¡Aquí me presento con otro capítulo más a la lista!

Lo más seguro es que los próximos capítulos sean algo cortos. No es por falta de tiempo, solo quiero cortarlos allí porque me parece el momento indicado. Esto no es necesariamente malo, ya que, como los capítulos serán más cortos, el tiempo que por lo general tardo en actualizar también se reducirá un poco. Lo más seguro es que comiencen a ver capítulos cada 4 días en vez de 6 o 7.

Pero no se acostumbren a esto, ya que durará unos pocos capítulos.

Volviendo a lo de siempre, me gustaría contestar las reviews como es costumbre:

Ricardo Tec95: Te llamaré así a partir de ahora, ya que FanFiction a veces tiene problemas para leer tu nombre por algún motivo que no comprendo. Por lo que veo, tomaste toda la situación desde un lado muy psicológico, y para ser sincero en ningún momento pensé que todo lo representado estaría vinculado con el termino implementado por Freud. En todo caso, también es una forma muy practica de intentar comprender que es lo que sucedió. Con respecto a Azazel, no le di tanto tiempo de escena ya que quiero pasar estos momentos de una manera concisa.

Carlos118: Recuerdo que te había dicho que podría existir un mejor momento para que Issei se desprendiera por completo de los Demonios, y me alegra profundamente ver que las expectativas que puse en su momento pudieron cumplirse (a decir verdad, este arco es un tanto raro al principio ya que hay una gran cantidad de nueva información que no tienen respuestas al inicio, y eso me producía cierta incertidumbre en el momento). Espero que sigas disfrutando este y los próximos capítulos.

Aby001: Probablemente se vayan a ver muchas sorpresas entre este capítulo y el siguiente respecto a los Asgardianos y toda la trama que sigue después de su encuentro. Como dije anteriormente, me pone muy feliz leer que el desarrollo del capítulo anterior fue tan satisfactorio para ustedes.

Mateo Brito2: Me alegra mucho leer que esta historia te ha gustado tanto como para catalogarla tu favorita. También es bueno leer que la narración y mis ideas son bien recibidas, ya que estuve haciendo cambios constantes respecto a ello, en especial con mi forma narrativa. Y, por último, siempre dejo el final de capítulo con mucha emoción justamente para que los lectores se queden enganchados y quieran seguir leyendo. Sé que es un poco malvado de mi parte, pero todo el mundo tiene sus ideas maquiavélicas.

Sin nada más que contestar, es momento de comenzar.

¡Disfruta!

"Por fin terminé con esto." Sirzechs dio un suspiro cuando se recostó en su asiento.

El Rey Demonio alzó su mirada del escritorio, viendo como todas las instalaciones estaban siendo restauradas por los diferentes Demonios.

"Hermano, ¿ya terminaste con tu trabajo?" Rías entró en la habitación algo destruida, ganándose una mirada pasiva de Sirzechs.

"Me ahorré las molestias con muchos de ellos y solo inventé algunas escusas para la muerte del Sekiryuutei, también cree una falsa condición de muerte en el mundo humano. Básicamente, no debemos preocuparnos nunca más por Hyoudou." Aclaró el Rey Demonio, para después mirar a su hermana con una ceja alzada. "Pero no viniste solo para preguntarme eso, ¿verdad?" Le consultó el hombre, recibiendo un asentimiento por parte de Rías.

"En realidad hay algo que me he estado preguntando desde que nos deshicimos de Hyoudou." Afirmó Rías, bajando un poco su cabeza. "No entiendo por qué le propusiste la opción de que aun siguiera con vida, siendo que eso hubiera sido muy peligroso para nosotros." Aclaró la pelirroja, ganándose una media sonrisa por parte de Sirzechs.

"Aun tienes que aprender mucho, hermanita." El Rey Demonio se rio, logrando que Rías se sonrojara de vergüenza ante las palabras de su hermano.

