Disclaimer: Shingeki no Kyojin pertenece a Hajime Isayama.
Naraka
Abril 879
Norte de Paradis
La primavera había llegado desde hace casi un mes, sin embargo, los líderes del Cuerpo de Investigación, decidieron esperar a que la mayor cantidad de nieve se derritiera para no complicarles el paso. Ya con las provisiones completas y siendo un discreto grupo de solo 14 soldados, partieron desde Nedlay a la zona donde Gabi Braun y sus acompañantes habían descubierto las huellas de un asentamiento humano.
–¡Manténganse alerta! –indicó el Comandante Kirstein al comenzar el viaje –¡corremos peligros por las condiciones climáticas y por los animales salvajes! ¡Tampoco descarten otros riesgos!
–¡Si señor!
A la cabeza iba Jean Kirstein y Patrick McGregor, quien guiaba el camino gracias a sus conocimientos en cartografía. Le seguía un grupo conformado por el líder del escuadrón veterinario Edmund Dahl, quien supervisaría las condiciones del único transporte que tenían para llegar a un lugar de difícil acceso: los caballos. También iban Bruno Auttenberg, listo para proveer los cuidados médicos si era necesario; James Behar, encargado de lanzar bengalas de humo si se requería; Eren Reiss, quien era el principal interesado en llegar a Naraka; Hugh Thatch, quien era llevado –casi a la fuerza– debido a la resistencia de su titán; y una joven de nombre Nina Bjarnadóttir, quien tenía a cargo los EM3D. Al final iba la ligera carreta con suministros, conducida por Logan Rodhe y supervisada por Lenore Diermissen, la custodiaban la capitana Braun, Derek Merian, Thiago Jakobs, y un soldado del escuadrón de armamento, Alvar Lehmann.
La zona estaba llena de varios pinos, aunque por fortuna la calidez de la primavera les había facilitado las cosas y el temporal era favorable, ahora solo debían seguir por el –todavía– blanco rumbo que indicaba McGregor. Se toparon con la fauna silvestre que solo los miraban curiosos, se encontraron también con escenarios naturales bellisimos como sacados de un cuento de hadas.
–¡Este lugar es increíble! –exclamó Hugh embobado –no entiendo porque lo consideran peligroso
–Es por las bajas temperaturas del invierno –aclaró Bruno Auttenberg –ni siquiera la gente de Nedlay soportaría tanto frío
–Entonces ¿Cómo llegaron los prófugos hasta aquí? –se cuestionó nuevamente Hugh
–Aún no sabemos si realmente eran prófugos o fueron una tribu nómada –dijo James –Naraka hasta ahora se mantiene como un mito
–Eso significa... –siguió hablando Thatch –¡que seremos los primeros en conocer Naraka!
–¡Ahí esta! –exclamó Patrick, ganándose la atención de todos, señalaba un área escarpada con algunos montículos de roca que se asomaban entre la nieve –¡es ese lugar!
Al acercarse al lugar deseado, los soldados se sintieron algo desilusionados, pues creían que encontrarían una especie de pueblo fantasma, pero solo habían algunas piedras, estacas de madera y lo que parecían ser retazos de tela deshilachada.
–¿Esto es Naraka? –preguntó Hugh incrédulo
–Todo apunta a este lugar –respondió Patrick ojeando el mapa
–Tampoco esperábamos más de un motón de delincuentes fugitivos –mencionó Gabi, bajando del caballo y adentrándose a la zona –ahora que ya no hay tanta nieve, puede que encontremos restos óseos
–¿Cadáveres? –Hugh palideció
–Vamos a revisar –ordenó Jean –no podemos quedarnos mucho tiempo
Así el Cuerpo de Investigación procedió a delimitar el área y buscar alguna pista. Les tomó tiempo sacar conclusiones, pues los rastros eran muy escasos y bastante confusos, todo parecía indicar que solo había sido un lugar donde algunas personas –probablemente perdidas– se habían refugiado del clima.
–¿Realmente es en Naraka donde esta la pista? ¿o esto no es Naraka? –le cuestionó Derek al pelirrojo
–¿Cómo podría saberlo?
–Tal vez si te esforzaras más en comprobarlo con las memorias –pronunció el mellizo con molestia
–¡Ya basta ustedes dos! ¡A trabajar! –ordenó Gabi
Así comenzaron a laborar, en pares, observaron y barrieron cada centímetro de aquella área. Sin embargo, no parecía que hubiesen buenas noticias, ya atardecía cuando la moral estaba casi perdida, no parecía haber un mínimo rastro en aquel páramo en medio del bosque nevado.
–Esto es malo –mencionó Thiago con molestia, habían perdido un día completo –¿deberíamos comenzar a armar las tiendas de campaña? –le cuestionó a su jefe
–Sí, y preparen una fogata –indicó Jean, también decaído
–Iré a mear –susurró Hugh frotándose las manos enguantadas –debería invocar a mi titán para no pasar frío –el rubio seguía refunfuñando, y gracias a su largo flequillo no divisó una hendidura que lo hizo caer –¡Mierda!
