Disclaimer: Shingeki no Kyojin pertenece a Hajime Isayama.
La Nueva Marley
Marzo 879
Hizuru
La mañana se vislumbraba soleada en aquella región donde los cerezos pronto llenarían el paisaje de flores rosáceas. Por eso mismo, los funcionarios se habían tomado un tiempo para despejarse tomando un té y viendo por la ventana el fin del paisaje invernal.
—Es increíble —pronunció un hombre vestido con un implacable traje gris —aún no puedo creer que Mikazuki-ojisama falleciera tan repentinamente
—Ahora viene el dilema de quien le sucederá en el cargo —pronunció otro hombre de anteojos pequeños y cabeza cana —aunque por su linaje es muy probable que sea su hijo
—Es casi seguro —mencionó esta vez un hombre de baja estatura —no hay nadie más de la casa Mikazuki que tenga un alto rango en el ejercito
—La última decisión la tiene el Tenno —aportó la única mujer de la mesa, su broche dorado en la solapa de su saco, brillaba tenuemente
—Hablando de la casa Mikazuki —dijo el hombre de traje gris —¿es cierto que vas a emparentar con ellos, Azumabito-san?
Kiyomi Azumabito se bebió el té con nerviosismo, no estaba muy convencida de casar a una mujer de su familia con aquel hombre. —Aún no lo sabemos, ahora que el príncipe no esta, no conozco la decisión final de su hijo —mintió, el príncipe Masaru había logrado el compromiso, pero Kiyomi aún tenía una leve esperanza en que Tatsuya desistiera de contraer matrimonio
—Sera un honor para tu familia crear lazos con la familia imperial —señaló el hombre de corta estatura —aunque la casa Mikazuki solo cumple funciones militares
La familia imperial de Hizuru, descendía —según los antiguos relatos— del Dios de la Luna y se componía de tres casas; la casa principal de donde salían los emperadores que eran vistos como divinidades: los Shingetsu. Después estaba la casa que se dedicaba al sacerdocio y rituales sagrados: los Hantsuki. Por último, la casa guerrera, la que generaba valientes generales y soldados: los Mikazuki. Entre las tres había beneficios y acuerdos mutuos, y el hecho de que cada casa manejaba un área distinta e influyente, permitía un mejor control del país.
—Pero ese hombre —habló el hombrecillo de anteojos en voz baja —no tiene una buena reputación, especialmente porque bajo su mando se cometió "la Pesadilla de Xin Zhou"
Todos los presentes se tensaron ante la mención de aquel suceso, nadie se mostraba orgulloso, aunque tampoco había arrepentimiento.
—Si el Tenno no lo condeno, ¿qué podemos hacer nosotros? —lamentó la Azumabito, interiormente, temía que ese hombre fuese tal y como lo describían sus propios soldados: sádico, cruel, arrogante y otras tantas características despectivas
—Es cierto —concordó el hombre de traje gris, mientras terminaba su té —además, es verdad que alguien debe asumir el papel de jefe del Estado Mayor del Ejercito. Especialmente ahora que Marley ha cambiado de gobierno, y Balyak y Gelus están comenzando a moverse
—Todo esto se esta poniendo extraño —dijo el hombre de baja estatura mientras se limpiaba elegantemente los labios
—Por fortuna, el Kaigunou esta en su mejor momento —exclamó orgulloso el anciano de anteojos. Se preparaban para salir, la reunión había terminado
Los funcionarios comenzaron a dar su opinión y se dirigieron a abandonar el recinto, cuando, en su camino notaron como un alto mando del Ejercito se acercaba, al parecer iba a presentarse ante el Gabinete, Kiyomi se detuvo repentinamente y abrió de más los ojos cuando reconoció de quien se trataba.
Un hombre alto, de cejas espesas y cabellos negros, de los cuales algunos rebeldes, se escapaban de la gorra de plato; poseía profundos ojos oscuros y mostraba una ligera mueca divertida; vestía el uniforme marino con varias insignias doradas que le decoraban el pecho. Pasó cerca de los funcionarios, quien le reverenciaron como saludo, él hizo lo mismo, el militar iba seguir su camino hasta que notó a la única mujer del grupo, sonrió con falsa cortesía.
