¡Aquí me presento con un nuevo capítulo!

Surgieron algunas dudas interesantes de responder en las reviews, así que creo que es momento de contestar todo. De todas maneras, estas preguntas probablemente se respondan durante este capítulo.

Hablando de eso, pasemos a contestar las reviews:

Aby001: No te preocupes, no es por cosa de tiempo como especifiqué, solo quiero hacer los capítulos un poco más cortos para cerrarlos en el momento oportuno. Me alegro que te haya gustado el capítulo anterior, y espero que este también sea de tu agrado.

Carlos118: El hecho de que los guardias no sepan quien es Issei es bastante simple. Durante la contienda de Asgard, se ve que el único de los guardias de la prisión que estaba allí era Rosswell, y solamente fue porque Odín casi que lo obligó. Por lo tanto, el único capaz de reconocerlo es él, y no se encuentra entre ellos desde el comienzo. Además, también se aclara que Rosswell sufrió un tipo de trauma bastante grande luego de perderse tras presenciar la muerte de sus padres (quizás eso aún no se especifica por completo ahora), y se sabe que sufre un tipo de amnesia bastante poco común que le hace olvidar los rostros de todas las personas que conoce, a excepción de Rossweisse y Odín, quienes son las personas más importantes para él. Es cierto que eso puede verse un tanto forzado, pero es lo que mejor se me ocurrió para desarrollar este momento.

Sin nada más que agregar, es momento de comenzar.

¡Disfruta!

CAPÍTULO 74: ¡CONTRA LAS CUERDAS!

"¿Saben que interrumpir la recuperación de una persona es de mala educación?"

Los 5 hombres miraron a Issei detenidamente, notando como tenía una gran cantidad de heridas a lo largo de todo su cuerpo.

"Como lo suponíamos, es imposible que alguien logre salir ileso de una batalla de tal magnitud." Pensó el teniente con una sonrisa al ver la condición de Issei, aunque no pudo ocultar su nerviosismo al notar el aura penetrante que rodeaba al hombre.

"Compañero…" Ddraig habló en la mente de Issei, haciendo que este asintiera.

"Lo sé, ellos no son Demonios. Parecen humanos normales, pero hay algo más en su aura…" Declaró el protagonista en su mente.

"He sentido esta energía antes. Son guerreros Asgardianos." Issei solo pudo parpadear con asombro tras las palabras de Ddraig. "Pensé que ya habían muerto todos en la anterior guerra, pero veo que me equivocaba. Pero volviendo al tema principal, esto solo hace que esté aun más seguro sobre el lugar donde nos encontramos." Aclaró el dragón, ganándose toda la atención de Issei.

Mientras tanto, los hombres le observaban con gran cuidado, ya que Issei aun no había hecho ningún movimiento, lo cual les parecía extraño e incluso preocupante. Después de todo, sabían que no debían tomar a un ser de tal poder a la ligera, sin importar que estuviera gravemente herido.

"Estamos en las Doce Puertas del Infierno. Nos encontramos en el circulo o puerta numero 12, donde se encuentran las peores bestias y condenas que pueden recibir los pecadores." Aclaró el Dragón, logrando que Issei ensanchara un poco sus ojos.

"Eso significa que si descendemos a la puerta numero 11..." Declaró el joven en sus pensamientos, recibiendo un asentimiento como respuesta por parte del dragón.

"Loki se encuentra allí. Y eso significa que, si llegamos a Loki, la oportunidad de regresar al Mundo Superior es posible. Después de todo, estoy seguro que Odín debe visitar a su hijo cada cierto tiempo." Aclaró el dragón con una sonrisa.

Los 5 hombres se tensaron un poco al ver como Issei por fin hizo un movimiento. Fue un simple movimiento de cabeza para mirarlos.

"Oigan, ¿acaso no me reconocen?" Los Asgardianos lo miraron con cierta confusión tras sus palabras. "¿No asistieron a la Ceremonia de la Reina Valquiria?"

Issei quiso seguir hablando, pero fue recibido por un par de flechas de hielo que se clavaron en su abdomen. El joven bajó su mirada, observando las flechas sin mostrar una mueca de dolor.

"No sé porqué involucras actos de Asgard, pero no vas a engañarnos." Declaró el hombre que sostenía el arco, materializando diversas flechas de hielo. "Además, tenemos un trabajo demasiado complicado como para dejar la prisión de Loki desprotegida. Es evidente que muchos condenados buscan liberarlo para tener una oportunidad de escapar de aquí." Aclaró el Asgardiano, apuntando sus flechas a Issei nuevamente.

