¡Aquí me presento con otro capítulo!

Sinceramente no se me ocurre nada para decir, así que prefiero pasar a las reviews ahora mismo:

Aby001: En parte es cierto todo lo que dices. Este momento en especifico hará que todos los eventos comiencen a torcerse una locura. Después de todo, se revelarán y harán demasiadas cosas en muy poco tiempo. Digamos que este arco se podría describir como "la causa" mientras que el siguiente sería "la consecuencia". Y este concepto estará atado para todos los personajes por igual.

. 95: No recuerdo haberte leído antes, así que, suponiendo que eres nuevo, es bueno ver caras nuevas que publiquen sus puntos de vista acerca de todo lo que está aconteciendo. Probablemente esta sea la batalla más larga presentada hasta ahora en esta historia, así que espero que puedas disfrutarla, ya que estará repleta de emociones y giros.

Carlos118: Me alegra mucho que te haya gustado ese desenlace, ya que, para ser sincero, la última frase de Odín la cree sobre la marcha xD. Como dije arriba, esta pelea tendrá un sinfín de cosas, así que lo más probable es que te quedes conforme con el desarrollo. Por lo menos, eso creo y espero que realmente sea así. En lo personal, es una de las peleas que más tiempo esperé para escribir. La única que la supera es Trihexa, pero aun faltan dos arcos para llegar al final.

Guest: En lo personal, espero que realmente sea así, ya que la pensé demasiado desde el momento que comencé a escribir la historia, principalmente porque este es un punto de inserción crucial que marcara un antes y después en la historia.

Camilo Navas: Esos comentarios me ayudaron un poco a cerrar este capítulo, así que sí, estoy haciendo la respuesta después de haber terminado de escribir el capítulo. Quería agradecerte por tus aportes, ya que me diste numerosas ideas para hilar ciertos puntos que los traía un tanto flojos en este capítulo. Sin mucho más que mencionar, espero que disfrutes la pelea que está al porvenir.

Habiendo contestado todas las reviews, ya es momento de comenzar.

¡Disfruten!

"Y por eso es que las llame a todas aquí." Issei terminó de dar su explicación mientras miraba a las tres mujeres que lo rodeaban.

Tiamat, Penemue y Ophis se encontraban reunidas en la habitación de Issei tras escuchar que tenía algo muy importante para decirles.

"Déjame entender…" Penemue se sentó en la cama del protagonista, alzando su mirada al mismo tiempo que profundizaba sus pensamientos.

"¿Quieres decir que te enfrentaras a Thor en un 1 contra 1 en una especie de arena para salvar a Rossweisse?" Penemue dio un pequeño suspiro, para luego mirarlo seriamente. "Es cierto que por fin lograste superarme, pero creo que no hace falta decir que Thor es casi dos veces más fuerte que yo si utiliza su martillo. ¿Entiendes lo suicida que suena tu idea?"

"Por eso quise hablar con ustedes." Issei respondió al instante. "Sé que es una idea muy alocada e incluso ridícula, pero no hay otra manera. Por lo menos, no hay otra manera para que todo esto sea legal."

Esas últimas palabras hicieron que las tres mujeres lo miraran con mucho interés y curiosidad.

"¿A que te refieres con legal?" La que preguntó fue Tiamat, quien se sentó al lado de la Cadre.

"Escucha…" Issei dio un pequeño suspiro, recordando ciertos eventos del pasado.

Para ser más concreto, su pelea contra Brand.

"Ya aprendí a las malas que actuar sin un plan B puede ser muy mala idea. Además, ya las preocupé mucho la última vez que hice algo así, y por eso es que quise discutir todo esto con ustedes." Issei dijo esto último enfocando su mirada en Tiamat, logrando que la dragona le dedicara una pequeña sonrisa al ver que había aprendido la lección.

"Entonces, ¿Qué quieres que hagamos?" Ophis había simulado estar bastante distante a toda la discusión, pero esa pregunta les dejó a entender a todos que eso no era así.

"Como dije antes, primero prefiero intentarlo de la manera legal para no tener problemas. Pero si fallo, entonces quiero que ustedes me saquen a mi y a Rossweisse de allí lo más rápido posible." Afirmó Issei, ganándose una mirada de Penemue.

"¿Sabes que eso podría clasificarse como secuestro a la Reina Valquiria y seriamos buscados por todos los Reinos?" Issei tan solo asintió ante la pregunta de la Cadre, logrando que esta sonriera.

"Entonces, espero que no me conviertas en una fugitiva." Aclaró Penemue al mismo tiempo que cerraba sus ojos, alzando su mano hacia el frente.

"Creo en Issei, pero si las cosas no salen tan bien, también pueden contar conmigo." Tiamat juntó su mano con la de Penemue, haciendo que ambas se sonrieran mutuamente.

"Ross es una buena amiga y compañera, por lo que no voy a permitir que la hagan sufrir." Ophis unió su mano con las otras dos mujeres, esbozando una pequeña pero visible sonrisa.

"Chicas…" Issei las miró con ligera sorpresa, para luego entregarles una sonrisa dentuda.

Él juntó su mano con las de ellas, haciendo que todos se miraran entre si con una sonrisa.

"Entonces…" Issei dijo, ensanchando un poco su sonrisa.

"¡El plan de rescate a Rossweisse comienza ahora mismo!"

Los cuatro alzaron su mano por los aires tras esas palabras.

Desafortunadamente, ese momento emotivo no duró por más de 5 segundos, ya que los fuertes golpes de la puerta principal hicieron que las tres mujeres se confundieran.

"¿Quiénes serán a esta hora?" Se preguntó Penemue con bastante intriga.