El ambiente casual se transformó por completo cuando la mirada de Sirzechs cambió a una mucho más astuta y siniestra.

"¿Enserio crees que lo hubiera dejado con vida?" Ese cuestionamiento de su hermano hizo que Rías ensanchara los ojos. "Solo era un engaño. Una vez que tuviéramos la Sacred Gear en nuestras manos, todo el procedimiento hubiera sido exactamente igual como sucedió ayer." Aclaró el hombre, para luego cerrar sus ojos y dar un gran suspiro.

Sirzechs llevó su mirada hacia el cielo del Infierno, optando por una expresión bastante solemne.

"Pero, de nada sirve pensar en eso ahora. Como dije, todo acerca de Hyoudou ya quedó zanjado, y de seguro ya fue devorado por esa bestia que gobierna el abismo más profundo de nuestro mundo..."

"Lo entiendo." Rías asintió levemente ante las últimas palabras de su hermano, y justo cuando iba a despedirse para volver a la Academia, un Ajuka muy agitado entró en la habitación sin previo aviso.

Ese hecho llamó bastante la atención tanto para Sirzechs como para Rías.

"¡Sirzechs, tenemos que hablar!" Exclamó Ajuka mientras el sudor caía por su rostro.

"¿Qué sucede?" Sirzechs se levantó de su asiento con una mirada bastante seria. "Por tu mirada, creo que no son noticias agradables."

"¡De hecho, es todo lo contrario!" Aclaró el hombre al instante, llamando bastante la atención del Rey Demonio y su hermana.

"Primero cálmate. Quiero escuchar todos los detalles con claridad." Declaró Sirzechs, viendo como Ajuka daba un gran suspiro para calmarse.

"Es sobre esto." Declaró el Demonio mucho más relajado cuando materializó un artilugio que cabía en una de sus manos.

Ante esto, tanto Rías como Sirzechs se vieron bastante extrañados.

"¿Y que se supone que es eso?" Le preguntó el Rey Demonio con mucha curiosidad.

"¿Recuerdas que Rizevim atacó a los Demonios con el fin de llevarse un artefacto que le perteneció al Antiguo Rey Demonio?" Sirzechs bajó su mirada y observó al objeto con bastante interés.

"Entonces, ¿por fin has logrado encontrar dicho artefacto?" Declaró el Rey Demonio, estudiando el objeto con la mirada. "Si me lo preguntas a mí, no se ve como algo muy especial. Pero teniendo en cuenta que Rizevim estaba muy desesperado para recuperarlo, y también considerando lo exaltado que estabas al entrar aquí…"

"Así es, este artefacto es mucho más especial de lo que hubiéramos imaginado." Ajuka aclaró las dudas de Sirzechs antes de que este terminara de hablar. "Lo encontré hace un par de días y comencé a estudiarlo. En un principio parecía ser una baratija fallida de control mental al igual que todas las demás cosas en la bodega, pero hoy tuve un hallazgo sorprendente." Ajuka miró el artefacto e hizo una pausa dramática.

"Fue tan solo por unos segundos, pero el artefacto estableció una conexión con Trihexa."

Tanto Rías como Sirzechs ensancharon sus ojos a más no poder ante la revelación. Aunque el que más sorprendido era el Rey Demonio, ya que sacó varias conclusiones sorprendentes de todo esto.

La mirada sorprendida del hombre cambió radicalmente cuando comenzó a reír por lo bajo. Rías lo miró con bastante confusión al escuchar como las risas de su hermano se pronunciaban aun más hasta el punto de ser bastante retorcidas.

"¡Ahora lo entiendo todo!" Exclamó el Rey Demonio cuando alzó ambas manos para hacer énfasis en sus palabras.

"Por lo visto, ambos sacamos las mismas conclusiones." Aclaró Ajuka con una sonrisa.

Rías tan solo pudo atinar a mirar de un lado a otro sin comprender que es lo que había sucedido.

