Otro capítulo más a la lista!

Antes de comenzar, me gustaría contestar unas reviews:

Magd305TLC: Todo a su tiempo. Cuando avance la trama, todos comprenderán las razones detrás de porque los Demonios quieren utilizar a Issei, oh más bien, al Sekeryutei.

Javierteoriasfanfic: Tengo pensado sacarlo, solo tienes que darle tiempo al tiempo.

Mizo2000: Gracias por tu critica! Te responderé el porqué de casi todas las mujeres Demonios (no solo las mujeres, también los hombres) se comportan tan fuera de su personaje. Eso se debe a que TODOS tienen la Corrupción Demoniaca, lo que sucede es que lo disimulan a la "perfección". Con respecto a Asia, tiene ese cambio de actitud debido a lo anteriormente mencionado, por lo que está justificado. Ahora, con el tema de Rías… Creo que debería disculparme contigo y los demás lectores. Se supone que Rías ya logra ocultar su verdadera naturaleza a la perfección, pero ha actuado de forma completamente repugnante, DEMASIADO repugnante. El problema es que me deje llevar por el odio irracional que tengo hacia el personaje, y lo convertí en algo muy personal. De ahora en adelante, haré que Rías no se tan hija de puta, lo malo es que el daño anterior ya está hecho. De todas formas, gracias por ayudarme a darme cuenta de ello, aunque haya sido un poco tarde. Obviamente, esto no significa que Rías sea buena, solo disimulara al igual que el Maou. Obviamente, esto también cuenta para a la gran mayoría de Ángeles Caídos debido a sus Pecados (aun así, serían más como unos humanos que se dejan llevar por sus deseos. En resumidas cuentas, serán más llevaderos). Los únicos que se exentan de estas categorías son los que lograron superar su Pecado Original (algo que se explicara cuando introduzca a los Ángeles Caídos), y los que no sufrieron la Corrupción Demoniaca (un ejemplo de esto es Issei, ya que fue salvado por Ddraig. Él no será el único). Después, si te fastidia que la gran mayoría que rodean a Issei sean unos mierdas (algo completamente entendible), deberás esperar un poquitito más para que el protagonista se rodee con gente que realmente lo aprecia, como lo hace Tiamat, y sus dos mejores amigos, Matsuda y Motohama, sin olvidar a Ddraig. Creo que habías comentado algo parecido anteriormente, pero como no entiendo bien el Inglés no supe exactamente a lo que te referías, te pido disculpas por ello jajajaja. Un saludo, y siéntete libre de comentar las cosas que te parecen incorrectas!

Sé que me fui un poco por las ramas en la última review, pero quería asegurarme de que todos entendieran cómo funcionan los Demonios y Ángeles Caídos (no por nada la descripción de la historia es como es). Tenía pensado explicarlo más a su tiempo, durante el transcurso de la historia, pero viendo lo visto, decidí aclarar las dudas que quizás tiene no solo él, sino también, más gente (creo yo).

Ahora sí, sin más explicaciones, comencemos…

Disfruta!

Nos situamos en el hogar del protagonista.

Eran las 7 Am.

Había pasado un día desde la victoria de Issei contra Raiser.

El establecimiento estaría en completo silencio, si no fuera por el ruido que provenía de la cocina.

Unas manos bastante bonitas se desplazaban de un lugar a otro, cortando y preparando diferentes alimentos. La tostadora retiro los panes con un pitido, haciendo que el movimiento de las manos parara en seco. Una de las manos tomo una tostada y se la llevo a la boca, dándole un pequeño mordisco. Aunque solo se veía la mitad inferior de su rostro, la pequeña sonrisa satisfactoria que apareció en su rostro confirmo su identidad.

Nadie podía sonreír como ella, después de todo…

"Despierta. Despierta, oh te cortare en mil pedazos…"

La alarma sonó fuertemente, haciendo que una mano saliera desde dentro de la frazada y lo apagara con un golpe en seco.

El sujeto asomo su rostro por arriba de las cálidas mantas, denotando el rostro muy dormido de nuestro querido protagonista.

"Ahhhhh, quiero ver unos pechos…" Issei se tapó la boca rápidamente al escuchar sus palabras. "¡Mierda, creí que ya lo tenía bajo control!" Se maldijo a sí mismo en voz alta.

"*Tranquilo, compañero.*" La voz más gruesa y orgullosa conocida por todos hablo a través de la mano de su portador. "*Antes solo pensabas en tocarlas todo el tiempo. Ahora, solo piensas en verlas. Es un gran progreso.*" Declararía Ddraig, bastante orgulloso de que su portador este afrontando de gran manera a su mayor debilidad.

Issei se froto el cabello con una pequeña sonrisa agradecida en su rostro. "Gracias. Siempre puedo contar contigo para subirme los ánimos, Ddraig."

Su charla se vio interrumpida cuando alguien abrió la puerta, haciendo que Issei prestará especial atención.

"Buenos días." Comentaría la muy reconocida dragona, llevando una gran bandeja con alimentos en sus manos. "Espero que tengas hambre."

"¡Woooow!" Exclamaría Issei con estrellitas en los ojos, casi saltando de su cama al ver el sinfín de alimentos. "¡Eso luce delicioso!"

