¡Aquí vamos con la siguiente parte de este capítulo cuádruple!

Espero que disfruten el desenlace de este arco.

En el próximo se vienen cosas bastante intensas, aunque tampoco durará mucho. Creo que podría tener incluso menos capítulos que este.

Con el capítulo anterior y este, ya comenzaran a darse los principales hechos de lo que se ve en el futuro. No sé si se acuerdan de ese prólogo, donde había una pequeña vista a 9 meses después del inicio de la historia.

Antes de comenzar, me gustaría contestar una review:

Camilo Navas: En primer lugar, me alegro mucho que te haya gustado el capítulo anterior. Respecto a Thor, en realidad, en un principio tenía pensado hacerlo como se describe en la mitología, es decir, con una apariencia gorda, bastante bajito, sucio, y entre otras cosas. Finalmente, decidí cambiar a la apariencia del Thor del UMC con la personalidad del Thor original, que sería algo si como un borracho, irritable, arrogante, egocéntrico, y que se la pasa follando todo el día sin hacer nada referido a Asgard, a excepción cuando se trata de alguna batalla o pelea que realmente valga la pena (es decir, que le haga ganar logros y honor en Asgard, además de un entretenimiento aparte de los que ya tiene, que serían tomar todo el día y acostarse con mujeres XD ).

Sin nada más que agregar, es hora de comenzar.

¡Disfruta!

FINAL DE ARCO-CAPÍTULO 41: ¡EL MAXIMO PODER DEL BALANCE BREAKER!

Issei materializó su katana, quitándole la funda lentamente. El castaño nunca quitó su mirada de la espada, hasta que finalmente entró en postura de combate mientras fijaba su mirada en Tiamat, quien tan solo lo observaba con los brazos cruzados.

Una pequeña corriente de aire se deslizó entre ambos, enmarcando la gran distancia que había el uno del otro.

Issei cerró sus ojos y dio un pequeño suspiro, para luego abrirlos abruptamente.

Ambos se lanzaron a una gran velocidad, cortando toda la distancia entre ellos en un pequeño instante.

Una sonrisa apareció en el rostro de Tiamat, materializando su espada de hielo e impactándola con gran fuerza contra la katana de Issei, haciendo que un ruido metálico escandaloso se escuchara en todo el lugar, generando una pequeña onda de choque por el impacto, logrando que toda la nieve a sus pies saliera volando.

Issei continuó forzando su avance, siendo completamente en vano, ya que Tiamat detenía el ataque sin ningún problema.

Cuando su cuerpo comenzó a temblar por estar usando toda su fuerza disponible, Issei solo se pudo dignar permanecer en posición. La sonrisa de Tiamat se ensanchó aun más cuando comenzó a retener el ataque de Issei con una sola mano en su empuñadura, mientras que utilizaba la otra para posicionarla en el casco del castaño.

De un segundo al otro, el casco de Issei se rompió en mil pedazos, mientras la dragona sostenía las mejillas del castaño con su mano.

"¿Eso es todo lo que tienes?" Preguntó, para luego acercar su rostro y darle un pequeño beso en la frente. "Esperaba más." Culminó, logrando que el castaño apretara los dientes con rabia, al mismo tiempo que intentaba disimular el sonrojo que se había generado en su rostro por la anterior acción de la dragona.

Penemue y Rossweisse observaban a lo lejos como Tiamat soltaba el rostro de Issei y creaba unas uñas de hielo, obligándole a esquivar con un pequeño salto hacia atrás.

"¿Por qué esto debería funcionar con su Habilidad Definitiva?" Preguntó Rossweisse, viendo atentamente la batalla.

"En estos momentos, hay tres cosas en la cabeza de Issei que podrían condicionar su mente." Declaró Penemue, viendo como Tiamat seguía avanzando con sus uñas, siendo esquivada de milagro por el castaño todas las veces. "En realidad, son cuatro, pero los Asgardianos no saben nada sobre la Profecía…" Pensó para si misma. "En el tercer lugar, está Vali. Es claro que Issei obtuvo una gran ambición de derrotarlo después de su última batalla. En segunda posición se encuentra la ambición de proteger a todos los que están cerca de él. Y finalmente, la primera…" Tras decir eso, Rossweisse la miró atentamente. "Antes de que tuviera todas esas ideas, había otra cosa. Una que surgió junto con la idea de proteger a sus seres queridos. Todo ocurrió por una apuesta." Explicó la Cadre, haciendo que Ross alzara una ceja.

"¿Una apuesta?" Preguntó con gran interés.

"Issei y Tiamat hicieron una apuesta. Él dijo que, si lograba volverse más fuerte que ella, Tiamat debería cumplir cualquier petición de Issei. De lo contrario, si Issei se rendía antes de llegar a superarla, él debería cumplir una de sus peticiones." Explicó Penemue, para luego sonreír. "En esos momentos, el pobre de Issei no sabía que estaba en frente de una Reina Dragona. Y por obvias razones, ese objetivo se vio prácticamente imposible de conseguir." Penemue no pudo evitar tapar su pequeña risa con la mano, al imaginar como debería haber sido la reacción de Issei cuando se enteró quien era Tiamat realmente. "Por increíble que pareciera, él no se rindió. Lo más probable es que sea por su ambición de protegerla, y de superarla." Penemue no pudo evitar ponerse seria nuevamente ante sus últimas palabras. "Después de todo, la que lo introdujo en el Mundo Sobrenatural fue Tiamat. Mezcló sus ambiciones humanas con las de un dragón, y digamos que resultó esto." Declaró la Cadre, cruzándose de brazos. "Un Demonio Reencarnado que ama las batallas complicadas y que busca mantener su orgullo, pero nunca pondría su orgullo por delante de sus camaradas."

"Una combinación extraña…" Respondería Ross con una pequeña sonrisa. "Puesto a que no tiene ni una naturaleza Demoniaca."

"Tengo entendido que Ddraig tiene algo que ver con eso, pero es cierto…" Comentó, sin poder evitar frotarse el mentón. "Es curioso ver como la poca sangre de dragón en su cuerpo arde mucho más fuerte que toda su sangre demoniaca." La conversación de ambas se vio interrumpida cuando una enorme ventisca se presentó en ambas, haciendo que volvieran su mirada al campo de batalla.

En esos momentos, se podía ver como Tiamat tenía su mano extendida hacia el frente, mientras que Issei tenía su espalda inclinada hacia atrás, mientras un pequeño hilo de sangre salió desprendido de su mejilla recién cortada.

Issei tomó un gran salto hacia atrás con el intento de distanciarse y volver a estabilizarse, solo para ensanchar sus ojos con gran incredulidad cuando Tiamat extendió sus brazos hacia los lados, haciendo una docena de círculos mágicos aparecieran a sus espaldas.

Unos pequeños ataques mágicos fueron despedidos, haciendo que Issei respondiera rápidamente y cortara a todos los ataques con su katana en rápidos y precisos movimientos, generando pequeños destellos de luz celeste que se mezclaban con pequeñas explosiones. Issei utilizaba la inercia de las explosiones para seguir moviéndose hacia atrás con aun más velocidad, pero fue sorprendido cuando Tiamat apareció entre el humo y el polvo, con una de sus manos extendidas.

"Congélate." Declaró con una sonrisa, al mismo tiempo que su mano adquiría un brillo celeste gélido.

Antes de que tocara su brazo, Issei creó un círculo mágico entre ellos que se congeló al instante, para luego romperse en mil pedazos.

La sonrisa de Tiamat desapareció cuando se dio cuenta que Issei había aprovechado la pantalla de hielo para escabullirse.

Issei apretó fuertemente los dientes, haciendo una caída descendente en forma de estocada. La punta de su katana no tardó ni un segundo en impactar fuertemente contra el costado del cuello de Tiamat, generando una pequeña onda de choque. Todo con la esperanza de hacerle un pequeño daño.

Aunque ya había esperado esta resolución, Issei no pudo evitar sorprenderse cuando el cuello de Tiamat permaneció a la perfección.

Tiamat alzó su rostro con una sonrisa, indicando que el ataque no le había hecho ni cosquillas.

Ella intentó atacarlo mientras aun permanecía en el aire, pero Issei previó el movimiento y se movilizó rápidamente, quedando a varios metros detrás de ella.

"Ha pasado un largo tiempo desde nuestro último pequeño combate, y ahora tengo la oportunidad de probarte otra vez…" Comentó la dragona, dándose media vuelta mientras esbozaba una sonrisa cubierta de regocijo. "¡Esto es fantástico!"

"Tiamat, ¿por qué nunca me contaste la diferencia que existe entre nosotros?" Preguntó el castaño, señalándola con su katana descaradamente. "Ni siquiera me dijiste que eras una Reina Dragona cuando hicimos aquella apuesta."

"¿Por qué?" Cuestionó la dragona, para luego reírse de él. "Fue simplemente por diversión." Aceptó su culpa, aunque realmente no se sentía mal por ello. "Ahora que sabes que solo eres capaz de llegar al 0.8% de mi poder, ¿vas a rendirte?" Preguntó, haciendo que una sonrisa de lado apareciera en el rostro de Issei.

"Tengo curiosidad sobre lo que me pedirías, pero debo declinar la oferta." Comentó, para luego acercarse a toda velocidad, dándole un rápido espadazo que Tiamat esquivó con mucha felicidad, agachando su cuerpo. "¡No importa que ni siquiera posea el 1% de tu poder!" Exclamó, arrojando otro espadazo que fue esquivado nuevamente. "¡Nunca dejaré de creer en mí!" Concluyó, haciendo que las chispas salieran por los aires cuando sus espadas chocaron un par de veces.

Finalmente, Issei dio un gran salto hacia atrás, para luego arremeter con todas sus fuerzas, haciendo que las espadas generaran un gran impacto sonoro. La onda de choque generada obligó que Penemue y Rossweisse cubrieran ligeramente sus rostros ante la nieve que salió expulsada.

Mientras que Issei siguió forcejeando lo que más podía para romper las defensas de Tiamat, la dragona simplemente yacía en su lugar sin inmutarse, sonriéndole descaradamente.

"¡Aun te faltan un millón de años para alcanzarme!"

"¡No me rendiré!"

"¡Lo siento, pero no puedo comprender la filosofía de los débiles!"

Tiamat acabó con el arrebató de palabras, mandando a Issei a volar cuando utilizó un poco de su fuerza.

Ni bien cometió esa acción, la dragona alzó su mano, haciendo que una gran columna de hielo se dirigiera hacia toda velocidad contra su objetivo. Issei llegó ver esto a tiempo, por lo que rápidamente sacó sus alas y colocó su katana hacia el frente, bloqueando el ataque, pero no pudo evitar ser arrastrado por la fuerza del pilar.

Gracias a sus alas, Issei pudo salir del rango del ataque.

"¡Muy predecible!" Exclamó la dragona, colocando su mano en el suelo, haciendo que una gran cantidad de pilares de hielo crecieran desde el suelo, haciendo que Issei ensanchara sus ojos de la impresión.

Issei bloqueó el primer pilar con su katana, para luego deslizarse sobre este y esquivar de milagro el siguiente ataque. Rápidamente se impulsó con un salto gracias al hielo, dirigiéndose a toda velocidad hacia el suelo mientras giraba sobre si mismo con su katana extendida. Otro pilar de hielo se atravesó en su camino, pero terminó destrozado cuando entró en contacto con el castaño.

