Cómo siempre, Liam se despertó primero que todos, hizo su hechizo habitual y se preparó para el primer día. Los alumnos pasaban de un lado a otro en la sala común, acomodando sus cosas, los de primero exploraban curiosos, los de 7mo estaban disfrutando su mañana antes de entrar a su atareada vida, y Liam, viendo un cuadro de una señora con un gato colgado de su falda, Liam juraría que ese cuadro no estaba ahí la última vez. Los bollos de pan eran tomados por los alumnos, tanto como quisieran, aparecían otros al instante.

-por qué no lo dijeron antes? Traje mi escoba para nada – suspiro Emma moviendo un poco de fruta

-puedes volar de todos modos – dijo Liam – supongo que puedes practicar en las clases de vuelo de los de primero

-ah! ¡Es verdad! – Emma sonrió – sí, creo que hoy hay una clase de vuelo

-no vamos a poder ir – dijo Jack – tenemos doble Adivinación

-rayos! También tengo doble de estudios muggles – Emma le dio un zarpazo a la fruta con su tenedor

-tenemos – suspiro Amanda – vaya despedida

-despedida de qué? – Liam alzo la mirada lentamente

-de… del día, si, vaya clase final eh – río Amanda algo nerviosa – jeje, casi no voy a tener tiempo de ir a la biblioteca…

-apenas empezamos las clases – Liam regreso la mirada a su desayuno – puedes no ir a la biblioteca hoy?

-ah, claro, claro, tampoco quería ir – sonrió Amanda

-ugh, todo el día van a hablar de los T.I.M.O's – dijo Raine tomando de su jugo – lo sé, apenas escuché a unos de sexto quejarse de eso

-me pregunto que será eso de los T.I.M.O – dijo Jack viendo de un lado a otro

-son exámenes muy importantes – dijo Amanda con su característico tono explicativo – los van a tomar en su quinto año, el próximo

-los vamos, querrás decir – suspiro Jack – exámenes, y nos hablan de eso justo al principio?

La campana que indicaba el inicio de clases sonó, tan oportuna y puntal como siempre. Liam tomo sus cosas, se levantó y a la distancia pudo ver a el prefecto del tren viéndolos y apartando la mirada rápidamente. Se despidió de Emma, Raine y Amanda, que siguieron su camino hacia alguna clase en la que gryffindor no fuera participe. La clase de herbología, como era lógico, estaba en los invernaderos, un trayecto que ah Liam le parecía particularmente tranquilo, lleno de ventanas abiertas y vistas al soleado exterior.

-buenos días – dijo el profesor Neville entrando a el invernadero – notarán que tenemos plantas nuevas

Así era, plantas que Liam no había visto en su vida se encontraban a su alrededor, aún que tampoco es como si hubiera visto muchos tipos de plantas en su vida.

-delante de ustedes – Neville apunto a la mesa – hay masetas, cada una tiene una semilla diferente. El día de hoy vamos a aprender a hacer el encantamiento Hervicus, verán, el encantamiento sirve para acelerar el crecimiento de las plantas

Neville hizo un movimiento con su varita, y de la maceta que se encontraba enfrente del salió una hermosa flor roja. En una pizarra dibujo el movimiento que se tenía que hacer con la mano. Los estudiantes empezaron a practicarlo.

-Este encantamiento me lo enseñó Emma – dijo Liam contento – fue cuando estábamos… en segundo, si, fue cerca de aquí, estábamos…

-Estás hablando mucho sobre ella – suspiro Jack – Hervicus! – movió la varita, pero nada salió de la maceta

-ah sí? – Liam vio hacia su maceta

-sí, el resto de noche de ayer te lo pásate haciendo eso, yo también la conozco, ¿sabes? – Jack se concentró – Hervicus! – nada paso

-lo siento – suspiro Liam

-no te preocupes – Jack levantó la maceta, vio la tierra e intento ver algo dentro de ella – no será que Emma hace que te florezcan las rosas?