Las palabras de Issei hicieron que una pequeña sonrisa se dispara en el rostro de Tiamat cuando cerró la puerta.

Si… hoy iba a ser un día bastante normal.

INICIO DE ARCO-CAPÍTULO 12: ¡VOLVIENDO A LA ACADEMIA!

"¡Ahhhhhh!" Gritaría Issei con mucha frustración, hundiendo su rostro en los libros. "¿Por qué tuve que dejar la Academia por más de un mes? ¡Esto es un horror!" Exclamaría Issei, con un tono bastante abatido.

El castaño se encontraba en la sala de estar, recibiendo lecciones por parte de Tiamat. Por lo menos, en todas las materias, menos historia.

"Es increíble como la humanidad ha cambiado durante estos últimos mil años…" Comentaría Tiamat, leyendo un libro con algo de interés.

"¿Puedo tomarme un descanso?" Preguntaría Issei, alzando su rostro de los libros. "Desde ayer lo único que hago es estudiar, además de comer y dormir. ¡Ni siquiera me dejas ir al baño solo!"

Tiamat bajaría un poco el libro, mirándolo fijamente. "No puedo arriesgarme. Puedes escapar por el ventiluz."

"Creo que mi cuerpo no cabe en un sitio tan pequeño…" Contestaría Issei con una pequeña gota de sudor nerviosa.

"Vamos, solo te falta lo de la última semana." Diría Tiamat, volviendo a ocultar su rostro con el libro.

"Es cierto." Diría Issei con alegrías renovadas. "¡Las catorce horas diarias de estudio valieron la pena, después de todo!" Issei hundiría su rostro en el libro de física.

Después de unos pocos segundos, Tiamat bajaría un poco su libro para darle una mirada. Lo estuvo observando por un tiempo, hasta que finalmente encontró las palabras para hablarle.

"¿Tus padres regresan mañana?"

"Si." Contesto Issei, quitando la mirada de su libro justo para captar la mirada desilusionada de Tiamat.

"… Cuando terminemos esto… ¿me visitaras de nuevo?" Preguntaría, su expresión preocupada oculta gracias al libro.

"¡Por supuesto!" La respuesta vigorosa de Issei haría que Tiamat bajara su libro de inmediato, denotando una expresión impresionada. "Tú misma dijiste que tengo muchas cosas para aprender. Además…" Un pequeño sonrojo aparecería en el rostro de Issei, desviando su mirada de los ojos penetrantes de Tiamat. "Me gustaría pasar tiempo contigo aquí y en Reino Familiar, no solo entrenar, ya sabes…" Issei volvería a mirar a Tiamat, para ver que su expresión impresionada incremento aún más. "¡Pero si solo quieres entrenarme, no tendré ningún problema con ello!"

Una gran cantidad de libros se cayeron al suelo, producto del gran abrazo de Tiamat, que había tomado completamente por sorpresa a Issei.

"¡Repitamos lo que hicimos hace pocos días, por favor!" Exclamaría Tiamat con una voz agradecida, mientras una dulce sonrisa adornaba su rostro.

Gracias a las pablaras de la dragona, Issei pudo salir de su estado y respondió al abrazo. "Por supuesto. Para mi también fue genial." Las palabras del castaño solo hicieron que Tiamat lo abrazara con aun más felicidad.

SALTO DE LINEA.

Ya era completamente de noche. Issei y Tiamat estaban haciendo los últimos repasos, antes de que la mujer se marchara a su hogar.

"…" Issei alzo su mirada por un segundo, mirando a Tiamat. Rápidamente bajo su mirada y continuo escribiendo.

"¿Qué sucede?" Pregunto Tiamat, que de alguna manera había captado la mirada de Issei sin despegar su rostro del libro.

"Nada…" Diría, frotándose el cabello con un poco de frustración. "Solo me preguntaba cuanto tiempo me tomaría aprender los movimientos mágicos básicos."

"Te tomara mucho menos tiempo que alcanzar tu Balance Breaker." Tiamat alzaría su mirada, mirándolo con atención. "Son conjuros básicos, no tendrás mucho problemas con ellos. Lo único que te costara es poder utilizarlos con pocos aumentos, debido a tu condición actual."

"¿Lo dices por las reservas mágicas casi escasas?" Preguntaría Issei, un tanto disgustado por su carencia de magia.

"Exacto." Tiamat asintió. "Aun así, es algo que debes aprender. Por darte un ejemplo, los conjuros que funcionan como bloqueos podrían salvarte la vida. También están los que permiten potenciar tus ataques mágicos a un grado incluso mayor, entre otros." Concluiría la dragona, agitando su mano para indicar que la lista era mucho más extensa.

"Escudos, potenciadores…" Pensaría Issei en voz alta, recordando que Raiser había hecho algo parecido.

"Creo que en unos 15 minutos me iré." Comentaría Tiamat, mirando que el reloj colgado detrás de la tele ya apuntaba a la medianoche.

