¡Aquí me presento con un nuevo capítulo!
Me tomé un par de días de descanso, pero ya decidí regresar para continuar con esto.
Después de tanto tiempo, por fin llegamos al último arco de esta historia. No se exactamente cuando capítulos tomará terminar esta última parte, pero estoy seguro que será bastante emocionante. No solo por el hecho de que se vendrán peleas bastante más catastróficas comparadas a las anteriores, sino que también se cerrarán todas las parejas principales que hasta ahora aun no habían dado ese último paso.
Como saben, primero será Tiamat. Recuerden que este capítulo tiene lemon, así que puede que algunos se crucen con un contenido no tan deseado. Aun así, les invito a leer, pero si realmente no te gusta o simplemente te genera asco leer este tipo de contenido, puedo invitarte a que leas el capítulo de todos modos, pero que ignores el contenido sexual. Podrás hacerlo, ya que pondré un anuncio cuando el lemon esté comenzando y terminando. Creo que no hace falta decirlo a estas alturas, pero si eres menor de edad, tú eres el único responsable de lo que estás a punto de consumir. Por algo esta historia tiene una clasificación madura.
Sin nada más que agregar, es momento de contestar algunas reviews:
Aby001: Me alegra mucho ver que te haya gustado tanto ese reencuentro que ambos tuvieron. Espero que también puedas disfrutar este capítulo en donde su relación por fin avanzará hasta lo más íntimo.
ReanDarkReaper24: Aún faltan ciertos puntos por hilar, pero creo que la gran mayoría de cosas ya se pueden deducir si lo piensas un poco. Creo que no había necesidad de sumar más dramatismo al reencuentro entre Tiamat e Issei, debido a que Tiamat no se caracteriza por ser tan pasional en ese aspecto. Es decir, si lo es, pero creo que con expresarlo como lo hice es más que suficiente para ella. Puede que me esté equivocando también, pero en lo personal creo que estuvo bien así, aunque entiendo tu punto de vista. Si quieres ver más dramatismo, de seguro lo vivirás mucho más cuando se reúna con Penemue y Rossweisse.
Idobeweird: Creo que eres una cara nueva por aquí, aunque no estoy tan seguro. En cualquier caso, te doy la bienvenida. Para responder tu pregunta, ellos tendrán hijos, pero solo se verán en los capítulos extras. También se verá el proceso de embarazo y como actúa Issei respecto a ello, algo que podría ser un tanto gracioso y tierno de ver ya que uno de los principales decesos del protagonista es formar una familia.
Cyberakuma1: No creo que haya venganza aquí como tal. Es decir, los lectores podrían verlo como una venganza, pero para Issei no sería así. Lo único que haría el protagonista es exterminar a todas las entidades que son potencialmente peligrosas para el futuro. Eso deja en claro que realmente nunca habrá una venganza respecto a los padres, ya que realmente no representan ninguna amenaza. Pero para confort de todos nosotros, tengan en cuenta que su estupidez hizo que negaran a un hijo tan impresionante como Issei solo por haber nacido hombre.
Carlos118: Espero que puedas disfrutar esto. Pienso exactamente lo mismo de Penemue, ella también se merece un momento bueno con Issei, pero será en otro capítulo. De momento, este se enfocará al cien por cien en Tiamat.
Diamants Proust: Me alegro que esa historia te haya gustado, ya que fue la primera que hice, y como tal, tiene ciertos errores y una gramática bastante mala. Si te gustan las historias de Danmachi, también puedo recomendarte Bell Cranel y los Olimpicos, esa fue la segunda historia que comencé, y la terminé hace aproximadamente un año.
Para ser sincero, me agoté un poco de contestar todas estas reviews. Si en el próximo capítulo hay más de 5 para responder, decidiré hacer un resumen general para que este apartado no se extienda tanto, ya que tampoco es la idea jajaja.
Sin nada más que agregar, es momento de comenzar.
¡Disfruta!
"¡Cuánto tiempo!" Exclamó Issei con una sonrisa dentuda cuando alzó su mano en gesto de saludo.
Esa sonrisa tonta cambió lentamente al ver como la dragona daba el primer paso hacia el frente.
Pero no era porque ella había dado ese paso. Esa reacción de debía únicamente a esas lagrimas silenciosas que comenzaron a rodar por las mejillas de tan hermosa mujer.
Después de mil años, después de tanto tiempo, Tiamat por fin volvió a llorar.
Pero no era un llanto de tristeza u odio.
Ella no pudo contener sus lágrimas porque nunca se sintió tan feliz en toda su vida.
Ella continuó acercándose lentamente a Issei, quien tan solo se quedó en el lugar, entendiendo perfectamente como se sentía aquella mujer que amaba tanto.
Ella lentamente alzó su mano temblorosa hasta que por fin estuvo lo suficientemente cerca para tocar el pecho de Issei. Tiamat se acercó aún más y apoyó todo su cuerpo sobre el suyo para luego abrazarlo lentamente mientras sus lágrimas no paraban de caer.
Issei simplemente se quedó allí, sonriéndole de la mejor forma posible para intentar reconfortarla.
Ella tan solo lo miraba sin decir una palabra. El silencio era increíble a pesar de que sus lágrimas no paraban de caer.
Finalmente, ella se acercó aún más.
Probablemente fue por pura emoción. Pero la realidad es que Tiamat no podía controlarse. No podía controlar todos esos sentimientos de completamente conmoción y felicidad que se arremolinaban en todo su cuerpo que le estaban nublando la mente.
No podía controlarse, y ella tampoco quería hacerlo.