"Siempre me pareció muy raro que en el Sello Dimensional del Trihexa solo hubiera tres marcas cuando se supone que el Rey Demonio de esa época también había participado. Esas dudas se convirtieron en aun más preguntas cuando el Hakuryuukou afirmó ser el descendiente directo del Rey Demonio, indicando que lo había matado hace unos pocos años cuando tendría que haber muerto hace un milenio." Sirzechs se llevó una mano al mentón, aumentando aun más su sonrisa. "La respuesta era tan simple que me parece increíble que no la hayamos encontrado hasta ahora…"

"No era tan simple en realidad, ya que todos creyeron que el Rey Demonio participó en el sellado y murió junto a Dios para contener al Trihexa, además de que después se mantuvo oculto durante todos estos años." Ajuka ensanchó un poco más su sonrisa tras posicionar su mirada en el artefacto.

"¿Quién hubiera pensado que el Antiguo Rey Demonio planeó traicionar a Dios y a los otros dos Dioses Dragones desde un principio?"

"Antes de esto hubo otra profecía sobre la locura del Trihexa, pero llegó 54 años antes de lo que se tenía establecido. No tengo dudas que él tuvo algo que ver con la fluctuación del destino, y eso también explica porqué estuvo creando baratijas de control mental durante siglos." Aclaró Sirzechs, por fin pudiendo hilar todas esas preguntas que siempre carecieron de respuestas.

"Esperen un momento, no entiendo nada." Declaró Rías con una mirada muy confusa en su rostro.

Tras escuchar la petición de su hermana, el Rey Demonio ensanchó su sonrisa a niveles muy peligrosos.

"Lo que estoy diciendo es que tenemos una segunda oportunidad para reinar sobre todas las razas, mi querida hermana."

CAPÍTULO 73: CORAZÓN DESGARRADO.

"Espero que esto sea rápido, tengo cosas importantes que hacer." Declaró Baraqiel con una expresión bastante aburrida.

Todos los Cadres se encontraban en el gran salón a medio reconstruir de la mansión Gremory. El único Demonio en aquella reunión era Sirzechs, quien estaba sentado en la punta de la gran mesa como representante de su especie.

"Concuerdo con Baraqiel. Me encontré con una mortal bastante sexi y no quiero perder tanto tiempo en estas reuniones sorpresivas." Shemhazai acompañó la idea de su compañero Cadre, ganándose un asentimiento por casi todos los presentes, indicando que casi todos también tenían una cita con hombres o mujeres.

"Yo solo vine aquí porque dijiste que encontraste más pistas sobre los culpables de la muerte de Issei." Declaró Azazel, quien era el único que se notaba realmente serio en esta reunión. "No andes con rodeos y ve directo al grano. No estoy de humor." Todos los Cadres estuvieron de acuerdo con las palabras de su líder.

"En tal caso, no iré con rodeos." Declaró Sirzechs, quien seguía con su sonrisa relajada.

"Yo fui quien ordenó la muerte de Issei."

Todos se quedaron completamente estáticos tras las palabras del Rey Demonio. El que más afectado se veía era Azazel, aunque lograba controlar sus nervios bastante bien.

"Vamos, no estamos aquí para bromas." Aclaró Azazel con una sonrisa, aunque a leguas se podía notar que estaba tenso.

"No es una mentira, es la pura verdad." Aclaró Sirzechs. "La realidad es que Hyoudou solo era un peón en nuestro plan para evitar la extinción de todos." Todos los Cadres se miraron entre si con bastante confusión, ya que no entendieron esas palabras.

El que si entendió todo fue Azazel, quien no se veía para nada contento ante todas las declaraciones de Sirzechs.

"¿Ha que te refieres con eso?" La que preguntó fue Sahariel, quien se veía con un interés repentino en toda la charla.

"Por lo que veo, Azazel nunca les ha contado nada. Pero no lo culpo, se armaría un gran revuelo si esto se esparciera como pólvora." Aclaró el Rey Demonio.