"Fleyer tiene razón." El teniente de los guerreros dio un paso al frente. "Nos encargamos de limpiar este lugar lo mejor posible para asegurar que ese Dios no se libere, incluso si debemos arriesgar nuestra vida en el proceso. Por ese motivo, no hay nada qué hablar entre nosotros." El hombre creó una gran cantidad de círculos mágicos sobre su espalda, para después fruncir el ceño.

"Si colaboras adecuadamente, prometo que tu muerte será rápida e indolora."

Después de escuchar las palabras del hombre, Issei tuvo claro una cosa.

Esos tipos no iba a escucharlos sin importar lo que hiciera.

Por lo tanto, solo quedaba una opción.

Todos observaron con cierta incredulidad como Issei se rio por la bajo mientras se quitaba las tres flechas de su abdomen.

"Entonces, creo que la única opción posible es sacarle información a la fuerza." Concluyó, optando por una mirada un tanto oscura al final que alarmó a todos los presentes.

"¡Que así sea!" Exclamó el teniente cuando sus círculos mágicos brillaron, arrojando una gran cantidad de pequeños orbes mágicos que impactaron como balas sobre Issei, cubriendo todo de polvo.

"No eres lo suficientemente rápido." Todos miraron hacia un costado con gran incredulidad, ya que Issei había esquivado el ataque sin que ninguno se diera cuenta.

El protagonista se lanzó contra el teniente a una gran velocidad, haciendo que este ensanchara aún más sus ojos. Pero justo antes de que pudiera golpearlo, una gran hoz blanca se atravesó en su camino, obligándolo a girar sobre si mismo en el aire para esquivarlo. Issei llevó su mirada hacia atrás para ver el sujeto, sintiendo como su mejilla era rasgada por el anterior ataque.

El castaño aterrizó a la perfección y dio varias volteretas en el piso para esquivar las diferentes flechas de hielo que caían en su posición. Él se recompuso de un pequeño salto, viendo a todos los hombres con bastante seriedad.

"Manténgase alerta." Declaró el teniente, haciendo que todos se formaran con cuidado alrededor de Issei. "Su velocidad es bastante alta."

"Quizás no sean muy fuertes individualmente, pero su trabajo en equipo es bueno." Pensó Issei con detenimiento, para luego ver cómo el sujeto de las cadenas comenzaba a girar su aparente arma, haciendo que esta brillara.

Sus ojos se ensancharon cuando la cadena se agrandó y fue a golpearlo directamente. Tuvo la suficiente reacción como para rechazar el primer y segundo golpe, pero apenas pudo desviar el ataque de la hoz del otro Asgardiano cuando se aproximó a él, lo cual le propinó un largo corte en su brazo derecho. Su mirada aturdida cambió a una leve expresión de dolor cuando sintió como las cadenas lo golpearon en el costado de su abdomen, haciendo que diera varios pasos hacia atrás.

"Estos tipos…" Issei pensó con ligero enojo al ver como el sujeto de la hoz y las cadenas se posicionaban juntos.

Issei rechazó el ataque de la cadena con su brazo desnudo, algo que sorprendió bastante a los dos hombres, pero el que poseía la hoz no se dejó intimidar y continuó su envestida, siendo esquivada por Issei cuando se lanzó hacia un lado. Sus instintos se desplegaron al instante y esquivó de milagro una bala mágica que pasó entre sus piernas cortesía del teniente. Y eso no solo acabó allí, ya que sus ojos se agrandaron cuando decenas de flechas se dirigieron sobre su espalda. Issei apenas pudo responder a tiempo, por lo que algunas flechas se clavaron sobre su espalda, haciendo que apretara los dientes ante el dolor.

Pero no era solo el dolor de esos ataques…

Issei aterrizó en el suelo de una manera un tanto forzada mientras respiraba con gran agitación. Él llevó su mirada a sus vendas, haciendo una pequeña mueca de fastidio.

"Se me están abriendo las heridas." Pensó en voz alta al mismo tiempo que intentaba controlar su respiración errática.

"Recuerda que tú decidiste hacerlo de la manera difícil." Declaró el teniente con seriedad, ganándose una mirada asesina por parte del castaño.

"¡Ahora verás!" Issei exclamó cuando se lanzó de un salto a su posición.

