Capitulo 8. Una chica tiene que divertirse.
-Rose, ustedes chicas arrastraron mi puntaje en el equipo. Ni siquiera merezco esa medalla-Dije revolviendo de mala gana en otra de las cajas.
-Bella… de qué demonios estás hablando? Tu evento en barra de equilibrio nos dio la medalla, ¿fuiste la última recuerdas? ¿Como pudimos haberte arrastrado si fuiste la última? -Preguntó.
-Estuve pésima en barras asimétricas, que fue antes de barra de equilibrio, la ejecución de todas en barra de equilibrio fue lo que permitió que subiéramos las deducciones que yo había perdido-Dije. Rosalie resopló.
-Es una forma retorcida de verlo. Es una medalla en equipo, todas la merecemos Bella-Dijo Rose. Me encogí de hombros y permanecí en silencio.
- ¿Dónde está ese leotardo? -Preguntó.
-En la caja con mis medallas. Está en un marco de vidrio que papá hizo-Dije en voz baja.
-No entiendo porque todavía encuentras la forma de ponerle una sombra a uno de tus más grandes logros. Tyler afectó tu vida después de los Olímpicos Bella, no dejes que la afecte antes también-Dijo Rosalie con firmeza.
-Por culpa de mi estúpido enamoramiento arruiné mis eventos individuales Rose-Dije metiendo con enojo mi ropa interior a un gabinete recubierto en satín.
-Sí, estabas distraída, a todos nos pasa. Simplemente había gimnastas más concentradas que tú. Es genial que lo estés asumiendo como parte de culpa, pero tampoco debes quedarte haciendo el duelo sobre ello eternamente. Acéptalo y sigue adelante B, tienes una nueva meta y esta tontería puede crecer tanto en tu cabeza que te hará quedar paralizada cuando estés en pedana de nuevo-Dijo Rosalie. La miré seriamente.
-Lo sé. Me aterra Rosalie, lo menos que quiero es arruinar mi oportunidad por nervios-Dije. Ella tomó mi mano y la apretó.
-Solo deja eso atrás. Es una nueva oportunidad Bells, no todos pueden contar con una. Tómala como lo que es, tu última oportunidad, y verás que tu mente estará enfocada en lo que verdaderamente importa-Dijo Rose.
-Gracias Rose… significa mucho para mí-Dije. Ella sonrió y me abrazó.
-Muero por verte ganar el All Around-Dijo. Sonreí.
-Yo también-Contesté.
- ¡Eh chicas, necesitamos ayuda aquí! -Llamó Emmett desde la sala. Cuando salimos encontramos la sala llena de cajas y muebles envueltos en plástico.
-Donde quieres las cosas Bella? -Preguntó Jasper.
-La cama en mi habitación obviamente. Estos dos muebles aquí, la alfombra en la mitad y la lámpara junto a ese mueble. Este otro mueble en mi habitación también-Dije señalando. Nos pusimos manos a la obra a ubicar las cosas.
-Necesitas implementos de cocina-Dijo Rosalie viendo la cocina desprovista de cosas.
-Oh Bella, Sue y yo tenemos un regalo para ti-Dijo Charlie sacando un papel de su bolsillo.
-Papá no debiste-Dije acercándome. Charlie resopló.
-No es nada-Dijo tendiéndome el papel. Era un bono de Kitchen and Beyond de 2000 dólares.
-Esto es genial! Charlie gracias! -Dije sonriendo y abrazándolo.
-Hay muchas cosas preseleccionadas solo tienes que decir si te gustan o no, o cambiarlas por otras-Dijo Charlie.
- Charlie, en serio te has sobrado. Dale las gracias a Sue de mi parte-Dije. El asintió sonriendo.
- ¿Que dices Bella, vamos de compras mientras los chicos organizan los muebles? -Preguntó Rose.
-Nos van a dejar haciendo el trabajo pesado? -Preguntó Jasper quejándose.
-No seas llorica, prácticamente tienes que desenvolver los muebles y listo. Todo está armado-Dijo Rose.
-Excepto la cama. Es gigante-Dijo Edward.
-Ustedes rechazaron la ayuda que venía con los muebles. Aguántense, vamos Bella-Dijo Rose. Me reí y sacudí la mano.
-Es un poco cruel-Dije encendiendo mi auto una vez Rose se subió.
