~SECRETO~
CAPITULO 1:
Regreso a casa cansado, encendió las luces de la sala y dejo su mochila en el sofá, encendió el televisor y fue a la cocina para preparar la cena.
Sintió una diminuta presión en sus piernas, seguidas de un maullido, se inclino para recoger al felino entre sus brazos, dedicándole un cálida sonrisa, un lindo gatito blanco de ojos grises, lo había encontrado fuera de su casa una noche mientras llovía, pensó en dejarlo allí, pero no era tan inhumano, las personas podían irse al carajo, pero un pequeño felino...
Pensó que seria de alguien, pues no puso resistencia cuando lo cargo, le dio un baño caliente y lo seco, el gato simplemente lo miraba, ningún animal callejero seria tan manso, no tenia collar y el veterinario le dijo que no tenia chip, tampoco carteles que buscaran a su mascota.
Cocinaba para los dos, no le agradaba darle croquetas, y se sentaban juntos a la mesa, de alguna forma entendía a la perfección lo que le decía.
De noche dormía cerca de su cabeza, hecho ovillo, dedicándole pequeñas miradas para después dormirse profundamente.
Cuando despertaba por la mañana, el felino no se encontraba en la casa, no le preocupaba, sabia que los gatos eran así, iban, comían, dormían y se retiraba en la mañana, curiosamente al regresar de trabajar, siempre estaba allí.
Estudiaba por las mañana y hasta las 9pm trabajaba a medio tiempo en un café, uno de sus amigos le consiguió lugar en el sitio, donde también trabajaba.
-últimamente estas de mejor humor, Yu.
-callate.
-¿conseguiste novia?
-ya tengo, idiota.
-oh vamos... a eso no le puedes llamar relación.
-eso no es tu asunto.
-deberías conseguirte a alguien mas... atento y tierno...- sonrió con malicia- así como Allen-chan- jalo a su compañero albino por los hombros.
-¿eh?- no sabia que pasaba, ni como termino allí.
-tsk.
-¿verdad?Allen...
-¿de que hablan?- alzo una ceja confundido.
-¿si o no? Tu solo responde.
-¿si?- contesto dudando de la respuesta.
-¿ves?
-cierra el pico- tomo la orden siguiente y salio de la cocina.
-lograre mi cometido, aunque sea lo ultimo que haga.
-¿no crees que ese asunto es solo de él?
-vamos, Allen... eres muy joven para entenderlo.
-¿Qué?
-solo digo una cosa, Alma no meceré a Yu.
Lavi se fue de la cocina para atender mas clientes, era fin de semana y horario pico... Allen suspiro con pesadez, mirando a lo lejos su compañero japones.
Esa misma noche, Kanda y Alma discutieron, terminando la relación, ¿casualidad? Posiblemente, llevaban meses así, discutiendo por todo y nada.
Miraba el televisor, sin prestarle real atención, hasta que sintió un pesos obre su cuello, seguido de un ligero ronroneo.
-ya volviste- sonrió un poco- ¿Dónde te metes siempre?
El felino maulló y bajo del respaldo del sofá, para subirse en las piernas del japonés.
-me recuerdas a ese Moyashi- rascaba suavemente la cabeza del gato, quien solo cerro los ojos ronroneando mas.
Allen no llevaba mucho de haber entrado a trabajar, desde un principio se llevaron mal, insultándose hasta por los codos, pero de unos meses a ese día, su relación se apaciguo, incluso llegaron a conversar sin insultos de por medio, Lavi los vio y por eso le hacia burla con el mas joven.
El albino viva con Timcampy un gato enorme de color amarillo/naranja y ojos dorados, tenia fotografías de él, las vio por accidente cuando Allen dejo su celular en el comedor de los empleados y llego un mensaje, alguien llamado Neah, no le interesaba, pero Lavi se dio a la tarea de investigar, era su tío, se sintió aliviado al saberlo, ¿por qué?
Desde su llegada el trabajo cambio para bien, Lavi y Lenalee ya no lo atiborraban de atención, y sus turnos con el albino eran tranquilos, a excepción de cuando se insultaban, a veces por diversión y otras porque el otro andaba distraído.