Alvar escuchó el golpe y no dudo en ir a ayudar al rubio, sin embargo, otro sonido se escuchó mas fuerte, al grado que todos voltearon en dirección donde había caído Hugh.
–¡Hugh! ¿Estas bien? –exclamó Alvar, cuando ante sus ojos, Hugh Thatch estaba dentro de un zanja de aproximadamente un metro
–Me d-dolió –respondió el joven que se había llevado consigo unas maderas podridas que tapaban aquella zanja
–Espera, ahora mismo te ayudo a sal... –la voz de Alvar se detuvo cuando notó asombrado que de uno de los lados de la zanja se divisaba una placa de hierro aparentemente –¿Qué es eso? –se preguntó con sorpresa
–¿Ah? –dijo Hugh y miró a su derecha, una oscura puertecilla corroída se presentaba ante él. "¡La puerta al infierno!" pensó el rubio con horror.
–¿Qué sucede? –se acercó Gabi, pero no tuvieron que responderle, con solo ver lo que señalaba Alvar, ella también quedó impactada –¡Comandante, venga rápido!
Kirstein llegó y también se asombró por el descubrimiento, después de platicar un par de minutos con Braun, decidió bajar a inspeccionar junto con Thiago. Eren no quiso acercarse pese a la curiosidad que sentía.
–¡Nina, los equipos! –llamó el castaño a la joven del escuadrón técnico, quien pronto les llevó sus EM3D, armas y lámparas
Primero, el comandante y su acompañante examinaron la puerta, pero no había cerrojo a la vista, así que empezaron a empujarla, para su sorpresa no oponía resistencia, solamente era pesada. Thiago encendió la linterna y se cubrió la nariz con la bufanda, por si había olores desagradables, ambos entraron en aquella oscuridad que estaba poniendo de nervios a los demás soldados.
–¿Estarán bien? –preguntó Hugh en tres ocasiones pasados cinco minutos entre una y otra, por lo que Derek tuvo que zapearlo
–Solo cinco minutos más –indicó Gabi, frunciendo el ceño, ¿por qué tardan tanto el Comandante y Jakobs?
–¡Bruno! ¡Lenore! –la voz de Thiago sobresaltó a sus compañeros, vieron que el soldado de élite se encontraba sano, sin embargo, tenía una cara de preocupación –¡vengan aquí!
–¡Sí! –clamaron los mencionados, colocándose sus equipos, los dos bajaron y entraron a ese lugar, quedando boquiabiertos
El lugar que parecía pequeño desde afuera era realmente un amplio espacio, en éste había una especie de cocina-comedor, una sala con un juego de sofás y algunos estantes donde aún se identificaban libros, pero lo que más les llamó la atención, es que había otro espacio más grande donde todo estaba desordenado: varios pedazos de vidrio, papeles y manchas oscuras por toda el área.
–¿Qué diablos? –fue lo que pronunció Bruno, pasado su shock
–¿Qué es lo que puedes reconocer de aquí Bruno? –cuestionó el Comandante que se encontraba agachado viendo unos papeles desgastados
–Pues... –el joven abrió sus ojos y comenzó a observar su entorno –veo algunas agujas de jeringa –caminó hacia unas mesas largas donde habían más cosas –y esto en definitiva son bisturís, pinzas y separadores ¡¿Qué rayos hace material quirúrgico en este lugar?!
–No solo eso –Thiago señaló algunos frascos rotos y las sustancias que habían contenido estaban secas en forma de manchas en el suelo
Lenore se acercó para darle forma a tanta pedacería de vidrio –Así es, estos eran matraces y tubos de ensayo, y también había cajas de Petri con algunas muestras –señaló las leves manchas sobre las que estaban los vidrios rotos –¿acaso esto era un laboratorio?
–Todo indica que si –mencionó Thiago asombrado –aún no puedo comprender como se pudieron mover tantas cosas hasta aquí
–Es porque... esto no es normal –habló Jean con un tono completamente serio, y luego alumbro con su lámpara a las paredes, sus subordinados exclamaron de sorpresa al notar como había más manchas impregnadas, pero a comparación de las manchas en el piso, éstas eran irregulares, como si hubiesen sido lanzadas con brutalidad
–U-un m-momento –tartamudeo Lenore cuando tuvo idea de que eran esas manchas –no me diga que eso es...
–Sangre –completó Bruno con cierto temor –aquí se cometió un asesinato
–Pero, ¿por qué no hay cuerpos? –se cuestionó Thiago, revisando los alrededores
–Deberíamos retirarnos, puede ser una trampa –aconsejó Lenore, el miedo le había invadido
–Calma –pidió el Comandante –esto parece haber ocurrido hace años y por lo visto no hay huellas de movimientos recientes –se dirigió hasta los estantes donde sopló el polvo acumulado en los libros –¿lo ven?