"De acuerdo…" Respondería Issei, para luego dirigirle una gran sonrisa, haciendo que Tiamat pestañeara con leve sorpresa. "¡Gracias por todo!" El castaño agarro la mano de la dragona, haciendo que un diminuto sonrojo se dibujara en su rostro. "Realmente, no sé cómo pagártelo. Me has ayudado tanto últimamente…" Comentaría Issei, con un tono muy sincero. "Si no sería por ti, no sé si hubiera llegado tan lejos en tan poco tiempo." El agarre en su mano lentamente se transformó en algo más personal, cuando sus dedos se entrelazaron inconscientemente. "Me has dado de tu valioso tiempo sin pedirme nada a cambio…" Issei ensancharía aún más su sonrisa, obligándole a Tiamat a sonreír por las lindas palabras que estaban sacudiendo su pecho más de lo que ella esperaba. "¡Eres increíble!"

"No podría haber gastado mi tiempo en otra cosa." La respuesta de Tiamat haría que Issei la mirara con atención. "Bueno… quizás podría haberla gastado, buscando alguna que otra pelea. Pero no me arrepiento de nada. Pasar el tiempo contigo fue bastante agradable, además de que tú también me has ayudado mucho." Concluiría con su hermosa sonrisa aún vigente en su rostro, haciendo que una pequeña sonrisa se dibujara en el rostro de Issei.

"¿Sabes algo?" Tiamat pestañeo, observándolo con atención. "Cuando nos conocimos, no sonreías casi nunca. Siempre actuabas tan seria, e incluso un poco fría en ocasiones. Pero ahora, sonríes mucho más seguido. Me alegra ver eso, porque te ves mucho más linda cuando estas contenta." Tiamat no pudo evitar sonrojarse débilmente por las palabras inocentes del castaño, haciendo que la sonrisa de la mujer incrementara aún más.

"Eso es por tu culpa…" Las palabras de Tiamat, sumando al apretón cálido que le dio a sus manos entrelazadas hicieron que Issei la observara con un pequeño sonrojo. "Si no hubieras sido tan bueno conmigo, lo más probable es que nunca hubiera regresado a sentirme tan… especial."

Cuando concluyo sus palabras, ambos se quedaron mirando directamente a los ojos del otro, sin ningún tipo de interrupción.

Las sonrisas aun continuaron vigentes en sus rostros, haciendo que el silencio reconfortante que se había generado entre ellos dos sea notoriamente más cómodo.

El apretón se afirmó aún más, esta vez por parte de Issei.

Desafortunadamente, el ambiente tan bonito que habían generado entre ellos se rompió totalmente cuando el ruido y las luces de un coche se presentaron fuera de la casa, haciendo que Issei se alarmara visiblemente, y separara su mano con la de Tiamat en un movimiento brusco.

"¡Mierda!" Exclamo, llevándose las manos a la cabeza. "¡Son mis padres! ¡¿Por qué llegaron a estas horas?! ¡Se supone que estarían aquí en la madrugada!"

"Me voy ahora mismo." Diría Tiamat con seriedad, creando un círculo mágico a sus pies. "No me gustaría causarte problemas con tus padres por mi presencia." Antes de desaparecer, la dragona alzo su mano como gesto de saludo, mientras una pequeña sonrisa aparecía en su rostro. "Nos vemos más tarde."

Issei simplemente le sonrió, para luego arrojar su rostro arriba de los libros.

Los padres de Issei entraron en la casa, y lo primero que vieron fue a Issei durmiendo encima de los libros. Ninguno de los dos le dio importancia y subieron al segundo piso, con la idea de acostarse lo antes posible.

Después de unos pocos segundos, Issei abrió uno de sus ojos para verificar que el terreno era seguro. Finalmente, miro hacia las escaleras y dio un gran suspiro de alivio.

"En estos casos especiales, el desafecto de mis padres siempre me salva…"

SALTO DE LINEA.

"Voy saliendo a la Academia." Diría Issei en voz baja, mientras se tomaba la oreja para que no se viera el pequeño círculo mágico celeste.

"De acuerdo. ¿Tus padres comentaron algo acerca de tu ausencia?" La voz de Tiamat resonó a través del comunicador, haciendo que Issei alzara su mirada al cielo.

"Aunque ellos no me prestan mucha atención, es muy raro que no hayan recibido un mensaje por parte de la Academia. Lo más probable es que la Presidenta se hizo cargo de algún modo."

"Es lo que suena más lógico. Nos vemos después de la Academia." La comunicación se cortó, haciendo que Issei bajara su mano.

"Hace tiempo que no la veía…" Pensaría Issei con algo de nostalgia al ver la Academia desde la verja.

"¡ISE, OE ISE!"

El grito claramente reconocido por el castaño hizo que se sobresaltara visiblemente.

Issei fue alcanzado en un santiamén por sus dos amigos, que dejaron una estela de polvo a su paso.

"¡¿Issei, estas bien?!" Pregunto Motohama, ajustando sus gafas mientras observaba a su compañero con algo de preocupación.

"Nos informaron que te habías marchado de viaje con tus padres por un tema urgente, pero eso no es excusa para no contestar a las llamas, amigo." Diría Matsuda, apoyando la mano en el hombro de Issei.

