III. Un sueño
El director cruzó los brazos sobre el escritorio y paso la vista de Musa a Riven un par de veces antes de comenzar a hablar—. ¿Ocultar tu energía mágica? —volvió a preguntar.
Musa asintió y el profesor observó a discretamente Riven solo un segundo, el chico no le devolvió la mirada, él miraba por la ventana de la oficina con los brazos cruzados, visiblemente incómodo con la situación.
—Es extremadamente difícil para un hada ocultar su energía mágica, Musa —dijo el anciano agitando su báculo e invocando frente a ellos un enorme libro que abrió manualmente casi a inicio de sus páginas—. ¿Conoces los tres tipos de magia principales? —preguntó.
Musa asintió, aunque la pregunta la hizo sentir nerviosa, como si estuviera a punto de realizar un importante examen—. Magia de Hada, de Bruja y de Mago.
—¿Cuáles son las diferencias? —preguntó el director Saladino.
—Las hadas tenemos magia relacionada a la fuerza natural que nos rodea, las brujas canalizan la magia en su interior y los magos utilizan magia de otros seres.
—Básicamente —dijo el director entrecruzando los dedos de sus manos—. Las hadas absorben magia de su entorno y la canalizan a través de ellas para direccionarla ¿comprendes?
Musa asintió—. Stella, por ejemplo, absorbe energía del sol para lanzar un ataque. Por eso, también, ella es más débil en los reinos bajo tierra, porque no hay luz que pueda tomar.
Saladino asintió, complacido. Musa se sintió ligeramente orgullosa y un toque de soberbia la invadió, pese a su cortada edad, quizá el director había olvidado que ella era un hada guardiana.
—Los brujas, por su parte obtienen la energía de sí mismas, del poder de su voluntad y la complejidad de sus hechizos —continuó el hombre.
Musa asintió—. Así es, mientras mejor logren controlar sus emociones más poderosas se vuelven. Aunque su magia es puro caos, si una bruja realiza un hechizo y su ira se sale de control el hechizo absorberá toda esa emoción y puede resultar una catástrofe.
—¿Cuál es la mejor forma de pelear contra una bruja? —pregunto el anciano sabio.
Musa meditó un momento—. Sacándola de sus casillas, por eso la magia de Stormi es, por lo general, más errática que la de Icy.
—Icy tiene un poder de control impresionante —reflexionó el profesor, pero Musa decidió no responder sobre ese tema, pese a saber que Icy era la Trix más poderosa era Darcy con quien tenía un verdadero vínculo de poder personal pues sus poderes, de forma que no era capaz de entender completamente, se parecían demasiado.
Saladino volvió a hablar y sacó a Musa de sus pensamientos—. Sé que Alfea te ha explicado a detalle la magia de las hadas y las brujas, pero qué sabes de la magia de los magos.
Musa observó a Riven quien se encontraba sentado a su lado, pero el chico no dio indicios de ayudar con la respuesta así que Musa tuvo que aceptar su deficiencia de conocimiento—. No mucho, profesor. Los magos ya no son muy comunes.
Saladino asintió—. Es verdad —admitió con cierto tono de tristeza—. La magia de los magos se basa en la simbiosis del mago con una creatura mágica… parecido a lo que sienten ustedes con las pixies pero nosotros hablamos de creaturas mágicas mucho más grandes.
—Comprendo…
—Al crear esta unión, nosotros, los magos, vinculamos nuestra vida y la de muchas generaciones familiares a ese ser mágico para cuidarlos y ellos, a cambio nos permiten usar su magia —explicó.
—Lo siento profesor —dijo la chica ladeando la cabeza—, no veo que usted tenga un dragón o Nabu un unicornio.
Saladino asintió—. Buena observación Musa. Como bien dijiste, los magos no son muy comunes —tomo aire para comenzar a relatar las generalidades de una historia que no le gustaba demasiado—. Hace algunos siglos dos clanes de magos muy poderosos entraron en una sangrienta guerra por el control de los nidos de dragón, querían más dragones para vincular su magia, sin embargo, su avaricia los llevo a no solo matar al mago sino también a su compañero y así… de a poco la magia de los magos comenzó a extinguirse.
Riven giró la cabeza hacia el profesor y mordió su labio inferior un poco, sabía el desenlace de esta historia… y le avergonzaba.
—Hoy en día los pocos magos que muestran dotes mágicos a temprana edad son entrenados en Fontana Roja y luego parten en la búsqueda de animales mágicos para vincularse —el profesor lanzó un suspiro cansado—. Sin embargo… ahora es casi imposible encontrar uno. Nabu, lleva seis años buscando, ahora se ha detenido por Aisha y los compromisos de su reino, pero nunca ha dejado de investigar el paradero de algún animal compatible.
Musa parpadeó—. Comprendo profesor, pero Nabu puede utilizar sus habilidades mágicas de todos modos —miró a Riven por el rabillo del ojo—, e incluso Riven puede… y dudo que alguna vez halla buscado a estos animales especiales que menciona.
