Los primeros rayos del día estaban empezando a llegar a las costas de Nassau. Todo el sitio se hallaba en completo silencio, únicamente adornado con el leve romper de las olas en las arenas de la costa.
No muy lejos de allí, en un conjunto de cabañas aledañas un grupo de piratas dormía por completo, manteniéndose sumidas en un sueño inducido por todo el alcohol con el que habían festejado la noche anterior. Ninguna parecía tener la intención de levantarse. Ninguna, a excepción de una capitana de cabellos grisáceos que apenas estaba abriendo los ojos.
- ¿Huh? Ya... ¿Ya amaneció? - se pregunta con una voz ronca y adormilada mientras trataba de levantarse -. Ugh- Maldita resaca...
La cabeza le daba vueltas y cada extremidad de su cuerpo estaba algo amortiguado. ¿Cuánto habían bebido anoche? You no era precisamente una pirata débil frente al alcohol, así que de seguro se habían excedido un poco.
- Será mejor que me levante... *suspiro* Do- ¿Dónde se supone que dejé mis cosas?... ¿Hmm? *sonrisa* Y ya decía yo que me parecía extraño sentir algo de peso sobre mi...
Antes de que pudiese incorporarse se encontró con una chica durmiendo sobre su vientre, recostada plácidamente mientras respiraba de forma lenta y relajada. Al parecer Chika tampoco pudo controlar el cansancio y en algún momento de la noche terminó por quedar dormida sobre You.
- ¿Sabes? Eres afortunada de haberte quedado dormida sobre mi - habla la capitana Watanabe risueña entre susurros mientras acariciaba de forma instintiva sus cabellos anaranjados -. Quién sabe lo que podría haber pasado si te quedabas así sobre la pelirroja oportunista de por allí...
Ella estaba consciente de que se sentía extraña. Nunca había tenido aquel sentimiento de apego y protección con nadie, ni siquiera con Tsuki. Quizás era porque su antigua oficial sabía protegerse a sí misma sin dudas, o quizás porque su relación era distinta, siendo que además de aprecio tenía un respeto mutuo como de mentora y aprendiz, incluso como de hermanas; ya que para You, Tsuki siempre fue aquella figura familiar que la acogió cuando no tenía a nadie, para ella, aquella chica de cabellos negros fue su inspiración y su modelo a seguir.
Pero en cambio con Chika era distinto. Aquella muchacha con la que se encontró por casualidad le provocaba sensaciones distintas, sentimientos profundos de querer protegerla, de querer verla sonreír. Eso era extraño, más aún para el corazón estoico de una pirata que pensaba tenerlo todo antes de perder cada cosa que amaba en aquel ataque hace varios días.
- *suspiro* Debo dejar de pensar tanto en eso... - se dice en voz baja mientras aleja su mano de la cabeza de Chika y se empieza a levantar, teniendo cuidado de que ella no despertase -. En este oficio, esa clase de sentimientos es algo muy peligroso...
You no era tonta y estaba consciente de lo que significaba el comenzar a apegarse demasiado a alguien. Quizás nunca lo hablaría con nadie, puesto que ese era un secreto del que solo había conversado con Tsuki. Pero ella conocía muy bien el dolor de perder a quienes ama dos veces y como otros podían aprovecharse de ello. Ser piratas era algo increíble, pero aún con toda la libertad del mundo había algo irónico en ello. Y es que a pesar de lo hermoso e interesante que pueda ser, también era una vida solitaria... Al menos lo era si realmente querías ser una pirata que imponga respeto ante otros.
- Veo que aquí ha habido una gran fiesta... El humo de sus fogatas se veía desde las costas al otro lado de la isla - habla de repente una voz tranquila, pero seria mientras se iba acercando a ella -.
- ¿¡Eh!? ¿Quién anda ahí? - pregunta You mientras instintivamente empuñaba su espada -.
- No hace falta eso capitana. Soy Dia Kurosawa, recibí su invitación - antes de acercarse regresó a ver a una chica más joven que ella que caminaba a su lado -. Ruby, tú puedes quedarte a descansar. Hay algo que necesito hablar primero
- Oh- Claro, hermana... - ante aquellas palabras la joven de cabello rojo tomó asiento en la arena mientras veía como Dia caminaba al lado de la única pirata despierta en aquel momento -.
- Así que tú eres Dia Kurosawa... - dice You aun desconfiada mientras guardaba con recelo su arma -.
- Necesitamos hablar, capitana Watanabe...- sin ninguna palabra más siguió su camino hacia la costa, lejos de todas las piratas que dormían en el campamento; a lo que ella la siguió -.
Las historias que hablaban de las hermanas Kurosawa eran cuanto menos misteriosas. A diferencia de las demás sobre ellas se conocía muy poco, tanto incluso que hasta su apariencia era un misterio. Algunos hablaban de unas jóvenes desalmadas que solo saqueaban todo a su paso con tal de conseguir las riquezas que deseaban, buscando que sus carteles con recompensas por sus cabezas estuvieran en cada isla del caribe. Pero otras personas en cambio hablaban de una capitana de mirada distante, pero corazón benevolente, que trataba de ayudar a las personas que encontraba en su camino mientras seguía un objetivo incierto, guardando sus tesoros con un fin misterioso. Ahora mismo You no estaba segura de en cual de esas dos historias creer.
