N/A: Hola!
Después de que Rose y Ed tuvieran su tiempo a solas, llegó el momento de tener a Winry en escena, así que veamos qué tal sale este reencuentro entre ella y Ed.
Muchas gracias por leer!
Golden
Winry sintió que el tiempo se congeló en el instante en el que sus ojos se enfocaron en los orbes dorados que la miraban desde la cama. Hacía 3 años que no los veía y la última vez que los había visto había sido durante un periodo de tiempo tan corto que a veces tenía que recordarse que ese último encuentro no había sido un simple sueño.
"Hola, Winry." La saludó Ed con una sonrisa tímida en su rostro. Su tono de voz era más grave a comparación del que tenía en su adolescencia pero Winry se sorprendió a sí misma al darse cuenta de que recordaba perfectamente ese tono de voz. Era el mismo que ya tenía la última vez que lo había visto.
La sorpresa de Winry hizo que soltara un jadeo de sorpresa antes de cubrirse la boca con una mano.
"De verdad soy yo, Win."
"Ed…" Sin poderlo evitar una lágrima se le escapó. Por mucho tiempo esperó su regreso pero, sinceramente, la esperanza que había mantenido desde que el rubio había desaparecido por primera vez se había ido reduciendo con el pasar de los años. Siempre había soñado con su regreso pero su mente había comenzado a albergar la idea de que quizás no volvería a ver a Ed.
"No llores, Winry. Por favor." Dijo Ed con voz suplicante.
Winry se limpió la lágrima y, sintiendo que sus rodillas temblaban, vislumbró la silla que reposaba al lado de la cama de Ed por lo que rápidamente se dirigió a ella desplomándose en la silla tan pronto como la tuvo cerca. Una vez sentada agachó su cabeza rompiendo el contacto visual con el rubio.
"¿Winry?"
Ante la mención de su nombre, Winry levantó su rostro mostrándole una enorme sonrisa a Ed. "No puedo creer que de verdad seas tú." Dijo mientras otra lágrima se le escapaba.
Ed, quien estaba sentado en la cama con su pierna en dirección a la silla, se estiró y limpió la lágrima del rostro de Winry con su mano.
Instintivamente, Winry se inclinó hacia la ligera caricia pero repentinamente se dio cuenta de lo que estaba haciendo por lo que se apartó lo suficiente para separarse de la mano de Ed.
Ed retrajo su mano sintiéndose avergonzado por la libertad que se había tomado. Antes de que un silencio incómodo se formara entre ellos, Winry rió y tomó la mano de Ed entre las suyas. El gesto revelaba la cercanía que habían llegado a compartir como amigos sin llegar a ser tan íntimo como lo había sido la acción previa del rubio.
"Esto parece un milagro. ¿Cómo fue que regresaste? Creí que el portal había sido destruido por el señor Mustang."
Ed sonrió. La calidez de las manos de Winry se sentía muy bien. "Efectivamente fue destruido y yo me encargué de destruir el del otro mundo." Su mirada se ensombreció momentáneamente pero lo cubrió rápidamente con su semblante alegre. "No te diré que fue fácil pero encontré una manera de abrir un camino hacia Amestris."
"Pero ¿cómo? Al ha estado tratando de encontrar una manera de hacerlo con la alquimia de Xing pero aún no ha tenido éxito."
Ed suspiró pero mantuvo su sonrisa. "Al no tendría que preocuparse por eso. Tiene que vivir su vida. Era mi responsabilidad salir del embrollo en el que me terminé metiendo."
"No te preocupes, lo está haciendo pero eso no significa que tenga que olvidarse de su hermano mayor." Winry soltó abruptamente la mano de Ed y se levantó. "¡Tengo que avisarle a Al de inmediato!"
Ed se rascó una mejilla con un dedo. "De hecho quería pedirte eso, además de…" Agachó su mirada hacia su hombro derecho.
"Sí, lo sé. Rose me dijo que alguien necesitaba un nuevo brazo y una pierna. Sólo que no me mencionó que se trataba de ti." Dijo Winry mientras echaba una rápida mirada hacia la puerta buscando a Rose aunque la castaña aparentemente había optado por dejarles ese tiempo a solas.
"Yo se lo pedí."
Winry frunció el ceño. "¿Y por qué? ¡Podría haber venido mejor preparada si sabía desde un inicio que se trataba de ti!"
Ed se encogió de hombros y sonrió nerviosamente. "¿Sorpresa?"
Winry rodó los ojos. "Típico de ti, Edward. Bien, ya sabes el procedimiento. Desvístete para que pueda tomar las medidas necesarias."
"Ok." Dijo Ed un tanto inseguro. El pensar en desvestirse frente a Winry en esta ocasión lo quería hacer sonrojar aunque, por otro lado, también estaba temiendo la reacción de Winry cuando viera el estado actual de sus puertos… no, más bien de su puerto.