—Azumabito-sama —saludó cortésmente —es un placer verla
—Mikazuki oji-sama —Kiyomi llamó al hombre por su nuevo título —es un alivio verlo por aquí, sano y activo
—Agradezco sus palabras —el hombre le miraba curioso —le pido de favor, que me cuide en esta nueva travesía —Kiyomi se sorprendió por estas palabras, por lo que el hombre le explicó con obviedad —después de todo, el Jefe del Estado Mayor del Ejercito será parte de su familia
La Azumabito sintió escalofríos, aquel hombre que tenía enfrente, poseía una aura completamente oscura, y por su tono burlón, podía asegurar que estaba desquiciado, para colmo, iba a heredar el rango más alto dentro del ejercito. Ese matrimonio sería una condena para Yunagi.
—Y yo le pido que cuide de mi amada sobrina, una vez que se consuma el matrimonio —dijo Kiyomi con determinación, intentando intimidar con la mirada al ahora príncipe y próximo jefe de Estado Mayor
—Por supuesto —contestó con suavidad Tatsuya Mikazuki —aunque mi querida prometida tendrá que esperar un poco más, debido a mis próximas y honorables tareas
—Comprendo
—Por favor, entréguele mis saludos, Azumabito-sama —se despidió el futuro jefe del Estado Mayor, seguido de sus soldados
Kiyomi suspiró, entre su enfermedad, la preparación de Furutaka, el dolor de cabeza de Shikishima y la preocupación por el futuro de Yunagi, estaba realmente aterrada. Si había visto una pequeña oportunidad de anular el compromiso, ese hombre llegaba ahora a espetarle que seguiría con aquella perversa idea que tuvo su padre. No tenía otras opciones, y que la chica escapara sería imposible, dado el caso con Mikasa, el príncipe Mikazuki estaba al acecho ante cualquier movimiento sospechoso.
Pero era eso, o de verdad su sobrina quedaría a merced de aquel que llevó a cabo la peor masacre moderna en Xin Zhou.
...
Marley
La era del presidente Eckart comenzaba con una de las más grandes reformas al país, y esto era la reorganización masiva del ejercito. El antiguo uniforme blanco pasaba a ser de color caqui y se creaban rangos más específicos para todas las actividades que desde ahora en adelante tendría en su poder el ejercito. Barone y Gámez, mantuvieron sus protectorados con la excusa de que ellos defenderían las fronteras en caso de ataque enemigo de parte de Gelus o de Balyak. Kratz, en tanto, se convertía en el jefe de la Policía Secreta.
El cambio más intuido, fue el acenso meteórico del Coronel Emil von Ziegler a Mariscal, el puesto más alto dentro del ejercito marleyano, y con ello, el poder casi absoluto. Nadie podía evitar aquel movimiento, pues prácticamente se sabía que era el "pago" por apoyar a Eckart en las elecciones, por lo que ni Eldricht, ni Pfiffer ni Rooney reclamaron, sin embargo, al León de Marley le causaba intriga como se manejaría von Ziegler, ahora que tenía al Streitkräfte en sus manos. A sus subordinados les asignó nuevos puestos: a Verner Thiele le era concedido la jefatura del nuevo Subdepartamento de Investigación Titán, esto claramente con el afán de eliminar a los rivales y potenciar a sus gigantes; a Philip Dürer le heredó su puesto de jefe del Departamento de Investigación; a Brendan Erickson le encargó vigilar el sector de comunicaciones; mientras a Lieselotte Jahn se integraba al Departamento de Tecnología y Desarrollo. También varios jóvenes se integraban a las filas de investigación, tecnología, estrategia e infantería, la mayoría de ellos con aquellas ideas abrasadoras de mejorar su nación.
El lema "Marley sobre todo" sonaba cada vez más fuerte.
–Esto es increíble jefe, digo, señor Mariscal –habló el hombre pelirrojo que acompañaba a Emil. Ahora vestía una gabardina larga, lustrosas botas negras y un elegante gorro militar, portaba también unas gafas oscuras que según él, le hacían verse más atractivo –por fin tiene el control de todo el ejercito y no tuvimos que matar a nadie, bueno, "casi" a nadie –dijo con su sonrisa psicópata
–¿No hay ninguna noticia sobre Hanning? –cuestionó el ahora Mariscal
–No –respondió Philip –creo que realmente murió en aquella maniobra –el pelirrojo se refería a la última revuelta hecha por los inconformes de los resultados de las elecciones, Emil envió como infiltrado a Kurt Hanning y nunca volvió, y eso le causaba cierta sospecha
–Reportame cualquier noticia relacionada a él –indicó el hombre moreno
–De acuerdo, ¿y que hacemos con Herschel y sus partidarios? –cuestionó el pecoso
–Mmmm –Emil detuvo su paso, pensando seriamente que hacer con ellos. No podía esconderlos por mucho tiempo, o darles la oportunidad de asestarle un golpe –mantenganlos separados, que Harriet sea vigilada por Jahn y que Wózniak vaya con Erickson
–Así sera
–También tráeme a Deedee
–Si –dijo Philip sorprendido –con todo respeto señor, ¿para que quiere a esa chica?
