Aquí con otro capítulo!

Primero que nada, me gustaría contestar a un par de Reviews. Más bien, agradecerles el apoyo reciente:

Carlos29: Muchas gracias por el apoyo, siempre me inspira a llevar esto más lejos! Sé que estuviste esperando un tiempo, pero con esta actualización, todas las demás historias comenzaran a recuperar sus actualizaciones semanales para la próxima semana!

FireAkai15: Me alegro mucho que te hayan atrapados los pequeños cambios que estoy haciendo. Mientras más capítulos, la diferencia entre el cannon y esta historia se ira intensificando cada vez más, hasta que tome un rumbo completamente diferente (además de personajes creados por mí que no están en el cannon, por supuesto). Espero seguir así y que la trama siga gustándote!

Si tienen alguna crítica constructiva, quieren resaltar un posible error, oh simplemente quieren apoyarme, no duden en escribir una review! Siempre son bienvenidas y las constatare en el próximo capítulo!

Después del rescate de Asia, me saltee un par de cosas que para mis gustos no eran necesarias remárcalas. Como por ejemplo, la victoria de Rías en el juego de quemados. Pero solo eso. Pequeñas cosas que no las veo muy relevantes.

Ahora, como prometí en el capítulo anterior, habrá una pequeña aparición de la primera Waifu de Issei. Espero que les guste el diseño de su cuerpo y atuendo que elegí, junto con su personalidad. Aunque no es muy diferente a los FanFic que se vienen presenciando hasta el momento (aunque la personalidad será mucho más diferente a lo acostumbrado, aunque no se notara tanto en la primera impresión).

Sin nada más que agregar, que comience el capítulo!

CAPITULO 3: LA SALVACION DE ASIA, ¿OH SU PERDICION? ¡ATRAPADO EN EL REINO FAMILIAR!

Issei estaría caminando en la mitad de una arbolada para llegar a su destino. La Iglesia.

El pelicastaño tenía su mirada ensombrecida, mientras que la gema de su guantelete brillaba cada cierta cantidad de tiempo.

"*Compañero, intenta controlar tus emociones. Es peligroso que utilices tantos Boost. De nada sirve aumentar tanto su fuerza si llegas al OverBoost.*" Ddraig tenía un tono preocupado en sus palabras.

Issei alzo la mirada con una expresión completamente serena en su rostro. Dejo de apretar fuertemente su guantelete y paro para ver que está relativamente cerca de la Iglesia. "Tranquilo, Ddraig. Estoy perfectamente. Solo quiero entrar con todo mi poder e intentar reventarlos a todos sin que se den cuenta de mi presencia."

"Lamento decepcionarte, muchacho. Pero no somos tan idiotas como para no patrullar la zona cuando estamos a punto de hacer algo muy importante."

Ah Issei se le crisparía un tanto la piel al ver a tres Ángeles Caídos aparecer entre los árboles. Dos de ellos ya eran conocidos para él.

"Te agradecería que te des media vuelta y te marcharas del lugar. No queremos tener problemas con la familia Gremory, pero no por esa razón permitiremos que fastidies los planes de Raynare." Aclararía en Ángel Caído conocido como Dohnaseek.

Issei alzo su guantelete mientras les dirigía una mirada penetrante. "¡¿Por qué le están haciendo esto a Asia?! ¡Ella lo único que quería era servir a Dios y tener amigos!"

Los tres Ángeles Caídos se mirarían entre si y sonreirían con superioridad.

"Puedo ver que te has vuelto mucho más fuerte que en nuestro primer encuentro. Pero aun te falta para poder ganar a uno de nosotros. Entonces, ¿Qué te hace creer que podrás con nosotros tres juntos?" Preguntaría Kalawarner, un claro aire de superioridad en sus palabras.

Issei tan solo apretó los dientes mientras un Boost podía ser escuchado.

Él quizás era un tonto, pero ni siquiera un tarado mental respondería que podría con los tres sin problemas. Lo único que lo empujaba a batallar, era Asia.

Después de todo, el mismo lo dijo. Nunca podría perdonarse si no hiciera algo al respecto.

"¿Aun sigues aquí? Por lo visto quieres morir, ¿no?" La Angel caída Rubia hablaría con una sonrisa un poco macabra en sus facciones, aunque no quedaba muy bien con lo pequeño que era su cuerpo.

"Nunca menciono que sería un 3 vs 1."

Una voz apagada y apática sonaría por detrás de los Ángeles Caídos, haciendo que estos se dieran vuelta con una ceja alzada.

Issei reconoció esa voz de inmediato, por lo que se sorprendió ligeramente.

"Es más, nunca menciono que él iba a luchar contra ustedes."

Una voz claramente masculina sonaría, para que después aparecieran cuatro figuras muy conocidas para Issei.

"¡Presidenta!" Exclamo Issei con gran sorpresa al ver al sequito Gremory completo.

Rías le dirigió una sonrisa amable a su peón. "Issei, puedas continuar tu camino junto a Kiba y Koneko. Akeno y yo nos ocuparemos de este problema."

Ante la declaración de la presidenta, Akeno se lamio uno de sus dedos con una expresión sádica y seductora, haciendo que Issei se sonrojara un poco. Pero gracias a su control hormonal reciente, le restó importancia casi al instante.

"¡De acuerdo, Presidenta! ¡Muchas gracias!" Rías tan solo asintió con una sonrisa confiada, mientas Issei pasaba corriendo a su lado y sus dos compañeros lo seguían poco después, primero dando un asentimiento satisfactorio a su ama.

"Bueno, esto será un trabajo bastante fácil." Exclamaría la niña rubia totalmente confiada de su victoria.

"No te confíes, Mittelt. Recuerda que estamos hablando de la familia Gremory, y su poder de la Destrucción puede ser devastador." Advertiría Kalawarner con el ceño levemente fruncido.

Dohnaseek se reiría fuertemente. "Me da igual que esa mocosa sea de la familia Gremory, oh de alguna familia de alta categoría. "Esto último, lo diría con un claro tono sarcástico y burlón, para después ajustarse su sombrero con una sonrisa de superioridad. "Nosotros somos 3 y ellas son 2. Además de que es una simple mocosa. Ni siquiera debe haber despertado el poder de la Destrucción aun."

"Eso ya lo veremos." Diría Rías con una sonrisa confiada, para después mirar a Akeno.

La mujer tan solo se rio de una forma un tanto extraña y miro a sus contrincantes de forma lasciva mientras alzaba su mano. Un gran rayo comenzó a formarse a lo largo de su palma.

Ante lo visto, los tres Ángeles Caídos ensancharon un poco sus ojos de la impresión.

SALTO DE LINEA.

Issei irrumpió fuertemente en las puertas de la Iglesia, dándole una gran patada y mandándolas a volar. De tras de él lo seguían Kiba y Koneko, que estaban atentos a cualquier situación peligrosa que podría presentarse.

Issei corrió junto con sus compañeros mientras miraban en varias direcciones, no entendiendo porque el lugar estaba completamente vacío. Se suponía que Asia y Raynare estarían aquí. Ellas dos, y además-

"Oe, oe, oe. Miren a quien tenemos aquí."

Los tres compañeros se frenaron en seco al ver como Freed aparecía detrás de una pared mientras les dirigía su sonrisa psicópata distinguida.

"Todavía tengo que pagarte lo que me hiciste la última vez, Demonio de mierda." Diría Freed, mientras lamia la punta de su espada de forma tétrica.

"¿Dónde está Asia?"

Freed se sorprendió un poco por la pregunta de Issei, porque parecía no estar prestándole la mínima atención. El peliblanco miro hacia atrás y señalo una entrada que llevaba hacia abajo. "Se está llevando el ritual allí abajo. También hay una gran cantidad de sacerdotes, pero a mí no me agrada la muchedumbre. Ya sabes…" Diría con su típico tono psicótico.

Issei comenzó avanzar a paso rápido hacia la entrada, sin importarle que Freed estuviera en frente de la entrada. Kiba y Koneko observaron esto seriamente mientras se preparaban a batallar contra Freed en el peor de los casos.

Freed alzo una ceja divertido. "¿Me estas ignorando? Recuerda que te debo una por la vez pasada. Esta vez me asegurare de cortarte en mil pedazos, y quedaras reducido a pequeños pedazos de mierda, ¡Como debe ser!~" Diría Freed con un tono cantico al final mientras movía su lengua alocadamente.

Freed se puso rápidamente en la mitad del camino, haciendo que Issei apretara fuertemente los dientes y sus puños.

"¡No tengo tiempo para esto!" grito Issei, abalanzándose a una velocidad que Freed no pudo seguir.

Una fuerte luz roja se desprendió del guantelete cuando el puño de Issei se hundió en la mejilla de Freed, haciendo que el sujeto pegara un grito de dolor y saliera volando con un chorro de sangre en su nariz y rostro. Su vuelo acabo cuando choco fuertemente contra las bancas que había en el lugar, quedando inconsciente.