"¡Sirzechs…!" Exclamó Azazel con furia, pero fue detenido por sus propios camaradas que le dirigieron una mala mirada al enterarse que le ocultaba un secreto bastante grande.

"Para resumir todo, digamos que los Ángeles Caídos y los Demonios van a extinguirse dentro de dos mil años, ya que el sello que contiene a Trihexa se romperá." Todos se quedaron en completo silencio ante semejante revelación.

En parte, todos pudieron comprender la razón de Azazel para no compartir esta información, y eso hizo que no estuvieran tan molestos con él. Aun así, no era algo que iban a pasar por alto tan fácilmente.

"Pero no se preocupen." Al escuchar esto, todos los Cadres observaron a Sirzechs con bastante curiosidad. "La realidad es que se sabe sobre la ruptura del sello gracias a una Profecía de Dios, como la que todos presenciamos hace muchos años. En esta batalla del apocalipsis, el Sekiryuutei era el guerrero más importante para detener el avance del Trihexa, incluso más que los otros dos Dioses Dragones. Por eso mismo es que yo lo maté." Todos se quedaron bastante extrañados ante la explicación de Sirzechs, a excepción de Azazel quien solo podía apretar sus puños con más fuerza por cada segundo que pasaba.

Aun así, debía mantener la calma. Tenía que descubrir que era exactamente lo que planeaba Sirzechs, y la razón de haberlos convocado a todos.

"No lo entiendo. Si tenías el Sekiryuutei de tu lado, incluso podrías haber manipulado el destino para que tu especie sobreviviera." Declaró Tamiel con bastante intriga ante el accionar del Rey Demonio.

"El problema es que Hyoudou se nos escapó de nuestro control. Y como ya no podíamos controlarlo, tuvimos que planear una trampa." Explicó Sirzechs, ganándose la atención de todos. "Lo que hicimos fue aprovechar su condición debilitada para someterlo, y de esa manera le obligamos a entregarnos su Sacred Gear con la condición de que lo dejaríamos con vida si lo hacía. Obviamente, no podíamos tomar el riesgo de dejarlo con vida."

"¿Así que ahora ustedes poseen la Sacred Gear del Dragón Gales?" Baraqiel se mostró bastante interesado en la charla, algo bastante extraño en él.

"Así es, y por eso los mandé a llamar." Respondió el Rey Demonio con una sonrisa. "No llamé a Penemue no porque este de viaje, sino porque sé a la perfección su relación con Hyoudou. Pero con Azazel, estoy seguro que realmente solo estuvo utilizando al mocoso al igual que yo, ¿no es así? Después de todo, estoy seguro que se fijó en él solo por la Sacred Gear que portaba." Sirzechs llevó su mirada a Azazel, quien tan solo sonrió.

"Veo que no pude ocultarte ese hecho." El Cadre fingió a la perfección que no tenía el menor interés por Issei.

"Como sabrán, modificar el destino no es algo sencillo. Y como las dos especies estamos condenados a cruzar por el mismo final, tengo pensado hacer una alianza secreta entre nuestras razas para poder sobrevivir cuando llegue el momento." Sirzechs por fin entregó su idea final, ganándose la mirada de todos los Cadres.

"Ya veo, ¿así que es eso? ¿Planeas cambiar nuestro destino?" Aclaró Azazel, quien apoyó su mano sobre su mejilla con una sonrisa. "Entonces, creo que no podemos negarnos a aceptar tal oferta." Azazel llevó su mirada a sus camaradas. "¿No es así, chicos?"

"No lo sé…" Declaró Tamiel con dudas.

"Piénsenlo bien. Teniendo semejante poder en nuestras manos, ustedes podrán alcanzar todos los deseos que hasta el momento parecen imposibles." Esto atrajo por completo el interés de los seres impuros.

"Yo ya dije que estoy de acuerdo. Pero ahora mismo tengo cosas que hacer, Penemue vuelve dentro de pocos minutos." Declaró Azazel, levantándose de su asiento.