Los escombros de hielo entorpecieron la visión de Issei, por lo que no vio cuando Tiamat apareció en frente de él, parando su ataque giratorio con una sola mano, generando un enorme estruendo. Los ojos de Issei no pudieron evitar ensancharse cuando vio que ella lo había frenado agarrándolo del filo de su katana. Desafortunadamente, no tuvo tiempo de reaccionar y salió volando cuando recibió una fuerte patada descendente en su armadura que le hizo escupir sangre. El golpe en su abdomen había sido muy contundente, logrando que la armadura recibiera una gran cantidad de daño.

Issei descendió al suelo a toda velocidad, haciendo que sus dos espectadoras se cubrieran cuando una gran nube de polvo y nieve salió volando en todas direcciones, junto con un gran temblor que duró un segundo.

Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Tiamat mientras alzaba sus dos manos al cielo, creando un círculo mágico de dimensiones preocupantes.

"¡METEOROIDE DE HIELO!"

Una enorme roca con unos 20 metros de diámetro hecha de hielo comenzó a emerger del circulo mágico, haciendo que los ojos de Penemue y Rossweisse se ensancharan en shock.

Ambas dieron un gran salto hacia atrás, viendo como la enorme roca se precipitaba al suelo.

"Eso ya es demasiado…" Pensó Penemue, frunciendo notoriamente el ceño.

El objeto impactó en el suelo, haciendo que ambas tuvieran que cubrirse ante la enorme ventisca y la excesiva cantidad de polvo y nieve que fue disparado hacia ellas, a pesar de que estaban a una distancia prudente. El suelo tembló por unos pocos segundos, logrando que Penemue apretará ligeramente los dientes.

Después de que el polvo desapareció, dejó una escena bastante peculiar a la vista, ya que alrededor de la enorme roca de hielo ya no había nieve, solo suelo destrozado y agrietado.

Tiamat se estacionó a unos pocos metros del ataque, mirando con gran preocupación.

"¿Quizás exageré un poco?" Se preguntó con gran pena. "Debería ver como se encuentra." Concluyó, pensando en correr hacia donde Issei.

Cuando apenas dio un paso, ella se detuvo en seco y su mirada destelló una ligera cantidad de sorpresa.

Después de unos pocos segundos, el hielo comenzó a resquebrajarse lentamente, hasta que el centro se rompió en mil pedazos, liberando a un Issei que tenía su katana extendida al cielo.

Aun así, no se veía para nada bien. Su armadura estaba completamente agrietada, al mismo tiempo que algo de sangre recorría en dichos huecos. Issei desmaterializó su casco, en donde una gran mancha de sangre recorría por toda la mitad de su rostro. Rápidamente cayó de rodillas, clavando la estaba en el suelo mientras respiraba agitadamente. En todo momento mantuvo su mirada gacha, asegurándose de que no pudieran ver sus ojos.

"No lo rompió por completo. No obstante, es impresionante que haya logrado romperlo." Pensó con una pequeña sonrisa, pero esa expresión no duró mucho al ver la condición un tanto maltratada de su futuro amante.

Después de meditarlo por un corto segundo, Tiamat comenzó a avanzar con una gran preocupación en su rostro.

"Creo que deberíamos detenerlo por hoy…" Comentó.

"Aunque me tomé un millón de años…" Issei apretó fuertemente su katana, haciendo que la dragona se frenara en seco, mirándolo con ligera sorpresa.

"Aunque necesite romper mis limites un millón de veces…" Unas ondas rojizas comenzaron a emanar del cuerpo de Issei, generando un pequeño temblor a su alrededor, haciendo que Tiamat lo mirara con gran atención, al igual que sus dos espectadoras.

"Aunque necesite un millón de Evoluciones para alcanzarte…" Las ondas rojizas se transformaron en una fuerte aura carmesí tan roja como la sangre que rodeó por completo su cuerpo.

"Cueste lo que cueste…" Continuó, poniéndose lentamente de pie mientras desenterraba su katana, haciendo que el aura se sintiera aun más intensa y sofocante.

Issei alzó su mirada, viéndose que sus ojos estaban cubiertos de un aura verde.

"¡TE ALCANZARÉ!" Gritó mientras agitaba violentamente su katana hacia el frente, haciendo que el aura carmesí se expandiera en todo el campo de batalla, generando una gran explosión de energía.

"¡EXPLOSION!"

El gritó de Ddraig se escuchó aun más fuerte que la enorme corriente de aire producida por el poder máximo que emanaba el Balance breaker.

"Por fin comienza lo interesante…" Comentó Tiamat con una sonrisa ligeramente emocionada, cubriendo ligeramente su rostro ante la enorme ventisca que iba acompañada de esa aura carmesí.

"Te demostraré que puedo reducir esa diferencia entre nosotros mucho más rápido de lo que crees." Comentó el castaño mientras optaba por una pose de combate, materializando su casco.

"La única que decide eso, soy yo." Respondió Tiamat, mientras su cabello se agitaba con total libertad, dándole un aspecto hermoso.

Issei se lanzó de un salto, generando una enorme destrucción en donde anteriormente estaba parado.

"Se ha vuelto un poco más rápido." Pensó Tiamat mientras agitaba su espada, preparándose para el choque.

El choque entre ambos seres se produjo en tan solo un segundo, generando una enorme onda de choque. El temblor fue tan fuerte como el sonido del impacto. La cortina de polvo que se había generado no logró tapar el enorme cráter que se había presentado debajo de ellos.

Cuando la nube de polvo iba desapareciendo lentamente, se pudo ver que ambos estaban con los ojos bien abiertos. Algo extraño, ya que Tiamat no solía sorprenderse de esa manera en un combate.

"Es suficiente."

La voz cortante de Penemue hizo que ambos sudaran.

La Cadre se encontraba en medio de ambos ataques. Estaba bloqueando la espada de Tiamat con su katana, mientras que sostenía el arma de Issei con su otra mano.

"¡¿Solo con su mano?!" Pensó Issei, completamente paralizado ante lo presenciado.

"Te dije que sería sencillo." Declaró Penemue, entregándole una mirada a Issei. "Recuerda bien esta sensación. No es solo tu fuerza lo que habilita este estado, depende de tus emociones." Explicó la Cadre, haciendo que ambos bajaran sus espadas y dieran unos pasos hacia atrás. "Lo mismo sucede con las Evoluciones de tu Balance Breaker." El castaño no pudo evitar mirarla con gran atención ante sus ultimas palabras. "Pero las Evoluciones en las Sacred Gears no son tan simples. Te diré todo sobre ello cuando nos centremos en romper tus límites." Issei simplemente asintió, mirando sus manos con completa satisfacción al sentir la inmensa cantidad de poder que recorría a través de su cuerpo.

"Oye, Issei." El comentario de Tiamat ganó la atención del castaño. "¿Por qué quieres protegerme?" Preguntó la dragona, haciendo que Issei se sorprendiera ante la pregunta repentina. "Es lo que me dijiste cuando hicimos la apuesta, pero ya demostré a la perfección que puedo defenderme por mi misma. Entonces…" Tiamat no pudo evitar inclinar su cabeza hacia un lado, demostrando una gran cantidad de ternura. "¿Por qué?" Issei no pudo evitar sonreír ante la pregunta.

"Con el tiempo, me di cuenta que no solamente quiero proteger. Yo quiero ser igual de fuerte que tú para luchar hombro a hombro cuando más nos necesitemos. Siempre quiero poder apoyarte cuando lo necesites." Las palabras del castaño sorprendieron ligeramente a Tiamat. "Con mi poder actual, solo soy una molestia para ti y para Penemue. Quiero volverme más fuerte para proteger y ser protegido. Me fastidia mucho que sea algo tan unilateral." Al escuchar su explicación, tanto Penemue como Tiamat se miraron, haciendo que Issei se frotara el cabello con vergüenza al ver como ambas mujeres parecían reír levemente. "Sé que es un poco absurdo, pero…"

"Lo entendemos." Comentó la dragona.

"Y apreciamos mucho que quieras defendernos, así como nosotros lo hacemos contigo." Penemue terminó la idea de Tiamat, haciendo que Issei les entregara una sonrisa dentuda.

"Pero, ya que estamos siendo tan sinceros…" Comentó la dragona, sin poder evitar esbozar una sonrisa. "Necesitaras un milagro para volverte tan fuerte como yo." Afirmó la dragona, haciendo que Issei sonriera con gran confianza.

"No sé si lo recuerdas, pero yo soy un milagro andante." Comentó el castaño, señalándose a si mismo. "Después de todo, en la gran cantidad de millones de humanos, yo fui elegido como el portador de Ddraig."

"En eso tienes razón." Comentó la dragona, acercándose a él. "Incluso eres capaz de dejar milagros en tu camino." Justo cuando iba a preguntar a que se refería, las mejillas de Issei se sonrojaron cuando Tiamat se agachó un poco para besarle la frente. "Después de todo, lograste que todo mi dolor desapareciera…" Concluyó, sus ojos brillaban con gran amor y cariño, logrando que Issei se sintiera aun más a gusto cuando sus frentes chocaron entre sí.

Penemue tan solo los observó, sin poder evitar sonreír ante al momento emotivo.

Rossweisse llegó rápidamente, viendo el cuerpo de Issei.

"Hum, esto no es bueno…" Pensó en voz alta con gran preocupación, ganándose la atención de los tres. "No son heridas graves, pero su cuerpo está muy lastimado."

"Eso es cierto." Tiamat puso los ojos en blanco cuando sintió un aura amenazante a sus espaldas. "Te dije que no te excedieras, Dragona." Cuando no dijo su nombre, Tiamat supo automáticamente que estaba en problemas.

"Pero, tu me dijiste que fuera sin miedo…" Comentó con una leve gota de sudor mientras optaba por una expresión despreocupada, mirando hacia otro lado.

Los ojos de Tiamat se pusieron nuevamente en blanco cuando Penemue la tomó fuertemente de la cabeza. Los ojos rojos brillantes y asesinos de la Cadre se asomaron por su hombro derecho, mientras un aura negra aterradora rodeaba su rostro por completo, y digamos que su expresión imperturbable de siempre había pasado a dar mucho miedo.

Por primera vez en su vida, Tiamat se sintió intimidada, aunque haya sido un poco.

"Tienes suerte que tu Factor Curativo de hielo pueda curarlo…"

Fueron las únicas palabras de Penemue, haciendo que Tiamat mirara aun más hacia la otra dirección con una cara de póker.

"Aun así, mi Factor Curativo no es muy bueno." Comentó la dragona, dando un pequeño suspiro interno cuando Penemue se alejó. "Creo que, teniendo en cuenta la cena y la siesta, podré terminar de curarlo recién en la mañana del siguiente día." Explicó, haciendo que Penemue se palmeara el rostro.

"Supongo que no importa mucho." Finalmente dijo la Cadre, descubriendo su rostro. "Creo que pueden controlarlo por un tiempo, solo porque Loki estará muy débil."

"Pero, el entrenamiento de hoy…" Cuestionó el castaño ligeramente desanimado, recibiendo un negamiento de cabeza por parte de Penemue.

"También nos vendría bien un día de descanso antes del combate, así que esto no es un contratiempo realmente." Declaró la Cadre.

"Entonces, será mejor que comience ahora." Comentó la dragona, sentándose en uno de los tantos escombros del campo de batalla. "Ven aquí." Comentó, haciendo un par de palmaditas a sus piernas.

