¡Aquí me presento con otro capítulo!

Otro que seguramente será más corto de lo normal. Eso se debe principalmente a que quiero dividir la última batalla de este arco en dos partes diferentes.

Sin mucho más que decir, me gustaría comenzar con las reviews:

Aby001: Bueno, siempre intento dejar un cierre que pueda atrapar al lector para estar ansioso por el próximo capítulo. Creo en lo personal que es una clave para mantener a la audiencia atrapada. Creo que la decisión de que Issei no ganara por si mismo es muy importante, ya que quiero utilizarlo como un impulso en el próximo arco.

Carlos118: Esas preguntas se contestarán en este capítulo. Por lo que veo, te generó bastantes expectativas y emociones, por lo que espero que este capítulo esté a la altura.

Corazón Cruel: Creo que fuiste el único que adivinó el ataque especial de Issei antes de que saliera a luz. Algo curioso, ya que había dejado pistas bastante claras, pero fuiste el único que lo supuso correctamente.

Esas eran todas las reviews, así que ahora viene siendo hora de comenzar.

¡Disfruta!

"Ahora mismo estamos en el gran hospital de Kioto, en donde se confirma alrededor de 96 heridos y 131 muertos. Entre ellos, se encontraban unos estudiantes de preparatoria…"

Yasaka y Kunou se detuvieron a pocos metros del entrevistador. Ambas mujeres desviaron su atención a las personas que se encontraban a fueras del hospital. Sus miradas se enfocaron principalmente en Issei, Tiamat y los Gremory, ya que eran los únicos seres sobrenaturales a la vista.

"¿Cómo están los demás?" Yasaka se acercó, preguntándole al castaño, quien vivió todo de primera mano.

"Penemue y Rossweisse llegaron hace poco al hospital cargando a Azazel. Ellas ni siquiera hablaron conmigo, tampoco es que pudiera decir alguna palabra…" Issei apretó fuertemente los puños, recordando como apenas pudo presenciar la figura de su enemigo. "El cuerpo de Azazel estaba cubierto de sangre."

"Asia sufrió una gran contusión en la cabeza, pero estará bien en unos días." Afirmó Kiba, dejando entender que esos dos eran los que más heridos habían resultado de la emboscada.

"Ahora que lo mencionas, recuerdo haber visto que Penemue tenía un gran corte en el brazo, pero no parecía nada grave." Agregó Tiamat, recordando la condición de su amiga.

"Eso es un alivio. Parece ser que nadie murió." Comentó Kunou, haciendo que Tiamat bajara su mirada.

"Quizás no hoy, pero…" Fue el comentario de la dragona, logrando llamar la atención de todos. "Su cuerpo apenas permanecía unido por el corte que tenía en la cintura. Si no se lo trata rápidamente, estará muerto antes de que nos demos cuenta." Pensó la dragona, recordando en las condiciones que llegó Azazel.

Tiamat no pudo evitar dar un pequeño suspiro de fastidio, para luego alzar su mirada con una expresión de pocos amigos.

"¿En donde diablos se metió Ophis justo cuando más la necesitamos?"

Todos estaban intentando adivinar los pensamientos de Tiamat, pero esa intención se desvaneció al ver que ciertas personas muy conocidas por el castaño salían de las puertas.

Esas personas eran Matsuda y Motohama. El primero llevaba una muleta y un yeso en su pierna derecha, mientras que Motohama tenía un largo vendaje por debajo de su camisa.

Issei no pudo contener su alegría al ver que sus amigos se encontraban bien, por lo que rápidamente corrió hacia ellos.

"¡Oigan!" Issei gritó mientras alzaba su mano como gesto de saludo, hasta finalmente estar frente a ellos. "¿Cómo se sienten?"

"Creo que salimos mejor parados que muchos de nuestros compañeros." Declaró Motohama con sinceridad, recordando que hicieron un pequeño tour por el lugar para reconocer la condición de todos los afectados que conocían.

"Incluso murieron algunas de nuestras compañeras, pero por suerte Murayama y Aika están bien." Comentó Matsuda, sin poder evitar sentirse un poco triste tras recordar el accidente.

