Había, un chico, se podía ver aproximadamente de unos 20 años, de piel pálida y ojos negros. Se encontraba caminando por unos bosques, al parecer sin un rumbo aparente. Tenía una mirada perdida, su semblante era de alguien agotado. Se sostenía el cuello constantemente y su respiración se escuchaba agitada y desesperada, su inercia daba a entender cansancio. ¿Pero porque?. Pelo de color negro, y cabello descuidado, entonces no se podría describir con certeza, la forma del cabello en sí, pero a decir verdad. Y en general, toda su apariencia denotaba descuido. Sus aspectos se trataban de unos pantalones de color negro e botas del mismo color. Abrigo largo de piel, sobre una camisa arrayas entre blanco y negro.

Mientras que su mano derecha sujetaba su cuello, la otra sostenía fervientemente una estaca de madera. La caminata del chico no cesaba, ya que además de la apariencia, emanaba, un sentimiento de, ¿Frustración?. También mantenía unas ojeras algo pronunciadas en las cuencas de sus ojos. Todos estos datos determinaban que había estado caminando durante horas e incluso días sin ninguna razón aparente. Algo que había notado el joven, es que su entorno había cambiado drásticamente, se seguía encontrando en unos bosques, pero. Había una clara diferencia, estos bosques tenían árboles que eran más altos, y las hojas de estos mismos no dejaban entrar la luz de la luna al bosque. Pero más que impresionarse, el chico ni le dio importancia, y siguió caminando, sin un destino prefijado.

-Cambio de escena- Bueno. Simon, yo como que me voy a dormir, ya me agarro algo de sueño. Okay Finn, no hay problema yo cre-. Las palabras de Simon fueron interrumpidas por unos ruidos de unos arbustos. Finn y Simon, se verían las caras unos momentos en señal de quien iría a revisar, Simon fue el primer envalentonarse y fue a investigar cual era el motivo de estos ruidos. Finn no se quedó atrás y lo siguió también.

El motivo de que estas dos personas estuvieran ahí, es realmente fácil de explicar, una aventura, Simon encontró un libro que relataba sobre un ser no muerto, más específicamente sobre un poderoso vampiro que protegía una zona de un profundo bosque, el mismo bosque en donde se encontraban ahora Finn y Simon, al derrotar este ser, podrían descubrir que exactamente estaba protegiendo, quizá un tesoro, o algún artefacto genial de gran poder, o simplemente quedarse con la anécdota, de que se habían enfrentado contra un ser peligroso. Aunque algo que intrigo a Finn, fue el hecho de escuchar que hubiese un vampiro por la zona. ¿No que hace un tiempo Marceline se había encargado de ellos?. Pero para sorpresa de estos dos, cuando verificaron que era lo que produjo aquellos sonidos de arbustos, vieron a un. ¿Chico? Si lo era, al parecer se había desplomado de boca abruptamente al suelo, lo más probable es que él fue lo que produjo aquellos ruidos que alerto a Finn, y a Simon. Estos sin perder más el tiempo socorrieron al moribundo muchacho, que al parecer mucha señal de vida, no demostraba.

Cuando arrastraron al joven al campamento, lo sentaron en una roca cercana donde llegaba la luz del fuego perfectamente, inspeccionaron con más claridad el aspecto de este, pelo de color negro e cabello largo y descuidado, ojeras algo pronunciadas, y de piel pálida al estilo Marceline, pero en vez de ser azulado como la antes mencionada, era más blanco pálido, aunque hablando de ella, vieron algo que sorprendería grandemente a Finn y a Simon, en el cuello del chico, se podía ver una mordida, idéntica a la de la reina vampira, de esta se podía ver algo de sangre seca en los alrededores de la mordida, también notaron como su mano derecha estaba llena de la misma sangre, quizá dando a entender que el chico se sostuvo el cuello para no dejar caer este líquido, en su mano izquierda a duras penas podía sostener lo que se podía deducir una estaca de madera. Pero algo que confirmo la teoría de estos dos, fueron los colmillos que sobresalían de su boca. No cabía duda, que era un vampiro. Simon y Finn se miraron las caras, impactados, obviamente, lo primero que se les vino a la mente fue que, este era el vampiro que menciono aquel libro, pero. Estaban confusos. El vampiro tenía la apariencia de un adolescente emo joven. No la de un imponente ser milenario, que protegía con firmeza su territorio. No tenía sentido lo que estaba pasando en esos momentos. Finn tú crees que sea…?. No lo sé amigo, quizá habría que esperar a que se despierte y preguntarle. Si es que está vivo en primer lugar. Simon vería incrédulo y algo decepcionado a Finn por unos segundos. ¿Es en serio?. ¿Y bueno que propones?. Diría Finn levantando las manos en indignación. Bueno ya que. Suspiro Simon, algo abrumado. A todos esto, este chico no te recuerda un poco a Marceline, tiene un pocos sus vibras, ¿no? Jeje, creo que un poco. Luego de eso, los chicos estuvieron turnándose en vigilar al chico, uno dormía, mientras que el otro vigilaba si se llegaba a despertar, obviamente esto lo hacían con precaución, por si el chico era la persona que estaban buscando.

