue el único que quedo. Espero que con tu experiencia anterior puedas completar este encargo con éxito." Issei tan solo asintió con una sonrisa y agarro el panfleto gustoso.

"Nos vemos en un rato, Presidenta, Akeno." Issei les daría un pulgar arriba, haciendo que ambas mujeres le sonrieran con sus típicas sonrisas.

Cuando finalmente se marchó, Rías volvió a sentarse y estudio su próxima jugada.

"¿Piensas que podrá completarlo?" Preguntaría Akeno con una sonrisa tranquila.

"No lo sé. Espero que lo haga, porque de momento no está aportando demasiado. Es increíble pensar que Hyoudou es el Sekeryutei y sea tan débil." Rías haría una movida que mataría a la reina con un peón. "Aun así, tiene un potencial increíble. Estamos hablando del Sekeryutei, después de todo." Aclararía Rías con una sonrisa complacida por tener a un siervo potencialmente fuerte.

Akeno solo pudo decir su "Ara ara" Cuando vio sorprendida como Rías había matado a su reina.

SALTO DE LINEA.

"¿Este es el lugar?" Se preguntaría Issei, mientras miraba a la casa y el panfleto.

Issei se bajó de la bicicleta y toco la puerta. El pelicastaño estuvo parado varios segundos sin recibir respuesta, por lo que volvió a tocar la puerta más fuerte, haciendo que se abra un poco.

"¿Está abierta?" Se preguntó Issei bastante confundido, para luego quitarse el calzado y pasar a la casa.

"¿Hola?" Issei se internó un poco en la casa y cerró la puerta mientras miraba a diferentes sitios, estando todo un poco oscuro. "No soy un ladrón, la puerta estaba abierta así que… ¡puaj!" Issei se taparía la nariz con gran disgusto. "¡¿De dónde mierda viene ese olor?!" Pensó el pelicastaño con gran disgusto, mientras avanzaba a la sala de estar.

"¡PLUF!"

Issei miro hacia abajo un tanto confundido al sentir que había pisado algo húmedo. Rápidamente se arrepintió de ello y su rostro comenzó a ponerse violeta, mientras se tapaba la boca en shock.

"¡¿Qué demonios?! ¡Esto es sangre, y en litros!" Pensaría alarmado el pelicastaño, mientras observaba todo el piso cubierto de sangre.

"¡AHHHHHHH!"

Issei rápidamente se alarmaría por el grito y correría a toda velocidad hacia su dirección. Finalmente atravesó una puerta y pudo ver a una persona conocida, tapándose la boca en shock por lo que estaba viendo.

"¿Asia?" Se preguntaría Issei con una gran sorpresa.

"¿Por qué gritas, mocosa idiota? ¿No te das cuenta que este imbécil pidió la ayuda de un Demonio?" Issei podría ver como un hombre aparecía entre las sombras y se acercaba amenazadoramente a Asia.

"¡Pero, matarlo no es la solución!" Gritaría Asia con gran terror mientras veía el cuerpo mutilado del hombre.

El sujeto agarro el cuello de Asia y la apretó fuertemente en contra de una pared, haciéndole un poco de daño en el proceso.

"Me importa una mierda lo que digas. Yo soy el gran Freed Sellzen y tendrás que respetar mis métodos. Oh mejor aún, me asegurare que te quede bien gravado en tu cuerpo, ¡puta monja de mierda!" Tras esas últimas palabras, Freed miro de una forma completamente lunática a Asia y le arranco una gran parte del vestido, haciendo que la pelirrubia pegara un grito asustada.

"¡Alto!" Gritaría Issei, apareciendo de las sombras mientras temblaba levemente de ira.

Freed miraría a Issei con una mirada psicópata, para luego soltar a Asia y acercarse un poco al pelicastaño. "Oe, oe, oe. Mira lo que tenemos aquí, un Demonio de mierda."

"¡No le hagas daño!" Gritaría Asia, aferrándose fuertemente a Freed. El peliblanco la miro con odio y le dio un fuerte codazo en el estómago que la mando al suelo. "¡No digas estupideces!"

Issei apretaría fuertemente los dientes ante lo visto y activaría su Boosted Gear, mientras apretaba fuertemente el guantelete. La esfera verde comenzaría a parpadear por segundos mientras se escuchaba la palabra "¡Boost!"

Freed miro a Issei un tanto confundido, para después volver a su sonrisa psicópata y sacar una espada, junto con una pistola. "Si quieres pelea, estaré gustoso de dártela, ¡Demonio de mierda!" Diría Freed, haciendo una pequeña reverencia.

"¡Boost!"