"También vimos a Penemue y Rossweisse." Agregó Motohama, intentando distraer el ambiente triste del lugar. "Creo que Penemue fue la que peor le fue, pero ambas están bien." Comentó, esbozando una pequeña sonrisa, ya que sabía que esto iba a alegrar al castaño.

Y efectivamente, así lo hizo.

"¡Genial!" Issei exclamó con una sonrisa. "¿Saben si aceptan visitas?"

"Ellas ya fueron tratadas, por lo que puedes verlas sin problemas." Declaró el calvo.

"De acuerdo. Entonces, nos vemos más tarde." Issei saludó a sus amigos una última vez antes de entrar al hospital.

Como era de esperarse, el ambiente dentro del lugar era un tanto…tenso, por describirlo de alguna manera.

Era algo completamente natural. Su clase no eran los únicos que iban en ese viaje, por lo que los heridos eran muchos y el servicio sanitario no podía funcionar lo suficientemente rápido para atender a todos con la misma importancia.

Quizás por esa razón es que le habían dado un tratamiento rápido a los menos heridos.

Issei subió al segundo piso, notando como Penemue se encontraba sola en frente de una de las habitaciones.

En un principio se alegró, pero esa alegría pasó a segundo plano tras presenciar no solo su brazo completamente enyesado, sino también la expresión tan preocupada que estaba atormentando su rostro mientras sus ojos permanecían clavados a la puerta que estaba frente a ella.

Es la primera vez que la veía de esa forma, por lo que no pudo evitar preocuparse también.

Issei se acercó cautelosamente y se sentó a su lado. Penemue se tomó un segundo para mirarlo, ya que su mirada seguía bastante enfocada en la puerta.

"¿Cómo estás?" Issei rompió el silencio, viendo como la Cadre por fin parecía salir de su transe.

"Es solo un rasguño, me recuperaré rápido. Rossweisse está en el baño, pero ella apenas recibió daños gracias a que la cubrí justo a tiempo." Penemue hizo énfasis en su brazo vendado, dejando a entender que la había protegido.

"Entonces supongo que acabaron con ese sujeto, ¿verdad?" Preguntó el castaño. Una pregunta que en un principio se pensaría que tiene una respuesta obvia.

De lo contrario, ellas no deberían encontrarse aquí.

¿Verdad?

Lo cierto es que la mirada fúnebre de Penemue no parecía decir lo mismo.

Después de algunos segundos, la Cadre recobró su mirada hacia la puerta para contestarle.

"Nunca tuvimos una oportunidad."

Esa respuesta hizo que el castaño se descolocara completamente.

"¿Qué-qué quieres decir con eso?" Issei preguntó completamente desconcertado.

"Así como lo escuchaste." La Cadre cerró sus ojos tras su respuesta con cierto pesar. "Para serte sincera, apenas pudimos escapar con vida."

"Pero, ¿cómo…?" Issei enfocó su mirada perdida hacia un punto vacío.

Simplemente no podía creerlo.

"Penemue y Rossweisse lucharon juntas, y no tuvieron ninguna posibilidad contra ese sujeto…" Issei pensó cubierto de incredulidad.

"Ese tipo es incluso más rápido que yo, y es una Sacred Gear bastante molesta." Penemue explicó, logrando que Issei recobrara la atención en la charla.

Aunque hubo un punto en su última frase que le llamó mucho la atención.

"¿Qué quieres decir que es una Sacred Gear?" Cuestionó el castaño muy extrañado.

"Nos enfrentamos a Brand Caíngelmon, el Cazador de Dragones." Esa respuesta hizo que los ojos de Issei se ensancharan a más no poder. "Era obvio que tú eras el objetivo, por eso intentó matarte al instante cuando pudo localizarte. No le importan los demás afectados o si mata a mucha gente inocente e incluso humanos, lo único importante para él es acabar con los dragones." Explicó la Cadre, recordando todos los eventos recientes. "En cuanto a mis palabras…" Penemue se cruzó de brazos, pensando una forma correcta en que pudiera explicarlo. "Brand no posee una Sacred Gear, él es la Sacred Gear. Recuerda que fue una creación por parte de las Tres Facciones, por lo que no es un ser vivo como tal. Es un poco difícil explicarlo, pero creo que fue lo suficientemente clara como para que lo entendieras." Issei asintió lentamente, indicando que comprendía el mensaje.

