Aquí estrenando otro capítulo!

Antes de comenzar, como siempre contesto las reviews!

FireAkai15: Ten en cuenta que todos los reencarnados se jodieron de esa forma XD Pero ya tienen experiencia respecto al tema, a diferencia de Asia que andaba un poco loca jajajaja. Por esa misma razón Rías la aisló una semana. Con respecto a la Caída del Dragón, solo puse una referencia para que se sepa que en este fic existe, pero no tengo pensada en implementarla en Issei. Sus mujeres nunca lo van a traicionar ni nada por el estilo (en resumidas cuentas, siempre serán leales). Es algo que utilice con Tiamat para usarlo más adelante a propósito como una explicación para los dragones. Cuando llegue el momento lo entenderás. Tengo pensado hacer que Ddraig e Issei se vuelvan mejores amigos, así que todavía mejorara aún más su relación. Respecto a Rías, todavía no eh introducido del todo a los Demonios y no creo que lo haga hasta algunos capítulos más adelante. Por lo tanto, tendrás que esperar para tener un desarrollo más profundo respecto a ellos. Y por último, hablando de la relación entre Issei y Tiamat… en este capítulo no trabaje mucho en ello, pero en el próximo se verá mucho más a profundidad.

Carlos29: Nuevamente, gracias por el apoyo! Es un alivio saber que a lo largo de los capítulos aún sigo manteniendo en alto las expectativas!

En este capítulo se notaran bastantes cambios respecto al cannon, atentos a ello.

Ahora, habiendo respondido todo, que comience el capítulo!

"Presidenta, ¿está segura de esto?" Kiba pregunto con preocupación.

Todos los integrantes del Club miraron a Rías con una ceja alzada.

"Por supuesto que sí. Es la única forma de hacer que Issei deje de distraerse por trivialidades, ¿se imaginan lo que podría pasar si en medio de un Rating Game una mujer se desnuda en frente de él?

Koneko se llevó un bocadillo a la boca y miro a Rías seriamente. "Entiendo su preocupación, Presidenta. Pero, recuerde que el Reino Familiar está repleto de peligros para Issei. Eso podría significar perder una pieza muy importante para su equipo."

Rías simplemente ajito su mano con desdén. "Tranquilos, no le pasara nada. Y si le pasara algo, quizás eso haría que cambiara un poco su actitud."

"Debería tener más cuidado con esas acciones, Presidenta. Sé que puedes tratarlo como usted guste porque es su siervo, pero recuerde que no puede darse el lujo de perder fuerzas por estupideces. Especialmente en estas fechas." Aclaro Akeno con un tono bastante serio, algo fuera de lo común en ella.

Rías le dirigió una mirada penetrante a Akeno. No le gustaba que sus siervos le digieran que hacer, pero no podía evitar pensar que tenía razón.

"Faltan unos meses… si consigo que el Sekeryutei aumente su poder, sería una victoria garantizada…" Pensaría Rías con una mano en el mentón, para después alzar su mirada con una sonrisa. "Todavía faltan unos meses, así que no deberías preocuparte por ello, Akeno."

Todos los demás simplemente sonrieron ante la respuesta de Rías, a excepción de Asia que no entendía exactamente a lo que se refería.

"Disculpe, Presidenta. Pero, ¿qué sucederá en unos meses?" Rías le dirigiría una mirada muy seria a Asia por su pregunta. Era algo que no le gustaba recordar, pero tendría que decírselo. De nada serbia ocultarlo hasta el último segundo.

CAPITULO 4: LA DECADENCIA DE LOS DRAGONES.

Issei estaba sentado en el suelo y apoyado en el cuello de Tiamat mientras ambos seguían riendo, pero a un ritmo mucho más normal que al principio. La dragona seguía volteada en el suelo, aunque ya había dejado de golpear fuertemente el piso con sus manos. Por lo visto, la euforia del momento ya se había ido.

"Por los dragones, me duele mucho el estómago. ¡No me había reído así en un milenio!" Exclamaría Tiamat mientras se tomaba su abdomen con una de sus patas.

