¡Aquí me presento con un nuevo capítulo!
Hace poco comencé las vacaciones, y en un principio me había debatido si debía tomarme un descanso respecto a todo esto. En parte lo hice, pero decidí tomarme solo una semana. Todavía tengo dos semanas de vacaciones, y ahora si me gustaría centrarme en actualizar y terminar esta historia. Siendo realistas, no creo que la termine en estas dos semanas, pero me gustaría llegar al combate final.
Volviendo al tema principal, este sería el último lemon hilado. Esto no quiere decir que no haya más lemons, solo estoy diciendo que en el próximo capítulo no habrá contenido sexual. Probablemente en uno o dos capítulos se venga un cuarteto, pero aún falta para eso.
Con este punto ya aclarado, me gustaría contestar algunas reviews:
Dillan97: Recuerda que Issei rechazó la propuesta matrimonial desde un principio, por lo que Rossweisse y él nunca estuvieron casados en primer lugar. Tengo pensado hacer capítulos extras, y es eso lo que quiero hacer. Probablemente también haga un capítulo extra pura y exclusivamente de sus hijos, pero eso es algo que aún está en revisión.
Carlos118: Digamos que Penemue siempre supo lo que sentía y nunca se negó a ello, se negó a formalizar una relación con Issei debido a que ella pensaba que no merecía amar por lo que había hecho en el pasado. Y en parte si, el hecho de que Issei "murió" hizo que estuviera mucho más sensible al respecto. Me alegro que te haya gustado el capítulo y el desarrollo llevado con Penemue.
Ya terminamos con esto, así que es momento de comenzar.
¡Disfruta!
Penemue cerró la puerta con cuidado, revelando que llevaba únicamente su pijama blanco. Después de todo lo que había acontecido en aquella habitación, ella simplemente no podía negar la sonrisa que constantemente aparecía en su rostro desde que se levantó esta mañana. Aunque esa sonrisa desapareció prácticamente al instante cuando miró hacia el frente, viendo como Azazel permanecía apoyado en la pared del pasillo mientras la miraba con su siempre rostro relajado.
"¿Qué es lo que quieres?" La Cadre se puso a la defensiva prácticamente de inmediato, algo que le pareció bastante gracioso a Azazel.
"Solo me preguntaba que estuviste haciendo estos 3 días. Bueno, en realidad solo quiero escucharlo de tus propios labios…" Azazel se miró sus uñas cuando se concentró en seguir la conversación de la forma más natural. "Ya sabes, es obvio lo que estuviste haciendo. Quiero decir, tus gemidos gritando por Issei se escuchaban por toda la maldita mansión."
Si, para Azazel, esto era una conversación natural. Obviamente, Penemue no pensaba lo mismo y se lo hizo notar prácticamente de inmediato.
"¿Y qué? ¿Me vas a sermonear porque no te deje dormir tus 16 horas al día o porque no pudiste concentrarte con tus estúpidas Sacred Gears?" La Cadre hizo clara alusión a la pereza del hombre, haciendo que él se carcajeara.
"¡Vamos, no tienes que ponerte así!" Exclamó Azazel, dando un par de pasos más para estar frente a frente con Penemue. "Por cierto, ¿Dónde está el príncipe al cual aclamabas en todo momento?" Azazel tomó el cierre de la discusión como una victoria, ya que Penemue se había sonrojado un poco, y eso era más que suficiente para saber que había ganando.
"Issei salió hace unos minutos. Fue a Asgard, ya que estuvimos hablando un poco de las cosas que sucedieron en su ausencia." Aclaró la mujer, logrando que Azazel se pusiera un poco serio.
"¿Le dijiste acerca de Gasper?"
"Creo que era lo principal que debía comentarle. Aunque también le dije que no debía preocuparse, pero sabes como es él…" Concluyó la Cadre con una pequeña sonrisa, sabiendo como y cuanto se preocupaba Issei por sus seres queridos.
Una sonrisa que Azazel no pasó por alto, por lo que sus aires de molestar volvieron a él.
"Veo que la has pasado muy bien en estos 3 días." Penemue le entregó una mirada peligrosa tras escuchar sus palabras. "Recuerdo que hace unos pocos días estabas casi muerta por dentro. Ahora te ves tan llena, tan contenta, tan pura…"
"Deja de decir estupideces. Iré a desayunar." Penemue pasó de cualquier conversación, sabiendo que Azazel solo quiera molestarla un poco.
"De acuerdo, solo déjame decirte una cosa más…" Azazel miró sobre su espalda, viendo como la mujer comenzaba a bajar por las escaleras.
"No me des un sobrino tan rápido."
Penemue se detuvo en seco, y la madera de la barandilla se astilló considerablemente por su mano. Ella giró lentamente su rostro, su expresión de ultratumba era acompañada por un enorme sonrojo, por lo que Azazel tuvo la reacción completamente contraria a acobardarse.
Ambos se estuvieron mirando en esa misma posición sin decirse ni una palabra, hasta que Penemue rompió el incómodo silencio entre ellos.
"¿Acaso quieres morir?"
"¡Vamos, solo estaba bromeando!"
CAPÍTULO 81: ¡LA VALQUIRIA CELOSA! (+18)
"Habrá un momento en donde Issei no estará allí para cubrirte la espalda. Por eso mismo es que debes hacerte valer por ti mismo."
Gasper apretó las mantas con fuerza tras recordar las palabras de Tannin. En ese momento no le había dado su debida atención, pero después de todo lo que había sucedido solo podía hacer una cosa.
Esa cosa es estar enojado. Él estaba enojado consigo mismo.
Gasper colocó una mano sobre su mejilla vendada al mismo tiempo que alzaba su rostro notoriamente frustrado hacia la ventana más cercana. Desde luego se encontraba a varios pisos de altura, ya que todo Asgard se podía ver desde allí.
Su mirada se estacionó en aquel lugar casi vacío que tenía la apariencia de una ciudad fantasma.
"Sé lo que piensas. Asgard está atravesando un momento muy oscuro." Gasper escuchó la voz del anciano que provenía de la puerta, viendo que se trataba del mismo Odín. "Bueno, es natural que esto esté transcurriendo. Después de todo, nadie se tomaría la noticia del fin del mundo como algo natural, ¿no lo crees?" El Rey de Asgard se colocó a un lado de la puerta, viendo como el medio vampiro hacia el mayor esfuerzo posible para acomodarse en la cama.
"Gracias por cuidarme estos días, y gracias por salvarme de…" El tono de Gasper se apagó, recordando una vez más todo lo que había sucedido recientemente.
