Nota de la autora: A sólo un capítulo de una de las escenas que más he disfrutado escribir. Comentarios y apreciaciones son bienvenidas.
Capítulo 8: RABASTAN LESTRANGE
"Lo primero que nos debe mover
para juzgar con justicia,
es que ninguno de nosotros está exento de culpa".
- SÉNECA
Hermione no entendía por qué una foto de Draco Malfoy mirando con cara de enamorado a Astoria Greengrass, podría haberse transformado en la portada de Corazón de Bruja. Sin duda debían estar escasos de noticias, o bien desesperados por atraer público, y bien era sabido que la expectativa de una boda, siempre era una buena forma de conseguir lectoras en ese tipo de revistas. Especialmente si había grandes fortunas involucradas.
Que tanto Astoria como Malfoy lucieran increíblemente guapos en sus trajes de gala, con ella alzando sugestivamente una copa en dirección a él, y Malfoy tocando con su dedo la punta de la nariz de ella, en un gesto íntimo que consiguió molestar a Hermione más de lo que ella quería, le tenía especialmente molesta, y prometiéndose mentalmente que la próxima vez que Malfoy le guiñara un ojo, sería el día en que perdería ese ojo.
- ¿De cuándo es esa foto?- preguntó a Parvati, que era esa tarde la encargada de ir nombrando uno a uno a los magos que aparecían en la lista de solteros codiciados, para que el grupo de chicas reunido fuera dando sus opiniones de cada uno. Pese a protagonizar la portada, Malfoy seguía sin aparecer en la lista.
- Dice que de una gala benéfica, de la semana pasada.- explicó la joven, revisando la leyenda de la fotografía en la contraportada, para luego dirigir una mirada suspicaz a Hermione.- ¿A qué se debe el interés?
- Hermione trabaja con Malfoy ahora.- aclaró Ginny, sin darle tiempo para responder nada.- Siempre le han atraído las causas perdidas.
Hannah Abbott, ambas gemelas Patil, y Susan Bones, se giraron hacia ella con interés. Incluso Luna Lovegood detuvo su entretenida tarea de mirar hacia el techo en busca de alguna criatura invisible, para dirigirle una sonrisa. Fue uno de esos momentos en que Hermione se preguntaba por qué seguía asistiendo a esas reuniones de chicas, que siempre acababan incomodándola.
- Malfoy accedió a declarar como testigo. Eso es todo.- aclaró, esperando que eso fuera suficiente explicación y pudieran pasar a otro asunto.
La pelirroja no pareció entenderlo así, pues ya había separado los labios, con una mirada insinuante en su rostro, pero la oportuna intervención de Luna, preguntando por qué en la lista de solteros codiciados no estaba Dean Thomas, generó una serie de risotadas que hizo olvidar el tema de Malfoy.
Excepto para Hermione, que no podía pensar en otra cosa que él y su feliz foto con Astoria.
-HP-
Blaise Zabini insistió en que la amplia oficina de MyR, era un espacio más adecuado para tomar la declaración a Malfoy, que cualquier sala del Ministerio. Sin embargo, una vez instalados, el moreno hizo al menos cuatro interrupciones para ofrecer café, buscar documentos, o simplemente lanzar miradas al rubio, como para cerciorarse de que los malvados gryffindors no lo fueran a devorar, obligando a Harry a colocar un hechizo en la puerta para avanzar en paz.
Pese a la aparente buena disposición, Malfoy no estaba aportando más detalles de los que había entregado anteriormente a Hermione. Una declaración que parecía quedarse corta, frente a los hechos que ellos conocían, y que daban al rubio un rol importante.
- ¿Te suena el nombre de Ignatus Badger?- preguntó Harry de pronto, sorprendiendo a Hermione, pues en los interrogatorios previos, rara vez había participado más que como oyente. Malfoy se limitó a pestañear tranquilamente, como si buscara el nombre entre sus recuerdos y luego negó con la cabeza.- Hace unos meses contactó a Kingsley indicando que tenía información importante respecto a lo que estaba pasando en Azkaban, pero antes de lograr decir nada, desapareció de Londres.- Expuso su relato con cierta exasperación en su voz. - Indagando entre tus archivos, la firma de Badger aparece firmando las declaraciones entregadas a la enfermera, cada vez que los otros mortífagos te golpeaban. ¿Estás seguro que no lo recuerdas?
