¡Aquí me presento con la última parte de esta batalla!

Como he dicho un par de veces, este combate fue una de las cosas que más he estado esperando en este fic. Más bien, todo este arco en general ya que se revelan y suceden un montón de cosas.

Por lo tanto, espero que disfruten este capítulo y el siguiente también, que ya será el final de arco.

Como siempre hago, contestaré algunas reviews antes de comenzar:

Aby001: Me alegra que te esté gustando el transcurso de la batalla. Con respecto a la katana, el hecho de que sea la Longinus numero 0 ya dice mucho de su creación y que es la Longinus más poderosa. Más allá de eso, decidí que nunca se explicara mucho sobre ella en el futuro para mantenerla como otro de los grandes secretos de Dios. Es decir, lo más seguro es que todos vayan a tener que sacar sus propias conclusiones de ella.

. 95: Ahora que lo vuelvo a leer, quizás exageré un poco en ese detalle. Es cierto que Thor le remarcó esos detalles tantas veces, y es por un motivo en concreto que ya quedó bastante implícito en estos capítulos. Aun así, hubo partes en que podría ahorrarme ciertos diálogos para no rondar siempre sobre lo mismo. Otra cosa más que debo explicar es que Thor no terminó partido a la mitad, solo sufrió un gran daño. El ojo si lo perdió, pero creo que no expliqué muy bien ese momento final así que es mayormente culpa mía. Intentaré arreglar un poco ese último detalle al comienzo de este capítulo.

Dillan97: Es bueno ver que el desarrollo de la pelea es de tu agrado. Como le contesté al primer lector, la Longinus 0 va a ser un misterio bastante grande a lo largo de toda la historia, así que solo queda que saquen sus propias conclusiones al final, que va a ser donde revele todo su poder. Con respecto a Rossweisse, es obvio que cuando ella sea rescatada y por fin liberada de las ataduras emocionales que le impuso Thor, ella finalmente podrá amar a quien quiera, y es obvio que elegirá a Issei por todo lo que vivieron juntos y por todo lo que hizo por ella. Hay que tener en cuenta que Penemue y Tiamat no se confesaron a Issei porque están traumadas a causa de su pasado, pero ciertamente Ross no va a tener nada de eso una vez que se libere de la sombra de Thor, así que no dudará ni un segundo en querer relacionarse íntimamente con Issei.

Carlos118: En realidad, el hecho de decir que estaba "inconsciente" no era del todo real, por esa misma razón fue por la cual se levantó nuevamente. Espero que el final de esto cumpla tus expectativas.

Sin nada más que agregar, comencemos de una vez con esto.

¡Disfruta!

"No puedo creer que me hayas obligado a usar todo mi poder."

Los ojos de Issei se agrandaron por completo al sentir como Thor se posicionó detrás de él mientras le entregaba una mirada de muerte con su único ojo bueno.

Ni siquiera tuvo tiempo para darse la vuelta, ya que una gran cantidad de rayos atravesaron numerosas partes de su cuerpo y destrozaron por completo su armadura, haciendo que cayera al suelo en un sonido sordo.

Issei giró lentamente su rostro al mismo tiempo que la sangre comenzaba a adornar su figura. Su ojo se estacionó sobre el martillo levantado que estaba comenzando a concentrar una gran cantidad de rayos.

"Debo admitir que te he subestimado, pero ciertamente ya no puedes continuar luchando. Después de todo, dudo que puedas moverte, y si eso no es suficiente razón, recuerda que te estás desangrando por tu brazo hecho trizas." Declaró el Dios con seriedad, para luego fruncir el ceño.

"Esto se acaba aquí."

Tiamat y Penemue ya se preparaban para saltar al campo de batalla al notar que ese ataque acabaría fácilmente con la vida de Issei.

Pero justo antes de que interrumpieran la batalla, un enorme holograma distrajo a todos, incluyendo al mismo Thor, quien detuvo su ataque.

"Los 15 minutos ya han transcurrido. Ahora, procederé a mostrarles la posición de Rossweisse." Declaró Odín, para luego revelar una imagen en el holograma que dejó a todos en silencio.