–¿Cuáles son sus ordenes? –cuestionó Bruno, calmándose y confiando en su superior
–Primero hay que recoger muestras, debemos determinar que era este lugar, que hacían aquí y hace cuanto tiempo se fueron –Jean miró al joven médico y a Lenore –les encargó esa tarea
–¡Señor! –exclamaron los dos jóvenes aceptando el desafío
–Thiago, llama a James para que nos ayude a encontrar algo de información en estos papales y dile a Gabi que vigile este perímetro
–A la orden –Thiago Jakobs salió por su encomienda y regresó con su compañero para inspeccionar la pequeña biblioteca
Después a unos minutos, de examinar aquella biblioteca, James se percató de un objeto que desentonaba con los gruesos y opacos libros de química, biología, física y anatomía.
–¿Qué es esto? –preguntó James Behar al notar una pequeña libreta con forro negro de piel, comenzó a hojear y verificó que habían apuntes. Nada que fuese entendible, hasta que por pura casualidad leyó una hoja donde comenzaba una especie de diario –¿Eh?
–¿Encontraste algo James? –preguntó Thiago al ver tan ensimismado a su compañero
–¿Cómo decías que se llamaba ese loco científico de Marley?
–Surt, algo así –Jakobs contestó con inocencia, hasta que de pronto analizó la situación –¿por qué preguntas?
–Creo que encontré algo que le pertenece –mencionó James mostrando la pequeña libreta de anotaciones
...
En tanto James comenzó a leer lo que decía en aquella libreta, pues estaba escrita en el idioma de Marley, al adentrarse a las partes interesantes decidió informarle a su superior, quien le dio la indicación de leer esos fragmentos, mientras Thiago anotaba su traducción.
La letra era elegantemente cursiva y claramente legible, el dueño del diario se había tomado la molestia de anotar el año en la esquina superior derecha. De esa manera James comenzó a relatar:
~854
Por fin llegué a Paradis, logré salir de Marley ileso, no creía que Jaeger fuese capaz de activar a los colosales del muro María, aunque desafortunadamente perdió. Admito que me hubiese gustado ver todo el potencial del Retumbar, la magnifica y aterradora creación de Karl Fritz.
Comencé a buscar un lugar para hospedarme, el hecho de traer conmigo al mocoso no fue tan malo después de todo, las inocentes almas piensan que es mi hijo y me tienen mayor empatía, además el mocoso puede servirme más adelante.
...
855
Por cosas del destino, he conocido a unos personajes muy interesantes. ¿Quien iba a creer que una Reiss, además de la reina y su hija, seguiría con vida?. Florian tiene un deseo fuerte de venganza, y es capaz de hacer lo que sea para obtenerla. En definitiva su sangre real, me servirá de mucho para mis experimentos.
Floch e Inocencio son caso aparte, Forster es tan devoto a sus ideales, que puede matar a quien le estorbe. Ignoro de donde sacó esa idea de que Jaeger es su salvador, estoy casi seguro que fue alguno de sus partidarios. A Inocencio solo le importa el dinero, el estatus y su placer mundano. Ambos me dan náuseas.
...
856
¡O dichosa fortuna!
Después de un par de experimentos fallidos, por fin logré crear al súpersoldado que tanto anhelaba. La línea experimental A3 por fin ha sido un éxito.
He realizado varias pruebas con el ADN Ackerman durante mucho tiempo, y a pesar de no encontrar a ningún Ackerman en estas tierras, la prueba ha florecido pese a las pocas probabilidades. No sé si la cercanía con la realeza haya logrado esto. Pero eso no me detendrá para mejorar sus habilidades, además de que éste "sujeto" será completamente fiel a su amo. Nada mejor que perros fieles y letales.
...
857
He tenido que moverme, allí no había mucho espacio y la Legión de Reconocimiento o la Policía Militar podían sospechar. La cantidad de cuerpos debe pasar desapercibida y además tengo que lidiar con la peste, a pesar de la utilidad de la levadura. Me han dicho de un lugar al norte, desolado y frío, a donde casi nadie va, puede ser un excelente lugar para mis experimentos, después de todo, no soy un simple humano.
...
858
Este lugar es mejor de lo que espere, me mantengo concentrado y a la vez alejado de esas sanguijuelas en que se han convertido Florian y Forster. Ellos creen que la ciencia es cosa de juego, esos imbéciles no saben que esto lleva su tiempo.
Al menos Inocencio es discreto, o mejor dicho, buen negociante, el muy infame me propuso crear una droga para mantener callados a sus partidarios a cambio de dinero para mis investigaciones. Le presente una droga muy adictiva con la que se ha ganado a un grupo de matones. La verdad no me importa a quien se la dé, pero no puedo negarme cuando se trata de seguir investigando el misterio de los titanes.
...
