¡Aquí me presento con un nuevo capítulo!

Para los que no estén al tanto, sufrí un gran problema en FanFiction que no me permitía publicar capítulos y ese problema perduró por varios días. Recién ahora está todo solucionado, por lo que por fin puedo publicar esto.

Principalmente tengo pensado acabar aquí con la preparación de todo lo que está a punto de estallar. Espero que disfruten como se desenvolverá todo el capítulo hasta el final.

Otra cosa que me gustaría hacer es agradecer a todos aquellos que me apoyan en Wattpad, ya que llegamos a una increíble cifra de 10mil estrellas. Solo hay otra historia más de las mías que ha llegado tan lejos, por lo que es un gran logro que me gustaría compartir con ustedes.

También está el hecho de que ya alcanzamos más de 100mil lecturas en FanFiction, siendo mi primera historia en esa plataforma que alcanza unos números tan altos. Muchas gracias a cada uno de ustedes que aun sigue apoyando y leyendo después de 65 capítulos, que también pueden ser traducidos como 2 años y medio desde que comenzó esto.

Lo que a logrado esta historia en mi es algo que ninguna otra pudo hacer, no solo por todo el apoyo, los Fanarts, y demás cosas con las que me han ayudado. Desde el momento que creé el prologo hasta ahora me ha encantado escribir esto. Es cierto que algún que otro capítulo pudo ser un tanto cansino, pero eso es algo completamente normal que suceda después de estar tanto tiempo por aquí.

¡Les agradezco a todos por este gran apoyo!

Apartando todo este sentimentalismo de lado, creo que viene siendo hora de contestar un par de reviews:

Camilo Navas: Hace un tiempo que no te veía, es bueno verte por aquí de nuevo. Espero que los siguientes capítulos te sigan gustando.

Aby001: Antes de decir cualquier otra cosa, me pone contento ver que te han gustado esos pequeños cambios, ya que solo tú y otro lector más comentaron al respecto. También me alegra que te haya gustado el capítulo, y espero que el desarrollo que sigue en los próximos capítulos logre entretenerte.

Sin mucho más que agregar, va siendo hora de comenzar.

¡Disfruta!

Gasper cayó sobre su trasero con gran cansancio. Sus jadeos acompañaron a sus ojos cuando este alzó su mirada, viendo como un Tannin en su forma humana posaba justo en frente suyo con los brazos cruzados.

"¿Eso es todo lo que puedes hacer? Se que tienes mucho más potencial de lo que intentas demostrar." Declaró el Rey Dragón con una sonrisa de suficiencia. "¿Acaso tienes miedo de que me ponga un poco serio contigo?"

"No es eso." Contestó Gasper rápidamente, poniéndose de pie con cierta dificultad. "Puedo ver que todos están entrenando con mucha energía para lo que viene. Incluso la Presidenta logró convencer a Koneko para que utilizara sus verdaderos poderes. Pero…" Gasper bajó un poco su mirada ante su última palabra, logrando llamar la atención de Tannin.

"¿Pero qué?" Él le consultó, sin poder evitar alzar una ceja.

"Creo que con aprender a controlar un poco mi poder ya será más que suficiente para lograr llevarnos el triunfo." Contestó Gasper, para luego sonreír por lo que estaba a punto de decir:

"¡Después de todo, tenemos al jefe en nuestro equipo!"

Tannin lo miró por un corto segundo, logrando que Gasper se extrañara un poco.

"Así que, eso es lo que piensas…" Tannin se dio media vuelta, confundiendo aun más al vampiro por su tono despectivo.

El Rey Dragón enfocó su mirada a las nubes del cielo del Infierno por unos segundos. Finalmente, su mirada se suavizó ligeramente por lo que iba a decir:

"Es bueno depositar esa confianza en alguien, ya que demuestran que tienen un gran vinculo entre ustedes. Pero no confundas la confianza con la cobardía." Las palabras de Tannin confundieron a Gasper.

"Lo siento, pero no logro comprenderlo…" Él comentó con bastante confusión detrás de sus palabras.

"Sabes bien de lo que hablo." Aclaró el dragón, logrando que Gasper ensanchara ligeramente sus ojos. "Escabullirte detrás de Issei y pensar que él siempre estará allí para solucionar todos los problemas es de cobarde."

"Yo…" Gasper intentó hablar, pero se encontró que no podía discutir ni siquiera una palabra de su maestro.

"Y entiendo que en todas las ocasiones los problemas los llevan juntos a todas partes. Pero, estoy seguro que llegará un momento en el que los caminos de ustedes vayan a tener que separarse un momento por alguna circunstancia." Tannin volvió su mirada a Gasper, viendo como él se encontraba con una mirada abatida en su rostro.

El Rey Dragón se acercó lentamente, para luego colocar una mano sobre el hombro del medio vampiro.

Gasper alzó su mirada, viendo como Tannin le entregaba una sonrisa entre dientes.

"No te estoy regañando, solo te estoy dando un consejo. Piénsalo, ¿sí?"

CAPÍTULO 65: ¡LA VERDAD DE LA CEREMONIA!