"¡Eh, si!" Issei rápidamente asintió, quitándose el Balance Breaker, para luego sentarse sobre su regazo.

Él cerró profundamente sus ojos cuando Tiamat colocó sus dos manos sobre su cabeza. La dragona comenzó a tararear mientras sus manos se cubrían en partículas de hielo.

Issei no pudo evitar tener un pequeño escalofrió cuando el frio recorrió a a través de su cabeza, pero rápidamente se sintió como el dolor en su cabeza desaparecía. De hecho, dicho dolor se transformó en algo extremadamente relajante.

Quizás era por el hecho de que ella lo estaba acariciando para curarlo…

"No pensé que se sentiría tan bien." Pensó Issei con una pequeña sonrisa.

"Será mejor que los dejemos por ahora." Comentó Penemue, viendo a Rossweisse.

"Uh, ¿tu no te quedaras con ellos?" Preguntó Rossweisse, recibiendo una negativa por parte de la Cadre.

"Me gustaría ver tu formación de hoy. Quiero saber cómo se entrenan las Reinas Valquirias." Ross simplemente asintió, preparando un círculo mágico.

"En realidad, esta formación no es un entrenamiento. Es solo para que aprenda como actuar como una Reina Real durante una Boda Real." Explicó Ross, haciendo que Penemue se sorprendiera ligeramente.

"No sabia que las Reinas Valquirias tuvieran una Boda Real, siendo que los Dioses Asgardianos son los únicos que disponen de ellas." Comentó la Cadre, queriendo indagar más sobre el tema.

"Bueno, no es que vaya a tener una Boda Real. No tengo un Prometido en primer lugar. Solo es una práctica, porque así lo dictan las Leyes Asgardianas hoy en día." Explicó la Valquiria, haciendo que Penemue entrecerrara los ojos.

"Está mintiendo, aunque no sé en qué parte…" Pensó, aunque decidió no indagar más, ya que ella debería tener sus motivos para mentirle.

Al día siguiente…

"Prepárense." Declaró Odín, sintiendo como sus fuerzas finales estaban a punto de colapsar.

Detrás de él, había un enorme ejército de Demonios, Ángeles, y Ángeles Caídos.

"Espero que esto acabe rápido…" Pensó Baraqiel con un pequeño suspiro interno.

"Es una lastima que mi prima se quede con la diversión principal." Pensó un hombre muy musculoso, que no podía evitar mirar a Rías con los brazos cruzados.

Sirzechs y Azazel también se encontraban en aquel lugar, con la diferencia de que el Cadre estaba al lado de Odín junto a Rías, Sona y sus respectivos sequitos. Con la excepción de Issei, por supuesto.

El silencio de la Reunión rápidamente se vio interrumpida cuando un sujeto entró en la sala, abriendo las puertas de la Mansión mediante un fuerte estruendo, llamando la atención de todos.

"¡Lord Sirzechs, un gran ejército de monstruos se acerca rápidamente a la ciudad desde el otro extremo!" Exclamó el hombre, haciendo que Sirzechs sonriera.

"Por lo visto, Loki movilizó a todos sus experimentos en el momento decisivo. Debo decir que lo calculó bastante bien." Comentó el Rey Demonio, para luego mirar a todo el gran ejército. "No permitamos que la ciudad se vea afectada como la última vez. Esta vez, los detendremos y no permitiremos que ninguna vida sea desperdiciada en vano." Sirzechs concluyó su discurso, recibiendo un asentimiento por parte de casi todos los guerreros.

Pocos segundos después, un enorme circulo mágico apareció en los pies de todos, haciendo que desaparecieran de un momento al otro.

"Ross estará en un momento conmigo." Declaró Odín, ganando la atención de Azazel y los demás que quedaban. "Si las cosas no salen como están planeadas, le diré que se encargue de Loki." Explicó, haciendo que Rías diera un paso adelante.

"No te preocupes, lo detendremos." Declaró Rías, recibiendo un asentimiento del viejo, quien estaba sudando aún más que antes.

"Vayan a sus posiciones." Declaró el Dios, recibiendo un asentimiento por parte de todos los adolescentes. "Tú quédate un momento." Aclaró, haciendo que Azazel lo mirara con una ceja alzada.

"¿Qué quieres, viejo?" Preguntó mientras se cruzaba de brazos, ganándose una pequeña carcajada por parte del Dios debido al sobrenombre.

"Como dijo el mocoso de Sirzechs, Loki siempre planea bien las cosas antes de actuar. Lo más probable es que no sea tan fácil como parezca." Declaró el Dios, haciendo que Azazel se pusiera un poco serio. "Aunque, nosotros tenemos una gran ventaja." Estas últimas palabras hicieron que el Cadre alzara una ceja. "No se ha escapado nada de información acerca de la Primera Reunión entre las Facciones. Se sabe que hubo una gran batalla, pero nunca se especificó el desempeño de Issei, por lo que Loki no debe estar enterado de todo lo que a mejorado hasta el momento." Comentó Odín, logrando que Azazel comprendiera lo que quería decir.

"Así que, solo estuviste de acuerdo con nuestro plan no solo porque Loki estaría muy débil, sino también lo hiciste para que el verdadero poder de Issei comience a conocerse como es debido, ¿o me equivoco?" Preguntó el Cadre, haciendo que Odín lo mirara de reojo.

"No me gusta que Sirzechs intente ocultar tanto sus logros. Él debe ser conocido como lo que realmente es." Se expresó el Dios, haciendo que Azazel se diera la media vuelta.

"Si, a mi tampoco me agrada mucho que el Rey se lleve todos los logros en el sequito, pero digamos que los Demonios tienen su propia Monarquía." Concluyó, inclinándose de hombros para restarle importancia al asunto. "Iré a preparar la barrera mágica. No creo que sea necesario, ya que tu hijo es demasiado orgulloso como para escapar. Pero, una nunca sabe." Azazel alzó ambas manos para hacer énfasis en sus ultimas palabras mientras se marchaba.

"Nunca está de más tomar ciertas precauciones." Comentó el Dios para si mismo, viendo como todos los círculos mágicos estaban a punto de romperse.

Azazel llegó al campo de batalla, viendo como Rías, Sona y todos los demás ya se encontraban en el campo de batalla.

"¿Saji consiguió nuevas partes del alma de Vitra?" Preguntó Rías con ligera sorpresa.

"Tenemos otra más. "Le susurró Sona al oído. "Pero no queremos utilizarlo, ya que podría ser un problema. Sospechamos que la conciencia de Vitra podría despertar y hacer que la Corrupción Demoniaca deje de funcionar correctamente a causa de eso." Explicó la presidenta del Consejo estudiantil, haciendo que Rías asintiera en comprensión.

"Puede ser muy complicado tratar con gente así. Gasper e Issei son un gran dolor de cabeza a veces." Aclaró la pelirroja.

"¿Qué haces aquí, Gasper?" Preguntó Azazel, viendo que el mitad-Vampiro se encontraba en la cima del cañón junto a él, en vez de estar con sus compañeros.

"La Presidenta dijo que me quedara aquí." Aclaró Gasper un tanto desanimado. "Aun me falta mucho para controlar mi poder, y tiene miedo que vuelva a lastimar a mis compañeros a causa de ello."

"Supongo que ella tiene razón, pero si pensara más, estoy seguro que podría encontrar mejores soluciones." Declaró Azazel, logrando que Gasper lo mirara con cierto respeto ante sus palabras. "De momento, será mejor que te quedes aquí. Desafiar las reglas de tu ama no significaría nada bueno para ti. Y, aunque intentara evitar que te castigaran, yo no tengo la suficiente jurisdicción para contrarrestar esos hechos." Concluyó el Cadre, recibiendo un rápido asentimiento por parte de Gasper.

"¿Están en posiciones?" Preguntó Odín a través de un pequeño circulo mágico.

"Libéralo cuando quieras." Respondió Azazel con un pequeño asentimiento.

"Muy bien…" Comentó, dejando un par de segundos con un gran suspenso.

"¡Allá va!" Gritó el Dios con una voz muy forzada, haciendo que todos los círculos mágicos se rompieran en mil pedazos, alertando a Rías y los demás.

Azazel apretó fuertemente los dientes y extendió sus manos hacia los lados, creando una enorme barrera mágica a lo largo de todo el cañón.

La barrera era tan inmensa que impresionó a Gasper, ya que ver como se generaba hasta cerrarse en un enorme domo era muy llamativo.

"No sé cuanto tiempo podré aguantar así, esto requiere mucha energía…" Pensó Azazel con una sonrisa bastante forzada en su rostro. "Me hubiera venido bien terminar el desarrollo de mi preciada Sacred Gear."

Rías y los demás se acercaron lentamente a la parte más profunda del cañón, viendo como Loki se encontraba de rodillas, respirando con mucha agitación.

"Sabia que sería duro, pero ese viejo…" Pensó el Dios, levantándose lentamente mientras una gran cantidad de sudor recorría en su rostro.

"Será mejor que te rindas ahora, Loki." Aclaró Sona, ajustando sus gafas. "Sabemos lo fuerte que eres, pero en tus condiciones actuales no puedes hacer nada." Explicó la Sitri, haciendo que una sonrisa orgullosa apareciera en el Dios, que después rio fuertemente.

Los jóvenes simplemente se miraron entre sí, sin entender que es lo que hacía tanta gracia.

Finalmente, el Dios dejo de reír de un segundo al otro, fijando una mirada penetrante y algo macabra en Sona.

"¿Crees que esas palabras son capaces de intimidarme?" Cuestionó el Dios con una voz tétrica, haciendo que más de uno comenzara a sudar. "Y, además, ni siquiera esta el Sekiryuutei. Supongo que ustedes quieren sufrir mucho, ¿verdad?" Preguntó, mirando a todos.

"Él no esta aquí, pero mi siervo vendrá pronto." Aclaró Rías, haciendo que Loki sonriera mientras intentaba mantener las apariencias.

"¿Uh? Es bueno saber eso." Aclaró el Dios, para luego entrecerrar sus ojos cuando su visión se tornó muy borrosa.

"Dije todo eso, pero estoy realmente jodido…" Pensó, tomándose el rostro. "Gaste una gran cantidad de magia para dañar los sellos, y ahora apenas puedo mantenerme consciente. Sin mencionar que mi cuerpo está mucho más vulnerable a causa de eso."

Loki analizó la situación por un corto segundo, viendo como todos estaban comenzando a rodearlo desde arriba, activando sus Sacred Gears.

La expresión seria del Dios se transformó en una sonrisa de un segundo al otro.

"Supongo que deberé usar eso desde el principio…" Concluyó, para luego apoyar una de sus manos en el suelo, impresionando inmensamente a todos cuando numerosos círculos mágicos muy grandes comenzaron a surgir alrededor de ellos.

"Maldito, preparó esas invocaciones con antelación…" Declaró Azazel mientras apretaba los dientes, sabiendo lo que probablemente eran esos monstruos.

De pronto, las tornas del combate cambiaron drásticamente cuando el enorme lobo Fenrir apareció junto a sus dos hijos, rodeándolos por completo. En el centro de ellos, emergió Loki montado encima de una enorme serpiente.

"Veamos si pueden luchar contra mis hijos." Declaró Loki con una sonrisa cubierta de suficiencia en su rostro, mientras veía como todos se replegaban rápidamente, protegiéndose las espaldas.