En un principio quería preguntar acerca de la Sacred Gear que era Brand para ser tan poderosa como para derrotar a Penemue y Rossweisse tan abruptamente, pero se dio cuenta que había algo mucho más importante que debía saber.

"¿Cómo está Azazel?"

Penemue abrió su boca, pero no salió ninguna palabra de ella. La Cadre la volvió a cerrar, mirando en otra dirección con gran pesar.

Ese simple hecho hizo que la piel del castaño se erizara.

Nunca la había visto actuar de esta manera, y el hecho de que no hubiera encontrado el suficiente valor para contestarle, hizo que todo su cuerpo diera un brinco cubierto de terror al esperar lo peor.

Aun así, él tenía esperanzas.

Siempre tenía esperanzas.

Por lo que quería confirmarlo.

"¿Penemue?" Issei le colocó una mano sobre el hombre de la Cadre para confortarla, notando que por primera vez ella no parecía sentirse más tranquila ante el toque del hombre que amaba en secreto.

"Issei, Azazel está…" Penemue apenas pudo mirarlo a la cara cuando empezó a hablar.

"La verdad es que él se encuentra muy grave, y el corte afectaron diversos órganos…"

Los ojos de Issei se ensancharon ligeramente.

"Todavía no hemos encontrado el lugar donde Cao Cao ocultó las Lágrimas de Fénix, por lo que no hay ningún tratamiento posible que pueda curar daños tan graves…"

Los ojos de Issei se ensanchaban más y más durante la explicación, sintiendo como un gran remolino de emociones espantosas estaban empujándolo a la locura.

Pero aún tenía esperanzas…

"Por eso es que…"

Aun las tenía, hasta que las siguientes palabras hicieron que su mundo se viniera abajo.

"No le dieron más de un día de vida."

Los gestos de preocupación en Penemue se pronunciaron al notar como el rostro de Issei se transformaba por completo.

El castaño se levantó sin previo aviso, haciendo que la Cadre lo siguiera para tomarle el hombro.

"Espera, no aceptan visitas ahora." Penemue intentó razonar con Issei, pero todo resultó en vano cuando él apartó su mano mediante un movimiento brusco para luego abrir la puerta de par en par.

"¡Azazel!" Issei gritó, solo para quedarse completamente congelado cuando lo vio.

El hombre se encontraba conectado a diversos cables que salían desde las vendas ensangrentadas de su cintura. Sus ojos estaban abiertos, aunque se encontraban completamente carentes de vida mientras su sustento vital era la respiración artificial que estaba conectado a su boca.

"Lo siento, no puede estar aquí." Una enfermera que se encontraba adentro de la habitación intentó tomarlo de la mano para sacarlo, pero se vio sorprendida cuando el castaño apartó su mano con un golpe que le hizo un poco de daño.

Issei se acercó lentamente hasta estar frente a la camilla.

El lugar silencioso era bastante inquietante, ya que lo único que se escuchaba en el sitio era el sonido regular de la maquina que indicaba el estado de Azazel.

Penemue no dijo nada cuando se posicionó detrás de él para tomarle el hombro en un intento para calmarlo.

Pero, sabía a la perfección que nada de lo que dijera o hiciera podría calmar lo que el castaño estaba sintiendo en estos momentos.

Ella sintió un gran dolor tras ver los ojos apagados del castaño. Ella ya había pasado por algo similar cuando perdió a Ludmiel, por lo que podía entender el dolor.

Issei continuó viendo el cuerpo inconsciente de Azazel por varios segundos, sin mediar ningún tipo de palabra. De hecho, ni siquiera salía algún sonido de él, lo que hacia que Penemue se preocupara aún más.

"Antes de que te lleves mi alma, me gustaría que sepas que mi nombre es Azazel."

Las manos de Issei se apretón con gran fuerza, hasta que sus uñas comenzaron a perforar su piel.

"¡Eres muy malo pescando, mocoso!"

La risa de Azazel se escuchaba en sus recuerdos mientras el castaño salía del agua debido a que un pez lo había empujado.