859
Varias veces he intentado que algunas personas recobren sus memorias, pero aún así, siguen en esta ridícula ilusión. Me preguntó porque motivo Jaeger hizo esto, aunque me parece que todo fue para proteger a sus allegados y para evitarles la pena de ser señalados de cómplices. Como siempre, tan blandengue.
Aún puedo recordar cuando cada uno tomó su camino, el titán Atacante siempre busca la libertad, y también, se opone a mis planes. Pero ahora ya no esta aquí, así que por fin pondré llevar a cabo mi Operación. ¿Qué harás ahora para detenerme Loge?.
...
860
En Marley dicen que Ymir Fritz hizo un pacto con un demonio para obtener el poder de los titanes, en la Sociedad de Investigación en Biología Titán se propuso que ella hizo contacto con el origen de toda materia orgánica, ésta última hipótesis, es en la que he estado trabajando incansablemente. Es obvio pensar que ese poder surgió de una reacción química y física, y no de poderes mágicos, de otra manera los nuevos titanes modificados no serían reales.
Aunque aún me falta saber como activarlos, he probado de todo. Lamentablemente he de suponer que los Reiss si llevan los genes dominantes para activar a los titanes. Tal vez Florian quiera cooperar con mi teoría.
...
861
He logrado crear otro nuevo suero, en vista de que va a ser difícil activar a los titanes modificados. Pensé en transferir el poder de los cambiantes a los humanos, es decir, pasar el poder especial sin tener que transformarse en un gigante. Para esto, me basé un poco en mi persona.
Ahora solo queda probarlo, aunque para eso están los seguidores de Forster. Debo admitir que tiene algunos tipos inteligentes que están comprendiendo a la perfección mis experimentos, incluso, los he traído a aquí para que me ayuden en mis múltiples trabajos. Serán buenos secuaces, siempre y cuando no se dejen llevar por el fanatismo ideológico de Floch y Lummer, unos payasos sin cerebro.
...
862
Los tratados en Hizuru están por cerrarse, al parecer Marley acabará cediendo. Dudo mucho que ambas naciones tengan realmente paz, aunque si es algo alarmante saber que vendrán a comprobar la extinción de los titanes y la muerte de Jaeger. ¿Debería esconderme de ellos?.
Ahora mismo solo puede reconocerme Magath, pero creo que ya es hora de usar al mocoso, después de todo, esta sano y podrá ser un buen ... ~
Aquella era la última pagina del diario, la frase quedó incompleta y para asombro y terror de los lectores, se percibían unas gotas de sangre seca. El escritor había sido interrumpido violentamente.
–¿E-eso es todo? –mencionó Thiago impactado, James hojeó la libreta para ver si había más contenido y asintió
–Esto es justo lo que necesitábamos –dijo Jean –por fin podremos mostrar quien fue el responsable de la creación de los titanes modificados
–Pero Surt esta muerto –terció Thiago con pesar
–Aún quedan Florian e Inocencio, aquí están mencionados –respondió Kirstein –a ellos se les castigará severamente por cómplices
–¿Eso significa que... –cuestionó James Behar conmovido
–Así es –sonrió el comandante –por fin, nuestra búsqueda acabó
...
Mitras
Estaba por caer la noche y en el palacio real, las habitaciones que se disponían como oficinas estaban vaciándose a diferencia de las habitaciones reales que comenzaban a iluminarse. La biblioteca del palacio estaba abierta hasta a altas horas, aunque era bastante raro que alguien quisiese estar ahí hasta el cierre. A excepción del día de hoy, donde un joven de negros cabellos se había refugiado desde la tarde y no daba señales de retirarse.
Ludwig Kramer, en secreto Ludwig Tybur, se encontraba tratando de redactar el informe que le entregaría en un par de días a Jürgen Dix, ya se había atrasado y quería concentrarse. Especialmente quería evitar aquella distracción que le venía carcomiendo desde hace varios días y que tenía que ver con cierta mujer rubia.
Si bien, en aquella reunión donde le reveló a la reina su origen, y ésta le agradeció la confianza con una muestra por demás afectuosa, él no se sintió turbado. Ya otras veces lo habían intentado, pero nadie había conseguido seducirlo. No es que Ludwig despreciara a las mujeres o que no fuese tentado por algunas traviesas ofertas, simplemente, no tenía nada más en mente que seguir con su trabajo y escalar puestos, hasta alcanzar algo que enorgulleciera a su difunta familia y también a Mathias.
—Aún así... —se dijo en voz baja. Releía por quinta vez el mismo párrafo y parecía que estaba escrito en lengua extranjera
Sin embargo, después de una semana después del encuentro con la reina y de ignorarla sutilmente, le había escrito una misiva donde se disculpaba por no corresponder a sus sentimientos y prácticamente le pedía que no se hiciera ilusiones. No recibió respuesta. Así que pensó que todo había quedado ahí y se sintió aliviado.