-Nah, se les olvidará si traemos comida-Dijo Rose riéndose. Me reí y salimos del condominio en camino al centro comercial donde estaba Kitchen and Beyond. Cuando llegamos Rose casi se vuelve loca.
-Todo es precioso! -Dijo mirando la lista de cosas que Charlie y Sue habían seleccionado para mí. Dije que si a la mayoría de cosas. Demonios no me faltaría prácticamente nada para la casa.
-Atribuyo todo a Sue, Charlie no tiene gusto para nada. Le debo agradecer personalmente-Dije.
-De verdad quiere caerte bien-Dijo riéndose. Sonreí negando con la cabeza. Rose era un caso.
-Hey Rose. ¿Haz conocido a alguien interesante en Seattle? -Pregunté.
-No realmente, algunos chicos de la agencia, pero no pretendo involucrarme con gente del trabajo-Dijo ella.
-Deberíamos salir. Tu y yo sin los chicos, quiero divertirme-Dije alzando las cejas a lo Emmett.
-Vaya Bella, como has cambiado. ¿Quieres romance de una noche? ¿O algo más estable? Tal vez pueda presentarte un par de chicos-Dijo.
-No lo sé, solo quiero divertirme. Supongo que nada estable a largo plazo y muy discreto-Contesté encogiéndome de hombros.
-Hecho. Déjame ver que resuelvo. ¿Suena bien para hoy? -Preguntó.
-Supongo, aunque los chicos querrán salir con nosotras-Dije.
-Ya veremos, déjame enviar un par de mensajes-Dijo mientras registrábamos la lista final en la caja. La chica de la caja me informó que todo estaría en casa el lunes. Genial, no tendría utensilios por dos días.
-No te hará falta, vamos-Dijo Rose. Pasamos al supermercado y compramos algo de alcohol para los chicos y mucha comida basura. Emmett moriría de felicidad. Aproveché para comprar las cosas necesarias para mi dieta estricta y llenar mi nevera de cosas saludables también.
-Cuando llegarán tus cosas para entrenamiento? -Preguntó Rose.
-En un par de días también. Lo ordené por internet, el miércoles creo-Contesté.
-Muero por amoblar el loft-Dijo Rose.
-Podemos empezar antes de que lleguen tus cosas de todas maneras. El lunes te puedo acompañar-Dije.
-Oh suena perfecto. De esa forma cuando lleguen mis cosas estará todo casi listo-Dijo Rose. Asentí mientras llevábamos los paquetes al auto en un carrito de compras. Rose me ayudó a cargar el baúl y volvimos a casa.
-Hemos vuelto! -Dije en voz alta abriendo la puerta. Abrí mi boca sorprendida. La sala se veía perfecta.
-Oh chicos es genial! -Dije tirándome a los brazos de Jasper que era el más cercano.
-No tardaron nada-Comentó Rose.
-Donde esta Edward? -Pregunté.
-Lo hemos dejado armando la cama con tu papá-Dijo Jasper sonriendo maléficamente. Rodé los ojos.
-En el auto hay paquetes. ¿Puedes ayudarme a entrarlos Jazz? -Contesté. Jasper bajó los hombros.
-Bella no somos tus esclavos-Contestó caminando hacia la salida. Me reí.
-Eres una nena Jazzy-Dijo Emmett siguiéndolo. Rose y yo nos reímos y fuimos a mi habitación. Edward y mi papá estábamos terminando de ajustar la tv al frente de la cama. Mi habitación había quedado perfecta.
-Oh chicos muchas gracias. Quedó maravillosa-Dije. Edward me sonrió y papá suspiró.
-He hecho suficiente. Estoy tranquilo y es seguro. Me voy, tengo una cita con Sue-Dijo rápidamente.
-Gracias papá, por todo-Dije abrazándolo.
-Bueno hija. ¿Disfrútalo, nada de fiestas locas eh? -Dijo Charlie sonriéndome. Me reí y alcé la mano en gesto de promesa. Lo acompañé a la puerta y lo vi montarse a su auto para luego salir del condo.
-Bella donde quieres todo esto? -Preguntó Jasper cargando las bolsas de mercado seguido de Emmett.
-En la cocina Jazzy-Dije siguiéndolos.