Issei en un principio se molestó, pero rápidamente comenzó a reír junto a él.

Finalmente, esos recuerdos lo llevaron a su límite.

No lo pudo soportar más.

No pudo aguantar más esas lagrimas que comenzaron a rodar por sus mejillas.

Y tampoco pudo aguantar su voz.

"¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHH!"

Un grito desgarrador fue oído por todo el hospital.

Issei se arrodilló cuando sus piernas tambaleantes perdieron todas las fuerzas. Su rostro cayó instantáneamente en las vendas ensangrentadas de Azazel que ahora también se cubrían con todas sus lágrimas.

"¡¿POR QUÉ?!"

Issei se aferró al cuerpo de Azazel en un pobre intento de detener su sufrimiento.

"¡¿POR QUÉ?!"

Él continuó gritando repetidas veces. No podía decir nada más que esas dos palabras, ya que el dolor que sentía no le permitía formular más frases.

No le permitía formular más pensamientos.

Lo único que podía procesar era solo un sentimiento.

Sufrimiento y más sufrimiento.

Penemue solo pudo observar en completo silencio con una tristeza palpable al ver como el castaño no paraba de llorar y reclamar en vano.

Ella no pudo soportarlo más, por lo que le abrazó por la espalda mientras lloraba junto a él.

Rossweisse llegó justo a tiempo para ver la escena. Su rostro inexpresivo cambió a uno de tristeza tras ver lo que se estaba desarrollando en la habitación.

Issei siempre había sido tan alegre, por lo que nunca se le cruzó la idea de poder verlo ahogado en su propio llanto.

Después de treinta largos minutos, Penemue se encontraba en las puertas del hospital esperando al castaño que aún no había salido del baño.

Su rostro se tensó un poco al notar la mirada de Issei, quien era acompañado por Rossweisse.

El cruzó al lado de ella sin decirle ninguna palabra, lo único que dijo fue que la Valquiria se quedara junto a la Cadre porque tenía algo de que hablar con Tiamat.

Penemue y Rossweisse se miraron entre sí, sus miradas reflejaron una gran cantidad de preocupación.

Nunca pensaron ver una expresión en el castaño que dijera a gritos que quería sangre.

El castaño se posó frente a una estoica Tiamat, quien lo observaba cruzada de brazos. Ella estaba al tanto de todas sus emociones, por lo que simplemente se quedó callada, esperando el pedido inminente del castaño.

"Voy a matarlo." El veneno en su voz fue tan notorio que incluso sorprendió un poco a la misma Tiamat, aunque no lo demostró.

"Déjame ayudarte."

"No, lo haré por mi mismo." Fue la cortante y seca respuesta del castaño, quien le dio la espalda a la dragona.

"Issei…" La dragona intentó hacerlo entrar en razón, pero Issei alzó su mano para interrumpirla.

"Quiero que sepas esto…" El castaño volteó lentamente su rostro, logrando que la misma dragona quedara impactada.

Nunca pensó ver una mirada cegada de odio por parte de Issei.

"Si intervienes en esta pelea, nunca te lo perdonaré."

CAPÍTULO 60: VENGANZA.

No sabía cuantos minutos había estado buscándolo.

De hecho, lo más seguro es que a estas alturas todos esos minutos se transformaron en varias horas.

Pero, como aclaraba su falta de noción en el tiempo, Issei no tenía otra cosa más en su cabeza que no sea Azazel.

Iba a vengarlo, cueste lo que cueste.

Y lo iba a hacer con sus propias manos.

Issei se detuvo en seco cuando se posó frente a un edificio, sintiendo como todo a su alrededor cambiaba.

"Dimensión de Bolsillo." El Castaño encontró la respuesta al instante, sabiendo que esto significaba que había una batalla sobrenatural muy cerca.

Su rostro giró automáticamente hacia los pies del gran edificio, sintiendo como una presencia hostigadora y corrompida se encontraba bastante cerca. Era fácil localizarlo, porque el hedor a sangre que desprendía el sujeto era completamente repugnante.

Issei pudo distinguir dos figuras apoyadas sobre la pared de la estructura.