"Me parece bien. Entonces fijaremos la fecha de reencuentro para nuestros planes con estas damas y con los caballeros." Declaró el Rey Demonio, fijando su mirada en los Cadres restantes.

"Entonces, me despido." Declaró Azazel, marchándose del lugar mediante un círculo mágico.

"Ahora que Azazel se fue…" Una mirada sombría adornó el rostro de Sirzechs, ganándose la atención de todos los presentes.

"¿Qué dicen si comenzamos a discutir el verdadero plan?"

Unos minutos más tarde…

"Ya estoy de vuelta." Declaró Penemue, abriendo la puerta del despacho donde los Cadres hacían las reuniones.

Allí solamente se encontraba Azazel, quien ni siquiera la saludó cuando la vio entrar. Lo único que hizo fue mirarla.

"Como sabrás, esos estúpidos vejestorios no saldrán de su estúpida montaña a menos que los humanos vuelvan a venerarlos." Declaró Penemue, arrojando varios papeles sobre la mesa. "Me gustaría hablar más sobre esto, pero ya quiero regresar con Issei."

Esas palabras hicieron que la mirada de Azazel se agravara aún más.

"¿Sabes por qué no está contestando las llamadas?" Le preguntó la Cadre con bastante curiosidad. "De hecho, tú y Tiamat tampoco lo hicieron." Penemue no pudo evitar sentirse algo molesta tras no recibir siquiera una palabra de Azazel.

Y en ese momento cuando lo miró bien, fue que se dio cuenta de que algo estaba realmente mal.

"¿Qué sucedió?" Fue la pregunta de Penemue quien lucía completamente seria, captando ese rostro sudoroso y pálido del Cadre.

"Bueno, por donde debería comenzar…" Azazel miró a cualquier lado, cualquier lado menos a ella.

"Supongo que debería empezar con esto…" Azazel por fin estacionó su mirada en la Cadre, optando por una mirada más que seria.

"Issei a muerto en combate."

"…"

"…"

"…"

En ese momento, Penemue pudo sentir como todo a su alrededor se volvió negro.

"…"

"…"

"… ¿Qué?" Fue lo único que salieron de sus labios tras escucharlo.

"Hubo un ataque sorpresa en el Infierno, Issei fue el objetivo principal. Debido a su condición, fue silenciado prácticamente al…"

"¡¿QUÉ MIERDA ME ESTÁS DICIENDO?!"

Penemue lo tomó del cuello y lo empujó contra una de las librerías, tirando una gran cantidad de libros tras el acto.

"¡¿CÓMO QUE ISSEI ESTA MUERTO?! ¡DIME DONDE ESTA AHORA MISMO, Y DEJATE DE BROMAS ANTES DE QUE TE DE UNA JODIDA PALIZA!" La Cadre le gritó en un estado de histeria que no tenía igual.

"¿Tengo cara de estar bromeando?" Azazel mantuvo por completo su seriedad, a pesar de que estaba siendo ahorcado hasta el punto de no respirar.

Tras escuchar esas palabras, Penemue lo miró por unos pocos segundos mientras sus ojos se ensanchaban lentamente. Finalmente, la Cadre lo dejó caer sobre su propio trasero.

Azazel tosió varias veces mientras se tomaba el cuello, viendo como la Cadre se acercaba a la katana en completo silencio.

"Eso fue lo único que quedó de él." Declaró el Cadre, acomodándose en el suelo.

La mano temblorosa de Penemue tomó la katana enfundada con bastante suspenso mientras le entregaba una mirada muy profunda.

Estaba claro y se veía a leguas que ella no había digerido para nada toda la información recientemente adquirida.

"Lo siento…" Fue lo único que pudo decir Azazel al mismo tiempo que se acariciaba el cuello para calmar el dolor. "Sé que él era tan importante como Ludmiel…"

"¡ÉL ERA MUCHO MÁS QUE ESO! ¡YO LO AMABA! ¡LO AMABA TANTO QUE INCLUSO ME DOLÍA!"