Mientras Ed se desvestía, Winry regresó a donde había dejado caer su caja de herramientas para levantarla y después colocarla en la cómoda de la habitación, quedando de espaldas a Ed.
Una vez que Winry sacó algunas de las herramientas y utensilios que iba a utilizar, se dio la media vuelta para ver a Ed. "Ok enton-" Winry no pudo terminar de hablar ya que un jadeo de sorpresa se escapó de sus labios.
Ed hizo una mueca esperando sentir en cualquier momento el golpe de la llave que Winry estaba sosteniendo en una de sus manos. "Tal vez debí advertirte pero-"
Antes de que Ed pudiera terminar su frase, Winry se acercó y se dejó caer de rodillas frente al rubio sin despegar su mirada de él. "Ed… ¿qué fue lo que te pasó? ¿Por qué estás así?"
Ed tragó saliva un tanto aliviado. El que Winry no lo hubiera golpeado y estuviera optando por hablar era algo que no esperaba. "Podríamos decir que es parte del precio que tuve que pagar para poder regresar. No estaba contemplado pero Gluttony tuvo la brillante idea de cruzarse en mi camino."
"¿Gluttony? Creí que había sido destruido cuando se abrió el portal hace años." Respondió ella mientras dejaba en la cama las herramientas que había tomado para después pasar sus manos cuidadosamente por los vendajes del hombro de Ed, evaluando el daño. "Jamás pensé que podrías haber perdido el puerto."
Ed se encogió de hombros tratando de restarle importancia al asunto. "Son cosas que pasan. Pero, podemos hacer nuevamente la cirugía de instalación del puerto ¿cierto?" Preguntó tratando de que su voz no revelara la inquietud que había mantenido respecto a la posibilidad de que sus nervios realmente hubieran terminado irremediablemente dañados.
Winry guardó silencio mientras retiraba una parte de los vendajes para hacer una primera evaluación del daño tratando de no enfocar su mirada en las diversas marcas que cubrían el torso de Ed (que el vendaje que rodeaba la parte baja de su torso no alcanzaba a cubrir) que indicaban que el rubio se estaba recuperando de heridas que seguramente habían sangrado, en su conjunto, de manera considerable.
El silencio de Winry comenzó a inquietar a Ed pero trató de no mostrarlo y quedarse lo más quieto posible para que Winry pudiera seguir su evaluación. Cuando ella se levantó para recoger un par de utensilios extra de su caja de herramientas, el rubio inhaló profundamente tratando de controlar sus acelerados nervios antes de que Winry regresara a su labor.
Tras unos minutos de un preocupante silencio, Winry se retiró las gafas de precisión que se había colocado hace un par de minutos y volvió a vendar el hombro de Ed con nuevos vendajes (Rose mantenía un kit de primeros auxilios en la habitación). Cuando terminó regresó sus utensilios a la cómoda en la que se encontraba su caja para después sentarse en la silla que estaba al lado de la cama y, por ende, a unos cuantos centímetros de dónde Ed la miraba expectante.
"Eso estuvo demasiado cerca, Ed." Dijo con seriedad antes de sonreír ligeramente. "Pero has tenido una suerte envidiable. Parece ser que la intervención del doctor fue oportuna ya que tus nervios sí sufrieron daños, pero nada permanente. Me atrevería a decir que están en el estado adecuado para pasar por una nueva cirugía. Pero…" Le dirigió una mirada severa al rubio quien parecía querer interrumpirla emocionadamente. "Sabes que es necesario hacer algunos exámenes y chequeos previos antes de proceder con la cirugía."
Ed suspiró desanimándose un poco. "Cómo quisiera que pudiéramos hacer la cirugía de una buena vez."
"Todo a su debido tiempo."
"Bueno, ¿cuánto tardarán los exámenes previos? ¿3 días como la última vez?"
"Considerando que se trata de una herida sobre una una vieja herida probablemente requeriremos de un par de días más."
"De acuerdo." Dijo Ed resignadamente.
"Y a esos días tenemos que sumarle un mínimo de 2 semanas más."
"¡¿Qué?! ¡¿Por qué?!"
El comportamiento calmado que Winry había mantenido se tambaleó por un momento, causando un ceño fruncido severamente marcado que a su vez hizo que Ed instintivamente intentara retroceder temiendo sentir el golpe de alguna herramienta en cualquier momento.
"¡¿Cómo que por qué?!" Exclamó Winry poniéndose de pie y tirando la silla en el proceso. "¡Estás muy delgado! ¡Demasiado! Por lo que he visto y por las heridas que Rose llegó a mencionarme por teléfono, es obvio que internamente tu cuerpo también está sumamente debilitado." Se apretó el puente de la nariz con la mano mientras inhalaba un par de veces para tranquilizarse. Cuando lo hizo, suspiró y se sentó en la cama, procurando mantener cierta distancia con el rubio. "Ed, ¿qué fue lo que te pasó? Es más que obvio que esta delgadez no se debe únicamente a las circunstancias que te hicieron llegar aquí."