En ese momento, los ojos de Issei se ensancharon a más no poder.

Reconoció quien estaba siendo tomada por el cuello, ella era Kuroka.

Pero el hombre…

Solo podía presenciar que le llevaba algunos años de diferencia, hablando siempre desde el punto de vista humano.

"Dime donde está el Dragón Emperador Blanco." El sujeto hundió aun más su espada mágica en el brazo de Kuroka, logrando que la mujer diera un grito ahogado mientras sus brazos caían completamente sin fuerzas.

El hombre llevaba una túnica negra desgastada, su cabello oscuro estaba completamente desalineado y sus ojos de color rojo sangre apagados infundían un terror absoluto.

La seriedad del hombre se profundizó cuando apretó el agarre sobre el cuello de Kuroka, logrando que la Nekomata escupiera sangre mientras era presionada con más fuerza contra la pared.

"Nadie que se haya involucrado con los Dragones tiene el derecho de vivir. Pero si me dices donde esta, prometo que tu muerte no será dolorosa." Declaró Brand con un brillo espeluznante en sus ojos.

Lo más seguro es que Issei hubiera pensado un poco mejor en hacer un ataque sorpresa ahora que el hombre estaba distraído, pero cuando reconoció la espada rosa que condenó a Azazel su mente no podía pensar en otra cosa que descarga toda su furia y rabia encadenada sobre el hombre que había causado tanto dolor en él.

"¡BRAAAAAAAAAAAND!"

"¡EXPLOSION!"

El fuerte grito y el destello rojo alertaron a Brand, quien giró su rostro en un instante. Sus ojos se ensancharon un poco ante la sorpresa de encontrar a alguien que no esperaba.

Aun así, el hombre nunca se dejaría abrumar por nadie, ni mucho menos por un dragón.

La katana de Issei se acercó a una gran velocidad directo a su cabeza, solo para que Brand creara otra espada mágica rosa en su otra mano, desviando el ataque en un rápido movimiento.

Issei ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar. El choque de sus espadas había tenido una diferencia de fuerza tan abismal que lo superó por completo. El castaño no pudo evitar escupir una gran cantidad de sangre cuando su cuerpo se giró a una velocidad ensordecedora, enterrándose en el cemento mientras su katana salía volando lejos.

Issei se arrodilló como pudo, quedándose completamente inmóvil cuando vio como el filo del metal estaba justo frente a sus ojos.

"Pensé que ya te hubieras escapado lejos después de nuestro encuentro." Comentó Brand con su siempre tono muerto y sin emociones. "¿Puedes decirme que te llevó a una decisión tan ridícula?"

Ridícula.

Esa palabra resonó en la mente de Issei como una tormenta devastadora.

"Tú…" Issei apretó fuertemente los puños, denotando una mirada que nunca antes había lanzado a nadie.

Sus ojos desprendían una cantidad de furia, rabia, impotencia y tristeza que se arremolinaban entre sí para crear un gran torbellino de odio que era únicamente dirigido hacia la persona que lo mirada completamente indiferente.

"¿Quieres pescar de nuevo?"

Issei comenzó a levantarse a paso lento tras los recuerdos.

"Todos aquí te apreciamos mucho. Puede que sea como un hermano mayor para ti mientras que Ddraig es como tu padre."

"¡Tú…!" Issei volvió a sisear mientras aún seguía irguiéndose.

"No importa que camino tomes, yo siempre te apoyaré. Eso sí, si noto que te desvías hacia la locura, no dudaré en patearte el trasero para que recapacites."

Los dientes de Issei se apretaron con una fuerza preocupante cuando la imagen de él y Azazel acomodando las Sacred Gears llegó a su mente.

Ese fue el último recuerdo antes de explotar.

"¡LO MATASTE!"

Todas sus emociones y deseos de aplastarlo se acumularon en un solo lugar: su puño.

Por lo que fue completamente ridículo para él ver como el hombre le atrapaba el golpe como si nada con una sola mano, para luego tumbarlo en el suelo tras usar un suplex devastador.

Issei escupió un poco de saliva, y justo cuando quiso levantarse, gruño de dolor debido al pie que le pisó la cabeza con una fuerza que desconocía.