"¿Quizás los padres de Issei se olvidaron las llaves?" Declaró Tiamat, para luego esbozar una sonrisa un tanto maliciosa. "¿Y por qué no los dejamos fuera en esta noche fría?" Una pequeña risita atrevida emergió de sus labios tras lo comentado.

"No son mis padres." La respuesta tan solemne y segura de Issei hizo que las tres mujeres lo miraran con una ceja alzada.

"¿Entonces…?" Ophis dijo con ligero interés.

"Esperen aquí, yo me ocupo de esto." Esas palabras solo hicieron que las tres mujeres se sintieran más curiosas, pero simplemente asintieron y decidieron esperar.

Cuando Issei bajó para recibir a su "invitado", ya se esperaba cualquier tipo de reacción. Por esa razón, no se sorprendió cuando abrió la puerta y recibió una fuerte bofetada.

"¡Te ordené que no faltaras a la reunión!" Rías despotricó con una furia absoluta mientras lo tomaba del brazo para arrastrarlo hacia la Academia.

"¿Y en que momento te dije que iría?" Rías no pudo evitar sorprenderse mucho cuando Issei agitó su brazo de manera violenta para separarse del agarre.

"Issei, ya tuve suficiente con tus bromas." La mirada de la pelirroja se agudizó de sobremanera, lo que podría haber asustado a muchos.

Pero Issei no estaba dentro de esa gente.

"¿Quién dijo que estoy bromeando?" Ahora fue Issei quien respondió con la mirada, y en este caso, se vio que afecto bastante a su objetivo.

Después de todo, Rías ahora estaba a varios pasos de distancia con una expresión asustada en su rostro.

Al ver su reacción, Issei simplemente suspiró y comenzó a frotarse su mejilla golpeada.

"Mira, te ayudaría a ti y a mis compañeros con gusto, pero lo cierto es que surgió algo mucho más importante que un tonto Rating Game." Las palabras de Issei hicieron que la pelirroja ensanchara sus ojos.

"¿Más importante que una final? Parece que ya lo olvidaste, pero voy a recordártelo." Rías se cruzó de brazos, esbozando una mirada seria.

"Si ganamos, recibiremos una gran cantidad de recompensas. Seremos conocidos como la nobleza juvenil más prometedora y poderosa, además de que a ustedes les ascenderán de rango y podrán hacerse con un gran renombre en todos los Reinos, en especial en el Infierno." Rías sonrió, pensando que esas palabras podrían hacer cambiar de opinión a Issei.

Por supuesto, ella no sabía que existían personas que no solamente pensaban en ambición y más ambición.

Esa simple idea no entraba en su pequeño cerebro.

"Así que, reconocimiento, poder y rangos…" Issei lo dijo con un claro tono despectivo en su voz, lo que hizo que Rías perdiera su sonrisa confiada.

Los ojos de Issei se entrecerraron ligeramente por lo que estaba a punto de decir.

"¿Esas tres cosas podrían ayudarme a salvar una persona?" La pregunta que planteó el castaño hizo que Rías lo mirada con bastante confusión.

"¿Qué? Supongo que no, ¿pero que demonios importa eso?" Ella contestó, para luego inclinar sus hombros como si hubiera sido una pregunta bastante estúpida.

"Entonces, ¿no me dejarías ir a salvar a alguien?" Issei hizo otra pregunta, y en esta ocasión Rías frunció el ceño.

"Por supuesto que no. Esa persona puede esperar, pero lo mío…" Rías se mordió la lengua al darse cuenta que estuvo a punto de cometer un gran error. "Lo nuestro es único en la vida."

Si, ella se intentó corregir, pero lo cierto es que Issei no solamente era mucho más fuerte que ella en estos momentos.

Ahora, él también era mucho más inteligente.

Por lo tanto, pudo captar a la perfección ese desliz que presentó la pelirroja que se hacía llamar su ama.

Rías miró a Issei con el ceño fruncido al ver como este se reía por lo bajo.

"Entonces pones la vida de un ser querido por debajo de tus estúpidas ambiciones…" Como él dijo estas palabras como un simple susurro, Rías no llegó a escucharlo del todo bien.

"¿Acaso dijiste algo?" Preguntó Rías, para luego dar un gran suspiro.

"Olvídate de eso. Ven conmigo ahora y deja de comportarte como un idiota." Rías intentó tomarlo del brazo una vez más, pero se vio bastante sorprendida cuando Issei la recibió con un fuerte golpe en la mano.

"¡¿Quién eres tu para darle ordenes a otras personas?! ¡Niña ridícula!"

Decir que Rías se había sorprendido ante semejante declaración era un eufemismo.

Ella no podía hacer otra cosa más que quedarse completamente congelada mientras esas palabras se repetían en su cabeza.

Era la primera vez que alguien la llamaba niña ridícula.

Y el insulto solo se profundizó aun más en su mente ya que Issei en realidad era más joven que ella.

¿Cómo osaba alguien más joven llamarla de esa manera?

¿Quién osaba insultarla de todas las cosas?

Cuando por fin pudo reaccionar, la rabia fue completamente visible en sus facciones mientras veía como el protagonista le daba la espalda.

"¡HYOUDOU ISSEI!"

"¡SILENCIO!"

Issei golpeó la puerta con una gran fuerza cuando activó su guantelete, haciendo que toda la colera de Rías se transformara en un miedo sofocante de un segundo para el otro.

El castaño volteó lentamente su mirada, revelando unos ojos carmesíes rasgados que indicaban mucho dolor si ella no hacia caso a su advertencia.

"¡Nadie necesita escuchar tus palabras!"

Rías intentó gritarle, pero la palabra intentar era clave.

Después de todo, su boca simplemente se abrió y cerró sin ser capaz de emitir ni un simple sonido por el gran impacto y miedo que tenía en estos momentos.