Issei no perdió el tiempo y bajo junto con sus dos compañeros, solo para quedar impactados por la vista. Oh por lo menos, Issei si estaba impactado.

Había como unos 40 sacerdotes en el lugar que parecían estar rezando a Raynare, mientras que la mujer se encontraba unas escaleras más arriba, junto a una cruz.

Lo peor de todo, era lo que estaba colgado en esa cruz.

"¡Asia!" Issei grito fuertemente, observando con impotencia como la rubia estaba colgada en la cruz.

Al verlo, Raynare dio una sonrisa un tanto macabra mientras jugaba con el regalo que le había otorgado Issei. "Oh, ¿así que viniste a presenciar la muerte de la monja?"

En un momento un poco más normal, Issei le hubiera preguntado a Raynare porque aun llevaba el brazalete que le había regalado en su cita. Pero no era una situación muy "normal" que digamos.

"¡¿Por qué le haces esto?!" Issei daría un paso hacia el frente con gran enojo, haciendo que los sacerdotes se pusieran frente a él.

Raynare lo miro con gracia. "¿Qué por qué lo hago? Sabes que ella posee una Sacred Gear muy fuerte, ¿verdad? Mi jefe me ordeno tomarla para quedármela, ya que tiempos oscuros pero divertidos comenzaran a surgir dentro de poco tiempo. Y él quiere asegurarse que nosotros estemos en el puesto más alto cuando suceda."

"¿Jefe?, ¿de qué mierda está hablando? Sabes que, da igual." Pensaría Issei mientras miraba a Asia con gran preocupación.

Antes de que Issei pudiera actuar, un gran grito se escuchó en el lugar.

"¡Asia!" Issei grito fuertemente mientras observaba como la monja gritaba de dolor fuertemente. Siendo rodeada por un aura verde. Raynare observaría todo esto fascinada.

Issei intento correr nuevamente, pero los sacerdotes impidieron su camino nuevamente. Antes de que alguno de ellos atacara al pelicastaño, Kiba y Koneko se abalanzaron hacia los sacerdotes, dándoles espadazos y puñetazos, respectivamente. Al ver esto, los sacerdotes corruptos dieron varios pasos hacia atrás, impresionados de la fuerza que tenían Kiba y Koneko, creando un camino para Issei.

"Ve, Hyoudou. Nosotros nos encargaremos." Diría Kiba con una sonrisa.

"Te cuidamos la espalda, Hyoudou." Diría Koneko con su típico tono apático.

Issei los miro a ambos mientras sus ojos brillaban por estar al borde de las lágrimas.

"¡Esta bien! ¡Pero cuando salgamos de aquí, quiero que ambos me llamen por mi nombre!" Gritaría fuertemente Issei mientras se limpiaba los ojos y corría fuertemente hacia donde estaba Raynare.

Koneko y Kiba tan solo asintieron a la propuesta de Issei y continuaron batallando contra los sacerdotes corruptos.

Issei freno en seco y observo con horror como la luz verde comenzaba a desaparecer, y con ello, los gritos de Asia.

"Ya es demasiado tarde…" Diría Raynare extendiendo sus manos para tomar un anillo que brillaba fuertemente de color verde. "¡La Sacred Gear, Twilight Healing, es mía! Con ella, ¡seré invencible!" Exclamaría Raynare, desplegando sus alas y comenzando a reír como loca.

Ah Issei poco lo importo lo que dijo la mujer que lo engaño y se acercó rápidamente para soltar a Asia, y la cargo en sus brazos. La rubia lo miro y le sonrió débilmente.

Los ojos de Issei comenzaron a ponerse llorosos nuevamente, pero no caía ni una lagrima. "Asia… lo siento mucho… si hubiera llegado antes, yo…" Issei bajo un poco la cabeza y cerro fuertemente los ojos, haciendo que una pequeña lágrima se le escapara de su ojo derecho.

Issei se sorprendió cuando Asia le quito la lágrima, para después posicionar su mano en la mejilla de Issei cariñosamente. "Me alegro. Me alegro de haber tenido un amigo, Issei." Issei observaría en shock como una lágrima comenzaba a correr por el costado de sus ojos. "…Muchas gracias… por hacerme sentir tan feliz en un solo día…"

La lágrima de Asia cayó y cerró sus ojos, haciendo que Issei la abrazara fuertemente con gran dolor.

Al final, no había podido hacer nada…

Pero aun podía vengarla.

Una pequeña chispa violeta resalto dentro de la alama de Issei, haciendo que Ddraig se alarmara por lo visto.

Issei miro hacia atrás con gran odio para ver si Raynare aun seguía allí, pero no vio a nadie. Solo pudo ver una gran cantidad de plumas negras que llevaban al piso superior.

"Lo siento, Issei. No pudimos detenerla en un principio. Pero aún debe estar arriba, confiada de su victoria gracias a su nuevo poder." Diría Kiba, un poco preocupado por el gran odio que estaba emanando de nuevo amigo. Era tan raro, que incluso Koneko estaba sorprendida. Se supone que no tenía la Corrupción Demoniaca, así que no es normal que un humano tenga tanto odio.

"Cuiden a Asia."

Koneko y Kiba lo mirarían sorprendidos.

"Pero-"

"Yo me encargare personalmente." Koneko fue interrumpida por Issei, haciendo que ambos lo miraran aún más sorprendidos.

"Issei, ella es un Ángel Caído y ahora posee una Sacred Gear. Es mucho más fuerte al sacerdote que te enfrentaste." Kiba intentaría hacer entrar en razón a Issei en vano.

"Lo sé." Sería lo único que respondería mientras dejaba a Asia en las manos de Kiba y comenzaba a avanzar con gran odio en cada paso que daba.

Raynare estaría esperando tranquilamente la llegada de Rías Gremory, ya que estaba muy confiada de su nuevo poder.

De hecho, demasiado confiada.

"Es hermoso…" Diría Raynare en vos baja mientras observaba el anillo que se encontraba en su dedo con admiración.

Su estudio minucioso del anillo fue interrumpido cuando Issei apareció a través de la puerta, haciendo que Raynare lo mirara con superioridad.

"¿Oh? ¿Aun tienes ganas de pelear? Prefiero llevarme a la Gremory como prueba de mi victoria. Te estoy dando una oportunidad para salvarte de los Demonios, ¿y aun quieres morir?"

Issei bajaría un poco la cabeza, sin prestar realmente atención a las palabras de Raynare. Aunque solamente la haya conocido por un día, Raynare había sido su "novia". Aunque haya sido por un día, él la había pasado realmente bien, eh incluso se había planteado dejar de ver a otras mujeres teniendo a Yuuma con él. Después de todo, ¿realmente necesitaría ver a muchas mujeres, si puede ver los hermosos ojos de su amante todos los días? Eso es lo que él había pensado. Solo quería darle amor, y recibir ese amor a cambio. Issei realmente la apreciaba.

Y ahora resulta que no solo lo engaño, hirió, traiciono, y mato. Sino que también mato a alguien que podía llamar amiga, sin importar que no tuvo mucho tiempo para conocerla.

"Fuiste mi primera novia…"

Raynare miro su brazalete con ternura fingida. "Si, por lo que pude ver, eras increíblemente 'nuevo' en eso. Un chico que aún no ha 'conocido' a una mujer, admito que todo fue muy divertido.

Issei apretaría fuertemente sus puños mientras su mirada se ensombrecía.

"Te iba a tratar como una reina…"

"Si, eso lo tenía bien en claro. Por esa misma razón fue tan entretenido ver tu cara de pánico cuando ese sueño se rompía." Respondería Raynare con un claro tono burlón, imitando la voz de Yuuma.

Issei apretó aún más sus puños, haciendo que sangre comenzara a salir en su mano izquierda.

"Pensé que lo nuestro sería algo especial…"

Raynare se reiría fuertemente. "Así es, fue algo muy especial. Me guarde tu regalo para recordar el día de tu muerte." Raynare jugaría con el brazalete que le había regalado Issei, haciendo énfasis en sus palabras. "Realmente, fue algo especial, ¿no crees?"

"¡RAYNARE!" Issei alzaría su mirada con gran enojo.

"¡NO GRITES MI VERDADERO NOMBRE PORQUE ARRUINAS EL MOMENTO!" Diría Raynare con una sonrisa psicótica en su rostro mientras creaba una lanza de luz.

Issei esquivaría la lanza de luz con gran dificultad, haciendo que Raynare se riera fuertemente.

"Parece ser que pondrás esto un poco interesante. Eso me agrada, no me aburriré hasta que llegue tu ama." Diría Raynare mientras creaba otra lanza de luz.

"¡Ella solo quería tener una vida pacifica!"