"¿Te refieres a ese enclenque?" Brand no se estaba burlando, él lo decía completamente en serio. Eso se demostró debido a que su carencia de expresión facial no cambió ni un poco, ni siquiera cuando atravesó el brazo de Issei con su espada.

"¿Es por eso que viniste a buscarme?" El hombre volvió a preguntar, notando como los ojos de Issei se ensanchaban mientras sentía como toda su fuerza se desvanecía de un segundo al otro siendo acompañado por el charco de sangre que estaba comenzando a rodearlo.

Apenas encontró la fortaleza para girar un poco su rostro, notando como toda su magia se estaba escapando desde el corte que le había realizado esa extraña arma.

"No te atrevas a burlarte de él…" De alguna forma, Issei aún seguía encontrando las suficientes fuerzas como para hablar, ya que esa extraña habilidad estaba haciendo que rosara el estado de la inconciencia, además de que todas sus extremidades se sentían entumecidas por la falta de magia que se extirpó de su cuerpo de un segundo al otro.

"Yo no me estoy burlando, es la verdad. Ahora, contéstame antes de matarte." Fue la cortante respuesta de Brand, notando como Issei comenzaba a apretar los dientes.

"No se burlen de él."

Azazel colocó su mano sobre la cabeza de Issei, sonriéndoles a todos los Cadres presentes.

"Sé que él en algún momento será alguien imparable."

Azazel fijó su mirada en Issei, entregándole una sonrisa dentuda.

"¡Lo único que espero es poder presenciar ese momento cuando llegue!"

"¡VOY A MATARTEEEEEEEEEEEEEEEE!"

Issei rugió con un odio que sorprendió a la misma Kuroka, a pesar de que estaba en el mismo estado y no podía moverse.

"Venganza."

Fue la simple palabra de Brand, quien se vio rodeado por un aura sangrienta espantosa.

"Eso es lo que llevó a toda tu especie hacia la perdición, y eso es lo que te llevó a tu muerte también."

"¡CALLATEEEEEEEE!" Issei gritó mediante un sonido desgarrado entre el odio y el llanto incontrolable.

"Ridículo." Fue lo único que dijo Brand cuando retiró la espada del hombro de Issei, para luego levantar su pie.

Los ojos de Issei reflejaron la espada que se ponía sobre su cabeza, sintiendo una increíble impotencia al no poder mover ni un dedo.

"No te preocupes, esa desesperación desaparecerá una vez que mi espada atraviese tu cráneo." Dijo el hombre sin una pizca de piedad o sadismo en sus palabras.

Para él, esto era simplemente trabajo.

Justo cuando iba a enterrar la espada en la cabeza de Issei, alzó su mirada con cierto asombro al notar que un aura considerablemente poderosa se acercaba a él a una enorme velocidad.

A unos pocos metros de él apareció Rossweisse, creando su camino de hielo ante la confundida mirada de Brand que no podía seguir un movimiento completamente arrítmico, ya que la Valquiria se movía de izquierda a derecha a una velocidad impresionante.

"¡Déjalo…!"

Rossweisse apretó su guantelete puntiagudo con gran fuerza cuando lo flexionó hacia atrás.

"¡En paz!"

El rostro de Brand se contorsionó involuntariamente cuando el golpe devastador cayó sobre su mejilla, deformando su rostro por momentos hasta que finalmente salió despedido hacia atrás, siendo acompañado por una gran onda de choque.

"¿Rossweisse?" Issei la miró con gran asombro. "¿Qué haces aquí?"

"¿No es obvio?" Rossweisse dio pequeños saltos mientras apretaba sus guanteletes de hielo con fuerza. "¡Protegerte!"

Issei tan solo pudo abrir y cerrar la boca ante semejante declaración.

No quería que nadie viniera, pero no podía decir que no estaba agradecido por su preocupación.

El rostro ensombrecido de Brand escupió sangre a un lado mientras retorcía su cuello numerosas veces por el golpe reciente que había recibido.

Su inexpresivo rostro cambió por primera vez cuando lo alzó, denotando una mirada y sonrisa que estaban cubiertas de locura.

"¡Eres la mujer de antes!" Él exclamó, aparentemente feliz.