Issei alzo la mirada con una sonrisa y se recostó aún más en el cuello de la dragona. "¡Ufff! ¡Yo creo que no me eh reído de esta manera en toda mi vida!" Issei miro a uno de los ojos de la dragona que lo estaba mirando de forma penetrante, como si quisiera estudiarle el alma. "Creo que fue por culpa de tu risa. Es demasiado contagiosa." Dijo Issei con una enorme sonrisa entre dientes, haciendo que el ojo de la dragona se ensanchara un poco por sus palabras.

Issei se confundió un poco cuando Tiamat miro hacia arriba y su sonrisa cambio a una expresión seria. Por lo menos, no era una expresión furiosa, como la que tenía al principio.

"Todavía no me contaste tu historia." Esta declaración hizo que Issei la mirara sorprendido. La dragona le dirigió una mirada. "Ya sabes, ya te conté la mía. Es justo que ahora tú me cuentes la tuya."

"*Cualquier cosa es mejor a que sigan riéndose de mi.*" Interrumpiría Ddraig con un tono molesto.

"Silencio, Lagartija Subdesarrollada." La expresión seria de Tiamat se curvo a una sonrisa tras decir esas palabras.

Ddraig refunfuño por lo bajo sin que se escuchara nada en particular. Solo parecía lamentarse de que Tiamat haya encontrado su punto débil, y ese punto débil era su orgullo.

El suspiro profundo y melancólico de Issei hizo que Tiamat y Ddraig dejaran su discusión para más tarde y le prestaran especial atención al castaño.

"Antes de comenzar me gustaría saber, ¿Qué es para ti la vida y el amor?"

Ante la pregunta de Issei, Tiamat alzo la mirada, sin poder encontrar una respuesta. "No lo sé. No es algo que se pueda describir físicamente. Solo te sientes muy bien, y luego te quieres morir." La respuesta tan fuera de contexto que dio Tiamat hizo que Issei negara con la cabeza.

Issei se apoyó aún más en el cuello de la dragona y posiciono ambas manos detrás de su cuello con una mirada seria. "Supongo que tienes razón. No es algo que se pueda explicar fácilmente, pero son conceptos que están relacionados entre sí. Para mí, la vida es como una bebida, hace que te sientas estupendo, pero si intentas probar más de lo que puedes tragar, simplemente te dará una fuerte patada en el culo. Con respecto a el amor, es como una droga, se siente increíble, pero llega a ser increíblemente destructivo si no tomas la correcta, oh si te vez cegado por ella."

Tiamat alzo la mirada con algo de confusión. "Entiendo a lo que te refieres… pero, ¿cómo se relaciona la vida y el amor?"

Issei apretó fuertemente los puños detrás de su cabeza, algo que Tiamat noto. "Porque la droga te puede joder la vida." Issei daría un fuerte suspiro y se levantaría de un salto, dándole la espalda a Tiamat. "Eso es lo que me paso a mí. Probé el amor y me volví completamente adicto, me cegué totalmente y no pude ver las verdaderas intenciones que había detrás de mi novia. Ella resulto ser un Ángel Caído, y destrozo mi vida por completo, matándome." Issei se cruzaría de brazos para luego darse vuelta con una sonrisa. "Pero alguien me ayudo, y gracias a esa persona obtuve una nueva vida. Obviamente, es imposible que mis cicatrices se vayan por completo." Issei se llevó una mano al corazón. "De hecho, aún siguen doliendo. Pero no lograre nada lamentándome el resto de mi vida. Si me dieron una nueva vida, lo único que me queda es probar una bebida nueva y continuar avanzando. Cuando me den ganas de vomitar por emborracharme, simplemente tendré que soportarlo. Nadie tiene una vida sin altibajos, después de todo."

"Wow…" Eso es lo único que pudo decir Tiamat al escuchar la historia de Issei. Definitivamente, él la había pasado mucho peor que ella, ya que no solo la mujer lo traiciono, sino que también lo mato.