Eso se debía a que Rossweisse se encontraba en el único lugar que no había sido destruido por la batalla.

Ese lugar era el subterráneo.

"¿Así que allí es donde se esconde?" Thor sonrió, pero ese momento de distracción le costó caro cuando sintió como alguien se aproximaba sobre su espalda.

Para su suerte, el Dios tuvo suficiente reacción como para utilizar su brazo de hielo para detener el ataque que probablemente le hubiera dejado algo atontado, ya que no llevaba puesto su distintiva armadura.

"¿Pero como es posible que pueda seguir moviéndose en ese estado?" Pensó el Dios completamente incrédulo al ver que Issei se encontraba de pie a pocos metros con la forma Triaina activada.

"No te atrevas a ir por ella cuando nuestro combate aun no ha terminado." Declaró Issei en un tono entrecortado, aunque lucía una buena postura.

Una sonrisa bastante extraña cruzó el rostro de Thor tras escuchar esas palabras.

"De hecho, se me ha ocurrido una maravillosa idea." Declaró el Dios al mismo tiempo que su gran armadura volvía a su cuerpo.

"¿Qué…?" Issei no pudo seguir indagando, ya que sintió como Thor le tomó fuertemente por el cuello y comenzó a arrastrarlo a una gran velocidad entre los escombros sin que pudiera hacer algo al respecto.

"¡Aquí está la parada!" Gritó el Dios con una enorme sonrisa cuando golpeó el cuerpo de Issei con gran contundencia sobre los escombros, logrando que todo el suelo se destrozara en mil pedazos.

Esa acción hizo que ambos cayeran al subsuelo, e Issei captó la mirada horrorizada y preocupada de Rossweisse cuando la vio.

"I-Issei…" Ella no pudo evitar llorar con gran horror al ver la condición deplorable en la que se encontraba el castaño, ya que parte de su armadura se había roto por culpa del Dios, por lo que dejó a la vista su brazo destrozado y diversos pequeños agujeros no muy profundos en su hombro y una de sus piernas.

Finalmente, el protagonista cayó como un costal de papas al suelo, quedando a varios metros de Rossweisse. Él simplemente se levantó como si nada mientras regeneraba su armadura.

Issei fijó su mirada en Ross por un corto segundo, y la Valquiria no pudo evitar sentir como su corazón se apretujó con gran dolor.

Esa sensación tan amarga fue a causa de lo que hizo el hombre que se preocupaba tanto por ella…

A pesar de la condición deplorable en la que se encontraba, él le entregó una sonrisa ensangrentada antes de materializar el casco.

Todos los escombros causados por la conmoción fueron destruidos repentinamente cuando Thor emergió de ellos, sosteniendo su típica sonrisa arrogante.

"Supongo que el castigo más adecuado para la gente como tú no es la muerte, sino arrebatar eso que desean justo en frente de sus narices." Declaró el Dios con aires de suficiencia.

CAPÍTULO 69: ¡GLORIA AL SEKIRYUUTEI!

"No sé que quieres decir con eso, pero no voy a dejar que te la lleves." Declaró Issei con una seriedad absoluta, logrando que el Dios ensanchara un poco su sonrisa.

"¿Conque no lo entiendes? Quizás debería expresarte estos hechos de una manera más visual para que puedas comprender lo que quiero trasmitirte." Respondió Thor mientras se cruzaba de brazos, haciendo que Issei le mirara con una ceja alzada.

"¿De una manera más visual?" Él le preguntó.

"Es un hecho que la fuerza bruta no es una forma en la que pueda hacerte entrar en razón. Por ese mismo motivo, tendré que mostrarse la diferencia que existe entre tu forma errónea de vivir y la mía." El Dios alzó su mano, señalando a Rossweisse.

"Allí está la prueba de ello." Declaró el Dios con una enorme sonrisa en su rostro.

"¿Pero de que diablos estás hablando?" Issei despotricó, ya que le era imposible entender los pensamientos tan retorcidos del Dios.

Y, de hecho, esos pensamientos eran muchos más retorcidos de lo que hubiera querido.