"Esto puede ser un poco complicado…" Comentó Kiba, viendo a los enormes enemigos que se iban a enfrentar.

"Por supuesto." Aclaró Akeno con una pequeña sonrisa. "Estos amiguitos son mucho más fuertes comparados a los Cancerberos de las Doce Puertas del Infierno que nos envió Kokabiel."

"Bien…" Declaró Rías con una pequeña sonrisa. "Aun no puedo controlar a la perfección mi Poder de la Destrucción, así que solo nos resta aguantar y combinar nuestras habilidades…" Concluyó, viendo como los enormes lobos se acercaban lentamente, mientras que la serpiente se alejaba de ellos, dejando a Loki a una distancia segura.

"Por si las dudas, será mejor que mi cuerpo continúe en perfecto estado." Pensó el Dios con gran seriedad. "No quiero confiarme con el Sekiryuutei. Debo traerlo conmigo a toda costa." Concluyó, dando a entender que su plan iba más allá de matarlo, a diferencia de lo que todos creían.

Mientras tanto, en Asgard…

Tiamat se encontraba haciéndole una especie de masaje en las piernas al castaño, quien veía como el hielo en sus piernas estaba cerrando las últimas heridas.

"¡Listo!" Exclamó la dragona con una pequeña sonrisa.

Issei se levantó de la cama, haciendo un par de estiramientos.

"No siento ni una molestia." Aclaró con una sonrisa. "Creo que ya deberíamos ponernos en marcha." Aclaró, viendo como Penemue se encontraba apoyada en la puerta.

"Aun no, debemos cambiarte esa ropa." Aclaró, viendo como la última prenda de la Academia del castaño estaba hecha girones.

"¿Mi ropa?" Se cuestionó el castaño, mirándose a si mismo. "No creo que sea necesario…"

"Debes dejar de usar la ropa de la academia para todo." Aclaró Penemue, acercándole una caja que tenía entre sus manos. "Ponte esto." Concluyó, viendo como Issei sacaba una musculosa de color negro, alzando una ceja.

"¿Es una buena ropa para batallas?" Preguntó, recibiendo un rápido asentimiento por parte de Tiamat y Penemue. "Muy bien, me lo pondré en el baño." Finalizó, dejando a ambas mujeres solas.

Tiamat y Penemue se miraron entre si con seriedad. Después de pocos segundos, ambas comenzaron a tener un pequeño rubor en sus rostros, que se intensificaban más y más.

"Y no solo es buena para las batallas…" Pensaron ambas al mismo tiempo, recordando la ropa que le habían comprado.

Después de unos pocos segundos, los tres salieron de la habitación y se encontraron con Rossweisse, quien los recibió con una sonrisa y los envió a las puertas del castillo. Issei llevaba su Balance Breaker activado, por lo que no se podía ver las nuevas prendas que llevaba encima.

Issei se preguntó por qué no simplemente se habían teletransportado allí mismo, recibiendo la respuesta prácticamente al instante. En la puerta había unas tres Valquirias quienes esperaban a Issei con diferentes regalos, ya que les había alegrado poder convivir con un hombre como él en los entrenamientos.

Tiamat se burló de él diciendo que tenía a sus primeras fans, algo que Issei solo recibió con una pequeña risa.

La cosa se puso aun más extraña cuando Ross abrió las puertas del castillo, denotando como una enorme fila parecía querer despedir a Issei y a las dos mujeres que lo acompañaban. El castaño casi pierde la mandíbula ante la vista, mientras que Penemue y Tiamat alzaron sus cejas, ya que no esperaban que Issei hubiera logrado ganar tanta fama en Asgard en tan solo una semana.

"Hum, esto llevará un tiempo…" Pensó Issei con los ojos en blanco.

"Yo me adelantaré para saber como van las cosas." Aclaró Ross, despidiéndose del trio.

20 minutos más tarde…

"¡Cuidado!" Rías recibirá el grito de Asia, esquivando justo a tiempo a Fenrir, que estuvo a centímetros de partirla a la mitad.

"¡Maldición!" Pensó la pelirroja mientras volaba. "Apenas nos han hecho daño, pero nosotros tampoco logramos hacer mucho." Este último pensamiento solo hizo que apretara aun más fuerte los dientes.

Akeno observó a su costado, viendo que el sequito de Sona había podido dejar inconsciente a los dos hijos de Fenrir, pero tenían muchos problemas con la serpiente. Principalmente porque Saji y Tsubaki estaban completamente agotados.

La serpiente hizo un rápido movimiento con su cola, logrando pegar a todos los que se encontraban cerca, enviándolos hacia donde se encontraban Rías y los demás.

Sona y todo su sequito rodo por el suelo, para luego levantarse con gran dificultad, ya que sus cuerpos habían sufrido una gran cantidad de heridas ante el ataque tan áspero y rápido.

"Esto es malo, nos tienen acorralados de nuevo, y nosotros ya casi no tenemos energía." Declararía la Sitri, viendo como Fenrir se acercaba más a ellos, al igual que la serpiente.

"Esto ya está hecho." Pensaría Loki con una sonrisa, mientras yacía sentado sobre una piedra. "Pero, debería detener el ataque ahora." El Dios no podría evitar ponerse serio ante su último pensamiento. "No es necesario matar a ninguno de ellos de momento. Especialmente a la que pertenece a la Casta Gremory…" Concluiría, fijando su mirada en Rías. "Por lo menos, no debe morir por ahora."

"Hi…" Justo cuando Loki iba a dar ordenes a sus criaturas, no pudo evitar alzar una ceja cuando todos los monstruos fueron encarcelados por barreras mágicas.

"¡No se queden ahí!" Gritó Azazel, haciendo que todos reaccionaran. "¡Vayan tras Loki!"

Rías y los demás observaron esto con completa impresión, pero rápidamente aprovecharon la oportunidad para salir del rango de las criaturas, acercándose rápidamente hacia donde se encontraba el Dios.

"Por lo visto, hay una rata escondida…" Pensaría el Dios tras lo presenciado, mirando de un lado a otro, intentando encontrar a algo o alguien. Lo increíble de todo es que aun continuaba sentado con gran tranquilidad, indicando que el hecho no le molestaba en lo más mínimo.

"¡Loki!" Gritó Rías, llegando a pocos metros de él, junto los demás.

"Ni siquiera lo piensen, es una perdida de tiempo." Explicó el Dios, logrando que todos pararan su avance en seco. "He logrado recuperar un poco de mis fuerzas, mientras que una gran cantidad de ustedes tiene serios daños y están mentalmente agotados por el consumo excesivo de magia." Explicó con detalle, para luego mirarlos con gran aburrimiento. "En resumidas cuentas, no tienen nada que hacer contra mí." Concluyó, haciendo que algunos dieran un paso hacia atrás, mientras que otros apretaron fuertemente los dientes.

"¿Debería romper ya esta barrera?" Pensó el Dios, viendo la enorme barrera que lo retenía. "Por lo que sé, a estas alturas Azazel debe estar muy cansando." Él cruzaría sus manos por debajo de su mentón, cerrando sus ojos mientras pensaba detenidamente. "Pero eso requeriría más uso de mi magia. No creo que sea bueno, ya que aun no quiero usar eso…" Concluyó.

"Rías, ¿Qué propones?" Preguntó Sona mientras se sostenía el hombro gravemente herido.

"Maldición…" Fue lo único que dijo la pelirroja, apretando los dientes.

La mirada de ambas mujeres rápidamente cambió a una de completa sorpresa, llevando su mirada hacia el cielo.

El mismo Loki dejo su postura seria y despreocupada a un lado, alzando su rostro hacia el cielo mientras apretaba ligeramente los dientes.

Azazel también miró hacia arriba con gran asombro, para después caer de espaldas cuando su barrera se rompió ante una gran oleada de poder.

"¡Alguien viene!" Exclamó, mientras observaba el cielo.

"Esa energía…" Comentó Loki, poniéndose de pie.

"Es un Demonio de Clase Suprema." Pensó Azazel, recomponiéndose. "¿Eso quiere decir que Sirzechs ya derrotó a los que atacaban la ciudad?"

"No puede ser. Deberían estar otros 5 minutos más como mínimo…" Pensó Loki, descartando la posibilidad de que se tratara de Sirzechs.

Se comenzó a ver lentamente como una silueta se acercaba a una buena velocidad. Rápidamente, la boca de más de uno se abrió cuando vio que se trataba de Issei, quien estaba equipado con su Balance Breaker.

Issei rápidamente descendió y aterrizó, generando una pequeña línea de destrucción en su camino, hasta que finalmente se detuvo justo en frente de Loki.

"¡Es Issei!" Gasper apretó fuertemente los puños cuando el castaño se quitó el Balance Breaker, mirando al Dios con una sonrisa bastante subjetiva.

Muchas de las mujeres se sonrojaron al instante al ver el atuendo de Issei, ya que este llevaba unos pantalones negros que se ajustaban un poco a sus piernas bien tonificadas, mientras que la camiseta negra sin mangas bien apretada dejaba ver a la perfección cada centímetro de sus músculos bien marcados y sin una pisca de grasa.

Es cierto que era delgado, y quizás por ese mismo motivo es que su figura musculosa notoria y no exagerada lo hacía ver muy apetecible a los ojos de las damas.

"Por fin te presentas, Hyoudou Issei." Declaró Loki con gran regocijo, sin poder quitarle la mirada de encima.

"Váyanse de aquí, yo me encargo a partir de ahora." Las palabras de Issei fueron más que contundentes. A ciertas personas no les gustaron que le dieran ordenes, pero aun así no dijeron nada al respecto, ya que no había nada que discutir en estos momentos.

Todos se marcharon rápidamente, dejando solo al castaño y al Dios.

Una pequeña risa se escuchó desde un lugar oculto entre las rocas.

"Ahora que desapareció la barrera, ya es hora de marcharme." Los ojos felinos se visualizarían en la oscuridad, dejando a entender que era Kuroka. "Me gustaría ver como se desenvuelve Hyoudou, pero no quiero correr riesgo de ser descubierta."

Loki tan solo observó con un chasqueo de lengua como todas sus criaturas desaparecían en un círculo mágico, dejándolo completamente solo contra el castaño.

"Malditos…" Dijo en voz baja, aunque rápidamente le restó importancia.

Después de todo, tenía algo mucho más importante justo en frente suyo.

Odín llegó junto a Ross para ver el desenlace de la batalla. Azazel no pudo evitar reírse del viejo, ya que estaba siendo cargado por la Valquiria. Esas risas no duraron mucho, ya que Penemue y Tiamat se unieron rápidamente a ellos, viendo atentamente al campo de batalla.

"Veamos como a resultado su pasantía en Asgard…" Declaró el Cadre con mucha intriga y emisión, ya que quería ver el avance del mocoso.

"A ganado un gran numero de fans." Aclaró Penemue, logrando que Gasper la mirara con gran intriga.

"Déjame adivinar, fueron las Valquirias solteras, ¿verdad?" Preguntó Odín con gran gracia, ya que conocía bien a sus propias guerreras, y ellas eran de emocionarse con mucha facilidad.

Loki se le quedó observando por varios segundos, haciendo que Issei alzara una ceja.

"¿Tengo algo en la cara?" Preguntó el castaño, señalándose.