Algo gracioso del ingles, era que siempre llevaba un gorro, diferente cada día, pero nunca se lo quitaba, cuando llegaba se metía solo a los vestidores para ponerse el uniforme, que también contaba con una boina.
El pelirrojo le había cuestionado varias veces por eso, mas el albino le contesto que era por simple gusto.
A media noche, escucho algo romperse, fue a la cocina y encontró al felino sobre la mesita que tenia en la sala encrespado, bufándole a otro gato que se había colado en el cuarto, al ver a un humano salió por la ventana, hacia calor por noches, y le gustaba que el pequeño gato tuviera libertad de salir cuando quisiera.
Al levantarlo sintió húmedo, el gatito tenia sangre en una de sus patas, quizá se corto cuando cayo el vaso y se rompió, lo curo lo mejor que pudo, aunque esta vez se gano unos cuantos arañazos.
No supo en que momento se quedo dormido, la compañía del felino le ayuda a tranquilizarse, Lavi tenia razón, su relación con Alma iba de mal en peor, pero ya había terminado, quedaron en darse tiempo y ver que pasaba, aunque si se iba por la lógica...el resultado era obvio.
Al día siguiente...
-¿estas bien Allen-kun?- pregunto Lenalee preocupada.
-si- sonrió apenado- solo... me corte con un vaso. Lo estaba lavando, se me resbalo y...- tenia la mano vendada.
No hubo nada mas extraño ese día, todo tranquilo y cotidiano.
Llego la temporada de lluvias.
-¿que pasa?
-olvide mi paraguas- sonrió viendo como llovía a cántaros.
-tsk- saco su paraguas- toma- regalándole un golpecillo en la cabeza.
-¿que haces?- sobo su cabeza.
-úsalo.
-¿que?- por inercia tomo el objeto- no, no es necesario Kanda.
-nos vemos mañana- acomodo su mochila y comenzó a correr.
El japonés no tenia problema en irse así, su casa quedaba a unas calles del local.
Sonrió para si mismo, seguían peleando, pero su relación parecía mejorar cada día, al día siguiente Allen le llevo soba a Kanda, junto con su paraguas, pues llovía nuevamente.
-¿olvidaste tu paraguas Allen-kun?
-no...realmente.
El albino había prestado su paraguas a una señora con su hijo.
-¿quieres el mío?
-no te preocupes, no vivo lejos.
-¿seguro?
-si, gracias Lenalee.
La china siguió con su camino, no molestaría al albino insistiendo, ademas tenia que encontrarse con Komui para comprar cosas para la cena.
-Moyashi...
-me llamo Allen, Bakanda.
-¿de nuevo? ¿Qué tienes en la cabeza?
-no lo olvide hoy... se lo preste a una señora.
-...- lo miro de reojo- ¿Dónde vives?
-¿eh?- observo al japonés- en los edificios verdes ¿por que?
-vamos.
-e-espera...
el camino era silencioso, escuchando como caían las gotas en el paraguas, vieron a varias personas corriendo hacia sus casas o trabajos, a una que otra parejita dándose cariño debajo de las sombrillas.
-¿un gato blanco? Pues...- pensó un momento- no siempre estoy en mi casa todo el día... le preguntare a Neah.
-...- asintió.
El pequeño felino no había regresado en unos días, preocupandolo, unicamente Allen sabia, puesto que también tenia un gato, debía entender mas fácilmente.
Llegaron a los edificios del albino, donde se toparon con Neah, quien iba llegando de su trabajo también.
-vaya...- sonrió- hoy llegas temprano.
-callate.
-no te enojes- pasado un brazo por los hombros de Allen- es broma, estos días habías estado llegando tarde... me pregunto...- miro al japones de reojo- ¿a donde vas todas las noches?
-a ningún lado- sus mejillas se colorearon de rosa.
-¿seguro? Llegabas tarde, casi siempre... ¿2 o 1 de la madrugada?
-cada quien tienes su secretos.
Agradeció la ayuda a Kanda y siguió peleando con su tío, hasta que se perdieron en el anden de los edificios.
La gota que derramo el vaso, fue cuando Lavi tomo una fotografía del albino durmiendo plácidamente a un lado de Kanda, quien solo leía tranquilamente.