"Lo siento…" Issei miro en varias direcciones, buscando una excusa valida. "Me olvide el celular en casa."

"Ay, hermano… eres de los que ya no hay." Comento Matsuda, dándole un pequeño golpe en la espalda.

Issei tan solo pudo sonreír nerviosamente ante semejante afirmación.

"Miren, es el Dúo de Pervertidos, que asco…"

Issei pestañeo con confusión al escuchar el susurro de una de las mujeres de su clase, haciendo que los mirara a ambos con especial atención.

Matsuda se froto la calva con una sonrisa nerviosa, mientras que Matsuda se ajustó los lentes, dispuesto a contestar.

"Veras… Nos hemos ganado cierta reputación en este tiempo que estuviste fuera."

"Creo que no es algo de lo que deberías estar orgulloso…" Comento Issei, al ver que Motohama parecía estar orgulloso de su apodo.

"Oigan, ¿ese chico esta con ellos?" El susurro de una de las chicas hizo que Issei pusiera los ojos en blanco.

"No… creo que no. Si no mal recuerdo, él nunca participo en todas las cosas asquerosas que hacían ellos dos cuando aún estaba en la Academia. Pero siempre está con ellos, así que quizás deberíamos de tener un poco de cuidado, por si acaso…"

"Genial, ni siquiera hice algo en la Academia, y ya me ven como un bicho raro." Pensaría Issei con los ojos en blanco. "Aun así…" Una pequeña sonrisa aparecería en el rostro de Issei. "No es que me moleste mucho. Nunca eh destacado en las instituciones por ser alguien sociable, y por esa misma razón es que termine con Matsuda y Motohama." Issei observaría como Matsuda y Motohama le sonreían, mientras hablaban de diferentes temas. "Puede que sean unos pervertidos sin remedio, pero son muy buenos amigos." El castaño cerraría sus ojos con felicidad. "No me arrepiento de nada."

SALTO DE LINEA.

"Hmm…" Issei miraría su cuaderno con el ceño fruncido, para después sacudir su cabello con frustración. "Era de esperarse. No puedo aprenderme todo lo perdido en un mes con solo 28 horas. Especialmente, si hablamos de matemáticas…" Pensaría, con una expresión cansada al final.

"Oye, Issei." El castaño se dio media vuelta para ver a su amigo Matsuda. "Nos iremos a hacer una pequeña expedición donde se cambian las chicas de Kendo, ¿quieres acompañarnos?" Susurraría por lo bajo, mientras miraba en varias direcciones.

"No, gracias." Contestaría Issei, con una sonrisa temblorosa. "No me gustaría recibir un apaleamiento por parte de tantas mujeres."

"Hmm… Como quieras…" Diría Matsuda, con una ceja alzada al ver que su amigo había cambiado mucho su actitud en estos últimos días.

Issei volvió a mirar hacia al frente y dio un pequeño suspiro de cansancio. Cuando se levantó de su silla para ir a tomar aire fresco, Kiba apareció en el salón, haciendo que todas las mujeres dieran un pequeño suspiro.

Al ver esto, Issei se puso serio de inmediato.

SALTO DE LINEA.

"Así que, has sido entrenado por tu familiar…" Comentaría Rías con algo de sorpresa en sus palabras, manteniendo su mirada alzada. "Debe ser un familiar raro, porque es extraño encontrar a Familiares que quieran unirse a ti, siendo que eres más débil que ellos en un principio." Rías bajaría su mirada, mirando fijamente a Issei. "Por cierto, ¿con tu fuerza actual crees que puedes superarla?"

"En lo absoluto." Contestaría Issei con firmeza. "Ella es muy fuerte."

"Ya veo…" Diría Rías, con una mano en su mentón. "Es interesante, sin duda alguna." Comentaría con una sonrisa. "¿Qué opinan, chicos?"

Todo el sequito asintió, indicando que estaban de acuerdo con Rías.

"Presidenta, si quiere puedo enseñarle el lugar en donde estuvimos entrenando. Y también, podría conocerla." Comentaría Issei con una sonrisa, parándose del sillón. "¿Qué le parece?"

"Anteriormente habías dicho que no se llevaba bien con los Demonios. Lo mejor sería esperar que ella venga por su propia cuenta, ¿no te parece?" Preguntaría Asia, dando su punto de vista ante el tema.

"Hmm…" Issei se froto el cabello, meditando la respuesta. "…Creo que tienes razón. Ella podría sentirse incomoda."

"Parece ser alguien complicada." Comentaría Koneko, haciendo que Issei sonriera nerviosamente.

"Bueno, cuando nos conocimos, ella tenía un carácter algo… fuerte. Pero es alguien muy buena cuando la conoces bien, ¡se los aseguro!" Exclamaría Issei con una gran sonrisa dentuda en su rostro.

"Ah todo esto, ¿ella tiene un nombre?" Preguntaría Akeno con gran interés.

Issei abrió su boca para responder, pero fue interrumpido por Rías.

"Mejor ya no hablemos sobre trivialidades. Tenemos que concentrarnos en lo que nos convocó hoy." Comentaría Rías con seriedad. "Koneko."