- No me suena en lo absoluto.- si bien el rostro del rubio no daba muestra alguna de que mintiera, Harry ajustaba en forma tan insistente las gafas sobre su nariz, que Hermione supo que no estaba conforme con su respuesta.
- ¡Malfoy!- siguió el muchacho- Esto no servirá de nada si nos mientes. No es posible que no recuerdes el nombre de uno de los guardias que más contacto tuvo contigo.
- Las torturas pueden tener ese efecto en las personas, Potter.- expuso el rubio sin inmutarse. Hermione pensó que la aparente tranquilidad de Malfoy le recordaba a Snape.
- ¿Y Simeon Crane?- insistió Harry.- Otro de los guardias que estuvo a cargo de tu celda, y que fue víctima de un inexplicable hechizo desmemorizador. ¿Tampoco te suena?
- Me suena.- el rubio se hundió en el respaldo de la silla y apretó los puños. Por mucho que pareció percatarse de su error y retomó su postura relajada al instante siguiente, ese gesto lo delató. Estaba mintiendo, y Hermione tuvo que admitir que lo hacía muy bien.
- Malfoy,- le llamó, sentada en la silla frente a su escritorio.- no es necesario que aparezca en tu declaración aquello que no quieras que se sepa.- Pudo sentir la intensa mirada de Harry sobre ella, pero siguió observando al rubio. Necesitaban ganar su confianza, y claramente la frustración de su amigo no lo estaba consiguiendo.- Pero tenemos que entender quiénes estaban involucrados y en qué, para hacer las preguntas correctas y ponerlos al descubierto. Solo así tendremos oportunidad de demostrar que lo de Theodore fue un engaño.
Los ojos del rubio la observaron con atención por lo que pareció una eternidad, antes de inspirar profundamente. Inclinándose hacia delante de la silla, colocó sus manos, con los dedos entrecruzados, en la mesa frente a él.
- Badger, Bitterwood, Crane, Mole, Rubris, y Mallard.- recitó al fin, sin titubear, como si se tratara de una canción que repetía a diario.- Son los seis guardias que rotaban en el sector de hombres. Amos Dogwood fue reemplazado por Mallard cuando se negó a participar de los chantajes, pero nunca hizo nada por evitar maltratos o castigos a nadie, por lo que no veo motivo para agradecerle gran cosa.- torció el labio, sin despegar los ojos de Hermione.-Todos los demás participaron de una forma u otra.
- ¿Y Emet Hemlock?
La expresión de Malfoy no parecía sorprendida ante la pregunta de Harry, pero mojó sus labios con la lengua, antes de girarse a su amigo y responder.
- Hemlock cumplía un rol distinto.- Su voz sonaba monótona y fría.- Era a quien debíamos pagar.
- ¿Es posible que no estuviera al tanto de lo que hacían los demás guardias?- Hermione recordó la admiración reflejada en los ojos de Hemlock al presentarse ante ella, y la simpatía que había generado con sus palabras, por lo que, mentalmente, buscaba exculpar al hombre de una participación activa en todo aquello.
- No lo sé.- la respuesta de Malfoy fue apenas un susurro escapando de sus labios, pero sus ojos estaban más grises y fríos que antes.
¿Qué es lo que no quieres que sepamos, Malfoy?
- Flint dijo que le arrancaron un dedo para presionarlo a pagar.- expuso Harry.- ¿Qué otras cosas como esa ocurrieron?
- No supe de otros dedos, pero Coban Yaxley pasó dos semanas en aislamiento y sin comida. Sólo cuando se convencieron que no tenía el dinero que pedían, lo dejaron salir de ahí por miedo a que muriera de hambre.
- Yaxley sigue en Azkaban,- expuso Hermione- No va a declarar.
- Ni él, ni Amycus, ni Ravastian, ni la mayoría de los afectados, Granger. Casi todos los mortífagos siguen ahí.
- Excepto Flint y tú.
- Y Flint perdió un dedo.- agregó Harry.- ¿Por qué tú no?
- Porque siempre pude pagar a tiempo el dinero que pedían.
- Pero aún así, los guardias no te dejaron en paz, ¿verdad?- Hermione sabía que las preguntas de Harry no eran más agresivas de las que probablemente harían durante los interrogatorios, pero recordar el miedo de Nott, le hacía desear que Harry se callara.
El rubio se tomó su tiempo antes de responder.