- Vayamos al grano... - habla la chica de cabello negro mientras se detenía al filo de la costa, donde el agua de mar apenas y rozaba sus pies -. ¿Estás segura de que podrás encontrarlo?
- D- ¿De qué hablas? - le pregunta You con curiosidad mientras se paraba junto a ella -.
- Del tesoro, por supuesto. El legendario tesoro de Aqua... ¿Estás segura de que sabes donde hallarlo?
- Co- ¿Cómo es que sabes que iremos tras e-
- En el mar no existe ninguna pirata lo suficientemente tonta como para arriesgar su vida en visitar las costas de Ikea y mucho menos una que busque la alianza con otras sin tener algo que ofrecer. Tus hazañas son bien conocidas en cada isla del caribe You, así que sé que no eres ninguna tonta... Entonces solo hay un único motivo que puede mover a alguien a cometer estas locuras... Y eso solo puede ser un tesoro legendario, uno que incluso al dividir entre varias piratas es inmenso
You se había quedado sin palabras ante la perspicacia de la joven capitana. Apenas estaba empezando a pensar en algo con lo que responder, cuando Dia le mostró una bolsa bastante grande, que al moverse provocaba tintineos metálicos.No hacía falta ser un genio para saber que habían varios doblones dentro.
- Por eso estoy dispuesta a ayudarte con esta locura, You - le dice regresando a verla con apenas una ligera sonrisa -. Este es mi aporte en este viaje. Si planeamos ir por aquellas aguas necesitaremos un navío excepcional y entonces ninguno de los nuestros será suficiente. Habrá que buscar uno nuevo...
- Po- ¿Por qué me apoyas así sin más? - le responde You aún desconfiada, tomando la bolsa con recelo -.
- No lo estoy haciendo sin más. Es una alianza ¿Recuerdas? - habla con seriedad -. Cuando encontremos el tesoro, espero una parte generosa
La seguridad con la que la mayor de las hermanas Kurosawa hablaba simplemente dejaba sin palabras a cualquiera. Aún con todo lo que You ha vivido y todos los años que ha llevando siendo no solo una pirata, sino una de las más reconocidas en todo el caribe; junto a Dia parecía una simple novata, cómo cuando conoció a Tsuki por primera vez.
- Es un trato... - responde mientras extiende su mano estupefacta -. Estoy segura de que con esta tripulación podremos llegar al tesoro
- Nunca olvides que aún con todo lo que les hayas dicho o ellas te hayan dicho... - habla mientras se sienta en la arena, viendo el horizonte -. Seguimos siendo piratas y nuestras corazones ya no conocen otra cosa más allá que la soledad del mar con la tenue compañía de nuestra tripulación - por unos instantes regresó a ver de reojo a Sarah con una expresión complicada -. Espero no te confundas nunca You, no somos amigas. Solamente somos aliadas tras un leyenda peligrosa... Cuando está aventura acabe, cada una tomará su camino e incluso puede que antes alguna decida cambiar al bando ganador
- ¿Por qué me dices todo eso? - le pregunta extrañada mientras comenzaba a alejarse -.
- He vivido muchas traiciones en el pasado. Solo quiero ahorrarte el dolor de cabeza que es vivirlas la primera vez...
Parecía que ya no diría nada más, hasta que de repente Dia hizo una última pregunta.
- La chica de cabello naranja no es una pirata ¿Verdad?
- ¿¡!? - al escuchar que hablaba de Chika se detuvo de golpe, instintivamente poniendo una mano en su espada por si las cosas se ponían hostiles contra ella. No sabía porqué, pero ella no permitiría que nadie la hiciera daño -. No, no lo es... ¿Algún problema con eso? - su tono de voz había dejado de ser tranquilo y se había tornado serio y tajante -.
- *suspiro* Sabes que ella podría retrasarnos ¿No es así?
- Le debo mucho a esa chica, así que ella vendrá si o si...
- ¿Estás consciente que podría entregarnos a los ingleses al mínimo momento en que le ofrezcan una gran recompensa?
- Ella no es así, jamás haría algo como eso
- Estás dejando que tú corazón hable en lugar de tu cabeza, Watanabe
Al escuchar aquellas palabras no pudo evitar pensar en ello. Tal vez era cierto y no estababa siendo racional ahora mismo, pero ella sabía que lo que decía era lo correcto. Tsuki se lo dijo una vez, ella se lo enseñó; así que no lo dudaba ni un instante. Si en algún momento sientes que lo que dices no proviene de tu alma y tu mente, entonces simplemente es una vil mentira que ni tú creerías.
- Puede ser - responde la pirata de ojos azules mientras veía a Chika con una leve sonrisa -. Pero yo sé lo que digo... Así que si quieres participar de esta misión tendrás que aceptarlo. Ella vendrá con nosotras y si alguien se atreve a ponerle un dedo encima, les demostraré porque me he ganado mi título en todas las islas del caribe - y con eso dicho, se alejo finalmente de regreso al campamento para comenzar a despertar a las demás -.
Antes su partida Día se quedó mirando el mar con una expresión compleja; cómo la de una madre que acaba de ver a su hija haciendo una travesura que la hirió.
- Idiota... - habla en voz baja, tomando la arena de la playa entre sus dedos -. Tienes un corazón demasiado grande para ser una pirata... Y cuando menos te lo esperes por culpa de ello...
...Puedes perder más de lo que imagines...
