¡Después de una pequeña tardanza, ya estoy aquí con otro capítulo!
Me gustaría dejar los objetivos a cumplir aquí:
Wattpad: 21.917/25.000 lecturas. 2669/3000 estrellas.
FanFiction: 168/200 favoritos. 177/200 seguidores. 198.945/210.000 palabras.
*Recuerden que cumpliendo uno de estos objetivos, significa un capitulo doble. Puede haber hasta capítulos triples o cuádruples si se acumulan los objetivos cumplidos.*
Antes de comenzar, me gustaría responder a las reviews:
Arios: Me alegra que te haya gustado el capítulo. Tenía ganas de darle un cierre casi final al asunto de Issei internándose al mundo sobrenatural, y me alegro de que haya funcionado. Raynare también me gusta bastante, quizás porque para mi mente en un emparejamiento bastante exótico. Espero que sea de tu agrado como se desarrollará la historia en torno a Ross e Issei, y como concluirá. Tengo algo bastante especial preparado para ella.
Camilo Navas: Jajajaja me gusta esa repulsión, es lo que estuve intentando generar desde los primeros capítulos. No solo es como quiere hacer las cosas Sirzechs, sino de que también quiere utilizar a Issei para reinar sobre las demás razas, eso vendría a ser lo realmente malo. En realidad, Rizevim y Sirzechs son de todo menos amigos, y se especificará su relación cuando llegue el momento. En cuanto a la despedida entre Issei y Penemue… Creo que ya todos saben cómo resultará esto con las experiencia anterior *cof cof* Tiamat de profesora *cof cof*, y me alegra que te haya gustado ese momento intimo entre los dos. Para finalizar, Rías no intentará hacerle nada malo, solamente buscara la forma de poder seducirlo, y en que formas más le conviene actuar. Quiere que Issei se enganche a ella, no matarlo xD.
Natsu00: Creo que eres nuevo si no me equivoco, porque nunca había leído una review tuya. Me alegra bastante que te esté gustando como Issei se relaciona con todos los personajes, en especial con sus futuras amantes. Bueno, es obvio que la relación entre Issei y sus padres es un desastre, y ni se presentarán cuando deban hacerlo. Y para responder a tu pregunta, si, Issei en un momento vivirá con Penemue y Tiamat, al igual que con Ophis y Ross. Tus últimas dos preguntas no las entiendo muy bien, pero intentaré responderlas… La primera dice acerca sobre un poder, que creo que te refieres más a un rango. Si Issei obtiene un rango, sería el de Dios por el futuro que le espera (obviamente, un Dios Dragón). La última dice algo acerca de la reencarnación de Issei. Aquí no sé si te refieres al alma de dragón que posee, en vez de un alma humana. Esa no es una reencarnación, Tannin explica claramente que eso es un error, y que no es la primera vez que sucede (aunque obviamente, nadie es consiente todavía de que el alma de Issei es la de un Dios Dragón). Empezando por tu segunda review, es obvio que Rías no podrá hacer nada al respecto, porque Penemue y Tiamat están en el camino (sin mencionar que Issei ya muestra clara insinuación amorosa hacia ellas dos por como las cuida y las trata), además de que si el protagonista no tiene interés en estar en una relación por su trauma con dos mujeres que ama, mucho menos querrá estar con Rías si se acerca con intenciones románticas, siendo que él no siente nada por ella (básicamente, lo espantaría). La Profecía es la mayor manipulación de esta historia creada por el mismo Dios (probablemente no entiendes lo que quiero decir, ya que es algo que se desvelará cuando la historia este muy avanzada). Aunque me gusta Yasaka, introducir a cinco mujeres en el harén sería demasiado trabajo (darles profundidad, personalidad, tiempo en la trama, rasgos, ataques, bla bla bla… es algo bastante agotador, además de que lleva tiempo. Es preferible que queden como secundarios y ya.).
Roxas Strife: Otra persona nueva, creo. Realmente me alegra mucho que pienses eso de mi obra, y espero que se mantenga así hasta el final. El desarrollo de Issei es el más importante, seguido de sus coprotagonistas, que son sus amantes. No digo que un protagonista deba tener un desarrollo estructurado, pero si sólido, de esa forma es más fácil empatizar con él, y no se siente "hueco". Opino lo mismo de Matsuda y Motohama. Son muy importantes para Issei, ya que, en el caso de esta historia, lo salvaron de una depresión inmensa. En resumidas cuentas, son grandes personas, y grandes amigos.
Superhyoga: Un saludo cordial y me pone contento que catalogues esta historia como una de las mejores de DxD. Obviamente que Issei tendrá una relación con Tiamat y Penemue, son 2 de las 4 mujeres que entran en el emparejamiento principal, incluso tengo pensado agregar bastante contenido adulto cuando llegue ese momento. Para contestar tu pregunta, no, Issei no tendrá ninguna relación con ninguna Demonio (cuatro mujeres principales ya es una barbaridad para desarrollar, y agregar una quinta sería una locura). Por supuesto que Issei no estará muy contento con eso. Ni siquiera está en una relación con Tiamat y Penemue, mucho menos va a tener una con Rías.
Kishinoshi: Me alegra que te esté gustando y te esté subiendo el hype estos últimos capítulos. Un saludo!
zKORN: Es un honor que te haya gustado tanto y como es que manifiestas tu asombro respecto al desarrollo de los personajes. La verdad que tu review me sacudió un poco el alma, y tan solo espero poder seguir al nivel que pides. Un gran saludo, y muchas gracias por tus palabras!
A decir verdad, se me estaba haciendo bastante larga esta sala de respuestas. Maldita sea, casi que llego a las mil palabras solo respondiéndoles. Creo que deberé hacer el capítulo un poco más largo por tanto agregado jajajaja.
Aun así, no se contengan, me encanta responder sus dudas y hablar con ustedes.
Ahora sí, creo que va siendo momento de comenzar…
Disfruta!
CAPÍTULO 28: ¿EN LA PLAYA JUNTO A UNA LINDA CAÍDA?
"No digas nada, solo abrázame…"
Issei hizo una pequeña mueca tras recordar todo lo sucedido ayer con Penemue. Por su cara, claramente le molestaba el hecho de tener que alejarse de ella, aunque no podía vivir atormentado por ello.
El castaño alzó su mirada, recordando desde el primer día que la conoció con ese pequeño accidente cuando se chocaron, hasta los momentos en donde ella se abrió a él y lloró en sus brazos, narrando todo su pasado y lo que había sufrido. Esos pensamientos concluyeron durante los fuegos artificiales, recordando su hermosa sonrisa y el perfecto contraste que le daba su belleza a lo que estaba sucediendo detrás de ella.
Eran imágenes vividas de ella que nunca podría olvidar…
La sonrisa de Issei decayó cuando se dio cuenta que ya estaba en frente de la Academia Kuoh, asombrándose ligeramente.
"¿Cuánto tiempo estuve pensando en…?" El castaño sacudió rápidamente su cabeza, entrando al patio de la institución.
Tiamat le sonrió desde una de las ventanas del tercer piso, dándole un pequeño saludo, que Issei contestó rápidamente.
"Issei…"
El castaño no pudo evitar desviar su mirada al escuchar a alguien gritando a lo lejos, viendo como una especie de estampida se acercaba a él a toda velocidad.
"¡Issei!" La voz de Motohama se aclaró rápidamente, y así de rápido también supo por qué sus dos amigos estaban corriendo tan rápido, debido a que unas cuantas mujeres los estaban persiguiendo con katanas de madera.
Los dos amigos rápidamente se posicionaron detrás del castaño utilizándolo como un escudo humano, haciendo que Issei pusiera los ojos en blanco.
Las mujeres se frenaron justo en frente de él, entregándole una mala mirada.
"¿Vas a defenderlos de nuevo, Hyoudou, amigo del Dúo de Pervertidos?" Preguntó Katase.