–Servirá como ayudante en mi próxima reunión
–¿Reunión? –cuestionó el pelirrojo –pero no tiene agendada ninguna reunión
–Es porque será sorpresa –Emil sonrió complacido, gustaba de ese tipo de "juegos"
–¿Puedo saber con quien se reunirá? –preguntó el hombrecillo con cierto temor –lo digo para tener un plan B
–Descuida, no será peligroso, al menos para mí. Además... por mucho que me cueste admitirlo necesito de su experiencia
–¿Eh?
–Aunque primero debo convencerlo –Emil seguía hablando sin confesarle a su subordinado sobre quien hablaba –Por cierto, ¿los chicos titanes de Herschel ya se conocieron?
–Su reunión esta programada para esta noche –respondió Philip –¿no debería mejor encerrarlos?
–No me ganaré su confianza de esa manera, además Otto ya tuvo suficiente encierro y pruebas de Thiele
–Cierto –contestó Philip con cierta empatía, pues conocía lo demandante que era su compañero con sus investigaciones
–Pero ¿y si ellos unen fuerzas y se rebelan?
–Dudo mucho que quieran vivir sus pocos años de vida en condiciones deplorables –respondió von Ziegler con soberbia –si algo le admiro a Herschel, es haber manipulado sus mentes de esa manera, quitándoles toda motivación y convirtiéndolos en armas de guerra
–Por ahora tenemos a esos dos, pero falta uno que sigue en Paradis
–Es por eso que necesitamos ponernos en marcha, antes de que logren atrapar a ese último espía
–¿Cómo esta tan seguro que esta con vida? –cuestionó el pelirrojo, no sabía mucho sobre los titanes
–Por los relatos de Paul, Wózniak aseguró que aún esta vivo
–Entonces ¿no es el Magnético, ni el Rodante, ni el Excavador?
–No –respondió Emil haciendo una mueca de hartazgo –además faltan esos titanes, ni siquiera sabemos que buscaban aquí
–Haré todo lo posible por encontrar una pista sobre ellos –Philip se cuadró orgulloso
–Dile a Thiele que busque cualquier otro indicio de ese tal Surt Weldon –"la información de ese hombre será clave para el dominio de los titanes" pensó Emil con frialdad
–¡Si señor!
"Me pregunto si incluso, así como se crearon nuevos titanes cambiantes, también hay posibilidad de crear titanes Colosales" reflexionaba el Mariscal, mientras se asomaba por una de las ventanas admirando la ciudad llena de gente y diversas actividades, "de ser así, tal vez podría crear un verdadero Retumbar mundial".
...
El auto se internaba a una granja bastante apartada de la ciudad, que incluso para llegar a ella se debía internarse a un bosquecillo. Las ordenes del Mariscal fueron que todos los antiguos partidarios de Herschel fuesen enviados a lugares extremadamente vigilados y apartados de cualquier comunicación.
–¡Teniente Wózniak! –gritó un soldado que seguía apresuradamente el auto donde iba el mencionado –¡tiene una notificación urgente!
El auto se detuvo, sin embargo, un soldado custodio detuvo al joven soldado que llevaba el mensaje
–El teniente no puede recibir información sospechosa –mencionó el hombre barbado –entrégame el mensaje y yo se lo daré
–Pero... –dudo el joven mensajero
–Esta bien, dale el mensaje –se escuchó una voz que provenía del auto, Wózniak asomó su cabeza por la ventanilla para evitar problemas
–Bien –el joven sacó una carta y se la entregó al custodio, quien al leerla no mostraba ninguna alteración
–No veo ningún código ni falsificación –declaró el custodio, quien le extendió el papel a Wózniak –léela y dime si hay algo extraño
Imre Wózniak tomó la carta con fastidio y la observó por un momento, parecía un informe normal, hasta que detectó las iniciales del emisor.