No sabía que le afectaba más. La muerte de Issei sin duda lo había golpeado, pero ser traicionado por sus propios camaradas a los que les entregarías su vida para salvarlos tampoco es algo que pueda tomarse con ligereza.
"Deberías agradecerle a Azazel. Él fue quien te salvó." Aclaró Odín con calma. "Por ahora será mejor que reposes hasta que tu cuerpo se recupere. Dentro de unos días tenemos una reunión importante, y todos queremos que estés en optimas condiciones para lo que sigue a continuación."
"¿Lo que sigue? ¿No se supone que los Demonios acabaron con cualquier esperanza de que el Apocalipsis pueda evitarse?" Indagó Gasper con gran incredulidad y desconcierto ante las palabras del Dios, quien sonrió ante tales palabras.
"Digamos que hubo cierto acontecimiento que nos mantiene con cierta esperanza de poder revertir todo esto. De hecho, es algo que no te comenté cuando despertarse, pero creo que ahora es un buen momento…" Odín miró hacia el exterior de la habitación, como si alguien estuviera esperando afuera.
"Ya puedes entrar."
Esas palabras llamaron la atención de Gasper, una atención que no tardó en transformarse en una emoción mucho más fuerte.
Sus ojos se pusieron vidriosos al ver como Issei entraba en la habitación.
"¡Jefe…!" Gasper quiso gritar con gran alegría, pero apenas pudo decir una palabra a causa del dolor que emergió de su cuerpo por culpa de los movimientos que hizo.
"También me alegra ver que estás bien." Issei se acercó al joven y se sentó al borde de la cama, viendo como Gasper lo observaba con los ojos bien abiertos.
"Pero, ¿Cómo…?"
"Es una larga historia." Issei lo interrumpió, sintiendo que le hicieron esa pregunta muchas veces últimamente. "Por suerte, tenemos bastante tiempo hasta que Rossweisse llegue con las demás Valquirias."
"¿La búsqueda fue cancelada?" Gasper enfocó su mirada en Odín, quien tan solo asintió.
"Solo por este día. Digamos que creamos una pequeña escusa para que Ross llegara más temprano hoy. Evidentemente, no tuvimos otra opción más que llamar a todo su grupo para que los enemigos no sospecharan acerca de un movimiento extraño." Aclaró el viejo, para luego dejar de frotarse la barba cuando enfocó una mirada mucho más endurecida en Gasper. "Como ya estás intuyendo, mientras menos gente sepa sobre Issei, mejor."
"Lo entiendo a la perfección." Gasper asintió al instante con energía.
Dicha energía se quedó bastante atrás en comparación a la que presentó a continuación cuando enfocó su mirada en Issei con gran excitación.
"¡¿Puedes contarme todo lo que sucedió?!" Exclamó el medio vampiro con mucha emoción.
Aparentemente, el permanente recuerdo de la traición que había sufrido desapareció momentáneamente al ver que su maestro y mejor amigo estaba con vida.
"No puedo comentarte exactamente todo, pero aun así me tomará bastante tiempo. Lo mejor será que te pongas cómodo." Respondió Issei con cierto nerviosismo al ver la actitud tan emocionada del medio vampiro.
Como Issei ya esperaba, el desarrollo de la historia se alargó por horas, debido a que Gasper quería escuchar incluso los más mínimos detalles, y era obvio que se sentía algo desilusionado cuando su amigo le decía que había ciertas cosas que no podía describir ya que Ddraig prefería que dichas cosas se aclararan una vez que se reuniera con la Dragona del Infinito, siendo que ella parecía disponer de toda la información más trascendente. Incluso Odín se quedó escuchando parte de la historia, ya que se mostró bastante interesado en saber como es que el hombre había logrado sobrevivir en el lugar más peligroso e inhóspito entre los Reinos, pero la historia solo hizo que el interés del viejo se transformara en varias dudas que anhelaba responder.
"¡¿Y que fue lo que hiciste cuando regresaste?!" Preguntó Gasper con mucha emoción, estando a punto de llegar al final del relato.
"Creo que eso es algo en lo que definitivamente no puedo y no quiero entrar en detalles." Issei respondió prácticamente al instante, llamando bastante la atención de Gasper.
"¿Por lo menos puedes decirme que te mantuvo tan ocupado?" Preguntó el medio vampiro con mucho interés.
"Bueno…"
Antes de que Issei pudiera explicarse, La puerta fue abierta de una manera muy fuerte y repentina.
Allí apareció una Valquiria con los ojos llorosos, quien solo pudo congelarse al ver como cierto castaño se encontraba sentado en una silla frente al medio vampiro. El silencio reinó en ambos lados, ya que los hombres estaban sorprendidos ante tal intromisión, mientras que la mujer se encontraba completamente conmocionada.
Las manos temblorosas de Rossweisse cubrieron sus labios por unos segundos mientras un llanto silencio se desprendía de sus ojos, un llanto muy rápido y profundo que no parecía tener final.
Pero a diferencia de todos sus llantos recientes, ahora solo podía sentir una felicidad y alivio sin precedentes.
"¡ISSEI!"
Rossweisse no tardó tanto en reaccionar y se abalanzó sobre Issei con un fuerte abrazo que lo tomó completamente desprevenido, haciendo que ambos cayeran de la silla ante la expresión contenta de Gasper al presenciar semejante reencuentro.
"¡¿Tienes idea de como me sentí al darme cuenta que ya nunca más estarías a mi lado?!" Rossweisse lo abrazó con aun más fuerza y lloró sobre su hombro sin parar. "¡Todos mis sueños eran completamente oscuros! ¡Estaba sola en esa oscuridad, siempre gritando tu nombre, pero nunca aparecías! ¡No sabes como me sentí! ¡No sabes lo horrible que fue aceptarlo! ¡No sabes…! ¡Tú no sabes…!" El llanto de Rossweisse ahogó por completo su habla, y Issei no pudo hacer otra cosa más que responder el abrazo para calmarla.
Las manos de Rossweisse se aferraron sobre la camisa de su amado con mucha fuerza, y ella alzó su rostro lloroso lentamente para poder enfrentarlo.
Sus lagrimas continuaron inundando sus mejillas, pero los sollozos parecieron cesar al ver el rostro del hombre que amaba tanto. Ella sabía a la perfección lo que necesitaba para poder calmarse por completo.
Solo debía hacer una cosa, y esa tentación se convertía en algo prácticamente irresistible cuando Issei la miraba con esa expresión cubierta de amor, cariño, y comprensión.
"No sabes cuanto te extrañé…"
Esas fueron sus últimas palabras antes de que sus labios se unieran en un casto beso que solo se encargaba de demostrar todo ese amor que se tenían el uno al otro.