"|Compañero…|"

Issei apretaría fuertemente el puño mientras observaba a Freed muy seriamente. "Lo se Ddraig. No puedo rebasar más de 12 Boost oh estoy jodido." Pensaría Issei, agradeciendo la preocupación de su compañero.

Ddraig sonreiría internamente. "|Igual no tendrás problemas con 12 aumentos. Si está solo, será una victoria fácil.|"

Issei tan solo sonreiría, haciendo que Freed lo mirara con algo de intriga mientras aun sostenía su sonrisa psicópata. "¿Estas sonriendo porque vas a morir? ¡Déjame exorcizarte así no tendrás la pena de ser un Demonio asqueroso por más tiempo!"

Freed se abalanzaría en contra de Issei, pero el pelicastaño lo esquivaría fácilmente, haciendo que el peliblanco se sorprendiera ligeramente.

Freed nuevamente intento darle otra estocada. Viendo que el movimiento fue mucho más rápido, Issei bloqueo el corte con su guantelete, para luego darle un fuerte golpe en el estómago con la otra mano que lo mando a volar y estrellarse contra un armario, rompiéndolo en el acto. Freed se levantó rápidamente, mientras se limpiaba un pequeño hilo de sangre que salía de su boca.

"Vaya, vaya. El demonio de mierda es más fuerte de lo que pensaba." Freed ensancho sus ojos con malicia y apunto con su arma a Issei. "En ese caso…"

La pistola de Freed dispararía un tiro blanco, haciendo que Issei se sorprendiera un poco, pero de igual forma logro bloquearlo con su guantelete sin mucha dificultad. Issei se vio sorprendido cuando bajo su guantelete y Freed tenía su espada a centímetros de su cuello. El pelicastaño movió su cabeza justo a tiempo y la espada le rozo el cuello. Issei ensancho los ojos ante la oportunidad y no perdió el tiempo, dándole un fuerte rodillazo a Freed que casi lo hizo vomitar sangre, para luego darle un derechazo en la mejilla y sacarle la pistola con la otra. Por último, le dio una fuerte patada en el rostro que lo mando a estrellarse contra la pared, y hacer que quede medio consiente.

"¡Bien!" Pensaría Issei con una sonrisa desafiante, mientras apretaba fuertemente su guantelete.

"|Buen trabajo compañero. Para ser tu primera batalla uno a uno, ha estado bastante bien.|"

Antes de que Issei pudiera contestarle a Ddraig, el pelicastaño se dio media vuelta rápidamente a la defensiva, tras escuchar a alguien.

"Hyoudou, ¿está todo controlado?" Preguntaría Kiba con una sonrisa, mientras era seguido por Koneko. La alvina miro al sitio destrozada con una expresión totalmente estoica.

"Genial, mas demonios de mierda." Refunfuñaría Freed por lo bajo, mientras intentaba incorporarse en vano, ya que cayo nuevamente al suelo mientras su rostro estaba bastante ensangrentado. "¡No puedo creer que ese idiota me haya dejado así con tan solo 4 golpes!" Pensaría el peliblanco con gran disgusto. Su cara disgustada cambiaria a una sonrisa psicópata cuando el cielo se tiño de un aura morada. "Por lo visto, ya llegaron mis amigos, ¡los Ángeles Caídos!" Gritaría en tono cantico para toser sangre al final. Miraría a Asia con gran desprecio. "Monja, ¡¿Qué mierda estas esperando?! ¡Ven aquí y sáname ahora! Quiero asegurarme de despedazar aunque sea a un demonio de mierda."

Asia rápidamente le haría caso y se acercaría para curarlo. La pelirrubia miraría con una sonrisa triste a Issei. "Gracias por preocuparte, Issei. Pero no es necesario que me ayudes más. Mi sufrimiento acabara esta noche y serviré a Dios, como siempre quise hacerlo."

Asia comenzaría a curar al peliblanco con una Sacred Gear que desprendía un color verde.

Kiba y Koneko se centraron ante la Sacred Gear de la rubia, y se miraron entre sí. Estaban pensando lo mismo, aparentemente.

Kiba dio un paso adelante y tomo el hombro de Issei con fuerza.

"Lo siento, Hyoudou. Pero tenemos que irnos. Supongo que serán una gran cantidad de Ángeles Caídos y es imposible que sin la ayuda de la Presidenta podamos derrotarlos."

"Pero Asia…" Diría Issei apretando fuertemente los puños.

Koneko se acercó a Issei y le apretó fuertemente la cintura para que no pudiera moverse, haciendo que el pelicastaño se sorprendiera. Un círculo mágico de la familia Gremory apareció en los pies de los tres.