- Eran magos mediocres.- su labio se elevó del lado derecho, dejando ver su colmillo con claro desprecio al hablar.- Sus hechizos no eran nada comparados con los de Bella.- sonrió sarcástico.
- ¿Y las amenazas?- siguió Hermione.
- No se concretaban mientras pagaras.- sus dedos jugaban haciendo girar un bolígrafo sobre la mesa, pero su rostro lucía desafectado, casi como si el tema le aburriera.
- Dijiste que te estaban extorsionando…- recordó Hermione de pronto- Que enviaste a Nott a buscar pruebas para defenderte de ellos. ¿Cuál era el motivo de la extorsión?
Malfoy sonrió ante su pregunta y asintió. Parecía contar con que ella lo recordara.
- Lestrange y yo… tuvimos un incidente.
- ¿Rodolphus?
- Rodolphus escapó tras la batalla, Granger.- su mirada parecía recriminarle su error- El único Lestrange en Azkaban es Rabastan.- Malfoy se apretó contra el respaldo de la silla y cerró los ojos por unos segundos, como si se preparara para hacer una confesión incómoda.- ¿Es necesario que esto aparezca en mi declaración?- Sus ojos se fijaron en ella.
- Podemos omitirlo del texto, si lo prefieres así, pero necesitamos estar al tanto para entenderlo y evitar que nos sorprendan durante el juicio.- aclaró ella, intentando no perder la frágil confianza que parecía haber ganado.- La defensa usará todo lo que tenga para hacerte ver mal.
Malfoy asintió antes de seguir, y clavó su mirada en el bolígrafo que giraba sobre la mesa otra vez.
- De entre todos los seguidores del Señor Oscuro, Ravastan era el que más traicionado se sentía por lo que hizo mi madre.- Malfoy mordió parcialmente su labio.- No puedo culparlo, considerando que éramos familiares a través de Bella, y pienso que para él ese lazo era importante.- curvó los labios, pero la sonrisa no alcanzó sus ojos.- Por mucho tiempo fue mi único compañero de copas y hasta me regaló sus putos guantes de Quidditch. Eran una especie de herencia familiar, según me dijo.- Malfoy se cubrió el rostro con ambas manos y restregó sus ojos, antes de fijar su mirada en la mesa, con las manos empuñadas sobre esta.- Fue él quien quemó la marca en mi brazo mientras otros dos me sostenían.- Hermione puso una mano sobre el hombro de Harry para evitar que preguntara nada. Ella le podría explicar después. Malfoy inspiró profundamente antes de seguir, pero sin mirarla.- En una de las últimas peleas que tuvimos,- hizo una nueva pausa- le hice perder un ojo.- Mordió un extremo de su labio inferior, reflejando el poco placer que le producía confesar aquello.
- ¿A Rabastan?- preguntó Harry, al parecer tan aturdido como ella ante la confesión.- ¿Fue en defensa propia?- el rubio dejó escapar una risa herida.
- A esas alturas, Potter, la única diferencia entre qué era defenderme y qué era agredir consistía en quien daba el primer golpe. Ambas acciones eran necesarias para sobrevivir.- Sus ojos volvieron a Hermione. No transmitían gran cosa.- Bitterwood me ofreció hacerlo pasar por un accidente si doblaba la suma del siguiente depósito y eso hice. Rabastan juró vengarse, por supuesto… pero eso da para otra historia.
- ¿Y por qué…? -Hermione se mordió el labio antes de seguir. Su voz parecía un susurro.- ¿Por qué te chantajeaban con eso?
- Es una conducta violenta.- Fue Harry quien respondió. Malfoy se limitó a sonreír sin dejar de mirarla. Pero era una sonrisa triste.- La salida anticipada de Malfoy se basaba en su buena conducta. Si el Wizengamot se enteraba de lo que hizo a Rabastan, habría vuelto a Azkaban. Y si la Defensa se entera de esto, bien podría jugarnos en contra, Hermione.
- No irá en la declaración.- fue todo lo que ella atinó a decir.
- ¿Y si los guardias lo declaran?- Harry no parecía contento.
- Es improbable que lo hagan.- siguió Hermione- Tendrían que explicar el por qué lo mantuvieron oculto y eso los expondría a confesar las extorsiones.
- ¡Una buena noticia entonces!- exclamó Malfoy, dejando claro el sarcasmo en su voz, y Hermione clavó su mirada intensa en él, antes de hacer la siguiente pregunta.