El misterioso chico abrió los ojos pesadamente, se podía deducir que quería seguir descansando, ya que esas ojeras no las tenía por nada. Intento moverse o levantarse, pero luego miro que amarraron una soga alrededor de su cuerpo. El chico vio este suceso con algo de, indiferencia, para luego desviar la mirada al frente. Vería a un hombre musculoso con gorro de oso sentado en frente de él, del gorro desbordaba su largo cabello rubio. Se le podía ver algo somnoliento y cansado, entre Simon y el, era el que menos había dormido entre los dos. Era difícil para Finn mantenerse en pie cuando literalmente cada parpadeo puede significar dormirse involuntariamente, por suerte, solo fue cuestión de escuchar a alguien hablar, para activarse nuevamente. Carajo. Maldijo por lo bajo el chico. Fue lo suficientemente fuerte para que Finn lo escuchase. Así que… ¿un vampiro? Pensé que Marceline los había extinguido, pero supongo que te escondiste muy bien, para que no te encontrase. Empezó hablando Finn cuando se pudo recomponer de su estado somnoliento. No sé quién sea esa tal "Marceline" pero si, en efecto y lamentablemente. Por alguna razón, cuando menciono lo último lo dijo con algo de angustia. Algo que sorprendió a Finn, era raro, ya que los vampiros de por ley eran muy orgullosos con su raza, un ejemplo seria la corte del rey vampiro, más precisamente el Hierofante, y la emperatriz, pero con este chico era algo diferente, ¿Acaso él fue convertido en un vampiro al igual que Marceline?. Bien, te tengo unas preguntas, si las respondes con total sinceridad quizá te pueda dejar ir. Empecemos con la primera ¿Acaso eres el protector de este territorio? Y si es así. ¿Dime, que escondes por este lugar? Finn cuando termino su frase, noto algo de desconcierto en el rostro del chico, se quedaría unos breves segundos así hasta que volvió a hablar. Lo siento pero no tengo idea de lo que estés hablando. Y si hablamos de esconder algo, lo único que tengo ahora, es lo que llevo puesto en estos momentos. Dijo mientras miraba a los ojos al veterano aventurero. Finn analizo la respuesta del joven mientras que examinaba los atuendos del chico, en primera instancia no se veía que tuviese algo de valor, pero quizá habría que rebuscar más afondo, como él dijo, lo único que tiene ahora es lo que lleva puesto, lamentablemente esta idea se le había ocurrido justo ahora, sería mucho más fácil inspeccionarlo cuando se encontraba medio muerto, pero igualmente es difícil pensar cuando estas apunto de dormir. El chico desvió su mirada del hombre, para echar un pequeño vistazo a su alrededor, nada interesante a su parecer, una fogata, dos sacos de dormir uno vacío y el otro al parecer se encontraba durmiendo alguien, y provisiones, un campamento sencillo para una noche, también se dio cuenta de que su estaca, la misma que había usado para extinguir a gran parte de la especie vampírica, no la tenía a la mano, de hecho, estaba a su derecha, no podría tomarla ya que se encontraba fuera de su alcance por culpa de estar inmovilizado, pero… eso le recordó. ¿Cuánto tiempo había pasado cuando fue convertido en un maldito vampiro? De buenas a primera era irónico, se había convertido en lo que anhelo destruir prácticamente, ya ni le importaba lo que quería hacer esta gente con él, ¿Ya para qué? Se había convertido en un no muerto, hubiese preferido mil veces la muerte antes que ser esto. Aunque, Marceline, aquel hombre menciono que esa persona acabo con todos los vampiros, eso es raro y mucho, ya que, cuando cazaba vampiros nunca se topó o se encontró con alguien que se llamase de tal manera, es más. Él fue el que se encargó de todo ese asunto de los vampiros, no recibió ni la más mínima ayuda en esa labor, quizá algún que otro consejo de los líderes de los pocos asentamientos de humanos que había en ese tiempo, pero. Ayuda como tal, no. Hay algo que no cuadra. Aunque, sus