"Si, Presidenta." Diría la alvina, mirando a todos con más seriedad de lo normal. "Ayer logre captar la presencia de dos exorcistas en nuestro territorio. No sé por qué estarán aquí, pero lo más seguro es que no sea nada bueno."

"No queremos iniciar ningún conflicto con Dios." Aclararía Rías con un tono implacable. "Solo nos dedicaremos a vigilarlos, hasta que se vayan de aquí, oh descubramos cuáles son sus verdaderos planes." Rías se cruzaría de brazos de forma imponente. "Ya hemos sufrido muchas bajas en la Guerra que hubo hace mil años. No quiero que vuelva a correr sangre demoniaca por nuestra culpa."

"¿Vigilarlos?" Preguntaría Kiba, un tanto en desacuerdo con su ama. "Estoy de acuerdo con no agravar la violencia, pero podríamos exigirles una explicación. Ellos están en nuestro territorio, y tienen que ser muy tontos para no saberlo."

"Buena observación, Kiba." Comentaría Rías con una sonrisa, estando de acuerdo con su siervo. "Bien. En ese caso, seguirán el plan de Kiba. Recuerden, no creen un conflicto por cosas superficiales."

"¡Si!" Contestarían todos con una sonrisa.

"Hem, Presidenta…"

Todos observaron a Issei, viendo como estaba alzando su mano con una sonrisa nerviosa.

"¿Qué sucede, Issei?"

"Yo… todavía no eh acabado mis entrenamientos. ¿Crees que sería posible obviarme de este trabajo, por lo menos hasta que acabe con mis ejercicios?" Issei Preguntaría, frotándose el cabello con nerviosismo.

Rías lo miro en silencio por unos pocos segundos, meditando su respuesta. "…Esta bien. Esta es una misión bastante simple, por lo que no es necesario que todos nos involucremos." Issei apretó fuertemente su puño con una sonrisa tras las palabras de Rías. "No obstante…" El tono de Rías haría que Issei se pusiera serio de inmediato. "Asegúrate de venir todos los días a la Academia, y participar en las reuniones del Club. No pienso ser tan indulgente como la última vez. ¿Queda claro?"

"¡Si, jefa!" Grito Issei, en pose militar.

"Perfecto." Concluyo Rías con una sonrisa. "Los demás, ya saben que hacer después de las clases. Mientras tanto, yo necesito hablar con mi hermano por asuntos personales. Confió en ustedes."

"¡Si!" Contestarían nuevamente, marchándose de la habitación.

Una vez que todos se fueron, Rías se sentó nuevamente y dio un gran suspiro.

"Primero, tenemos a esa mujer Familiar que interviene en los planes preestablecidos de mi hermano. Y ahora, seguidores de Dios llegan casualmente en donde se encuentra el Sekeryutei." Pensaría Rías con cansancio, girando su bolígrafo. "Si lo pienso bien, aun es un poco temprano para que los Ángeles hayan descubierto la existencia de Hyoudou. Además, Dios nunca enviaría a unos simples Sacerdotes para enviarle el mensaje… De hecho, sería una completa locura que le cuente el secreto a otras personas que no sean sus Arcángeles." Rías alzaría su mirada con un brillo misterioso en sus ojos. "Lo más probable es que hayan venido por otra razón. La pregunta es, ¿Cuál?"

SALTO DE LINEA.

"Interesante…" Pensaría Tiamat, viendo como Issei había creado un círculo mágico de un color violeta, que era igual de grande que él. "Tiene su propio círculo mágico. Eso significa que no está tan vinculado a su ama como yo creía."

"No puedo creer que lo haya hecho a la primera." Pensaría Issei en voz alta, completamente sorprendido. "Cuando Tiamat me lo explico, juro que parecía mucho más complicado…"

FLASH BACK.

"Para crear bloqueos, poderes mágicos, y otras cosas, necesitaras materializar tu círculo mágico." Explicaría Tiamat, creando un pequeño círculo mágico celeste para que le sirviera de ejemplo. "Debido a tu escasa reserva mágica, no puedes crear círculos mágicos. Pero, si utilizas el Balance Breaker, tus estadísticas se disparan considerablemente. De todas maneras, no debes confiarte. Tus reservas mágicas seguirán siendo muy pequeñas, así que debes asegurarte de utilizar cada gota de magia con un propósito valido, meditado, y coherente. Si no lo haces, las consecuencias serán MUY graves."

FIN DEL FLASH BACK.

"Buen trabajo." Le felicitaría Tiamat con una pequeña sonrisa, acercándose. "Este proceso es el más fácil de lograr. Los demás son un poco más conflictivos, porque tienes que materializar esas ideas a la realidad, utilizando el círculo mágico como medio."

La armadura de Issei se rompió en mil pedazos, haciendo que este se tambalee un poco.

"¡Demonios!" El castaño se maldeciría a sí mismo. "¿No crees que sería mejor utilizar todos los aumentos de mi Boosted Gear y ya? Solo puedo estar tres minutos con la armadura…" Comentaría, un poco fastidiado por su débil condición.