Los círculos mágicos que rodeaban al teniente desaparecieron cuando cruzó sus brazos en X para soportar el ataque. Luego de eso comenzó a esquivar y bloquear todos los ataques mientras Issei era distraído por numerosas flechas que se disparaban en su dirección.

El teniente dio varios saltos hacia atrás para quedar detrás del hombre de la hoz y las cadenas, quienes lo protegieron al instante mientras este volvía a crear numerosos círculos mágicos.

En ese momento, Issei pudo comprender que el tipo también sabia defenderse cuerpo a cuerpo, aunque sea un poco.

"¿Qué sucede?" Aclaró el teniente con una sonrisa. "¿Acaso eso es todo lo que tienes?" Issei tan solo pudo fruncir el ceño ante esas palabras al ver como era rodeados por todos nuevamente.

La respiración agitada del protagonista se vio interrumpida cuando chasqueó su lengua.

"Mis reservas mágicas no se han recuperado nada en este día, por lo que no puedo usar magia, a menos que sea algo de vida o muerte. Ni siquiera pueda activar mi Sacred Gear…" Issei no pudo evitar apretar lo dientes cuando su visión se tornaba algo borrosa. "Además, mi cuerpo esta tan jodido que apenas puedo mantenerme consciente."

"¿Ya te percataste que no puedes con nosotros? ¿O aun quieres continuar con este juego ridículo?" Aclaró el de la hoz.

Al escuchar esto, la expresión de Issei cambió radicalmente y comenzó a reír, para la sorpresa de todos.

"Son muy valientes cuando se trata de luchar con ventaja numérica y contra un oponente muy herido, ¿no es así?" Aclaró Issei con una sonrisa algo agotada.

"No nos culpes. No hacemos esto por honor o orgullo." Le respondió el Asgardiano con arco. "Solo hacemos nuestro trabajo."

Issei no pudo evitar hacer una mueca al sentir como su visión borrosa se profundizaba por momentos.

"Es solo su trabajo, ¿eh?" Pensó Issei mientras intentaba regular su respiración. "En cierta forma, no puedo culparlos de nada. Después de todo, incluso yo podría malinterpretar las cosas si me encontrara en sus posiciones…" Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Issei tras esos pensamientos.

"Pero…" Issei limpió la sangre de su mejilla, ensanchando un poco más su sonrisa.

"Ahora eso no me interesa. Lo único que quiero hacer es salir de aquí para volver con todos. Con ellas…"

Issei dio un pequeño suspiro, sintiendo como sus músculos se relajaban. Y justo en ese momento, él recordó todas las enseñanzas que recibió de sus tan amadas maestras, en especial una de Tiamat que le quedó rondando en la mente.

Una enseñanza que había aprendido cuando recién la había conocido, pero que era bastante clave para sortear esta situación.

"Un combate no solo se gana con poder, también se gana con experiencia."

Una pequeña risa emergió de los labios de Issei, llamando la atención de sus perseguidores.

"¿Qué te parece tan gracioso?" Le preguntó el Asgardiano de la cadena con el ceño fruncido.

"Ahora que sé sus patrones de ataques y movimientos…" Issei ensanchó un poco más su sonrisa cuando su postura de combate cambió a una mucho más compleja.

"Aquí es donde comienza la verdadera batalla."

"¡No perdamos más el tiempo con charlas que no llegaran a ningún lado!" Exclamó el teniente cuando numerosas balas mágicas fueron disparadas contra Issei.

El protagonista esquivó todos los ataques cuando rodó hacia un costado, para luego dar varias volteretas para evitar que las flechas lo golpearan. Justo en ese momento la larga cadena blanca apareció justo frente a él, pero hizo algo que sorprendió a todos. Eso se debió a que no solo la esquivó, sino que también la tomó con una sola mano y se dio una media vuelta que nadie pudo presenciar. El que más impresionado estaba era el hombre de la hoz, ya que Issei utilizó la cadena como su propia arma con el fin de golpearlo y enredarlo con su propia hoz. El Asgardiano tan solo pudo gritar cuando Issei tomó la cadena con fuerza y la revoleó hacia su dueño, quien tan solo pudo parpadear en shock cuando él y su compañero chocaron con gran fuerza y terminaron enredados en el suelo.

"¡Maldito fenómeno!" Exclamó el teniente cuando arrojó una gran cantidad de balas mágicas hacia su posición.