Issei no pudo evitar poner cara de palo ante su apodo.
"Ya fuimos demasiado benevolentes la última vez, pero ellos no aprenden." Comentó la misma mujer, dando un paso firme hacia adelante. "O te quitas del medio, o tendremos que darte una paliza también."
Issei miró a sus dos amigos, frunciéndoles el ceño y haciendo que estos sonrieran nerviosamente.
Finalmente, el castaño dio un pequeño suspiro y cerró sus ojos. "Creo que podríamos hablar sobre…"
"¡Es imposible hablar con esas bestias!" Gritó Murayama, intentando pegarle a Issei en el torso para quitarlo del medio.
Todos se sorprendieron, inclusive sus propios amigos, cuando Issei frenó el ataque en seco con una sola mano.
Murayama intentó mover la katana, pero le era imposible. El agarre de Issei en ella era demasiado fuerte.
El castaño dio vuelta su rostro para mirarla, abriendo sus ojos de una manera un tanto cansada. "¿Vas a escucharme?"
Murayama apretó fuertemente los dientes, usando toda su fuerza para intentar mover su katana, pero le era imposible. Finalmente se tropezó hacia atrás y se cayó, debido a que Issei había abierto su puño.
Issei las miró a todas por unos cortos segundos, viendo que ya parecían estar un poco más calmadas, quizás era por el hecho de lo que acababan de presenciar.
"Es cierto que su actitud es algo despreciable, pero…"
"¿Por qué los defiendes?" Katase lo volvió a interrumpir, haciendo que Issei la mirara penetrantemente.
"Porque son mis amigos." Contestó como si fuera lo más normal del mundo, pero todos notaron que esas palabras tenían más peso de lo que parecía.
"… ¿Cómo es que puedes ser amigo de ellos dos?" Preguntó Murayama, levantándose con cuidado mientras le entregaba una mirada mucho más cautelosa al castaño. "Son unos pervertidos asquerosos sin remedio. Viendo tu personalidad, deberías estar cerca de alguien como el Príncipe Azul."
Issei no pudo evitar sentir cierta repulsión ante el apodo de Kiba, aunque ya había superado casi del todo que todas las mujeres de la Academia se fijaran en él… Casi.
"¿Por qué ustedes se fijan solo en el lado malo de las demás personas, que no sean su Príncipe Azul?" Issei contestó con otra pregunta, haciendo que todas las mujeres lo miraran con extrañeza. "Ellos actúan así porque les es imposible llamar la atención de una mujer, debido a que no son "caras bonitas" como Kiba. Fuera de su lado pervertido, estoy seguro que sería mejor que todas ustedes."
"¿Insinúas que un par de pervertidos son mejores que nosotras?" Preguntó Katase, sin poder creer lo que estaba escuchando.
"Todas las personas tienen su lado bueno, como el lado malo." Issei se detuvo un segundo, mirándola de pies a cabeza. "Por ejemplo, ¿me vas a decir que no está mal querer moler a golpes a un inocente solo porque se pone en medio? ¿Y qué hay de mí, si las viera a ustedes golpeando hasta al cansancio a dos personas solo por mero placer? ¿Crees que no pensaría que son unas violentas y locas de mierda?" Todas las mujeres bajaron su mirada un tanto apenas ante lo escuchado. "¿Por qué no les preguntan la razón de sus acciones, ahora que los tienen en frente?" Issei miró a sus dos amigos con una pequeña sonrisa. "Hablar con ellos y entenderlos hará que las cosas mejoren." Issei enserio ligeramente su mirada. "Mientras tanto, ustedes deberían de intentar contener un poco esas ganas suyas. Entiendo que quieran estar con una mujer, créanme. Pero no es excusa para actuar de esa manera. Y si lo siguen haciendo, podría llegar un momento en donde alguna mujer se aproveche de ustedes por eso…" El castaño apretó ligeramente los puños ante el recuerdo de Raynare. "Lo digo por su bien." Les dijo a ambos amigos, haciendo que Matsuda y Motohama se miraran entre sí con asombro.
"Así que… ¿insinúas que alguna de nosotras se enamoraría de alguno de ellos si los entendemos mejor?" Preguntó Murayama, claramente sin creer lo que estaba diciendo. "Bueno… Dicen que en el amor, las personas más diferentes, son las que se terminan amando más."
"O matando." Comentó el castaño con bastante gracia, para luego mirar a Matsuda y Motohama. "Igual, puede que ustedes no sean tan diferentes como tú piensas, Murayama." Issei se inclinó de hombros. "¿Quién sabe?"
Katase y Murayama se miraron entre sí, para luego asentir. "Muy bien. Intentaremos…Entenderlos, creo…" Comentó Katase, claramente no muy convencida de la idea.
Las dos mujeres que encabezaban la turba enfurecida miraron a los pervertidos por un corto segundo, para después marcharse.
"Issei…" El castaño se dio vuelta cuando Motohama le jaló su camisa.
"¿Desde cuando eres tan sabio?" Preguntó Matsuda, ajustando sus gafas.
"Bueno, digamos que mis pensamientos se aclararon un poco más gracias a…" La mirada de Issei decaería de inmediato, haciendo que Matsuda y Motohama se vieran un tanto preocupados. "Una amiga."
"¿Una amiga?" Preguntó Matsuda. "¿Sucedió algo en el viaje con tu Club?" Sorprendentemente, Matsuda obvió el hecho de que Issei se estaba viendo con una mujer.
"Algo así…" Comentó Issei, frotándose el cabello. "Teníamos una mujer de unos 25 años que era nuestra…guía, por decirlo de alguna manera. Ella y yo nos hicimos buenos amigos." La sonrisa de Issei volvió a decaer nuevamente. "Pero, me temo que será muy difícil volver a verla."
"Ya veo… Lamento oír eso." Comentó Motohama con cierto pesar, para luego ajustar sus gafas. "Perdona que pregunte… ¿pero esa mujer de la que hablas era atractiva?"
Issei no pudo evitar sonreír ante la pregunta, ya que se habían tardado mucho en hacerla.
"Si, y mucho…" Comentó el castaño, comenzando a entrar a la Academia.
Al escuchar esto, ambos amigos se le tiraron encima al instante.
"¡¿Y qué tanto?!" Preguntó Matsuda con gran emoción.
"Yo diría que está al nivel de Tiamat." Contestó el castaño, haciendo que ambos amigos desprendieran un gran "¡Ohhh!" De sus labios como respuesta.
"¡¿En serio?!" Ambos gritaron, sin poder creérselo.
En el salón…
Issei se encontraba mirando a la ventana, viendo como pasaban las nubes. La primera clase había sido muy aburrida, en donde únicamente le informaron acerca de que en la semana que viene iba a ser la visita de los padres, y que a partir de ahora algunos horarios cambiaron debido al cambio de una profesora. También hablaron de ciertas cosas sobre la piscina, algo que no entendió, o más bien, no quiso entender debido a sus divagaciones. Bueno… Era entendible que este distraído, después de todo lo que le ha pasado el día anterior.
La puerta golpeó, haciendo que un silencio bastante intenso se presentara en la sala, algo que Issei no había captado debido a sus pensamientos profundos.
El ruido de la tiza en el pizarrón fue lo único que se escuchó por un corto segundo.
"Yo seré su nueva profesora de Instrucción Cívica."
Al escuchar la voz de la mujer, Issei no pudo evitar ensanchar sus ojos en gran conmoción, para después presenciar como Penemue estaba parada allí, llevando el vestido de secretaria con el que la había conocido.
Ella agitó su cabello con su mano, dándole un toque aún más bello a su hermosa figura.
"Mi nombre es Penemue Lóbrega. Es un placer conocerlos, y espero que nos llevemos bien." Aclaró la mujer, desviando su mirada en Issei por un corto segundo, algo que Matsuda captó al instante.
"¿Ya conocías a esta preciosura antes?" Preguntó, susurrándole desde sus espaldas.