Estaba segura que esa amenaza no era vacía, y si no dejaba a Issei en paz, sería capaz de dejarla realmente mal.

Ellos compartieron mirada por unos pocos segundos más, hasta que Issei cortó su contacto visual cuando cerró sus ojos.

Cuando la puerta finalmente se cerró, Rías cayó de rodillas mientras jadeaba sin parar.

No sabía la razón, pero Issei desprendió un aura que, si pudiera matarla, lo hubiera hecho en menos de un segundo.

Fue realmente aterrador…

CAPÍTULO 66: ¡POR TU FELICIDAD!

"Ahora entiendo porqué el viejo estaba tan ocupado…" Issei no pudo hacer otra cosa más que mirar hacia arriba para ver el gran coliseo flotante que se alzaba sobre todo el Reino de Asgard.

"Probablemente pueda entrar toda la población de Asgard en esas gradas. Es increíble que hayan construido una infraestructura tan grande en tan poco tiempo…" Declaró Tiamat, quien también se notaba algo impresionada.

"Las Ceremonias son actos que son muy poco habituales, por lo que son una gran atracción cuando finalmente ocurren. Es completamente normal que hayan generado tanto escandalo por algo como esto, especialmente si tenemos en cuenta que la Valquiria que está en juego es la mismísima Futura Reina." Respondió Penemue, quien parecía ser la única que no estaba impresionada ante semejante despliegue arquitectónico.

Bueno, en realidad eso no era del todo cierto, ya que cierta Diosa del Infinito también se encontraba tranquila ante lo que estaba presenciando. De hecho, la palabra tranquila no era exactamente la definición que encajaba en ella en estos instantes.

Más bien, Ophis parecía estar molesta.

"Mucho ruido, que molestos." Fue lo único que dijo la Diosa cuando invocó su tan preciada reliquia para cubrirse los oídos: sus auriculares.

"Quizás deberíamos haberla dejado en casa…" Pensó Issei en voz alta con una leve gota de sudor a causa de la actitud demostrada por la Diosa Dragona.

"De hecho, creo que haberla traído fue una excelente idea."

Issei se dio media vuelta junto a sus acompañantes tras sentir como alguien hablaba detrás de ellos.

"Imagínate la reacción de estos tipos cuando se enteren que la Diosa del Infinito vino a ver una de sus Ceremonias. Me parto de solo pensarlo." Comentó el hombre, dando una gran risa al final.

"¿Azazel?" Issei no pudo evitar mirarlo con gran asombro.

"¿Qué sucede con esa cara? ¿En serio pensaste que me perdería esta semejante actuación tuya, mocoso?" Azazel dio su típica media sonrisa cuando se posó a su lado y le tomó del hombro.

"¿Cómo te enteraste tan rápido?" Issei no pudo evitar preguntar, notando como el hombre se reía entre dientes.

"Bueno, podría decirse que se generó un pequeño alboroto en el Inframundo por la decisión que tomaste, y como Sirzechs sabe que tengo una muy buena relación contigo pensó que podría persuadirte para que participes en el Rating Game." Azazel se limpió su oído con el dedo menique, dibujando una expresión divertida.

"Pero, como puedes ver, no estoy aquí para hacerte volver." Concluyó el Cadre, entregándole una sonrisa socarrona al castaño.

"¡Issei!"

Las personas conocidas no terminaban de llegar, ya que en esta ocasión se presentó cierta gata Nekomata cuando lo abrazó con gran fuerza sin previo aviso.

Al ver esto, las alarmas de Tiamat y Penemue se encendieron en forma de llamas al recordar que esa tal gata había querido comprometerse con Issei hace un par de meses. Y el hecho de que ella haya saltado sobre él sin previo aviso solo hizo que sus instintos se agudizaran aún más.

"¿Uh, Kuroka?" Issei no pudo evitar mirarla con extrañeza cuando la Nekomata le respondió con una gran sonrisa entre dientes, para luego separarse de un pequeño saltito.

Justo en ese momento, Ophis observó con cara de palo como Penemue y Tiamat se abalanzaron al mismo tiempo hacia donde se encontraba Kuroka.

"¡El Grupo Vali está presente para ver tu gran logro, y ahora mismo estás en presencia de la actual pareja del Hakuryuukou!"

Penemue y Tiamat se detuvieron de un instante al otro tras escuchar esas palabras.

"Se detuvieron en el aire sin desplegar sus alas, genial." Declaró Ophis con cierto asombro ante lo presenciado.

"¡¿En serio son una pareja?! ¡¿De que demonios me perdí en estos días?!" Issei gritó con gran exaltación al darse cuenta que su rival había conseguido una novia, siendo que Vali no era del tipo de persona que se centrara en las mujeres, o eso parecía hasta ahora.

"Digamos que pasaron muchas cosas desde la batalla contra Brand…" El que comentó fue Vali, llegando junto al resto de su equipo.

"Ya veo…" Issei se frotó el mentón tras sus palabras, y en ese momento pudo notar algo realmente extraño.

"Un momento, ¿qué hacen en este lugar sin siquiera intentar pasar desapercibidos?" Issei no pudo evitar alzar una ceja tras hacer la pregunta.

"¿Y recién ahora te das cuenta?" Bikou no pudo evitar burlarse, logrando que Issei se sonrojara de vergüenza.

"En nuestra batalla contra Brand también aporté no solo para salvarte a ti, sino que también a esa Valquiria. Por lo visto, ella habló con Odín sobre todo lo sucedido, por lo que me consideran un invitado neutral en Asgard a pesar de pertenecer a la Brigada del Khaos." Explicó Vali, para luego mirar de reojo hacia varias Valquirias que no paraban de observarlo no solo a él, si no a todo su grupo. "Aunque eso no hace que no nos vigilen durante todo el tiempo." Él concluyó, haciendo que Issei asintiera tras comprender.