Raynare le miraría un tanto disgustada. Era divertido cuando hablaban de ellos, pero no cuando metía a esa niña rubia. "¿En serio crees que hubiera vivido una vida feliz? Haber acabado muerta es la mejor opción. Todavía no entiendes como funciona realmente el mundo sobrenatural… ¡Y nunca tendrás tiempo para entenderlo!"

Raynare arrojo su lanza con la esperanza de golpear a Issei.

El pelicastaño utilizo su guantelete cuando vio que no tenía posibilidad de esquivarla. Logro bloquear el ataque, pero parecía ser que el guantelete no aguantaría otro ataque.

"¡Yo la vengare!" Issei gritaría fuertemente, haciendo que Raynare se riera fuertemente. Ella se estaba divirtiendo mucho con la situación actual. Burlarse y hacer sufrir a sus víctimas era algo que le encantaba, esos eran sus pecados. Esa era su naturaleza.

"¿Vengarla? Si pudieras hacerlo, ¿De qué te serviría?" Raynare crearía otra lanza mientras se deleitaba con la expresión rota que tenía Issei. "¡Vengarte no la traerá de nuevo a la vida, idiota!" Esas fueron las últimas palabras de Raynare antes de arrojar su lanza.

Todo se volvió lento para Issei mientras tenía una mirada en completo shock por las últimas palabras de Raynare.

Es cierto, ¿de qué le serviría vengarse, si eso no la trae de vuelta? Eso no significaba que la dejaría de odiar oh la perdonaría por lo que hizo. Solo, no quería rebajarse al nivel de Raynare. Asia no quisiera que fuera así, y él sabía que era más que eso.

Ddraig observo como la pequeña chispa violeta se fusionó con el alma de Issei, haciendo que se quedara en completo shock.

Él la mataría de todas formas, pero no por venganza…

Lo haría para asegurarse de que nadie más caiga en los colmillos de semejante víbora.

"Si no puedes devolvérmela…" Pensaría.

Ddraig sentiría como una gran cantidad de emociones estaban pasando a través de su portador. Pero al comienzo, solo era odio. Ahora, no estaba seguro de cuantas emociones se trataban en estos momentos.

Pero la gran mayoría no eran agradables…

"Si no puedes devolvérmela…"

Issei ensancharía los ojos mientras un gran brillo rojo lo rodeaba por completo. Raynare observo en shock como la lanza de luz se rompió en mil pedazos al entrar en contacto con la luz cegadora.

"¡DRAGON BOOSTER!"

El aguante había sufrido una pequeña transformación, haciéndose más grande.

"¡SI NO PUEDES DEVOLVERMELA, ME ASEGURARE DE QUE NADIE MAS TENGA QUE PASAR POR LO MISMO!"

Raynare dio un paso hacia atrás en completo shock al escuchar la voz del Boosted Gear.

"¡AAAGGGGGHHHHHHHHHH!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

Issei gritaría fuertemente y se abalanzaría en contra de Raynare a una velocidad increíble, acertándole un fuerte golpe en el estómago que le hizo escupir una gran cantidad de sangre.

Issei escupió una pequeña cantidad de sangre, debido a que una lanza de luz le había atravesado una pierna. El protagonista se tambaleo hacia atrás, haciendo que Raynare cayera de rodillas al suelo mientras tosía sangre.

Raynare alzo la mirada con una débil sonrisa psicópata mientras comenzaba a curarse. "Nunca imagine que tuvieras una de las 13 Longinus. Pero eso no te salva del gran dolor que corre por todo tu cuerpo al entrar en contacto con una lanza de luz."

"¿De qué hablas?"

Raynare se quedaría en shock al ver como Issei se quitaba la lanza como si nada y un gran chorro de sangre salía por el orificio.

"Lo único que me duele es el enorme agujero en mi pierna. Es exactamente el mismo dolor que cuando atravesaste mi estómago. Bueno, incluso es un poco más doloroso" Diría Issei con una sonrisa un tanto tétrica, haciendo que Raynare se aterrara.

"¡¿Pero cómo es posible?! ¡Eres un Demonio de clase baja! ¡No deberías poder moverte!" Raynare ensancharía sus ojos en shock. "¡Espera un momento!, ¡¿Solo un poco más doloroso?! ¡Se supone que tu cuerpo es el de un demonio ahora! ¡¿Cómo es que solo sientes un poco más de dolor que la última vez?! ¡Eso es imposible!"

"No es que sea un dolor insignificante, pero el deseo de detenerte es incluso mayor que todo el dolor que estoy sintiendo ahora mismo."

"¡EXPLOSION!"

El guantelete de Issei volvería a agrandarse aún más, ahora cubriendo sus dedos y su antebrazo por completo, haciendo que una segunda gema verde apareciera en el guantelete.

Issei daría un paso hacia adelante, sin importarle realmente lo que estuviera balbuceando Raynare, haciendo que la mujer le mirara aterrada y se levantara del suelo a duras penas.

Raynare solo podía observar en shock. "¡¿Libero la segunda forma y la forma final del Twice Critical tan solo en segundos?! ¡¿Qué clase de Demonio es él?!" Pensaría muy alarmada Raynare mientras creaba una lanza y se la arrojaba con todas sus fuerzas.

Issei tan solo continuo avanzando y desvió la lanza de luz con su guantelete como si se tátara de una simple mosca, haciendo que Raynare le mirara con completo terror.

Kiba y Koneko estaban a punto de salir con el cuerpo de Asia, pero vieron a Issei combatiendo. Justo cuando se iban a unir, ambos pudieron ver a Rías y Akeno en una de las ventanas mientras la pelirroja negaba con la cabeza. Los dos entendieron el mensaje y se volvieron a ocultar entre las sombras, espectando el combate.

Raynare dio la media vuelta y comenzó a volar con terror, en un intento de escapar.

"No creas que escaparas."

Raynare miro hacia atrás con horror, debido a que Issei la había agarrado del pie. El problema no era que la había alcanzado, sino con la rapidez que lo había hecho.

"No lo entiendo… debería ser superior a ti con mi Sacred Gear."

"Eres un Ángel, entonces vuela." Issei declararía con rabia contenida en sus palabras, dirigiéndole un fuerte puñetazo que le hizo escupir una gran cantidad de sangre.

Raynare salió despedida hacia una de las ventanas y la rompió en el proceso, quedando fuera de la Iglesia. Issei no perdió el tiempo y salto por la misma ventana, solo para encontrarse a Raynare tirada en el piso con un rostro muy adolorido mientras el anillo estaba a un par de metros de ella.

Issei agarro el anillo y comenzó a avanzar lentamente hasta quedar enfrente de Raynare. La mujer ensancho los ojos con terror.

Raynare decidió usar su última carta de escape. Era algo muy bajo, incluso para ella. Pero era la única vía de escape posible.

Issei ensancho los ojos cuando vio como Raynare se había transformado en otra persona diferente.

"Issei, por favor perdóname. Juro que no quería hacerlo. Por favor, dame otra oportunidad." Declararía Yuuma mientras unas lágrimas comenzaban a correr de su rostro.

Raynare volviera a su forma original de forma repentina, cortesía de Issei. Ya que le agarro fuertemente el cuello con una mano y estampo su cabeza contra el suelo, haciendo que Raynare diera un grito ahogado de dolor.

Issei se sentó arriba de sus piernas con una mirada consternada. "Raynare, realmente, realmente me gustabas, me gustabas mucho. Hubiera hecho todo lo posible para hacerte la mujer más feliz del mundo, no porque seas mi novia, sino porque eras encantadora, tímida, atractiva, alegre… eras una mujer increíble…" Issei apretó aún más el agarre en el cuello de Raynare, haciendo que escupiera un poco de saliva. Issei levanto su brazo que tenía el guantelete lentamente con el puño cerrado apuntando a la cara de la mujer. "Pero esa no eras tú."

"¡Boost!"

Una lágrima traicionera se le escapó a Issei mientras miraba como Raynare hacia todo lo posible para soltarse del agarre de Issei, ya que el dolor la estaba matando. Ni siquiera podía pensar racionalmente para crear una lanza.

El brazo derecho de Issei alcanzo la máxima altitud posible. El protagonista observo hacia el cielo nocturno con una sonrisa quebrada en su rostro por un dulce recuerdo…

"¡Por favor, sal conmigo!"

"Supongo que siempre seré un perdedor con las mujeres. Por lo menos, sé que Matsuda y Motohama me acompañaran siempre en ello."

"¡Boost!"

El sonido de la Boosted Gear fue lo único escuchado por un segundo. Luego de eso, se escuchó un espantoso grito femenino seguido de múltiples estruendos que resonaban de una forma asquerosa.

SALTO DE LINEA.

"¿Así que, esta es la niña?" Rías miraría al cadáver de Asia con una sonrisa.