"No." Issei miraría a Tiamat con algo de sorpresa. "Es buena idea si quieres dominar estas técnicas en un día, pero ese no es el punto ahora. Lo ideal es que aprendas esas técnicas, mientras desarrollas una mayor tolerancia a tu Balance Breaker. Aunque no tengas un entrenamiento propiamente correcto para el control de la Sacred Gear, ayudara a que te acostumbres un poco a la armadura, y lo más probable es que tu duración se extienda un par de segundos debido a que acumularas menos desgaste con el tiempo."

"*Estoy de acuerdo, compañero. Aun así, debemos buscar a alguien que entienda cómo funcionan las Sacred Gear, sino, no podrás seguir avanzando. Yo mismo te ayudaría, si no me encontrara encerrado en este estúpido guantelete.*" Aclararía Ddraig con algo de impotencia al final.

"Eso me hace acordar…" Tiamat fijo su mirada en el brazo derecho de Issei. "No sobre exijas tu limite. Puede que poseas una extraña afinidad con mi especie, pero si te sobrepasas demasiado, estoy seguro que tu brazo-dragón hará que la paces muy mal."

Issei se miraría su brazo con el ceño levemente fruncido. "¿Qué puedo hacer para remediarlo?"

"No te preocupes." Respondería Tiamat con convicción. "Yo puedo curarte."

Issei daría un pequeño suspiro de alivio. "Es bueno saberlo. Para serte sincero, es algo que estaba comenzando a preocuparme…"

"Oye, Issei…"

Issei alzaría su mirada con intriga tras escuchar el tono levemente preocupado de Tiamat.

"¿Qué haremos cuando termines tu entrenamiento?" Preguntaría la dragona, completamente expectante a la respuesta de su futuro amante.

"Hmm…" Issei tararearía con seriedad. "¡Ya se!" Chasquearía los dedos. "¿Te gustaría ir al cine?"

"Suena interesante." Respondería la dragona con una pequeña sonrisa.

SALTO DE LINEA.

"Mierda…" Pensaría Issei con el rostro violeta, al ver la cantidad de dinero que tenía. "Tendría que haber visto la cantidad de yenes que me quedaban antes de invitarla." El castaño se arrojaría a la cama, dando un gran suspiro. "Ni siquiera me alcanza para una entrada. Supongo que no me queda otra opción que cancelar cuando llegue." Issei pestañeo una vez al escuchar sus propias palabras. "Un momento… ¿Cómo llegara? No creo que haya pensado en simplemente aparecer en la casa con un círculo mágico, sabiendo que mis padres están." El timbre que resonó en el hogar fue la respuesta que cayó de forma inmediata, haciendo que Issei se ponga pálido.

"¿Quién puede ser a estas horas?" Se preguntaría el padre de Issei, viendo que eran las 8 PM.

Cuando abrió la puerta, se sobresaltó un poco al ver una mujer un poco alta, con un cabello celeste largo, junto con una vestimenta blanca que se asemejaba al de una profesora. Los ojos celestes un tanto fríos hicieron que el hombre tragara profundo de forma inconsciente.

"¿Qué se le ofrece, señorita?"

"Vengo a buscar a Issei." Fue la simple respuesta de la dragona, haciendo que el señor Hyoudou ensanchara ligeramente sus ojos.

"¿Issei? ¿Qué hizo ahora?" Preguntaría la señora Hyoudou, metiéndose en la conversación con cara de pocos amigos. Al denotar la gran belleza de la mujer, esta suspiro. "Déjame adivinar, ¿intento espiarla cuando estaba desnuda o algo por el estilo?"

"¿Qué?" Preguntaría la dragona con una expresión neutra, mientras metía sus manos en los bolsillos. "Él me prometió salir a un lugar hoy." Contestaría, mientras miraba hacia adentro del establecimiento en busca de Issei, ignorando olímpicamente a los padres del castaño.

"¿Te prometió salir?" Se preguntaría ambos padres, mirándose con una ceja alzada. "¿Cómo conociste a nuestro hijo?" Preguntaron nuevamente los dos.

La dragona pestañeo con aburrimiento y les dirigió una mirada. "Somos amigos." En este punto, los padres de Issei estaban comenzando a preguntarse en qué momento Issei tenía una amiga, y segundo, porque demonios quería salir con él a estas horas.

"¡Ella es mi tutora!" Gritaría Issei desde las escaleras, haciendo que todos lo miraran. "Le pago con mi mesada, así que no se preocupen." Acto seguido, el castaño hizo unas señales con su mano, indicando que la mujer pasara.

Antes de ir en donde Issei, Tiamat bajo levemente su cabeza en señal de saludo para su padre y madre. La conversación no era lo suyo, solamente le interesaba entablar conversación con gente que realmente valiera la pena, según su criterio.

Los padres se quedaron mirando genuinamente impresionados como Issei parecía estar disculpándose de algo, mientras que a la mujer hermosa no parecía importarle.

Finalmente, ambos entraron al dormitorio del castaño sin dirigirles una palabra a sus padres.

"…Cariño, ¿desde cuándo Issei tiene una mesada?"

"No lo sé. Pero me parece bien que pague su educación. Si se lo toma enserio, quizás le vaya bien en la vida cuando cumpla 18. Oh eso espero, porque no lo pienso cuidar por 2 años más."