"¿Vinieron a ver mi combate o tienen algún asunto con Odín?" Issei reanudó la charla, logrando que el albino sonriera.

"¿Crees que podría tener asuntos que discutir con ese viejo? Solo he venido para ver como te desenvuelves en todo esto. De hecho, es una gran batalla que no me la perdería por nada en el mundo." Respondió Vali con su típica sonrisa.

"¿Vieron a ese tipo?"

Tanto Issei como Vali voltearon sus rostros tras escuchar murmullos provenientes de una de las ventanas del castillo.

"Por lo que oí es bastante fuerte, pero está realmente loco si piensa enfrentar al señor Thor." Agregó el amigo del hombre.

"Solo hará que las Valquirias se sientan mal al ver como su héroe termina pisoteado y humillado. Pero no puedo culparlo, dicen que es un Demonio Reencarnado, así que estoy seguro que no sabe la diferencia abismal que existe entre un Dios y alguien como él." Agregó otro hombre.

Issei frunció notoriamente el ceño tras los comentarios.

Él sabía que enfrentarse a un Dios podría ser una locura, pero estos tipos lo estaban matando antes de que siquiera empezara el combate. Y ahora que lo pensaba, lo más probable es que muchos pensaran igual.

"Oye, Issei…" Vali lo llamó por su nombre, algo que sorprendió un poco al castaño. Por lo tanto, su sorpresa no hizo más que aumentar al ver la seriedad en el rostro del hombre.

"Es momento de que salgas y le demuestres al mundo quien realmente eres." Comentó el albino con una pequeña sonrisa, impresionando a Issei.

"Ya no basta con ser mejor que ayer. Tienes que llegar a la cima y hacer de ti mismo una persona de respetar." Vali se acercó al oído de Issei, para luego darle un pequeño golpe en su pecho con el puño.

"No necesitas a nadie para creer en ti." Él le susurró, haciendo que los ojos de Issei se ensancharan un poco.

"Todo el poder que necesitas está dentro de ti." Vali le dio otro golpe en su pecho antes de separarse.

El albino no pudo evitar cerrar sus ojos con una sonrisa al ver la mirada atónita de Issei.

"Ahora, iré a ver esta batalla con mis compañeros." El albino pasó junto con sus amigos al lado de Issei, para luego agregar unas palabras:

"Te estaremos esperando allá arriba."

Antes de que el grupo desapareciera mediante un circulo mágico, Issei le dirigió una última mirada.

"Prometo no decepcionarte, amigo."

Era raro ver una expresión asombrada por parte de Vali, pero definitivamente lo estaba.

Después de todo, nunca esperó que su mayor rival lo llamara de esa forma.

Finalmente, el albino sonrió ante las palabras de Issei y mencionó sus últimas palabras:

"Espero que así sea…"

Issei se quedó observando en silencio en donde antes se encontraba Vali. Él pensó en sus palabras una vez más, haciendo que una pequeña sonrisa apareciera en su rostro.

"Por fin llegaste, mocoso." Todos miraron hacia el frente para ver como Odín se encontraba en las puertas del gran castillo. "No perdamos más tiempo. Las discusiones comienzan en 5 minutos y no puedes atrasarte."

Cuando vio que todos dieron un paso hacia el frente, Odín alzó su bastón hacia el frente.

"Alto. Solo los que están involucrados puede asistir a la reunión. Será mejor que ustedes se dirijan a las gradas desde ahora porque puede que en poco tiempo ya no haya más espacio." Concluyó el anciano, para luego marcharse.

Issei se volteó, viendo como sus tres futuras amantes se acercaron a él.

Ambos se quedaron en silencio por unos pocos segundos.

"Bueno, supongo que nos despedimos por ahora…" Comentó Issei torpemente, sin saber que decir en una situación como esta.

Por lo tanto, su sorpresa fue más que evidente cuando Penemue lo abrazó con gran fuerza sin previo aviso.

"¡Se que es una tontería que te lo diga, pero no te sobre exijas demasiado y ten mucho cuidado!" Ella se separó un poco y le tomó de las mejillas para que sus ojos se encontraran.

Issei se sorprendió aun más, ya que nunca había visto a la Cadre con un rostro tan preocupado como ahora.

Y esa preocupación se debía única y exclusivamente a él.

Issei no tuvo mucho tiempo más para presenciar su hermoso rostro, ya que recibió otro fuerte abrazo cubierto de amor.

La fragancia a mentas y ese largo hermoso cabello celeste fue suficiente para saber de quien se trataba.

"¡Lo que dijo Penu, pero aumentado diez mil veces!" Issei no pudo evitar sentirse lleno ante la ternura de la mujer que hace no mucho tiempo se había olvidado de como sonreír.

Issei abrazó a las dos mujeres con mucha fuerza para corresponder todo ese cariño y amor que le estaban entregando, quedando completamente absorto de todo lo que sucedía a su alrededor.

Azazel se limitó a observar todo esto con una diminuta sonrisa en su rostro.

Ver este tipo de cariño tan fuerte y sincero era realmente raro en estos días, por lo que era bastante agradable verlo cuando se tenía la oportunidad.

Aunque a ese abrazo aun le faltaba ese toque de inocencia que siempre hacia ver todo tan resplandeciente.

Y como no podía ser de otra manera, ella llegó con su típica expresión neutra para posar su mano sobre el cabello de Issei, logrando que todos la miraran ante tal extraño gesto.

"Buena suerte." Fue lo único que dijo Ophis cuando comenzó a acariciar su cabeza mientras flotaba de cabeza.