Para febrero, llegaron de visita algunos representantes de las regiones de Balyak del Norte, en otro acercamiento comercial, todo parecía seguir el protocolo de visita de siempre, pero Ludwig no contó con que la reina en persona se ofrecería de anfitriona y hasta de guía. Como ayudante de Dix, estuvo cerca del grupo de visitantes y por tanto, no perdió de vista las miradas lascivas, las sonrisas falsas y los roces discretos, que al menos, dos de esos representantes, le dirigían a Ymir; lo peor de todo, es que Reiss no parecía enterada y seguía de parlanchina y risueña con aquellos "distinguidos" señores. Ahí fue cuando algo creció en su interior, esa horrible sensación de coraje mezclado con frustración, no pudo hacer nada más que tragarse ese amargo sentir y fingir que todo estaba bien.
Pero, realmente no estaba bien, cada noche analizaba sus emociones y se preguntaba que había hecho la reina para que ahora lo tuviera ansioso, retrocedió sus memorias a cuando conoció a Ymir, aún era una princesa un poco inmadura en ese entonces. Para todas las personas de la isla, la princesa heredera era algo casi sagrado, no se le podía ver con otros ojos más que con devoción; y así fue para él también. Cuando ella ascendió a reina, su gracia aumento y la elección para marido se volvió bastante exigente, pues el gobierno no quería que repitiera el caso de su madre. Así que, hasta ese momento no había ningún candidato a príncipe consorte, ni siquiera algún rumor de que la reina tuviese un amante, y el único que le había interesado, la había rechazado cortésmente con una carta.
Se sintió bastante estúpido de perder la oportunidad de llegar a un puesto privilegiado, no obstante, se preguntó si realmente quería eso. En primer lugar, debía de revelar públicamente su verdadero origen y eso podía traerle varios problemas, aunque también había una gran posibilidad de que el apellido Tybur aún tuviese el respeto de la gente. En segundo lugar, tendría que pasar varias pruebas en el Parlamento y ser aprobado por la mayoría de la población para ser considerado un candidato ideal; ni hablar de su vida privada, que sería ventilada en los periódicos, empezando con la presión de traer herederos; además un punto muy importante y determinante sería su relación con el príncipe Eren, él cual por alguna extraña razón, no le generaba simpatía. No era por ser adoptado, ni por ser el portador del titán Martillo de Guerra, pero desde aquella vez que se encontraron en el camino hacia Utopía, el príncipe pelirrojo le generó una sensación de incomodidad tremenda, casi como aquella que venía sintiendo hace años y que creía superada.
Por último, se cuestionó si era ético aprovecharse así de los sentimientos de la reina, ella le quería, ¿pero él?. No la conocía lo suficiente, sabía de ella lo que todos los demás parlamentarios sabían, aunque, si reconocía que era muy bella, especialmente cuando comenzó a observarla a detalle: su rostro angelical, sus expresivos ojos dorados, sus curvas estilizadas, su piel de porcelana y su porte elegante, femenino y coqueto. Se golpeó con el libro la frente, acusándose de tener pensamientos impropios con la soberana. Miro una vez más los papales aún en blanco y suspiró cansado.
—Cerramos en 30 minutos, señor Kramer —se escuchó la voz envejecida del bibliotecario
—Enterado
Harto de aquella situación, resolvió ser honesto con la reina y contarle su tormento. Tomó una hoja de papel y con el tiempo a cuestas, le escribió una nueva carta, que esperaba, ella se dignará a contestar. Cuando terminó, tomó sus cosas y se encamino a su despacho con papel en mano. Al pasar por el patio, no pudo evitar observar las habitaciones reales a lo lejos, probablemente ahí estaría ella, preparándose para dormir, sola, tan tranquila, tan pura y tan hermosa.
Sacudió la cabeza. —Tal vez no sería tan malo —se dijo en un susurro y apretó la misiva entre sus papeles. —Aún así, espero una señal de que eres la chica especial
Se sonrojó, recordando la frase dicha por Mathias Kramer y que pensó que nunca saldría de su boca. Apuro el paso, esperaría hasta mañana para depositar el sobre en el buzón real, aquel papel con el que podría dar un nuevo giro a su vida.
...
Norte de Paradis
La noche ya había caído y los soldados habían levantado tres tiendas de campaña para protegerse del frío, Eren junto a su equipo estaba revisando las pruebas que habían encontrado. El clima ya no era extremo, aún así el príncipe fue cobijado por Nina, quien le había dicho que no le permitirían enfermarse.
–Yo puedo cuidarme –el pelirrojo susurró en un puchero, pero aceptó el cálido cobertor
–¿Cuánto más estaremos aquí? –cuestionó Hugh con su nerviosismo
–Probablemente hasta mañana –respondió James, quien seguía revisando el diario de aquel científico marleyano –debemos llevarnos la mayor cantidad de pruebas
–¿No podríamos regresar después?
