¡Aquí me presento con un nuevo capítulo!
En esta ocasión, quiero dar las gracias a todos, ya que hemos alcanzado un nuevo logro que para mi es muy importante. Dicho logro es haber llegado al puesto 16 en historias de aventura en Wattpad, siendo que hay cientos de miles dentro de esa clasificación.
Quiero compartir esta alegría con todos ustedes, ya que esto se pudo gracias a todos nosotros.
Sin más cosas sentimentales, es momento de contestar una review:
Carlos118: Me alegro que te haya gustado toda la secuencia de batalla presentada en el capítulo anterior, ya que intenté resumirla lo más posible para que esto no tuviera que dividirse en dos capítulos. Espero que este capítulo también sea de tu agrado, ya que se viene más combate.
Sin nada más que agregar, viene siendo hora de comenzar.
¡Disfruta!
CAPÍTULO 77: ¡DERROTANDO AL ABISMO!
Docenas y docenas de bestias humanoides de un color oscuro se encontraban justo debajo de la gigantesca duna de arena que cubría todo a su alrededor. Ese sitio parecía más un enorme agujero que probablemente conducía a una perdición segura, pero en ese lugar plagado de monstruos también se encontraba una enorme doble puerta que poseía unas medidas impresionantes, haciendo que el mismísimo Tannin en su forma de dragón pudiera entrar allí sin muchos problemas.
Lo curioso de esa puerta es que aparentaba ser una especie de entrada hacia la enorme duna de arena, ya que estaba colocada allí.
Las bestias continuaban trasladando diferentes materiales que iban desde ramas secas hasta diferentes yerbas de aspecto extraño. Todos ellos se incrustaban en la densa arena y desaparecían en la nada. Sería una vista bastante peculiar para cualquiera, pero Issei no tenía ni el más mínimo interés en saber exactamente que eran esos monstruos.
Eso lo demostró cuando cayó justo en frente de uno de los tantos monstruos, logrando que el pobre insecto humanoide se asustara visiblemente ante la irrupción tan repentina, dejando caer el gran tronco de madera quemada que llevaba entre sus manos.
"Disculpa si te asusté, pero me gustaría saber como es que entro a esa puerta." Issei hizo un rápido gesto con su mano para disculparse, indicando que poco le importaba el hecho de que todas las bestias lo rodearon casi al instante luego de salir de aquel aturdimiento.
El insecto humanoide le gruñó una vez, para luego activar sus grandes y afiladas garras de sus dedos y las deslizó sobre el rostro del joven con la intención de matarlo inmediatamente.
Una gran cantidad de chispas emergieron por doquier, y todos los monstruos observaron con bastante sorpresa como Issei había activado su guantelete para bloquear el ataque.
"Supongo que será por las malas…" El joven les sonrió cuando le propinó un fuerte golpe en el abdomen, haciendo que el hombre insecto se retorciera de dolor.
Issei aprovechó la distracción para dar un pequeño salto hacia atrás, observando una vez más que estaba rodeado completamente por esas entidades. Y no solo era eso, ya que muchas de ellas comenzaron a emerger de la tierra con la idea de acabar con él. De hecho, Issei tuvo un contacto bastante cercano con uno de ellos cuando el insecto emergió de la arena e intentó cortarlo de una manera sorpresiva, algo que sorprendió bastante a Issei.
Eso se demostró cuando dio un pequeño salto hacia atrás justo a tiempo para que el golpe no sea crítico. El joven bajó su mirada, viendo como las vendas de su abdomen habían sido destrozadas por los largos y poco profundos cortes que le produjo su enemigo.
"De acuerdo, supongo que debo ponerme algo serio con ustedes." Tras decir eso, Issei sonrió y levantó sus dos manos.
Todos observaron con completa incredulidad como cada herida de Issei sanaba a una gran velocidad gracias a un aura morada que lo rodeaba. Después de eso, él no lo dudó y activó su Balance Breaker, generando una gran oleada de poder carmesí que confundió visiblemente a sus enemigos.