Una escena bastante bizarra si se lo preguntaban a cualquiera. Pero obviamente, todos sonrieron y algunos rieron ante la actitud tan despreocupada e inocente de la Diosa del Infinito.

"Todo muy hermoso, pero es momento de marcharse." Azazel aplaudió, llamando la atención de todos.

"Si me disculpan, me llevo al mocoso." Azazel abrazó del hombro a Issei y comenzó a arrastrarlo hacia el castillo ante la mirada confundida del protagonista y la atónita de Tiamat y Penemue.

"Pero no puedes entrar, solo los involucrados…" Tiamat intentó explicar, pero Azazel alzó su mano libre para interrumpirla.

"Soy su representante, así que puedo entrar con él." Azazel les entregó una sonrisa descarada, haciendo que las dos mujeres pusieran sus ojos en blanco.

"¿En que momento se hizo su representante?" Tiamat observó al Cadre sin expresión mientras entraba al castillo.

"Siempre hace movimientos rápidos solo cuando le conviene…" Penemue no pudo evitar mostrarse algo molesta tras decir eso.

"Oigan…" Penemue y Tiamat bajaron un poco sus rostros para ver como Ophis jalaba la manga de la Cadre.

"¿Podemos ir ya?"

Azazel miró a Issei mientras subían las escaleras.

Gracias a que el castillo estaba casi vacío, solo se podían escuchar a ellos dos en el gran establecimiento.

"Aprovechando que estamos solos, me gustaría hablar de lo que estás a punto de hacer…"

"¿Lo dices por Rías?" Issei lo interrumpió sin siquiera mirarlo, logrando que Azazel se pusiera un poco serio.

"Issei, solo quiero preguntarte si estás seguro de lo que quieres hacer." Azazel se detuvo cuando vio que Issei hizo lo mismo.

"No soy un Demonio."

Esas simples palabras confundieron bastante al Cadre.

"¿Issei…?" Es lo único que pudo decir, ya que vio como Issei bajó un poco su cabeza.

"Ha pesar de que sea un Dominio, a pesar de que tenga alas de Demonio…" Issei volvió a alzar su mirada para observarlo fijamente. "No tengo los intereses de un Demonio, e incluso no me siento cómodo con ellos. Creo que Gasper es el único que realmente me agrada y eso es porque es un caso especial, al igual que yo."

Issei no pudo evitar dar un pequeño suspiro cuando se cruzó de brazos.

"No soy un Demonio. Sé que suena ridículo, pero simplemente no lo soy." Issei alzó su mirada, pensando detenidamente en sus siguientes palabras.

"Yo solo soy yo. Hyoudou Issei es Hyoudou Issei."

Issei volvió a bajar el rostro tras sus palabras, dando un pequeño suspiro al final.

"Sé que suena ridículo, pero…"

Issei se detuvo, ya que sintió como una mano se apoyaba sobre su hombro.

"No necesitas seguir explicándolo, lo entiendo a la perfección. Y estoy orgulloso, estoy orgulloso de que quieras tomar tus propias decisiones." Issei lo miró bastante asombrado tras escuchar las palabras del Cadre.

Azazel le entregó una media sonrisa entre dientes tras ver su reacción.

"¿Por qué te sorprendes tanto? ¿Acaso ya te olvidaste que prometí apoyarte en toda decisión que tomaras?" Azazel le revolvió el cabello, sacándole una sonrisa dentuda al castaño.

"Gracias. Realmente gracias por siempre escucharme y aconsejarme." Las palabras de Issei salieron desde lo más profundo de su corazón, logrando que el Cadre sonriera.

"No te preocupes, y ahora no perdamos más tiempo. Ese viejo puede llegar a molestarse y créeme que incluso Penemue se pondría nerviosa si es que lo viera así." Él concluyó, dándole un pequeño sape al castaño que casi lo hace rodar por las escaleras.

Momentos más tarde…

El silencio en la sala de reuniones era más que palpable.

En el lugar solamente se encontraban Thor, Issei, Odín, Azazel y Rossweisse.

Cada uno tenía aspectos diferentes frente a este acontecimiento. El Cadre y el Dios parecían mantenerse un poco al margen de toda la atmosfera sofocante en el ambiente mientras que Issei y Thor no despegaban sus miradas el uno del otro. El Dios del Trueno lucía su típica sonrisa engreída mientras que Issei permanecía más inmutable que la mismísima Penemue. Mientras tanto, Rossweisse se había encerrado bajo su propia burbuja de desesperación en un intento de no gritar o llorar por lo que estaba haciendo el protagonista.

"…Bueno, la realidad es que no hay mucho más que agregar." Declaró Odín, rompiendo el silencio cortante que se había generado en la habitación.

Thor e Issei terminaron su batalla de miradas para observar al anciano, viendo como este se frotaba la barba con tranquilidad, aunque su templanza no era comparable con su seriedad en el asunto.

"Como solo hay dos apostadores, se jugará un solo ring en el campo de batalla. Rossweisse será la primera en salir ya que la ocultaremos en un espacio dentro del campo de batalla en donde ustedes tendrán que buscarla y llevarla a fuera de los limites marcados de la zona. Por supuesto, la ocultaremos muy bien y su posición será revelada 15 minutos después del comienzo de la contienda. Creo que no hace falta aclarar que la Valquiria en juego no puede tener ningún favoritismo y absolutamente no puede moverse bajo ninguna circunstancia, y mucho menos intentar herir o separarse del hombre que la está cargando. De ser así, el combate se interrumpirá de inmediato y la Valquiria recibirá un fuerte castigo por sus acciones." Aclaró el Dios, para luego fruncir el ceño.