Saladino asintió—. Los animales mágicos nos dan mucha fuerza, son rituales complejos de magia Musa. Los magos somos capaces de utilizar la magia aún sin nuestro un animal vinculado, pero nuestro poder sin ellos nunca podría ser comparado ni con el de un hada de tercer año en Alfea, mucho menos con un hada guardiana como tú y las Winx.
Musa asintió—. ¿Por eso es más fácil para ustedes ocultar su rastro mágico?
Saladino asintió—. Exactamente, porque es mucho más débil.
Tras unos instantes de silencio Musa volvió a abrir la boca—. Profesor… ¿usted esta vinculado? Jamás he visto un dragón enorme en Fontana Roja.
El director rio mostrando los dientes—. Sí Musa, yo me encuentro vinculado al mismo dragón al que lo estaba mi padre, mi abuelo y mi bisabuelo, pero es probable que jamás veas al pequeño Spark —sonrió—, los linajes de magos que aún conservamos a nuestros dragones los cuidamos y protegemos muy bien. Como dije… todos están buscando uno y es difícil saber quien te mataría por quedárselo.
El profesor levantó la mano y el báculo que reposaba en la esquina de la habitación voló hacia su mano—. Esta esfera de luz de mi báculo es en realidad una llama de fuego de Spark —dijo señalando la perla que el báculo de dragón sostenía en la mandíbula—, me mantiene en constante contacto con él.
Musa observó el báculo y por primera vez en su vida notó que no era solo una roca lisa, sino que en su interior se movía algo.
—¡Pero suficiente por hoy! —dijo el hombre apareciendo frente a él un enorme libro viejo—. Para continuar tu aprendizaje deberás leer la historia de la magia para mañana —sentenció.
Musa abrió los ojos con sorpresa—. ¡Todo el libro!
—Por supuesto, así que comienza ahora mismo Musa —dijo el director y luego miró a Riven—, y tu Riven, será mejor que comiences los trámites para el viaje… ya sabes como es la burocracia.
Riven asintió—. Sí, profesor —fue lo único que dijo antes de salir de la oficina.
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Apenas abrió la puerta de la sala común supo que Musa estaba en su habitación. Nadie de sus compañeros, ni por error, escucharía música clásica por gusto. Sabía que ella debía estar leyendo. Solía leer con música clásica.
Riven contemplo la sala común de su grupo de Especialistas y sonrió suavemente. La primera puerta a la derecha era la habitación de Sky y Brandon, también era la más grande de todas, pero carecía de una ventana que diera al exterior, eso, habían dicho, era por seguridad del propio príncipe.
Frente a esa habitación se encontraba la de Helio, quien por un tiempo disfrutó de una habitación particular pero que ahora la compartía con Nabu.
La tercera puerta, la que se encontraba cruzando la pequeña sala común, era su habitación compartida con Timmy. Timmy era un buen compañero de habitación, callado y reservado pero muy empático. Sin embargo, aunque le costara aceptarlo era Helio con quien más disfrutaba pasar tiempo pues él era el único de sus amigos que sabía responder a su errática personalidad.
Aunque en ese momento aquello no importaba, todos sus compañeros estaban de vacaciones. Ese tiempo a solas tampoco lo molestaba.
Cruzó la sala común y abrió suavemente la puerta de su habitación, Musa ni siquiera levantó la cabeza al escucharlo llegar, siguió concentrada en el libro que leía en su escritorio.
Riven sonrió suavemente y se inclinó hacia ella para besarle la mejilla. Musa atinó a sonreír ante el gesto.
El chico entonces decidió esperar, se quitó los zapatos y abrió la ventana, que daba hacia el azul cielo, y miró hacia afuera para tomar algo de aire fresco.
De pronto la música se detuvo y la chica cerró el libro al mismo tiempo que lanzaba un bostezo.
—Pensé que habías vuelto a Alfea —dijo él.
Musa se levantó la silla y caminó hacia él—. Era el plan, pero cuando estaba por irme me encontré a Helio —dejó salir una risa divertida—. Timmy y Tecna se fueron esta mañana a casa de Timmy y Helio insinuó que le encantaría pasar la tarde a solas con Flora.
Riven rio—. ¿En su habitación?
Musa asintió—. Creo que a eso se refería.
—¿Entonces tú y yo estamos solos aquí, he? —Riven levantó las cejas para dejar la propuesta a la imaginación de la chica, pero Musa agitó una mano en el aire y Riven tuvo que detener la almohada que ella le había lanzado al rostro—. Hey, no me culpes por intentarlo.
Musa rio—. Todavía me tienes mucho que explicar.
Riven asintió y levantó las manos en señal de paz.
La chica estiró los brazos y se dejó caer sobre la cama de su novio. Riven avanzó hacia donde ella se encontraba y le dio su celular. Musa tomó el aparató y lo desbloqueó para leer el documento que estaba en la primera pantalla.
Al finalizar frunció el ceño suavemente pero el gesto no paso desapercibido por el chico.
—¿Seré evaluada para poder ir a visitar a tu familia por la Corte de las Hadas? —preguntó entre confundida e irritada.