Gasper fue espectador de todo este amor, aunque él no fue el único, ya que Tiamat y Penemue no tardaron en llegar a la habitación para presenciar todo lo acontecido con mucha felicidad. Incluso la Cadre no pudo ocultar esa gran sonrisa que desprendía una gran calidez.
Sus labios finalmente se separaron, y Rossweisse se encargó de acomodarse sobre su regazo para que ambos estuvieran más cómodos.
"También te extrañé mucho, Ross." Issei acomodó su hermoso cabello plateado, haciendo que la sonrisa de la Valquiria aumentara aún más.
"¡Issei!" Ella volvió a gritar su nombre con gran emoción y lo abrazó como si se tratara de uno de sus peluches, haciendo que Issei estuviera al borde de la asfixia.
"Tranquila, no iré a ninguna parte." Issei intentó calmarla, pero de nada sirvió, ya que ella solo se quejó con un leve sollozo mientras negaba con la cabeza.
Gasper decidió que lo mejor en este momento era mantener el silencio, además de admirar tal acontecimiento. Mientras tanto, Penemue y Tiamat se miraron entre si para compartir una bella sonrisa.
El único que parecía estar esperando otro momento con impaciencia era Ddraig, quien estaba muy ansioso de saber que tipo de reacción tendría la Valquiria al saber que su tan amado castaño había tenido sexo con Penemue y Tiamat sin su consentimiento.
"Realmente es lamentable pensar que esto me divierte, pero no es que tenga otra cosa para hacer de todos modos…" El imponente Dragón Gales se inclinó de hombros, ya completamente resignado a aceptar sus nuevas facetas de entretenimiento.
Unos minutos más tarde…
"Es realmente triste. Si hubiera estado en ese momento…" Rossweisse comentó con cierto pesar, estando sentada sobre el regazo de Issei. Para este momento, ambos ya se habían acomodado en la silla.
"No es tu culpa. Tampoco creo que sea culpa de nadie. Simplemente era algo que debía suceder." Aclaró Issei, acariciando su cabello para que la Valquiria pudiera calmar sus sentimientos, algo que pareció funcionar.
"Hablando de lo que deba suceder y lo que no, espero que Ophis responda todas nuestras preguntas." Declaró la dragona, quien se encontraba apoyada en la puerta, siendo acompañada por la Cadre.
"Créeme, no hay nadie más que espere todas las respuestas como yo lo hago." Comentó Issei con bastante seriedad, dando a entender que no estaba bromeando.
"Hablando de respuestas…" Todos enfocaron su atención al medio vampiro tras escuchar sus palabras. "Todavía no me respondiste lo que estuviste haciendo los últimos días."
"¿Qué quiere decir con eso?" Rossweisse se confundió de inmediato, y eso era normal. Después de todo, hasta el momento había pensado que Issei había regresado apenas hoy.
"Es un tanto vergonzoso. Solo diré que los primeros 3 días de mi regreso estuve con Tiamat, y los otros 3 días estuve con Penemue." Aclaró Issei con cierta pena mientras se frotaba el cabello.
Issei siendo Issei, no se percató de la mirada atónita de Rossweisse, sumado a la expresión de póker que tenían las dos mencionadas.
"¡Oh, lo entiendo!" Realmente no lo entendió, ya que Gasper fue el único que actuó igual de inocente que Issei.
Bueno, en realidad, solo Gasper había actuado como un inocente. La descripción precisa para Issei sería que actuó como un idiota.
"¿Estuviste 6 días…?" La mirada de Rossweisse se ensombreció, logrando que el ambiente se pusiera un tanto incómodo.
"¿Ross?" Issei dejó de acariciarla, notando que un aura amenazante comenzaba a emanar del cuerpo de la Valquiria. "Entiendo que debería haber venido antes, pero el momento transcurrió como…"
Issei detuvo su habla en seco y casi se caga del miedo cuando Rossweisse alzó su mirada, revelando unos ojos que carecían de cualquier tipo de brillo.
"No solo no viniste, sino que te estuviste divirtiendo con ellas sin que siquiera me consultaras primero…"
"¡No es lo que…!" Issei no pudo terminar, ya que dio un pequeño grito cubierto de cobardía cuando Rossweisse agarró su mano con mucha fuerza.
"Es exactamente lo que pienso." Ella declaró de manera sombría, para luego revelar una sonrisa vacía. "¿Te estuviste divirtiendo tanto tiempo que ni siquiera pensaste en visitar a tu primera pareja, eh?"
"Ross, la realidad es que las dragonas y Ángeles Caídas suelen tener una resistencia y una libido muy elevada cuando se trata del…"
"Cállate." Tiamat se volvió muda cuando una mirada que amenazaba con perforar su cráneo hizo que palideciera. "No quiero escuchar nada de ustedes dos, son igual de culpables." Agregó al final, desviando su mirada perforante a Penemue, quien tan solo pudo mirar hacia otra dirección con cierta incomodidad.
"Rossweisse, ¿puedes soltarme la mano?" Comentó Issei con una sonrisa temblorosa en su rostro.
Una sonrisa que se tensó aun más cuando la mirada de Ross se volvió a enfocar en él. Issei podía asegurar que sus ojos no era lo que más le aterraba, definitivamente era esa sonrisa que no prometía nada bueno.
Mientras tanto, Gasper solo podía mirar de un lado a otro sin comprender absolutamente nada de lo que estaba ocurriendo.
"Te soltaré una vez que cumplas con tu castigo."
Un momento más tarde, en las Montañas de Asgard...
"Ross, no es que me este quejando. En serio no lo hago, pero…" Issei detuvo su habla, exhalando con gran fuerza para quitarse los pequeños bloques de hielo que se habían creado en su nariz.
"¿Cuánto tiempo más tengo que estar de esta manera?"
La vista era un completo espectáculo, ya que Issei se encontraba sosteniéndose de un solo pie en la cima de una montaña nevada, de hecho, era realmente nevada. Joder, la nieve no paraba de golpear constantemente sobre su cuerpo semidesnudo con mucha fuerza mientras sostenía esas dos enormes cubetas de hielo con sus brazos extendidos.
"¿Acaso no te sientes mejor? Creo que necesitabas enfriarte un poco después de pasar un momento tan caliente con ellas dos." Declaró la Valquiria con ternura, quien se encontraba vigilando a su amado para que cumpliera con el castigo. "Apenas llevamos unas 2 horas en este lugar. Tu cuerpo aún sigue bastante caliente, así que no te sucederá nada malo si nos quedamos otras 4 horas, ¿no lo crees?" La pequeña risita de Rossweisse hizo que la tez pálida de Issei se convirtiera en una morada.
"Voy a morir."