–¡¿No puede ser?! –clamó Imre sorprendido –¿esto es realmente cierto?
–¿Qué sucede? –cuestionó el custodio con seriedad
–Esta carta es de mi espía –contestó el teniente, sus ojos denotaban el impacto de la noticia –nos informa de dos grandes hallazgos: tenemos un aliado y un traidor en la isla Paradis
–¿Que? –cuestionaron los demás presentes
–¡Avisa al Mariscal! ¡Pronto!
...
Frío, viejo y solitario, así podía describirse el sitio que se les asignó para reunirse a los dos portadores de titanes cambiantes que tenía Marley. Tanto uno como otro, fueron advertidos de no pelear, ni mucho menos transformarse, por eso optaron por un viejo castillo de anchas paredes y sótano amplio, además de tener a varios vigilantes en los alrededores, por si las cosas se salían de control.
El primero en llegar fue Paul Niehaus, quien estaba expectante sobre la identidad de su compañero titán, sabía que solo podía tratarse del Copiador o del Marino, o incluso tal vez del Gélido, "¿Entonces quienes son los dos restantes?", se preguntaba confundido. Luego de unos minutos, por fin escuchó unos pasos que se iban acercando a la puerta, mantuvo su mirada en la entrada y trato de mostrarse sereno. La puerta chirrió al abrirse, entonces apareció el otro portador titán.
–¿Ah? –emitió Paul al reconocer al sujeto –¿Otto?
El chico pecoso también se quedó estático, de todas las personas, nunca se le ocurrió que algún compañero de generación fuese el otro portador titán.
–Niehaus, tú... –Otto por fin avanzó hacia Paul –¿como?
–No tengo idea –sonrió el castaño, quien le ofreció a Otto sentarse para iniciar una conversación más relajada –yo nunca sospeche de ti
–Yo tampoco, a pesar de mis sospechas en el Cuerpo de Investigación –aclaró el pecoso –¿y tu eres? –cuestionó por el poder titán que poseía
–Me parece injusto que yo lo diga primero –dijo Paul –mejor lo soltamos al mismo tiempo
–Bien –acordó Otto Westerholt
–Nocturno, Marino, ¿eh?
–¿Tu eres el del Bosque Gigante? –señalo Westerholt
–Y tú el titán de Monzen –declaró Niehaus
–Yo solo quería llevarme al Príncipe como rehén –mencionó Otto visiblemente irritado –Además asesinaste a varios de nuestra generación ¡¿por que lo hiciste?!
–Porque comencé a sospechar de las verdaderas intenciones del Cuerpo de Investigación, y aquella "misión" era la oportunidad perfecta para demostrar mi poderío y atemorizarlos –habló con sinceridad el castaño –además si tomaba a Murakumo de rehén, el Comandante no se quedaría de brazos cruzados, haría todo para salvar a su hijo
–¿Pensabas sacarle información? –cuestionó el pecoso
–Así es –Paul mostró una cara de frustración –pero no esperaba que los demás reaccionaran tan rápido
–Escuché que casi te matan –Otto mostró una sonrisa burlona, seguido de un chasquido de Paul
–Tu plan tampoco resultó, aunque me sorprendió que estuvieras involucrado con la Fraternidad Fritz –comentó Niehaus
–No estaba involucrado, solo aproveche el momento caótico para llevarme al príncipe
–¿Ah? –balbuceó el castaño –¿entonces esos Colosales? ¿cómo aparecieron?
–No tengo idea –dijo Westerholt con el ceño fruncido –tal parece que no somos los únicos que guardan secretos
–Yo... yo desconocía que había otros espías –comenzó a relatar Niehaus, Otto apretó sus labios y empuño sus manos
–¿Desconocías que estábamos ahí? –cuestionó el pecoso con una voz temblorosa
–Nunca lo imagine –respondió Paul, hasta que se dio cuenta de cierto detalle –¿a que te refieres con "estábamos"? –luego sintió un puñetazo en su mejilla derecha, inmediatamente cayó al suelo
Otto Westerholt jadeaba furioso y estaba por írsele encima a Paul, el castaño se levanto de inmediato al ver al pecoso tan amenazante.
–¿Qué sucede?, no entiendo porque me golpeaste –Niehaus sobaba su mejilla y mantenía su distancia
–¿Qué me sucede? –escupió venenoso Westerholt –¡asesinaste a mis compañeros y aún me preguntas que me sucede!