En parte, Issei pudo sentir que eso era un hecho debido a la sonrisa enfermiza emergida del Dios que le tensó todo el cuerpo.

"Lo que quiero decir es que yo no tengo debilidades, mientras que tú tienes una muy marcada…" La mirada de Issei se ensanchó ligeramente al comprender vagamente de lo que estaba hablando.

"Y me refiero…" La sonrisa del Dios se ensanchó de una manera siniestra cuando enterró su mano en el suelo.

"¡A ESTA!"

Los ojos de Rossweisse se ensancharon con gran estupefacción al presenciar como una enorme cantidad de hielo puntiagudo se dirigía hacia ella a una velocidad inesquivable, por lo que solo pudo cerrar sus ojos y esperar el empalamiento.

El sonido del hielo chocando contra otra cosa que no era su cuerpo se esparció en el subterráneo destrozado, obligándole a abrir los ojos cuando sintió como un liquido caliente chocó contra su rostro.

Su rostro cubierto de sorpresa y conmoción fue cambiando lentamente a uno completamente horrorizado ante la vista que estaba presenciado.

Las gotas de sangre caían sin parar de la armadura de Issei mientras este permanecía con su mirada gacha. Su única mano funcional estaba sujetando un enorme trozo de hielo que estaba perforando su abdomen mientras que las otras partes de su cuerpo se vio afectado en menor medida por el resto del ataque, pero a simple vista se podía ver que el ataque le había propinado un daño que rozaba lo irreversible.

Rossweisse ni siquiera podía llorar ante semejante imagen que se estaba grabando en su cabeza, y el hecho de solo escuchar la respiración agitada de Issei solo hacia que su terror e impotencia crecieran a niveles insospechados.

Pero ella solo podía quedarse allí sentada.

No podía decidir por si misma, como había pasado en gran parte de su vida.

Simplemente le quedaba hundirse bajo su propia miseria por culpa de ese Dios asqueroso que solo le importaba él mismo.

Incluso no podía hacer nada al ver como una persona tan cercana e importante para ella estaba completamente decidido a morir para salvarla…

"¿Lo ves? Esto es lo que genera preocuparte por alguien que no seas tu mismo." Declaró el Dios con seriedad. "Lo único que genera es desesperación, preocupación y angustia."

"Oye…" Issei tosió sangre, llamando la atención de Thor y Ross cuando desmaterializó su casco.

Issei giró lentamente su rostro sin importarle un poco las palabras del Dios.

"¿Estás bien? Es un alivio…" Los ojos de Rossweisse no pudieron agrandarse más ante tal declaración del protagonista, quien le entregaba una gran sonrisa a pesar de su penosa condición.

"¿Por qué me miras así? ¡Esto son solo rasguños!" Issei intentó reír, pero falló rotundamente cuando tosió bastante sangre.

Los ojos de Rossweisse comenzaron a cubrirse de lágrimas, y justo cuando iba a decirle algo, sus ojos se ensancharon en horror una vez más al notar como una silueta se alzó repentinamente detrás de Issei.

El protagonista fue sacudido por un golpe contundente que rompió todo el hielo y lo mandó al suelo de inmediato, haciendo que vomitara una gran cantidad de sangre en el progreso.

"Espero que hayas disfrutado de tu charla." Declaró El Dios con una enorme sonrisa cubierta de gozo cuando tomó por el trasero a Rossweisse y la subió sobre su hombro como si se tratara de un simple costal.

"¡Porque esta será la última vez que hablaras con ella!"

El Dios gritó con gran jubilo cuando una enorme columna de hielo se creó bajó sus pies, funcionando como un ascensor ante la mirada frustrada de Issei y los dientes apretados de Rossweisse a causa de la impotencia de ni siquiera poder moverse.

"¡ROSSWEISSE!" Issei gritó y su armadura se regeneró, extendiendo sus alas en un pobre intento de alcanzar al hombre, ya que su velocidad era muy dispareja debido a la condición en la que se encontraba.

"¡ROSSWEISSE!" Issei volvió a gritar cuando extendió una de sus manos.

"¡SALTA!"