"Ella no puede venir con nosotros. No es un Demonio." Diría Koneko con su típica expresión sin emociones, haciendo que Issei comenzara a forcejear con mucha fuerza para intentar ir con Asia. Koneko ensancho ligeramente sus ojos cuando se encontró utilizando más fuerza de lo que pensaba para detener el avance de Issei.

"¡ASIA!" Asia le sonreiría a Issei, mientras unas lágrimas comenzaban a caer de su rostro. Issei solo pudo extender su brazo impotente hacia la rubia al ver como él desaparecía del lugar con un destello rojo y volvía al Club del Ocultismo.

Finalmente, el círculo mágico desapareció y Koneko lo soltó. Issei cayó de rodillas mientras tenía una mirada completamente fría en su rostro.

Kiba y Koneko se miraron entre sí, preocupados de la estupidez que estaba cruzando en la mente de Issei en estos momentos.

Issei permaneció en el suelo con un silencio abrumador en la habitación. Lo único que se podía escuchar era la bañera que estaba encendida, junto con las voces de Akeno y Rías de fondo.

Justo cuando la bañera dejo de escucharse, Issei dio un fuerte golpe al suelo y se puso de pie, comenzando a caminar hacia la salida con los ojos ensombrecidos.

Kiba daría un paso adelante, preocupado por cómo se encontraba su compañero. "Hyoudou, no es bueno lo que piensas. La Presidenta te castigara si intentas ir allí."

Issei se frenaría en seco antes de cerrar la puerta para mirar a Kiba de reojo. Hasta Koneko se sorprendió al ver la expresión espantosa que desprendía Issei. "Ya estoy harto. Si no la ayudo, ¿Quién más lo hará? Prefiero morir con la conciencia limpia, a seguir viviendo sabiendo que abandone a una amiga." Issei cerraría lentamente la puerta, haciendo que Kiba y Koneko se miraran entre si seriamente.

"Hola chicos, ¿sucedió algo para que se encuentren aquí a estas horas?" Pregunto Rías, saliendo del baño con solo una toalla, al igual que Akeno.

"Presidenta, es Hyoudou. Tiene pensado salvar a esa monja que se cruzó hace una semana. Por lo visto, no está dispuesto a escucharnos."

Ante la seriedad y palabras de Kiba, Rías y Akeno fruncieron el ceño en gran desacuerdo.

Finalmente, Rías daría una sonrisa. "En ese caso, tendré que darle un buen escarmiento para que entienda a no meterse en asuntos que no le conciernen."

Kiba y Koneko se miraron entre si seriamente, para luego asentir.

"La monja tenía una Sacred Gear muy rara. Podía curar a una buena velocidad heridas superficiales y de daño medio." Diría Koneko con una expresión inusualmente seria.

Rías la miraría un tanto sorprendida por el dato.

"Ella es una monja, por lo que podrías reencarnarla en demonio y de esa forma obtendrías un poderoso alfil, junto con una Sacred Gear muy rara. Solo tendrás que esperar el momento adecuado." Explicaría Kiba con una sonrisa.

Rías miro a Kiba mientras se cruzaba de brazos con una sonrisa complacida en su rostro.

"Por lo visto, no le costó mucho tiempo escoger, ¿verdad, Presidenta?" Preguntaría Akeno con una risa un tanto extraña al final.

FINAL DEL CAPITULO!

Antes que nada, quiero decir que la reencarnación en Ángeles Caídos no existe canónicamente (creo). En este caso, la reencarnación se puede realizar con un Sistema similar a los Demonios, que serían las piezas de Shogi.

Supongo que con la personalidad ligeramente cambiada de ciertos personajes, más los cambios que vengo anunciando hasta ahora, la gran mayoría se habrá dado cuenta de lo que le puede esperar a Issei en el futuro.

Si te molesta que me haya saltado las dos veces que Issei participo en la caza de Demonios Errantes, pues lo siento mucho. De todas formas, no hubiera sido muy diferente a la historia original, y por esa misma razón fue que tan solo lo mencione.

Con el próximo capítulo ya terminare el Arco introductorio, y lo más probable es que la primera Waifu tenga una pequeña aparición al final del capítulo (supongo que ya algunos tendrán una pequeña idea de quien será la primera en revelarse).

Por cierto, no se olviden del número 25. Parece un simple relleno que agregue de por medio, pero tendrá relevancia no solo una vez, sino a lo largo de toda la historia.

Por último, quería avisarles que quizás me retrase uno o dos días con la actualización semanal de esta historia, debido a ciertos asuntos que surgieron. Igual, esto solo vale para esta historia. Creo que en las demás podré seguir publicando capítulos sin retraso alguno.

Bueno, espero que les haya gustado y nos veremos en el próximo episodio!

Cantidad de palabras: 5885 palabras.