–¿Asesinar? –repitió el castaño, comenzó a rememorar a las personas cercanas a Otto, pero no sabía quienes eran esos "compañeros" –¿de quienes estas hablando?
–¡De Albert por supuesto! –exclamó el chico de negros cabellos, completamente furioso
Paul entornó sus ojos azules, trataba de recordar quien era ese tal Albert, pero no conseguía dar con él. Otto en cambio, al ver la cara confusa de su excompañero, le espetó con rabia: –¡el antiguo portador del titán Nocturno!
–¿Qué? –enunció Paul, esta vez estaba completamente anonadado –¿antiguo portador?
–¡Sí! ¡tu lo mataste para tomar su poder! –señaló el pecoso amenazante –¡tu miserable im...
–¡No lo hice! –gritó Paul interrumpiendo a Otto –¡yo no robé ningún poder titán! –los ojos del chico castaño desprendían coraje
–¿Como? –dijo Otto, parecía como si hubiesen intercambiado roles –¿entonces de donde obtuviste al Nocturno?
–De mi entrenamiento –Paul apretó fuertemente sus puños, a su mente llegaron imágenes de ese infierno al que fue sometido para convertirse en un portador –fui el único sobreviviente, el más fuerte de mi generación
–¿Bromeas? Albert, Hilda y yo, ganamos los tres poderes titanes disponibles: el Nocturno, el Copiador y el Marino, ¿cómo fue que te lo dieron a ti?
–¿Los viste? –cuestionó Paul, comprendiendo un poco el confuso asunto –¿viste a tus amigos transformados?
Otto abrió de mas su ojo, nunca se había interesado en conocer la apariencia titán de sus compañeros, o mejor dicho, se acordó del porque nunca lo sugirieron –Nos dieron indicaciones de no transformarnos hasta llegar a Paradis, y cuando llegamos, no pasaron ni tres días y ellos ya estaban muertos
–¿Y viste como eran devorados o al menos encontraste parte de sus cuerpos?
–No, solo encontré sus cosas ensangrentadas –Otto recordó como encontró parte de sus ropas y mochila
–Convenientemente solo sobreviviste tú ¿cierto? –Paul volvió a sentarse, habían muchas cosas por aclarar
–Sí –Otto también tomó asiento y apoyo su cabeza en sus brazos, se sentía un vil estúpido –nunca pensé que ellos fuesen atacados por bestias, humanos o titanes, porque nunca creí que estuviesen indefensos. Cuando me enteré de que habían avistado al Nocturno en el Bosque Gigante, de inmediato pensé que Albert había sido asesinado para robarle su titán
–Nos pusieron a prueba –declaró Paul con coraje
–¿Eh?
–Nos enviaron con ordenes de probar nuestra transformación titán y de paso infiltrarnos para obtener información, pero no solo eso, también quisieron ver como reaccionábamos a diferentes escenarios –Westerholt le miró con extrañeza, Paul le explicó detalladamente –A ti te mandaron con otros dos chicos, haciéndoles creer que los tres eran portadores. A mi me enviaron con la idea que era el único en la isla, y ve a saber que le dijeron al otro espía, pero intuyo que a él lo mandaron a vigilarnos
–¿Vigilarnos? ¿por que lo dices?
–Si el otro espía es el verdadero portador del Copiador, ¿cómo sabía de la apariencia de nuestros titanes? –cuestionó Paul –yo no estuve cuando apareció en Ciudad Industrial, pero me dijeron que mostraba tentáculos. ¿Cómo diablos sabía de tu apariencia, si ni siquiera te habías mostrado?
Otto Westerholt abrió su boca visiblemente turbado, nunca se había percatado de ese detalle. ¿Quién demonios era el portador del titán Copiador?.
–¿Sabes su identidad? –el pecoso le preguntó a su compañero
–No –dijo Paul frustrado –dicen que su identidad es secreto primordial, al parecer él sigue moviéndose en Paradis
Después de escuchar esa respuesta, Otto comenzó a reír frenéticamente mientras derramaba lagrimas por sus ojos, asustando un poco a Niehaus.
–¡No puede ser! –el pecoso reprochó al aire –¡han estado jugando con nosotros desde siempre!
Ese lamento removió el corazón de Paul Niehaus, quien se sintió identificado.
–Eso es porque somos "indeseados" –Westerholt levantó la mirada cuando dijo aquella palabra
–¿Tu también? –cuestionó Otto, sorbiéndose la nariz
–Mi madre sufría de un discapacidad y me alejaron de ella a los pocos meses de nacido. Ni siquiera recuerdo su rostro –contó el castaño –¿y tu?