-Estoy sudoroso. Voy a darme una ducha a casa-Dijo Edward saliendo de mi habitación.
-Ed, gracias por tu ayuda-Dije abrazándolo.
-Con gusto vecina. Nos vemos en un rato-Dijo Edward. Me reí y asentí.
-Quieren comer algo? -Pregunté.
-Obvio-Contestó Emmett sentándose en el mueble de la sala. Rose se sentó silenciosamente en uno de los banquillos de la barra de la cocina.
-Te ayudo Bells-Dijo Jasper.
-No que te estaba tratando como esclavo? -Pregunté. Él se encogió de hombros.
-Solo estoy molestando, estoy feliz por ti-Dijo. Lo abracé de costado y saqué los ingredientes para preparar sandwichs teniendo en cuenta que no tenía implementos de cocina.
-Cuando llegarán las cosas? -Preguntó.
-El lunes-Contesté. El asintió esparciendo mantequilla sobre los panes.
-Has hablado con esa chica Alice? -Preguntó de repente. Lo miré alzando una ceja.
-Jazz, ¿de verdad estas interesado? No te la presentaré si solo es para pasar el rato, es mi amiga-Dije.
-Yo no paso el rato Bells, sabes que soy un caballero-Dijo sonriendo. Entrecerré los ojos.
-Bien, veré que puedo hacer cuando venga-Dije pensando dentro de mí que todo ya estaba hecho. Alice estaba enamorada de Jasper desde siempre. El asintió. Pusimos los sandwichs en una bandeja y fuimos a la sala donde Emmett y Rosalie estaban hablando de su mudanza.
-Vas a volver a New York pronto Rosé? -pregunté.
-No lo creo. La reunión más pronta es en 2 meses-Dijo. Asentí dejando la bandeja en la mesa de centro. Comimos entre charlas y risas. Me sentía realmente feliz. Este paso se sentía en la dirección correcta. Recé silenciosamente por un año perfecto. El timbre sonó y abrí la puerta. Edward con pelo mojado y ropa fresca me sonrió.
-Hey! Veo que ya está todo en su sitio-Dijo. Asentí dejándolo pasar.
-Sí, de nuevo gracias por tu ayuda Ed-Dije.
-De nada Bella, cualquier cosa que necesites, solo estoy al frente. Tengo una llave debajo de un florero junto a la puerta por si algún día te quedas sin azúcar-Dijo riéndose y dándome un apretón en el hombro, sentándose junto a Emmett y tomando un sándwich. La sensación de familiaridad de Edward y Rosalie en el que ahora era mi hogar me sorprendió gratamente. Habían entrado a mi vida para quedarse y se acoplaban perfectamente a la dinámica que Emmett, Jazz y yo llevábamos. Sentía una sensación de protección venir de ambos y eso me hacía sentir feliz y segura. Eran increíbles personas para tener cerca.
-Entonces que haremos hoy? -Preguntó Edward.
-Bella y yo tenemos noche de chicas. No pueden venir-Dijo Rosalie.
-Hey como que noche de chicas! ¿Nos van a excluir de sus planes, así como así? -Preguntó Emmett.
-Ya lo hicimos, busquen que hacer por su cuenta-Dijo Rosalie. Me reí mirando la cara de incredulidad de Emmett. Esos dos me sorprendieron, al principio pensé que había alguna clase de química, pero ahora se comportaban como un par de amigos más. No veía un futuro romántico ahí. No entendía porque Emmett no quería salir de su soltería eterna. Rose era perfecta para él.
-Bien como sea. No olviden que mañana es mi partido, no se emborrachen-Dijo Edward.
-Un momento en que consiste esta noche chicas? -Preguntó Jasper alzando una ceja. Rodé los ojos.
-Porque siempre quieren saber todo? Son unos chismosos-Dije.
-Eres mi hermanita menor, Jazz tiene razón, tengo que saber a dónde irás-Dijo Emmett. Antes de que pudiera contestar Edward respondió.
-Chicos, es una guerra perdida. Rosalie siempre hace lo que quiere-Dijo Edward negando con la cabeza.
-Eso es correcto y Bella tiene 25 años Emmett. Ese barco ya zarpó-Dijo Rosalie apuntándolo con su dedo y sonriéndole. Emmett se quedó mirándola por 5 sólidos segundos antes de resoplar.