"Ella es la mujer que actuó de guía en mi viaje." Issei le respondió, haciendo que el bolígrafo de Matsuda cayera al piso ante la respuesta.
Solo podía pensar en cómo el bastardo de Issei podía tener tanta suerte…
Issei tan solo pudo mirar a la mujer atentamente, para luego frotarse los ojos. ¿Esto es real?" Se preguntó, viendo atentamente a la mujer que tenía en frente. "Primero Tiamat, y ahora ella…" Una sonrisa bastante discreta se dibujó en el rostro del castaño. "Esto no podría ser mejor."
Los minutos pasaron, Penemue se encargaba de dejar diferentes instrucciones a sus alumnos mientras parecía estar firmando papeles sin parar, y leyendo diferentes documentos. El castaño había pensando que logró venir aquí, gracias al hecho de que podía trabajar al mismo tiempo que daba las clases. Obviamente, eso solo la convertía en una mujer aún más increíble. Después de todo, no muchas mujeres podían hacer las dos cosas al mismo tiempo.
Cerca del final de la hora, ella se colocó los lentes, dándole entender al castaño que esta no era la primera hora que se ponía a trabajar, y ya había estado un buen tiempo haciéndolo. Probablemente, antes de venir a la Academia ya había comenzado.
Finalmente, la campana sonó, indicando el descanso. Matsuda y Motohama se quedaron hablando con Issei unos minutos para diferentes planes a la tarde, para luego marcharse a comprar algo.
Issei miró por la ventana con gran tranquilidad. Estaba completamente solo en el aula.
El castaño no pudo evitar sonreír cuando vio como Murayama intervino a Matsuda, y ambos se sentaron en un banco y comenzaron a charlar. Mientras que Motohama se sentó junto a Aika, al ver que estaba comiendo sola. Eso le hizo pensar que sus palabras no solamente habían afectado a las damas, sino también a sus propios compañeros.
"Conque aquí estabas." Issei se dio media vuelta, para ver como Tiamat y Penemue entraban en el salón.
Issei tan solo sonrió alegremente y se levantó rápidamente de su asiento, dándole un gran abrazo a Penemue que lo respondió con la misma intensidad y cariño.
"Había querido hacer esto durante toda la hora, pero hubiera sido muy raro." Issei tan solo se rio ante sus propias palabras.
"Créeme que yo también." Respondió Penemue, abrazándolo con más fuerza.
"¿Qué hay de tu cumpleaños?" Preguntó Tiamat, sentándose encima de un escritorio.
Issei se separó de Penemue, entregándole una sonrisa a la dragona. "Ya estuvimos planeando con Matsuda y Motohama. También tengo pensado invitar a Tannin. Después de todo, hemos formado un tipo de amistad en el tiempo que estuvimos juntos." Tiamat asintió de acuerdo.
"¿Sería mucha molestia si yo también participo?" Los tres voltearon su mirada, para ver como Azazel estaba apoyado contra el marco de la puerta, cruzado de brazos mientras sostenía esa sonrisa misteriosa en su rostro.
"Hum, no veo que sea una molestia…" Fue la simple respuesta de Issei.
"Muy bien." Azazel simplemente asintió con satisfacción, para luego hacer un gesto con su cabeza. "Necesito que me acompañes, tengo que darte algo." El Líder fijó su mirada en la Cadre. "Tú también, Penemue."
Los mencionados se miraron entre sí, para luego mirar a la dragona, que simplemente se inclinó de hombros.
En el Club del Ocultismo…
"¡Wooow!" Issei no pudo evitar sorprenderse cuando vio una motocicleta apoyada en la pared del viejo edificio. Era bastante grande y tenía un diseño genial.
Penemue se acercó, y no pudo evitar enarcar una ceja ante lo presenciado. "¿Te compraste una moto?" Preguntó la Caída, mirando a su Líder.
"No es mía." Declaró Azazel, para después sacar una llave de su bolsillo. "¡Atrapa!"
Issei se dio la media vuelta rápidamente, atrapando las llaves. El castaño no pudo evitar mirarlo con gran confusión ante el acto.
"Es tuya." Declaró Azazel, haciendo que Issei pestañeara con gran sorpresa. "Feliz cumpleaños." Concluyó, esbozando una sonrisa un tanto picara.
"Espera… ¡Yo no puedo aceptar esto!" Exclamó Issei, sin poder creer lo que había escuchado.
"Te la regalo no solo por tu cumpleaños, sino también por todas las molestias que causó Kokabiel en aquel entonces." Explicó el Caído con cierta seriedad, indicando que no aceptaría un "no" como respuesta.
"Hm…" Issei se sentó en la mato, mirándola detenidamente. "No sé qué decir… Solo… gracias, enserio." Concluyó, entregándole una sonrisa agradecida al Caído.
"Ya, ya… Me vas a hacer llorar, mocoso dinámico." Issei no pudo evitar poner sus ojos en blanco ante el apodo. "Hoy es viernes. Estaría bueno que aprovecharas a dar un pequeño viaje para que logres despejarte un poco de… todo, en general. Ya sabes…" Comentó Azazel, haciendo que Issei asintiera en comprensión. "Además de eso, también tengo un regalo para ti, Penemue."
Al escuchar su nombre, Penemue no pudo evitar señalarse a sí misma. "¿Para mí?" Preguntó, incrédula.
"Sé que has estado trabajando desde siempre y por culpa nuestra, nunca tuviste unas vacaciones de incluso solo un día." Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Azazel. "Yo me haré cargo de las tareas de mañana, para que puedas estar un tiempo con Issei, y también distraerte de tus responsabilidades." Azazel se inclinó de hombros, cerrando sus ojos. "Pero no te acostumbres, porque no volveré a hacerlo nunca más en mi vida." Comentó el Caído, haciendo que una pequeña sonrisa apareciera en el rostro de la Caída.
Ella no estaba muy segura si podía confiar en él en cuanto se habla de trabajo, pero le quedó bien en claro que hablaba en serio cuando escuchó sus últimas palabras.
"Un momento…" Ambos miraron a Issei, que parecía tener una gran duda. "Ni siquiera sé cómo conducir una moto…"
Azazel quitó un sobre de su bolsillo y se lo arrojó al castaño. "Aquí hay un mapa de la playa más cercana y el mejor hotel de la zona. También te entrego un cheque de 100.000 yenes para que puedas pagar los gastos."
"De acuerdo, ¡¿QUÉ?!" Los ojos de Issei casi se le salen de sus cuencas al escuchar la cifra desorbitante. "¡Aunque sea un hotel de 5 estrellas, los gastos ni siquiera superarían los 20.000 yenes! ¡¿Estás loco?!" Exclamó el castaño, sin poder creerlo.
"Digamos que lo que te sobre, es la segunda parte del regalo por tu cumpleaños, y por salvar a Kuoh." Comentó el Caído con bastante gracia tras ver la reacción de Issei, ya que para él, 100.000 yenes no eran nada. "Aprovecha el dinero para comprarte nueva ropa. Siempre utilizas la ropa de la Academia, incluso cuando entrenas. De hecho, ya estoy seguro que no deben quedarte muchos repuestos." Explicó Azazel con una mirada seria. Había estado en el hogar del castaño anteriormente para tomar su álbum de fotos, y recordó que se llevó una desagradable sorpresa cuando sus padres ni siquiera le compraban ropa.
"Muy bien, muchas gracias. Pero…" Issei lo miró, mientras sudaba levemente. "Todavía no me dijiste como debo aprender a conducir en un día…"
Azazel simplemente se dio la media vuelta, optando por una mirada despreocupada. "Simplemente irás aprendiendo en la carreta." Dijo como si nada, para luego alzar su mano, despidiéndose.
"Este tipo…" Pensó Issei.
"Siempre tan despreocupado en todo…" Penemue completó el pensamiento del castaño.