Aunque ella estaba más impresionada por otra cosa…

"¿Cómo puedes seguir sonriendo, después de pasar por algo como eso?" Preguntaría la dragona, por fin levantándose de su posición anterior.

Antes de que Issei pudiera responder, Ddraig interrumpió.

"*Recuerda que él era un humano, Tiamat. No siente con la misma intensidad que sienten los dragones.*"

Tiamat observo al guantelete parlante con el ceño fruncido. "Tienes razón, me había olvidado de ese detalle." Issei se sorprendió de la respuesta, porque había pensado que Tiamat se volvería a burlar de Ddraig.

"¿De qué están hablando?" Pregunto Issei con gran curiosidad.

"Como veo que la Lagartija Subdesarrollada sigue siendo un inútil, me encargare de explicártelo personalmente." Diría Tiamat seriamente, haciendo que Ddraig volviera a refunfuñar por lo bajo.

Issei se señaló con una sonrisa nerviosa. "¿Eso quiere decir que ya no quieres matarme?"

"Te compadezco."

"¿Eh?" La respuesta de Tiamat hizo pestañear a Issei.

Tiamat lo miro fijamente con su típica expresión seria. "Como escuchaste. Aunque no seas un dragón, me parece increíble que hayas pasado por algo similar, incluso peor que yo, y aun puedas estar tan contento." Tiamat tendría un brillo en sus ojos, algo que Issei captaría. "Eso me hizo replantearme algunas cosas, ¿Si un simple humano puede superarlo, por qué yo no?" Tiamat bajo la mirada con una pisca de tristeza, algo que no pasó desapercibido para Issei. "Además, también me eh dado cuenta que esto me está haciendo muy mal. Nunca dejare de odiar a Ddraig. Pero como tú dijiste, el odio ha calado tanto en mí que eh estado sola por un milenio. Supongo que cuando me lo dijiste, realmente me di cuenta de ello. ¿En serio pasara el resto de mi eternidad cazando a ese imbécil? Pensé." Ddraig puso los ojos en blanco ante la última declaración. Pero opto por no decir nada, ya que Tiamat estaba teniendo una reflexión muy fuerte en estos momentos.

Issei se cruzaría de brazos y le dirigiría una sonrisa entre dientes. "Es genial que pienses eso."

Tiamat le dirigió una pequeña sonrisa a Issei, para que luego un gran brillo la rodeara. Algo que impresiono mucho al pelicastaño.

"Antes de comenzar, me gustaría que ambos nos pusiéramos cómodos." El brillo gélido que rodeaba a Tiamat desapareció, haciendo que Issei se le cayera la mandíbula en completo shock.

Ahora, la gran eh impotente dragona había cambiado su figura a la de una mujer madura con una estatura un poco más alta que la de Issei. Llevaba puesto una camisa completamente blanca, junto con unos jean del mismo color que apretaban fuertemente sus piernas. Ah la camisa le faltaba un botón en la parte superior, revelando una pequeña parte de su gran escote. Lo peor de todo, era que sus pechos parecían increíblemente firmes y suaves, eran aún más grande que los de Rías, y eso se notaba muy fácilmente. Aun así, sus piernas y trasero no se quedaban para nada atrás, de hecho, hasta podría decirse que eran más sexis, ya que tenía un gran, pero moderado trasero que se aferraba fuertemente a su jean dando la imagen de que era muy moldeable, al igual que sus muslos que parecían ser completamente carnosos y suaves, al igual que su trasero y sus pechos.

Pero, lo realmente increíble de todo esto, era que su cuerpo se quedaba corto ante la belleza que desprendía su rostro. Tenía una piel cremosa que era hermosa, junto con una suavidad incluso más alta que la lana. Su rostro parecía haber sido tallado por los mismos dioses, junto con sus ojos celestes profundos y su hermosa expresión, que desprendían una seriedad impresionante, haciendo que todo a su alrededor le diera un toque misterioso. Su cabello era de un color celeste más claro que sus ojos. Se movía libremente y con gran gracia hasta llegar por debajo de su cintura. Se veía increíblemente sedoso y brillante, desprendiendo otra gran aura de hermosura a todo su cuerpo.

