Capítulo 4: La nueva integrante
Era ya el lunes, el fin de semana de cada uno de los integrantes del teatro Moon se había desarrollado con aparente normalidad, todos ellos habían aprovechado el fin de semana largo producto de la audición del viernes para poder descansar más. A pesar de que esa era la primera semana; el acostumbrarse a la rutina naturalmente hizo que la primera semana fuera mucho más agotadora que lo que normalmente solían ser. Meena y Pete se la pasaron descansando su voz, notablemente sin práctica luego del último ciclo de ensayos y más agotada que lo que normalmente se sentía luego de una semana de ensayos continuados. Gunter también se notaba cansado y pasó los dos días descansando más de lo pensado, sabía que durante las siguientes semanas ya no estaría tan cansado, solo era cosa de acostumbrarse. Rosita aún mantenía su rutina normal, aprovechaba de hacer lo que normalmente hacía en casa mientras aún pudiera. Buster se pasó ese fin de semana trepándose por las vigas del teatro y revisando que cada una de las luces y poleas se encontrasen en buen estado para los próximos ensayos, y finalmente, Ash y Johnny se encontraban cada uno a su manera relajándose, aunque no fue tanto como hubiese querido que fuera; La emoción de que su padre sería liberado lo tenía realmente obsesionado con recibirlo de una manera agradable, por lo que durante el sábado y el domingo Johnny la pasó más en el taller que en el apartamento. Ash lo había ayudado el viernes, pero durante el resto del fin de semana Johnny pasó gran parte del día terminando de hacer arreglos en el taller para que su padre, junto a Stan y Barry, quedasen complacidos de poder tener el taller limpio y listo para funcionar cuando fuesen liberados, por lo que no solo logró eliminar las manchas de aceite que no había podido terminar de limpiarlas el viernes, sino que también se trepó para limpiar las ventanas, botó todas las cajas que ya estaban con moho y humedad, las botellas de aceite y otros líquidos de motor que estaban vacíos, y los repuestos los dejó ordenados en el estante donde siempre iban. El domingo, por otra parte, se dedicó principalmente a ordenar las partes habitables del taller, tanto la pequeña cocina como las habitaciones que había. Sintió cierta nostalgia al limpiar la habitación suya, desde hacía mucho no había dormido ahí y el pensar en que durante casi toda su vida había dormido ahí lo hacía recordar los tiempos antiguos, toda su ropa y todas sus cosas las trasladó al apartamento cuando comenzó a vivir con Ash. Por otra parte, Ash se quedó en el apartamento durante ese día. Por una parte, Johnny le insistió que mejor se quedara, pero por otra ella igual quería quedarse para intentar pensar en alguna nueva letra para su canción. Durante esa semana solo había logrado definir algunos acordes que utilizaría pero sobre la letra aún no había nada de nada.
Aquel lunes, no solo en el teatro ocurría algo especial. La prisión de la ciudad comenzaría su horario de visitas en un par de horas más, pero esa mañana sería diferente. A esa hora normalmente todos los internos terminaban de desayunar y se disponía cada uno a realizar los diferentes labores que tenían asignado. El padre de Johnny había estado asignado en el área de mantenimiento de los calentadores de agua de la prisión, Stan se había dedicado más a trabajar en el área de cocina y Barry había estado asignado en el área de lavandería. Habían sido asignados a esas áreas hacía ya varios meses, y los momentos en que podían reunirse comenzaban a ser luego del almuerzo, ahí podían volver a sus celdas, podían ir al gimnasio o simplemente hacer diferentes recreaciones en el patio. Pero aquella mañana nada de eso estaba pasando, en cambio los tres se encontraban con sus pocas pertenencias en pequeños bolsos, junto a una guardia felina que estaba anotando unos registros y tomaba las huellas dactilares de cada uno de ellos. Ninguno de ellos seguía usando el uniforme naranjo de los prisioneros. Mientras aún cada uno de ellos se encontraba limpiándose las yemas de sus dedos con un papel húmedo otro guardia, esta vez un rinoceronte, comenzó a abrir la enorme puerta blindada que tenían frente a ellos. Los músculos de los tres se tensaron, sostuvieron más fuerte la correa de sus bolsos y el corazón de cada uno latía con más fuerza. Un súbito destello los encandiló cuando los primeros rayos de sol ingresaron a través de aquella puerta que comenzaba a abrirse más a cada momento. Cuando la vista de cada uno de ellos se recuperó luego de ese encandilamiento, vieron cómo es que más allá de la puerta ya abierta se dibujaba un camino que se alejaba y terminaba en una calle por la que un par de vehículos pasaron. El momento que los tres habían esperado había por fin llegado. Al mismo paso los tres se acercaron hacia esa vista, al mismo tiempo que la gata guardaba los registros y miraba a los tres gorilas alejarse de ella y el rinoceronte se hacía a un lado para que pudiesen seguir avanzando. La emoción de los tres se acrecentaba a cada paso, incluso a alguno de ellos comenzaron a humedecérsele sus ojos y se llevaba su mano libre hacia su rostro. Mucho habían esperado, mucho habían vivido ahí, y mucho había pasado desde la última vez que habían estado fuera de ahí. La nueva oportunidad para los tres había llegado, y estando por fin los tres con sus pies fuera de los muros de la prisión y ver que ya nadie los estaba custodiado era el momento que habían esperado con mucha ansiedad.