Rías se encontraba sentada en su típico lugar mientras miraba diferentes papeles. En ellos se podía ver que estaban cubiertos de información acerca de los sirvientes de Sairaorg, junto con estadísticas de este mismo.

"Creo que no tendremos tanto problema con los demás, ya que el formato presentado para este Rating Game nos favorece. Siempre y cuando Issei sea el que nos brinde el apoyo esencial contra mi primo, no veo que haya problemas." Rías apoyó su mano por debajo de su mentón, para luego dar un pequeño suspiro.

Era imposible no suspirar, ya que los recuerdos de lo sucedido ayer aún seguían rondando por su mente.

"Últimamente a estado actuando un poco extraño." Pensó Rías, frunciendo ligeramente el ceño. "Ahora que lo pienso, él a mostrado una gran evolución de su carácter y personalidad desde el momento que conoció a Tiamat, solo que ahora es…no sabría como decirlo…" Pensó la pelirroja, sintiendo que Issei había tenido un desarrollo bastante notorio no solo en su fuerza, sino también en su mentalidad.

Evidentemente, esto no era algo que le gustara.

Para que el Sekiryuutei siguiera los planes de su hermano, él debía convertirse en su herramienta personal.

Una persona que es capaz de razonar como Issei no es alguien a la que se pueda manipular con facilidad. Esencialmente, si estamos hablando de una manipulación tan grande como ella pensaba.

"No sé si debería preocuparme más por mi posición en el Inframundo o por los planes de mi hermano…" Rías dio un pequeño suspiro cubierto de fastidio, sintiendo que toda esa negligencia en su simple trabajo la estaba llevando a acarrear un sinfín de preocupaciones.

Preocupaciones que eventualmente podrían convertirse en grandes problemas, si es que ella no actuaba rápido.

"Y para rematar, viene ese Dios Asgardiano estúpido que solo se la pasa coqueteando con todas las mujeres del lugar. Si no fuera por su alta posición y poder, ya le hubiera pedido a mi hermano que lo eliminara." Rías se frotó la sien con ambas manos mediante una irritación más que palpable.

"¡presidenta!" Rías emergió entre su mar de inestabilidad al ver como Asia entró por la puerta, casi rompiendo a esta en el proceso.

La monja se veía bastante exaltada, por lo que Rías no tardó ni un segundo en ponerse seria.

"¿Qué sucede?" La pelirroja indagó, poniéndose de pie rápidamente.

"¡Es el idiota de Issei!" Asia apretó sus puños con fuerza, logrando que su ama alzara ambas cejas al pensar que estaba exagerando.

"¿Qué sucedió? ¿Acaso volvió a las viejas andadas y esas perras que siempre están a su lado lo descubrieron y le castigaron?" Rías se burló, optando por una pequeña risita al final.

"¡Issei se puso a pelear con Thor en medio de un pasillo!"

En ese momento, los ojos de Rías se ensancharon a niveles astronómicos.

"¡¿QUÉ?!"

Rías y Asia corrieron lo más rápido posible hacia el lugar, y fue muy fácil ver para la pelirroja que su esclava no estaba mintiendo, ya que la multitud que se había generado en la entrada de la Academia era más que masiva.

De alguna manera se hicieron espacio entre todos los alumnos, hasta finalmente quedar en primera fila.

"La tensión del ambiente es realmente poderosa." Comentó Matsuda, quien se encontraba al lado de Motohama, Aika, Murayama y los que restaban del sequito Gremory.

Una mirada de horror cubrió el rostro de Rías al ver como Issei estaba parado en medio del circulo que había generado la multitud. Él literalmente se había parado justo en frente de Thor mientras tenía una de sus manos extendidas hacia su pecho, dejando bien en claro que lo había empujado recientemente, aunque el Dios ni se había inmutado.

De hecho, Thor permanecía en el lugar, con una sonrisa.

"Supuse que algo así podría suceder desde que este tipo llegó. No tiene muy buena reputación que digamos." Declaró Penemue, quien miraba todo a lo lejos, junto a una Tiamat que parecía algo animada.

La Cadre no pudo evitar mirarla un tanto extrañada ante la emoción de la Reina Dragona.

"¿Acaso no piensan interrumpir este absurdo conflicto que no llegará a ningún lado?" Ella preguntó, recibiendo un rápido negamiento de cabeza por parte de Tiamat.

"¿Estás bromeando? Esto va a ser divertido." Declaró la dragona con una sonrisa dentuda.

"Siempre y cuando Issei no salga lastimado…" Aclaró Penemue con un simple inclinar de hombros.

"¿Por qué crees que estarán teniendo esa discusión?" Preguntó Motohama con bastante curiosidad.

"No lo sé, pero Issei no es el tipo de persona que crea tanto alboroto por nada." Declaró Matsuda con seguridad.

"Tengo que llamar a mi padre." Declaró Rías, marchándose del lugar con claro apuro.

Thor se rio entre dientes cuando sintió como la mano de Issei comenzó a apretarle el pecho.

"Ya te dije mocoso, no hay nada que quiera discutir o hablar contigo, así que piérdete antes de que pierda mi paciencia." Declaró el Dios, para luego tener un brillo bastante peligroso en sus ojos.