"Así es, Presidenta. Pero no valdrá de nada reencarnarla si no posee su Sacred Gear." Respondería Kiba seriamente, haciendo que la pelirroja asiente con una sonrisa.

"¿No crees que no fue necesario dejarla morir? Teniendo en cuenta que podríamos haber creado el círculo mágico en la Iglesia, hubiéramos llegado a tiempo…" Diría Koneko mientras observaba el cadáver de la rubia con su típica expresión apática.

"Es algo que era necesario. Sabía que Issei liberaría un nuevo poder a través de sus sentimientos gracias a ello." Aclaro Rías, para después dar una sonrisa satisfecha. "Aunque nunca espere que despertara tanto poder. Le dio una completa paliza al Ángel Caído."

"Además de eso, recuerda que quizás ella no hubiera querido reencarnarse en Demonio si la rescatábamos. Esta era la opción más viable." Añadiría Kiba con su típica sonrisa amable.

Koneko asentiría en compresión. "Ahora, solo necesitamos traer la Sacred Gear para revivirla."

"No creo que sea necesario." Respondería Akeno mientras veía a Issei entrar por las puertas destrozadas de la Iglesia. La reina se lamio los labios al ver como Issei tenía el guantelete cubierto de sangre, junto con una parte de su vestimenta superior.

Al haber escuchado las últimas palabras, Issei apretó fuertemente el anillo en shock mientras observaba a sus amigos.

Issei miraría rápidamente a Rías con una gran sonrisa esperanzadora. "Presidenta, ¿eso quiere decir que usted puede reencarnar a Asia si tiene su Sacred Gear?"

Rías asintió con una sonrisa mientras se cruzaba de brazos. "Así es, ¿oh acaso ya olvidaste como te reencarnamos?"

Issei apretó fuertemente los puños y dio un gran salto de alegría. Rápidamente su alegría disminuyo cuando su visión se tornó borrosa, junto con un gran mareo que lo golpeaba de repente.

"*Compañero, desactiva el Boosted Gear. Te felicito por alcanzar la última liberación del Twice Critical, pero aun te falta mucho para poder controlarlo sin que te desmayes por el agotamiento.*"

Issei tan solo asintió e hizo caso de inmediato, desactivando su guantelete.

"Issei, hiciste un trabajo increíble. Debo decir, que quede muy impresionada por tu actuación." Felicitaría Rías.

Issei se caería con su trasero al suelo por el cansancio mientras alzaba un pulgar hacia Rías, haciendo que todos sonrieran por como actuaba el castaño.

Todos pensaban que estaría mucho más decaído por haber matado a su exnovia, pero parecía estar más preocupado por la recuperación de Asia en estos momentos.

De hecho, no era tan así.

Simplemente, Issei había sentenciado su punto de vista entre él y las mujeres cuando acabo el combate contra Raynare.

Pero estaba mucho más equivocado de lo que pensaba, y lo descubriría en el futuro…

SALTO DE LINEA.

Issei observaba atónito como el Alfil de Rías se internaba en el cuerpo de Asia.

"¡Como tu nueva ama, te concederé una nueva vida!" Rías terminaría su conjuro, haciendo que el círculo mágico que estaba debajo de Asia desaparezca.

Issei observo impaciente, esperando que Asia despertara.

"¿Eh?" Asia abrió los ojos confundida mientras un brillo rojo recorrió sus ojos por un segundo.

Issei rápidamente se abalanzo a Asia y la abrazo fuertemente mientras comenzaba a llorar. "¡Asia, menos mal...!" Issei se separaría un poco de forma repentina. "¿Me reconoces?" Preguntaría bastante preocupado.

"¿Issei?" Preguntaría la ahora demonio confundida.

Issei la volviera a abrazar fuertemente, haciendo que Asia sonriera y le correspondiera el abrazo.

El abrazo duro unos pocos segundos, ya que la joven se separó rápidamente de Issei, algo que extraño al joven.

"¿Quiénes son?" Preguntaría Asia mientras miraba a los demás.

Rías se señaló a si misma con una sonrisa. "Yo soy Rías Gremory. Todos ellos son mis siervos demonios. Yo fui la que te reencarno para que tuvieras una segunda vida. Debes saber que yo soy tu ama a partir de ahora, y tú eres un Demonio."

Ante esa declaración, Asia se tomó la cabeza un tanto confundida, pero su expresión confundida cambio a una asqueada rápidamente. Issei se sintió un poco mal al saber que Asia era devota a Dios, aunque la hayan considerado una hereje por haber curado a un Demonio. Rápidamente intento remediar la situación.

"Presidenta, ¿hay alguna manera de que Asia aun pueda realizar plegarias a Dios?" Ante la pregunta de Issei, todos los presentes se crisparon un poco, aunque el castaño no lo noto. Bueno, no lo noto por un motivo.

"Issei, ¿estás loco? Nunca más le are plegarias a ese idiota, ¡nunca!"

Issei observaría en estado de shock a Asia por la respuesta tan fuera de su personalidad que había dado.

Asia miro a su alrededor con claro asco. "Además, ¿por qué tuvieron que revivirme en una Iglesia? Este lugar da asco…"

Antes de que Asia pudiera decir oh hacer algo más, Rías rápidamente fue en donde ella y le toco el hombro. "Está bien. Me gustaría darte algunas clases de control antes de que sigas viviendo en el mundo mortal." Rías miraría hacia atrás seriamente. "Estaremos en el Club. Probablemente no asista a la Academia por un par de días."

Antes de que Issei pudiera protestar por una respuesta, Rías y Asia desaparecieron mediante un círculo mágico.

Issei miro a sus compañeros, esperando una respuesta.

Un silencio bastante incomodo se presentó en el lugar por varios segundos.

"Es la Corrupción Demoniaca…" Contesto Kiba, rompiendo el silencio.

SALTO DE LINEA.

La semana avanzo rápidamente. Issei reanudo su entrenamiento matutino sin muchos problemas, aunque las cosas se le complicaban mucho a la hora de practicar con su Boosted Gear. Según por la explicación de Ddraig, había evolucionado demasiado rápido la Boosted Gear sin dominarla por completo, y eso hacía que su cuerpo se agotara muy rápido, y que la única forma para mejorar esa situación era con un entrenamiento personalizado por alguien que supiera de Sacred Gear, oh que entendieran cómo funcionaba el poder de los dragones, ya que técnicamente la Boosted Gear de Issei es puro poder de dragón. Intento buscar ayuda en sus compañeros, pero Rías dijo que podía ayudarlo en aspectos mágicos, pero no a la hora de mejorar su control con la Sacred Gear. También intento pedirle ayuda a Kiba, pero el rubio le dijo que cuando despertó su Sacred Gear nunca había tenido ningún problema en usarla. Al final, Ddraig e Issei concluyeron en seguir mejorando su estado físico, debido a que eso era lo que estaba deteniendo el proceso de mejora en estos momentos. Con la ayuda de Rías, Issei siguió un plan de entrenamiento a lo largo de toda la semana.

Con respecto a Asia, Issei apenas había podido visitarla en el Club en estos días. Aunque se alegraba de que estuviera bien, su cambio de actitud hizo que el castaño enfriara su relación con la rubia. Ahora, Asia tenía una personalidad mucho más directa y abrasadora. Incluso, había veces que su actitud se veía un tanto siniestra. Lo único seguro para Issei era que ya no volviera a ser nunca la de antes, y eso era algo que le molestaba un poco. Finalmente, llego a la conclusión que intentara convencer y advertir a todas las personas que quieran convertirse en Demonios ah lo que se están exponiendo, a menos que no haya otra alternativa. Si Asia había cambiado tan drásticamente siendo una persona tan bondadosa y tímida, no se podía imaginar lo que le pasaría a una persona con una actitud más fuerte.

En estos pocos días que habían pasado, también pasaron cosas "normales". Como el club de fans de Kiba. Los marcados como el "Dúo de Pervertidos", junto con "El Amigo de los Pervertidos", cosa que jugo negativamente en la reputación de Issei, pero eso no era nada comparado a como todas las mujeres veían a Matsuda y Motohama.

Lo único realmente importante en esta semana, fue que Issei descubrió que había más de una heredera de una gran familia en la escuela. Este heredero era una mujer y su nombre era Sona Sitri. También descubrió que su peón era Saji se había unido recientemente a sus filas, un poco antes del inicio de clases. No le había caído muy bien el chico por su actitud engreída y estúpida. Pero asumió rápidamente que la Corrupción Demoniaca había corrompido su alma, por lo que al final termino compadeciéndolo. Solo esperaba que con el tiempo aprendiera a "controlarla", por así decirlo.

SALTO DE LINEA.

Issei estaba recostado en su escritorio con una mirada completamente aburrida en su rostro. Ah su costado, había una mochila mucho más grande de lo que se consideraría normal.