Issei las esquivó todas sin muchos problemas y se abalanzó por detrás de su espalda aprovechando que ya no era respaldado por los otros dos. El teniente solo pudo ensanchar sus ojos cuando sintió como una sombra se posó detrás suyo. Ni siquiera pudo terminar de voltear su rostro cuando recibió un gran golpe en la mejilla que le hizo escupir una gran cantidad de sangre junto a varios dientes, a la par que salía despedido hacia el aire por la gran fuerza de su adversario.

En ese momento, Issei alzó su rostro y vio como numerosas flechas caían del cielo. El castaño hizo gala de su gran velocidad cuando atrapó a cada una de ellas con una sola mano antes de que pudieran hacerle daño, impresionando de sobremanera al Asgardiano con arco. Aunque hubiera deseado que esa sorpresa se terminara allí, ya que Issei le entregó una corta mirada antes de arrojar todas las flechas a su posición, haciendo que escupiera una gran cantidad de sangre cuando todas ellas se clavaron profundamente a lo largo de todo su torso.

"¡Maldito!" Exclamó el Asgardiano de la lanza, quien se aproximaba a una gran velocidad hacia su posición, preparando un golpe que definitivamente sería capaz de decapitarlo.

En ese momento, una sonrisa salvaje se dibujó en el rostro de Issei cuando se desplazó por detrás del Asgardiano con arco que estaba intentando recomponerse. El pobre hombre solo pudo sentir como alguien le agarraba por la espalda, y luego de eso su conocimiento se extinguió como una vela enfrentando al viento cuando su rostro fue incrustado con una fuerza contundente en la arena.

Al ver esto, el Asgardiano de la hoz se vio obligado a retirar el ataque en el momento justo para no lastimar a su amigo, ya que Issei lo estaba usando como escudo humano.

El hombre de la hoz dio un gran salto hacia atrás y observó con los dientes apretados a Issei, mientras que sus otros dos compañeros aun conscientes se le acercaban, sosteniendo miradas para nada amigables.

"No lo entiendo…" El teniente miró a Issei algo aterrado mientras su boca no paraba de sangrar.

Issei tan solo arrojó a su escudo humano lejos, entregándoles una mirada muy imponente.

"¡¿Cómo carajo es que puede moverse así, siendo que apenas puede mantenerse de pie?!"

"Si creen que esto es increíble…" Issei afirmó su pie en la arena, para luego ensanchar sus ojos peligrosamente.

"¡Significa que aun les falta mucho para ser verdaderos guerreros!" Los tres soldados Asgardianos se vieron obligados a cubrirse los ojos cuando una gran cantidad de arena fue disparada hacia ellos.

El primero en volver a abrir sus ojos fue el sujeto de la cadena, quien fue recibido por una contundente patada en el mentón que lo mandó a volar lejos.

El segundo en abrir sus ojos fue el teniente, que abrió fuego indiscriminado sobre Issei, quien se movía a una gran velocidad. Su ataque se vio forzado a detenerse cuando Issei llegó en donde el Asgardiano de la cadena, quien apenas se estaba reincorporando del ataque anterior.

El sujeto tuvo suficiente tiempo de reacción como para girar su cadena a una enorme velocidad para que funcionara como un escudo, haciendo que todos los puños de Issei chocaran contra ella. Pero justo cuando creía que lo tenía todo controlado, Issei agarró la cadena y se la quitó de sus propias manos.

"¡Devuélvemela!" Gritó el hombre cuando lo tomó del hombro, con claras intenciones de golpearlo.

"¿Tanto la quieres?" Issei enrolló la cadena alrededor de su mano mediante un rápido movimiento.

"¡Entonces tómalo!" Un aluvión de puñetazos fue dirigido al rostro del Asgardiano quien solo podía recibir cada uno de ellos mientras expulsaba una gran cantidad de sangre.

"¡SUELTALO!" El Asgardiano de la lanza apareció sobre su espalda con la intención de cortarlo en dos, pero Issei se dio vuelta a una velocidad descomunal y utilizó la cadena para enredar la hoz y quitársela.

De seguro él hubiera deseado que eso fuera todo, ya que también recibió docenas de golpes en el rostro al igual que su compañero sin siquiera poder hacer algo por la rápido y contundente que eran.

Issei culminó la actuación con un fuerte grito cuando apretó con fuerza su brazo herido, propinándole un fuerte golpe en el abdomen que le hizo vomitar una gran cantidad de sangre y lo mandó a volar.

Issei se detuvo en su posición por unos segundos y bajó sus brazos, intentando regular su respiración que ahora se encontraba mucho peor.