Varias horas más tarde…
Issei apoyó su cabeza sobre el espejo de la ducha, sintiendo con suma relajación como el agua caliente caía sobre su cuerpo.
"Joder, eso fue realmente un infierno…" Issei dio un suspiro de alivio al sentir como su cuerpo comenzaba a recuperarse lentamente gracias al agua caliente.
Las duchas eran públicas, pero todas se encontraban divididas por paredes de vidrio opacos. Era evidente que no necesitaban más privacidad, ya que en realidad esos baños solo estaban habilitados para las Valquirias. Evidentemente, todos se aseguraron de que no hubiera ninguna mujer a la hora de que Issei entrara al baño.
El joven reclinó un poco su cuerpo hacia atrás con el afán de tener una vista completo a su cuerpo desnudo.
"De una forma u otra, creo que tuve suerte." Declaró Issei con un leve inclinar de hombros cuando se colocó jabón sobre su rostro. "Nunca pensé que ella podría llegar a molestarse tanto…"
Al tener los ojos cerrados, Issei no se percató de que alguien entró a su baño, por lo que continuó con sus divagaciones.
"Solo espero que no siga molesta. Quizás debería disculparme una vez más durante la cena…" Las manos de Issei se detuvieron en seco cuando sintió como otras dos manos tomaban las suyas con cuidado.
"Aun estoy algo molesta, pero después de pensar las cosas, también me siento feliz." Issei abrió lentamente sus ojos, viendo que Rossweisse lo estaba abrazando por la espalda.
"¿Ross? ¿Qué haces aquí?" Issei no pudo evitar sonrojarse un poco al sentir como la Valquiria se apoyaba sobre su cuerpo, ya que ella solo estaba usando una toalla que rodeaba su esbelto cuerpo. "¿Qué quieres decir con que también te sientes feliz?" Issei encontró una respuesta más interesante, a lo cual Rossweisse sonrió.
"Cuando decidí que quería estar junto a ti, tu no fuiste el primero en saberlo." La Valquiria apoyó su mentón sobre el hombro de su amado con cariño. "Lo hablé con Tiamat y Penemue. Siempre sope que ellas te amaban mucho, pero por culpa de sus problemas personales ellas siempre decidieron mantenerse alejadas en ese sentido. También sabía que tu las amabas, y eso me lastimaba mucho."
"¿Eso quiere decir que pensabas que yo no te amaba?" Le preguntó Issei con mucha incertidumbre.
"Penemue y Tiamat son mis mejores amigas." Rossweisse entregó una respuesta a medias, pero Issei pareció entenderla. "Para mi hubiera sido imposible ignorar su dolor mientras que nosotros teníamos una vida cubierta de felicidad. También quería que fueran felices, y por ese motivo es que estoy feliz."
"En ese caso, entonces me alegro por…"
"Pero…" Issei no tuvo terminar su frase, ya que las manos de Rossweisse apretaron las suyas con una fuerza un tanto aterradora. "Eso no significa que te haya perdonado del todo."
Issei sabía que Rossweisse aun estaba algo molesta, y aunque estuviera algo aterrado ante la idea de enfrentar la furia de su pareja por una segunda vez, él decidió bromear un poco con ella para calmar el ambiente.
"¿Y cual será mi segundo castigo?" Issei lo dijo con un tono levemente burlesco, llamando la atención de Rossweisse. "¿Me lavaras la espalda o algo así? De lo contrario, ¿me estás diciendo que solo entraste aquí para decirme eso?"
La Valquiria se mostró algo impresionada en un principio por el atrevimiento de su amante, pero esa sorpresa fue reemplazada casi al instante por una sonrisa un tanto picara, haciendo que Issei se pusiera un poco nervioso cuando la mujer abrazó su pecho de una forma un tanto juguetona.
"No es mala idea, pero estaba pensando en algo más divertido." Declaró la Valquiria, logrando impresionar a Issei.
"Pensé que eras una mujer muy casta y pura." Issei dejó la idea en el aire, logrando que Rossweisse se riera un poco.
"Diría que lo soy. No quería tener sexo contigo hasta después del matrimonio." El abrazo de Rossweisse se profundizo un poco más cuando ella dejó caer su cuerpo sobre el de Issei. "Pero después de tu muerte, lo que ocurrió con Tiamat y Penemue cuando te fuiste…" Issei pudo percatarse de como la mirada de la Valquiria decayó un poco tras esas palabras. "No es solo el enojo por lo que sucedió recientemente. Fueron solo unos pocos días en los que te fuiste, pero fueron más que suficientes para sentir que muchas cosas dejaban de tener sentido cuando ya no estabas a nuestro lado, cuando ya no estabas a mi lado."
"Ross…" Decir que Issei estaba impresionado ante tales palabras era poco. Desde luego que sabía lo sensible que era Rossweisse, pero nunca se esperó escuchar estas cosas de ella.
"Quizás tú nunca sentiste una desesperación que te ahogaba durante todos esos días, ya que podías regresar. Pero, para nosotras…" Rossweisse se detuvo por unos segundos, cerrando sus ojos con fuerza tras recordar lo duro que fue pasar esos días en los que Issei supuestamente había muerto.
Rossweisse volvió a abrir sus ojos, denotando una convicción sin igual.
"Por eso mismo es que te necesito. Te necesito ahora mismo, cariño."
La última palabra sacudió a Issei por completo.
Era un deseo muy tonto que había estado anhelando desde hace unos años. Ese deseo era ser llamado de esa manera por la mujer que él amara.
Era un deseo muy tonto y simple, pero desde luego que lo emocionó mucho más de lo que hubiera esperado.
De todos modos, Issei intentó ocultar ese sentimiento con una pequeña broma.
"¿Eso significa que ya no me lavaras la espalda?" Rossweisse no pudo evitar reírse un poco ante la ocurrencia de su amante, aunque rápidamente decidió seguirle el juego.
"¿Acaso necesito frotarte la espalda con mis pechos para decirte que te amo?" Ella se burló, para luego entregarle un corto beso en su mejilla.
"Ya sabes, la estimulación antes del acto siempre funciona bien." Issei se inclinó de hombros, logrando que la mujer volviera a reírse.
"En lo personal, no creo que necesites estimularte." Declaró la Valquiria, haciendo que Issei alzara una ceja.
"¿Y cómo puedes estar tan segura de eso?" Issei hubiera preferido nunca hacer esa pregunta, ya que en ese preciso momento recordó que estaba completamente desnudo cuando Rossweisse llevó sus dos manos y tomó su parte más privada, haciendo que diera un pequeño grito de sorpresa.
"Creo que nuestro amigo me lo está dejando bastante claro."