Por eso mismo es que sus labios tímidos terminaron uniéndose con los de él.
INICIO DEL ÚLTIMO ARCO-CAPÍTULO 79: ¡DRAGÓN X DRAGÓN! (+18)
Los segundos pasaron y en ese momento fue cuando Tiamat se dio de lo que estaba haciendo. Ella no tardó en separarse, sintiéndose bastante abrumada por lo que acababa de hacer.
"Yo…yo lo…lo siento…" Tiamat bajó su cabeza e intentó quitarse las lágrimas, pero era algo imposible debido a que no paraba de llorar. "Yo…no quise…" El shock emocional que estaba teniendo en estos momentos se reflejó con su falta de vocabulario, ya que ni siquiera podía encontrar las palabras.
"Yo…yo…" La voz de Tiamat se ahogó al notar que la posibilidad de calmarse era mucho más que algo efímero.
Al ver que su hermosa dragona había entrado en un estado de negación y aceptación, él sabía exactamente lo que debía hacer.
"Yo…"
"Saben a menta."
Esas palabras hicieron que los ojos de Tiamat se ensancharan un poco al mismo tiempo que sus lágrimas cesaban un poco.
"…¿Qué?" La dragona alzó lentamente su rostro para enfrentarlo, y la sorpresa que se llevó fue más de lo que esperaba.
Eso se demostró cuando Issei la abrazó con fuerza para hacer que sus cuerpos se pegaran de nuevo.
"Tus labios saben a menta." Issei terminó su frase, logrando que Tiamat se confundiera aun más por todo lo que estaba sucediendo. "La primera vez que nos besamos, nunca tuve la oportunidad de sentirte por culpa de lo desesperado que estaba." Issei hizo una clara referencia a todo lo sucedido cuando lucharon contra Rizevim.
Tiamat intentó decir algo al respecto, pero lo único que consiguió hacer fue que sus hermosos labios se cubrieran de sollozos silenciosos mientras continuaba intentando lograr que sus lágrimas desaparecieran y no pasaran sobre sus mejillas, pero lo único que logró fue que sus manos se cubrieran de su propio llanto.
Ella sintió como el abrazo de Issei se reforzó un poco más. Sus ojos seguían fijos en aquel hombre que tanto amaba y, aunque no había dicho ni una palabra, Issei podía sentir a la perfección lo feliz que ella estaba.
Era fácil notarlo gracias a sus hermosos ojos cubiertos de lágrimas. Lagrimas que no derramaban más que felicidad.
"Sé que es medio atrevido pedirlo ahora. Pero te veo así…" Issei posicionó ambas manos sobre las suyas con calma. "Te veo de esta manera, y no puedo controlarme. Solo quiero que me des permiso para volver a probarlos, por favor."
Los ojos de Tiamat se ensancharon aun más. Ella le intentó responder, pero no salió ninguna palabra de su boca. Dejándose llevar completamente por sus emociones, lo único que pudo hacer fue asentir lentamente.
Al tener el consentimiento de Tiamat, Issei afirmó sus manos sobre las suyas e hizo que abandonaran su rostro lentamente. Las lágrimas casi habían cesado por la sorpresa tan repentina que había recibido ahora mismo, pero aún seguían decorando su bello rostro.
Tiamat ni siquiera se movió, solo siguió sollozando en silencio hasta que sintió como sus labios fueron tomados por Issei con gran delicadeza.
Tiamat se dejó llevar por sus emociones y cerró sus ojos al instante, sintiendo como su cuerpo se derretía ante el contacto tan íntimo que siempre deseó tener con él. El beso solo duró unos pocos segundos, pero Issei no dudó en volver a besarla una vez más.
Ya no sabía cuantos besos iban, pero las lagrimas de Tiamat casi habían cesado. Ella se había entregado por completo al fuerte sentimiento de amor que siempre había estado ocultando y dejó que todo comenzara a liberarse. Eso se demostró cuando sus manos se entrelazaron con las de Issei.
Una vista muy bella se formó en aquella noche siendo acompañados por los copos de nieve que continuaban cayendo a un ritmo lento perfecto para la situación. Algunos familiares se detuvieron entre los arboles más cercanos y observaron en silencio como la Reina Dragona estaba disfrutando de un momento tan especial con el que parecía ser su nueva pareja.
Sus labios volvieron a separarse una vez más en aquella noche fría que en realidad era más cálida que nunca. Ellos no volvieron a besarse casi de inmediato como las veces anteriores, en esta ocasión se quedaron recuperando el aire por unos segundos más.
Issei pudo notar que los ojos de Tiamat reflejaban una gran cantidad de confusión.
Lo más probable es que ella se preguntaba como es que seguía con vida, que es lo que le había pasado, y entre otras cosas que carecían de una respuesta.
Pero él estaba seguro que había una cosa que la estaba atormentando más que cualquier otra…
Después de todo, Issei sabía bien que ella aun seguía atada a sus cicatrices del pasado y no podía entender el verdadero motivo oculto detrás de estos besos. Si ella estuvo de acuerdo, fue solo porque su cuerpo y su corazón habían actuado por sí solos.
Por esa misma razón es que Issei sabía muy bien lo que debía hacer ahora.
"En aquel momento, nunca te respondí correctamente por qué te besé." La confusión en los ojos de Tiamat fue reemplazada por una mirada cubierta de interés.
Issei le sonrió con cariño y acercó su mano a su rostro.