-que? – dijo Liam confundido

-ah, nada – suspiro Jack y bajo la maceta

-Hervicus! – dijo Liam y movió la varita, una bonita flor de azalea salió de la tierra

-Creo que la mía no tiene semilla – dijo Jack guardando la varita

-Hervicus! – volvió a decir Liam, una flor de dalia brotó de la maceta de Jack

-Una Dalia – suspiro Jack – ya veo por qué no salía, ¡demonios!

Después de la clase, Liam se quedó pensando, ¿ah qué referiría Jack con aquello de Emma?, no lo sabía. Caminar hacia Cuidado de Criaturas Mágicas fue bastante sencillo, y rápido.

-mira, eso del torneo de los tres magos, será muy peligroso? – dijo Jack llegando a la cabaña de Hagrid

-supongo, solo podrían jugar los de sexto y séptimo no? – suspiro Liam

-oh, Liam, que bueno que llegas – dijo Hagrid en cuanto vio a Liam

-buenos días Hagrid – bostezo Liam

-Te tengo una buena noticia, las acromantulas han sido aprobadas en mi temario – dijo Hagrid muy orgulloso

-QUE?! – Liam y Jack se quedaron perplejos

-sí, McGonagall finalmente lo aprobó – sonrió Hagrid – aún que solo las veremos teóricamente, es genial, no creen?

-sí, genial… - suspiro Liam, no quería saber nada de acromantulas en mucho tiempo

Los alumnos fueron llegando, está vez todas las casas estaban reunidas, pero solo aquellos que escogieron Cuidado de criaturas mágicas como optativa. Emma lo había hecho, así que los chicos se reunieron con ella, lastimosamente para Liam, Amanda no estaba en aquella clase. Como era habitual, Emma se emparejó con Liam para descubrir a la criatura que Hagrid les otorgará, y efectivamente, Hagrid les otorgó una criatura.

-kneazles – dijo Hagrid dándole la última cajita a unos alumnos – estas criaturas son muy inteligentes, no lo duden, también son independientes, y si sospechan de ustedes, agresivos. Tienen una particular habilidad para detectar a las personas sospechosas, y cuando se encuentran con una, pueden llegar a atacar. Ahora son bebés, así que cuídenlos muy bien, y si desconfían de ustedes… no se preocupen, es algo normal cuando son crías

-desconfía de ti? – dijo Emma viendo a Liam sostener algo que se parecía mucho a un gato

-pues… - Liam vio a el kneazle, y la pequeña cría le devolvió la mirada, le maulló – pues no

-cómo lo sabes? – miraba Emma

-así me veía aura cuando era pequeña – sonrió Liam y se puso el kneazle en el hombro, el kneazle le dio un lengüetazo – ves?

-genial – sonrió Emma

-a ver, ten, te toca, veamos si eres confiable – río Liam y le acercó el kneazle a Emma

-hola – dijo y se quedó mirando al kneazle, quién le dio un lengüetazo en el cachete

-si eres confiable, wow – río Liam y le entrego el kneazle a Emma – es raro en slytherin

-no, lo que pasa es que soy demasiado bonita como para que me rechace – dijo Emma imitando un tono de voz egocéntrico

-jaja, claro, también debe de ser por nuestra sangre súper pura – dijo Liam con un tono de voz igualmente egocéntrico

-claro que sí, obviamente saben reconocer a verdaderos magos cuando los ven – sonrió Emma y alzo la mirada, como una princesa mimada

-jaja, basta jaja – río Liam animadamente

-puff, jaja – lo acompaño Emma – si, en especial tú y yo

-ya lo creo – sonrió Liam y dio un suspiro de alegría – ay, en fin

-si… – suspiro la chica contenta – y… Oh, creo que… necesito cambiarme de túnica – Emma dejo el kneazle en la caja, vio su manga completamente mojada y caliente.