"Bien…" Issei fijó su mirada en su primer adversario, esbozando una sonrisa justo antes de materializar su casco.
"¡COMENCEMOS!"
Justo cuando dijo eso, Issei desapareció de la vista de todos y apareció frente al monstruo, propinándole un puñetazo tan fuerte que le atravesó el abdomen por completo, haciendo que una gran cantidad de sangre morada saliera disparada por doquier.
Al ver que sus enemigos estaban bastante aturdidos por lo presenciado, Issei aprovechó la falta de atención y se acercó al enemigo más cercano, propinándole una fuerte patada que le dislocó el cuello y lo mató al instante.
Tras ver esto, los enemigos por fin reaccionaron, pero Issei fue lo suficientemente rápido como para tomar del cuello a uno de ellos antes de que se escapara. Issei no perdió el tiempo y se dio media vuelta, utilizando a su escudo humano como defensa para contrarrestar el ataque mágico que se dirigía hacia su posición, generando una pequeña explosión.
Issei arrojó el cuerpo destrozado a los monstruos más cercanos y luego inclinó sus piernas, para luego hacer que una pequeña avalancha de arena se creara en su posición tras saltar. El monstruo que le había arrojado el ataque mágico observó en shock como Issei llegó a su posición en un parpadeo. Él ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar, ya que Issei le propinó un puñetazo tan fuerte en el rostro que destrozó sus dientes y siguió con su mandíbula, hasta que su rostro explotó en mil pedazos.
Issei dio un gran saltó y giró en el aire para esquivar otro ataque. Él se dirigía directo hacia un tumulto de enemigos que lo estaban esperando para empalarlo con sus grandes garras. Eso no salió como esperaban, ya que el castaño posicionó sus dos manos hacia abajo y creo un gran circulo mágico.
Lo siguiente que pudo presenciarse fue una gran explosión rojiza que desintegró a todos los que se encontraban en aquel lugar, generando unas grandes olas de arena que desestabilizaron a todos las bestias que estaban allí.
Al ver que gran parte de sus enemigos estaban volando en el aire sin rumbo alguno, Issei flexionó sus piernas y volvió a dar un gigantesco salto. Pero en esta ocasión, la secuencia de saltos no parecía terminar jamás, ya que utilizaba diversas barreras en el aire como soporte para moverse a una enorme velocidad. Eso hizo que el aire se cubriera de docenas de barreras mientras una figura borrosa de color rojo iba impactando contra ellas como si se tratara de una pelota de ping pong, atravesando y matando a cada oponente que se ponía en su camino.
El estallido de velocidad acabó de repente cuando Issei cayó al suelo de rodillas, y en ese mismo instante una gran lluvia de sangre morada comenzó a caer sobre el campo de batalla junto a una gran cantidad de cadáveres que estaban partidos a la mitad.
Issei volvió su mirada hacia los que quedaban, haciendo que todos estos dieran varios pasos hacia atrás con claro miedo en sus miradas. Aun así, Issei no tuvo piedad con ellos y siguió avanzando con su velocidad atronadora, dándoles diversos puñetazos devastadores que los mataban casi al instante.
Eso siguió así por unos cuantos segundos, hasta que un enemigo considerablemente más grande que los demás apareció entre la arena de una manera sorpresiva. Los ojos de Issei se ensancharon considerablemente cuando vio que además de ser grande, ese monstruo era mucho más rápido y además que podía seguir sus movimientos.
La velocidad de su nuevo adversario quedó demostrada cuando Issei apenas pudo esquivar el ataque cuando hizo su cuerpo hacia un lado. El castaño transformó su esquive en un ataque cuando tomó las filosas garras con ambas manos, para luego inclinar al enemigo sobre su cuerpo e incrustarlo en la arena, generando un pequeño temblor. Pero Issei no se detuvo allí, ya que se movió al instante para esquivar varios ataques de los enemigos más pequeños, hasta que finalmente tomó el brazo de uno de ellos y se lo arrancó de un fuerte golpe, para luego utilizar esas mismas garras como armas para terminar de matar al monstruo de 3 metros.