"De hecho, en ese momento tampoco lo sabía. O más bien, no quería entenderlo…" La mano de Issei se posicionó sobre la mejilla de la dragona con cuidado. "¿Quieres conocer la respuesta ahora?" La sonrisa de Issei solo pudo ensancharse aun más al ver como Tiamat se apoyó en la mano de Issei y la entrelazó con la suya con amor incondicional.
"Cuéntame." Los labios de la dragona por fin pudieron formular una palabra coherente, ya que sus lágrimas habían cesado por fin.
"No sabía que podía curarte, nadie me lo dijo. Ophis nunca intervino tampoco." Issei no pudo evitar cerrar sus ojos al sentir como su cuerpo dio un pequeño brinco.
Era inevitable sentirse de esa manera, ya que iba a revelar algo que había decidido sepultar por simple miedo.
Ahora, después de todo lo que había atravesado, sabía que ese miedo no era más que una pequeña piedra.
Una piedra tan pequeña que ni siquiera podía compararse a todo el amor que estas maravillosas mujeres habían logrado cultivar en su corazón.
Si, Issei lo sabía muy bien…
Ya no era momento de ocultarse detrás de esa piedra.
"¿Issei…?" Tiamat colocó su mano sobre la mejilla del castaño con mucha preocupación al ver que el joven se había quedado completamente callado.
Ese gesto fue más que suficiente para que él continuara.
"Ese beso no fue porque sabía que podía curarte. Fue un simple movimiento desesperado. Porque, aunque intentara negarlo, en el fondo siempre lo supe. Siempre supe que no te quería solo como mi maestra o mi mejor amiga." Esa respuesta hizo que Tiamat lo miraba con aun más confusión.
Ella no podría haberse imaginado ni en mil años lo que Issei estaba a punto de decir.
La sonrisa del castaño fue reemplazada por una expresión de seriedad absoluta, y la bomba por fin fue arrojada:
"Tiamat, realmente te amo."
Un silencio se presentó tras semejante confesión. Un silencio que transcurría muy lento para Issei. Esa lentitud podía deberse a que nunca había estado tan impaciente por recibir una respuesta, o también pudo haber sido por el hecho de que los ojos de Tiamat se habían ensanchado como nunca antes.
Ella no solo se había quedado muda. Estaba completamente conmocionada.
Las palabras de Issei por fin parecieron hacer efecto en ella, ya que sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas. Eso fue algo que puso bastante incomodo al protagonista, ya que no sabía que debía hacer ante tal reacción inesperada.
Las lagrimas comenzaron a rodar por las mejillas de Tiamat una vez más justo al mismo tiempo que sus piernas comenzaban a temblar. Finalmente, su postura se quedó sin fuerzas y fue sujetada por Issei para que no cayera mal al suelo.
Ella comenzó a llorar como nunca antes mientras intentaba quitarse las lagrimas con el dorso de sus manos, pero era algo imposible. Después de todo, esas lagrimas no paraban de salir.
Lo único que pudo hacer Issei ante tal reacción fue abrazarla para reconfortarla lo mejor posible. Y de esa forma, ambos permanecieron sin decirse una palabra por varios segundos, estando solo abrazados y arrodillados en aquella fría noche que estaba trayendo una gran cantidad de emociones.
"¡Yo también te amo! ¡Te amo tanto que incluso duele!" Tiamat lloró mientras aferraba sus manos temblorosas alrededor de Issei. "¡Te amo desde hace tanto tiempo, y por fin puedo decírtelo!" Issei solo podía quitarle las lagrimas mientras escuchaba la declaración de su tan amada dragona. "¡Lo estuve ocultando y soportando por tanto tiempo solo por mi inseguridad…!" Tiamat se detuvo de manera forzosa cuando un gran sollozo incontenible se escapó de sus labios. "¡Quería ayudarte de otra forma, aunque sabía que solo me estaba engañando! ¡Pero cuando moriste…!" Las manos de Tiamat se aferraron a la espalda de Issei con aun más fuerza, como si estuviera haciendo todo lo posible para que él no se esfumara de la nada.
"¡Cuando moriste, todo se derrumbó!"
Tiamat cerró sus ojos con fuerza cuando sintió como Issei besaba su frente. Un beso que la tranquilizó lo suficiente como para controlar sus sollozos.
"Antes lo había prometido. No importa lo que suceda, siempre estaremos juntos." Issei acarició su mejilla húmeda, logrando que la dragona lo mirara con ojos muy brillosos.
"Cuando te fuiste, todo era una pesadilla…" Tiamat inhaló y exhaló lo que más pudo para detener su llanto, lográndolo a medias.
Las manos de Tiamat se deslizaron lentamente hacia el cuello de Issei. Ese acto hizo que la dragona se sentara sobre el regazo de su amado, entregándole una última mirada que estaba cubierta de admiración, ternura, y, sobre todo, amor.
"Todo era una pesadilla, pero ahora es un sueño." Esas fueron sus últimas palabras antes de juntar sus labios con los de Issei.
Pero, en esta ocasión, el beso fue muy diferente. Eso se pudo ver con facilidad cuando las manos de Tiamat se apretaron sobre el cabello de Issei y se juntó más a él. El beso se intensificó a tal punto que ambos parecían buscar devorar los labios del otro con el afán de trasmitir todo el amor, aprecio y pasión que se tenían entre sí.
Aunque ni siquiera un beso tan pasional e inexperto sería capaz de trasmitir como sus cuerpos se sentían en estos momentos.
Lo único claro era que ambos se dejaron llevar completamente por esos sentimientos que habían estado ocultando durante tanto tiempo. Esa afirmación se reafirmó aun más cuando Issei cayó de espaldas, haciendo que Tiamat terminara sobre él sin siquiera separar sus labios ni un segundo.