-sí, Aura también hacia eso – dijo Liam viendo la túnica de Emma – puaj, sí que huele

-ah! ¡Ah! ¡Está traspasando la camisa ah! – Emma se quitó rápidamente la túnica y la aventó a un lado

-creo que no solo era agua – dijo Liam mirando la caja del kneazle – sí que comió ayer eh

El kneazle termino de hacer sus actividades y después volteo a ver a Liam, como si no hubiera hecho nada. Mientras esperaban que la clase terminará, Liam y Emma jugaban con el kneazle, pasándole un hilito que Liam tenía por ahí.

-sí, y yo le dije a Tom "bájate de ahí!" pero empezó llorar – contaba Liam mientras el kneazle se revolcaba en una gran roca, en la cual estaban recargados Liam y Emma

-y que hiciste después? – dijo Emma viendo a Liam y dándole vueltas con el dedo a un mechón de su cabello

-trate de alcanzarlo y… oye, kneazle – Liam vio a la criatura – ven aquí

El kneazle había decidido dejar de revolcarse y bajo de la roca, fue corriendo hasta una planta que estaba por ahí, lleno de curiosidad la empezó a olfatear y estornudo por el polen.

-salud – dijo Liam cargando al kneazle y regresando a la roca

-tiene polen en la nariz – dijo Emma en cuanto Liam se volvió a acercar

-ah, si – Liam sacudió la nariz del kneazle con la túnica y después lo volvió a dejar en la roca, en donde se puso a rasguñar el lugar en el que estaba – oh, eso me recuerda, adivina qué encantamiento vimos en herbología?

-hmmm, uno para juntar polen? – pensó Emma

-no jaja, vimos Hervicus, el que me enseñaste – sonrió Liam

-ah, Hervicus, lo recuerdas? – sonrió Emma de vuelta

-claro, hiciste crecer unas flores, te quedaste con la roja y yo con la verde – dijo Liam contento – y me dijiste lo del basilisco

-jaja, si, perdón – río Emma

-todavía tengo la flor – Liam se acercó un poco a Emma – está en la receta de galletas con chispas de chocolate del libro que me dio la profesora Sprout

-enserio? – dijo Emma emocionada

-sí, siempre la veo cuando las preparo – sonrió Liam – últimamente… bueno, solo las eh preparado para ti

-me gustan mucho – dijo Emma contenta

-lo sé, y tengo una nueva idea! Me gustaría hacerlas de mantequilla y agregar las chispas, no sé si salga bien, pero me gustaría que fueras la primera en probarlas – dijo Liam emocionado

-oh! ¡Si! ¡Me gustaría! – Emma se acercó a Liam

-genial, te parece si empezamos hoy después de clases? – Liam se recargo en la roca

-por supuesto, será lo primero que hagamos – sonrió Emma

La clase de cuidado de criaturas mágicas termino, pero antes de que Liam se fuera, Hagrid lo llamo, Emma fue con él. Llegaron a la cabaña de Hagrid, en donde Harry Potter esperaba.

-qué pasa? – dijo Liam sentándose en una gran silla

-escucha, Liam… y… eh… como te llamas? – dijo Harry viendo a Emma

-Emma Brown – dijo al lado de Liam

-bien, Emma, Hagrid me ha dicho que estas bastante interesado en la clase – dijo Harry

-sí, sí, es buena – comento Liam

-fue el primero en presentarse a los hipogrifos, a Butterwing – dijo Hagrid con una sonrisa

-sí, por eso te llamamos – hablo Harry – verás, las pruebas del torneo de los tres magos van a ser muy peligrosas, y necesitamos criaturas mágicas para ellas

-no querrán que… crie criaturas? – dijo Liam confundido

-Si! ¡Yo mismo te propuse como candidato! – Hagrid tenía una enorme sonrisa

-pero… pero yo no soy tan bueno con las criaturas… - Liam se agachó un poco

-tienes interés en las acromantulas, ¿no? – dijo Hagrid con un tono de voz emocionado