Eran libres por fin.
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Lamentablemente para Johnny, el compromiso y la expresa petición de Buster de estar ese mismo lunes en la mañana en el teatro era lo que había impedido que pudiese estar justo al frente de la puerta que se había abierto para su padre, Stan y Barry. Habría querido estar esa mañana con ellos, los hubiera querido abrazar a los tres y llevarlos personalmente hasta el taller usando la camioneta de su padre, pero la petición de Buster de que todos estuviesen presentes ese lunes en la mañana dicho con menos de un día de anticipación fue lo que impidió que pudiese ir. La presentación de la nueva integrante del grupo era igual algo importante y era entendible que todos estuvieran ahí; la reemplazante de Rosita debía sentirse incluida a pesar de su repentina llegaba y el limitado tiempo que tendrían para conocerla. Durante esa mañana, apenas se despertaron, Ash pudo notar como su novio lucía con un rostro de frustración y no lucía muy animado a pesar de que amaba ir al teatro. Ash incluso llegó a pensar que de ser una caricatura habría visto como salía humo de su cabeza.
- Pero no te molestes tanto – le había dicho Ash mientras se terminaban de vestir y arreglar antes de salir
Él se estaba terminando de atar sus zapatillas mientras que ella se estaba terminando de colocar algo de maquillaje en su rostro.
- Solo que el día que papá sería liberado sería exactamente el día que presentan a la chica nueva – bufó con frustración
- ¡Ay! pero lo podrás ver en la tarde – le respondió ella intentando consolarlo – Y será una tarde que disfrutarás mucho con ellos. Él entenderá que no podrás estar en la mañana, pero te aseguro que esperar para la tarde valdrá la pena
- Si… - respondió resignado – lo sé
- Si quieres quedarte con ellos esta noche está bien – dejó su maquillaje dentro de su mesita de noche y se acercó a Johnny, quien había vuelvo a bajar su pie al suelo, y rápidamente le dio un beso en sus labios – por mí no te preocupes esta noche ¿Está bien?
Aquellas palabras más ese beso recibido causaron que el ceño fruncido de Johnny se desvaneciera súbtamente. Realmente Ash sabía como hacerlo sentir mejor, y eso era precisamente lo que necesitaba para esos momentos; sería una semana más ocupada que la anterior, la señorita Crawly continuaría enseñándole una porción más larga de Saturday Night's y era más complicada que la primera, por lo que no podía perder el tiempo frustrándose por no poder esperar a su padre afuera de la prisión. Ash tenía razón, podía volver a verlo más tarde y podía quedarse con ellos en el taller luego de tanto tiempo. Todo aquello antes de salir logró que Johnny se animara e incluso se sintiera bastante optimista con lo que vendría esa semana.
La primera presentación de Yazmín, la hermosa y joven antílope que se había unido al elenco, no había sido más que el efímero mensaje que Buster había enviado a todos el viernes en la tarde junto a la foto de todos rodeándola anunciando que fue la ganadora de la audición, pero no se sabía nada más de ella, por lo que esa mañana ya sería más presentada en sociedad a todos. Para cuando llegaron al teatro solo faltaba que llegase Pete, pero apenas ingresaron al teatro se encontraron con que tanto Rosita, Gunter, Meena y la señorita Crawly se encontraran detenidos en el lobby, el área que se encontraba luego de las puertas del teatro pero antes de las enormes puertas cafés con detallados dorados que los separaba de la zona de las butacas.