Los gritos de Penemue dejaron en completo silencio a Azazel, quien no podía creer lo que estaba escuchando.

"Lo-lo siento, yo no sabía que…"

"Olvídalo." La Cadre le interrumpió, llevando la katana consigo mientras se dirigía a la puerta.

Penemue se detuvo antes de abrirla. Su mirada bajó por un corto segundo, para después hablar:

"Es la segunda vez que te encargo algo tan importante para mí, y es la segunda vez que me fallas…" Penemue lo dijo como un susurro, pero fue escuchado por Azazel, quien solo pudo mirar hacia otro lado.

Cuando la Cadre abandonó el lugar, Azazel tan solo pudo mirar a la puerta con una mirada vacía.

"Lo siento, pero no puedo decirte toda la verdad hasta que te calmes un poco…"

Penemue saldría del castillo en silencio, recorriendo las calles por dentro de la muralla de Grigori. Su mirada estaba visiblemente decaída, y su rostro reflejaba todo lo que sentía en estos momentos.

Era una mezcla de dolor y angustia, pero, sobre todo, de confusión.

Confusión, porque ella no podía creer que Issei se haya ido para siempre.

"No te preocupes. Recuerda que, si necesitas llorar, siempre puedes apoyarte en mí. Siempre estaré cuando me necesites, siempre…"

Ese recuerdo de ella siendo consolada por Issei cruzó por su mente, haciendo que su mirada conmocionada bajara al suelo aún más.

"Los fideos están desabridos y pasados. Están perfectos."

Ahora el recuerdo de Issei llorando mientras era apoyado por ella para poder superar a sus traumas del pasado llego a su mente.

Penemue continuó caminando sin rumbo alguno hasta que salió de las murallas. Su mirada triste se profundizaba más y más a medida que lentamente iba aceptando la realidad.

"Eres mucho más hermosa que Gabriel. Tu personalidad, tu carácter, y tu belleza. Eso es algo en lo que nadie puede compararse. Porque eres única. Porque eres maravillosa."

En esta ocasión fueron los recuerdos de cuando pasaron ese único día juntos en un hotel después de ir a la playa.

La Cadre continuó caminando sin percatarse que ella misma creaba un círculo mágico para moverse del sitio.

Su mirada estaba completamente perdida y sus labios entreabiertos, aun intentando digerir la muerte de su amado.

Y justo en ese momento, la escena de ellos dos besándose por primera vez corrió en su mente como un flash, haciendo que su rostro se alzara de manera repentina al notar como una fuerte briza la atravesó. Ella volteó su mirada, viendo que su propio subconsciente la había llevado a donde todo comenzó.

"Entonces…"

En ese recuerdo, ella e Issei se encontraban parados a una distancia segura mientras se preparaban para el combate en aquel claro en donde el largo pasto verde se balanceaba con completa libertad.

"¡Comencemos!"

Las palabras de ella misma resonaron en su cabeza tras mirar el sitio en el que ahora solo se encontraba ella.

"¡Aprobaste!"

Penemue no pudo evitar bajar su mirada con claro dolor tras recordar como ella aceptaba a Issei como su alumno.

Su figura decaída y sin ánimos se acercó lentamente a un árbol del sitio. Ella se sentó sobre una de las ramas, para luego ver el claro una vez más.

"¡AAAAHHHHH!" Issei se quejó cuando cayó de espaldas, haciendo que el sitio temblara un poco debido a que llevaba la túnica ultra pesada puesta.

"¡Siento que voy a morir!" Volvió a gritar con bastante fastidio mientras la Cadre lo miraba desde lo alto de un árbol cuando firmaba diversos papeles.

Su mirada seria fue reemplazada por una linda pero pequeña sonrisa al ver como su amado se esforzaba tanto.