"Y, por cierto, no soy una persona que se caracterice por tener mucha paciencia, especialmente si se trata de ingratos como tú." Él concluyó con claros aires de superioridad.

"Solo te estoy pidiendo hablar. Quiero hacerlo de la buena manera, y tú claramente te estás comportando como un imbécil." Issei retomó la palabra en la discusión verbal, y el hecho de que los puños de Thor se apretaran un poco dejaba a entender que sus palabras no le sentaron muy bien.

Aun así, el Dios impaciente increíblemente no perdió la paciencia.

Eso se confirmó cuando su sonrisa dentuda se ensanchó un poco.

"¿Entonces dices que quieres hacerlo de buena manera? Y, si simplemente yo me niego..." Los ojos de Thor se oscurecieron un poco.

"Dime, ¿qué harás para obligarme a hablar, mocoso?"

Los ojos de Issei se entrecerraron de una manera peligrosa, aunque eso quedó en segundo plano a causa de la indiferencia cortante que desprendían sus ojos.

Su mano se apretó aun más en su pecho, al punto de estar a nada de romper el traje del hombre.

Sus labios se abrieron lentamente, apunto de arrojar el punto de inserción que desencadenaría una ola de eventos destructivos.

"Eres un pedazo de…"

"¡PLAFFFF!"

El evento fue cancelado por la fuerte bofetada que resonó en todo el lugar.

Lo siguiente que se pudo presenciar fue a un Issei tirado en el suelo mientras se tomaba la mejilla que se encontraba al rojo vivo, indicando que él había sido el que había recibido el golpe.

Su mirada lentamente se levantó, viendo como Rossweisse se encontraba al lado de Thor mientras permanecía con su mano levantada.

"Te dejé bien en claro que no te siguieras metiendo en lo que no te importa." La Valquiria aclaró a punto del llanto, ya que realmente le dolía como el infierno haber tenido que golpearlo.

Pero en ese momento era la única opción.

La mano de Rossweisse temblaba levemente mientras veía como Issei se levantaba lentamente, optando por un rostro ensombrecido.

"Oh, creo que ahora ya lo entiendo…" Pensó Thor, sin poder evitar esbozar una sonrisa picara por lo que estaba sucediendo.

Una vez que Issei finalmente se recompuso, este quedó frente a frente con Rossweisse.

La Valquiria cerró sus con gran fuerza al ver como la mano de Issei se levantaba, pensando que él iba a devolverle el golpe.

Y lo único que sintió fue una caricia.

Ella abrió los ojos de golpe con una sorpresa más que palpable al notar como la mano de Issei estaba acariciando su mejilla mientras este le entregaba una sonrisa reconfortante.

Una sonrisa que indicaba que estaba bien.

Una sonrisa que le dejaba en claro que entendía que no era su culpa.

Los ojos de Rossweisse se cubrieron en lágrimas, pero dichas lagrimas no lograron rodar por sus mejillas, ya que alguien interrumpió todo el evento desatado por culpa de Issei.

"¿Alguien me puede explicar que está sucediendo en mi institución?" La gran multitud se apartó para que Zeoticus hiciera acto de presencia, y por su mirada daba a entender que no estaba para nada contento con la situación actual.

Especialmente porque está situación la había creado cierto castaño, al quien le estaba dirigiendo la mirada ahora.

"Todos a mi oficina, ahora."

El silencio se apoderó en la pequeña habitación mientras todos permanecían estáticos en sus asientos.

La mesa redonda era lo suficientemente grande como para albergar a todos los que se encontraban presentes, siendo un total de 5 personas.

El silencio extremadamente cortante podría haber durado aun más tiempo, si es que dos hombres no hubieran irrumpido en la habitación, casi rompiendo la puerta en el proceso.

"¡No importa lo que esté diciendo, es falso!" Acusó Matsuda a Thor mientras lo señalaba con un dedo, haciendo que todos miraran al dúo de pervertidos con una gran gota de sudor.

"Sabemos a la perfección que Issei no armaría ningún conflicto a menos que tenga una razón válida." Motohama apoyó las palabras de su amigo mientras ajustaba sus gafas.

Todos se quedaron viendo al dúo por unos pocos segundos, hasta que finalmente Zeoticus se aclaró la garganta.

"Por favor, ¿pueden marcharse? Esto no es algo en lo que ustedes están involucrados." Aclaró el padre de Rías con un tono despectivo.

Justo cuando los dos amigos iban a discutir sus palabras, una Sona un tanto enfada apareció y quitó a los dos hombres de la puerta a la fuerza. La mujer hizo una pequeña reverencia para disculparse ante los presentes para luego cerrar la puerta.

Aunque había sido una intromisión bastante curiosa y una tanta mucha descarada, fue lo suficientemente acertada como para alivianar un poco la tensión cortante que había entre los presentes.

"Ahora que lo pienso, nosotras dos no tenemos nada que ver con todo esto tampoco." Declaró Tiamat mientras se cruzaba de piernas tras recordar todo lo sucedido recientemente.

"Eso dices…" Zeoticus no pudo evitar dar un suspiro.

"Solo era una pequeña riña." Penemue se inclinó de hombros, indicando que poco le importaba todo lo sucedido.