"Hmmm, Matsuda y Motohama me volvieron a dejar para espiar los vestuarios. Ahhhh, a mí también me gustaría ir…" Issei pensaría, sin darle realmente importancia a sus pensamientos, ya que estaban viendo como las chicas estaban reunidas en una mesa y hablaban del Príncipe.

Todas las mujeres se voltearon y gritaron de la nada, haciendo que Issei se tapara los oídos con fastidio. Decidió voltear su mirada para ver de qué se trataba.

"Hablando de Roma…" Pensaría Issei mientras veía como Kiba entraba, dirigiéndole una mirada completamente sin emociones.

Las mujeres empezaron a susurrar entre si cuando vieron que Kiba se sentó justo en frente del banco de Issei.

"¿Qué sucede, Príncipe Azul?" Preguntaría Issei alzando un poco su mirada, con un claro tono burlón en su voz.

Kiba le dirigió una sonrisa nerviosa ante la actitud de su amigo. "La Presidenta quiere verte." Ante esto, Issei se enderezo y lo miro con mucha atención. Kiba miro a su alrededor y comenzó a susurrar muy bajo. "Una vez al mes, una Familia reconocida del Infierno tiene la posibilidad de visitar el Reino Familiar. Por suerte, La Presidenta y Sona llegaron a un acuerdo en donde la Familia Sitri entraría el mes anterior, y nosotros en este. La Presidenta te dará más detalles."

Issei simplemente asintió de una forma un tanto distraída mientras observaba de reojo a las chicas que estaban atrás, para asegurarse de que no pudieran escuchar su conversación. "¿A qué hora?" Susurraría.

"En 25 minutos."

"¿25?"

"¿Hay algún problema?"

"No, es solo que ese número me suena de algo…"

Kiba tan solo negó con la cabeza por las divagaciones de su amigo y se marchó del lugar.

"| ¿Dijo el Reino Familiar?|"

Issei alzo una ceja internamente al escuchar el tono vacilante de Ddraig. "Si, ¿hay algo malo en eso?" Preguntaría con mucha curiosidad.

"| ¿Algo raro? No, para nada. Solo preguntaba. Nunca había ido a ese lugar, pero siempre eh escuchado algunas… cosas.|"

El hecho de que Ddraig intentara corregir su voz hizo que Issei se diera cuenta de que le estaba ocultando algo. Pero finalmente le restó importancia. Últimamente, su confianza con Ddraig había incrementado en niveles astronómicos, y sabía que si el dragón no le contaba algo, era por algún motivo. Y muchas veces, esos motivos eran personales. Un claro ejemplo es cuando él quiso saber por qué Ddraig y Albión iniciaron su eterna rivalidad. El dragón simplemente le contesto que algunas cosas estaban mejor sin ser desenterradas. Aunque prometió que se lo contaría cuando sea mucho más fuerte.

SALTO DE LINEA.

"Ya veo… así que esa mujer era tu familiar." Diría Issei mientras escuchaba atentamente la explicación de su ama.

El familiar dejo su forma de mujer y se convirtió en un pequeño animal extraño con alas de murciélago, para luego posarse en el hombro de Rías.

Todos se encontraban reunidos en el salón del Ocultismo, donde Rías había finalizado su explicación de que era un familiar.

"Mi idea es llevarlos a ustedes dos para que consigan un familiar. Además de eso, esto será una buena experiencia para que comiencen a relacionarse con mundos atípicos."

"Sera una buena experiencia." Diría Asia con una sonrisa de lado.

Rías alzaría su dedo índice con una pequeña sonrisa. "Por cierto, Asia, mañana ya te inscribirás en la Academia Kuoh. Creo que ya estas lista para entrar, pero ten cuidado con tus acciones. No me gustaría tener que borrar la memoria de todos, porque atacaste a un seguidor de Dios en medio de una clase."

Asia tan solo asentiría con una sonrisa entusiasta. Ya tenía muchas ganas de entrar en la Academia desde que había llegado a este lugar.

Rías miro a sus dos adquisiciones más resientes con una sonrisa. "Bien, ¿tienen alguna última pregunta?"

Issei alzo la mano, y Rías rápidamente le dio la palabra. "¿Qué tan diferente será este… Reino?"

Rías le dirigió una sonrisa astuta. "No es algo que pueda explicar con mis palabras. Sera mejor que lo describas con tu propio punto de vista."

Issei tan solo asintió en comprensión.

Rías llamo a todos para que se posaran dentro del círculo mágico, para luego desaparecer.

SALTO DE LINEA.

Issei y Asia observaban a su alrededor con ligera sorpresa. El cielo era de un color verde, estaban rodeados de árboles y más arboles (sin mencionar que eran ridículamente inmensos). También se podía escuchar el ruido del agua fluyendo, dando a entender que había una gran cantidad de arroyos por la zona. Para rematar, un clima extremadamente húmedo reinaba en el lugar.

"Es como un bosque." Pensó Issei mirando en todas direcciones. Omitiendo el hecho de que los arboles eran de un color blanco ceniza, junto con unas hojas que parecían estar hechas de té verde.

"GUAWD."

"GOOOOOOOOOOOOOAAARRRRRRRRRRRRRRRR."

"Lo único que sus habitantes no son los animales de siempre." Pensaría Issei con los ojos en blanco.

"Este lugar es bastante bonito." Diría Asia mientras observaba a su alrededor con una brillante sonrisa.

"Oh, así que nos encontramos otra vez, chica Gremory."

Todos mirarían hacia arriba para ver una especie de versión de Ash Ketchum, pero mucha más adulta.

"¿Presidenta?" Preguntaría Issei con un tono confundido.

"Él es el que se encarga de mantener el orden en este reino. Se asegura que los Demonios no dañen el pequeño ecosistema de este lugar, junto con mantener el orden entre las especies que habitan aquí, ya que algunas son muy territoriales." Explicaría Rías sabiamente.

"Así es, mocoso. Este lugar parece infinitamente extenso, pero es mucho más pequeño de lo que te puedas imaginar. Necesito asegurarme de que todo se mantenga en orden. Especialmente, porque no hay otro lugar en el Infierno donde estos amigos puedan mudarse si se dañara su hogar." Explicaría el hombre que estaba en el árbol.

"¿infierno?" Preguntaría Asia con incredulidad.

Rías asintió con una sonrisa orgullosa en su rostro. "Así es. El Reino Familiar se encuentra en un lugar extremadamente oculto del Infierno. Por esa misma razón, solo las familias de alto renombre saben la ubicación de este bosque."

Antes de que pudieran seguir con su charla, un pequeño dragón descendió de los aires y miro fijamente a Asia, haciendo que todos se sorprendieran. Pero el que más sorprendido estaba, sin dudas era el Cuidador Familiar.

Asia tan solo lo observo por unos pocos segundos con un gesto ligeramente sorprendido. El pequeño Dragón finalmente dejo de estudiarla minuciosamente e inclino su cabeza hacia adelante, indicando que quería ser acariciado.

Asia no lo dudo y le acaricio el lomo al pequeño dragón de color azul y blanco, haciendo que el pequeño se pusiera contento y comenzara a dar vueltas alrededor de ella. Finalmente, el pequeño dragón se posó en los brazos de Asia con gran tranquilidad y un pequeño brillo lo cubrió por unos segundos, haciendo que un pequeño sello apareciera en su abdomen.

"No puedo creer lo que estoy viendo. Apenas llegamos aquí y la señorita doma a un Sprite Dragon al instante, siendo una raza bastante conocida por ser considerados una especia bastante arisca, territorial, y altamente indomable. Veo que tienes un toque realmente extraordinaria, jovencita." Diría el Cuidador, con gran asombro en su tono de voz.

Todos se acercaron a Asia y comenzaron a felicitarla por su logro, a excepción de Issei que se estaba volviendo loco por el lugar.

"¿Ddraig, que demonios está pasando? No sé si me estoy volviendo loco, pero siento una gran cantidad de presencias en este lugar…" Issei ensancho los ojos a mas no poder y miro rápidamente hacia atrás, tras sentir una energía perturbadoramente fuerte, pero dormida.

"|Compañero, tranquilízate. Esto es completamente normal. Como tú eres en una pequeña parte dragón, puedes sentir la presencia y el poder de otros dragones en kilómetros. Es una habilidad que solo nuestra especie posee, ya que los demás no pueden sentir la presencia, solo pueden sentir la expulsión magia y poder. Aunque solo podemos localizarnos entre la especie. Además, no solo permite saber su presencia, sino que también te permite estudiar su estado de ánimo. Aunque eso ya es un nivel muy avanzado que quizás no puedas alcanzar, debido a que no eres un dragón al cien por ciento.|" Explicaría Ddraig muy seriamente.