Riven se encogió de hombros—. Son sus reglas, no las mías —fingió bostezar para ganar tiempo, pero el gesto no le sirvió de mucho pues Musa aún esperaba respuestas—. Ningún ser mágico puede visitar a mi familia sin autorización.
—¿Por qué? —preguntó la chica—. ¿Están exiliados en algún lado?
Riven asintió—. Creo que ellos prefieren decir "castigados", pero sí.
Musa asintió mientras devolvía el celular a su propietario.
—No cambiarás de opinión ¿cierto? —preguntó él.
—No —fue la corta respuesta—. ¿Me dirás el por qué de tanto permiso?
—No —fue la corta respuesta de él.
Musa giró sobre la cama para darle la espalda, pero Riven ignoró deliberadamente su gesto de enfado y se recostó junto a ella. Con suavidad paso un brazo por encima de la cintura de la chica y al no sentir rechazo la abrazó suavemente.
—Lo descubrirás tarde o temprano… es historia vieja —susurró el chico.
Musa estaba por replicar algo, pero agudizó el oído un poco y notó de inmediato que la respiración de Riven era tranquila y pausada, sin duda el chico se había dormido enseguida.
Musa relajó el semblante, quizá y solo quizá, estaba siendo demasiada dura con él. Por primera en toda su relación Musa se pregunto cuántas veces había Riven dormido en paz, considerando todos los secretos familiares que debía guardarle a todo el mundo.
Musa tomó suavemente la mano de Riven y entrelazó sus dedos con los de él.
Le parecía ilógico confiar en alguien que conocía tan poco, sin embargo, confiaba en él, sabía que de presentarse la ocasión él saltaría frente a ella ante cualquier peligro.
Después de todo, eso le había demostrado en más de una ocasión.
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Riven tomó con fuerza la falda de su madre, lo entendía todo. Habían sentenciado "CULPABLE" a toda su familia y ahora los separaría de ellos. Ellos no importan en realidad… pero lo alejarían de su madre ¿Qué haría sin su madre?
La mujer de cabello roja lo miró y sonrió suavemente—. Tranquilo hijo, el señor Saladino se hará cargo de ti un tiempo ¿correcto?
El anciano director de Fontana Roja asintió suavemente y tomó al niño de la mano para alejarlo de su familia.
—¡MAMÁ! —gritó Riven. Intentando correr hacia ella, pero los guardias de Eraklyon le impidieron reunirse con su madre una última vez.
—¡MAMÁ! —volvió a gritar— ¡MAMÁ! —gritó de nuevo mientras las lágrimas corrían desenfrenadamente por su cara.
Apenas notó cuando el hada de los sueños se acercó a él y le tocó la cabeza con suavidad.
Lo último que vio antes de caer desmayado fueron los grilletes en los tobillos de su hermano mayor.
Eso fue todo.
Jamás los volvió a ver.
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Musa abrió los ojos sobresaltada, podía escuchar los latidos desenfrenados del corazón de Riven. Estaba teniendo una pesadilla.
Giró en la cama para observar su rostro, visiblemente afligido.
—Riven, Riven, tranquilo —susurró ella a su oído—. Estoy aquí, tranquilo —acarició sus mejillas con suavidad—. Riven, despierta… es solo un sueño.
La voz de Musa devolvió a Riven a su estatus consciente y abrió los ojos.
Musa le sonrió suavemente—. Tranquilo, ya paso. Respira —dijo sonriendo.
Riven sonrió suavemente, avergonzado de que ella hubiera visto un momento tan vulnerable de él ¿había gritado en sueños?
—Relájate Riven, suavemente inhala y exhala —pidió ella.
Riven parpadeo varias veces y entonces se dio cuenta que la cabeza de Musa estaba a cortos cinco centímetros del techo de la habitación.
Musa sonrió—. Con calma —dijo.
Pero Riven no pudo calmarse. Había hecho levitar la cama, un poco más y ambos se habrían golpeado la cabeza contra el techo.
Riven cerró los ojos y sacudió la cabeza. La cama se tambaleo y cayó estrepitosamente al suelo.
Después del sonido del golpe la habitación quedo en completo silencio. Musa sabía que Riven odiaba exponer cualquier clase de debilidad y debía sentirse avergonzado.
Esta vez, ella paso su brazo por la cintura del chico y reposo la cabeza en el pecho del chico para escuchar su agitado corazón.
No dijo nada. No era el momento de comenzar a pelear o pedir explicaciones.
Guardaron silencio.
Si a Musa le parecía ilógico confiar en Riven, a Riven le parecía estúpido confiar en el mismo.
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¡Hey Hola! Bienvenidos a WINX'S WEDNESDAY
Lamento no poder actualizar tan seguido como quisiera pero tengo mucho trabajo últimamente, hago todo lo posible para sacarme tiempito de escribir. Nunca abandonen sus hobbies.
Gracias por leer, den follow a la historia porque no tengo idea sin FF avisa, a veces lo hace y a veces no... por último dejen comentarios jajaja me inspiran a continuar :D
Nos leemos el siguiente WINX's WEDNESDAY