"Obviamente no es obligatorio rescatar a Rossweisse, solo es una de las tres posibilidades para terminar el juego. La segunda condición es que uno de los apostadores se rinda, y la tercera opción, que, de ser posible, me gustaría evitar, es que uno de los apostadores muera." Odín terminó de redactar las reglas, viendo a todos los involucrados.

El silencio se hizo presente por unos pocos segundos, hasta que el anciano volvió a hablar.

"¿Alguna sugerencia o pregunta?"

"Quiero aclarar las cosas desde ahora." Issei alzó su mano, ganando la atención de todos. "Una vez que gane esto, voy a divorciarme."

Esas palabras hicieron que algunos lo miraran con cara de palo mientras que otros se asombraron bastante.

"Hyoudou, sabes que eso es…"

"No quiero luchar por la mano de Rossweisse, solo quiero pelear por su libertad." Declaró Issei, logrando que Rossweisse lo mirara con ligera incredulidad. "Mi objetivo es que ella sea libre para escoger su propio prometido. De esa forma, ella podrá elegir ser feliz con quien ella realmente quiera." Él concluyó, y la incredulidad de Rossweisse solo pudo aumentar ante tales palabras.

"Es un poco complicado de permitir, pero supongo que puedo hacer el esfuerzo…" Declaró Odín, ya sabiendo con antelación que Issei pediría esto.

El silencio reinó por la habitación un par de segundos, en el que nadie alzó su mano o hizo algún tipo de comentario.

Justo cuando Odín estaba a punto de despedir a todos, alguien habló.

"Yo…"

Todos se quedaron en completo silencio al ver como una Rossweisse con el rostro ensombrecido alzaba su mano con pesar.

"¿Qué se te ofrece?" Le consultó Odín con cariño, ya que sabía bien que todo esto era muy difícil para ella.

"Me gustaría tener una charla con Issei, en privado." Rossweisse alzó su rostro para enfocar su mirada con la de Issei.

Todos se levantaron sin rechistar. Incluso Thor lo hizo, aunque su sonrisa indicaba que tampoco le importaba mucho.

El Dios del Trueno pasó al lado de Issei, para luego acercarse a su oído al mismo tiempo que apoyaba una de sus manos sobre su cabeza.

"Será mejor que disfrutes esta charla, porque será la última que tendrás con ella." Thor le susurró al oído con clara malicia, aunque Issei ni se inmutó.

Cuando por fin estaban solos, la expresión de Issei cambió ligeramente al notar como Rossweisse temblaba de impotencia.

Issei se levantó y se acercó a ella lentamente.

"Ross…" Issei intentó posar una mano sobre el hombro de Rossweisse, pero ella lo rechazó mediante un movimiento brusco cuando se puso de pie.

"¡Tú…!" Rossweisse gritó con gran enojó mientras empezaba a golpearle el pecho con mucha fuerza.

"¡¿No dijiste que ya no te meterías?! ¡¿Acaso nunca escuchas lo que estoy diciéndote?!"

Fue tanta la fuerza, que Issei no pudo evitar dar varios pasos hacia atrás hasta quedar arrinconado en una pared.

"¡Eres un grandísimo idiota, te odio!"

En está ocasión, Issei se sorprendió bastante, no por el hecho de que ella dijera que lo odiara, sino porque era la primera vez que la escuchaba insultar.

Estaba claro que ella se encontraba realmente molesta.

"¡Idiota! ¡Idiota!"

Ella continuó golpeando su pecho, aunque sus golpes se hacían cada vez más lentos y suaves.

"¡Te odio!"

Su voz tembló cuando su arranque de ira fue reemplazado gradualmente por la simple incredulidad, el silencio, el escepticismo al no querer creer que todo esto estaba pasando.

"¿Por qué…?"

Finalmente, el último golpe llegó como una simple caricia a su pecho.

"¿Por qué haces esto?"

Issei no pudo evitar sentirse un poco triste al notar el tono quebrado de la mujer. Aunque no podía ver su rostro, estaba seguro que se encontraba al borde de las lágrimas.

Issei tomó su barbilla y la levantó lentamente para poder ver su expresión. Fue una vista que nunca se olvidaría, ya que ella estaba devastada.

"Porque se lo que se siente estar bajo tu propia oscuridad."

Esa respuesta hizo que los ojos de Rossweisse se ensancharan un poco.

"Porque se lo que se siente intentar evadir tu propia sombra sin resultado alguno." Issei le entregó una pequeña sonrisa por lo que estaba a punto de decir.

"Sé como se siente, y por eso mismo no le deseo esto a nadie. Especialmente si se trata de ti, que eres una de las personas más importantes de mi vida."

Issei pudo presenciar como Rossweisse cortó el contacto visual mientras una lagrimas comenzaban a formarse en sus ojos.

"Y yo no quiero que te suceda algo por mi culpa. Por favor, abandona esta inútil lucha mientras estés a tiempo. Thor no es ningún oponente como los que te has enfrentado antes." Ella arrulló, con la esperanza de que Issei desistiera.

Obviamente, no esperaba que él lo hiciera. Después de todo, era especialmente terco.

Por eso mismo es que su respuesta la sorprendió mucho.

"Muy bien, lo haré."

Rossweisse no pudo evitar mirarlo atónito ante sus palabras.

"Pero solo con una condición." Él agregó al final.

"¿Qué es?" La Valquiria preguntó sin dudar.

"Quiero que me digas como realmente te sientes al respecto." Esa petición sin duda alguna la tomó por sorpresa, pero aun así pareció aceptarla cuando se separó de él para comenzar a hablar.

"¿Lo que yo siento? Es complicado…" Rossweisse intentó escusarse, pero se dio cuenta que de nada serviría cuando vio la mirada que le estaba entregando el castaño.

