Suho no está de acuerdo con la idea, Kai es hábil para teletransportarse e incluso es tan rápido que es imposible seguirlo con la vista, pero hacer una teletransportación conjunta estaba un poco fuera de los límites de su habilidad. Por su parte, los chicos le daban todo su apoyo a su compañero, sólo había un par de escépticos: Kyungsoo, quien por mucho que confiara en Kai, sabía que poner a prueba su técnica podía ser peligroso y Sehun, que a pesar de ser el más joven podía presumir de su astucia y reconocía un plan loco cuando lo veía.
- ¿Cuáles son los posibles resultados? - pregunta Kyungsoo.
- No lo sé, jamás lo he intentado - apunta Kai con tranquilidad.
- Es útil saber eso - agrega Sehun - Otra razón más para no ir con ustedes.
- Perdemos tiempo - señala Baekhyun- Debemos decidir, pero debe ser unánime.
- Sabes cuál es mi respuesta - comenta Chen mirando a Suho.
Siempre apoyando a su líder.
Suho como líder de equipo, confía en Kai y en cada uno de ellos, dejaría en sus manos su vida si fuera necesario, entonces la decisión está tomada y es cuando hace lo que ha hecho desde el primer día como líder de esa unidad. Forman un círculo, para que todos se unan, se miran entre ellos y sonríen. Anteriormente ya habían elegido quien iría en esta misión: Baekhyun como líder, Kyungsoo y Chanyeol como la fuerza física del equipo y por supuesto Kai.
Había sido una decisión muy difícil para Suho, porque no puede evitar sentir que los envía desprotegidos, sin su guía. Se siente ansioso e inconforme porque quiere enviar a Chen con ellos, así se sentiría más tranquilo pero se recuerda que no puede quedarse solo con Sehun y Xiumin, sería como condenarlos en caso de necesitar defenderse. "Por algo existen los puestos designados" se había recordado a sí mismo y ha tomado la decisión de dividir el equipo.
Después de una ronda de abrazos, en la cual Kai y Kyungsoo son quienes más protestan, Kai se prepara, concentra su energía y Suho los ve desaparecer del lugar.
Recorre su cuartel con una sensación de vacío. Su equipo se ha reducido a la mitad, temporalmente, y desde el momento que desaparecieron frente a sus ojos ha tenido una sensación extraña, podría describirla como ansiedad mezclada con incertidumbre, incluso miedo. Una vez más como lo ha hecho durante tres días seguidos revisa el panel de control con la esperanza de que haya un mensaje de Kai. Suspira cuando no encuentra nada.
Siente su presencia antes de escucharlo hablar.
- Van a estar bien, tú los entrenaste; saben cuidarse y si no regresan en diecisiete días, iremos por ellos.
Voltea y sonríe al ver su expresión amable. El confiable Chen, siempre puede contar con él para ver el lado bueno de sus planes, él es la esperanza cuando la duda lo sofoca. Aunque sigue pensando que enviarlo con el equipo lotto, le habría dado más tranquilidad, tenerlo junto a él respaldando sus decisiones le da mucha confianza y fuerza.
¿Qué haría sin ti, Chennie?
Chen sonríe como si pudiera leer su mente y sus ojos hacen eso que siempre reconforta a los demás. Esa noche se reúnen para una cena deliciosa y discutir sobre el próximo movimiento del equipo. Mientras el equipo lotto se encontraba concretando su misión, el equipo 2 (no se molestaron en buscar un nombre cool, como había señalado Chanyeol) deberá encontrar información crucial.
*
El terreno ha cambiado, ya no es arena y rocas, ahora es concreto frío y gris. Su cabeza se siente pesada y tiene un mareo nauseabundo horrible. Está a punto de preguntar si todos están bien , cuando escucha la voz de un niño quejándose porque se raspó la rodilla. Sentiría ternura si no fuera aturdimiento lo que revolotea en su mente. Un segundo después reconoce esa vocecita, la escuchó durante muchos años en el pasado, hasta que le cambió la voz y dejó de ser el pequeño juguetón y ruidoso.
Cuando mira a su equipo la sorpresa y horror inundan su rostro. Ya no son cuatro hombres jóvenes sino niños pequeños.
- ¿Kai, quieres explicar qué pasó?
- Supongo que son los posibles resultados que discutimos antes - dice el pequeño Chanyeol ocultando una sonrisa tímida.
- Estoy sangrando, ayúdenme, por favor - exclama Baekhyun señalando su rodilla. La herida es superficial y aunque no sangra, la expresión del pequeño de cuatro años es de terror infinito.
- No es nada grave - dice Kyungsoo y cuando se dispone a trazar un plan, hay un llanto que rompe la poca organización y orden en la situación.
Es Baekhyun quien llora sentado en el suelo, Chanyeol se acerca para revisarlo y dictamina que tiene hambre al igual que él, después Kai se une a la petición.
Kyungsoo cree que el retroceso de edad los ha devuelto a ser niños por completo, incluso a sus mentes y él no tardará mucho en ser un niño de tres años asustado, así que deben ir a un lugar donde refugiarse, comer y buscar ayuda de un adulto.
Tarda un rato en convencerlos de caminar tomados de la mano para ir a algún edificio abandonado o una casa deshabitada. Sería peligroso que los vieran vagando, no pasan mucho tiempo con otras personas pero sabe que no es normal ver niños solos en la calle. Durante la caminata Baekhyun se detiene y se sienta en el suelo sin querer continuar y a él se une Kai. Kyungsoo trata de convencerlos pero al parecer están cansados y quieren dormir. Desesperado se sienta juntos y les pide que esperen un poco mientras él va a buscar comida. Todos aceptan y se mantienen sentados en la acera.
Casi es el atardecer, pronto oscurecerá y son un montón de niños, solos, sin dinero, ni camas y con una noche fría por delante, además ha notado que ninguno de ellos va poder valerse por sí mismo en cuestión de minutos. No quiere ni imaginar el llanto.
Debe ir a conseguir comida pero no puede dejarlos solos, planea pedirle a Baekhyun que los mantenga juntos en el mismo sitio pero está dormitando entre Kai y Chanyeol, aunque es mayor que Kai y él mismo, se ve aún más pequeño y no cree que le importe ni siquiera un mínimo el cuidar a sus compañeros. Así que espera a que todos se queden quietos para correr a una tienda y comprar algo. Pero está tan cansado que se sienta junto a ellos, recarga su cabeza disfrutando la calidez del cuerpo junto a él, una ventisca repentina hace que abrace a su compañero y cierre sus ojos por unos minutos, olvidando la importante tarea que debe hacer.