"W-WOW…" Issei solo se quedó mirándola con los ojos bien abiertos. La mujer más hermosa que había conocido según sus criterios era Rías, y esta mujer hacia parecer a la pelirroja como la mujer más fea del mundo.

Tiamat cruzo sus brazos debajo de sus pechos y alzo una ceja. "¿Por qué me estás viendo así? ¿Tengo algo raro en la cara?"

Issei dio un paso hacia atrás mientras seguía admirando su belleza. "N-No es eso. Solo es que… no sabía que los dragones podían cambiar de forma."

Tiamat alzo ambas cejas ante la respuesta. "¿No sabes que los dragones tienen forma humana?" Tiamat se puso las manos en la cadera y dio un gran suspiro, para luego alzar la mirada con gran seriedad. "Estaremos un buen rato…"

Issei salió de su transe y le dirigió una sonrisa entre dientes. "En ese caso…" Issei arrojo la gran mochila hacia el frente, haciendo que Tiamat alzara una ceja.

SALTO DE LINEA.

"¡Delicioso!" Pensó Tiamat después darle una mordida al sándwich preparado por Issei. Una pequeña sonrisa placentera se dibujó en su rostro, mostrando sus pequeños dientes caninos al exterior, dándole una apariencia bastante tierna a los ojos de Issei.

Ambos se encontraban sentados en frente del otro en una frazada, simulando una especie de picnic. Estaban en la salida de la cueva, ya había desaparecido el hielo cortesía de Tiamat, debido a que Issei estuvo titiritando de frio hace unos momentos.

Tiamat dejo su sándwich a un lado y volvió a su expresión seria. "¿Y bien? ¿De qué quieres hablar primero?"

Issei miro su sándwich con una mirada pensativa. "Me gustaría saber primero por qué los dragones tienen forma humana."

"¿Prestaste atención a mi cuerpo cuando era un dragón?"

Issei simplemente asintió.

"Entonces, supongo que recordaras que no tenía ningún órgano reproductivo, ¿verdad?"

Issei bajo la mirada con un pequeño sonrojo en su rostro. "No me había fijado con tanto detalle." Issei alzo la mirada con sorpresa. "Espera un momento, me estás diciendo que…"

Tiamat asintió seriamente. "Así es. Los dragones siempre recurrimos a esta forma a la hora de reproducirnos. Aunque conlleva un peligro, ya que nuestros poderes se reducen un 30%."

Issei le dirigió una sonrisa avergonzada. "Entonces, ¿Cómo hacen para cuidar sus bebes?"

Tiamat se inclinó de hombros. "Mi madre nunca me explico, y tampoco eh tenido un hijo. De hecho, ni siquiera eh tenido relaciones sexuales."

Un pequeño silencio incomodo se levantó entre ambos, incluso poniendo nerviosa a Tiamat.

"¿Lo otro que querías saber, era sobre las emociones de los dragones?" La pregunta de la dragona rompió el silencio incomodo, haciendo que Issei asintiera rápidamente.

"Básicamente, los dragones somos la especie más sensitiva que existe respecto a los sentimientos. Para que lo entiendas, si sentimos alegría, lo sentimos diez veces más, si sentimos pasión, lo sentimos 10 veces más, si sentimos tristeza, lo sentimos diez veces más, si sentimos odio, lo sentimos diez veces más. De hecho, por esa misma razón es que se originó la Caída del Dragón, porque entramos en un estado de depresión tan grande que terminamos muriendo a causa de ella. Lo bueno de esto, es que solo te puede suceder si tu novio o novias te traicionan oh mueren. También tiene un factor a favor, y es que si lo sufriste una vez, te haces inmune a la enfermedad, debido a que tu cuerpo ya se habrá adaptado a las condiciones que sufrió anteriormente. Pero eso no significa que no te sientas devastado si pierdes a tu pareja."