"Solo pienso que los Demonios fueron muy inteligentes." Contestó el Dios, haciendo que Issei alzara su otra ceja. "Para intentar evitar su extinción, decidieron cambiar el destino con la ayuda del que mayor abogara durante la batalla contra Trihexa." Estás palabras hicieron que Issei ensanchara ligeramente sus ojos.

"¡Este bastardo!" Pensó apretando ligeramente los dientes. "¿Cómo demonios saben acerca de la Profecía?"

"Debes despertar ahora, antes de que nos condenes a todos." Declaró el Dios, para luego alzar su mano hacia el frente, impresionando ligeramente al castaño. "El Ragnarök no debe intentar cambiarse bajo ninguna circunstancia. Solo traerá caos y destrucción para todos, a excepción de aquellos egoístas que lo manipularan a su favor." Aclaró Loki, entrecerrando ligeramente sus ojos. "Tu eres el pilar que nos guía al futuro correcto. Dios cometió un gran error al profetizar y trasmitir su palabra, pero yo me encargaré de que todo siga con normalidad." Concluyó. "No te preocupes. Sé lo que podría significar la propagación de esta Profecía, y por esa misma razón, no diré nada acerca de ello."

Los ojos de Odín se agitaban con gran incredulidad ante lo que estaban viendo.

"¿Le está extendiendo la mano?" Se preguntó, sin poder creer lo que estaba presenciando. "¿Están teniendo una charla?"

"¿Eso es tan raro?" Cuestionó Rías, quien recién había llegado junto con todos los demás.

"No lo entiendes." Comentó, enseriando su rostro más de lo normal. "Loki nunca razona con nadie…"

"Te pido cortésmente que vengas conmigo." Finalizó Loki, logrando que Issei alzara una ceja.

"¿Me estás pidiendo que abandone a los Demonios?" Preguntó, materializando su katana.

"Así es." Loki asintió.

"¿Y si no quiero?" Preguntó mientras jugaba con su katana.

Los ojos de Loki se enseriaron de sobremanera.

"Entonces, te arrastraré conmigo y te haré ver la verdad a la fuerza."

Loki desapareció, generando un gran destello y una pequeña ventisca que se alzó en varias direcciones.

Loki observó con ligera sorpresa como Issei había activado su Balance Breaker, y había detenido su puñetazo que iba dirigido a su espalda con su katana.

Issei giró su rostro, mirando de reojo al Dios mientras desmaterializaba su casco, entregándole una pequeña sonrisa.

"Si estuvieras en buenas condiciones, estoy seguro que me hubieras dejado inconsciente con ese ataque." Aclaró el castaño, logrando que Loki apretara ligeramente los dientes.

Loki dio un gran salto hacia atrás, tomando cierta distancia por mera seguridad.

Issei simplemente se dio la media vuelta con gran tranquilidad mientras miraba su katana.

"Creo que no necesitaré esto para derrotarte en tu condición actual." Dedujo, introduciendo la katana en un círculo mágico.

"Apenas activó su Balance Breaker y ya tiene ese poder." Pensó el Dios, entrecerrando sus ojos. "Hay algo que no cuadra con lo investigado…"

"¿No vas a atacar?" Preguntó Issei, para luego sonreír. "En ese caso…" Loki apretó fuertemente los dientes cuando un destello carmesí se poso en frente suyo, siendo Issei que se desplazó a una velocidad bastante asombrosa. "¡Iré yo!" Exclamó, dándole una gran patada en la rodilla que lo desestabilizó, para luego propinarle un fuerte golpe con su antebrazo en la mejilla que generó un fuerte estruendo, haciendo que Loki escupiera una gran cantidad de saliva.

Loki quedó aturdido por un corto segundo ante semejante golpe, dando un paso hacia atrás. El Dios se recompuso rápidamente e intentó propinarle un puñetazo en el rostro a Issei, quien simplemente atrapó el ataque con una de sus manos, para luego darle una fuerte patada ascendente en el mentón que genero otro gran estruendo, logrando que Loki escupiera un poco de sangre.

Aprovechando que el Dios no se había recuperado del golpe, Issei rápidamente continuó con su ataque, propinándole un fuerte rodillazo en el abdomen que generó un gran temblor, haciendo que Loki vomitara sangre.

Issei dio un par de pasos hacia atrás, viendo como Loki se retorcía del dolor por el último ataque propinado.

"No pensé que el desgaste y el daño para romper la barrera sería tan grande." Pensó el castaño, hablando con su inquilino. "Esto no está siendo nada divertido." Concluyó, sin poder evitar poner una mirada ligeramente aburrida.

"|Romper una barrera tan resistente como la de Odín debe haber reducido sus reservas mágicas a un nivel cercano al nulo. |" Explicó el dragón. "|Como consecuencia, sus defensas están ridículamente bajas y sufre un dolor de cabeza agónico. Es un milagro que aun pueda seguir de pie después del primer golpe que le diste. |" Concluyó Ddraig, genuinamente impresionado ante la tenacidad del Dios.

Issei simplemente pudo observar esto con ligera sorpresa, ya que no sabía todas las consecuencias que podrían traer el consumo excesivo de magia.

Loki tomó una gran bocanada de aire y apretó fuertemente sus puños, intentando recomponerse lo mejor posible.

"En ese caso, es un gran guerrero…" Pensó el castaño, teniendo cierto respeto hacia el Dios.

Loki rápidamente se lanzó en contra de Issei, intentando propinarle un puñetazo que el castaño esquivó con mucha facilidad, moviendo su cuerpo hacia un lado a una velocidad sorprendente.

"No hay duda, su poder es mayor a cuando luchó contra Kokabiel." Pensó el Dios, mientras intentaba propinarle otro golpe, siendo detenido cuando Issei lo bloqueó con sus antebrazos cruzados en X. "No sé hasta que punto puede controlar su Balance Breaker ahora, pero no es que no tuviera nada preparado para esto." Concluyó, entrecerrando ligeramente sus ojos mientras intentaba darle una patada, que Issei volvió a bloquear sin ningún tipo de dificultad cuando atrapó el pie con su mano.

En poco tiempo, una gran lluvia de puñetazos y patadas comenzaron a ser arrojadas contra Issei, quien no se movía un centímetro de su lugar mientras bloqueaba todos los ataques solo con los movimientos de sus brazos, demostrando el gran control y precisión que había obtenido sobre su cuerpo.

"¡AAAAH!" Loki gritó fuertemente cuando su puño se cubrió de una delgada capa mágica, que Issei pudo detener sin ningún tipo de dificultad.

Al ser un ataque más fuerte de lo normal, una gran ráfaga se disparó en varias direcciones, sumado al brillo intenso que duró un segundo por el uso de magia.

En esta ocasión, Issei no soltó su mano y lo acercó a él, para luego propinarle un fuerte golpe en el abdomen. En esta ocasión, Issei había usado todas sus fuerzas, por lo que el puño se hundió un poco en el abdomen de Loki, haciendo que el Dios se doblara y escupiera una gran cantidad de sangre mientras temblaba de dolor.

Issei se desplazó rápidamente detrás de él, dándole un fuerte golpe en la espalda que lo obligó a erguirse nuevamente. Eso no terminó allí, ya que Issei aprovechó la posición para propinarle una fuerte patada en el rostro que lo deformó por un corto segundo.

Loki se tambaleó antes de estabilizarse, viendo como la figura borrosa de Issei levitaba a pocos metros de él. El Dios tan solo pudo observar como recibió una fuerte patada en el mentón que lo mando a arrastrarse por el suelo un par de metros, para luego quedar tirado en el suelo.

Issei simplemente se quedó en su posición, volviendo al suelo mientras observaba al Dios con una ceja alzada.

¿Eso había sido todo?

Pasaron unos pocos segundos en el que Loki ni se movió del suelo, pero rápidamente comenzó a sentirse una energía un tanto extraña que alertó a Issei, y todos los que estaban allí.

"Esa energía…" Pensó Issei, viendo a Loki atentamente.

"*Es la energía de Ophis Ouroboros. *" Explicó Ddraig con gran seriedad. "*Por lo visto, este sujeto estuvo en contacto con ella, y le brindo una pequeña parte de su poder. *" Concluyó el dragón, viendo atentamente como Loki comenzaba a levantarse lentamente del suelo mientras un aura violeta bastante corrosiva comenzaba a emanar de su cuerpo.

Cuando se dio vuelta, Issei pudo distinguir como la imagen de una serpiente violeta estaba en su mano. Era una especie de sello, en donde Issei dedujo al instante que de ese lugar es donde se desprendía el poder.

"Sabia que las cosas iban a complicarse." Comentó el Dios, acercándose lentamente a Issei mientras su cuerpo se regeneraba a una velocidad asombrosa. "solo tengo 5 minutos, pero es más que suficiente…" Concluyó, haciendo que Issei le sonriera.

"Ddraig, ¿su magia?" Preguntó el castaño, viendo atentamente a su enemigo.

"*La magia y el poder de Ophis solo cura heridas y otorga cierto poder al usuario. No tendrá una regeneración mágica. Aun así, el poder otorgado a través de los sellos siempre es por magia. No creo que haya recuperado mucha, pero será un problema si lo tomamos a la ligera. *" Explicó el dragón, sintiendo la densidad y cantidad de poder que emanaba la esencia de Ophis.

"Por suerte, Ophis no es tan cabeza hueca para prestar una cantidad de poder que traería verdaderos problemas." Pensó el dragón, recordando las pocas veces que se cruzó con Ophis, siendo que la dragona siempre había sido muy despreocupada y nunca pensaba las cosas dos veces.

"Esa mujer…" Pensó el dragón con una pequeña sonrisa. "Su falta de miedo y empatía siempre inducia a que tomara decisiones sin pensar en las consecuencias."

"12, 13, 14…" Issei seguía contando mentalmente mientras veía como Loki se acercaba lentamente, hasta que el Dios desapareció de la nada, logrando que Issei ensanchara sus ojos de la impresión.

El castaño logró cubrirse justo a tiempo cuando Loki apareció en frente de él, propinándole una gran patada a sus costillas. Cuando el golpe entró en contacto con su ante brazo, un pequeño cráter se creo a sus pies y una enorme cantidad de escombros pequeños salieron volando por doquier, siendo arrastrados por la pequeña onda de choque que se había generado. Los ojos de Issei se agrandaron aun más cuando sintió como su armadura se rompía ligeramente, al igual que el bloqueo.

De un segundo al otro, Issei salió despedido a una gran velocidad hacia un enorme montículo acompañado de un sonido agudo causado por el golpe, generando una pequeña explosión cuando chocó y desmoronó el pilar natural.

Loki observó atentamente como Issei se había quedado enterrado bajo los escombros, por lo que decidió acercarse lentamente.

"Ese golpe no es suficiente ni de broma." Pensó el Dios con seriedad, para luego detenerse en seco cuando un enorme circulo mágico apareció en el cielo.

"¡No puede ser!" Gritó el Dios con los ojos bien abiertos cuando vio como el enorme martillo de Thor cayó a pocos metros de Issei, generando un enorme temblor, hundiéndose levemente en el campo de batalla.

Loki se descubrió el rostro, mirando el martillo con gran incredulidad.

"¡¿Cómo es que el estúpido de mi hermano se dignó a entrometerse en esto?!" Pensó el Dios, ya que sabía a la perfección como era Thor, y él no era el tipo de hombre que intervendría en un conflicto si es que no le traía un beneficio personal.