"En esta ocasión, me asegurare de hacerte callar." Declaró Ross con calma, para luego lanzarse con su camino de hielo.

"En esta ocasión, no está esa mujer para salvarte el pellejo." Brand contratacó la afirmación de la Valquiria, aun sosteniendo su sonrisa psicópata.

Rossweisse agachó su cabeza al ver que la espada estaba a punto de rebanarle el cuello, esquivándola fructíferamente. La sonrisa de Brand se ensanchó cuando en su otra mano apareció una daga mágica y atacó al instante, sin dejar tiempo a una reacción, aparentemente.

Rossweisse ensanchó ligeramente los ojos ante lo presenciado. Sus piernas dieron un giro de 180 grados en un rápido movimiento, por lo que su cuerpo se quedó de cabeza y el camino de hielo creado por dicha acción se convirtió en un muro cuando logró detener el ataque del hombre, quien no pudo evitar borrar la sonrisa de su rostro cuando alzó su mirada para enfocarla nuevamente en la mujer que ya tenía uno de sus guanteletes a medio centímetro de su cabeza.

Los ojos de Issei se ensancharon cuando la cabeza del hombre se dobló hacia abajo por el fuerte golpe frontal mientras que Rossweisse se posicionaba detrás de Brand. No había podido distinguir lo que sucedió después de que la Valquiria había esquivado la espada del hombre por culpa de la gran velocidad que habían utilizado.

Pero lo importante es que Rossweisse había ganado el choque.

¿Verdad?

Brand alzó su rostro mientras se frotaba la nariz para quitarse los restos de sangre que no paraban de emerger de ella.

La seriedad del hombre fue reemplazada por una sonrisa macabra cuando escuchó como la Valquiria caía de rodillas, temblorosa.

"¿Co-Como?" Ella se miró su guantelete, notando como este goteaba sangre por una abertura que claramente había sido perforada por una de las armas del hombre.

"Eres rápida, pero no tanto como para poder ver mis ataques más rápidos como lo hacia la otra mujer." Declaró el hombre con una sonrisa, ensanchando sus ojos al ver como el rostro de Rossweisse se volvía pálido ante la extirpación de magia masiva. "Me divertiré contigo más tarde." Declaró, enfocando su mirada en Issei mientras alzaba su espada y se acercaba lentamente.

"Las prioridades son prioridades…" Comentó con un aura de muerte al mismo tiempo que alzaba la espada encima de la cabeza de Issei.

"¡Issei!" Rossweisse gritó con una desesperación absoluta al sentir que su cuerpo no le respondía adecuadamente.

Justo cuando iban a cegar la existencia del castaño, todos se vieron completamente sorprendidos cuando un brillo blanco se presento en un punto concreto.

"¡DRAGÓN SHOT!"

Brand no tuvo otra opción más que saltar al notar como el pequeño láser blanco iba directo a él. Issei ensanchó sus ojos al notar como una parte de su armadura era destruida, pero todo su cuerpo había quedado intacto gracias a la enorme precisión del recién llegado.

Brand fijó su mirada en el nuevo invitado. Una sonrisa involuntaria emergió de su rostro tras ver de quien se tratada.

"Lo siento…" Dijo Vali, quien tenia uno de sus dedos levantados que se encontraba humeante.

"Pero no puedo dejar que mates a ninguno de ellos."

¡FINAL DEL CAPÍTULO!

Espero haber sido claro con la habilidad que posee Brand. Si tienen alguna duda al respecto, no duden en decírmela para expresarme más detalladamente en el próximo capítulo.

Hablando del próximo, se viene el primer enfrentamiento en equipo que Issei tendrá (estamos hablando de un equipo real, no lo presenciado en los Rating Games), así que espero que sea de su agrado.

Si te preguntas por qué llegó Rossweisse en lugar de Penemue siendo que esta última es un poco más fuerte, es por el simple hecho de que ella tenía un brazo inutilizado, lo cual la haría una molestia. Ahora, el como se entero y como lo encontró tan rápido son cosas que se responderán cuando acabe la pelea.

Sin nada más que decir, espero que hayan disfrutado el capítulo y me despido.

¡Que tengan un gran día!