SALTO DE LINEA.

La luz del cuarto estaría apagada. Lo único encendido en la habitación seria el computador que le habían regalado sus dos amigos por su cumpleaños pasado. Tanto Tiamat como Issei estaban sentados en la cama, presenciando una película desde el monitor.

"Lo arruine. Tendría que haberme fijado en mis ahorros antes de hacer una promesa que no podía cumplir." Pensaría Issei, decepcionado de sí mismo. El castaño se froto el cabello con nerviosismo. "Solo espero que no se aburra demasiado." Pensaría, sin tener el valor de ver el rostro de Tiamat.

La dragona estaría cerrando y abriendo sus ojos con pesadez, indicando que se estaba quedando dormida.

Definitivamente, había sido un desastre.

Después de unos pocos segundos de estar cabeceando, ella bajo la guardia por un segundo y apoyo su rostro en el hombro de Issei.

El castaño se sobresaltó un poco por la acción, al igual que Tiamat.

"Lo siento." Comentaría la dragona, tallándose los ojos.

"No, soy yo el que se debería disculpar." Contestaría Issei con una sonrisa algo decaída. "Si tienes sueño, puedes dormir."

"…Esta bien." Contestaría la dragona, apoyando su rostro en el hombro del castaño con mucho cariño, haciendo que Issei se sobresaltara visiblemente.

"Me refería a dormir en la cama…" Pensaría Issei con una sonrisa nerviosa en su rostro.

Tiamat abrió sus ojos cuando sintió como las manos de Issei tomaron su su rostro y cadera de forma cuidadosa, y la arrastraron con gran delicadeza, dejando la cabeza de la dragona arriba de sus piernas.

"Esto es mas cómodo, ¿verdad?" Preguntaría Issei con una pequeña sonrisa.

"…Si…" Contestaría la dragona, acurrucándose lo más posible mientras una sonrisa aparecía en su rostro. "Esto es mucho mejor. Eres una almohada perfecta."

"Gracias, creo."

La dragona se acurruco aún más cuando sintió como Issei le acariciaba la cabeza. Un pequeño sonrojo apareció en su rostro mientras su sonrisa se ensanchaba aún más.

Desafortunadamente, Issei estaba mirando la película como para captar la reacción bastante tierna que tuvo la dragona.

SALTO DE LINEA.

"¿Y bien?" La voz del reconocido Sirzechs Lucifer se escucharía en el Club del Ocultismo, esperando una respuesta de su hermana, que estaba en el asiento de siempre.

"Todavía no han regresado. La última información me la dio Koneko hace dos horas, diciendo que recién los habían encontrado." Respondería Rías con seriedad.

"Perfecto." El Maou asentiría. "Y con respecto al otro problema…"

"Primero prefiero solucionar esto, lo considero como un problema prioritario. La Familiar de Hyoudou puede esperar hasta entonces." Contestaría Rías, mirando hacia la ventana con una mirada perdida. "Las posibilidades son muy bajas, pero si llegan a venir por el Sekeryutei, sería un gran problema." Rías volvería su mirada a su hermano. "¿No crees lo mismo?"

"Estamos de acuerdo en eso." Sirzechs se llevaría la mano al mentón. "Creo que es inevitable que Issei se entere de la Profecía. Lo que realmente me molesta es el hecho de que los Ángeles hayan podido adivinar la pequeña treta que tenemos los Demonios entre manos. Porque si Dios decidió contarle el secreto de la Profecía a unos simples sacerdotes, significa que ya está enterado de nuestros planes."

"¿Quiénes eran los que están al tanto de la Profecía?" Preguntaría Rías con bastante curiosidad.

"Solo los Lideres de Facción, y los Arcángeles de Dios. También, cabe la posibilidad de que el hakuryuukou lo sepa. Por supuesto, ellos no saben que me encargue de transmitir el mensaje." Comentaría el Maou, con una sonrisa pícara al final.

"Entonces, ¿eso significaría que uno de los nuestros nos ha traicionado?" Preguntaría Rías con el ceño fruncido.

"No te precipites." Respondería Sirzechs con severidad. "Todavía no sabemos por qué razón están aquí." El Maou daría un pequeño suspiro de cansancio, mirando hacia la ventana. "Y en cuanto a la chica Familiar… si es una simple amiga muy cercana de Issei no habrá ningún problema." El hombre frunciría el ceño visiblemente. "Pero, si llega a ser mucho más que ello, tendré que matarla. Sin que el Sekeryutei se entere, por supuesto."

"¿Estás seguro?" Pregunto Rías con un poco de preocupación. "Por lo que me comento Hyoudou, es un Familiar bastante fuerte."

"No te preocupes, hermana." El Maou posicionaría su mano en la cabeza de Rías con una sonrisa. "No existe ningún familiar que sea más fuerte que un Líder de Facción." Serían las últimas palabras del demonio, antes de desaparecer en un círculo mágico mientras agitaba su mano con una sonrisa.

Un segundo después, la calma se rompió completamente.

"¡RÍAS!" Akeno entro abruptamente, cargando con el cuerpo inconsciente de Koneko.