-bueno, eh tenido experiencias con ellas – Liam apartó la mirada y la dirigió hacia Emma

-eso es más que suficiente – celebró Hagrid

-p-pero ya les dije que no soy bueno con las criaturas – recalco Liam – soy bueno cocinando… creo, supongo, podría hacerles de comer y eso…

-vamos Liam, no te hagas menos – dijo Harry – no te hubiera consultado si Hagrid no tuviera confianza en ti, además, eres bueno en defensa contra las artes oscuras, seguro que podrías contener a las criaturas

-lo soy? – dijo Liam como si no se conociera a si mismo

-claro, solo tienes que criar un par de criaturas, yo mismo crie algunas cuando tenía tu edad – dijo Harry tranquilamente

-y por qué yo? – Liam volteo a ver a Harry – por qué tengo esa edad?

-eh visto como tratas a Butterwing, tienes un don con las criaturas – dijo Hagrid

-pero eso fue un hipogrifo – alego Liam – todos lo hicieron. ¿Además, por qué no lo hace usted? – dijo mirando a Hagrid – o usted – miro a Harry

-yo también haré mi parte – dijo Hagrid – criare criaturas al igual que tú

-yo estoy muy ocupado en el ministerio, estamos resolviendo esto y las demás pruebas – explico Harry

-puede decirle a su hijo – dijo Liam cruzando los brazos – James

-mi hijo no tiene el menor interés – dijo Harry

-le ha preguntado siquiera? Estoy seguro de que estará muy interesado en arriesgar su vida – dijo Liam frunciendo la ceja

-no lo eh hecho por qué tu fuiste la recomendación de Hagrid, no el – suspiro Harry – y como te dije, no hay de que preocuparse, yo crie a esas criaturas a mis 14 años

-pero yo no soy usted! – dijo Liam poniéndose de pie de un salto – no me eh enfrentado a lo que usted lo ha hecho

-no necesitas hacerlo – dijo Harry con la voz un poco tensa

-vamos Liam, hemos encontrado criaturas peores – dijo Emma a su lado – las acromantulas, el Chupacabras…

-se encontraron con el Chupacabras? – dijo Harry sorprendido

-y salimos vivos – dijo Emma orgullosa

-pero nos ayudaron las acromantulas – suspiro Liam

-pero lo enfrentamos bastante bien! – dijo Emma

-es una criatura muy peligrosa, niños – Harry se acomodó las gafas – la enfrentaron y salieron vivos, eso es un gran logro

-ah… no lo sé… – Liam se volvió a sentar – está bien, criare a las criaturas

-bien! ¡Sabría que aceptarías! – celebró Hagrid – empezaremos después de la próxima clase!

-esperen! – dijo Emma apresuradamente – yo quiero ayudar a Liam

-no – dijo Harry tranquilamente

-SI! – grito Emma, Liam quedó sorprendido – lo voy a ayudar a criar a las criaturas

-lo siento Emma, Hagrid no te recomendó – soltó Harry

-pues no me importa – dijo Emma cruzando los brazos – le voy a ayudar, no me interesa si usted no está de acuerdo

-bien, algunos colegas Aurores pueden revisar que no acompañes a Liam – sonrió Harry tranquilamente

-le diré a mi padre de esto! – grito Emma

-jaja, eso lo comparten todos los slytherin? Jaja – río Harry animadamente

-papá es el jefe adjunto de la oficina contra el uso incorrecto de la magia – dijo Emma orgullosa – estoy segura de que él puede autorizar mi participación

-ah, claro, eres hija de Brown – suspiro Harry

-lo soy – dijo Emma – y también soy la compañera de Liam, yo eh estado con él para enfrentar a todas esas criaturas

-si… bueno, Harry, antes de que dijeras que no, te iba a decir que estaba bien que lo ayudara – comento Hagrid

-ah sí? – Harry volteo a ver a Hagrid sorprendido

-si – río Hagrid – ella también ha puesto mucho empeño en la materia, déjala participar

-ok… en fin, entonces van a criar a las criaturas – suspiro Harry – les daré indicaciones la próxima vez, pueden retirarse

-hasta luego – dijo Liam, abrió la puerta, dejo pasar a Emma y después salió, cerrando la puerta detrás de el

-ah, por un momento pensé que hablaba con Snape – suspiro Harry y se llevó la mano a la frente

-jaja, tranquilo Harry, fuiste algo duro con esa chiquilla – río Hagrid – quieres una taza de té?