Unas horas más tarde…
Finalmente, Issei había podido festejar su tan ansiado cumpleaños. Allí se encontraban Matsuda, Motohama, Penemue, Tiamat, Tannin y Azazel.
El castaño lo pasó genial junto a sus amigos del alma, divirtiéndose junto a ellos, contando diferentes historias y riéndose con alegría. Increíblemente, el que más participó de todo esto fue Azazel, contando sus diferentes travesías a lo largo del planeta, algo que interesaba muchísimo a Matsuda y Motohama cuando hablaba sobre las apariencias de las extranjeras y citas que llevaban a cosas picantes en ocasiones.
Finalmente, el castaño se sentó en el pequeño picnic, y no pudo evitar sonreír al ver como Tiamat estaba haciendo todo lo posible para que Penemue no quemara la carne. Ambas se veían bastante felices, por lo que era un golpe bastante refrescante para su alma, debido a todo lo que habían sufrido esas dos hermosas mujeres en el pasado.
Verlas sonriendo y riendo… Era algo simplemente irremplazable.
"¿Siempre festejas el cumpleaños en este parque?" Preguntó Azazel, sentándose a su lado.
"Siempre desde que conocí a Matsuda y Motohama. Es como una especie de tradición." Contestó el castaño con una sonrisa dentuda.
Azazel tan solo apoyó una mano sobre su hombro, indicándole que estaba feliz de verlo tan contento.
"¡Ten cuidado con las brasas!" Tiamat acomodó un pedazo de carne que podría haber sido rostizado por Penemue, haciendo que ambas se rieran.
Al escuchar las melodías tan bellas que hacían con sus risas, el castaño no pudo evitar mirarlas nuevamente. Azazel no era ningún tonto, por lo que captó su mirada al instante.
"¿Qué piensas de ellas?" Preguntó.
La pregunta tomó un poco desprevenido al castaño. "¿Qué pienso de ellas?" Issei miró por unos pocos segundos más a la dragona y la Caída, como jugaban y como se hacían bromas entre ellas. "Les debo a las dos todo lo que soy." Contestó, tomando un poco por sorpresa a Azazel. "¿Esa es respuesta suficiente?" Preguntó, esbozándole una sonrisa bastante sincera.
"Aunque me ha sorprendido con la respuesta, no me refería exactamente a ello." Contestó Azazel, para luego posar su mano encima de la cabeza de Issei. "Me refiero a que piensas de ellas, no como persona, no como lo que significan para ti…" Azazel lo miró fijamente, entrecerrando sus ojos ligeramente. "Sino, me refiero a como las vez como mujer."
Issei tan solo se rio levemente ante la pregunta. "Bueno… No soy estúpido." Contestó, para luego mirarlas fijamente. "Tiamat tiene unos pechos que superan a los de Akeno sin mucha dificultad, y tiene una figura entrenada y cincelada. Tiene un cabello, un rostro, y unos ojos que son simplemente perfectos. Sus piernas también son perfectas, gracias a su figura física. Y, aun así, lo que más destaca de su cuerpo, es su trasero." Issei giró su mirada, mirando a Penemue. "El caso de Penemue es exactamente lo mismo, aunque en vez de ser su trasero lo que más destaca, son sus pechos." Issei frunció ligeramente el ceño. "Aun así, no es lo más atractivo que veo en ellas… Simplemente, no sé qué es lo que me hace verlas como mujeres maravillosas, pero sé que hay algo ahí." Issei dio un pequeño suspiro, levantando su cabello. "Todavía estoy tratando de descubrirlo…"
Una mirada misteriosa adornó el rostro de Azazel. "Claro, es muy obvio lo que mencionaste." Pensó. "Después de todo, cualquier hombre sentiría una atracción hacia dos mujeres que tienen un rostro y cuerpo perfectos. Cualquiera podría sentirse atraído, mas no enamorado…" Concluyó, para luego sonreír. "Espero que lo descubras pronto." Le dijo al castaño, revolviéndole el cabello.
"¡Vamos a sacarnos una foto!" Gritó Tannin con alegría, corriendo rápidamente junto a Matsuda y Motohama en donde estaba Issei para salir en la foto.
Tras escuchar el grito, Tiamat y Penemue se unieron rápidamente a ellos.
Finalmente, la foto hizo un pequeño flash, que después de unos segundos se reveló en una hermosa imagen.
Allí, estaba Azazel al lado de Issei, aun acariciando su revoltoso cabello con una media sonrisa, mientras que Matsuda y Motohama salieron acostados en el frente, probablemente porque apenas llegaron a tiempo, mientras que Tannin estaba sentado al lado de Issei mientras lo abrazaba fuertemente del cuello con una sonrisa dentuda en su rostro. Detrás del castaño, estaban la dragona y la Caída arrodilladas, en donde Tiamat estaba sonriendo completamente gustosa al tener un pedazo de carne que sobresalía de su boca, mientras que Penemue parecía estar amenazándola con su mano para quitárselo.
Finalmente, se pudo ver como un libro se cerró, viendo que era Issei, que había colocado la foto en su álbum. El castaño simplemente sonrió por un corto segundo, para después dejar el centro de recuerdos en la repisa tras escuchar como la puerta se abría.
Tiamat prácticamente saltó encima de él, su cabello completamente mojado y en ropa interior, indicando que se había bañado recientemente.
"Hace mucho tiempo que no dormía contigo." Comentó la dragona, para luego sentarse a ahorcajadas sobre él, esbozando una sonrisa bastante traviesa mientras agitaba sus dedos de una forma extraña. "¡Realmente lo extrañé!"
Issei tan solo pudo reírse fuertemente cuando el ataque de cosquillas cayó sobre su cuerpo nuevamente. Aun así, el castaño fue bastante habilidoso y respondió rápidamente, haciendo que ambos rieran sin parar por varios minutos, revolcándose en la cama y girando, desordenándola por completo.
Finalmente, ambos parecían haberse relajados nuevamente, en donde todo terminó como había iniciado: Tiamat sentada en la cintura de Issei.
Ambos respiraban un poco agitados. Issei no pudo evitar sentir un pequeño cosquilleo cuando una gota del cabello mojado de Tiamat cayó sobre su abdomen expuesto. No sabía cómo o cuando había sucedido, pero la dragona le había quitado la camisa en algún momento de la "pelea".
"Creo que sería mejor que nos vayamos a dormir. Mañana tengo que levantarme bastante temprano." Comentó el castaño. Él posicionó sus firmes manos sobre la cadera de Tiamat para moverla. La dragona sufrió un pequeño espasmo en todo su cuerpo tras sentir el toque tan cálido y delicado, algo que Issei no paso desapercibido. "¿Estas bien?" Le preguntó con genuina preocupación.
Ante esto, Tiamat no pudo evitar ponerse seria.
"Tenemos que hablar de algo muy importante…" La dragona apartó cautelosamente las manos de Issei, para después mirarlo fijamente. "Es un poco vergonzoso… Pero…" La seriedad de Tiamat no aguantó mucho más tiempo, ya que su mirada se torció a una mucho más tímida cuando un rubor bastante grande apareció en su rostro. "Todas-Todas las dragonas tienen… Tienen un…" Issei no pudo evitar archivar la actitud de Tiamat en sus recuerdos más preciados, ya que nunca la había visto actuar así, y se veía bastante tierna. "Veras…" Tiamat dio un pequeño suspiro, para luego acostar su cuerpo y acomodarse en el pecho del castaño. "Todas las dragonas tienen un período en donde se vuelven… muy sensibles, por decirlo de alguna manera." La dragona simplemente cerró sus ojos con gran satisfacción al sentir como Issei acariciaba su cabello. "Estoy hablando de la Época de Apareamiento."
"¿Época de Apareamiento?" Los ojos de Issei se ensancharon lentamente. "Un momento, ¿me estás diciendo que tu…?"