"Y por eso mismo están aquí." Zeoticus alzó su mirada, denotando una expresión bastante seria. "Son profesoras de esta institución. Entiendo que esto solo es una escusa para poder cuidar a Issei por todos los antecedentes, pero aun así deben mantener sus papeles frente a los alumnos."

Tanto Penemue como Tiamat no pudieron hacer otra cosa más que mirar hacia otro lado, ya que era imposible refutar las palabras del Demonio.

"En fin, eso es lo menos importante…" Zeoticus volvió su mirada a Thor, quien no estaba muy interesado en toda esta charla.

Por lo menos, eso era así hasta que vio como el Demonio le hizo una profunda reverencia desde su asiento.

"¡Realmente lamento todas las molestias! ¡Hyoudou es demasiado impulsivo e ingrato y no sabe lo que hace en la mayoría de las ocasiones!" Zeoticus espetó, logrando que Penemue alzara una ceja y Tiamat apretara un poco los dientes.

Ambas tenían pensamientos completamente distintos.

"Sé que es un invitado y un Dios muy importante, pero me sorprende que incluso alguien como él se rebaje tanto solo para no molestarlo." Pensó la Cadre mientras se cruzaba de brazos.

Mientras tanto, los pensamientos de Tiamat estaban dirigidos hacia otro lado.

"¿Cómo es posible que llame impulsivo e ingrato a Issei cuando ni siquiera vio como se desarrollo el suceso?" Los dientes de Tiamat se apretaron con un poco más de fuerza al ver la sonrisa con aires de superioridad que emergió del Dios.

"¡Incluso puedes saber quien es el verdadero imbécil con tan solo verle su estúpida cara!"

Un gruñido casi inaudible salió de los labios de la Reina Dragona. Nadie pareció escucharlo.

Nadie, a excepción de cierto castaño que estaba sentado a su lado.

De hecho, era bastante curioso ver lo calmado que se encontraba Issei, ya que lo estaban calumniando en su cara y él era el que más tranquilo estaba en esta sala. Siendo él, una persona que tenía la reputación de exaltarse por cualquier cosa.

Pero ahora dejaba a entender que eso era cosa del pasado.

¿Realmente importa lo que digan o piensen de él?

La respuesta es sí, pero no de personas que ni siquiera lo conocen o que a él no les importa, tal y como era el caso de Zeoticus Gremory.

"¡Y en cuanto a ti, Hyoudou!" Las palabras del Demonio hicieron que Issei volviera su mirada hacia él, notando que lo estaba mirando con cara de pocos amigos. "¡No cometas más idioteces de este estilo! ¡Puedo soportarte cualquier cosa, pero no esto! ¡Debes saber que Thor es un invitado especial para nosotros y nadie tolerara ninguna insolencia que vaya dirigida a él!"

Issei llevó su mirada a Tiamat, viendo como la Dragona apretó sus dientes con aun más fuerza.

Zeoticus estaba demasiado centrado en despotricar contra Issei, por lo que no se percató de la creciente furia de Tiamat.

Las manos de la Dragona se apretaron a la mesa con tanta fuerza que astilló el borde de la madera, dejando a entender que estaba a punto de masacrar al hombre.

Pero justo ante de hacerlo, pudo sentir como una mano se deslizó sobre su mano.

Ella bajó su rostro con un destello de sorpresa en su mirada cuando vio como la mano de Issei acariciaba su muslo con cariño y calma. Ella volvió a alzar su mirada para ver al castaño, quien le estaba entregando una sonrisa tranquila.

Ese acto fue más que suficiente para hacerla entender que no era necesario darle una lección al Demonio insolente.

La Dragona simplemente sonrió ante su futuro amante, para luego retomar la atención a las palabras del hombre.

Solo esperaba que toda esta lucha moralista ridícula de Zeoticus terminara lo más rápido posible, ya que estaba asqueando incluso al mismo Thor, quien ya había regresado a su expresión aburrida.

"Que molesto." Issei no pudo evitar dar un suspiro interno una vez que salió de la oficina.

La mirada cansada abandonó el rostro del castaño tras recordar todo lo que había ocurrido en estos últimos días.

"Por lo visto, ni él ni ella piensan decirme lo que está pasando. Por Rossweisse puedo deducir que solo se preocupa por mí, mientras que Thor simplemente me niega las respuestas porque es un grandísimo idiota." Issei se llevó una mano al mentón mientras continuaba pensado.

Su paso se desaceleró considerablemente hasta que quedó frente a las escaleras.

"Pero, si ella se preocupa hasta el punto de darme una bofetada significa que el problema puede ser más grande de lo que imaginé en un principio." Issei se detuvo a pensar, pero se encontraba con una enorme pared que le impedía descubrir la raíz de todo este conflicto que estaba creando más y más problemas.

Solo sabía que la raíz estaba vinculada con ese Dios de pacotilla…

Y como si fuera invocado por sus pensamientos, dicho Dios apareció de la nada cuando empujó a Issei hasta llevarlo contra una pared. El castaño se quedó completamente estático al ver como el brazo de Thor se posó justo en frente de su cara, negándole el paso.