Un gran sudor frio recorrería el rostro de Issei. "Lo entiendo, Ddraig. Pero…" Issei seguiría mirando fijamente hacia atrás de él mientras una gran aura de color gélido se alzaba por detrás de él. "¿Es normal que un dragón pueda poseer un aura y poder tan asfixiantes?"

"|…|"

"¿Ddraig?"

"¡Lo llamare Rassei!"

Issei abandono su preocupación para concentrarse en Asia. Aun no la había felicitado como correspondía.

Además, no tenia de que preocuparse. Después de todo, no le había hecho nada a ese dragón para que este enojado con él…

¿Verdad?

"Rassei… es un lindo nombre." Diría Issei mientras se acercaba con una sonrisa amistosa.

Rassei abrió una de sus ojos y luego una gran descarga eléctrica salió de su cuerpo y golpeo fuertemente a Issei, haciendo que el castaño bailara de una forma graciosa.

"Oye Rassei, eso no se hace." Diría Asia, aguantándose la risa.

"¡¿Pero qué demonios?!" Pregunto Issei, ya librado del baile eléctrico.

El Cuidador le dirigió una sonrisa burlona. "¿Recuerdas lo que dije? Esos dragones son extremadamente territoriales, y da la casualidad de que tú 'eres un dragón'."

SALTO DE LINEA.

"¡Kyaaaaa! ¡Quítamelo de encima!"

"¡Espera, no utilicemos la magia oh toda nuestra ropa se ara pedazos!"

"Estas cosas son repugnantes…"

"Ara Ara, que traviesos."

Issei estaría dado vuelta mirando hacia un árbol fijamente mientras escuchaba toda la fiesta que se estaba montando detrás de él.

"No tengo que ver, no tengo que ver… ¡Resiste a la tentación!"

Kiba le daría un fuerte espadazo a uno de los muchos slimes que había en el lugar, librando a Koneko de las espantosas criaturas. "Issei, ¿me podrías ayudar? Hacer todo esto solo es un poco complicado…"

Issei voltearía su cabeza por un segundo y pudo ver como los pechos de Rías y Akeno estaban casi expuestos. Ambas mujeres se sacudieron, haciendo que los pechos votaran de una forma sensual, y si le agregamos el hecho de que estaban cubiertas de las babas de los slimes, le daba un toque bastante lascivo a la escena.

"¡No puedo!" Issei se dio rápidamente la vuelta y se posiciono las manos en el rostro para tapar su gran sonrojo.

"Vamos…" Diría Kiba con una sonrisa nerviosa.

"Es un pervertido…" Reprendería Koneko con el ceño fruncido.

Kiba continúo eliminando slimes junto a Koneko, pero cuando la situación parecía controlada, una pequeña cantidad de ellos aparecieron entre los árboles, cayendo encima de las mujeres y desnudándolas por completo.

"¡Kyaaaaa!"

"Pensé que los habíamos eliminado a todos…" Reflexionaría Kiba mientras se frotaba la mejilla con una sonrisa nerviosa.

Issei estaría a punto de ceder a sus instintos sexuales y voltear la mirada, pero justo apareció el Cuidador en frente de él.

"¡Jajajajaja! Estas criaturas se alimentan de ropa, especialmente la ropa de mujeres, así que es normal que las estén atacando de esa forma." El hombre miraría a Issei con una sonrisa burlona. "Aunque por lo general, la cantidad de slimes reflejan el apetito sexual de un hombre, y es más que obvio de quien se trata."

Issei se quitó sus manos del rostro en shock. "¿Estás diciendo que es mi culpa?"

El Cuidador pondría una de sus manos encima del hombro de Issei. "No es que te esté culpando, mocoso. Simplemente tienes mala suerte de tener un libido 15 veces superior de lo normal. Espero que en el futuro puedas controlarlo sin ningún problema." El hombre miraría con gracia a las mujeres sacándose la baba. "Porque de momento, no has hecho un buen trabajo a la hora de ocultarlo, si los pequeños traviesos se dieron cuenta de tu presencia."

El hombre se apartó de Issei, haciendo que el castaño pensara un poco en las palabras del hombre. Finalmente asintió para sí mismo con decisión. Tenía que aprender a controlar su apetito sexual voraz, más que nada para no terminar con la reputación de sus dos mejores amigos. Sabía que no podría tener suerte con ninguna mujer por sus cicatrices pasadas, pero eso no significaba que las mujeres no pudieran tener una buena impresión de él fuera del ámbito amoroso.

Aunque a esta altura ya se sabe cuál es la mayor motivación de Issei para dejar de ser una bestia pervertida.

"Issei…"

Issei cambio su expresión decidida a una un poco asustada tras escuchar el tono represivo de Rías.

Suponiendo que las chicas ya estaban vestidas, Issei giro su cabeza lentamente y comenzó a sudar a mares cuando vio el aura sofocante que rodeaba a Rías. "¿Si, Presidenta?"

"Entiendo que no puedas controlar tu apetito sexual y hayas atraído a todos esos slimes en consecuencia. Pero estuvo muy mal que te quedaras sin hacer nada, solo para vernos desnudas." Diría Rías con el ceño fruncido.

"Eso estuvo muy mal, Issei." Akeno apoyaría a Rías con una sonrisa seductora.

"Ahora siento todo mi cuerpo pegajoso, tonto." Diría Asia mientras miraba frotaba su uniforme con incomodes.

"Pervertido." Fue la simple respuesta de Koneko.

Ah Kiba solo le caería una gota de sudor por lo que estaba sucediendo.

"Como tu ama, esto es algo que no puedo perdonar. Si nos vez en peligro, cualquier tipo de peligro, siempre debes ayudarnos. Ahora fue una estupidez, ¿pero que me asegura que no huiras cuando haya un combate realmente complicado?"

"¡Presidenta!"

Rías agito su mano con desdén. "Si, sí. Ya sé que nunca lo harías, pero tienes que tener en cuenta que necesito mostrarte mi autoridad para que algo como esto no se vuelva a repetir." Rías entrecerró los ojos en las últimas palabras, haciendo que Issei tragara duro.

"Kiba, tú también eres un hombre, ayúdame…" Diría Issei, dirigiéndole una mirada suplicante.

Kiba se froto el cabello con una sonrisa nerviosa. "Lo siento, Issei. Pero no puedo desobedecer a la Presidenta."

Issei tan solo bajo la mirada completamente abatido por la respuesta de su amigo.

Rías se cruzó de brazos con una gran seriedad. "Por lo que eh aprendido de ti, sé que un castigo a base de entrenamiento físico solo te pondría más contento. Y la acción que tomaste hoy no es lo suficientemente grave como para darte latigazos en el trasero."

"Presidenta…" Issei alzo la mirada con un brillo esperanzador en sus ojos.

Rías sonreiría tranquilamente. "Por lo que tu castigo será quedarte aquí por tres días."

"¡¿QUÉ?!" Grito Issei fuertemente por lo escuchado.

Un círculo mágico se formó bajo los pies de Rías. Sus demás siervos se reunieron alrededor de ella, con una mirada un tanto confundida en sus rostros. Por lo visto, no estaban muy seguros de este castigo.

"Nos veremos el jueves, Issei. Procura no moverte mucho en este lugar, oh podrías tener un problema con los dragones. Es el único territorio que les queda después de la guerra, y son excesivamente territoriales por esa razón."

"¡Espera un segundo!" Issei trato de lanzarse al círculo mágico, pero todos desaparecieron en su cara. "Creo que prefiero los latigazos…" Finalmente diría mientras miraba a su alrededor con algo de miedo.

SALTO DE LINEA.

"¡Jajajajajaja! ¿Así que, aquí solo por tres días, eh?"

"Así es…"

Issei y el Cuidador se encontrarían comiendo una gran cantidad de bayas y otras frutas. Era obvio decir que esas clases de frutas no eran comunes en la tierra. Pero su sabor seguía siendo parecido.

"Gracias por darme algo de comida." Issei le daría una sonrisa al hombre para indicar su agradecimiento.

El Cuidador le daría una sonrisa de lado. "No hay problema, muchacho. Sé que no eres alguien que posea malas intenciones, solo con verte me puedo dar cuenta de ello."

Issei abriría su maletín y arrojaría todos sus libros y cuadernos al suelo para comenzar a meter las frutas. "Por cierto, ¿conoces algún lugar en donde no sea peligroso dormir?"

El hombre alzaría su mirada con un rostro pensativo. "Hmmmmm, no realmente. No existen lugares aquí que no sean peligrosos, aunque si existen lugares que son menos peligrosos que otros." El hombre bajaría su mirada con una expresión seria. "Te recomiendo que te quedes por estas zonas, ya que son las menos peligrosas." El hombre observo curioso como Issei cerraba su maleta y ajustaba la posición de la mochila que llevaban en la espalda. "Por cierto, ¿Qué llevas en la mochila?"