"Ahora…" Los ojos de Issei se ensancharon a más no poder tras escuchar la voz. "Ya no tienes un escudo humano para defenderte." El protagonista volteó su mirada lentamente, viendo como una gran cantidad de círculos mágicos apuntaban a su posición, cortesía del teniente.

Una gran lluvia de balas mágicas golpeó a Issei en todo su cuerpo, cubriendo toda la zona a su alrededor de polvo.

El teniente bajó su arma, pensando que ya había acabado con su trabajo.

Su sorpresa fue más que evidente cuando se dio cuenta que estaba lejos de ser así.

"¡No-no puede ser!" Tartamudeó el hombre completamente en shock, viendo como la figura de Issei se encontraba parada, sin tener ningún agujero en su cuerpo.

"¡Detuvo todas las balas con la cadena!" Exclamó en completa incredulidad, e Issei aprovechó su estado de inmediato.

El castaño se lanzó contra él a una velocidad que no pudo reaccionar a causa de su distracción, llevándose un fuerte golpe en medio de su rostro que lo mandó a volar. No contento con eso, Issei utilizó la cadena y le dio un sinfín de latigazos en el aire, hasta que su oponente finalmente cayó al suelo.

El teniente intentó moverse, pero la palabra intentó era la clave, ya que apenas podía mantenerse consciente.

"Oye…" Su rostro lentamente se alzó, observando con completo terror como un aura monstruosa y corrosiva rodeaba a Issei por completo.

"¿Aun sigues despierto?" Issei se arrodilló frente a él. "Necesito que me respondas un par de preguntas."

"¡No-no voy a responder nada! ¡Prefiero que me mates aquí y ahora!" Exclamó el hombre con orgullo, aunque se veía a leguas que estaba muy temeroso ante la idea.

"¿Eres idiota? No voy a matarte." Esas palabras descolocaron por completo al hombre.

"Pe-pero…tú nos atacaste…" El hombre comentó en completa incredulidad, viendo como Issei lo miraba como si fuera un idiota.

"En primer lugar, ustedes atacaron primero. En segundo lugar…" Issei alzó sus manos para hacer énfasis en sus siguientes palabras. "¿Acaso vez que haya matado a alguno de tus compañeros?"

En ese momento, el teniente observó a todos sus compañeros. Estaban muy heridos, pero era cierto, ninguno de ellos estaba muerto. Solo se encontraban inconscientes.

Al darse cuenta de esto, el Asgardiano cambió un poco su forma de ver a Issei.

"¿Qué quieres saber?" Esas palabras sacaron una sonrisa al castaño.

"Veo que ya nos entendemos mejor." Issei posicionó una mano sobre la cabeza del hombre, al mismo tiempo que ensanchaba aun más su sonrisa dentuda. "Solo quiero saber como puedo llegar a la puerta número 11."

"¿El circulo donde se encuentra Loki? Solo debes guiarte por ese brillo celeste que se ve en el cielo. Allí se encuentra la puerta que te llevara hasta aquel lugar." En un principio quería saber las razones, pero rápidamente se dio cuenta que no estaba en posición de cuestionar.

Issei alzó su mirada, viendo como efectivamente había una pequeña parte del cielo que se diferenciaba de ese color pálido.

"Gracias. Supongo que ustedes podrán volver sin problemas." Declaró Issei cuando le dio un par de palmaditas sobre la calva del hombre, para luego marcharse.

Después de dar varios pasos y bajar la colina de arena, su fachada se derrumbó por completo.

Issei se quitó las puntas de las flechas que aun estaban incrustadas en su espalda mientras respiraba de una manera muy errática, sintiendo que en cualquier momento iba a caer desmayado.

"Compañero, creo que sería mejor idea encontrar un lugar donde descansar antes de…"

Ddraig no pudo seguir hablando, ya que una gran cantidad de arena se levantó frente a ellos cuando alguien cayó prácticamente del cielo.

"No iras a ningún lado." La arena volvió lentamente a su sitio, revelando a Rosswell, quien le dirigía una mirada de muerte.

Antes de que Issei pudiera hablar, el hombre se dirigió a una velocidad considerablemente más rápida que los anteriores Asgardianos, por lo que Issei no pudo evitar apretar los dientes cuando esquivó el fuerte puñetazo descendente de un salto, viendo como el puño de Rosswell impactaba contra el suelo y generaba un gigantesco temblor en toda la zona.