"Escúchame bien, mocoso. Creo saber por qué estás tan interesado en todo lo que está sucediendo. Solo te sugiero que te mantengas al margen de todo esto, o podrías salir tan lastimado que incluso no podrías volver a caminar." Thor acercó un poco más su rostro al de Issei, esbozando una sonrisa empedernida.

"¿Supongo que tu cerebro de animal puede entender una amenaza tan básica, verdad niño?" Le cuestionó el Dios con una risa al final que molestaría a cualquiera.

Y justo cuando las cosas estaban por ponerse más tensas, otro brazo se atraviesa para interponerse entre ambos.

"Lo siento, ¿interrumpí su conversación?" Declaró Tiamat con una sonrisa sanguinaria en su rostro.

Esa expresión hizo que Thor sudara por un corto segundo, aunque su típica sonrisa cubierta de suficiencia no tardó en volver a su rostro.

"Para nada, señorita. Ya habíamos terminado." Comentó el Dios, apartándose del sitio.

"¿Estás bien?" La que preguntó fue Penemue, quien se acercó al dúo mientras veía como Thor bajaba por las escaleras.

"No te preocupes. Estoy muy acostumbrado al parloteo de la gente que se cree superior a todos." Declaró Issei con un simple inclinar de hombros.

Varias horas más tarde…

Las horas de la Academia pasaron tan rápido como un rayo. Quizás el único momento que fue lento para Issei fue la clase de natación, ya que Rossweisse se veía claramente incomoda por todo lo que había sucedido entre ellos, por lo que ni siquiera podía mirarlo a la cara.

Obviamente no faltó la llamada de Rías, quien le recriminó todas sus actitudes hasta el punto del aburrimiento. Ella afirmó y reafirmó que mañana a la noche harían la última reunión antes del Rating Game, por lo que le dijo a Issei que no podía faltar bajo ninguna circunstancia. También le dijo que entendía que pudiera estar un poco estresado ya que estuvo enfrentándose a una gran cantidad de amenazas estos últimos meses, pero eso no le permitía actuar como un idiota para siempre.

Cabe recalcar que Issei apenas prestó atención a las palabras de la Gremory, ya que estaba más centrado en otros asuntos que a sus ojos eran mucho más importantes en estos momentos.

Finalmente, un ápice de alegría se disparó en su rostro monótono cuando vio como Ophis lo esperaba en la salida de la Academia, preparada para ocupar su preciado espacio personal: la espalda de Issei.

Como era de esperarse, el resto del día pasó bastante rápido gracias al tiempo agradable que paso junto a las dos últimas dragonas con vida.

Aun así, todas sus preocupaciones volvían a la noche.

Incluso cuando estaba siendo abrazado por dos hermosas y encantadoras mujeres, su mente estaba completamente fuera de su cuerpo.

"¿Qué piensas hacer? Ya se acerca el día para los Rating Games y aun no encuentras la respuesta a todo esto." Declaró Ddraig con seriedad, haciendo que Issei abriera sus ojos.

"Está claro que no voy a poder sacarle nada a Rossweisse, y tampoco quiero seguir molestándola. Por lo tanto, solo voy a esperar a hablar con el viejo después de las clases. Dependiendo de lo que me diga, veré cual será mi próximo movimiento." Issei habló mentalmente con su socio y hermano.

"Recuerda que la mocosa Demonio te exigió ir a la reunión mañana." Aclaró Ddraig con su tono serio de siempre.

"Ya dije que dependiendo de lo que diga el viejo, haré o no haré lo que ella quiera." Respondió Issei como si nada, indicando que le molestaba poco las ordenes de Rías.

"Me gusta como piensas, socio. De momento duerme bien, y resolveremos todo esto mañana." Declaró el dragón con un tono algo alegre al ver que Issei se estaba revelando a su ama.

Después de todo, no era secreto para ninguno de los dos que Ddraig no estaba para nada contento de ser un sirviente de un Demonio.

"Que duermas bien, Ddraig." Issei cortó su enlace mental. Su mirada cayó sobre las dos mujeres, haciendo que una pequeña sonrisa apareciera en su rostro.

Issei cerró sus ojos sin antes darle unas últimas caricias a las dos mujeres, quienes se regocijaron ante los toques tan sutiles y cariñosos, incluso cuando estaban dormidas.

Al día siguiente…

En el campo desolado de lo que antes era una zona del Bosque Maldito se encontraba un Tannin un tanto somnoliento en su forma de dragón, quien dio un fuerte bostezo mientras veía como Penemue e Issei luchaban entre sí.

Aunque dicha lucha parecía estar a punto de terminar.

Penemue estaba respirando con una agitación bastante prolongada mientras las gotas de sudor se deslizaban de su rostro sin parar. Al frente suyo, se encontraba Issei en su nueva evolución, quien parecía estar igual de cansado que la mujer.

Lo único que se escuchaba en la gran esplanada era el viento y el sonido de los rayos violetas resonantes que rodeaban la katana de la Cadre.

Después de estar unos pocos segundos sin hacer ningún movimiento, Penemue finalmente suspiró y dejo caer la katana, algo que le llamó mucho la atención a Issei.