- ¿Hay algo más que debamos saber?
El rubio negó con la cabeza, y Hermione pensó que realmente quería creerle, pero era difícil hacerlo cuando podía adivinar que Malfoy en ningún momento había dejado de usar Oclumancia.
-HP-
Hestia no había dejado de mirar con ojos muy grandes al rubio, subiendo y bajando sus lentes, a fin de contemplarlo mejor, mientras éste revisaba la transcripción de su relato.
- Los nombres siguen mal escritos. -Era la tercera vez que encontraba errores en el texto, lo que ya había generado dos correcciones previas, y tenía a Harry de mal humor- Y hay una fecha inventada.
- No es inventada. Es una fecha aproximada de cuando debió haber ocurrido…- intentó exponer Harry, apretándose las sienes.
- Yo no di ninguna fecha.
- Puede que por lo mismo no me quedara más opción que inventarla.
- No di ninguna fecha.
- Dame una maldita fecha entonces.- El aumento de volumen en la voz de Harry fue notorio, haciendo a Hermione y Hestia alzar la vista expectantes, pero el rubio no pareció afectado.
- No recuerdo ninguna fecha porque ahí dentro no tienes un puto calendario para llevar la cuenta. Así que o sacas la maldita fecha o no lo firmo.
Harry mordió sus labios notoriamente antes de tomar el documento que el rubio extendía a él y salió por la puerta en busca de las correcciones.
Por un largo instante, ni ella ni Hestia parecían encontrar palabras para iniciar una conversación, con Draco Malfoy de pie, en medio de la oficina, inspeccionando atentamente el espacio.
- Esto es bastante más pequeño de lo que había imaginado.- expuso al fin, con las manos en los bolsillos, la cabeza hacia atrás y la sonrisa torcida.
- ¡Oh!, pero es bastante más grande que otras, Lord Malfoy.
Hermione casi saltó sobre sus pies al oír el modo en que Hestia lo había llamado, hasta que recordó que, efectivamente, ese era el título que había heredado tras la muerte de su padre. Aún así sonaba extraño en él. Y por el gesto de incomodidad con que Malfoy reaccionó a sus palabras, parecía sonar igual de extraño para él.
- Es suficientemente confortable para Hestia y para mí.- Aclaró Hermione- No somos muchas más en este Departamento.
- Así es.- siguió Hestia, quien parecía tener una necesidad compulsiva de hacer conversación con el rubio, sin importar el tema- ¿Algún plan para el fin de semana, Lord Malfoy?
El rubio volvió a tensarse ante la mención del título, pero tuvo la decencia de responder.
- Nada por el momento.
- ¿Ni siquiera con Astoria?- Solo cuando sintió los ojos de Hestia y Malfoy fijos en ella, Hermione se percató de que había hecho la pregunta en voz alta.
- ¿Con Astoria?- preguntó él, con las cejas alzadas, como si le sorprendiera el nombre.
Hestia bajó sus gafas de bordes violeta, para mirarla como si lo hiciera por primera vez en la vida.
- Ya sabes,- siguió Hermione, acomodando innecesariamente unas carpetas sobre su escritorio, para evitar mirarlo- La rubia despampanante con la que apareces en la portada de "Corazón de Bruja".
- ¿Desde cuándo alguien como tú lee "Corazón de Bruja"?- la mofa estaba clara en su pregunta.
- Te sorprendería saber lo que leo, Malfoy.
Por varios segundos, Hermione se mantuvo sentada en su puesto, ojeando papeles, sin leer nada. Podía sentir la mirada del joven horadando su cabeza, pero no le daría el gusto de mirarlo.
- Las galas de beneficencia son un compromiso adquirido con el Wizengamot para acortar mi estadía en Azkaban.- Hermione mantuvo la cabeza abajo, pero lo escuchaba atentamente- Estoy obligado no solo a dar dinero, sino a hacer acto de presencia.
- Eso debe ser terrible.- intervino Hestia.- Nunca he ido a una gala de esas, pero me imagino que deben ser aburridisimas.
- Una lenta forma de morir, en mi opinión.- expuso el rubio, con voz arrastrada, aunque sonriendo al final.- Astoria me acompaña para hacerlas más tolerables.