–Si algún enemigo se entera, puede venir a alterar el entorno –dijo Bruno Auttenberg, que guardaba todo los objetos en bolsas bien selladas
–Pero, en todos estos años nadie ha venido hasta aquí –siguió quejándose el rubio –solo esos científicos raros
–¿No deberías dormir? –le insistió Nina al joven preguntón
–No, quien sabe que pueda pasar en la noche, donde...
Los ojos de Eren Reiss se cerraban debido al cansancio, tanto fue su agotamiento que no escuchó los ruidosos lloriqueos de su compañero de generación.
~ –¿Dónde estoy? –se cuestionó el pelirrojo al abrir los ojos. Lo último que recordaba era que Robert lo noqueó, cuando él se distrajo por un ruido extraño –¿Qué sucedió? –se levantó extrañado de seguir ileso. De repente sintió una presencia cercana y al levantar sus ojos, se topó con un hombre de largo cabello castaño y aspecto vagabundo
–Te traje aquí para resguardarte del clima –dijo el hombre con una increíble calma
–¡Oh! Gracias por salvarme –dijo el príncipe esbozando una sonrisa –¿usted conoce estos lugares? –cuestionó Eren de la forma más educada posible, en definitiva para el joven, ese hombre era un indigente
El hombre también llevaba una una ligera barba y bigote, sus ropas estaban roídas y sucias, y su rostro presentaba algunas arrugas, especialmente cerca de los ojos, demostrando las consecuencias de vivir a la intemperie.
–¿No me recuerdas? –dijo el hombre mientras tomaba asiento en un cristal liso
–Nunca lo he visto –respondió Reiss, temiendo que el hombre presentara trastornos mentales
–Eso significa que el borrado de memorias fue efectivo
–¿De que habla? –cuestionó nervioso el pelirrojo
–Es extraño tener que presentarme de nuevo, más aún, viendo que realmente seguiste mi consejo –mencionó el hombre con cierta satisfacción
–¡Me voy! –exclamó el príncipe hastiado –gracias por todo, pero me están buscando
–Por supuesto que te están buscando, pero antes debes de hacer una cosa... Eren Reiss –el hombre emitió un aura tan fuerte que hizo que el pelirrojo sufriera escalofríos
–¿Q-quien eres? –preguntó el joven con temor
–Nos conocimos justo el día en que hicieron los funerales para tu madre y las demás victimas de la Tragedia de Mitras –la voz del hombre sonó helada –te dije que regresaría para ayudarte
En ese momento las visiones de aquel encuentro le llegaron al pelirrojo, dejándolo en un estado de estupefacción e incredulidad, al observarlo detenidamente comprobó que era el mismo hombre que se filtró a la residencia real hace años, aunque ahora parecía estar envejecido.
–¡T-tu eres...
–Eren Jaeger, o mejor conocido como el Demonio de Paradis
–¡No es posible! –gritó Reiss, preso del pánico, pues igualmente recordó aquella promesa que pactó con ese hombre
–Lo es. Es hora de heredar este poder –mencionó Jaeger con total seguridad
–¡Olvídalo! ¡No seré tu contenedor!
–No veas esto como una maldición, ni como una herencia sanguinaria, ¡este poder es para que protejas a todos los que amas! –exclamó Jaeger, resonando su eco en aquella cueva de cristal
–¿Porqué yo? –cuestionó el pelirrojo después de unos segundos de silencio
–Eres el único en quien confió –pronunció el castaño con cierta melancolía –a pesar de todo, tu padre conservó una virtud: la lealtad
–¡¿Qué?! ¡¿Cómo sabes eso?!
–Tú tienes un corazón noble –Jaeger siguió hablando con mayor soltura pero ignoró sus preguntas –Historia te crió bien
–¿Conociste a la reina? –interrogó el pelirrojo curioso
–Claro –el hombre sonrió levemente –y por eso mismo, me interesa proteger a Ymir también
–Pero... ¿cómo la protegerías? los titanes de ahora son... extraños –dijo Eren, explicando el principal problema para la isla y para la monarca –ni siquiera sabemos quien los envió
–Es por eso que tú tienes que acabar con esta maldición –Jaeger tosió fuertemente, luego volvió a hablar cansado –en estos años he buscado algunas pistas, sin embargo, mi cuerpo tiene un límite, estoy completamente exhausto –el par de ojos verdes se conectaron –es por eso que debo dejarte esta información
–¿Y si le dejas esa información a la reina?
–¿Crees que ella me va entender? –Reiss sabía que su hermana era algo terca para escuchar cosas sobre titanes –además, si muero así, los poderes pasaran a nueve niños recién nacidos ¿quieres que los condene a esto?
–Pero yo... –el príncipe hizo un puchero –no estoy listo. Ni siquiera me quieren como heredero al trono
–Lo he visto –el castaño recordó las habladurías sobre el príncipe. Era casi seguro que ese odio inconsciente que tenía la gente contra él, lo proyectara de forma injusta contra el pelirrojo –es por mi culpa y por eso quiero darte este poder, así nadie más podrá insultarte
–¡No quiero ese poder para atemorizar! –exclamó Reiss indignado –¡me ganaré la confianza del pueblo por mi propia cuenta!