Thor no pudo evitar mirarlo sobre su hombro ante semejante declaración estúpida.

"¿Acaso ya te olvidaste de las reglas, mocoso idiota?" El Dios se burló con su típica risa engreída mientras seguía subiendo para llegar al exterior.

La mirada de Rossweisse se alzó un poco tras escuchar un extraño sonido.

Sus ojos se ensancharon lentamente al ver el hermoso colgante que se había despegado de su cuello y caía sobre sus ojos.

En ese momento, todo el tiempo pareció detenerse para ella.

"La primera vez que vinimos a la feria noté que lo habías mirado mucho. Espero que aun siga gustándote."

Los fuertes recuerdos golpearon la mente de Rossweisse.

"No te preocupes, yo puedo pagar. Veo que te has esforzado mucho y que no tienes mucho dinero, así que no te preocupes por esto. Solo es un detalle, una forma de agradecimiento, ya que, aunque sean citas falsas, realmente me la he pasado muy bien contigo."

El recuerdo de Issei entregándole una sonrisa dentuda apareció en su mente.

"¡Espero que volvamos a repetirlo!"

El recuerdo más reciente de Issei salvándola de ese ataque cobarde del Dios golpeó su mente cuando lo relacionó con sus palabras en el pasado cuando recién se habían conocido.

"¿¡Qué!? ¡No quiero ser más fuerte para ser más hombre!"

Issei se apoyó en aquellas barandillas de Asgard mientras sonría con mucho cariño al ver como Tiamat y Penemue se divertían entrenando juntas.

"Solo quiero volverme más fuerte para poder protegerlas. Para poder proteger a todas aquellas personas que son importantes para mí. Quiero que estén bien, quiero que sean muy felices…"

Issei la miró por un corto segundo, entregándole una sonrisa dentuda.

Y en ese momento, la imagen de la sonrisa ensangrentada de Issei mientras la salvaba del ataque de Thor volvió a su cabeza.

"¡Y tú también estás dentro de esas personas que deseo proteger!"

La mano de Rossweisse se alzó lentamente hacia el collar mientras los recuerdos aun continuaban golpeando su mente.

"¿Tú crees que el también pueda salvarme de mi misma en el futuro?"

Rossweisse le preguntó con gran tristeza a Odín, quien se puso serio de inmediato ante sus palabras.

El Dios pareció meditar sus palabras, por lo que era fácil ver que estaba pensando en una respuesta correcta.

"Antes de creer en que él pueda salvarte de tu futuro con mi hijo…"

En esos momentos, el recuerdo del beso que ambos compartieron brilló en su mente como nunca antes.

Esa era una realidad que había querido sepultar en el fondo de su corazón.

Pero lo cierto es que ese beso le había encantado.

Le había encantado porque amaba a Issei con todo su ser.

Odín la miró, frunciendo ligeramente el ceño por las últimas palabras que iba a decir:

"Primero tienes que liberarte de ti misma, y eso es algo que solo tú puedes hacer."

En esos momentos no había entendido las palabras de su padre adoptivo.

Pero ahora…

Ahora que su mano estaba rozando ese collar que guardaba todos esos maravillosos recuerdos junto con aquel hombre que tanto amaba…

Ahora es cuando podía comprenderlas.

Ella había pasado gran parte de su vida en silencio por culpa de este Dios asqueroso.

Ahora…

¿Ella seguiría actuando de esa manera cuando el hombre que ama esta desgarrando su cuerpo con el simple objetivo de intentar alcanzarla?

La respuesta era obvia para ella.

Era tan obvia, que todo se resumía en una simple pero contundente palabra:

"¡NOOO!"

Thor cayó de rodillas completamente incrédulo cuando una enorme cantidad de hielo lo aplastó sobre su espalda, y la que había provocado eso fue la misma Rossweisse, quien saltó directo al collar para atraparlo entre sus manos.

"¡ROSSWEISSE, SALTA!" Issei volvió a gritar con su mano extendida, viendo como Rossweisse se asomaba del borde del enorme pilar de hielo que había detenido su crecimiento de forma abrupta.

"¡ROSSWEISSE!"