"Me rindo."

Si Issei antes estaba impresionado por la acción de la Cadre, lo que sentía ahora no era algo que pudiera describirse a ciencia cierta.

"¿Qué-qué dijiste?" Issei dio un paso hacia atrás, sin poder creer lo que había escuchado.

"Es más que claro que la Evolución Triana no solo te a ayudado a alcanzar mis poderes, sino que incluso pudiste superarlos." Penemue cayó de trasero al suelo, dejando a entender que su cansancio no era para nada fingido.

"¿Lo-lo dices enserio?" Issei aun parecía incrédulo ante todo lo que estaba sucediendo.

"En los primeros días tuviste un poco de dificultad para controlar tu nueva velocidad, y por eso es que pude ganarte. Pero ahora que ya te acostumbraste a tu nuevo poder, puedo ver con facilidad que estas un escalón por encima mío." Aclaró Penemue mientras enfundaba su katana y se levantaba.

"¿Eso-eso significa que después de tantos meses de entrenamiento…?" Issei no pudo evitar caer al suelo cuando sus piernas temblaron.

Una pequeña sonrisa se deslizó por el rostro de Penemue al ver la reacción de su futuro amante.

"Por lo visto, el alumno por fin supera al maestro. Felicidades." Ella le entregó una hermosa sonrisa, una sonrisa que quedaría grabada en la mente de Issei para siempre.

El castaño recobró las fuerzas de sus piernas por arte de magia, por lo que no tardó en dar un gran salto al mismo tiempo que alzaba su brazo hacia el cielo con una felicidad absoluta.

"Por cierto, evaluando tu nuevo poder…" Issei recobró su atención a la mujer, viendo como había vuelto a su típica expresión apática.

Eso era indicios de que lo que le iba a decir era algo importante.

"Creo que tu fortaleza física y resistencia a aumentando lo suficiente como para que puedas volver a utilizar "eso" sin lastimarte." Aclaró Penemue, logrando que Issei se impresionara un poco.

"Eso significa que…" Issei miró a su katana, esbozando una pequeña sonrisa.

"De hecho, ahora que alcanzaste la fuerza apropiada para controlar el ataque, no te sorprendas si este sufre cambios que lo hacen mucho más letal que antes." Las palabras de Penemue hicieron que Issei la mirara con gran atención.

Penemue se colocó ambas manos en su cintura, entrecerrando un poco sus ojos.

"Después de todo, haber alcanzado la fuerza física necesaria también se traduce a que has logrado completar tu ataque especial."

"No es que quiera molestar, pero ya son las 7 en punto." Declaró Tannin con una sonrisa socarrona en su rostro, logrando que ambos se sobresaltaran.

"¡Mierda, la Academia!" Issei se maldijo a si mismo cuando se dio cuenta que necesitaba bañarse, por lo que desapareció mediante un circulo mágico, sin antes despedirse de los dos.

Unas horas más tarde.

"¿Crees que estará bien no decirle nada?" Tiamat fue la que hizo la pregunta.

Ella estaba sentada en una mesa junto a Penemue. Ambas mujeres observando como todos los estudiantes de natación estaban marchándose de la piscina tras completar la hora.

"Por supuesto." La respuesta de Penemue fue contundente.

Ella se ajustó los lentes cuando volvió su mirada hacia el papeleo común de Grigori.

"Siempre lo hemos ayudado en todo, pero creo que es momento que empiece a buscar sus propias soluciones y conclusiones para los problemas. No todo es pelea, en parte se necesita algo de ingenio, y para eso lo he entrenado durante todo este tiempo." Concluyó la Cadre, descartando un par de papeles.

"Uh, entiendo a lo que te refieres. Pero…" Tiamat se mostró algo dudosa, viendo como Issei se quedaba solo en la piscina.

"Se que Thor es otro nivel completamente distinto en comparación a los enemigos que se ha enfrentado hasta ahora. Si necesita ayuda, no dudaremos en dársela." Declaró Penemue, sabiendo a la perfección lo que atormentaba a su amiga.

"Solo espero que no actúe como la última vez." Pensó Tiamat en voz alta, con un claro tono preocupado.

Era difícil para ella olvidar cuando Issei se cegó por el odio y le obligó a no participar ni ayudarlo en el enfrentamiento contra Brand.

Issei continuó mirando el agua sin importar que una figura se posaba a su lado.

"¿De que querías hablar?" Preguntó el castaño, notando como Rossweisse se sentaba a su costado.

Ella se veía bastante cabizbaja, como venía siendo todos estos días.

"Solo quería disculparme por la bofetada, se que eso no fue…" La Valquiria intentó explicarse, pero fue detenida por Issei cuando alzó su mano, indicando que se detuviera.

"Sé que no lo hiciste con esa intención. No es necesario que te disculpes. De hecho, creo que debo ser yo el que pida perdón, ya que te he estado creando muchos problemas últimamente." Él le respondió con una pequeña sonrisa.