"¿Cómo puedo explicarlo…?" Rossweisse no pudo evitar dar un suspiro, para luego bajar su mirada con clara tristeza.

"Realmente el compromiso no era algo que buscaba, solo quería divertirme con mis amigos. El problema surgió cuando Thor decidió aislarme de todo el mundo para cumplir su objetivo egoísta. Quizás a partir de ese momento sentí verdadero interés por conseguir una pareja, ya que soñar con esas cosas me liberaba de todo mi tormento." Rossweisse se llevó una mano a su pecho tras recordar todo lo que había sufrido durante milenios.

"Todo era realmente difícil y monótono, hasta que te conocí." Una pequeña sonrisa emergió de la hermosa Valquiria, aunque más que una sonrisa alegre, era una claramente amarga, e incluso nostálgica.

Como si estuviera recordando algo muy distante, cosa que realmente no era así.

"Fueron citas falsas, es cierto. Pero las salidas que tuvimos juntos fueron realmente divertidas. Incluso sentí que pude volver a sonreír con una verdadera sonrisa. Después de eso, conocí a Tiamat, Penemue y Ophis. Es cierto que no me entiendo muy bien con Ophis, pero ella al igual que las demás me acogieron y nos volvimos muy amigas." La mano de Rossweisse se apretó con aun más fuerza sobre su pecho.

"Fue realmente divertido. Y si pudiera durar para siempre…"

Issei tan solo observó en silencio como unas lágrimas comenzaron a rodar por el rostro de la Valquiria.

"En estos momentos, y antes…siempre me pregunto…" Ella alzó su rostro, dejando ver una sonrisa completamente desgarrada mientras no paraba de llorar.

"¡¿QUERER SER FELIZ ES TANTO PEDIR PARA UNA REINA VALQUIRIA?!"

Las palabras quedaron gravadas profundamente en la mente de Issei.

Quizás no fue tanto por las palabras, o incluso por su significado.

Ver el rostro y con el tono que lo dijo Rossweisse…

Eso solo podía padecerlo una persona que está a punto de romperse…

El castaño cerró sus ojos y dio un paso hacia el frente.

"Gracias por decírmelo, sé que debe haber sido muy doloroso." Él declaró, pasando a un lado de ella.

"¿Mantendrás tu promesa?" Rossweisse le preguntó mientras hacia todo lo posible para quitarse las lágrimas.

"Sobre eso…" Issei tomó el picaporte, para luego voltear su rostro para entregarle una sonrisa entre dientes.

"Bueno, la realidad es que no soy bueno cumpliendo promesas."

Los ojos de Rossweisse se ensancharon a más no poder tras escuchar las palabras del castaño.

"¡Maldito mentiroso, me engañaste!" Ella gritó con clara decepción en sus palabras.

"Hace no mucho, dijiste que debía romper el cascarón que había creado para que saliera mi verdadero yo." Dijo Issei, su mirada volvió a su típica seriedad mientras abría la puerta lentamente. "Ahora puedes ver que ese cascarón se está rompiendo y la semilla se está revelando." Issei se detuvo, mirándola de reojo. "¿Acaso no es eso lo que querías?"

"¡Pero no lo entiendes, es mi destino!" Ella intentó detenerlo cuando lo tomó del brazo, haciendo que Issei la mirara fijamente.

"Ddraig me dijo que el único capaz de forjar su destino, es uno mismo." Él le refutó mientras agitaba su brazo para quitarse el agarre, haciendo que Rossweisse comenzara a llorar una vez más.

"¡Pero estamos hablando de un Dios! ¡Debes saber cuando hay una pared infranqueable en frente tuyo!" Ella intentó detenerlo una vez más, pero no pareció funcionar.

"Una pared infranqueable, Thor, e incluso el mismísimo Trihexa acercándose." Issei terminó de abrir la puerta, dando un par de pasos hacia afuera. "Nada de eso me va a detener de conseguir mi propio destino bajo este mundo. Enfrentaré todas las posibilidades que estén en mi contra, incluso si eso significa que deba correr hacia el miedo del que una vez escapaba."

Issei comenzó a cerrar la puerta lentamente al mismo tiempo que el sonido de las bocinas comenzaban a escucharse por doquier, indicando que la Ceremonia estaba a punto de comenzar.

"Puedes odiarme por meterme en tu vida, pero eso no me importa…" Issei cerró sus ojos, recodando todo lo que había vivido hasta ahora.

"Después de todo, ustedes me enseñaron. Ellas me enseñaron. Tú me enseñaste…"

Los ojos de Rossweisse se ensancharon ligeramente al ver como Issei le entregaba una última mirada antes de cerrar la puerta.

"Tú me enseñaste a ser un guerrero honorable."

Algunos minutos más tarde…

En el coliseo ya no entraba ni un solo alfiler por lo lleno que estaba, a excepción de cierta zona en la que se manejaba un gran perímetro a causa de cierta Diosa Dragona.

Tiamat, Penemue y Ophis se encontraban en un sitio apartado del grupo Vali. Todos estaban muy atentos a cualquier movimiento que se presentara en la arena.

"Es curioso ver que crearon una pequeña ciudad como campo de batalla. Incluso hicieron un subterráneo." Comentó Bikou con ligero interés en la infraestructura.

"Aun no puedo entender la razón de estar aquí." Declaró Arthur, ajustando sus gafas. "Si me lo preguntas a mí, estoy seguro que no vinimos solo para presenciar un buen combate."

"Vamos, sabes muy bien que quisiste acompañarme para ver si eso sucedía de nuevo." Aclaró Vali, logrando que las dos mujeres del grupo los escucharan con atención debido a que no estaban enteradas del tema.