-¡lo sabia!- risa maníaca.
-ven aquí idiota.
-¿qué paso?- termino en el piso, aun medio dormido.
Lavi vivió para contarlo, pero usaría eso después, se divertiría de lo lindo, una forma de "convencimiento" fácil (llámese soborno).
El pequeño felino miraba a Kanda fijamente, hecho bolita cerca del ordenador, el japones tenia exámenes y unos cuantos proyectos, así que se la pasaba gran parte del día allí.
Su descanso solía pasarlo con el gatito, recogiendo la casa y jugando un rato con él, parecía molesto de no recibir atención como siempre, así que opto por aprovechar que el joven fue por agua y echarse sobre el teclado.
-¿qué haces?- solo recibió un maullido.
Suspiro, tomo al felino y se fue con el a la sala, tomaría un descanso, comería y quizá jugaría un rato con su compañero... lo pensó y aun no le daba nombre.
En el café...
-no deberías trabajar tanto en la computadora, Bakanda.
-¿qué?
-tienes los ojos rojos- señalo sus propios ojos grises.
-¿como sabes que...- fue interrumpido por Lavi que pidió con urgencia agua, ya que un cliente se había quemado la lengua.
Mas tarde, el pelirrojo le mostró a los chicos una noticia que hablaba de humanos con parte de animales, como orejas, bigotes o colas, incluso con la habilidad de tomar formas de mascotas.
-bien Allen, confiesa.. ¿eres uno de ellos?
-¿qué?
-siempre llevas gorro a donde vayas... es para esconder tus orejas ¿verdad?
-¿de qué hablas Lavi?- empezó a sudar frio.
-no te preocupes- sonrió con maldad- no le diremos a nadie.
Seguido se escucho un grito de ayuda, Lenalee y Kanda entraron en la cocina, viendo a Allen y Lavi en el piso, el albino no tenia puesta su boina.
-Lavi...
-lo siento, Allen...- sobando su cabeza, ya que se dio un golpe al caer- no quería lastimarte.
-estoy bien- sobaba su cabeza también.
-pero... Allen-kun.
-¿qué pasa?
-sabia que ocultabas algo, Moyashi-chan- sus ojos brillaron de forma extraña.
-hay trabajo- puso la boina de Allen sobre la cabeza de su dueño- muévete conejo.
-n-no te enojes Yu... ya voy.
Lo que escondía el albino también lo sorprendió, tenia el cabello largo, simplemente lo ocultaba bajo los sombreros, tenia sus razones, pero prefirió no decirlo.
Cuando se retiraron a sus casas, Allen iba pensativo, molestando un poco a Kanda, desde aquel día, se iban juntos y charlaban un poco (mas Allen que el japones, el solo se dedicaba a escucharlo).
-¿que te sucede?
-nada- sonrió.
-Moyashi...
-de verdad- rio- solo recordé algo.
Se despidieron en el anden, Kanda vivía unos edificios mas adelante.
-eso estuvo cerca- suspiro- maldito Lavi.
Ya vería como hacerle pagar su broma... sonrió con malicia mientras entraba a su casa; estaba feliz, su relación can Kanda iba mejorando poco a poco, y ano discutían como antes, y se había abierto un poco con él.
Abrió la ventana y dejo entrar la suave y fresca brisa nocturna, Neah dormir plácidamente en el sofá, después de cenar.
-espero poder seguir así...- sonrió- compañero.
Entre cerro la ventana, era hora de irse.
~FIN~
gracias por leer jejeje me llego la idea de pronto mientras veía una serie en la televisión, así que muy bien pensada no esta... ni escrita x.x
dejo a su imaginación que pasaba, puede que Allen fuera el gatito que tenia Kanda... o puede que no, simples coincidencias.
pensaba hacer una versión mas larga, pero... opte mejor por un diminuto capitulo XD
veremos si en un futuro sale algo... aunque...n.ñU
la idea llego con Allen siendo niña, pero lo pensé y se vería raro XD dejémoslo así jajaja que hay muchas inconsistencias, si, ese era el plan... creo que no los use del todo bien, pero se entiende... espero XD
espero se diviertan leyendo mis locuras, sacadas de la nada, de un momento a otro.