"Si, estoy atravesando por ese periodo…" La dragona se aferró aún más a Issei tras sus últimas palabras. "En la Época de Apareamiento, hay momentos en donde el instinto reproductivo nubla el juicio y la mente de la dragona, abalanzándose al primer hombre que se cruce en su camino."
"Ohhh…" Ddraig pensó internamente, escuchando la charla. Estaba divirtiéndose bastante con esto, ya que podía sentir como el apetito sexual de Tiamat aumentaba por cada segundo que pasaba.
Y además de eso, le estaba causando mucha gracia que mintiera…
Tiamat sintió como la mano que estaba acariciando su cabello, la abrazó protectoramente, haciendo que una dulce sonrisa se dibujara en su rostro.
"Tranquilo, Issei. Soy la Reina Dragón más fuerte. Mi Época de Apareamiento no es lo suficientemente fuerte para nublar del todo mi juicio." Explicó la dragona, haciendo que el abrazo de Issei se relajara visiblemente. "Aun así, estoy preocupada. Puedo controlarme a mí misma, pero no todo el tiempo. Habrá momentos en que no pueda aguantar más, y estoy seguro que el cien por cien de esas ocasiones, tú estarás cerca mío. Después de todo, dormimos en la misma cama." Tiamat alzó su mirada, sus ojos celestes fríos brillaron con gran intensidad. "Cuando eso suceda, tienes que irte."
"¿No podría ayudarte de alguna manera?" Preguntó, viéndose afectado por la condición de su Maestra y futura amante.
"Por supuesto." Una sonrisa bastante pícara se dibujó en el rostro de la dragona. "Si es que no te importa ser violado…"
Issei tan solo sudo ante las últimas palabras.
Las horas pasaron, e Issei había logrado dormir sin muchos problemas. Tiamat también se había encontrado muy cómoda durmiendo sobre el cuerpo del castaño, sintiendo los latidos de su corazón.
De hecho, quizás se había acomodado más de lo que debería…
Los ojos de la dragona brillaron intensamente en la oscuridad cuando se abrieron. Su mirada se tornó un tanto tortuosa, al mismo tiempo que comenzaba a frotar un poco sus muslos.
"*¿Disfrutas tu estadía?*" El comentario del dragón salió a través de la mano del castaño, con un claro tono burlesco.
"¿Qué quieres?" Preguntó la dragona, frunciendo el ceño.
"*Puedes engañar al mocoso, pero a mí no. Sé muy bien que las dragonas solamente entran en su periodo de celo únicamente por un hombre, y se enfocan en tener relaciones carnales únicamente con ese hombre.*" Declaró el dragón con suficiencia. "*¿Ya te olvidaste que yo también soy un dragón?*"
"Si le dices algo, te juro que encontraré la forma de entrar a tu asqueroso guantelete para castrarte." El tono oscuro de Tiamat hizo que Ddraig se riera.
"*Descuida, este es un asunto entre ustedes dos, y no es de mi incumbencia.*" Explicó el dragón, para luego esbozar una sonrisa maliciosa. "*¿Sabes qué? Estaba casi seguro de que te habías enamorado de él, pero ahora ya no tengo ninguna duda. Incluso haz logrado despertar tu instinto reproductivo, siendo que ni siquiera estas en una relación amorosa con él.*" Comentó el dragón con un tono bastante burlesco, haciendo que la dragona apretara ligeramente los dientes.
"Estoy loca por él. Lo amo con todo mi ser." Tiamat afiló su mirada, indicando peligro. "¿Tienes algún problema con eso, Lagartija Subdesarrollada?"
"*Nunca dije eso, dragona perdidamente enamorada.*" Ddraig no pudo evitar volver a reírse cuando Tiamat hizo un pequeño bufido antes de mirar hacia otro lado, indicando su molestia.
Había encontrado una forma de molestarla, y joder, sí que la iba a aprovechar por todas las veces que se burló de él llamándolo por ese nombre tan insultante.
En la mañana…
Issei se despertó y dio un gran bostezo lleno de somnolencia. El castaño no pudo evitar frotarse los ojos en un intento de quitarse el sueño. Rápidamente se dio cuenta que su linda dragona ya no se encontraba allí, algo que le pareció extraño. Después de todo, a ella le encantaba dormir, y mucho más si es que estaba con el castaño.
Issei deslizó su mano por debajo de las sabanas para quitárselas de encima, solo para escuchar un sonido un tanto extraño. "¿Eh?" Se preguntó el castaño, para después alzar su mano, viendo como una sustancia de dudosa procedencia cubría su mano.
No tardó mucho tiempo en darse cuenta que era, debido a que al separar los dedos, el líquido se deslizó de una manera un tanto extraña, además de su textura algo viscosa. El castaño se sonrojó, no por el hecho de que lo que estaba en su mano era proveniente de la zona más íntima de Tiamat, sino por su olor.
"¿Cómo demonios es que puede oler a helado de menta?" Pensó, para después sacudir su cabeza ferozmente.
El castaño se levantó rápidamente y acudió rápidamente a la dragona, que estaba encerrada en el baño.
"Tiamat, ¿estás bien?" Issei tocó la puerta, solo para sonrojarse al escuchar jadeos bastantes intensos desde el otro lado.
"Solo es el pequeño problema del que hablamos ayer…" Comentó la dragona con una voz tan excitada que puso rígido a Issei. "Vete ahora, antes de que las cosas se compliquen más…" Comentó la dragona, haciendo que el castaño se sintiera un poco mal.
"Pero, nos gustaría que vinieras con nosotros…"
"¡AAAAAAHHH~!
Issei casi se desmaya tras escuchar el gran gemido de Tiamat.
"No te preocupes por mí. Tengo que atender un asunto bastante importante aquí." Explicó la dragona, su tono caliente incluso aún más subido de tono después de su último gemido.
Issei pareció dudarlo por un pequeño segundo, pero rápidamente accedió a su pedido.
El castaño bajó lentamente por las escaleras, solo para detenerse cuando escuchó el llamado de Tiamat.
"¡Cuando vuelvas, debo hablar contigo de algo sobre el edificio de tu Club!" Gritó con un tono un tanto suplicante. Era extraño, ya que parecía que le estuviera rogando que entrara al baño y la reclamara ahí mismo.
Aun así, Issei tomó por desapercibido esto, debido a lo dicho por la dragona.
"¿Qué pasa con el Club?" Preguntó el castaño, solo para ser espantado cuando otro gemido incluso más fuerte salió de los labios de Tiamat.
Se colocó la mochila y salió disparado a la puerta, solo para toparse con Penemue, que, por lo visto, justo iba a llamar por el timbre. Ella llevaba puesto un lindo sombrero de paja inclinado, mientras parecía estar llevando un lindo vestido suelto de color blanco de una pieza.
Penemue abrió su boca para hablar, pero Issei la interrumpió rápidamente.
"¡Tenemos que irnos!" Exclamó un tanto espantado, sentándose de un salto en la moto.
"¿Tiamat no viene con nosotros?" Preguntó, sentándose detrás de él y tomándolo firmemente por la cintura.
"Ella está muy ocupada." Fue la simple respuesta del castaño, para luego arrancar la moto, y casi chocar a un auto en el progreso debido a la enorme velocidad.
Unas horas más tarde…
Tiamat ingresó en la habitación de Issei, cerrando sus ojos con gran tranquilidad ante el completo silencio. Ella estaba en ropa interior, por lo que se daba a entender que estuvo todo este tiempo metida en el baño.
Finalmente, la dragona se acostó en la cama. Ella metió todo su cuerpo dentro de las sabanas, haciendo diversos movimientos extraños allí, solo para ver como toda su ropa interior salía volando.
La dragona asomó la mitad de su rostro por encima de la sabana, cerrando sus ojos profundamente e inhalando todo lo posible, para atrapar la fragancia de Issei.