- ¿Qué estamos haciendo aquí? – le preguntó Ash a Rosita luego de haberla saludado
- Buster quiere presentar a Yazmín – respondió ella en voz baja – quería hacerlo de una manera especial así que esperamos aquí mientras tanto
No se dijo mucho más que eso, tan solo uno que otro comentario de parte de Johnny hacia Gunter o Meena, Ash preguntándole a Rosita como fue la audición del viernes y la señorita Crawly mirando casi sin parar la puerta de entrada. Finalmente, cuando llegó Pete con su bicicleta al hombro se volteó e ingresó por la gran puerta roja que llegaba a la zona de las butacas, pidiéndoles a todos los demás que esperaran ahí.
Buster podía a veces exagerar con sus presentaciones, e incluso hubo más de alguno que pensó que la presentación solo consistiría en que el koala la llevaría a cada una de las cabinas para presentarla individualmente, pero Buster disfrutaba hacer solemnes algunas cosas que incluso podían resultar triviales, y por el hecho de incluir a una nueva integrante en el grupo es que él deseaba hacerlo especial.
No pasó ni un minuto entre que la señorita Crawly entró por las puertas y que ella junto a Buster, volvieran a salir. El rostro de emoción del koala se notaba bastante y sonreía por lo que estaba a punto de decirles a todos. La señorita Crawly se mantuvo en la puerta izquierda, Buster se mantuvo en la derecha y cada uno sostuvo la manija respectiva, listos para abrirla.
- Amigos – comenzó a decir – gracias a todos por estar aquí. Éste es un importante momento para todos nosotros, no solo por la nueva semana llena de posibilidades y nuevos proyectos que pronto empezarán, sino porque también es el momento de presentarles a la nueva integrante de nuestro grupo. Por favor, reciban con un aplauso a… ¡Yazmín!
Habiendo dicho su nombre, automáticamente comenzó a abrir la puerta, mientras que una pequeña distracción causó que la señorita Crawly abriera la suya un poco después, causando que no abrieran a la par. Aunque poco importó eso, ya que cuando ambas puertas ya estuvieron abiertas, ante los ojos y suaves aplausos de cada uno vieron a la hermosa y joven antílope frente a ellos. La diferencia es que se veía muy diferente a como lucía en la foto que mandó Buster el viernes donde vestía sus pantalones cortos y camiseta celeste que usó en la audición. Esta vez su rostro estaba maquillado, su pelaje lucía mucho más brillante y el abrigo blanco que vestía lucía mucho mejor que su ropa de ensayo. Ella lucía una sonrisa mientras saludaba con su mano a todos sus nuevos compañeros. Ash se encontraba junto a Johnny en esos momentos, pero cambió su vista hacia Johnny al sentir que sus aplausos comenzaban a hacerse más lentos en comparación al resto, haciendo que le diera un codazo en su muslo al ver que se encontraba mirando a Yazmín con sus ojos muy abiertos, casi como hipnotizado ante su nueva compañera. El codazo de Ash en su pierna lo hizo reaccionar y volvió a mirar a su novia, dándole una ligera sonrisa.
Si, la nueva integrante era hermosa y pareció encantar a todos quienes la estaban mirando de una u otra manera, sentían que daría un toque novedoso y juvenil al grupo, y si es que bailaba junto a Gunter haría una gran pareja, aunque el apoyo y los consejos de Rosita harían que todo ese ciclo fuese un completo éxito para todos. Mientras tanto, en esos momentos y mientras se encontraba sonriendo, Yazmín veía con cierto grado de timidez al verse rodeada de todos aquellos animales con quienes comenzaría a convivir.
Sonrió más al ver a Johnny.
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Aquella mañana de lunes transcurrió de manera normal tanto para Ash, Johnny, Pete y Meena, todos ellos se encontraron ensayando en sus respectivos lugares sus respectivos números, pero tanto para Rosita como para Gunter, ahora comenzarían una nueva rutina ensayando con la nueva integrante del grupo, tan solo esperaban que ella fuera un gran aporte al grupo y quisiera desempeñarse junto a ellos de la mejor manera posible. Estando ella recién ingresada al grupo se notaba que estaba bastante tímida y no hablaba mucho, y habiendo terminado su presentación no habló con casi nadie más, más que para un pequeño saludo rápido antes que todos volvieran a sus áreas de ensayo. Se fue a colocar su ropa para ensayar en uno de los vestidores del teatro, se colocó el mismo conjunto que utilizó en la audición y volvió rápidamente a la cabina de ensayos que compartiría a partir de entonces con Gunter y Rosita, dejando su abrigo blanco en un colgador en la esquina antes de estar lista. Durante todo ese rato Yazmín no había hablado mucho, parecía estar abrumada al ver todo lo que la rodeaba y apenas pudo dirigir palabras a sus nuevos compañeros. Esperaba poder hacerlo pronto.