- Imagino que debe ser un sacrificio para ella.- Intentó sonar irónica y molestar con ello a Malfoy, pero al alzar los ojos, lo encontró mirándola de un modo extraño y sonriendo de lado. Para colmo, Hestia sonreía también, como si ambos compartieran un chiste que Hermione no acababa de entender.
Por suerte, Harry ingresó nuevamente a la oficina, entregando la cuarta versión del texto a Malfoy, que tras volver a revisarlo, accedió finalmente a estampar su firma en él.
-HP-
Hermione sabía que Hestia no había dejado de examinarla desde el instante en que Draco Malfoy dejara la oficina, y se preguntaba cuánto más tardaría en decir lo que sea que generaba su interés en ella. La respuesta llegó tras diez minutos de silencio.
- Hermione…- la voz de la rubia mujer, estaba impregnada de una dulzura inesperada.- ¿Has notado el modo en que Lord Malfoy te mira?
- Deja de llamarlo "Lord Malfoy", Hestia. El título no parece agradarle y a la mayoría de nosotros nos recuerda a un mago xenofóbico, que se inventó un título nobiliario, y casi destruyó nuestro mundo.
- Lo tendré en cuenta la próxima vez, pero, no has respondido mi pregunta.
- ¿Qué pregunta?- Hermione sabía bien qué pregunta, pero alzó el rostro desde los papeles que leía en ese minuto, aparentando desinterés. Si tenía suerte, Hestia entendería que no quería seguir hablando del tema.
Pero no tuvo suerte.
- El modo en que te mira, Hermione. ¿No te has dado cuenta? Es como si tú fueras… Algo admirable para él.
- Por si no te has percatado, Hestia, puede que yo sí sea una persona admirable.
Hestia comenzó a reír, negando con la cabeza ante sus palabras, lo que ofendió de algún modo la endeble autoestima de Hermione. Su lado racional sabía que a su corta edad había logrado grandes cosas, y que era el tipo de personas que destacaba donde iba. Pero la inseguridad que siempre la había acompañado, lograba vencer a su lado racional a veces, especialmente cuando personas como Hestia se reían ante su sinceridad. Se lo perdonaba solo porque sabía que la rubia era honesta, y prefería una opinión sincera, a una adulación hipócrita, aunque la sinceridad doliera.
- No me refiero a eso, Hermione.- siguió Hestia.- De lo que hablo, es que el pobre chico está claramente enamorado de ti, y si tu acto de celos dice algo, parece que el interés es mutuo.
- ¿Enamorado?- Hermione habría estallado en una risotada, de no ser porque la transparente mirada de Hestia denotaba lo convencida que estaba de lo que decía. Y sintió pena por ella.- Hestia, tú no tienes idea del tipo de historia que tenemos Malfoy y yo. Fue el primero en llamarme… En insultarme. Y eso cuando teníamos solo doce años.
- No sé nada de la relación que tuvieron en el pasado, Hermione. Yo estoy hablando del rubio atractivo que te mira ahora como si fueras una fuente de agua en medio del desierto. Y créeme Hermione que yo soy muy observadora- Hermione no dudaba eso- y rara vez me equivoco.
- Lo tendré en cuenta, Hestia. Ahora que perderé cualquier oportunidad de conseguir un novio decente, según me dijo Cormac, es bueno saber que puedo recurrir al interés de Malfoy para pasar el rato.
- ¿Para pasar el rato? No creo que Draco Malfoy sea para "pasar el rato". Si alguien me mirara como él te mira y fuera la mitad de guapo y rico, yo ya estaría asegurando el anillo en mi dedo.
- Hestia.- la miró- Fui torturada por su tía, en el piso de su mansión. ¡Con él mirando!- La rubia alzó una ceja y cruzó los brazos sobre su pecho, como si no entendiera el punto- Y sí, ha cambiado respecto al imbécil que pudo ser entonces, eso puedo verlo; y sí, es jodidamente atractivo, al extremo que me parece una broma injusta; y sí, nos está ayudando con esto, aunque no tengo del todo claro sus motivos; y sí, conversar con él es bastante más tolerable que antes, y hasta entretenido a veces. Pero todas esas cosas buenas, apenas y lo hacen apto para llevarlo a la cama, tomarle fotos para el recuerdo, y luego decirle que salga de mi puta vida, antes que toda la mierda que me hizo por años me recuerde quién es él.
Hestia pestañeó un par de veces antes de seguir.