–No lo dudo –dijo Jaeger con serenidad –se que lo puedes lograr, lento pero efectivo, un corazón puro puede brillar en este oscuro mundo –el portador de los 9 titanes recordó a su amigo rubio que también representaba esa esperanza
–¿Corazón puro?
–He observado tus acciones Eren Reiss, y se que eres demasiado amable –el llamado Demonio de Paradis sacó una cajita de su gabardina rota –es por eso que también quiero ayudarte, para acabar con tus enemigos necesitas algo de odio
–¡¿Qué?! –expresó el pelirrojo asustado
–No te preocupes, a lo que me refiero es que cuando uses tus poderes titanes, yo tomaré el control y acabaré con tus enemigos –explicó el castaño –mientras, seguirás siendo el chico noble que el mundo necesita y podrás darle un rayo de luz a la humanidad
El príncipe se sonrojo un poco y gritó alterado –¡No digas esas cosas!
–También he notado como proteges a tus amigos y como te preocupas por los demás. Incluso podría apostar a que perdonaras a aquel chico que te dejó inconsciente en la nieve, justo cuando viene una tormenta
–N-no, bueno, yo, no lo sé –dijo Eren dudando, lo que hizo Robert fue algo muy bajo –Yo solo quiero crear un reino de paz
–Ahora es tu turno, mi misión ha terminado. –declaró Jaeger abriendo la caja y sacando la jeringa y el suero –Me alegra que "ellos" por fin tienen una vida completa –dijo con nostalgia al recordar que tanto Armin como Mikasa habían hecho sus vidas –y estoy seguro que mi sucesor será quien le dará fin a esto
–¿Eh?
–Confió en ti –el Demonio le confesó al joven príncipe. Ya había llenado la jeringa
–¡Espera! –Jaeger se acercaba al pelirrojo, por lo que el príncipe le detuvo –¡aún no me has dicho la información importante!
–La clave de la creación de los nuevos titanes esta en Naraka. Vengo de allá, después de asesinar a los últimos científicos que quedaban –Eren Reiss entornó al máximo sus ojos verdes –pero ya no me queda aliento ni para ir a Mitras con la reina... –en ese momento, Jaeger cayó de rodillas mientras jadeaba pesadamente
–¿Estas... –Reiss cortó su pregunta, el hombre se veía fatal, se esforzaba por no tirar la jeringa
–D-decide... –jadeó el castaño –tú u o-otros niños –Jaeger tosió nuevamente
El pelirrojo sintió una fuerte presión en el pecho, ¿debería aceptar ese poder? ¿realmente esos poderes pasarían a otros niños si él no los aceptaba? ¿como les explicaría a sus compañeros y a su hermana que era un titán cambiante y que había recibido ese poder del mismísimo Demonio de Paradis? ¿él moriría de la misma manera que Jaeger? ¿a qué se refería con que él le pondría fin a la maldición?. Respiró por unos segundos que parecieron eternos y viendo la poca luz que reflejaban los cristales de esa cueva, maldijo por lo bajo. Rápidamente se movió y sostuvo el brazo del castaño, que estaba por desvanecerse.
–¿Qué debo hacer? –preguntó decidido, Jaeger lo miró con sus ojos entrecerrados
–In-nyecta e-este suero e-en tu brazo y... –el Demonio tocó suavemente la corbata de bolo del príncipe –s-sigue estas i-indicacione-es
–Bien –el pelirrojo tomó la jeringa y descubrió su brazo para inyectar el líquido, estaba bastante nervioso y temblaba demasiado
–Por f-favor protege-elos –pidió Jaeger con voz débil –s-son idénticos a... e-ellos –mencionó, recordando que cuando vio por primera vez a Anya y Murakumo, no pudo evitar ver en ellos a Armin y Mikasa, sus mejores amigos –y ella... –dijo algo más en un susurro
Así Eren Reiss inyectó el suero en su cuerpo y se desvaneció en la oscuridad, lo último que escuchó con claridad fue una firme petición.
–Eren, te dejo el resto a ti ~
Sintió el rostro húmedo y vio a la mayoría de su equipo observándolo con rostros preocupados.
–¡Hagan espacio! ¡déjenlo respirar! –ordenó Bruno
–¡Oh Eren, gracias al cielo! –exclamó Hugh con marcado dramatismo
–¿Viste algo? –cuestionó Gabi, esta vez, realmente se había preocupado por el pelirrojo
Reiss asintió, se sentó con cuidado y miró el material obtenido del sótano escondido de Surt. –Fue él –dijo para sorpresa de los demás
–¿Él? ¿Quien? –preguntó Thiago a tan ambigua declaración
–Jaeger –contestó el príncipe –él acabo con esos científicos y dejo la pista en mi corbata
El comandante quedó anonadado, los demás sintieron desconfianza del lugar y a otros les generó aún más temor. Sin embargo, para Gabi, algo no quedaba del todo claro.