Justo cuando pensó que uno de los enemigos más problemáticos ya había sido derribado, una fuerte explosión llegó sobre su espalda, que también acabó con todos los enemigos más cercanos.
Diversas entidades de 1 metro emergían de la arena mientras veían impaciente como la cortina de polvo no dejaba nada a la vista. La escena se enfocó en una criatura de 3 metros que poseía dos manos normales, aunque su cuerpo delgado y el gran circulo mágico que estaba justo frente suyo indicaba que su especialidad no era el ataque cuerpo a cuerpo, como la gran mayoría de enemigos.
La impaciencia entre ellos se transformó lentamente en miedo al ver como una figura comenzaba a visualizarse entre el polvo. Esa figura se trataba de Issei, quien se encontraba de espaldas, y por esa misma razón es que se podía ver como gran parte de su armadura había sido destruida, pero no había sufrido daños.
Issei volteó su mirada al mismo tiempo que su armadura se regeneró al instante, logrando que todos se asustaran aún más.
"No me gustan los ataques a traición." El joven aclaró detrás de su casco, su voz daba a notar que no estaba muy contento.
Esa amenaza oculta solo hizo que el extraño insecto se asustara aun más, por lo que comenzó a arrojar diversos ataques mágicos a una gran velocidad.
Issei sonrió ante esto, comenzando a esquivar cada uno de los ataques. En un principio se veía algo acorralado, pero justo cuando daba la impresión de que quedaría atrapado ante la estela de los ataques, la voz de la Sacred Gear se hizo escuchar.
"¡EXPLOSION!"
La figura de Issei desapareció repentinamente y el monstruo sintió con horror como la mitad de inferior su cuerpo era arrancada. Sus ojos casi apagados ante su muerte inminente tuvieron el suficiente tiempo para ver como Issei se había posado detrás de él, propinándole un fuerte puñetazo que lo había separado de su cintura por completo.
Issei no lo dudó y retomó el ataque contra todos los enemigos que se le acercaban, propinándole diferentes golpes a cada uno que los mandaba a volar y los mataba casi al instante.
Issei se giró para recibir a otro de los gigantes de 3 metros con garras, quien dio rápidas y certeras apuñaladas con sus otros compañeros, pero todos esos ataques eran esquivados por Issei a una velocidad que no podían comprender. Evidentemente, eso era un caso completamente aparte para Issei, quien veía todos sus intentos de herirlo como algo muy lento y fácil de esquivar.
Al final, el monstruo y sus acompañantes se vieron totalmente abrumados por la velocidad de su oponente, quien rápidamente los alcanzó y les propinó diversos golpes que destrozó sus mandíbulas y agujereó sus pechos, matándolos prácticamente al instante.
Issei se dio medía vuelta al segundo, mandando a volar a unos cuantos enemigos con diversos golpes, hasta que inclinó sus dos manos hacia el frente, creando una esfera gigantesca.
"¡DRAGÓN SHOT!"
La duna de arena fue completamente atravesada por el terrorífico ataque mágico que desintegró a todos los enemigos que entraron en contacto con ella, generando un gran estruendo en los alrededores, hasta que finalmente ese masivo ataque de color rojizo desapareció.
Issei relajó su postura, viendo con extrañeza como esos oponentes que supuestamente eran muy poderosos ni siquiera pudieron hacerle un rasguño.
Aunque lo más raro que le resultaba era que había usado una gran cantidad de su magia para usar ese dragón shot, pero no se sentía ni un poco cansando.
¿Acaso sus reservas mágicas habían aumentado mucho más de lo que había pensado cuando se convirtió en un dragón?
Ese pensamiento pasó a segundo plano tras darse cuenta de algo mucho más importante.