La Valquiria se aferró al collar con todas sus fuerzas y las lagrimas comenzaron a brotar de su rostro sin parar.

"¡ROSSWEISSE!"

Pero en esta ocasión eran lagrimas de desahogo que se encargaban de enterrar esos cientos de años que estuvo en un rincón completamente en silencio.

"¡ROSSWEISSE!"

Y esa presión amarga y suicida sobre su alma se desplomó al igual que su cuerpo cuando se dejó caer al abismo.

Entonces, unas últimas palabras emergieron de sus labios desesperados y emocionados:

"¡ISSEI!"

Respondiendo a su llamado, el protagonista la acunó entre sus brazos con el mayor cuidado posible, como si se trata de la cosa más frágil del mundo.

"No te preocupes, no voy a dejar que nadie te lastime nunca más." Issei la reconfortó en un fuerte abrazo al sentir como la Valquiria se desahogaba sobre su pecho.

Pero, tal momento emotivo siempre debe ser interrumpido por los engendros carentes de corazón.

"¡DEVUELVELAAAAAAAAA!"

Thor gritó con una locura y colera nunca antes vista cuando una enorme cantidad de cadenas fueron disparadas directamente hacia Issei que no parecían diferenciar entre su objetivo o Rossweisse.

Issei apretó sus dientes con fuerza ante sus palabras y comenzó a esquivar todas las cadenas de milagro. En un momento, su rostro quedó inclinado hacia arriba, viendo como el Dios descendía de la enorme columna de hielo.

En ese momento, la palabra del Dios volvió a resonar en la cabeza de Issei como un tambor.

"¿QUERER SER FELIZ ES TANTO PEDIR PARA UNA REINA VALQUIRIA?"

Aquellas palabras desgarradoras junto con el rostro sonriente y completamente quebrado de Rossweisse hicieron que sus ojos se ensancharan a más no poder.

"Maldito…" Issei susurró con un tono de muerte cuando sus dientes rechinaron con gran furia mientras continuaba esquivando las cadenas.

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡BOOST!"

"¡ELLA NO ES UN MALDITO OBJETO!"

El grito de Issei resonó en todo el lugar cuando Thor se aproximo a él, estando a centímetros de darle un golpe que probablemente lo mataría.

"¡ME IMPORTA UNA MIERDA LO QUE DIGAS!"

Rugió el Dios en colera, pero justo antes de que impactara el golpe…

Justo en ese instante, la figura de Issei se movió a una velocidad completamente anormal a la demostrada hasta ahora.

"¡BOOSTOOOOOOOOOOOOOO!"

Un enorme estallido carmesí se expandió por todo el subterráneo que destruyó todo a su paso.

"¿¡Pero que…!?" Los ojos de Tiamat se ensancharon en completo shock ante lo presenciado.

"¡Eso solo fue generado por un estallido de poder puro!" Penemue confirmó las sospechas de la dragona.

"¿Albión?" Vali permaneció inmutable mientras sentía como el poder abrumador le erizaba la piel.

"Así es, Vali." Fue la simple respuesta del dragón.

"Después de mil años de la creación del Boosted Gear…" Declaró Vali para si mismo, viendo como un destello carmesí emergía entre todo el polvo.

Rossweisse abrió lentamente sus ojos, y su conmoción no tardó en golpearla cuando se encontró que Issei estaba portando una armadura que nunca antes había visto.

"Por fin alguien logró despertar el estado más puro del Dragón Gales, la Segunda Evolución." Vali concluyó, viendo como incluso el mismo Issei estaba bastante sorprendido ante el cambio que sentía sobre su cuerpo y armadura.

Rosswell se levantó de su asiento con la intención de detener la Ceremonia, pero Odín le negó el paso cuando alzó su mano.

"Pero Lord Odín, ella rompió las reglas..." El albino intentó explicarse, pero el Dios le interrumpió con su voz.

"Ella por fin pudo tomar una decisión importante cuando esa opción se le había negado durante cientos de años." Odín le miró de reojo, para luego fruncir el ceño ligeramente.

"¿Le vas a negar este momento a tu propia hermana?"