Los ojos de Issei se ensancharon aun más tras ver como el hombre se posó a su lado de un segundo a otro, demostrando una vez más que era mucho más rápido que sus compañeros. Lo único que pudo hacer fue cruzar sus brazos en X mientras soportaba la gran lluvia de puñetazos que caía sobre sus brazos.

Issei apretó los dientes cuando esquivó de milagro un puñetazo que iba a su rostro, para luego alzar su puño y chocarlo fuertemente contra el de Rosswell, logrando que ambos se separan gracias a la fuerte onda de choque que provocó tal colisión.

El pensar que tenía un segundo de descanso fue el error de Issei, ya que vio como el sujeto desconocido se abalanzó sobre él prácticamente al instante, entregándole una gran lluvia de puñetazos que Issei pudo esquivar en un principio, pero diversos golpes le alcanzaron, haciendo que escupiera un poco de sangre.

Aunque el rostro de su adversario no trasmitía la más mínima emoción, estaba seguro que había una gran cantidad de furia detrás de sus puños.

Issei pudo agarrar uno de sus brazos de un rápido movimiento, para luego ver como el otro puño de su adversario se dirigía hacia su rostro a una gran velocidad. El castaño no dudó y dio un pequeño salto para propinarle una fuerte patada ascendente a su brazo, evitando que le golpeara. Issei no desaprovechó esta oportunidad y le dio un fuerte golpe utilizando su otra pierna, hundiendo su rodilla en la mejilla del hombre.

La mitad del cuerpo de Rosswell se incrustó en la arena tras el golpe tan contundente, y en ese momento Issei vio su oportunidad para acabar con esto.

Por lo tanto, grande fue su sorpresa cuando un enorme estallido de magia gélida explotó alrededor de Rosswell, obligándole a dar un gran salto hacia atrás para no verse afectado.

Issei tomó una corta distancia y llevó sus manos a las vendas que ahora estaban cubiertas de sangre, dando a entender que sus heridas terminaron abriéndose casi por completo. Mientras tanto, la figura de Rosswell hizo acto de presencia entre el polvo, quien por algún motivo se había quedado completamente quieto al estudiar mejor la apariencia de Issei.

"Su cara me suena de algún lado…" El hombre pensó con cierta incertidumbre. "Pero debo estar equivocándome. Desde lo sucedido con mis padres, recordar a otras personas que no sea Lord Odín o mi hermana es imposible para mí."

"¡No estés en las nubes!" Gritó Issei al ver que su oponente estaba distraído, desplazándose a una gran velocidad sobre su espalda, para luego tomar uno de sus brazos.

Antes de que pudiera hacer algo más, Rosswell fijó su mirada en Issei de una forma bastante penetrante.

"No eres el único que conoce el estilo de lucha de los dragones." Tras escuchar esas palabras, Issei pudo sentir como recibía un fuerte puñetazo en el rostro que lo mandó a volar.

Eso no se quedó solo allí, ya que una gran cantidad de hielo salió disparada contra Issei, siendo atrapado por el gran ataque. El castaño se quedó incrustado entre el hielo al mismo tiempo que veía con horror como Rosswell estaba preparando un gran circulo mágico que sin duda lo mataría.

"¡No importa lo que hagas!" Gritó Issei con gran agitación. "¡No vas a detenerme!" Culminó su rugido, desprendiendo un estallido mágico para poder liberarse del hielo, a su vez que esquivaba el gran ataque que generó una gran línea de destrucción a su paso, hasta que finalmente explotó a la lejanía.

"Genial…" Issei se dijo a si mismo cuando se tambaleó. "Allí se fue la poca cantidad de magia que logre recuperar."

La visión de Issei se tornó aún más borrosa, haciendo que cayera de rodillas. Sus ojos se agrandaron levemente al ver como una figura se posaba en frente suyo.

"¡Dije…!" Issei se levantó de golpe, optando nuevamente por su postura de dragón combinada con la de Penemue. "¡DIJE QUE NO ME DARÉ POR VENCIDO!"

Esas fueron sus palabras, pero lo único que recibió fue una lluvia de golpes alrededor de todo su cuerpo. A pesar de eso, Issei logró mantenerse de pie y comenzó a bloquear todos los golpes al mismo tiempo que intentaba contratacar, haciendo que varias ondas de choques se dispararan por doquier.