Antes de que pudiera encontrar una posible respuesta a ese hecho, pudo observar cómo Issei salió rápidamente entre los escombros, dejando un destello carmesí a su paso.

El castaño tomó rápidamente el martillo con sus dos manos, levantándolo con ligera dificultad.

"Al final, si cumplió con su palabra." Pensó Rossweisse con ligera sorpresa, viendo como estaba aconteciendo todo.

"No sabía que el martillo de Thor pudiera ser tan pesado." Declaró el castaño, poniéndolo sobre su espalda, haciendo que un pequeño temblor se presentara en todo el lugar.

"El problema no es martillo, sino los poderes de este…" Pensó Loki con un leve sudor mientras mantenía una distancia prudente. "Los rayos contienen una cantidad de poder absurda. Si me golpean unos cuantos, de esos en mi condición actual, estoy fuera." Concluyó, moviéndose lentamente mientras se preparaba a que Issei comenzara a arrojar los rayos. "Solo me queda esperar a que no sepa usarlo correctamente."

Issei agitó levemente el martillo, viendo como una gran cantidad de rayos comenzaban a emanar de él. El castaño no pudo evitar observar esto con ligera curiosidad, pero rápidamente se inclinó de hombros.

Issei miró hacia donde estaban los espectadores, para luego hacer algo que pocos se esperaban.

Los ojos de todos se ensancharon en shock cuando Issei arrojó el martillo a los pies de ellos, generando un enorme estruendo cuando cayó.

"Pero, ¿Qué está pensando?" Cuestionó Sona con gran incredulidad.

"Quiere derrotarlo con su propio poder." Declaró Azazel, logrando ganar la atención de todos. "Él cree que puede hacerlo. Y para ser sincero, yo también lo creo." Explicó el Cadre con una sonrisa que demostraba su gran interés ante la decisión mostrada por el castaño.

"El orgullo de un Dragón a veces puede ser algo conflictivo." Pensó Tiamat con una expresión seria. "Será mejor que sepas cuando detener ese orgullo…" Concluyó, viendo atentamente a Issei.

El castaño aterrizaría a pocos metros de Loki mientras lo observaba con una pequeña sonrisa.

El Dios tan solo lo miró sin inmutarse por su anterior acción mientras se cruzaba de brazos.

"Me sorprende lo que has hecho." Declaró.

"No necesito más poder que el mío para derrotarte." Fue la simple respuesta del castaño, viendo como Loki le entrega una sonrisa un tanto maquiavélica tras sus palabras.

"No sé si es honroso o estúpido." Le contestó el Dios, solo para observar cómo Issei se abalanzó hacia el con un salto.

Issei extendió su puño con la idea de propinarle un fuerte golpe en el rostro, siendo esquivado por Loki cuando se desplazó a una enorme velocidad hacia un costado. El Dios intentó contratacar al instante, llevándose una pequeña sorpresa cuando el castaño logró retener su golpe con un buen bloqueo de su antebrazo.

De un segundo al otro, Issei comenzó a arremeter una gran cantidad de puñetazos a una gran velocidad, siendo bloqueados y esquivados completamente por Loki. Los ataques eran tan rápido y contundentes que generaban un contante temblor diminuto, mientras ambas figuras comenzaban elevarse a los aires por la lucha empedernida que estaban teniendo. En ciertas ocasiones, Loki intentaba contratacar con un rápido puñetazo, siendo esquivado por Issei con mucha dificultad, y sus movimientos un tanto torpes cuando esquivaba eran prueba de ello.

Loki tan solo incrementó aun más su sonrisa cuando colocó su hombro para resistir todos los golpes de Issei, sintiendo que apenas le molestaban un poco. El Dios arrojó una repentina patada cortante, siendo esquivaba a duras penas por Issei cuando flexionó su espalda hacia atrás, para luego contrarrestar rápidamente con una voltereta con patada. Loki se desplazó nuevamente a una gran velocidad, esquivando el ataque sin problemas.

Issei observó como la figura un tanto borrosa del Dios se alejó entre los montículos rocosos, siguiendo sus movimientos rápidamente. Loki sonrió ante esto, dando una voltereta hacia un montículo, poniéndose de pie sobre la piedra, para luego usarla como impulso para dirigirse a toda velocidad en contra del castaño, destrozando por completo el pilar rocoso.

Issei tan solo pudo ensanchar sus ojos de la impresión, ya que no predijo ese movimiento, y como estaba yendo en busca de él, no tuvo el suficiente tiempo como para responder. Por ende, recibió un enorme puñetazo por debajo de su mentón que generó un temblor momentáneo. La armadura se agrieto levemente, mientras Issei escupía una pequeña cantidad de sangre y salía volando hacia los aires por la inercia de semejante golpe. Por suerte, Issei pudo recomponerse rápidamente, por lo que se agachó por puro instinto, esquivando un codazo de Loki, quien ya se encontraba a sus espaldas para volver a sorprenderlo.

Issei intentó responder rápidamente mediante una patada ascendente, siendo esquivada nuevamente por el Dios cuando inclinó su cabeza hacia atrás, riendo levemente ante los intentos "lentos" de su rival.

El Dios fue perseguido rápidamente por Issei cuando se elevó más en el aire, intentando propinarle un par de patadas en el rostro. Loki esquivó meticulosamente todos sus ataques, demostrando cero dificultades para lograrlo.

Otra lluvia de puñetazos llegó nuevamente por parte de Issei mientras continuaban elevándose, esta vez combinando el combo con diferentes patadas. En donde todos los intentos se veían frustrados cuando Loki los bloqueaba o simplemente los esquivaba.

"Admito que me sorprendiste un poco." Comentó Loki, mientras continuaba bloqueando los ataques. "Eres un poco más fuerte de lo que esperaba, pero…" Loki incrementó aun más su sonrisa, contratacando con un puñetazo que dio en el blanco, donde rápidamente se transformaron en un sinfín de golpes que caían sobre el castaño. "¡Solo es un poco!" Concluyó, dándole una gran patada descendente en el abdomen que lo mando directo al suelo a una enorme velocidad, generando una pequeña explosión cuando se estrelló, mandando un par de escombros a volar, además de la pequeña nube de polvo que se había generado.

Loki simplemente se quedó mirando desde el cielo con su sonrisa aun vigente, viendo como la nube de polvo no presentaba ningún movimiento extraño. Lo único que se pudo distinguir, fue como determinados brillos verdes parpadeaban a una gran velocidad.

Después de unos pocos segundos, Issei salió volando de la cortina de polvo a una gran velocidad, dejando una estela rojiza a su paso.

La sonrisa de Loki desapareció por completo y sus ojos se ensancharon en completa sorpresa cuando la velocidad de Issei parecía haber incrementado el doble. Al no estar preparado ante tal abrumador cambio, Loki recibió un fuerte golpe en la mejilla que le hizo escupir un poco de sangre y le obligó a girar su rostro por culpa de la inercia. Issei no se detuvo y continuó dándole un sinfín de puñetazos en el rostro mientras Loki aun parecía aturdido, logrando que el Dios retrocediera lentamente mientras pequeñas ondas de choque se presentaban en el lugar. Issei se detuvo por un corto segundo, solo para darle una fuerte patada en el mentón, logrando que Loki saliera volando sin rumbo alguno.

Issei no tenía pensado acabar con la secuencia de ataques, por lo que rápidamente lo siguió a una enorme velocidad. Justo cuando le iba a dar una doble patada en su espalda, se pudo ver como Loki abrió sus ojos y reaccionó justo a tiempo, tomándolo de ambas piernas para luego acercarlo a él y darle un gran codazo en la frente, logrando que el casco se rompiera ligeramente.

La fuerza del impacto fue tal que aturdió momentáneamente a Issei, lo cual Loki aprovechó, propinándole un fuerte puñetazo al casco que lo terminó de romper, para luego darle un fuerte cabezazo, haciendo que Issei diera un pequeño grito de dolor cuando su nariz expulsó sangre. El cabezazo fue tan fuerte que desestabilizó a Issei, lo cual Loki aprovechó, dándole un gran puñetazo en el rostro con todas sus fuerzas, generando un fuerte estruendo y logrando que Issei escupiera una gran cantidad de sangre. El golpe fue tan fuerte que el castaño fue dirigido hacia el suelo nuevamente, pero pudo recomponerse antes de caer, materializando su casco nuevamente.

Antes de que pudiera ver en donde estaba Loki, sus ojos se ensancharon de la impresión cuando recibió un gran golpe en su espalda, haciendo que volara directo a un pilar rocoso, rodando sobre la estructura por la caída forzosa. Justo cuando pudo estabilizarse, logró observar como Loki tenía su mano extendida mientras un círculo mágico notoriamente brillante y un poco grande se alzaba frente a él.

El ataque mágico fue rápidamente disparado, haciendo que Issei apretara ligeramente los dientes. Él extendió sus alas y dio un gran salto, esquivando el primer ataque de milagro, solo para pestañear con gran incredulidad cuando vio que otro más se dirigía hacia su dirección, generando una enorme explosión de humo que sacudió todo el campo de batalla, generando una enorme corriente de viento que obligó a cubrirse a todos los espectadores.

"Ese golpe debió haberlo dejado bastante mal." Pensó el Dios con una sonrisa de suficiencia en su rostro.

Cuando el humo comenzó a desaparecer lentamente, Loki no pudo evitar impresionarse ante la vista.

"¿Lo esquivó? Se preguntó, viendo que Issei tenía uno de sus brazos levantados, mientras una gran cantidad de su armadura cercana a ese sector se había destruido por completo, mostrando su ropa hecha girones.

"Eso estuvo cerca." Pensó Issei en voz alta mientras se frotaba su mejilla expuesta, ya que la mitad de su casco había terminado destrozado.

"Ya fue suficiente de juegos." Declaró el Dios, cruzándose de brazos. "Casi puedes esquivar este ataque, eso es cierto." Comentó el Dios, entrecerrando sus ojos. "Pero, ese ataque esta muy lejos de ser el más poderoso, y no me gustaría matarte." Concluyó el Dios, logrando que Issei le sonriera.

Sin decir una palabra, Issei regeneró su armadura y apretó fuertemente los puños, haciendo que un torbellino de poder rojizo se alzara por los aires, impresionando al Dios.

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOSTOOOOOOOO!"

El último aumento creo una agitación aun mayor, que rápidamente se redujo a nada cuando la ventisca rojiza se detuvo repentinamente, solo quedando una delgada aura carmesí que rodeaba al castaño.

Loki se descubrió lentamente el rostro, completamente impresionado ante lo que había presenciado.

"… ¿Qué demonios fue eso?" Pensó el Dios, viendo como la enorme energía expulsada por el castaño había desaparecido repentinamente.

Lo que él no sabía, era que esa energía se había contenido en esa delgada aura carmesí que ahora rodeaba a Issei.

Issei desmaterializó su casco, mirando sus manos por un corto segundo, generando un silencio bastante incómodo.

Finalmente, el castaño alzó su mirada y le entregó una sonrisa al Dios, una sonrisa que le trajo un gran escalofrió.