–Mi padre dirigía un grupo opositor al gobierno. Lo fusilaron frente a mí
Ambos jóvenes se quedaron en silencio, respetando el dolor contrario. No necesitaban decirse nada para consolarse, pues serían insuficientes todas las palabras de aliento.
–¿Que hacemos ahora? –preguntó Otto en voz baja
–Seguir sus ordenes, hasta que encontremos una forma de escapar. Tal vez cuando regresemos a Paradis, podamos aprovechar para huir
–También seremos perseguidos allá –declaró el pecoso –mira lo que me hicieron –tocó el parche de su ojo derecho
–Tendremos que apostar con ellos –mencionó Paul determinado –después de todo, Eren nos defenderá –sentenció el castaño, completamente seguro que el pelirrojo escondía un gran poder
Tanto Otto como Niehaus pensaron en el príncipe pelirrojo, ambos tenían la impresión de que el joven sucesor era lo bastante noble para comprender sus razones; pero para llegar hasta él, primero debían despejar todas las sospechas que tenía Marley sobre ellos, y para eso tenían que seguir el macabro plan del Mariscal von Ziegler.
...
Esa noche el Mariscal von Ziegler había estado bastante activo comandando el mismo las redadas contra los rebeldes que aún se oponían al gobierno, había logrado localizar a los grupos, cortarles el suministro de armas y explosivos, y arrinconarlos a base de gases venenosos. Ya cerca de la madrugada, los pocos remanentes se habían atrincherado en una fabrica abandonada, aunque para su desgracia estaban rodeados de soldados.
–¿Cuántos están ahí? –cuestionó el Mariscal, acercándose al capitán de tropa
–No más de treinta –mencionó el hombre con respeto –debería resguardarse en el auto, Señor
–Esta bien –Emil se mantenía en pose gallarda, pese al torrencial que caía esa noche –¡Eldricht! –llamó a la joven rubia
–¡Si señor! –habló la joven que se había acercado y saludado firmemente
–Somete al líder, quiero hablar con él
–¿Eh? –los demás soldados soltaron una exclamación de sorpresa
–¡Señor, eso es bastante arriesgado! –comentó el capitán –¡ese líder es bastante agresivo!
–No importa, y no cuestionen mis ordenes –Emil habló con cierta molestia, haciendo que los soldados tragaran grueso. Deedee Eldricht revisó que todo su equipo estuviera en su lugar y se acercó a la trinchera rebelde, dispuesta a cumplir su tarea
Después de unos minutos donde se escucharon disparos y ligeras explosiones, por fin, quedó solo el sonido de la lluvia caer. Un soldado salió de prisa de la trinchera para informar:
–La misión se ha completado, la soldado Eldricht ha logrado neutralizar al líder rebelde y los demás se han rendido
–Excelente –comentó Emil, empapado completamente –vamos a entrar
Avanzaron dentro de la estructura abandonada y casi en ruinas, se acercaron donde varios soldados marleyanos tenían sometido en el suelo a un hombre de ropas oscuras, a los costados los demás rebeldes se encontraban arrodillados y sometidos con pistolas apuntando a sus cabezas. Deedee había cumplido su deber a la perfección, aunque por desgracia se llevó una herida de bala en el brazo y ya estaba siendo atendida.
–¿Pero a quien tenemos aquí? –comentó Emil divertido –al famoso señor S, líder de la más grande fracción rebelde de Marley
El Mariscal von Ziegler se agachó para observar al hombre que había sido descubierto del rostro, el moreno notó como su cara mostraba cicatrices de quemaduras y se sorprendió ante tal descubrimiento.
–¿Así que por eso escondes tu rostro? –preguntó Emil indiscretamente –¿Qué fue lo que te sucedió para que quedaras así?
–No te importa –contestó entre dientes el señor S, acto seguido los soldados lo aplastaron con sus botas en cruel reprimenda
–Vamos, estoy siendo misericordioso –dijo Emil con tranquilidad y pidiéndole a sus soldados parar –además quiero conocer tus razones para hacer esto
El líder rebelde no contestó nada, Emil se mostró paciente.
–Eres duro de hablar –el Mariscal seguía frente a él –entonces te diré lo que pienso de ti: supongo que tu resentimiento con el gobierno, se debe a que eres uno de esos eldianos de los antiguos guetos que fueron reducidos a cenizas ¿o me equivoco?