"Gracias por comprenderlo." Rossweisse dio un pequeño suspiro tras escuchar las palabras de Issei. "En cierta forma, sé que estos días fueron extraños para todos. Pero, como dije antes, es mejor que te mantengas al margen de todo…"

"Eso es difícil. Especialmente porque noto que te está afectando, y ya no eres como antes." Declaró Issei, logrando que Rossweisse le mirara con recelo.

"¿No soy la misma de antes? En lo personal, siento que no he cambiado en nada." Ella intentó refutar sus palabras.

"¿Eh?" Issei la miró por un corto segundo. "Eso es mentira." Él contestó, para luego buscar algo dentro de su sudadera.

"No lo entiendo…" Fue lo único que dijo la Valquiria, viendo con atención como Issei sacaba su celular.

"¿Lo ves?" Él le mostró su celular, y eso hizo que Rossweisse se confundiera aún más.

"Esa fue la foto que nos sacamos los cuatro juntos cuando fuimos a la feria." Respondió la Valquiria, recordando el día que salió de fiesta junto con Penemue, Tiamat e Issei.

"No entiendo que se supone que deba ver allí." Ella concluyó, sin poder notar nada especial en la foto.

"Antes siempre sonreías."

Fueron unas palabras bastante simples…

Pero fueron tan precisas que hicieron ensanchar los ojos a la mujer.

"Ahora ya no lo haces. Quiero que vuelvas a ser tan feliz para que estés sonriendo todo el tiempo."

"Solo quiero ver esa sonrisa otra vez."

"Solo quiero verte feliz."

Rossweisse no pudo evitar llevarse una mano a su pecho tras las palabras de Issei, quien se encontraba con una pequeña sonrisa.

Finalmente, la Valquiria dio un pequeño suspiro que no sabía que estaba conteniendo.

"Tú…" Ross dijo por lo bajo, confundiendo un poco a Issei.

"¿Qué?" El castaño dejó su celular a un lado al ver que la mujer no parecía encontrarse muy bien.

Justo cuando iba a colocar una mano en su hombro, los ojos de Rossweisse brillaron peligrosamente y le agarró la mano con mucha fuerza. Lo siguiente que sintió Issei fue que su cuerpo daba un giro extraño, y por último…

Por último, solo vio agua.

La piscina se agitó bastante, y poco después emergió un Issei con cara de pocos amigos mientras escupía un gran chorro de agua.

Aunque ese mal humor desapareció al instante tras ver a Rossweisse.

Quizás no eran sus sonrisas habituales que la hacían ver tan viva, pero por lo menos se veía bastante feliz.

"Deja de preocuparte por mí, y mejor concéntrate en ti mismo." Ella se rio al ver la cara de Issei. "Ahora, ponte a practicar para que no te repruebe, jovencito." Rossweisse emitió un tono mandón que a los oídos de Issei pareció bastante gracioso, por lo que no pudo evitar reír junto a ella.

"¡Muy bien, muy bien! ¡Tú ganas!" Issei le sonrió entre dientes.

Rossweisse desvió su mirada al celular de Issei que aún estaba prendido.

Aún estaba la foto de ellos 4 juntos.

Su sonrisa se transformó en una amarga, aunque Issei no se percató de ello, ya que estaba más centrado en quitarse la sudadera.

Después de practicar un rato para convencer a la exigente Valquiria, ambos se despidieron y quedaron en buenos términos una vez más.

"Llego 5 minutos tarde, espero que el viejo aun esté allí…" Dijo Issei para si mismo mientras salía de los vestidores, recordando que ese hombre no se le caracterizaba por tener paciencia.

"Lamento decepcionarte, pero ya me marché." La voz hizo que el castaño alzara su mirada, viendo que el viejo del que hablaba estaba justo en frente de él.

"Como tardaste tanto en venir, le pregunté a Penemue y ella dijo que estabas aquí." Issei tan solo sonrió ante la presencia del sujeto.

"Gracias por hacerme un tiempo en tu agenda para hablar, viejo." Issei estrechó la mano con Odín, sacando una media sonrisa al anciano.

"No hay problema. Es bueno salir de todo ese trabajo de vez en cuando." El Rey de Asgard respondió con un inclinar de hombros.

"¿Es por la Ceremonia?" El Dios no pudo evitar entrecerrar los ojos de una forma extraña ante lo escuchado.

"Demasiado certero, de hecho." Comentó el anciano con una sonrisa. "¿Te gustaría explicarte?"

"Por supuesto, pero primero vayamos a un lugar más cómodo." Contestó Issei, recibiendo un asentimiento por parte de Odín.

Finalmente, ambos llegaron a un parque cercano y se sentaron en una banca.

"Ya veo, lamento que mi hijo haya causado tantas molestias." Declaró el anciano quien tenía la mirada gacha. "Como sabrás, la edad me ha golpeado un poco y no tengo la suficiente autoridad para decirle al mocoso que se controle. Tampoco todo es culpa de él, desde la muerte de su madre…"

"Puedo entenderlo, pero no vine aquí para hablar de tu hijo." Declaró Issei, haciendo que Odín se frotara su larga barba.

"Ya lo suponía. Quieres hablar de la Ceremonia." Ni siquiera lo había planteado como una pregunta, era una afirmación.