-Yo seré quien decida eso-Contestó negando con la cabeza.
-Bien Bella, voy a arreglarme a donde mis tíos. Me recoges en una hora. Edward me llevas? -Dijo Rosalie. Asentí y miré el reloj. Eran las 8 pm.
-Te veré en un rato-Dije. Rose se despidió de los chicos y Edward dijo que volvía en un rato para ver un partido y tomar algo con los chicos en un pub cercano.
-Suena bien. Nos vemos en un rato-Dijo Jasper.
-Bueno, me voy a duchar. Están en su casa chicos-Dije dejándolos en la sala estrenando la televisión gigante que compré. No dudaba que Emmett me regalaría una consola para usar cuando estuviera de visita. Me quité la ropa y entré a la ducha. Me tardé un rato largo, necesitaba relajar mis músculos y el agua caliente era perfecta para eso.
Estaba un poco emocionada por la salida de hoy. Tenía meses que no tenía sexo. Meses. Emmett no tenía ni idea, pero había tenido un pequeño romance con Jacob cuando entrenaba en su gimnasio. Quiero decir, Jake es súper sexy. Ni siquiera en mi mente lo veía como un chico, aunque era mayor que yo solo un par de años, era un hombre. Sabía exactamente lo que quería, cuando lo quería y lo más importante sabia ser discreto. Un día simplemente decidí dejar de hacerlo, se estaba volviendo una costumbre para mi pasar por su casa después de un día especialmente difícil de entrenamientos o a veces me había quedado ayudándolo a cerrar y habíamos utilizado su oficina. No quería nada permanente, no hasta que no alcanzara mis objetivos en los próximos dos años, no quería distracciones. Tan solo recordar a Jake me ponía ansiosa y me temblaban las piernas. Nada mejor que un hombre que sabe lo que hace. Tal vez lo llamaría en estos días. Me reí y elegí una minifalda de cuero negra con una cremallera en la mitad y un top vino tinto de mangas largas. Me maquillé con efecto smokey y labios carmín. Me puse mis botas hasta los muslos y tomé mi abrigo peludo perfecto para el frio.
Cuando baje Jasper silbó. Emmett le pegó un zape en la cabeza.
-Bella esa falda está muy corta-Dijo Emmett con aspecto irritado. Rodé los ojos.
-Emmett déjame en paz, solo voy a dar una vuelta con Rose. Por favor cierran la puerta cuando salgan-Dije tomando las llaves de mi auto y besando la mejilla de cada uno.
-Nos iremos en un momento. Ten cuidado-Dijo Emmett. Asentí y salí de la casa cerrando la puerta detrás de mí. Me detuve al encontrarme a Edward de frente, que se había quedado congelado y me estaba mirando detenidamente. Luego su mirada viajó a mi pecho que esta vez estaba recubierto por el top y se podía ver claramente el tamaño de mis pechos. Le pegué con el bolso en el brazo y rodé los ojos. Edward se echó a reír.
-Lo siento, lo siento. Estas hermosa-Dijo sonriendo levemente. Le sonreí de vuelta.
-Gracias y la próxima te golpearé más fuerte-Dije. Él se rio y espontáneamente besó mi mejilla para luego entrar a mi casa. Sacudí mi cabeza un poco sorprendida, me encogí de hombros y subí a mi auto enviándole un mensaje Rosalie avisándole que ya iba de salida por ella. Manejé con precaución al ver que estaba la carretera mojada. Había llovido mientras me duchaba. Hice una mueca, Seattle era un maldito cielo roto.
Cuando llegué a la enorme casa de los Cullen soné el claxon. Era una mansión prácticamente así que me tomé mi tiempo admirándola desde el auto mientras Rose salía. A propósito, la chica salió lista para matar en un minivestido que se adhería perfectamente a su cuerpo mostrando su espectacular figura.
-Demonios, ¿en dónde vas a meter al chico que seguramente conseguirás con ese vestido? -Pregunté cuando ella entró al auto.
-Hotel amiga. Y hoy conseguiré un hombre no un chico-Dijo moviendo las cejas. Me reí y tomé el camino privado de la casa para volver a salir a la autopista.
-Tus tíos son ricos o qué? -Pregunté.