Pero ese enfrascamiento no duró tanto tiempo, ya que Issei recibió un contundente golpe en la mandíbula que lo descolocó por completo. Aun así, logró responder a tiempo y tomó ambos brazos del hombre para luego intentar darle un rodillazo. Pero Rosswell lo anticipó al instante, propinándole un fuerte rodillazo en la mandíbula a una velocidad mucho más rápida que le hizo dar un sinfín de volteretas en el aire, para luego culminar el acto con una fuerte patada en el abdomen que lo mandó a volar.

Issei intentó levantarse, pero ni siquiera tuvo tiempo para eso. El castaño se vio obligado a cruzar sus brazos en X cuando Rosswell llegó de la nada y le propinó un gran puñetazo en sus brazos, generando un gran estruendo que dispersó toda la arena que estaba cerca de su posición.

La arremetida del hombre no se acabó allí, ya que continuó dándole una gran cantidad de golpes en los antebrazos, combinándolos con algunos golpes que iban dirigidos a su abdomen expuesto, haciendo que Issei escupiera una gran cantidad de sangre.

Justo cuando iba a asestar otro golpe contundente, Issei pudo apartarlo con sus piernas, y una vez que lo tuvo lejos, solo una idea recorrió por su mente.

"¡En estas condiciones no puedo contra él, especialmente si anticipa todos mis movimientos!" Exclamó el castaño bastante alarmado cuando comenzó a correr. "¡Lo único que me queda es huir!"

"No tan rápido." Rosswell apareció frente a él y le propinó una gran patada en el rostro, logrando que rodara varios metros hacia atrás.

Issei se levantó como pudo mientras escupía bastante sangre, ganándose la atención del Asgardiano.

"Cualquier otra persona ya hubiera cedido ante sus heridas." Pensó el hombre, demostrando algo de asombro en sus ojos. "Aunque se deba a que tiene un cuerpo muy singular, también creo que nadie se hubiera podido mantener de pie sin tener la suficiente fuerza de voluntad para hacerlo."

Issei se recompuso por completo, fijando su mirada nuevamente en el hombre, denotando una mirada que solo entregaba decisión y seguridad.

"¿Pero de donde viene toda esa voluntad? ¿Qué es lo que busca?" Esas fueron los últimos pensamientos de Rosswell antes de saltar contra él nuevamente.

Issei entró en posición defensiva al instante, pero de nada le sirvió, ya que fue humillado por el hombre cuando aprovechó cada pequeña apertura para darle una verdadera paliza.

"Ya sobreviví a lo peor…" Issei comenzó a pensar, sintiendo como la mirada perforadora de Rosswell caía sobre todo su cuerpo mientras lo apalizaba.

"¿En serio moriré por un simple malentendido?" Él pensó, sintiendo como le propinaban una gran patada en la nariz que lo mandó a volar.

"Compañero, no te rindas." Declaró Ddraig en su mente, viendo como Issei se encontraba de rodillas, apenas manteniéndose consciente.

"Recuerda que hay muchas personas que te están esperando allí afuera." Tras escuchar las palabras de Ddraig, los ojos de Issei se ensancharon de sobremanera.

Lo primero que se le vino a la cabeza fue a sus enamoradas.

Principalmente, fue decorado por un sentimiento de amargura. Después de todo, pasó momentos increíbles con cada una de ellas.

Pero ciertamente, ahora que había pasado por el borde de la muerte podía entender mucho más las palabras de Azazel.

"Me das envidia, porque yo nunca tuve la oportunidad de amarla. Pero en tu caso, si puedes hacerlo. Será mejor que la aproveches, porque no sabrás si en algún momento será demasiado tarde."

Así es, ahora que estaba a punto de morir…

Justamente ahora, es cuando entendía que abrazarlas no era suficiente.

Que pasar tiempo junto a ellas no bastaba.

Lo que realmente siempre deseó, fue solamente una cosa.

"¡NO PIENSO MORIR EN ESTE LUGAR!"

Rosswell se vio obligado a dar un gran salto hacia atrás cuando observó como Issei gritó a todo pulmón, desprendiendo un aura morada tan corrosiva y fuerte que agitaba todo a su alrededor.

El Asgardiano se posó a varios metros de su oponente, optando por una mirada completamente impresionada por primera vez en todo el combate.

"¡OOOOOOOOOHHHHHHHHHHHHHHHHH!"

El grito de Issei se escuchó en gran parte del desierto rojo mientras su poder no paraba de elevarse. Lo que más resaltó de su imagen era el guantelete de color morado y gemas rojas que apareció en su brazo.