¡AVISO!
¡AVISO!
¡AVISO!
¡COMIENZO DE LEMON!
"Veo que ellas no mintieron cuando me dijeron que era bastante grande." Comentó la Valquiria con un tenue sonrojo al mismo tiempo que comenzaba a acariciar su miembro.
"¿Ellas te contaron sobre…?" La pregunta de Issei se vio interrumpida por un gruñido que salió de sus labios sin su consentimiento, ya que Rossweisse lo estaba haciendo sentir mucho mejor de lo que esperaba.
"Solo tenía un poco de curiosidad." Ella comentó como si nada, dándole otro beso en la mejilla al final.
Rossweisse se separó luego de entregarle ese placer poco duradero, haciendo que Issei se diera media vuelta por primera vez para enfrentarla cara a cara.
El castaño tuvo que admitir que no pudo quitar sus ojos del hermoso cuerpo de su pareja cuando ella dejó caer la toalla que la cubría.
"Sabes, es un poco vergonzoso. En especial si me miras de esa manera." Rossweisse se encogió con clara timidez ante la mirada de Issei, y en ese momento fue en el que se dio cuenta de algo bastante interesante.
"¿Solo planeaste que hacer hasta este punto?" Issei le preguntó cuando se cruzó de brazos, haciendo que Rossweisse negara ferozmente con su cabeza.
"¡Apenas voy comenzando las enseñanzas del libro, pero es difícil…!" Rossweisse se cubrió su boca de inmediato cuando reveló su gran secreto por culpa de la vergüenza que estaba atravesando desde que entró en el baño.
"No necesitas un libro para intentar impresionarme." Issei se acercó a ella, haciendo que la mirada de Rossweisse se enfocara entre el rostro de su amado y su parte más privada repetidas veces, ya que no sabía hacia donde mirar, hasta que finalmente se cubrió el rostro con ambas manos por la vergüenza.
"¡Sabia que esto era demasiado para mí! ¡Lo estoy arruinando!" La Valquiria ni siquiera escuchó las palabras de Issei, solo pensaba que había arruinado el momento entre ellos.
Antes de que otros pensamientos bastante complicados y un tanto lapidarios comenzaran a aparecer en su mente, Issei llegó para rescatarla.
"Escúchame." Issei apoyó una mano sobre su hombro con delicadeza, haciendo que la Valquiria abriera un pequeño hueco entre sus dedos para poder mirarlo.
Ese fue un gesto bastante lindo, y de alguna manera, Issei sintió que debía transmitírselo.
"No necesitas un estúpido libro ni ningún tipo de consejo para impresionarme." Los ojos de Rossweisse se ensancharon un poco ante tales palabras. "Para mí, todo lo que te hace especial es este momento. Porque no me importa si eres tímida o algo gruñona, eso fue justamente lo que me hizo verte como una mujer maravillosa. Porque eres genuina, eres alegre, eres muy simpática, también puedes ser un poco estricta…" Rossweisse se quitó las manos lentamente de su rostro. No hacia falta decir que estaba muy conmocionada por lo que estaba escuchando.
"Lo que quiero decir es que me encanta tal y como eres. Por esa razón es que me enamoré de ti." Issei concluyó, posando una mano sobre su mejilla.
"¿Tú me amas tal y como soy? ¿Incluso aunque no sea alguien lasciva o pervertida?" Rossweisse apoyó sus manos sobre la de Issei, dando una imagen memorable para el castaño.
"Lo que tu describes como simpleza, para mi es una maravilla. Tú eres una maravilla la cual quiero cuidar y amar por el resto de mi vida." Issei le respondió con una honestidad impresionante, haciendo que los labios de Rossweisse se fruncieran un poco.
Ella enfocó sus ojos en los labios de Issei, para luego dar un par de pasos hacia el frente. Pasos cortos, pero constantes, lo suficientemente constantes como para que ambos pudieran sentir el calor del cuerpo del otro debido a que estaban a escasos centímetros de distancia.
Finalmente, Rossweisse apoyó su frente sobre la de Issei con mucho amor.
"¿Puedes demostrármelo?" Sus labios se rozaron cuando ella hizo esa pregunta.
Issei la miró por un corto segundo, para luego sonreír.
"Por supuesto. Solo tienes que hacer una cosa…" Issei posó sus manos sobre su cintura con delicadeza, haciendo que la Valquiria se sonrojara un poco ante el toque tan íntimo.
De una forma u otra, la realidad es que ella estaba demasiada emocionada como para darse cuenta de que ellos estaban mucho más cerca que nunca, teniendo en cuenta la variable importante de que ahora estaban completamente desnudos. De hecho, esa misma emoción se debía precisamente a como ambos se encontraban ahora.
Ella ya no estaba nerviosa.
Ella solo estaba llena de pasión y amor.
Una pasión y amor que quería compartir con Issei lo antes posible.
"¿Qué debo hacer?" Rossweisse le preguntó cuando sus manos rodearon el cuello del hombre que tanto amaba, dejándose llevar por sus emociones.
Issei no lo alargó más, y arrojó la respuesta con suma simpleza:
"Ven a mí."
Esa escasa distancia que había entre sus labios se redujo a nada cuando ambos se encontraron compartiendo un casto y profundo beso.
Lo único que hizo Issei fue aceptar todo el amor y cariño que le estaba trasmitiendo aquella mujer que ahora era reconocida como la Reina de las Valquirias. Esa candente mujer que siempre se mostró como alguien tan tímida y reacia a cualquier tipo de contacto físico "extremo", esa misma mujer que ahora aceptaba y recibía todas sus caricias y afecto con mucha alegría.
El recuerdo de todo lo que tuvieron que afrontar hasta ahora hizo que ambos se abrazaran con más fuerza, haciendo que sus labios se presionaran con aun más pasión y deseo, hasta el punto de que unas pequeñas lagrimas comenzaron a caer por el rostro de la Valquiria, aunque el agua que provenía de la ducha lograba camuflarlas.
Todos los recuerdos que los vinculaban tanto hacían que su amor y pasión se desbordaran por completo.
La Valquiria solo pensaba en sentir para siempre ese cruce de labios y afecto que se proporcionaban mutuamente.
La Valquiria llevó una de sus manos lentamente hacia la cintura de su amado, hasta que finalmente se estacionó sobre su miembro, y como si fuera obra del destino, el agua que caía sobre ellos se calentó mucho más hasta el punto de rodearlos de un vapor bastante atrapante.
Rossweisse comenzó a acoplarse lentamente al beso de Issei, ya que él tenía mucha más experiencia que ella sobre ese tema. Dicho acoplamiento fue enviando una gran cantidad de emociones que difería bastante de la pasión que siempre se trasmitían.