Ed desvió su mirada al lado opuesto al que Winry se había sentado. Qué bueno que le hice caso a Rose y esperé antes de hacer venir a Winry aquí. Si así está ahora no quiero ni imaginar lo que hubiera hecho si me hubiera visto cuando recién desperté por primera vez.
"Ed." Lo llamó Winry al no obtener respuesta.
Ed suspiró. "¿Cuántos kilos tengo que recuperar para que me operes?"
Winry se quedó callada decidida a no responder hasta que Ed respondiera la pregunta que ella le había hecho. Pasaron unos minutos manteniéndose en silencio ya que ninguno de los dos estaba dispuesto a ceder.
Apretando una de sus manos en un puño tratando de contener el impulso de tomar una llave y golpearlo, Winry insistió. "Edward."
Pasaron unos segundos más sin respuesta del rubio. Winry estaba a punto de perder el poco control que le quedaba, cuando Ed finalmente habló en un murmullo. "La vida en el otro mundo no era precisamente fácil." Dijo sin atreverse a mirarla a los ojos.
Pero eso elegiste ¿no? Pensó Winry amargamente sin atreverse a expresar su pensamiento en voz alta. Un ligero escozor empezó a hacer notar su presencia en sus ojos pero Winry inclinó su cabeza para mirar al techo y apretó sus manos en puños no dispuesta a derramar ni una lágrima. Hace años había llorado porque ni Ed ni Al podían hacerlo pero esos tiempos habían quedado atrás. Las cosas habían cambiado.
"Bien." Dijo ella mientras se levantaba de la cama, causando a su vez que Ed finalmente volviera a verla pero ahora fue ella la que se negó a hacer contacto con su mirada. "Iré a buscar a Rose para planificar tu dieta de las próximas semanas. Vas a necesitar una dieta llena de proteínas y otros alimentos específicos pero necesito verificar con ella qué es lo que has estado consumiendo recientemente para estimar las reacciones de tu estómago. En cuanto vuelva haremos unos ejercicios para revisar el estado actual de tus músculos y así poder fijar un programa de ejercicios diarios que nos ayuden a preparar a tu cuerpo para la cirugía. Así como lo veo, mañana podremos concluir con el chequeo general y al día siguiente con algunos de los exámenes previos." Dijo con tono sereno y profesional.
"De acuerdo." Fue lo único que pudo pronunciar Ed sorprendido del cambio en el tono y comportamiento de Winry pues en ese momento sintió cómo si una barrera se hubiera formado entre ellos.
"También aprovecharé para salir por unos minutos para enviar una carta para Al. La comunicación con Xing es algo complicada así que puede tardar un par de meses en que Al regrese pero sé que se dirigirá hacia aquí tan pronto como reciba mi carta." Sin voltear a verlo, Winry se dirigió a la puerta pero detuvo su mano en el pomo cuando escuchó a Ed hablar.
"Gracias, Winry. Por todo."
Winry volteó por encima de su hombro y se topó con la sonrisa sincera aunque tímida de Ed. Ella correspondió su sonrisa y dijo. "Qué bueno que estés de vuelta, Ed." Dicho esto, se retiró de la habitación.
Ed se quedó con la mirada fija en la puerta por unos segundos antes de llevarse una mano a la frente inclinándose ligeramente hacia adelante. Maravilloso, Elric. Eres un grandísimo idiota. Se regañó mentalmente. La imagen de la última sonrisa de Winry se adhirió a su mente al darse cuenta de que cierta tristeza se asomaba a la mirada de la rubia. Lo arruiné, todo iba bien. Aunque… ¿de verdad creí que todo podría ser como antes? ¿Fingir que los últimos 7 años no han pasado? O más bien los últimos 12. Desde que me fui de Resembool por primera vez no estuve para ella como Winry se lo merecía y fui yo mismo quien comenzó a crear esta distancia entre nosotros. Todo ha cambiado y ha sido por mi culpa.
Ed suspiró pesadamente mientras se dejaba caer de espaldas en la cama. Además ¿cómo pude esperar el mismo recibimiento que el de hace 3 años? Cerró los ojos mientras a su mente llegaba el recuerdo de la calidez que había sentido cuando Winry lo abrazó en la ciudad subterránea. A pesar de haber reconocido la ciudad subterránea cuando la vio por la ventanilla de la avioneta en la que iba antes de estrellarse, no se sintió realmente en Amestris, en casa, hasta que estuvo en los brazos de Winry. Su aroma y su cercanía lo hicieron sentirse tan dichoso que no pudo contenerse y la besó. Winry había sido una constante en sus ilusiones, deseos y sueños de regresar a Amestris tanto que, en aquel punto, ya no tenía duda de que estaba enamorado de ella por lo que por ese instante se dejó guiar por sus deseos más profundos y la besó sin pensar en las consecuencias.