- O sea que,- ajustó las gafas sobre sus ojos- sí te lo llevarías a la cama.
Hermione habría querido responder enojada ante la superficialidad de la mujer, pero el calor que se apoderaba de sus propias mejillas, le hizo tomar cuenta de que acabada de confesar que la idea de tener sexo con Malfoy sí había pasado por su cabeza. Varias veces. Y respondió lo que parecía más adecuado para no seguir la discusión.
- No soy ciega, Hestia, y Malfoy es… aceptable a los ojos.
- ¿Solo aceptable?- preguntó la rubia, cruzándose de brazos y alzando una ceja.
- El punto es, - siguió Hermione.- que no quiero hablar más del asunto.
La sonrisa que asomaba en los labios de la rubia no le gustaba nada, por lo que tomó asiento bruscamente en su escritorio, y comenzó a ojear una de las carpetas, esperando que la mujer comprendiera que la conversación había terminado.
- ¿Hermione?
- Mmmm…
- A mí me pareció una lista bastante larga de cosas buenas.
-HP-
Hermione terminó la llamada con sus padres, presa de una extraña sensación. No había sido más que la habitual comunicación para confirmar la cena semanal, pero justo antes de colgar, su madre dejó escapar la pregunta: "¿Traerás compañía?". No necesitaba ser adivina para saber a qué compañía se refería, dada la insistencia que habían mostrado en conocer a Malfoy, y su mano fue instintivamente al galeón en su bolsillo cuando respondió, sorprendiendose a sí misma, con un "Te confirmo luego".
"El modo en que te mira…", las palabras de Hestia resonaban en su cabeza una y otra vez.
"Una lista bastante larga de cosas buenas…"
"Darle en el gusto a una bruja insufrible…", había dicho Nott, aunque Hermione no se había permitido hasta entonces dar el verdadero significado a sus palabras.
El galeón seguía quemando entre sus dedos, cuando aquella parte de su cabeza que era comandada por una mezcla de emociones, hormonas e instinto, la instó a dejarse llevar por la idea de invitarlo de una vez y ver qué ocurría. Hermione intentó apelar a la parte más racional, la que debía hablar de un pasado que hacía aquello imposible, y de un presente que lo hacía inconveniente, pero la parte racional parecía haber enmudecido.
No le quedó más que solventar su dilema, recurriendo a la frase con que había resuelto tantas decisiones en el pasado y que en su opinión reflejaba toda la sabiduría del mundo: "¡Al diablo con el miedo. Solo hazlo!".
Hizo aparecer la pregunta en el galeón lo suficientemente rápido como para no darse tiempo de pensar en consecuencias.
"¿Aún sin planes para el fin de semana?".
La moneda no tardó en vibrar con la respuesta de Malfoy.
"Copas con Blaise y Theo."
Apenas las letras se desvanecieron, otra frase fue tomando forma.
"Alternativas son bienvenidas."
Hermione sintió que le dolía la mandíbula por el modo en que debía haberse desencajado ante su sorpresa. ¿Realmente estaba dispuesto a salir con ella? Hermione se percató de que, pese a su coraje al hacer la pregunta, había albergado pocas esperanzas de que Malfoy aceptara.
Pero ya que nos estamos sintiendo valientes…, se dijo a sí misma, mientras escribía nuevamente en la moneda mágica.
"¿Qué opinas de conocer un par de muggles?"
Los minutos pasaron, sin ninguna respuesta, y Hermione presionaba el galeón entre sus dedos, con más expectación de la que quería sentir. ¡Por supuesto que la idea de conocer un par de muggles no podía ser el panorama que estaba esperando!. Su estómago se sintió repentinamente vacío, y supo que debía ser producto de la decepción, por lo que guardó la moneda mágica en el bolsillo para dar tiempo a Malfoy de buscar una excusa.
Al menos no fue por no intentarlo, se dijo.
Grande fue su sorpresa, cuando el galeón volvió a vibrar, y se encontró ante unas palabras que no esperaba ver ahí.
"¿Tendrán un Ordenador?"
Hermione alzó una ceja. No imaginaba que Malfoy supiera de la existencia de esos aparatos, pero la frase que apareció cuando el galeón volvió a vibrar, le hizo saber que efectivamente se refería a aquellas máquinas electrónicas programables que sus padres amaban.
" Siempre me han intrigado esas cajas muggles."
- Fin del Capítulo 8-
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Alex.