Aunque intentará soportarlo, Issei finalmente cedió a sus emociones y comenzó a llorar de felicidad al igual que la dragona, aunque probablemente ni se percató de ello para estos instantes. Era algo natural, ya que ambos estaban centrados en ese beso tan profundo que parecía no tener fin.
Desafortunadamente, la falta de aire hizo que ambos se separaran. Ese accionar generó un sonido de chupón cuando sus labios se separaron, haciendo que un gran hilo de saliva conectara sus bocas.
"Eso…" Issei intentaba regular su respiración sin tener mucho éxito. "Eso…fue…increíble."
"Hmmm…" Tiamat tarareó con regocijo cuando se sentó sobre la cintura de Issei mientras se saboreaba los labios. "Nunca he sentido una sensación tan deliciosa y agradable como esta." La dragona le entregó una mirada cubierta de amor y dulzura, haciendo que Issei se sonrojara un poco ante tal apariencia.
"Definitivamente, me encantas."
"En ese caso…" Issei le quitó las últimas lagrimas que salieron de sus ojos, para luego apoyar su mano en la mejilla de su primera amante.
"Déjame demostrarte todo lo que me encantas tú también."
Tiamat atrapó la mano de Issei con las suyas y acunó su mejilla contra su toque con mucho cariño, una imagen que podría matar de lindura a cualquiera según el mismo Issei.
"Estoy muy ansiosa de saberlo." Ella respondió con total honestidad, sin poder evitar sonrojarse un poco cuando Issei la tomó de la cintura con su otra mano.
Sus labios se unieron una vez más, y la búsqueda de romper el récord del anterior beso comenzó cuando Issei se levantó del suelo. Tiamat rodeó sus piernas alrededor de la cintura de su amante por puro instinto y ambos caminaron ciegamente mientras sus labios permanecían juntos.
Finalmente, Issei se apoyó, o más bien, chocó contra una roca, por lo que se vio forzado a detenerse. Tiamat rodeó sus manos alrededor del cuello del castaño, y su sonrojo aumentó aun más al sentir como las manos de Issei estaban sosteniendo su trasero para mantenerla sobre él.
Sus labios se separaron después de lo que parecieron minutos. Ambos se miraron sin mediar palabras mientras buscaban recobrar el aliento desesperadamente. Issei sentía como su cuerpo entero estaba como loco, y el hecho de que Tiamat le entregara esa mirada cubierta de emociones y sentimientos solo hacia que se sintiera aún mejor. Evidentemente, él no sabia que estaba trasmitiendo exactamente las mismas sensaciones a la dragona.
Ambos se besaron una vez más sin mediar palabras de por medio. Estuvieron compartiendo diferentes besos por una gran cantidad de tiempo, incluso habían cambiado su postura y ahora Tiamat se encontraba sosteniéndose con sus propios pies mientras continuaba besándose con el hombre que tanto amaba.
Los primeros besos reflejaron una pasión completamente pura y sin ninguna intención secundaría. Pero eso fue cambiando lentamente al pasar de los minutos, ya que la dragona sentía que estaba en llamas. Issei comprendió eso cuando sus labios se separaron más radio de lo normal, ya que la mano de su amante se había introducido en su camisa y le había estado acariciando el pecho durante los últimos minutos.
"Issei…" Esa fue la primera palabra que se escuchó en esa larga hora que estuvieron besándose.
Fue un llamado silencioso que Issei pudo comprender al instante cuando la dragona comenzó a hacer intentos bastante graciosos de quitarle la camisa. Finalmente, el hombre acudió a su pedido y ella pudo quitarle esa prenda que a sus ojos solo estaba estorbando.
Justo en ese momento, Tiamat se apoyó sobre su cuerpo con mucha fuerza y lo rodeó con sus brazos, encerrándolo en otro fuerte beso que en esta ocasión también contenía una gran cantidad de lujuria.
¡ALERTA!
¡ALERTA!
¡ALERTA!
¡COMIENZO DE LEMON!
Sus labios no tardaron tanto tiempo en separarse, y la razón se reflejó al instante cuando las intenciones de Tiamat salieron a la luz. Ella se quitó la camisa de un rápido movimiento y la dejó caer en el arroyo. La dragona volvió a apoyarse sobre el cuerpo de su amado, aunque en esta ocasión Issei pudo sentir como el gran escote y la elevada temperatura de Tiamat le golpeaba el torso debido a que ya solo había ese sostén que separaba el contacto más directo entre ellos.
En esta ocasión, la dragona no fue directo a los labios de Issei, ya que tomó un pequeño desvió a su cuello para comenzar a darle pequeños besos muy sugerentes. Era una acción bastante simple, pero fue lo suficientemente provocativa como para que Issei apretara los puños ante la excitación saliente que se estaba acumulando en todo su cuerpo.
"¿No crees que nos estamos apresurando un poco?" Issei la abrazó con cuidado, viendo como Tiamat continuaba besando su cuello sin que le importara mucho las palabras de su amante. "Quiero decir, creo que primero tendríamos que tener una cita como mínimo…"
"Lo he estado soportando por los últimos 8 meses." Esas palabras lograron que Issei la mirara con curiosidad, ya que la dragona había abandonado su cuello para responderle. "Estamos juntos desde hace tanto tiempo que realmente no lo veo necesario. Además, es insoportable intentar evitar mi Época de Apareamiento." Tiamat se aclaró, logrando que Issei entendiera un poco mejor el accionar de la dragona. "¿Quieres saber algo realmente interesante?" La dragona se acurrucó sobre el pecho de Issei tras sus palabras. "La Época de Apareamiento de las dragonas no ocurre como te lo había dicho inicialmente. De hecho, solo comienza cuando la hembra se encuentra muy unida a su macho. No sé exactamente como ocurrió, probablemente fue culpa de que estoy muy enamorada de ti y que siempre dormíamos juntos. Después de todo, no éramos pareja para que mis instintos se prendieran de esa forma. Creo que mi cuerpo se volvió bastante loco por tu culpa." Ella confesó esa pequeña mentira que había ocultado durante tanto tiempo, aunque evidentemente no sabía que Issei ya había descubierto la verdad gracias a Ddraig.