–¿Cuándo lo hizo? –interrogó la castaña –eso no fue reciente, entonces, ¿hace cuanto estuvo aquí?
–Hace exactamente tres años –pronunció Eren, sin titubear ni ponerse nervioso –y luego de hacer esto, fue a buscarme para heredarme este poder
Todos los presentes lanzaron alguna exclamación de sorpresa, incluido el estoico Derek.
"Solo me quedan 10 años para ponerle fin a esto" se dijo mentalmente el príncipe con firme determinación.
...
Marley
–Así que hay un traidor en Paradis –mencionó el Mariscal von Ziegler con tranquilidad, sus manos entrelazadas sostenían su barbilla y mantenía un elegante cruce de piernas
Sus subordinados se habían reunido en la nueva y sofisticada oficina de su jefe, esperaban indicaciones parados alrededor de su escritorio y rogaban que no tuviese otro ataque de furia. Pero, algunos minutos pasaron sin que el Mariscal hiciera algo, más que suspirar.
–¿S-seño-or? –se atrevió a preguntar Verner Thiele –¿al-guna or-den? –los demás se pusieron a la defensiva, esperando que en cualquier momento saliera volando el tintero o algún vaso
–Mmmm –pronunció el hombre de negros cabellos quien ahora se recargó en su cómoda silla –creo que tenemos que adelantarlo...
–¿Adelantar? ¿Qué cosa? –preguntó Lieselotte con curiosidad
–No es obvio –declaró Emil con tono severo –la invasión a Paradis
–¡Pero señor! –los soldados quedaron asombrados ante tal declaración –¡aún faltan tres años para eso!
–¿Y de que sirve que esperemos tres años más, si Paradis ya lo sabe?
–Bueno, si, lo ideal era atacarlos de sorpresa –respondió Verner aún estupefacto
–No creo que sea viable enviar al ejercito –recomendó Erickson –apenas se esta acoplando a su nuevo modelo
–¿Qué hay de los demás países? ¿No nos reprenderán por esto? –cuestionó Lieselotte alarmada
–No –Emil entrecerró los ojos, casi seguro de sus palabras
–Además dudo que el presidente apruebe esto tan repentinamente y que asigne recursos –opinó Philip Dürer
–No hay problema con eso, Eckart estará de acuerdo con tal de demostrar superioridad a las demás potencias –von Ziegler explicó porque no tendría problemas para tener la autorización del gobierno
–Incluso con el visto bueno del presidente –pronunció Thiele –¿a quien le asignaría esta misión?. Ninguno de nosotros tiene el nivel para comandar a un ejercito
Emil rio con orgullo y luego señaló en el mapa que había detrás de él –la misión se conoce como Invasión a Paradis, pero lo que realmente me importa son dos cosas: la primera, tomar el poder de los titanes del príncipe Eren, la segunda, traer al maldito traidor para hacerle pagar su rebeldía; y como bonus extra, sería derrocar a la reina y tomar el control de la isla, incluidos sus recursos naturales. Así que tengo a la persona indicada para eso
Los soldados se miraron entre sí, tratando de adivinar quien era esa persona. –¿Quién es? –interrogó Philip con seriedad
–¿Por qué creen que lo deje vivo? –el Mariscal hizo una leve mueca de disgusto –Debo admitir que él es único que puede mover a un ejercito en esas condiciones
–¿Acaso piensa usar a... –cuestionó Brendan Erickson
–Herschel dirigirá esta misión, junto a los titanes cambiantes y a los rebeldes que han aceptado nuestra alianza
–¿Señor esta seguro de eso? –preguntó Verner Thiele con relativa preocupación, no tenía tanta confianza en que el plan saliera bien
Emil von Ziegler dio la espalda a sus subordinados mirando fijamente el mapa ante él, había sido un largo camino para llegar a donde estaba, y ahora se le presentaba una oportunidad perfecta para escalar aún más alto, aunque eso conllevaba una gran apuesta. Decidido a todo, dio la orden:
–¡Comiencen los preparativos!
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***Notas***
*¿Aún recuerdan aquellos tiempos en donde teorizaban lo que había en el sótano?, y algunos hasta decían que habían alienígenas, experimentos o portales dimensionales (¡ah que buenos tiempos!), pues la verdad yo si quise irme por la de experimentación genética.
*¿Quién será y por que tanta importancia con el tal Surt?.
*¿Qué sucederá con el drama amoroso de la reina y el Tybur?
*¿Esta historia esta por llegar a su fin o nada más me gusta trollear?.
*No esperaba que la "muerte" del tatakae en esta versión realmente me doliera.
*¿Ahora se entiende el porque Eren 3.0 sobrevivió aquella vez en el entrenamiento invernal del capítulo 7?
*Se viene la invasión a Poloni... digo a Paradis.