Los ojos del Dios se ensancharon con enorme incredulidad cuando Issei se acerco a una velocidad aproximadamente cuatro veces mayor a la de antes, recibiendo un fuerte golpe en la mejilla que lo mando a volar una gran cantidad de metros. Sin que siquiera pudiera reaccionar, Issei apareció repentinamente en su espalda gracias a su gran velocidad, propinándole una fuerte patada doble al Dios que creó un fuerte estruendo y una onda de choque, logrando que Loki escupiera una gran cantidad de sangre mientras volaba aun más alto sin siquiera poder estabilizarse.

Loki dio un gran giro en el aire y extendió sus brazos con un gran grito, parando el vuelo bruscamente y haciendo que un fuerte temblor se presentara por un corto segundo. Loki rápidamente creó otro de sus ataques mágicos mientras veía como una estela rojiza se acercaba a una gran velocidad hacia donde se encontraba él.

Issei rápidamente se desvió hacia un costado al ver que el ataque le iba a golpear de lleno, desviándose hacia el cielo rojo a una gran velocidad. Sin importare esto, Loki intentó atacarlo mientras se movía a esa velocidad, fallando el ataque mágico, y siendo golpeado por una fuerte patada que lo mandó a volar al suelo nuevamente.

Antes de caer, Loki atravesó dos montículos rocosos y aterrizó estrepitosamente contra el suelo, haciendo que una gran nube de polvo se presentara, junto con una gran cantidad de escombros y un cráter de tamaños interesantes. El Dios no tardó ni un segundo en mandar todos los montículos a volar con su poder, para luego apretar fuertemente los dientes mientras se dirigía con su máxima velocidad hacia donde estaba Issei.

El castaño esquivó el golpe con una gran facilidad, apareciendo a sus espaldas y dándole un fuerte cabezazo que lo mando a volar nuevamente, aunque esta vez Loki se recompuso prácticamente al instante, arremetiendo rápidamente contra el castaño.

Loki intentó propinarle un gran golpe con su mano que Issei esquivó sin ninguna dificultad, agachando su cuerpo.

"180, 181…"

Issei contratacó rápidamente, dándole un fuerte puñetazo en el abdomen que se hundió levemente en el cuerpo del Dios, logrando que se retorciera de dolor. Aun así, él no decidió terminar con sus ataques, por lo que rápidamente intentó volver a atacarlo, solo logrando que Issei atrapara su puño. Intentó nuevamente con su otra mano, recibiendo la misma respuesta.

Al ver esto, Loki intentó darle un fuerte rodillazo al rostro. Sorprendentemente, Issei bajó su rostro para chocar con la rodilla de Loki, generando un enorme estruendo junto con una gran onda de choque. En el segundo que impactaron, se pudo ver como los huesos de Loki se rompían en mil pedazos.

"191, 192…"

Issei aprovechó el aturdimiento por el dolor, propinándole un fuerte cabezazo que le rompió la nariz a Loki, rompiendo su postura por completo.

Issei aprovechó rápidamente esto y comenzó otra arremetida de puñetazos por tercera vez, aunque esta vez era muy diferente a los dos anteriores.

Las numerosas ondas de choque acompañaban a la perfección por todas esas veces que Loki era golpeado y salía rebotando en varias direcciones, como si se tratara de un costal de boxeo.

Numerosos rodillazos y puñetazos cayeron sobre el Dios, hasta que finalmente Issei le propinó un fuerte rodillazo en la espalda que lo mando a una gran velocidad hacia el suelo. El cuerpo de Loki se incrustó por completo en el suelo, y él no pudo evitar gritar de dolor, ya que Issei aun continuaba presionando su rodilla contra su espalda.

Luego de eso, Issei colocó su pie por debajo del cuerpo de Loki, elevándolo en el aire con su pie para luego propinarle una fuerte patada en el pecho que lo mandó a volar varios metros en el aire.

Loki continuó volando, mientras se podía ver como todas sus heridas eran regeneradas prácticamente al instante. El Dios abrió rápidamente sus ojos, estabilizándose en el aire y quedando a varios metros de Issei.

En estos momentos, Loki ya estaba estallando en colera por la humillación que estaba recibiendo.

"¡Maldito Demonio Reencarnado!" Escupió el Dios con gran furia, mientras inclinaba sus manos hacia adelante. "¡No me importa si tengo que dejarte medio muerto!" Gritó, haciendo que centenares de círculos mágicos aparecieran a sus espaldas. "¡Vendrás conmigo, maldita basura!" Escupió con gran rabia, las venas de sus ojos marcadas a más no poder.

Issei ensanchó sus ojos de la sorpresa cuando vio como un gigantesco circulo mágico apareció en frente del Dios, que era casi tan grande como todo el campo de batalla.

Los centenares de círculos mágicos comenzaron a arrojar numerosos ataques mágicos pequeños hacia el circulo mágico gigantesco, logrando que este comenzara a brillar cada vez con más y más intensidad.

Issei apretó los dientes ante esto, por lo que rápidamente extendió sus dos manos hacia sus costados, haciendo que unas esferas rojas comenzaran a crearse en sus palmas.

Cada esfera se hizo igual de grande como dos pelotas de futbol, y seguían creciendo a un paso algo lento. Mientras tanto, el circulo mágico gigantesco brillaba con una gran intensidad, opacando por completo la luz del cielo.

"¡¿Qué es eso?!" Gritó Gasper, cubriéndose los ojos ante la luz tan intensa que emergía del gigantesco circulo mágico.

"Esto es malo…" Pensó Azazel en voz alta, creando una barrera mágica, quien fue rápidamente apoyado por Rossweisse.

Lentamente, los círculos mágicos pequeños fueron desapareciendo de la espalda del Dios, hasta que no quedo ninguno.

"¡Toma esto!" Gritó a todo pulmón.

"¡DEVASTACIÓN NÓRDICA!"

Un ataque mágico blanco de proporciones impresionantes salió despedido del enorme circulo mágico, que no paraba de emanarlo.

Al ver el gigantesco ataque mágico que se dirige rápidamente hacia él, Issei junto sus dos manos, creando una esfera incluso más grande que su cuerpo.

"¡DOBLE DRAGÓN-SHOT!"

Un gigantesco cráter se creó a sus pies tras expulsar el ataque, arrojando un ataque con las mismas proporciones que el otro.

Los ataques colisionaron rápidamente entre sí, frenándose de inmediato. Una enorme onda de choque se produjo en todas direcciones, destrozando todo a su paso. Fue tan grande que agitó levemente a los espectadores, pese a que se estaban protegiendo.

La luz carmesí y blanca luchaban constantemente entre sí, ya que ninguna de los dos cedía ante la otra.

"¡No puede ser!" Gritó Loki, sin creer lo que estaba presenciando. "¡Su ataque es tan fuerte como el mío!"

"242, 243…"

Issei estaba apretando fuertemente los dientes mientras soportaba la presión de ambos ataques, hasta que no pudo aguantarlo más.

"¡AAAAAHHHHHHHHHH, DDRAIG!"

"¡EXPLOSION!"

El cráter debajo de Issei se hizo el triple de grande, al mismo tiempo que un sinfín de escombros gigantes salieron despedidos hacia el aire por la gran fuerza. El brillo carmesí se intensificó aún más, cegando a todos por completo y logrando que el Dragon Shot creciera en dimensiones abismales.

"¡AAAARGGHHHHH!" Loki gritaba fuertemente mientras lentamente era arrastrado por la presión del ataque. "¡ESTO NO PUEDE ESTAR PASANDO!" Gritó, viendo como el Dragón Shot engullía a una enorme velocidad a su ataque mágico, hasta llegar al círculo mágico, agrietándolo progresivamente a una gran velocidad.

"¡NO PUEDER SER!"

El circulo mágico se rompió por completo, dejando escuchar un grito final del Dios.

"¡SE SUPONÍA QUE ERAS MUCHO MÁS DEBIL, AAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHH!" Gritó, siendo completamente engullido por el ataque, sin dejar rastros algunos de él.

El Dragon Shot continuó avanzando hacia el cielo, hasta que finalmente explotó en un inmenso estallido, creando una enorme esfera carmesí en el cielo que generó una gigantesca corriente de viento, obligando a Issei a alejarse levemente.

Issei desmaterializó su casco para quitarse el sudor del rostro mientras veía como la enorme esfera carmesí parecía estar convulsionando, hasta que finalmente generó una gigantesca explosión rojiza que obligó a todo el mundo a cerrar sus ojos. El temblor tan gigantesco fue tan grande que más de uno se cayó al suelo, mientras que sentían como numerosos escombros gigantescos chocaban contra la barrera.

Después de varios segundos, la gran energía finalmente se disipó, haciendo que todos abrieran sus ojos lentamente.

Todos no pudieron evitar ensanchar sus ojos con gran incredulidad cuando vieron a Loki en el sector de ataque, su ropa hecha un desastre, y su mirada cubierta de furia mientras se sostenía el brazo con gran dolor.

"La curación esta fallando." Pensó Issei con una pequeña sonrisa al ver las pequeñas heridas que el Dios tenía a lo largo de todo su cuerpo.

"Esto es increíble…" Pensaría el Dios mientras respiraba con ligera agitación.

Issei extendería su mano sin previo aviso, creando un pequeño Dragon Shot que fue disparado rápidamente hacia el Dios, quien apretó los dientes ante esto, esquivándolo por pocos centímetros, solo para ser golpeado fuertemente por el castaño.

Issei lo siguió de cerca mientras Loki descendía a toda velocidad con la idea de darle otro golpe, sorprendiéndose ligeramente cuando pudo ver que el Dios encontró suficientes fuerzas para reaccionar y detenerse en la mitad del aire, propinándole una ingeniosa patada voladora que lo alejó un par de metros, aunque no le causó ningún daño.

"Ya logramos detener el ejército." Comentó Sirzechs, apareciendo junto con ese hombre extremadamente musculoso, mientras llevaba a una Serafall algo lastimada sobre sus hombros.

"Aun están luchando." Comentó Azazel, haciendo que los tres recién llegados miraran con ligera sorpresa como dos estelas de diferentes colores volaban por los aires, chocando entre sí en numerosas ocasiones, logrando que pequeños temblores se sintieran incluso desde esa lejanía.

"Tu peón es bastante interesante." Comentó el hombre musculoso mientras no le quitaba la mirada de encima.

"Cuando nos enfrentemos en la final, verás que tiene más que unas simples sorpresas, primo." Contestó Rías con cierta soberbia y gran orgullo en sus palabras.

"Antes de llegar a Sairaorg tienes que pasar sobre mí, Rías." Comentó Sona con una pequeña sonrisa.

"Y no olviden que cada uno tiene otro Rating Game que superar, así que no salten los escalones, porque la caída será muy dura." Dijo Azazel con una pequeña sonrisa burlona, haciendo que los tres involucrados se inclinaran de hombros.

Loki se dio media vuelta en el aire mientras caía, creando un círculo mágico con la idea de pegarle. Issei se detuvo repentinamente en el aire, para luego esperar el ataque mágico y esquivarlo justo al último segundo, haciendo que Loki ensanchara sus ojos cuando perdió su rastro por completo.

"¿En dónde demonios se metió? Se preguntó el Dios internamente, mirando de un lado a otro.

"293, 294…"

Issei comenzó a crear una esfera en su mano, haciendo que la luminosidad llamara la atención de Loki.

El Dios fijó su mirada en él, para luego reírse al ver lo que estaba haciendo.

"¿Crees que me pegaras a esta distancia?" Cuestionó el Dios, sabiendo que el Dragon Shot es muy lento cuando no es cargado con la suficiente energía.