En un comienzo el ensayo fue algo bastante mecánico, Yazmín tenía experiencia bailando y se notaba por la manera fluida en que desempeñaba sus movimientos, pero debido a que apenas había llegado y a que no sabía aún el tipo de baile definitivo es que simplemente se vio limitada a repetir los pasos de baile que Rosita aún podía hacer y los mostraba con Gunter. El problema existente entre ambos era el tema de la estatura; Gunter había esperado tener un compañero de baile más bajo que él, algo así como Rosita, pero debido a la naturaleza de Yazmin, al ser una antílope, la hacía más alta que él, impidiendo que muchos de los pasos que normalmente hacía con Rosita no pudiese marcarlos, teniendo que pensar en como poder reemplazarlos, o bien eliminarlos. Sin embargo, y a pesar de la experiencia de baile de ambos, Yazmín permaneció en silencio durante todo ese rato sin detenerse en ningún momento a querer hablar o a conocer a su compañero de baile, algo que Rosita simplemente asoció a la timidez del primer día y que esperaba que pudiera comenzar a abrirse con el paso de los días.
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Habiendo llegado el mediodía, ya nuevamente ocurrió lo que normalmente pasaba. La música terminaba, los aparatos se apagaban, las voces descansaban y se escuchaban pasos que bajaban las escaleras desde la oficina de Buster. El primero en bajar era Johnny, quien había sido el primero en recibir su rosquilla rellena con mermelada con su botella de gaseosa, a pesar de haber tenido su ensayo sin contratiempos, su mueca de frustración al no poder ver a su padre en esos momentos había vuelto y aún debía esperar tres horas más para poder ir a verlo al taller, pero a pesar de todo debía ir a cumplir su deber y terminar su día de ensayo como normalmente lo hacía, así que fue a sentarse nuevamente en la entrada del teatro para poder descansar y tomar aire fresco. Ash justo levantó la vista desde su cabina de ensayos y lo vio pasar raudamente cruzando el pasillo, alcanzó a ver su rostro de frustración al pasar, por lo que rápidamente dejó su guitarra en su soporte y salió de la cabina, pero se vio detenida justo por la señorita Crawly, quien cargaba la enorme bandeja con rosquillas y botellas. Sorprendentemente, y a pesar de su edad y a pesar de lucir tan frágil, la anciana iguana podía cargar todo eso sin ningún problema, aunque a veces le costase mirar al frente y por poco estuviera muchas veces a poco de tropezar mientras lo hacía.
- Toma lo que desees, cariño – dijo amablemente mientras la veía acercarse a ella
Ash se acercó a ella y rápidamente tomó una rosquilla cubierta en almendras y una botella de agua mineral.
- Gracias, señorita Crawly – dijo antes de comenzar a dirigirse a la salida
La señorita Crawly asintió y se dirigió hacia la cabina de ensayos de Meena mientras tanto, mientras que Ash se dispuso a ir hacia la entrada del teatro, pero no alcanzó a dar ni un par de pasos cuando de pronto otra voz la interrumpió.
- ¡Ash! – ella se volteó hacia las escaleras, para inmediatamente ver a Buster de pie ahí, quien la había llamado
El koala siguió bajando las escaleras mientras la puercoespín bufaba de frustración al tener que quedarse un rato más esperando sin poder ir a ver a Johnny.
- ¿Qué ocurre, Moon? – le preguntó cuando ya llegó junto a ella
- Necesito que vengas conmigo – dijo – y hay también que hablar con Rosita
- ¿Por qué? – preguntó ella
- Tiene que ver con una de las actividades extra – respondió, sin darse cuenta como Ash apretaba los dientes con molestia detrás de él debido a que hablaba yendo en dirección a la cabina donde la cerdita se encontraba
Ir a consolar a Johnny tardaría un rato más, mientras tanto era forzosamente conducida por Buster, quien había comenzado a golpear la puerta ya abierta de la cabina de ensayos de los bailarines. Gunter se encontraba secándose su rostro con su toalla, Yazmín se encontraba bebiendo un poco de agua de una botella y Rosita se encontraba sentada junto a una mesa y algunos papeles cuando el koala hizo su entrada.
- Rosita – exclamó asomando la cabeza hacia el interior - ¿Puedes venir un momento?