Entre todas esas emociones, había una que reinaba más que cualquier otra.
Esa emoción era la lujuria.
Una emoción que Rossweisse no sabía que había estado reprimiendo y ocultando por tanto tiempo.
Y ahora, esa emoción era completamente libre.
Incluso ella tuvo que aceptar que se sintió un poco confusa cuando su cuerpo comenzó a calentarse demasiado, y estaba segura que no era a causa del agua caliente. Esa sensación de confusión fue rápidamente aceptada cuando sintió como la lengua de Issei comenzaba a jugar con la de ella, haciendo que diera un pequeño gemido cubierto de un placer silencioso.
El sonido característico de algo destapándose fue acompañado con los constantes jadeos de ambos cuando finalmente se separaron por falta de aire.
Tanto la Valquiria como su amado continuaron muy unidos el uno del otro mientras el ambiente era rodeado de ese pesado vapor que solo estaba calentándolos más y más. Ambos se estuvieron mirando sin mediar palabras, degustando ese delicioso sabor que había quedado en su boca una vez que ambos se habían separado.
"Caramelo." Fue una palabra que hubiera confundido a cualquiera, pero no fue el caso de Ross, quien lo entendió por completo.
"Tu también sabes a caramelo." Ella le sonrió tras la respuesta al mismo tiempo que su mano se aferró con un poco más de fuerza a su miembro, acariciándolo con cuidado.
Ambos querían seguir emborrachándose de ese gusto tan dulce, por lo que no tardaron en volver a juntar tus labios. Sus lenguas chocaron ferozmente entre sí, completamente absorbidas ante el deseo de buscarse mutuamente.
El movimiento y el calor de sus cuerpos comenzaron a apoderarse de sus mentes, por lo que Issei no tardó más tiempo en tomar las caderas de la Valquiria con sus dos manos.
Un gemido contenido emergió de los labios de Rossweisse cuando sintió como su trasero era apretado y la empujó aun más cerca, al punto de que Issei fue empujado por su cuerpo. La Valquiria se movió instintivamente cuando Issei se apoyó sobre el cristal, llevando sus manos a sus pectorales mientras lo arrastraba lentamente hacia el suelo.
Issei no pudo evitar dar un pequeño gruñido durante el beso cuando sintió como su miembro se presionaba sobre el trasero de la Valquiria con fuerza, ya que ahora ella se encontraba sentada sobre él mientras lo besaba sin parar.
El sonido del agua no pudo ocultar los leves gemidos que comenzaron a escapar de los labios de Rossweisse al sentir como Issei comenzaba a masajear su trasero. Ella no se quedó atrás, ya que también comenzó a complacer a su amado cuando volvió a enfocarse en su miembro para continuar con las manualidades, haciendo que las cejas de Issei comenzaran a temblar irremediablemente ante la explosión de placer.
El largo beso finalmente se rompió y sus jadeos se escuchaban notoriamente más intensos que antes, demostrando lo mucho que estaban disfrutando este momento intimo tan especial.
Los jadeos y el rubor de la Valquiria se hicieron aun más prominentes cuando sintió como el miembro de Issei palpitaba sobre su trasero con fuerza, indicando lo impaciente que estaba ante la idea de convertirla en su mujer.
"¿Lo estoy haciendo bien?" La pregunta de la Valquiria cortó ese hilo de saliva que aun conectaban sus labios.
"Quería preguntarte lo mismo." Issei dijo con sinceridad, haciendo que Rossweisse se conmoviera un poco ante la preocupación genuina que él mostraba a todo lo que tenía que ver con ella.
"Me siento muy bien. De hecho, me gustaría que me tocaras en más lugares…" Esas palabras dejaron en claro que Rossweisse quería sentirse bien en cada rincón de su cuerpo, y Issei no tuvo ningún problema en cumplirle su deseo.
"En ese caso…" Issei deslizó su mano sobre el trasero de la Valquiria con cuidado, hasta llegar a un punto muy sensible.
"¿Qué te parece si te toco aquí?"
Rossweisse se aferró con fuerza a los hombros de Issei y se encorvó ante el enorme placer que sintió cuando los dedos de Issei acariciaron sus labios inferiores.
"¡Me encanta!" Ella lo aceptó sin ningún problema, conteniendo un gran gemido que había amenazado con salir de sus labios.
"Tu también me encantas." Issei se dejó llevar por el ambiente caliente, inclinándose un poco hacia la Valquiria que se retorcía de placer. "Me encanta cada parte de ti…" Issei le dio un beso que Rossweisse aceptó al instante.
La Valquiria rodeó sus manos sobre el cuello de su amado, dejándose llevar totalmente por la lujuria que estaba comenzando a escalar a un gran nivel sobre su cuerpo.
El beso no tardó tanto tiempo en romperse, ya que Rossweisse se vio obligada a hacerlo cuando no pudo contener un gran gemido que emergió de sus labios al sentir como dos dedos entraban en su parte más íntima.
"Cariño…" Ross volvió a llamarlo con ese apodo tan amoroso, recostándose aun más sobre su pecho para sentir su calor.
Los ojos deseosos de la Valquiria se fijaron en los de Issei, y él supo al instante lo que ella quería pedirle. Ambos compartieron un corto beso más sobre el final que había servido como una distracción para que la Valquiria pudiera elevar sus caderas con la intención de convertirse en uno con el hombre que tanto amaba.
El beso se rompió con un pequeño gemido de Rossweisse cuando sintió como el miembro de Issei golpeó sobre su cavidad, haciendo que se mordiera el labio inferior ante la anticipación.
"Cariño…" Ella volvió a llamarlo mientras se derretía ante los constantes toques que estaba recibiendo sobre su pecho y trasero, sintiéndose en el cielo.
"Cariño…" Issei estaba demasiado centrado en el maravilloso cuerpo de la Valquiria, por lo que no escuchaba sus débiles llamados.
Las piernas de Rossweisse se cerraron y frotaron con fuerza contra el miembro de Issei, haciendo que ambos experimentaran una sensación placentera muy única. Pero dicha sensación no duró mucho tiempo, ya que la Valquiria no tardó en controlar las reacciones involuntarias de su cuerpo.
"Cariño…" Rossweisse lo llamó por una última vez, alzando su mentón para que pudieran enfrentarse a sus ojos.
Issei se quedó completamente paralizado ante la vista, ya que nunca pensó ver una expresión tan linda y caliente proveniente de la mujer que se encontraba frente a él.
"¿Cómo es que puede ser tan linda y tímida incluso en estos momentos?" La pregunta se formuló en su mente, pero decidió enterrar este momento en su memoria.