"Eso es algo que no puedo negar." Declaró Arthur, frunciendo ligeramente el ceño. "En todos mis estudios arqueológicos, nunca había escuchado o vivido algo como aquel día…"

"Si, lo sé." Vali enfocó su mirada en el campo de batalla mientras recordaba los sucesos ocurridos cuando Tiamat estuvo al borde de la muerte.

De hecho, tendría que haber muerto.

"Estaba muy absorto y aturdido en ese momento por lo que estaba sucediendo, por lo que no pude analizarlo fríamente." Vali no pudo evitar fruncir el ceño al mismo tiempo que se cruzaba de brazos. "No solo se sentía como energía de dragón, si no que era realmente extraña. Y lo que más sorprende, es que esa energía haya sido lo suficientemente poderosa como para curar a Tiamat. Eso solamente sería posible si la energía y poder mágico es equivalente o superior al objetivo que se tiene en mente. Por lo tanto, por mera deducción puedo decir que esa columna de poder era tan fuerte como para superar a la Reina Dragona más poderosa…" Concluyó Vali, sin poder evitar esbozar una pequeña sonrisa al final.

"Nunca pensé que estaría tan acertado cuando dije aquella vez que eras el Sekiryuutei más interesante, Issei."

Azazel se sentó junto a Odín en unos asientos que se encontraban algo alejados de los demás, denotando que tenían cierto grado de importancia.

"Me parece increíble que hayas hecho todo esto siendo que hasta hace unas horas no iba a existir ningún enfrentamiento." Declaró Azazel, observando al Dios con detenimiento.

"Es parte del protocolo. Enfrentamiento o no, no podía evitarse." Una leve sonrisa misteriosa adornó a Odín. "Además, estaba seguro que el mocoso llegaría."

Azazel no pudo evitar reírse ante semejante declaración.

"Lamento llegar tarde. En mi defensa, debo decir que la labor en las Doce Puertas del Infierno es constante." Rosswell hizo una pequeña reverencia cuando se posó detrás del Dios y del Cadre, para luego sentarse junto a ellos.

"Azazel, este es Rosswell, el capitán del escuadrón que se encarga de vigilar que la prisión de Loki no tenga fugas. Sabes a lo que me refiero." Declaró el anciano, haciendo que Rosswell inclinara su cabeza tras la presentación.

"Tranquilo amigo, llegas justo a tiempo para ver la diversión." Declaró Azazel al mismo tiempo que colocaba sus pies sobre el mostrador.

"A decir verdad, si fuera por mi no hubiera venido. No es que no confié en mi grupo, pero los problemas que concurren en ese lugar son un real dolor de cabeza." Declaró el hombre mientras se acomodaba en su asiento.

"Vamos, puedes quejarte todo lo que quieras, pero sé a la perfección que te interesa mucho saber que tipo de futuro le depara a tu hermana." Declaró Odín con cierta gracia cuando vio como las cejas de Rosswell se contrajeron.

"He de admitir que me preocupa…" El albino no pudo evitar cerrar sus ojos con claro pesar tras sus palabras.

"No te preocupes. Sé que tienes muchos problemas en memorizar los rostros por lo que te ocurrió en el pasado, pero asegúrate de recordar bien al hombre que está a punto de rescatar a tu hermana." Odín comentó con completa seguridad, logrando que Rosswell alzara una ceja.

Era raro ver que el Lord de Asgard tuviera tanta confianza en alguien. Especialmente cuando se trata de que este hombre debe derrotar a su propio hijo, un logro que se consideraría imposible para casi todo el mundo.

Antes de que Rosswell pudiera seguir analizando las palabras de Odín, unas fuertes trompetas se escucharon por doquier, haciendo que un estallido de vítores resonara en todo Asgard por lo que estaba a punto de comenzar.

Una enorme pantalla holográfica se alzó sobre lo alto del coliseo, y en ese momento se enfocó a dos círculos mágicos que aparecían entre dos edificios.

"¡5!"

Todos gritaron mientras seguían el conteo.

"Será mejor que te rindas ahora antes de que quedes en ridículo frente a todos." Declaró Thor con una sonrisa cubierta de suficiencia.

"¡4!"

"¿Qué sucede? ¿Acaso tu idiotez te hizo quedar mudo?" Thor se burló mientras permanecía de brazos cruzados.

"¡3!"

"Supongo que será mejor para mí. Después de todo, tú serás mi gran atracción final antes de convertirme en un hombre casado."

"¡2!"

"¡BALANCE BREAKER!"

Issei desmaterializó su casco, enfocando su mirada penetrante e incluso tenebrosa en el Dios.

"¡1!"

"Voy a destruirte." Fueron las fulminantes palabras de Issei.

"¡Que comience la batalla por la Reina Valquiria!"

¡FINAL DEL CAPÍTULO!

¡Espero que les haya gustado el capítulo!

Si, me tarde realmente una eternidad en hacer esto. Lo cierto es que este capítulo está rehecho como una veces, ya que no podía hilar bien el comienzo de la batalla con toda la previa, y creo que finalmente logré conseguir ese algo que buscaba.

Por si no quedó muy claro, la zona está limitada por el borde que se encuentra cubierto de una línea roja. El que atraviesa la línea roja con Rossweisse en brazos es el ganador.

Ahora prepárense para puros capítulos de pelea. Como creo haber mencionado antes, esta batalla será la más larga hasta ahora sin dudas, por lo que no se sorprendan si dura tres capítulos o más. Especialmente porque tengo pensado mostrar absolutamente todo de Issei. Es decir que a partir de ahora es donde se van a ir cerrando todos los misticismos.

Sin mucho más que agregar, nos vemos en la próxima.

¡Que tengas un buen día!