- Sí – respondió inmediatamente poniéndose de pie y acercándose a la puerta de la cabina
Estando ambas junto a koala se preguntaron que había pasado, pero tan solo fueron conducidas hacia su oficina, por lo que pocos segundos después se encontraban subiendo la escalera hacia allá. Mientras tanto, la señorita Crawly ya estaba terminando de repartir las rosquillas a todos y ya había pasado por la cabina de Meena y la de Pete, faltaba solamente la de los bailarines, y aprovechando que la puerta estaba abierta ingresó y anunció.
- Hola. Les traje sus refrigerios
Se acercó a Gunter, quien también se había acercado a ella al ver la bandeja y tomó la última rosquilla con chispas de chocolate que quedaba más la última botella de gaseosa de uva.
- ¿Y Rosita? – preguntó ella
- Acaba de salir con el señor Moon – respondió – creo que fueron a la oficina
- Está bien – dijo ella – entonces le dejaré sus cosas en la mesa
Giró la vista hacia la esquina de la cabina y se acercó hacia la nueva integrante del grupo y cuando se vio cerca de la chica con abrigo blanco tomó nuevamente la palabra
- Toma, querida – le dijo – toma una de cada una, lo que quieras
No hubo respuesta.
- ¿Yazmín? – preguntó confundida - ¿No quieres nada?
Gunter miró a Yazmín, y ella dirigió la vista hacia él, ambos notoriamente confundidos.
- Señorita Crawly – dijo la antílope - ... estoy aquí
Esas palabras hicieron voltear a la iguana hacia la otra esquina de la cabina, en donde verdaderamente la muchacha nueva se encontraba. Volteó a ver hacia donde se había acercado, habiéndose recién dado cuenta que le estaba hablando al abrigo de Yazmín colgado en la percha.
- Lo siento, querida – dijo ella, ante las suaves risas que tanto el cerdo como la antílope hicieron – solo que creí que habías vuelto a ponerte tu abrigo. Te me hiciste conocida de un lado con ese abrigo y pensaría que lo he visto antes, pero son cosas que a veces pasan y tal vez solo te estoy recordando a como estabas vestida más temprano
Habiéndose acercado a la antílope, ella tomó la rosquilla con chispas de colores y la botella de jugo de manzana, dejándole por tanto la rosquilla de coco y la botella de jugo de melón a Rosita. Gunter le ayudó a dejar la comida de Rosita sobre la mesa, permitiéndole a la iguana por fin poder cargar la bandeja debajo de su brazo.
- ¡Uf! – por fin exclamó la cansada iguana – ya se acabó
- ¡Ja! – exclamó Gunter ante esa afirmación – ahora todos tenemos que descansar
- Así es – respondió ella - Ahora me quiero ir a sentar un rato
Y salió de la cabina de ensayos, llevando la bandeja ya vacía bajo el brazo y arrastrando su cola por el piso.
En aquellos momentos Yazmín se dio cuenta de la oportunidad que tenía; Ash se encontraba en la oficina de Buster, por lo que podría intentar llevar a cabo su plan en ese mismo momento.
- Creo... - le dijo entonces a Gunter – creo que iré a tomar aire
- Creo… - le dijo entonces a Gunter – creo que iré a tomar aire
- De acuerdo – respondió Gunter justo antes de darle una mordida a su rosquilla – nos veremos pronto
Ella había visto a Johnny ir hacia la entrada del teatro también. Y ahora sabía que estaría solo un rato.
Tomó su botella de jugo, su teléfono y se dirigió hacia la puerta de la cabina, en dirección hacia la entrada. Dejó la puerta de la cabina abierta para que siguiera ventilándose.
La sonrisa que tenía en la foto tomada luego de la audición había aparecido en su rostro nuevamente.
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Ash y Rosita ya habían subido junto a Buster a su oficina mientras tanto. La cubierta del piano que utilizaba Johnny para ensayar se encontraba protegiendo las teclas, las dos ventanas se encontraban completamente abiertas, dándoles una brisa muy fresca. Tanto la cerdita como la puercoespín se encontraban sentadas juntas frente al escritorio de Buster, él se encontraba sentado en el lado opuesto en su silla. Rosita estaba ligeramente cansada por subir las empinadas escaleras que dirigían a la oficina, mientras que Ash aún estaba algo molesta por verse interrumpida en su intención de estar con Johnny en la entrada del teatro, a pesar de ello Buster intentó ser lo más breve posible. Sobre la cubierta del escritorio había varios papeles amarillentos repartidos, pero ninguno de ellos era importante para ese momento. La razón por la que Buster los había llamado era otra.