Rossweisse posicionó una mano sobre la mejilla de su amado, para luego controlar sus jadeos para lo que estaba a punto de decir.
"Ya no aguanto más…"
"Yo también quiero sentirte, Ross." Issei apoyó su frente sobre la suya, entregándole una dulce sonrisa. "¿Cómo no quisiera vincularme a una de las mujeres más hermosas e importantes que tengo en mi vida?"
"Cariño…" Las lagrimas amenazaron en salir del rostro de la Valquiria, pero antes de que pudiera decir o hacer algo más, ella pudo sentir como las fuertes manos de Issei se aferraban sobre su cintura con cuidado al mismo tiempo que volvía a besarla.
Rossweisse cerró sus ojos con fuerza y sintió como sus labios inferiores se abrían para cederle el paso al hombre que estaría junto a ella por el resto de su vida.
El gemido cubierto de placer de Rossweisse fue reemplazado por un quejido doloroso cuando sintió como Issei se abrió paso dentro de ella hasta llegar a lugares tan profundos que ni siquiera ella misma conocía.
Issei rompió el beso y miró a su amante con cuidado, viendo como la hermosa mujer se posaba una mano sobre su abdomen abultado.
"¿Cómo te sientes?" Issei preguntó con cuidado, viendo como la sangre corría sobre el agua de la ducha.
Issei sabía que quizás no era una pregunta muy inteligente, pero quería mostrarle su apoyo de algún modo al saber que el dolor era más que obvio.
Pero esas lagrimas no se debían a la simple sensación de ardor.
"Las emociones de poder convertirme en uno con el amor de mi vida es mucho más fuerte que cualquier tipo de dolor." Su afirmación fue acompañada por una acaricia en su mejilla que recibió con mucho amor.
Issei fue más paciente que ningún otro, esperando que esa sensación de dolor que tenía su amada se esfumara mientras la acariciaba y la reconfortaba con pequeños besos para demostrarle todo el cariño que le tenía, todo con el afán de que ella no se sintiera incomoda en ningún momento.
"Ella es muy suave. Cada parte de su cuerpo lo es…" Issei cerró sus ojos tras ese pensamiento, sintiendo como el interior cálido de su amante lo apretaba y acobijaba con cuidado.
Sabía que quizás no debía hacer comparaciones en este momento, pero el interior de todas sus amantes siempre le entregó esa sensación cálida y reconfortante desde la primera vez que estuvo con cada una de ellas. Las veces anteriores sintió una gran sensación cubierta de una dulzura tan adictiva que le pedía a gritos que se moviera.
Pero no importaba que tan buena sea esa sensación.
Él siempre esperaría y haría todo lo que sea necesario para que sus amadas se sintieran sobre las estrellas.
"Ross…" Issei le susurró al oído, dándole un corto beso en su mejilla con mucho afecto y amor.
Issei reforzó el abrazo sobre su amada y la acurrucó bajo toda su calidez para que se sintiera cómoda bajo sus toques y sus besos. De hecho, funcionó mucho más de lo que había pensado, ya que Rossweisse lucía muy contenta con toda la atención y cuidado que estaba recibiendo por parte de su amante.
Issei dejó de consentirla cuando ella posicionó una mano sobre su mejilla con delicadeza, haciendo que él enfocara toda su atención en su rostro. Rossweisse le estaba entregando una dulce y cálida sonrisa, siendo acompañada por un leve asentimiento.
El castaño le acarició la mejilla una última vez y su mirada se puso algo seria, demostrando que había entendido el mensaje. Aun así, siempre continuó con esa sonrisa para que ella se sintiera lo más protegida posible.
Issei comenzó a mover sus caderas con lentitud. Los ojos de Rossweisse se agrandaron y un profundo gemido se desprendió de sus labios debido a que el placer en sus entrañas fue demasiado fuerte como para soportarlo. Ella ahuecó su rostro en el hombro de Issei y mordió su cuello con cuidado de no herirlo, con la esperanza de ahogar todos esos gemidos cubiertos de placer y emoción que salían de sus labios, algo que la avergonzaba un poco. Evidentemente, ella nunca pensó que existiera un placer semejante a este, y hacia todo lo posible para no parecer abrumada bajo los ojos de su amado.
Los gemidos de la tímida Valquiria se hicieron incontenibles al sentir como sus paredes se cerraban y abrían de forma constante, el ritmo iba aumentando gradualmente. El choque completamente mojado de sus pelvis aumentaba ese placer por una rara razón que ella no podía comprender, y cada vez que sus cuerpos chocaban ella podía sentir como el miembro de Issei golpeaba su cérvix y eso le entregaba una oleada de placer extra que inducía numerosas descargas alrededor de todo su cuerpo, llevándola a diversos mini-climax.
"¡Quiero que vayas más rápido!" La timidez de Rossweisse se vio completamente sepultada ante su deseo de placer y pasión, un deseo que Issei no tenía pensado desobedecer.
De hecho, él también estaba disfrutando mucho el constante roce, la estrechez, la calidez y suavidad constante que le brindaba su hermosa Valquiria.
"Si sigues apretándome así, yo…" Issei apretó los dientes con fuerza, sintiendo que estaba a punto de llegar a su clímax.
En vez de tomarlo como una advertencia, Rossweisse se emocionó bastante y comenzó a mover sus caderas a la par con su amado, por lo que la velocidad de las embestidas aumentó drásticamente. La intensidad del momento continuó aumentando cuando Issei la abrazó por la espalda con gran fuerza para poder chupar sus pechos, un acto que la obligó a encorvar su espalda por las grandes oleadas de placer que no paraban de golpearla en cada rincón de su cuerpo.
Los gemidos de Rossweisse se agudizaron aun más cuando Issei dejó de chupar sus senos para mirarla con gran atención. Los ojos de ambos se cruzaron, al igual que los jadeos de él y los gemidos de ella. Ambos estuvieron mirándose en silencio, sintiendo como sus emociones estaban perfectamente conectadas.
Luego de toda la acción y el movimiento rápido y constante de sus caderas, ya era momento de que llegaran a la cúspide del placer.
Como acto final, el movimiento se aceleró aun más y el sonido húmedo resonó sobre todo el baño con mucha más fuerza. Rossweisse ahogaba sus fuertes y profundos gemidos con un beso directo en los labios de Issei. Ella rodeó sus piernas alrededor de su cintura instintivamente cuando sintió como el miembro de Issei se hacia aun más grande, indicando que ya estaba muy cerca.