–Tal vez por esa razón, era mejor dejarlos morir bajo los Colosales –gruñó el señor S –¡todo esto es por su culpa!
–¿De que hablas? –el moreno se agachó para observar mejor a su prisionero
–¡Fui un tonto! –gritó el hombre de las cicatrices –¡Tal vez él tenía razón! ¡Por su culpa, su madre fue devorada! ¡Por eso Marco, Sasha y el instructor murieron! ¡Incluso les dieron la espalda a sus guerreros!
–¿De que diablos habla? –se cuestionó el capitán de la tropa –el rango de guerrero cayó en desuso después de la Guerra de Paradis
–¿Los conociste? –interrogo Emil bastante intrigado –¿al prodigio Zeke Jaeger y a los portadores de titanes de Marley?
Los ojos del hombre sometido se cristalizaron y comenzó a vociferar amargamente: –¡Desearía no haberlos conocido! ¡Solo fueron unos sucios traidores! ¡Al igual que... –en su mente pasaron los rostros de Jean, Armin y demás sobrevivientes de guerra
Emil notó como el hombre ahora se quedaba quieto, sollozando quedo y temblando, inmediatamente comprendió que se trataba de un hombre bastante herido y mentalmente roto. Ahí comprobó que su intuición era correcta, además podía sacarle provecho a ese pobre diablo.
–No se a que van esas palabras, pero puedo darte la oportunidad de sacar ese odio que albergas –propuso el Mariscal –¿de quien deseas vengarte primero, de Marley o de "ellos"?
–¿Eh? –los sollozos del señor S pararon por un momento
–Ya te lo dije, soy misericordioso. Así que si deseas volcar primero tu odio contra Paradis, te ayudaré –esa propuesta asombro a todos los demás presentes
–¿Por que debería aceptarlo? De seguro es una trampa –habló con molestia el hombre sometido
–Yo diría que es un trato con beneficios mutuos –von Ziegler seguía actuando con seguridad –si tu me ayudas a aplastar a Paradis, te dejaré que actúes como quieras en Marley, incluso te daré un puesto privilegiado
–¡Pero señor! –exclamó el capitán de tropa, indignado de aquella proposición
–Es más, puedes seguir jugando a ser rebelde
–¿Qué pretendes? –cuestionó el señor S
–Necesito el poder de los titanes y para conseguirlo debo eliminar los obstáculos que se presenten, o mejor dicho, al Ejercito de las Murallas
El señor S se quedó pensativo, lo que había presenciado en el bosque aquella vez, realmente le afectó, al principio creyó que se trataba de un sueño o una alucinación donde veía nuevamente a Eren y a Mikasa en su época de soldados; pero luego de detallar la fisonomía de los jóvenes, tuvo que aceptar que esos chicos no eran sus amigos, su parecido se debía a que eran sus descendientes. Y eso le dolió mucho.
–¿El Ejercito? ¿quieres eliminarlo? –cuestionó el hombre con un voz monótona
–Sí
Nuevamente el líder rebelde rememoró a Jean, Armin, Mikasa, Hans, Historia y otros, que seguramente habían rehecho su vida y ahora tenían familia, trabajo y felicidad. En cambio, él no podía regresar a su hogar, no sabía del paradero de su madre, si por fin había vuelto a la normalidad; tampoco podía volver a visitar la tumba de Sasha y mucho menos tenía una familia numerosa como antes había deseado. Sintió un veneno apoderarse de su corazón, si él no tenía una vida plena, ellos tampoco deberían.
–¿Entonces, planeas ir a Paradis?