- Chicas – comenzó diciendo – esto será muy breve. Las he citado aquí porque una de las actividades extras se llevará a cabo el jueves de esta semana. Por ese día tienen permitido no venir al ensayo.
De uno de los cajones del escritorio sacó una hoja blanca, la misma en la que había definido todos los planes para ese ciclo, solo que ahora estaba con el nombre de la antílope en los espacios en blanco. Acercó el papel hacia ellas y les mostró la línea donde sus nombres aparecían.
Entrevista en revista "Mundo Contemporáneo": Ash y Rosita
El corazón de ambas dio un súbito salto de emoción al leer aquella línea, al mismo tiempo ellas también levantaron la vista hacia el koala, quien las miraba con una sonrisa.
- Me acaba de llamar el editor de la revista, y este jueves será el día de esa entrevista – explicó él – será este jueves, a las 10 de la mañana en el Café Tubruk ¿Saben dónde queda, verdad?
Ambas, habiendo olvidado el cansancio por la subida y la frustración por haber tenido que estar ahí y no con Johnny al oír esa noticia, asintieron con emoción. Sería la primera entrevista que tendrían para una revista de circulación nacional y sería algo muy emocionante a lo que ambas tendrían que enfrentarse.
- Lleguen puntuales y no estén nerviosas – recomendó Buster – será algo que estoy seguro que atesorarán mucho. Y den lo mejor de sí
Aquel anuncio de Buster causó que todo el apuro que tenía Ash por ir a ver a Johnny súbitamente se viera olvidado al saber que lo que diría sería leído por todos los animales del país. Inmediatamente pensó en lo que llevaría ese día por si tomarían fotos, en lo que diría ante las preguntas que le harían y en la forma en que sus padres reaccionarían al verla en una revista. Una emoción recorrió su cuerpo y la ilusionaba de sobremanera.
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Originalmente el anuncio de Buster iba a ser de un par de minutos, pero debido a la emoción de ambas, más algunas preguntas asociadas a la revista y a quien las iba a entrevistar, hizo que ese tiempo se excediera más de lo pensado. Para entonces la señorita Crawly ya había dejado la bandeja en su sitio y se había sentado en la silla de su escritorio, por fin pudiendo descansar un rato. Aparte de estar entregando las rosquillas y los bebestibles había pasado gran parte de la mañana enseñándole a Johnny la siguiente parte de la canción, y a pesar de que Johnny era hábil en el piano, las partes en que debía cambiar bruscamente de escala aún le costaba sincronizar bien los dedos. Giró un poco su vista desde su silla para mirar el piano que en ese momento se encontraba vacío. Johnny aún permanecía afuera, y aún permanecía frustrado por todo lo que ocurría ese día. Su padre ya debía encontrarse en el taller junto a Stan y Barry, pero como aún no podía tener su teléfono no podía llamarlo y aún había que volver a reinstalar el servicio telefónico del taller, tan solo debía esperar un par de horas más para poder ir a verlo.
Mecánicamente se encontraba comiendo su rosquilla, teniendo cuidado que la mermelada de mora del cual estaba rellena no cayera sobre su ropa, y bebiendo su gaseosa. Por lo menos la dulzura de lo que estaba comiendo lo estaba animando un poco, pero a pesar de todo, la sensación de molestia aún lo invadía. Ni aunque quisiera habría alcanzado a llegar en taxi y volver solo en una hora, así que ni siquiera lo consideró seriamente, tan solo permaneció sentado en los peldaños de la entrada mirando hacia la calle y los pocos animales distraídos que caminaban por ella, sin darse cuenta en el gorila sentado ahí.
Sin embargo, quien lo estaba mirando no estaba en la calle.
No se estaba dando cuenta que a espaldas de él, detrás de la puerta de cristal de la entrada, Yazmín lo estaba mirando. Ella se encontraba en el vestíbulo, de pie, cargando su botella y su teléfono. La nueva integrante del grupo dando solamente tres pasos llegaría a la puerta y la empujaría para estar junto al gorila, pero prefirió quedarse un instante ahí. Mirándolo. Viendo al joven y apuesto gorila sentado de espaldas, por fin podía estar a solas con él, algo que había esperado desde el momento que fue aceptada en el grupo.
Decidió no pensarlo mucho más. Empuñó bien su botella y su teléfono y comenzó a dirigirse hacia la puerta para poder comenzar a… conocerlo mejor.
La sonrisa en su rostro había vuelto
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(… continuará)