"Ahora estaré todo el día sola…" Pensó, mientras dejaba escapar sus jadeos ocultos. "Tengo que aprovechar todo este día para saciar mi instinto reproductivo." Ella puso la almohada sobre su cabeza y pechos, comenzando a jadear más agitadamente cuando comenzó a deslizar su mano más y más abajo. "Esto me ayudará, aunque sea solo por varios días..." Concluyó, para luego dar un pequeño gemido.
Ella sacó lentamente su mano de las sabanas, viendo que estaba completamente cubierta de sus fluidos.
"Ya estoy tan mojada…" Se dijo a sí misma, para que luego sus ojos se hundieran de placer cuando aplastó fuertemente la almohada entre sus piernas. "¡Mi interior te pide a gritos que lo hagas feliz, Issei!" Ella balbuceó, mientras se mordía el dedo en un intento de apaciguar sus fuertes gemidos.
La cama comenzó a rechinar de una forma bastante absurda, mientras las sabanas comenzaron a agitarse notoriamente por cada movimiento de Tiamat.
Ella dirigió sus dos manos hacia la almohada, apretándola fuertemente contra su zona prohibida para sentir aún más placer.
Si…
Iba a ser un día bastante largo para ella…
Mientras tanto, en un lugar un poco alejado…
"No puedo creer que no hayamos chocado ni una vez…" Comentó Penemue, mientras caminaba junto con Issei en la orilla de la playa.
Ella aún tenía su sombrero de paja, aunque su vestido había cambiado a su típico pijama blanco. Era algo natural, debido a que las medidas exageradas de sus pechos siempre le proporcionan un problema a la hora de elegir ropa.
"Es un desperdicio que vayas todo tapado." Comentó la Cadre, mirándolo de reojo.
Issei tan solo la miró con una ceja alzada. "¿Qué tiene de malo ir así?" Preguntó.
El castaño llevaba una malla, una delgada campera rompe viento de color piel, y una camisa blanca. La capucha tapaba la mayor parte de su cabello.
"Haz hecho un entrenamiento que casi te mata." Explicó Penemue, viendo como ninguna mujer dirigía su mirada a Issei. "Tienes una forma física impresionante. Lo único que estas revelando son tus piernas, y eso no deja mucho a la imaginación."
"Me da igual ese tipo de cosas." Issei pateó la arena, para luego entregarle una sonrisa. "La verdad es que nunca eh destacado, y me sentiría bastante extraño si comenzó a hacerlo ahora. Simplemente, no es lo mío…" Finalizó, recibiendo un pequeño asentimiento de la Cadre, indicando que lo entendía.
"Aun asi…" Una sonrisa apareció en el rostro de Penemue que solo Issei pudo distinguir. "Por lo menos, yo creo que te ves bien así." Comentó, haciendo que el castaño le sonriera ante el alago.
"Mira a esa mujer…"
"Es cierto, es hermosa…"
"¿Por qué esta con un mocoso?"
Los susurros de los hombres cercanos hicieron que un pequeño tic se presentara en la ceja de Penemue. En estos momentos, ella deseaba no tener esas habilidades sobrenaturales para la audición.
"¿Qué debe tener entre los pantalones?"
"Seguro nada."
"Ni siquiera debe saber satisfacer a esa hermosura."
"¿Cuando el mocoso se aleje te animarías a acercársele?"
"Tal vez ella quiera una prueba erótica que no sea con un mocoso que ni siquiera debe saberse un juego erótico, ¿no les parece?"
Esos últimos susurros colmaron la paciencia de Penemue.
La Cadre se detuvo en seco y ensombreció su mirada. Issei la observó con ligera preocupación.
"Penemue, ¿estás bien?" Preguntó, acercándose a la Caída. "Si es por lo que están diciendo, no te preocupes. Me da totalmente igual lo que piensen." Declaró el castaño, dando a entender que también estaba escuchando las estupideces de los hombres que estaban cerca.
Issei se sorprendió ligeramente al ver como la Cadre alzó su mirada, y le entregó una dulce sonrisa.
Ella acarició la mejilla del castaño. "Descuida, está todo bien." Comentó, haciendo que Issei sonriera y procediera a beber de su botella.
La mirada de Penemue brillo intensamente de un segundo al otro.
"¡ESTOY MUY BIEN, PORQUE SÉ QUE NOS DIVERTIREMOS MUCHO JUGANDO AL DOCTOR CUANDO ALQUILEMOS UN HOTEL!"
Todos los hombres y mujeres miraron impresionados el comentario de la mujer, mientras que Issei escupió casi toda su bebida tras escuchar sus palabras.
De alguna forma que no entendía, Penemue parecía haber sido la afectada por dichas palabras, siendo que las malas lenguas iban dirigidas únicamente a él.
Y, obviamente, no era ningún idiota, y sabía perfectamente a lo que se refería con "jugar al doctor"…
El castaño rápidamente se acercó a su oído. "¡Penemue, cálmate!" Susurró el castaño, mientras miraba a todos lados con cierto nerviosismo.
"No puedo hacerlo." Comentó la Cadre con una mirada bastante dura. "Se están burlando de ti, y de tu hombría. Estoy segura que serías mucho más hombre que todos ellos juntos, Issei."
"Y agradezco que pienses así, en serio. Créeme que me da igual lo que digan. Son unos malditos frustrados que no han tenido una vida sexual plena, según sus estándares imaginarios." Issei se separó un poco de ella, alzando ambas cejas. "¿En serio crees que me importa lo que piensan ese tipo de gente? Especialmente, si son extraños que ni siquiera conozco."
Penemue lo miró intensamente por un corto segundo, para luego suspirar. Issei sonrió al pensar que lo había dejado de lado.
Aun así, la Cadre debía decir que le molestaba mucho ese tipo de comentarios, y no era porque sea su amigo, sino porque lo amaba.
Ella podría soportar que pensaran mal en ver a una mujer de 25 años con uno de 18, después de todo, son simples humanos. Pero no iba a tolerar que se burlaran de Issei. No solo porque lo amaba, y sentía ese necesidad de defenderlo, sino también por el hecho de que tenía el presentimiento de que Issei sería un monstruo en la cama, y sus presentimientos siempre suelen ser correctos, por ende, no puede soportar que lo calumnien de esa manera. Era increíble para ella escuchar como unos hombres se burlaban de la hombría de Issei, siendo que ninguno de ellos podría llegar a aguantar más de una hora en acción, mientras que el castaño probablemente podría soportar… Bueno, su mente no lograría descifrarlo con exactitud, a menos que haga la prueba ella misma.
Aun así, sabía que ese tiempo sería muy, pero muy largo…
Sus divagaciones finalizaron cuando escuchó un comentario de otro hombre.
"Oye, mira. Ella dijo eso muy orgullosa hace unos segundos… Pero el mocoso ni siquiera la está tomando de la mano."
"Probablemente tiene miedo de tocar su cuerpo…" Susurró otro con gracia.
Esto fue el colmo nuevamente para la Cadre.
"Oye…" Comentó Penemue, captando la atención del castaño. "Pon una de tus manos sobre mi trasero."
Issei puso sus ojos en blanco. "¿No crees que te lo estas tomando demasiado en serio?"
Penemue inclinó levemente su cabeza, pestañeando una vez. "¿Tú crees?"
Un sonrojo casi invisible surcó el rostro de Penemue cuando sintió como su cintura era rodeada por la mano de Issei, atrapándola en un cálido abrazo.
"¿Esto es suficiente?" Preguntó, recibiendo una sonrisa de la Caída.
"Si, con esto es más que suficiente…" Susurró, sus manos apretaron levemente su pijama al sentir el gesto tan cariñoso.
De alguna forma que no entendía, esos susurros dejaron de molestarla durante toda la tarde…
Varias horas más tarde, en un hotel 5 estrellas…
Issei y Penemue entraron en la habitación. Era muy pequeña, pero se veía muy ostentosa. Tenía un diseño rojo fenomenal, con una gran cama matrimonial. Solamente había una puerta corrediza de una transparencia opaca que llevaba a un baño, que parecía ser casi tan grande como la habitación principal.