Era un aura y poder monstruoso que dejó sin palabras a Rosswell. El Asgardiano solo podía cubrirse el rostro ante semejante gala de poder, hasta que…

Hasta que pasó algo completamente inesperado.

Issei dejó de gritar. En ese momento, el aura y la presión que lo acompañaba también desapareció de un instante al otro. Su guantelete se rompió en mil pedazos y cayó sobre la arena en un sonido sordo.

"Su-supongo que su cuerpo no pudo soportar más…" Pensó Rosswell en voz alta, aun bastante impresionado de lo que fue capaz de hacer el hombre que yacía frente a él, completamente inconsciente.

Rosswell se acercó a pasos lentos, hasta finalmente estar frente a Issei.

"Definitivamente, es muy peligroso." El Asgardiano alzó su mano, preparado para eliminarlo. "Aun así, no puedo comprender del todo como es que los Demonios lograron contener a un ser tan poderoso. Y por supuesto, lo que más me da curiosidad es saber quien demonios es…" Rosswell se archivó la idea de hacer un par de preguntas a Sirzechs cuando tenga un poco de tiempo libre.

Pero justo cuando iba a eliminarlo, una grata sorpresa que no esperaba ver lo golpeó al instante.

"¡Rosswell, no lo mates!" Exclamó el teniente, quienes iban junto a sus camaradas ya conscientes, aunque se veía con facilidad que apenas podían estar de pie.

"¿Chicos? Pensé que había llegado tarde…" Aclaró el Asgardiano con bastante sorpresa cuando los vio.

"En realidad, deberíamos estarlo. Pero ese tipo no quiso matar a ninguno. Solo quería llegar a la puerta donde se encuentra Loki." Aclaró el teniente, fijando su mirada en el inconsciente Issei.

"¿Es eso así?" Rosswell bajó su mano, estudiando al muchacho con la mirada.

"Me parece reconocer su rostro, y ahora esto…" Pensó Rosswell con detenimiento. "Definitivamente está sucediendo algo muy raro aquí."

"¿Les avisamos a los Demonios?" Comentó el teniente, recibiendo una rápida negativa por parte de Rosswell.

"Esto es muy sospechoso, lo mejor sería no avisarles. De momento esperaremos a que Lord Odín vuelva para visitar a Loki, y nosotros continuaremos haciendo nuestro trabajo como si nada hubiera pasado para no levantar sospechas por parte de los Demonios." Aclaró Rosswell, recibiendo un asentimiento por parte de todos sus compañeros.

"¿Y que hacemos con él?" Rosswell fijó su mirada en Issei tras escuchar sus palabras.

"Definitivamente no es una mala persona. Pero tampoco sabemos si sus intenciones son del todo buenas…" Rosswell se detuvo a meditar por varios segundos, analizando todo lo que había sucedido recientemente.

En especial, el hecho de que el rostro de Issei le parecía familiar, siendo que nunca recordaría a una persona que fuera malvada.

"Solo lo vigilaremos."

¡FINAL DEL CAPÍTULO!

Al final, la duración terminó siendo normal jajaja. Pero supongo que los próximos capítulos pueden ser algo más cortos. Probablemente se generaron más preguntas, como, por ejemplo, porque carajos es que Ddraig no habló, siendo que eso hubiera solucionado todo desde un principio. Bueno, son preguntas que se contestaran en el próximo capítulo. Y si, lo más seguro es que todas las preguntas acerca del lugar y la condición de Issei y Ddraig se expliquen allí.

Pero antes de irme, me gustaría dejarles este pequeño tramo que anunciará un poco de lo que tratará el próximo capítulo:

Odín no pudo evitar reírse al ver como Rossweisse se encontraba muy feliz.

"¿No crees que estás siendo demasiado apresurada?" Aclaró el hombre con gracia, recibiendo las cartas de Rossweisse. "Entiendo que realmente lo amas, pero querer casarte con él apenas llevando unos pocos días puede ser bastante raro." Aclaró el Dios, abriendo las cartas.

"¿Tú crees?" Ella se preguntó con cierto recelo, llevando un vestido de novia entre sus manos. "Supongo que tienes razón. Además, no solo debo afianzar nuestra relación, sino que también debo ayudar a Penemue y Tiamat." Ella asintió varias veces para si misma, demostrando una sonrisa angelical que cegaría a cualquiera con su dulzura.

Odín solo se signó a reír entre dientes por la actitud de la que era como su hija mientras leía la última carta.

Esa sonrisa se borró por completo de un segundo a otro tras leer su contenido.