"¿Eso es todo?" Issei se preguntó con ligera decepción, ya que ni siquiera había sudado para derribar a los enemigos que tanta controversia generan en los demás reinos.
Quizás tampoco prestó mucha atención a que sus ataques eran muchos más poderosos, y que prácticamente había destruido todo el campo de batalla con un solo ataque mágico.
De una forma u otra, esa pregunta se le contestó prácticamente al instante cuando tres enemigos más emergieron entre la arena. Estos tres eran igual de grandes que los enemigos más poderosos, por lo que rápidamente se alarmó.
"¡No tendría que haber bajado la guardia!" Issei apretó los dientes con fuerza cuando los tres monstruos cayeron sobre él con sus garras extendidas.
Un fuerte choque se presentó en el lugar, haciendo que toda la arena se agitara. Issei detuvo todos los ataques con sus dos antebrazos que estaban alzados por encima de su cabeza. El forcejeo lo estaba venciendo lentamente y estaba ocasionando grandes daños en su armadura, por lo que no tardó en cansarse de esa lucha ridícula.
"¡QUITENSE DE ENCIMA!"
El fuerte grito de Issei fue acompañado por un pequeño temblor cuando utilizó todas sus fuerzas para repeler el ataque de los enemigos, haciendo que estos perdieran el equilibrio por un corto segundo. Y aunque fue solo ese instante, ese simple instante fue más que suficiente para que murieran.
"¡UUUUAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHH!"
Issei gritó a todo pulmón cuando apretó con fuerza su puño, y acto seguido se pudo presenciar como su armadura comenzó a cambiar al mismo tiempo que conectaba a todos sus enemigos con un fuerte puñetazo giratorio que los mandó a volar y los destruyó en el aire.
"¡WELSH DRAGON: TRIAINA EVOLUTION!"
Esa simple acción generó una gran línea de destrucción que le obligó a abandonar su posición. Ni bien tocó el suelo, Issei se vio obligado a cubrirse con sus brazos cuando otros dos enemigos igual de grandes que los anteriores intentaron rebanarle la cabeza. El simple acto de bloquear creó una onda de choque que Issei uso como inercia para impulsarse hacia atrás, dando diversas volteretas hasta que finalmente se recompuso, utilizando una doble patada sobre los enemigos que estaban detrás de él para utilizarlos como impulso. Ese impulso le hizo saltar para propinarle una fuerte patada giratoria a dos enemigos que se acercaban, mandándolos a volar justo donde se acercaban más enemigos, haciendo que todos chocaran y gran parte de ellos se mataran entre si por culpa de sus largas y afiladas garras.
Desafortunadamente, su gran despliegue de habilidad fue opacada por un fuerte temblor que emergió de la arena, logrando que los ojos de Issei se ensancharan en completo shock cuando un puño igual de grande que se cuerpo emergió del suelo, propinándole un golpe tan poderoso que destrozó gran parte de su armadura e hizo que se creara un gran estallido. Pero eso no terminó allí, ya que Issei salió despedido a una enorme velocidad, generado una gran línea de destrucción a su paso, hasta que chocó a la enorme puerta, que, para estas alturas, se encontraba levitando en el aire.
El choque fue tan fuerte que toda la arena se arremolinó como si se tratara de un gran huracán, un gran huracán que se dispersó prácticamente al instante cuando una gigantesca aura carmesí se disparó en todas direcciones.
"¡WELSH DRAGON: ULTIMATE EVOLUTION!"
Issei emergió entre toda la explosión de energía carmesí, observando al enorme enemigo de 12 metros que se posaba frente suyo.
Los enemigos restantes de 3 metros se lanzaron todos sobre él, solo para salir volando completamente despedazados. Issei emergió entre los cadáveres y la sangre con un salto, yendo directamente al rostro de su enemigo.
Issei le dio un fuerte golpe en la cabeza que lo hizo arrodillar, aunque no se detuvo allí, ya que le entregó una patada giratoria contundente que le destrozó el rostro por completo y lo mandó a volar.