Rosswell se quedó completamente estático ante las palabras del Dios. El albino finalmente tomó una decisión y volvió a su asiento para ver como terminaba todo esto.

Una gran cantidad de escombros salieron volando de la profundidad del gran cráter. Entre todo el polvo y la destrucción se pudo ver como Thor hizo acto de aparición con una condición bastante singular, ya que ahora no solo le faltaba un brazo, sino los dos.

"Yo no pude hacerlo, entonces nadie puede hacerlo…" El Dios se susurró palabras cubiertas de locura a si mismo en un intento de convencerse que él tenía la razón absoluta.

"¡Ni mucho menos un ser que es mucho más inferior que yo!" Exclamó Thor en un destello de colera final, creando sus dos brazos de hielo tras tales palabras mientras su mirada se enfocaba más allá del gran cráter que se había generado a causa del derrumbe del subterráneo.

"¡¿ME OYES?!"

El Dios gritó a todo pulmón mientras el recubrimiento de hielo se hacia más y más prominente en su cuerpo sin tener indicios de detenerse.

Issei hizo un aterrizaje un tanto forzoso en el intento de mantener a Rossweisse lo más segura posible entre sus brazos.

"Issei, tu cuerpo…" La Valquiria lo miró con una enorme preocupación al ver como incluso la sangre corría a través de su armadura.

"No te preocupes, todos podremos descansar una vez que acabe con esto." Issei desmaterializó su casco para entregarle una sonrisa al mismo tiempo que la dejaba en el suelo con delicadeza.

Justo cuando la Reina Valquiria tocó el suelo, Issei gruñó ante el dolor repentino y cayó de rodillas.

"Después de esto, voy a estar realmente jodido." Declaró el castaño con una pequeña risa.

Con ese comentario no solo buscó calmar a Rossweisse, sino también a él mismo.

Nadie conocía tan bien su cuerpo como él, y sabía que estaba yendo muy por encima de sus límites en casi todos los sentidos.

"Por lo menos, deja que trate un poco tus heridas antes de seguir…" Rossweisse se acercó a él mientras creaba una gran cantidad de hielo en su mano.

Pero antes de que pudiera hacer algo, todo el suelo y los escombros comenzaron a resquebrajarse, un suceso que Issei captó al instante.

El protagonista tomó a la Valquiria entre sus brazos y se alejó de un gran salto, viendo como todo el suelo donde antes estaba parado comenzaba a hundirse.

Issei dejó a Rossweisse y se posó frente a ella protectoramente al mismo tiempo que veía como un enorme coloso de hielo emergía del gran cráter.

"Llego el momento de acabar con esto." Declaro Thor con una mirada aterradora, quien se encontraba comandando el coloso desde el centro de la cabeza.

"Por eso es que tenía ese tamaño la primera vez que lo vi." Pensó Issei en voz alta al ver que el martillo de Thor había tomado un tamaño mucho más prominente que hace unos momentos.

El protagonista alzó su mano y dio varios pasos hacia adelante mientras veía a Rossweisse de reojo.

"Quédate aquí. Yo me encargo de esto." Fue el pedido de Issei, quien siguió avanzando hasta quedar a pocos metros del coloso.

"Espero que estés preparado para probar la sed de sangre de mi martillo." Declaró el Dios de manera solemne al mismo tiempo que una gran cantidad de rayos comenzaban a rodear todo el coloso. "Para que lo sepas, incluso yo estoy muy lejos de ser capaz de esquivar los rayos de Mjolnir."

"De ese ser el caso hubiera estado en grandes aprietos antes…" Issei le entregó una gran sonrisa salvaje justo antes de materializar su casco.

Su armadura delgada brilló con una gran energía cuando extendió sus dos brazos hacia los lados.

"¡Pero sé que esta nueva armadura es mucho más que un simple diseño bonito!"

Los ojos de Thor se entrecerraron por un segundo.

"¡ESO ESTÁ POR VERSE!"

Una gran cantidad de rayos salieron disparados hacia Issei cuando el martillo se agitó violentamente hacia el frente.