Issei se puso el maletín en su hombro mientras le dirigía una sonrisa. "Nunca regreso a cada después de la Academia, así que siempre me llevo una mochila conmigo para tener una gran cantidad de agua y alimentos. Por suerte, me ayudaran mucho hoy."

El hombre le dirigió una mirada preocupada. "¿Tus padres no se preocupan de que estés tanto tiempo fuera?"

Issei daría un bufido burlón, haciendo que el hombre lo mirara con extrañeza. Issei se daría media vuelta y comenzaría a caminar, alzando su mano como gesto de saludo. "De seguro se pondrán contentos por no verme un pelo en tres días."

El hombre le dirigió una mirada un tanto confusa, pero decidió no presionar más el tema, porque parecía algo delicado.

El hombre chasqueo los dedos con una sonrisa. "Casi me olvido de decirte algo. Al Norte de aquí se encuentra una cueva que es bastante segura. Nadie se atreve a entrar allí por las temperaturas bajo cero."

Issei cambiaria un poco su dirección para dirigirse hacia el Norte mientras señalaba su mochila gigante. "Por suerte, hoy a la mañana me compre una gran cantidad de frazadas."

El hombre continúo viendo a Issei, hasta que finalmente desapareció entre los árboles.

"De todas formas, ¿me pregunto que tendrá ese lugar para generar una temperatura tan baja?" Pensaría el hombre tomándose el mentón.

SALTO DE LINEA.

Issei seguiria avanzando entre los árboles. Podía escuchar el sonido de mucha agua y animales a su derecha, por lo que seguramente había una especie de lago en esa dirección.

Issei puso una boba en su rostro. "Tengo suerte de tener un lago cerca, junto con semejante vegetación. Esto me vendrá muy bien para sostenerme durante tres días." Issei puso su rostro serio nuevamente. "Solo espero que mi 'sensor de dragones' no vuelva a hacer acto de presencia en estos tres días. No me gustaría tener que preocuparme de las auras que se encuentran en el bosque a la hora de la siesta."

"*Compañero, creo que no es tan segura la cueva como ese vagabundo nos dijo.*"

Issei alzaría una ceja por el tono vacilante y asustado de Ddraig.

"Ddraig, ¿tienes algo con este lugar? Desde que llegamos, has estado actuando como si tuvieras miedo de algo oh alguien."

"*¿Yo? ¿Asustado? ¡Ja! No tienes idea de lo que estás hablando, mocoso.*" Respondería Ddraig con un claro tono de superioridad.

Issei dio una pequeña sonrisa mientras observaba su mano derecha. "Entonces, ¿Qué es lo que te está molestando?"

"*No es nada, compañero. Es algo insignificante. No te preocupes.*" Respondería Ddraig con un claro tono confiado.

Issei miro hacia al frente con una sonrisa y continuo avanzando. "En ese caso, entonces no hay nada de qué preocuparse."

"*¡Espera, cualquier lugar, menos allí!*" Grito Ddraig con un claro tono asustado.

Issei paro en seco y un pequeño tic en su ojo demostró la molestia que tenía en estos momentos. "¿Sabes? Si no me VAS a decir PORQUE no debo avanzar HACIA la cueva, ¡DEJA DE ESTARME FASTIDIANDO Y CIERRA EL PICO!"

"*…*"

Issei frunció el ceño y continúo avanzando más rápido. "Okey, si no quieres decirme, es problema tuyo."

Issei estuvo avanzando por unos pocos minutos más, hasta que finalmente atravesó un árbol y vio con gran asombro como la cueva cernía a unos 40 metros de él, demostrando que la vegetación circundante quedo completamente aplastada por el clima del lugar. La cueva tenía un gran agujero y todo a su alrededor estaba adornado con hielo.

Antes de que Issei pudiera dar un paso en el hielo, Ddraig finalmente hablo.

"*Es algo de mi pasado, por esa misma razón no quiero que vayas allí. Por favor, compañero escúchame. Mis portadores suelen morir por la batalla contra Albión en su gran mayoría, pero también mueren a causa de otros dos factores. Una es por el Cazador de Dragones, y la otra se encuentra en esta cueva. Esta desgracia es algo que me viene persiguiendo desde el comienzo de mi batalla contra Albión. No me gusta recordar y hablar de mi pasado, pero no me gustaría que murieras, siendo el mejor portador que me ha tratado en este milenio. Todos me han tratado como fuente de poder, pero tú eres el primero que me trata como su compañero. Así que por favor, prometo que te contare todo, pero te suplico un poco más de tiempo, ya que son duros recuerdos para mí, porque son cosas que nunca volverán.*"

El tono genuinamente sincero y preocupado de Ddraig hizo que Issei diera una sonrisa muy complacida por su respuesta.

"De acuerdo, compañero. Entiendo que tus recuerdos de cuando aún estabas vivos sean duros, pero solo quiero que haya verdadera confianza entre nosotros. Después de todo, podríamos llegar a vivir una gran cantidad de milenios juntos."

"*Tienes razón. Gracias por no presionarme, compañero.*" Agradecería Ddraig con un claro tono agradecido en sus palabras.

"Ahora, larguémonos de aquí."

Issei bajaría su pie levantado, pisando el borde del hielo. El castaño observo ligeramente sorprendido como el hielo se apartó de su pie por obra de magia.

Adentro de la cueva, unos ojos gigantes de un profundo color celeste se abrirían de golpe.

"*Mierda…*"

Issei fue bruscamente arrastrado hacia dentro del sector de hielo por una enorme cúpula gélida que rodeo toda el área circundante, quedando atrapado dentro del lugar.

"¡¿Pero qué clase de brujería es esta?!" Gritaría Issei en shock, al ver el enorme domo que lo estaba rodeando.

Issei rápidamente sacaría su guantelete y le daría un fuerte golpe a la columna de hielo, sin hacerle ni un rasguño.

"¿Pero que es esta mierda?" Se preguntaría Issei con los ojos entrecerrados mientras empezaba a temblar por el frio.

"*Estamos perdidos. Nos adentramos demasiado, y ella se dio cuenta de nuestra presencia.*" Respondió Ddraig con un tono muy serio.

Issei pestañeo dos veces con sorpresa. "¿'ella'?"

"*El último factor que condenaba a mis portadores es una dragona llamada Tiamat. Ella está completamente loca. No sirve de nada que te quedes aquí, si no vas, ella vendrá por nosotros.*"

"Espera, ¿Qué le hiciste para que te odiara tanto?"

"*…*"

Issei puso una mirada aburrida. "Más temas personales…supongo que se lo preguntare ah ella."

"*Tendrás mucha suerte si te deja decir más de dos palabras que no sean parte de tu presentación. Fue un honor haber sido tu compañero por más de dos semanas.*"

"Oye, todavía no me des por muerto." Diría Issei con un tic en su ojo. No entendía porque tenía que lidiar con sus problemas personales, pero si moría por esta estupidez, su alma entraría en la Sacred Gear solo para patearle el trasero.

SALTO DE LINEA.

Issei entraría en la cueva, en donde solo podía ver oscuridad. Siguió avanzando un poco temerario por la cueva, hasta que se topó con una corriente de aire que parecía ser una respiración.

Issei dio un gran salto hacia atrás cuando unos enormes ojos hermosos de un profundo color celeste se abrieron ante él.

"Nunca pensé que vendrías voluntariamente a tu muerte, Ddraig." Diría la figura mientras se levantaba y extendía sus alas, teniendo un tamaño tan gigantesco que abarcaba toda la cueva.

Issei en estos momentos estaría mucho más asustado, si no fuera por la voz melodiosa y bella que salió de un dragón enorme (omitiendo el hecho de que el tono describía su odio). La primera palabra de la dragona hizo que su espalda tuviera un leve escalofrió.

Después de unos pocos segundos, Issei miro con asombro como toda la cueva se iluminaba gracias al hielo que la adornaba. Se asombró aún más cuando vio al enorme dragón de 9 metros que estaba frente a él. Sus escamas eran completamente blancas, a excepción de su abdomen y alas que eran de un color celeste, casi igual de fuerte y profundo que sus ojos.

"Entonces, espero que estés preparado para tu muerte, Ddraig. Y si no es asi, no es problema mío." El tono claramente molesto de la dragona hizo que Issei saliera de su asombro.

Issei agito sus manos en defensa con algo de miedo. "¡Espera, espera, espera! Yo no soy Ddraig, soy su portador."

Tiamat entrecerró sus ojos, haciendo que Issei se pusiera aún más nervioso. "Es cierto. Ahora ese idiota es una simple Sacred Gear, pero los son la misma escoria. Después de todo, eres el Sekeryutei." Dijo la dragona con un claro tono burlón al final.

"¿Escoria? ¿De qué me estoy perdiendo?" Pensó el castaño. "No me llames así, mi nombre es Issei, no Sekeryutei. Eso solo es un tonto título honorario que me dan por tener a Ddraig."