"Entonces, ¿ahora mismo estás siendo muy afectada por eso?" Issei indagó, tomando el mentón de la hermosa mujer para poder mirarle el rostro.
"No sabría decirlo con exactitud. Después de todo, realmente quiero hacerlo contigo y no tiene nada que ver con ese detalle. Aun así, creo que es difícil separar ambas reacciones de mi cuerpo cuando mi mente no se encuentra luchando contra mis propios instintos." Issei tan solo sonrió ante dichas palabras.
Lo curioso de su sonrisa es que desprendía aires de suficiencia, algo que confundió un poco a Tiamat.
"Créeme…" Issei se pausó por un pequeño segundo, viendo como Tiamat tenía una respiración un tanto acalorada mientras que sus ojos estaban algo nublados por el placer y la pasión, sumado a ese hermoso rubor que decoraba gran parte de su rostro.
"Si pudieras ver tu rostro ahora mismo, entonces no te quedaría ninguna duda."
"Hmmm…" La expresión de Tiamat cambió un poco cuando una sonrisa traviesa atravesó por su rostro. "¿Me estás diciendo que soy una cachonda?" Issei simplemente miró hacia otra dirección e hizo lo posible para no reírse en su cara ante semejante pregunta.
Al ver su reacción, la sonrisa traviesa de Tiamat se intensificó un poco más.
"Puede que lo sea, pero…" La expresión de Issei cambió radicalmente de una forma bastante graciosa cuando la mano furtiva de Tiamat agarró su erección.
Tras esa acción, la dragona se acercó lentamente a su oído para luego ronronearle las siguientes palabras en su oído.
"Por lo visto, yo no soy la única que se encuentra caliente aquí..."
Tiamat le dio una pequeña mordida a su oreja, para luego aferrar su mano con mucha más fuerza a su erección, logrando que un fuerte gruñido saliera disparado de los labios de Issei.
"Es-espera…" Issei intentó hablar, pero fue callado por Tiamat cuando volvió a juntar sus labios con los suyos.
Tiamat se separó lentamente, dejando un pequeño hilo de saliva que conectaba sus labios. Su mirada traviesa se desvió a la fuente de su diversión, y en ese momento esa sonrisa cambió.
"Antes te había visto con una erección, y estoy seguro que tu ropa no se había estirado tanto…" Tiamat se agachó para observar con bastante curiosidad la gran carpa que se estaba montando en el pantalón del castaño.
"Bueno, en realidad pasaron muchas cosas…" Issei quiso explicarse, pero se quedó en la nada cuando Tiamat bajó sus pantalones y ropa interior sin previo aviso, haciendo que el joven se sonrojara un poco.
Ese sonrojo aumentó aún más al ver como los ojos de Tiamat casi se salieron de sus cuencas tras ver semejante bestia que su amante portaba entre sus piernas.
"Esto-esto es impresionante…" Fue lo único que se le ocurrió decir en aquel momento mientras su rostro yacía bajo el pene imponente de su amante.
Su expresión cambió lentamente al sentir como el olor más fuerte y característico de Issei comenzó a inundar sus fosas nasales, haciendo que su nivel de excitación alcanzara un punto inimaginable. Eso fue algo que se demostró cuando sus dos manos tomaron el miembro con cuidado y comenzó a admirarlo aún más ante la vergüenza de Issei.
"Mis manos apenas pueden agarrarlo, y es tan caliente. Estás ardiendo…" Declaró Tiamat con una expresión bastante lujuriosa en su rostro cuando comenzó a mover lentamente sus manos.
"Es-espera…" Issei alzó su rostro al no ser capaz de soportar la gran oleada de placer que le estaban trasmitiendo esas hermosas y suaves manos.
"Por lo visto, también eres muy sensible aquí…" Tiamat tocó la punta de su polla, haciendo que Issei se encorvara un poco a causa del placer.
"Oh, Dios…" Issei apenas podía formular palabras.
"Ese lugar…"
"Uh, Tiamat, eso se siente…"
"¿Qué?" Tiamat continuó con sus manualidades con su mirada traviesa y seductora sin importar lo que escuchaba de su tan amado castaño.
La dragona apoyó su rostro por debajo del miembro de Issei para poder olerlo mejor, haciendo que su mirada se nublara un poco más.
"¿Esas reacciones significan que lo estoy haciendo bien?" La sonrisa de la dragona se amplió al sentir como Issei colocaba una mano sobre su cabeza.
"De hecho, creo que voy a…" Otro gruñido más hizo que el joven no pudiera terminar su frase.
"Creo que puedo hacerlo aun mejor…" Tiamat colocó el miembro entre sus pechos incluso cuando aún llevaba el sostén, algo que generó una sensación de éxtasis muy grande para Issei.