La destrucción y la arena remolinándose por todas las direcciones hizo que todo el desierto de arena comenzara a temblar por el gran combate que se estaba llevando a cabo entre los monstruos gigantescos que no paraban de emerger, solo para ser derrotados por Issei después d golpes.
La acción continuó repitiéndose por varios segundos, hasta que Issei recibió un fuerte golpe que lo mandó directo hacia el suelo, generando una enorme explosión de ráfagas de viento que mandó todo a volar muy lejos, hasta el punto de desaparecer de la vista. Y de esa forma, un pequeño silencio por fin se presentó en el campo de batalla desde que había comenzando el combate.
Los pocos monstruos restantes se quedaron mirando con gran atención al cráter gigantesco mientras se posaban detrás de su reina, quien parecía ser una mantis humanoide que era incluso más alta que Tannin. Era obvio que ella había realizado ese golpe tan monstruoso.
Cuando pensaron que el problema por fin había acabado, todos observaron con completa sorpresa como Issei emergía entre la arena con grandes heridas alrededor de todo su cuerpo. Dichas heridas se regeneraron prácticamente al instante cuando el castaño tronó su cuello.
"Supongo que tú eres la jefa, ¿estoy en lo cierto?" Issei sonrió cuando fijó su mirada en el gigantesco enemigo.
Todos se quedaron en completa estupefacción al ver como el cuerpo de Issei comenzaba a ser rodeado de un aura mucho más pura y poderosa que la anterior, pero lo que sin duda más resaltaba, era que esa aura violeta oscura era realmente terrorífica.
"No quiero perder más tiempo con esto, hay mucha gente que se debe encontrar realmente mal por mi supuesta muerte." Issei concluyó, y un extraño guantelete de color negro con gemas rojas apareció en su mano.
Issei flexionó sus piernas, para luego dar un salto tan increíble que generó una enorme destrucción en su anterior posición.
La reina ni siquiera pudo reaccionar, tan solo pudo presenciar como un destello oscuro se acercaba a toda velocidad directo a su rostro.
Issei flexionó su brazo hacia atrás, apretándolo con mucha fuerza. Su mirada se tornó más seria de lo normal al mismo tiempo que toda su aura se concentraba especialmente en su brazo.
Entonces, cuando estuvo a la altura del rostro de la enorme bestia, él inclinó su brazo hacia adelante una vez más, y las siguientes palabras fueron escuchadas:
"Sepultura de hielo…"
Esas palabras susurradas no combinaron para nada ante lo que sucedió después. Ya que el rostro de la reina se retorció de una forma exagerada cuando entró en contacto con el puño de Issei. Aunque ella hubiera deseado que terminara allí, ya que una enorme explosión de poder salió despedida que se encargó de desintegrar la mitad de su cuerpo prácticamente al instante.
La energía y el poder desprendido fue tan grande que colapsó en todas direcciones, matando a todos los enemigos restantes y haciendo que toda la zona fuera decorada de un color violeta casi tan oscuro como la noche.
¡FINAL DEL CAPÍTULO!
Probablemente este sea el capítulo más corto que haya hecho hasta ahora, pero creo que pude englobar todo lo que quería. En realidad, todavía falta una pequeña charla más abajo que revelará un montón de acontecimientos que serán de vital importancia para el próximo arco.
Así es, el próximo capítulo será el final de este arco. En un principio evidentemente estimé que sería más largo, pero como he quitado ciertas cosas, al final esto va a quedar mucho más corto.
Como ya saben, el próximo arco será el último, y probablemente el más largo. Eso se debe a que se enfocará mucho en cerrar todos los romances de los protagonistas, y, por ende, habrá muchas escenas románticas y reencuentros, entre otras cosas. La batalla final también será realmente larga, y no solo se enfocará todo en el Trihexa. También se cerrarán muchas cosas de Dios que no estaban del todo claras.