"¡Asombroso…!" No pudo evitar decir el castaño, viendo el diseño genial mientras dejaba su mochila.
"Es algo normal, viniendo de un hotel tan caro." Aclaró Penemue, sin verse sorprendida por el diseño del interior.
Issei no pudo evitar frotarse el cabello con ligero nerviosismo. "Lástima que hay un solo baño…"
"Estamos en un hotel." Penemue se sentó en la cama, estirando sus piernas. "Aquí no vienen amigos a pasar una corta estadía en la misma habitación precisamente." Comentó, para luego alzar una ceja. "¿Y qué tiene de malo que haya solo un baño?"
La pregunta de la Cadre hizo que Issei la mirara con extrañeza.
Unos minutos después…
El sonido de una gota cayendo en la tina fue lo único que se escuchó en el baño.
Definitivamente, las cosas no habían salido como las esperaba Penemue…
Ella se encontraba afuera de la tina, colocando la regadera a un lado mientras miraba como Issei estaba zambullido en la tina, tapado completamente por una cortina.
"¿Puedes darme la crema?" Preguntó, mientras se arreglaba el cabello con gran sutileza.
La Cadre se colocó una toalla, mientras pensaba en la situación.
"Había escuchado por parte de Tiamat que se habían bañado muchas veces juntos, por lo que realmente pensé que no sería un problema…" Pensó, para luego mirar como la figura de Issei buscaba la crema. "Pero obvié el hecho de que Tiamat es una dragona, y en su especie es algo natural ver al género opuesto desnudo, por lo que no era antinatural bañarse de forma mixta." Penemue se sorprendió ligeramente cuando un recipiente casi golpea su cara, atrapándolo a centímetros del impacto. Una pequeña sonrisa apareció en su rostro mientras atrapaba y lanzaba el producto. "Supongo que debería romper el hielo…"
Issei se sobresaltó un poco al escuchar la voz de Penemue.
"Issei, lo que me diste, no es crema."
"Oh, ¡lo siento!" El castaño asomó un poco de su rostro por la cortina, solo para ser golpeado fuertemente en el rostro por el objeto que antes estaba en la mano de Penemue.
"¡Pero que demo…!" Issei no terminó de hablar, ya que vio como Penemue lanzaba y atrapaba un jabón con una sonrisa retadora en su rostro.
Una sonrisa bastante inquietante apareció en el rostro del castaño. "Así que a eso quieres jugar, ¿eh…?" Preguntó, para luego lanzarle lo que tenía más cerca.
Penemue lo esquivó, y le devolvió el ataque rápidamente.
Unas risas se deslumbraron en el baño, acompañadas de fuertes estruendos por culpa de la fuerza que eran arrojados los objetos. El jabón quedaba pegado en las paredes, el champú comenzaba a manchar el suelo mojado, y la crema teñía de un color blanco espeso a las cortinas y al inodoro.
La batalla campal continuó así por varios segundos, hasta que en uno de los tantos tiros, Issei arrojó un jabón con una terrible puntería y le pegó al espejo, rompiéndolo en el acto. El golpe fue tal, que incluso se abrió por pura inercia.
Al ver esto, Issei tan solo comenzó a silbar mientras se ocultaba detrás de la cortina, como si no hubiera pasado nada.
El sonido de un picaporte fue captado por los oídos entrenados de Penemue, por lo que rápidamente se quitó la toalla y la arrojó al espejo abierto, cubriéndolo por completo.
La recepcionista que los había recibido entró al baño, mirándolos con una sonrisa. "¿Está todo bien? Estamos escuchando muchos ruidos…"
A causa del vapor, la mujer no pudo distinguir muy bien lo que había pasado adentro, pero estaba segura de que Penemue estaba completamente desnuda, y que el joven con el que había entrado se encontraba detrás de las cortinas de la tina, aparentemente con una erección muy grande.
"¡La-lamente molestarlos!" La recepcionista hizo una rápida reverencia en señal de disculpa antes de marcharse.
Penemue tomó rápidamente otra toalla y se la colocó, solo para ver como Issei quitaba la cortina, revelando que esa supuesta erección, era solo un gran envase.
"¡Buena salvada!" Exclamó el castaño, alzando su pulgar hacia la Caída.
Ella imitó el gesto del castaño con una pequeña sonrisa, para luego quitar la toalla del espejo.
Su cabeza rebotó débilmente a ser golpeaba por un objeto, haciendo que volteara su mirada para ver a un Issei bastante decidido.
"¿Qué sucede?" Preguntó. "Todavía no hemos acabado la guerra." Otra pequeña sonrisa apareció en el rostro de Penemue tras escuchar sus palabras.
Las personas que estaban compartiendo la habitación del al lado tan solo podían escuchar con completo asombro como unos sonidos estrepitosos se escuchaban desde el otro lado, seguidos de la risa y la voz de una mujer y un hombre. En ocasiones, se podía discernir que decía "Issei, no lo hagas tan fuerte, o lo romperás.", o como "la próxima vez te lo daré en la cara, Penemue".
"Parece ser que nuestros amigos lo están pasando bastante bien…" Comentó el hombre con una sonrisa un tanto lujuriosa, para luego saltar hacia la mujer semidesnuda. "¡No nos quedemos atrás!"
Finalmente, los minutos pasaron, y el baño quedó hecho un desastre. Un completo silencio se alzaba en el lugar, donde dos cuerpos descansaban sobre la tina, aparentemente dormidos. Ambos cubiertos por toallas.
Penemue tenía sus manos y rostro en el pecho del castaño mientras parecía dormir plácidamente. Issei tenía los brazos rodeando la espalda de la Cadre, encerrándola en un tierno abrazo. Su mentón descansaba encima de la cabeza de Penemue, mientras le acompañaba en su lindo sueño…
La luna brillante adornó el cielo, dando inicio a una noche bastante pacífica.
Penemue se encontraba con su pijama, ya arropada mientras leía un libro. Su lectura se vio interrumpida cuando Issei salió del baño, vistiendo un pijama que lo hacía ver como un preso.
Se podía ver en la cara del castaño que estaba bastante feliz de tener más libertad en su elección de cómo vestirse.
Issei se sentó en el borde de la cama, poniendo una alarma en su reloj de siempre. Finalmente, el castaño le dirigió una mirada a Penemue, la cual tenía una mirada bastante seductora en su rostro.
"Al final, ¿quieres jugar al doctor?" Preguntó, levantando las sabanas en una clara invitación al castaño.
El rostro de Issei estalló de un fuerte rojo, haciendo que Penemue se reirá dulcemente ante la reacción del castaño.
"Descuida." Contestó rápidamente, abrazando a Issei y tirándolo a la cama. "Solo estaba bromeando." Concluyó.
Issei tan solo negó con su cabeza ante las travesuras de su maestra, para luego arroparse junto a ella. Penemue no tardó ni siquiera un segundo en acercarse a él y abrazarlo como si fuera un peluche. Ella no pudo evitar poner su rostro encima del pecho del castaño, mientras daba un suspiro apasionado inaudible cuando sintió como la mano de Issei comenzó a acariciar su cabello negro.
"Ahora que lo pienso, ¿Cómo es que sabes acerca del juego del doctor?" Preguntó el castaño con gran intriga.
"Sé muchos más juegos eróticos, Issei…" Contestó la Caída, acurrucando aún más su rostro en el pecho del castaño. "Soy una Ángel Caída. Está en mi naturaleza ser muy curiosa sobre las cosas que son consideradas como pecados. El sexo es lo que más llama la atención, ya que es lo que más placer puede llegar a generarte, supongo."
En la habitación se al lado comenzaron a escucharse numerosos golpes y gemidos, haciendo que el castaño se pusiera visiblemente nervioso, a diferencia de Penemue, que encontró esto bastante divertido.