Los rayos llegaron tan rápido a su objetivo que casi nadie pudo notar su trayectoria antes de que impactaran en el suelo.

Era natural que todo el mundo pensara que Issei no tendría nada que hacer con semejante velocidad.

Pero aquellos que podía seguir tal velocidad no pasaron por alto lo que realmente sucedió. Incluso el mismo Thor se dio cuenta, y su expresión lo reflejaba.

O más bien, no se había percatado exactamente de lo que había ocurrido.

Por lo tanto, solo pudo pensar en una palabra ante tal acontecimiento:

"¿Desapareció?" Se dijo el Dios a si mismo con una incredulidad absoluta debido a que perdió el rastro de Issei casi al instante.

El Dios no tuvo que buscar mucho más a su objetivo, ya que la figura de Issei apareció entre las piernas del coloso como si de un fantasma se tratase. Thor ni siquiera pudo reaccionar y solo se dignó a conmocionarse cuando Issei le propinó una fuerte patada en la pelvis del coloso que destrozó su parte inferior y lo mandó a volar al cielo.

"¡Impresionante!" Fue lo único que pudo decir Azazel al ver como el enorme coloso de hielo partido a la mitad sobrevolaba en lo alto del campo de batalla completamente destruido.

Issei lo siguió en vuelo prácticamente al instante con la intención de aprovechar ese momento de desconcierto por parte del Dios, pero su carrera se vio interrumpida cuando sintió como todo su cuerpo palpitó de dolor, obligándole a que tosiera una gran cantidad de sangre.

"¡Aun no es el momento de descansar, cuerpo!" Issei se gritó a si mismo, pero ya era demasiado tarde.

Thor recobró la cordura sobre si mismo y el coloso estalló de un poder gélido. Su cuerpo fue decorado por dos grandes hélices en sus hombros que lo mantenían a vuelo mientras que su parte inferior se regeneraba.

"¡ESTO SE ACABA AHORA!" Rugió el Dios justo al mismo tiempo que todo el coloso se adornaba de una gran cantidad de rayos junto a varios fragmentos de hielo muy peligrosos que giraban a su alrededor.

Al ver que Issei se acercaba a una enorme velocidad, el Dios no lo dudó y agitó su martillo violentamente, logrando que una enorme corriente de rayos, hielo y energía decorara el campo de batalla. Pero eso solo duró un corto segundo, ya que toda esa demostración del Dios fue completamente opacada por la fuerte luz carmesí.

"¡Imposible!" Fue lo único que pudo pensar al sentir como el brazo del coloso era completamente destrozado por la katana de Issei.

"¡Tengo que regenerar rápido…!" El Dios invirtió una gran cantidad de magia en reconstruir su brazo casi al instante.

Pero la palabra casi era la clave.

Ya que ese pequeño instante le bastó a Issei para posicionarse frente a frente ante el enorme coloso, haciendo que los ojos de Thor parpadearan con gran asombro.

"¡AAAAAGGGGGGHHHHH!" Issei gritó con un dolor agónico cuando encontró fuerza desde lo más adentro de su espíritu para mover su brazo hecho trizas con el fin de tomar la katana con ambas manos.

Y justo en ese momento, un enorme estallido de poder sofocó al Dios por completo.

Los dientes de Issei se apretaron hasta casi romperse cuando acumuló toda la fuerza posible en sus brazos.

Y en ese instante, una gran cantidad de magia carmesí estalló en el filo del arma.

"¡CREPÚSCULO SANGRIENTO: MILLAR DE RAYOS!"

El sinfín de ondas mágicas creadas oscureció el sector por momentos, haciendo que el coloso de hielo brillara notoriamente justo antes de que estos ataques chocaran contra él.

Unos enormes estallidos resonaron una y otra vez a una increíble velocidad, haciendo que el coloso de hielo se cortara en pedazos más y más pequeños hasta que lo único que quedó de él fue el Dios que estaba completamente desconcertado ante lo sucedido.

"¡Mjolnir!" El Dios llamó a su martillo en un rápido movimiento, pero solo pudo utilizarlo para cubrirse el rostro al ver que Issei ya estaba frente a él.