Issei se froto el cabello con sorpresa. "De acuerdo… eso suena muy complicado."

Tiamat lo miro seriamente, haciendo que Issei se exaltara un poco. "No tienes que preocuparte de ello. Solo los dragones tienen estas características. Tú tienes a la Lagartija Subdesarrollada, pero sigues siendo un Demonio. Podrás adquirir algunas habilidades de dragón, eh incluso tener aura de dragón, pero no serás un dragón. Ah menos que quieras intentarlo, pero no te lo recomiendo."

Issei observo a Tiamat con gran curiosidad por lo último mencionado, pero no dijo nada al respecto.

"De hecho, tendrías que preocuparte más por ti mismo. Después de todo, ser un Demonio no te garantiza vida eterna. Aun tienes que enfrentarte al otro Dragón Celestial, y eso no es lo único en lo que debes preocuparte." Tiamat frunció el ceño, haciendo que Issei prestará especial atención. "También está el Cazador de Dragones."

Issei pestañeo sorprendido al escuchar ese nombre.

"Por tu reacción, puedo ver que ya te comentaron algo al respecto…" Tiamat agarro el sándwich y le dio una mordida, para luego alzar su mirada para recordar. "Es un sujeto muy peligroso. Fue creado por las Tres Facciones hace un milenio para acabar con todos los dragones. Es cierto que para nosotros, los Demonios, Ángeles, y Ángeles Caídos no son más que una cucaracha, con excepciones." Al decir esa última palabra, una sombra de una mujer apareció en la mente de Tiamat que tenía unas 10 alas negras con unos ojos rojos penetrantes. "El problema, es que aunque sean unas cucarachas, si juntas el poder de las Tres Facciones en un solo sujeto, hace que sea algo problemático. Así es como surgió Brand Caíngelmon, un experimento que sirvió para erradicar a todos los dragones que estaban por debajo de los Reyes Dragones. Muy pocos sobrevivieron. Incluso dos de los cuatro Grandes Reyes Dragones murieron a manos de esas escorias. Aunque Brand fue el principal asesino de dragones. Y si no hubiera sido por él, nunca hubieran podido matar a dos de los dragones más fuertes que hayan existido."

"¿Reyes Dragones?" Pregunto Issei con gran intriga.

Tiamat le dirigió una mirada un tanto orgullosa. "Así es. Los dragones somos una especie que tiene muchísima diferencia de nivel entre nosotros, por esa misma razón existen escalas. En la quinta escala, se encuentran los dragones más débiles y menos inteligentes, conocidos como Dragliares. Gracias a ellos es que la especie aún tiene probabilidades de subsistir, pero al ser tan débiles se convirtieron en los familiares de los demonios, a cambio de vivir en este lugar. En la cuarta escala se encuentran los Dragones, aquí podías encontrar dragones débiles ah muy fuertes. De hecho, Brand fue el encargado de matar a los más fuertes de esa escala, ya que ni los reyes demonios podían encargarse de ellos. Desafortunadamente, todos y cada uno de ellos fueron asesinados. En la tercera escala, se encuentran los Reyes Dragones. Ah diferencia de la anterior escala, estos dragones tienen un poder descomunal, una rareza incluso dentro de los dragones, y por esa misma razón es que solo cuatro dragones lograron alcanzar tal nivel. Algo curioso de remarcar, era que aunque se clasificaran con el mismo título, había una gran diferencia de poder entre los cuatro. Ah causa de ello, las Tres Facciones se unieron junto a Brand para acabar con Vitra y Fafnir, el cuarto y tercer Rey Dragón respectivamente. Pero como vieron que no podían contra el segundo Rey Dragón, Tannin, todos estuvieron de acuerdo en realizar un pacto con el dragón, dándole tierras del infierno a cambio de la paz. Pero no todo fue color de rosas para ellos, ya que Brand deserto de las tres Facciones al ver esto, y en estos momentos está vagando para encontrar y matar a los portadores de Ddraig y Albión, aunque ahora también representa un peligro para las Tres Facciones. Básicamente, matar dragones es su única ambición en la vida."

