Chiaki y Nadeshiko tuvieron una última charla juntas antes del viaje a Motosu. Chiaki le brindó palabras de aliento y apoyo, asegurando que, sin importar lo que pase, lo más importante era ser sincera con sus sentimientos.
Por otro lado, Rin estaba ansiosa. Había preparado sus palabras cuidadosamente, y se aseguró que todo estuviera listo en el lago, un lugar tranquilo y sereno que fue testigo de la primera vez que ambas se conocieron. Esperaba que este fuera el momento para aclarar las cosas con Nadeshiko.
La tarde pasó rápido y el momento crucial se acercaba. Con un nudo en su estómago, se despidió de su madre y recibió los buenos deseos de Ena. Pese a los nervios, no podía dejar que la inquietud le impidiera llegar a tiempo a su reunión con Nadeshiko. Subió a su motoneta y condujo con determinación, manteniendo su mente totalmente enfocada en su objetivo.
Nadeshiko sorprendentemente llegó puntual al lago Motosu. Su hermana Sakura aseguró que todo saldría bien en cuanto a la puntualidad. Nadeshiko podía sentir la importancia del día que tenía por delante, un momento crucial que marcaría un punto de inflexión en su vida. Si Rin compartía sus sentimientos, sería algo indescriptiblemente feliz. Si no era así, Nadeshiko se había preparado mentalmente para ese escenario.
Rin y Nadeshiko compartieron un cálido abrazo al encontrarse. Después de una cena ligera y una larga conversación alrededor de una fogata, ambas encontraron su lugar a las orillas del lago. La luna iluminaba el entorno suavemente. Nadeshiko, tratando de ocultar su ansiedad, rompió el silencio.
- Rin, me dijiste que tenías algo importante que hablar conmigo aquí. ¿De qué se trata?
Rin, con su característica seriedad, suspiró.
- Creo que ya sabes por qué te pedí venir. Entiendo que te lastimé al rechazarte, y también he sufrido por esa decisión. No estaba segura si mi elección fue correcta o no, o si quiera si fui sincera conmigo misma. Pero los días me ayudaron a comprenderla más a fondo.
Nadeshiko aguardaba con el corazón latiendo rápidamente, pendiente de cada palabra que Rin soltaba.
- Rin-chan, yo te amo. Te seguiré amando sin importar cuál sea tu decisión. Solo quiero que al menos nuestra amistad se mantenga.
En un gesto que dejaba en claro su respuesta, Rin se acercó lentamente a Nadeshiko y la besó suavemente. El corazón de Nadeshiko se detuvo momentáneamente, y sus ojos se llenaron de lágrimas de felicidad. Sin necesidad de palabras, entendió que Rin también compartía sus sentimientos, que finalmente encontró el coraje suficiente para expresarlo.
Tomó las manos de Nadeshiko y la miró profundamente a los ojos.
- Nadeshiko, prometo ser honesta contigo y no ocultar mis sentimientos. Aunque me tomó un tiempo, quiero compartir mi vida contigo.
Nadeshiko, con la mirada llena de emoción, asintió.
- Rin-chan, no me importa el tiempo que te tomaste. Solo quiero estar a tu lado y amarte como mereces.
Las dos chicas permanecieron sentadas en la orilla del lago, compartiendo risas y sueños compartidos. Así, en la tranquilidad de esa noche estrellada, Nadeshiko y Rin comenzaron una nueva etapa en sus vidas. Una que promete estar llena de amor mutuo y grandes desafíos.
Tomándose de la mano, caminaron por la orilla del lago. La sonrisa de Rin irradiaba satisfacción y serenidad, mientras que Nadeshiko se movía con una energía contagiosa.
Con un último beso, Rin le pidió perdón a Nadeshiko por haberla rechazado.
- No tienes porqué disculparte, Rin-chan. Lo que importa es que estamos juntas ahora.
Con esas palabras y sentimientos compartidos, ambas se acurrucaron en sus sacos de dormir, sintiendo una calidez interior que había estado ausente por mucho tiempo.
Al día siguiente, Rin se despidió con un beso de Nadeshiko, quien se dirigía a casa, feliz de por fin encontrar la felicidad que había estado buscando.
De pronto, pudo visualizar una figura parada a su lado. El susto inicial pronto se vio reemplazado por una serenidad casi perfecta.
- Aoi, ¿eres tú?
- Si, Rin-chan. Soy yo. Vine para asegurarme que seguirás adelante con tu vida. Parece que al fin encontraste el camino correcto.
Rin sintió un nudo en la garganta.
-S-si, Aoi. Finalmente le confesé mis verdaderos sentimientos a Nadeshiko.
- Ya veo. Me alegro por ti, Rin. Recuerda que siempre puedes acudir a mí cuando lo necesites.
- Gracias, Aoi. Aprecio tu apoyo y guía.
- Siempre estaré en tu corazón, Rin. Ahora, sigue con tu vida y vívela con mucho amor.
Con esas palabras, Aoi se desvaneció gradualmente. Rin se encontró mirando fijamente al lago con una sonrisa sincera.
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La atmósfera en casa de Rin era cálida y acogedora mientras Nadeshiko pasaba la noche allí. Con una sonrisa en sus rostros, pasaron su primera noche como pareja, disfrutando de la compañía mutua.
- Imagina, Rin, un pequeño hogar al lado de Fuji-san. ¡Pasaremos nuestros días disfrutando de la naturaleza!
Rin asentía suavemente, observándola con cariño. Aunque sus planes personales no eran tan detallados, disfrutaba escuchar las ideas de Nadeshiko y compartirlas en silencio.
Después de una larga noche, ambas se acurrucaron juntas en la cama, compartiendo suaves besos y abrazos. Mientras cerraban los ojos, Rin finalmente encontró un lugar en el que se sentía completa. No sentía la necesidad de planificar cada detalle de su vida con Nadeshiko, se contentaba con estar a su lado, disfrutando de su amor y su compañía.