Pero eso no acabó allí, ya que la dragona apretó sus pechos con fuerza utilizando sus brazos, para luego darle un pequeño beso en la punta de la polla. Ese simple acto hizo que Issei volviera a levantar su rostro, y una gran cantidad de semen se disparó sobre el rostro y el pecho de Tiamat, quien recibió la carga con una expresión cuberita de éxtasis.
"Tu aroma es demasiado intenso. Además…" Tiamat se lamió uno de sus dedos que se habían cubierto de semen, optando por una expresión muy seductiva.
"Tu sabor es increíble. Quiero comerte todo."
En ese momento, Issei pudo entender varias cosas:
La primera de ellas es que Tiamat no era tan tímida como pensaba respecto al amor. Siempre se había mostrado como una mujer bastante reservada bajo ese aspecto y no le gustaba hablar mucho de ello. Ahora era evidente para él que en realidad la dragona siempre fue muy pasional, solo que fue muy tonto como para darse cuenta de esos detalles en el pasado.
La segunda cosa que aprendió de ella es que no solo era traviesa cuando se trataba de diversión. O quizás no era la forma apropiada de decirlo, ya que ella realmente se estaba divirtiendo, aunque de una forma mucho más "reservada", por decirlo de alguna manera.
Y la tercera cosa que aprendió, fue que una Reina Dragona no es fácil de satisfacer en un solo día. Aunque, por supuesto, esto último aun estaba a punto de descubrirlo.
"Todos los hombres deben disponer de algunos segundos para que se les ponga dura de nuevo, incluso para los dragones que somos la especie más resistente respecto al sexo…" La dragona se puso cara a cara con Issei, para luego quitarse el sostén, y esa acción hizo que los ojos del castaño cayeran directamente en sus hermosos senos desnudos.
"Pero, la realidad es que no puedo esperar ni un segundo más." Tiamat se apoyó sobre el cuerpo de Issei, haciendo que sus pechos desnudos se rozaran con su piel. "Entonces, si hago esto…" La dragona tomó la mano de Issei, para luego deslizarla lentamente por debajo de sus bragas.
"¿Puede que te pongas duro de inmediato?"
Los ojos de Issei se abrieron de golpe tras acariciar el trasero de Tiamat. Aunque eso no era lo único que disfrutó, ya que sintió como la dragona estaba completamente mojada.
Y definitivamente, esa fue la última acción atrevida que ella necesitó para que Issei dejara de actuar tan tímido. Eso se demostró cuando la dragona gimió con fuerza en el momento de que su trasero fue tomado por las fuertes manos de Issei, quien la levantó por los aires. La dragona actuó por pura inercia y enredó sus piernas alrededor de su cintura. La desesperación de ella era tal que ni siquiera se tomó el tiempo de quitarse los pantalones, lo único que hizo fue congelarlos y romperlos en mil pedazos.
Otro gemido ahogado emergió de sus labios al sentir como la erección palpitante de Issei estaba golpeando sobre su entrada, siendo únicamente separados por sus bragas negras.
Si, esa unión que ella tanto había deseado solo estaba siendo impedida por una delgada tela…
"¿Estás segura que quieres continuar aquí? Podemos ir a la cueva." Issei hizo mención al clima extremadamente conflictivo de hoy, aunque ninguno de los dos parecía estar pasando frio.
De hecho, ambos sentían que estaban parados sobre un volcán que estaba a punto de entrar en erupción.
"No dejemos que esta noche fría arruine nuestro momento." Tiamat lo abrazó por el cuello con mucha ternura, algo que enterneció a Issei. "Si hace frio, lo único que debemos hacer es encendernos." La dragona continuó su explicación con susurros a su oído. "Vamos a encendernos hasta que nuestros corazones ardan, y demostrémosle al mundo una llama tan ardiente que nunca fue tan radiante."
Tiamat tomó una de las mejillas de Issei con cariño y le entregó una última sonrisa cubierta de amor cuando se elevó un poco para colocar el miembro del castaño sobre su intimidad. Ella abandonó la mejilla de su amante para mover sus bragas, y ambos no pudieron evitar estremecerse como locos ante el contacto directo de sus partes más íntimas.
"Tiamat, te amo mucho." Issei habló, apoyando su frente sobre la suya, haciendo que la dragona lo mirara con mucho amor.
"Yo también te amo, Issei…" Esas fueron sus últimas palabras antes de unir sus labios con los de él una vez más, y el castaño dejó caer las caderas de la mujer.
El fuerte gemido de Tiamat fue ahogado por el beso al sentir como sus entrañas eran llenadas hasta el último centímetro, llegando a lugares que ella no sabía que existían. El hecho de estar en su Periodo de Apareamiento la ayudaba bastante a que todo sea más placentero, pero ciertamente fue algo doloroso y sus pequeñas lagrimas que amenazaban con rodar por sus mejillas era prueba de ello.
Sabiendo que esto podía resultar de tal manera, Issei no detuvo su beso y continuó reconfortándola de la mejor manera posible para que ese dolor quedara en un segundo plano. Probablemente fue la mejor idea que tuvo hasta el momento, ya que la dragona parecía estar disfrutando mucho del momento con ese beso lento, a pesar de que su interior estaba gritando de placer y dolor.
Después de unos largos minutos, ambos por fin se detuvieron, generando un sonido bastante característico cuando sus labios se separaron.
"¿Te encuentras bien? Podemos detenernos si quieres." Declaró Issei con bastante preocupación al pensar que quizás era demasiado para ella. Por esa misma razón es que la sorpresa no se hizo esperar cuando Tiamat le sonrió con sus ojos vidriosos.