Aclarado todo esto, les dejo con el verdadero final de este capítulo, que probablemente les sorprenda bastante.
"¿Por qué demonios todavía no llegan?" Se preguntó Azazel un tanto preocupado, sosteniendo la caja que supuestamente tenía la Boosted Gear.
"Lamento la tardanza, pero sucedieron cosas realmente extrañas." Azazel, Penemue y Vali se dieron la vuelta al ver como Odín entraba a su propio despacho junto a Rossweisse y Yasaka, quienes lucían serios y… ¿confundidos?
"¿Qué sucedió? ¿Dónde está Michael?" Cuestionó Vali con seriedad, sin tener muchas ganas de seguir esperando.
"Ni bien terminamos la misión, el decidió marcharse para continuar con sus deberes en el Elysium. Pero eso no es lo importante." Aclaró Odín al instante. "Nos dividimos en los diferentes grupos como teníamos planeado. El problema surgió cuando ingresamos a Grigori, ya que no había ningún alma. Solo recién cuando entramos en el castillo vimos a unos cuantos que estaban esperando en la sala principal."
Yasaka y Rossweisse dieron un paso hacia el frente, dejando a entender que ellas tenían los últimos detalles, y, por ende, los más importantes.
"En un principio no le dimos mucha importancia, por lo que nos dispusimos a atacar al instante. Mientras que Odín y los Ángeles se encargaban de destruir Grigori y acabar con los Caídos menores, yo, las Valquirias y mi ejercito fuimos hacia el despacho general donde técnicamente debían estas todos los Cadres reunidos, pero no había nadie allí." Yasaka terminó su explicación, logrando que todos se impresionaran ante lo escuchado.
"Pero eso no puede ser, nunca me presenté con ellos para ir hacia la reunión…" Declaró Azazel, quien no podía ocultar su asombro y confusión.
"¿Y que sucedió con los Ángeles Caídos y Cadres desaparecidos?" Penemue arrojó la pregunta necesaria para continuar con la indagación, aunque ninguno supo cómo responderle correctamente.
"La realidad es un misterio. Es como si ellos ya hubieran sabido que íbamos a atacarlos, y por eso huyeron antes de que pudiéramos hacer algo…" Aclaró Rossweisse, llevando una mano a su mentón.
"Ahora que lo mencionas, creo que tampoco había muchos Demonios realmente importantes en la reunión." Vali agregó, y esa fue suficiente información para Penemue.
"No es como si lo hubieran sabido, ellos ya lo sabían." La respuesta de la Cadre sorprendió mucho a todos los presentes, quienes la miraron con gran atención.
"¿Qué quieres decir…?"
"¿Estás seguro que la Boosted Gear está en esa caja?" Penemue le interrumpió con otra pregunta, logrando que Azazel mirara la caja con recelo.
"Es evidente, ellos la señalaron como…" Justo en ese momento, Azazel comenzó a hilar los puntos, por lo que no tardó en abrir la caja de golpe.
El Cadre sacó una pequeña gema de su interior muy similar a la Boosted Gear, pero que evidentemente, no lo era.
Azazel arrojó la gema por la ventana por mera rabia, para luego tomarse el rostro con una sonrisa cubierta de frustración.
"Eso significa que siempre me utilizaron a mí, y no fue al revés…" Concluyó el Cadre, entendiendo que Sirzechs nunca confió en él en realidad.
"Pero, ¿por qué harían esto? ¿Cuáles eran sus verdaderos objetivos?" Todos se preguntaron lo mismo, una pregunta que resultaba imposible de responder.
Por lo menos, así lo era hasta que Michael entró al despacho de forma abrupta. Su tez más pálida de lo normal y el sudor frio que cubría su rostro hizo que la atención de todos se desviara hacia él.
"¡Tenemos un gran problema!" Exclamó Michael frenéticamente.
"¡Han debilitado los sellos que mantienen cautivo al Trihexa!"