Sus labios no tardaron mucho en separarse, ya que Issei comenzó a moverse a una velocidad increíblemente alta, haciendo que la espalda de Rossweisse se encorvara por completo ante semejante placer. Sus piernas comenzaron a temblar y sus pulmones gastaban cada pulgada de aire para crear un enorme gemido cubierto de placer que se veía distorsionado por la gran cantidad de placer que su mente no podía soportar.
La lengua de Rossweisse apuntó hacia afuera cuando Issei cambió de posición repentinamente, saltando sobre ella, haciendo que quedara tendida en el suelo mientras succionaba sus pezones con gran euforia.
"¡ESTO ES FANTASTICO!" Las palabras de Rossweisse resonaron como un fuerte gemido apenas controlable, dejándose llevar por completo ante el placer, la pasión y la lujuria que cada centímetro de su cuerpo estaba atravesando, sintiendo como se corría una y otra vez.
Esto no paso desapercibido para Issei, quien apretó los dientes con fuerza al sentir como la vagina de su amada se apretaba con gran fuerza alrededor de su pene.
"¡Aquí viene!" Issei no pudo retener su grito cuando sintió como una gran carga estaba a punto de llegar.
"¡TAMBIÉN SIENTO QUE VIENE ALGO INCREIBLE!" Rossweisse gimió en completo éxtasis al sentir como un gran orgasmo comenzaba a formarse dentro de ella.
Issei se aferró con fuerza a Rossweisse y realizó una última estocada muy poderosa, sintiendo como una enorme oleada de placer era disparada dentro de la Valquiria junto con su esencia.
Las piernas de Rossweisse se abrieron cuando perdió gran parte de sus fuerzas en la mitad inferior de su cuerpo a causa del enorme orgasmo que estaba atravesando en estos momentos. Sus manos se aferraron sobre la espalda de Issei con mucha, su espalda se encorvó lo que más pudo mientras inclinaba su rostro hacia atrás para expulsar el gemido más extraño y completamente ahogado hasta ahora, revelando que la oleada de placer la había superado por completo.
Issei continuó acunándola entre sus brazos mientras seguía vertiendo su gran y larga carga dentro de ella, logrando que la Valquiria expulsara pequeños gemidos silenciosos al sentir como todo su vientre se llenaba y se cubría de una calidez sin igual.
Finalmente, Issei acomodó a la Valquiria nuevamente sobre él, viendo que ella se había recuperado un poco del inmenso clímax que acababa de atravesar.
Issei decidió darle un último beso para culminar la actuación, ganándose un profundo gemido de Rossweisse cuando sintió como Issei rompía su conexión intima con ella.
"¿Cómo te sientes?" Issei volvió a mostrar su preocupación habitual por ella, sabiendo que siempre se dejaba llevar un poco cuando estaba llegando al final.
"Nunca antes me sentí tan llena…" Rossweisse se llevó una mano a su entrepierna, viendo como un líquido blanco salía de ella. "Y no lo digo solo por esto. Realmente nunca me sentí tan completa en mi vida." Rossweisse se acomodó sobre el cuerpo de Issei para darle un lindo abrazo, algo que el castaño aceptó con mucho cariño.
"Fue un sentimiento genial, algo que aun perdura en mi corazón. Pero…" Rossweisse se detuvo por un segundo, sintiéndose algo avergonzada por lo que estaba a punto de decir.
Issei se separó un poco de ella para ver esa hermosa expresión tímida y sonrojada que la adornaba.
Simplemente parecía un Ángel.
Era su Ángel…
"Pero me gustaría…" Rossweisse desvió su mirada, un acto que oscureció aun más su gran sonrojo.
"Me gustaría que lo hiciéramos de nuevo…" El sonrojo de Rossweisse aumentó a niveles impresionantes, y su nerviosismo estalló de forma repentina. "¡Siempre y cuando tú estés de acuerdo, por supuesto!"
La Valquiria dejó sus divagaciones a un lado tras presenciar como era observada por su amante.
Pocas veces había visto una expresión tan característica en Issei, y antes de que pudiera preguntar que es lo que estaba pasando, ella sintió como algo grande y caliente palpitaba sobre su abdomen.
Ella bajó su mirada, y la respuesta se hizo presente con tan solo ver esa enorme erección que ya quería volver a entrar en ella. Y obviamente, Rossweisse también deseaba que entrara en ella.
En el otro lado de los baños, Gasper había entrado a darse una ducha hace unos pocos segundos, por lo que no estaba al tanto de lo que estaba sucediendo.
El pobre medio vampiro se cayó sobre su trasero cuando la silueta de espaldas que parecía de una mujer de cabello largo y plateado se estrelló con algo de fuerza sobre el vidrio opaco.
Gasper tan solo pudo ver el acontecimiento con un enorme sonrojo mientras veía como la silueta se movía hacia arriba y abajo a una gran velocidad, aparentemente siendo cargada por un hombre que él conocía muy bien.
Su sonrojo tan solo aumentó al notar que las paredes de vidrio opaco no amortiguaban los fuertes gemidos del otro sector.
En ese momento, el recuerdo más reciente de la pequeña discusión que Issei había tenido con Rossweisse llegó a su mente.
"¿No se supone que estaba enojada?"
¡FINAL DEL CAPÍTULO!
Creo que estos días de descanso me sentaron bien para pensar un poco en cómo desarrollar este lemon. Aun así, tuve que cambiarlo una vez porque sentía que la temática con Rossweisse debía ser más suave por como es su personaje y personalidad. Después lo volví a cambiar porque no me gustaba como quedaba. En el tercer intento creo que pude encontrar ese equilibrio que buscaba, así que estoy conforme y espero que ustedes también.
Quitando el lemon, espero que hayan disfrutado el capítulo.
Puede que los que no hayan leído el lemon les haya parecido un tanto extraña la actitud de Rossweisse, ya que se mostró bastante asertiva e incluso atrevida. Bueno, ella estaba actuando de esa manera porque lo había leído en un libro. No quiero entrar en muchos detalles, pero digamos que se vio influenciada por las historias de Penemue y Tiamat, y todos sabemos que ellas dos tienen un aura mucho más atrevida y lujuriosa por pertenecer a sus respectivas especies, y Rossweisse no quería quedarse atrás. Pero no se preocupen, eso solo duró al inicio, luego volvió a mostrar su faceta tímida y adorable de siempre.
Creo que no hay mucho más que aclarar. Solo cabe decir que en el siguiente capítulo no habrá lemon, y se explicaran casi todas las cosas que aún no tienen respuesta. Ophis hará su reaparición también, y no tardará en demostrar sus lindos celos al ver como Issei y sus tres amadas se acercaron mucho más a él, algo que ella también quiere.
Sin nada más que agregar, es momento de despedirse.
¡Nos vemos en el próximo capítulo!'