"¿El mundo puede verlo? Estamos ardiendo…" El comentario de Tiamat fue acompañado por un corto beso que le dio a Issei en su nariz. "¡Estamos ardiendo!" La voz de la dragona se elevó con entusiasmo, y sus lágrimas de felicidad no tardaron en comenzar a caer.
Tiamat levantó su rostro al cielo nocturno, sintiendo una felicidad sin igual después de haber conseguido algo que tanto anhelaba, y que supuestamente era imposible.
"¡Nuestras llamas son incluso más fuertes que las del sol!" La dragona gritó con felicidad, para luego volver a besarse con su amante.
Ambos compartieron un beso corto, e Issei la miró con bastante felicidad. Después de todo, él se sentía igual de contento de poder compartir este momento tan especial junto a ella.
Unas gotas de sangre cayeron al suelo, y la nieve se derritió prácticamente al instante en el que entró en contacto.
"Parece ser que estamos en llamas de verdad." Declaró Issei con una sonrisa tras presenciar eso, para luego volver su mirada a Tiamat. "¿Ya te sientes mejor?"
"Aun duele un poco. La tienes demasiado grande, siento que estás besando la entrada de mi útero." Declaró la mujer con un leve sonrojo tras sus palabras, logrando que Issei pusiera sus ojos en blanco.
Definitivamente Ddraig se había pasado un poco con el tamaño, pero no era algo a discutir ahora.
De momento, solo quería centrarse en como hacerla sentir mejor. Y para suerte de Tiamat, Issei tenía bastantes conocimientos de como hacer sentir mejor a una mujer. Evidentemente, esos conocimientos eran de dudosa procedencia, pero no tenía otra cosa mejor en mente.
El sonrojo de Tiamat se intensificó aun más cuando sintió como las manos de Issei apretaron su trasero con fuerza. Un pequeño gemido salió disparado de sus labios al sentir como las manos de su amante se hundían en sus carnosas y suaves nalgas.
"¿Qué-qué estás tramando?" La dragona tartamudeó con ligero placer, un placer que tan solo aumentó al sentir como la erección de Issei parecía hacerse aun más grande dentro de ella. "Mi-mi trasero…"
"Es muy sensible." Issei terminó su idea, logrando que la dragona lo mirara con ligera sorpresa. "Por si no lo recuerdas, me lo dijiste hace mucho tiempo cuando tuvimos un pequeño accidente."
"¿Cómo es que todavía recuerdas eso?" Tiamat tenía las intenciones de castigarlo por recordar algo tan secreto para ella, pero esas intenciones fueron ahogadas por un fuerte gemido que se escapó de sus labios cuando sintió como las manos de Issei le apretaron el trasero con aun más fuerza. "A-además, a ti te gustan más los pechos, ¿no? ¿No puedes simplemente jugar con ellos y dejar mi culo en paz?"
"Quizás eso era cierto antes, pero la realidad es que también disfruto mucho de esto. Especialmente si es que es el trasero más perfecto y bonito del mundo." Una sonrisa un tanto traviesa se dibujó en el rostro de Issei al ver como una respiración agitada estaba comenzando a dominar a la dragona. "Por lo que veo, es fácil para ti saber que no estoy mintiendo, ¿no?"
Tiamat no respondió, pero sabía que era cierto. Después de todo, no podía ignorar esa polla palpitante en sus entrañas que se hizo aun más grande y dura cuando empezó a manosearle sus nalgas.
Viendo que la dragona parecía estar casi a su límite, Issei hizo un último movimiento. Él le devolvió su acción anterior como una especie de pequeña venganza cuando le besó el cuello, ganándose diversos gemidos por parte de Tiamat.
Issei le entregó un último beso en los labios, y supo que ella ya estaba preparada cuando sus entrañas comenzaron a apretarlo más de lo que ya lo hacía. Por eso mismo es que se separó un poco, ya que quería ver la expresión que ella iba a hacer cuando hiciera su movimiento definitivo.
La sonrisa de Issei se ensanchó un poco y sujetó sus nalgas con aun más fuerza, para luego levantar su trasero y colocar sus manos cerca de su ano, ganándose un gemido ahogado pero muy prolongado por parte de la dragona.
La pobre de Tiamat no sabía lo que estaba a punto de ocurrir.
Issei apretó sus nalgas con todas sus fuerzas y bajó sus caderas de golpe, haciendo que todo su miembro se introdujera en ella como una rápida estocada.
"¡AAAAAUUUUUNNNNGGHHH!"
La espalda de Tiamat se encorvó y su rostro apuntó al cielo. Issei no pudo ver su expresión de manera correcta debido a que su reacción fue muy rápida, por lo que no dudó en repetir el movimiento una vez más.
"¡HHMMMM AAAAHHHHHHHHH!"
En esta ocasión su gemido se ahogó con su propia lengua cuando esta salió de sus labios sin previo aviso. Issei sintió como las uñas de Tiamat se clavaron sobre su espalda, además de que sus piernas abrazaron con más fuerza su cintura y comenzaron a temblar con fuerza. Pero Issei supo que había cumplido con su objetivo cuando la vagina de Tiamat lo apretó con gran fuerza, para que un montón de fluidos salieran disparados al final.
Incluso el mismo Issei apretó sus dientes con fuerza, ya que la dragona se había corrido tan fuerte que su pene estuvo a punto de colapsar ante el placer.
Tiamat bajó su rostro lentamente, y fue allí donde Issei obtuvo una vista grandiosa.
Las lagrimas de Tiamat rodaban por debajo de sus ojos nublados por el placer mientras hacia todo lo posible para regular sus constantes gemidos.