"¡Espera un segundo! Me estás diciendo que los Reyes Dragones eran tan fuertes que las Tres Facciones tuvieron que aliarse para derrotarlos, y aun así, no pudieron con el segundo más fuerte…"

Tiamat sonrió orgullosa por su genuina impresión. "Así es. De hecho, quizás hubieran podido con Tannin si Dios ayudaba, pero por lo visto no participo en el combate. Se supone que había quedado muy debilitado después de sellar a Trihexa y a los Dos Dragones Celestiales. Que por cierto, Albión y Ddraig pertenecen a la segunda escala, que serían los Dragones Celestiales. Eran tan fuertes que sería descarado de nuestra parte clasificarlos como Reyes Dragones."

Issei alzo una ceja confundido. "Espera. Si los dos Dragones Celestiales son más fuertes que los Reyes Dragones, ¿Cómo es que perdieron?"

"*¡No perdimos!*" Interrumpió Ddraig. "*¡Simplemente nos confiamos, ya que no sabíamos que ese Dios tenía unos objetos llamados Sacred Gear, y que podía sellar una parte de nuestra alma en ella!*"

Tiamat miro al guantelete con una sonrisa burlona. "No les derrotaron, pero si perdieron. De lo contrario, no estarías hablando a través de un guantelete. Enfrenta la realidad, Lagartija Subdesarrollada." Tiamat ensancho aún más su sonrisa burlona al escuchar como Ddraig refunfuñaba por lo bajo. Tiamat dirigió su mirada seria a Issei. "Y antes de que preguntes, Trihexa fue sellado gracias a Dios. Pero también tomó por sorpresa al Dios Dragón y necesito de la ayuda de todos los Líderes de Facciones para lograr sellarlo, y no estoy hablando solo de las Tres Facciones, sino de TODAS. Trihexa era una amenaza global, por lo que todos se vieron en la necesidad de participar. Aun así, la única opción que tuvieron fue sellarlo en una Prisión Dimensional."

Issei pestañeo sorprendido. "¿Cómo sabias que estaba enterado de los Dioses Dragones?"

Tiamat le dirigió una diminuta sonrisa. "Lo supuse. La Lagartija Subdesarrollada no es tan imbécil como para que se olvide decirte algo tan importante. Los Dioses Dragones son poder en su máxima expresión. Solo existen tres, aunque hay un rumor entre los dragones que existe un cuarto."

Ante esto, Issei la miro con gran interés.

"Gran Rojo, el Dios Dragón del Sueño. Ophis, la Diosa Dragona del Infinito. Trihexa, El Dios Dragón del Odio. Y finalmente, se decía que existía un Dios Dragón de la Furia. Pero ya ha pasado mucho tiempo, y nunca ha aparecido. Son patrañas, a lo que a mí respecta." Tiamat le dio un último bocado a su sándwich, levantándose de su cómodo asiento. "Eso es todo."

"… Eeeeeh, sí." Respondería Issei, absorbiendo toda la información obtenida.

Tiamat cambiaría su típica expresión seria a una pequeña sonrisa, demostrando la punta de sus colmillos. "Ha sido entretenido conocerte. Espero que tengas un buen viaje." Tiamat alzo su mano.

Issei le dirigiría una sonrisa entre dientes y estrecharía su mano. "Lo mismo digo. Ha sido una experiencia un tanto aterradora al principio, pero después ha estado divertido."

Tiamat se taparía la boca con su mano libre y comenzaría a reír, dejando a Issei encantado por su hermosa melodía. "Lo siento por eso… y gracias." Diría con un tono muy agradecido al final.

Issei se sorprendería por su sinceridad al final, pero no comento nada al respecto. "Que te vaya bien." Dijo Issei, soltando la mano de Tiamat y dándose la vuelta rápidamente para cargar su mochila, sin darse cuenta que la dragona se había quedado mirando su mano con anhelo.