Quizás fuera su propio deseo de saberse amado de la misma manera por ella, pero en aquel momento tuvo la sensación de que ella le había correspondido el breve beso que le robó pero no tuvieron tiempo de hablar de ello ni de aclarar sus sentimientos por el ruido de piedrecillas siendo pisadas, el cual les alertó de la presencia de más personas. Apenas pudieron separarse y compartir una rápida mirada antes de que Al y Sheska hicieran su aparición. La alegría de ver a su hermano menor otra vez y, sobre todo, en su cuerpo de carne y hueso hicieron que Ed dejara momentáneamente de lado lo que había compartido con Winry y se centrara en Al. No quería dejar a Winry así pero pronto hablaría con ella como era debido. O al menos eso es lo que pasó en su mente hace 3 años ya que la invasión no le dio la oportunidad de pasar tiempo a solas con ella y, para colmo, él terminó tomando la decisión de regresar a la Tierra para destruir el portal para siempre… sin siquiera despedirse de Winry.
Soy un idiota. Pensó Ed mientras se cubría los ojos con su mano. Ese había sido probablemente el mayor arrepentimiento que había tenido una vez que se dio cuenta de que no había manera alguna de regresar a Amestris. Su corazón dolió profundamente al saber que no vería de vuelta a su hermano pero ahora tenía la tranquilidad de saber que Al había recuperado su cuerpo, que estaba bien y que seguramente habría muchas personas que lo ayudarían cuando él lo necesitara. Pero con Winry… había cometido un error al besarla. No se arrepentía del beso como tal porque era un bello recuerdo que había guardado con cariño en su memoria pero las circunstancias y los eventos que sucedieron tras él lo hacían sentirse miserable. Quizás y sólo quizás, Winry sentía lo mismo que él y él la había dejado sin siquiera despedirse de ella y si ese no era el caso, ella era su amiga y él abusó de su confianza y la besó sin siquiera disculparse por ello.
Ed sacudió un poco su cabeza tratando de desaparecer ese recuerdo. Ya se había torturado varios años por ello y ahora, al menos por un momento, quería disfrutar del hecho de saberse en el mismo lugar que Winry.
A pesar de los años, la energía y agradable aura de Winry seguía ahí y eso lo alegraba de sobremanera. La seguridad y fortaleza que siempre habían desprendido sus brillantes ojos azules se había intensificado sin dejar de lado el intenso brillo de amabilidad que en ellos siempre había. Ciertamente hubo un instante en el que le pareció notar algo extraño en su mirada que a su vez la hacía verse un tanto apagada pero antes de que pudiera ahondar en ello, esa misteriosa sombra en su mirada desapareció haciendo que Ed se preguntara si realmente había visto eso.
En cuanto a su aspecto físico, también había habido algunos pequeños cambios pero nada desconcertante. Su largo cabello rubio lucía igual de suave y hermoso aunque ahora estaba ligeramente más corto de lo que recordaba. Winry seguía llevando varios aretes en sus orejas pero lo más llamativo para Ed era que ahora llevaba un collar con al menos 3 dijes en él. En todos los años de conocerla nunca la había visto con uno, por lo que le llamaba la atención (aunque no enfocó demasiado tiempo su mirada en él por miedo a que se malinterpretara la dirección en la que miraba) pero si se ponía a pensar, en general, físicamente Winry no había cambiado mucho. Sí, el paso de los años la habían hecho pasar de una adolescente a una joven mujer, su cuerpo se había vuelto más definido y curvilíneo pero su cautivante mirada azul y su esencia como tal seguían siendo los mismos.
Lo que sí parecía estar sufriendo un marcado cambio era su relación. Todo había empezado normal e incluso bastante bien ya que Ed no tuvo que sufrir ni un solo golpe con alguna herramienta pero, por su propia culpa, Ed pudo comprobar que algo en la forma en la que se trataban había cambiado. Esa barrera que había llegado a sentir lo tenía desconcertado y un tanto deprimido pero ahora tenía que fijarse la misión de tratar de recuperar la amistad de Winry como era debido porque, aunque a simple vista pareciera que seguía ahí, no estaba del todo seguro. Una vez que lo lograra podría quizás intentar buscar algo más con ella. No sabía si merecía siquiera pensar en esa posibilidad pero, aunque pudiera sonar egoísta de su parte, ese era el más profundo deseo de su corazón y la razón más importante que lo hizo buscar una manera de regresar a Amestris.