-El abuelo de mi tío Carlisle era una especie de magnate de la NFL. Creo que somos dueños de un par de equipos pequeños de futbol americano-Dijo Rosalie moviendo la mano como si no tuviera importancia.
-Bromeas? ¿Cuáles equipos? –Pregunté mientras conducía.
-Ugh Bella, realmente no le pongo atención a esas cosas. Creo que uno en Baltimore, algo con pájaros y otro en New York, los Jets-Dijo poniéndose una mano en la barbilla.
-Baltimore? ¿Los Ravens de Baltimore? ¿Bromeas? ¿Equipo pequeño? ¡Ganaron el Super Bowl en el 2013! -Dije incrédula.
-No tengo idea de lo que me estás hablando, solo conozco los Jets porque viví en New York y los Giants porque Edward era su quarterback-Dijo.
-Edward era quarterback de los Giants? Eso es, putamente asombroso-Dije con la boca abierta.
-Cierra la boca te entrarán moscas. Edward lo odiaba, demasiada atención. New York es increíblemente tóxico para vivir. Él decía que sentía que todo el tiempo estaba trabajando, era asfixiante-Dijo ella negando con la cabeza.
-Es la única manera de encontrarle sentido a que se haya ido de los Giants para venir a Seattle-Dije impresionada.
-Oh Bella, Edward ganaba millones en los Giants y sin embargo no dudó en saltar ante la oportunidad de otro equipo y otra ciudad-Dijo Rosalie.
-Es admirable… la calidad de vida es lo más importante. ¿De qué sirve ganar millones si no eres feliz? -Pregunté.
-Totalmente de acuerdo. Edward dijo lo mismo. Voltea aquí-Dijo.
- ¿Rose, es un sitio discreto? -Pregunté.
-Mi amigo es el dueño. Nadie sabrá que estamos ahí-Dijo. Asentí parqueando el auto.
-Quienes vienen? -Pregunté bajándome del auto.
-Un amigo de la agencia que es perfecto para ti y el trae un amigo que dice es perfecto para mí, espero que sea cierto-Dijo Rose guiñándome un ojo. Me reí y negué con la cabeza. Rose estaba loca. Mostramos las ID en la entrada y empezamos a atravesar el bar para buscar las escaleras al segundo piso. Había buena música y se estaba empezando a llenar.
-Mira allí están-Dijo Rose señalando una mesa apartada en el fondo. Nos acercamos y suponía que el amigo de Rose la vio venir porque le dio un golpe leve al otro chico en el brazo y se pusieron de pie.
-Rosalie! ¡Qué bueno verte! -Dijo un chico alto de cabello castaño y piel trigueña abrazándola. Rosalie sonrió y se separó del chico señalándome.
-Esta es Bella-Dijo presentándome. Sonreí y tomé su mano observándolo. Eso sí era una vista digna de apreciar.
-Un gusto conocerte Bella, soy Paul Lahote-Dijo mostrándome una sonrisa perfecta. Sentí mi sonrisa incrementar. Bueno, oficialmente la noche prometía y mucho.
-Este es Jared Cameron chicas-Dijo Paul señalando a su amigo, que tenía tez similar a la de Paul, un poco menos alto sin embargo era un poco más musculoso. Rose y yo nos presentamos y le dimos la mano. Ellos nos ofrecieron los asientos y nos sentamos. Paul a mi lado y Jared junto a Rosalie.
-Chicas que quieren tomar? -Preguntó Paul.
-Una soda con hierbabuena por favor-Dije.
- ¿Oh Bella, nada de alcohol? -Preguntó alzando las cejas.
-Bella está en régimen, no seas mala influencia-Dijo Rosalie. Me reí.
-La soda está bien, gracias-Dije sonriéndole.
-Régimen? ¿Alguna dieta especial? -Preguntó Jared. Negué con la cabeza.
-Estoy en preparación física. Soy gimnasta competitiva-Dije simplemente.
-Oh genial-Dijo Jared.
-Oh de ahí se conocen? -Preguntó Paul señalando a Rose.
-Yo quiero vodka tonic y sí, Bella y yo competimos juntas hace un par de años-Dijo Rose brevemente presintiendo que no quería hablar mucho sobre mi vida pro.
-Perfecto, vamos por los tragos Jared-Dijo Paul.
-Pensé que les habías hablado de mi-Dije mirando a Rose.