"Solo quiero saber que sucede entre eso y Rossweisse, ya que la he visto actuar muy extraño últimamente. Parece estar muy afligida por algo." Aclaró el castaño, haciendo que Odín dejara de frotarse la barba mientras llevaba su mirada al cielo.

El viejo lo estuvo pensando por un par de segundos, hasta que finalmente decidió hablar.

"Para que puedas entenderlo, necesito contarte todo desde el inicio. Y, sobre todo, no quiero interrupciones." Esto último lo dijo con una mirada afilada, dando a entender que no estaba bromeando.

Issei asintió rápidamente, ya que quería obtener respuestas de inmediato. De hecho, sentía que todo este misticismo le estaba afectando cada vez más, y quizás se debía a que solo faltaba un día para la Ceremonia.

"Esto ya lo sabes, pero quiero recordártelo." Odín comenzó cuando aclaró su garganta.

"Cuando las Valquirias completan su formación a los 18 años físicos, ellas están preparadas para buscar marido. Por lo general son muy codiciadas, por lo que ellas no tardan en encontrar un esposo. Por esa razón, en la tradición de Asgard se ha establecido como una vergüenza que una Valquiria no tenga una pareja cuando alcanza sus 25 años físicos ya que se considera como un espécimen que no contiene valor alguno." Odín se detuvo un momento para mirar a Issei.

"¿Hasta aquí me vas siguiendo?" El castaño asintió, dándole el permiso de continuar.

"Cuando la Valquiria llega a sus 25 años físicos, se hace una Ceremonia." Los ojos de Issei se ensancharon bastante ante tal revelación. "Creo que no necesito explicar de más, así que continuaré." Él comentó, ganándose un asentimiento por parte de Issei.

"La cuestión es que la Tradición Asgardiana creó este evento cuya principal función es mantener el linaje de las valquirias, donde se hace como una especie de subasta por la Valquiria en dicha Ceremonia." Los puños de Issei se apretaron tras escuchar eso. "Digamos que los apostadores son todos aquellos que quieren a la Valquiria, y en vez de jugarse dinero, se juegan batallas de uno contra uno, hasta que solamente queda un ganador."

Odín no pudo continuar con su explicación, ya que Issei lo tomó fuertemente de su vestimenta, denotando una rabia absoluta.

Aun así, el Dios ni se inmutó por esa mirada.

"Dije que no me interrumpieras." Las palabras del Dios sonaron tan claras que harían temblar a cualquier individuo.

Issei lo miró por un corto segundo, pero finalmente accedió a seguir escuchando.

"Como iba diciendo…" Odín se acomodó la corbata para continuar.

"El caso de la Ceremonia de Rossweisse es un poco especial. Eso sucede porque ella en realidad no fue despreciada por los hombres, sino que, de hecho, fue bastante codiciada." Esa explicación hizo que Issei bajara su mirada.

"Ya me parecía muy extraño que ningún hombre se interesara por ella…" Él pensó en voz alta.

"Al ser tan codiciada por ser la Futura Reina Valquiria, mi hijo puso sus ojos en ella." Issei alzó su mirada tras escuchar esa última parte. "Al saber que Thor solo la quería por su posición y cuerpo, ella se negó a casarse con él. Eso se ganó la furia de mi hijo, por lo que se aseguró que ningún pretendiente se acercara a ella mediante amenazas de muerte. Esa situación terminó aislando por completo a Rossweisse, y por esa razón llegó a la Ceremonia de manera obligada." Odín alzó su mirada, viendo como una pequeña ave solitaria viajaba entre los árboles.

"Por eso este caso es especial. Ella no se quedó sin pareja por ser poca codiciada, si no que ese factor fue el que la condenó por completo a una vida de soledad. Ahora no le queda otra opción más que asistir a la Ceremonia y aceptar la propuesta de Thor, ya que será el único pretendiente a su mano." Incluso el mismo Odín frunció el ceño ante sus propias palabras.

"Ella nunca tuvo la oportunidad de escoger ser la Reina Valquiria…" Issei apretó sus puños con una impotencia absoluta cuando toda la verdad fue revelada. "¿Acaso no vas a hacer nada para ayudarla? ¡Ella es prácticamente una hija para ti!" Él despotricó al final, ganándose una mirada indiferente del viejo.

"La tradición no puede ser burlada, así que no hay nada que se pueda hacer, ni siquiera yo." Odín observó sin mucho interés como las manos de Issei comenzaron a sangrar por lo fuerte que estaba apretando.

"¿Entonces, me estás diciendo que no hay manera…?"

"Por supuesto que la hay." Issei alzó su mirada al instante tras escuchar al Dios.

Una diminuta sonrisa cubierta de astucia decoró a Odín cuando se levantó de su asiento.

"Ya sabes, tú podrías ser un "apostador" también."

¡FINAL DEL CAPÍTULO!

El próximo lo traeré en poco tiempo ya que lo tengo casi terminado.

Probablemente se vea el primer enfoque al inicio de la pelea ya que quedó casi todo sanjado en este capítulo. Lo único que falta es lo que va a hacer Issei con Rías, y probablemente hará que todos se sientan muy contentos.

Sin nada más que decir, me despido.

¡Espero que hayan disfrutado el capítulo!