Pero en la actualidad…

En la actualidad, lo único que podía hacer era ocultar su rostro devastado bajo su propio brazo mientras apretaba los dientes con un dolor e impotencia que nadie podría soportar.

"¡Si no hubiera sido por ustedes, nunca hubiera llegado a lo que soy hoy!" Exclamó un Issei muy contento luego de su batalla contra Thor.

A su vez, la imagen de Issei con una sonrisa en su Primera Evolución también llegó a su mente.

Esa no fue la única, ya que él volvió a aparecer en sus recuerdos, aunque esta vez fue cuando despertó todo el poder de su Balance Breaker cuando Vali amenazó con matarla.

Y entonces…

"Tenemos que hablar…"

La imagen del Issei de aquel día apareció…

Aquel día que ella no se olvidaría nunca…

Cuando él escuchó todos sus problemas y pesares…

Todos sus errores y pecados…

Y aun sabiendo todas las cosas malas que había hecho…

Aun así, Issei nunca dudó en seguir apoyándola en todo lo que pudiera...

Ese día…

Ese día fue el que ella no pudo resistir caer perdidamente enamorada de él…

Penemue saltó del árbol y aterrizó sin ganas, para luego comenzar a caminar nuevamente sin importar el hecho de que los truenos anunciaban una pronta lluvia.

Ella se agachó frente al rio que recorría el Bosque Maldito. No dijo una palabra, lo único que hizo fue tomar la funda de la katana de su amado.

Ella no hizo nada, solo la tomó con ambas manos sin quitarle la mirada de encima.

Entonces, fue en ese momento que el último recuerdo atravesó su mente.

"¡Feliz cumpleaños!" Exclamaron Tiamat y Penemue con una sonrisa mientras le entregaban una funda genial a Issei para su katana, quien solo pudo observar esto con estrellitas en los ojos.

Una gota calló sobre la funda, que fue rápidamente acompañada por otras dos más.

En un principio parecía que había comenzado a llover, pero la verdad es que eso no era lluvia.

Las lagrimas de Penemue se deslizaron sobre sus mejillas sin parar mientras se mantenía en completo silencio, admirando el último recuerdo físico que le quedaba de Issei.

En ese momento, una imagen de Issei apareció en el agua, quien le estaba tomando del hombro para reconfortarla.

Esa imagen del castaño comenzó a distorsionarse cuando la lluvia torrencial comenzó a caer abruptamente. Hasta que finalmente no quedó rastro de él…

¡FINAL DEL CAPÍTULO!

Como dije al principio, el próximo capítulo también será algo corto, así que lo traeré en unos pocos días.

Espero que hayan disfrutado de este, y les dejo con esta pequeña escena final antes de despedirme.

Una persona se encontraba escondida en un lugar completamente oscuro. Su respiración era algo agitada, y se podía ver que había utilizado su camisa como vendaje para recubrir todas las heridas en su pecho.

"¿Ya te encuentras mejor?" Le consultó Ddraig con bastante preocupación en sus palabras.

"Aun sigo vivo, eso más que suficiente para mí." Declaró Issei mientras se tocaba la frente, sintiendo que su cuerpo estaba más caliente de lo normal.

"No es fiebre." Aclaró el dragón al instante. "La temperatura de este lugar se aproxima a los 70 grados."

"Por lo visto, sabes mucho acerca de este sitio." Agregó Issei tras la observación de su compañero. "Me gustaría saber más, pero ahora mismo tenemos visitas." Declaró Issei con completa seriedad, quitándose la mano del rostro.

"¡Ya sabemos que estás allí escondido! ¡Sal, maldito monstruo!" Uno del grupo de Asgardianos gritó, para luego ver como varios escombros salieron volando, revelando a un Issei bastante lastimado que los miraba desde lo alto de una pequeña colina de arena.

Ninguno de los presentes pudo pasar por alto esa aura imponente que desprendía del cuerpo del desconocido.

"¿Saben que interrumpir la recuperación de una persona es de mala educación?"