Issei finalmente se marchó del lugar mientras alzaba la mano como un gesto de saludo, sin mirar hacia atrás.

La expresión contenta de Issei cambio a una de completo shock.

"¡AMIGO!" Pensó internamente.

"|Se lo que estás pensando, compañero. Y debo decirte que Tiamat es la dragona más hermosa que haya existido.|"

"¡¿Cómo es que ese imbécil pudo hacerle daño?! ¡¿Acaso no tenía ojos para ver la increíble belleza que tenía en frente de él?! ¡Incluso estaba dispuesta a aceptar otras mujeres, con tal de que siguiera amándola, pero noooo!" Pensaría Issei apretando fuertemente los puños.

"|hum, hum. Lo entiendo, si en esos momentos no me hubiera enamorado de Delia, yo…|"

"¿Ddraig?" Issei pregunto preocupado al ver que su amigo se había detenido de la nada.

"|Nada, nada. Es solo que recordé algo muy gracioso…|"

Issei simplemente asintió en compresión.

"|Compañero, ¿no te quedaras con ella?|"

El tono preocupado de Ddraig impresiono bastante a Issei. "No creo que sea necesario. Además, ¿por qué te preocupas por ella? Ah matado a algunos de tus portadores…"

"|Es cierto. Pero ella es de mi especie, y… no puedo evitar sentir pena por ella.|"

"Ddraig…" Pensó el castaño bastante sorprendido por la actitud de su compañero, para después dar una enorme sonrisa entre dientes. "¡No tienes que preocuparte! ¡Ella parecía realmente fuerte, así que no creo que necesite mi…" Issei se dio media vuelta para dirigirle una última mirada.

Se sintió como un estúpido…

Tiamat aún estaba en la salida de la cueva. El viento hacia que su cabello ondeara libremente por su cuerpo. Ella tenía una expresión seria y calmada.

Pero su mirada…

Su mirada demostraba solo un sentimiento…

Soledad.

"El odio a calado tanto en mí que eh estado sola por más de un milenio."

El recuerdo de las palabras de Tiamat hizo que Issei apretara fuertemente los dientes.

¿Cómo había sido tan insensible y estúpido?

Tiamat ensancho sus ojos por la sorpresa al ver como Issei estaba regresando con su mano alzada en gesto de saludo, con una sonrisa nerviosa en su rostro.

"¿Se te olvido algo?" Pregunto Tiamat con una ceja alzada.

Issei miro hacia otro lado y se froto el cabello con vergüenza. "No realmente. De hecho, yo había llegado a este lugar para quedarme aquí en un principio, y…"

"¿Y?" Pregunto la dragona alzando aún más su ceja.

Issei finalmente encontró sus ojos con los de Tiamat. "Bueno, me preguntaba si podía-"

"¡Si! ¡Si puedes quedarte!" Tiamat interrumpió a Issei con gran entusiasmo mientras juntaba ambos manos por debajo de sus pechos tiernamente.

Issei pestañeo muy sorprendido. "¡¿En serio?! ¡Muchas gracias!" Respondió con una gran sonrisa al final.

FINAL DEL CAPITULO!

Este capítulo es un poco más corto de lo habitual, porque si no fuera por eso, tendría que esperar un día mas para publicarlo. Espero que lo hayan disfrutarlo igualmente!

La edad de Tiamat es algo que aclarare en el próximo capítulo. Pero creo que a estas alturas todos deberían saber que aparenta unos 25 años.

En el próximo capítulo ya se verán las verdaderas interacciones entre Issei y Tiamat. Este capítulo lo utilice más como un libro de historia para que puedan comprender que les pasó a los dragones, los conceptos que eh cambiado de ellos, la escala de poder, el número de Reyes Dragones disminuido, entre otras.

Si no te has dado cuenta, el apellido de Brand lo cree utilizando los tres nombres de las Facciones. Creo que quedo bien jajajaja.

Como siempre, me despido y espero verte en el próximo capítulo!

Un saludo!

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