-No tienes que decir nada si no quieres Bells… esta noche tú tienes el poder… haz lo que quieras-Dijo ella encogiéndose de hombros.
-Está bien, gracias por hacer esto por mí-Dije. Ella sonrió.
-Hay que vivir la vida Bells… no solo estas para entrenar, también puedes divertirte-Dijo riéndose.
-Trataré de tomar tu consejo más seguido-Dije.
-Eso es-Dijo ella.
-Aquí están señoritas, una soda de hierbabuena y un vodka tonic-Dijo Paul poniendo los tragos en la mesa.
-Que tomarás tú? -Pregunté mirando su vaso.
-Whisky en las rocas-Dijo él mostrándome. Asentí.
- ¿Entonces Bella, eres de Seattle? -Preguntó Paul tomando de su trago.
-Si. Nacida y vivida… Go Seahawks-Dije riéndome.
- ¿Vaya, te gusta el futbol americano? -Preguntó Paul.
-Mi papá y mi hermano lo aman. Entonces ha sido gran parte de mi vida-Dije.
-Genial… yo también son fan de los Seahawks, ya que de donde soy no tiene equipo propio-Dijo.
-Donde es eso? -Pregunté.
-Forks, a un par de horas en avión de aquí-Dijo.
-No lo conozco-Comenté.
-Es un pueblo pequeño. En realidad, nací en una reserva nativo americana al norte de Forks. Se llama La Push-Dijo.
-Oh, suena interesante. ¿Eres de alguna tribu? -Pregunté.
-Sí, Jared y yo. Somos Quileute-Dijo.
-Cool… y como terminaste en Seattle? -Pregunté.
-Tú sabes, buscando oportunidades. Hice mi universidad aquí y encontré este trabajo donde básicamente no tengo que hacer nada salvo lucir bien-Dijo riéndose. Me reí.
-Afortunado-Contesté.
-Realmente sí, es genial. Tengo la oportunidad de viajar algunas veces y la paga es excelente-Dijo.
-Suena bien-Comenté.
-Qué hay de ti? ¿Para que estas entrenando? -Preguntó.
-Para el estatal de Seattle. Quién sabe, tal vez sea buena-Comenté haciéndome la inocente. Escuché a Rose reírse. Paul me miró con curiosidad.
-Creo recordar que Rose compitió en los Olímpicos. ¿Tú también? -Preguntó. Miré a Rose y rodé los ojos en su dirección. Esta chica no se había guardado nada.
-Podemos no hablar de gimnasia? Es como mi trabajo y quiero despejar la mente un poco-Contesté.
-Oh claro, lo siento. ¿De qué quieres hablar? -Preguntó.
-Bueno, hasta hace poco vivía con mi papá, que es policía y tengo un hermano mayor que es entrenador de gimnasia-Comenté.
-Genial. ¿Irán al partido mañana? -Preguntó.
-Sí, el primo de Rose nos ha invitado-Contesté.
-Tal vez nos veamos allá. No he decidido si ir-Dijo.
-Oh bueno… tal vez nos veamos entonces-Contesté sonriéndole. Él sonrió de vuelta y puso su vaso en la mesa.
-Quieres bailar? -Preguntó. Asentí y dejé mi bebida en la mesa. Rose y Jared estaban enfrascados en una conversación de quien sabe que ya que no les había prestado la más mínima atención desde que Paul había abierto la boca. El chico hacía temblar mis piernas con solo mirarme. Tenía los ojos cafés más hermosos y sexys que había visto en mucho tiempo. Era de esos hombres que su mirada gritaba sexo sin intentarlo.
Paul y yo pasamos toda la noche bailando. Oficialmente estaba caliente por este hombre y no veía la hora de que me invitara a su casa. Miré el reloj después de una sesión intensa de baile sensual. Eran las 3 am. Pasé mis manos por su cuello y lo miré con toda la intención en los ojos, pero sin mencionar una palabra. Una chica tenía que hacerse desear.
- ¿Entonces, porque no salimos de aquí? -Preguntó. Asentí sonriendo suavemente.
-Mi casa o la tuya? -Agregó con voz sexy.
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Ohhhhh Bella se ha ligado con un chico muy sensual! Que pasará ahora con Edward? Muero por saber y ustedes?