Asia apareció apoyando a un Kiba casi inconsciente debido a los grandes daños que tenía en su cuerpo.

"¡¿Qué paso?!" Rías se levantó de su asiento casi de un salto al ver la condición de dos de sus sirvientes.

"Por suerte, llegamos justo a tiempo."

"¡¿Sona?!" Rías ensancharía sus ojos a más no poder, tras ver a la heredera del Clan Sitri acompañando a su sequito.

"Estábamos entrenando nuevas técnicas grupales en el bosque, cuando sentimos una energía extraña proveniente del Sur. Estaba tapada, pero era tan grande que pudimos sentirla gracias a la proximidad."

"¡¿Eso-eso significa que era un Arcángel?!" Rías se mordió fuertemente el dedo al sentir que las cosas se complicaban de sobremanera.

"Si, pero no es lo que piensas. Era un Ángel Caído." La respuesta de Sona hizo que Rías la observara con total sorpresa. "Por lo visto, está buscando iniciar una guerra. Tiene pensado controlar las excalibur, y matarnos a las dos en nuestro territorio para lograr su objetivo."

Asia apretó fuertemente sus puños. "…Solo nos dejó ir, porque Issei no estaba con nosotros. Dijo que sería todo mucho más aburrido si él no estaba presente."

"¡¿Un momento, los Ángeles Caídos ya saben acerca del Sekeryutei?!" Preguntaría Rías con completa incredulidad.

"Recuerda que Raynare seguía órdenes." Diría Sona, ajustándose los lentes. "De seguro el Arcángel debe haber recibido cierta información, y llego a la conclusión de que Issei es el Sekeryutei."

"… ¿Cuántos fragmentos tiene?" Pregunto Rías, recuperando la calma.

"Solo uno."

"¿Quién es el Arcángel?"

"Kokabiel."

"¿Qué sucedió con los exorcistas?"

"Eran dos mujeres. Ellas solo sufrieron daños mínimos. Llevaban dos fragmentos de la excalibur, pero Kokabiel no se vio interesado en tomarlas de momento. Seguramente porque pensó que sería más interesante tener a mas enemigos en la batalla final."

"¿Por qué mi sequito termino involucrándose en una pelea que no correspondía a nuestro Facción, siendo que ninguno de ustedes sabia el verdadero objetivo de Kokabiel en un principio?"

"… Fue Kiba. No pudo evitar perseguirlas cuando las exorcistas sintieron la presencia de una espada sagrada." Contestaría Akeno con seriedad.

Rías miraría a Kiba con el ceño ligeramente fruncido, para después dar un suspiro. "Me lo imaginaba."

"Rías, ¿le decimos a tu hermano?" Preguntaría Sona con seriedad.

"No." Contestaría con rapidez. "Mi hermano está ocupado con muchos problemas, y no me gustaría agregarle otra pila de trabajo. Además, esta es mi oportunidad para demostrarle que mi sequito es mucho más fuerte que antes." Finalizaría, con una pequeña sonrisa al final.

"Rías, no podrás contra un Arcángel." Sona argumentaría con severidad.

"Yo sola no puedo, pero contigo estoy segura que sí."

Sona daría un gran suspiro. "Siempre me metes en problemas…" Una pequeña sonrisa aparecería en la heredera Sitri. "De acuerdo. Pero te aviso que si la cosa se complica, no dudare en llamar a nuestros hermanos."

"De acuerdo." Asentiría Rías. "¿Qué sucedió con las exorcistas?"

"Lo más probable es que estén buscando a Kokabiel. Por lo que se, abandono temporalmente Kuoh para encontrar los demás fragmentos de excalibur." Argumentaría Sona con su típica expresión seria.

"Chicos…" Todos mirarían a Kiba tras escuchar sus palabras, solo para ver cómo se caía hacia el suelo, quedando inconsciente.

"… Esto es malo. Tendré que hablar con él, antes de que decida actuar por su cuenta." Pensaría Rías con el ceño levemente fruncido.

FINAL DEL CAPITULO!

Como dije anteriormente, este arco quiero acelerarlo lo más posible. Probablemente muestre los problemas internos de Kiba, pero no explique con tanto detalle toda su historia. Ya todos saben cómo es, y sería una estupidez escribir un capitulo completo con cosas que ya saben. El entrenamiento de Issei tengo pensado saltearlo mayormente, porque no es algo muy interesante. Prefiero concentrarme en el avance de la historia con el enfrentamiento de Xenovia y Erina, para luego saltearme todo lo del medio y pasar directamente a la batalla final contra Kokabiel. Intentare hilar lo mejor posible todos los puntos, pero creo que es inevitable que se sientan los saltos. Si ya lo sintieron ahora, lo sentirán más en el próximo capítulo. Para los que se pregunten, las interacciones de Issei con Azazel van a estar SI O SI. En este proyecto, él será alguien muy importante. Como se imaginaran, las peleas serán muy diferentes, esto se debe a que Issei es mucho más fuerte que en la historia original.

Creo que eso es todo lo que quería afirmar. Si tienes alguna otra pregunta, no dudes en preguntarla!

Espero que les haya gustado el capítulo!

Que tengan un buen día!

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