–Obviamente –respondió el Mariscal
–Bien, bien –el señor S rió un tanto extraño –aceptó tu propuesta, siempre y cuando me dejes deshacerme de ciertas personas
Emil mostró una mueca de satisfacción y ordenó a sus hombres que soltaran al hombre. –Ya que somos aliados, sellemos nuestra alianza con un acto simbólico –el señor S ya se había limpiado las lágrimas del rostro –dime tu nombre real y de donde vienes
El hombre suspiró –Soy Connie Springer de Ragako, de la generación de reclutas 104, donde estuvo el infame Jaeger, y tres de sus guerreros –los soldados se quedaron callados ante las palabras de quien consideraban un inútil –conozco también a los actuales mandos del Ejercito, especialmente a Kirstein y Arlert
–¡Vaya! Eso es incluso mejor de lo que esperaba –los ojos de Emil brillaron de emoción
–Déjame a esos traidores a mí –pidió Springer, apretó fuertemente su puño derecho –por fin les haré pagar por haberme abandonado
–Jujuju, eso suena bien –el Mariscal estaba bastante divertido, afuera, la lluvia no cesaba –dejare a estos hombres con vida para que te apoyen –señaló a los rebeldes arrodillados –ya saben las consecuencias de traicionarme
–Y ¿Cuál es tu plan para tomar el poder de los titanes? –cuestionó Connie con cierta inocencia
El hombre sonrió ampliamente, un relámpago deslumbró a los presentes que estaban frente al Mariscal, y éste, abrió la boca para hablar...
El trueno rezumbó menos intenso en los oídos de los rebeldes y de los soldados, que la declaración de Emil von Ziegler, la cual les generó escalofríos.
...
Ciudad Frieda
El silencio era bastante tenso dentro de aquella celda apartada. La mujer pelirroja tuvo que inhalar y exhalar varias veces debido a la impresión de las palabras del hombre cautivo.
–¿E-estas seguro de eso? –cuestionó Elisa Blanchett mirando fijamente a su antiguo compañero de generación– si mientes, no dudarán en eliminarte. Dime la verdad
El hombre de cabellos negros se mantenía firme –Esa es la verdad –sentenció Chad Aaltonen con voz segura –de otra manera, no me hubiese arriesgado a regresar. Justo ahora, si no me consideran muerto, me considerarán un traidor y pondrán precio a mi cabeza
–¿Ellos saben de tu origen?
–No –contestó Aaltonen –fui lo bastante cuidadoso para borrar cualquier indicio sobre mi pasado
–Entonces, realmente entraste a su círculo de confianza...
–Así es, créeme cuando te digo que Emil von Ziegler y los demás dirigentes van a llevar a cabo ese plan, y será en al menos tres años
–Eso romperá los Tratados de Hizuru –mencionó Elisa –no pueden simplemente hacer lo que se les venga en gana
–A ellos ya no les importan los Tratados, solo buscan beneficiarse económicamente. Además, dudo mucho que alguna nación salte en nuestra defensa –dijo Chad con dureza
–Sus estrategias de infiltración no han funcionado, ¿Qué les hace pensar que por la fuerza lo conseguirán?
–Primero, porque están unificando Marley bajo un solo estandarte, y segundo, porque en este mismo momento la guerra es el único pretexto que buscan las potencias para consolidarse
–Nosotros seremos los teloneros –mencionó la pelirroja con pesar –todos quieren nuestros recursos ¿cierto?
–Correcto, Marley esta apostando la victoria en ese plan, y si gana, dominará al mundo –el hombre apretó fuertemente los barrotes de su celda, mostrando su enfado y temor –y para eso volcará todas su fuerzas en su misión suprema... la destrucción de Paradis.
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...
***Notas***
*Sobre Hizuru, ya sabemos que es como el equivalente de Japón, por lo que aquí no será la Tierra del Sol Naciente, si no de la Luna Llena.
*La verdad no se mucho de cultura japonesa y menos del idioma (todo es gracias al traductor y paginas de internet), pero lo de las casas de la familia imperial, las quise representar como fases de la luna, Shingetsu (luna nueva), Hantsuki (media luna) y Mikazuki (luna creciente). Mientras la luna llena (Mangetsu) es el símbolo del país.
*Llegó la era (aun mas) Nanzy a Marley.
*La identidad del titán Copiador aún es un misterio, y va a ser una joda para los de Paradis.
*Cuando comencé el fanfic, nada mas introduje así porque si a los nuevos titanes cambiantes, sin saber bien las causas de como aparecieron y sus razones. Así que, admito que estoy tapando huecos argumentales como el gobierno con los baches. Sorry.
*También admito que si Paul y Otto no fueron juntos como espías, fue simplemente porque no quería repetir la misma historia del trío RBA.
*Connie ahora es un traidor (suena YouSeeBIGGIRL).
*Básicamente todo el tercer tomo va a ser como una especie de arco de retorno a Shiganshina, y comenzare a poner cosillas místicas (los caminos, etc), porque se me hace mas orgánico que se empiece a revelar poco a poco y no al final de sopetón.
*¿Que pasara con Paradis?. Descúbralo en los próximos capítulos.