"Aun así, no soy como cualquier otro Ángel Caído. Pude liberarme de mis vicios y ataduras, justo a tiempo antes de vender mi cuerpo a un total desconocido por mero placer. Por eso es que sigo siendo virgen…" Penemue alzó su mirada, pensando detenidamente. "Aunque, a decir verdad, a veces mi lujuria me domina un poco, y debo encontrar la forma de… liberarme." Al escuchar esta última parte, Issei no pudo evitar ruborizarse intensamente al recordar cuando vio a Penemue tocándose por accidente. "Pero nunca vendería mi cuerpo solo por un poco de placer." Concluyó, sentándose encima de la cintura del castaño. "Ah lo largo de mi vida he tenido muchas propuestas, pero nunca aceptaré ninguna…" Penemue alzó su mirada por un corto segundo, para luego mirar al castaño nuevamente. "Bueno… Ah menos que sea con el hombre que amo."
"No creo que sea muy difícil que logres conseguirlo." Penemue no pudo evitar sorprenderse ante las palabras del castaño. "Bueno, quiero decir… Eres una mujer excepcional y bastante única. Estoy seguro que en algún momento, encontraras a un hombre que realmente te quiera." Issei posicionó una de sus manos en la mejilla de la Cadre, y ella se apoyó en el toque sin pensarlo dos veces. "Bueno… Por lo menos, yo creo que eres tan hermosa tanto como por fuera, como por dentro."
Penemue sintió como su pecho ardiente trasladaba un sinfín de pura felicidad a todo su cuerpo solo por escuchar las palabras de Issei. Siempre era tan agradable estar cerca de él, que casi se había olvidado lo que era la infelicidad. Simplemente, se sentía tan completa estando a su lado, que nunca quería separarse. Incluso, esas palabras hicieron que sus mejillas se tiñeran de un rojo bastante profundo, al mismo tiempo que le dedicaba una sonrisa tan pura como sus sentimientos.
Penemue bajó levemente la mirada, mientras posicionaba una mano sobre la de Issei, para asegurarse de que ese calor que sentía en su mejilla no desapareciera.
"Eres muy dulce con tus palabras, en serio…" El sonrojo en su rostro se controló notoriamente, probablemente por lo que iba a decir. "Pero, después de todo lo que hice en mi vida, no es una felicidad que me merezca. No merezco ser amada, ni mucho menos merezco amar."
Issei abrió su boca para contradecir eso al instante, pero fue frenado cuando Penemue le puso uno de sus dedos sobre sus labios.
"De todas formas, conseguí ser feliz. Algo que nunca pensé que volvería a sentir…" Penemue se llevó la mano a su pecho. "Conseguí una gran amiga en Tiamat. Además, estos últimos dos meses no solo me dejaron a ella… Sino que también apareciste tú…" Penemue le entregó una sonrisa tan hermosa que sonrojó levemente al castaño. Ese sonrojo se intensificó, cuando Penemue se acostó sobre su pecho. "¿Recuerdas que antes me habías dicho que yo era una de las personas más valiosas para ti? Bueno, lo mismo es para mí. Tú eres irremplazable por todo lo que has hecho por mí, por cómo me has ayudado, por cómo me has escuchado… Por todo eso, y mucho más…" Issei se sorprendió cuando Penemue acercó sus labios a su mejilla, entregándole un beso fugas y tímido, que significaba mucho más de lo que parecía. "Por todo eso, te quiero mucho." Penemue abrazó fuertemente al castaño, colocando su cabeza justo por debajo de su mentón. "No es lo mismo que el amor, pero es un tipo de felicidad. Un tipo de felicidad que me llena por completo. Por eso, es que me da bastante igual el amor, mientras nosotros estemos juntos… Mientras sigamos viviendo cosas tan divertidas o emocionantes junto con Tiamat, ¡estoy segura que seré feliz para siempre!"
Issei se quedó sin palabras por lo dicho por la Cadre. Solo se dignó a corresponder su abrazo, haciendo que ella se sintiera aún más feliz.
Los gemidos y golpes de la habitación de al lado se hicieron aún más fuertes, pero, de alguna manera, esos sonidos no llegaban a Issei ni a Penemue, que se durmieron abrazados, mientras una sonrisa pura y armoniosa se deleitaba en sus rostros.
Esa era una imagen sobre la que pensar…
Un amor tan puro se presentaba entre ellos dos, que opacaba completamente la unión que estaban teniendo las personas del cuarto de al lado…
No necesitaban unir sus cuerpos para igualarlos, tan solo con su amor tan puro, ya los superaba…
Así es…
Un amor tan grande y puro, que Issei y Penemue no querían ver…
Al día siguiente…
Penemue se encontraba sentada en la arena, a centímetros del agua. Ella disfrutaba del silencio total, salvo por el ruido de las olas.
"Que tranquilo que está hoy…" Comentó Issei, sentándose a su lado.
"Es muy temprano." Fue la respuesta de Penemue, sin alejar su mirada de las olas.
Issei miró su rostro por unos segundos, viendo como una sonrisa tan linda permanecía en su rostro. Esto era gratificante para él, aunque no pudo evitar sentirse un poco mal por ella.
"Es una lástima que debamos volver tan rápido…" Comentó el castaño, imitando la mirada de Penemue.
"Tal vez…" Contestó.
Un silencio se adornó en el ambiente por unos pocos segundos, hasta que finalmente Penemue apoyó su cabeza en el hombro del castaño.
"Ha sido un día repleto de emociones y recuerdos." Ella cerró profundamente sus ojos, recostando su cuerpo en el del castaño. "Muchas gracias, Issei."
Él ni siquiera la miró, simplemente siguió mirando las olas, mientras rodeó la cintura de Penemue con su mano, acercándola más a él.
"De nada."
¡FINAL DEL CAPÍTULO!
Bueno, al final, lo de alargar "un poco más" al capítulo se me fue de las manos. Pero está bien, ya que en el próximo capítulo quiero avanzar con el tema de Gasper de una vez por todas. También habrá pequeñas interacciones con Rías, en donde se verá mucho más el progreso de Issei en cuanto a su mentalidad, ya que se empezará a hacer preguntas que antes no las hacía.
La verdad es que no tengo la menor idea de si existe una playa cerca de Kuoh, o si existe Kuoh en primer lugar. Soy un desastre para la geografía, así que no me culpen. De todas formas, creo que no hay problema en crear algo, siendo que todo en sí de esta obra es bastante ficticio, ¿no les parece?
Estoy viendo que este Fic está creciendo a un ritmo un tanto rápido en cuanto a popularidad en FanFiction. En realidad, no es tan grande hablando en términos generales, pero sí es bastante grande cuando hablábamos desde el lado técnico. Creo que me veré obligado a subir la clasificación a M antes de lo que tenía previsto, solo por mera seguridad. Aun así, tengo pensando hacer una escena bastante buena antes de hacer eso. No es nada referido a sexo, pero igual ya serán escenas bastante gráficas, algo que no venía haciendo hasta ahora (o por lo menos, no tanto como puedo llegar a hacerlas yo XD). Obviamente, les estaré avisando un capitulo antes de que eso suceda, así saben que a partir de ese momento deberán buscar la historia en Ficción M. También pueden simplemente agregar la historia a favoritos o/y seguirla para estar atento de las actualizaciones (algo que en lo personal, me parece más sencillo y lógico, pero a muchos le da flojera hacer un click xD)
Creo que a este largo, largo arco le deben quedar unos 5 capítulos más, si no hago mal los cálculos. Desde ya, les digo que ningún arco será tan largo como este, salvo el último. Aun así, todavía queda para rato, y lo realmente bueno va a comenzar cuando inicie la batalla contra Vali, que es donde comenzaré a sacar muchísimas cosas nuevas.
¡Espero que les haya gustado!
¡Un saludo!
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