pensamientos fueron interrumpidos por el actuar del hombre extraño. Este se acercó un poco más a su posición para luego saquear los bolsillos del joven que se sentía, incomodo, por el repentino actuar del sujeto, y más por que estuvieran revisando o buscando cosas de valor en sus bolsillos. Lo único que pudo encontrar Finn, era que en el abrigo del joven tenía guardado unos viales, exactamente 3 viales de agua o eso parecía. Finn los vio detenidamente y pregunto al chico que exactamente contenían los viales. Agua bendita, dijo con sencillez el joven. ¿Por qué quisieras tener agua vendita? Replico Finn con curiosidad. ¿Porque carajos un vampiro tendría agua vendita en sus bolsillo? Se preguntó para sus adentros. Yyy, bueno. Quizá para suicidarme, supongo. Respondió con claro sarcasmo el chico. Finn entrecerró sus ojos al joven, por aquel actuar. Amigo ya te dije, la verdad y solo la verdad. Y te estoy diciendo la verdad, hombre. Dijo el joven mientras se encogía de hombros. A ver, tu nombre, dímelo a ver qué tan sincero eres. Me llamo Dariel, ¿algún problema con eso?. ¿Dariel? ¿Estás seguro que te llamas así? .Claro que si viejo, además. Ya respondí todas tus preguntas ahora por favor desátame, no es por nada, pero además de lo incomodo de la posición, las ataduras están algo apretadas. Amigo, eres un vampiro, cuando menos me los espere me chuparas la sangre o algo así, ya conozco muy bien a los de tu especie. Le reprocho Finn al chico. Dariel lo vio con una cara de indiferencia, estaría así por unos instantes, para luego comentar lo siguiente. Amigo, créeme que no tengo intenciones de hacer eso, eres un humano, digo, por culpa de los vampiros casi se extingue la raza humana, no quiero que la humanidad se extinga, ya hemos pasado por mucho. Dijo secamente el chico. Las palabras de aquel chico lo dejaron impresionado, nunca espero escuchar aquello proviniendo de un vampiro, más especialmente ese "ya hemos pasado por mucho". ¿Tú fuiste alguna vez un humano? Pregunto Finn incrédulo al escuchar las palabras del joven. Si… ser un vampiro es algo que me da el peor asco del mundo, y si te soy sincero ya he intentado suicidarme alguna que otra vez, pero lamentablemente, cada vez que quiero terminar la maldita cosa pasa algo que me lo impide. Finn no pudo evitar volver a ver los viales de agua bendita, era verdad lo que decía, quizá por eso lo habían encontrado en aquel estado, lo más probable es que intentase suicidarse, pero como él había dicho, algo impidió que hiciese aquello. Creo que no te mereces todo esto. Expreso Finn empáticamente, se sintió bastante identificado por el moribundo muchacho, más que nada, el suicidio, Finn ya había tenido algún que otro pensamiento suicida para volver a ver a Jake, pero lo que estaba pasando este tipo, era algo imposible no sentir empatía, lo habían convertido en contra de su voluntad, y por lo que se veía no se encontraba muy contento con aquella decisión, es verdad que siendo vampiro tenía alguna que otra ventaja genial, como el ser inmortal, pero las palabras con la que reflejaba el desagrado y asco, al mencionar ser un vampiro no las había escuchado nunca. Pensó no hacer esto, pero libero la soga alrededor de su cuerpo, después de todo no se le veía con malas intenciones, solo se encontraba frustrado y necesitaba algo de afecto femenino jaja. El chico cuando vio el actuar del hombre no dudo en impresionarse, ¿Cuál era el motivo de ese cambio de actitud tan repentino? Lo que más lo sorprendió, fue que aquel hombre le dio un fuerte abrazo, no mintió que se sintió algo incómodo, pero a la vez confundido.¿ Hey amigo que carajos te pasa? Dijo cuándo el abrazo seso. Dándote algo que seguramente no habías recibido en un largo tiempo. ¿Eh? Sabes que ya no importa ahora lo que quiero es dormir estoy bastante cansado. Dijo el chico para caer abruptamente al suelo.

Fin del prologo.