"296, 297…"

Issei le entregó una pequeña sonrisa, y arrojó el ataque sin decir una palabra.

"¡DRAGON SHOT!"

"298…"

El Dios no pudo evitar sonreír burlonamente ante lo presenciado.

"299…"

"¿Es enserio?" Cuestionó el Dios, comenzando a desviarse hacia un costado.

Una gran sonrisa apareció en el rostro de Issei, quien dijo lo siguiente:

"300."

El sello de Ophis desapareció de un segundo al otro, haciendo que todo el poder corrosivo que emanaba Loki desapareciera por completo.

"¡Mis fuerzas!" Pensó, ensanchando sus ojos en shock cuando perdió por completo la estabilidad y la velocidad, viendo con horror como el ataque se acercaba hacia él.

"Esto…" Declaró el Dios con los ojos bien abiertos, mientras su rostro se iluminaba más y más de un color rojizo.

"¡ESTO TIENE QUE SER UNA MALDITA BROMA!"

El ataque mágico impactó y cubrió por completo a Loki, haciendo que la figura del Dios se retorciera por completo y comenzara a dar unos gritos agonizantes que darían miedo a más de uno.

"¡AAAAAAARRGHHHHH AHHHHHHHHHHHH!"

Un segundo después, una fuerte explosión se presentó, creando una enorme nube de humo. Loki no tardó en salir disparado de ella, cayendo al suelo a una gran velocidad, en donde se podía ver como su cuerpo brotaba sangre por lo dañado que se encontraba.

Su aterrizaje forzado hizo que comiera una gran cantidad de tierra.

Loki comenzó a levantarse, o eso intentaba, ya que no paraba de temblar.

Cuando finalmente logró levantarse, su mirada se fijó al instante en Issei, quien estaba volando a varios metros de distancia.

El Dios se dejó llevar por completo ante su furia, yendo en contra de Issei mientras daba un gran grito.

"Aun puede moverse…" Pensó Issei, genuinamente impresionado.

Loki estampó su puño en el rostro descubierto de Issei, sin lograr moverlo un centímetro. El castaño rápidamente invocó su katana y le dio un fuerte golpe en la cabeza con la funda puesta, logrando que Loki gritara de dolor y cayera al suelo nuevamente.

"¡No permitiré…!" Susurró el Dios mientras se levantaba con gran dificultad.

"¡NO PERMITIRÉ QUE EL JUGUETE PERSONAL DE LOS ASQUEROSOS DEMONIOS ME SIGA HUMILLANDO!" Gritó con gran colera, arrojando una gran cantidad de ataques mágicos que salieron de sus círculos mágicos, generando una gran nube de humo en cuestión de segundos.

Loki dio un gran grito final, creando un círculo mágico un poco más grande que los anteriores, expulsando un ataque que generó un pequeño temblor en el lugar, agrandando aun más la nube de humo.

Loki no tardó en caer de rodillas, mientras respiraba con una agitación inmensa. Él solamente podía ver el suelo, y como sus gotas de sudor se mezclaban con sus gotas de sangre. Su visión rápidamente comenzó a entorpecerse, significando su inminente derrota.

Los ojos del Dios se ensancharon ligeramente cuando una katana se clavó a centímetros de su mejilla, haciendo que él se riera levemente.

"¿Dónde está el honor en derrotar a un Dios que apenas podía mantenerse en pie?" Preguntó, sintiendo como Issei se arrodillaba a su lado.

"No te confundas, yo no soy tan orgulloso como Vali." Contestó. "Solo abandoné el martillo porque estaba seguro que podía derrotarte. De no ser así, nunca jugaría la cabeza de mis seres queridos solo para demostrar mi orgullo." Concluyó, viendo como el Dios sonreía ante sus palabras.

Loki sintió que su cuerpo estaba a punto de colapsar, pero encontró suficiente energía para decir unas últimas palabras.

"No sabes distinguir bien a tus seres queridos, Sekiryuutei…" Mencionó, para luego caer al suelo en un sonido sordo, quedando completamente inconsciente.

"No quiero escuchar eso de alguien que se puso en contra de su propia familia." Declaró el castaño, poniéndose de pie mientras miraba el cielo rojizo.

¡FINAL DE ARCO!

(no te vayas, aún hay una pequeña cosa un poco más abajo).

¡Espero que les haya gustado!

Un capítulo que se me a alargado de una manera impresionante. Pensé que entre las dos peleas me iba a llevar un capítulo de 6000 palabras, pero terminó siendo más del doble. Incluso omití muchas explicaciones y desarrollos que los hice muy por arriba (tales como las nuevas admiradoras de Issei, así como el descarte rápido del mjolnir, y el desarrollo temprano entre la batalla de Issei y Loki). Aun así, los conceptos necesarios quedaron presentes, así que creo que todos entendieron bien el desarrollo, aunque en esas partes específicas se debe haber visto todo muy acelerado. Incluso estoy viendo un cierre de arco que es más forzado de lo normal. Después de todo, termina justo después de la batalla.

Ahora se viene el nuevo arco, y con este arco, también se viene la presentación de la última Waifu y el primer beso. Este será el anteúltimo arco que seguirá cierta cronología con la obra real, ya que después las cosas cambiaran mucho. Cambiará a tal punto, que el hilo de la historia tendrá un giro de 180 grados referido a lo que es canon.

¡Sin nada más que agregar, me despido!

O no.

"¿Qué harán con él?" Preguntó Issei, viendo como Odín se llevaba al Loki inconsciente en un círculo mágico junto con Sirzechs.

"Como estamos en el Infierno, Loki pasa a ser prisionero de ellos debido a que atacó este territorio." Explicó Rossweisse, viendo como el campo de batalla había quedado completamente destrozado. "Ahora será tratado y encerrado en la Onceava Puerta del Infierno." Comentó la Valquiria, sorprendiendo ligeramente al castaño.

"Había escuchado ese nombre antes…" Issei se pondría una mano sobre su mentón, pensando detenidamente.

"Las Doce Puertas del Infierno." Contestó Penemue, uniéndose a la conversación. "Es el abismo que existe entre los mismos abismos del Infierno. Una tierra imposible de controlar. Una tierra con una densidad mágica mucho mayor que la del Elysium, siendo imposible volar en aquel lugar. Un sitio completamente desolador y cubierto de destrucción, en donde todos los criminales de alto rango terminan encerrados, corriendo más y más peligros dependiendo en que numero de puerta se encuentren." Explicó la Cadre. "También, hay una curiosa leyenda. Como esa tierra es la más antigua del mundo y cuenta con una densidad mágica tan inmensa y sofocante, se dice que allí es donde nació el primer ser sobrenatural por las propias manos del Creador." Narró Penemue, sin poder evitar ponerse un poco seria. "Great Red…"

"Wow, esa es una leyenda increíble…" Declaró el castaño realmente impresionado ante lo escuchado.

"Entre los dragones, siempre se hablaba de ese lugar." Comentó Tiamat, uniéndose a la conversación. "Se dice que la montaña más grande de todos los Reinos se encuentra allí. En sus 11.500 metros de altura, se esconden los tres pilares de los Dioses Dragones que nacieron. Incluso estaban allí desde antes del nacimiento de Ophis y Trihexa, como si profetizara a los tres seres más fuertes que estarían sobre este mundo mágico. La creación de un alma tan poderosa que puede contener toda esa cantidad de poder y magia en si misma…"

"¿Eso quiere decir que todos los Dioses Dragones nacieron en aquel lugar?" Preguntó Issei con gran interés, ya que había quedado completamente enganchado a la historia.

"Solo Great Red. Ophis se generó en otro tumulto gigantesco de magia originado en la Brecha Dimensional, mientras que Trihexa fue un error." La última declaración llamó la atención del castaño. "Pero son solo leyendas." Tiamat lo tranquilizó rápidamente. "El único que nació cercano a la época de Great Red y que aun sigue con vida es Odín. Pero, para que te hagas una idea, cuando él nació, una gran cantidad de Reinos ya habían sido creados y las Doce Puertas del Infierno quedaron muy marginadas por su posición tan alejada, además de que, como el cielo, es imposible ingresar desde el exterior por culpa de la gran barrera que crea la Densidad Mágica. La única forma de entrar es que seas un nativo de allí, o que te envié alguien que puede entrar allí." Concluyó la dragona, viendo a Issei de reojo. "Los Demonios son nativos de esa zona, ya que técnicamente ese lugar sigue siendo el Infierno." Tiamat se pausó por un corto segundo, para luego mirarlo fijamente. "Por cierto, ese lugar no se conoce como muy peligroso solo por los criminales y el calor sofocante. Hay una gran cantidad de monstruos nunca antes vistos o que se creían extintos en aquel lugar. Monstruos realmente fuertes." Explicó Tiamat, entrecerrando ligeramente sus ojos. "Creo que, si el portador del Dragón Blanco entrara en la Doceava puerta del Infierno, no sería tan sencillo que saliera con vida si lo acorralan los dos lideres que se encuentran en aquella zona." Comentó, frotándose ligeramente el mentón. "La Doceava Puerta es un matadero, y por eso nunca te dejaré ir a ese lugar." Concluyó la dragona, fijando su mirada en Issei al mismo tiempo que sentenciaba cualquier idea de ir a luchar en aquel lugar.

"Oh, lo entiendo…" Comentó el castaño, sorprendiéndose de que las Doce Puertas del Infierno sea mucho más que una simple prisión para criminales de gran nivel.

"Oye, vamos regresando." Ordenó Rías a Issei, quien rápidamente la recibió con un asentimiento.

"Como hoy a sido un día bastante movido, dejaremos el entrenamiento por hoy." Declaró Azazel, viendo como muchos daban un suspiro de alivio, a excepción de Issei que no parecía estar ni un poco cansado. "Mañana nos reuniremos todos, ya que solamente falta una semana para el inicio de los Rating Games." Explicó el Cadre, para luego desaparecer.

Sairaorg miró a Issei por un corto segundo, aunque rápidamente desapareció junto con Serafall, dejando a Issei, Penemue, Tiamat y Rossweisse solos.

"En realidad, mañana habrá una reunión por todo lo sucedido con Loki." Comentó Ross, aclarando el asunto. "Yo estaré también, así que podemos darnos la despedida aquel día." Declaró la Valquiria con una gran sonrisa.

"Muy bien." Comentó Penemue, haciendo un pequeño asentimiento. "Ahora que lo pienso, ya sé que entrenaremos esta última semana…" Comentó, logrando que Issei la mirara con gran emoción. "Por hoy, ya hemos tenido suficiente. Te diré lo que planeo mañana." Concluyó, recibiendo un rápido asentimiento por parte del castaño.

"¡Espero que sea igual de interesante que el último!" Exclamó el castaño, apretando fuertemente su puño mientras se creaba un círculo mágico debajo de todos.

Penemue no pudo evitar esbozar una muy, pero muy diminuta sonrisa.

Algo que no indicaba ser potencialmente bueno…

"Será interesante para mí."

Pensó, para que luego todos desaparecieran en el circulo mágico.

Por cierto, si alguien está interesado en postear este fic en Youtube, que me diga. Necesito la ayuda de alguien para expandir un poco más los horizontes. Cualquier persona que esté interesada en colaborar, y que realmente se comprometa a publicar todos los capítulos a la plataforma, envíeme un mensaje por privado. ¡Muchas gracias!