Los ojos de Tiamat brillaron con un destello de intriga por un segundo. "Qué curioso… todos los portadores anteriores que mate se regocijaban de su título como unos imbéciles."

Al ver que la dragona tenía cierto interés en una charla, Issei no perdió la oportunidad y la señalo con un dedo. "Además, no sé qué te habrá hecho Ddraig para que lo llames escoria, ¡pero yo no tengo nada que ver con sus problemas!"

Tiamat lo fulmino con la mirada, dando a entender que había tocado un punto muy sensible. "¿Así que ese idiota solo se regocija en las historias donde consiguió grandes logros, eh?"

"De hecho, ni siquiera me comento algo de su vida. Pero no pienso contestar para no perder la oportunidad de salir con vida." Pensaría Issei mientras el sudor comenzaba a salir de su rostro, indicando que su calma superficial estaba comenzando a ceder lentamente.

Tiamat acerco su rostro amenazadoramente al de Issei, haciendo que el castaño se asustara un poco. No por su cercanía, sino por el dolor y odio que tenían sus ojos. "Yo estaba completamente enamorada de un dragón, junto con otras dos hembras. En nuestra especie, es normal ver que los machos practiquen la poligamia, por lo que no me molestaba compartirlo. Pero poco después, descubrí que él solo quería a las otras dos, y a mí solo me veía como un trofeo por mi puesto. Eso hizo que cayera en 'La Caída del Dragón', una enfermedad letal que te consume en una sola semana, y lo único que necesita para brotar en tu cuerpo es que tu amante te traicione. Es una enfermedad casi incurable, pero si la superas, nunca más tendrás que volver a pasarla. Obviamente, no fui lo suficientemente fuerte emocionalmente para superarla yo misma, pero aquí es donde entra Ddraig. Él me cuido durante días completos para asegurarse de que estuviera bien. Ah medida que me iba curando, simplemente no pude evitar enamorarme de él, y sentí que nuestra conexión era muy especial. Pero cuando finalmente me cure, él me abandono. Lo estuve rastreando por una semana completa, hasta que finalmente lo encontré…" Los ojos de Tiamat se pusieron un poco llorosos. "¡En los brazos de otra! ¡Y nuevamente, fui rechazada!"

En estos momentos, el miedo de Issei se había disipado, para convertirse en empatía. De hecho, sentía una gran lastima hacia Tiamat, porque él había experimentado algo parecido de primera mano, referido a la primera parte de la historia.

Tiamat alejo su rostro de Issei y sus lágrimas se cristalizaron y rompieron, para que después desprendiera un aura de muerte a su alrededor. "Por esa misma razón, jure vengarme. Me vengue de mi anterior amante, y me adueñe de esta cueva en el último milenio, para salir únicamente cuando sienta la presencia de Ddraig, solo para ir a matarlo."

Tiamat solo espero la respuesta de Issei para matarlo. Solo esperaba que él contestara como todos: "Estas loca." "Eres una desquiciada." "Por ser de esa manera, nadie nunca te amara o querrá."

"¿No te sientes sola?"

Tiamat cambio su expresión enfadada a una muy confundida. "¿Qué?"

Issei se froto su mejilla con una sonrisa nerviosa. "Solo digo, ya sabes. Si esperas aquí por tanto tiempo para matar a Ddraig, eso quiere decir que no hablaste con casi nadie en un milenio."

Tiamat miro a Issei con gran sorpresa. "Bueno… supongo que sí. Pero nunca me eh puesto a pensar en ello. Solo tenía un objetivo en mente."

Issei paro de frotarse la mejilla y miro hacia abajo con una expresión un poco decaída. "Sé que puede ser muy duro todo lo que pasaste, pero siempre es bueno intentar superarlo. Y hablar con gente puede ayudarte a ello."

"¡¿Tu sabes?! ¡No me hagas reír! ¡No intentes compadecerte de mí, cuando ni siquiera tienes idea de lo que se siente!" Rugió Tiamat con gran rabia en sus palabras.

"¡¿Por qué te piensas que soy un Demonio?! ¡No tomes afirmaciones apresuradas!"

Tiamat se vio sorprendida de nuevo cuando Issei alzo su mirada con una gran seriedad, además de que le había gritado.

¿Cuánto tiempo había pasado desde que alguien le había gritado?

En realidad, ¿alguien le había gritado siquiera?

Eso no era lo que realmente estaba en su mente ahora. En lo único que estaba pensando, era en la mirada penetrante de Issei. Sin duda alguna, el niño había pasado por una experiencia parecida a la de ella.

Eso quiere decir que él comprende su dolor.

"*No compares una cosa con la otra, compañero. Tu experiencia fue mucho peor que la de esa dragona.*"

Las escamas de Tiamat se erizaron, indicando que no le apetecía nada escuchar esa voz.

"¿Cómo te atreves?... ¡¿CÓMO TE ATRAVES?!" la dragona rugió fuertemente, haciendo que Issei fuera arrastrado unos pocos metros.

Issei choco su mano con su rostro internamente. En estos momentos, estaba muy enojado con Ddraig. Justo cuando tenía la posibilidad de vivir, se lo arruinaba su propio compañero.

Una gran cantidad de poder que se materializaba como hielo comenzó a rodearla, dándole una imagen muy imponente y amenazadora.

Pero Issei tenía la cabeza en otro lado en estos momentos…

"*¡¿Por qué te enojas?! ¡Tú no sabes lo que vivió mi-*"

Issei estaba tan enojado, que ni siquiera pensó sus palabras.

Solamente, salieron de él.

Salieron de su alma.

"¡CIERRA LA PUTA BOCA, MALDITA LAGARTIJA SUBDESARROLLADA!"

El ambiente sofocante que producía Tiamat desapareció al instante, haciendo que todo se quedara en completo silencio mientras la dragona tenía los ojos ensanchados a más no poder.

"*¡Oye, te estoy defendiendo! ¡Cuida tu forma de dirigirte hacia mí, mocoso!*" Susurro Ddraig por lo bajo con un tono muy ofendido. Obviamente, de poco sirvió su susurro, ya que todo estaba en completo silencio.

Issei tan solo se quedó inmóvil viendo a Tiamat. Una pequeña corriente helada fue lo único que se escuchó en los segundos silenciosos agónicos.

Después de eso, la expresión de completa sorpresa que tenía Tiamat comenzó a suavizarse lentamente.

De hecho, parecía que estaba comenzando a sonreír…

"hm hm hm, ja ja ja, ¡JAJAJAJAJAJAJAJAAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!" Tiamat se volteó en el suelo mientras reía sin parar y se tomaba el estómago con sus cuatro patas.

Tiamat comenzó a golpear el suelo fuertemente, haciendo que todo el lugar retumbara. "¡LA-LAGAR-LAGARTIJA SUBDESARROLLADA! ¡JAJAJAJAJAJAAJAJA!"

Issei no pudo permanecer mucho tiempo sorprendido por la reacción de Tiamat, porque su voz y risa era tan hermosa cuando no te estaba amenazando de muerte, que simplemente era muy fácil dejarse llevar por ella.

Por esa razón, él también comenzó a carcajearse junto a ella.

"*…no me gusta a donde puede llevar todo esto.*" Diría Ddraig muy ofendido por lo que estaba sucediendo.

FINAL DEL CAPITULO!

Para compensar la larga espera, les traje un capitulo mucho más largo de lo habitual ¡Espero que lo hayan disfrutado!

Lo más probable es que este capítulo tenga algunos errores de redacción, junto con algunas emociones que no se lograron muy bien por una mala narración ¡Realmente, lo siento mucho! Pero simplemente no podía esperar otro día mas en publicar este capítulo. Ya me había tardado demasiado, y ya venía siendo hora.

Tenía pensado describir la apariencia humana de Tiamat en este capítulo, pero todo se me hizo mucho más largo de lo que pensaba, así que decidí dejarlo para el próximo capítulo. Creo que no es necesario aclararlo, pero Tiamat será increíblemente hermosa. Cuando la describa, se darán cuenta de ello.

Si, estos tres días serán bastante movidos para Issei. No por entrenamiento, sino por historia.

¿Quién es el Cazador de Dragones?

¿Por qué los dragones están casi extintos?

¿Cómo se dividen las clases de dragones?

¿Cuál será el familiar de Issei?

¿Cuánto se acercaran emocionalmente en tan solo tres días?

Antes de despedirme, solo les digo que no esperen una relación en tan solo dos capítulos. Es algo que llevara MUCHO desarrollo. Especialmente, porque los casos en concreto son bastante especiales. Porque ambos están profundamente dañados ah lo que ese tema respecta. De igual manera, habrá muchas incitaciones sexuales. Pero más que lascivas, serán graciosas.

Ahora sí, nos vemos en el próximo capítulo!

Un saludo!

Cantidad de palabras: 11011 palabras.