-sí, me vendría bien una – sonrió Harry

Fuera, de camino a el castillo, Liam y Emma caminaba juntos.

-gracias Emma – sonrió Liam – caray, voy a ser partícipe del torneo de los tres magos

-vamos – dijo Emma orgullosa – jaja, es genial, ¿no?

-supongo – suspiro Liam – me alegro de que vayas a ayudarme

-te lo dije Liam, eh estado contigo desde el principio – sonrió Emma – también voy a estar contigo en esta ocasión, y siempre

-gracias – Liam le devolvió la sonrisa – yo también estaré contigo, aún que no pueda volar y no sea un slytherin jaja

-no necesitas hacerlo – río Emma y le tomo la mano a Liam

-ah, mi… - Liam se quedó viendo a Emma

-vamos, solo te tomo de la mano – dijo Emma con una sonrisita traviesa – ya lo habíamos hecho antes

-si… está bien – sonrió Liam – vamos a… uy, creo que vamos a llegar tarde a la siguiente clase

-no vamos a llegar tarde – sonrió Emma – por qué no podemos llegar tarde si nunca vamos

-no quieres ir a clases? – dijo Liam sorprendido

-pues ya que vamos a llegar tarde, por qué mejor no aprovechamos en hacer otra cosa? – río Emma – cómo ir a la cocina

-ay Emma – río Liam – ok, preparemos esas galletas

-bien! Vamos, huroncito – Emma empezó a correr y Liam, sin otra opción, la siguió contento

Liam preparo contento las galletas en cuanto los dos llegaron a la cocina. Estaban al pendiente todo el tiempo de que ningún profesor llegará a la cocina. Las galletas estuvieron listas en poco tiempo, como lo prometió, Emma fue la primera en probarlas, le encantaron. Cómo tenían tiempo, Emma le pregunto a Liam si le podía enseñar a cocinar.

-no, no, primero va el tomate – le explicaba Liam

-primero era el tomate?! – dijo Emma viendo la sopa

-no, no, así no – negaba Liam – Emma, recuerda que estás haciendo una sopa, no una poción

-lo estoy haciendo! – Emma se movía apresurada de un lado a otro

Al final, Emma le sirvió un plato de su sopa. Liam le dio un buen sorbo, inmediatamente sintió el sabor agrio de la sopa, el tomate no estaba bien molido ni cocido y se podía sentir los trozos de tomate, a la pasta le faltó más tiempo, y había trozos duros.

-y bien? – dijo Emma expectante

-no – dijo Liam dejando la cuchara en el plato – mira, vamos a hacer una

Liam se puso una rejilla en el cabello, se colocó su delantal y acercó a Emma. Liam le explicaba paso a paso a Emma, muy detalladamente. Así, juntos, terminaron de hacer una segunda sopa.

-hmmm, si, mucho mejor – dijo Emma probando la sopa

-pusiste atención? – sonrió Liam

-sí, la próxima vez haré una mejor sopa, pero prueba está – dijo Emma emocionada, tomo una cucharada y se la acerco a Liam – vamos, abre la boca

-eh… ok… - Liam abrió la boca tímidamente y Emma introdujo la cuchara delicadamente

Liam nunca les encontraba ese irresistible sabor a sus comidas, por mucho que sus amigos o la gente se lo dijera, había sido así desde su primer día cocinando. Pero aquella vez, por primera vez, pudo sentir aquel sabor, diferente a cualquier otro.