"Es la primera vez que me corro tanto, esto se siente tan jodidamente bien que voy a volverme loca." Tiamat apenas pudo hablar, ya que la estimulación no había bajado ni un poco. De hecho, ahora se encontraba incluso más caliente que antes.
"En ese caso, tenemos mucho tiempo para volvernos locos." Declaró Issei con una sonrisa seductiva, siendo respondido por Tiamat quien no pudo evitar reírse un poco.
"¿De donde sacaste tanta confianza?" Ella se burló cuando se abrazó más a él, logrando que Issei ensanchara aún más su sonrisa.
"Me pregunto de quien será…" Issei se detuvo allí, para luego dar otra fuerte estocada que tomó completamente desprevenida a Tiamat.
"¡LA CULPA!"
Los ojos de Tiamat se nublaron aun más y amenazaron con irse hacia arriba, aunque pudo controlar su gran oleada de placer gracias a que mordió el hombro de su amado.
Al ver que la dragona la estaba pasando muy bien, Issei dejó a un lado sus restricciones y decidió comenzar con la verdadera fiesta.
Los colmillos de Tiamat se clavaron en su hombro y sus ojos se nublaron por completo cuando Issei comenzó a moverse a una velocidad mucho más alta. La velocidad era tal que la nieve a su alrededor terminó dispersándose, y los sonidos de su piel chocando comenzó a escucharse con bastante fuerza.
"¡UGHUM, DEMASIADO…AAAAHHH, RAPIDO…!"
Tiamat apenas podía formular palabras ya que su mente estaba siendo absorbida rápidamente por las grandes oleadas de placer que estaban sacudiendo y entumeciendo a todo su cuerpo.
"¿Quieres que vaya más lento?" Issei hizo algo de esfuerzo para hablar, ya que estaba en su límite.
Las manos de Tiamat se apretaron contra el cabello de su amado con fuerza, y cerró sus ojos con aún más fuerza.
"¡NOOOOO! ¡ME ENCANTA! ¡ES UNA SENSANCIÓN TAN DULCE! ¡ME VOY A CORRER, ME VOY A CORRER DE NUEVOOOOO! ¡VOY A VOLVERME LOCA! ¡HAZ QUE ME VUELVA LOCA! ¡LLENAME TODO LO QUE PUEDAS! ¡MARCAME COMO TU PAREJA!"
Issei tan solo pudo gemir con fuerza al sentir como el orgasmo estaba a las puertas.
"¡Aquí viene!" Gritó Issei, para luego inclinar su cuerpo para poder besar a la dragona.
Issei hizo una última envestida que generó una gran corriente de aire, y sus bolas se contrajeron de una forma impresionante. Los ojos de Tiamat casi se perdieron por completo cuando su largo gemido fue completamente ahogado por el beso. El sonido de ser llenada por una gran cantidad de semen se escuchó después, haciendo que una gran cantidad de fluidos salieran disparados de su vagina. Las piernas de Tiamat actuaron en contra de su voluntad y se estiraron todo lo que pudieron mientras temblaban con gran intensidad por el inmenso y duradero orgasmo que estaba atravesando todo su cuerpo.
Después de lo que parecieron unos largos segundos, Issei por fin dejó de correrse y abandonó los labios de Tiamat, quien hizo un gemido bastante sugerente cuando eso sucedió.
"Nunca pensé que esto sería tan increíble. Quizás solo fue así de grandioso porque lo hice contigo, ¿no crees?" Comentó Issei, para luego darle un beso en su frente que Tiamat recibió gustosa, aunque aun ni siquiera podía hablar después de todo lo ocurrido.
La dragona volvió a abrazar su cintura con sus piernas cuando retomó el control de su cuerpo. Ella aun intentaba regular su respiración ante la admiración del castaño, quien en el fondo siempre se había preguntado como es que se vería Tiamat cuando estuviera muy excitada. No hace falta decir que ella cumplió sus expectativas con creces, ya que incluso este lado lascivo de ella aun la hacía ver bastante linda.
Tiamat por fin encontró las fuerzas para poder hablar de nuevo, y ella solo pudo sonreírle con mucho amor a su amado.
"Bésame."
Fue su pedido, un pedido que Issei no tardó ni un segundo en cumplir.
Las manos de Tiamat se aferraron a las mejillas de Issei con cariño y cerró sus ojos con gran pasión cuando compartieron un beso extremadamente lento y largo que duró varios minutos.
Finalmente, el beso se rompió y Tiamat no tardó en volver a hablar.
"Quiero estar unida contigo hasta el amanecer."
¡FINAL DEL CAPÍTULO!
En el próximo se viene el reencuentro con Penemue y la segunda escena sexual, todo en un mismo capítulo.
Por lo general, me gusta hacer lemons que busquen un balance entre el romance y el sexo, pero en esta ocasión decidí hacer todo el proceso algo más candente por lo que significa DxD y el desarrollo que han tenido los respectivos protagonistas. Voy a mantener esta idea en los siguientes lemons, pero evidentemente tendrán ciertos cambios dependiendo del carácter y personalidad de las demás Waifus.
Con este, en total ya llevo creado 6 lemons. Como puedes ver, no tengo mucha experiencia en estos y acepto cualquier tipo de criticas o consejos para intentar mejorar en el futuro. Por eso me gustaría saber tu opinión acerca de esto para tenerlo en cuenta en el siguiente lemon.
¡Dejando todo eso de lado, espero que hayan disfrutado este capítulo!
Ya no tengo nada más para agregar, solo me queda despedirme.
¡Espero que nos veamos pronto!