El único ojo de Thor se iluminó cuando todo el brazo de Issei fue decorado por una energía carmesí muy espesa.

Ese mismo ojo tembló con gran horror al ver como su martillo comenzó a resquebrajarse por el puño del protagonista.

Entonces, las siguientes palabras emergieron de sus labios:

"¡SEPULTURA DE HIELO!"

El martillo se rompió en mil pedazos y el golpe impactó de llenó en el rostro del Dios, haciendo que su rostro se contorsionara de una manera anormal. Justo en ese momento, un enorme estallido de energía carmesí emergió del puño de Issei que generó una gran onda expansiva de destrucción que agitó toda la zona circundante.

Tiamat y Penemue se pusieron de pie con una enorme sonrisa orgullosa que era imposible de ocultar tras ver las técnicas que había utilizado su alumno.

"¡No puedo creerlo!" Pensó Azazel con gran incredulidad al mismo tiempo que se cubría de la gran cantidad de polvo y pequeños escombros que llegaban incluso a su posición. "¡El mocoso acaba de usar dos técnicas mágicas destructivas de un nivel superlativo!"

Todos observaron en completo silencio como el polvo comenzó a desaparecer lentamente. Lo primero que pudo presenciarse fue a una enorme cantidad de hielo que tenía una persona en la cima.

Esa persona era Thor, y por obvias razones las quijadas de casi todos cayeron al verlo.

El Dios se encontraba tirado sobre los escombros con los ojos en blanco y la boca abierta que no paraba de sangrar a causa de todos sus dientes faltantes.

"¡Issei!" Rossweisse lo llamó con gran preocupación al no verlo por ningún lado, pero no tuvo que esperar mucho más.

Ella y todos observaron como un Issei ya sin la armadura emergía entre todo el polvo, quedando parado frente a la Valquiria.

El protagonista alzó su celular para mostrarle la foto de la feria en la cual ella estaba sonriendo.

Y entonces, en ese momento las palabras de Issei volvieron a la mente de Rossweisse.

"Solo quiero que vuelvas a sonreír como antes."

Una gran sonrisa cubierta de felicidad cubrió el rostro de la Valquiria mientras lloraba sin parar, y ese gesto fue más que suficiente para que Issei le entregara una débil sonrisa.

"Lo había dicho la primera vez que pude hablar seriamente contigo." Pensó Azazel, viendo como el castaño caía inconsciente en los brazos de Rossweisse.

Azazel sonrió, recordando esos primeros encuentros con el que era como un hijo adoptivo para él.

"Sabía que te convertirías en alguien increíble, Issei."

¡FINAL DEL CAPÍTULO!

¡Bueno, eso ha sido todo!

Realmente espero que hayan disfrutado este capítulo y en especial esta batalla, que fue una de las cosas que más esperé y disfruté en escribir.

Lo más probable es que este último capítulo la pelea haya sido más cortada ya que estaba cubierto de recuerdos y diálogos, pero en parte esa era la idea para que este momento tenga un gran sentimentalismo y no tanta acción, que eso ya hubo de sobra en los dos anteriores capítulos.

El próximo capítulo ya se viene el final de arco y la primera declaración de amor, algo que también llevo esperando hacer hace mucho tiempo.

Y si, la Segunda Evolución es realmente poderosa. Básicamente dobla todas las estadísticas que puede alcanzar Issei en la forma Triaina para que se hagan una idea. Todavía estoy pensando si ponerle el mismo nombre que en la obra original para que sea una referencia o simplemente cambiarle el nombre y ya. También quise agregar ese plus con sus dos habilidades finales demostrando lo lejos que ha llegado entrenando junto con Tiamat y Penemue (por si alguien es muy despistado, el Crepúsculo Sangriento es la mejor habilidad de Penemue y la Sepultura de Hielo la mejor de Tiamat).

Como último aviso, quizás el próximo capítulo sea un poco más largo de lo normal ya que se van a cerrar bastantes cosas. Por lo tanto, puedo llegar a tardar unos días más en actualizar.

Sin nada más que agregar, nos vemos en la próxima.

¡Gracias por leer!